Hey otra vez, aquí LightWings007.

Los dejo con otra capitulo mas de esta historia. Espero lo disfruten.


Ya había pasado seis días desde que llegue a Orario en circunstancias un tanto desafortunada, mi rutina del día a día consistía en ingresar al calabozo por la mañana hasta la tarde y luego entrenar con la espada o realizar varios ejercicios para fortalecer mi cuerpo. En el tercer día me di cuenta que cada una de las estadísticas aumentaba solo con ejercicios específicos lo cual a la hora de luchar contra las bestias se lograban de forma indirecta proliferando todas a la vez. Otra de las cuestiones que siempre ocurrió en tanto me dirigía al calabozo por la mañana era el desayuno que me obsequiaba Chloe o Anya, trate de rechazar su amabilidad pero casi medio amenazaron que lo aceptara no sin antes decirme que podría ir todas la noches a comer. Por el momento no he ido ninguna vez desde el primer día, simplemente me conforme con lo que cocinaba en la iglesia abandonada.

Volviendo a la actualidad.

Ahora mismo me hallaba en el cuarto piso, aquí los monstruos comparados con el primer piso sí que lograron ponerme un desafío, no solo por la diferencia de poder con relación en el piso sino también por la mayor cantidad que aparecían y con la nueva variable de los Lizards. Gracias a esta dificultad me quede en este piso desde el cuarto día para poder fortalecerme de forma más segura para los siguientes pisos.

"Estas lagartijas jamás se rinden…" Piso la cabeza a un Lizard desapareciéndolo " Creo que es tiempo de que avance al quinto piso" Hago un corte en mi mano lo suficiente para que saliese sangre para luego pasarlo sobre mi brazo activando mi falna. La primera vez que hice esto no bastaba con mancharme los brazos con sangre sino que debía concentrarme para que la falna reaccionase, algo útil ya que seria una molestia que se activara por un pequeño corte o algo similar. Si bien no entendía ninguna palabra de lo que decía supuse que los números ordenados en filas eran los atributos.

{STR} F-396 E-412

{VIT} G-255 G-270

{DEX} G-298 F-323

{AGI} F-372 F-396

{MAG} E-433 E-480

"Aun no es suficiente…" Activo el hechizo de curación y la herida de mi mano desaparece dejando solo una mancha de sangre seca. "Tengo que ser más fuerte".

En el instante que bajo al siguiente piso lo primero que noto es el cambio de color de la cueva a un verde claro. Según los libros, a partir de este piso empezarían a rondar otras especies de alimañas.

"¿Umm?" Siento que el piso se mueve cerca de donde estoy, no será que. "Así que saldrán por abajo"

Cargo con magia y disparo al suelo levantando una estela de tierra.

"¿Le habré dado?" Cuando se despejo la nube de tierra se revelo un cráter con una gema en el centro, me imagino que eso debe haber sido una hormiga asesina.

Mientras avanzaba por el pasillo reflexiono sobre si debería comprarme una nueva espada, si bien la que elegí en el gremio era la mejor espada disponible esta ya se hallaba desafilada y fisurada en varias partes.

"Solo duro seis días esta broma de espada" Miro mi reflejo partido en diferentes parte de la hoja. "Apenas le haría daño a una avioneta con esto"

Cuando vuelva pasare por las tiendas de armas en la torre aunque no creo que la espada pase este día. Seguí con la recolección de gemas por un rato más hasta que escucho varias pasos no muy lejos de donde estaba, pensaba que era otras bestias pero me equivoque.

Eran personas, varias de ellas. La mirada de todos ellos era la misma a la de una manada de lobos previo a cazar a su presa.

Si bien las bestias eran un peligro frecuente en estos sitios existían otros tipos de peligros en donde a mi pesar ya me había acostumbrado.

"¿Qué tenemos aquí?...miren compañeros es una niña" Si bien las bestias que surgían era el principal peligro de estos sitios las personas seguían siendo igual de peligrosas, en algunos casos peores.

"Había escuchado de una niña entrando en el calabozo pero no podía creerlo, que clase de familia dejaría ir a una pequeña y mas aun sola".

Cuatro personas, no. Hay una más escondida en las sombras.

"Jefe que tal si nos divertimos con ella, oí por ahí que es parte de una familia nueva y que tiene un único miembro...no creo que nadie la recuerde".

Porque me encuentro con estas escorias de seres humanos.

"Esto será sencillo…." Uno de ellos se acercó y me miro desde arriba de manera despectiva. "Si no te resistes te prometo que la pasaras muy bien entre todos".

Le sonrió gentilmente antes de dispararle una flecha entre la entrepierna.

"¡AAAAAARGH MALDITA MOCOSA!,¡DUELE DUELE!...QUE ESTAN ESPERANDO ¡MATENLAN!".

Eso le pasa por distraído, ni siquiera se percató de la ballesta hasta que era tarde. Además me gusto la reacción cuando se percataron que sus golpes no podían pasar a mi barrera.

"¡¿Qué clase de magia es esa?!, nunca vi algo como…" No lo deje terminar ya que le atravesé la garganta con otra flecha ahogándose en su propia sangre.

"¿Qué sucede?..."Desenvaino la espada y refuerzo la espada con magia tornando la hoja de un color cian solo para apuñalar por la columna vertebral al desgraciado que se arrastraba por los suelos. "No me digan que no quieren seguir jugando".

Retiro la espada del cuerpo y se los pateo hacia donde se encontraban el resto haciendo que estoy entraran en pánico. "Vamos, no tengo todo el día…en especial aquel que está escondido en la sombra".

"Tu..tu…¡No nos subestimes mocosa!" Ambos se abalanzaron para atacar.

"¡Ese es el espíritu!" A decir verdad estos sujetos eran muy lento, apenas me cruce por el medio de los dos sus espadas fueron partidas a la mitad por la mía dejándolos indefensos y cuanto se percataron que sus armas fueron destruidas inmediatamente retome el ataque cortándolos de una vez a los dos por la mitad por lo que estos cayeron en el suelo totalmente inmóvil dejando un enorme charco de sangre y viseras en el suelo.

Lo único malo, que al momento que deje de suministrarle poder mágico a la espada esta se partió en decenas de pedazos.

