Spectacular Lincoln Loud
Capítulo 11 Holding Out for a Hero
"Where have all the good men gone, and where are all the Gods?"
Aquella noche no le tocaba patrullar a Lincoln, sino algo mucho más complicado, asistir a una cena de Acción de Gracias con Clyde en vez de con su familia, ninguna de sus hermanas quiso acompañarlo, seguían lo suficientemente decaídas (o distraídas en el caso de Lisa que fue a trabajar sin importarle que era día libre) como para no seguir la costumbre, la única que llevó consigo fue a su hermana Lily, quien iba en una cangurera de pecho, la niña ya tenía dos años y medio, pero para Lincoln no tenía peso alguno su hermana debido a sus habilidades especiales, también llevaba un puré de papas.
—¿Dode?—preguntó Lily.
—A la casa de Clyde, hace mucho que no lo visitamos.—dijo Lincoln sonriendo mientras miraba al cielo.
Aun recordaba todos esos años que pasó junto a Clyde como amigos inseparables, siguiendo series de comics, películas de fantasía y demás cosas, parecía una época tan lejana, como si de otro Lincoln se tratase «uno con padre» … Lanzó un suspiro largo sin perder la sonrisa, tal vez lo más difícil de ir con Clyde era tener que celebrar algo después de lo que pasó.
Pero al mismo tiempo, él sabía que no podía seguir toda la vida recriminándose por lo que pasó aquella noche «Mentiroso». Aquel día solo tenía que preocuparse por no engordar debido a la deliciosa comida del señor McBride. Él definitivamente preferiría la comida de su propio padre, pero la del señor McBride cuando se esmeraba podía llegar a ser de los mayores manjares, sobre todo porque no tenía que pensar cómo economizar recursos para dar de comer a muchas personas, en esa casa seguían viviendo solo ellos y Clyde.
Ahí estaba frente a la residencia McBride, a diferencia de la mayoría de la gente en Queens, ellos vivían en una casa debido a estar en la parte buena de los barrios, Lincoln era plenamente consciente que Clyde tenía ese lujo debido a que uno de sus padres era médico y el otro policía. Ciertamente a veces pensaba cómo sería tener una casa separada del resto de vecinos, con un amplio patio y tal vez un árbol donde hacer casas de madera.
La vida en la gran ciudad no permitía nada de eso, pero tenía otras ventajas, como… No, de hecho, no se le ocurrió una sola ventaja.
—A veces me pregunto por qué me molesto en proteger la ciudad.—dijo mientras cruzaba el jardín con pasto, pasto de verdad, no el artificial que tenían dentro de la escuela.
Tocó la puerta al mismo tiempo que le daba órdenes a Lily de portarse bien, él sabía que la bebe no le entendería del todo, pero como mínimo tenía que lograr que ella no se comportase mal frente a los señores McBride, ellos aún tenían una imagen muy directa de ella como una creadora de popo profesional, o eso creía Lincoln, llevaba meses sin visitarlos, al menos en su casa, al Oficial McBride lo veía prácticamente cada noche, aunque eso era algo que no podían conocer.
La puerta fue abierta, abriendo el doctor McBride, el cual normalmente hubiera tenido una gran sonrisa en su rostro, pero al abrir la puerta parecía que estaba a punto de tragarlo la tierra, hasta que reparó en Lincoln y Lily.
—¡Lincoln, que sorpresa que vinieras!—dijo el señor McBride fingiendo felicidad.
—Hola, señor McBride, feliz día de acción de gracias.—dijo Lincoln lo más tranquilo que pudo.
—¿Clyde te invitó?—preguntó entonces el doctor.
—Sí.
No lo había invitado, pero recordaba como Clyde siempre le había dicho que "era bienvenido en su casa" cuando él quisiera.
—Es que en mi casa no quieren celebrar hoy por, bueno, aun es reciente.—dijo Lincoln con simpleza acariciando el cabello de Lily.
El señor McBride probablemente reconoció la mentira evidente en el rostro de Lincoln, pero su voz comprensiva le dejó pasar no sin antes desacomodar el cabello de la bebe. En la mente de Lincoln él celebraba, el clásico truco de usar al bebe para dar más pena.
Lincoln pasó y saludó al oficial McBride, el cual estaba viendo televisión mientras recostaba sus pies, eso sí, con unas buenas galas para la cena de esa noche, ese detalle de hecho no lo notó Lincoln previamente, pero los esposos llevaban si bien no traje, atuendo formal, cosa rara para ser ese el día, pero simplemente saludó y fue a la habitación de Clyde. Tocó la puerta, escuchó la voz de su amigo distante:
—Pasa pa…
Lincoln entró al mismo tiempo que Clyde terminaba de abrochar los botones de su camiseta, en vez de su habitual afro tenía el cabello arreglado y parecía más a punto de dar una exposición que de tener una cena.
—¿Lincoln? ¿Qué haces aquí?—preguntó Clyde sin entender.
—Hola, buenas noches, estoy muy bien, ¿Y tú?—dijo Lincoln de manera irónica mientras cerraba la puerta y se sentaba en la silla giratoria de Clyde—Vine a acción de gracias para pasarla con mi buen amigo.
—¿Peter?—preguntó Clyde volteando al espejo.
—Tú.—dijo Lincoln sonriendo—Ya habíamos hablado de esto…
—Has cambiado Lincoln.—dijo Clyde con simpleza—Bueno no del todo, aun usas a Lily para manipular a mis padres.
—¡Hey!—dijo Lincoln ofendido.
—Recuerda que ambos usábamos esa técnica con Lola y Lana cuando querías quedarte aquí a dormir.—dijo Clyde lanzando una risita por el recuerdo.
—Diablos, debí pensarlo mejor, me conoces muy bien, ¿Ves? Amigos.—dijo Lincoln dando vueltas en la silla.
Clyde terminó de atar su corbata, limpió sus lentes con un pañuelo y sin voltear a verlo continuó:
—Supongo que sí, amigos.—dijo Clyde no muy convencido pasando de largo y abriendo la puerta de la habitación—¿Trajiste el pure de tu casa?
—No es el que hacía mi padre, lo hizo Leni, pero últimamente se le da muy bien cocinar… Es la única que lo hace.—dijo Lincoln continuamente girando en el eje de la silla mientras abrazaba a Lily.
—Ahhh.—Clyde golpeó su frente contra el marco de la puerta—¿Sabes? Olvida lo que dije antes, claro que has cambiado, sería demasiado pedirte que sigas siendo el mismo, soy muy tonto.
—No vine a hablar de eso Clyde, solo quiero estar lejos de mi casa, ¿Y qué mejor que con ustedes tres?—se detuvo un segundo al ver que su hermana levantaba su mano—Y tú también Lily.—puso un dedo en su nariz.
—Cuatro.—dijo finalmente Clyde.
—¿Qué?—no pareció entender Lincoln.
—Va a venir mi abuelo.—dijo él algo incomodo—Mi papá está muy nervioso, no le gusta que él nos visite.
—¿Por qué?—preguntó Lincoln incrédulo, él daría todo por una visita de su difunto abuelo.
—Lincoln, hay algo que nunca te conté…
—Adivinaré, eres SpiderKid.—dijo Lincoln a manera de sorna, pero al ver que Clyde no se reía del chiste cambió su rostro a uno más serio.
—Mi abuelo es...
El timbre de la puerta sonó.
—Creo que es mejor que vengas a ver, no están bien vestidos pero no es culpa de ustedes.—dijo finalmente Clyde tomando a Lincoln de su espalda y empujándolo hasta la sala de estar.
El doctor McBride sobaba sus manos, casi como si dudase en abrir la puerta, esos pequeños momentos de duda fueron suficientes para desesperar a la figura del otro lado de la puerta, pero le ganaron segundos al oficial McBride, el cual rápidamente se levantó del sillón y comenzó a darle últimos arreglos a él y Clyde. Finalmente, el doctor McBride abrió la puerta, causando que Lincoln abriera los ojos de par en par.
Fue como si su sentido arácnido se activara repentinamente de una forma inexplicable, pero sintió esa necesidad de esquivar el peligro, aunque no había peligro, bueno, al menos no mientras no revelase su identidad secreta.
—Howard, muchacho cuanto tiempo sin visitar tu… Humilde hogar.—dijo la figura adulta con seriedad ofreciendo su mano para un apretón.
—Hola papá.—dijo el doctor McBride.
Entró una figura pequeña detrás del sujeto.
