Spectacular Lincoln Loud

Capítulo 2 Here's to never growing up

—Y no lo olviden, pequeños delincuentes.—dijo la maestra cuando sonó la campana—Terminen sus proyectos de ciencia para la próxima semana, JUNTO a la investigación, siempre olvidan la investigación.

—¿Equipo?—preguntó Lincoln al asiento de al lado.

—Equipo.—contestó el pequeño Parker antes de que Clyde dijera nada, provocando que este lanzará un resoplido-Muy tarde Claudio.-dijo Peter lanzando una risa porcina.

La campana dejo de sonar y la marea de alumnos salieron por la puerta apresurados, los únicos dos que se quedaron atrás fueron tanto Lincoln Loud, como Peter Parker, los dos excusándose con acomodar sus mochilas.

—Entonces, ¿Cómo te fue con el duende?—preguntó Peter bajando mucho la voz y metiendo un libro de "Conceptos Avanzados del Germanio y sus implicaciones en polímeros elásticos" en su mochila.

—Shhhh…—recomendó Lincoln viendo que la maestra Sinlan los esperaba para cerrar la puerta, ambos salieron y fueron por los pasillos en tono confidencial—Bien, bien, nadie salió herido por lo que me enteré…—dijo Lincoln sonriendo y sacando el pecho frente a unas porristas.

Ellas lo miraron y rieron por lo bajo, una de ellas lo saludó efusivamente, su hermana Lynn, la cual parecía bastante cambiada desde que le había dado el beso hace tres días. Peter en cambio solo asintió saludó a las chicas y muchas de estas lo miraron con asco, provocando que Peter volviera a agachar la cabeza y andar.

—Jajajaja…—se comenzó a reír Parker, recuperando la sonrisa, apenas pasaron a las porristas—Si tu hermana se entera, te matará…

—Ella no se enterará.—dijo Lincoln poniéndose rojo de la vergüenza—Por mi propio bien espero que no.

El pasillo comenzó a llenarse más y más, mientras el resto de alumnos salían para cambiar de aulas, algunos teniendo clases desde un extremo hasta el otro del edificio, cuál era el caso de un chico que corría por el mismo pasillo en dirección opuesta.

—¡Abran paso!—gritó Clyde chocando por poco con Lincoln, pero este con su sentido arácnido lo esquivo sin apenas ver a Clyde, provocando que este siguiera corriendo y empujara sin querer a otro compañero.

—¿Le deberíamos decir que no necesita correr?—preguntó Peter un poco incomodo—Parece un niño de primaria.

—Clyde tiene esta obsesión de asistencia impune desde primaria, de hecho, ganó un concurso y todo.—dijo Lincoln sonriendo de medio lado—Supongo que planea hacer lo mismo en la secundaria, estará bien, los que se burlen de él, no.

—¿Usarías tus… habilidades contra unos indefensos niños de doce años? —dijo Peter desaprobatoriamente.

—Dejan de ser indefensos cuando ellos usan sus "habilidades" para intimidar a los demás, solo es regresarles un poco de su propia medicina. —dijo Lincoln remarcando esa palabra ante su amigo.

Aunque la respuesta no satisfacía mucho a Peter, este solo se cruzó de brazos mientras miraba al fondo del pasillo como Clyde chocaba contra un casillero y tomaba impulso para dar vuelta en la esquina. Ambos se despidieron con un choque de manos de hermandad y separaron por los pasillos, tenían clases distintas, ya que Lincoln había preferido la clase de dibujo y Peter la de programación. Ambas muy básicas, pero opcionales en la secundaria Everdeen, localizada cerca de la zona residencial de Queens.

Lincoln fue rumbo a dibujo, en ese lugar se encontraba dibujando en su libreta otro de sus amigos de la secundaria, un año menor, por lo que se podía considerar carne de cañón. De pelo naranja, cortado en una forma de hongo y apenas llegando al metro de altura, su nombre era Liam, un chico criado en el campo hasta que se mudó debido a problemas familiares a Queens.

—H-hola Lincoln.—saludó Liam al referido—Me alegro que vinieras de nuevo…—dijo agachado, sin siquiera voltear a verlo, con poco interés.

—Tengo que venir Liam, o sino reprobaré, y no puedo reprobar dibujo, es lo único que se me da bien.—dijo Lincoln sentándose en el pupitre compartido con Liam y sabiendo que era un gran mentiroso, combatir el crimen también se le daba genial.

