Disclaimer: Naruto solo pertenece a Kishimoto. Abara solo pertenece a Tsutomu Nihei. Este fic está inspirado en estos mangas y no es una adaptación fidedigna de ninguno de los dos.

La Aldea Oculta entre la Arena

Deidara tiene problemas para pelear en contra del Jinchūriki del Ichibi. Sus bombas son incapaces de atravesar el jutsu Suna no Tama de Gaara. Deidara vio que Sasori seguía peleando en solitario contra los shinobis de Suna, dándose cuenta de que todos los ninjas que habían traído para distraer a los shinobis de Suna han muerto. «Bueno, estamos atacando prácticamente a todo Suna. Era evidente que diez minutos serían más que suficientes para que los miles de ninjas que habitan aquí se organizaran y acabaran con cualquier intruso que no fuera exageradamente poderoso», pensó Deidara para sus adentros.

Mientras evitaba los ataques de Gaara, Deidara observo que los ninjas de Suna seguían distraídos de su presencia gracias a las minas de arcilla que fabrico y que los mercenarios que trajeron habían enterrado en toda la aldea; el caos y la destrucción que dejo su dragón al explotar también ayudo a mantener la atención de los ninjas en otros asuntos que no incluyera su batalla. A lo lejos vio que Sasori había sacado su marioneta del Tercer Kazekage, una de sus mejores cartas. Deidara evito un ataque de Gaara y otro ataque de los ninjas de Suna. «Supongo que no podía esperar que no hicieran nada», pensó Deidara, sabiendo que la mayoría de los ninjas no ayudarían al Jinchūriki del Ichibi. La razón de esto es que la mayoría de los ninjas intuían que entrometerse en la batalla solo llamaría la atención de su psicópata Jinchūriki sobre ellos y lo distraerían de la batalla que tenía lugar entre él y el criminal que está volando sobre un pájaro gigante. Así que la única manera de que los ninjas de la arena podían ser más una ayuda que un obstáculo o una distracción era lanzando ataques a larga distancia, algo que no era fácil teniendo en cuenta su maniobrabilidad, velocidad y la distancia que mantenía de cualquier punto alto en medio de una aldea ninja rodeada de un desierto.

Deidara sabe que debía de terminar de capturar al Jinchūriki lo más rápido posible, y ya tiene la estrategia para hacerlo. Deidara estuvo observando que el escudo flotante de arena parecía estar hecho de la arena que el Jinchūriki siempre cargaba en su calabaza y, según la información recopilada por Akatsuki, siempre era una cantidad constante. Deidara sabe que el Jinchūriki no podía hacer más arena, o al menos no podía hacer tan fácilmente arena del tipo que carga en su calabaza. La estrategia que Deidara había pensado era peligrosa, pero más peligroso es que los ninjas de Suna dejaran de atacarlo con escorpiones gigantes y comenzaran una ofensiva con jutsus y una estrategia o táctica más efectiva. Deidara decidió aprovechar que el Jinchūriki del Ichibi también utiliza la arena de su calabaza para atacarlo y penetrar esa defensa que resulto ser tan molesta.

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Sasori se movía constantemente evitando los ataques de los ninjas enemigos al mismo tiempo que atacaba a sus perseguidores. Su marioneta favorita, el Tercer Kazekage, ya no tenía más trampas o armas aparte de la arena de hierro. A lo largo de todo el asalto Sasori ha matado a más de 500 ninjas; 150 muertos a lo largo de la batalla, y más de 400 ninjas heridos por alguna de sus armas venenosas o su arena de hierro, también cubierta de veneno.

¡Satetsu Kaihō! —grita Sasori mientras asesina a nueve ninjas más con su arena de hierro; tres quedaron empalados en su técnica, y otros seis obtuvieron heridas de distintos grados.