"¡Maldita porquería!" Tiro el mango de la espada." Ahora tendré que comprar otra…oh, cierto".

Me dirijo al último que seguía vivo.

"N-No puede ser…si el jefe era de nivel dos...como…como pudiste derrotarlo si no eres más que un novato de nivel uno" Este cayó al suelo sobre su trasero y empezó a retroceder con cada paso que daba.

"Bueno, podría argumentar que tu jefe era un idiota para empezar o que simplemente me subestimo por mi apariencia pero eso ya no importa…¿o si?" Sonrió inocentemente.

"No…no…no te me acerque monstruo" Como cualquier cobarde se alejó corriendo.

Mi primera matanza en este mundo, casi me estremezco de la ansiedad de tener que arrebatarle la vida a otros seres humanos. Me reí ante todo lo sucedido y en como el bastardo se tropezaba unas cuantas veces al correr.

Cuando se fue pensaba en perseguirlo debido a que seguro sería una molestia teniendo gente divulgando rumores sobre mi sin embargo a lo lejos escucho el grito del mismo sujeto y al girar la vista hacia el final del túnel pude ver incontables ojos rojos y uno de ellos con un brazo ensangrentado en sus pinzas , sonrió ante mi gran suerte sin duda el calabozo quería matarme de alguna manera ya que el ritmo con lo que aparecen era bastante alarmante, como ya no cuento con la espada al menos tengo un disparo mágico que puede atravesar a varios de estos.

"¡VAMOS!...¡CUANDO TERMINE CON USTEDES ME HARE CON UNA GRAN CANTIDAD DE VALIS CON SUS CADAVERES!" Esta sensación siempre lo sentí desde el momento que enfrente por primera vez a un escuadrón completo de magos en solitario.

Esto es divertido, simplemente fascinante.


Luego de salir del calabozo me dirijo a la tienda de armas en la torre de Babel. Leticia me mando aquí si necesitaba nuevo equipamiento de mayor calidad, al subir hasta el correspondiente piso entre a una elegante galería lleno de escaparates de armas, armaduras y accesorios de todo tipo de variedad quedando hipnotizado ante la calidad de ciertos productos tras el ventanal. Casi no podía creer los precios de estas armas, me limpio varias veces los ojos al ver tantos ceros por solo una espada.

"¡Todas las espadas valen más de un millón de valis!" Y yo que pensaba que con treinta y ocho mil valis me alcanzaría para algo, de que rayos estaban echas estas espadas. Tiene que haber un error, Leticia me dijo que en la torre se vendían armas pero esto no es algo que se pueda pagar un novato. "Tal vez si sigo bajando sea capaz de reunir otros ítems de mayor valor" Retiro mi frente sobre el vidrio con resignación.

Lástima que no logre sacarle ninguna arma a ese grupo de bandidos desafortunados, cuando los había derrotado me dispuse a saquear los cuerpos pero estos ya no estaban, de seguro que el mismo calabozo se encargó de ellos de alguna manera.

Al estar tan sumergido pensando en cómo funcionaba el calabozo no me percato de que alguien se me acerco hasta que hablo.

"¿Tienes algún problema pequeña?" Cada vez que me llaman así me ponen de los nervios, aunque ahora tenga doce años y mi apariencia haya cambiado desde el día que me enliste a los ocho años esto seguía siendo concurrente pero como el adulto que soy tengo que tomarlo con calma.

"Estas armas son muy caras y no tengo el suficiente dinero para comprarme otra".

"Déjame ver un poco" La chica de test bronceada y de aspecto poco femenino observo con calma cada precio y luego se rio nerviosamente. "Bueno, estas de aquí no son armas para alguien que ha comenzado…dime, ¿eres nueva en esto de ser aventurero?".

" Si, hace seis días para ser exacto".

"Si es así, no creo que tengas más de diez mil valis como mucho" Tenia mas pero eso no importaba." Te recomiendo el piso de arriba, allí se venden autentica chatarra a un bajo precio".

"¿Chatarra?".

"Si, digamos que las armas de los herreros principiantes no van nada bien conmigo…"No creo que a los herreros novatos le haga gracia si la escuchasen. "por cierto, ese mechón en tu cabeza…".

"¿hay algo mal con mi cabello?" No creo que sea eso, desde que conseguí los productos necesarios cuido mi cabello cada mañana como siempre.

"¿cómo lo mantienes hacia arriba?".

En este instante mi ojo derecho tenía un tic nervioso.

"Solo es así, no le presto mucha atención" Ella repentinamente toca mi cabeza en donde se encontraba el dichoso mechón y froto varias veces como si fuese un perro.

"¡OYE!" Retrocedo abruptamente. "¡Que rayos estás haciendo, no soy un perro para que hagas eso!"

"Todavía sigue para arriba, que extraño….oh, perdón por eso es que tenía curiosidad nada más "se notaba que se encontraba avergonzada pero a la vez feliz.

Esta cabeza hueca sí que me saca de quicio.

"De todas formar, mi nombre es Tiona" Ella extiende la mano "¿Cómo te llamas pequeña?"

Tranquilase, respira profundamente. No es la primera vez que tratas con gente idiota y tengo el presentimiento que esta tampoco será la última.

"Tanya…" Estrecho su mano. "Veo que conoces muy bien este lugar" Retiro mi mano rápidamente, no soporto esa sonrisa tan infantil.

"¡Claro!, de vez en cuanto vengo a ver si hay algo interesante por aquí pero por lo que veo no encuentro nada de mi gusto" Parece ser una idiota con dinero si siempre viene por aquí. "¡Casi lo olvido, tengo algo que preguntarte!".

"¿…?".

"Dime ya te encuentras en una familia".

Me pregunto a qué se debe esa pregunta.

"Ya estoy en una familia".

"Ya que no tienes una familia quería que….que…" Al fin se dio cuenta. " e-espera…¿h-has dicho que ya tienes una familia?".

"Así es".

"¡AHHHHHHH, LLEGUE TARDE!... ¡LOKI ME REGAÑARA POR ESTO! ….SABÍA QUE ME HABÍA OLVIDADO DE TI HACE UNOS DÍAS ATRÁS " Si mis memoria no me falla Loki era el nombre de un dios nórdico aunque no se nada más al respecto ya que estos temas de dioses de antaño en la historia de la humanidad no me interesaba demasiado. Viendo a la niña retorcerse la cabeza me dio un poco de escalofrió por lo que opto alejarme de ella.

