F-E-C-H-A D-E I-N-C-I-O: 15/O-C-T-U-B-R-E/2017

P-R-I-M-E-R-A A-C-T-U-A-L-I-Z-A-C-I-Ó-N: 2/N-O-V-I-E-M-B-R-E/2017

A-C-T-U-A-L-I-Z-A-C-I-Ó-N F-I-N-A-L: 8/M-A-R-Z-O/2024

-Ha sido un L-A-A-A-A-A-A-A-R-G-O tiempo...

¿Cómo has estado?

No hace falta que respondas, se cómo has estado.

Leyendo mucho... ¿verdad?

Yo también estuve leyendo mucho.

Historias empezadas, terminadas... I-N-C-O-M-P-L-E-T-A-S ...

Y las tuyas.

Aunque debo admitir que…. tus historias fueron las más... inspiradoras.

¿Quieres que te diga el por qué?

Si quieres, tienes que pedirlo por favor...

Vamos, hazlo.

Anda, dilo.

Vamos, sé que quieres que te lo diga, así que dilo.

La verdad, no tenía importancia tu respuesta. Te lo iba a decir de todas formas.

¿Listo?

3

2

1

P-L-A-G-I-A-R I-D-E-A-S

¿Te sorprendió?

No lo creo.

Porque, después de todo... ya sabes...

T-Ú M-E P-L-A-G-I-A-S-T-E...

Vaya empeño que le pusiste a eso.

Y a esconderlo.

Así que no revelare que fue lo que tomaste para tus obras...

"O-R-I-G-I-N-A-L-E-S"

Por los lectores.

Monstruo.

Terminemos con esto

The Loud House pertenece a Chris Savino y Nickelodeon

No todos los días tu novio intenta agredir a tu hermana. Tu hermano le rompe la entrepierna a alguien. Y ese alguien a quien tu hermano decidió enterrarle la rodilla en la entrepierna resulta ser tu novio, el que intentó agredir a tu hermana.

¿Olvido algo?

-…SI VUELVES A TOCAR A MI NOVIA!

Oh… es verdad… Lincoln piensa que Lynn es su novia…

-Linc…coln? -la deportista, ignorante de la situación mental actual de su hermano, solo pudo preguntar lo que sucedía, aunque sin éxito. Y no fue la única.

Ronnie y su adolorido hermano querían saber también el porqué de esas palabras, solo un poco menos de lo que querían saber acerca del por qué Lincoln había reaccionado de esa manera.

-L…L…inc? –Bobby estaba a punto de desmayarse del dolor. Jamás había recibido una patada, o en este caso un rodillazo, en la entrepierna. Alguna vez vio en los programas de Tv de cuando era niño, allí parecía ser parte de un chiste… acerca de decir ardilla o ¿algo así? No podía recordar, o pensar correctamente. La sensación de ser partido a la mitad recorría su columna vertebral, ¿Qué era lo que quería hacer? ¿Qué hizo para merecer tanto dolor? Preguntas válidas para el joven, irónicamente las respuestas a aquellas cuestiones eran las razones para que Linc hiciera lo que hizo.

-Qué? ¿Te duele acaso?

-…c…coln…a…a- puede que tuviera los ojos abiertos como platos, pero la visión del Santiago estaba completamente borrosa.

-Cómo es posible? ¡Si se nota que no tienes nada ahí! -comentó el peliblanco con una ligeramente cínica sonrisa

El Sr. Lynn a paso lento intento acercarse a su hijo… debía hacer algo. Pero en su cabeza solo podía recrear las acciones de Lincoln, y entre las ideas se hizo una pregunta "¿Dónde estás, Rita?". Su esposa, de quien siempre admiro su manera de como comprender y hacerle comprender a sus hijos cuando hacían mal. Él, siendo el hombre de la casa, nunca se hizo faltar el respeto por ninguna de sus hijas o hijo. Sin embargo, entre él y su mujer, si bien sabían que hacer en la mayoría de situaciones, francamente la única que sabía el cómo hacerlo bien, esa era Rita.

Y como si sus plegarias hubieran sido escuchadas apareció ella…

-LINCOLN, ¡NO!- la señora Loud por fin había llegado. Se había pasado repitiendo "Por favor que no la haya besado, por favor que no la haya besado, por favor que lo haya besado…". Y al escuchar parte de la exclamación final de Lincoln, aun con su pequeña beba en brazos, se echó a correr pensando en lo peor.

El observar el panorama completo… las miradas impactadas de sus hijas no eran buena señal, y que su esposo también tuviera la misma cara no ayudaba. La golpeada hermana menor del novio de su primogénita, tampoco era bueno. Y hablando del novio de la susodicha, este se encontraba de rodillas frente a un Lincoln con un peinado hacia atrás y que lo sostenía por el cuello de la camisa, mirándolo de una forma sonrientemente asesina…

-Lynn! – llamo la madre, ya habiendo conseguido la atención de todos con su primer grito.

-Ca-cariño! Que bueno q...

-Tu no! Lynn Junior!

-Eh? Ma…?

- ¡¿Qué pasó?!

-Eh...? eh…

- ¡¿Qué pasó?!

Sus constante preguntas no parecían tener respuesta alguna, solo logro que la deportista abriera la boca más ninguna palabra salió de ella.

NO, no, no quería creerlo. Antes de saber por qué su hijo tenía a Bobby por el cuello, o por qué la pequeña latina estaba tan lastimada, debía saber si Lincoln había cometido el error que más temía desde que le coqueteo a Luan.

-Lori!

-eh!?- la nombrada volteó.

- ¡¿Qué sucedió?!

-eh….

-LORI! - volvió a gritarle.

Pero Rita no estaba consciente de que su hija se encontraba en medio de un dilema interno. Lori simplemente, no sabía qué hacer! Sí detener a Lincoln, ayudar a Bobby o ayuda a Lincoln a golpear a Bobby por intentar lastimar a su hermana menor… ¡No podía decidirse! Ya se encontraba a punto de llorar antes de que su madre llegara, y ahora con los gritos…

-Lori?

-...No…no…no…-la ahora segunda rubia mayor empezó a sollozar- no… no…no lo …s…s

¿Ahora su hija estaba llorando? ¡Y nadie le explicaba nada! Volteó a ver al resto de sus hijas que seguían boquiabiertas, volteó a ver a su marido buscando respuestas y hasta a la hermanita del arrodillado Bobby…

-Por qué Bobby esta de rodillas? ¿Y qué rayos está haciendo Lincoln?

-Señora Loud, permítame ser quien le responda esa duda

- ¿Lincoln…? - el peliblanco parecía ser el único que podía hablar. Aunque algo en su tono no la hacía sentir segura.

-Vera, este imbécil se lo buscó- dijo con toda calma y volviendo su mirada hacia Bobby- el muy marica, no solo se comportó como un completo idiota con mi hermana, sino que también- soltó el agarre de la camisa del latino y lo tomó por el cabello haciendo que levante el rostro- ¡Intentó golpear a mi novia! ¡¿verdad?!- le gritó de frente.

La señora y el señor Loud se quedaron impactados ante lo que decía de su hijo. Ya era bastante malo que hubieran escuchado esas palabras tan horribles que salían de la inocente boca del niño, tal vez usaba ese lenguaje en la calle con sus amigos, pero el Lincoln que criaron jamás usaría esas palabras en frente de ellos y con sus hermanas menores presentes menos. Aunque ahora, esa horrible dicción no era lo peor de todo…

Aquella maldita interrogante pendiente provocó que Rita soltara un suspiro de desesperanza. Pero antes debía aclarar todo… Con eso en mente volteó hacia Ronnie Anne, al verla tan herida no pudo evitar pensar "¿Acaso Bobby?... No" No, ya no se podía especular más. Dejo pasar por alto un escenario improbable y le pregunto a Lincoln.

- ¿Tu novia dijiste, hijo?

-Sí, mi novia. Ella- el peliblanco dijo eso ultimo apuntando con su pulgar hacia atrás de él, respondiendo en parte la pregunta de la madre.

Rita frunció el ceño- Lincoln, ella no es tu novia.

-…ah? – Lincoln soltó el cabello del latino y se giró hacia atrás, encontrándose de nuevo con la deportista, pero apenas sus ojos se posaron en los de ella se sonrojo desviando la mirada involuntariamente.

- ¿Qué… está pasando?, ¿Lincoln? –preguntó la perdida deportista.

Las demás chicas Loud empezaron armar el rompecabezas a pocas piezas y entre murmullos, golpes en la frente y un par de miradas disgustadas, esperaron a que su madre se encargara de este embrollo.

-Señora Loud? ¿Por qué Lincoln esta…?

-No-la pregunta que Ronnie estaba formulando fue interrumpida por el peliblanco- no, no, no, no, no, no, no, esperen un segundo. Si la rubia de los pech… ¡digo!, ¡la de las gafas de sol!, ¡dijo que mí novia estaba aquí! Y recuerdo perfectamente como la describió… si no refería a… Lynn… entonces, ¿de quién estaba hablando? –cuestionó el albino… desentusiasmándose.

Y mientras que la rubia mencionada se encogía al ser asediada por las miradas de sus hermanas, la madre continúo aclarándole las cosas a Lincoln.

-Lo siento, Lincoln, pero Leni se estaba refiriendo a Ronnie Anne, la niña que está a mi izquierda.

Observó a Ronnie por unos segundos antes de decir.

-Ah…

.

.

.

no

- ¿Qué?

-No… ella no es mi novia

-Bueno hijo, es que nunca se lo pedís…

-No, lo digo enserio -respondió tranquilamente perdiendo el rojo en su rostro.

-Hace un momento le pregunte si era mi novia, y resulta que no lo es…-ante la afirmación, Rita miró a Ronnie y se encontró con la pequeña niña desviando la mirada, con los brazos cruzados e intentando contener las lágrimas. Estaba a punto de preguntarle todo lo que había sucedido al único que parecía poder hablar hasta el momento, pero el mismo se le adelanto a las palabras.

-Un segundo, si todas esas chicas son mis hermanas y a… Ronnie… la conozco…-comentó el peliblanco, girando hacia atrás para poder ver a la deportista.

- ¿Quién es ella?

Los demás lo ignorarían, y aun si no, podrían hacerlo. Pero Rita no tenía ninguna de esas opciones. De hecho, lo contrario. La situación le demandaba prestarle atención a cada detalle. Y eso era lo más frustrante de todo. Tener que apreciar como la voz, el rostro e incluso el cuerpo de su pequeño se serenaba solo con posar sus ojos en su hermana. En cualquier otra circunstancia eso parecería agradable a la vista, pero en este contexto…

- "¿Qué diablos le hizo ese golpe a Lincoln?"-fue su primer pensamiento. A pesar de ello, lo más importante en ese momento era decirle al amnésico niño que tenía una hermana más. Sin embargo, la señora Loud se hallaba indecisa en cómo revelarle que la deportista era su familia. Y todo por la única razón de no saber si su hijo había cometido ese pequeño gesto de incesto.

Un beso entre hermanos es inocente cuando se trata de críos, incluso en antaño pudo observar a dos o tres de sus hijas rozar sus labios con los de su único hijo jugando a lo que entendían como 7 minutos en el cielo, dejando la puerta del armario entreabierta por su infantil miedo a la oscuridad. El tiempo se encargó de volver esos minutos en memorias estimadas, pocas veces recordadas. Con el pasar de los años sus hijas e hijo dejaron de lado esos juegos al adquirir cada una de las aptitudes por las que se definirían. Era de suponer, como ver funcionar a la naturaleza, independientemente de si estuviera mal visto por la sociedad o penado por la ley, que una hermana y un hermano sintieran romance entre ellos simplemente no se daba.

Un simple beso.

Ciertamente Rita no veía un beso como algo simple, de hacerlo estaría visualizando mentalmente a Lincoln apenas presionando sus labios contra los de Lynn y por un tiempo no mayor a cinco segundos, y no todo lo contrario, como lo hacía ahora al mentalizar a Lincoln haciendo danzar su lengua dentro de la boca de una inofensiva Lynn ahogando los gemidos que le provocaba al empujar su sobresaliente erección entre los glúteos de la deportista, al mismo tiempo que le pellizcaba levemente los pezones. Y ese era el mejor de los casos.

Aun con las miradas sobre ella en espera que respondiera la pregunta del peliblanco, Rita ahora se enfocaba ahora en el peor de los casos Y todo gracias a un intempestivo, y muy fuera de lugar, fragmento de un recuerdo que incluía a dos chicas y una película porno, siendo eso ultimo lo más memorable.

- "Maldita sea, Johnson, ¿Por qué accedí a ver esa película cuando papá se fue ese fin de semana?"-pensó fugazmente recordando la parte de la cinta que le estaba jugando una mala pasada.

¡Sus hijos cometiendo incesto!

¡Esa debía ser su prioridad!

¿Los protagonistas de ese video habían sido un albino y una castaña? Esperaba que lo fueran, o ella necesitaría ayuda profesional. ¿Por qué rayos recordaba esto ahora? ¿Qué tenía que ver eso con lo que sucedía? Y lo más importante, ¡¿Por qué no podía detenerlo?!

¡QUE? ¡¿SE SUPONÍA QUE SU CEREBRO QUERÍA RECORDARLE ALGO PARECIDO QUE LE PUDIERA AYUDAR A RESOLVER ESTO?! ¡PORQUE DE SER ASÍ…!

