POV sexto año
Harry tiene un sueño constantemente, es el mismo sueño que se repite seguidamente, uno donde ve como Draco cae por el velo una y otra vez; pero no vuelve a salir. Cada noche terminaría despertándose con sudoración y agitado, al punto que Remus o Sirius se turnan para dormir en la misma habitación para ayudarle. No le suele funcionar, al final Sirius es quien permite que termine yendo a la casa de Andrómeda hasta que ver a Draco dormitar lo calma lo suficiente.
Suena mal.
Se siente mal, incluso acosador.
Draco usualmente duerme encogido sobre sí mismo, Steven usualmente se escurriría por su cuerpo o incluso su lechuza Merlín estarían vigilándolo constantemente. A veces temblaría como si estuviera teniendo un mal sueño, sus ojos mostraban usualmente ojeras que este intentaría contratacar con hechizos, su sueño parecía intranquilo desde que regreso del velo.
No había conocido nadie que hasta ahora pudiera hacerlo.
Regresar.
Remus comento que estaba preocupado, aunque no quiso alarmar a Harry, era notorio que esto no era algo común. Al igual que la cicatriz en su frente, el regresar del velo era algo que llamaría la atención, aunque era claro que se estaba luchando por todo lo contrario.
Como si quisieran ocultarlo.
Habían lanzado otras alarmas, el regreso de Voldemort, Michael siendo hombre lobo, escapes de prisión.
Tapaderas.
Como si alguien dentro del ministerio quisiera ocultar algo.
Se alarma cuando la respiración de Draco deja de ser tranquila, para que en menos de un segundo una varita estuviera apuntándolo. Se siente un poco inquieto al ver esos ojos que parecen brillar en la oscuridad como rendijas, antes que parpadeen y todo desaparezca. Draco parece casi aburrido de verlo, lo cual al menos tranquiliza a Harry.
Esta con vida.
Respira.
Su presencia está aquí, aunque sabe que no lo está totalmente. Había visto el rostro del chico cuando se hablaba sobre Anthony, había visto su mirada lucir quebrada a un nivel que dudaba poder ayudar a reparar.
El propio Harry se encontraba adolorido de pensar en Anthony hasta cierto punto, antes de volverse terriblemente egoísta al pensar que al menos había logrado recuperar a Draco.
—Harry son la una de la mañana—
—Lo siento—
Draco parecía verlo curioso, antes de darle espacio para que se acostara a su lado, lo cual no dudo porque sentir a Draco contra él era la mejor sensación del mundo. Sentirlo respirar, sentir su calor (incluso cuando usualmente estaba frio), verlo dormido en sus brazos y al despertar saber que estaba ahí.
Con vida.
No muerto.
O tal vez esto es un sueño y cuando duerma, para volver a despertar, este volverá a estar muerto.
Harry odia pensar así.
Pero es posible que pase.
—¿Una pesadilla? —pregunta Draco como si supiera la respuesta.
Su cabello esta algo desordenado, Draco intenta acariciarlo un poco, pero Harry ni siquiera se mueve de donde tiene enterrado su rostro contra su cuello.
—Estabas muerto, yo les decía a todos que estabas con vida, pero ellos dijeron que solamente había imaginado todo…seguías muerto detrás del velo—su mano titubea en la cabeza de Harry.
—Estoy con vida, aquí, contigo—le asegura con voz suave, Harry se sujeta un poco más fuerte a él.
Lo sabe.
Pero tiene miedo que en algún momento esto sea solamente otra pesadilla, que esto sea el mundo dentro de su cabeza y de alguna manera, despierte y alguien le diga que Draco sigue muerto.
—No tienes permitido morir de nuevo—susurra Harry casi al borde del sueño.
Es más fácil dormir aquí.
Porque Draco esta con él.
El pensamiento de perderlo otra vez lo atormenta casi todo el tiempo ahora.
Suspira antes de dejarse dormir, sabiendo que será otra pesadilla, en alguna forma u otra.
Lo es.
.
.
Harry despierta para ver a Draco roncando ligeramente, tiene baba en su boca y mueve su cabeza como si estuviera soñando algo. Esta tentado a despertarlo, pero en su lugar lo ve detenidamente un poco, acariciando su mejilla alegre de que esto siga aquí, con vida y a su lado. Su sueño es intranquilo, no ha dormido 7 horas seguidas desde antes del ataque del ministerio, así que cuando vuelve a dormir, se molesta de que Draco sea quien lo levanta diciendo que debe iniciar el día.
No quiere iniciar el día.
Pero Draco es terco y al final tiene que irse cuando este entra al baño, sabe Merlín que este podría durar horas en este lugar. No tiene nada de malo, pero Draco no es que ocupe mucha ayuda, verlo despertar con ese aspecto desordenado y mundano le agrada bastante a Harry; pero Draco es toda una reina del drama en algunas cosas.
—Papá—sisea la voz de Steven desde el tanque, moviendo su cola como si fuera un perro.
Harry sonríe levemente sumergiendo la mano, para dejar a la pequeña serpiente subirse por el cuerpo antes de salir de la habitación. Es raro estar en la casa de Andrómeda tan libremente, pero cuando la mujer se topa con él bajando las escaleras; esta solo sonríe y lo invita a acompañarle porque nadie parece despierto. No le obliga a trabajar con ella en el jardín, solamente le ve con unos emparedados en la mano, antes de acabar la comida y arrodillarse frente a ella.
Esta es amable.
Como nunca lo fue Petunia.
La mujer le dice que hacer, como hacerlo y parece gratamente sorprendida cuando Harry lo hace todo rápidamente; tiene experiencia, piensa por primera vez sin amargura por su infancia.
—A veces una relación es como cuidar de una planta—habla Andrómeda sin verlo, pero Harry pone toda su atención en ella curioso—empieza como algo pequeño, tienes muchas expectativas, pero solo la planta puede crecer con cuidado y mucho amor; a veces puede parecer muerta, pero se puede recuperar siempre y cuando no la asesines—susurra acariciando un pequeño pétalo de los narcisos.
Parece tan feliz con sus plantas, Harry puede entenderla y solo sonríe.
—Es una planta hermosa—
—Fue un regalo de mi hermana, hace mucho tiempo atrás, es mi planta favorita—no dice nada más y Harry duda sobre si debería preguntarle más.
Así que solo trabajan en silencio hasta que Draco aparece poco después.
Hay un tiempo agradable, que Harry quisiera preservar, pero no puede.
No quiere tocar ese tema en específico, pero es mejor no retrasarlo.
—Dumbledore me envió una carta ayer, quiere que lo acompañe a una misión—comenta Harry mientras ve a Steven deslizarse por el pasto.
Draco arruga el rostro pensativo, aunque no sabe si es consciente de como se ve él mismo, solo parece incomodo.
Harry sinceramente no quiere ir, le preocupa que podría pasar si quita la vista de Draco, pero tampoco es que tenga muchas opciones.
Dumbledore se lo solicito.
No puede solo rechazarlo.
Aunque quiere.
También quiere ir, es algo contradictorio.
Dumbledore al final de cuentas, incluso si es odiado por Draco, es alguien que Harry tiene mucho aprecio y admiración; no quiere decepcionarlo.
—¿Qué? —dice Draco claramente a la defensiva ante la mirada de Harry que sigue sobre él.
Voltea el rostro esperando darle un poco de espacio.
—Siempre me pregunte, ¿por qué te desagrada Dumbledore? —es una pregunta que probablemente muchos han hecho, Harry los ha escuchado y nunca tiene respuesta alguna—quise preguntártelo hace tanto tiempo, pero no quería incomodarte, ahora somos pareja…pensé que sería diferente, pero en realidad me da un poco de nervios—Harry se siente inquieto.
—Aunque nadie lo crea, realmente no odio a Dumbledore—inicia Draco, ganando una mirada incrédula de Harry que lo hace sonreír un poco—realmente no soy tan diferente a él en algunos aspectos que me molestan, por ejemplo yo haría cualquier cosa para mantener a las personas que quiero a salvo; incluso si eso es pasar sobre la vida de otros—Harry se preocupa ante la mirada amarga de Draco—Dumbledore es similar, haría cualquier cosa y sacrificaría a cualquiera para el "bien del mundo mágico"; podría verse que somos similares, pero el problema es que Dumbledore sería capaz de sacrificar a mis personas queridas si fuera necesario y eso es algo que no puedo perdonar a nadie—
Parece demasiado sincero al hablar, Harry se encuentra un poco inquieto al respecto, pensando en sus palabras. La idea de sacrificar a otros no es algo que disfrute al pensar, pero si tuviera que sacrificar a alguien para cuidar a sus seres queridos.
¿Lo haría?
La respuesta no es un no inmediato, así que la duda lo embarga.
No quiere pensar en una guerra, no quiere pensar en sacrificios, quiere que todos sobrevivan.
—Entonces piensas que Dumbledore no es bueno—las palabras de Harry hicieron que Draco frunciera la boca pensativo.
—Blanco y negro, no creo que solo existan personas buenas o malas, creo que las personas somos como el color gris, tenemos bueno y malo dentro de nosotros; para algunas personas Dumbledore podría ser un salvador, para otras un enemigo—hace una pausa un poco pensativo—es un mago hábil, talentoso, podría hacer cosas, pero tiene sus motivos; no me agrada, pero no lo veo como un villano, simplemente lo veo como un humano capaz de equivocarse como yo—su voz suena cansada, como si le doliera admitirlo.
Curioso.
Siempre pensó que Draco odiaba totalmente a Dumbledore, pero parece ser que tenía una idea equivocada de lo que en verdad pasaba.
Es odio, pero tal vez no tanto.
—A veces suenas como un viejo mayor de 90 años—es una broma, aunque con algo de verdad.
Draco podría ser la persona más infantil cuando quería, pero de repente convertirse en un viejo amargado cuando hablaba con sabiduría.
Su novio se ve un poco inquieto ante su broma, así que no funciono como él quería.
—Algún día te contare una historia, espero que cuando lo hagas quieras seguir conmigo—habla Draco con tranquilidad poco creíble.
Harry entrecierra la mirada, no le gustan esas palabras, como cuando la mítica: "tenemos que hablar" de la cual sus compañeros Gryffindor siempre le alertan.
—¿No puede ser ahora? —pregunta un poco ansioso.
—No—
Desgraciado.
Quiere insistir un poco, pero en su lugar medita un poco al respecto y llega a una conclusión, que siempre parece guiarlo ahí.
—¿Tiene algo que ver con ese libro que siempre tienes y los misterios de tus amigos? —el rostro de Draco se arruga casi en resignación.
No es la primera vez que Harry se pregunta sobre de que trata ese libro, sobre porque sus amigos siempre parecen envueltos en problemas con respecto a este y por que hasta ahora Draco nunca le ha dicho mucho al respecto.
¿Es un secreto entre amigos?
Parece algo peligroso.
—Pero mira que tengo el novio más inteligente de todos—
—Los halagos no funcionaran—
—Pero si estas sonriendo en este momento—
Harry aparta su mano cuando intenta acercarse para pinchar su mejilla, pero si estaba sonriendo y eso tranquilizo un poco a Draco.
—Nada que digas podría hacerme cambiar de idea, así que borra esa mueca de tu rostro, estas condenado a quedarte conmigo por un largo tiempo—bromea Harry con una sonrisa divertida.
Mitad broma y mitad realidad.
Muchos le han dicho sobre como los romances a esta edad no están destinados a durar realmente, pero Harry no puede imaginar un futuro donde no este Draco; suena algo infantil y obsesivo, pero es algo que no puede dejar de pensar a menudo.
Está enamorado o lo que supone es amor.
Más de lo que debería.
Harry se pregunta si es normal por eso, lo duda, pero nada en su vida es normal. Aunque Hermione dijo que es normal que los adolescentes digan eso sobre el amor, para Harry simplemente se siente más.
Como si amor no fuera una palabra suficiente.
Draco mueve su mano rápidamente a la mejilla de Harry para darle una leve caricia, que este aprovecha para acomodar mejor su rostro entre su mano; solo para terminar quejándose cuando Draco le pellizca la mejilla como si fuera un niño.
Idiota.
—Pobre de mí—
—Idiota—dice ahora en voz alta.
Puede amarlo mucho, pero a veces no puede evitar pensar que solo es un idiota gigante.
.
.
El plan de Dumbledore era una misión con Harry para un nuevo profesor llamado Slughorn que no le agrado.
Viaje algo aburrido.
Divertido hasta cierto punto cuando Dumbledore uso magia.
Pero era algo, si podía ayudar de alguna forma Harry lo tomaría, dijo que era importante para conocer más sobre Voldemort.
—Hay una misión más importante para ti a fin de año, hemos estado trabajando sin frutos, pero creo que luego de todo lo que te enseñe este año, estarás listo—habla el hombre con una sonrisa intentando tranquilizarle.
Recuerda las palabras de Draco, sobre como Dumbledore sería capaz de sacrificar cualquier cosa y lo hace dudar cuando el hombre se marcha.
Su corazón duda.
Pero quiere que el hombre se sienta orgulloso, hay pocos adultos en los que confía y quiere pensar que Dumbledore puede esperar grandes cosas de él.
.
.
Sirius tiene un viaje mucho más interesante, Remus parece resignado cuando llegan a la mansión Potter. No es un lugar que cualquiera conozca y mucho menos que alguien pueda entrar, solo el heredero legitimo por sangre puede ingresar y por eso ocupaban ayuda de Harry para abrir el lugar. Este era el antiguo hogar de su padre antes que se casara con su madre, así que cuando intenta abrir la puerta parece ser que las barreras mágicas responden de forma positiva y todo es…emotivo.
El lugar está lleno de cuadros.
Está lleno de polvo.
Sirius llora un poco recordando su tiempo en este lugar.
Les toma muchas horas el apenas el quitar una capa de polvo, Harry se encuentra demasiado emocionado ante la idea de hacer magia y conocer a sus abuelos, que por un momento se olvida de todo lo malo de su vida. Se pregunta que habría sentido al crecer visitando esta casa, que habría pasado si sus abuelos no hubieran muerto antes que sus padres; si de alguna forma los hubiera conocido.
