Dejaré esto por aquí y me iré lentamente.
—Si me volviera un héroe como tú; ¿Qué te hace pensar que no te traicionaré como lo hice con mi equipo?, ¿En serio crees que los Titanes confiarían en mí solo porque "decidiste ver que hay bondad dentro de mi"?— Cuestionó con una sonrisa ladeada, esperando plantar inseguridades dentro de su cabeza. —No creo que seas tan tonto como para meter al enemigo en tu casa…
— ¡Ya no serias el enemigo! Estarías de nuestro lado… y las cosas mejorarían para ti. — La interrumpió rápidamente.
—Entonces, ¿Planeas borrar mi largo historial de crímenes, incluyendo el que tiene la Liga de la Justicia?— preguntó alzando una ceja para luego fijar su mirada en los penetrantes ojos azules que la observaban, pudo ver como su expresión cambió a una de incomodidad y tragó saliva al caer en cuenta que no todo parecía tan fácil como se lo había planteado en su mente.
—Yo…— comenzó a decir Kid Flash, pero no sabía cómo continuar la frase, en primer lugar aún era compañero de Flash y este ni siquiera sabía que se ha estado escabullendo de algunas patrullas para ir a coquetear con una linda y posible ex villana que solo necesita un pequeño empujón para poder lograrlo; ¿Qué le dirá a su tío? Algo como "Hey tío Barry, ¿recuerdas que me dijiste que los héroes y los villanos no deben involucrarse para nada y que lo primero que debería hacer cuando trabajara en solitario es enviarlos a la cárcel? Bueno, acabo de saltarme todo eso y quisiera presentarte a Jinx." Eso sería un escenario terrible viéndolo desde cualquier perspectiva, seguramente su tío lo vería con enojo y llamaría a Batman para que tomara cartas en el asunto, seguramente también hablarían con Robín y él le diría que jamás debió haber confiado con proteger su ciudad si iba a estar corriendo como un adolescente hormonal alrededor de una villana. Vio como Jinx simplemente rodó sus ojos con fastidio ya cansada con todo el asunto de ser una villana reformada.
—Escucha, por el bien de ambos… vete a tu ciudad mientras los Titanes no están, continúa con tu vida mientras yo hago exactamente lo mismo. — comentó encogiéndose de hombros para restarle importancia a todo este asunto, no es como si tuviera planeado regresar con su equipo; después de todo eran una bola de idiotas. Quizás podría ir como villana independiente desde ahora en adelante, algo así como Red X o Cat Woman. Con los poderes que tiene sería sencillo comenzar de nuevo causando un poco de caos.
—No, sé que puedes hacerlo mejor… si todos te ven haciendo buenas acciones, las personas empezarán a ver que eres buena, que nunca quisiste hacer daño. — Interrumpió su tren de pensamiento, era consciente que Kid Flash era demasiado optimista para su propio bien.
— ¿Qué te hace pensar que yo nunca quise hacer eso?— preguntó con diversión viendo la cara horrorizada del héroe frente a ella. —Algunos de ellos lo merecían. — continuó, observando sus uñas como si fueran la cosa más interesante.
—No puedes decirlo en serio… tú me salvaste de Madame Rouge.
—Lo hice porque intentaba darme órdenes, no porque te tuviera lastima. — respondió entrecerrando los ojos mientras se cruzaba de brazos. —La vida no es muy buena para algunas personas. Puede que tú lo hayas tenido fácil, con eso de que tuviste un mentor que te cuido bajo su propia ala y te mostró lo positivo de hacer el "bien" con tus poderes… pero no todos tuvimos esa suerte, a algunos nos veían aterrorizados, con odio y desprecio simplemente por ser diferentes y no saber controlar nuestros poderes.— continuó diciendo utilizando sus manos para enfatizar. —No sé porqué sigo teniendo esta conversación contigo, no me voy a convertir en un héroe si eso es lo que crees.
—Vamos Jinx, sabes que puedes hacerlo mejor… yo estaré contigo en todo momento para hacerte sentir bien en tu camino para convertirte en una heroína. — dijo pasando un brazo por sus hombros para enfatizar sus palabras.
