Antes que nada, perdón el retraso ya que estaba de vacaciones y un poco ocupada con algo llamado "familia" jajaja, pero ya estoy aquí y espero que les guste el capitulo.
NOTA IMPORTANTE: Los personajes no me pertenecen son de su creador, solo el OC de Nyo Polonia, mención de abuso y tortura en este capitulo... Y en los demás, creo.
Capitulo 2.
Prusia.
Llevaba ya una semana desde que me encerraron en este cuarto y la verdad aun recuerdo cuando West me llamo, sabia que algo malo le pasaba por su tono de voz, pero antes de que pudiera hacer algo y me diera cuenta ya estaba rodeado por las fuerzas militares del país, siendo esposado y arrastrado hasta una camioneta que me trajo que este horrible cuarto, donde la luz del sol no entra.
No entiendo como West puede permitir esto, yo nunca lo traicionaría y el lo sabe, sus superiores no tienen que dudar de eso y el tampoco. Escucho como abren la puerta y la luz que entra por ella me ciega lo que hace que me cubra con un brazo los ojos, tengo la esperanza de que sea mi hermano que viene a sacarme de aquí o mínimo a visitarme, pero mi esperanza se cae cuando veo que no es así y es el mismo idiota que viene a interrogarme... De nuevo.
- ¿Ya recapacitaste y nos dirás la verdad? - Me dice mirándome con esa mirada fría buscando amedrentarme, ¡Ja! eso no me asusta en lo mas mínimo.
- No tengo nada que decir porque no hice nada malo - Me cruzo de brazos frunciendo el ceño y mirando a ese tipo de forma desafiante - Y creo que lo sabes Aldrich, solo que eliges no creerme.
Ambos nos quedamos mirándonos un momento, ninguno cede, parece que ambos somos muy orgullosos para eso.
- Sabes que te quedaras encerrado aquí por mucho tiempo ¿Cierto? - Yo resoplo harto de estar encerrado, pero no voy a admitir algo que no es verdad, como el delito del que se me acusa - A menos que firmes esto.
De su abrigo saca un documento que deja en la única mesa que hay en ese cuarto que es donde me dejan comida y que aparte de la cama es el único mueble "decente" en ese lugar, me acerco para poder leerlo a la luz de la vela que casi se termina sobre la mesa.
- ¿Es una broma? - Le pregunto mirando al guardia con el ceño fruncido - No me voy a vender por promesas vacías y sin sentido.
- Pero tu hermano ya lo firmo como puedes ver - Señalo la firma que efectivamente era de Ludwig, eso solo me hizo enojar mas, era seguro que lo habían chantajeado con algo para que firmara - Solo tienes que firmar y jurar lealtad a nuestro nuevo líder así como tu hermano lo hizo y serás libre, además de admitir que te arrepientes de intentar traicionarnos a todos.
Lo pude sentir detrás de mi mientras me obligaba a sentarme en la única silla frente a la mesa y dejaba un biógrafo a mi lado, miraba el documento, este era un contrato que le cedía al superior de West total libertad de dirigir todo lo relacionado con el territorio a su antojo, y si he aprendido algo en estos años era que no había nada mas peligroso que dejar todo en manos de un psicópata y Narcisista.
- No.
Lo siguiente que paso no me lo espere para nada y es que Aldrich tomo mi cabeza y la estrello contra la mesa junto donde estaba el contrato.
- Le prometimos a tu hermano no hacerte daño, pero ya nos estas colmando la paciencia Gilbert.
Vaya parece que ya no me llama por mi nombre de nación, ahora soy solo Gilbert, un simple prisionero sin importancia.
- Suéltame - Dijo en casi un susurro, ese golpe si me dolió - A West no creo que le guste saber como tratas a su hermano mayor.
- ¿Crees que eso me importa? - Alzo mi cabeza apretando tan fuerte mi cabello que sentí que me iba a arrancar esa parte del cabello - Si no cedes por las buenas, entonces lo harás por las malas.
Me lanzo al suelo fuertemente haciendo que me golpe duramente contra la piedra que lo conformaba no pude reprimir un gemido cuando sentí el dolor en mi costado derecho, mire como entraban mas soldados y supe que el tormento estaba a nada de comenzar.
000
Ya llevaba semanas ¿O talvez meses? No lo se la verdad, solo se que el cuerpo me duele y que ya casi no me traen de comer, de vez en cuando escucho a los guardias hablar pero la verdad es que no logro descifrar lo que dicen debido a que el dolor y la debilidad que siento es tan grande que no me permite poner atención, pero solo descifro algunas palabras que me preocupan, entre ellas la palabra "Guerra" y ruego a Dios para que no sea lo que estoy pensando.
- Ey tu - Me llaman los guardias desde la puerta, ni cuenta me di cuando entraron, solo los miro mientras que estoy acostado en la pequeña y nada cómoda cama que hay en mi celda - ¿Ya recapacitaste sobre firmar? Tu hermano esta siendo muy insoportable sobre ti.