Fleamont y Euphemia.
Esos eran sus nombres.
Había nombres y cuadros, todos parecían encantados de conocerle y la sensación fue tan incluso sobre paso a lo que sabía sobre la magia hasta ahora. Sabe que hay personas que le aman, desde sus amigos, Sirius y Remus, Draco; pero fue extraño porque, aunque ellos eran suyos, no eran técnicamente familia de sangre. Estos cuadros no estaban con vida, guardaban parte de la esencia de las personas que alguna vez vivieron, pero eran solamente producto de magia y lazos.
No estaban vivos.
Pero era lo más cerca de los muertos que podrían estar.
Y eran su familia.
Su familia lo acepto.
Petunia y los Dursley siempre lo habían odiado, eran la única familia de sangre que había conocido y lo odiaron con todo su corazón; ser amado por algo que alguna vez fue tu familia, se siente de una forma tan reconfortante, que duele.
Se encuentra durmiendo en la habitación que había sido de su padre cuando vivía aquí y era joven, no quiso admitir que lloro gran parte de la noche y no sabe por qué.
Sirius lo abraza el día siguiente, diciéndole que todo estaba bien.
—Es tonto, ni siquiera sé porque llore—habla frente al enorme desayuno que Remus le había preparado, ese hombre siempre tenía la manera para hacer comida reconfortante.
—Sabes que no estás solo chico, nos tienes a nosotros, siempre nos vas a tener—habla Sirius con una sonrisa salvaje, que hace a Harry sentirse demasiado emocional por algún motivo.
—Fleamont quiere hablar contigo, parece que tiene aún más historias sobre James que contar—comenta Remus luego del desayuno con tranquilidad.
Sirius se levanta emocionado de la silla.
—Espero que sea sobre la vez que hizo una carta con corazones en primer año para Lily, gracias a Merlín nunca se le ocurrió enviarla, tu abuela lo evito—añade Sirius casi encantado con la perspectiva.
Harry los sigue.
Cuando sus abuelos lo reciben con miradas llenas de amor y listos para contar más historias, Harry piensa por primera vez en mucho tiempo, que tal vez, tenga un hogar en alguna parte después de todo. Siempre pensó que Grimmauld Place podría ser un hogar, pero por algún motivo la casa ancestral de los Potter, tiene ese aire de casa que nunca había encontrado.
Tener abuelos que te amen.
Es asombroso.
.
.
El tiempo en la mansión Potter lo hizo sentir renovado, cuando regresaron fue un poco triste, pero la parte buena es que tenía a quien contarle sobre sus nuevas historias. Hermione y Ron parecían encantados de escuchar a Harry hablar tal vez por demasiado tiempo sobre sus familiares; Hermione incluso aportaría alguna información que fuera de conocimiento público sobre los Potter. Su felicidad en realidad no duro tanto, cuando Ron admitió como Draco había estado visitándolos constantemente cuando estuvo fuera con Sirius y Remus.
No solo eso.
Fleur estaba siempre con Draco, además de la visita de Charlie y Cedric.
Harry había roto accidentalmente una ventana cuando Ron le conto la historia, Ginny que se había colado curiosa en la habitación, parecía maravillada con lo que paso y no dejaba de reírse al respecto. Hermione por otro lado intento ser más racional, recordándole que Draco era su novio.
No funciono.
Paso inquieto el resto de la noche cuando volvió a Grimmauld Place, así que no bien le llego una carta de Ron diciendo que Draco efectivamente había llegado a casa hace solo unos momentos; bueno, Remus probablemente solo vio su sombra cuando corrió a la red Flu.
Muchos podrían llamarlo desesperado, tal vez lo era un poco, pero según su abuelo eso era de familia.
.
.
Harry hace una pequeña escena de celos cuando ve a Draco hablando con Fleur, Draco se burla de él, hay algunos besos de por medio que animan mucho a Harry y un partido de Quidditch con sus amigos, aunque Draco no parece interesado en jugar.
Nunca había querido jugar mucho desde la muerte de Viktor, aun parece emocionado cuando hablan en ocasiones con Ron sobre los equipos actuales y siempre parece tener alguna buena idea cuando Harry comenta sobre su equipo en Gryffindor.
Puede que no fuera buscador y se centrara más como golpeador, pero puede imaginarse fácilmente que dolor de cabeza si Draco hubiera sido el buscador en lugar de Cho Chang. No solamente por sus estrategias bastante creativas, verlo volar probablemente haría que Harry fuera un completo desastre en lo que se refiere a partidos contra su novio.
—Puedo admitir que te vez bastante caliente jugando al quidditch—admite Draco con lo que parece un fantasma de una sonrisa en su rostro.
Era tan difícil hacerlo feliz.
Especialmente desde la muerte de Anthony y puede entenderlo, para Draco, Anthony había sido su mejor amigo y era poco común verlos separados. Harry está seguro que si Anthony en algún momento hubiera decidido ser gay o bisexual, habría sido un completo dolor de cabeza, porque no hay forma de que Harry pudiera competir con la unión de ambos.
Pero en su lugar, Anthony en realidad había apoyado tanto a ambos.
Incluso a Harry.
Su muerte era dolorosa, cada que alguien parecía recordarlo, había un aire de nostalgia y tristeza del cual Harry se puede sentir bastante identificado.
Culpa.
También siente mucha culpa.
A veces cuando ve a Draco quiere decirle que fue su culpa, que lo odie, que todo es su culpa.
Draco dijo que no era su culpa.
Eso no sale de su pecho.
Así que ver que, a pesar de todo, Draco hace intentos de seguir adelante, bueno, Harry aún recuerda el dolor que sintió esos días que pensó que lo había perdido; el temor que tiene cada momento ante la idea de que Draco en realidad este muerto y todo esto sea una especie de sueño bizarro de mal gusto.
Esta aquí.
Se convence cuando toma la mano de Draco, entrelazando rápidamente sus dedos con los de su novio, que parece ligeramente confundido antes de regresar el pequeño apretón. Siente la usual temperatura baja de este, pero un poco de su palpitar y la suavidad que era él.
Levanta la mano de este, quien sigue pareciendo ligeramente curioso, aunque para su deleite algo fanfarrón cuando besa suavemente sus nudillos.
Draco parece disfrutar aun el contacto físico.
Harry siempre ha disfrutado el contacto físico de Draco, así que es un ganar para ambos.
—Eso es genial, porque solamente quiero que me veas genial todo el tiempo—dice sin mentir, lo cual Draco bufa antes de empujarlo ligeramente por la frente y Harry sonríe.
Esta felicidad parece tan frágil, pero Harry haría cualquier cosa para mantenerla con él.
—Eres un idiota—
—¿Pero soy tu guapo idiota? —
—Mi ligeramente guapo idiota—
Lo besa en los labios aprovechando que aún no han sido llamados para el almuerzo y que por algún motivo Draco no lo odia, aunque debería hacerlo; Draco suspira ligeramente contra sus labios y esta felicidad es lo que espera mantener en Hogwarts este año.
Que no se escape de sus manos.
Que no vea lo que es Harry realmente.
.
.
Cuando Draco se obsesiona nuevamente con la biblioteca de Grimmauld Place, Harry sabe que hay algo mal con este, a petición de Hermione (y la mayoría de personas que conoce) le sugieren darle un poco de espacio antes que tome una acción.
Aunque 7 horas seguidas sin comer, sin parpadear cuando entra o la forma en que hace un poco de sonido sin éxito fuera del lugar, bueno, es su límite.
Había entrado con la intención de reprenderlo.
Lo hizo.
Pero luego hablaron, el espejo de Oesed, el rostro frustrado de su novio y antes de saberlo se estaban besando. Que beso había sido, había sido completamente perfecto y ver a su novio mirarlo de esa forma, hace que Harry se estremezca todavía.
El problema había sido Ron.
Y Sirius.
Y todos quienes parecieron divertidos sobre el asunto.
Esa noche antes de dormir se masturbo en el baño, lo cual había sido vergonzoso porque masturbarse con el recuerdo de su novio no debería ser problema; el problema es que había estado tan cerca de que todo subiera a un nivel que Harry había estado queriendo llegar hace tiempo.
Había estado ahí, lo había tocado con sus dedos, pero se había ido rápido.
Harry odia a las hormonas.
Son muy inconvenientes, aunque le dijeron que era normal, es molesto.
—Creo que es hora de una charla—dijo Sirius al día siguiente, lo cual provoco que Harry estuviera a punto de reprenderlo si se le ocurría ser hipócrita por lo que hizo con Draco.
No fue necesario.
Cuando su padrino saco varias botellas de lubricante, Harry sintió que moriría de vergüenza.
.
.
Harry sabe que hay algo mal cuando en su fiesta de cumpleaños no llega Draco, es como si algo estuviera mal y no sabe que podría ser. Intenta sonreír ante los regalos de los demás, ante sus palabras de ánimo, pero está seguro que es obvio que comienza inquietarse con el pasar de las horas con un solo pensamiento en mente.
¿Por qué no aviso?
Piensa un poco preocupado si de alguna manera Draco encontró alguna otra biblioteca donde simplemente dejo pasar el paso de las horas olvidándose totalmente de él, tiene la sensación de que podría ser algo que pasara, pero le extraña porque este le había prometido pasar tiempo con él por su cumpleaños.
Draco puede tener muchas cosas mal, pero no faltaba a su palabra.
Su pánico comienza a verse cuando otros intentan tranquilizarlo.
—Seguramente encontró un libro—intenta tranquilizarlo Ron, casi siguiendo su línea de pensamientos y haciendo que otros se rían ligeramente por eso.
La familia Weasley está ahí reunida con ellos y Harry se siente por un momento, parte de una familia que lo hace sonreír.
Quiere pensar que no pasa nada.
Se ríe cuando Ginny estampa un pastelillo en el rostro de Fred, por un comentario sobre algo de tener novios, antes que Sirius salte señalándolo como mala influencia. La señora Weasley hace una comida deliciosa, pero en el momento que vio a Bill ver de forma algo preocupada a la red Flu, puede saber que no es el único tal vez que esta sobre pensando las cosas.
Esa noche se acuesta en la cama, con su mirada fija en el reloj de pared, todo le dice que esta exagerando.
Cuando termina el día de su cumpleaños.
Se siente decepcionado un poco.
Antes que la preocupación comience a crecer.
Sueña que Draco cae en el velo, se siente casi molesto de lo común que es. Se despierta a las 3 de la mañana, se siente inquieto, se mueve en su cama; termina en el armario de la casa de Grimmauld Place. No le gusta estar aquí, pero cuando se encierra en el lugar, es casi natural dormirse; sus pensamientos en otra parte.
En la casa de los Dursley.
Es un lugar horrible.
Los peores recuerdos de su infancia.
Pero Draco estaba vivo entonces, así que se tranquiliza en la oscuridad y con la manta sobre su cuerpo, se duerme pensando que está exagerando.
O lo es, hasta que el día siguiente Dumbledore aparece, con rostro solemne, habla con Sirius explicando que Edward Tonks está en el hospital
.
.
Draco parece cansado de la vida, Harry lo encuentra en la casa de la familia Tonks, luego de que Sirius se lleva a una desanimada Nymphadora de cabellera azulada. Draco está haciendo todo en modo automático, se está esforzando todo lo que puede, lo siente en su mirada y sus acciones; prácticamente tiene que obligarlo a comer algo.
—Podemos ir solos en realidad, la red Flu la activaron para la oficina de Kingsley en esta situación, así fue como llegamos ayer al hospital—
—Tienes que comer primero—
—No tengo hambre—
—Deberías comer algo, Tonks dijo que no dormiste bien, podrías descansar un poco—
—No quiero, voy al hospital ahora mismo—
—Ocupas cuidarte—
—¡NO! —grita Draco antes que pueda controlarse, como si algo se rompiera en su mente y se ve tan desesperado que duele—no ocupo que otros me cuiden, no merezco que otros se preocupen por mí; todo esto está pasando por mi maldita culpa y lo mínimo que puedo hacer es estar ahí con mi tío…porque probablemente fue atacado simplemente por ser mi tío—brama casi con veneno y odio.
No por Harry.
Si no por él mismo.
—Es mi culpa, porque moleste al pobre Voldy sin nariz en el cementerio y en lugar de solamente odiarme a mí, parece que odia a cualquiera que se me acerca; la trampa del ministerio fue también para atraparme y que paso, claro que Anthony muere porque se hizo el héroe por mi—la voz se ahoga casi en un sollozo—Anthony murió por mi culpa, porque fui estúpido al pensar que Theo aun quería ser mi amigo, sabía que teníamos que estar alerta y en la primera fui llevado por una vieja amistad; Anthony murió, mis amigos son un desastre, ni siquiera puedo ayudar a Luna aunque se ve tan rota y ahora mi tío está mal…la pierna de Dora…esta familia está sufriendo solamente por ser mi familia—la ira comienza a irse luego de gritar todo eso, dejando solamente tristeza.
Harry lo mira un momento preocupado al notar emociones de soledad, culpa, dolor y horror por el mismo.
Si.
Harry se sintió así.
Cuando esa noche en el ministerio paso, esa batalla a la cual los había guiado pasa.
No se supone que debería haber sido así.
Nadie lo culpa, todo fue un engaño dicen otros, pero en su interior una parte de él sabe que fue por su culpa que todo se dio; incluso la propia profecía había demostrado que de alguna forma todo se remonta a él de alguna forma.
Es su culpa, la vena crece en su interior, es su culpa que Draco sufra.
No de Draco.
Pero Harry no lo dice, por temor que Draco vea su forma de pensar y lo abandone, porque si en algún momento pierde a Draco, simplemente todo perdería sentido.
Harry ve fijamente a Draco un largo rato, su mano sujetando todavía su brazo impidiendo que se vaya.
