Capítulo 23

Sehrazat sonrió al sentir los besos suaves de él en su abdomen… comenzaba a aclarar y se habían pasado casi toda la noche despiertos, descubriéndose, disfrutando…

La lluvia y la tormenta que habían tenido durante toda la noche les había servido de marco y a veces inspiración… Sehrazat adoraba observarla por la ventana y se había levantado varias veces para hacerlo, hasta que él aparecía y la convencía de volver a la cama…

Onur se incorporó y ella lanzó una risita alegre cuando la cubrió con su cuerpo, su piel cálida causándole un roce ahora tan conocido…

-Deberías dormir un poco…- le dijo él en voz baja y ella sonrió con complicidad.

-No me parece que tú quieras dormir… ¿o me equivoco?

-Me estoy sintiendo un poco culpable, hoy debemos trabajar y no te dejé descansar…

-¿Tú? - dijo y deslizó sus dedos con suavidad por los costados del cuerpo de él y lo vio alzar las cejas- creo que ambos disfrutamos cada segundo… pero tienes razón… deberíamos descansar al menos unas horas…

-¿Y cómo se hace eso? Digo porque en este momento, todo lo que se me ocurre es seguir besándote… cada rincón de tu piel…

-Cierra los ojos…-le dijo y sonrió cuando él le hizo caso.

Ella se movió un poco y se acurrucó a él para dormir…

-No está funcionando…- dijo él abriendo un ojo para espiarla y eso la hizo sonreír otra vez.

-Lo se…- ella se sintió culpable- sigamos intentando…- dijo y giró su cuerpo hasta que sintió la respiración de él en su nuca.

Sehrazat cerró los ojos, tratando de relajarse lo suficiente como para conciliar el sueño, la realidad era que no estaba acostumbrada a dormir con nadie, pero la sensación de sentirse abrigada, segura, rodeada de su aroma, fueron ganando la batalla y cuando sintió un suave ronquido de él, finalmente se entregó al cansancio…


Un par de horas más tarde, se despertó con el sonido insistente de su móvil…

-Diga…- contestó tratando de aclarar su voz y que no pareciera que acababa de despertarse- dime Lale… está bien… no, no hay problema… lo entiendo… nos vemos luego del mediodía… yo le aviso…- dijo y cortó.

Lanzó un suspiro y se mordió el labio al ver a Onur todo despatarrado, boca abajo, apenas tapado hasta por debajo de su cadera, que dormía plácidamente…

-Hey…- le dijo al oído y él se movió y protestó un poco hasta que cayó en la realidad…

-Hey…- le contestó él y la acercó a su cuerpo, como si quisiera convencerla de seguir durmiendo, pero de pronto tomó conciencia y supo que tal vez era tarde y debieran levantarse…

-Tranquilo…- le dijo ella cuando él giró la cabeza, tratando de ver qué hora era- acaba de llamarme Lale… llueve mucho, hay calles anegadas, así que la filmación se pasó para luego del mediodía…

-Qué bien…- dijo y sonrió adormilado.

-Descansa, prepararé algo para el desayuno…

-No te vayas…- le dijo y la tomó de la mano.

-Onur… tengo hambre… dormí un par de horas… descansa tú…

-Está bien…- dijo él y luego de bufar, se abrazó a la almohada y ella sacudió la cabeza, dejando de lado los pensamientos que comenzaban a formarse en su cabeza…

Se levantó, se colocó una bata y se dirigió a la cocina. Agradeció haber pasado antes de irse de viaje por el supermercado para comprar provisiones, porque de lo contrario hubiera tenido que salir a buscar algo para poder cocinar…

Preparó unos huevos, cortó fruta e hizo tostadas junto con el café… se sirvió una taza y miró la hora… lo dejaría descansar un rato más y luego lo despertaría con el desayuno…

Se asomó para ver que seguía lloviendo… y parecía no querer recomponerse… la gente caminaba apurada por la calle, saltando charcos, en algunos lugares algo complicada para cruzar la calle, porque el agua llegaba a tapar las alcantarillas…

Cerró los ojos cuando sintió las manos de él, primero deslizándose por su cintura luego tratando de desanudar su bata, y sus labios buscando colarse por sobre la tela y su cabello en la zona del cuello…

Onur la hizo girar y tomó la taza que ella sostenía y la colocó sobre la mesa, mientras la arrinconaba contra la ventana…

-Onur…

-Vine por mi desayuno…- dijo en voz baja y comenzó a besarla.

Sehrazat sonrió y se entregó a la pasión, sus brazos alrededor del cuello de él, sus piernas alrededor de su cadera, su boca en la de él…

Onur la llevó hasta la mesa entre besos y le quitó la bata antes de perder totalmente el control…

Se tomaron su tiempo y terminaron agitados, tentados de risa, algo sorprendidos de que el deseo no se apagara, aún luego de haberlo sostenido durante varias horas…

El desayuno se convirtió en almuerzo, aunque era un poco temprano y finalmente, luego de una ducha reparadora, salieron hacia la casa de Bennu, Onur se bajó allí, salludó a Bennu y se subió a su auto para ir hasta su casa, y así poder cambiarse…

-Amiga…- dijo Sehrazat luego de abrazar a Bennu cuando entraron a su casa.