Ni siquiera le contesto solo lo ignoro y me cubro con la delgada sabana que me proporcionaron cuando llegue a ese lugar, no quitaba del todo el frio, pero era mejor que nada.
- Oye tu, no nos ignores.
- No voy a firmar esa mierda, y no metan a West en esto.
Las palabras me salen con un tono cansado y seco, además de que me duele la garganta y la siento seca, ¿Cuándo fue la ultima vez que bebí un vaso de agua? No tengo ni idea, las memorias de como era mi vida antes de esta oscuridad ahora son difusas y la verdad es que ya ni recuerdo como era todo antes de todo esto. Antes de que todo fuera esta pesadilla, solo se que mi hermano se vio obligado a firmar ese documento para, supuestamente, yo fuera liberado, solté una risa que mas que risa parecía un resoplido, tanto que le decía a Ludwig que no dejara que sus emociones nublaran su juicio y fue lo primero que hizo.
- ¿Sigues de impertinente Gilbert? - Pregunto Aldrich, parecía que no se rendiría conmigo hasta que me rompa y termine cediendo, pues que lo siga intentando, igual no voy a firmar.
- Y parece que tu sigues de necio - Dije sonriendo con burla, a como pude me senté en la cama para mirarlo, mi estomago me punzo horrible cuando me doble sobre el, pero no hice gesto algo ni solté sonidos de dolor, no le iba a dar ese gusto.
- Te vez realmente mal - Se acerca a la cama y me mira como si fuera un desperdicio asqueroso, yo lo miro del mismo modo.
Hizo el ademan de querer tocarme pero yo solo aleje la cabeza, aunque hacerlo me hizo sentir dolor, pero no me importaba con tal de que no me tocara, al parecer eso le molesto ya que cuando menos lo espere sentí su mano ser azotada contra una de mis magulladas mejillas.
- Estaba dispuesto a ser bueno esta vez y traerte algo de comer y beber, pero veo que sigues de rebelde - Me tomo de la barbilla fuertemente para que lo mirara y aunque mi estomago gruño ante la mención de comida, no iba a ceder - ¿Sabes? Me recuerdas a esa muñequita polaca que esta con los rusos.
Mis ojos se agrandaron y una ira se apodero de mi, ignorando el dolor en mi cuerpo me abalancé sobre Aldrich para tomarlo por el cuello de su ropa.
- ¡¿Que le hicieron a Felka?!
- Oh calma, solo que Rusia la tiene en su poder por orden de su superior, que cabe señalar es aliado del nuestro ahora - Dijo sonriendo, odiaba su sonrisa, en serio la odiaba - Y según se, es igual de rebelde que tu... O talvez mas.
- Eres un... - Antes de que pudiera terminar de hablar sentí un golpe en la espalda que me hizo soltar a Aldrich y caí al suelo de rodillas y apoyándome en mis manos.
- Y créeme que es muy divertido cuando escucho como algunos soldados la usan para divertirse - Dice con una sonrisa sádica - Ya sabes que cuando un hombre tiene estrés acumulado lo que necesita es un modo de liberarlo, y algunos preferimos soltar ese estrés entre las piernas de una hermosa mujer.
Puedo ver por como habla y como lo dice que el también a participado en ese acto tan despreciable, ahora no puedo dejar de pensar en Felka siendo mancillada por esos despreciables, solo espero que Iván consiga sacarla de ahí, nunca pensé decir esto, pero de verdad espero que Iván pueda sacarla de ahí y esconderla.
- Aunque creo que cuando se aburran de ella la ejecuten, quien sabe, tal vez la compre para mi.
- Mientras me quede vida, no dejare que la toques.
- Ya me aburrí de esta charla, muchachos denle un buen escarmiento - Y sin mas se fue a sentar a la silla junto a la mesa mientras los demás soldados se acercaban a mi.
Sabia que de tan débil que estaba no me podría defender, así que solo me quede en el suelo mirando con impotencia como se acercaban y uno de ellos me daba una patada en el abdomen tan fuerte que sentí como mis costillas se rompían... Si es que eso era posible ya que algo que llevaba tiempo roto era imposible romperlo o eso suponía, escupí sangre y lo se porque la mire caer al suelo, después de esa patada llegaron mas golpes, supongo que esta vez solo serán los golpes en vez de quemarme o cortarme, y la verdad lo agradezco desde mi perspectiva las golpizas eran mas fáciles de soportar que las quemaduras o los cortes, incluso eran mejores que los perros a los que me arrojaban, me hice un ovillo en el suelo, por lo débil que estaba por la falta de alimento poco y nada podía hacer, solo esperar que terminaran de golpearme y se fueran, dejándome en un charco de mi propia sangre.
Aunque la verdad, no se cuanto tiempo podre soportar todo esto antes de morir, aunque si muero, lo hare feliz sabiendo que me fui libre, aunque por otra parte, mi mente me decía que no podía irme, ya que aun temía lo que le pudiera pasar a Ludwig.
