Hacer footing: una forma de verse


El Potterverso es de Rowling


Este fic participa en el Reto #75: "Juntos y revueltos" del Foro "Hogwarts a través de los años"


Susan estaba preparando su primer caso como miembro del Wizengamot. No era un caso muy grave en comparación a los que tuvo que enfrentarse su tía, pero sabía que por algo se empezaba. Imaginó que la tía Amelia también tuvo que defender un caso de hurto antes de ser jefa del Wizengamot.

Susan estaba feliz de dejar de ser una asistente de un miembro para ser ella misma un miembro del Departamento de Leyes Mágicas.

Pero tenía la cabeza saturada de tanto preparar su defensa.

En ese momento, oyó el repiquetear de una lechuza en su ventana.

La reconoció.

La lechuza blanca con manchas grises de Hannah.

Había una carta.

Susie,

Hace tiempo que no nos vemos.

¿Quieres que salgamos a correr?

Creo que nos irá bien a las dos para despejarnos.

Con cariño,

Hannah

Susan sonrió y escribió en el reverso de la carta que aceptaba su oferta.

Hannah estaba en Hyde Park esperando a su amiga.

— ¡Hannah!

La rubia vio correr a su amiga a hacia ella.

Hannah estaba feliz por su amiga… los Bones habían sufrido mucho en ambas guerras. El último golpe que recibió esa familia fue la pérdida del brazo de Susan durante la Batalla de Hogwarts.

Pero Susan se había recobrado bastante bien de ese golpe.

Al principio, tenía miedo de que todo el mundo se fijara en ella. Pero tanto en el mundo muggle como en el mágico había gente que le faltaban extremidades, debido a guerras, accidentes o enfermedades. Aunque, de vez en cuando alguien se la quedaba mirando con sorpresa o lástima. Se alegraba de poder hacer uso de la magia para sus quehaceres del día a día cuando estaba en su casa.

— ¿Vamos? — preguntó Hannah cuando su amiga llegó hacia ella.

— Sí.

Ambas amigas empezaron a correr siguiendo la ruta de siempre, antes de que lo dejaran cuando Susan aceptó su primer caso y se encerrara en su casa.

Desgraciadamente, debido a la falta de ejercicio, quedaron completamente agotadas a los tres quilómetros.

— Eso es una muestra de que tenemos que quedar más seguido… tenemos que recuperar la ruta que hacíamos antes. — comentó Hannah cuando pararon para beber agua.

— Claro, que te parece si quedamos cada domingo. — propuso Susan.

— Por mi bien.

Ambas amigas se sentaron a comer unos bocadillos.

— Estoy muy contenta de trabajar en el Caldero Chorreante. Ahí veo a muchas personas y conozco a gente nueva. Y Tom, el tabernero, está muy contento conmigo… he introducido nuevas recetas que gustaron mucho. Sigo escribiéndome con Rolf… — se sonrojó.

Susan sonrió.

— Yo pronto haré mi primer caso. Y sigo quedando con Knut, quien está estudiando para ser auror. — suspiró. — ¿Crees que algún día terminará el ciclo de odio entre el bando oscuro y el bando de la luz? He visto a altos cargos del Wizengamot imponer sentencias a familiares de mortífagos por crímenes que ocurrieron antes de su nacimiento.

Si no luchamos por ello, nadie lo hará. — sentenció la rubia.


492 palabras

Este año me propuse escribir más sobre personajes de Hufflepuff, que es la casa que menos escribo.

Espero que os guste la amistad entre estas dos.

Si queréis ver cómo Susan perdió el brazo, leed el segundo capítulo de mi fanfic Vivencias.

Hasta la próxima