ENTRE PROMESAS ROTAS
¡Hola! Nuevo capítulo.
- kcar: ¡Hola! :) ¡La trama está generando mucha intensidad y emociones fuertes! Está claro que hay muchos misterios y tensiones que se irán revelando con el tiempo. Inuyasha tiene mucho que reparar, y Kagome probablemente enfrente desafíos importantes en el futuro, ya veremos qué sucede. ¡Gracias por compartir tus pensamientos! :3 ¡Nos leemos en las próximas actualizaciones!
- Ferdi: ¡Hola! Es fascinante leer tus teorías y cómo estás conectando los puntos. La relación entre Kagome, Inuyasha y los demás personajes está llena de complejidades, y cada capítulo revela más capas de sus personalidades y motivaciones. Veremos cómo se desenreda poco a poco. :3 Estoy emocionada de seguir compartiendo esta historia y ver cómo se desarrollan los acontecimientos. Nos leemos en el próximo capítulo. ¡Cuídate mucho!
- Rocio K. Echeverria: ¡Hola! ¡Qué emoción leerte y descubrir todas esas intrigas en la historia! :D ¡Qué gran drama que se está desatando! Pero bueno, ya sabemos que en esta historia siempre hay altibajos, ¿verdad? Jajaja. La verdad es que me encanta tu conexión con Sango, ¡definitivamente es un personaje increíble! Es genial ver cómo defiende a su amiga con uñas y dientes. Y sí, con el embarazo de Kag avanzando, las cosas se ponen aún más interesantes y, claro, un poco más complicadas. :c Naraku sigue siendo una amenaza, ¡qué intriga! Esperemos que no cause más estragos, (aunque lo dudo) sobre todo con Kag en esa situación tan vulnerable. Y hablando del amo bonito, estoy segura de que su entrada en escena será épica (o al menos eso espero, ya tengo una idea :3). Ya sabes que siempre hay algo interesante bajo la manga. Respecto al arrepentimiento de Inu, es un buen comienzo, ¿verdad? Pero como bien dices, el perdón de Kag no será tan fácil de obtener. Aún queda mucho por descubrir y estoy emocionada por cómo se desarrollarán las cosas. ¡El próximo capítulo promete! Gracias por tus palabras tan lindas, ¡me alegra que hayas disfrutado del capítulo! Estoy bien, ¡gracias por preguntar y espero que tú también lo estés! :) Y sí, el drama puede que esté lejos de terminar, pero siempre hay luz al final del túnel ¡Un abrazo grande y espero seguir sorprendiéndote en los próximos capítulos! ¡Hasta pronto!
- Rosa. Taisho: ¡Hola, hola linda! ¡Vaya, la noticia del embarazo de Kikyo te dejó sin palabras! :D ¡Entiendo completamente tu reacción, es una situación que parece sacada de una novela de drama y suspenso! (aunque lo es jaja) Y sí, las dudas sobre la veracidad de todo esto son más que comprensibles. InuYasha siendo tan fértil de repente, suena a una historia un tanto increíble, ¿verdad? (yo también lo dudo, en ese caso Inu y Kag ya hubieran concebido uno desde hace mucho tiempo) Y el hecho de que Naraku pueda estar metido en esta mentira añade aún más intriga al asunto. :O Me alegra que hayas disfrutado de la foto de la página, ¡siempre es genial encontrar la imagen perfecta para acompañar la historia! :3 ¡Te espero en el próximo capítulo para ver cómo se desenvuelven los acontecimientos! ¡Besos y cuídate de esa taquicardia! jeje
- Carli89: ¡Hola otra vez! ¡Me alegra mucho que estés enganchada a la historia, aunque signifique sufrir un poquito jaja! ¡Esa conexión con los personajes es lo que hace que cada capítulo sea especial! :D Sesshomaru y sus compromisos (debo confesar que por un momento también lo olvidé, hasta que releí mis notas y me llevé esa sorpresa jeje) Aunque entiendo eso de querer que le dé celos a InuYasha, siempre añade un toque de drama a la historia, pero ¡quién sabe qué depara el destino! :) A veces, un personaje nuevo puede cambiar completamente el rumbo de la historia. Y sí, con toda esa complicación que se está armando con las revelaciones de la bruja (me imagino a quien te refieres ;) jaja), las cosas se están poniendo bien intensas para InuYasha. ¿Qué sorpresas nos esperan en este capítulo? Pues espero que lo descubras y lo disfrutes. ¡Gracias a ti por estar tan pendiente de las actualizaciones! :3 ¡Saludos y nos vemos en el próximo capítulo!
