-Pareciera que me estas exhibiendo como un trofeo, ya pasamos la cafetería dos veces...

Dije, obviamente exagerando para expresar mi descontento con la situación actual, pero en verdad parecía que habíamos tomado el camino más largo y para mi mala suerte resaltábamos mucho

-Solo cállate y no me sueltes por nada del mundo, Hikidiota

Soltó Yumiko, aunque... no es como que me desagrade esta sensación cálida y suave que rodea mi brazo izquierdo... compensa el insulto.

-Haaa... está bien

Rindiéndome solté un suspiro y con eso como señal Yumiko afianzó su llave sobre mi brazo.

Unos minutos después llegamos a la cafetería, el lugar estaba muy ruidoso hasta que de la nada, como si estos ryajuus tuvieran inteligencia colectiva guardaron silencio y enfocaron totalmente sus miradas en nosotros... ¡esto no me gusta!

Me retuerzo un poco de incomodidad inevitablemente, lo cual Yumiko nota.

-¿Algún problema, Hikiman?

Una sonrisa diabólica está dibujada en su rostro, al parecer está disfrutando esto...

Caminamos un poco más y llegamos al mostrador donde una mujer con una red sobre la cabeza nos recibió.

-Dos sándwiches de pavo, por favor

Dijo Yumiko, la mujer asintió, se volteó y un minuto después nuestra orden estaba lista.

-¡Gracias!

Dijo Yumiko con una sonrisa y haciéndome una seña para que tome los emparedados.

Tomé lo que la mujer me ofrecía e hice el ademán de buscar dinero en mi bolsillo con una mano mientras sostenía incómodamente los sándwiches con la otra mano pero Yumiko dijo.

-No te preocupes, yo pago

Sacó un billete de una cartera de color rosa con un estampado de unicornio... dejándome sin opción.

-No puedo evitar notarlo, pero te gustan mucho los unicornios ¿verdad?

Recuerdo haber visto un unicornio de peluche en su habitación y ahora con su cartera con estampado de la misma temática, dudo que sea coincidencia.

-Bueno... a decir verdad si

Dijo Yumiko un tanto avergonzada al parecer.

-¿Algún problema con eso?

Dijo molesta... o más bien nerviosa, cambiando totalmente su actitud a una más agresiva, negué con la cabeza mientras intentaba evitar reírme.

Caminamos un poco y nos sentamos en una mesa donde por fin pude recuperar mi espacio personal, bueno... aunque sea un poco de él, ya que Yumiko había liberado mi brazo de su agarre.

-Bueno... ¡Itadakimasu!

Dijo dándole un mordisco a su sándwich con entusiasmo...

Yo en cambió me levanté de la mesa para buscar una máquina expendedora.

-Hmm... ¿Adónde vas?

Dijo Miura limpiándose la boca con una servilleta después de tragar apresuradamente un pedazo de sándwich.

-Voy por algunas bebidas

Dije reanudando mi caminata al escuchar un "Ok" como respuesta de su parte.

La máquina expendedora más cercana, para mi desgracia está al otro lado de la cafetería, obligándome a pasar entre todos estos Ryajuus...

Llegué a la máquina expendedora, alimenté la maquina con dinero suficiente para dos bebidas y después casi automáticamente presioné el botón de Max Coffe, pero ahora viene el problema... ¿Qué es lo que debería de comprar para Yumiko?

Pensé en simplemente en llevar otro Café pero me detuve por un instante para buscar en mis recuerdos.

-¡Té Matcha!

Como si un foco se encendiera recordé que cada vez que comemos algo ella lo acompaña con Té Matcha.

Dije para mí mismo, ¡está decidido!

Presione el botón y una botella verde cayó junto a mi café, recogí ambas, botella y lata para después encaminarme de nuevo a la mesa donde Yumiko esperaba.

En el proceso inevitablemente pasé al lado de una mesa muy ruidosa y no pude evitar escuchar lo que decían.

Miren, es él de nuevo, ¡asqueroso!

Al parecer es compañero de clase de Miura-san, pero yo nunca lo había visto

¿Qué se cree para pasear por ahí tomado del brazo de Miura?

Ojalá Hayama-kun le dé una paliza, a ese maldito chico cara de pez zombie

Apuré el pasó y llegué finalmente a la mesa donde Yumiko esperaba.