¡QUE TU ÚNICO HIJO LE ESTUVIERA CHUPANDO LA VAGINA A SU ATLÉTICA HERMANA, ¡MIENTRAS ESTA LO MASTURBA CON LOS PIES DESNUDOS, NO AYUDABA! ¡NO AYUDABA PARA NADA!

¡INCESTO! ¡SEXO! ¡LO QUE SEA QUE ESTUVIERA VIENDO… SI DE ALGO ESTABA REALMENTE SEGURA, ¡ERA DE QUE LO ERA UNA COMPLETA…!

-ternura…-dijo una dulce y tierna voz detrás de ella… haciéndola preguntar furiosamente.

- ¿… ¡CÓMO!?

- ¿Qué es lo dices, Leni? –preguntó Luna.

-Dije: "Que ternura…"-repitió, con el mismo tono dulce con el que lo dijo la primera vez.

-Sí, pero... ¿por qué lo dices? -preguntó Lola muy extrañada por las palabras que dijo su hermana mayor.

-Pues, como que es muy tierno que Lincoln piense que su hermana sea más linda que su novia-contestó alegremente, al parecer sin que la misma Leni ni ninguna de sus hermanas tomara en cuenta a su madre.

-A mí me gustaría que Lincoln me dijera algo así. ¿Se lo imaginan? -comentó la modista viendo al cielo con un dedo a la barbilla.

- "Leni, dulce e ignorante Loud. Solo tu podrías imaginar algo tan inmaduro para ti e incómodo para el resto de nosotras"-pensaba Luna- "Pensaras que es normal, ya que Lincoln nos hace cumplidos todo el tiempo, pero no te das cuenta que los hace por admiración y que van dirigidos a nuestros talentos. En mi caso, ¡siempre dice que mi música rockea! Pero nunca me ha dicho linda, o bonita…o… simpática… o… pe… pero es porque sabe que ya no es un niño. Porque cuando era niño, una vez… no, espera… esa vez se lo dijo a Lori… ¡A si, en su cumpleaños número seis...! No, esa vez fue a Luan… eeehh… eehh… ¡Estoy… casi segura de que alguna vez me dijo algo así! Y o… obviamente fue ya hace mucho como para que no me acuerde. A…Aun así… no es que pueda decirme: eres bonita, de la nada y menos ahora que está a punto de entrar en la pubertad. Porque sería inadecuado, porque… ¡simplemente no es algo que le digas a tu hermana! ¡¿OK?! ¡Es decir, solo imagínalo! Lincoln diciéndome: Luna, eres más linda que mi novia…"

Leni ocultó su rostro con ambas manos y movió su cabeza de un lado a otro. Se acercó con cautela para no tropezar hasta estar al costado de la rockera, y luego se inclinó para estar a la altura del oído de esta.

-Luna…

- ¿Sí, sis? -preguntó mecánicamente.

-Linky me dijo que soy más bonita que su novia! –susurró emocionadamente, haciendo volver a Luna de sus pensamientos con los ojos abiertos como platos, levemente sonrojada y extrañamente… enojada?

Luan, probablemente no sabría leer partituras musicales, pero definitivamente sabia como leer a la musical de su hermana, y lo que le leía no le hacia ninguna gracia.

- ¿Por qué esa cara, Luni? –preguntó, poniendo su brazo alrededor del cuello de su hermana mayor inmediata, haciendo sobresaltar a la susodicha - "Si, Luni, ¿por qué tienes la misma cara que puse yo, el día que me enteré que el chico que me gustaba tenia novia?"-pensaba la comediante palabras que no podía decir, al mismo tiempo que recordaba esa tranquila tarde de primavera en la que se enteró que SU Lincoln había sido obligadamente emparejado con la que hasta ahora era la más bruta- "si a ese animal salvaje se le pude llamar…"-chica que conoció... después de Lynn, claro.

Que horribles días fueron aquellos. Actuar aparentando ser la Luan que todos conocían era sencillo, pese a volverse dificultoso al estar cerca de Lincoln, no levantaba sospecha alguna de lo mucho que había cambiado…. Pero aquel día, se arrepintió completamente de parecer tan débil y temerosa frente a su hermana mayor. La impotencia de ver a su amado ser golpeado por la perra de Lori y no hacer nada al respecto, la carcomía por dentro.

Oh Lincoln… su dulce y tierno Lincoln, cuanto debía amar a su pequeño conejito blanco como para aceptar no delatar a esa maldita engreída con los videos de sus cámaras. O cuando menos, jugarle todo su repertorio del bromagedon... O romperle el bate de Lynn en su desalineada cabellera rubia… hubiera podido culpar a la deportista… las dos merecían todo eso y más, por lastimar a su Lincoln. Pero, lamentablemente, pensó en su venganza después de prometerle no hacer nada al respecto a su amado copo de nieve. Y ciertamente no traicionaría la confianza que le había depositado… sobre todo, si no era lo único que quería que "depositara" en ella, ¿entienden?

-Por…por nada, es solo… lo que dijo Leni-tartamudeada la rockera.

Qué lástima. Luna realmente le agradaba, era su hermana favorita. Y hasta cierto punto pensó en pedirle que fuera su dama de honor en la futura boda que tendría con Lincoln, suponiendo que aceptara su relación, y si no, aun le enviaría una tarjeta en navidad y en su cumpleaños. Pero… más le valía a la rockerita, que la fantasía que estaba teniendo con su hombre se quedara siendo solo una fantasía... o si no… bueno, ella estaba fuera de la promesa que le hizo a Linc.

Luan sabía que, si ella había caído enamorada ante los encantos de su hermano… no sería exagerado pensar que el resto de sus hermanas también podrían hacerlo.

- ¿Te lo imaginas? Lincoln diciéndonos algo como… como eso? –Luna no era una persona que supiera controlar sus emociones, eso se notaba por su rubor, y su voz, y su sonrisa que trataba, pero no podía quitar.

No obstante, ¿Imaginar? ¿Tan solo eso? - "please, sis"-con la edición de videos, su copo de nieve le decía más que algunas tiernas palabras. Era un privilegio que solo ella tenía, solo sus oídos escuchaban la dulce y amorosa voz de Lincoln, y que, cada día, conseguía llenarla de energía, de alegría, de esperanza y… cuando estaba sola… de compañía- "Como lo haría, si conmigo estaría… ¿entiendes?"

- ¿Qué es lo que dicen, Lucy? -preguntó Lola, buscando averiguar que tanto susurraban sus hermanas mayores.

-Suspiro… hablan de lo que dijo Leni, sobre imaginarse a Lincoln diciéndoles que son más lindas que su novia

-Y por qué lo hacen parecer como si fuera la gran cosa-comentó aburrida.

-Quizás porque Lincoln nunca les ha dicho algo como eso-dijo Lana

-Y enserio le dan tanta importancia a eso? Pero si Lincoln siempre me ha dicho que me veo mejor que otras competidoras, y nunca me importo resaltar lo obvio

Lana se quedó viendo con aburrimiento los aires de grandeza de su gemela. Sin embargo, ese gesto cambio cuando se puso a pensar en las palabras de la gótica. Cuando empezó a imaginarse a Lincoln diciéndole que era más linda que su novia, las manos le sudaron, se sonrojo y volteo su roja gorra para tratar de ocultar su mirada sonriente.

-Oye! -gritó Lola al ver a su gemela- Acaso… acaso estas imaginándote a Lincoln diciéndote que eres más linda que su novia?

-Y… y si así fuera, ¿qué?

-Pues olvídalo ahora mismo

- ¿Qué?! ¿Por qué?!

-Porque no eres lo suficientemente bonita como para que Linky te considere más linda que… bueno, que cualquier otra chica-se mofó.

Auch…

- ¡¿Y… y tu s…sí?!-replicó dolida.

-Hablas con la 5 veces campeona del certamen "Señorita Rosada y Perfecta"

-Yo…yo también… gane ese concurso!

-Es verdad, lo hiciste…pero solo una vez, y ganaste porque, además de competir con un montón de perdedoras, no estuve yo. ¿Crees que tendrías oportunidad compitiendo contra mí? -preguntó altanera –Puede que seamos gemelas, Lana, pero admítelo, no eres tan linda como yo…

…y nunca lo serás.

¿Qué no era tan linda? ¡Qué no era tan linda?! ¡¿Cómo que no era tan linda?! ¡Claro que lo era! ¡Ella era muy linda! ¡Y Lincoln en persona se lo había dicho!¡Le había demostrado que podía verse tan bien como su gemela! Y, además, ¡le enseñó que no necesitaba nada de eso para ser mejor que todas esas niñas igual de maquilladas que Lola!

-Nunca debí tratar de volverte alguien quien no eras solo para ganar los boletos a Lactolandia- el peliblanco claramente se arrepentía por su decisión

A esas alturas incluso había olvidado por qué había entrado al certamen Señorita Rosada y Perfecta en primer lugar. Lana había aprovechado la lesión de Lola para hacerse pasar por ella, y ganar los boletos que no solo su hermano, sino que ella misma también quería. Pero, a medida que el concurso avanzaba, lo único que conseguía era sentirse mal consigo misma por no cumplir con las expectativas de su hermano. ¿Por qué no podía ser la princesa que Lincoln tanto quería que fuese? ¡Él se esmeró mucho para convertirla en la señorita perfecta y ganar los boletos para Lactolandia! ¿Y cómo se lo agradece?! Decepcionándolo en cada fase del certamen… Si no ganaban seria todo culpa de ella. Y por esa razón, no culpaba a su hermano por esas palabras- "¿Cómo no va a estar arrepentido de tratar de convertirme en una señorita?... Si soy maleducada… su…sucia… y… ¡y horren…!"

-Preséntate cómo eres, hazlo como la Lana Loud que conozco-dijo Lincoln repentinamente cortando sus pensamientos, pero lo que la tomó complemente por sorpresa fue lo que le pidió que hiciera.

-Pe…pero… pero si hago eso… significaría despedirnos de Lactolandia

-Eso ya no me importa. Lo único que quiero es que todos te vean cómo eres en realidad

-Se...seguro? Echarías por la borda todo… todo el esfuerzo que pusiste para enseñarme a usar la cinta y a hablar y modelar y…

-Lana, no importa

-Está bien… pero de ante mano, lo siento por perder

-No te disculpes. Yo soy quien debería pedirte disculpas. Solo mírate, me concentré tanto en querer ganar los boletos para Lactolandia que no me di cuenta de lo que te hacía. Trate de volverte alguien quien nunca podrías llegar a ser…

- "Porque soy fea"-pensó la pequeña rubia con tristeza

-Porque no eres tú-resaltó el peliblanco- Tú no eres una radiante princesa rosa… Tú eres una linda niña llena de lodo, con el cabello alborotado y que se ve mucho mejor en un overol azul que un vestido rosado.

-Lo… lo dices enserio? ¿En…enserio crees… crees que soy… linda? -peguntó con inocencia.

-Claro que sí. Así que quítate eso y enséñales cómo eres en realidad, ¿y si no les gusta? ¡A quién le importa! -exclamó con entusiasmo

Emocionada, Lana, se quitó el vestido rosa que apretaba su cuerpo y con el mismo se limpió el maquillaje de la cara. Siempre llevo overol azul debajo del vestido, pues la hacía sentir no tan incómoda, por lo que no tuvo que irse a cambiar. Se ató sus dos coletas, su puso su gorra roja y alentada por las palabras de su hermano, se dispuso a salir al escenario.

- ¡Vamos, Brinquitos! -llamó a su rana amiga, la cual se subió sobre su cabeza-tenemos una función que dar! ¡Deséame suerte, Linc!

-Lana! Espera, una cosa más…

-Qué? -Lincoln se acercó a ella y la confundió un poco cuando se arrodilló para quedar a su altura, pero antes de imaginar lo que haría, de un movimiento rápido quedó atrapada en un cálido abrazo escuchando como su hermano le decía al oído…

-Puede que no comprenda del todo lo que significa,

-Quizás esto no signifique mucho viniendo de mí, pero… no creo que una tiara, un vestido, o una banda sea lo que convierta a una chica en una señorita… y lo sé porque… sin tener nada de eso… no creo que podría verte de otra forma… sino como una preciosa señorita… Lana Loud… mi linda y perfecta hermanita…

Lana no comprendía por qué decía que no significaba mucho viniendo él… si se sentía todo lo contrario. Significaba mucho. Significaba bastante, y más si venia de él.

La rubia contuvo la lagrimas con todas sus fuerzas para no arruinar el momento. El abrazo que recibía era tan cálido que no quería soltarse, pero, al ser llamada para la fase de talentos, tuvo que hacerlo.

- ¡Lola Loud, favor de presentarse para la fase de talentos!

-Ya es hora. Solo espero que Lola no nos asesine por esto jajajajaja –no se reiría si su hermana llegase a enterarse.

Salió orgullosa a dar una sinfonía de gases y eructos al compás de los croares de Brinquitos. Quien diría que hacerlo en un escenario, frente a un público y con cámaras, haría que se sintiera mejor. Y al acabar, dirigió su vista a las bambalinas. El único rostro de aprobación que necesitaba ver era el de su hermano, y de ser posible, junto a un abrazo como el de antes.

Sin embargo, el sonido de aplausos la hizo volver a mirar a los jueces. Sorprendentemente eran los jueces quienes aplaudían antes de levantar las cartulinas con el número diez escrito en ellas.

