En mi país, Argentina, hoy es el día de la mujer (8M) Por todas aquellas, por las que están y las que no Gracias!

No olvidamos, hoy las conmemoramos!

y porque veamos un mundo lleno de respecto, igualdad, equidad y sin femicidios!

Les dejos con un capitulo atrapante...

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Capitulo 21

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"Me empujaste hasta el suelo, pero me levanté. Prepárate porque ya fue suficiente.

Lo veo todo, lo veo ahora"

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Otro día, otra disculpa.

Acababa de pasarle un café a Alan, aunque no corte contacto con él enseguida, si le omití cierta información, de donde estaba o que estaba haciendo principalmente. Mejor dicho, fue porque no le respondía a sus contantes mensajes, dado que sabia como escribía, sabia como identificar mis notas, y así descubrió que estaba en el periódico local de un pueblo de Londres. Al ser un periodista de investigación, se podría decir que leía casi todos los diarios del mundo, incluido la de los pueblos pequeños.

Sus cejas fruncidas me decían que iba a ser un hueso duro de roer.

Le conté lo de Galaxia, y como Diamante consiguió sus acciones de la empresa, también me contó que el quince por cierto que poseía Darien fue comprado por él.

Dios, no solo les hizo vender las acciones sino que a través de un testaferro las adquirió para el mismo.

- ¿que piensas hacer?- me pregunto tomado un sorbo de su café.

-Enfrentarlo, y tomar posesión de lo que me pertenece- sopló su taza y me miro.

-No me refiero a eso.

Bufé, sabia a lo que se refería, pero quería evitar la pregunta.

-Por ahora, volver a reunir a todos, luego sera el cierre. Y con eso supongo que estará cien años en prisión mínimo.

Puso sus ojos en blanco y saco unos documentos de su bolsillo. - Toma.

Los agarre, y él volvió a su café.

-¿De donde los sacaste?- lo mire mientras desdoblaba la hoja que había dentro.

-Uno tiene sus secretos, pero este lo consiguió Melisa- levanto los hombros- Ahora solo queda unas semanas para el show, esperó que sepas lo que haces.

Lo sabia, era mi ultima jugada, ya tenia casi todo. Pruebas, documentos, solo faltaba una cosa. Relacionar todo con lo que estaba investigando mi padre... "el vinculo final".

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Había sido mas fácil encontrar a Wally, que a Darien. Sabia que estaba en Japón, pero aún se negaba aparecer enfrente de mí. Pude hablar con Hotaru en varias oportunidades, aunque sigue bastante enojada, prometió decirme si lo veía. Sabia que estaba bien, ya que cada dos o tres días le mandaba un mensaje su hermana. Pero quería hablar con los dos juntos, y aclarar algunas cosas.

Como me fue imposible, al día siguiente que vi a Alan fui a ver a mi caballería. Ella fue la que se mantuvo a mi lado siempre, en muchas ocasiones, que debí haberme evitado, que debí no ponerme en riesgo, sino fuera por ella no hubiera llegado a este punto de mi vida.

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Era increíble el tiempo que había pasado, y como la había conocido. Aún recuerdo ese día como si hubiese sido ayer, sino fuera por ella, esa misma noche hubiera sido la ultima:

-¿Estas segura que quieres hacer? eres joven y puedes conseguir algo mejor que esto- me dijo Kevin.

Después de hacer un par de investigaciones, encontré una nota de mi padre que decía "possible" sin esperar a nadie, fui a la dirección que estaba anotada debajo. A diferencia de las fotos que había dentro del sobre que me entrego, este lugar parecía que seguía "ciertas reglas". Cuando trate de sacar mi lado de mujer fatal, el mismo cliente me miró, y solo tuvo que hacer una seña para sacarme del lugar. A los pocos minutos aparecieron dos hombres me tomándome por los hombres me sacaron a rastras, pero no me echaron, sino que me llevaron a la oficina de un hombre, "kelvin", era el hombre que aparecía en las fotos de mi padre.

No tuve que decirle quien era, por que él ya lo sabia.

Aunque al principio me miro con duda por mi patética excusa, pude convencerlo a que me deje entrar al lugar. Cuando por fin me sentí preparada lo enfrente. Quería hacerlo, necesitaba hacerlo. Aunque en este lugar no entraba la gente "que necesitaba", si lo hacia la gente que podía llevarme a ellos. Tan solo necesitaba pasar un noche con algunos de esos hombres. Desde que Darien se fue no me había acostado con nadie. Inclusive después de la muerte de Kurapika, ya no tuve mas dudas de que no quería involucrarme con nadie, eso significaba que debía dejar atrás a la Serena que vivía con sueños y esperanza. Lo ultimo que me había quedado se lo llevo la única persona que poco a poco se había metido en mi corazón, la cual había salpicado con mi maldición, y la cual se cobro una nueva victima, dejándome sola.

