Capítulo 22
Habían pasado ya varios días, incluso unas cuantas semana de que supuestamente Severus hubiera matado a Dumbledore. Todo ahora era un completo caos, Albus estaba entrenando al trio dorado para buscar los Horrocrux, mientras en el otro bando, después de unas cuantas reuniones con Voldemort. Los Malfoy habían decidido que ya era hora para hacer la reunión con los Parkinson, ya que en estos momentos Voldemort se encontraba fuera reunido con varios mortifagos e iba a tardar varios días en volver.
-hijo, mañana mandaremos una carta a los Parkinson, para que se reúnan esta semana con nosotros -informo Narcissa mirando a su hijo, mientras comían.
Draco miro a su madre en silencio y después poso su mirada en su plato de forma pensativo. Asintió sin decir nada, la mujer lo miro preocupada.
-hijo, se que te disgusta el que hayamos tardado tanto en hacerlo, pero si lo hubiéramos hecho antes habrían empezado a sospechar de nosotros y si eso sucediera se iría todo al traste y no podríamos ayudar ni a la orden, ni a Pansy -explico Narcissa mientras miraba a su hijo preocupada, el chico tenia unas grandes ojeras, ya que no pegaba ojo, hasta que no supiera que Pansy estaba bien y hasta que no lo pudiera verificar con sus propios ojos, no se quedaría a gusto.
-eh, pensado que cuando vengan a la reunión, les pediré a todos los padres, pero más específicamente a los Parkinson, ya que los demás serán informados antes, les pediré que Pansy se quede unos días con nosotros, ya que Severus os quiere entrenar en diversas pociones y venenos, así podremos sacarla de su casa -informo Lucius que se había mantenido callado durante toda la comida.
Draco miro esperanzado a su padre y luego suspiro.
-¿crees que se lo creerán? -pregunto el chico un poco dudoso mirando a su padre, que sonrió mientras asentía.
-hable con Severus ayer y está de acuerdo conmigo, esta planeándolo todo para que parezca convincente, él se quedara unos días con nosotros -explico Lucius mirando tanto a su mujer como a su hijo, que asintieron.
Draco miro a su padre y se puso a comer con renovadas ganas y pensando en todo lo que iba a suceder en cuanto estuviera Pansy en su casa.
El día paso con tranquilidad, Draco paso todo el día en su habitación esperando con ansían a que llegara el día de la reunión. Ese día no pudo dormir, pero fue más de la emoción, que de la preocupación que había tenido estos días.
En la Mansión Parkinson, el matrimonio se encontraba en el salón, reunidos con unos cuantos mortifagos, mientras Pansy se encontraba en su habitación leyendo la carta que había recibido de su amiga Daphne, contándolo sobre la reunión. Pansy estaba contenta, sus padres la habían informado que esta semana se tenían que reunir todos a la Mansión Malfoy, cosa que no se había alegrado cuando se lo dijeron, para así no levantar sospechas.
-¿Cómo estarás, Draco? -pregunto Pansy para si misma mientras el techo de su habitación mientras se encontraba tumbada en su cama.
Volvió a mirar la carta que tenia en sus manos, su amiga demostraba poco interés en la reunión, aunque sabia que se moría de ganas de volver a verla y ver como estaba y contarla las últimas novedades con Blaise.
Suspiro y miro hacia la ventana.
-saldré de aquí, aunque sea por un día -susurro la chica mientras se quedaba pensativa.
El día llego más rápido de lo que se esperaron, Pansy se arregló rápidamente intentan taparse rodos las cicatrices que la había causado la educación de su padre, se miro por última vez en el espejo y suspiro para después salir rápidamente por la puerta de su habitación y dirigirse hacia el salón donde la esperaban impacientes sus padres.
En la Mansión Malfoy, el matrimonio había reunido a todos menos a los Parkinson una hora antes para informarles del plan y todos parecían convencidos y de acuerdo con ello.
Daphne estaba sentado en el regazo de Blaise mientras los demás hablaban sobre lo que iban hacer, miro a sus amigos y sonrió.
-tengo ganas de verla, espero que sus padres no la hayan hecho daño -soltó Daphne un poco seria mientras jugaba con los botones de la camisa de Blaise.
-yo creo que el que esta mas ansioso es Draco ¿verdad? -soltó Theo mirando a su amiga de reojo, el cual bufo mirándole serio.
El grupo de jóvenes se encontraba un poco apartado de los adultos, por lo que podían hablar claramente y con total libertad.
-solo espero que sus padres no la hayan hecho daño -dijo el arrastrando las palabras como solía hacer cuando estaba cabreado, sus amigos asintieron en silencio.
A los pocos minutos se oyó un ruido en la chimenea y todos se levantaron rápidamente, simulando que acababan de llegar, para que el matrimonio Parkinson no sospechara. En cuanto se encendió la chimenea, aparecieron les tres juntos, el padre empujo a su hija de mala manera, para que saliera de su paso, cabreando aun mas sin darse cuenta a Draco.
-me alegro de que ya estemos todos -saludo Narcissa con una sonrisa falsa, solo notable para aquellos que la conocían bien, mientras se acercaba.
-siento la tardanza, querida -soltó la mujer secamente, mientras miraba de forma fría a su hija que se aleja de ellos y se acercaba a sus amigos.
-bueno, no pasa nada, ¿vamos al despacho? -expuso Lucius mientras los miraba y todos asentían, Narcissa antes de moverse miro a su hijo.
-hijo, quédate con tus amigos e id a la biblioteca para enseñarles los nuevas adquisiciones de tu padre, cuando termine la reunión os aviso -dijo Narcissa seria mientras los Parkinson se fueron a quejar, pero al final se mantuvieron callados y siguieron a Lucius hacia el despacho.
En cuanto los adultos se fueron, Draco los guio serio hacia la biblioteca, en cuanto cerro la puerta, se dirigió hacia Pansy y la abrazo.
-te he echado de menos -susurro Draco para que solo ella lo oyera.
-¿Qué tal estas? -pregunto Daphne para después abrazarla, la chica se encogió de hombros mientras suspiraba.
-como siempre, pensé que mis padres no me iban a dejar venir -soltó ella con una leve sonrisa mientras se sentaba en uno sillones.
-¿Por qué? -pregunto Draco preocupado mientras la pegaba a él y la daba un beso en la mejilla.
-bueno, han estado muy raros últimamente, se reúnen mucho con diferentes mortifagos -explico ella mientras miraba sus manos.
-¿Qué mortifagos? -pregunto Blaise curioso mientras abrazaba a Daphne.