Ganó… ¡Ganó! ¡Había ganado!¡Y lo hizo siendo ella misma! Ni bien recibió la tiara y los boletos para Lactolandia salió corriendo a buscar a su hermano sin dar ningún comentario a la presentadora.

Realmente quería ese abrazo.

-Lincoln! Lincoln! Linc…-sus palabras se ahogaron y se le helo la sangre cuando la vio.

-Hola, "Lola Loud"-dijo su gemela…

¡Allí parada y con los ojos asesinos que ponía cada vez que se metían con algo que era suyo… ¡La tiara en su cabeza! ¡Oh no! - "LINCOLN!"–Buscó desesperadamente a su hermano con la mirada, y lo encontró… sometido en el suelo con el pie enyesado de Lola sobre su pecho.

La verdadera Lola Loud, nada contenta, se acercó atemorizándola y paralizándola solo con mirarla. La vio levantar su mano libre y ella cerro los ojos y abrazo a Brincos esperando lo peor, pero solo sintió una mano sobre su hombro. Era la mano de Lola, y al ver su rostro, ya no tenía ceño fruncido, sino que pasivamente… ¿le sonreía?

Mientras su respiración se regulaba, Lola le explico, a ella y a su hermano, que vio en televisión lo que habían hecho. Y pese a que por poco arruinan su reputación, y su record de victorias, ¡además de usar uno de sus vestidos sin su consentimiento!

-Lo sentimos!

-Ganaron… y yo respeto el éxito –dijo cortésmente. Finalmente, le permitió quedarse con la tiara del certamen, se lo había ganado, al igual que el vestido, y, por supuesto, los boletos para Lactolandia.

-Si! ¡Iremos a Lactolandia! –gritaron al unísono la rubia de coletas y el peliblanco, abrazándose nuevamente con alegría.

Aquel día en el parque de diversiones fue de los mejores de su vida. Tenía a Lincoln para ella sola, divirtiéndose, comiendo y entrando al juego que garantizaba hacerles vomitar o les devolverían el boleto por el que tanto se habían esforzado. Subirse una y otra vez era de lo mejor.

Finalmente, perdió su boleto. Pero, como siempre, Lincoln salvó el momento… de una forma muy tierna… al cambiar su boleto por un nuevo hogar para Brinquitos.

-Después de todo no los hubiéramos conseguido sin su ayuda

De vuelta a casa, aunque pareciere que lo hizo por seguridad para cruzar la calle, tomó la mano de su hermano, pero no la soltó hasta volver a su hogar.

Para Lola Loud, nunca fue importante que las demás personas o que incluso su familia pensara que otras competidoras se vieran casi tan bien como ella, mientras ella fuera la mejor le daba igual.

Pero no permitiría que Lana se imaginara a Lincoln haciéndole cumplidos, y mucho menos que se los haga en la vida real.

¿Por qué?!

¡Por lo que los hizo pasar a los dos!

Cuando se recuperó de la lesión y volvió a los certámenes de belleza después de una temporada, se encontró con que ya no era la Amenaza Rosa, sino… ¡LA AMENAZA ASQUEROSA! ¿PUEDEN CREER LO HUMILLANTE QUE FUE SER LLAMADA ASÍ?! QUE, EN LUGAR DE TEMERTE, ¡SE BURLARAN DE TI! Y fue cuando la vio…

Aquel día viendo el canal de certámenes para saber que perdedora tendría la corona en su lugar, se sorprendió mucho al escuchar…

-Prepárense para la siguiente concursante: ¡Lola Loud!

- ¿Qué?! –luego de estar atónita por lo que vio, rápidamente le pidió a su madre que la llevara al auditorio donde se llevaba a cabo la competencia, bajo la excusa de que había olvidado una de sus tiaras favoritas y temía que alguien la tomara. Consciente de su reputación y condición física, Rita accedió, diciéndole que la dejaría pero que no saliera hasta que ella regresara de hacer las compras y que si quería podía disfrutar el certamen.

De camino, Lola tuvo una idea de quien podría estar detrás de esto...

-Lincoln Loud! ¡¿Qué hiciste?!

Apenas lo vio con una mochila con productos para la piel, el cabello, maquillaje y uno de sus vestidos, lo acorraló usando su muleta como arma para amenazarlo. Pero, de pronto, escuchó el inconfundible sonido de los aplausos junto al nombre de la ganadora.

-Y el primer lugar se lo lleva… LOLA LOUD!

-Ganó… Lana ganó! ¡LOLA, LANA GA…aahh! ¡Uhp!

La rubia de rosa corto las palabras de su hermano al golpearle las piernas con su muleta para que cayese y seguidamente ponerle todo el peso de su enyesado pie encima del cuerpo.

No se lo creyó hasta cuando su gemela, increíblemente viéndose como siempre, llegó con la tiara del primer lugar puesta encima de su gorra. Realmente había logrado ganar.

Repentinamente comenzó a sentir…respeto… por Lana. Y le sacó una sonrisa como ver como se aterró junto a su mascota solo con verla.

Su hermana y su hermano no debieron hacer lo que hicieron, pero debido a la limpia victoria que consiguieron, que su record de victorias estaba intacto, y aclarado todo el asunto, lo dejo pasar por alto…

-Solo que nunca lo vuelvan a hacer… o si no…–ver como Lincoln y Lana se abrazaban con temor fue suficiente. Supuestamente, ese era el fin de la historia, pero no… había dejado olvidado un detalle o, mejor dicho, le había restado importancia.

¿Cómo fue que Lana ganó?

Si llego a hacerse esa pregunta, pero decidió concentrarse en su pronta recuperación, y con el tiempo, simplemente ya no le intereso cómo su gemela había ganado. Hasta que…

-La Amenaza Asquerosa! ¡La Amenaza Asquerosa! ¡La Amenaza Asquerosa! –coreaban las competidoras en el ensayo del próximo concurso.

-Cómo se atreven a… ¿TIENEN IDEA DE CON QUIEN HABLAN?! –respondió furiosa por la inesperada falta de respeto por parte de las perdedoras, a lo que una de ellas respondió.

-Si! ¡Con ella! –dijo la corista, apuntando a una de las pantallas del auditorio.

Lola se giró para ver lo que apuntaba, y lo que vio hizo que su mandíbula cayese.

-La ultima ganadora del certamen Señorita Perfecta y Rosada… LOLA LOUD!

Y allí estaba… "Lola Loud…" escupiendo mientras hablaba… tropezando en la pasarela… y… y… dando… un concierto de gases… con una… asquerosa… ¡rana!

-La Amenaza Asquerosa! ¡La Amenaza Asquerosa! ¡La Amenaza Asquerosa! –volvieron a corear esas… hacer un berrinche o dar explicaciones no funcionaria, y ella era más lista que eso.

-S…Si! ¿Y qué?! Aun siendo La Amenaza…A…A… -ni siquiera podía pronunciarlo- ¡ASQUEROSA! ¡FUI MEJOR QUE TODAS USTEDES! Lo que significa que no necesito clase, o un vestido… o… modales… "o mantener mi saliva en mi boca, ¡LANNAAAA!"–pensó, girando brevemente para conseguir ejemplos –PARA GANARLES!

Al ver que las mordaces sonrisas de las competidoras se volvían rostros llenos de ira e impotencia, dio la estocada final para salir de ahí con su orgullo intacto.

- ¡Es más, ni siquiera necesito ensayar! –gritó mientras se retiraba con sus cosas...

¡PARA IR A MATAR A LANA!

Sin embargo, en el camino de regreso se dio cuenta de varias cosas….

Primeramente, Lana no había tenido la intensión de hacerla quedar… ¡Como una…! Como ella… En segundo lugar, si es verdad que la hizo verse… ¡COMO UNA…! COMO ELLA… igualmente había ganado… y nada de esto le iba a quitar ese merito a su gemela.

Sabía que, con lo que les dijo a esas bufonas, lo más probable era que todo volviera a la normalidad, con un poco de suerte hasta tendría menos competencia. Sin embargo, se había tenido que jactar de ser aquella… "Lola Loud" para lograrlo, y eso no se lo perdonaría a Lana, pero tampoco se lo increparía… y el motivo de no hacerlo, como lo haría cualquier otro día, era una persona… Lincoln.

Obviamente todo había sido idea de Lincoln, pero su hermano no era ningún tonto, debió entrenar a Lana lo mejor que pudo, pero Lana no se volvería una princesa ni en mil años.

Siendo ella Lola Loud, casi nunca necesitó ayuda con sus rutinas, ella había nacido para ser una princesa elegante, deslumbrante, educada y algo atlética como lo requería ser. Pero no por eso no tuvo retos personales, como la danza con cinta.

Al principio, debía admitirlo, era un completo desastre. Sin importar cuantas veces lo intentara, siempre terminaba enredada y/o cayéndose. Y con Lily en camino, su madre había dejado de ayudarla, y ciertamente sus hermanas estaban más preocupadas por ellas mismas que por nadie más.

Cierta tarde decidió rendirse y tiro la cinta a la basura junto con sus esperanzas de poder ganar su primer certamen Señorita Rosada y Perfecta. Lloró, pero nadie la consoló. La mañana antes del concurso, ella yacía en silencio sobre su cama abrazando sus peluches, esperando a que el día terminara.

Hasta que alguien tocó su puerta…

–¿Lola? ¿Estás bien?

- ¡Déjame sola, Lincoln!

-Pero hoy es tu concurso

-No iré!

-Por qué?

-Solo no iré!

-Pero estuviste practicando tanto

-Dije que no iré! No… no puedo… hacerlo… -su voz comenzó a quebrarse.

- ¿Que?

-El ba…baile con cinta! ¡No puedo… no puedo hacerlo! ¡Y por eso no iré! –chilló.

-Claro que puedes!

- ¡No, no es cierto! ¡Lo intente, pero no me salió!

-Y… y si yo te enseñara, ¿irías? –Lola volteó incrédula por lo que le dijo hermano, y con lágrimas en los ojos, además de molesta por la intromisión, le preguntó…

- ¿Y…y tú qué sabes sobre el baile con cinta? –de un momento a otro, Lincoln tenía la cinta de la que se había deshecho hace días, y empezó a bailar haciendo los movimientos exactamente como estaban dibujados en la cartulina que ella había conseguido para aprender esos pasos.

- ¿Có…cómo lo hiciste? –peguntó asombrada por la demostración del peliblanco.

-Te enseñare cómo –respondió mientras le ofrecía su mano para que la tomara, ella acepto y él la llevo al patio trasero para enseñarle lo que había aprendido.

Hizo tres intentos y en los tres cayó –¡te dije que era una pérdida de tiempo! –gritó frustrada la rubia.

-No lo entiendo, si hacemos lo mismo, porque tropiezas. Haber, hazlo una vez más

- ¡¿Que, acaso te gusta verme caer?!

-No, solo quiero ver una cosa. No me reiré, lo prometo

-Está bien…

Empezaba perfectamente y lo hacía así hasta el salto, pero era en el aterrizaje donde tropezaba y Lincoln notó eso.

- ¿Lola, tus zapados siempre han sido así de apretados? –le preguntó viendo que, en sus pies, las medias parecían sobresalir sobre el calzado.

-De que hablas, he tenido estos tacones desde hace un año y no los siento apretados –respondió molesta. Y al notar que hasta el momento Lincoln no había hecho nada para ayudarla, le tiró la cinta y se dispuso a irse –¡Ya me harté!

-Tacones… uh… no espera, ¡no te vayas!

- ¿Por qué no? Dijiste que me enseñarías a bailar con cinta y hasta ahora no me has enseñado nada. Me rindo

-Baila sin tacones! –gritó desesperadamente para detener a su hermanita.

- ¿¡Que!?

-Que bailes sin tacones

-No puedo hacer eso, tonto, la competencia requiere que los use… me voy

-Por favor, no

-Por qué te interesa tanto?

-Porque… porque…–suspiró al no saber mentir y le dijo la verdad –por Lynn…

-Y que tiene que ver ella?

-Es solo que… Lynn me dijo que me cuida, me protege y me apoya porque soy su hermanito menor. Y también que yo debía hacer eso por Lucy, por Lana, por Lisa y por ti. Y yo solo… quería que se sintiera orgullosa de mi, quería demostrarle que puedo ser para ustedes… lo que ella es para mí… lamento si suena egoísta de mi parte –terminó de hablar apenado.

Pese a ser muy pequeña Lola entendía el concepto de egoísmo, pero igualmente le hizo caso nada más por la cara suplicante que puso.

-De acuerdo –dijo de mala gana mientras se quitaba los tacones –pero esta será la última vez y si vuelvo a caer, me darás tu postre de esta noche

-Pero…!

-Quieres impresionar a Lynn o no? –también entienda el chantaje.

-Está bien…–dijo rendido, mientras le alcanzaba nuevamente la cinta –pero, sí lo logras… competirás

Nada perdida en un último intento, es más, si fallaba tendría postre, por lo que no se sentía presionada.

-Aquí voy –y empezó, dio un giro con la cinta, salto y…

Cayo de pie –¿que…que? –abrió los ojos al no sentir el golpe de la caída y vio hacia abajo encontrándose con un perfecto aterrizaje –no caí… –levanto su mirada para ver a su hermano –Lincoln… ¡no caí!

El peliblanco sonrió al ver que su hermanita lo estaba logrando –¿y qué esperas? ¡Continua!

Motivada y emocionada, hizo lo que le dijo su hermano. Llevo a cabo cada paso correctamente sin margen de error y al finalizar, soltó la cinta y corrió a abrazar a Lincoln.

