Disclaimer: la mayoría de los personajes mencionados son propiedad de Stephenie Meyer.

Capítulo 20

Edward

Han pasado semanas desde lo ocurrido con Bella, desde que ella llegó a casa pidiendo ayuda. ¿Por qué hasta ahora me busca?

―¿Qué quieres?

Billy levanta la cabeza cuando escucha mi voz. Mi madre siempre ha dicho que tengo un cinismo nato, no adorno las palabras nunca, me expreso según mi sentido común y jamás suelo sentir lástima por nadie.

Soy algo así como un insolente.

Él sacude la cabeza. Por lo que me ha contado Bella, puedo constatar que Billy está enterado de todo, sin embargo, conociendo su personalidad fingirá conmigo portándose como un hombre cabal.

―Me alegro que hayas aceptado venir ―se incorpora para saludarme.

Miro hacia su mano extendida y me deslizo en la silla frente a él. Le hago saber que no estoy aquí para firmar las paces.

―No tengo mucho tiempo.

―¿Dónde está Isabella? ―pregunta sin rodeos―. Se escapó de casa de mi hijo y no sabemos dónde está, mi hijo está desesperado por encontrarla.

―¿Por qué habría de saberlo? ―Me voy por la tangente.

―Porque, bueno… nosotros… ―sus titubeos me hacen mirarlo fijamente, quiero aniquilarlo con mis propias manos―. Isabella debe regresar al lado de mi hijo ―expone― ellos tuvieron una pelea y pensé que había recurrido a ti.

Sus ojos me estudian. Busca de alguna manera que yo hable de más, que diga dónde está ella, probablemente para ir a buscarla ―aprieto los labios y no muestro una sola mueca. Ellos no saben que estamos quedándonos en un penthouse nuevo ubicado en el centro de la ciudad y que llevo un par de meses que no habito en mi casa.

Billy sabe que soy escurridizo, estoy convencido que me ha estado buscando y al no dar con mi paradero tuvo que citarme.

―Pensaste mal ―miento. No es momento para decir más, al menos no con Billy que es solo un padre alcahuete.

―¿Mi nuera te ha buscado? ―Elige sus palabras con cuidado, él no tiene idea qué estoy enterado del embarazo de Bella.

―¿Debería?

Noto cómo el semblante de su rostro se suaviza y finge sacudiendo la cabeza.

―Lo qué pasó entre…

Interrumpo, arrastrando la silla hacía atrás, me incorporo con rapidez produciendo suficiente ruido para molestar los oídos de cualquiera.

―No me gusta dar explicaciones ―de la forma más tajante termino la reunión y caminó a la salida del restaurante dejándolo con la palabra en la boca.

El valet parking deja las llaves en mi mano.

―Edward, ¿qué haces aquí? ―Mi madre me aborda, sus ojos tienen un brillo especial y es que no me he comunicado con ella en semanas, la abrazo y dejo un beso en su mejilla―. ¿Desde cuándo estás en la ciudad? ―indaga.

Considero que antes de hacerle saber que será abuela, necesito hablarlo con Bella.

―Hijo, qué grata sorpresa ―Papá me sorprende con un abrazo―. ¿Quién te acompaña?

Billy camina a nuestro lado con cara de poco amigos. En ningún momento se detiene a saludar a mis padres, quienes observan incrédulos su estado de furia.

No puedo negar que me regocijo con el miserable aspecto de Billy, sé que el tema de Bella no ha terminado para ninguno de los Black y estoy a nada de hacer que termine pronto.


Si todo funciona bien por la mañana les publico el siguiente capítulo, estoy teniendo fallas técnicas con mi tableta. Les agradezco mucho su apoyo, me hace feliz que estén interesadas en seguir, un fuerte abrazo.

Gracias totales por leer ✨