"Gracias por la información, ahora si me disculpas estoy algo ocupada" Tiona o la cabeza hueca se quedo murmurando palabras sobre como su diosa la regañaría así que aproveche la oportunidad para tomar el ascensor aunque creo que vi la intención de volverme a hablar pero las puertas ya se habían cerrado.

"…*Suspiro*…no puedo creer que me haya acariciado la cabeza como un niño…no soy un niño…ummm " Sin embargo en cuanto al aspecto lo era. "Por lo menos no mentalmente…maldición, porque no renací como un hombre".

Cuando el ruido característico del ascensor al abrirse la puerta sonó a mis oídos me adelante al pasillo, a diferencia del piso de abajo este era menos lujoso y con mayor suciedad. Sin embargo los precios sí que eran bajos comparados con el otro sitio casi parecía inaudito la diferencia de valis para comprar una mísera pieza de metal. Al recorrer cada puesto todas y cada una de ellas compartían una cosa y eso era lo mal hecho que estaban las espadas.

"Quien le enseñan a estas personas a fabricar estas armas, incluso la espada del gremio era mejor que estas cosas" El precio, debo recordar del precio. Necesitaba algo barato y resistente. Mientras camino por lo pasillos observo a alguien que tiene varias espadas sobresaliendo de su mochila.

"Yo, welf…vienes a dejar tu mercancía de nuevo, si que trabajas duro".

En ello veo a un joven de cabello rojo dejando su mochila sobre el mostrador conversando con otra persona.

"Si, estoy practicando con un nuevo método y me sobraron muchas muestras" Veo como desmonta la mochila y saca varias armas y piezas de armadura sobre el mostrador.

"Tengo que admitir que superar a Hephaestus es una tarea imposible, no sé cómo lo lograras Welf"

"Tengo que seguir intentando, no puedo rendirme sin haber intentado todo lo posible"

Mientras los dos hablaban reviso entre lo que había traído y dos cosas me llamaron la atención. Una era la espada brillante que al tomarlo pude apreciar el buen trabajo que tenía la hoja, sin duda lo mejor que he visto por aquí. Luego lo que me llamo la atención era una daga roja, apenas sentía la magia en ella cosa que no sentí nunca en las demás de por aquí o en el gremio.

"Oye welf, por ahí tienes un cliente…por qué no me haces el favor y lo atiendes tú de una buena vez…traer armas esta bien pero que la vendieras de vez en cuando estaría mejor".

"Si si…" Se dirige había el mostrador. "Bienvenida señorita, veo que esta interesada en una de mis piezas".

"Quisiera comprar estas dos si no es una molestia" aparto la espada y la daga a un costado de la montaña de metal "Cuánto costaría cada uno?".

No tenía ni idea del porque per al ver la daga su rostro cambio a uno sombrío. "Lo siento pero esta daga no la vendo, no sé cómo llego hasta mi mochila "Inmediatamente saca la daga del mostrador y la mete a la mochila de nuevo.

"Bueno…al menos la espada sigue en venta ¿no?".

"Si, serian unas…" Examina la espada por un instante y luego me mira. "Cinco mil valis, ni más ni menos" No es tan mal precio comparado con cualquier cosa del piso de abajo.

"Hecho…"Desembolso el dinero al mostrador y me equipo con la espada, al ojear el resto de equipamiento sobre el mostrador noto que la mayoría de estos estaban destinados al equipamiento ligero. Si bien la armadura de cuero resistió varios impactos improvistos que el escudo mágico logro amortiguar no creería que duraría para siempre así que lo mejor sería pensar a largo plazo con lo que respecta al equipamiento. "He oído que practicas con la herrería, ¿me equivoco?".

"No, no te equivocas…cada día me dedico a perfeccionar mi habilidad en la herrería"

"Eso es suficiente para mi…quisiera hacer un contrato contigo" He oído de los beneficios de tener un único herrero que se dedique a abastecerte de equipamiento y hasta que encuentre un arma que resista mi magia necesitare uno.

"Lo siento pero en este momento ya tengo un contrato vigente…".

Bueno…al menos lo intente.

"Entiendo…aun así sus armas me interesan, si llegase a necesitar algún arma espero contar con usted" Al menos tengo una referencia para comprar algo barato y bueno.

"S-Si...de igual manera este señor de aquí" señala al otro tipo que solo se la pasaba puliendo un hacha "se encargara de alcanzarme cualquier pedido sea arma o armadura, de todas formas con esa que tienes allí te durara un largo tiempo y viéndote más de cerca no tienes una armadura decente. Lástima que en la mochila no traje piezas de armadura pero si mis cálculos no me fallan tendré listo un conjunto para alguien de tu tamaño".

"Lo tendré en cuenta para la próxima vez que venga".

Le agradecí el gesto y me retire del sitio, ya con una nueva espada podía volver al calabozo y seguir explorando los pisos superiores. Hoy a pesar del inconveniente del grupo de bandidos y la ola interminable de hormigas baje al sexto piso por una hora para ver un tanto el terreno, la cantidad de monstruo seguía aumentando con cada piso. Por el momento me las podía arreglar pero tengo que ser precavido con respecto a los pisos, nunca se sabe si aparecerá alguna bestia que logre superarme y me mate.

"Supongo que iré a entrenar durante el resto del día" Ejercitarme todos los días surtió un efecto positivo en mis estadísticas además de afinar un poco mis habilidades con la espada. Hablando de espadas, he escuchado en el gremio a una chica con el apodo de la 'la princesa dela espada'. Según parece pertenece a la segunda familia más fuerte de por aquí y es de nivel cinco algo asombroso si tuviese que contabilizar todo el tiempo que tendría que matar para llegar a ese nivel sin contar con el aumento de crecimiento que me dio el desgraciado X.

"¡TANYA POR AQUÍ!" Rayos, me olvide por completo de esquivar este camino "¡Hey Anya, Tanya está aquí!" de entre las puertas de madera surgió Anya y casi corriendo se dirigió directamente hacia mí tomándome por los hombros.