—¿Señor Osborn debo decirle a Alexander que nos espere o que de una vuelta a la manzana?—preguntó la pequeña Lisa Loud con un vestido de gala infantil.
—Que de una vuelta, lo llamaremos cuando se requiera doctora Loud.—dijo Norman Osborn con tranquilidad.
Lincoln estaba sin palabras mientras las manos del doctor McBride y el señor Osborn eran estrechadas, ¿Howie McBride? ¿Hijo de Norman Osborn? ¿Howard Osborn? Dicho de esa manera tenía sentido, pero aun así eso no evitó que Lincoln tuviera los ojos y boca abiertos. El abuelo de Clyde McBride era el futuro alcalde de Nueva York (o eso decían las encuestas) y además uno de los más grandes opositores a los mutantes.
—Osborn.—saludó entonces Harold McBride acercándose para dar un apretón de manos, al cual Norman contestó de manera rápida y cortante, sin perder esa sonrisa de zorro en su rostro.
—Harold, ¿Qué tal eso de mantener segura la ciudad? ¿Ya aplastaron a esos mutantes nocturnos?—preguntó Osborn antes de comenzar a reír y que Lisa le siguiera la risa.
—Creo que la palabra es atrapar.—observó el oficial McBride—Y no creo que sea lo mejor, esos vigilantes mantienen segura la ciudad, ¿Sabe cuántos reportes menos nos llegan de Hell's Kitchen, Queens y Brooklyn?
—Pronto seré alcalde, háblame de esos números.—dijo Osborn al mismo tiempo que se dirigía a la mesa de los McBride—Interesante, limpia como siempre te enseñe.
—No nos gusta la suciedad y papá, Clyde está en aquella dirección.—apuntó el doctor McBride.
—¿Clyde? Oh cierto, hola.—saludó a la distancia Norman al mismo tiempo que tomaba asiento—Nos vimos recientemente, ¿No es así?
—Sí, yo moví contactos en el hospital para que pudieran atenderlos rápido, sobre todo a Ronnie Anne, la niña con el brazo torcido.—dijo el señor McBride recordando el incidente de la torre Oscorp.
—Hola abuelo.—saludó Clyde intentando no sonar forzado para irse a sentar a la mesa justo del otro lado del señor Osborn—Hola Lisa…
—Doctora Loud para usted jovencito, ¿Y cómo sabe su nombre?—preguntó el señor Osborn por primera vez interesado en la conversación.
—Creo que esa es mi culpa señor…—se sentó Lincoln al lado de Clyde—Lincoln Loud, tercera vez que me presento y ella es mi hermana menor Lily.—dijo él sin saber qué agregar—Hola Lisa.
Pero Lisa solamente levantó una mano sin voltear a verlos.
—¿Lincoln? Oh sí, el hermano de la Doctora Loud.—recordó entonces Norman.
—Sí que coincidencia más loca, ¿No lo creen?—dijo Clyde sin saber por qué todo el ambiente se sentía tenso.
—No creo en las coincidencias muchacho.—dijo Norman casi en tono paternalista.
—Ni en disculparse, mirar al pasado, y mucho menos en la inflación del dólar.—repitió con hastío el doctor McBride mientras servía limonada a todos alrededor de la mesa.
—Siempre doy las mejores lecciones.—afirmó Norman satisfecho.
—Algunas has cambiado Osborn.—dijo el oficial McBride acomodando los platos para todos los presentes, incluyendo Lily—¿Recuerdas cuanto intentaste impedir nuestro matrimonio?
—Oh no me lo recuerdes.—lanzó una carcajada Norman.
—¿Estaba usted en negación sobre que ambos se casasen?—preguntó Lincoln más indignado de lo que tono realmente reflejaba.
—No, no, que gracioso muchacho.—dijo entonces Norman acomodando su corbata y tomando el primer bocado de una pierna de pavo de la cual también tomó Lisa—A mi Howard me contó que le gustaban los chicos desde los trece.
—No te lo conté, le pagaste al psicólogo para que te lo dijera.—dijo el doctor McBride sentándose y tomando algo del pure que trajo Lincoln—Pero sí, eso no era lo que estaba en contra, sino de…
—Había tantos pretendientes que te pude haber conseguido.—dijo Norman llevándose una mano a la frente.
—Lo intentaste, aún recuerdo al chico árabe que su padre tenía una empresa de petróleo.—dijo el doctor McBride cerrando los ojos—¿Qué fue de él?
—Es millonario y algo engreído.—dijo Norman después de beber finamente su limonada—Aun tengo su número…
—¡Papá!
—Pero como dije antes, no miro al pasado, puedes seguir con tu humilde vida aquí en los suburbios.—dijo Norman sin parpadear.
—¿Esto es humilde?—interrumpió Lincoln causando que todos voltearan a verlo y que él se pusiera nervioso—…¿Señor?
—Tomando en cuenta la situación familiar que me ha contado la Doctora Loud, entiendo que para ustedes esto parezca una obra de arte, pero Lincoln, si me permites llamarte así, esta choza cabría en uno de mis penthouses que pudo haber heredado Howard.—explicó Norman con simpleza.
—Seguí mi corazón.—dijo el doctor McBride seco y cortante, forzándose a mirar el plato para no apretar los puños.
—Ya tuvimos esta discusión Howard, no hay que mirar al pasado, ya lo acepté hace mucho, pero sigo sin entender ¿Por qué niegas el dinero que te doy mensualmente? Podrían vivir como reyes.—reclamó el señor Osborn.
—Papá, tú me enseñaste que nadie en la vida te regala nada.—dijo con simpleza Howard McBride con una vena en el cuello—Además no me falta nada, me encanta ir todos los días al hospital y Harold ama la policía…
—Amar tal vez sea una palabra un poco fuerte.—dijo el oficial McBride provocando que ambos hombres rieran—Es difícil, pero intento mantener mi sector seguro.
—Estoy convencido que lo intentan.—dijo Norman con algo de sorna—Aunque tranquilo jovencito, por cuestiones legales no puedo decir mucho, pero pronto ya no habrá más intentos de mantener la ciudad a salvo, pronto todos agradecerán a su buen alcalde.
—Señor Osborn, aunque encierre a todos los mutantes, la mayoría de los criminales son gente normal.—dijo Lincoln levantando la mano después de tragar un poco de arroz.
—Ese niño tiene habilidades de periodista.—dijo Norman sonriendo.
—Disculpe a mi hermano señor Osborn, puede llegar a ser…—intentó hablar Lisa, pero fue interrumpida.
—No, no, veamos qué tiene que decir su hermano, no puedo explicarlo, pero siento que va a decir algo interesante.—dijo Norman teniendo su total atención en Lincoln.
—Solo digo que tal vez lo mejor no sea arrestar a SpiderKid y esos mutantes, sino buscar una forma de que esas personas que intentan ayudar puedan hacerlo sin correr riesgo a que los arresten.—dijo Lincoln mientras comenzaba a sentir su corazón latir a toda velocidad posible.
—Oh, mi solución no es solo excluyente a mutantes muchachito, que el logo de mi campaña sea eso es puro marketing.—dijo Norman lanzando una risotada al final—Tu hermana y un equipo de científicos están trabajando en algunas opciones que mantendrán segura la ciudad, ya sea de mutantes asesinos o criminales comunes.
—¿Lisa? Lleva solo un par de meses ahí, realmente debe ser buena en lo que hace.—dijo Clyde dando un sorbo a su limonada.
—La mejor.—fueron las únicas palabras de Lisa mientras masticaba con tranquilidad.
—¿Qué clase de proyecto podría reducir el crimen Osborn?—preguntó el oficial McBride interesado.
—Oh, no puedo decirlo aquí, aún hay riesgos, pero será algo que las arenas del tiempo no dejarán pasar, igual lo informaré públicamente cuando sea elegido para alcalde.—confirmó Norman acomodando su corbata—Y curioso que menciones a SpiderKid niño…
—¿Por qué?—preguntó Lincoln sin poder fingir que en aquel momento estaba muy nervioso.
—Clyde, la doctora Loud y yo lo conocimos hace poco, un niño muy desagradable en verdad, si Mysterio no acababa con nuestras vidas, probablemente él lo hubiera hecho.—dijo con Norman con asco en la voz.
—Es verdad lo que dice.—afirmó Lisa aun sabiendo que era una mentira como una casa.
—Mis recuerdos son difusos, dudo que el ciempiés computadora asesino fuera real…—recordó Clyde a duras penas—Así que creo en la palabra de ellos.
