Capítulo 4

(Advertencia: Este capitulo contiene esenas fuerte, se recomienda discrecion)

Para suerte de Bell y Hephaestus, los regaños de Ouranos no fueron tan severos como se esperaban, además de que, como el peliblanco le había dicho anteriormente a la diosa herrera, el dios Ouranos término no castigándolos gracias a que le debía un gran favor al peliblanco.

Una vez ambos salieron de la sala, se encontraron con Fels, quien en algún momento huyó de la habitación, el cual le notificó al peliblanco que Loki ya había reunido a gran parte de sus altos mandos y se había encargado de que ninguno de los que tenían problemas con Bell se encontrarán en la mansión o en los alrededores.

Con esto, el peliblanco se despidió de la diosa herrera, mientras se ponía la capucha y comenzaba su camino hacia la mansión crepúsculo, él sabía que podía llegar prácticamente en un segundo, pero prefirió caminar lentamente, como una pequeña venganza hacia la diosa.

Mientras caminaba, recordaba la cara de ese dios y las claras intenciones que tenía con Haruhime y Mikoto, debería poner un ojo sobre ellas durante un tiempo, no quería que esos idiotas le hicieran algo, aunque si se atrevían a tocarlas, el bien podría cortarle las manos o tal ves el cuello.

Con un leve movimiento de cabeza, alejo esos pensamientos, al parecer vivir en la mazmorra durante más de un año lo afecto, ciertamente ahora había una parte de él que deseaba sangre y destrucción, solamente esperaba que ningún idiota despertara esa parte o llovería sangre en la ciudad.

El peliblanco se encontraba tan metido en sus pensamientos que ni noto que ya había llegado a la mansión crepúsculo, por lo que terminó chocando con la reja de la entrada, para burla de los guardias que se encontraban ahí, aunque solo bastó con una mirada de parte de Bell para callar sus burlas.

Ya sabiendo de antemano que el peliblanco venía a una reunión con la diosa Loki, los guardias lo dejaron entrar, aun nerviosos por la mirada oscura que les dirigió el chico.

Mientras Bell caminaba por los pasillos de la mansión, recordaba los momentos que pasó en ese mismo lugar, tanto felices como tristes, con un leve movimiento de cabeza alejó esos pensamientos y aceleró su paso hacia la sala de reuniones.

Una vez estuvo frente a la puerta, escuchó las maldiciones que Loki lanzaba al aire gracias a su tardanza, lo que le saco una sonrisa oscura, para seguidamente dar unos golpes en la puerta, las cuales se abrieron lentamente, solo para seguidamente el peliblanco tenga que esquivar una botella que iba a su cabeza.

Bell: Has mejorado tu puntería… (Habló en un tono burlón, aunque su rostro dejaba ver que no estaba para nada contento)

Esto le heló la sangre a todos los presentes, principalmente a Loki, quien juró ver a su hija Hela detrás del peli blanco, esperándola para enviarla al Valhala.

Finn: Al fin llegas Bell… (Habló con una media sonrisa, aunque se podía notar una ligera gota de sudor cayendo por su cien)

Bell: Fels solo me dijo que Loki los estaba reuniendo, no me dijo que tenía que apresurarme… (Habló en un tono plano, mientras caminaba en dirección de la gran mesa redonda que se encontraba al centro de la habitación, donde lo esperaba una silla vacía) Supongo que Loki ya les explicó el motivo de esto… (Hablo mientras miraba a todos los que se encontraban ahí, notando como Riveria y la misma Lefiya les costaba mantener su mirada en él, mientras que Tione solo lo miraba con tristeza) Bien, eso me facilita las cosas…

Después de esto el peliblanco les explicó lo mismo que a Loki, causando reacciones similares a la de la diosa, aunque la que más se vio afectada fue Riveria, quien no lograba aceptar que no podría salvar a Ais.