"¿Q-Que?" Su mirado denostaba enojo y si me preguntas por qué no lo se con exactitud.

"¿Es cierto que vives en esa iglesia abandonada?".

"Si, estoy residiendo ahí".

"P-Pero ese lugar se está cayendo a pedazos, no es seguro….cualquiera puede entrar hasta te podrían hacer daño nya".

"Sé cómo defenderme…." Me pregunto cómo sería luchar contra un dios de por aquí.

"¡¿Contra quién?!,no creo que puedas ni con ningún aventurero de nivel 1 experimentado nya " Si que podía, de hecho asesine a cuatro de ellos y a uno de nivel dos.

"¿Cuál es tu punto con esto?".

"Que reconsideres la oferta de nuevo nya...".

"Me reusó …"Otra vez lo mismo, no quería ser grosero pero estaba casi seguro de que trabajando aquí solo sería un dolor de cabeza. Uno muy grande por cierto.

Anya solo suspiro en derrota mientras que Chloe le daba palmadas en la espalda para calmarla.

"¿Al menos te quedaras a comer aquí esta noche?" si no fuera por la mirada fría de Chloe que sobresalía por detrás de Anya lo hubiese rechazado de inmediato. Por otra parte la fuerza que ejercía Anya sobre mis hombros era demasiado para el nivel que tenía, estoy seguro que estas dos tienen niveles altos.

"Creo que comeré algo…" de todas formas tenía hambre y recordé que no tenia nada en la iglesia para preparar "Solo si me sueltas claro esta…".

"Si si lo que digas nya" nunca me soltó, es más. Me arrastro hasta al fondo del bar hasta una de las sillas de la barra. "Espera un segundo aquí nya, hoy tenemos muchos clientes y mamá mia se enojara si no los atendemos primero".

"Si.." Era cierto, a diferencia de la última vez el bar rebosaba de risas y conversaciones de borrachos. Sin duda el lugar al cual evitaría a toda costa, ya bastante tenía con las fiestas hasta la madrugada del escuadrón doscientos tres.

En eso alguien me acerca un vaso. "Ten mientras espera" Era otra de la camareras solo que esta vez no tenía orejas de gato. La camarera de cabello gris sonreía en todo momento casi como si espera que digiera algo y al notar mi silencio saca por debajo de la barra un menú dejándolo en frente mío.

"Tanya, ¿Verdad?...mi nombre es syr, Anya y Chloe me han contado un poco de ti".

"¿En serio?" Me pregunto a cuantas personas le habrán contado esas dos.

"Si, no todos los día se ve gente tan pequeña como tu como aventurera…¿no es peligroso que recorras el calabozo?".

"Lo es, aun así solo lo hago para hacer algo de dinero".

"Ya veo…de igual manera tienes que tener cuidado con el calabozo, muchas personas han perdido la vida ahí".

En eso tiene razón, el cuarto día que ingrese a los pisos me topé con el cadáver de alguien partido por la mitad. La imagen se mantuvo fresca en mi cabeza a pesar que vi cientos de cadáveres jamás me podre acostumbrarme a verlos de cerca pero al menos no me mareo como la primera vez que vi un cadáver.

"Casi me olvido…Chloe me ha dicho que tome tu orden, no seas tímida puedes pedirme cualquier platillo del menú".

"B-Bien…" Que le pasa a esta chica, acaso no puede parar de sonreír "si lo pones así, quiero comer carne…si es posible que este bien jugoso y un vaso de vino para acompañar" recordar esa imagen me dio unas ganas de tomar algo que contenga alcohol. Syr escribía todo en su libreta hasta que su bolígrafo patina hacia afuera seguramente dejando un largo rayón en la hoja.

"Lo siento pero no puedo darle alcohol a una niña como tu, ¿no quieres un jugo de naranja o algo similar?" La sonrisa se mantuvo en cambio su aura cambio a una más amenazante.

"Que tiene de malo que tome algo de alcohol…" Por un momento me había olvidado de mi edad y pedí algo que creo que no debía aunque en este punto ya no me importaba eso, en realidad necesito algo de alcohol en este momento "Una copa no me hará ningún daño".

Ahora Syr acerco su rostro muy cerca del mío. "Escúchame bien Tanya, mientras yo esté aquí no le serviré alcohol a alguien tan joven" Ya no había sonrisas de ninguna parte, planeaba dejarlo en tan solo una broma debido a que sabía que nadie responsable me dejaría tomar vino con esta apariencia pero la actitud de la camarera ameritaba un contrataque.

"En primer lugar retira tu feo rostro, tu aliento apesta" me tapo la nariz para hacer más énfasis en lo dicho.

"¡Q-Q-Q-Q-QUE HAS DICHO!" Ahora era yo el que sonreía, Syr parecía estar un tanto nerviosa ahora. Sin duda verla tartamudear me divertía.

"Que cambie de opinión sobre el vino, quiero ese jugo de naranja con mi comida" Dije de la manera más adorablemente posible, casi siempre esto apacigua a los adultos.

"T-T-T-T-T-Tu…*Suspiro*…iré a entregar la orden tan solo espera".

Ya me había olvidado de las ventajas de ser una niña, sin duda al crecer fui perdiendo el encanto o en realidad fue aumentando el miedo que tenían tantos aliados como enemigos. Recuerdo como jugaba con las emociones de los adultos a mi beneficio, era tan fácil. Quizás lo haga más seguido.

"Viste eso…esa niña si que logro poner de los nervios a Syr".

"Si, todavía no lo puedo creer...estos niños de hoy sí que son difíciles".

Varios comentarios como esos se hicieron eco sobre el bar, tal vez actuar como un niño no era lo mejor en la mayoría de las veces.

De momento solo disfrutare de mi vaso de agua.

"¡YA LLEGAMOS!" Alguien entro gritando por la puerta seguido de un grupo de aventureros, al menos esto sirvió para que perdieran el foco en mi persona. Mientras seguía esperando sentí una intrigante aura en la persona que entro con mucho entusiasmo hace unos instantes ,casi sentía lo mismo que cuando aparecía la existencia X.

No puede ser, debe ser unos de los dioses de Orario.