- Lin Lu Lo Li: ¡Hola! ¡Ay, el drama sigue sumando capas de intensidad! :O Comprendo perfectamente tu tristeza ante la situación que se está desarrollando en la historia. La intervención de la conciencia de Kagome, personificada en Sango, agrega un elemento muy emotivo. Es difícil para Kagome dejar atrás su propio sufrimiento y pensar en el bienestar de su bebé, pero como bien señalas, si ella necesitó amor y apoyo de niña, su hijo también merece lo mismo. Y el corazón de Kag no es tan cruel como para no sentir nada cuando le dice tantas cosas hirientes a Inu :C Por otro lado, las revelaciones de Kikyo han dejado a todos conmocionados, y la posibilidad de que Kagome no le perdone es comprensible. Las acciones y sobre todo las palabras pueden ser muy dolorosas, y el perdón, en casos como este, puede ser un camino largo y difícil. Y sí, la situación de Naraku prófugo agrega otro elemento de tensión a la historia. Entiendo que estés triste, pero la historia está en pleno desarrollo y quién sabe qué sorpresas nos esperan en el próximo capítulo. ¡Gracias por seguir la historia y por compartir tus emociones! :3 ¡Saludos y nos vemos en la próxima entrega!
- Kayla Lynnet: ¡Hola! ¡Ay no, la trama se pone cada vez más intensa! :O Entiendo perfectamente tu reacción ante la noticia del embarazo, es un giro que deja a todos con la boca abierta. Y vaya que tienes tus teorías bien fundamentadas, ¡esas dudas sobre la paternidad son realmente intrigantes! Sí, es un dilema ver a Inuyasha perderse momentos tan especiales con la llegada de su primer bebé :c La ilusión de las compras y la incertidumbre sobre el género del bebé son experiencias únicas. Pero como bien señalas, sus acciones anteriores no han sido las mejores, y el perdón de Kag no será algo sencillo de obtener. Por otro lado, la reflexión de Sango es muy acertada. Y sí, si tan solo Inu y Kag hubieran hablado desde el principio, muchas de estas complicaciones podrían haberse evitado. Pero bueno, así tenía que ser :) ¡Me alegra saber que cada capítulo te hace vivir tantas emociones! La montaña rusa de sentimientos es parte de la magia de estas historias, ¿verdad? Y sí, con este nuevo drama, prepárate para más altibajos. Pero quién sabe, a veces de los momentos más difíciles nacen las oportunidades para el crecimiento y la reconciliación. ¡Estoy ansiosa por ver cómo se desarrolla todo en los próximos capítulos! :3 ¡Saludos y ánimo con esa montaña rusa emocional!
- Karii Taisho: ¡Hola, hola! :) ¡Qué gusto leerte de nuevo! ¡Exacto! Kagome está atravesando un momento muy complicado, y como bien dices, cuando se trata de proteger a los hijos, el instinto maternal sale a flote sin piedad (no soy madre, sin embargo, creo entenderlo con solo verlo). Y sí, los sabios consejos de Sango son un faro de esperanza en medio de la tormenta. Y sobre lo de un primito para Morohita, ¡quién sabe qué depara el destino! ;) ¡Ah, Kikyo y sus bombas de drama! Justo cuando pensábamos en un respiro, ¡aparece y desata el caos! Pero bueno, ya sabes que en las historias siempre hay giros inesperados. ¡Tus teorías y suposiciones son fascinantes! :D y las preguntas que haces también son muy intrigantes jaja ¿Por qué ahora? ¿Es el bebé realmente de InuYasha? ¿Qué sorpresas nos depara Kikyo con sus artimañas? ¡El misterio crece! Pero espero, al menos, que este capítulo traiga un poco de serenidad (o tal vez no). Estoy emocionada por cómo se resolverán todas estas incógnitas. Gracias a ti por seguir la historia. ¡Saludos y que la emoción siga creciendo en los próximos capítulos! :3
- Annie Perez: ¡Hola! ¡Totalmente entendible! La incertidumbre sobre lo que dijo Kikyo añade un giro inesperado. ¡50 y 50 es un buen resumen! Y sí, InuYasha está enfrentando un momento crucial que podría cambiarlo todo con Kagome y por eso ahora tiene que ser un poco más cuidadoso con lo que hace. Las emociones están a flor de piel. :3 ¡Gracias por seguir la historia y compartir tus pensamientos! ¡Saludos y hasta la próxima actualización!