-Para ti

Dije poniendo la botella frente a ella, acto seguido estiré mi brazo para alcanzar mi Sándwich sin sentarme.

-¡Espera! ¿Qué haces?

Dijo Yumiko mirándome con duda evidente en su rostro.

-Están difundiendo rumores, dicen cosas como que soy asqueroso y que debería alejarme de ti, te lo dije, honestamente no me importa lo que dicen sobre mí, pero no quiero que arruines tu reputación por mi culpa, así que voy a ir a comer afuera

Dije, Yumiko casi instantáneamente cambió su semblante y arrugó su rostro... parecía enojada.

-Y-yo...

Digo, tartamudeando un poco, la verdad lo había olvidado, ya que últimamente es raro verla así pero Yumiko enfadada es algo de que temer, instintivamente me acobardé y estaba listo para recibir su ya familiar ardiente oleada de insultos consecutivos e intentar huir... pero en cambio.

-¿Quien?

Soltó Yumiko, solo una palabra.

-¿Eh?

Solté instintivamente sin poder siquiera evitarlo.

-¿Quien dijo eso?

Esto es malo, creo que ya se hacia dónde va esto, he visto este comportamiento antes en Yumiko y si no cuido mis palabras esto será un desastre.

-No importa, de todos modos lo prefiero así

Dije intentando alejarme raudamente, pero una mano sujetando fuertemente mi camisa desde atrás me lo impidió.

-¡Responde, Hikigaya Hachiman!

Así que si puede pronunciar correctamente mi nombre... espera, ¡No es momento para eso!

Resignándome al sentir el agarre aumentar su fuerza, señalé con la cabeza al grupo de alumnos como señalando al lobo el escondite de las ovejas y casi al instante después de eso Yumiko se levantó de su asiento.

-¡¿Tienen algún problema con él?!

Gritó acercándose a grandes pasos a la mesa que señalé.

-¡!

Rápidamente bajé de nuevo mi sándwich aun a medio comer a la mesa, seguí a Yumiko y le dije

-No vale la pena, solo déjalo así...

Yumiko dirigió su mirada hacia mí y aun con mucha molestia en su mirada dijo

-Es que...

Dijo mirando hacia mi dirección.

-¡¿Quién se creen ustedes que son para decidir con quién debo o no pasar mí tiempo?!

Grito hacia el otro lado, recriminando al grupo de Ryajuus.

El grupo de la mesa ahora estaban en total silencio y la mayoría tenía la cara totalmente pálida... por más que odie que la gente diga cosas sobre los demás a sus espaldas, claramente ya aprendieron su lección, una de las chicas hasta parece estar a punto de llorar.

-Creo que es suficiente

Dije, pero Yumiko aún seguía vociferando cosas a todo pulmón.

-¡No voy a permitir que hablen de una persona importante para mí como si fuera basura!

¿Eh? Persona importante... ¿yo? ¡No es momento para espaciar!, Si esto sigue así, un profesor va a aparecer y probablemente en consecuencia todos iremos a detención, con eso en mente acorté aún más la distancia entre Yumiko y yo.

-¡Hya!

Yumiko soltó un pequeño grito sorprendida, después de maquinar lo más rápido posibles soluciones a esta situación en mi mente, después de quemar toda la energía que se pueda en el menor periodo de tiempo posible, no se me había ocurrido nada, así que instintivamente mi cuerpo actuó por su cuenta y movió mi mano, tomó la mano de Yumiko, jalé de ella hacia mi dirección y ahora toca rezar para encontrar la forma de tranquilizarla.

-Es suficiente, volvamos a nuestra mesa, Yumiko...

Dije desviando la mirada hacia otra dirección al acabar de hablar... siento mucha ¿vergüenza? ahora mismo y mi cara debe ser extraña por decir menos y prefiero evitar que Yumiko la vea.

-O-ok...

Dijo, nuevamente jalé de su mano suavemente y esta obedientemente me siguió hacia nuestra mesa... ¡gracias dioses! Me han evitado una tarde de detención...

Una vez ahí dije.