"¡Yo, Anya!...¡Trae un montón de bebidas por aquí!" Ahora que la miro más de cerca no parecía la gran cosa, pelo rojo, delgada, sin busto en absoluto y una aptitud tonta. Sin embargo había algo que me inquietaba tras esa tonta suficiencia al abrazar a cada uno de sus compañeros y que estos los golpearan de vuelta.

"Tal vez estoy pensando demasiado "En eso llega Chloe con una bandeja de comida.

"Aquí tienes tu orden Tanya, espero que lo disfrute" Si que era un gran trozo de carne, casi se me hacía agua la boca.

"Entonces como te ha ido en el calabozo" Habla Chloe en tanto limpia la barra con un trapo." Debe ser difícil estar en los dos primeros pisos no es así".

"En realidad.." Corto un pedazo de carne y lo pruebo con gusto. "Hoy estuve por poco tiempo en el piso 5".

"¡¿C-Como, el piso 5?!..¡No hablas en serio ¿no?!" Que le pasa ahora.

"Hablo en serio, esas hormigas y ranas sí que son una molestia" Tomo otro trozo de carne.

"Eso es sorprendente Tanya…ni siquiera paso una semana desde que eres aventurero, sin duda eres alguien excepcional…".

"¡Oye Chloe necesito ayuda por aquí!" Escucho a Anya gritando a lo lejos.

"Discúlpame tengo que atender unas órdenes".

"No hay problema.." Ni siquiera la miro solo quería comer el resto del plato, creo que le pediré la receta al chef que cocina aquí. Los platillos que hacen no decepcionan.

"¡Hola!...".

"¿Huh?..." Giro la cabeza y ahí estaba la mujer pelirroja sentada a mi lado.

"Lamento interrumpir tu cena pero no pude evitar escuchar tu conversación con Chloe…dime, ¿es cierto que llagaste al piso 5 en menos de una semana?" Porque siempre me toca charlar con seres extraños. Dejando a un lado ese pensamiento no estaba seguro si quisiera hablarle a esta supuesta deidad, no mientras tenga al resto de su grupo mirando disimuladamente.

"Es cierto…" por qué será que me hablan mientras como, será un habito que tienen aquí tal vez.

"¡Oh eso es sorprendente!, son pocos los aventureros novatos que se adentran al piso 5 en tan poco tiempo…¿En que familia estas?, alguien como tu debe estar en una muy conocida…"

"No realmente, mi… familia es nueva en Orario".

"¡OH entonces tu eres la única integrante de la familia de aquel dios!, no pensé que fueras tu…" Así que el ser X tiene un rostro entre los demás dioses, casi me sentí tentado en preguntarle cómo se veía o en donde estaba pero eso sería una tontería de mi parte.

"Disculpa pero no se su nombre, creo que ya sabes el mío de antemano así que no sería malo si me dice el suyo…".

"Perdón perdón, que modales los mío….¡Soy la diosa Loki, Encabezando la mejor familia que tiene Orario!" Eso era falso, si no me equivocaba la familia con mayor poder era la de Freya. De igual forma no tengo la intención de refutarla ni interrumpir sus carcajadas.

"Es una lástima que no te halla reclutado antes…Riveria tenía razón en verte antes de que alguien más lo hiciese…" Desde cuando fui observado, en eso miro a la mesa de los acompañantes de Loki y veo una cara conocida entre ella. Era la elfa de cabello verde, la había visto antes en el gremio la primera vez que me inscribí como aventurero y a su lado la tomboy que intento aplanar mi cabello.

"¡Hola Tanya!" Saluda Tiona desde la mesa, la ignoro.

"Veo que conoces a algunos de mis hijos" Por desgracia si.

"Bueno, si te sirve de consuelo ya fui reclutada antes de inscribirme al gremio…ese mismo día me dieron mi falna"

"Bueno, no tenga nada más que hacer sobre ese tema…es una lástima, la chica de allí" Señala a la elfa de cabello verde. "Me ha dicho que tienes potencial en la magia a pesar de que en ese momento no tenías una falna aunque la espada que llevas ahí contigo me hace pensar en que no sigues precisamente por ese camino "

"Trato de cubrir todo lo posible…" No sé por qué sigo con esta conversación, claramente quería saber todo sobre mi y la pregunta sería por qué necesitaba esa información para alguien tan irrelevante como yo en este momento.

"Sabes… para ser una niña conversas como un adulto, uno muy aburrido por cierto…"

"Si me es posible evito ser el payaso en las conversaciones, al parecer no todos piensan como yo por lo que veo.."

"¡Que fría!..."

"¡¿Cómo estuvo tu comida Tanya?, espero que haya sido buena Nya!" Llego mi salvador ante esta deidad idiota.

"Oh si, estuvo bien…¿Cuánto te debo?"

"Déjame ver, espera un segundo" Saca un trozo de papel y se pone a trazar en ella, esto no me gustaba. "Serían unos seis mil quinientos Valis en total, la carne que pediste era la mejor que teníamos "

No sabía si reírme o llorar, este plato me salió mas caro que la espada que compre.

"Se ve que Syr te jugo una muy buena pequeña Tanya, si no tienes suficiente dinero Puedo…".

"¡No hace falta!" Saco mi bolsa de dinero y le entrego lo que corresponde a Anya "Me tengo que ir".

"¡Vuelve cuando quieras Nya!".

Antes de levantarme del asiento Loki me hiso un gesto para que me quedase un rato más con ella.

"Antes de que te vayas quería saber una cosa más "Su mirada no me gustaba, era la misma con la que un cazador ve a su presa lista para atraparla. "¿En verdad eres una niña?".

Qué demonios, como lo supo. No, no creo que realmente lo sepa solo me está probando.

"No sabía que las deidades tenían mala vista o será que porque los tienes cerrados la mayoría del tiempo que no ves bien".

Parecía concentrada en cada palabra que decía como si buscase algo que desconocía.

"Si ese es el caso al menos sé que no eres una mocosa normal, lo sé por tus palabras…ya no te seguiré molestando, espero poder charlar contigo nuevamente".

Solo asentí con la cabeza y me retire del bar. No veía la hora de acostarme en la cama.