Bell: Tendrán que tener un ojo sobre ella cuando hagan incursiones en los pisos profundos, mientras más tiempo pasen ahí abajo, más inestable se volverá… Será difícil detenerla si pierde el control y ataca a alguien… (Habló en un tono pensativo, mientras pensaba en pedirle alguna especie de restricción mágica a Hephaestus, sorprendiendose al pensar eso, aunque lo atribuyó a que no quería una media espíritu enloquecida deambulando por la ciudad)

Esto solo causó que la preocupación de los mayores aumentará, principalmente en Riveria, quien se hundía en sus pensamientos buscando una forma de curar a Ais.

Bell: Podríamos encontrar algo que pueda mitigar su corrupción o incluso detenerla… pero es literalmente un suicidio… (Habló recordando su conversación con Aria y lo que definitivamente no tenía que intentar hacer, principalmente porque llegar a ese piso era una muerte segura)

Loki: ¿Qué quieres decir con eso…? (Hablo confundida, solo para recibir una mirada muerta de parte del peliblanco)

Bell: Según Aria, en el Dungeon existe un manantial que puede curar las maldiciones y corrupción incluso de los mismos dioses… (Hablo mientras recordaba las advertencias que le daba la mujer peli dorada cada vez que mencionaba esto)

Riveria: Entonces debemos buscarlo, de seguro podrá curar a Ais… (Habló esperanzada, sintiéndose abrumada al no encontrar una salida para el problema que tenían)

Bell: No es tan fácil… ese manantial se encuentra en el abismo más profundo del Dungeon, en su último piso… el piso 70… bajar ahí es como bajar al inframundo, puedes entrar… pero jamás salir… (Habló en un tono sumamente oscuro, mientras bajaba la mirada, no era que le importara Ais, solo que le preocupaba que alguno de los presentes intentará llegar a ese abismo)

Gareth: Muchos aventureros lograron entrar en los dominios de Hela o de Hades y vivieron para contarlo, debe haber una manera de entrar y salir… (Hablo con seguridad, recordando a muchos de los primeros aventureros que lograron entrar y salir del mismísimo infierno)

Bell: Ir a los dominios de Hades e incluso a los de Hera, es como ir a un maldito parque comparado con ese lugar… no solo te enfrentarás a los espíritus ya corrompidos que murieron en la guerra de hace milenios, también tendrás que luchar contra una corrosión que te consumirá en solo un pestañeo… solo los dioses pueden soportar estar en ese lugar… y sabes lo que se arriesga al llevar a uno ahí… (Habló en un tono enojado, sabiendo lo cabeza dura que eran los presentes en esa sala, por lo que tenía que dejarle los peligros en claro) Y aunque lograras pasar los jefes de los últimos 5 pisos, soportar la corrosión y vencer a los espíritus corruptos… tendrás que enfrentarte al mismo espíritu del alma o lo que queda de ella… y eso es una muerte segura, no importa lo poderoso que seas… solo un muerto podría lograr hacerle frente… (Habló en un tono oscuro, viendo directamente a Loki, quien recordó las guerras de hace milenios, recordando las miles de millones de muertes de los espíritus y las diversas razas que enfrentaron a los primeros monstruos, antes de que los dioses interfirieran)

Loki: Tendremos que buscar otra forma… (Habló en un tono bajo, causando que todos la miraran sorprendidos, causando que ella les mirara de forma seria) Conocí a ese espíritu y la brutalidad con la que batallaba, si queda algo de eso en ella… no creo que nadie pueda hacerle frente, ni nosotros los dioses en este momento… (Hablo en un tono serio, recibiendo miradas sorprendidas e incluso enojadas)

Pero antes de que Loki replicara, la puerta fue abierta de una pata, interrumpiendo a todos, dejando ver a un enojado Bete, quien rápidamente le dio una mirada de profundo odio a Bell.