-Sentémonos

Ella parecía buscarme con la mirada, de seguro consternada por mi actuar, respire un poco, intentando calmarme y finalmente miré su rostro, que denotaba confusión y ademas un sonrojo considerable estaba alojado en sus mejillas.

-Bu-bueno...

Dijo, se sentó, siguiendo su ejemplo me senté a su lado... en ningún momento nuestras manos se separaron, inevitablemente los susurros se escucharon por todos lados, pero aun así Yumiko parecía ignorante a su alrededor, solo me estaba mirando y después a nuestras manos unidas.

¿El rojo de su cara es por el enojo?, ¿me va a golpear por actuar tan casual mientras tomaba su mano?

-Lo-lo siento

Dije aflojando mi agarre rápidamente de sobre su pequeña y suave mano para liberarla.

-Oh...

Dijo Yumiko, ¿por qué me pareció ver tristeza en su rostro al momento que nos dejamos de tomar de la mano? Que extraño...

Creo que solo es mi imaginación... dejando eso de lado acabé rápidamente mi sándwich y ahora estaba bebiendo mi café, ya quiero salir de este lugar pero de seguro Yumiko no me lo permitirá...

Un rato después la campana sonó, indicando el final de la hora del almuerzo.

En todo este tiempo no hubo más que silencio entre Yumiko y yo, pero cuando la campana sonó pareciera que Yumiko se reinició y recobrando su actitud normal de antes dijo.

-Vamos a clases, Hikiman

Caminamos juntos por los pasillos hasta llegar a la sala de clases, inconscientemente reduje la velocidad de mis pasos para que Yumiko me rebasara y entrara primero al salón de clases.

Pero Yumiko notó eso y con un, conocido popularmente como, "puchero" en su rostro dijo.

-¡Prometiste que dejarías de hacer eso Hikiman!

Se acercó a mí y dijo

-Ven aquí tonto

Tomó mi mano y me arrastró lo que faltaba de camino al salón y como se esperaba iniciaron los murmullos por aquí y por allá sobre nosotros... mayormente sobre mi apariencia, pero con una sola mirada de Yumiko todo el lugar quedó en silencio...

Esto hubiera sido peor si no hubiera soltado la mano de Yumiko disimuladamente al momento de entrar por la puerta...

Caminé hasta mi asiento y Yumiko hasta el suyo respectivamente.

Un momento después un profesor entró y la atmósfera de los alrededores se alivianó naturalmente en el transcurso de la clase...

Lento, pero a paso seguro llegó el fin de las clases y por primera vez en mucho tiempo, tengo tiempo libre después de la escuela... salí de la clase, me dirigí a la salida, esperé unos minutos y no vi a Yumiko por ningún lado, comprobé mi teléfono por si acaso y no tenía ninguna notificación de mensajes o llamadas.

Tal parece que por hoy estoy libre de mi trabajo como guardaespaldas...

Por si acaso le envié un mensaje...

Destinatario: Miura Yumiko

Asunto: Servicio de guardaespaldas Hikigaya

¿Necesita nuestros servicios hoy?

Esperé unos minutos a un costado de la puerta hasta que finalmente llegó la respuesta.

De: Miura Yumiko

Asunto:

Hoy voy a ir de compras con Yui, así que no... pero si quieres puedes venir con nosotras.

Bueno... honestamente no quiero hablar con Yuigahama ahora mismo...

Solté un largo suspiro, de seguro Yuigahama aprovechará para contarle todo lo sucedido en el club ayer a Yumiko.

Destinatario: Miura Yumiko

Asunto: Nah

Voy a ir directo a casa entonces... si pasa cualquier cosa, llámame.

-No se puede remediar

Dije en voz alta, guardé mi teléfono en mi bolsillo, con temor a que me lo quieran robar de nuevo y empecé a caminar...

...

..

.

Yumiko estaba al parecer texteando con alguien en su teléfono... una sonrisita se dibujó en su rostro por un momento.

-¿Nos vamos Yumiko?

Dije intentando despertarla de su trance, pero aun así tardó unos segundos más escribiendo

-Oh... ¡Si!

Dijo unos segundos después levantando la voz un poco en exceso en el proceso y después de eso empezamos a caminar, solté un suspiro disimulado y haciendo una sonrisa dije.

-¿Acaso es Hayato-kun el que acaba de enviarte un mensaje o por qué pareces tan feliz?