—Y además unos días antes de lo del Buitre descubrí personalmente que ese niño había sido el ladrón de una joyería.—informó el oficial McBride.
Lincoln quería gritarles a todos a los siete vientos las insulsas mentiras que estaban dando, pero se controló y continuó manteniendo su sonrisa.
—A este ritmo solo tu y yo vamos a ser los únicos que no conoceremos a esa amenaza, ¿No es así Lincoln?—preguntó el doctor McBride.
—No mientras el hospital no sea atacado por un demente.—dijo Lincoln de brazos cruzados, intentando mantener la calma.
—Es más probable que Howard acepte una llamada de Abdul Gazzari a que algún mutante chiflado quiera atacar el hospital.—dijo Norman llevando una mano a su nuca.
—Papá…
El resto de la conversación fue más amena, debido a que Norman ya se había rendido por décimo quinta vez de que su hijo no se casase con un multimillonario, siendo él mismo multimillonario. Lincoln supuso que el dinero simplemente nunca era suficiente, siempre se debía perseguir por más y más.
Al momento de las despedidas, Norman le dio la mano a su hijo, y se vio forzado tanto con su yerno y nieto, no parecía tenerles asco, simplemente consideraba una pérdida de tiempo evolucionar la relación de esos dos a algo más que la formalidad que tenían. Lisa se iba a retirar sin decir nada más allá de agradecer la comida, pero fue interrumpida:
—Papá, ¿Vas a dejar a la doctora a su casa?—preguntó el doctor McBride.
—Obviamente, ella es importante.—contestó Norman con soltura.
—¿Podrían llevar a estos dos? Viven en la misma casa que ella.—dijo entonces Howard McBride.
—Sin problema, pero que no pisen la alfombra.—ordenó Norman al mismo tiempo que la limusina personal llegaba a la entrada.
—Gracias señores McBride, nos vemos en la escuela el lunes Clyde.—dijo Lincoln volteando al mismo tiempo que se subía junto a su hermana.
El interior tenía un decorado morado y verde, una selección… Curiosa de colores para Lincoln, incluso se atrevió a pensar en lo incomodo que le resultaban familiares la paleta de colores, aunque no sabía identificar de dónde. Iban en total silencio tanto su hermana Lisa, como Norman, y sobre todo Lily que iba dormida en su regazo.
Las calles oscuras le parecían más seguras que el interior de aquella limusina, tal vez porque el señor Osborn se la pasaba mirándolo directamente, como si lo estuviera analizando… Era imposible que él supiera sobre sus habilidades especiales, ¿O no lo era? Posiblemente solo vigilaba que Lincoln no subiera los pies a los asientos de piel de cocodrilo.
Fueron los diez minutos más eternos que tuvo el chico, hasta que finalmente llegaron a su destino, él rápidamente abrió la puerta para que Lisa pasara, la chica no fue capaz de decir gracias o voltear a verlo. Lincoln se ofendió ligeramente, pero estaba más preocupado por darle una última mirada a Norman, eran las dos de la mañana, el vecindario estaba vacío.
—Tenga cuidado señor Loud.—recomendó Norman mientras Lincoln estaba a punto de cerrar la puerta—Yo siempre he estado en el lado correcto de la historia y defender a los mutantes lo llevará a cumbres borrascosas.
—Sí, buenas noches señor Osborn, un placer conocerlo.—dijo Lincoln cerrando la puerta y dirigiéndose a la de su casa.
Norman Osborn claramente sabía que aquello era una mentira, ese niño tenía miedo de él por un motivo (ilógico si se tenía en cuenta que era solo un niño), Norman iba a averiguarlo apenas resolviera la situación con el proyecto Sandman.
Por la seguridad de la Doctora Loud.
Al cerrar la puerta Lincoln sintió un escalofrío recorrer su espalda, visualizó a Lisa llevando de la mano a Lily mientras subían las escaleras.
—Ni siquiera dijo buenas noches…—dijo preocupado el chico.
"Where's the streetwise Hercules to fight the rising odds?"
—Feliz puto día de acción de gracias Ronnie Anne.—dijo la pequeña del mismo nombre sentada en la mesa familiar.
Se encontraba sola, con la única luz proveniente de la televisión en la sala de estar, transmitiendo una película sobre la importancia de la familia. Ronnie cambio de canal a uno donde transmitían infomerciales de productos basura, era mejor compañía que su padre.
—Debes sentirte afortunada de tener una familia Ronnie, sí, sí.—dijo ella hundiendo la cuchara en el pure de papa genérico que calentó junto a unas piezas de KFC.
Claro que Ronnie quería a su familia… Cuando los veía, al menos su madre entendía que era una enfermera que estuviera prácticamente todo el día en el hospital para mantener su miserable sueldo a la mitad de lo necesario para que ellos vivieran en el pequeño departamento. Pero su padre no tenía ninguna excusa, estudiar animales e insectos no era tan demandante como los otros trabajos de Bobby y su madre, además de ser el que menos ingresos generaba.
Su padre bien podría compensar esa falta de dinero con poder estar con ella un poco, lo que fuera, cada vez ella se sentía más como una invasora en su propio hogar, una apestada más.
No quería culparlos, porque al final del día ellos hacían todo lo posible para mantener los pagos al día, pero eso no quitaba la soledad perpetua… Su hilo de pensamientos fue interrumpido por el zumbido de su celular. ¿Quién podía ser a esa hora?
Número desconocido.
"No hables nunca con extraños" recordó las palabras de Bobby "Por supuesto que te enseñaré a usar la patineta" también llegaron como puñetazos esas palabras "Siento cancelarte, pero debo ir con Lori".
—Ronnie Anne, ¿Con quién tengo el gusto?—dijo ella precavida, podía ser solamente un anuncio.
—¿Santiago? ¿Verdad?—dijo la voz del otro lado de teléfono, era una mujer, pero se escuchaba mareada—¿Podrías pasarme a tu papá niña?
—Repito, ¿Quién es?
—Investigaciones Alias, acepto el trato.—dijo la mujer desde el otro lado de la línea—Dile eso a tu padre antes de que me arrepienta.
—¿Usted es la investigadora privada de Alias?—preguntó Ronnie sorprendida de que le respondieran.
—Niña, no puedo seguir hablando contigo, pásame a tu papá, por tu acento diré Ronaldo, tal vez.—dijo ella para luego lanzar una carcajada confusa al final, definitivamente estaba borracha.
—Yo le mande el correo señorita.—dijo ella contenta.
—Déjame entender, una niña, de tal vez once o doce años, viendo en la televisión el comercial de las tostadoras Martin DQ a media noche, es la misma persona que me contacto diciendo que trabajaba en una nueva historia para el Daily Buggle, ¿Es una jodida broma? ¿Sabes lo valioso que es mi tiempo?
Por el sonido de una botella de vidrio estrellándose contra una pared Ronnie dudó bastante de esa afirmación.
—Trabajo ahí como reportera junior, y tengo el dinero que prometí.—dijo ella confidente—Señorita Jones, si usted continua con ese comportamiento tendré que ir con el señor Madrox para atender el caso.
—¡No con Jamie!—dijo desde la otra línea molesta—De acuerdo mocosa, acepto el trato solo si el domingo pagas la mitad.
—En efectivo, tal cual acordamos.—dijo Ronnie satisfecha.
—Más te vale que no sea una broma, ser contratada por una niña malcriada…—dijo molesta la mujer—Estaré en el lugar que quedamos por correo a la hora.
Y colgó de golpe.
—La identidad de SpiderKid no es ninguna broma vieja loca.—dijo Ronnie también colgando.
Enserio consideró la opción de buscar otro investigador para el caso, pero no creyó que todos tuvieran precios tan asequibles como esa mujer de Investigaciones Alias, ciertamente cinco mil dólares podían sonar mucho dinero para una niña de doce años, pero Ronnie llevaba ahorrando todos los pagos del Daily Buggle para este momento.
Ronnie vio el canal de youtube donde escuchó la recomendación de ella como investigadora privada "Podcast de Trish", donde la mujer afirmaba que los servicios de esta investigadora eran baratos y prometían siempre resultados claros y directos. Le dio dislike al video, pero decidió que iría hablar con esa investigadora junto a Peter… Y puede que algunos de sus amigos.
—Espero que no seas una estafadora Jessica Jones.
El infomercial se desvaneció a negro, así como las ganas de Ronnie de seguir comiendo, dejo el plato a medio comer y se fue a limpiar los dientes.
"Isn't there a White knigh upon a fiery steed?"
