Capítulo 18
-¡Haizaki! -exclamo Ryuta al ver a su hermano llegar, se levantó y dejó a Aphrodi en el regazo de Aomine– Avisé que estaría aquí -advirtió con la mirada seria-. Y estoy con Furihata -señaló al chico.
-Haizaki, bienvenido a mi humilde hogar -dijo Aomine levantándose con Aphrodi en brazos-. Ryuta me a echo el honor de venir a compartir con mis hijos.
-Sí -asintió Haizaki apretando las manos con fuerza-, pero padre le solicita en casa -jaló a su hermano con fuerza.
-Estás tomado -le acusó el rubio tratándose de zafar del agarre de su hermano.
-Dado que es mi culpa todo el tiempo que Ryuta a perdido aquí, permítame acompañarles -solicitó Aomine componiendo una sonrisa por sobre su entrecejo fruncido. Algo le decía que no dejara ir al de ojos dorados solo con el otro.
-No es necesario, mi señor, de mi hermano me encargo yo -negó Haizaki jaloneando más fuerte a Ryuta sacándole de allí casi a empujones, no le gustaba nada la visita a la casa del senador, su padre podría comprometer a Ryuta, si antes había alejado al montón de idiotas con este no sería lo mismo, a este no le sería tan fácil espantarlo.
-Haizaki estás haciendo un espectáculo -le retó Ryuta clavando sus pies en la tierra para no ser arrastrado por su hermano.
-Grosero -le miro mal Shinichi apretando sus dientecitos molesto, ¿Porque tenía que venir ese a llevarse a su nuevo papi? No le gustaba nada.
-Insisto, es de caballeros después de todo -se interpuso Aomine entre ambos, muy serio. No le hacia ni pisca de gracia el trato de Haizaki para con su pretendido.
Hanamachi miró enojado al tipo ese, iba a buscar una serpiente y la lanzaría para que lo envenenara y soltara a su nueva "mamá", pero a la de ya, Kise Ryuta era de ellos ahora.
-No, gracias -dijo Haizaki tratando de llegar a Ryuta para empujarlo al carruaje con tal tino que por tratar de sobrepasar al moreno que se interponía entre ellos empujo al rubio que se cayó golpeándose en la frente.
-¡ Ryuta! -exclamó Aomine apresurándose a socorrer al doncel alzándolo en sus fuertes brazos- Ya es suficiente, señor. Esta borracho -le dijo a Haizaki con seriedad-. Le quiero fuera de mi casa ahora -le ordeno-. Hanamachi has llamar al doctor, tiene un feo chichón -dijo el peli azul molesto conteniéndose para no mandar a los calabozos a ese imbécil. Rukawa sostuvo a Aphrodi que se había echado a llorar cuando su nueva madre se cayó solidariamente.
-No fue nada -susurró Kise mareado agarrándose la frente.
-Pues no me voy sin mi hermano, claro, como ahora vas de pu... -le fue a agarrar de nuevo la mano, pero la serpiente coral salió de la manga de su túnica mostrando sus afilados colmillos, dispuesto a envenenarlo- ¡Tú y tus putas serpientes! -salió Haizaki furioso de ahí sin otra opción.
Hanamachi salió corriendo con Sendo a mandar a llamar al curador con uno de los esclavos,
Aomine decidió encargarse luego de ese borracho, ahora lo más importante era Ryuta.
-Quédese quieto -le dijo entrando con él y depositándolo en un diván del que Mitsui sacó rápidamente las cosas que estorbaban-. Aphrodi, amor, cállate que le darás dolor de cabeza a Ryuta, Rukawa ordénale a los sirvientes que traigan agua y paños -le ordenó a sus hijos.
-No fue nada, sólo es un chichón -dijo Ryuta mirando a Aphrodi y abriendo los brazos a el nene que terminó estampado encima de él -... Shh no llores, chiquito, no fue nada -le besó los cabellos rubios-. Lamento el espectáculo que dio mi hermano, le ruego disculpe a mi familia.
-No tienes que disculparte por él -le aseguró Aomine mientras Rukawa ordenaba a los sirvientes y Aphrodi besaba el chichón de Ryuta como hacia su papi cuando él se daba un golpe.
-Es mi familia la que se puso en ridículo porque mi hermano mayor estaba borracho -aseguró jugando con los cabellos rubios de Aphrodi.
-Pero no es tu culpa -aseguró Aomine mientras Rukawa se inclinaba para depositarle un pañito húmedo de agua fría en la frente-. Eso bajará la hinchazón.
-No es mucho el golpe, sólo fue aparatoso -le dijo limpiando las lagrimitas del rubio-. Ya vez, no pasa nada.
-Ya lo traje, padre -dijo Hanamachi corriendo con Sendo a su lado trayendo al doctor para que curara, pero YA a su mamá.
-Se dio un golpe en la cabeza, cúrelo -le ordenó Aomine al sanador en un tono -que denotaba claramente a quien había salido Hanamachi- de mando, mientras retrocedía unos pasos para darle espacio. Rukawa trató de tomar a Aphrodi, pero este se agarró a Ryuta como una garrapatita.
-Creo que me tendrá que revisar con la lapita... no fue nada -le aseguró al sanador, que le puso algunas compresas en la frente. Era sólo un hematoma, Aomine y sus hijos eran algo histéricos.
-Hay que tener cuidado con los golpes en la cabeza -aseguró Aomine.
-Sí, pero no fue hacia al frente -le dijo suspirando-, aunque lo mejor es que regrese a mi casa... necesito hablar con mi padre.
-No te vas a ir con ese borracho bueno para nada, papi -le dijo Hanamachi seria y en tono autoritario.
-Hanamachi tiene razón, hablar con tu padre para que el mismo te venga a buscar, mis niños te cuidaran. Yo iré personalmente a vuestro hospedaje por él -dijo Aomine serio.
-Pero... - mas los varones, tanto el adulto como los pequeños, le miraron extremadamente serios-Está bien, está bien -terminó por rendirse.
-Bien -asintió el de pelo azul levantándose-. Trataré de no demorar, cuídenle bien, niños -les pidió a sus hijos.
-Yo les cuidaré - dijo Ryuta serio levantándose con el rubito en brazos para salir al jardín y ponerse a jugar con los niños, tampoco era tan inútil para que unos niños lo tuvieran que cuidar a él.
Continuará...