-Lo logre! Lincoln, lo logre! Jajajajaja –rio mientras daba vueltas en los brazos de su hermano.

-Si! Ahora puedes competir –al decir eso, Lola se soltó y cayo de cara –¡Lola! ¿Estás bien?

-La competencia! –dijo levantando su rostro un poco ensuciado.

-Calma. Hay tiempo –respondió mientras se lamia el pulgar para limpiar el rostro de su hermana –el certamen es en la tarde.

-Pero debo usar tacones! Y si los uso cuando baile, caeré… –decepcionada por la realidad agacho el rostro mientras la lagrimas comenzaban a invadir sus ojos. Lincoln observo la tristeza de su hermanita y pensó en algo.

-Espérame aquí un segundo –le dijo mientras entraba corriendo a la casa. Después de unos cinco minutos salió con una caja detrás de las manos –mira lo que tengo

-Es chocolate? –preguntó ilusionada al ver la caja.

-Eehh… no, pero creo que te servirá más que el chocolate –dijo abriendo la caja –¡taran!

-Esos son… tacones? ¿Dónde los conseguiste?

-Leni me los presto cuando le dije para que los quería. Tarde un poco en explicarle que no eran para mí –se sonrojo ligeramente al recordar como su hermana creyendo que quería los tacones para él –son de cuando tenía tu edad. Pensé que, como son más grandes, tal vez puedan soportar tu peso sin hacerte caer cuando bailes

-Mi peso…? ¡¿Me estas llamando gorda?!

-Que? ¡No! Solo… solo póntelos a ver si puedes si se sienten cómodos

-Ok...–se puso los tacones y se levantó. Efectivamente eran más espaciosos, hasta sentía que se le soltaban, pero estaban a la medida. Caminaba tambaleándose, pero Lincoln la ayudaba para no caer en la acera –no lo sé, Lincoln. Estos tacones están bien, pero no sé si me acostumbrare completamente a ellos para el concurso

-Eso no lo sabrás hasta que lo intentes –citó una de las líneas que Lynn le decía para hacerlo jugar futbol con ella. Y vaya que era inspiradora.

-Este bien –después de un rato, logrando equilibrarse, pero aun temblando, pasaron a la parte más difícil, el baile con cinta –¿Y si me tropiezo?

-Yo te atrapare

Lincoln se puso a un lado, cerca de ella para darle confianza. Y empezó a bailar, los pasos los daba lentos, un poco tembleques, pero seguros, cuando dio el primer salto pareció que se caería, pero no. Pese a no ser perfecta, termino la rutina sin tropezar.

-Lo conseguiste!

-Pero lo hice demasiado lento. Así no ganare. Ponte en posición, vamos de nuevo –Lincoln vio la mirada de determinación que tenía, y supo que estaba haciendo un buen trabajo como hermano mayor.

-De acuerdo!

Pasaron horas, e incluso Lola cayó en los brazos de Lincoln un par de veces, pero no se rindió hasta tener la rutina casi perfecta.

-Es suficiente –le dijo su hermano

-Pero aún me tiemblan las piernas, tengo que practicar mas

-Lo sé, pero mira la hora. Debes descansar al menos un poco antes del concurso, o estarás tan agotaba que no podrás hacer nada.

-Está bien…

-Oye no pongas esa cara. Lo harás bien. Estoy seguro

-Enserio?

-Si

-Gracias, Lincoln

-De nada, Lola

Luego del almuerzo, Lola aún se sentía nerviosa por como realizaría toda su presentación, pero aun así lo haría. Estaban a 2 horas para que comience la competencia y ya era tendría que ir al auditorio, pero…

-Lynn… Lynn! ¡LYNN! –llamó Rita dirigiéndose a su esposo.

- ¡¿Cariño?! ¡¿Está todo bien?!

-NO! ¡EL BEBÉ! ¡EL BEBÉ!

- ¿Qué pasa con el bebé?

- ¡YA VIENE, TARADO!

-… no tenías que decirme así

-TRAE LA VAN!

-Si…Si! Cariño

Tanto Lola como sus hermanas y hermano no tardaron en darse cuenta del escándalo, y al acudir, sus padres ya se habían ido dejándole instrucciones a Lori para todos.

-Pero… sí mamá se va y papá se va, ¿Quién me llevara al certamen? –le preguntó a la mayor de sus hermanas.

-Lo siento, Lola, pero no irás –dictamino la rubia.

-Y si me llevas tú?

-Yo tengo que quedarme para cuidar a Lisa y a ustedes

-Pero…

-Dijo que no! Y eso es todo

Las lágrimas invadieron los ojos de Lola, y se fue a llorar su habitación. Todo su esfuerzo y al final había sido para nada. Si se hubiera rendido no tendría nada que lamentarse. Y todo por hacerle caso al torpe de…

-Linc…Lincoln? –preguntó entre sollozos- que…que…que… haces aquí? –el peliblanco no respondió, miro a ambos lados e ingreso a la habitación de puntitas.

-Sígueme en silencio, ¿ok? –le susurró.

-Por qué...?

-Shhh…–la silencio poniendo un dedo sobre sus labios –Iremos a tu certamen

- ¡¿Enserio?! –preguntó contenta.

-Si… pero baja la voz –susurró nuevamente.

-Ok…–respondió susurrando sonriente.

-Ve al cuarto de Lynn y espérame allí, pondré tu maquillaje en mi mochila y nos iremos –Lola dio un salto y le dio un abrazo antes de ir hacia el cuarto de la deportista con mucha cautela. Cuando llego vio a Lynn y a Lucy lanzando una cuerda hecha con sus sabanas por la ventana, y al llegar Lincoln, este último le explicaría su plan.

-Es simple, primero bajara Lynn para asegurarse que no haya muros en la costa. Luego bajará Lola, y Lynn estará debajo de ella para atraparla por si se suelta. Luego bajare yo con tus cosas, y los tres nos iremos al concurso.

-Pero Lori no sabrá que nos fuimos? –preguntó la rubia.

-Eso parte también está cubierta –dijo en tono despreocupado –Lucy, Luna y Luan nos cubrirán y, como Lori estará ocupada con Lisa, Lana y con Leni ayudándola, no notaran que nos fuimos –aseguró el peliblanco.

La peor parte para Lola había sido tener que saltar por la ventana, en un momento de descuido soltó la cuerda de sabanas y cayó, pero, tal y como le dijo su hermano, Lynn la atrapó y le cubrió la boca para ahogar su grito. Lincoln vino después, pero esta vez fue la cuerda la que se deshizo haciéndolo caer, sin embargo, la deportista puso su cuerpo como colchón.

-Lynn! ¡¿Estas bien?! –preguntó el peliblanco realmente preocupada por su hermana.

-Si… tranquilo –dijo la castaña mientras se incorporaba con una poco de dolor en su espalda –no pesas… mucho…

-Soy un inútil, ni siquiera puedo bajar por una cuerda –se lamentó.

-Hey! Tranquilo… además, fue mi culpa. Yo hice la cuerda y no debí atarla bien, por mí, por poco te lastimas, así que no tienes que sentirte mal –respondió comprensiva –Ahora, hay que seguir con tu plan

-De acuerdo… Lola –llamó a su hermana –sube a la espalda de Lynn –su plan también incluía llevar a Lola cargada en la espalda de la deportista para que la menor no se cansara antes del concurso, y él, llevaría todas las cosas que necesitaría Lola como su maquillaje, sus tacones y sus vestidos.

Llegaron con media hora de anticipación y prácticamente arrastrando a Lincoln, pues ya había llegado a su límite hace unas cuantas cuadras atrás. Después de confirmar su asistencia y suertudamente conseguir salir últimos para que hubiera tiempo de prepararse, vino la segunda parte más difícil.

- ¿Cómo que no sabes maquillarte?! –le reclamó la deportista.

-Mamá es quien normalmente lo hace!

-Y ahora que haremos, Lincoln... Lincoln?

-Aja! –dijo el susodicho mientras aparecía con una revista de maquillaje en la mano –bien, esto no parece tan difícil… Lynn, sabes pintar uñas, ¿verdad?

-Si… pero solo eso

-Bueno empieza con eso, yo me encargare del rostro de Lola

-Seguro que puedes? Jamás has maquillado a nadie en tu vida –le dijo insegura.

-Sí, pero aquí tengo una guía, ¿qué tan difícil puede ser…? –fue bastante difícil, pero lo consiguió.

-Ahhh! –gritó Lola asustada por el payaso que veía en el espejo, pero al darse cuenta que era ella, su miedo se transformó en ira –Lincoln! ¡¿QUE ME HICIS...?! –no pudo completar sus palabras, ya que Lynn le estampo una toalla húmeda en la cara, y luego la retiró. Lola volvió a mirarse en el espejo –mmm… no esta tan mal, aunque no era necesario golpearme

-Fue para calmarte los nervios. Sigues tu –dijo tranquilamente la castaña –Ahora ve y da lo mejor de ti

-Tu puedes, Lola

-Lo hare –dijo decidida, mientras acomodaba los tacones con los pies y se retiraba.

-Que buen hermano eres, Lincoln… –la castaña quería felicitar a su hermano por todo lo que había hecho hasta ahora, pero se dio cuenta que ni atención le prestaba. La mirada de Lincoln estaba posada sobre Lola, y en ella se veía que estaba auténticamente preocupado por ella. Así que le puso un mano en el hombro –Lo hará bien. Mejor vete preparando para cuando vuelva. Recuerda que la tienes que volver a maquillarla

- ¿Qué?! –se exaltó, al darse saber que tenía que volver a maquillar a su hermana, y su primer trabajo no había salido tan bien que digamos –En serio?

-Claro, ¿pues qué creías? El maquillaje en estos concursos debe cambiarse en cada fase, para que no pierda su efecto

-Y… y… cuantas fases tiene el concurso? –preguntó temeroso, y su cara se puso aún más angustiada al ver que Lynn contaba sus diez dedos frente a él.

-Solo tres… Jajajajajajajaja… mira tu rostro, en verdad creíste que serían como 10… Jajajajaja –Lynn había conseguido que su hermano soltara un suspiro de serenidad, y pese a que se puso un poco molesto por la broma… –¿ya estas más calmado?

-Si… gracias, Lynn –le contestó sonriente antes de girarse al escenario del certamen –solo espero que ella también este calmada

Lola tomó su lugar, la primera fase era la pasarela. Normalmente lo lograba sin esforzarse, pero los tacones la ponían insegura, y detestaba sentirse así. La anterior concursante regresaba, lo que significaba que seguía su turno, pero al pasar a lado de ella…

-Lindo maquillaje –le dijo sarcásticamente la competidora pelirroja –te lo hizo tu mami o la inútil eres tú? –esa fue la primera vez que se burlaban de ella en un certamen, pero en lugar de enojarse por las palabras, les dio demasiada importancia, teniendo ahora dos preocupaciones.

Lola se quitó unos inexistentes mechones sobre su frente e innecesariamente se acomodó el cabello, cuando abrieron el telón para que saliera, dio un paso y sintió que perdía el equilibrio, se quedó un segundo allí, respiro hondo y continuó. Era un poco más lenta de lo normal, pero sabía que le quitarían más puntos por cometer errores que por ir lento.

Apenas regreso sintió sus axilas sudadas y le dio asco. Rápidamente, Lincoln y Lynn fueron a lavarla al mismo tiempo que la felicitaban por no caer, aunque sus palabras de aliento no sirvieron mucho, Lola sabía cómo lo había hecho, y era mucho menos de lo que podría hacer de saber cómo caminar con esos malditos tacones.

La prepararon para la segunda fase, la cual fue relativamente más fácil. Como solo eran preguntas y casi nada de movimiento, fue como un respiro, y uno que necesitaba, ya que la siguiente fase la haría sentir más vacilante que en la pasarela.

Tercera, cuarta o quinta, la última fase de los certámenes de belleza siempre era un show de talentos. Podían cantar, tocar, realizar alguna disciplina de gimnasia o lo que quisieran. Lo malo es que cada una de las disciplinas tenían sus propias reglas de presentación, y, lamentablemente, para poder bailar con cinta debía utilizar tacones. La dificultad era necesaria, pues demostraba la capacidad de las competidoras para superar los retos sin perder la gracia o la elegancia de una princesa. Eso decía el reglamento.

Ya que las rutinas eran tan limitadas para algunas competidoras, daba igual si hacían lo mismo, ganaba quien lo hacía mejor. Pero para la mala suerte de Lola Loud, quien había realizado un baile de cinta, obteniendo un puntaje de 10-10-9 era la misma pelirroja que la había intimidado anteriormente.

-Y con esa preciosa presentación y el hasta ahora mayor puntaje de la competencia, ¡Lindsey Sweetwater! ¡La novata favorita! –comentaba la presentadora –Y ahora, la siguiente participante también es una novata en esta categoría. Reciban con un fuerte aplauso a… ¡Lola Loud!

Era su turno, estaba muy nerviosa y no falto que la pelirroja de Lindsey mirara su atuendo y se riera al decirle –Buena suerte… pies de gelatina ajajajaja

-Y no se confundan. Cuando dije que Lola Loud es una novata no me refería a que es la primera vez que participa en un certamen de belleza como Lindsey Sweetwater. Ella ya ha participado en certámenes antes, ¡solo que esta es la primera vez que compite por convertirse en la Señorita Rosada y Perfecta! –comentó la presentadora.