Cuando Sasori vio a su abuela supo que estaba en problemas. Sasori es un ninja de rango S que ha peleado y ganado contra ejércitos enteros, el hecho de que prácticamente este peleando contra más de 500 ninjas al mismo tiempo da fe de su habilidad como shinobi. Sasori sabía que estaría en mejor posición si sus espías y agentes durmientes no hubieran sido neutralizados, ellos hubieran causado caos en las filas enemigas con desinformación y sabotajes. Lamentablemente para Sasori eso no había pasado y los ninjas de Suna estaban muy bien organizados para enfrentarlo. Los Jōnin y los ninjas de elite estaban en el frente de combate, los Chūnin y otros ninjas de menor rango se encontraban en la retaguardia o fuera de su alcance, dando apoyo a sus camaradas más poderosos de diferentes maneras. Hasta para alguien como Sasori, enfrentar a un ejército de ninjas regulares apoyados por un ninja rango S era demasiado, de seguir este escenario podría terminar muerto antes de que consiga escapar. «Pudo haber sido peor.»

Sasori se arrepintió rápidamente de ese último pensamiento que tuvo cuando un gauna apareció y daño a su marioneta favorita. Sasori noto que este no era un gauna común y corriente, era un gauna negro. Debido a que la inteligencia reportaba que el gauna negro que Orochimaru creo está a su lado en este mismo instante, junto con todos los demás, Sasori deduce que este es uno de los nuevos gaunas negros que fabrico Orochimaru para Suna. La aparición de otros dos gaunas negros al lado del primero confirmo la teoría de Sasori, el cual maldijo que la información proporcionada por Zetsu estuviera equivocada.

Sasori se deshizo de su capa y se preparó a ejecutar el jutsu que puso de rodillas a un país; Aka Higi: Hyakki no Sōen. Sasori observó la sorpresa y estupefacción de los ninjas al ver al ejército de más de 100 marionetas; Sasori controlaba todas las marionetas al mismo tiempo, y cerca de la mitad de las marionetas de este jutsu solo eran carne de cañón, diseñadas para desgastar al enemigo. Sasori tendría problemas de ejecutar este jutsu y simultáneamente controlar de manera eficaz su marioneta del Tercer Kazekage, pero si quería tener alguna probabilidad de escapar y sobrevivir no tenía otra opción. «Mas te vale que no me hagas esperar más Deidara.»

Sasori observo como su abuela utilizaba su tan famoso Shiro Higi: Jikki Chikamatsu no Shū, y vio que el gauna que logro destruir parcialmente a su marioneta del Tercer Kazekage se encontraba utilizando el jutsu Tessenka no Mai: Hana, mientras los otros dos gaunas estaban utilizando el jutsu Tsubaki no Mai. Una de las más grandes batallas hasta el momento que la Aldea Oculta entre la Arena alguna vez presencio en sus dominios ocurrió en ese momento.

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Deidara había conseguido vencer al Jinchūriki del Ichibi*; pero antes de que pudiera indicarle a su compañero que la misión había sido cumplida con éxito y que ya podían retirarse sucedió algo inesperado. Deidara se vio obligado a saltar a otra ave creada por el jutsu Kibaku Nendo: Nazochō. Deidara observo con desconcierto como el Bijū se liberó de su Jinchūriki, apareciendo en medio de una aterrada Aldea Oculta entre la Arena. «Mierda», fue lo único que pensó Deidara al observar al Bijū con todo su poder, completamente enloquecido y lanzando ataques de viento y arena hacia todas direcciones.

Deidara no lo podía entender, no había hecho nada para matar o destruir al Jinchūriki, y no había permitido que él liberara al Bijū. Peor aún, con todo el chakra que el Jinchūriki gasto, el Bijū debería de estar debilitado, no a plena potencia. Deidara decidió retirarse con Sasori y planear que hacer; si no podían terminar con la misión debían de retirarse. Deidara busco a Sasori con su ojo telescópico, nunca había visto su cuerpo verdadero, pero no era difícil adivinar que el ninja que manipulaba decenas de marionetas era Sasori.