- Rey0109: ¡Hola! :O ¡Oh no! ¡Entiendo perfectamente la angustia y la frustración que estás sintiendo! El giro en la trama ha dejado a todos en shock, y es difícil procesar la posibilidad de que sea verdad. Kikyo siempre ha sido una fuente de drama, así que las dudas son más que comprensibles. ¡Respira profundo y aguanta! :3 La historia aún tiene muchos secretos por revelar y espero que este capítulo te dé un poco de calma. ¡Gracias por compartir tus emociones y seguir la trama! ¡Saludos y cuídate mucho! :3
- joiscar: ¡Hola! ¡Vaya drama que se está armando! InuYasha está pagando las consecuencias de sus acciones, pero como bien dices, con Kikyo involucrada, siempre hay que estar alerta. La aparición del amo bonito promete ser interesante (o al menos eso me imagino en mi cabecita jaja). ¡Gracias por seguir la historia! :3 Nos leemos en el próximo capítulo. ¡Saludos!
- Shikon de Oz: Respira profundo, ¡necesito que estés bien para seguir disfrutando de la historia! jaja ¡No te preocupes, estamos aquí para enfrentar juntos estos giros emocionantes! :3 ¡Saludos y ánimo!
- Sylvia: ¡Hola! ¡Prometo no causar más sufrimientos innecesarios! (o bueno no lo sé) jeje Estoy emocionada de que disfrutes de la historia. :3 ¡Gracias por tu paciencia y por tu apoyo! ¡Saludos y nos vemos en el próximo capítulo!
- Monica: ¡Jajaja, sí que se le movió la tierra a Inuyasha! Las decisiones tienen sus consecuencias, ¿verdad? Pero como bien dices, el drama está servido. :D ¡Qué emocionante que estés pendiente de las actualizaciones! ¡Gracias por seguir la historia con tanto entusiasmo! ¡Saludos y nos vemos en el próximo capítulo!
¡ADVERTENCIA!
(Leer después del capítulo)
Me pregunto cómo tomará Inu lo que le va a contar Kagome en el próximo capítulo, y cómo lo tomará ella cuando él le diga sobre Kikyo y su falso e inútil intento por retenerlo. (Porque sí, ¡se lo dirá!)
Al menos podemos respirar tranquilas ahora que sabemos que solo fue farsa. Pero, Inuyasha sospecha de algo ¿qué será?
Jaja, bueno espero que les haya gustado mucho el capítulo y que también hayan disfrutado mucho de el. Nos leemos en el próximo y cuídense mucho.
.
P.D.: No suelo hacer esto, pero... Recomendación de la semana Take Me Home - Chord Overstreet Volví a escucharla y me recordó a mi yo de hace unos años cuando recién empecé a escribir y pensé, ¡ES INCREIBLE CÓMO PUEDE CAMBIAR EL ESTILO DE ESCRITURA CON LOS AÑOS!
Atte. XideVill
Disclaimer: Los personajes de esta historia son de Rumiko Takahashi.
CAPÍTULO 22.
INUYASHA
–¿En dónde estás? –solté de inmediato.
–En la clínica, Inu por favor…
–Quédate ahí, llego enseguida
No esperé su respuesta y corté la llamada. Kag aún me miraba sin entender nada. Apreté el celular bajo mis manos odiándome por ser la persona en la que me había convertido.