—En algo concordamos, patético.—dijo desde la mesa del lado una chica con una capucha morada que miraba con sorna al chico peliblanco.

—Ronnie, ¿No te habían suspendido?—preguntó Liam apretando sus puños y continuando dibujando en su libreta, aunque ahora los trazos iban y venían con fuerza.

—Nah.—contestó ella sin darle importancia—No pueden demostrar que yo tiré los huevos en el auto del director.

—Mhhh.—dijo Lincoln llevándose una pluma a la boca para juguetear—Pensé que Artie Fitzgerald te había delatado.

—Y yo lo convencí que no me gustan los chismosos.—dijo golpeándose los puños—En especial cuando intentan pasar por anónimos, JA, lamentable.—dijo Ronnie tomando su libreta y terminando su dibujo—La gente que no tiene valor para dar la cara son los que más me molestan.

—Eso significa que no te gustan los superhéroes, ¿No?—dijo entonces Lincoln lanzando la mofa—Digo, si tomamos literalmente lo de esconder la identidad y eso.

—Oh, por supuesto, no lo dudes ni un segundo, todos esos "héroes" deberían de dar la cara, ¿Quién nos dice que no son ladrones? O que son aliens tratando de hacerse pasar como humanos, imagínate un planeta lleno de Benjamins Grimms.—dijo Ronnie comenzando a divagar—Miles de hombres y mujeres piedra.

—Yo creo que hacen buenas acciones.—dijo Liam sin despegar de su dibujo la vista.

—Pues yo no, y Lincoln y Clyde están conmigo.—dijo Ronnie dándole un golpe en el hombro a Lincoln, golpe que le dolió más a la chica que al chico—Wow, ¿Estás entrenando?

—Me alegra que lo notes.—dijo Lincoln lanzando una sonrisa no muy digna de él—Y por supuesto, abajo los héroes, buhhh…—dijo sin darse cuenta de su tono de voz, particularmente alto.

Mientras Ronnie reía y Liam parecía lanzarle una mala mirada por lo bajo se acercó el profesor de artes, quien parecía haber escuchado solamente la última frase de Lincoln, y levantaba mucho la ceja.

—Veo, señor Loud, que usted no aprecia la gran labor y sacrificio por la que tienen que pasar los héroes, ¿No es así?—dijo acercándose a la mesa de Lincoln y Liam.

—No es el único que cree eso.—lo defendió Ronnie Anne—Un santurrón con mascara no ayudará tanto como un policía, o un bombero. —se cruzó de brazos frente al maestro.

—¿Y qué hay de los cuatro fantásticos?—añadió un chico a unas mesas cercanas a ellos.

—¿Cuántas veces los has visto salvar a alguien?—gritó otro chico del grupo dando un golpe a la mesa.

—¡Por qué salvan al mundo de amenazas cósmicas!

—¡Sí!—gritó otra chica en apoyo.

Sin habérselo propuesto, Lincoln había iniciado una discusión nuevamente sobre héroes, donde la mitad de su grupo estaba en contra de estos, mientras que la otra mitad estaban agradecidos, aquello de hecho aburría a Lincoln, era bastante común desde hace tres años, cuando comenzaron a aparecer todas las razas mutantes, que hubiera ese tipo de discusiones tanto en niños, como en adultos. Por supuesto que él estaba a favor de los héroes desde hace siete meses que se volvió SpiderKid, pero aun recordaba su tiempo como el simple Lincoln Loud y su rabia cuando su abuelo…

¡POP POP! -escuchó resonando en su mente, inútilmente estiró su brazo antes de que…

Pero ya habían pasado años desde el incidente, Lincoln había tenido que aprender a vivir con el dolor.

—¡Silencio!—exigió el maestro a la vez que volvía a la pizarra—Como veo que aún hay compañeros, con hábitos incorregibles, su siguiente trabajo será un dibujo de un super héroe que admiren.—dijo el maestro decidido—Niños, es enserio, tenemos que aceptarlos, los necesitamos en este mundo tan corrupto, gente que se tome la molestia de limpiar las calles.

—¡¿Qué cosa esta…!—iba a gritar un alumno.