"¡Adiós Tanya nos volveremos a ver!" el grito de Tiona se escuchó por todo el bar , realmente quisiera no cruzarme con ella de nuevo.


Al día siguiente luego de mi incursión matutina en el calabozo, me dedico a entrenar como todos los días. Algunas veces me concentro solo en lo físico y en otros en el manejo de la espada. El día de hoy seguiría practicando mi esgrima. Cada paso, cada postura, cada movimiento de la hoja. Todo tenía que ser preciso, tenía que adaptarme a este aumento de velocidad que me proporcionaba la falna. Al principio intente entrenarme en la iglesia pero al ser un lugar pequeño lleno de madera vieja no podía moverme con mucha facilidad así que busque algunos lugares cerca de la puerta oeste de Orario.

Si bien escogí un lugar apartado no faltaba uno que otro espectador, en especial aquella vez que un grupo de niños más pequeños que yo corrieron hacia mí al verme en entrenar con la espada preguntando si los podía entrenar. Ahora que lo recuerdo eran muy insistente, menos mal que el adulto responsable de esos niños vino a buscarlos.

Mientras seguía entrenando no pude dejar que tenía que hacer todo el trabajo físico para volver a estar en la misma condición que cuando tenía dieciocho años.

"¿Hermana que estás haciendo?"

"¿Umm?" Otra niña más joven que yo se acercó de nuevo. Debo pensar en practicar en un sitio menos concurrente.

"Entreno con la espada"

"¡De verdad!, Mi primo Rahal también practica con la espada pero es muy malo…lo he visto tropezarse con sus propios pies".

De donde me sonaba ese nombre.

"E-Esto, hermana…¿Puedo quedarme a observarte?, me gusta cómo te mueves " Desde cuando tengo que cuidar a niños.

"¿Tus padres no te están esperando?" La pequeña solo inclino la cabeza claramente sin saber que contestar, no quiero pensar que tengo que buscar a sus padres.

"¡Oye ven aquí pequeña malcri !… ¡TANYA! " Oh, no. El abrazo no. "¡Me alegro volver a verte!".

"Yo también me alegro" No del todo, menos si su pechos los tenía en la cara.

"¿Maya tú conoces a la señorita?".

"Bueno…mas o menos, pero eso no importa" Al fin me suelta de su agarre. "No sabía que manejabas la espada, Rahal también practica con la espada sabes aunque todavía está algo verde".

" Y-Ya veo…la esgrima no es fácil de aprender" A decir verdad todavía no me acostumbro por completo al usar la espada, siempre le encontré más cariño a las armas de distancia pero ahora al no tener ninguna arma de fuego el recargar cada vez que disparas una flecha no tiene comparación alguna.

"Entonces como te está yendo en Orario Tanya, ¿Conseguiste unirte a una familia?" Familia, eh. Desde aquel encuentro con la molestia pelirroja he estado interesado en saber el nombre de todos los posibles dioses que habitan esta ciudad y si es posible alguna información que me sea útil para saber la naturaleza de cada uno de ellos. Al igual que Loki no sabría decir si no hay algún que otro dios loco que no le importe nada en absoluto.

"Conseguí ingresar a una nueva familia de Orario" No fui yo el que lo consiguió entrar a esta farsa de familia sino el Ser X me enlisto desde el principio sin que supiera nada.

"Me alegro por ti Tanya, muchos novatos la tienen difícil para entrar a una familia…eso me recuerda, como llevas el asunto de ser una aventurera no me imagino como seria entrar a esa torre y combatir contra esas cosas de ahí abajo ".

"Todavía no me acostumbro a todo el asunto de ser aventurero, tengo que estar al pendiente tanto de monstruos como a personas por igual".

"¿Personas?...¿tuviste problemas con alguien?".

"No fueron la gran cosa, no creo que me vuelvan a molestar nunca más" Maya solo me observaba con atención entendiendo bien el mensaje, no quería decir delante de la niña que asesine a personas en el calabozo.

"Dejando eso de lado, ¿Qué estás haciendo por aquí?...no muchas personas viene por estos sitios".

"Eso pensé en un principio pero desde hace un par de días hubo un aumento del tránsito por aquí…ah, y solo entreno".

"¡Podemos ver como entrena señorita!...déjame ver a la señorita un poco más antes de ir a casa".

"No creo que a Tanya le agrade tener a espectadores pero a mí me gustaría ver también como entrena con la espada, que dices Tanya nos dejarías ver un momento" Maya al igual que la pequeña ponían ojos de cachorro lo cual me parecía espeluznante por parte de Maya.

"No me molestaría extenderme un poco más, normalmente este sería el tiempo en el que termino mis secciones".

"¡Si, sabía que la señorita era buena!".

Si me viera el entrenador de la academia sin duda me estaría gritando en este instante, ese maldito si que era un tirano. Me coloco en posición y ataco al objetivo invisible de mi entrenamiento.

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Academia militar- Tanya (14 años)

"¡PONGANSEN EN FILAS GUSANOS!".

Por que estoy en este lugar, pensé que mis días en la academia se había terminado cuando tenía nueve años.

"¡Como sabrán todos ustedes, los magos aquí presentes son los más capaces y tenaces de que el imperio ha visto en el campo de batalla! " Sonrió ante eso. "¡Pero eso no me interesa en absoluto , aquí sus logros en las alturas no vale nada!...¡Les prometo que los hacer comer tierra para que recuerden lo que las tropas terrestres hacemos!".

Que rayos era esto, como es que fui asignado al entrenamiento intensivo de esgrima. En primer lugar no necesitaba usar una espada, solo con mi rifle me bastaba pero mis superiores me ordenaron tomarlo.

"¡TU LA NIÑA DE AHÍ, DA UN PASO AL FRENTE!".

Doy un paso al frente de los demás y al instante recibo un golpe en el estómago haciendo que me arrodille y vomitara un poco de la comida que tenia. Con ambas manos sujeto el lugar del impacto tratando inútilmente de apaciguar el dolor.

"¡Quiero que sepan que mientras yo esté a cargo no habrá ningún privilegio para nadie en especial si son unos niños como ella!".

Lo matare, lo matare, lo matare.

Juro que lo matare.