—¿Sabes que inicio todo? —pregunta Draco con amargura sin esperar respuesta—curiosidad estúpida en mi primer año, quería saber sobre que era un espejo estúpido, un mago estúpido y ahora es probable que todos quienes amo estén malditos solo por mi estúpida curiosidad—ve fijamente a Harry, por un momento solamente puede pensar en el adorable niño rubio de primer año que parecía demasiado brillante—porque el mago estaba maldito y su investigación lo es, así que probablemente fui yo quien mato a Anthony, quien lastimo a todos y los que están a mi lado parecen destinados a sufrir…así es la maldición y…y…—
No es tu culpa.
Nada de esto es tu culpa.
Nunca quisiste esto, al igual que yo tampoco quería arrastrarte a esto.
Pero ambos tienen la culpa de alguna forma.
Y no deberían.
Se supone que no deberían tener esta culpa, Sirius le dice que son niños, pero en estos momentos no parecen niños.
—Nada está bien—gimotea Draco con miseria, pero es cuando no dice nada que Harry parece tomar el paso de ir hacía él.
Tan roto, con dolor y débil.
Es un poco ver al mismo chico que se había roto los huesos en medio del cuarto año para domar un dragón, casi no puede ver al mismo chico que durante su segundo año tomo su mano para entrar a enfrentarse un laberinto o que en quinto año se paró frente a una manada de adolescentes para enseñarles magia.
Dos suaves manos tocan las mejillas de Draco, quien ve incomodo a Harry mientras sus dedos limpian sus mejillas; no hay lágrimas, solamente las está acariciando de forma reconfortarle. Draco se deja manejar por eso, por las manos de Harry y eso lo hace casi suspirar.
Porque está ahí.
El mismo chico de primer año lleno de vida, esta frente a él, solo que herido y con dolor.
Pero está aquí.
—Todo va estar bien—tiene que estarlo, no hay nada más, solo tiene que ser así.
Harry lo haría así.
Por Draco haría lo que fuera.
—No va estar bien—suena como un berrinche, se ve lindo y su labio sale ligeramente.
Debe ser un enfermo por querer besarlo, pero solamente mira a sus enormes ojos grises que parecen ser como dos hermosos cristales.
—Todo pasa Draco—este mira a Harry con confusión—las cosas buenas y las cosas malas pasan, una se necesita para la otra, pero esto es solamente un mal momento que pasará y vendrá luego un buen momento—
—Eso es tonto—musita Draco, pero Harry solamente le da un beso en la mejilla.
Draco tiene los brazos cruzados intentando mantenerse unido, Harry no piensa que sea necesario, no cuando él está aquí para unirlo si se cae en pedazos.
—No es tonto, es verdad, pase cosas malas, pero también pase cosas buenas y todas han pasado—porque Harry ha pasado una mierda cuando era niño y lo sigue haciendo, pero también hay tantas cosas hermosas que ha obtenido desde que esta con Draco.
Pensó que no podría ser así de feliz.
Pero lo era.
—Eso significa que aún hay cosas malas por pasar—
—Y cosas buenas—le recuerda viéndolo, porque aquí en sus manos, esto era el tesoro más grande que tiene hasta ahora.
—Estúpido Gryffindor optimista, suenas como un Hufflepuff—
—Tu eres un Ravenclaw que suena pesimista como un Slytherin—
Contra su voluntad, parece que Draco no puede evitar una leve sonrisa en sus labios. Y para Harry eso es simplemente una victoria en su libro.
—Lo siento por gritar—musita en voz baja luego de lo que parece un tiempo de meditar.
Harry solamente sonríe dándole una suave caricia en la mejilla antes de alejarse un poco.
—Está bien, quería esto—eso deja a Draco desconcertado y casi puede ver sus pensamientos en su rostro—no lo que estás pensando, solamente…siempre parecías bien, ya sabes, un muro de piedra frente cualquier cosa—alejado de todos sin dejar que nadie pasara la muralla que él mismo había creado—y cuando las cosas estaban mal, solo podía verte de lejos sin ayudar; quería estar en estos momentos para ayudar—
—Eres un masoquista, cualquier persona cuerda decidiría que soy mucho trabajo y se buscaría una pareja con estabilidad mental—
Tal vez sea verdad.
Pero no es lo que Harry quiere.
No es lo que quiso en ningún momento.
—Con lo mucho que me costó que me voltearas a ver, por favor Draco, estas atorado conmigo hasta que tú decidas lo contrario—
.
.
—Me quieres cuando tengo una crisis mental y eres excelente cocinero, sin duda te conservare para siempre—había dicho Draco mucho mejor luego de comer.
Harry casi le pide matrimonio ahí mismo.
Aunque duda que Draco hubiera aceptado.
.
.
Estuvo junto a Draco gran parte del tiempo en el hospital, incluso cuando llegan Michael y Terry, ofreciéndole café a su novio que parece mantenerlo con vida. Andrómeda le preocupa bastante, pero por mucho que le ofrece traerle comida o cualquier cosa, la mujer se niega alejarse del lado de su esposo; Nymphadora no parece mejor que nadie tampoco. Se deja abrazar por Michael, al igual que lo hace cuando Remus parece sentir la necesidad que todo en la casa huela como él.
Algo de hombres lobo.
Harry piensa que es adorable, especialmente cuando Draco aleja a Michael y lo abraza como si no quisiera perder su terreno.
Se ríe.
Porque le parece estúpido que Draco pensara que puede ver cualquier cosa, cuando este se encuentra a su lado.
Te amo.
Quiere decirlo, pero no lo hace.
Cásate conmigo.
Tampoco dice eso, porque de alguna forma es un poco más perturbador.
Estoy tan enamorado de ti que me preocupa a veces, no he podido ver a nadie más desde el primer año y me siento enfermo ante la idea de perderte en el futuro, solamente quiero que seamos los dos juntos para siempre y que cuando me veas, tengas al menos una décima parte del amor que yo siento por ti.
Y es por esa clase de pensamientos que Harry debe tener mucho cuidado al hablar con Draco.
Lo siento si arruine tu vida, por favor no me dejes.
.
.
El viaje a Hogwarts fue un poco molesto, primero Draco ahora es prefecto, así que cuando Hermione y Ron se marchan sin ver a su novio, sabe que no lo vera pronto. Lo peor es que luego cuando la reunión de prefectos estaba cerca de finalizar, es invitado al compartimiento de Slughorn, donde solamente asiste porque piensa que podría ser de utilidad de alguna manera. Había ido a buscar al hombre con Dumbledore, no quería causar una mala impresión. Eso no hizo tristemente mejor la reunión, aun cuando Neville o Ginny estuvieron ahí.
Nadie puede culparlo entonces cuando su novio llega que se lance para besarlo.
Lo había extrañado.
Su aroma.
Su forma.
La sensación de su cuerpo contra el suyo, como se estremece ante un beso sencillo, pero al mismo tiempo se aferra a él como si no quisiera dejarlo ir y sabe Harry lo mucho que desea estar todo el tiempo al lado de Draco; bueno, probablemente Ron también sabe si sus quejas constantes sobre que se calle del tema son un indicio.
El viaje mejora mucho después de eso.
Draco pasa en su regazo, aunque parece ser solo para molestar a Ron, no importa, Harry se abraza por la pequeña cintura de su novio, disfrutando del aroma de este. Es como si fuera una manera de ser simplemente feliz con este a su lado todo el tiempo.
Harry necesita desesperadamente ser feliz así.
Tienen que serlo.
Porque tiene miedo de romperse.
Y que eso lastime a Draco.
.
.
Hay 3 cosas más a la hora de llegar a Hogwarts, lo cual casi es un nuevo récord.
La forma en que hay comentarios sobre Michael apenas llegan al comedor.
La mano de Dumbledore.
Que Snape sea el nuevo profesor de defensa.
.
.
Al menos con las tres cosas, hay una que parece solucionarse rápidamente, Draco tomo el control sobre su posición (Harry hubiera dudado que era su novio si no hubiera abusado del poder que se le concedió) para amenazar a otros sobre hablar mal de sus amigos.
Hermione esta lívida cuando a primera hora del primer día, los Gryffindor tienen puntajes negativos.
—¿Realmente esperabas que fuera diferente? —cuestiona Harry con una ceja levantada, pero eso no evita que Hermione de una charla sobre los deberes de un prefecto y no abusar del poder.
Ron curiosamente no estaba del todo de acuerdo.
—Ignorando que fue novio de Ginny, Michael es agradable, buen sujeto…no merece eso—es todo lo que dice cuando le pregunta sobre el tema.
Al menos Hermione, aunque enojada con Draco, sabe que es verdad.
No era culpa de Michael.
Harry admira por el pasillo a Draco cruzarse de brazos cuando incluso le rebaja puntos a los Ravenclaw de séptimo año que piensan que pueden decir algo de Michael sin consecuencias.
—Creo que es caliente—no pensaba decir eso en voz alta, pero lo dicho ya está.
Dice más de Harry que de Hermione y Ron, que estos ni siquiera se inmutaron ante sus palabras.
.
.
La primera clase de Defensa fue una mierda como esperaba.
—¿Te suena por casualidad que os haya mandado practicar hechizos no verbales, Potter? —
—Sí —
—Sí, «señor» —
—No hace falta que me llame «señor», profesor —
Su novio o Hermione no parecieron impresionados por su falta de respeto, en defensa de Harry, Sirius se había reído tanto que lloro esa noche cuando se lo comento.
Así que al menos se quedara con eso.
Ahora que están en Hogwarts la vida parece tomar un rumbo normal, Harry casi puede fingir que es un adolescente normal, o un mago de su edad normal. Las grietas en su interior parecen menos prominentes e incluso Draco parece de mejor humor, lo que hace pensar a Harry que con suerte este año sea normal para ellos.
.
.
Su amortentia huele totalmente a Draco.
—Dudo que oliera a algo diferente incluso si la hubiera olido en primer año—admite Harry cuando Hermione pregunta curiosa al respecto al día siguiente.
¿Cómo si hubiera tenido alguna duda?
Harry solo suspira cansado, cuando tanto Ron como Hermione se niegan a admitir el olor de su propia amortentia. Puede o no puede que escuchara a Neville susurrar el nombre de cierta Hufflepuff, entre una gran cantidad de palabras vomitadas ante la pregunta de Seamus.
Nadie más pareció entenderlo.
Tal vez fue su imaginación.
Aunque cuando vio a Neville reír torpemente frente a Hannah, supone que tal vez no fuera totalmente su imaginación. Ignorando la continua presencia de Snape, parecía que este año sería más tranquilo, aunque Voldemort estuviera por ahí rondando fuera del colegio.
Harry no se quejaría de eso.
Era bonito disfrutar de lo que es ser un adolescente normal para variar.
.
.
Harry puede que haga una pequeña gran escena cuando ve a Draco con Megumi luego de la primera semana de clases, que el chico siempre pareciera estar ocupado y no tuviera tiempo para una tanda de besos detrás de alguna estatua estaba haciendo mal en su humor; Hermione lo había sacado a patadas de la torre cuando no se concentró en estudiar.
Si llevaba o no el mapa de los merodeadores para encontrarlo, fue simple suerte.
Luego los encontró Snape y puede o no puede, que otra vez Harry molestara al hombre a propósito, pero es que prácticamente lo gritaba. Snape parecía sobreprotector con Draco, probablemente porque era su ahijado y si le iba a joder la vida en clases.
Bueno.
Tocar y besar a su novio, era ya de por sí solo una delicia.
Que molestara a Snape, era un plus.
Draco lo convence de que, si se comporta durante la detención, le dará un premio y Harry está dispuesto a sacar cualquier destello de dignidad por la promesa de que pase algo bueno; aunque Snape lo pone bastante difícil esa tarde.
Lo logra.
.
.
—Ha estado así todo el día—
—Ron cállate—
—Pero míralo Hermione, no solo Draco durmió en la torre luego de su "cita", no quiso comentarnos nada cuando siempre comenta absolutamente todo lo que pasa—
—Ron—
—Por favor, tú quieres saber tan bien como yo—
Harry quiere ignorarlos mientras termina de escribir parte de su ensayo, porque claramente no están siendo tan disimulados como planean. Aunque conociéndolos, están haciendo todo este ruido a propósito, ya que usualmente Harry es quien no se detiene al comentar lo que pasa.
Pero esto.
Harry se sonroja ligeramente mientras mete más la cabeza dentro del libro, recordando el día anterior lo que sucedió en las duchas. El recuerdo del cuerpo de Draco contra el suyo, mientras lo tocaba de formas que nunca nadie lo había tocado, mientras le hablaba a veces en francés, a veces solamente repetía cuanto le pertenecía.
Golpeo su cabeza contra la mesa frente a él.
Nadie en la sala común se movió, de la misma forma que nadie lo había hecho las ultimas 5 veces.
—¿Estás seguro de que Michael dijo que no tuvieron sexo? —pregunto Hermione nuevamente confundida, sin dejar de verlo.
Ron suspiro.
—Dijo que no, lo cual no parece tener sentido, mira esto—Harry levanto la mirada cuando Ron hizo un sonido para que volteara a verlo—¡Draco! —dice luego de chasquear los dedos.
Lo odia.
Odia como su rostro se sonroja y Ron lo señala como si fuera una especie de espectáculo, haciendo reír ligeramente a Hermione. Odia como ambos se ríen a su costa, así que solamente regresa su mirada al libro, pensando como a Draco le gustan los libros.
Puede imaginarlo sentado, leyendo un libro tranquilamente y pasando la hoja con los dedos.
Esos dedos que estuvieron dentro de él y lo hicieron sentir como si tocara una nube.
Golpea otra vez la cabeza contra la mesa por sexta vez.
Duda que pueda pensar en algo más los siguientes días, también el pensamiento y el deseo de que se repita, de que Draco siga adelante mientras lo folla tampoco ayuda.
Si.
Es su fantasía recurrente los siguientes días, eso y que en algún momento Draco utilice las cadenas de plata con él.
Joder.
Estúpido cerebro.
.
.
Harry es el nuevo líder del equipo de quidditch, no sabe cómo sentirse al respecto, el año pasado había estado celoso porque Ron era prefecto, pero ahora con la responsabilidad de ser el líder del equipo de Quidditch no sabe cómo sentirse al respecto; lo único bueno es que con tanto tiempo libre no tiene tiempo para culparse de cualquier mínima cosa a su alrededor o con Draco. Si no fuera por Ginny que está a su lado, claramente disfrutando del desastre que hace el primer día, porque hay muchas personas que vienen claramente porque es el nuevo capitán, probablemente habría renunciado.