«¡Sasori se transformó en una marioneta!» Deidara negó imperceptiblemente con la cabeza recordando que para Sasori el arte no es algo efímero, si no algo eterno. Deidara despejo su mente de ese tipo de pensamiento mientras se acercaba a su maestro y compañero de equipo. Observo con sorpresa la marioneta favorita de Sasori destrozada junto con una gran cantidad de otras marionetas humanas. Incluso "él" mismo estaba lastimado, aunque dudaba que sintiera dolor.

Antes de llegar al lado de Sasori, Deidara detecto una sombra que se movía a su posición a una velocidad impresionante. Deidara logro evitar el ataque a un punto vital, aunque terminó perdiendo el brazo que le quedaba. «¡Fantástico! Perdí mi brazo izquierdo por culpa del Jinchūriki, y ahora perdí mi brazo derecho. Sasori no va a dejar de molestarme nunca por esto.» Deidara se elevó y observo un gauna negro, el gauna peleo contra varias marionetas de Sasori antes de que un cable grueso le atravesara una fisura en su armadura de hueso y lo matara. Deidara volvió a acercarse a Sasori, manteniendo la guardia alta.

—¡Maldita serpiente! —dijo Sasori con un tinte de odio en su voz—. Todo esto es culpa de esa serpiente, pero yo también puedo joderlo.

Deidara sabía bien a que se refería Sasori, un proyecto en el cual había trabajado y que podía neutralizar a los gaunas negros de Orochimaru. El plan de Sasori consiste en liberar una bacteria bastante virulenta, la cual es presumiblemente la enfermedad que padecen los gaunas negros, y es capaz de neutralizar la cura de Orochimaru. El problema con esta bacteria es que es incontrolable; podría no solo eliminar a los gauans negros que Orochimaru tenga alrededor del mundo, podría también eliminar a los gaunas blancos. La bacteria modificada por Sasori es altamente mutable y está en constante cambio. Los experimentos de Sasori mostraron que la bacteria podía causar la misma enfermedad autoinmune a los gaunas blancos, un efecto indeseado, ya que lo que buscaba Sasori era que los gaunas blancos fueran reservorios de la bacteria, manteniéndola viva, pero sin que causara efectos adversos a los gaunas blancos.

Akatsuki había discutido la posibilidad de usar esta bacteria o mejorarla como una contramedida en contra de los gaunas negros, pero todavía no habían llegado a una conclusión acerca del asunto. Sasori había reportado que los gaunas blancos se veían afectados por su bacteria, pero había omitido informar la verdad de hasta que punto eran afectados los gaunas blancos por su bacteria.

Eliminar a los gaunas no era el objetivo de Akatsuki, además de que parece que Zetsu, por alguna razón desconocida, parecía oponerse a esta manera de combate e incluso sugirió destruir la bacteria. Sin embargo, el odio de Sasori por Orochimaru es lo suficientemente intenso como para que en estos momentos no le importe ni lo que opine la organización a la que pertenece, y mucho menos lo que sea que le desagrade a Zetzu.

—Maestro Sasori, deberíamos de retirarnos, es obvio que no estamos en condiciones de completar la misión —intervino Deidara, intentando persuadir indirectamente a su maestro Sasori de no ejecutar un plan que probablemente los obligue a huir de Akatsuki, o en el especifico caso de Deidara, termine costándole la vida. Él tiene el presentimiento de que, si ambos huyen juntos de Akatsuki, Sasori no le prestara demasiada ayuda en sus batallas, y sabe que no podrá ganarles a varios de los miembros de Akatsuki sin algún tipo de apoyo; por otro lado, las probabilidades de que Sasori lo deje huir por su lado o regresar a Akatsuki son prácticamente nulas, no lo iba a dejar irse, y Deidara sabía que no podía ganar en una confrontación abierta en sus condiciones actuales. De hecho, la posibilidad de que Sasori lo elimine después de liberar a bacteria para evitarse complicaciones es bastante alta.