–¿Vas a algún lado?
La voz de Sango me detuvo apenas di la media vuelta.
–¿Inuyasha?
–Sí, tengo algunos asuntos que atender en la clínica.
–Pero…
–Sango, sé que no estoy en posición de pedirte nada, pero por favor –giré para buscar sus ojos– Puedes llevarte a Kagome a la casa. Estaré más tranquilo si ella está allá.
–¿Pasó algo malo? –No respondí– Inuyasha, dime ¿hay algo que yo deba saber?
–Te lo contaré después. Lo prometo, pero por ahora por favor haz lo que te pido.
–Bien –asintió.
–Gracias.
Y salí de inmediato. Tenía que poner fin a una idea estúpida que estaba rondándome en la cabeza hace poco. Y lo tenía que hacerlo YA.
–Doctor Taisho, buenos días.
–Buenos días Leya, sabes ¿dónde está Kikyo?
–La doctora está en su consultorio, pero…
–Gracias –solté de inmediato yendo a los ascensores del lugar.
Como era de esperar el pasillo estaba abarrotado de gente. Por lo visto Kikyo estaba muy ocupada, pero muy poco me importó.
Abrí la puerta sin llamar y al ver la sorpresa en su rostro y en la de su paciente supe que había sido un acto impulsivo.
–Inu…
–Tienes treinta segundos para que este lugar quede completamente vacío –advertí.
–Pero.
–Veintiocho, no me hagas esperar Kikyo porque hoy no estoy de humor. Veinticinco…
La mujer me miró sorprendida, hasta que comprendió que no estaba bromeando.
–Disculpe, pero voy a tener que reprogramar su cita para la tarde –La paciente iba a protestar, pero entonces ella me miró– Por favor, no quiero hacer esperar al doctor, olvidé que teníamos una reunión de última hora.
–Diez…
–Por favor –insistió Kikyo empezando a desesperarse.
–Bien, pero exigiré que me devuelvan mi dinero.
–Claro que sí, está en todo su derecho. Cuídese, nos vemos en la tarde, sí, adiós.
Escuché un suspiro de alivio una vez que cerró la puerta.
–Inu, ¿por qué hiciste eso? –cuestionó acercándose a mí sin detenerse– ¿Sabes la cantidad de pacientes que tengo hoy día? –Se detuvo a unos cuantos centímetros de mi cuerpo– ¿Qué pasó, a qué se debe todo esto? Acaso… –recorrió con sus manos el inicio de mi corbata– ¿Querías que nos quedemos los dos solos…?
La aparté en un solo movimiento.
–Quiero saber si lo que dices es cierto.
–¿Qué cosa?
–Enserio estás embarazada Kikyo, o es una más de tus mentiras.
–¿De qué hablas? Claro que es verdad, yo nunca te he mentido –aclaró segura de sí.
–Claro… –solté entre risas– Tal vez no lo recuerdas, pero mentiste al decir que Kag te trató muy mal el día que vino al hotel.
–Pero te dije la verdad.
–¡Por dios ya deja de mentir! –la tomé de los hombros con brusquedad– ¡Fuiste tú la que le dijo un montón de mentirás! ¡Por tu culpa Kagome sufrió ese accidente!
–No Inu, yo solo… –soltó un sollozo– No sé qué fue lo que te dijo esa mujer, pero tienes que creerme por favor, lo que te digo es cierto.
En esta ocasión, tus lágrimas no me convencerán.
–Espera, ¡qué haces! –protestó cuanto la tomé de la muñeca.
Todo el personal se nos quedó mirando mientras atravesaba el pasillo.
–Inu, espera…
Ignoré su súplica y seguí de frente.
–Espera por favor ¿a dónde vamos?
Me detuve frente a las puertas de vidrio que llevaban impreso el nombre de "Laboratorio". De inmediato sentí la tensión en el cuerpo de Kikyo, se quiso liberar de mi agarre, pero no se lo permití.
–Me estás lastimando, ya suéltame –exigió.
–No querida Kikyo, dijiste que esperabas un hijo mío y eso es algo que tengo que comprobarlo con mis propios ojos.