—Vaya, eso me hace sentir especial. — comentó con sarcasmo. —Ya hemos tenido esta conversación 3 veces esta semana, ¿por qué no te rindes y ya?
—Porque, mi querida Jinxy, confío en ti y me gustaría que tú hicieras lo mismo.
— ¿Confiar? Eso es exactamente lo que todos dicen antes de apuñalarte por la espalda. — respondió soltando una risa con algo de cinismo. —Esperas que confíe en ti, pero ni siquiera me has dado motivos para hacerlo… y si dices que no llevarme a la cárcel es suficiente razón para confiar en ti, estás perdiendo tu tiempo. — No estaba dispuesta a volver a confiar en un héroe, tenía que mantener los muros alrededor de sí misma para que nadie volviera a engañarla, puede que ahora no tenga un equipo, pero puede trabajar bien sola; no es como si toda su vida no haya sido así después de todo.
—Entiendo, no confías en los tipos buenos que solo están velando por tu bienestar…
—No, no confío en que solo quieras hacer un trabajo de "caridad". — comentó entrecerrando los ojos de manera amenazante. —Todos tenemos motivaciones, ¿Cuáles son las tuyas, eh?
—La satisfacción de tenerte como parte del equipo— respondió de manera veloz, esperando a que creyera en su palabra, pero conociendo a Jinx seguramente no se dejaría llevar por simples palabras. Puede que Kid Flash no esté diciendo completamente la verdad, pero a cómo está la situación actualmente le es imposible predecir lo que ella está pensando. Está acostumbrado a conseguir las cosas sin mucho esfuerzo y de manera rápida, pero últimamente intentar cambiar la opinión de Jinx ha estado tardando más de lo que habría imaginado y eso simplemente le resulta como una especie de reto personal.
—Sí, claro… ahora debo creer que todos los héroes son altruistas en lugar de narcisistas.
Quizás deba empezar a decirle que uno de los motivos por los que no se ha rendido es porque ella le resulta encantadora como para estar en el lado del mal, sin hacerlo sonar como un desesperado que solo quiere una novia bonita y que luche contra el crimen junto a él.
—Está bien, esa es una parte de la verdad; la otra parte es que eres diferente, te lo dije antes y nunca miento con algo como eso… es mi palabra de honor. — respondió colocando su mano en el corazón para hacer énfasis.
Sí Jinx fuera un poco más atrevida, ya habría sacado provecho de tener a un héroe comiendo de la palma de su mano, pero honestamente no es tan cruel como para utilizar los sentimientos de una persona en su contra. Ya se lo hicieron una vez, no es divertido… pero por otro lado, este chico que tiene frente a ella es el enemigo, a Cyborg ni siquiera le importó jugar con sus sentimientos siendo un héroe, ¿por qué ella debería tener una brújula moral en este momento? No es como si los héroes jugaran limpio después de todo.
—Suponiendo que empiezo a creer en todas las cosas que estás diciendo, ¿Qué te hace estar tan seguro de que puedo convertirme en una heroína y ser aceptada?
—No has cometido ningún crimen en las últimas semanas, eso ya es un paso adelante para volverte una villana reformada…
—No se puede hacer gran cosa teniendo un velocista fastidioso acostándote por toda la ciudad. — replicó conteniendo su risa al ver el ceño fruncido en el rostro de Kid Flash al ser interrumpido.
—Cómo iba diciendo, podrías empezar siendo una heroína en otra ciudad ya que últimamente no ha habido actividad criminal por este lugar. — continuó de manera presuntuosa mientras se pasaba una mano por su cabello.
— ¿Esa es tu idea? ¡¿Ir a otra ciudad para que todos los villanos se enteren que me he "ablandado" y ahora estoy haciendo actos de "buena voluntad" para que después me tachen como una traidora y quieran mi cabeza en bandeja de plata?!— casi gritó, si no fuera porque están teniendo esta conversación en un callejón oscuro en medio de la noche, seguramente estaría maldiciendo a los cuatro vientos. —No sabes nada del bajo mundo y preferiría tener mi cabeza en donde pertenece, muchas gracias.