Tampoco lo hizo por otra razón.
—Sonríe Harry, tenemos público—dice Ginny a su lado señalando a las gradas, gran parte de los Ravenclaw están sentados al lado de Hermione y Neville, Draco parece divertido a la distancia y solamente bufa por bajo.
Tiene que verse bien.
Aunque su rostro decae un poco al ver luego como Draco parece más concentrado en sus libros, para luego parecer intentar controlar a Michael sobre algo que paso.
Hasta ahí va su idea de repetir lo que paso en las duchas nuevamente.
Si era un pervertido y adolescente hormonal.
¿Pueden culparlo?
.
.
Una tarde Ron es secuestrado por Draco a la torre Ravenclaw, aunque le da celos, se queda más tranquilo cuando ve que prácticamente era para obtener la atención del hurón Thorin que otra cosa. Aunque cuando este regresa comienza a ver a Hermione de forma más constante, lo cual hace que Harry pregunte a su novio al respecto.
Lo llamo charla de amigos.
Antes de que unos estudiantes de primer año lo detuvieran para preguntarle sobre un tema, Draco gruñe furioso, pero los ayuda.
Parece ser una broma constante de los profesores, como reprimenda ya que sigue quitando puntos de forma desmedida. Es una broma de su sala común, aunque parece que también en otras casas, el levantarse temprano para correr a ver la tabla de posiciones. Ya que se conoce la locura de Draco, el juego ahora es ver que casa obtiene el menor puntaje debido al robo masivo de puntos por su novio.
Hermione no lo encuentra divertido.
Harry lo hace cuando ve a un Hufflepuff gritar emocionado, antes de que gane la apuesta sobre qué casa terminaría con más puntos.
—La siguiente apuesta es por la casa que obtendrá el tercer lugar y con cuantos puntos negativos quede—habla Padma frente a todos, aprovechando que Draco suele tomar mucho tiempo en el baño.
Varios alumnos de quinto y sexto grado gritan sus apuestas, mientras Pansy recoge el dinero con ayuda de Blaise y Susane Bones los anota en el cuaderno. Hannah es quien mantiene el dinero seguro, porque nadie dudaría de una Hufflepuff.
Harry se pregunta sobre la unión de casas y si Draco sabría como a pesar de todo, su forma indirecta de actuar ha unido a las casas.
Se ríe al pensarlo.
Draco es muy inteligente, pero muy idiota en otras cosas.
.
.
Harry gimotea en medio de un salón vacío, aparentemente Draco se había topado con Zacharias y estaba de mal humor, al menos lo suficiente para querer liberar tensión. Usualmente le gusta tomarse su tiempo para tocarlo, en el baño de los prefectos, en alguna habitación vacía o en ocasiones dependiendo que tan juguetón se sienta detrás de alguna estatua.
—Joder—dice sin aire mientras está sentado en la silla, con Draco arrodillado en el suelo entre sus piernas con su miembro totalmente dentro de su boca.
Recuerda ligeramente el quinto año, la primera vez que Draco hizo eso luego de la noche de juegos de la torre Ravenclaw; sigue sintiéndose igual de bien que ese día.
Es tan alucinante verlo entre sus piernas, dándole todo el control que quisiera, pero al mismo tiempo jugando con él hasta volverlo loco. La forma en que chupa su pene, como lo succiona y sus ojos pasan de esa chispa juguetona a verse totalmente como un depredador. Sus pies se sienten temblorosos y agradece que está en una silla, porque no hay manera que pudiera estar sobre sus pies mientras Draco hace esos sonidos tan deliciosos casi atragantándose con su miembro.
Tan caliente.
Sujeta con fuerza parte del respaldar de la silla, mientras su otra mano viaja por la mejilla del chico, sujetando su cabellera totalmente suave entre sus manos.
Puede que pase horas en el baño,
Pero vale la pena.
Harry está totalmente enamorada de este cabello.
Aunque inicialmente era temeroso de tornar las cosas un poco rudas, Draco siempre le decía que no tenía importancia si lo hace o no; parece casi divertido de la idea y Harry se siente temeroso, porque Draco siempre es algo suave con él.
Pero hay algo de verlo así, tan a su merced.
Lo atrae un poco rudo contra él, este hace un sonido de atragantarse y Harry casi se derrite al sentirlo contraerse contra él; sus ojos parecen incitarlo a seguir. Entonces Harry lo utiliza, con demasiada fuerza y Draco sigue haciendo esos sonidos deliciosos sin alejarse, hasta que termina corriéndose en su boca.
Es como ver estrellas, es como jugar al quidditch, es como una caída libre y es simplemente paz cuando todo termina.
Esta demasiado ido cuando todo termina, Draco juega con sus pantalones mientras traga, utiliza su lengua para limpiarlo y luego lo guarda en sus pantalones. Quisiera parecer como si nada, pero sabe que su rostro debe estar sonrojado y acalorado por todo.
Draco toma asiento sobre su regazo y Harry rápidamente ataca su cuello para besarlo con hambre, disfruta demasiado como Draco simplemente se deja caer contra él y su humor parece mil veces mejor que cuando lo atrajo a esta habitación vacía.
—Odio a Zacharias, pero joder, eso fue tan delicioso—habla Harry sin poder contenerse, oliendo el cuello de su novio quien suelta una risa divertida.
—Pervertido y hormonal Potter—
—Culpable de cargos—
Cuando Draco se aleja y sonríe, Harry solamente pasa una mano por su mejilla pensando que esto es simplemente como pensó que la felicidad debe ser siempre.
Le encantan estos momentos con su novio.
.
.
Draco pasa mucho tiempo cambiando de mesa en el gran comedor, está seguro que solamente quiere molestar a los profesores, Harry sonríe cuando puede notar que otros alumnos comienzan a imitarlo, especialmente los de primer año quienes no entienden porque eso no es tan común. Hay días en que, en lugar de cuatro casas, parecen ser todas revueltas y por eso disfruta cuando Draco decide pasar al menos una vez al día con él.
Debería hacerlo.
Es su novio.
Merece prioridad.
—No voy alimentarte culo perezoso—habla Draco masticando un panecillo al lado de Neville, Harry hace un puchero cruzado de brazos.
Ron suelta una risa, Hermione lo ignora para ver su libro, Ginny hace una imitación de él que gana que la empuje.
—Se supone que eres mi novio—gimotea de forma decepcionada.
—No vi esa cláusula en el contrato que firmamos—
—Quiero comer—
—Usa tus putas manos—
—Quiero que me des de comer—
Harry tose cuando Draco le mete una cucharada de pure con demasiada fuerza, ganando las risas de los miembros de Gryffindor y los de otras casas que se han sentado ese día con sus amigos leones. Toma una manzana verde e intenta meterla a la fuerza en la boca de Draco, pero este lo esquiva con una sonrisa divertida y ambos discuten un poco.
McGonagall los regaña, por lo cual ambos solamente dicen un "¡Lo siento!" demasiado falso.
Luego de unos minutos Draco suelta un suspiro dramático ante su insistente mirada, toma una cuchara y parte la tarta de melaza en una pequeña porción, que lleva a sus labios y Harry se ilumina cual árbol de navidad abriendo la boca emocionado.
—Bebé grande—dice su novio.
—Eres el mejor novio del mundo—habla para suavizarlo y funciona.
—Joder que lo soy—asegura este con el mentón en alto, ganando risas de los demás.
Siguen comiendo mientras Harry se asegura de dejar su mano al lado del muslo de su novio, ama siempre tener algo de contacto con este.
Es como fingir que todo esta bien y nada le preocupa.
No le ha podido decir a Ron y Hermione sus temores.
Son solo suyos.
Dentro del armario de sus tíos, nada que temer o de que preocuparse.
Pasara.
Este miedo pasara.
Tiene derecho a ser feliz.
.
.
Saber más sobre Tom con ayuda de Dumbledore, le hace pensar en cómo nadie se había dado cuenta que estaban a punto de toparse con un loco psicópata. Cuando lo comenta, Dumbledore señala que Draco tiene algunos aspectos similares de Tom y es probablemente la primera vez que ve con horror a su director/mentor.
El hombre se ríe.
—Ambos son similares sí, pero estoy seguro que Draco sin duda está demasiado sujeto a sus deseos para convertirse en alguien oscuro…siempre y cuando no toquen su objeto de admiración—
Dumbledore le da unas golosinas que Harry acepta pensativo.
Harry piensa en sus palabras después de ver sus recuerdos, no es hasta bien tarde en la noche, que nota que el director hablo de Draco sin usar su apellido, casi sonando como un igual.
Pensó en eso por mucho tiempo.
.
.
Sirius y Remus se van a casar.
Harry está feliz por ellos, realmente le gusta la idea de que ambos por fin estén juntos y sabe hace tiempo como Sirius había querido pedirle matrimonio a Remus; había sido patéticamente obvio durante mucho tiempo.
Remus obviamente dijo que si, como Harry repitió al menos 40 veces en sus vacaciones.
Matrimonio.
Harry mira a Draco luego de la salida a Hogsmeade con demasiada intensidad, el chico parece distraído la mayor parte del tiempo ayudando a otros estudiantes y cuando lo atrapa, solamente sonríe sin saber en que está pensando.
—No puedes pedirle matrimonio—dice Remus con seriedad, Sirius suelta una carcajada y Harry se alegra de haber comentado la idea cuando estaba solo en la habitación por medio del espejo de dos vías.
—No iba hacerlo, solo quería saber porque pienso eso todo el tiempo; es culpa de ustedes por comprometerse—farfulla Harry resentido por las risas de Sirius.
—Deja de regañarlo Moony, James era igual, en su tercer año había jurado que se casaría con Lily—dice moviendo las cejas divertido, antes de abrazarlo por la cintura y besarlo.
Harry se llenó de celos.
Quería eso que ambos tenían. Aunque claro sabe que eso no fue fácil, no solo su juventud había sido una locura (algo que Harry compartió de forma de locura y locos intentando matarlo), además de estar separados por mucho tiempo.
—Es demasiado joven Sirius, solamente disfruta esta etapa Harry, estoy seguro que si lo tomas con calma y si el destino lo quiere, seguirán juntos por mucho tiempo—
—No te preocupes cachorro, seguro que ese pequeño idiota también te ama igual que tú, todo saldrá bien—
Harry suspira esa noche en su cama, su padrino y Remus parecen convencidos, aunque si es sincero se siente inseguro, ni siquiera han tenido sexo…o dicho que se aman.
Parecen seguros, pero Harry se siente inseguro, tal vez insuficiente es una palabra correcta.
Hermione le dice que hable con Draco.
Ron le dice que esta solamente cachondo.
Severus ve en sus clases de Oclumancia por error el recuerdo de los baños, Harry nunca se había sentido más humillado en su vida.
.
.
Sigue el consejo de Hermione y habla con Draco (de algunas cosas al menos), este parece dudarlo antes de aceptar tener sexo con él en navidad si se comporta con Snape; puede que parezca excesivo y casi imposible.
Draco sin duda subestima las ganas que tiene de follar con él.
Pero no dice nada, porque ahora que hay un trato, solo tiene que fijarse en el premio.
Tal vez pueda hablar con Draco con contacto físico como sus palabras a veces fallan, demostrarle cuanto lo ama de esta manera.
Deseando que nunca se aleje de él.
.
.
Draco no puede hacer su patronus.
Harry ve preocupado como en medio de clases, este sale aterrorizado con Padma y el resto de los Ravenclaw que son sus amigos, parecen tampoco hacer un hechizo de patronus.
Su perro de luz solamente lo ve preocupado, al tiempo que Harry suspira preocupado por su novio.
—Probablemente es por la muerte de Anthony—dice Ron camino a la siguiente clase—mamá tenía un tío cuyo mejor amigo murió durante la lucha, eran muy inseparables, dice que no pudo hacer nunca más un patronus por su tristeza—habla casi con pesar.
Hermione parece horrorizada, pero habla con Ron animadamente estos días, gracias a la intervención de Draco para que ambos fueran a la fiesta de Slughorn juntos; una jugada magistral que recompenso esa misma noche en un pasillo.
Harry no era el único de disfrutar una buena mamada.
—Tal vez pueda hacerlo en el futuro, Remus y Sirius pudieron hacerlo a pesar de la muerte de papá—aunque mucho tiempo después, piensa Harry preocupado recordando la tristeza de ambos al explicar la situación.
Sus amigos no parecen muy convencidos, pero asienten.
.
.
Harry tiene un pequeño calendario oculto en la mesa al lado de su cama que cuenta los días para navidad.
No lo admitirá incluso bajo tortura.
Se ha comportado con duras penas tranquilo frente a Snape, quien al notarlo parece mucho más decidido a llevarlo a la locura, cuando accidentalmente ve el recuerdo del día que hizo el trato con Draco. Parece casi horrorizado, pero Harry simplemente sonríe demostrando que tan paciente puede ser cuando quiere.
Lo lleva al límite casi 6 veces.
Pero resiste.
.
.
Gryffindor gana el partido de Quidditch, la fiesta es un desastre para los Ravenclaw invitados cuando Terry besa accidentalmente a Lavender.
Draco solo gimotea como si fuera lo peor que puede pasar.
—Michael estará loco de celos—
Y Harry puede entender al chico, porque había sido exactamente lo mismo que paso cuando era más joven y Draco besaba a todos por igual sin darle importancia.
—Todo pasara, si está destinado funcionara—utiliza las palabras de Remus mientras intenta calmar a su novio, que parece que ha estado durmiendo mal y un poco irritable.
Este solamente se deja abrazar por él, gruñendo sobre cómo va a forzar el destino si es necesario para que Terry y Michael estén juntos, para que acabe todo el drama, sobre cómo se volverá loco si otro estudiante de primer año le pide ayuda.
Algo le preocupa.
Aparte de la situación con el recuerdo de Anthony y su patronus.