—¿Me puedes repetir por qué vinimos al centro comercial?—preguntó Peter Parker a la chica con la que iba agarrado de la mano.
—Liam se siente deprimido en estos difíciles momentos después de lo que sufrió en...—contestó con simpleza Ronnie.
—Les van a dar puntos extra a ella y Lincoln.—interrumpió Liam molesto.
—¡Lincoln! ¡Ronnie!—dijo molesta Gwen, ella iba al lado del peliblanco, pero no se dignaba a darle la mano.
—Y yo que pensé que lo hacías por los viejos tiempos.—le reclamó Clyde.
—Chicos, chicos, estamos aquí por Liam, que Ronnie Anne y yo tengamos un beneficio adicional no lo veo como algo malo.—dijo Lincoln a la defensiva caminando de espaldas para ponerse enfrente de todos.
—Lo es cuando ustedes dos organizaron a todos para salir.—dijo Gwen señalando con el índice.
—Ronnie, tienes que ayudarme con la defensa.—dijo Lincoln rápidamente a la vez que esquivaba un agujero en el piso debido a su sentido araña, aunque sin apenas notarlo.
—Veamos, ¿Peter te importa algo esto?—dijo Ronnie sonrojada.
—No realmente.—dijo Parker sabiendo que eso molestaría a Lincoln, para colmo cerró los ojos mientras saboreaba como Lincoln quedaba mal frente a todos.
—Es el único que me importaba su opinión.—dijo Ronnie complacida.
Comenzaron a subir por una escalera eléctrica, Lincoln aun caminaba de espaldas, nunca volteando hacia atrás, tanto Gwen como Clyde estaban molestos y ya que Ronnie parecía no interesarle, ambos miraban a Lincoln como si fuera una amenaza.
—Vamos, es Domingo después del viernes negro, tenemos el centro comercial prácticamente para nosotros solos.—dijo Lincoln emocionado—¿Primera parada?
—¿Qué tal si vamos por unos Freezy?—preguntó entonces Ronnie.
—Yo quiero de mora azul.—dijo rápidamente Peter.
—¿Qué? Todos saben que el de cereza explosiva es mejor, Parker.—respondió Gwen rápidamente.
—¿Te gusta el de cereza?—dijo Clyde casi ofendido.
Lincoln volteó a ver a Ronnie, la cual solo le guiñó el ojo, probablemente sabiendo que causaría esa reacción en ellos. Estuvo a punto de decir chica lista cuando repentinamente notó que algo cruzaba en su espina dorsal, era esa sensación de peligro inminente...
Pero al voltear solo se encontró con la fila para la tienda del señor Flip, donde se vendían los freezys famosos de múltiples sabores, notó que no fueron los únicos con esa idea, pero estuvo a punto de chocar con una mujer, tal vez pasado los treinta la cual tenía el cabello negro y largo desaliñado, una chaqueta de cuero además de unos pantalones holgados. Tenía pinta de pocos amigos y unos ojos rojos que reafirmaban su tonalidad ya que ella parpadeaba primero con un ojo y luego con otro.
Él no era capaz de entender por qué sintió miedo de esa señora, solamente que dejó de caminar de espaldas y decidió esperar con el resto de sus amigos en la fila.
"Late at night I toss and I turn…"
Tanto Luna como Sam se encontraban en la parte de atrás de la tienda, no había clientes o señor Eccleston, todo indicaba que su sesión de besos no sería interrumpida en un buen tiempo, porque además casi no había personas en el centro comercial. Y gran parte de la mercancía cara fue vendida el viernes negro, pero mientras que Luna iba con cada vez mayor intensidad, Sam comenzaba a apartarla.
—No, no, estamos trabajando Luna.—dijo ella tomando la cruz en su pecho.
—No hay nadie más, ¿Qué pasa?—preguntó Luna ansiosa—¿Estoy yendo demasiado rápido?
—No creo que haya un ritmo adecuado.—explicó Sam al mismo tiempo que acomodaba su cabello e iba a la parte de enfrente—Hay algo que no te he dicho…
—Di lo que sea girl, estoy aquí para ti.—afirmó Luna calmando su respiración y recargando su mano sobre el hombro de ella.
Sam al inicio pareció arrepentida de sus palabras, ya que se mordía las uñas estilizadas, miraba la puerta de entrada y evitaba el tacto de Luna, le tomó casi un minuto terminar de decidirse, lo supo Luna por el suspiro de cansancio que lanzó.
—Nunca podremos ser pareja…—susurró al borde de las lágrimas.
—¿Qué?—aquello había sido como un bote de agua fría—¿Qué?
Estaba anonadada, la gota que derramaría el vaso, ella no podía imaginarse en un futuro cercano sin estar Sam cerca, Luna dependía del cariño que le estaba dando. La imagen de su padre disfrazado de ave rondaba por su cabeza apoderándose de sus recuerdos, aquello tenía que ser una mentira, no podía ser Luna solo un amor pasajero al ocaso del verano.
—No estoy diciendo que no me gustas… Creo que te amo Luna Loud.—se confesó finalmente Sam sonrojada y soltando lágrimas.
Aquello solo lograba confundir más a Luna, ¿Qué clase de mensaje le estaba dando? Probablemente Sam entendió que su silencio era dado a pura y total confusión de lo que estaba diciendo, por lo que continuó hablando mientras limpiaba sus lágrimas:
—Mis padres jamás lo aceptarían.—dijo ella definitivamente—Luna, no lo entiendes, si ellos se llegan a enterar me mandarían a un internado de por vida, o a un convento de monjas...
—¿Cristianos?—preguntó Luna molesta de esa noticia.
—Católicos, pero eso no es lo importante, lo que intento decir Luna es que, no quiero lastimarte, eres lo mejor que me ha pasado.—dijo ella no pudiendo evitar derrumbarse en su pecho.
Un sujeto que iba a entrar a la tienda solo vio como las dos niñas lloraban en el interior del local, por lo que dio dos pasos atrás y fingió seguir su camino.
—No sabía cómo decírtelo, nunca pensé que llegaríamos a esto…—dijo Sam tomando sus cabellos con una mano para estirarlos y con la otra golpearse la frente—Soy una horrible persona…
—No, Sam, no.—intentaba hablar Luna pero era difícil articular palabras estando tan herida.
—No puedo salir contigo, siempre lo supe y aun así quise intentarlo… Te engañé a ti y engañé mi fe…—se dijo para limpiarse con un pañuelo—Engañé a mis padres…
—No lo hiciste, simplemente seguiste lo que tu corazón te indicaba.—dijo Luna apuntando a su pecho—No soy muy creyente, pero sé que al escuchar al corazón es la forma más cercana y pura de acercarnos a Dios.—dijo Luna mirando el cielo—Saldremos de esto juntas, ¿De acuerdo?
—No lo sé Luna, quiero, pero tengo miedo.—dijo Sam respirando entrecortada.
—No Sam, no digas eso, de aquí en adelante todo saldrá bien porque estaremos juntas.—dijo Luna decidida forzando el mentón de ella para que la mirara a los ojos—Lo prometo.
Sam estuvo a punto de seguir la conversación cuando repentinamente una explosión hizo estallar todos los cristales de la tienda. Seguidamente se escuchó una risa estridente.
"…and I dream of what I need"
Momentos antes, Ronnie sabía que esa mujer desaliñada era la tan famosa Jessica Jones, así que decidió llamar la atención de ella de forma sutil:
—Pit, voy al tocador, compra mi Freezy de fresa.—dijo Ronnie Anne guiñándole un ojo.
—Por supuesto Roo.—dijo Peter despidiéndose de ella.
Ronnie notó que la supuesta investigadora privada no se había dignado a voltear atrás después de esa afirmación, así que continuó con la fachada:
—¿Roo? ¿Desde cuándo me llamas así?—dijo fingiendo indignación.
—Tú me acabas de llamar Pit.—dijo Peter Parker sin entender.
—A mí me llamarás como Ronnie Anne señor Parker, nada de Roo u otros sobrenombres ridículos.—dijo ella indignada para cruzarse y dar media vuelta en dirección al baño.
—¿Qué dije mal?—dijo Peter totalmente confundido.
—Novato…—dijo Lincoln rodando los ojos, antes de darse cuenta que la mujer enfrente de ellos se retiró de la fila en dirección al baño.