— ¡No dejaré que nadie te haga daño, lo prometo!— exclamó tomando una de sus pálidas manos entre las suyas.
Jinx es consciente que este chico no tiene respeto por su espacio personal y sinceramente está muy cansada como para hechizarlo y borrarle la estúpida sonrisa que tiene plantada en su cara. Debía jugar bien sus cartas si quería llevar a cabo su plan de manera creíble, al punto de sacarle todos los secretos que pueda utilizar para su conveniencia. Soltando un suspiro y relajando las expresiones de su rostro, decidió asentir con la cabeza.
Por la manera en que sus ojos se iluminaron y la forma en que la atrapó en un abrazo aplastante, tuvo que felicitarse a sí misma por sus increíbles dotes de actuación.
Ni siquiera supo cómo reaccionar ante la sorpresa; desafortunadamente para ella, ese abrazo estaba durando más de lo que hubiera querido, resistió el impulso de tener que golpearlo para alejarlo.
—Te prometo que no te arrepentirás. — dijo sin poder contener la emoción en su voz sin detener el abrazo, ¿pueden culparlo? Había estado esperando todo este tiempo por una respuesta positiva de parte de la chica que le gusta, incluso llegó a pensar que sería una tarea imposible. Al menos déjenlo disfrutar de este momento.
—Creo que estoy empezando a arrepentirme. — comentó con un ligero tono hostil al ver que el héroe no le quitaba las manos de encima. —No soy exactamente fan del contacto físico.
— ¡Oh! Lo siento, me dejé llevar. — respondió rápidamente mientras se alejaba unos cuantos pasos de ella. No debía tentar a su suerte, suficiente tenía con que ella haya aceptado a unirse a su lado.
— ¿Y ahora qué sigue? ¿A dónde se supone que vaya a vivir la fantasía de ser un héroe? —preguntó de manera sarcástica mientras se cruzaba de brazos y lo observaba con una ceja alzada.
—Estaba pensando que podríamos ir a mi ciudad, tengo un apartamento que podemos utilizar como base secreta de equipo…
— ¿Qué equipo? ¡Por si no lo has notado solo somos nosotros dos…!
—Sí, me gusta cómo suena eso.— continuó diciendo con una sonrisa ladeada al ver como Jinx empezaba a fastidiarse. — ¡Seríamos como una pareja de héroes, como Flecha Verde y Canario Negro!
—Eres un idiota.
— ¡Es broma!— exclamó al verla empezar a caminar ignorando completamente su presencia. —Vamos Jinxy, solo estaba jugando.
La hechicera simplemente continuó con su camino como si su existencia fuera insignificante para ella.
—Ya no haré más bromas de ese tipo. — volvió a decir esperando a que creyera en su palabra. Al ver que no obtenía una reacción simplemente se dedicó a observarla como si fuera un cachorro esperando a su amo.
— ¡Agh! Deja de verme así. — dijo con el ceño fruncido.
—No hasta que me perdones.
— ¡Bien! Ahora deja de verme así. — Respondió rodando los ojos. —Sólo déjame ir por mis cosas para que podamos ir a tu estúpida ciudad. — continuó diciendo para luego sentir una brisa de aire, en menos de diez segundos Kid Flash ya se encontraba con su una pequeña bolsa de equipaje.
—Su equipaje, mi Lady. — contestó haciendo una reverencia para añadir dramatismo.
—Y luego dices que no eres un acosador.
— ¡Oye! No insultes a tu transporte hacia Central City.
— ¡Espera…! ¿qué?—gritó luego de ser levantada del suelo y sentir como los objetos a su alrededor empezaban a verse borrosos, la sensación de viajar a grandes velocidades no era algo a lo que estuviera acostumbrada, se sentía aterrada y no quería que Kid Flash la dejara caer. Como último recurso se aferró fuertemente sus brazos al cuello del velocista mientras cerraba los ojos, deseando que el viaje acabara lo más pronto posible.