—Estoy a punto de causar una revolución, destituiré el sistema de casas y usare mi nueva posición de control para obligar a Terry a hablar con Michael—se voltea a verlo sobre su hombro, estaban en su rincón especial en el ventanal, este sentado frente a él con su espalda contra su pecho—¿Estás conmigo? —pregunta con cansancio en su historia.
Sujeta la mano del chico, la entrelaza con la suya solo para acércala a sus labios donde le da un suave beso.
—Siempre—dice con convicción.
Se siente poderoso al ver un ligero sonrojo cubrir las mejillas de Draco, antes que este sonría ligeramente encantado y comience a tararear una canción por baja. A veces cuando tienen tiempo, no mucho, van a la sala de los menesteres para que Draco toque el piano, porque eso lo relaja y Harry piensa que su novio se ve bastante caliente cuando esta frente a un piano.
Su voz es hermosa.
Harry se abraza a este más de ser posible, descansando su rostro contra su hombro, disfrutando la sensación de tranquilidad al escucharlo tararear.
Ama la felicidad.
Pero cuando esta a solas, tiene miedo todo el tiempo, como si esta felicidad no pudiera ser eterna.
.
.
Draco luce espectacular el día de la fiesta de Slughorn, aunque su mirada parece preocupada, es un espectáculo a la vista; es completamente hermoso. Hay algunas miradas claramente mal intencionadas durante la fiesta, algunos con dobles intenciones que hacen que Harry sujete más a Draco contra él. No es que a su novio le importe, saltando a cada cinco minutos para ayudar a alguien, fuera Harry, algunas niñas de Slytherin, sus propios amigos y corriendo cada que tiene un momento para él.
Algo le preocupa.
—Se siente como tercer año de nuevo—susurra derrotado, a lo cual Harry rápidamente se pone tenso de—no sé qué es, pero hay sueños extraños (porque nunca pueden ser normales) y es como si estuviera viendo a…—duda un poco—Anthony, siento que lo veo, como paso con el relicario, pero eso es imposible porque no he estado en contacto con nada maldito…que yo este enterado y me preocupa que vuelva a pasar de nuevo y pierda días, que diga cosas estúpidas, que lastime a otros de nuevo y…—
Harry lo besa.
Porque siempre quiere besarlo, pero deseando ser una especie de ancla de alguna forma, como él lo es suya.
Sus acciones hablan mucho más que sus palabras.
Esta mal.
Pero quiere estar bien.
—Estas aquí, no te preocupes, sigues siendo tú—sus palabras parecen tranquilizarlo—vamos a superar esto como siempre, deberíamos hablar con Sirius cuando vayamos mañana a casa para ver si estas poseído, aunque lo dudo, las alucinaciones no son algo muy agradable—añade con una media sonrisa.
—Probablemente vuelva a preguntar sobre qué día es todo el tiempo—
—Bueno solo quédate siempre conmigo y me asegurare de responderte todo el tiempo—
Y sí.
No quiere verlo sufrir, pero más que eso, no quiere verlo sufrir solo.
Quiere estar con él cuando sufra para levantarlo, al igual que este lo ha hecho con él con todo su corazón.
Draco sonríe, antes de correr para ayudar a otra persona.
Harry lo ve con ternura, notando su pasión para ayudar a otros incluso cuando parece cansado y preocupado.
Esta seguro que se ha vuelto enamorar otra vez.
Aunque últimamente, cada día al lado de Draco, parece sentirse como esa vez en segundo año cuando se dio cuenta que estaba enamorado. Cuando era un niño de 6 años una vez le pregunto a un maestro que era el amor, no supo explicarlo, Harry no volvió a preguntarle al profesor; pero no parecía haber amor en la casa de sus tíos. Le cuesta encontrar el significado, toma mucho de estar al lado de Draco, pero cree que esto es el amor que pregunto alguna vez.
El amor que estaba buscando, algo suyo para proteger y con temor de dañar.
—No estas destinado amar mocoso, nadie te va amar, simplemente eres una molestia y todo lo destruyes—
Las palabras de su tía aun lo atormentan cuando le había preguntado a ella por el amor a los 7 años, provocando que Harry solamente se ocultara en el armario.
Pero ahora era diferente.
Era libre de amar.
.
.
Harry puede o no pueda que suspirara de forma patética contra la ventana, esperando el día que Draco llegara a la mansión Potter donde pasaba la navidad con Remus y Sirius, probablemente porque tenía a esa pareja demostrando amor cada cinco segundos y porque recordaba que había cumplido su parte del trato; era cuestión de días o horas que su novio al fin lo follara.
Si.
Estaba desesperado.
Sirius al verlo decide secuestrar a la familia Tonks y Draco.
La forma en que lo hizo estaba mal, aun así, Harry lo olvida al tener a Draco entre sus brazos en la mansión Potter.
—Eres jodidamente rico—comento con burla Draco—no en serio, yo también soy rico, pero ahora que lo pienso tienes toda una mansión para ti, oh Sir Potter—
—Deja de llamarme así—
—No es una queja tesoro, me gusta un novio con dinero, soy de gustos caros—
Harry quiere decirle que, con una sola palabra, le dejaría cualquier posesión que quisiera y le bajaría la luna si se lo pide en ese momento; pero supuso que tal vez sonaría como demasiado, aunque no fuera menos cierto.
Decidió presentarlo a los cuadros de sus abuelos.
Draco pareció un poco avergonzado, pero utilizo su encanto como siempre.
—Me gusta—dijo su abuela en voz baja esa noche—creo que lo conservaremos, al igual que James hizo con Lily—añade con una sonrisa cálida, que provoca a Harry volverse ligeramente rojo, pero aliviado de la extraña aceptación de estos.
Aquí sus preocupaciones son mínimas.
Como si fuera un lugar seguro.
.
.
Draco conto una historia asombrosa, sobre un hombre llamado Orion, sobre alguien que vive diferentes vidas como una historia de ciencia ficción. Es como ver todas las interacciones que han tenido por un nuevo filtro. Su voz parece lejana cuando habla, como si estuviera intentando recordar todo lo que había vivido, pero al mismo tiempo pareciendo confundido, intentando recuperar recuerdos que no parece obtener.
Está luchando.
Sobre que decir y que no decir.
Habla sobre Orion.
Habla sobre Anthony, Harry admira el brillo en los ojos de este cuando habla de él, el amor que aun tiene por su amigo a pesar del tiempo.
Sabe sobre Horrocrux.
Muchas cosas.
Tiene conocimiento sobre muchas cosas, muchas más de las que Harry se siente cómodo, pero al mismo tiempo parece como si intentara distanciarse de cada una de esas acciones.
Es extraño.
Todo parece subnormal, pero al mismo tiempo parece un martes normal en su vida. No sabe porque había esperado enamorarse de alguien normal a estas alturas de su vida, enamorarse de alguien que parece una posible rencarnación; claro que sería él quien pasara algo así.
Harry piensa en decirle sus preocupaciones, pero parecen un poco dejadas de lado por él con semejante historia.
Otro día será.
Luego llegan a un punto clave luego de lo que parecen horas de Draco explicando y Harry haciendo hincapié en algunas partes que parecen difíciles de entender, su novio es amable en retroceder cada vez que era necesario para explicar algo.
—¿Tuviste sexo con otras personas? —ahora Harry si parece afectado, pensando en las otras vidas de Draco y sus recuerdos—¿Por eso no quieres tener sexo conmigo? —
Ahora todo tiene sentido.
Por eso le puso tantas travas a la idea de acostarse juntos, tenía experiencia con otras personas, probablemente chicos también y no quería estar con alguien virgen como Harry; lo cual es bastante duro, porque si fuera por Harry, hace mucho hubiera dejado de ser virgen con Draco.
Debió haberlo notado.
Tenía experiencia.
Mucha más de la que le gustaría pensar y no quería estar con Harry, probablemente desde la primera vez que se besaron, lo comparo con otros mejores que él; claramente cualquiera seria mejor que él a la hora de besar.
¿Se había avergonzado?
—¿Realmente esto es importante ahora? —
—Si—hablo Harry con seriedad viéndolo incrédulo.
Esto era un gran problema, mucho más que la rencarnación si era sincero con él mismo.
—Apenas si recuerdo algo de mis vidas pasadas, el sexo solamente lo tengo en mi mente como algo practico o algo que viví, no fue importante—Harry sigue haciendo pucheros mientras se cruza de brazos ante las palabras de su novio.
Probablemente solo dice eso para animarlo.
Claramente sabe algo, recuerda algo, porque nadie puede ser tan bueno como Draco sin sus recuerdos de una vida pasada.
¿Habría dejado un amante?
No hablo de nadie en específico, pero tal vez se había enamorado antes y no quiso ser grosero al comentarlo frente a Harry.
Claramente ha tenido mejores personas a su alrededor en otro mundo, su tía tenía razón, no merecía ser amado.
—No es justo—sí, se está quejando como un niño grande y lleno de miedo.
—Espero que te aclare todo con esto que falta decir, al parecer este mago oscuro es producto de un cruce de especies, así que en realidad por muy ridículo que suene hay sangre de dragón en medio de la sangre Black—el rostro de Harry parece incrédulo ante esto, Draco se encoge de hombros—esto por su parte viene con una maldición, que tenemos Sirius, Andrómeda, Dora, mi madre, yo y cualquier otro Black si siguiera con vida—
—¿Es también peligrosa? —la preocupación es palpable en su interior.
—Los dragones solo tienen una pareja de por vida—Harry pierde el color de su rostro—después de los 15 años, los que tengan sangre Black, están listos para que cuando se enamoren, esta persona se vuelva su… ¿imprimación?, es bastante vago, pero solamente se pueden enamorar una vez en la vida—
Se congela.
Una pareja en una vida o en todas sus vidas.
¿Orion no amaba a una sirena llamada Esmeralda?
¿Draco se habría enamorado de alguien en su vida pasada que recuerda?
¿Qué tanto le llego a gustar Charlie Weasley?
—Vas a dejarme—dice Harry horrorizado pensando en cualquier posibilidad negativa en su vida, como de costumbre, ya que no suele obtener nada bueno.
Si.
Todo era una fantasía creada para hacerlo sufrir cuando llegara a la realidad.
Su tía Petunia tenía razón.
No merecía ser amado.
—¿Cómo llegaste a ese pensamiento? —pregunta Draco sin ocultar la incredulidad en su voz, a lo cual Harry se retuerce sobre la cama incomodo.
—No sé, creo que todo es mucho, no sé qué pensar—
No la parte de la rencarnación.
Si no la parte de que probablemente este jodido, muy jodido y que hoy en lugar de sexo salvaje, pierda a su novio.
—No idiota cabeza de Gryffindor—Harry jadea ofendido, pero no lo dejan hablar—lo que quiero decir idiota es que eres mi "pareja destinada" —hace comillas aéreas, Harry abre la boca incrédulo—lo que quiero decir es que eso en mi vida pasada no importo, no sentí nada, no recuerdo sentir nada, sin embargo por algún motivo que no entiendo me encuentro perdidamente enamorado de un cerebro de chorlito como tú y probablemente no me enamore de nadie más. Lo cual es aterrador, porque temo que algún día algo de sentido entre en tu cabeza y te enamores de alguien más, dejándome solo—
Dura un momento.
Solo un instante, antes que las palabras se procesen en su cerebro, para luego arrojarse sobre él.
Idiota.
El más grande de los idiotas piensa cuando esta sobre él, este con mirada incrédula, como si pensara que pudiera amar a alguien más; si la maldición del dragón existiera realmente, el que debería estar condenado a ella era Harry.
Porque duda que en ese momento pueda amar a alguien más que a Draco.
Sus temores quedan de lado, no desaparecen, el miedo esta ahí, pero es casi diminuto y se siente relajado por primera vez en años.
—Idiota—bien Harry se siente extasiado.
—El único idiota eres tú—
—He estado enamorado de ti desde primer año y ahora piensas que me voy a enamorar de otra persona—
—Bueno, alguien con media neurona vería que es mejor irse de este problema—
—¿Problema? —chilla incrédulo—tengo un mago oscuro detrás de mí que quiere asesinarme por una estúpida profecía—
—Bueno ese mago oscuro también me persigue—
—Eres un dolor de culo Draco, ¿Acaso no puedes verlo?, todo el mundo parece verlo—
—¿Qué cosa? —
—Que te amo idiota cabeza teñida—la boca de Draco se abre levemente sorprendida, pero Harry no ha terminado—probablemente desde finales de segundo año, Ron probablemente diría que desde primer año. Puede que no tenga una estúpida maldición familiar para que pienses que me puedo ir, pero no he pensado en irme desde primer año. Mi persona eres tú Draco Malfoy, yo te elegí y si piensas que voy a cambiar de opinión con lo mucho que me costó que volvieras a verme como más que amigo, eres más idiota de lo que alguien puede pensar—
Queriendo darle énfasis en sus palabras, baja la boca para besarlo y bueno…Harry esta más que dispuesto a enseñarle bien que lo ama.
Y cobrar un trato.
.
.
El día siguiente Sirius levanta un pulgar en su dirección, aparentemente todos los presentes saben que sucedió y aparte de unas claras burlas de Nymphadora, nadie hace mucho espectáculo.
Bien.
Draco se vuelve un poco más pegajoso al tocarlo, aunque no parece darse cuenta y Harry simplemente se deja llevar hacía este. Insiste en no tener más sexo hasta que se acostumbre, claro que hay un dolor punzante en su trasero cuando se siente o camina.
Pero lejos de molestarle lo disfruta.
Draco no pareció impresionado al respecto, pero Harry supuso que puede soportar un poco más, al menos si los besos de Draco contra su piel siguen siendo tan suaves.
.
.
—Me acosté con Draco—dice Harry, sorprendido de la falta de reacción de Ron cuando los vino a visitar en la mansión Potter.
Probablemente lo ha acostumbrado con sus incesables charlas del chico durante años.
—Es curioso, Anthony habría ganado esta apuesta, siempre dijo que se acostarían hasta sexto año, aunque nadie sabía porque—comenta Ron con una leve mirada nostálgica que hace a Harry suspirar.