Podía ser solo una coincidencia, pero su sentido arácnido le estaba obligando a reaccionar, aunque realmente Lincoln dudo de si seguir confiando en esa habilidad, siempre se activaba en momentos peligrosos, pero ya había varias ocasiones en las cuales nada había pasado y ese frío recorría su espalda, ¿Podían los poderes de los mutantes romperse o dejar de funcionar? Aunque él técnicamente no era un mutante no pudo evitar preguntarse si tal vez era buena idea volver a buscar a la gata solo por respuestas.
¿O estaba buscando excusas solo para verla nuevamente? Claro que esa mujer estaba muy fuera de su liga, pero algo en ella le causaba que su corazón latiera con fuerza, ¿La misma con al que latía cada que tomaba la mano de Gwen? No era fácil responder.
—Benditas hormonas…—dijo en voz alta como si estuviera patrullando la ciudad.
—¿Qué?—preguntó Gwen sin entender.
Toda esa escena ocurría a expensas de que Ronnie se encontraba en los baños públicos, vigilando que estuvieran solos cuando repentinamente la puerta fue abierta y entró la misma mujer que la foto del podcast decía.
—Ronalda Anne Santiago yadda yadda yadda.—dijo Jessica Jones metiendo las manos en su chaqueta—¿No hay nadie más en el baño?
—No.—dijo Ronnie volteando de un lado a otro y tomando el cartel de limpieza del baño para colocarlo afuera de la puerta—Tenemos unos quince minutos.
—La plata.—fue lo primero que dijo Jessica.
Ronnie sacó cien dólares de su chaqueta y los dio a Jessica, notó que la mujer seguía extendiendo la mano:
—¿Estás segura que puedes conseguir la identidad de SpiderKid?—preguntó Ronnie protegiéndose en caso de que se le abalanzara.
—Por supuesto, no es el primer mutante que detengo niña.—dijo Jessica recordando una risa estridente y el color morado aparecía un segundo en sus ojos.
—Sí, Trish dijo que venciste a un controlador de mentes, pero no lo creo, ¿Cómo puedes? Eres solo una mujer detective…—dijo Ronnie.
Jessica Jones lanzó un largo suspiro, luego miró a la puerta para asegurarse que nadie viera y luego le dio un puñetazo a una pared, atravesando el concreto con facilidad. Al retirar la mano esta se encontraba intacta, como si no hubiera tenido hace segundos pedazos de piedra y madera atravesados por su mano.
—Mutante…—dijo Ronnie sintiéndose engañada, molesta.
—Cállate, tuve un accidente con unos gases tóxicos que… Ah no importa.—dijo Jessica Jones—Lo importante es, dame el dinero, y cuando encuentre a SpiderKid, porque lo encontraré, le daré un golpe tan fuerte que lo dejará noqueado, le saco la máscara y finito, tienes la exclusiva reportera junior.
—Sabes Jones, si no fueras tan malhablada serías una buena detective.—dijo Ronnie tomando el sobre con dinero—No suelo confiar en mutantes…
—No lo soy, ya te dije, yadda yadda desechos tóxicos, tengo un certificado médico por ahí, y algo psicomierdico, por eso no me arrestan.—dijo comenzando a pensar mucho si en verdad lo tenía—Además, ¿Qué esperabas? Nadie se metería con un super héroe y nadie me contrataría si no fuera por mis capacidades especiales, ¿Es o no un trato?
Ronnie tenía el dinero en su mano, a sabiendas que ella misma se metió en tantos problemas para no llegar a nada sería bobo.
—Trato.—dijo Ronnie entregando el dinero.
—Bien, primer paso para encontrarlo es…
Iba a decir Jessica cuando repentinamente fueron interrumpidas en su sesión debido a que escucharon una explosión proveniente de fuera.
—Quédate aquí.—dijo Jessica tomando un cubrebocas de su chaqueta y acomodando su capucha para que le cubriera el cabello—El trato se mantiene, pero discutiremos los mensajes cuando detenga a los cretinos que hicieron esto…
—Una heroína… No seas ridícula…—intentó detenerla Ronnie.
—Si mueres pierdo dos mil quinientos dólares, prefiero enfrentar al idiota que está haciendo esto, notarás que es bastante sencillo.—dijo ella fanfarrona al mismo tiempo que abría la puerta.
—Pero, ¿Y mis amigos?—preguntó Ronnie dándose cuenta de su existencia repentinamente.
—No son asunto mío.—dijo Jessica saliendo.
Ronnie se quedó en el baño esperando que aquello fuera solo una explosión por una fuga de gas y no un ataque de otra mutante basura. Al menos Jessica le daba confianza porque no ocultaba el rostro.
"I NEED A HERO! I'm holdin' out for a hero 'till the end of the night"
Para Lincoln todo fue tan repentino, en un momento tenía a todos sus amigos comprando Freezys, al siguiente momento se encontraba lleno de escombros debido a un fuerte estruendo en la fuente central…
Aquello ya era suficiente para preocupar al niño, pero fue entonces que escuchó esa risa, desquiciada, maniática, molesta…
—¡Duende Verde!—gritó Lincoln levantándose de golpe mientras que el resto de sus amigos seguían en el suelo.
—¡Lincoln regresa inmediatamente!—le ordenó Gwen bastante asustada.
—¡No! ¡Tengo miedo! ¡Ahhhhhh!—estaba rojo de la vergüenza al mismo tiempo que salía corriendo, mejor quedar en ridículo que intentar justificar porque no estaba con ellos.
Lincoln no le quitó la vista a la zona de la explosión, podía escuchar perfectamente la tabla yendo de un lado a otro en el aire aun con todos los gritos, pero no podía ver al duende, ¿Por qué ahí y por qué en ese momento? No importaba tanto la causa, sino detenerlo y alejarlo de sus amigos… O de sus hermanas, recordó que Leni aquel día descansaba, pero Luna debía estar en su trabajo demasiado asustada por el asalto del duende.
—¡No tengo tiempo que perder!—dijo Lincoln dando un salto a una puerta de seguridad, las cuales deberían estar siempre cerradas, rompiéndola de un golpe.
Era un pasillo vacío y oscuro. Se colgó con el lanzatelarañas del techo y puso su traje por encima de la ropa solo para ponerse la máscara con raña mientras una segunda explosión era escuchada. Los gritos incrementaron en intensidad, y Lincoln no quería imaginar porqué.
—¡Rápido!
"He's gotta be strong and He's gotta be fast"
Durante un momento Gwen intentó seguir a Lincoln, pero rápidamente Clyde y Peter la detuvieron para volver con el grupo, no tuvieron que hacer mucho esfuerzo porque Gwen temblaba de miedo. Escombros volando por el aire… Un gas verde… No, no había gas verde, era solamente su imaginación, eso tenía que ser.
—Tenemos que irnos de aquí.—ordenó Peter asustado, prácticamente gritando para oírse por encima de la multitud.
Por primera vez estaba cerca de la batalla que estaba a punto de ocurrir y temblaba con la sola idea de lo que el duende sería capaz de hacer si Lincoln lo enfrentaba.
—¿A dónde?—dijo Liam con relativa calma, en su rostro había miedo, pero su voz era pasible.
—Vamos con Ronnie a los baños, estaban al fondo de un pasillo…—sugirió Peter tomando a Liam de una mano y a Gwen de la otra.
Clyde durante un segundo pareció no moverse, pero tomó la mano de Liam y juntos avanzaron los cuatro a ciegas debido a que una neblina de polvo inundó su visión. Todos ellos sintieron sus corazones empequeñecer cuando una segunda explosión interrumpió su andar y provocó prácticamente ceguera por el polvo levantado.
Los cuatro seguían tomados de las manos, pero sabían que si seguían quietos podían morir…
—¡AHHHHHH!
Escucharon el grito femenino al mismo tiempo que una tercera explosión ocurría. Tanto Clyde como Gwen sintieron la pesadilla volviendo a nacer. Peter estaba congelado del miedo, preguntándose como Lincoln tenía el valor de ir a la pelea siendo tan real la amenaza. Por otro lado, Liam comenzó a obligarlos a andar debido que era el único no lo suficientemente afectado.
"And he's gotta be fresh from the fight, I need a hero!
I'm holdin' out for a hero 'till the morning light!"
Jessica estaba relativamente confundida debido a los grandes escombros que caían en forma de polvo, veía gente correr de uno a otro lado y una risa estridente en medio de todo ese desastre. Ella dio un salto lo suficientemente fuerte como para llegar hasta el techo donde se sostuvo de una viga metálica y pudo visualizar donde estaba ese desgraciado Duende Verde, soltando un gas verde de sus manos.
No le importaba quién demonios se creía él, ella solo sabía que iba a proteger a su clienta… Aunque realmente no fuera su problema, dos mil dólares le vendrían de maravilla.
