Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son entera propiedad de Hajime Isayama. Esta obre es realizada sin fines de lucro, únicamente recreativos, por ErerirenPrincess (MeztliKin en otras plataformas, espero pronto cambiarme el nombre aquí también jaja).

Advertencias: Palabras altisonantes, lenguaje vulgar, boys love, yaoi, uso descarado del OOC, ERERIREN (porque yo amo la versatilidad), AU


Acercamiento

Bajo las aguas cristalinas, Eren, el tritón, compartió las confidencias del hallazgo de la llegada del ser de dos piernas en la superficie a su amigo Armin. Había sido suficiente para sacudir la tranquilidad de su casi siempre apacible compañero, pues este le expresó temor y le confesó el secreto que se había jurado guardar sobre la muerte de su familia, padres y abuelo y, de la madre de su amigo.

- Nunca quise hablar de esto contigo, tú sabes el dolor que albergo en mi alma, pues todo Paradise sabe que de esa fecha yo soy el único sobreviviente -. Expresó en palabras calmadas el rubio sireno cuyos ojos eran tan azules como el cielo. - Éramos muy chicos, recordarás entonces que de aquel viaje que mis padres organizaron para ir más allá del arrecife junto a tu madre y mi abuelo, sólo volví yo porque las corrientes me trajeron de vuelta, fue gracias al océano que estoy aquí y al volver, el consejo real me pidió guardar estricto silencio sobre lo que vi.

- No necesito los detalles, los conozco bien mi estimado amigo. También sé que, por ello, tú y yo, vivimos bajo el yugo de la familia Reiss, quien ha sido bondadosa al acogernos como huérfanos, a nosotros y otros desafortunados. - Habló Eren impacientándose, testarudo.

- Entonces escúchame con atención porque no lo pienso repetir, y calla tu asombro porque no quiero que nos sorprendan mientras eres testigo de esta historia. Ya te dije entonces, que era muy joven, con apenas 7 años, mi mente ha guardado la clara imagen que la causa de esa desgracia han sido los seres que surcan el océano sobre naves de metal, Eren, he visto incluso otras que navegan en el cielo. Son seres con dos piernas, como las nuestras cuando nos toca el aire las escamas, su piel se ve lábil y lo compensan usando armas que truenan y lanzan proyectiles que queman. El consejo les llama "titanes" porque han dominado la tierra y el cielo, y para nuestra fortuna sólo viajan sobre y no dentro de las aguas. Si, la criatura de arriba es uno de ellos, debemos de avisar a alguien, Eren.

El de cabellos castaños, quedó anonadado, no había voz en el que cubriera su descontento y abrió la boca mostrando su perlada hilera de dientes filosos, en una mueca de ira que no podía expresar mejor la rabia que le carcomía. Sabias habían sido las palabras de su amigo al pedirle compostura, y juraba por los 7 océanos que estaba haciendo su mejor esfuerzo.

- Es horrible que te hayan hecho guardar tal secreto, deberíamos de alzar la voz y levantarnos en armas, ¿cómo es posible que la reina deje en silencio la muerte de los nuestros? - Las filosas garras de Eren comenzaron a emerger, era de verdad abominable enojado, la furia descolocaba su cabello café y largo, volviéndolo como el coral extendiéndose a su alrededor en halo, sus ojos brillaban dorados como sus escamas y su rostro se deformaba por la ira. Armin, conociendo lo suficiente a su amigo, lo abrazó de frente y susurró a su oreja palabras que le provocarían calma, él era la cabeza y el castaño el corazón en esa relación tan cercana que tenían. Fue hasta que Eren retomó la serenidad, donde Armin le pidió investigar de cerca al titán de la isla, recordar la historia de su abandono, les recordó el temor que le crearon esos seres dejándolos solos.

En el silencio del mar, reflexionaron sobre el destino incierto que les aguardaba tal plan. La presencia del titan en la isla planteaba interrogantes y peligros que podían estar ignorando. La paz entre sus mundos, separados por la vastedad del océano, pendía según ellos, del hilo frágil que representaba ese ser, y solo el tiempo revelaría el desenlace de su encuentro. Fue de esta forma, que después de observarlo a través del ojo de agua, cuando vio al titan con intenciones de sumergirse se apareció frente a él, para marcar un límite entre su coexistencia.

...

Pese a su gran curiosidad, Levi, al sentirse plenamente indefenso, desorientado y herido, optó por tomar con seriedad las amenazas del ser que le había genuinamente arrebatado el aliento por su magnificencia. El sol se desvanecía en el horizonte, los grandes árboles permitían pasar los rayos naranjas, pintando de dorado el ocaso en la desolada isla. Las heridas del naufragio ahora marcaban su cuerpo en forma de cicatrices, lucirlas representaba su espíritu indomable que se negaba a ceder ante la adversidad y se había superpuesto ya desde hacía dos meses. Lleno de determinación había ocupado su tiempo en construir un refugio rudimentario cerca del ojo de agua, de ramas entrelazadas y hojas que formaban su modesta morada, y una sede principal en su descanso detrás de la cascada, no tan lejos del espejo de agua del tritón, para resguardarse del inclemente clima, sin tanto esfuerzo porque se formaba una cueva detrás de la caída de agua, lo que permitía incluso alejarse de posibles bestias.

Convirtió la búsqueda de alimento en su rutina diaria. Con astucia y gran fortuna, sembró cerca de sí, semillas de tomate y maíz de alimentos que logró recuperar del avión, de ahí aprendió a pescar a la orilla del mar y recolectar fruta silvestre que según sus conocimientos no le harían daño, la isla era un lugar provechoso para hacerse de los recursos que amablemente le ofrecía para sobrevivir. Como el tiempo de cosecha era largo, y aun así no quería malgastar la comida, decidió administrar los tiempos de recolecta y el hambre se hacía presente a menudo, en estas circunstancias optaba por distraer la mente remendando prendas que usaba para calzar o cubrirse del frío, ya llevaba un rato de hacerse una sábana de retazos.

Fue en una de estas ocasiones, en donde buscaba alejar su mente para mermar su hambre, que dirigió sus pasos al espejo de agua, para ver su la imagen de una gandarva* se le aparecía de nuevo, o si de plano había alucinado por el accidente en una forma rara de su cerebro de sobrellevar el trauma. Se acercó a paso lento, y antes de llegar tropezó causando hundir su cabeza levemente dentro del cuerpo de agua, abrió la boca y al tragar agua, salió de inmediato incorporándose con sus brazos, escurriendo desde sus cabellos, agitaba el agua, y en su reflejo distorsionado por el reciente movimiento, observó unos ojos dorados que le miraban asombrosamente molestos.