—¿Quién fue top y bottom? —salta Ginny, sin parecer arrepentida de escuchar a escondidas—porque tengo una apuesta alta de dinero en que te dieron como cajón que no cierra y por las muecas que haces al sentarte o como Draco mira tú trasero, me puedo dar una idea que ese dinero es mío—
—¿Draco mira mi trasero? —pregunta levemente interesado y cambiando del tema.
Ron hace una mueca de asco, aparentemente aun no del todo inmunizado en sus charlas.
.
.
—Has pasado casi 5 días en la biblioteca, apenas si comes, duermes y realmente necesitas un baño urgente—gruñe Harry entrando al lugar, pero Draco sigue absorto en las páginas de los libros.
—Como no vi venir eso, todo tiene sentido, por supuesto que es mi historia favorita, yo mismo escribí la maldita historia—dice Draco ignorando la presencia de Harry siendo un obsesivo como siempre.
Harry se pregunta no por primera vez porque está enamorado.
Luego Draco hace una expresión adorable viendo el libro y se derrite un poco.
Joder.
.
.
En año nuevo parece que Draco tiene un ligero avance con el patronus.
Harry se alegra de haber ayudado, espera que eso solo sea un buen augurio para el año nuevo que inicia.
Espera con todo su corazón que así sea.
Tiene que serlo.
.
.
Cuando volvió a Hogwarts pareció todo bien, todo normal y aparte de la clara mirada de disgusto del profesor de pociones al verlo (la cual Harry compartió) todo parecía relajado. A veces quisiera que su vida siempre fuera tranquila, pero sabe que es cuestión de tiempo para que se meta en algún problema, o Draco; a pesar de lo que diga su novio, este suele meterse en los mismos problemas o más que Harry.
Curiosamente esta vez no fue ni Draco o Harry quienes se metieron en problemas.
—Ten una cita conmigo en la próxima salida de Hogsmeade—habla Michael en voz alta en medio de un pasillo lleno de estudiantes.
Si.
Harry se sorprende de ver a Michael Corner, uno de los amigos de Draco, pedirle una cita en medio del comedor a Blaise Zabini.
Había volteado el rostro para ver a Draco y este parece horrorizado.
Draco era un fiel partidario del ship de Michael x Terry.
Si.
Esto sería muy problemático.
.
.
Harry cumple una fantasía de estar con Draco en el baño de los prefectos, o algo así.
Porque Myrtle tiene que arruinarlo todo anunciando que el alma de Draco tiene un color de alguien que podría morir pronto. Draco parece pensativo al respecto, pero Harry simplemente siente que va a explotar de nervios en cualquier momento.
Tan típico de Draco estar al borde de la muerte.
Harry tiene pesadillas de nuevo.
—No voy a morir Harry—asegura su novio tranquilamente caminando por los pasillos, con paciencia y calma mientras ayuda a otros.
Este cree que no va a morir.
Pero cuando Harry logra atraerlo a él del brazo, este solamente sonríe encantadoramente y Harry intenta pasar por alto los recuerdos. Los recuerdos donde Draco cae por el velo, cuando su padrino le dice con voz ahogada que Draco está muerto y los días siguientes que pasa en depresión en medio de la oscuridad abrazando sus rodillas sin saber que hacer.
Draco puede morir.
Incluso si se ha salvado de la muerte, nada asegura que la próxima vez lo consiga.
Sujeta la mano de Draco de forma desesperada.
Es la primera noche en mucho tiempo, donde sueña con Draco muriendo y despierta con respiración agitada.
Harry se pregunta si es su culpa.
Si todo esto es su culpa.
Draco dice que es Orion, pero de alguna manera, solo parece que la gente a su alrededor sufre. Su tío Vernon solía decirle que atraía la mala suerte para otros.
.
.
Harry le gusta la idea de cuidar de Draco, pero cuando en su clase de apariciones donde todos fallan, Draco logra aparecerse con una facilidad anormal que sorprende a sus profesores; le cuesta pensar que puede protegerlo. Draco ha sido una especie de prodigio desde primer año a su manera, Hermione había pasado mucho tiempo un poco celosa de eso, donde el chico había aprendido rápidamente y ahora que sabe parte de su secreto lo entiende.
—Es tan injusto—farfulla Hermione luego de esa clase de aparición, donde se siente dejada atrás por Draco.
Ron está a su lado intentando calmarla.
Harry se siente un poco como Hermione.
Se supone que debe cuidar a Draco, pero no sabe cómo.
Que molestia.
.
.
Su salida con Draco a Hogsmeade se transforma claramente en una salida con Padma y Luna, para seguir tanto a Terry (quien no sabe que está en una cita) como Michael. No siente que pase nada muy notable, excepto ver a Draco siendo adorable en la idea de espiar a sus amigos, y arrastrarlo para que no asesine a Blaise cuando besa a Michael.
—Es mi bebé, no puede dejarse engatusar con Blaise, solo porque sea atractivo no tiene ese derecho—gruñe caminando enojado fuera de las tres escobas.
Luna y Padma les han dado un poco de espacio, no sin esta última guiñarle el ojo divertido.
Harry solamente se aclara la garganta.
—¿Atractivo? —
—Tengo ojos Potter—
Ahora claramente está burlándose de él, piensa cuando lo ve sonreír de esa forma que indica que solo lo esta molestando.
—Eres un idiota—
—Siempre he pensado que tú eres más lindo si eso sirve de consuelo—
Quiere decir que no, pero sus mejillas se sonrojan levemente sin poder evitarlo, Draco sonríe porque sabe que ha ganado.
Idiota.
Se siente feliz.
A veces triste.
Otras enojado.
Ser joven es difícil.
.
.
—Ahora está coqueteando con Justin, un Hufflepuff—
—Estas exagerando Draco—
—Un Hufflepuff Harry—
—¿Megumi no es un Hufflepuff? —
—Megumi es diferente, pero Zacharias también es un Hufflepuff, me está persiguiendo la desgracia—
Harry se preocupa un poco, no por Draco que sigue dando vueltas y quejándose, sino porque piensa que se ve totalmente adorable.
Ambos tienen problemas.
Mira a Steven que bosteza antes de acomodarse mejor en su cuello.
.
.
Romilda era una chica menor de Gryffindor que había apuntado a Harry desde el primer día de este año, Harry usualmente usaba a Ron y Hermione como distracción, pero ahora que son pareja no le queda otra más que saludos incomodos con la chica cada mañana; a veces incluso intenta tocarlo y Ginny hace risas con sus imitaciones de intentos de alejarse en prácticas de quidditch.
Un día deja de hacerlo.
Es sospechoso.
—Hola Romilda—dice incomodo antes de notarlo, porque se han quedado solos en el pasillo y tampoco va ser tan grosero con la pobre niña.
Quien rápidamente al verlo se pone pálida, antes de salir corriendo sin volver a verlo.
Ladea la cabeza confundido.
Aunque les pregunta a sus amigos curioso, porque pasa una semana de esa forma, nadie sabe que decirle; Ron y Hermione quienes se ven tan acaramelados tampoco ayudan mucho. Ginny parece tener una idea, pero decide no comentarla y sonreír de forma misteriosa.
Al final lo comenta a Draco, quien solamente lo ve con inocencia, aunque siente que oculta algo.
—Eso es bueno, ¿No? —pregunta con una sonrisa similar a la de Ginny.
No lo presiona, al final de cuentas, es algo positivo.
Aunque extraño.
.
.
Su novio se va a ir de paseo por vacaciones de semana santa, justo cuando Myrtle le dijo que estaba al borde de morir, lo cual no lo hizo feliz. Tampoco cuando perdió el partido y termino en la enfermería, cuando se supone que estaría celebrando con su novio. Cuando puede salir al día siguiente de la enfermería lo hace de un mal humor solo comparado al de Luna, que parece sentirse dejada atrás por sus amigos.
—Si tan solo fuera un año mayor—habla con un puchero mientras toma asiento al lado de los Gryffindor esa mañana.
Harry la entiende.
Muchas veces se imagina que tan diferente seria su vida si Draco fuera un Gryffindor, no es que tenga nada de malo tener un novio inteligente en Ravenclaw; pero piensa en todo lo que podría hacer si tan solo fueran de la misma casa.
Al menos tiene los pergaminos que le ha dado su novio.
Lo cual sería bien.
Si no fuera porque Draco pregunta sobre su lengua parsel con tanto interés, que Harry no le cuesta adivinar que algo oculta.
Bueno.
Al menos esta con vida y fuera de peligro.
¿Verdad?
.
.
Harry se siente inquieto durante la noche, no solo Draco no ha contestado los mensajes o Luna parece un poco inquieta en la torre Gryffindor.
Algo malo hizo su novio.
Lo sabe.
—Por favor Harry duérmete, tu novio está bien, ahora déjame dormir—gruñe Ron con una almohada sobre su cabeza.
Pero Harry solamente sigue con la luz encendida (a pesar de las quejas de sus compañeros de cuarto), viendo el pergamino en blanco sin que Draco conteste sus mensajes.
Si.
Draco Malfoy tendrá muchos problemas si no responde pronto.
.
.
—Estas embarazado—gruñe Harry casi incrédulo, provocando que Remus suelte un suspiro frente a él, parece ser algo que habían planeado.
Remus le diría a Harry.
Sirius hablaría con Draco.
Siente un dolor de cabeza al pensar en Draco, sabe que hizo algo mal, lo sabe porque Luna es alguien bastante tranquila y la forma en que había estado actuando estos días, indica que su estúpido novio se fue a meter en peligro; justo cuando Myrtle le había advertido los peligros que ronda cerca de la muerte.
Oh sí.
Harry tiene unas cuantas palabras para ese idiota cuando lo vuelva a ver.
Más le vale estar con vida, porque Harry era capaz de entrar al mismo velo de la muerte para hacerlo pagar por cualquier estupidez que tuviera planeada.
—Algo bastante sorprendente e incómodo, lo había estado meditando, pero no quería pensar en…las posibilidades—acepta Remus de forma bastante cansada, lo cual hace que Harry tenga mil preguntas en su mente que solamente no hace por respeto.
No es un buen momento, no con todo lo que se avecina y Voldemort por ahí siendo una reina del drama que quiere dominar el mundo mágico.
Harry es curioso con él mismo, en sentir una especie de celos inmaduros ante la idea de Remus y Sirius formando una feliz familia en toda esta tragedia. Solo que no sabe identificar el foco de los celos, la idea de que tengan un niño que sin duda amaran más que Harry porque será de ellos, la manera en cómo este hipotético niño a diferencia de Harry si tendrá padres que lo amen y lo lleguen a ver crecer.
Una familia.
Una familia de la cual Harry se pregunta que pasara con él.
¿Fue solo un experimento para ver si funcionaba tener sus propios hijos?
No.
Ni siquiera fue planeado, solamente fue un accidente y ahora todos tendrán que cuidar a este pequeño bebé que nace en el peor momento posible.
—Ser un hombre lobo es problemático—dice Harry sin querer ser grosero, pero por la forma en que Remus suspira, debe pensar lo mismo.
—Queremos que seas el padrino—las palabras de Remus hacen que Harry lo vea sorprendido en medio de las tres escobas con la bebida casi escapando de sus labios—Draco y tú realmente, creemos que, si alguien podría proteger a este niño en el peor de los casos, serian ustedes dos—añade con una sonrisa cálida y Harry se sonroja abochornado, pensando que este tiene un poder de leer mentes.
Y admitamos que Harry es un asco en Oclumancia a pesar de las mejores intenciones de su novio.
—Ni siquiera sé que pensar de Draco—
—Estas enojado, pero ambos sabemos que lo amas demasiado para que dure mucho—
—Lo que sea—
—Creo que es algo de nosotros, enamorarnos de un Black, una vez Sirius casi mata a Severus y si bien me enoje con él, mírame ahora—
Harry se ríe ligeramente ante esa idea. Si bien Draco explico parte de su vínculo, de su forma de verlo y se imagina que algo similar debe pasar con Sirius al ver a Remus, es agradable pensar que los que están del otro lado del vínculo también sienten algo similar.
No sabe si Remus lo sabe o no, así que no dice nada por ahora.
Ve hacía la ventana con un suspiro apenas contenido, Draco tiene que volver pronto para regañarlo, tiene que hacerlo.
La idea que no vuelva, le hace recordar a esos días luego que saltara al velo y…no quiere pensar en eso.
.
.
Draco vuelve, es un idiota que quiere escapar de él, Padma es quien cuenta las ideas suicidas de su novio.
Lo va a matar por sus propias manos.
Lo sabe.
.
.
—Aparte de idiota y suicida estaba siendo abrazado por Pansy—
—Viejo, tú también puedes ir abrazarlo, Draco te mira con ojos de perro a medio morir—
—Cállate Ron, no lo entiendes, tienes una novia que no iría a buscar la muerte—
Ron solamente suspira y deja que Harry se queje la siguiente media hora del idiota que por algún motivo es su novio.
El amor lo hizo idiota también.
.
.
Dos semanas después de ignorarlo, que Ron se volviera loco casi sacándolo de la habitación si seguía hablando del tema, llega el rumor más estúpido de que Draco se peleó con Theo en las cámaras de Slytherin. Es algo tan estúpido, tan ridículo que sin duda debe ser verdad. De hecho, de todos los involucrados, probablemente Harry es el único que puede decir que sabía eso, antes que sucediera y ahora se siente mucho mejor de saber que fue una pelea. Puede o no puede que Harry revisara cada pocos momentos el punto de su novio en el mapa de los merodeadores.
Se había puesto pálido cuando lo vio en las habitaciones Slytherin al lado del punto de Theo Nott.
Sabía que Theo estaba enamorado de Draco, no sabe si actualmente lo hace, pero antes lo había hecho y Harry lo odiaba por eso.
Tuvo un pánico horrible y una asquerosa sensación durante los momentos que dudo sobre que Draco podría estar engañándolo, sabe que no lo haría, Draco le había jurado que lo amaba y estaba todo eso de la sangre dragón que, para ser sincero, ayudaban a tranquilizarlo. Pero el ver el mapa frente a sus ojos lo hizo sentir miserable toda la noche y cuando descubrió que fue una pelea, bueno, Harry no estaba del todo enojado sino más bien preocupado.