Se balanceó durante unos segundos antes de lanzarse con todas sus fuerzas a la dirección donde se encontraba la amenaza, atravesando con rapidez el humo verde. Durante un segundo Jessica creyó que iba a darle la patada debido a su entrada furtiva, pero en menos de un segundo el duende frenó su andada en el aire y la vio directamente a los ojos. Esa mascara verde no era metálica, pero ella podía jurar que su mirada era la de un asesino temible.
Todo el centro comercial cambió a morado repentinamente, aquella voz tranquila y amable volvió a escucharse "Hola cariño".
—¡AHHHHHHH!—gritó Jessica llevándose ambas manos a la cabeza.
Volvió a abrir los ojos y vio que ya había pasado de largo al Duende, el cual le había dejado una calabaza metálica en sus manos. Ella no entendió hasta que la calabaza explotó y la mandó a volar en dirección contraria, estrellándola contra una vidriera.
Jessica Jones perdió el sentido durante casi dos minutos, y hubiera quedado así de no ser porque sintió unas manos en su cuerpo.
—¿Eres una heroína? ¿Vas a ayudarnos?—dijo una chica rubia con unos mechones azules.
—Sam…Aléjate puede ser peligrosa…—dijo una chica de pelo corto tomando a quien la intentaba ayudar.
La detective llevó una mano a su cabeza, su chaqueta estaba arruinada debido a la explosión y su mascarilla olía a tostadas quemadas hasta el negro más asqueroso, ni siquiera una buena botella de wiski le haría olvidar ese hedor.
"He's gotta be sure, and it's gotta be son, AND he's gotta be larger than life…
Larger than life!"
El espectacular SpiderKid colgaba, no de manera muy sutil desde el techo, hasta llegar a la parte donde estaba el duende, envuelta en humo verde, rápidamente Lincoln recordó los resultados previos de esas toxinas del miedo, o como sea que se llamasen, así que aspiró fuerte y contuvo la respiración.
—¿Tú?—dijo rápidamente el Duende Verde intentando atacar por la espalda a SpiderKid.
Lincoln tuvo otra vez su sentido arácnido, pero esta vez era uno que le permitió esquivar una lanza que lo hubiera empalado en el piso, simplemente movió la cabeza y dio media vuelta de un salto.
—¡¿Cómo?!—gritó el Duende molesto—¡¿Cómo te atreves a no sufrir los efectos del gas mocoso insolente?!
—Andas menos hablador que de costumbre Duende, ¿Todo bien en casa?—lanzó la broma Lincoln recordando las palabras de su hermana Luan, afrontar los problemas con una sonrisa.
—¡Cállate!—dijo el Duende antes de lanzarle una bomba y luego otra y otra más.
—Vamos, di que me vas a descuartizar, me preocupas Duende, has cambiado.—dijo SpiderKid saltando para evitar las bombas, hasta ver que unas las lanzó a civiles.
Utilizó sus telarañas para desviarlas y que estallaran en el aire, provocando que muchos cristales saltaran en el aire.
—Duende, mis ojos están aquí arriba.—dijo SpiderKid apuntando a su máscara—Mira, ha cambiado mucho desde que nos vimos, conocí a otros supervillanos, ¿Es esto un ataque de celos?
—¡Cállate y muéstrame dónde está!—gritó mientras expulsaba gases por toda la zona central.
—¡Estoy aquí!—dijo Lincoln saltando a una pared—Y ahora aquí, y también aquí…—dijo primero saltando una columna y luego a la tabla del Duende—¿Me permite un baile?
—¡Norman Osborn!—gritó lleno de furia el villano al mismo tiempo que intentaba apuñalar a SpiderKid.
—¿Qué?—dijo Lincoln, sin saberlo al mismo tiempo que Clyde.
"Somewhere after midnight, In my wildest fantasy."
—Señor Osborn, sé que dijo que no lo interrumpiera con su visita, pero tengo que admitir que el proyecto Sandman no volverá a dar frutos a menos que encontremos alguien que tenga una genética parecida a la del señor Flint por…—habló Lisa Loud entrando a la oficina de su jefe—¿Señor Osborn? ¿Dónde está?
Ella comenzó a ver alrededor de la habitación, pero no encontró nada, solamente una botella de vidrio rota con un líquido verde escaso cubriendo la alfombra rojiza y elegante.
—Interesante…—dijo Lisa estando a punto de tocar el líquido, pero decidió no hacerlo—¿Qué estará pasando?
Sin saber que la respuesta era más temible de lo que realmente podía imaginar, ella caminaba lentamente por la habitación, aun no miraba la parte trasera del escritorio donde solía sentarse su jefe, ahí se encontraba…
"Somewhere just beyond my reach, Racing on the thunder and rising with the heat.
It's gonna take a Superman to sweep me off my feat yeaaah."
Lincoln vio como el Duende Verde lanzó su tabla metálica hacia un restaurante de hamburguesas. Fue demasiado rápido como para poder reaccionar, en menos de un segundo el fuego se extendió en el local y Lincoln dudó que de ahí pudiera salir nadie.
—¡Para ya!—gritó Lincoln molesto—¡Osborn no está aquí!
—¡Tráiganlo! ¡Lo necesito de vuelta!—gritó con una voz grave que hizo temblar de pies a cabeza a Lincoln, nunca lo había visto tan molesto al duende.
Lo siguiente que intentó SpiderKid fue lanzar una telaraña al rostro del duende, a sabiendas que el villano respondería con reflejo cortando la telaraña, aprovechó ese punto bajo y dio salto con ambos brazos extendidos para tomarlo de la cintura. Lo logró, tanto chico como Duende cayeron en el aire, dedicándose golpes, el Duende a la cabeza de SpiderKid y Lincoln en las costillas del Duende.
Ambos aterrizaron con un poderoso dolor recorriendo su cuerpo, provocando que se quedaran quietos por un momento, cosa que el Duende aprovechó para presionar un botón dentro de uno de sus guantes, provocando que su tabla voladora se acercara a toda velocidad con unas cuchillas.
SpiderKid intentó reaccionar, pero el Duende lo abrazó.
—Que poético SpiderKid, ¡Moriremos juntos!—gritó el Duende antes de lanzar una risa totalmente desquiciada.
Ya no había duda para Lincoln, algo le había paspado al villano durante su ausencia porque no era normal ese comportamiento en absoluto. El Duende que él conocía jamás arriesgaría su vida con tal de matarlo, le haría saber que él ni siquiera es tan importante.
¿Y por qué de repente los pensamientos de Lincoln pasaban tan rápidos? ¿Por qué ahora cada segundo era un momento más en el reino de los vivos y cada parpadeo una distinción entre la noche eterna contra el día resplandeciente? ¿Acaso era su mente comenzando con el proceso de aceptación a la muerte? ¡No! ¡Él tenía que escapar!
Pero el agarre del Duende parecía casi metálico, incluso con su fuerza sobrehumana Lincoln sabía que no iba a poder romperlo… «Diste lo mejor de ti».
Se escuchó el metal rompiéndose en dos al chocar contra un objeto duro, Lincoln abrió los ojos y vio algo que le sorprendió, una heroína.
"I NEED A HERO! I'm holdin' out for a hero 'till the end of the night"
Jessica recobró el conocimiento después de que la chica rubia le trajera un poco de agua en un vaso de plástico, todo en su cabeza daba vueltas, aun podía escuchar la voz morada diciéndole cosas obscenas en susurros provocativos, lo peor era que sentía tanto asco y al mismo tiempo sintió excitación, solo durante un breve instante… Ella comenzó a llorar.
—No le diremos a nadie.—dijo la chica llamada Sam pensando que ese era el problema.
—Mira, solo sé que los mutantes, héroes y villanos son problemas, mientras menos sepan que estuve cerca de una de ellos, todo bien…—dijo Luna antes de escuchar la risa estridente del Duende—Pero ese lunático nos va a matar si no hace usted algo…
—No puedo, él intentará controlar mi mente.—dijo ella con ambas manos en su cabeza.
—¿El Duende Verde?—preguntó Sam sin entender.
—¿De qué hablas?—dijo Jessica volviendo a mirar la escena, todo había perdido el color morado y había sido trastornado a verde al mismo tiempo que el efecto del gas quitaba el brillo verde de sus ojos—¿Qué acaba de pasar? ¿Quiénes son ustedes?
—Creo que se golpeó la cabeza.—dijo Luna al mismo tiempo que alejaba a Sam.