Bete: ¿Qué hace el maldito conejo aquí…? (Hablo en un tono arrogante, mientras miraba directamente al peliblanco quien no se inmuto ante su mirada)

Bell: Perro rabioso… (Habló en un tono de burla, mientras una sonrisa burlona aparecía en sus rasgos, lo que causó que el peliplata le gruñera)

Bete: Como te atreves, te matare maldita sabandija… (Hablo enojado, mientras daba un paso en dirección del peliblanco, solo para seguidamente quedarse totalmente quieto con los ojos abiertos en shock)

Bell: Apenas he dicho dos palabras y ya me quieres muerto… Te enfadas por nada… has cambiado… (Habló en un tono burlón y sarcástico, mientras se acercaba levemente al paralizado beastman, solo para seguidamente cambiar a una mirada muerta) Te has vuelto débil…

Después de eso el peliblanco simplemente chasqueo los dedos, los cuales resonaron en un chasquido metálico, para que seguidamente el beastman fuera lanzado hacia la pared, donde quedó incrustado e inconsciente a un lado de la puerta, con una gran herida en su pecho.

Bell: Ya me voy retirando Loki, tengo unas cosas que hablar con mi nueva diosa… (Habló en un tono calmado, mientras miraba de reojo a la nombrada, la cual salió de su asombro para solo darle un leve asentimiento) Ah y una última advertencia, la entrada del piso 70 está custodiada por un ejército de titanes y bestias, los xenos han logrado llegar a la entrada, pero después de eso no han logrado pasar las defensas de esas cosas…

Después de esto el peli blanco salió de la gran habitación, ignorando al sangrante peli plata que se encontraba aún incrustado a un lado de la puerta.

Esto dejó a todos en total silencio, mientras que Loki procesaba lo último que dijo el peliblanco, si los xenos lograron llegar a la entrada del piso 70, significa que Bell, quien pasó más de un año conviviendo con ellos ya ha estado en el piso 69, la pregunta ahora es, que horrores vio ahí abajo como para tener ese terror de bajar nuevamente.

Una vez Bell salió de los territorios de la mansión, comenzó a dirigirse lentamente en dirección de Babel, tenía algo que hablar con Hephaestus y, por ende, también con Takemikazuchi.

Pero fue repentinamente sacado de sus pensamientos al sentir un fuerte olor salado y levemente picante, el cual rápidamente identificó como sangre, aunque pensaba que solo sería una pelea entre aventureros, solo vasto para que lograra escuchar un leve susurro de ayuda de una voz que identificó inmediatamente, ya que había escuchado ese mismo susurro cuando se enfrentó a juggernaut y cayó a los pisos profundos.

Advertencia: La siguiente parte contiene lenguaje fuerte y escenas sangrientas, si no te gusta esto, sáltate hasta las siguientes letras en negrita y subrayadas.

Con su velocidad mejorada, logro llegar al lugar en un parpadeo, pero lo que vio, causo que su parte sedienta de sangre tomara el control, causando que la esclerótica de sus ojos cambiara a negro y sus ojos brillaran en un rojo sangre.

Momentos antes.

Había comenzado la cuenta regresiva para que Hestia dejara el mundo mortal, Haruhime acompañada de Mikoto, Chigusa y Ryu caminaban en dirección de la plaza central, lugar donde Hestia había decidido quedarse hasta su destierro.

Las tres tenían la mirada baja, si bien los últimos años la diosa no fue de las mejores compañías, ella las ayudó en momentos que más lo necesitaron, además de acogerlas en la gran mansión chimenea.

Ellas sabían que nada de lo que dijeran podría cambiar lo que ocurrió, solo esperaban que la diosa de coletas lograra superar todo lo que había ocurrido.

¿?: Valla… Valla, pero miren a quien tenemos aquí, las perras de Hestia… (Hablo mientras aparecía desde un callejón, a la vez que 7 aventureros rodeaban al grupo de chicas, mientras un hombre se paraba a un lado del dios) Es hora de vengar a mis hijos…

Después de esto y tomándolo como una señal, Haruhime y Chigusa fueron golpeadas en la cabeza por dos de los aventureros, causando que cayeran inconscientes, mientras que otros dos arremetían contra Ryu y Mikoto, logrando reducirlas sin dificultad, aunque rápidamente las chicas comenzaron a ganar terreno, pero solo bastó que el hombre que estaba a un lado del dios recitara un corto cántico, para que ambas comenzarán a perder su fuerza.