Habia sellado mi corazón con mil cadenas. No iba a permitir que nadie mas se acercara de esa forma. Kurapika había sido el único que considere dejar los sentimiento que tenia por Darien atrás, y empezar un nuevo capitulo, él quería darme todo, quería una familia, quería darme un amor que fuese tan fuerte que dio su vida por mí.

Cerré los ojos tratando de dejar las sentimientos de culpa atrás.

- Si, necesito esto. Lo sabe, sé que puedo hacerlo- conteste firme.

Negó, aún Kelvin estaba inseguro de darme permiso.

-No lo sé, ¿y si te arrepientes? Si tiene problemas económicos podemos ver alguna otra forma de ayudarte- levanté la mano.

-No, quiero hacerlo - Necesitaba hacerlo.

Suspiró, y se giro para que pase por la puerta. Miro al techo un instante, no se si era porque iba vestida con una falda tan chiquita que al moverme se levantaba o era por el escote que a penas se sostenía en su lugar para no quedarme desnuda frente a todos.

Vino tras de mí - Recuerda, acá solo existe una regla - lo miré - consentimiento.

Parpadeé.

-Si tú o la otra persona no quiere, no se hace. Nadie obliga a nadie.- aclaró.

Asentí, ya lo sabia. Por eso, este lugar era considerado al cuna dorada dentro del mundo bajo. Las chicas que trabajaban aquí se las respetaba, bueno, las cuidaban no las obligaban, cosas que en muchos otros lugares no. Si el hombre, "el cliente" pedía por una, y ella no quería no iba, no eran sometidas, ni obligadas a acceder a los caprichos de los hombres. Era el lugar dorado, y todas las mujeres o hombres que se involucraban para la diversión de otros, ansias un lugar así, ansias trabajar para Kevin.

Respiré hondo y camine, la mas sexy que puede, bueno, lo mas sexy que me permitió mi tacón de quince centímetros. Era la primera vez que caminaba con un tacón tan alto, pero al hombre que quería impresionar según mis investigaciones tenias el fetiche de los zapatos con tacón aguja.

Lo vi en la barra tomando una copa de brandy, mirando a cada mujer que pasaba cerca, o a cada bailarina que estaba en el escenario. Sus ojos se asemejaban a un niño cuando entraba a una jugueteria. Tomo un sorbo, y al levantar su mirada me vio, no a los ojos sino a mi escote, y una sonrisa lujuriosa se puso en sus labios.

Fui a la barra justo al lado del hombre y estire mi cuerpo al cantinero pidiendo una bebida, eso hizo que mi vestido subiera unos centímetros y permitiera que se viera mi hilo dental. Lo siguiente que sentí fue su mano en mi trasero, luego una palmada bastante fuerte para el gusto de cualquier chica. Lo mire como desconcertada por su atrevimiento, y me mordí el labio inferior. Durante todo el tiempo que había venido observe el comportamiento de las chicas, así que tal cual como ellas querían atrapar a "un pez gordo" imite sus movimientos.

- ¡eres un atrevido!- ronronee.

se me acerco y pude sentir como apestaba a alcohol.

-Puedo hacer lo que quieras- y me mordió el lóbulo de mi oreja para luego mirarme- Gatita ¿cuanto por la noche?

-Déjame pensar - me hice la difícil, pero solo duro lo que mis dos palabras me permitieron, ya que el hombre me jalo a su regazo. Acto siguiente me quiso besar, pero lo aparte- Espera aún no decido el precio.

Lo aparte porque me empezó a dar asco.

-No importa, pagare por toda la noche, lo que sea. Te prometo que mañana no podrás ni levantarte, ni caminar derecha.

Con eso se levanto, miro al cantinero que con una señal de cabeza, y le indico donde tenia que ir arrastrándome con él.

-¿Como te llamas?- quise preguntar, ya que lo que iba a hacer necesitaba sacarle información previamente.

-¿importa?- me quiso volver a besar cuando llegamos a la puertas de los pasillos que iban a los dormitorios.

Justo en la entrada había dos guardaespaldas, ambos nos miraron esperando la señal de consentimiento. En ese momento el hombre estaba desesperado, sentía su erección incrustada en mi abdomen, creo que explotaría en cualquier segundo.

-Sin respuesta no pasan - menciono uno de los vigilantes del pasillo.

Ambos los miramos y dijimos que si con un movimiento de cabeza. Uno de esos hombres le entrego una tarjeta al sujeto con el cual me iba acostar.

-Recuerda - iba dirigido a mi compañero, no a mi- Sino no quiere debes detenerte, no importa en que momento sea. Tiene dos strikes, el tercer seras comida de perros.

