Capítulo 26

Sehrazat sonrió cuando lo vio entrar, con los lentes oscuros, pasado de cansancio quizás…

Ella estaba monitoreando la preparación de las escenas del día. Ya se trataba de los últimos días de rodaje y todo estaba aceitado, pero el trabajo era arduo y todos cumplían con sus obligaciones…

Pasó a su lado y apenas la miró, enfocado en mirar la pantalla de su móvil…

-Buenos días…- dijo ella en voz baja no bien él pasó a su lado.

-Buenos días…- dijo él y sonrió, casi con amabilidad y ella arrugó el entrecejo.

Lógicamente no pudo decirle mucho, porque estaban rodeados de gente, y ella todavía tenía algunas dudas sobre si era prudente contarle de la visita inesperada de su madre…

Onur se dirigió a su camarín y se encerró allí, tenía que prepararse, pero la verdad era que el audio de su madre seguía dándole vueltas en la cabeza y no había dormido bien…

Un rato más tarde, Merve tocó su puerta para llevarle las correcciones del guión que habían acordado hacía unos días y que correspondían a una escena de hoy…

-Gracias…- le dijo él y ella notó sus ojeras.

-¿Estás bien?

-Algo cansado… no dormí bien anoche…- dijo él en voz baja mientras revisaba sus nuevas líneas.

-¿Quieres que le avise a Sehrazat?

-Lo haré yo, gracias Merve…- dijo Onur y la chica se fue.

Merve pensó en decirle a Sehrazat, pero supo que tal vez era mejor mantenerse al margen, él le había pedido eso…

Cuando faltaba poco para comenzar, Sehrazat se tomó un pequeño descanso, y con una botella de agua fría en la mano, para refrescarse, decidió ir a verlo, aunque solo fuera para estar unos minutos con él…

-¿Puedo pasar? - preguntó luego de abrir la puerta y sonriéndole con intención.

-Sí… pasa…-dijo él, sentado en su silloncito, el guión con sus propias anotaciones en la mano…

-¿Cómo estás? - le preguntó luego de cerrar la puerta, algo le decía que era preferible no acercarse demasiado, aunque ella quería, aunque sea besar sus labios un momento.

-Bien… estoy un poco cansado, no dormí bien anoche…

-¿No? Yo creí que, por el contrario, te habías dormido temprano porque te llamé y no respondiste…

-Dormí un rato, sí… pero luego… me desvelé… se me hizo larga la noche…

-Siento no haber estado allí… te hubiera abrazado para que pudieras conciliar el sueño…- dijo con una sonrisa.

-Lo se…- dijo él y sacudió la cabeza.

-Lo siento…- dijo y apoyó una mano sobre su hombro, apretándolo suavemente para hacerle sentir su apoyo.

-No te preocupes, estoy bien…- le dijo él mirándola de cerca.

-¿Lo estás?

-Sehrazat… se que no hay demasiado tiempo porque deberíamos comenzar a trabajar… pero necesitaría hablar contigo…

-¿Sobre qué? - quiso saber ella.

-Yo creo que no es buen momento para decir nada… si quieres podemos encontrar la manera de vernos esta noche… cuando terminemos de trabajar…

-Por supuesto…- dijo ella y sonrió. Se inclinó suavemente y besó sus labios antes de irse…

Onur la observó y por un momento, tuvo la sensación de que todo eso era un mal entendido…


Se prepararon para trabajar y por suerte, ese día, a pesar de que a Onur se le notaba el cansancio, pudieron cumplir con el cronograma a tiempo…

Comenzaba a oscurecer cuando Sehrazat lo detuvo a Onur, a mitad de camino hacia su camarín… luego de haber terminado con la jornada de trabajo…

-¿Quieres cenar en casa hoy? Podría prepararte una rica comida, charlar de lo que quieres hablar y luego quizás podríamos dormir juntos… no se… ¿qué te parece? - dijo y se perdió en sus ojos.

-¿Acaso no tienes guardia periodística en tu casa?

-No… desde anoche ya no hay nadie… pero bueno, si quieres puedo darte acceso a la cochera y así podrías entrar directamente…

-Es una buena idea… bien… iré más tarde…- le dijo con una media sonrisa y ella asintió.

Sehrazat se apresuró en llegar a casa para preparar algo rico para esperarlo… se dio una ducha rápida para quitarse el cansancio del día y puso manos a la obra…

Eran más de las 8 cuando escuchó golpecitos en su puerta y al abrir se encontró con él…

Lucía algo más cansado que durante el día, lo cual era lógico y ella no lo dejó decir nada, solo se sumergió en sus brazos mientras empujaba la puerta para cerrarla…

Cuando el abrazo se interrumpió, ella lo llevó de la mano y se sentaron en el sofá…

-¿Te sirvo algo para tomar? La comida estará lista en un rato…

-No hace falta… gracias…

-Cariño…- dijo ella y acarició su cara, sus labios cerca de los de él, ansiando su contacto.

Sehrazat no pudo esperar más e inclinó la cabeza y cerró los ojos cuando sintió la suavidad de los labios de él en contacto con los de ella… ambos se dejaron llevar y de pronto ella estaba sentada sobre sus piernas de frente a él, abandonada a sus caricias…

Él la tomó de la cabeza con ambas manos y la separó, sus ojos observándola con deseo… ella sonrió, él parecía volver a la normalidad…

-Sehrazat…

-Te eché de menos…- le dijo ella y volvió a besarlo.