Hombre: Saben, jamás he estado con una elfa… (Hablo mientras se acercaba a Ryu, tomándola del mentón y forzando a que la mirara) Espero que sea tan bueno como se comenta…

Esto encendió las alarmas en Ryu, quien, en un intento de liberarse, comenzó a recitar el cántico de su magia, solo para que fuera callada de una patada en el rostro, lo que destrozó su nariz.

Hombre: No hables sin mi permiso perra… (Hablo enojado, para seguidamente comenzar a destrozar la ropa de la elfa, al igual que la ropa de las demás)

Aun en su estado, Ryu logro notar que ella junto a sus amigas serían violadas sin que lograra hacer nada, lograba escuchar los gritos de súplica de Mikoto, causando que una lágrima cayera por su mejilla, desesperada, la elfa logró pronunciar una leve plegaria de ayuda hacia Bell, aunque sabía que jamás la escucharía.

De la nada, una gran ventisca azotó a todos, causando que los aventureros y el dios se detuvieran, mientras que el hombre solo miró al cielo confundido.

Hombre: ¿Qu…? (Intento hablar, solo para sentir un fuerte apretón en su nuca)

Después de esto, su cabeza fue brutalmente arrancada de su cuerpo, llevándose consigo su columna y un par de costillas, lanzando un géiser de sangre al aire.

Esto causó un gran silencio en todos, mientras que Mikoto miraba a Bell con lágrimas de felicidad, Ryu lo miraba con miedo al verlo cubierto de sangre, lo que le trajo un recuerdo de ella misma hace años.

Dios: Tú… ¿que demonios haces aquí…? (Hablo asustado, solo para recibir una mirada muerta de parte del peliblanco)

Antes de que alguno de los demás intentara algo, los aventureros que sujetaban a Ryu literalmente explotaron, abiertos desde el interior de sus pechos hacia fuera.

Gracias a la velocidad de Bell, Ryu no fue cubierta de sangre, ya que este la movió hacia la pared del callejón, donde la dejó apoyada.

Después de esto, uno de los que sujetaba a Mikoto y pisaba la cabeza de Haruhime, le fue cercenada la pierna de un solo tirón y antes que lograra gritar su mandíbula y garganta fueron destrozadas por una fuerte patada, cayendo al suelo con un ruido sordo.

En un intento de escapar, los dos últimos aventureros intentaron lanzar algún ataque mágico, pero de la nada sus brazos fueron arrancados y terminaron incrustados en sus piernas, causando que soltaran un fuerte grito, que fue silenciado por el propio Bell, quien le arranco el corazón a uno y al otro le pateó la cabeza, enviándola directamente al aterrado dios.

Gracias a la velocidad de Bell, las demás chicas terminaron junto a Ryu, sin ninguna gota de sangre sobre sus cuerpos.

Dios: ¡T-T-T-TÚ… NO PUEDES HACER ESTO, SOY UN DIOS…! ¡TE SENTENCIÁN A MUERTE SI ME HACES ALGO…! (Hablo aterrado viendo como el peliblanco cubierto de sangre caminaba en su dirección, ignorando todos sus gritos) ¡D-D-DÉTENTE…! ¡AYUDA… ALGUIEN AYUDEME…!

Gracias a los gritos desesperados del dios, muchos aventureros y dioses se acercaron, entre los cuales Loki, Hestia y Miach se encontraban.

Todos sin excepción quedaron atónitos por la carnicería que solo una persona había hecho, pero al ver al grupo de chicas lograron saber qué causó todo esto, la mayoría solo sentía pena por lo que le esperaba a ese dios, recordando la brutalidad del peliblanco en la guerra.