—Además soy su maestro.—dijo para calmar las aguas y anotando en la pizarra—¿Qué tanto les puede costar un dibujo? Hay cientos de héroes, alguno debe caerles bien…—al ver muchas caras de molestia dejo lanzar un amplio suspiro—¿Los cuatro fantásticos? Ellos muestran sus rostros…—dijo volviendo la vista a Ronnie, la cual solo negó con su cabeza.

El maestro intentó por todos sus medios tratar de que hubiera una unión en la clase, pero claramente la discusión del inicio había dividido demasiado a los estudiantes. Este, para evitar la discordia nuevamente paso a revisar tareas, y logró que los estudiantes estuvieran finalmente de acuerdo en una reacción única, la de dejar caer sus cabezas sobre sus pupitres porque evidentemente no querían mostrar su tarea, algunas excepciones claro que hay, pero no Lincoln, o Ronnie, o Liam. Los tres estaban sentados hasta el fondo, viendo sus trabajos individuales.

Lincoln había hecho el dibujo de una araña, porque ser sutil no era su fuerte, tejiendo una telaraña. El tema de la semana había sido rojo, así que por supuesto que hizo una referencia a su traje provocando que la telaraña tuviera un rojo dominante con algo de azul.

—Muy bien chico.—el profesor lo felicitó dándole el visto bueno a su trabajo en la libreta y tomando el cuaderno de Liam—Oh…—se llevó una mano a la boca preocupado—¿Usted hizo esto señor…?

—Liam.—dijo a secas el chico viendo en la dirección del profesor, pero sin levantar la cabeza.

—Liam…—el profesor tomó su sujetapapeles y comenzó a rebuscar entre la lista de nombres—Liam Kasady, ya veo.—dijo llevándose una mano a la barbilla y luego viendo de vuelta a la hoja de la libreta del chico peli naranja—¿Te gustaría que habláramos después de clases?

Finalmente, Liam volteó hacia arriba, su mirada no decía nada, era como si todo le fuera indiferente, Lincoln solo había encontrado una mirada ligeramente parecida en su hermana Lucy, pero la mirada de Lucy no era tan apagada.

—No.—respondió a secas Liam tomando su cuaderno y volviendo a bajar la mirada—Gracias.—dijo volviendo a mirar el pupitre.

Tanto Ronnie como Lincoln se quedaron extrañados, este sintió una punzada en su sentido arácnido, provocando que se diera la vuelta cuando el profesor le entregó su libreta, provocando que este alejará su cabeza de golpe.

—Señor Loud, que reflejos.—dijo el maestro sorprendido—Tienen diez ambos.—dijo a la mesa y pasó a revisar la mesa de al lado.

Dentro de la libreta de Lincoln había una hoja verde que él no reconocía, al abrirla se dio cuenta que tenía escrito en cursiva "Intente ayudarlo y su nota subirá". Como si él necesitase la nota alta, después de todo solamente tenía que hacer un dibujo junto a la tarea de historia, política, literatura y, su verdadero archinémesis, matemáticas.

"El duende verde no es tan cruel y despiadado como los binomios al cuadrado" pensó Lincoln—Tal vez unos puntos extra no me vengan mal…—dijo Lincoln creyendo seguir en sus pensamientos.

—¿Puntos extra?—se le acercó Ronnie.

En ese momento Lincoln le mostró el papelito, y luego ambos voltearon a ver a Liam, y asintieron, no era un chico al que conocieran muy bien, pero que tampoco parecía malo. La clase continuo, a mitad de esta uno de los lápices de Liam cayó y este bajo a buscarlo, provocando que Lincoln abriera la libreta por la curiosidad del dibujo y viera el cuerpo de una mujer pelirroja nadando en un río rojo con placer.

Una vez acabada esa clase, Lincoln volvió a encontrarse con sus amigos Peter y Clyde para el almuerzo, los cuales parecían ansiosos para seguir hablando sin parar.

Era la hora del almuerzo no solo para los chicos de la secundaria, sino también en la preparatoria Midtown, donde Lori Loud, le mayor de las hermanas de Lincoln, caminaba junto a su novio Bobby en camino a la cafetería de la escuela, uno de los pocos momentos en el día que podían verse, tomando en cuenta que Bobby contaba con dos empleos para pagar sus estudios.

—Entonces, Bobby osito, ¿Qué es lo que desayunaremos?—preguntó Lori colgándose de su cuello y dejando que su cabeza recargara en el hombro de Bobby.