Usé un tono juguetón, el pedido de Hayato-kun aún sigue en mi mente...

-De ninguna forma, no es nada

Dijo intentado normalizar su expresión y eliminar la sonrisa tonta de su rostro, pero para mí, que ya la conozco desde hace un tiempo, podía notar fácilmente aun una leve mueca de sonrisa en sus mejillas.

-De todos modos, quiero comprar un nuevo bolso... pero aun no me decido

Dije, Yumiko me miró por un momento y después dijo.

-Vayamos a dar una vuelta por ahí de todos modos

Asentí y así caminamos juntas hasta la estación del tren mientras hablamos de nimiedades.

-Por eso deje de usar esa marca de champú, es malo para el cuero cabelludo y deja el pelo muy quebradizo...

Dije, Yumiko solo asintió, estaba mirando su teléfono sin decir nada...

Llegamos a la estación del tren y rápidamente nos subimos a un vagón, nos sentamos y mientras yo miraba por la ventanilla el paisaje urbano, empecé a recordar lo ocurrido con Hayama-kun en el club ayer, recuerdo estar muy emocionada por todo lo que nos contó y hasta gritar un poco, pero después de eso por alguna razón Hikki se fue...

-¿Y bien, que tienes planeado para este fin de semana, Yui?

Preguntó Yumiko, yo aun sin desviar mi mirada del paisaje urbano y aun un tanto distraída dije

-Voy a ir con Yukinon a una tienda que acaba de abrir hace poco...

Escuché a Yumiko chasquear la lengua, la conversación acaba de morir y yo fui quien la asesinó... sin darme cuenta, olvidé que Yumiko y Yukinon no están en muy buenos términos... por otro lado, inevitablemente, quizás debido al silencio, volví a perderme en los suceso de ayer, recuerdo como después de eso lloré un poco y retuve a Hikki pero Yukinon me dijo que solo lo deje ir, eso me sorprendió un poco, pero lo que Yukinon dijo después no me dejo otra opción más que dejarlo ir... después de eso nos quedamos con Hayama-kun un poco más en la sala del club hablando sobre su solicitud y como ya venía esperando dijo que la chica de la que estaba hablando era la misma Miura Yumiko que ahora está sentada a mi lado...

No pude evitar sonreír un poco al recordar eso, estoy muy feliz por ella.

-Bueno Yumiko... ¿Qué tal van las cosas con Hayama-kun?

Pregunte sin ningún rodeo ni nada por el estilo, es algo usual entre nosotras ser así desde hace un tiempo...

Yumiko frunció un poco el ceño y dijo.

-Todo está como siempre...

Pareció pensar sobre ello, metiéndose en una burbuja poco después, ignorándome completamente y volviendo a quedarnos rápida e inevitablemente en silencio.

Recuerdo que Yukinon dijo que deberíamos tomar la iniciativa sobre la solicitud lo más rápido posible y después de discutirlo, optamos por que Hayama-kun intente conquistar a Yumiko desde su estómago, por eso planeamos que la invite en la hora del almuerzo, pero... las cosas no salieron como se esperaban, Hikki extrañamente y en voz inusualmente alta para el invitó a comer a Yumiko en frente de todos nuestros compañeros, pero eso no fue lo más raro, porque Yumiko en vez de mandarlo al demonio como lo hace usualmente aceptó su invitación como si estuviera esperándolo y después de guardar sus cosas se fueron juntos... ¿Desde cuándo son tan cercanos?

A causa de eso terminamos comiendo el bento junto a Yukinon y Hayama-kun en la sala del club para que no se desperdiciara...

-Tierra llamando a Yui, ¿estás ahí?

Pude ver una mano sacudiéndose de un lado a otro rápidamente frente a mi rostro.

-¡Oh! Si, lo siento

Dije volviendo a mis sentidos, Yumiko me miró curiosa por un momento antes de decir.

-Estamos por llegar

Asintiendo acomodé mi mochila bajo mi brazo y un minuto después habíamos llegado a la estación correcta.

-¿Algo pasa, verdad?, te noto distraída, Yui.

Dijo Yumiko... creo que estoy siendo demasiado obvia...

-¡Nada de nada!