Ouranos: Se te advirtió que no hicieras nada contra esas aventureras y tú no obedeciste… (Hablo mientras aparecía detrás de Bell, quien se mantenía quieto, respirando agitadamente, mientras miraba al dios con una profunda sed de sangre) Tu castigo ya está decidido y gracias a las palabras del mismo Zeus, se te prohíbe volver al mundo mortal por la eternidad… es todo tuyo, Bell… (Sentenció en un tono serio, mientras se daba vuelta)

Dios: ¡NO PUEDES PERMITIR ES…! (Grito colérico, solo para ser callado cuando uno de sus brazos fue arrancado brutalmente de su cuerpo, lanzando un potente chorro de sangre dorada, aunque no logró seguir maldiciendo, ya que fue agarrado de la cabeza por las frías manos de Bell) ¡TE LO RUEGO… TEN PIEDAD…!

Bell: Tu no mereces piedad… (Hablo en un tono oscuro, mientras apretaba la cabeza del dios, introduciendo sus pulgares en los ojos de este mismo)

Esto ocasionó grandes gritos del dios, quien sentía como su cráneo era quebrado como si fuera cristal, a la vez que comenzaba a llorar sangre dorada.

Hestia: ¡BEL-KUN POR FAVOR NO LO HAG…! (Grito desesperada en un intento de que su primer hijo no manchara sus manos con sangre divina, pero fue interrumpida cuando la cabeza del dios explotó, manchando aún más el cuerpo ya bañado en sangre del peliblanco, donde seguidamente un pilar de luz salió disparado hacia el cielo)

Fin de la escena.

Esto creó un gran silencio en todos los presentes, quienes agradecían que ningún civil o niño presenció esto, mientras que los más cercanos al peliblanco, solo miraban aterrados lo brutal que se había vuelto su amigo.

De entre todos los presentes, una elfa pelirroja se acercó sin miedo a Bell, quien aun en su estado Berserker intentó apuñalar a Lefiya con una daga que le había quitado a uno de los cadáveres, solo logrando perforar la palma de la mano de la elfa, quien soltó un gruñido por el dolor.

Lefiya: Ya puedes descansar Bell, ya terminaste con ellos… (Hablo en un tono calmado, mientras que con su otra mano tocaba la mejilla de Bell, quien solo abrió los ojos sorprendido ante la imagen herida de la elfa, para que seguidamente, la oscuridad que cubría sus escleróticas retrocediera, revelando los ojos carmesíes opaco del peliblanco, quien cayó desmayado al segundo después)

Lefiya no importándole que su vestido se manchara de sangre y demás sustancias, tomó a Bell en sus brazos, impidiendo que tocara el suelo.

Ouranos: Miach, por favor atiende a Bell y a las demás… (Hablo mientras dirigía su mirada hacia el nombrado, quien salió de su estupor y camino junto a Naaza en dirección de esto) Ganesha, dile a tus hijos que limpien esto y que busquen a los demás miembros de la familia de ese dios… (Ordenó al ver aparecer a dicho dios junto a su capitana)

Ganesha: Lo que ordene Ouranos-sama… (Hablo en un tono serio, cosa no habitual en él)

Ouranos: Los demás, retírense de aquí y los que se atrevan a hablar sobre esto serán tratados como criminales… (Habló en un tono oscuro, causando que todos comenzaran a retirarse, exceptuando a Loki y Riveria, lo que le saco un suspiro al dios) Si piensas que será encarcelado o juzgado, no hare nada, solo un leve castigo para mantener las apariencias… (Habló en un tono cansado, viendo una sonrisa satisfecha en la diosa pelirroja) Estoy muy viejo para esto… (Hablo mientras desaparecía, viendo como Bell y las demás eran llevados a la farmacia de Miach, de seguro Dian Cecht protestará por esto, pero prefería que al peliblanco lo atendieran personas de su confianza)

Fin de capítulo 4

Del 1 al 10 cuánto le dan al capítulo.

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Yo soy Horst y nos vemos en el siguiente capítulo…