Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son entera propiedad de Hajime Isayama. Esta obre es realizada sin fines de lucro, únicamente recreativos, por ErerirenPrincess (MeztliKin en otras plataformas, espero pronto cambiarme el nombre aquí también jaja).

Advertencias: Palabras altisonantes, lenguaje vulgar, boys love, yaoi, uso descarado del OOC, ERERIREN (porque yo amo la versatilidad), AU


Sumersión

El alba se anunció con el murmullo suave del mar, como si la marea susurrara secretos al sol mientras amanecía. Levi se hallaba acurrucado sobre el brazo de Eren, quien le observaba con ojos llenos de amor y paz. La calidez de su cuerpo desnudo como el vestigio de la huella del amor que consumaron ayer, la certeza de su presencia, todo ello era un bálsamo para el naufrago que había encontrado refugio en el tritón. Con sumo cuidado, Levi se incorporó. Eren, no apartaba la vista de su amante, con una sonrisa serena, le tendió la mano para que le ayudara así mismo a levantarse.

- Es hoy mi amado, no quiero esperar más para que los míos sepan de lo nuestro -. Sugirió Eren mostrando sus dientes salvajes a su compañero esbozando una sonrisa perfecta.

- ¿Y cómo piensas hacer eso? -. Inquirió el azabache.

- Al volverte mío, eres bienvenido en las aguas tanto como lo soy yo. Ven a vivir conmigo Levi, mi mundo es tan basto, no te faltará nada y te maravillaras de todo lo que descubrirás y aún no conoces.

Levi meditó un segundo, a pesar de que sus pláticas pasadas fueron extensas, y lo que conocían hasta el momento el uno del otro les había parecido suficiente para jurarse amor, sentía que faltaba una pieza entre los dos, causante de unir su destino. Era increíble pensar para sí, que todo el trayecto de su vida lo condujo sin más ni menos a este momento, donde prácticamente abandonaría su humanidad por seguir a su pareja. Es decir, no se quejaba, pero esa inquietud no le dejaba tranquilo. De cualquier forma, no iba a negarse a seguir este camino y siguió a su pareja.

eren extendió una tela de gasa, que danzaba con la brisa marina, cubriendo la intimidad de Levi, pues las ropas de los titanes no eran permitidas bajo el agua. La prenda era un gesto simbólico, un paso hacia la integración de Levi en el mundo acuático hogar del castaño. Caminaron al ojo de agua tomados de la mano y la sorpresa del azabache fue tanta al ver que no se hundió tan pronto como posó su peso sobre el agua, sino que se mantuvo en la superficie. Entonces sujetó ambas manos de su amado por instinto y le miró con leve pánico, la respuesta que recibió fue una risita del contrario y empezaron a descender sumergiéndose, Levi suspiró en grande.

Las corrientes los envolvían, acariciaban su cuerpo con suavidad, casi como si el agua bendijera su descenso. Bajo la superficie, Levi abrió apenas los ojos y sus mejillas infladas se tornaron rojas, apenas en este momento se hizo consciente de su falta de capacidad para respirar bajo el agua, volteó a ver al joven tritón desesperado, e hizo el amago por subir a la superficie, pero Eren atrapó los labios de Levi en un beso profundo, un beso que significaba más que un intercambio de aliento, era un pacto de vida y amor. A Levi le empezó a escocer el cuello donde habitaba la herida de la mordida, y al llevar sus manos para tocarse, deslizó sus dedos por el contorno de su cuello y descubrió algo inverosímil.

Ya sin aliento y separado del beso, Levi dio una bocanada de aire gigante, sintió el agua fresca entrar a sus pulmones y terminó por concretar su descubrimiento, lo que sus dedos palparon no fueron otra cosa sino branquias que emergía de su piel, se dedicó a explorarlas, delicadas y asombrosas, una prueba tangible de que las palabras de eren tenían un significado más grande que sólo confirmar su lazo, eran incluso el medio por el cual su destino ahora se hallaba completamente unido.

Gracias a esto, y tomados de la mano, llegaron a donde Armin, amigo de Eren. Levi no pudo evitar sentirse vulnerable ante la mirada de otro tritón. Un ser rubio con un corte de cabello infantil del siglo pasado, largo hasta los hombros acompañado de un fleco que enmarcaba sus ojos tan azules como el océano, su cauda era de deslumbrantes escamas naranjas. Se recibieron Eren y el rubio con un abrazo, pero tan pronto se percató de mi presencia retrocedió aterrorizado.

- ¡Un titán! -. Gritó el amigo de Eren, quien inmediatamente le cubrió la boca. Con palabras cuidadosas, el castaño mitigó los temores de Armin, presentó formalmente a su nueva pareja y estrechando sus manos, entre más hablaba Eren, la aceptación y el apoyo se encontraron en los ojos de Armin, quien escuchó pacientemente toda la historia hasta que fue revelada la unión de ambos seres sellada en la nuca del humano. La cara de sorpresa de su amigo no se hizo esperar, pero en ningún momento abandonó la cordialidad que había adoptado en apoyo a su amigo y dio la bienvenida a Levi como parte de la familia. Ya planearían después cuál sería la forma adecuada de introducir al titán (humano) a su gente, sin causar alboroto.

- Creo que deberías de platicar con Historia, Eren -. Sugirió Armin. - Ella es nuestra reina, y tenemos la fortuna además de ser amigos, recuerda que, si no hubiera sido la bondad de su hermana Frieda, nosotros los huérfanos hubiéramos perecido hace ya bastante, y sin su sacrificio nadie en el reino estaría aquí.

- Así lo haré. De inmediato -. Decidió el tritón, le caracterizaba la impulsividad. - Entonces Armin, te encargo a Levi, ocúltalo bien acá en lo que yo resuelvo hablar con la reina.

El rubio inmediatamento quiso refutar la petición de su compañero, pero no le dio tiempo ni de abrir la boca pues este ya se había retirado. Levi por su parte se sintió abandonado y totalmente ajeno a lo que sucedía, en su pensamiento cabía la imperiosa idea de que él no debería de estar ahí, de que todo estaba siendo demasiado torpe y precipitado. Se hizo hacia un rincón esperando no estorbar.