Disclaimer: la mayoría de los personajes mencionados son propiedad de Stephenie Meyer.

Capítulo 35

―¿Así que estás embarazada? ―Mike lleva media hora interrogándome, no puede quitar su vista de mi barriga―. Edward es el papá, pero no están casados. Son algo así como amantes ¿no?

―Mike ―suplico porque guarde silencio― ¿pusiste atención a las notas? Últimamente te equivocas mucho y tu padre me llama la atención a mí.

―Bella, no me interrumpas, mejor explícame, ¿es niña o niño? ―camina detrás de mí. Abro la puerta y me asomo afuera: es un día lluvioso y es extraño que Edward no me esté esperando―. Mira, ese coche lleva rato estacionado, no veo que baje nadie.

Trato de enfocar mi vista hacia el Mercedes color negro. La lluvia no me permite apreciar quién o quiénes están adentro, sin embargo el miedo que me produce, eriza mi piel.

Retrocedo. Temo que Jacob esté en ese auto.

―Oye, parece que viste un fantasma ¿qué te pasa? ―Mike pregunta.

―Estoy nerviosa ―de cierto modo no estoy mintiendo―. Ha pasado media hora y Edward no está esperándome como de costumbre.

―¿Y por qué no le hablas?

―Tal vez se le hizo tarde ―digo― y no voy a molestarlo ―camino hacia atrás del mostrador, no pienso irme sola bajo esta lluvia torrencial.

Desvío mi vista hacia Mike. Me doy cuenta que está estudiando mis semblante bajo su intensa mirada, también sé que está a punto de hacer preguntas.

―Bella, ¿por qué nunca hablas de tu familia?

―Te platiqué que mi padre me regaló su taller y ahora mismo lo tengo a la venta ―le recuerdo.

Él niega.

―Sé quién es Edward Cullen ―murmura― busqué su nombre en Google y di con sus redes sociales. Edward es un empresario famoso de la ciudad, tiene un socio.

¿Por qué Mike tiene que ser tan chismoso?

Mordisquee mis labios.

―Se llama Jacob Black ―añade. No hace falta que diga nada más, él sabe mi quién soy―. No estoy equivocado ¿verdad? Edward y tú son amantes.

―No es lo que estás pensando.

Mike da un salto, sentándose en el mostrador, sus pies se columpian. Él está esperando que le dé explicaciones.

―¿Te golpeaba?

―No ―susurro―. Es mucho más doloroso que un golpe lo que viví con él.

―Eso que viviste te hizo dejarlo por su mejor amigo ―afirma―. No sé que te haya hecho, pero si en algo puedo ayudar, cuenta conmigo ―extiende su mano y yo la acepto.

Es solo un chico noble. Mike sonríe y con su mirada dulce me confirma que puedo confiar en él.

―Ah, hola, necesito ayuda, chicos.

Mi vista se procesiona en la puerta. La mujer que acaba de entrar es la mismísima Esme Cullen.

Ella sabe quien soy. Claro que lo hace porque al reconocerme su sonrisa se extiende.

―Bella, ella es…

―Mike, encárgate de atender a la señora ―ordeno. No quiero que hable de más, es sabido que su boca es muy suelta. Miro a la madre de Edward y finjo que todo está bien, le sonrío―. Buenas tardes, señora.

―Eres Isabella ―acierta cuando su mirada cae a mi pequeño vientre― ¿estás embarazada?


Hola, les paso a dejar el segundo capítulo de hoy. ¿Qué opinan? Edward y Bella cada vez más descubiertos. Les agradezco mucho sus reviews e interés, besos.

Gracias totales por leer ✨