Tendría que hablar con Draco pronto.
—Finalmente—habían dicho Hermione, Ron, Ginny y Neville.
Pero luego el hablarle era lo complicado.
Ocupa acorralarlo, decide con mirada seria.
.
.
Toma unos días hablar con Draco, había querido evitarlo y ahora que no lo hace, la realidad es que siempre parece alguien que lo bloquea. Tiene que usar el mapa para poder encontrarlo, mientras este espiaba con Padma y Michael, al que parece Terry hablando con Pansy; realmente no quiere saber. Draco parece inseguro en seguirle al inicio, Harry está seguro que quiere hablar con Draco tiene mucho porque reclamarle, está preparado mentalmente con un discurso sobre que iba a decirle.
Pero son esos ojos, esa mirada anhelante y esperanzada de que le hable, lo que termina haciéndolo dudar.
Extrañarlo.
Lo había extrañado tanto, había querido tocarlo, había querido besarlo y solamente lo quería en sus brazos luego de todo este tiempo.
Y lo besa.
Una vez, otra vez, comienza a tocarlo, Draco no se queja, Draco en realidad lo anima. Había tenido miedo de intentar algo, porque sabe que Draco parece contento con su rol de dominante en la cama, pero al final resulta ser receptivo.
Había dicho hace tiempo que no le importaba la posición, Harry disfrutaba mucho recibir a Draco de una forma que no pudo creer.
Pero estar en la cima, liderar, ver a Draco retorcerse bajo él; era algo que también aprende a disfrutar rápidamente. La forma en que este gimotea por más, como lo sujeta y se hace papilla en sus manos. El mago más fuerte de su generación (no puede evitar pensar arrogante) esta debajo de él mientras acepta todo su ser dentro de él, suplicando porque vaya rápido y sonriendo de esa forma tan descaradamente caliente, que solamente le hace querer destrozarlo.
Muerde su hombro mientras sigue empujando dentro de él, Draco ya se ha corrido dos veces, pero Harry no puede más que alargar esto.
Estar aquí.
Follando a su novio.
Es como montar a un dragón, casi literalmente hablando, piensa que debe sentirse así.
Cuando ve a Draco, a su lado, con una mano sobre su rostro, una sonrisa cansada y todo su cuerpo en tonos rojos por las emociones y con marcas en sus caderas.
Muerte su brazo.
—Deja de morderme—se queja sin energía Draco, Harry lo mira fijamente antes de atraerlo por la cintura, Draco gruñe cuando mete un dedo dentro de él—idiota que haces—se queja abochornado, solo para retorcerse cuando Harry mueve su dedo.
Maravillado de lo suelto que aun esta, de la calidez dentro de él y como se retuerce.
Lo besa, este gruñe.
—Eres tan lindo—asegura fascinado, si deben tener una charla aun, pero ahora que ve a Draco sonrojarse torpemente por sus palabras.
Bueno.
Harry piensa que tal vez ha encontrado un arma contra él, es un arma de doble filo, porque Harry puede acostumbrarse a la idea de follarlo una y otra vez.
Debería hablar con él, pero es malo para eso, deja a su cuerpo hablar por él y espera que Draco pueda ver cuan perdido esta por él.
.
.
Cuando la vida comienza a ser feliz, como realmente feliz, comienza a preocuparse. Estos momentos con sus amigos, Draco, recuperar el ultimo recuerdo de su profesor de pociones, parecían que hicieron todo muy perfecto. Dumbledore por otro lado parecía pensativo, siempre comentando sobre conocer a su enemigo y viéndolo como si quisiera decirle algo; nunca lo dijo. Harry esta aburrido de personas que le ocultan cosas, pero se traga sus palabras ante el pensamiento, que tal vez, solo tal vez, esto sea algo que realmente no quiere saber.
Es confuso.
Prefiere fingir que todo está bien, incluso si a veces es como si las emociones de Voldemort estuvieran en su mente.
Como si algo estuviera cocinándose.
Casi listo.
—¿Harry? —la voz de Draco lo saca de sus pensamientos, voltea a ver de su libro de dibujo, notando la mirada curiosa de este.
Había estado tenso desde que sus amigos hablaron sobre la noche de juegos de la torre Ravenclaw, para Harry parecía tal vez algo demasiado pronto, pero al ver como los otros chicos de la casa de las águilas parecían emocionados por hacer las cosas.
Bueno.
Pensó que al final Draco también se animaría, no pensar tanto en Anthony, tal vez pudiera ayudarlo a seguir adelante.
Incluso cuando Harry piensa que todo es su culpa.
—¿No deberías estar siguiendo a Michael y Terry? —pregunta divertido, a lo cual Draco chasquea la lengua.
—Esos idiotas son escurridizos, la nariz de Michael es un problema—farfulla, entonces cuando Harry levanta el mapa de los merodeadores.
Quedan en silencio unos momentos, antes que Draco levante los puños victorioso, antes de darle un beso rápido de recompensa, antes de tomar el mapa para salir corriendo.
Harry se queda aturdido, emocionado y con una sonrisa de idiota enamorado que Ron señala sin piedad momentos después.
Le da miedo ser feliz.
Pero es agradable también.
.
.
Draco pasa bastante consentido el día después de la noche de juegos, aparte de contarle el chisme de Terry y Michael besándose (a pesar que es una regla no dicha que no se debe contar nada de lo que sucede en la noche de juegos), parece bastante emocional con Padma los días siguientes. Abraza mucho a la chica y se ven bastante felices al respecto, Harry tiene un pequeño destello de celos, aunque mucho menor cuando descubrió que Draco estaba espiando a Theo por sospechas que algo trama.
—Tengo ganas de chupártela—admite Draco de forma aleatoria en medio del pasillo, Ron que estaba con ellos se estampa contra la pared luciendo horrorizado.
Por la mirada de su novio sabe que solo lo hizo por eso, Harry se ríe divertido y Ron los ve humillados.
—Tengo ganas de follarte la boca también—dice Harry con un guiño en el ojo.
Ron sale rápidamente de ahí luciendo horrorizado.
Draco y Harry chocan los cinco.
—¿Vamos a molestar ahora a Michael? —
—Draco cariño, pensé que nunca lo pedirías—
Al final pasan la tarde en medio de la torre Gryffindor, Harry dormitando frente a la chimenea con Draco frente a él siendo sujetado por la cadera, mientras le gruñe a los Gryffindor más jóvenes sobre materias que ellos no entienden y que le han pedido ayuda.
Feliz.
Casi ignora sus sentimientos de culpa, piensa que puede seguir así, su vida es feliz.
No debería perturbarla.
.
.
Harry a veces piensa que la vida puede dar giros muy rápidos, recuerda haber estado espiando a Terry y Michael en una cita, para luego ir a los exámenes. Todo había sido una locura y cuando Dumbledore le dijo que tenían que irse, no le dio mucho tiempo para despedirse; una misión, no sabe cómo sentirse al respecto. Se siente emocionado principalmente, pero además de eso se siente un poco inquieto y no sabe si es por Voldemort o por sus propias inseguridades. Hay algo de felicidad casi maniaca en Voldemort, pero es como si la conexión fuera bloqueada a propósito.
Se siente incómodo.
Inquieto.
Entonces esta la cueva, están los inferí, está la lucha en Hogwarts cuando vuelven.
Harry se pregunta que hubiera pasado esa noche si fuera diferente, en medio de todo el caos intenta ver si hay un cabello rubio platino por ahí, pero aparte de Luna que ha visto ser protegida por un muy violento Terry; no ha visto a Draco. Sus amigos han ido a la lucha, Harry se asombra cuando ve a la propia Padma luchar al lado de Hermione o como Michael está ayudando a los más pequeños a escapar si se han encontrado pr ahí.
Es un caos.
Entonces aparece Voldemort.
Puede ver el rostro de Dumbledore sorprenderse en la torre de astronomía cuando aparece, no sabe que Harry está ahí, congelado con la capa de invisibilidad.
—Este es el final, al fin puedo acabar contigo—anuncia Voldemort con esa sonrisa escalofriante.
Dumbledore sigue ahí, viendo al lado de Voldemort preocupado, donde esta Snape quien solamente mantiene el rostro firme.
Harry siente miedo.
Siente terror.
No debería, este es el enemigo que debe vencer, quien venció a sus padres, quien los asesino; debería tener enojo y querer saltar a la lucha.
Solo tiene miedo.
¿Por qué él debe luchar?
¿Qué hizo para merecer esto?
—Fue incomodo tener que utilizar a Severus y el pequeño niño para adentrarse, pero todo ha valido la pena, no te tengo miedo—continua Voldemort levantando su varita con diversión—un viejo arruinado por la vida, te lo dije, te dije que no te necesitaba y que podía hacer las cosas solo por mi cuenta—añade con emoción en su voz.
El director estaba ahí, cansado, herido por la cueva, con una maldición en su mano.
Iba a morir.
Harry quiere gritar cuando la luz verde aparece.
No lo hace.
Solo siente frio en su interior, mientras tiembla atemorizado de que este es el final de la vida del director.
Tiene miedo.
Mucho miedo.
Su pecho duele cuando se queda ahí, congelado viendo la muerte a los ojos.
Se siente por algún motivo solo.
Dumbledore puede que fuera un hombre que otros odian, que otros respeta, Harry solamente puede recordar al anciano que en su primer año le había sonreído y que hizo pensar a Harry que no todos lo iban a odiar. Piensa en el hombre que no tan presente en su vida, estuvo ahí en momentos clave y de alguna manera hizo sentir a Harry seguro; era fuerte, podría protegerlo de los peligros del mundo.
Ahora no está.
Es como si una capa que lo cubría y protegía cayera al suelo.
No pudo protegerlo.
No en la cueva.
No aquí.
Es su culpa que muriera también, como Anthony, Harry se queda ahí paralizado del asco de sí mismo.
.
.
Cuando regresa a sus sentidos corre, tiene que ayudar a otros y aunque hay una sensación de miedo en todo su ser, quiere ser de ayuda en la lucha; pero no es necesario, lo cual solamente hace que se sienta impotente por no poder ayudar a alguien y de alguna forma saldar su deuda por ser un inútil. Todos se están marchando y puede ver por las ventanas, a Voldemort desfilar con el mentón en alto, mientras algunos Mortifagos a su alrededor parecen festejar. Hay un momento, donde Voldemort ve sobre su hombro, en dirección donde se encuentra Harry, como si dijera algo con su mirada.
Esto no acaba aquí.
Volverá.
Se estremece al pensarlo.
Tiene miedo como si fuera vulnerable, es débil, todos siempre hacen todo por él.
Draco.
Dumbledore.
Sus padres.
Harry tiembla temeroso de su futuro.
—¡Harry! —es el llamado de Padma aterrado, que provoca que salga de su ensoñación y sujete su mano temblante en un puño para impedirlo.
Tiene que pensar en otras cosas, Draco, tiene que encontrar a Draco, podría estar en peligro; si Voldemort vino por aquí, no hay que olvidar que había querido a su novio en el pasado y estaba interesado en lastimarlo si fuera necesario.
¿Lo hizo porque era su novio?
¿Qué tanto sabría sobre Draco?
¿Es peligroso para él estar a su lado?
Es de mala suerte.
Tiene mala suerte.
Petunia se lo dijo, era un inútil que atraía la mala suerte, no ha podido hacer nada solo desde primer año y todos a su alrededor simplemente parecen sufrir; comenzando con sus padres.
Tiene miedo de su futuro, está seguro que Voldemort y él tienen esta lucha predicha por la profecía, Draco ya era un punto voluble y atractivo para este sin necesidad de ser novio de Harry, pero ahora que sin duda tiene un control casi total sobre los demás.
Harry tiene miedo de pensar de que le haría si lo tiene a su merced.
—Draco, no está, se lo han llevado—anuncia Padma al borde del pánico.
La mente de Harry se queda en blanco, una mano viaja a su boca horrorizado.
Miedo.
Pánico.
Horror.
Harry no sabe cómo describir el agujero dentro de su pecho ante la noticia.
Antes tenía miedo.
Ahora esta destruido.
Sus pesadillas se hacen realidad frente a él y Harry sabe que es culpa suya, de nadie más.
Es la primera vez en su vida, que maldice el haberse acercado a Draco en primer año y no poder dejar que este tuviera una vida normal lejos de él.
.
.
Harry no puede dormir, todo es confuso, complicado, quiere pensar que hay un final de esto, pero no hay nada más que esperar algunas horas en la enfermería; parece como si todo fuera una nebulosa. En realidad, quiere correr, quiere salir de aquí, quiere averiguar qué ha pasado con Draco; quiere destruir algo y probablemente es la tercera cortina que ha quemado en un lapso de 15 minutos. Cuando McGonagall parece apiadarse de su alma, anunciando rápidamente que Draco Malfoy está en la casa de la familia Tonks, un peso cae de su espalda.
Está bien.
Está a salvo.
Nadie dice más.
Nadie le dice que ha vivido.
¿Por qué no?
Esta demasiado preocupado por Draco para prestar más atención y quiere verlo.
Corre para decirle a Padma, quien había estado inquieta esperando también en la enfermería mientras vendaban su pierna, pero, aunque su rostro se alivia pronto comienza a verse preocupada.
—¿Todo está bien? —
—McGonagall no me dijo nada, solo que estaba a salvo—
Harry tuvo que sospechar que algo malo pasaría, Padma parecía incomoda temiendo algo, pero Harry solo pudo pensar que estaba a salvo.
Draco estaba vivo.
Eso era suficiente.
¿Verdad?
.
.
No le dejan ver a Draco, es Terry quien admite que llego el día anterior durante una charla en el pasillo, pero antes que Harry pueda ir por él, es detenido por el chico.
—No…es buena idea que lo veas ahora—dice temeroso.
Harry no entiende, pero antes que pueda abrir la boca, Hermione llega a su lado diciendo cosas sobre el funeral de Dumbledore y el ambiente decae.