— ¡Bienvenida a mi ciudad!— exclamó con una enorme sonrisa deteniéndose completamente, no pudo evitar sonrojarse al ver que Jinx seguía abrazándolo con su rostro enterrado en su cuello mientras temblaba como un gatito asustado. Sabía que la primera vez viajando a altas velocidades podría causarle nauseas o terror, pero esta era una reacción que estaba disfrutando, obviamente tendría que acostumbrarse a esos viajes si iba a ser su pareja contra el crimen.
Al ver que ya no se movían intentó separarse rápidamente de él, intentando inútilmente mantener el equilibrio causando que Kid Flash la sostuviera nueva mente contra él.
—Wow, no tan rápido… espera un poco antes de intentar caminar.
—Una advertencia habría estado bien…— murmuró con fastidio sintiendo como se le revolvía el estómago. —Esto es horrible…— comentó finalmente antes de taparse la boca; podría vomitarle los zapatos al tarado que le hizo esto, pero eso en lugar de verse malvado se vería asqueroso y patético.
—Estamos en mi apartamento, el baño está en el pasillo de la derecha… ya sabes, por si quieres…— dijo de manera amable esperando a que Jinx le dejara de enviar esa mirada hostil.
Ella al registrar lo que dijo, notó el lugar en donde se encontraban, era un apartamento común, como el de cualquier civil… ni siquiera parecía que un héroe viviera en ese lugar. No era tan amplio, era pequeño pero lo suficientemente grande para quizás cuatro personas.
— ¿Aquí vives? — preguntó con curiosidad sintiendo como se iba recomponiendo poco a poco.
—Bueno, era el apartamento de mi mentor antes de que se casara…
— ¡¿Estamos en la casa de Flash?!
— ¡No! Ya no usa este lugar, bueno… de vez en cuando pasa por aquí…
Esto debía ser grabe, Kid Flash debía ser la persona más estúpida e idiota para traerla al apartamento de su mentor, en cualquier momento podría aparecer por esa puerta ponerle un inhibidor de energía en el cuello y mandarla a la penitenciaria de Iron Heights.
—No es tan malo…
— ¿No es tan malo? Soy mala suerte por si se te había olvidado… esta es una pésima idea, estar aquí en una locura, iré a prisión en cualquier momento y luego me mataran por involucrarme con un héroe…— empezó a entrar en pánico mientras imaginaba los peores escenarios posibles, al carajo con el plan de sacarle toda la información posible a ese héroe en mallitas.
—No nos adelantemos a algo que no ha pasado. — comentó intentando mantenerla calmada.
—Todo va a salir mal, si no es hoy será mañana.
— ¿Podrías dejar de ser tan pesimista?
— ¿Podrías dejar de ser tan optimista?
—Sólo digo, mañana será otro día y podrás demostrarle a todos que has cambiado y que estas dispuesta a hacer el bien. — dijo, colocando su mano en el hombro de Jinx para intentar tranquilizarla. —Puedes tomar la habitación principal si te hace sentir mejor.
—Prefiero dormir en el sofá. — contestó, colocando su equipaje en la mesita central. Por seguridad podría estar alerta de la puerta principal e intentar escapar de Flash… eso sería estúpido, pero no podrían culparla por intentarlo.
—Está bien, descansa Jinxy. —dijo antes de retirarse a una de las habitaciones.
Esta sería una larga noche, ni siquiera sabía si podría conciliar el sueño estando en la "guarida" de uno de los fundadores de la Liga de la Justicia. "¿En qué demonios estaba pensando?" se preguntó a sí misma mientras se sentaba en el cómodo sofá. Si su plan sale bien, podría vender la información que le diera Kid Flash más adelante y conseguir un puesto superior en las grandes ligas, pero si las cosas van en picada necesitaría ganarse completamente la confianza del héroe para que le crea cualquier mentira y evitar ir a la cárcel. Seguramente Kid Flash se lleva lo suficientemente bien con su mentor como para que este crea en la buena voluntad de su pequeño protegido.
"Si obtengo la confianza de Kid Flash, obtengo la de Flash." Se lo repitió como un mantra para quedarse dormida. Solo esperaba que sus propios poderes no le jugaran en su contra.