—Ehhh, tengo frijoles y pan blanco, Lori lorita.—dijo el chico Bobby, que era un sobrenombre ya que su nombre Roberto al inicio era complicado de pronunciar para Lori.

—¿No piensas comprar algo de la cafetería?—se extrañó su novia—Eres el único de toda la condenada escuela que le gustan esas cosa que hacen pasar por comida…—dijo Lori temblando ligeramente al venírsele varias imágenes a la mente.

—Lo sé, lo sé, pero tu entiendes, los recibos, la casa, mis padres no pueden con todo solos.—dijo Bobby mostrando su mejor sonrisa.

Antes de que Lori pudiera contestar, ambos escucharon un grito proveniente de un pasillo contrario a la dirección de la cafetería. Ambos se acercaron, sin entender por qué el escándalo, cuando llegaron vieron que había toda una multitud rodeando a una chica que estaba pegada a unos casilleros mientras el director de la preparatoria intentaba acercarse a ella con precaución.

—Solo queremos ayudarla, señorita Pilgrim.—dijo el director acercándose con cuidado y poniendo sus libros enfrente para evitar recibir cualquier tipo de daño—Pero debe venir conmigo, mandaron a la agente Carther por usted y llegará en cualquier momento, ¿Conoce a la agente Carther? Es una buena mujer, no lo pasará nada…

—¡Aléjese!—gritó la chica rubia a la vez que al cerrar sus ojos varias bombillas explotaban al unísono, provocando gritos e histeria masiva.

—¡Por favor! ¡Deténgase!—le rogaba el director, resbalando sin querer.

—¿Carol?—en cambio Lori soltó los brazos de su novio, se agachó y paso en medio de la marea de estudiantes hasta llegar al frente, donde la mayoría de estudiantes trató de detenerla—¡Suéltenme!—exigió mientras se retorcía y finalmente estaba enfrente del resto.

Apenas llegó a ese punto Carol dejo de llorar y se acercó a Lori, pero varios pares de brazos intentaron alejarlas a ambas, provocando que Carol lanzará otro grito y la mano que estiró para alcanzar a Lori se teletransportará desde su muñeca y llegará al cabello de Lori.

Aquella acción provocó que varios gritos se desatasen, mientras algunos estudiantes gritaban "Monstruo", otros intentaban escapar del mar de cabezas, mientras algunos pocos cuerdos y los maestros contenían a los alumnos para evitar más casos como el de Lori. El director casi cae de rodillas al ver como la mano de Carol desapareció de su dueña y apareció sujetando el cabello rubio de esa otra chica.

Pero de todos, la más impactada era Lori Loud, la cual solo vio la mano de Carol desaparecer, seguidamente de sentir un peso en su cabello, ella llevó con temor su mano y esta chocó con la mano de la chica. Lori hizo que esa mano soltará su cabello y la sujetó como si de algo delicado se tratase, pero Carol solo se puso roja de la vergüenza y con un movimiento su brazo volvió a ella misma la mano, como si nunca se hubiera despegado.

—¿Qué?—dijo sin entender Lori intentando sonreír—No tienes por qué avergonzarte chica…—dijo intentando sonar amigable, pero fallando miserablemente—Carol…

Se acercó para abrazarla, y la mutante aceptó el abrazo, aunque varios le intentaban gritar a Lori cosas como que era peligroso, la chica no le importó, no le importaba incluso que hasta hace solo cinco minutos había sido enemiga acérrima de Carol Pilgrim, la chica más popular en la escuela, la cual la traicionó a los doce después de haber sido amigas de la infancia, humillándola y burlándose de ella. Todos esos 9 años de constantes burlas y guerrillas desaparecieron, y volvieron a ser solo dos niñas tontas de diez años que se perdieron en el centro comercial y pensaron que encontrarían a sus padres juntas, o las que salían a conciertos improvisados de bandas conformadas por chicos "altos y maduros" de quince años, ese tipo de mejores amigas de las que aun cuando el lazo fue roto es difícil olvidar, y que en ese momento parecía haber sido reconstruido.

—Yo, lo siento…—dijo Carol asustada.

—No lo sientas.—le dijo en el oído Lori—¿Puedes escapar?—dijo en un tono muy bajo—Yo los detendré con lo que haga falta…

—No sé si puedo, no quiero saber si puedo desaparecer completa, no aún…—intentó decirle Carol asustada en algo apenas audible al oído de ella, parecían más sollozos.