Con eso, nos abrieron paso.

-¿Que quiso decir con eso?- me entro curiosidad.

Sin embargo hizo caso omiso a mi pregunta, y me llevó al numero de habitación que tenia la tarjeta. No era muy lejos dado que estaba a tres puerta de los guardaespaldas.

No mas abrió la puerta me empujo sin la menor gentileza, o consideración. Caí al borde de la cama, lo que hizo deslizarme al piso y verme en un estado patético y de sumisión. Levante la vista y él se estaba sacando la camisa

-Desvísteté o prefieres que te la saque yo- se agacho donde estaba y levanto mi barbilla- si lo hago sera con los dientes y prometo que la ropa no servirá de nada más que basura.

Me entro miedo, algo no estaba bien.

Se dio vuelta ya con el torso desnudo, y fue a la mesita que había varias botellas de licor. Se sirvió una de liquido casi trasparente. Mientras me levante y lo mire, era bien parecido, pero no era nada comparado con un Darien adolescente. ¿Me pregunto si ahora será más guapo?.

-¡Dios! eres lenta- salí de mis pensamiento rápidamente.

-Tranquilo guapo - me acerque como gata en celo- Tenemos toda la noche ¿no?

Me miro con esa sonrisa perversa. - Como ya estoy descontento tendrá que hacer algo por mi - parpadeé - Mi amigo esta muy necesitado de atención, porque lo pusiste como loco, y ahora estas retrasando lo inevitable.

Se sentó en la silla y me miro

-¿que quieres decir?- bufó. Se señalo la entrepierna. ¡dios! quería sexo oral... no, no, no. No podía, no.

Mi cabeza daba vueltas ¿como podía salir de este lío? trague grueso cuando me vi en una contradicción. Al final Kelvin tenia razón, no estaba preparada para este mundo.

-¿Que esperas?- se estaba impacientando y aun no conseguí nada. Cerré los ojos y al abrirlos traces un plan de huida.

Me acerque y lo jale desde la hebilla de su cinturón para que se levantara, él sonrió feliz, luego lo lleve a la cama y lo tire sobre ella. Con eso me puse encima de él y cuando baje a darle unos besos él me detuvo.

-Así no, mi amigo es el que quiere tu boca- tragué.

Me tiro hacia atrás, y caí al piso sentada. Él se sentó en el borde de la cama y me miro. -Abre - no entendí, agarro mi boca y me abrió la boca tirándome todo el whisky que tenia en el vaso - Eso te va a dar valor para hacer tu trabajo.

Con eso se volvió a tirar en la cama, mientras que yo tosía por haberme obligado a tomar esa horrible bebida. Escuche como se estaba abriendo el pantalón, y ya no lo pensé corrí a la puerta para escaparme. A penas que salí me choque con otra chica que se le cayo la bandeja que traía en sus manos.

-¿Estas bien? - la mire, y por primera vez en la vida me vi a mi misma. Era como si me viera al espejo. Sino fuera porque ella era rubia y yo tenia una peluca negra podríamos ser perfectamente gemelas idénticas.

-¿A donde vas?- escuche un grito atrás mio.

Mi gemela lo miro, y luego a mi. Con dos segundos entendió la situación.

-Tranquilo galán, vino a pedirme un copa, enseguida te la mando- sonriendo el hombre le hizo señas como invitándola a participar -Soy la que trae las bebidas nada mas- aunque le dio un guiño lo empujo hacia dentro y cerro la puerta.

-¿Eres nueva, verdad? , voy a matar a Kevin, él sabe cuando están listas. Aparte...- señalo a la puerta- No es una buena persona, deberían haberte advertido, casi viola a dos chicas antes, la primero no lo quiso culpar, pero en secreto me lo comentó. La otra grito tan fuerte que los guardias lo alertaron. Ademas es un peso pesado, viene aquí a buscar material, para sus jefes - me miro con compresión- busca a jóvenes como tú sin experiencias, las pruebas, y al día siguientes desaparecen. Kevin esta atrás de él buscando la oportunidad por eso aún lo deja "venir", pero no le permite acercarse a ninguna de nosotras. ¿Porque te fuiste con él?

-Yo... lo elegí - baje la cabeza avergonzada. Sabia que era pesado, pero pensé que si me acostaba con él podría sacarle información.

Entonces me golpeo la cabeza - cabeza de chorlito - mis ojos se abrieron por sus palabras, miro hacia arribas suspirando, puso sus manos en la cintura, y luego miro a los guardia de la entrada.

-Trae la "bebida" - ambos asistieron -es una peluca, ¿verdad? - señalo a mi pelo

-Si.