"Ahora quiero que todos ustedes tomen las espadas de madera de ahí y me muestren si al menos saben cómo sostenerla, vengan cuando se sientan preparados".

Por supuesto soy el primero en tomar la espada de madera, ese bastardo me la pagara.

"Veo que la pequeña mocosa aun busca que la golpee…esta bien, ven cuando quieras".

Mis años en el campo de batalla me dio la experiencia suficiente para enfrentarme a cualquiera en un combate a corta distancia.

Sin embargo.

"¡Es todo lo que tienes mocosa!..." el instructor solo parece esquivar todos mis arremates con facilidad no podía atinarle ningún ataque y eso empezaba a irritarme. " Basta de juego, ahora es mi turno de atacar".

Sin previo aviso tuve que ir a la defensiva, pese que aun podía bloquear los ataques este solo parecía aburrido, casi parecía decepcionado.

En eso bloqueo un asalto frontal solo para ser pateado y arrojado al suelo. No puedo creer que exista alguien tan rápido, apenas puedo notar algunos de sus movimientos y eso que no me está tomando en serio "Jamás pensé que el demonio de Rin fuese tan débil".

Este maldito.

Intente levantarme pero mi cuerpo no respondía, el dolor de todos los golpes me llevo al suelo de nuevo. Si no fuese por la magia que utilice para fortalecer mi cuerpo esos golpes me hubiesen causado un gran daño. Quién diablos era este sujeto, jamás oí de alguien tan audaz con la espada.

"Eso es todo mocosa…Ahora quiero que los demás sigan su ejemplo y me enfrenten".

Luego de derrotar a todos en el campo el instructor procedió a que realicemos varios ejercicios hasta altas horas de la noche. Sin duda el mejor día de todos. Por desgracia esto mismo se repitió por dos meses seguidos, volviéndome loco de tanto ejercicio. Cada mañana era lo mismo de siempre, gritos a la hora de levantarse, gritos a la hora de comer y por supuesto algo que no podía faltar era los gritos en los entrenamientos. En verdad no entiendo porque mis superiores me enviaron aquí, si yo hice todo bien en todo lo que implicaba en el arte de la guerra he incluso le demostré mi capacidad enorme capacidad de combate en los cielos. No entiendo qué más quieren de mí, yo solo busco una vida libre de preocupaciones pero a este paso.

Otro día había pasado, aun no había descansado bien. Tuvo que pasar una semana para acostumbrarme al régimen del entrenamiento, algunos de mis compañeros se habían acostumbrado igual que yo mientras que los demás no se encontraban muy bien.

"¡Atención!...¡El periodo de fortalecimiento ha terminado y como yo lo veo!..." Observa a todos los presentes. "Solo algunos cumplen con mis expectativas...¡Dicho esto procederemos a la siguiente parte del entrenamiento!...¡a partir de ahora les enseñare a cómo usar la espada y como estoy casi seguro ustedes pensaran en cómo le será útil en el campo de batalla una espada de metal contra un millar de munición sobre vosotros!".

Eso quisiera saber, francamente agradezco el refuerzo físico que obtuve pero esto parecía una pérdida de tiempo.

"¡Tú el de ahí!" Señala a un chico entre las filas.

"¿Yo?".

"¡Si tu, toca esto!" Le arroja un rifle en sus manos.

"Quiero que me dispares todo el cargador".

"¡Disculpe la rudeza señor pero no creo que sea lo correcto!" En eso se acerca y golpea en el rostro al pobre desgraciado.

"¡QUIEN TE DIJO QUE ME QUESTIONARAS!" El chico solo se limitó a recibir los gritos, eso si que era molesto.

"Bueno…entonces veamos quien será el que lo haga…tengo una idea, ¿algún voluntario quizás?".

"Yo lo haré" Levanto la voz entre todos mis compañeros.

"Bien, toma el rifle y has lo que no hiso el recluta".

"¡Si señor!" Quería ver lo que quería demostrar por otro lado si su truco no funcionaba aprovecharía y lo mataría al instante.

"¡Cuando quieras!" el instructor solo desenfundo la espada y la reforzó con magia.

Y sin ninguna vacilación apunto hacia la cabeza y disparo la ráfaga de balas. El tiempo parecía detenerse mientras los proyectiles se acercaron al instructor y para mi sorpresa con un ágil movimiento de su espada partió por la mitad la primera munición. El resto de sus movimientos no los logre captar ya que me concentre en atinarle a varios puntos vitales de él en lo cual solo destruía la munición un con deslice de la hoja y cuando me di cuenta el cartucho ya se encontraba vacío. Mi rostro no podía reflejar otra cosa que la sorpresa, no podía creer la habilidad de este tipo era impresionante.

"Como han visto, esto mismo es solamente una de las tantas cosas que puede lograr la esgrima si se tiene suficiente empeño en aprenderlo" Todos seguían impactados por lo que vieron incluido yo.

"¡Terminado las demostraciones, estén listos para realizar peleas de entrenamientos entre todos ustedes todos los días!".

No creo que sea un problema para mi. Ya tenía mi fama como el demonio de Rin y otros seudónimos que me etiquetaban como un psicópata en el campo de batalla, con una simple mirada puedo asustarlos en cambio al instructor no le parecía importarle mis logros si no lo contrario, hacia énfasis en que tan solo era basura para él

Retiro todo lo dicho, este entrenamiento si se ve interesante.

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"Así que vives en la misma iglesia abandonada que te dejamos la última vez, ¿tu nueva familia no tiene al menos un techo?".

"Por lo que se no lo tiene...de todas formas estoy ahorrando para comprarme una casa, no tienes de que preocuparte" Si espero algo de ese estúpido sin duda ya habría muerto de frio en las calles por otra lado necesito seguir ahorrando para conseguir un lugar decente al cual llamar hogar ya que si bien el sitio en donde estoy actualmente lo hice mas o menos confortable todavía no era de mi agrado.

"¿Tienes idea de cuánto cuesta una propiedad en Orario?".

"Supongo que mucho si se trata de un hogar decente" Nueve cifras para ser exacto, al parecer el simple hecho de que la propiedad esté más cerca de la torre de Babel lo hace caro, quizás me limite a buscar por los límites de la muralla.