Al oír eso, Lola se sintió peor por estar perdiendo contra alguien quien hacia esto por primera vez… ¡Y para colmo era mejor que ella!

-No les hagas caso, Lola –eso era más fácil decirlo que hacerlo –Escucha, sé que parece que esa niña es mejor que tú, pero no es cierto. Ella de seguro tuvo que practicar mucho, pero tú… tú eres más talentosa, aprendiste el baile con cinta en solo un par de horas. Y ni siquiera tuviste que aprenderlo, solo eran los zapatos los que te hacían tropezar –le decía Lynn.

Pero ese era el problema, el calzado, y podía, pese a que no tropezaría, tambalearse… y seguramente le costaría la competencia. Y eso era lo que más la molestaba. Saber que era muy probable que perdiera solo por no haberse dado cuenta antes del tonto calzado… si lo hubiera comprendido a tiempo… si no se hubiera puesto a llorar en lugar de practicar… ella no… no…

En solo un segundo Lola quedo atrapada entre los brazos de su hermano, el cual se había arrodillado para abrazarla –Lola, podría decirte algo como… "finge que no usas los tacones" o "las demás niñas no son tan buenas como tú" … pero lo que en realidad quiero decirte, y que no sé cómo hacerte comprenderlo… porque no soy tan buen hermano mayor… es que tu… ya eres la mejor... –le susurró mientras apretaba más el abrazo –eres la mejor, enserio lo creo con todas mis fuerzas… Cuando vi a la anterior niña… haciendo ese baile tan perfecto y sin ningún error… no dude, ni por un segundo, en pensar que podrías ganarle… no sé cómo… solo pensé: Lola ya ganó… porque ella es la última competidora y ya nadie más va a poder hacerlo mejor… Lola, tú vas a ganar…pero solo lo harás si lo crees tanto como yo lo creo… si sientes que eres la mejor… porque para mí tú ya eres las mejor –el peliblanco sentía que sus propias palabras lo harían llorar… y lloraría si con eso le hacía entender a su hermanita lo importante que era para el verla triunfar.

No solo Lola, sino que también Lynn, ambas se conmovieron al punto de sentir como las lágrimas y el rubor crecer en ellas por las palabras de Lincoln. La deportista quería decirle: ¿De dónde sacaste eso? Para romper el hielo… pero sabía que eso solo lo arruinaría.

-Linc…Linc… me vas a hacer llorar y… y si lloro se me correrá el maquillaje –sollozó Lola intentando guardar la felicidad liquida. Nunca le habían dicho que era la mejor sino hasta después de ganar, donde tendría una corona o un trofeo para demostrarlo. Pero para su hermano… ella ya era la mejor sin nada de eso… y eso… y eso la ponía demasiado feliz

-Lo siento… lo siento… no llores… respira… respira… –dijo el peliblanco mientras respiraba lentamente para tranquilizarse. La pequeña rubia tuvo que tirar la cabeza para atrás, pero funcionó.

No era momento para lágrimas.

-Ya estoy bien… y ahora… –y ahora, pese a no saber cómo le haría para controlar su tambaleo… estaba segura de una cosa… iba a ganar… No… ¡TENIA QUE GANAR! ¡DEBÍA HACERLO! ¡DEBÍA GANAR PORQUE DEBÍA GANAR! Su hermano… Su hermano había hecho tanto para traerla a este punto que… no podía perder. No lo haría. No lo defraudaría. Sin importar como…

Ella sería…

¡La señorita…!

¡Rosada…!

¡Y PERFECTA!

La mirada de Lola se llenó de determinación, apretó fuertemente su cinta, con la frente en alto y con una sonrisa en su rostro, comenzó a caminar hacia el escenario decidiendo con cada paso firme que daba que nada la haría fallar.

-Oye, Lola, un consejo –dijo Lynn deteniéndola un segundo –si sientes que te vas tambalear y piensas en lo que podrías hacer… has el siguiente movimiento de rutina –le levantó su pulgar y le guiño el ojo, a lo que Lola asistió con la cabeza.

Estaba frente a los jueces y un auditorio lleno de gente, esperando que la música sonora y cuando la escucho, cerró los ojos y comenzó.

Los movimientos limpios, hasta que tuvo que hacer el salto. Aterrizó primero con su pie derecho y sintió que tropezaría… pero rápidamente utilizo su pie izquierdo para impulsar el siguiente movimiento… y el siguiente... y el siguiente… y el siguiente... habitualmente solía abrir un par de veces los ojos para saber que no se estaba desviando con los pasos del baile, pero esta vez no lo hizo. Solo bailó… movió la cinta y lo hizo hasta que la música dejo de sonar. Terminando con una reverencia… esperando estar haciéndolo en la dirección correcta.

Todo quedo en silencio… Lola solo escucha en sonido de su corazón latiendo muy rápidamente… –"después de todo… fallé" –pensó –"Lo siento, Lincoln… lo siento, Lynn… siento que lo hice lo mejor que pude… pero al final… lo siento"–apretó sus aun cerrados ojos, entristecida por no haber conseguido lo que se propuso… por no haber sido lo suficientemente buena… y no… –"¿Qué es ese sonido…? ¿Esos son…

aplausos?"

Poco a poco comenzó a abrir los ojos… y lo que vio era algo que la había dejado asombrada. Todo el auditorio, desde la primera fila hasta las sombras del fondo la estaban…

-Lola Loud! ¡Lola Loud! ¡Lola Loud! ¡Lola Loud! ¡Lola Loud! ¡Lola Loud! –ovacionando.

No lo creía… poso sus ojos sobre los jueces y vio uno a uno como levantaban las cartulinas con los puntajes escritos…

10…

10…

Y, por último…

10.

-Y con una demostración imposiblemente hermosa, deslumbrante e impresionante, la ganadora es… ¡LOLA LOUD! –gritó emocionadamente la presentadora para después aplaudirle como los demás –Felicidades! ¡Lola Loud! ¡Eres la nueva Señorita Rosada y Perfecta!

No lo creía… miro hacia abajo. Estaba parada en el centro exacto del escenario. Volvió a ver los puntajes para cerciorarse de que era verdad. Tenía miedo de parpadear y que despertara en su cama… así que lentamente deshizo su pose, y se quedó parada mientras lentamente una sonrisa se formaba en su rostro.

Había ganado. Había… ganado…

¡HABÍA GANADO! ¡LO LOGRÓ! ¡LO HIZO! ¡LO HIZO! ¡LO HIZO! ¡LO HIZO! ¡LO HIZO! ¡Quería saltar! ¡Quería gritar! Pero llorar de alegría era lo único que le permitía su actual posición…

¡COMO SEÑORITA ROSADA Y PERFECTA!

- ¿Y cómo se siente, Señorita Rosada y Perfecta? –preguntó la presentadora –Veo por tu rostro que aún no lo puedes creer

Lola se aclaró la voz un poco antes de responder calmada –Ciertamente… esto es increíble

-Lo increíble fue tu baile con cinta. Superó por mucho al de las demás concursantes que hicieron la misma presentación, ¿Cómo fue que aprendiste a moverte con tanta fluidez?

-Eso… Eso me lo enseño mi hermano –Lincoln… ¡quería verlo! ¡Quería abrazarlo y besarlo y…! Pero primero –por eso quisiera agradecerle a él y a mi hermana Lynn, ya que ellos fueron los que más me han apoyado para volverme… ¡la Señorita Rosada y Perfecta!

-Ya veo… Bueno. ¡Felicitaciones nuevamente, Lola Loud! –comentó la presentadora volviendo a aplaudirle, junto a todo el público.

-Gracias. Muchas gracias. Este es todo un honor. Pero, si me disculpan, debo ir a ver a mis hermanos –específicamente a Lincoln –para agradecerles en persona y demostrarles que su esfuerzo y fe… en mi… no fue en vano

Dicho eso se retiró lentamente con mil manos aplaudiendo detrás de ella. Y apenas cruzo el telón, quiso correr a buscar a Lincoln… pero se detuvo un momento para ver a la pelirroja que había conseguido el segundo lugar. La vio… y usando un gesto nuevo aprendido de su hermana Luna… velozmente le saco el dedo del medio, y luego corrió, dejando atrás a una perpleja y molesta Lindsey quien, desde ese momento, se declaró su eterna rival.

-LINCOLN! ¡LYNN! ¡LO LOGRE! ¡GANE! ¡GANE! GA…ne…

Lola perdió la voz cuando vio al peliblanco y la castaña… a lado de una rubia molesta de una sola ceja, con frenillos, con lentes y cuya adolescencia no había sido amable con su granoso rostro… y con un hombre aún más molesto detrás de ellos, a quien ahora si le creerían que su calvicie prematura era debido al estrés provocado por su hijo y sus nueve hijas… y contando.

El Sr. Lynn, su padre, apuntó directo a Vanzilla y Lola como sus hermanos obedecieron. Al parecer Leni, aunque no la incluyeron para que los cubriera, había querido invitar a Lola a ver su programa favorito junto a ella y Lana, y al no encontrarla alertó a Lori, quien no tardó en darse cuenta que faltaban Lincoln y Lynn también. La mayor de las hijas Loud avisó a su padre, pues no quería preocupar a su mamá sabiendo que tenía un bebe en camino. Por suerte para los señores Loud, la pequeña Lily estaría una semana más en el vientre, y después de dejar a su esposa en casa, recriminó a Lori con su silencio y un gesto de decepción. Lo mismo hizo Lori con sus hermanos menores que se habían fugado, solo que ella si hablo.

Los reprendió por hacerla preocupar y sus padres, enfatizando que, para su madre, estando está embarazada, podía ser muy peligroso sentirse tan preocupada como la hicieron sentir. Lola se sintió abrumada por la culpa al saber que le hizo daño a su mamá y a su hermanita que estaba en camino. Luego fue el turno de Lincoln y Lynn.

-Especialmente tú, Lynn, ¿Cómo pudiste ser tan tarada para dejarte convencer por una niña? Eres mayor que ella y que Lincoln, ¿qué no te pusiste pensar en su bienestar? Si algo les hubiera pasado… ¡seria tu culpa! ¡Literalmente fuiste una estúpida e incompetente idio…!

-Ya basta! –gritó Lincoln interrumpiéndola abruptamente, dejando impactadas a sus tres hermanas –No le hables así! ¡Ella no tuvo la culpa de nada! ¡Fui yo quien planeo todo esto! Si de algo tiene la culpa Lynn… es de ser buena hermana

-Lincoln…–susurró Lynn.

-De… qué demonios hablas… Lincoln? –gruñó Lori.

-Yo fui quien convenció a Lola de ir a su certamen y a las demás para que me ayudaran

- ¿Por qué? –cuestionó la mayor.

-Porque…. Porque…–realmente le avergonzaba decirlo, pero fue firme –porque quería impresionar a Lynn

- ¡¿Qué?! –preguntó la deportista, mientras Lori esperaba una explicación más detallada con el ceño fruncido.

-Lynn siempre me ha apoyado… y estuvo ahí a mi lado cuando me sentía triste o necesitaba ayuda. Así que creí que si actuaba de esa forma con mis hermanas menores… ella estaría orgullosa de mi…–dijo avergonzado por sus palabras. Sin embargo… –Sin embargo, me di cuenta de algo… y es que Lynn realmente se preocupa por mí. Y lo sé, porque realmente me preocupé de la misma forma por Lola en el certamen. Cuando vi a Lola en cada fase del certamen, dejo de importarme impresionar a Lynn. Lo único que me interesaba era que Lola consiguiera la victoria. Y fue cuando noté que, todo lo que hice, desde un principio, era para eso… por eso… por Lola, ¡para verla… contenta!

Lola no lo resistió más, quería hacerlo desde que consiguió la victoria para él, así que saltó a los brazos de su hermano y se puso a llorar de alegría en su pecho.

-Linky… Linky… ga...gane…gane…gracias…gracias a ti

-Es verdad, no te felicite como se debe –le dijo devolviéndole el abrazo –Estuviste hermosa, Lola. ¡Felicidades, Señorita Rosada y Perfecta! Lo lograste y no fue gracias a mí. Fuiste tú quien bailo como toda una princesa

-No seas tan modesto, hermanito –dijo sonriente la deportista golpeándolo suavemente en un hombro, para luego abrazarlo por la espalda –Tú también mereces felicitaciones. Hoy te convertiste en un hermano mayor. Y uno bastante listo, creo que ni yo podría haber armado un plan tan rápido como lo hiciste que, pese a sus fallos… logro el objetivo –pasó su mirada a Lola –Felicidades, Señorita de las Rosas, estuviste… ¿cómo lo dirías tú?... Deslumbrante

-Gra…gracias a ti también, Lynn –dijo calmándose un poco –y es… Señorita Rosada y Perfecta –eso ultimo tono fue bastante distinto a la una dulce voz.

Lola estaba más que feliz y no quería que ese momento acabara.

- ¿Y crees que decir esas estúpidas ridiculeces te salvan o a alguno de ustedes del castigo? –habló Lori disgustada –Ya te lo dije. No importa si tuvieron las mejores intenciones del mundo. Desobedecieron e hicieron que nos lleváramos un susto tremendo. Así que literalmente deja de hacer tiempo hablando absurdas cursilerías y váyanse sus cuartos de una buena vez –ordenó, dándole una fugaz mirada de odio a la deportista.