—A la de tres Carol, corre tan lejos como puedas…—dijo Lori apretándola más, mostrándole que no había opción—Míralo como esos regalos de navidad que no nos dimos.

Finalmente se despegaron y pudieron verse a los rostros cubiertos en lágrimas, el usualmente hermoso maquillaje de Carol estaba arruinado. Sus ojos parecían indefensos, se podían oír los gritos y la crítica, aunque Lori estaba confundida, sabía lo que le hacían a las personas como Carol en esas prisiones especiales, ella no le deseaba ese mal a nadie, ni siquiera después de lo de Pop Pop, si algo les enseñó, fue a perdonar…

—U…—Lori junto ambas frente—Do…—apenas movía la lengua, pero estaba más que claro ya que apretaba la cabeza de Carol—Tr…—se desprendió.

Y esta cerró los ojos para desaparecer de cuerpo completo frente a todos sus compañeros, sabiendo que ya no había manera de ocultarlo. Hubo un espasmo general, a la vez que el silencio parecía reinar en el impacto general.

—¡Ahhhhh!—gritaba Lori retorciéndose en el piso—¡AHHHHHHHHHH!—lanzó un grito más fuerte al ver que no todos le prestaban atención.

—Señorita Loud, usted…—intentó acercarse el director.

—¿Buscamos a la mutante?—intentó interrumpirlo un alumno del equipo de futbol.

—¡Están arriesgando nuestra seguridad!

—¡Pudo habernos matado!

—¡Mírela como quedó!

—¡AHHHHHHHHHHHHHH!—gritaba desesperadamente Lori para aumentar la confusión y darle tiempo a su amiga Carol.

El director mandó a callar a todos, incluso a Lori, harto de aquel barullo en el corredor de su linda preparatoria.

—Pero… Mi cabeza…—intentó decir Lori fingiendo dolor.

—No engañas a nadie Loud, acabas de ayudar a una fugitiva… Estas en muchos problemas.—le dijo el director grave mientras mandaba a los maestros a cerrar todas las salidas cuanto antes, no podían permitirse que una mutante escapara, de lo contrario, todos los estudiantes…

—¡Dense prisa!

Ordenó sabiendo las consecuencias últimas de no entregar a la justicia, mucho más tomando en cuenta la cantidad de alumnos que había en el corredor.

Mientras este se preocupaba por el bien de todos, Lori lloraba en el hombro de Bobby, ya sin ningún tipo de hambre en absoluto, solo tristeza por su amiga, y pena de ella misma. En cambio, su novio, solo la abrazaba mientras repetía:

—Hiciste lo correcto… No te arrepientas… Todo va a estar bien…

El día acababa de terminar en la primaria Everdeen, y Lincoln tenía dos opciones, volver a detención, después de que la maestra Sinlian volviera a castigarlo injustamente, si por injustamente se entendía a qué Lincoln había llegado tarde a clases por quedarse atorado con su lanza telaraña a mitad de un edificio departamental. O la opción de evitar detención, y pedirle disculpas a Gwen Stacy por haber faltado a sus pruebas de inicio un par de días atrás.

—Lincoln, Lincoln…—lo alcanzó por los pasillos vacíos Peter, el cual iba agitado y el sudor caía por su frente hasta el lunar de su rostro—Ahí estás, fui a buscarte a detención, toma.—le entregó un botecito con un líquido blanco.

—¿Esta vez no se quedará pegado en la ventana de un quinto piso?—preguntó Lincoln viendo el botecito y golpeándolo ligeramente con uno de sus dedos—Sí, parece de calidad…

Detrás de ellos se encontraba un chico menor que ellos, el cual solo había escuchado la última frase, vio de reojo a Lincoln y luego a Peter, para terminar en el botecito blanco. Parpadeó un par de veces y dio media vuelta sin que los otros pudieran decir nada en su defensa.

—Guarda esa cosa…—dijo Peter mientras acomodaba sus lentes—Algún día pensarán que nos vendemos droga…

—O peor, nos relacionaran con la araña.—dijo Lincoln en voz más baja y mirando de uno a otro lado—Con las cosas como están hoy en día, francamente preferiría ser un drogadicto que SpiderKid.

—Al menos para la policía.—intentó añadir Peter Parker.

—Sí… La policía…—dijo Lincoln comenzando a silbar distraídamente—Bueno, voy con Gwen, debo pedirle disculpas bro…

—Pensé que estabas en detención.—se extrañó mucho Parker.