-Dámela - acto seguido me la saco de la cabeza si una pizca de paciencia. Como cascada, mi cabello rubio apareció cayendo en mi cara - ¡Dios, Serena!

Me apresure a tapar su boca.

-No digas mi nombre - con mi mano en su boca asintió. -Entonces... ¿como me conoces?

Baje mi mano, ella se estaba riendo.

-Gracias - le dijo a uno de los guardias que le alcanzo la bebida - Ve hacia esa habitación - señalo una que estaba en el fondo - dentro de diez minutos ven a buscarme

Se cómodo la peluca y entro a la habitación del hombre horrible con la bebida en su mano.

-Perdón la demora, -escuche que decía mientras cerraba la puerta- Pero estos tipos tardaron un siglo, te traje algo que volara tu cerebro.

- Ya no pareces una inexperta.

-¿Quien te dijo que lo fuera? acuéstate y te daré la mejor experiencia de tu vida.

Con eso se cerro la puerta y yo corrí a la puerta que me dijo la chica antes.

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Baje del auto y antes de poder tocar la puerta, se abrió. Como en aquel momento me vi al espejo, idénticas y tan distintas a la vez.

-Pasa - asentí

-Tía - unos gritos se escucharon mientras que una niña de cabello castaño baja por las escalera.

-Sora ¿como has estado?- abrace al niña que ya me llegaba a los hombros. Una linda niña de ocho años.

-¿mi prima vino esta vez?- toque su nariz.

-Si, pero se esta quedando con el tío Artemis.

ella se cruzo de brazo y resopló.

-Ve a prepararte que tu padre debe estar por llegar.

-¿como va eso?- mi caballería puso los ojos en blanco.

-Mejor que lo tuyo, seguro - sonreí - ¿Por cierto? - la mire- ¿Porque soy a la ultima a la que vienes a verme, y sin regalo?

Me golpeo en el hombro y se fue a la cocina. La seguí y puse en la barra una bolsa.

-¿Quien dijo que vine sin regalo?

Ella se abalanzo sobre el paquete.

-Si... te perdono. - abrió la bolsa descubriendo una gigantesca torta Matilda.

¿porque sera que todos mis allegados le gusta el chocolate? me reí por la coincidencia tan tonta. Saco unos platos al tiempo que sonaba el timbre.

-¡Sora, tu padre! - grito y abrió la puerta - llegas tarde.

Escuche y luego su voz me llego a mis oídos.

-¡Oh bueno!, el infierno se debe haberse congelado. La gran detective esta enojada.

No quise espiar, porque la verdad nunca conocí al padre de Sora, solo supe que fue un cliente, pero a diferencia de mucho se hizo responsable de ella. La saco del mundo perverso, y la llevo a su penthouse, solo que mi caballeriza no es un pájaro que puede estar en una jaula dorado como ella me decía, ella necesitaba su libertad.

Él no lo entendía, le había ofreció el mundo a sus pies. Solo le pedía que se mantuviera en su casa, sin ser vista. Tampoco lo aclaro con su familia ni le ofreció matrimonio. Ella se sentía que algo raro había en todo eso.

-Papá - grito Sora, - Adiós Tía Sere.

-¿Esta tu tía acá?

-Ella no te interesa, vete y no olvides que tienen veinticuatro horas.

-Podría tener todo la eternidad - se que lo habrá empujado o golpeado por lo que menciono.- Duele, eres un mujer cruel.

-¡Vete ya! - con eso cerró la puerta, pero a los instante se escucharon los golpes suaves, luego el cierre de la puerta

Mi caballeriza vino donde estaba.

-Me dirás ¿donde y cuando lo conociste?

Me había metido un bocado de torta cuando su pregunta me sorprendió. Tosí hasta que ella me dio un vaso de agua.

-¿De quien hablas?- paso al lado mio enojada.- Ok, de acuerdo. No fue intencional - levante mis manos en forma de redención.- En realidad, él me encontró a mí.

Puso los ojos en blanco.

-Dios! es tan irritante. Deja, no quiero saber los por menores. Toma me dijo que necesitaras esto para el show - me entrego una tarjeta - Y me dio una a mí. Así que ni se te ocurra hacerlo sola. - Me golpeo en la cabeza.- ¿Capisci?

Mientras me sobaba la cabeza sonreí asintiendo

-Esta bien Serenety, lo entiendo.

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ooooh!, por fin sabemos el nombre de la Aliada, la caballería de Serena. ¿porque serán que son tan iguales?

y el padre de Sora? mmm, esto se esta poniendo jugoso.

Bueno, gracias por seguir leyendo esta pequeña locura, si son mas cortos los capítulos y si el viento sigue a nuestro favor día por medio seguiré subiendo.

Cualquier duda, sugerencia siempre es bien recibida!

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