–Pero…
–Además, dudo mucho que a mi esposa le agrade esta noticia, así que, si resulta ser cierto y antes de que tú se lo digas, prefiero ser yo quien lo haga. Aunque me odie de por vida, prefiero ser responsable de mis errores, aunque sea esta vez.
Las puertas se abrieron y salió una joven mujer quien nos miró con una sonrisa. Solté todo el aire contenido antes de mirar a Kikyo.
Este era el momento, de los resultados de este análisis dependía una vida junto a Kagome.
KAGOME
–No entiendo por qué tenemos que regresar tan temprano –reclamé– Recién habíamos empezado con las compras.
–Kag, lo sé. Pero enserio me duele mucho la cabeza.
Miré a Sango, sí, definitivamente no era muy buena mintiendo. Pero de alguna manera ya no quise insistir y me concentré en mirar por la ventana del taxi.
–Le pediré a Miroku que vaya por las cosas para la despensa en cuanto lleguemos.
–No hace falta, yo puedo…
–De ninguna manera –me interrumpió– Kag, creo que no eres muy consciente del avanzado estado de embarazo que llevas.
Miré mi vientre con una sonrisa.
–Ella aún no está lista para nacer –comenté en un susurro.
–¿Ella? –dijo sorprendida– Kag, ¡es niña!
Negué con la cabeza mientras sonreía.
–Aún no lo sé. Pero presiento que será una.
Sango apoyó una de sus manos sobre mi vientre.
–Creo que a eso se le llama el sexto sentido.
Reí.
–Pues sea eso o no. Creo que este bebé será perfecto en todos los sentidos.
–Claro que lo será –afirmó– Kag, no en vano es tu primer hijo, y el de Inuyasha. ¡Dios! No había pensado en eso.
–¿En qué?
–Es su primer hijo de ambos. Sabes lo fascinante que suena eso. Kag, llevará algo de ambos en su pequeño ser. Una mezcla única y perfecta.
Mi sonrisa se intensificó.
Sango tenía razón. Este bebé sería perfecto, no iba a negar que me moría de ganas porque tuviera los ojos de Inuyasha. Tan dorados como el sol y tan cálidos como cuando me miraba.
Si fuera niño, estoy segura de que sería como él, podía imaginarlo, pero sí es niña, creo que aún no soy consciente de esa posibilidad.
¿Qué pensaría Inuyasha? Me pregunto si él quisiera que fuera niña o niño. ¿Pensará en eso? Aunque por la eterna rivalidad con su hermano, creo que él preferiría tener un niño, pero…
–Mi niña, ¿puedo pasar?
Me incorporé de inmediato y me senté sobre la cama.
–Claro Kaede, pasa.
La mujer mayor apareció con una caja media en sus manos.
–¿Y eso? –cuestioné acercándome a ella.
–Acaba de llegar –dijo dejándola sobre la cama– Su nombre está en la tarjeta.
–¿Quién la envía?
Kaede me sonrió antes de negar.
–No lo sé mi niña, pero pienso que es un regalo muy especial.
Me quedé mirando la caja incluso después de que Kaede abandonara la habitación. ¿Qué sería? Era muy bonita, tenía un hermoso estampado y el lazo que la rodeaba era de un blanco perfecto.
Ya no pude seguir conteniendo mi curiosidad y la abrí de inmediato. El fresco aroma a lavando envolvió mi nariz en cuanto lo hice.
Me llevé una gran sorpresa cuando quité el papel que cubría aquella prenda. No lo podía creer, era el pequeño vestido del que me había enamorado en el centro comercial.
No pude evitarlo y en menos de dos segundos mis ojos se llenaron de lágrimas y sonreí mientras secaba mis mejillas. Este era un regalo hermoso, sin duda era perfecto.
No hacía falta preguntar de quién era, la respuesta era evidente. Entonces la respuesta a mi pregunta apareció de inmediato. Inuyasha quería que fuera una niña tanto como yo.
La puerta se abrió y miré a Sango de inmediato.
–¿Puedo? –dijo con cariño y yo asentí– Espero que esas lágrimas sean de felicidad.