—¿Qué es lo peor que pueden hacerme?—dijo Lincoln sonriendo y colgando su fiel mochila a su espalda—Hasta mañana, si te enteras de algo, ya sabes.

—Llamada directa.—dijo Peter levantando los pulgares y sonriendo de medio lado.

En los campos de entrenamiento, se encontraban las porristas en medio del campo, levantando sus pompones al ritmo de la música, haciéndolo la mayoría de estas de manera decente cuanto menos, había un par que iban a destiempo, y había una que estaba sentada en las gradas. Bueno, no se podría decir que fuera una porrista, tomando en cuenta que no llevaba el uniforme de las porristas, solo su suéter rosado y su cabello revuelto atorado en una diadema.

El chico arácnido subió por las gradas y se acercó lentamente hasta ella, notando cada vez más detalles, como que Gwen abrazaba la mochila, o que corrían lágrimas por su rostro mientras algunas porristas en la parte de abajo la señalaban ocasionalmente.

Mientras este se acercaba, la canción que habían estado escuchando paro y las porristas cambiaron a una nueva, provocando que Lincoln las volteará a ver intrigado, pero su vista volvió a Gwen, apenas escuchándolas de fondo con la grabación a todo volumen.

"Singing Radiohead at the top of our lungs"

—Hola Gwen.—saludó tímidamente.
"With the boom box blaring as we're falling in love"

—¿Lincoln?—dijo esta sorprendida genuinamente de verlo ahí.

"I got a bottle of whatever, but it's gotten us drunk"

"Singing here's to never growing up"

—¿Qué haces aquí? Deberías estar ahí…—apuntó hacia la cancha.

Hubo un silencio en el que Gwen volteó de vuelta a su mochila, y luego, sin siquiera volver a ver a Lincoln, comenzó a hablar.

—Bueno, como que te mentí un poco, a todos, no me aceptaron en las porristas.—dijo Gwen sonriendo de medio lado—Lincoln, nunca le he fallado a mi papá… Me siento sucia.—volvió a recargarse en su mochila.

—Entonces, ¿Estás aquí esperando que te sientan lastima?—dijo volteando a vela incrédulo de su actitud.

—No, es que no tengo nada mejor que hacer y si vuelvo a mi casa, mi papá se dará cuenta.—dijo ella sonriendo de medio lado—Además de que el aire libre me sirve para pensar en mi proyecto de ciencias, para algo debo ser buena, ¿No?

"For no damn reason, I don't think we'll ever change"

Parecía que el silencio incomodo iba a hacer acto de presencia, pero Lincoln cerró sus puños, sabiendo que no tenía nada que perder.

—Yo creo que están celosas.—dijo apuntando a ellas—¿Por qué no te aceptarían sino? Eres la chica más talentosa que he conocido, Gwendolyn.

—No me llames Gwendolyn.—dijo la chica riendo mientras escondía su cabeza, esta vez por estar sonrojada—Eso me recuerda, estoy molesta contigo.—dijo aun roja y volteando a otro lado.

—Oh vamos, no lo estás.—dijo Lincoln acercándose para abrazarla del hombro, provocando solo que Gwen moviera estos en un intentó de apartarlo—Bueno, tal vez sí, pero no puedes estar enojada todo el tiempo…

—Pruébame.—dijo esta aun volteando al otro lado.

"We don't ever stop, and we're never gonna change"

—¿Y qué tal si hago algo para compensarte? Algo grande…

—Siempre dices eso.—le reclamó Gwen sin voltear a verlo—Y siempre es lo mismo, había algo importante con tus hermanas, o el metro fue atacado por el duende verde y justamente tu vagón paro…

—Eso es algo plausible.—dijo ofendido Lincoln.

—Lo sería, si no la hubieras usado tres veces el mismo mes.—dijo Gwen riendo un poco de la situación.

"Say, won't you say forever stay"

—Fue un mes complicado, ¿Okey?—intentó seguir Lincoln, aunque incluso él se sintió mal por mentirle así a Gwen.

El silencio estaba a punto de volver a reinar, la conversación no parecía llevar a ningún lado, hasta que finalmente Gwen continuó:

—Hay algo que puedes hacer… Aunque tal vez sea pedir demasiado…—dijo nerviosa, aunque ansiosa.