—Sí, lo que sea.—dijo Jessica levantándose y limpiando su rostro, por algún motivo tenía lágrimas cayendo, llorar era para débiles—Con razón SpiderKid no puede detener al Duende, te jode el cerebro…
—No sabía que el Duende hacía eso.—dijo Sam asustada.
—Yo tampoco.—admitió Jessica sonriendo un segundo—Ese hijo de puta me las va a pagar.
Pero cuando vio en dirección del Duende Verde pudo ver una figura roja acercándose con rapidez para derrumbarlo. Ambos cayeron en el aire dándose golpes mutuamente y Jessica comprobó con alegría que la figura roja era SpiderKid, si ella tenía la suerte necesaria podía ganarse los dos mil quinientos dólares faltantes en ese momento.
—Dos por uno.
Aunque no tuvo mucho tiempo debido a que después de lanzar un grito, vio como una tabla de surfear sofisticada y voladora se lanzó como jabalina hacia los dos tipos. Jessica sabía que su piel era fuerte… Tal vez… Ella corrió en dirección a la tabla y la detuvo con una de sus manos, causando que los hierros metálicos apuntaran en direcciones opuestas mientras se doblaban.
El impulso de aquel artefacto se detuvo y Jessica lo empujó al suelo para después saltar sobre él y romperlo.
—¡No es justo!—gritó el villano como niño pequeño para después de eso tomar a SpiderKid del cuello, amenazando con romperlo—¡Los mataré a los dos! ¡Los mataré!
Jessica levantó mucho su ceja, aquel no era el comportamiento que el Duende Verde solía demostrar cada que le llamaban de la policía (y ella rechazaba el caso), este era un comportamiento demasiado errático, y eso que ella ni siquiera estaba tan pendiente del caso de ese lunático.
—Escucha animal, no me interesa una mierda lo que tú hagas con ese niño, ni cómo demonios sabías imitar a Kilgrave.—dijo ella dando dos paso al frente—Pero tengo unos cuantos dólares esperando ser gastados y eres una molestia.
Dio otro paso al mismo tiempo que el Duende giraba más la cabeza de SpiderKid, el cual intentaba golpearlo con todas sus fuerzas, siendo bastante inútil porque el Duende no sentía esos golpes.
—¡Tráeme a Norman Osborn!—gritó el Duende.
—Norman Osborn está en Oscorp, no en un centro comercial.—dijo ella molesta.
—¡Mentira!
"Up where the mountains meet the Heavens above.
Out of the lightning splits the sea.
I could swear there's someone, somewhere watching me!"
Lisa siguió el rastro de líquido verde hasta ver una escena sacada de una película de terror, ella estuvo a punto de llorar, pero mantuvo la calma y tocó el cuello… Aun tenía pulso, tomó el teléfono de la oficina con fuerza y exigió un helicóptero de emergencias instantáneamente.
—Señor Osborn, estoy aquí, tranquilo, lo voy a ayudar.—dijo en un tono dulce que había olvidado tanto tiempo atrás.
—Lisa…—dijo un debilitado Norman Osborn.
—No hable, conserve las fuerzas, señor Osborn.—dijo ella apretando la herida—La ayuda viene en camino.
—Gracias…
El hombre se desmayó, pero aún respiraba, Lisa estaba preparada para hacer lo imposible en aquel momento, aunque sus lágrimas escaparan de sus ojos rápidamente. No había señales de forcejeo fuera del hombre gravemente herido con un puñal clavado en el área torácica.
—Ya perdí a mi padre, no puedo perderlo a usted también…—dijo Lisa en voz alta sin querer al mismo que sabía que faltaban menos de cinco minutos para que los paramédicos llegasen, ella debía mantener la sangre dentro del cuerpo.
"Through the wind, and the chill, and the rain, and the storm and the flood!
I can feel his approach like a fire in my blood!"
Lincoln sabía que en cualquier momento el Duende iba a decidir matarlo, intentó separar las manos de su cabeza, fracasando miserablemente. De alguna manera el Duende tenía demasiada fuerza aquel día, además de que estaba usando el mismo gas que el idiota de Mysterio, algo estaba demasiado mal en todo eso.
Aprovechando que esa mujer mutante llamó la atención del Duende, él utilizó sus dos lanzatelarañas a la vez, uno que dio directamente a los ojos del Duende como chorro y el otro a una pared, cuando ocurrió la reacción de sorpresa Lincoln se impulsó con el cuerpo del Duende para salir disparado a la pared, cayendo grácilmente sin romperla.
El Duende salió impulsado rodando en el suelo mientras tenía ambas manos pegadas a sus ojos con las telarañas, hizo una fuerza mayor separando prácticamente algo de piel en la zona alrededor de los ojos mientras reía al ver a ambos frente a él.
Fue en ese momento que Lincoln vio a la otra mutante que estaba junto a él, y la reconoció cómo la mujer que había seguido a Ronnie al baño momentos antes, seguramente se veía más viva ahí en medio de la batalla que como un zombi borracho en la fila de espera.
—SpiderKid.—se presentó Lincoln.
—Alias.—dijo Jessica con simpleza.
—¡Traigan a Norman!—gritó en éxtasis el villano para reír sin parar—¡O morirá!
—¡Ya basta Duende! ¡No puedes contra dos!—dijo SpiderKid molesto.
—¡Yo lo mate!—dijo finalmente el Duende sin escuchar—¡Yo los mataré!
—¿Siempre hace estas amenazas vacías?—preguntó Jessica fastidiada.
—Normalmente tiene clase, hoy parece que no supo controlarse.—respondió Lincoln volteando un segundo.
Pudo ver cómo el Duende sacaba un frasco con liquido verde debajo de su manga y lo bebía rápidamente, luego comenzó a convulsionar enfrente de ambos, eran movimientos tan erráticos que más bien parecía estar a punto de caer desfallecido, pero cuando se detuvo dio un golpe a la pared que terminó de romperla.
—Eso le da poderes…—dijo Lincoln.
—No jodas Sherlock, ¿Qué te hizo creerlo?—dijo Jessica preparándose para un tercer round.
—No tienes que ser grosera…—intentó recomendarle SpiderKid.
—Si ese idiota no estuviera a punto de matarnos te daría una lección.—dijo ella indignada.
"Like a fire, Like a fire, Like a fire, Like a fire."
Cuando el gas verde alcanzó a los niños estos pudieron ver sus mayores temores haciéndose realidad, Peter pudo ver a su tía muriendo frente a sus ojos a manos del mismo hombre que mató a su tío. Por el lado de Gwen ella veía a su madre convertida en zombi intentando lanzarle mordidas, mientras la voz de su padre le repetía una y otra vez "vas a terminar como ella". Del lado de Clyde él veía a la figura de Mysterio apuntando a su dirección burlándose con esa voz endemoniada.
Pero en el caso de Liam, era algo totalmente distinto, él no veía una escena imaginaria, ni animales extraños, tampoco veía algo desconocido. Él estaba de vuelta en su granja, justo el día que ocurrió. Pudo escuchar la risa de su padre y su madre nadando bocabajo, los gritos suyos y de los vecinos mientras su madre era llevada por una corriente roja hasta donde el rio terminara… Su padre estaba en prisión, no iba a lastimarlo, no iba a lastimarlo, no iba a lastimarlo…
Todos ellos se estaban rindiendo en el suelo, aterrados ante esos posibles temores, sintiendo impotencia por no poder hacer nada, estaban a punto de soltarse las manos cuando repentinamente vieron una figura acercándose, la cual siempre llevaba en su mano su patineta confiable, con la cual apartaba el aire verde.
—¡¿Qué hacen ahí parados?!—gritó Ronnie Anne tomando a Peter y dándole una cachetada—¡Mírame! ¡Despierta!
Fue entonces que los ojos de Ronnie brillaron de verde y vio el mayor temor que podía tener. Campanas de boda, su hermano estaba elegante y por el pasillo venía Lori caminando en los blancos más puros que sus ojos hayan visto. A su lado ya no estaba Peter Parker, sino su padre diciéndole "Ahora estaremos solos tu yo en la casa" para después desaparecer y dejarla sola.
—No es real Ronnie, no es real, no es real.—dijo ella intentando tener valor, pero no podía.
Todos estaban paralizados, aun sabiendo que eran alucinaciones, pero las palabras de Ronnie ganaron significado para Clyde, el cual escuchó "No es real" y combatió contra el Mysterio imaginario, dando una patada a donde debería estar el sujeto con pecera en vez de cabeza. Solo humo verde, al mismo tiempo que sus ojos perdían el brillo verde.