Nadie habla sobre Draco.
Nadie habla sobre que paso.
Harry debió preguntar, pero se siente perdido entre su propia culpa, la muerte de Dumbledore, las palabras de sus tíos, el agujero en su pecho.
Draco está vivo, debió pensar más, probablemente cuando lo descubra pase toda su vida arrepentido, pero ahora, solo esta vivo.
.
.
Voldemort esta furioso, puede sentirlo en su mente, parece gruñir cada cierto tiempo y aunque está feliz, ahora también está enojado.
—Tráiganlo ahora—
Es lo que suele ladrar, una y otra vez en su mente, porque alguien le ha quitado algo importante, porque es algo que quiere.
Harry no duerme bien en la noche.
Ni la siguiente.
Mucho menos cuando descubre que es lo que quiere Voldemort y Harry solamente sujeta su cabeza con dolor.
¿Qué has hecho Draco?
.
.
Lo había estado buscando, con el mapa, deseoso de verlo y aprovechando el funeral como excusa para sortear a los Ravenclaw cuando no vio a Draco. Es extraño todo lo que pasa últimamente, sus sentimientos ante la perdida de su mentor siguen confusos, Sirius le había dicho que la muerte es inesperada y que algunas veces llega cuando menos lo esperas; pero ahora están por entrar a una guerra. Harry sabe lo que tiene que hacer, Dumbledore le había dicho que, aunque habían estado buscando por años, el mejor para el trabajo seria él.
Sirius se quejó.
Remus se quejó.
Molly se quejó.
Pero Harry pensó que era obvio, que, si todo empezaba con Voldemort, también tendría que terminar con Harry.
Ambos estaban unidos de formas que odiaba.
Tiene miedo de esa lucha, pero es su deber, debe limpiar la lista de nombres rojos que ha causado sufrimiento por solo existir.
Ver a Draco nuevamente, fue doloroso como refrescante, nadie le había dicho bien que había pasado en la mansión Malfoy, pero al ver su rostro solo puede pensar que no fue lindo. Se ve pálido, mucho más que de costumbre, parece agotado y su mirada es casi vacía.
Pero Harry puede verlo.
En el chico alto y cansado de la vida, aun puede ver al mismo niño de primer año que solía sonreír para todos menos para Harry, podía ver al mismo chico que en segundo año sujeto su mano antes de entrar a la cámara, quien había jugado en la nieve en su tercer año, el que bailo junto a él riéndose en su cuarto año y en el chico que finalmente lo beso en quinto año.
Pudo ver el chico que le confeso hace unos meses la verdad de su historia.
Quiso abrazarlo, pero eso iría un poco en contra de lo que esperaba hacer aquí, quiso besarlo, pero Harry sabe que nunca puede detenerse con un solo beso; quiso volver a un tiempo donde la vida fuera fácil, sin muertes, sin guerras, sin sangre o luchas.
Donde ambos pudieran ser felices.
Pero no puede.
Voldemort quiere a Draco y también quiere a Harry, muerto al menos para él y hasta ahora es lo único que puede utilizar para alejarlo de su idea de obtener a Draco y averiguar los secretos en su interior. Había meditado mucho desde que se dio cuenta de su desaparición, en el peligro que estaba involucrado en su sola existencia.
Que solo empeoraban por la cercanía de Harry.
—El funeral termino, no te vi y Terry comento que estabas dando una vuelta antes de irte, no me dejaron verte estos dos días—habla con cansada, hay comprensión en los ojos de Draco.
Pero es lejana.
Se siente lejano.
Una pared invisible, un muro entre ambos.
No sabe cuándo empezó o quien lo creo, probablemente Harry, todo era su culpa después de todo.
—Estaba trabajando, hay muchas cosas que hacer—anuncia con indiferencia mientras comienza a caminar, Harry se apresura a igualar su paso.
¿Trabajar?
Quiere preguntarle.
Harry lo único que quiere ahora mismo es enviar a Draco lejos de la lucha, mantenerlo encerrado en algún lugar hasta que todo esto termine; quiere decirle que, si alguien no tiene que trabajar o luchar ahora, era él.
Que ya había hecho y perdido más que suficiente.
—No volveré el próximo año—comenta Harry distraídamente luego de un rato en silencio y caminar, mira por la ventana donde se observa un poco del atardecer.
Tienen que ir por los Horrocrux restantes.
Destruirlos.
Hermione y Ron habían decidido ir con él, Harry se sintió mal por estar aliviado de no hacer este viaje solo.
Una parte dentro de él, la egoísta quisiera a Draco a su lado.
Pero no.
Sería peligroso para él.
Ya es peligroso.
Tanto por Voldemort, pero, Harry siente que a su lado simplemente todo terminaría peor, arruinando más su vida de lo que ya ha hecho; tiene que detenerlo.
Tiene que darle la oportunidad de ser feliz lejos de él.
No quiere.
Su lado egoísta quiere retenerlo, pero el lado que probablemente debió escuchar siempre, le dice que lo deje ir.
Lejos de él.
Fuera de este conflicto, con suerte en otro continente mientras todo esto termine y cuando pase, si sobrevive (Harry tiene sus dudas), tal vez lo perdone y aun piense en un futuro juntos.
—Yo tampoco pensaba volver—no añade mucho más de sus planes, y Harry se muere por saberlos.
Tal vez es mejor no hacerlo, mantener un poco de distancia.
Pero lo odia.
Hasta hace unas horas, Draco era completamente abierto con Harry, contándole todo lo que pensaba y riéndose entre sus brazos; pero ahora se siente todo frio.
Harry voltea a verlo un momento con curiosidad sobre cuándo o como todo cambio, pero luego de un momento de silencio continúa caminando y esta vez es Draco quien lo sigue.
Quiere preguntar.
Pero teme que lo haga.
¿Podría consolarlo?
Harry duda eso, siempre quiso tener la posibilidad de ayudarlo, pero incluso el propio Harry no sabe cómo sentirse ahora mismo.
Debe hacer algo.
Debe ser digno de los demás.
Es su deber.
Le dijeron que era su deber derrotar a Voldemort y tal vez cuando lo haga, sea digno de Draco.
Quiere ocultarse en un armario en este momento, pero toma valor en su vida.
—Recuerdo el primer año, cuando te vi—algo dentro de Harry le obliga a hablar—eras tan brillante, tan hermoso, aunque no lo sabía entonces, creo que desde ese momento supe que no podría amar nada más en mi vida y he sido feliz a pesar de todo; lo malo y lo bueno, conocerte hizo mi vida feliz Draco Malfoy—Draco se detiene, pero Harry continua unos escalones más antes de detenerse también—no pensaba que podía ser más feliz que cuando me besaste y quisiste ser mi pareja, me alegra haber tenido algunos años para disfrutarlo y…nunca me arrepentiré de eso—añade volteando a verlo sobre las escaleras.
Lo comprende rápidamente.
Un Ravenclaw.
Hay una sonrisa irónica en su rostro.
—Estamos terminando entonces—dice lo que no había podido decir por su cuenta.
El rostro de Harry se contorsiona de tristeza, pero sus ojos son firmes porque tiene que hacerlo, tiene que protegerlo y a veces proteger a alguien significa alejarlo.
Tiene sentido.
Es mejor de esta forma.
Harry trae mala suerte.
Su vida es simplemente prepararse para este momento.
—Ahora tengo cosas que hacer y debo hacerlas solo, no puedo llevarte conmigo, no te pondré más en peligro—asegura Harry, porque prefiere morir antes que hacer que Draco sufra más de lo que ya ha hecho hasta ahora.
Hay un largo silencio entre ellos.
—Está bien, entiendo, también tengo cosas que hacer—habla con tranquilidad Draco y una parte de Harry que esperaba que él luchara, no sabe si sentirse feliz o triste por su forma de aceptarlo—Dumbledore me dijo que pensaba que un Horrocrux fue puesto en Nurmengard, si van por ahí tengan cuidado por los Wendigos del lugar—añade dando un paso adelante y bajando las escaleras hasta estar al lado de Harry.
Siempre sabe cosas.
Harry odia un momento a Dumbledore, que parece ser sincero con todos menos con él, pero no importa.
Esta muerto.
Y su muerte había dolido.
—Eso está cerca de la reserva de Charlie el hermano de Ron—añade tardíamente como si Harry no supiera.
Asiente.
Sabe dónde es.
Había luchado con Draco a principio de año por eso.
El chico parece un momento perdido en el espacio y Harry no puede contenerse cuando su mano viaja a la mejilla del chico, que ahora técnicamente no es su novio; probablemente su versión de 11 años estaría muy indignada que dejara ir al chico por el cual había luchado tanto.
Incluso él se siente un poco incrédulo de tener que hacerlo o de haber podido hacerlo.
Escapemos.
Es lo que quiere decir.
Vámonos lejos al fin del mundo, solo ellos dos, escondidos del mundo y dejando que otros luchen las guerras, ser felices solo ellos dos. Esta casi por decirlo, por tomar su mano, por largarse de aquí sin preguntas, solamente ellos.
Pero no lo hace.
Quiere abrazarlo, pero teme que si lo abrace no pueda irse.
Quiere consolarlo.
Quiere ser consolado.
Quiere cosas que no debería querer.
—¿No le has arruinado suficiente la vida? —
Su mente dice en voz alta con una voz similar a la de su tía que lo deja congelado, ve a Draco, ve como ha sufrido.
Es su culpa.
Draco debió estar lejos de él.
Si tan solo no hubiera puesto su nombre en cuarto año por protegerlo, tal vez no seria blanco de Voldemort, si no hubiera decidido protegerlo y cuidarlo; podría estar lejos de todo esto.
Ser alguien con una vida.
No alguien que sobrevive.
—Te amo—dice Harry con una sonrisa en su rostro demacrado y cansado.
Porque si quiere alguna vez tener una posibilidad de vivir en tranquilidad con Draco, tiene que hacer sacrificios.
—Lo sé—responde Draco casi por inercia.
Los ojos de Harry se abren confundidos al reconocerlo y ve el rostro de Draco amargo, pero no se corrige, no se arrepiente.
Piensa en Anthony, en el chico que fue el mejor amigo de Draco, quien siempre estuvo para este y que ahora no está.
Un recordatorio de algo más que Draco perdió.
Y se convence.
De dar un paso adelante, de marcharse, aunque no quiere, de que hay una lucha que le toca vivir.
Porque si quiere un futuro, uno bueno, que no parece ser visible ahora, tiene que luchar.
Su mente le grita que se regrese para abrazarlo, que se arrepentirá, pero ahora no importa Harry.
Y quién sabe.
Tal vez, solo tal vez, cuando todo esto termine, tenga la esperanza de tener una de las cosas que siempre quiso.
Pero para eso, falta mucho todavía.
Harry se siente cansado, pero solo la esperanza de un mañana, sin guerras, sin luchas, sin sangre; donde solamente este descansando en un departamento, con mucha suerte al lado de Draco al final de todo esto.
Bueno.
Es lo único que tiene para darse fuerzas para continuar.
Es todo lo que tiene ahora.
Fin del POV de Harry.
Como costo este POV, como pueden ver tuve que dividir el POV en dos, porque era demasiado largo y quería abarcar lo visto por Harry en los últimos dos años. Lo crean o no este es el último POV de Harry en esta historia, en el libro 7 tenía pensado el POV de otros personajes, pero por ahora es lo último que veremos del punto de vista de nuestro cuatro ojos.
Como dato curioso que no pensé que tendría que agregar, pero bueno el consenso general es que odian a este Harry.
No tengo quejas, provocar emociones fuertes siempre es algo que un autor desea, si me dejo un poco triste porque parece que pocos han visto al menos lo que yo vi en el chico. Como pueden notar Harry efectivamente en ese momento no sabía sobre la muerte de Narcisa, como siempre le ocultan cosas al chico. Puede que no fuera de la misma manera que Draco y claramente dimensiones de dolores diferentes, pero Harry había también perdido a Dumbledore.
Que de dudosa reputación o no, también era querido para el cuatro ojo, a diferencia de Draco que ni siquiera le dio mucho pensamiento al director.
Algo que también quiero indicar o señalar, fue que todos estaban muy en contra de que Harry no consolara a Draco, a pesar que mi nene también tiene sus traumas. Claro que Draco le gana, pero Harry tiene traumas que todos parecen ignorar un poquito ahora. Desde crecer en un hogar sin amor cuando era niño que le hace dudar de que es el amor que siente o simplemente ser malo con los sentimientos.
El hecho de que Harry no consolara a Draco fue algo totalmente planeado.
Porque quiero que Harry cargue con el peso de ese momento más adelante.
Felicidades a todos los que lo funan por nunca estar en un momento así, pero yo si lo he vivido, tener alguien que amas (bueno no románticamente, pero si como familia) que te necesita y ser tan socialmente inepto que no puedes ayudar.
Entonces.
No lo haces, no porque no quieras hacer algo, simplemente porque no eres perfecto y el no ayudar en ese momento, es una carga que dura toda la vida. Mi amiga me dice que esta bien, años después, cuando no pude consolarla por la muerte de su padre, que he hecho muchas cosas buenas con ella intentando compensarla.
Que estuve en otros momentos.
Y aun así, sigue doliendo la inutilidad que fui en ese momento, esa era la idea que quería expresar en ese momento.
Como dije, son libre de odiarlo, no es algo que cambie de la historia como paso con Anthony y Narcisa, porque al final del día, es algo que quería que el personaje tuviera.
Porque ese gran fallo, lo hace al menos a mis ojos, un poco más humano con errores y no el príncipe azul que todos esperaban que fuera siempre.
Esta historia ha sido una aventura y ahora oficialmente el libro 6 está concluido, creo que me tomare una o dos semanas de descanso de esta historia, aun no logro terminar la trama principal del libro 7, pero quiero tener la mayoría escrito para que puedan disfrutar del último libro como se debe.
Muchas gracias a todos por sus comentarios, por su apoyo y por seguir aquí conmigo.
El libro 7 es duro de escribir y será duro de leer, pero prometo que si tienen esperanza como Harry, sin duda se encontraran una grata sorpresa cuando este termine.