Las miradas de Lola, Lynn y Lincoln fueron de tristeza, enojo y decepción respectivamente. A la princesa le sonaría injusto, pero no tenían opción. Lynn fue la primera en entrar a su habitación no dejando de mirar a los ojos de Lori con odio. Y luego fue Lincoln quien antes de cerrar su puerta le dijo a su hermana mayor –Lori… Luna, Luan y Lucy solo nos cubrieron… y ha habido veces en las que tú también nos has cubierto y nosotros a ti

La rubia adolescente le dio la espalda al peliblanco –…no prometo nada…

-Gracias –respondió Lincoln antes de cerrar su puerta.

La pequeña rubia se quedó ahí para sin saber que hacer por la tensión del momento –¿Qué estas esperando ahí parada? Entra a tu habitación o tu castigo durara más tiempo –le aclaró su hermana mayor. Lola agacho la cabeza, cerrando y abriendo las manos, queriendo abrazar su hermano, pero finalmente acato la orden y se dispuso a entrar a su habitación.

-Y, Lola…–la detuvo Lori al hacer que voltease –Felicitaciones –le dijo antes de retirarse.

Había sido toda una aventura como las que ya se imaginaba tendrían ella y su familia. Luego de que todo volviera a la normalidad, Lincoln se convirtió en su asistente y muchas veces hasta su entrenador. Con el pasar del tiempo lo requería menos, ella sola podía superar los retos que le interponían, pero cuando necesitara a su hermano sabría que estaría allí para ella. Y aunque en cada certamen daba lo mejor de ella, solamente cuando Lincoln era quien le ayudaba se sentía más decidida a ganar.

Lola no sabía que Lincoln tenía una confianza absoluta en sus habilidades… pero lo sentía. Y correspondía ese sentimiento con la absoluta excelencia… elegancia, gracia, pulcritud, distinción y, por supuesto, con el más sobresaliente galardón que las princesas perfectas podían recibir, la diadema que consiguió el día que ganó por primera vez el certamen Señorita Rosada y Perfecta, y que, de ser posible, nunca se la quitaba, pues la tiara que llevaba con la cabeza bien en alto representaba todo el amor, cariño y aprecio de Lincoln hacia ella.

Y por eso nunca permitiría que Lana se sintiese igual… Sin importar que haya ganado milagrosamente, era obvio que los esfuerzos de Lincoln fueron desperdiciados. La victoria la salvaba de nunca recriminarle haber tomado su lugar, pero no la dejaría ufanarse por ello y más si era una excusa para recibir los cumplidos de su hermano.

No. Sería su gemela, pero no se había ganado el derecho a si quiera imaginar que Lincoln la considerara a su mismo nivel. Que alguien más le diga linda, hermosa o lo que quiera. ¡Pero no Lincoln!

¡Ella era Lola Loud y se había ganado toda esa confianza por parte de Linky con su esfuerzo! ¡Cada cumplido y alago era bien merecido, ya que cumplía todas las expectativas que Linky tenía de ella! ¡Y el día que fallara, se quitaría esa diadema y no se la volvería a poner hasta cumplirle a SU LINKY!

Porque es suyo…

Y de nadie más…

-Si lo soy! –gritó Lana, sacando a Lola de sus recuerdos –¡Si soy linda para Lincoln! –exclamó con decisión. Pero solo logro hacer enfadar a Lola.

- "Lana!" ¡No! ¡No lo eres! –le respondió fastidiada.

-Si lo soy!

-No lo eres!

-Que sí!

-Que no!

-Que sí!

-Que no!

Y mientras las gemelas Loud peleaban…

- "Lucy, eres más bonita que mi novia… y por eso yo… y por eso yo te ilustré" –su flequillo ya ocultaba la mitad de su cara, pero no ocultaría por completo su sonrojo.

-Estornudo… –la gótica no era buena actuando, pero servía como excusa para cubrir su sonrojado rostro con su antebrazo. Nunca se imaginó a Lincoln mostrándole aquel retrato de tal manera, hasta ahora. Y pese a que solo era una situación ficticia el escenario que imaginaba, sabía que el hermoso dibujo era real. No creyó que sumarle esas palabras pusieran sus emociones a flor de su pálida piel… como aquel día.

-Que eshtornudo para mash fingido

-…

-…

Una pequeña y molestosa voz detuvo su recuerdo.

-Obviamente shus mentesh inferioresh no pueden con una shituashión tan mal planteada como la que propusho Leni. Puesh verán, en el shupueshto casho en que Lincoln le hubiera dicho a Lynn "que esh másh bonita que su novia", shería, y solo funcionaria, en el casho que la recordara como shu hermana, y no como una eshtraña, el mishmo prinshipio she aplica a noshotrash. Shiertamente el Lincoln shin amneshia, o Lincoln normal, no le diría esho a Lynn ni a ninguna de noshotras por cueshtiones de normash shociales o que no eshistieshe el eshenario en el cual nosh pudiera deshir algo como esho

-…

-…

-Lincoln diciéndote que eres más bonita que su novia –comentó Lucy rápidamente.

La pequeña científica se tomó unos segundos. Cerro los ojos e inhalo lentamente. El aire que en entro por su nariz fue conducido a través de las vías respiratorias hasta los alveolos, donde se produjo un intercambio de gases, el oxígeno paso por la sangre siendo transportado hacia todas las células y, finalmente, el anhídrido carbónico (CO2), o dióxido de carbono, que produjeron las células fue transportado hacia sus pulmones para su posterior eliminación por medio de la exhalación.

Libero el aire pasivamente, abrió los ojos, y se acomodó los lentes, sus labios inferiores y superiores se desplegaron y, como si se tratase una cordialidad para poder responder, levanto su mano y articulo su respuesta.

-Ashu…-estornudó cubriéndose con el brazo de su suéter verde.

-…

-Dishculpa… pareshe que mish alergiash por temporada han shido reactivadash –comentó… sin descubrirse el rostro. Hasta que sintió disminuir el calor en sus mejillas por medio de una técnica mental –"Piensha en otra cosha, piensha en otra cosha, piensha en otra cosha…" En fin, como vesh, mentalishar a mi unidad fraternal mayor número 4 conoshida como Lincoln hashiendo un cumplido, o "piropo", a mi pershona, no me afecta en lo mash mínimo a diferenshia de ushtedes –finalizó con una sonrisa de superioridad ante Lucy.

-Suspiro…

-Buen reto, pero debiste tomar en cuenta que, una mente superior como yo no expone emociones ante banalidades como un simple…

-Pensar que Lincoln una vez dijo que tu molesto shisheo le parecía lindo –volvió a hablar con rapidez, solo que esta vez tomo el brazo de Lisa para que no pudiera encubrir lo obvio.

-A…shu…? –vio a su hermana molesta por la reacción que le provoco y las palabras que le dijo –inventashte esho?!

-Estas sonrojada?

-Grrr…–gruñó aún más roja que antes.

-ja…ja…ja…ja…ja…

-Lincoln dishiéndote que tus shuspirosh son lindosh! –ahora fue el turno de Lucy para sonrojarse.

Y captando el mensaje de la enana, ¡comenzó la guerra!

Entonces, Lucy y Lisa encarnaron una feroz batalla. La fría poetisa y la estoica científica sabían lo que ruborizarse significaría mientras una a la otra se atacaban con cumplidos que empezaban con "Lincoln diciéndote…" …. Tristemente ninguna de las dos tenía afinidad con los simpáticos modismos, por lo que…

-Lincoln diciéndote… que tu cabello desarreglado no es feo!

-Lincoln dishiéndote… que tu palidesh no esh enfermisha!

-Lincoln diciéndote… que le gustas sin lentes!

-Grrr! –Lisa sintió sus mejillas acaloradas mientras tomaba sus antejos con una repentinas e ilógicas ganas de quitárselos –Lincoln dishiéndote… que… le gushtash shin tu flequillo!

El contraataque de la menor fue efectivo. Lucy quería levantarse el cabello que ocultaba sus ojos al mismo tiempo que su rostro manifestaba un rubor aún más intenso que antes. Aunque en la pelinegra no se pudiera notar, tanto la castaña como ella, tenían los ojos entrecerrados observándose enfurecidas y abochornadas por las "palabras de Lincoln".

Rita veía a sus hijas sin hacer ninguna expresión. Ellas estaban teniendo su propia conversación saliéndose, pero a su vez basándose en el tema… como siempre. Suspiró tranquilamente, y escuchar lo que decían sus hijas le saco una sonrisa. Si bien era cierto que estos instantes que una de sus hijas pensara en su hermano de forma romántica la sacaba de sus casillas, a diferencia de ella, sus pequeñas no lo hacían con inmoralidad y depravación, sino más bien con curiosidad y dulzura. Logró calmar sus ansias e ideas formadas, sacando de momento las absurdas y pervertidas ideas de su cabeza, mientras observaba alegremente a sus pequeñas Loud sin prestarle la atención que requería al asunto.

-Entonces… Lynn es mi hermana, ¿no es así? –la voz de su hijo habló, a lo que giro la cabeza con preocupación, encontrándose con el chico ocultando su mirada en el cielo. No era como quería… pero honestamente no sabría cómo decírselo. Así que asintió con la cabeza para confirmarle.

El rojo en el rostro de las hermanas que lo tenían desapareció al notar que su hermano se había enterado finalmente, y ahora su atención se centraba en la que se había vuelto la reacción más esperada del momento.

Y ahí estaba, con la mirada levantada, los ojos del peliblanco yacían ocultos del mundo a su alrededor, pero, aunque se pudiesen ver… estarían completamente cerrados. Caminaba lentamente, sintiendo el ardiente asfalto bajo sus pies descalzos. Avanzando, pasó por un lado de Lynn y siguió hasta estar a una buena distancia de todos los que lo observaban.

- ¿Mamá… que sucede aquí? ¿Por qué Lincoln…? –la deportista, aun pasmada por las palabras de su hermano, quería que alguien le dijera por qué Lincoln actuaba así. Y no era la única.

-En resumen, hija, Lincoln tiene amnesia… no te recuerda ni a ti… ni a nadie. Y antes de que preguntes… fue por algo que nosotras dijimos que Lincoln malentendió y pensó que tú eras su novia

-Lincoln… perdió la memoria? –y fue su culpa.

Lo observaba.

Lo observaban.

Lo observas…

Lleva su mano derecha hacia su rostro y con ella oculta uno de sus ojos, restriega sus dedos sobre su frente. Abre su boca con toda la intención de gritar, pero solo muerde fuertemente la parte dorsal de su propia mano hasta dejar marcada su piel. Se queda viendo un rato la lesión auto infligida, luego gira la mano herida, pasa su lengua por sobre la palma de esta, deja una visible cantidad de saliva en ella, y la utiliza para remarcar su particular peinado. Parte de los mechones que forman su flequillo tirando toda su nevada cabellera hacia atrás…

No es natural en Lincoln…

No es Lincoln…

.

.

.

¿Por eso no le prestas atención?

¿Más bonita que su novia…?

Más bonita que su novia…

Ella lo era...

Él se lo dijo…

…Lincoln…

…se lo dijo…

-Lo…Lori… Lodi! –no importaba si le gritaba. Esa vocecita con la que apenas podía pronunciar la "r" de vez en cuando siempre lograba enternecerla.

- ¿Qué pasa, Linky? –volteó al llamado de su hermano y se arrodillo para estar a la altura de este. Le encantaba hacer eso, acercarse mucho su hermanito, ya que cuando lo hacia su pequeño Lincoln se encogía adorablemente, se sonrojaba y no podía verla a los ojos, y eso la ponía más que contenta. Solamente ella conseguía ese efecto en Lincoln y eso la hacía sentir especial. Y no era la única forma de conseguir esa sensación que le encantaba tanto. También le encantaba ponerse detrás de la puerta de la habitación de Lincoln cada noche antes de dormir, solo para escuchar como el niño le pedía a mamá para que le dijera que fuera ella misma la que le diera las buenas noches, para luego correr a su habitación y fingir estar leyendo o estudiando hasta que su madre llegara y se lo dijera.

Y ni hablar de cuando se le ocurrió un buen truco para hacerlo comer. Ver como hacía un puchero cuando le daba a escoger entre desayunar helado con chispas de chocolate en lugar de avena… o terminarse la avena y recibir besos en las mejillas de su parte. Aquello se volvió incluso más especial cuando vio a su madre intentar el mismo truco y no funcionar.

Solo con ella funcionaba.

Obviamente no hacía que Lincoln se ganara su afecto. El cariño que sentía por Lincoln era incondicional. Y solo lo "chantajeaba" con su afecto para enseñarle a diferenciar el bien del mal, ser responsable, ser honesto, ser amable, caballeroso… y por lo que le demostraba, literalmente algún día seria el chico perfecto.

-Lincoln, no puedes besarme en los labios

- ¿Pod qué?

- ¿Por qué somos hermanos? Y los hermanos no pueden besarse en los labios

-Entonces… Entonces, ya no quiedo ser tu… –lo interrumpió poniéndole un dedo sobre los labios.

-Lincoln… no quiero escuchar, ni quiero que digas algo que sé que no sientes…–le dijo entristecida por ver el rostro decaído de su hermano.

-Lincoln…besar en los labios… es algo que harás algún día con una chica realmente especial

-Pero tú edes una chica especial…

-Pero no soy la única…

-Pero Leni, Luna, Luan y Lynn también son mis hermanas… y no son tan especiales como tu…–otra vez se sentía enternecida, pero…

- Lincoln… recuerda…

-Ya se… no puedo tener hermanas favoritas…

Lori sabía que debía hacerle entender a Lincoln de alguna manera que lo que pedía era incorrecto, aunque claro sin herir sus sentimientos, y pensó en un plan.