Se acercó a paso lento mientras veía la caja.
–Mira esto ¿no crees que es la cosa más linda del mundo?
Me sonrió.
–Sí, claro que sí.
Tomó la pequeña prenda en sus manos y se la acercó al pecho.
–¿En serio son así de pequeños?
Sonreí mientras acariciaba mi vientre.
–Creo que son aún más peq… ¡Sango!
–¿Qué pasó? –exclamó con preocupación en los ojos.
–Dame tu mano.
–¿Para qué…?
–Solo dámela –exigí y mi amiga lo hizo sin más.
Mantuve su mano sobre mi vientre por unos segundos hasta que sentí un nuevo golpecito.
–¡Kagome!
Reí al verla tan asustada.
–Kag, eso… ¿te duele?
Negué, claro que a veces eran un poco incómodos, pero no necesariamente dolorosos. Sonreí y con esa misma sonrisa miré hacia la puerta en donde Inuyasha nos veía sin decir nada.
Sentí otro golpe, pero esta vez en el pecho. Me esforcé por no borrar mi sonrisa y le extendí una mano.
–¿Quieres sentirlo?
Mi pregunta salió con calma y de inmediato lo vi mirarme con duda.
–¿Enserio puedo?
Asentí con la cabeza y lo vi acercarse lentamente.
–Creo que mejor los dejo solos –comentó Sango antes de salir y cerrar la puerta tras de ella.
Inuyasha se quedó frente a mí, con la mirada perdida en mi vientre y sin saber qué hacer. Sonreí por lo tierno que me parecía en esta nueva faceta.
–Dámelas –le dije extendiendo mis manos.
Cuando sus manos rozaron las mías me fue inevitable no sentir una corriente eléctrica subir por todo mi cuerpo e instalarse en mi pecho. Respiré profundamente y puse sus manos sobre mi vientre, las mías solo se quedaron sobre las suyas esperando a que ocurriera la magia y justo cuando creí que no pasaría, sentimos un nuevo golpecito.
Los ojos de Inuyasha se abrieron en sorpresa y de inmediato una sonrisa se formó en sus labios. Se veía feliz, pero…
Me desconcertó cuando lo vi arrodillarse frente a mí y pegar su cabeza en mi vientre.
–Inuyasha…
–Perdón –soltó con la voz rota.
¿Estaba llorando?
–Te he hecho tanto daño mi amor que sé muy bien que soy merecedor de tu amor.
Mis manos se quedaron suspendidas en el aire cuando me di cuenta de que no me hablaba a mí. Si no a nuestro hijo.
Pegó su oído y soltó un suspiro lleno de dolor.
–He cometido tantos errores de los que ahora me arrepiento y sé que tengo que cargar con cada uno de ellos hasta que consiga un perdón. Pero… –Su voz se apagó— Tú no eres un error, eres lo más lindo que la vida me pudo haber dado. Eres mi sueño más deseado y mi segundo amor.
Levantó la cabeza para mirarme y aquel par de ojos me desarmó. Nunca lo había visto de esa manera, tan roto y tan sobrepaso que sentí una punzada en el corazón.
–Inuyasha…
–Kagome perdóname por favor y aunque no lo merezca después de lo que te voy a decir, al menos pido que me escuches.
–¿Qué pasó?
Algo no andaba bien. Sus ojos me lo decían, sabía que lo que me diría no sería para nada bueno o de mi agrado.
INUYASHA
–Positivo… –murmuré al leer los resultados de los análisis de Kikyo.
Esto no…
–¿Ves? Te lo dije –advirtió ella– Te dije que yo no mentía. ¡Inu por favor deja de mirar esos resultados y mírame!
Lo hice, pero solo por unos segundos, y regresé mi vista a los papeles, tenía que encontrar un error, algo que me indicara que esto no era más que una farsa.
Kikyo se acercó a mí y rodeó mis hombros con sus brazos. En mi posición, sentado en el sillón de mi consultorio, me fue imposible quitármela de encima.