Onur suspiró y se permitió disfrutar de ese momento. Todas las preocupaciones y dudas pasaron a un segundo plano en ese instante y se entregaron a la pasión…

Se tomaron su tiempo y se exploraron mutuamente, como si volvieran a reconocerse…

No hubo palabras, solo gestos, suspiros y muchos besos… y luego, cuando ambos lograron satisfacer sus deseos, se abrazaron piel contra piel aún en silencio…

Sehrazat levantó la cabeza y le dedicó una sonrisa tierna. Él sintió una sensación de bienestar que nada tenía que ver con todas sus dudas…

-Creo que iré a chequear la comida…- dijo y él la vio perderse en su habitación y luego salir con una bata puesta, porque tenía un poco de frío.

Onur la observó moverse en la cocina, de lejos y de pronto toda la intranquilidad volvió… se obligó a no pensar en eso, pero estaba seguro de que ella le preguntaría… y él también quería saber… quería chequear… aunque todos sus sentidos le dijeran que era mejor no hacerlo, no arriesgarse…

Se vistió despacio, perdido en sus pensamientos…


Sehrazat volvió con dos platos y los apoyó sobre la mesita que tenía frente al sillón. Luego buscó dos copas y una botella de vino. El silencio parecía cómodo para ambos, pero no lo era para él… que ensayaba mil versiones para iniciar la conversación…

La ayudó abriendo la botella y sirviendo ambas copas…

-Tu madre vino a verme anoche…- dijo ella y él no supo si se había dado cuenta de su incomodidad o finalmente había decidido sincerarse.

-Lo se…

-¿Lo sabías?

-¿Crees acaso que se perdería de decírmelo?

-¿Qué te dijo?

-Sehrazat…- dijo y se tomó unos segundos para pensar en lo que diría- antes que nada, te pido disculpas por su intromisión… ella es…

-Impulsiva… me lo dijo… creyó que tú me habías advertido…- dijo y sacudió la cabeza.

-No lo hice porque no creí que fuera capaz de venir…

-Pues… parece que tenía mucha curiosidad…- dijo ella y se perdió en sus ojos.

-Así parece…- dijo solo él y probó un bocado de la comida.

-Espero que no se haya pasado el punto de la carne… porque me distraje…- le dijo ella en tono un poco más distendido.

-Está perfecta…- admitió él.

-Onur…

-Dime qué cosas te dijo…

-¿Tu madre?

-Sehrazat… por favor…

-Nada… me hizo muchas preguntas… no la noté demasiado cómoda conmigo… creo que no le caí bien…- dijo ella y bajó la cabeza, algo apesadumbrada.

-No existe la mujer que pueda caerle bien… y créeme… ese no es un problema para mí…

-Me alegra… ¿qué te dijo a ti?

-Nada…

-¿Nada? Onur… créeme… puedo manejarlo… quizás fue… que no estaba a tu altura… que vivo en una casa muy pequeña o que mi familia no es de la misma clase que la de ustedes… o…

-Sehrazat… no me dijo nada de eso…

-¿No?

-De hecho, me dijo que comprendía que yo me hubiera fijado en ti, que eras muy bonita…

-Pero…- dijo esperando la mala noticia.

-Me dijo lo que creo que tú quisiste decirme la última vez que hablamos… y por eso quería que nos sentemos tranquilos y hablemos…

-¿Qué?- dijo ella y le dio un sorbo a la copa de vino, estaba algo confundida.

-¿Qué sientes por mí? Y hablo de sentimientos… no de sensaciones…- dijo él y se quedó mirándola.

Sehrazat achicó los ojos y trató de recordar qué era lo que habían hablando con doña Feride y que él pudiera haber malinterpretado… y de pronto comprendió todo…

-Onur… si se trata de que le dije a tu madre que no tenía pensado formar una familia por ahora… yo…

-No te asustes… no es de eso de lo que quiero hablar…

-¿Entonces?

-Precisamente de lo que tú sientes por mí… ¿podrás decírmelo?

-Espera un poco…

-¿Esperar?

-Quiero decir… en ningún momento hablé de sentimientos con tu madre… me pareció que no es algo que tenga de discutir con ella…

-Por supuesto… olvida a mi madre… habla conmigo…

-Me siento increíble contigo… pienso en ti cuando no estamos juntos… quiero verte… disfrutar estas cosas… momentos como los que compartimos recién… totalmente en silencio… sintiéndonos…

-Deseo…

-Deseo, por supuesto… pero también ternura… anhelo…

-Pasión…

-Claro… pero más allá de la satisfacción física… también el cariño… las ganas de compartir cosas…

-¿Amor?

-Creo que de alguna forma puedo llamarlo así…- contestó algo pensativa, no quería cometer errores.

-Sehrazat… ¿recuerdas que el otro día me dijiste que necesitabas replantearte esta relación… porque te había sorprendido que dijera que era importante para mí?

-Lo recuerdo… sí…

-¿Pudiste hacerlo?

-Digamos que entre la visita de tu madre y el trabajo no he tenido demasiado tiempo…- dijo ella con seriedad.

-Entiendo…- dijo él y se puso de pie.

-Onur… - Sehrazat se sintió confundida otra vez.

-Creo que va a ser mejor para ambos que te deje espacio y así puedes pensar… replantearte todo lo que sea necesario…

-Pero…- dijo y se encaminó hacia la puerta- Onur…- ella se levantó y lo siguió- Onur…- insistió tomándolo de la mano para detenerlo.

-Para mí, esto va muy en serio… ¿te queda claro eso?

-Me lo dijiste, sí…

-Bien… espero que pienses y sientas lo mismo…- le dijo y ella alzó las cejas.

-¿Quieres que te diga que estoy enamorada de ti, que te amo?- dijo y él sacudió la cabeza con resignación.

-Quiero que me digas lo que de verdad sientes…- le dijo él y la dejó allí, sola…


Parece que a Sehrazat le cuesta expresarse y a Onur lo impacienta que no lo haga... veremos como sigue esto, pronto! Gracias por seguir esta historia!