-Espérame aquí, Lincoln, vuelvo en un rato –Lo bueno era que sus padres se habían llevado a sus hermanas al supermercado, dejando a ella con Lincoln debido a que este último se había dormido, lo cual los dejaba solos y así no tendría que dar explicaciones sobre el plan que estaba llevando a cabo.

Entro a su habitación y rápidamente se quitó los zapatos y las medias para ponerse unas sandalias, y encima de su ropa uno de los vestidos verdes de Leni y una de sus chaquetas. Se hizo un par de coletas, se puso unos lentes de sol y su sombrero de playa.

-Y para finalizar…–dijo emocionada por como esta quedado su nuevo estilo para su hermano, antes de tomar el lápiz labial casi agotado que le había dado su madre después de tanta insistencia, para aplicárselo, tomando un poco del tinte con su dedo índice y recorriendo levemente sus labios.

-Ya estoy lista para Lincoln –dijo contenta mientras se veía en el espejo, para ver si le faltaba algún detalle –ni yo me reconocería. Ahora la voz… Hola, Lincoln… ejem… Hola, Linky… Hola, pequeño…–con ese tono tan suave, seguramente engañaría a Lincoln –Es la hora

Tal y como le dijo, Lincoln la esperaba. Volvió a revisarse para que no hubiera nada que le diera una pista a su hermano de que era ella y después de respirar profundamente, comenzó a caminar con elegancia hacia el peliblanco.

-Hola, pequeño…

- ¡¿Eh?! ¿Quién eres tú?

- "Funcionó" Soy una de las amigas de tu hermana Lori. Así que no tienes que preocuparte, no soy ninguna extraña, Lincoln

-Si en verdad eres amiga de Lori, entonces dime algo que ella te haya dicho sobre mí –le dijo Lincoln desconfiado, lo cual estaba muy bien, porque, a pesar de que le había enseñado a no hablar con extraños, él solo dedujo que no basta con que alguien le diga que te conoce para confiar en esa persona.

-Eso será fácil, porque Lori siempre me habla de ti... Bueno, sé que solo comes tu avena todas las mañanas, porque así te ganas un abrazo de Lori. Sé que cuando te lastimas solo los cuidados de Lori pueden curarte. Y sé que quieres que tu primer beso sea con una chica especial…

-Está bien…–dijo un poco menos desconfiado –y cómo te llamas?

-Mi nombre es Lo…–oh… oh… olvido el nombre. ¡Que tonta! –Lo… amm….

-Lo…an?

-Esto… Sí. ¡Loan! Mi nombre es Loan…

-Y… Loan… a qué viniste?

-Vine porque Lori me dijo que querías darle tu primer beso en los labios a una chica especial…y aquí estoy… yo soy una chica especial y vine para darte tu primer beso en los labios

-Pero…Pero… no eres Lori

-Pero a Lori no puedes besarla… Además, yo soy especial

-Pero no para mi…

-…

-Tu no me has cuidado cuando estuve enfermo… ni me disté de comer a cambio del abrazo más cálido del mundo… ni has tenido que venir hasta mi habitación para darme las buenas noches… ni me has alegrado cuando estuve triste…. no me has querido… como me quiere Lodi…

La mente… tu mente… Lori se había quedado en blanco… y de repente…

- "No…"

- "¿En qué estoy pensando?"

- "No quiero… No quiero… No puedo hacerle esto a Lincoln…"

- "¡No!"

- "¡Tienes que…! ¡Sin importar cuánto le duela…!"

- "¿Le dolerá?"

- "Le dolerá… sí hago esto le dolerá…"

- "Lo lastimará…"

- "No puedo hacerle esto…"

- "Si literalmente se me acaba de confesar"

No querías hacerlo…. No querías hacerlo… no podías hacerle eso a Lincoln… pero aun así tenías que… sin importar cuánto le doliera… sin importar que lo lastimara… sin importar que muy dentro de ti…

ya no querías ser su….

- "Entonces, así es como te sientes, Lincoln...

duele"

Pero ya no dolería… ¿verdad?

Sí le demostraba que podía sentir un amor distinto al que estaba sintiendo… uno posible… no tenía que ser más grande que el que sentía por ella o más pequeño…

Un amor que se puede dar…

Para eso era todo esto del disfraz… ¡era su hermana mayor! Y no dejaría que Lincoln sintiera algo que…

- "En verdad… ¿no siente?"

- ¿Loan, estas bien? Estas llorando

-Oh! Lo sien…ejem… lo siento –dijo volviendo a retomar su voz actuada –es solo que tus palabras fueron tan hermosas que me hicieron llorar…

-Oh… lo siento…

-No te disculpes… es bueno que seas sincero con tus sentimientos…

No lo haría.

-Creo… creo que será mejor que me vaya. Me gustó conocerte, Lincoln…

No se lo robaría y tampoco lo presionaría.

-Espero que algún día…

Había decidido que no lo lastimaría…

-…puedas darle tu primer beso a ese alguien especial…

Y aun así lo hiciste...

-Así como Lori lo hizo… "¿Qué acabas de decir?"

-…qu…qu…que…? –tartamudeó Lincoln.

-Dije… así como Lori lo hizo… "¿Qué estás diciendo?!" Cuando le dio su primer beso… a ese alguien especial... "Nada de eso es cierto! ¡¿Por qué estás mintiéndole así?!"

No tenía idea… al igual que no imaginaba que pensamientos pasaban por la cabeza del peliblanco, que sentimientos... Esa parte del recuerdo, no tenía sonido. Ella le dijo algo… Lincoln negó con la cabeza… ella sonrió, y a la vez que la luz en los ojos de su hermano se extinguía… le hizo una petición…

Y antes de que te dieras cuenta…

"Loan" colocaba sus manos sobre sus rodillas inclinándose hacia delante. Y mientras que Lincoln se sonrojaba a cada centímetro que se acercaba a los labios de la chica, esta última, sin sonrojo alguno, se repetía a sí misma –"No significa nada, no significa nada, no significa nada… Solo que Linc entienda que puede haber más de una chica especial para él, que no sea ninguna de sus hermanas, y con las que sí podrá besarse"

La inexperiencia y la timidez… además de que tuvo que pegar un pequeño saltito para alcanzar sus labios… todo esto consiguió que sus bocas apenas y se rozaran.

Todo que había previsto…

…no sucedió…

Lincoln se había parado de puntillas para alcanzarle…

Si en ese momento te hubieras echado para atrás…

La diferencia entre el tamaño de sus labios no habría provocado que la pequeña boca de Lincoln quedara atrapada en la boca Lori…

Para cuando los pies de Lincoln cedieron, separándolos, había pasado al menos un minuto. Ahora, ambos estaban jadeantes e igual de sonrojados hasta las orejas. Lincoln veía el rostro de "Loan" conmocionado, pensando en los nuevos sentimientos que palpitaban en su pecho…

Sin embargo… "Loan…" ella mantenía los ojos puestos en los labios de Lincoln pensando en una cosa y solo una cosa…

- "Más…"

Y con eso en mente volvió a aprisionar los labios de Lincoln con los suyos, pero esta vez de una manera más intensa, colocando su brazo alrededor de esa pequeña cintura para luego levantarlo a su misma altura y sosteniendo la parte posterior de esa nevada cabellera, para evitar que huyera.

Lo que debió haber sido solo beso se convirtió en algo mucho más profundo, mientras que Lori movía sus labios alrededor de los de su hermano para obtener más de aquella sensación… de tener el dulce más exquisito del mundo en su boca… Aquellos debían ser los más suaves, dulces y literalmente más deliciosos labios que nunca había probado en su vida…

y que Lincoln correspondiera tu amor, lo hizo mejor…

Lincoln… su pequeño e inocente… él solo se estaba dejando llevar… Claramente ambos lo estaban disfrutando…

-Lincoln… –gimió entre besos.

-Lo… Lo… Loan…

¿Qué mier…?

- ¿¡Cómo me llamaste!?

El pequeño peliblanco retrocedió asustadizo, y su temor aumento al darse cuenta que no podía huir del agarre de la chica. Miro a todos lados, antes de volver al rostro furioso "Loan" que le hizo responder tartamudeando –Lo…Loan… ¿Que… que no es ese tu… tu no… nombre?

-Ah…. Si…–rayos, se había salido del personaje… Pero ¿quién podría culparla? Es decir…. ¿Te gustaría que cuando estés besando a un chico y dijeras su nombre el dijera el nombre de otra chica que no eres tú?! Porque para ser la primera vez que le pasaba, no le había gustado para nada.

–Yo… soy… Loan… y… ¡y ya me voy! –dijo antes de rápida pero cuidadosamente soltar a Lincoln y salir corriendo por las escaleras hacia su cuarto Lincoln la llamó.

-Espera!

-Q…Q…Que?

-Si nos besamos… entonces…. ¿E… Eres mi…mi… novia?!

-Ahh... esto… si! ¡Soy tu novia! –ni si quiera pensó su respuesta, solo hablo por hablar, para luego volver a correr. Su plan no había salido como quería…. A decir verdad, había salido muy mal. Se suponía que debía enseñarle a Lincoln a que solo podía besar en la boca a alguien que no fuera ella o alguna de sus hermanas, pero…–Espera…. Literalmente fue lo que hice… entonces, ¿por qué siento que me equivoque?

En ese momento pudo pensar mejor todo lo sucedió, pero debía cambiarse y volver con su hermano… Además de decirle que guardara el secreto de que trajo a una "amiga" a la casa… junto con otros detalles.

Y así fue. Por suerte lo hizo prometerle no decirle a nadie de su primer beso justo antes de que llegara su familia. Y llegada la noche…

-Y bien… que te pareció mi amiga Loan? –preguntó curiosa por saber lo que su hermano pensaba de la experiencia –me conto que te dio su primer beso… te…te gustó?

-Si… me gustó –dijo peliblanco sonrojándose –sus labios eran suaves… y tenían sabor a fresa… aunque no sé por qué se enojó al final…. Quizás mis labios sabían feos…

-Lincoln…–dijo compasiva –no fue nada de eso… ella me contó que se alteró porque creyó oírte decir otro nombre que no era el de ella. Besar a una persona y decir el nombre de otra es algo muy grosero, y molesta a cualquiera. No fue que no le gustaran tus labios… es más… me dijo que tenían el sabor más delicioso que había probado en su vida

-Enserio? –Lori vio cómo su hermano se alegraba, lo cual la puso contenta, además de estar sonrojada por el recuerdo.

-Si… pero dime más… no te pareció linda?

-Sí, pero…

-Pero que…?

-Es que… le pedí que fuera mi novia…. Y acepto…

-Y hay algo de malo en eso?

Además de que ahora tendría que buscar excusas para desaparecer, buscar la forma de disfrazarse y hacer muchas cosas que no tendría que de haber pensado mejor su "plan".

Torpe.

-No… sino que… siento que debería ser la chica más linda para mí, ya que es mi novia…

-Y no es linda para ti? –gruñó molesta la rubia.

-Sí, lo es…. Solo que… no más que tu… Me dijiste que no dijera nada que no sentía, pero esto es lo que siento….

Lori se sorprendió por la revelación, sentía su corazón latir más rápido y al mismo tiempo que sus mejillas se llenaban de un rojizo color, cuando escucho a Lincoln decir…

-Lodi… eres más bonita que mi novia…

.

.

.

Loan…

Loan…

…pero que nombre para más bonito… si alguna vez llegara a ser madre… su primera hija se llamaría así…

Loan…

Solo tendría que recordarlo para que no lo olvidase…

Solo tenía que recordar….

Recordar…

Recordar…

- "Lori, saluda a tu nuevo hermano"

- "No me suelta…"

- "Por qué lloras?"

- "Niñas! Lincoln dijo su primera palabra!"

- "Lodi! Lodi!"

- "¡¿Por qué Lincoln solo te quiere a ti?!"

- "Te leeré un cuento si juegas con Leni todo el día mañana, ¿ok?"

- "No puedes tener una favorita… me sentiré mal si solo me quieres a mí. Tú debes querernos a todas, porque todas te queremos a ti…"

- "¡Mida mi dibujo, Lodi! ¡Estamos todos juntos!"

- "No sé qué le hiciste, hermana, pero Lincoln está usando cada momento del día para ayudarnos. ¡Y es bastante genial!"

- "Eres la mejor hermana de todas y quiero que tus amigas lo sepan!"

- "Lincoln! ¡Ya cállate! ¡Me estas avergonzando frente a mis amigas!"

- "Lincoln, yo… realmente lo siento"

- "No te preocupes, te dejare en paz. Ahora le diré a Lynn lo que te decía a ti. A ella no le molesta"

- "Lincoln, vine a darte las buenas…"

- "Ves, Lincoln, dormir en la misma cama y abrazarnos te quita el frio"

- "Gracias, Lynn, ahora estoy calientito. Te quiero, Lynn, buenas noches"

- "Yo también te quiero, Lincoln. Buenas noches"

- "Lincoln te traje pastel y…"

- "Lincoln! ¡Mira, junte nuestras rebanadas del pastel y ahora tenemos una más grande para los dos!"

- "¡Eso es increíble, Luan!"