–¿Qué piensas ahora? Tendremos un hijo, ¿no crees que es fascinante? –dijo entusiasta– Me pregunto cómo será. Inu, ¿crees que tenga tus ojos? Sería lindo si así fuera ¡Ya sé! Hagámoslo público, quiero que toda la clínica se entere que tú y yo seremos padres y que…
–¡YA CÁLLATE! –exigí apartándola de mi cuerpo.
Me puse de pie y ante su atenta mirada evité que me siguiera.
–Kikyo –le dije tratando de mantener la calma– ¿Acaso crees que soy idiota?
–Pero Inu…
–¡Quédate ahí! –advertí al ver que intentaba levantarse– Tal vez no fui consciente de lo que hacía cuando estuve contigo, y sí, lo hice solo por despecho, pero ¿sabes una cosa querida Kikyo?
La mujer me miró sin entender nada.
–Por desgracia recuerdo ese día muy bien y sí, tal vez no nos cuidamos y fui muy irresponsable, pero…
–Inu…
–¡Te toqué una sola vez!
–Esas cosas pasan –argumento con la voz temblorosa– Inu, como doctor deberías de saberlo.
–Claro que lo sé y estoy plenamente consciente de ello.
–¿Entonces por qué lo pones en duda?
–Porque ese niño no es mío.
–¿Qué?
–Así como lo oyes Kikyo, ese bastardo que llevas ahí no es mi hijo y nunca lo será.
–Inu ¿por qué dice eso? Este bebé es tuyo.
–¡Ya deja de mentir por dios!
Le arrojé los papeles a la cara y con toda la calma que pude tener me acerqué a ella para tomarla por los hombros.
–Hace más de dos meses llevo arrepintiéndome que haberme acostado contigo y hace más de dos meses que tú y yo no tuvimos sexo.
–Eso lo sé, pero no entiendo a qué quieres llegar –exclamó empezando a temblar.
–En esos papeles… –dije en un susurro muy cerca de su rostro– Dice que cursas por la tercera semana de gestación, ahora explícame ¿de quién es ese bastado tuyo? ¿Quién te hizo ese favor? y sobre todo ¿por qué lo haces?
Sus ojos se empezaron a llenar de lágrimas y entonces lo supe. Aunque solo fue una duda en su momento, ahora solo se convirtió en un problema real.
–Dame tu celular.
–¿Qué…?
–No lo diré dos veces Kikyo, obedece –exigí empezando a incomodarme.
La mujer dudó por unos segundos.
–No lo tengo, yo…
Empecé a buscar el bendito aparato por toda su ropa y cuando lo conseguí vi el terror en sus ojos. Para mi mala suerte tenía patrón y sabía muy bien que Kikyo no me lo daría. Pero ya lo tenía, y tenía que buscar la forma de saciar mis dudas.
KAGOME
–¿Qué…? –solté es un susurró después de escuchar todo lo que me dijo.
–Kagome.
Me ayudó a sentarme sobre la cama y mientras procesaba toda la información mi cuerpo empezó a temblar. Naraku estaba suelto y no encerrado como yo creía. Esto era como en mis peores pesadillas, no podía creerlo, simplemente no quería hacerlo.
Empecé a hiperventilar y sentí mis músculos adormecerse, de pronto solo podía escuchar el latido desesperado de mi corazón.
Hasta que...
Los brazos de Inuyasha me rodearon.
–Por favor no temas –dijo en un susurro.
–Mi bebé… Él le hará daño –solté entre balbuceos desesperados– Inuyasha, nuestro hijo no…
–Shh Shh no lo digas –me calmó–, te prometo que no dejaré que nada malo le pase.
Secó mis mejillas.
–¿Lo prometes?
Sonrió.
–Con mi propia vida Kagome.
Aquella determinación me llenó el alma de paz. Entonces sentí que este era el momento indicado para contarle todo lo que había vivido en esa casa, el maltrato de Naraku, sus constantes locuras al llamar suyo a nuestro hijo y, sobre todo, tenía que contarle el motivo por el cual Naraku me había encerrado en esa habitación.
Tenía que soltarlo, aunque doliera, aunque su sola mención me destrozara el alma. Tenía que hacerlo.
–Inuyasha... –Me miró –, hay algo que debes saber…
Continuará...