—Lo que sea Gwen, yo, debo pagar por haber sido un mal amigo.

—Y pagar la detención que te saltaste…—dijo esta tocándole ahora bromear.

Las porristas seguían con su música, "If you stay forever hey", pero eran cosas que no le importaban a Lincoln Loud, él en ese momento solo tenía oídos para cualquier cosa que Gwen pudiera pedirle.

—Lincoln, ¿Quieres ser mi pareja en el proyecto de ciencias para la semana que viene?—dijo apresurada mientras aún seguía roja de la vergüenza.

—Yo…—se quedó helado ante aquella respuesta, estuvo a punto de contestar afirmativamente, cuando lo recordó—Ya estoy con Peter… Gwen… Lo siento…

—¿Parker?—dijo Gwen entrecerrando los ojos.

"We can stay forever Young!"

—Está bien Lincoln.—dijo Gwen levantándose con los ojos cerrados y definitivamente volteando a cualquier otro lado que no fuera la dirección del peli blanco.

—No, no, digo puedo decirle a Peter que ya no hagamos equipo y…—ese mismo niño podía esquivar balas, pero no del tipo que Gwen le estaba lanzando en aquel momento.

—No, no quisiera interrumpir su idílica amistad que tanto se esfuerzan en mantener.—dijo Gwen ya no pudiendo contenerse y soltando las lágrimas, hasta las compañeras porristas dejaron de cantar y veían todo desde la cerca—¿Por qué no vas con Peter a preguntarle cómo está? ¡Tal vez se sienta solo!—gritó bajando las gradas y salió corriendo.

El pequeño Loud se quedó en su lugar, pálido y con la mirada perdida en solamente seguir el rastro de Gwen, incapaz de saber qué más hacer o decir. Las porristas lo miraban entre cuchicheos y risas.

El chico vio al montón, en estas su hermana Lynn le llamaba, posiblemente para que se encontraran afuera, preocupada por él, pero no quería escuchar a otra chica más, ¿Qué iba a saber Lynn de sus problemas? Hasta donde sabía, su hermana tal vez solo intentara darle otro beso… No, no… No podía seguir pensando en eso, él no era Lincoln Loud en ese momento, era… Era… ¡SpiderKid!

Había un lugar donde podía hacer algo para aliviar ese sentimiento.

"Singing Radiohead at the top of our lungs

Paseando con su telaraña de un edificio a otro, tarareando la canción de las porristas para intentar despejar su mente, aunque ni siquiera el aire puro y limpio de las calles de Nueva York podía… ¿Puro y limpio? Como si eso pudiera pasar, realmente se estaba intoxicando con un poco de smog entre la quinta avenida.

—Ahhh, Batman no tenía que pasar por esto en ciudad gótica, de eso estoy seguro…—dijo SpiderKid recargándose en la ventana de un edificio para toser con fuerza.

With the boom box blaring as we're falling in love

Repentinamente sintió una punzada, el sentido arácnido activado nuevamente. Cerró los ojos, pero no, no escuchó las bombas calabazas, el duende la había fallado de nuevo, para seguridad de la ciudad.

I got a bottle of whatever, but it's getting us drunk

El Espectacular SpiderKid se colgó nuevamente de su telaraña, y presionando un botón comenzó a balancearse hacia las calles, buscando el origen de esa alarma entre todo el smog.

—Una joyería, siempre tienen que ser las joyerías o los bancos.—dijo SpiderKid una vez todo quedó claro al estar encima de una farola—Ahora veamos… Petín Marín…—miró con velocidad extrema de uno a otro lado—De doh…—agudizó su mirada hasta ver a un sujeto entre una multitud empujando a otro para alejarse de la escena—Ahhh, pingüé.
Singing, here's to never growing up"

Ese hombre escuchó el sonido de la telaraña y salió corriendo a toda prisa, empujando a más gente a la desesperada y comenzando a utilizar mayor fuerza, provocando que una de sus victimas cayeran a la calle. El sonido de las telarañas se aproximaba más.

Un niño que caminaba junto a su padre en aquella calle fue uno de aquellas víctimas, siendo empujado por el criminal, a la vez que un camión intentaba frenar, el sonido de las llantas frenando de golpe inundaron el aire. El camión desaceleró, pero el niño seguía dolido en el suelo y el objeto moviéndose a una velocidad considerable.