- "Ahora di: Ahh…"

- "Jajajaja… Luan, no soy un bebe"

- "Lincoln! Tu brazo es sangran…"

- "Shhh… Lori, no lo digas en voz alta, Leni está mejorando, y no quiero que deje de confeccionar porque piense que me está lastimando… mucho"

- "Aun así debo tratar tus…"

- "Lincoln, que te paso en los brazos!?"

- "Ehh… temporada de mosquitos?"

- "Te curare a mi habitación"

- "Está bien, Lynn, pero no me aprietes el brazo herido"

- "No recibiste la nota que le di a Lori para ti? De seguro lo olvido. No importa. La nota decía que vinieras a mi habitación porque quería darte un obsequio por ser tan buena hermana conmigo, Lynn…. Taran"

- "Lincoln… esto es…"

- "Recordé que hace mucho me enseñaron a que no podía tener una hermana favorita… Así que te conseguí esto para que sepas que, aunque para mí Lola sea la mejor… ¡tú siempre serás mi número 1! ¡Adelante, póntelo!"

- "Lincoln… esta increíble, pero… ¿Cómo supiste que el rojo era mi color favorito?"

- "Supongo que… porque pasamos mucho tiempo juntos… aprendí muchas de las cosas que te gustan"

- "Gracias, Lincoln. No gastaste mucho, ¿verdad?"

- "Digamos que fue un favor que me gane"

- "Y tiene que ver con los vendajes del otro día? Jajajajaja…"

- "Lynn, no has visto a Lincoln. Esta noche hace frio y pensé en llevarle un manta extra, ya sabes, porque duerme solo"

- "No será necesario, Lori. Está durmiendo con Lola y Lana. Míralos, se ven adorables"

- "Si…"

- "Sabes? Me gusta pensar que Lincoln aprende de mi a ser una mejor persona"

- "Lo único que aprende de ti es a ser desobediente"

- "Y tu que le enseñaste? ¿A dejar que tu hermanita pierda una oportunidad por la que se esforzó tanto? ¿O a delatarlo en lugar de al menos cubrirlo?"

- "Yo he sido mejor influencia para Lincoln, antes que tú, yo era quien le enseñaba a comportarse y siempre querer a su familia"

- "Aunque su familia no lo quiera, ¿no es así? O crees que ya olvidé el día en que Lincoln quiso decirte lo buena hermana que eras, y tú le gritaste que te avergonzaba, solo para quedar bien con un monto de tontas a las que llamas amigas"

- "Al menos yo tengo amigas! ¿Qué tienes tú?

- "Yo tengo a Lincoln"

- "Mira… Roberto?"

- "Puedes decirme Bobby"

- "Bobby, pareces un chico agradable, pero ahora no tengo tiempo. Debo ir a recoger a mis hermanas y hermano"

- "Oh… está bien. Te entiendo, yo también tengo una hermana a la cual debo cuidar"

- "Una hermana menor?"

- "Si. Se llama Ronnie Anne"

- "Y qué edad tiene?"

- "Lincoln! ¡Literalmente iras a esa cita y harás sentir a Ronnie Anne como la chica más especial del planeta!"

- "Segura que una disculpa no sería…?"

- "ROAH!"

- "Iré por mis pantalones caqui!" –amenazarlo con lanzare el sillón de la sala, tal vez era un poco excesivo. Pero no dejaría que arruinara las cosas con Bobby y su hermana.

Cuando le dijo que era Ronnie la que lo molestaba, no pudo estar más contenta. Cuando lo golpeo… las cosas no debieron suceder así. Que le hubiera correspondido aquel día hubiera evitado tantos problemas. Pero que más daba si al final todo resulto bien. Lo importante era que Lincoln estaba diciendo cosas muy lindas sobre Ronnie, y tal vez… algún día…

- "Pero como me dijo alguien. Las acciones valen más que las palabras…"–la besó…

como de seguro la está besando ahora…

Era la misma sensación de aquel día. No debía ser nada importante. Seguramente eran los "celos de hermana". No importaba… si Lincoln era feliz…

…con ella.

- "LINCOLN HIZO ALGO QUE NO TE GUSTO! ¡Y LA ÚNICA MANERA QUE ENCONTRÓ PARA QUE LO PERDONARAS FUE VOLVERSE EL NOVIO DE ESA…!

*SLAP* Ya estaba harta de Lynn. ¡¿Si se atrevía a decir o hacer algo que lo arruinara todo…?!

- "DE ESA PERRA!"

¡Ya no se lo iba a permitir!

*PUM* "¿QUIEN TE HAS CREÍDO?!"

*PUM* "SIEMPRE DESAFIÁNDOME!"

*PUM* "¿CREES QUE SABES LO QUE ES MEJOR PARA LINCOLN?!"

*PUM* "YO SE LO MEJOR PARA LINCOLN!"

*PUM* "Y LO MEJOR PARA LINCOLN…!"

*PUM* "¡SOY YO!"

*PUM* "TIENE UNA NOVIA! ¡Y ES GRACIAS A MI!"

*PUM* "YO LO CONSEGUÍ! ¡TU NO!"

*PUM* "YO LO ALEGRO! ¡TU NO!"

*PUM* "ESTA VEZ YO HICE FELIZ A LINCOLN!"

"Y ESTA VEZ…"

-RAAAAHHHHH! "NO DEJARE QUE ME LO QUITES!"

- "LORI! DETEN…!"

*PUM*

-Linc…-no… no…–Lincoln! –¿qué hice? ¡¿Que hice?! –No… no, por favor… no… –no Lincoln… no quise hacerlo… No… te vayas… no te alejes. Por fin hice las cosas bien… no me dejes de nuevo… ven… ven… y… y… te prometo… te prometo cuidar de ti… qué…quédate conmigo… Lincoln…

Todo lo que hice fue para hacerte feliz… como cuando éramos niños. ¿Te acuerdas? Yo te cuidaba cuando te lastimabas… yo… yo era tu hermana favorita… tú y yo siempre la pasábamos bien juntos. Puede ser así otra vez. Pero tienes que volver conmigo, ¿sí? Si vienes nunca más te hare daño. Te cuidare siempre, no tienes por qué irte… no retrocedas… no…

¡NO VAYAS A LOS BRAZOS DE LYNN!

–"Lincoln… "

¡LINCOLN, FUE UN ACCIDENTE! ELLAS TE HACEN DAÑO AL PROPÓSITO, ¡YO NO! ¡YO SOLO ME EQUIVOQUE! ¿POR QUÉ NO PUEDES PERDONARME?!

- "Solo fue un mal sueño, Lori"

- "Li…L..Li…Linc…"

- "Tu serias incapaz de hacerme esto…"

La… la mitad del rostro de Lincoln… estaba vendada…

- "Lo de mi ojo fue un accidente que paso en la escuela"

- "Linc…Linc…"

- "Tranquila, Lori…"

- "Tu sientes celos de Bobby?"

- "¿Qué?"

- "¿Estas celoso de que tenga novio?"

- "No… ¿por qué lo estaría?"

- "¿Sientes que lo quiero más a él que a ti? "

- "¿Lo quieres más a él que a mí?"

- "No!"

- "Entonces…"

- "Es solo que… siento que ya no pasamos el tiempo juntos"

- "Pero si lo hacemos casi todos los días. No hay un solo día en que no nos metamos en problemas con los experimentos de Lisa, algún evento de Luna o Lola. O cuando vamos a los partidos de Lynn…"

- "No me refiero a eso! Sino… a… a tiempo solos tú y yo"

- "Pero… que haríamos?"

Pero que tonta era. Obviamente Lincoln jamás se sentiría abandonado, porque le había enseñado a ser una buena persona que se rodeara de buenos amistades y siempre tener a las personas más importantes a su lado, y también le enseño a alejarse de aquellas malas personas que lo lastimaban…

Como tú, Lodi.

Como si se tratara de una espectadora, Lori veía imagen tras imagen de sus momentos a lado de Lincoln. Solos, juntos o en familia, y mientras aparecían más imágenes poco a poco aparecía menos ella o Lincoln.

De pronto apareció en un lugar rodeada de oscuridad, vio a todos lados buscando saber dónde estaba, pero no había nada hasta que escucho un ligero llanto provenir de detrás de ella. Se giró y encontró al pequeño Lincoln corriendo hacia ella, llorando con el rostro empapado en lágrimas.

Sin dudarlo un segundo corrió hacia él y abrió los brazos para recibir a su lastimado hermano, pero al lanzarse para abrazarlo… simplemente lo atravesó como si no estuviera allí y cayó fuertemente en el suelo.

Ignoro el dolor y se giró para saber dónde había quedado Lincoln. Y al encontrarlo vio como el susodicho se lanzaba a los brazos de Lynn, quien lo recibía con un cálido abrazo… llenando la carita de Lincoln con besos… para luego tomarlo de la mano y correr lo más lejos posible.

Lori se levantó y fue tras de ellos, parecían dirigirse a una luz muy radiante y cegadora, pero sin importar cuanto le lastimase los ojos no perdería a Lincoln de vista.

Aquella luz la rodeo y a sus hermanos por completo, transformando a estos últimos en el Lincoln actual de 11 que al mirarla hizo que se detuviera.

-Lincoln…

Apenas susurro su nombre el peliblanco comenzó a correr hacia ella.

-Lori –escucho tenuemente como la llamaba.

-Lincoln…

Estaba volviendo… su Lincoln por fin estaba volviendo…

-Lori…

Eso era lo único que deseaba…

-Lori…

Que Lincoln volviera…con ella…

Es gracioso, tanto haberlo perseguido y ahora él venía por ella…

-Lori…

Ya no tenía que correr más…

-Lori…

Ya solo tenía que esperar…

-Lori…

Sentía una sensación tan familiar… que hacía que…

-Lori…!

Como…. Como el final de un día lleno de juegos con Lincoln…

-Lori!

Donde lo único que quedaba hacer junto a Lincoln era…

-LORI!

…descansar…

-LODI!

Lori colapso y su cuerpo cayó lentamente hacia el pavimento…

.

.

.

-…?

No comprendía que lo estaba obligando, pero, de un segundo a otro, sintió con todas sus fuerzas que debía mirar hacia atrás. Extrañado de sí mismo, lo hizo, encontrándose con una de las señoritas Loud, la cual levantaba su mano hacia él… y… empezaba… a cerrar los ojos... y…

-…!

Antes de que otro pensamiento cruzara por su mente, su cuerpo ya se encontraba en el aire lazándose hacia ella.

Rasgo la piel expuesta de su espalda al derrapar sobre el asfalto, pero logró atraparla a centímetros de que tocara el suelo, llamado la atención de todos, quienes lo siguieron con la vista más no supieron hacia donde se arrojaba sino hasta que éste ya tenía la cabeza de su hermana mayor sobre su pecho, abrazando todo lo que podía del cuerpo de Lori con tal de protegerlo.

-HIJA! –gritaron los padres al verla desmayada.

-LORI! –exclamaron asustadas las primeras hermanas que se dieron cuenta de lo que repentinamente había sucedido.

Pero para él… todo a su alrededor había enmudecido, conmocionado por su involuntaria reacción… Notó a quien tenía en brazos e instintivamente la llamó por su nombre –L…

Pero… no sabía su nombre…

Leni, Lola, Lana, Lily… esos nombres se le venían a la cabeza y estaba a punto de llamarla por tales… sin embargo, lo mismo que hace unos segundos lo forzó a saltar sin siquiera haberlo pensado, le estaba impidiendo pronunciarlos…

Y no solo eso, lo presionaba para que recordara el nombre de la señorita Loud desfallecida en sus brazos, provocando que le sangrara la nariz por la tensión que ponía este… ¿sentimiento…? Inexplicable… en su dañado cerebro.

No la conocía. No sabía nada de ella. Sin recuerdo alguno de alguien que probablemente sabía todo respecto a él… Y, aun así, una inmensa preocupación e impotencia se apoderaron de su cuerpo… ¿Quién era?... ¿Quién podría ser? ¿Quién podría ser ella para él… para que lo hiciera sentir tanta… desesperación… al punto de…

-…!?

…hacerlo…

-L... L… L…

…derramar…

-…L… Lagrimas?

…sobre el rostro de…

…la señorita Loud.

.

.

.

Rita se lanzó en la cama con brazos y piernas abiertas. Respiró una gran cantidad de aire y lo libero lentamente, cubrió sus ojos con su brazo derecho y luego volvió a repetir la misma acción.

Preferiría gritar, ¡Quería gritar! ¡Y HACERLO MUY FUERTE!

-Lincoln…–susurró.

-Señora Loud… ¿tengo otra hermana de la que deba estar al tanto?

-Lynn –gruñó.

- …no lo es… Li…Li…Li…coln es el no… novio… de Ronnie… él no…

-Lori! –casi gritó.

La jarra de agua rompiéndose sobre la cabeza de su hija, empapando su cabello con agua y cristales rotos.

-Y, extrañamente… Leni…

-Bese a Lincoln en los labios cuando dormía…

Era una madre ausente…

Ella y Lynn casi nunca estaban en casa…

Trabajo…

¿Cómo se les ocurrió traer tantos niños al mundo sino iban a estar al tanto de ellos? Sin importar que tan maduros fueran algunas veces, seguían siendo niños… y no podían culparlos cuando algo como lo que le conto Lori que hizo, sucedía.

Solo una vez, en toda su vida… solo una vez Rita Loud se preguntó a sí misma…

- "¿Qué hubiera pasado… si lo nuestro habría funcionado…

Agnes?"

Y esta era la segunda vez que lo pensaba en casi 20 años de matrimonio.