Dije sonriendo, no soy demasiado buena mintiendo pero esto debería ser aceptable...

Caminamos 5 minutos y llegamos al centro comercial donde empezamos a deambular, finalmente en la tercera tienda que visitamos tomé un bolso de mano negro con detalles dorados y una cadena que se sujetaba a mi brazo.

-¿Qué opinas de este Yumiko?

Dije posando con el bolso como una modelo de revista y mirando hacia Yumiko.

-Si... me gusta, extrañamente me recuerda a cierto individuo

Dijo, no pude descifrar de quien estaba hablando pero me gusta esta bolsa, así que fui a hablar con la cajera de la tienda y la compré sin dar mucho rodeo.

-Bien, eso es todo lo que quería, ¿Qué opinas si vamos a comer algo ahora?

Dije, mientras sacaba mi móvil y revisaba las notificaciones.

-Está bien, solo dame un segundo...

Al parecer Yumiko también había comprado algo, ya que se escuchó un Gracias por su compra y además Yumiko había guardado una pequeña bolsa en su mochila.

-¿Quieres ir a un café?

Dije, Yumiko rápidamente asintió al estar de acuerdo y nos encaminamos a un café en las cercanías.

-Este tiene buena pinta...

Dije mirando el cartel que estaba colgado en frente del local.

-"Anteiku", suena armonioso...

Dijo Yumiko entrando al local, rápidamente la seguí y nos sentamos en una mesa con vista a un ventanal que da a la calle.

Saqué mi teléfono y le mandé un mensaje rápido a Yukinon.

Destinatario: Yukinon

Asunto:

Ya estamos en el café, Yukinon.

Rápidamente mi mensaje fue leído, no recibí ninguna respuesta pero probablemente el plan ya está en marcha.

-Bienvenidas a Anteiku, ¿Qué van a ordenar?

Un chico de más o menos nuestra edad con el pelo casi totalmente cenizo se había acercado para tomar nuestras órdenes.

-Yo voy a querer un cappuccino y...

Dije mirando hacia Yumiko, que miró el menú por un segundo antes de hacer su pedido.

-Un expreso, gracias

El chico anotó todo en una pequeña libreta y después de hacer una pequeña reverencia se fue.

Miré hacia una mesa donde dos personas, un chico, una chica estaban comiendo algo y recordé lo de la hora del almuerzo...

-Aquí están sus pedidos y además unas tartas de limón, la casa invita

El chico había regresado con nuestros pedidos, los puso frente a nosotras y ahora estaba sonriendo tranquilamente.

-Gracias

Dijo Yumiko, siguiendo su ejemplo agradecí al mesero, el cual solo asintió y se retiró.

-Bueno... como decir esto

Dije, bebiendo un sorbo de mi cappuccino y comiendo un poco de la tarta.

-Dulce... dejando eso de lado, ¿Qué opinas de Hikki?

Yumiko, que estaba tomando su café arrugó su cara y empezó a toser

-Toser muy amargo toser toser

Después de recuperarse de su tos le agregó un poco de leche a su café y dijo

-¿Hikki?

Dijo revolviendo su tasa con una cucharilla.

-Si... Hikigaya, nuestro compañero de clase

Yumiko le dio otro sorbo a su café.

-Oh, el... ¿por qué preguntas tan de repente?

Esa es una pregunta que ya esperaba.

-Por ninguna razón en particular, solo curiosidad...

Dije intentando sonar casual, que al parecer no funcionó porque Yumiko me miraba un tanto incrédula, intentando desvelar mis verdaderas intenciones pero aunque por alguna razón se rindió rápidamente y continuó hablando.

-Sabes es un verdadero imbécil, amargado y muy perezoso, pero en la hora de la verdad es considerado, amable y por más que trate de ocultarlo le duele cuando lo insultan.

Bueno... no me esperaba esa respuesta.

-¡Wow! Eso fue más de lo que esperaba, parece que lo conoces bien

El año pasado y lo transcurrido de este no los he visto juntos, a excepción del almuerzo claro... lo que me causa curiosidad.

-Si algo así, me ha estado ayudado con algo esta última semana...

Eso explica lo del almuerzo, probablemente Hikki fue a ayudarla con ese algo en ese momento... y probablemente ese algo es el pedido anónimo del que Hikki y Hayama-kun estuvieron hablando.