-Cariño…- le dijo Bennu, contenta de verla feliz.

-De verdad te agradezco el favor que nos hiciste ayer…

-No tienes que decir nada… me imagino la situación en la que están… y si puedo hacer algo para ayudar…- dijo con una sonrisa- Sehrazat… tendrías que haber visto la cara de Onur cuando supimos que te estaban acosando con las preguntas…

-¿Sí?

-Le ofrecí el auto y casi sale corriendo…

-Onur…- dijo y suspiró.

-¿Y? Cuéntame… ¿acaso nadie se dio cuenta de que era él?

-Incluso yo creí que eras tú, hasta que subí y él arrancó…- dijo y sonrió, sacudiendo la cabeza.

-Me alegra… entonces… las cosas con él van bien…

-Por supuesto… pasamos la noche en casa y hoy tratamos de volver a la normalidad…

-Bien… bueno, tomamos un café y vamos a ver si se puede hacer alguna escena con este día…- le propuso y Sehrazat asintió.


Onur llegó a su casa y se quitó la ropa para cambiarse, se sintió agradecido de haberse duchado en la casa de Sehrazat, porque la realidad era que tenía poco tiempo…

Cuando tomaba sus cosas para salir, escuchó el timbre de su casa y se sorprendió. No era una hora común para que él estuviera allí… así que quien hubiera venido no conocía demasiado sus horarios… o sí…

Se sorprendió bastante cuando abrió la puerta y se encontró frente a frente con su madre…

-Mamá…

-Hijo…- le dijo la mujer con seriedad.

-¿Pasó algo? Estoy saliendo para la filmación…

-Puedes demorarte unos minutos para hablar con tu madre, imagino que tu nueva novia no se enojará…

-Madre…- dijo Onur con algo de fastidio.

-¿Puedo pasar? - le preguntó.

-Adelante… pero de verdad, tengo poco tiempo…- dijo y la mujer pasó a su lado y cuando iba a sentarse en el sillón, levantó la camisa que él se acababa de quitar y que había dejado tirada allí y se la entregó.

Onur la tiró en el cesto de ropa sucia y se sentó a su lado…

-Te ofrecería un café, pero se me hace tarde, te escucho…

-Quiero saber sobre… esa chica…

-¿Esa chica?

-¿Cómo se llama? Sehrazat…

-¿Qué quieres saber? Es la directora de la película que estoy filmando…

-Directora…- dijo y suspiró con desgano- es muy joven…

-Lo es… y también es talentosa… por si tenías dudas...

-Entiendo… Onur… querido… quisiera conocer a sus padres…

-Madre… primero y principal… ¿qué tiene que ver todo esto? Sehrazat es una muy buena profesional… y no es mi novia… como dijiste antes…

-¿Tú crees que soy tonta?

-Para nada… pero no manejas la información correcta…

-¿No? - dijo y lo miró con intención- me dirás que no estás con ella…

-Digamos que nos estamos conociendo, nos llevamos bien…

-Ya lo creo… tienen a la prensa encima, y te das el lujo de no venir a dormir…

-¿De qué hablas madre?

-Vine más temprano, no estabas, ni tu auto… y veo que has venido para cambiarte… si crees que puedes engañar a la prensa, te felicito, pero yo soy tu madre…

-¿Adónde quieres llegar? - preguntó con fastidio.

-Tú sabes que yo no estoy de acuerdo con tu modo de vida… saliendo con una y con otra… y de repente veo que todos los ojos están con esta chica… a quien no conozco, no tengo ninguna referencia… por eso quiero conocerla, conocer a su familia…

-Ella… no tiene familia… se crió con una tía, que ahora vive en el interior…

-Entiendo… es huérfana…- dijo y volvió a suspirar con resignación, Onur arrugó el entrecejo y prefirió no comentar.

-Además, madre… ¿acaso quieres que salga corriendo? Nosotros… recién estamos intentando algo… no quiero que se arruine por tus incursiones incómodas…

-Onur…- intentó doña Feride.

-Cuando sea el momento indicado, si esto sigue adelante, te la presentaré… estoy segura de que estarás satisfecha…

-Bien… bueno, no era eso lo que pretendía… pero…

-Madre… estoy llegando tarde… no quiero que ella me considere un irresponsable… ¿no crees?- dijo y la hizo levantarse del sillón.

Onur se subió a su auto unos minutos después y resopló con cansancio. No sabía si era bueno o malo que su madre estuviera tan atenta a su vida sentimental…


Bueno, apareció doña Feride. Veremos como sigue esto! Gracias por leer!