Solo fue necesario un destello rojo, y aquel niño volvió de vuelta a los brazos de sus padres, mientras que el camión terminaba de frenar y el conductor suspiraba aliviado. No había tiempo para detenerse a verificar que todo estuviera bien, tenía que ir a por el culpable de todo eso, un ladronzuelo de clase baja que se metió en un callejón, creyendo que ya no lo seguían.

El complacido SpiderKid tomó al criminal desprevenido antes de que este saliera por el otro extremo, al verlo de cerca se dio cuenta que el tipo vestía una camiseta verde de rayas grises, eso le sería útil si intentaba volver a perderse entre la multitud.

—Oh no…—dijo el sujeto asustado e intentando ocultar sus manos en sus bolsillos.

—Oh sí.—dijo SpiderKid acercándose—Disculpe usted, ciudadano, rutina de inspección totalmente al azar, pero ¿Qué lleva en sus bolsillos?—dijo caminando hacia el frente, provocando que el hombre alto y musculoso lo empujara y se alejara asustado—Ay, siempre hacen eso.—dijo decepcionado—Y uno que espera originalidad.

Dicho esto, dio una maroma para colgarse de la pared y correr hasta alcanzar al ladrón, envolviéndolo en telaraña con tanta facilidad, que no se dio cuenta que el criminal se tropezó hasta que ya estaba en el piso, que hasta se aburrió y bostezo, al hacerlo escuchó a la policía cerca.

—Y esa es mi señal de retirada, posiblemente la condena de la tuya, fue un placer criminal random número catorce del día de hoy…—dijo SpiderKid quitándose un sombrero imaginario a modo de despedida mientras caminaba de espaldas por el edificio.

—¡NO! No me dejes aquí.—rogó el criminal—Tengo una hija… Ella no…

Pero el arácnido se fue tan rápido como había llegado, y eso era todo para ese hombre, todo mientras las sirenas de policía se acercaban.

—Lo cierto tanto hija.—dijo sus últimas palabras cerrando los ojos mientras era rodeado por varios policías.

A la escena, llegó el capitán de policía George Stacy, rubio claro, alto, delgado y de ojos azules marcados, junto a su compañero Harold McBride, un hombre de tez morena, con calvicie avanzada, no tan alto y algo pasado de peso. En aquella ocasión habían atendido la alarma de una joyería, aparentemente nada significante, hasta que se toparon un criminal tirado en una red a media acera.

"Solo llegó, lo atacó y se fue" lanzaba el testimonio un transeúnte "Toda una amenaza" decía otra mujer "De no ser por él, este ladronzuelo se habría salido con la suya." Afirmó una señora ya muy entrada en los años.

Odiando o no a SpiderKid, la mayoría concordaba en algo, aquel tipo había robado primero a la joyería, y de alguna manera ese niño en traje de mallas lo dejó en el piso sin la mayor dificultad.

—George, ya lo identificaron.—dijo el oficial McBride desatendiendo la radio—Es un fugitivo de asesinato.—le dijo en voz baja para evitar miradas indiscretas.

—Así que este es Flint Marcus, el que mató a Benjamín Parker hace unos meses, ¿No?—se acercó el capitán George el reporte a los ojos, parecía querer devorarlo—Cadena perpetua, se lo buscó.—dijo cerrando el periódico y sonriendo—Muchachos…—lanzó una orden a sus subordinados—Llévenselo, y que alguien le recuerde sus derechos…—luego volvió a ver el reporte—¿Pero cómo escapo de prisión?

—Tiene derecho a guardar silencio, todo lo que diga puede, y será, usado en su contra…—comenzó el oficial McBride mientras lo esposaba y todos se alejaban de la escena del crimen.

Continuara…

Na.-We are back babys, ahora esperen un poco a que esto arranque, ya sé que parece que no vamos a una buena escala, pero prometo buenas peleas, para antes del acp 10 ya debemos tener al menos a 4 villanos icónicos (¿) Así que hagan sus apuestas, ¿Qué seguirá? ¿Resolverá Lincoln sus problemas amorosos? ¿O ser Spiderkid comenzará a costarle más que solo eso? ¿Qué pasa con el resto de las hermanas Loud? Tanto por responder, y tan poco espacio, me limitaré a que sean 25 caps, INDENDIENTEMENTE de su tamaño, ósea, si un capítulo necesita tener solo 1 escena, la tendrá, pero si necesita 15k, haré lo posible para traerlo.