Todo encaja a la perfección, debería averiguar todo lo que pueda sobre eso y hablar con Yukinon después.

-Oh... me alegra que te lleves bien con Hikki, un día de estos salgamos los tres juntos, aunque a él no le gustan este tipo de cosas, ya sabes...

Dije recordando cómo cada vez que invitaba a pasear a Hikki este ponía excusas para no ir.

-Tienes razón, no le gusta salir, pero... si presionas un poco el siempre cede

Dijo Yumiko... empecé a martillear mis dedos sobre la mesa como Yukinon lo hace cuando se enfada, ¿me estoy poniendo celosa?

Dejando eso de lado mi teléfono vibró notificándome la llegada de un nuevo mensaje.

De: Yukinon

Asunto: La petición de Hayama-kun

Hayama-kun debería llegar en cualquier momento, estate atenta a tus alrededores.

Disimuladamente paseé mis ojos por el lugar y no pude notar nada... probablemente aun no llega.

-No puede ser...

Escuche a mi Yumiko decir a mi lado mientras miraba en dirección a la entrada del establecimiento.

Yo misma miré hacia esa dirección y pude notar una cabeza color oro muy llamativa entrando al local.

-¿Hayama-kun? ¡Hayama-kun!

Dije y empecé a hacer señas llamando su atención mientras también fingía sorpresa por su presencia.

-¡No lo llames, no lo llames!

Yumiko parecía desesperada mientras repetía esas palabras, pero ya era tarde...

Hayama-kun nos notó y rápidamente se acercó a nuestra mesa.

-Hola, ¡Que coincidencia!

Dijo sonando muy natural, casi pareciera que se le da bien actuar... dejando eso de lado Hayama-kun me miró, esperando apoyo al parecer.

-¿Que haces aquí?

Soltó Yumiko fríamente antes de que yo pueda reaccionar... esto es raro de parte de Yumiko, ¿Qué pasó entre estos dos?

-Estoy esperando a Tobe...

Respondió Hayama-kun ignorando de forma admirable el desprecio de Yumiko hacia su presencia.

La conversación se apagó en ese momento y todos los demás clientes del local habían puesto sus miradas sobre un Hayama-kun parado incómodamente a un lado de nuestra mesa.

-¿Dices que Tobe viene en camino?

Intervine intentado salvar la situación.

-¡Si! No debería de tardar mucho

Dijo mientras ajustaba el cuello de su camisa...

-Entonces... ¿por que no hacemos esto?

Dije levantando un dedo.

-Siéntate con nosotras aquí y esperemos a Tobe juntos

Bueno, creo que podría ser creíble "dos grupos de estudiantes se encuentran en una misma cafetería después de clases" desde mi punto de vista... suena muy normal de hecho.

-Buena idea...

Miró por un segundo hacia Yumiko pero después se decantó por sentarse a mi lado... ¡¿Que hace?! ¡Eres un cobarde!...

Después de que tomó asiento pasaron 15 minutos incomodos donde Hayam-kun y yo estuvimos hablando, Yumiko por su parte no despegó su mirada de su teléfono.

-Bueno... al parecer ya me tengo que ir, saluden a Tobe por mi

Dijo Yumiko, dejo dinero en la mesa y se levantó.

-Bye

En pocos segundos ya estaba fuera del local y caminando con dirección desconocida...

-Eso no salió como esperábamos ¿verdad?

Dije mirando a Hayama-kun que tenia un rostro complicado.

-Nada sale como se espera con Yumiko...

Siento que no es cosa de Yumiko sino de Hayama-kun, nos está ocultando algo...

-¿Hay algo que no nos has dicho aun?

Pregunté mientras lo miraba a los ojos, oscuridad fue lo que me devolvió la mirada.

-Si no nos cuentas todo, no seremos capaces de ayudarte

Pedí la cuenta, rápidamente el mesero llegó y pagué por lo que consumí.

-Hablaremos de esto mañana con Yukinon

Dije antes de también salir del local.

Esto va a ser difícil...

BUENO, POR FIN...

VOLVIIIII JAJAJA

NI SIQUIERA YO ME LO CREO PERO AQUÍ ESTAMOS.