"Aun así no puedo dejar de preocuparme por ti, no le has dicho a tu dios que consiga un hogar decente" Si lo estuviese presente ante mi más que preguntarle eso le cortaría el cuello al instante.

"La próxima vez que me cruce con mi dios le diré sobre lo de obtener un hogar, francamente la iglesia ha tenido mejores días".

"¡Vez que tengo razón!..." por algún motivo la emoción de Maya se apagó. "Lamento no poder ayudarte Tanya, nuestra familia apenas puede pagar todo sus gastos y y-yo…".

"No tienes que disculparte" Esta chica, no puedo evitar sonreír "ya me has ayudado antes y estoy agradecida".

"¡Oh ven aquí Tanya!".

"¡E-Espera!" No pude evitar ser aplastado por el abrazo de Maya y sus grandes contribuciones. Jamas me acostumbrare a este tipo de afectos.

"Me esforzare en ayudarte de alguna manera te lo prometo" En ello siento a alguien observándonos aunque al momento de voltear la mirada al hacia donde creía que estaba nuestro acosador no se encontraba nadie, quizás sea mi imaginación.

"¡Cierto, me olvide de darte la dirección en donde residimos ahora!" Saca un mapa de entre sus cosas y algo para escribir remarcando varias veces el mapa. "¡Ten, puedes visitarnos cuando quiera!...el negocio no esta al cien por ciento funcional pero cuando lo esté espero que prospere muy bien".

"Con esa actitud tuya no dudo que lo consigas".

Luego de tener una charla con Maya sobre su negocio familiar me dirijo al mercado para reponer algunos alimentos que me faltaban. Si bien antes cuando vivía solo en mi departamento de lujo me alimentaba relativamente bien fue en mi tiempo en el ejército que aprendí a cocinar como era debido, no diría que me convertí en un chef pero lo que hacía se podría disfrutar sin la necesidad que lo escupieran como la primera vez que se me ocurrió cocinarle al pelotón.

"Veamos...necesito varias verduras, tal vez algo de carne para varias… quizás más especias para el sabor, la carne de aquí no es muy buena" Si me cruzo con Anya le preguntaren donde consiguen sus alimentos, la comida que hacen ahí es muy buena por ende deberían tener un proveedor con buenos productos de calidad. "Aunque no quisiera ir de nuevo a la anfitriona de la abundancia cada vez que voy ahí siempre pasa algo en donde me veo involucrado".

En tanto dije eso miro a mi izquierda y pude visualizar a alguien con el uniforme del bar mirándome fijamente.

Maldije la costumbre de hablar en voz alta.

A diferencia de las demás, la chica que se encontraba a mi lado era una elfa cuyos ojos solo parecían demostrar serenidad ante todo.

"Veo que también tuviste un tiempo difícil en el bar" La voz monótono de la elfa solo me hiso dudar si debería contestarle pero como me seguía mirando opte por no ser grosero.

"No exactamente, los empleados de ahí parecen ser muy…insistente en los asuntos ajenos".

"Entiendo…me han hablado de ti, una niña cuya actitud hiso enfadar a Syr" Por ahora no me sorprende, esa tipa me engaño con la comida. No en el sabor del plato sino en el precio del mismo, no tenía pensado gastar tanto en un simple platillo. No quiero pensar si tuviera que pagarle la bebida a todo un grupo de borrachos como lo hice en algún tiempo.

"Asi que ya te contaron algo de mi" Dije al tomar un tomate y ver de cerca si era bueno o no " parece ser que no eres la excepción".

"¿Que te hace pensar en eso?" Dijo la elfa en tanto agarraba unas verduras y la guardaba en el cesto. Podía notarlo, lo mantenía bastante bien pero su curiosidad era evidente. En primer lugar no espías a los demás desde lejos y te acercas casualmente para comprar lo mismo que yo, no sé lo que quiere de mi solo se que todo este asunto de saber sobre mí me cansaba.

"Se que me estabas espiando" No hay reacción notable a excepción de una ceja levantada. "¿Por qué lo haces?".

"Todas en el bar me pidió que te vigilara, no lo dicen directamente pero parecen preocupadas por ti " Ser una niña de doce años tiene este tipo de problemas, en la jerga militar todos me respetaban he incluso me temían sin embargo en los tiempos que no vestía uniforme y me mezclaba con los civiles algunos de ellos tenían la costumbre de tratarme como un niño abandonado como aquella vez que una pareja de unos treinta y tantos de años querían adoptarme cuando tenía precisamente once porque habían escuchado que no tenía familia . Luego de enterarse a que me dedicaba y de mis títulos jamás los vi de nuevo.

'Todos nos preocupamos por ti Tanya así que no te esfuerces mucho en el campo de batalla'.

No, no necesito recordar el pasado.

No ahora.

"Dile a las demás que tratare de pasar más seguido por el bar, espero que con eso me dejen un poco en paz" Tomo varios productos y lo meto en la mochila después de pagarlos.

"Se lo hare saber a las demás cuando regrese…me llamo Ryuu, no hace falta decir que trabajo para la anfitriona de la fertilidad".

"Creo que ya sabes mi nombre pero de todas manera, soy Tanya…me acabo de mudar hace unos días".

"Ya estaba enterada de eso, Anya me lo conto".

"No me sorprende…" Termino de pagar los productos y me dispongo a irme. "Si es posible trata de no espiarme de nuevo, es molesto".

"Tendré más cuidado la próxima vez " Eso significa que lo hará de nuevo, que fastidio.

De camino a la iglesia abandonada pensé en cómo sería mi futuro aquí, como seria si dejo la propuesta del ser X y solo me limitase a vivir aquí.

Pero.

Al ver mis manos note un pequeño detalle que siempre me hacía recordar lo que hice durante la guerra.

Mis manos.

Mis manos…manchadas de sangre. La sangre de aquellos que confiaron sus vidas en mí y de todos los inocentes que asesine tanto directa como indirectamente.

No…no es mi culpa.

Hice lo que tenía que hacer, tenía que hacerlo. Era la única manera de seguir con mi objetivo.

No me arrepiento de todo lo que hice. Más aun con lo lejos que llegue.

….

….

….

Después de todo.

….

….

….

….

La culpa jamás me detuvo.