—Analiza bien la situación Deidara. No vamos a salir vivos de aquí —dijo Sasori, mientras Deidara veía los alrededores para ver a que se refería el maestro Sasori. Por lo que él pudo observar hace un rato, había suficiente caos como para abrirse camino hasta las afueras de la aldea y escapar. Si lograban salir era casi imposible que los rodearan o los derrotaran antes de que consiguieran escapar. Sin embargo, Deidara no tardó mucho en notar a que se refería Sasori.

El Ichibi estaba relativamente quieto, no tardo en deducir que, de alguna manera desconocida, los shinobis de Suna lograron suprimir al Bijū y controlar la destrucción que la criatura estaba causando. Noto también que en varios lugares de la muralla defensiva había algunos ninjas poseedores de un chakra aterrador, Deidara no tardo en identificar a una docena de gaunas negros que estaban cortándoles las rutas de escape en cooperación con cientos de ninjas de la Arena muy enojados.

Cuando Hidan y Kakuzu comenzaron a debilitar la Aldea Oculta entre la Arena, Akatsuki sabía que Orochimaru podría actuar en consecuencia y realizar acciones que le podrían impedir realizar su misión. Se supone que Zetsu debía de reunir información adicional acerca de los potenciales planes que Suna y Orochimaru podrían aplicar en su contra, pero nunca les llego ningún informe de que hubiera gaunas negros en la zona. De haber sabido que habría varios gaunas negros bajo control e Sunagakure hubieran elaborado un plan más prudente y con la participación de otro equipo de Akatsuki, incluso podrían haber venido el equipo divino del Dios y el Angel en vez de ellos.

«Así que va a terminar de esta manera.» Deidara estaba algo frustrado, siempre pensó que su obra maestra sería ejecutada y "apreciada" en su país natal. —Si vas a hacer algo estúpido con una explosión masiva, que sea hecho a por lo menos un kilómetro de aquí Deidara —dijo Sasori a su compañero. Deidara pensó en ir en contra de Sasori y asegurarse de que su bacteria modificada muriera en ese lugar, pero al final decidió que respetaba lo suficiente a su compañero de equipo como para ir en contra de una decisión de la organización, además, Zetsu nunca le cayó bien.

Sasori hizo gala de todas sus habilidades para enfrentarse a cientos de ninjas de Suna y varios pelotones de gaunas negros. Después de varias horas de combate, varias centenas más de ninjas de Suna muertos, y varios gaunas negros muertos o severamente heridos Sasori cayó en combate en contra de su abuela, la cual murió horas después debido a que no pudo neutralizar el veneno de Sasori.

Sasori murió después de haber infectado a media docena de gaunas negros que no pudo matar y/o que eran resistentes a su veneno. Deidara, por otro lado, se posiciono cerca del norte de la aldea y realizo su técnica Kyūkyoku Geijutsu, autodestruyéndose junto con una gran cantidad de construcciones de la aldea, ninjas de Suna y enterrando vivos a cientos de civiles de un refugio cercano cuyas vigas, soportes y barreras de chakra que no soportaron el impacto de la explosión.

Las consecuencias inmediatas para Suna y los Akatsuki fueron enormes y "vistosas". Aún más impactantes si se toma en cuenta la batalla que se desarrolló en las sombras, esa que los civiles no conocen, y aun si conocieran no le darían la importancia que merecía. Debido al resultado de esta misión, todas las grandes naciones pusieron como una de sus prioridades recolectar toda la información posible de Akatsuki, y comenzar a ejecutar planes de contingencia o de persecución y exterminio. Sin embargo, el resultado más importante para el mundo shinobi, y que solo algunos shinobis saben que es resultado directo de esta operación militar de Akatsuki, y en específico, de esta batalla: fue una enfermedad incurable que acabo con todos los gaunas, además de impedir que Zetsu ejecutase su plan.

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*Deidara utilizo la misma estrategia que fue mostrada en el anime y en el manga de Naruto para vencer a Gaara, con resultados casi idénticos.