—¡No es real! ¡Gwen, Peter! ¡Liam, Ronnie! ¡Peleen!—gritó Clyde tomando de los hombros a Liam, el cual solo con soltar una lagrima perdió aquel efecto verde en sus ojos.
La siguiente fue Gwen, la cual cuando Clyde la tomó de los hombros no quiso reaccionar, pero después de escuchar sus palabras dijo:
—¡Cállate papá!—y el efecto desapareció.
En el caso de Ronnie, ella comenzó a ver figuras a su alrededor, fue entonces que entendió que el gas le estaba obligando a ver cosas, así que tomó el vestido de bodas de Lori y lo estiró para romper, chocando su mano contra la pared, estaba sosteniendo aire.
Todos sonrieron al ver que ya estaban libres, pero Peter, por más que intentaron, no pudieron hacer nada.
—Clyde tómalo de los pies, Liam de la cabeza, Gwen tu abre la puerta del baño de mujeres, rápido, yo ayudaré a Lincoln.—dijo rápidamente volteando de uno a otro lado—¿Y Lincoln?
Todos, menos Peter, se vieron con preocupación.
—Huyó hace mucho.—respondió Gwen—Se aterró al ver al Duende Verde.
La chica latina sabía que Lincoln era un poco cobarde, pero nunca pensó que los dejaría abandonados a todos con tal de protegerse… O tal vez el gas le afectó rápidamente y vio algo verdaderamente desagradable, el chico tenía muchas hermanas. Ronnie se debatió entre si ir a buscarlo o no, pero decidió dejarlo a su suerte después de que escuchó al Duende Verde romper una pared de concreto.
—Lincoln, cuídate idiota, no quiero asistir a otro funeral…—dijo preocupada para luego volver con el resto, no quería estar cerca de ese maniático homicida.
Like a fire, Like a fire, Like a fire, LIKE A FIRE!"
Tanto Luna como Sam se vieron en la imperiosa necesidad de esconderse en la parte trasera, abrazadas para poder mantenerse tranquilas, escuchaban como toda la acción se desarrollaba.
-Oh no…-se dio cuenta repentinamente Luna-Lincoln…Sus amigos…
-¿Tu hermano?-preguntó Sam sin entender.
-Él debería estar aquí con sus amigos en medio del…-fue interrumpida por la risa estridente del Duende Verde.
-Tranquila, tranquila, cuando todo esto termine iremos a buscarlo.-la abrazó más fuertemente Sam intentando tranquilizarlo-Por lo que me has contado tu hermano es inteligente, se alejará del peligro.
"I need a hero! I'm holdin' out for a hero 'till the end of the night!"
Lo primero que hizo el Duende Verde fue atacar directamente a SpiderKid, este usó su sentido arácnido para esquivar, pero notó que estuvo a punto de ceder y que le dieran el golpe, asustado giró sobre sí mismo, solo para recibir una patada desde su espalda por parte del villano, provocando que Lincoln cayera al suelo y se levantara en una voltereta.
Jessica intentó aprovechar ese momento para lanzarse encima del Duende, solo logrando que este girara en el suelo y se interpusiera en sus pies, tirándola al piso con mucha fuerza. Fue entonces que Lincoln le lanzó la telaraña de nuevo a los ojos, el Duende la atrapó en el aire y estiró con fuerza, causando que Lincoln saliera disparado en esa dirección.
Durante un segundo el niño no sintió su rostro, lugar donde recibió el golpe, solo para momentos después que el Duende le diera un segundo puñetazo en el estómago que le sacara el aire. Antes de poder dar otro golpe Jessica lo tomó del cuello con fuerza desde su espalda e intentó romperlo, notando que el Duende oponía resistencia a su super fuerza.
Aprovechando que SpiderKid estaba muy dolorido lo lanzó al rostro de Alias y ambos héroes rodaron en el suelo. El villano aprovechó para levantarse y tronar su cuello ruidosamente para que Jessica lo escuchara.
—¿Eso es todo? ¿Dos de ustedes y aun así nada?—dijo regocijando su ilusoria victoria.
Tanto Jessica como Lincoln voltearon a verse y asintieron a la vez que salían lanzados juntos a darle final a esa estúpida pelea.
Primero Lincoln lanzó un derechazo al mismo tiempo que Jessica pateó con su pierna izquierda, el duende esquivó el puño, pero no la patada, seguidamente Lincoln intentó con el puño izquierdo y Jessica con el derecho. El Duende echó el cuello hacia atrás, provocando que ambos puños chocasen en el aire, instantáneamente el Duende lanzó una patada doble que fue sujetada por parte de SpiderKid.
Aprovechando que lo tenía sujetado Lincoln intentó romperle la rodilla, logrando solo un grito de alegría por parte del duende y que este tomara el cabello de Jessica con sus dientes, escalando hacia el cuello. Lincoln detuvo su mordedura apartando la cabeza del cuerpo de Jessica, momento que el Duende aprovechó para liberar su pie del agarre y patear a SpiderKid.
Fue entonces que Jessica Jones dio un golpe a su derecha, acertando en la nariz del Duende. Además, Lincoln resistió la patada y le regresó con una telaraña molesta en la mano que el Duende Verde tenía libre.
Entre ambos empujaron al Duende para que este cayese al suelo y quedara inmóvil, lo cual dio resultado. Tanto Jessica como Lincoln le dieron una patada al Duende para lanzar un suspiro final combinado.
—Me gusta tu estilo niño.—dijo Jessica con respeto mientras se sentía adolorida de todo el cuerpo.
—Debes conseguirte una máscara si quieres hacer esto.—dijo SpiderKid intentando fingir un poco la voz.
—Ah cierto, carajo, casi lo olvido.—dijo ella contenta tomando al chico de la máscara y levantándolo de ahí el cuerpo.
Lincoln le dio varios golpes en el brazo a la mujer, logrando absolutamente nada, incluso la piel de ella parecía dura como el acero.
—Me dirás quién eres ahora mismo, SpiderKid.—dijo ella dándole un golpe en el estómago tan fuerte que casi ve estrellas.
Lincoln intentó mantenerse concentrado, pero era inútil, por algún motivo esa mujer quería saber quién era y no le importaba cómo, ni cuando cazarlo.
—Pensé que podíamos ser amigos.—dijo SpiderKid decepcionado.
—¿Tienes cinco mil dólares? Porque si no es así, no hay trato.—dijo Jessica satisfecha levantando un poco la mascara, viendo los dientes con dos grandes incisos de conejo—No es nada personal.
—No… Pero tengo familia que proteger, así que perdóneme señorita.—dijo Lincoln antes de columpiarse y dar una patada doble en el pecho de la conocida como Alias.
Esto hizo que ella lo soltara y saliera contra la pared del centro comercial, adolorida en esa zona. El chico aprovechó para voltear al Duende Verde y lanzar más telarañas, pero cuando vio la escena, no había rastro alguno, en cambio el humo verde comenzaba a disiparse. Otra vez había escapado el inmundo ese, pero al menos aquella vez había sido detenido. Después volteó hacia Jessica, pero la mujer ya estaba corriendo de la escena de pelea mientras sobaba sus pechos adoloridos.
Las patrullas aparecieron en la parte de fuera, por lo que Lincoln utilizó una telaraña en el techo y salió disparado para no hacer aparición pública, pudo ver a Jessica alejándose también de la escena.
El chico ya en la parte del techo buscó un lugar oculto detrás de unos focos colgantes y comenzó a quitarse la ropa incriminatoria de látex, a sabiendas que iban a registrarlo cuando llegaran a rescatarlo como civil. Aunque le iba a tomar tiempo explicar su comportamiento, decidió que lo mejor era lanzarse directo hacia un montón de escombros derrumbados, desde su posición de altura aprovechó eso para buscar un lugar donde aterrizar, encontrando a unos cincuenta metros el lugar perfecto, con una sección del segundo piso derrumbada. Dejó ahí las telarañas, por lo que dependía totalmente de su salto y de que nadie lo viera.
Dio el salto de fe con todas sus fuerzas aterrizando en unas nada cómodas rocas, lo cual no fue particularmente doloroso, ya estaba acostumbrado, solamente intentó cubrirse con escombros para parecer que estaba lastimado, aunque tampoco quería exagerar para que los doctores no intentaran analizarlo. Giró su cabeza solo para asegurarse que en esa lampara colgante no se podían ver sus ropas desde abajo. Efectivamente, estaba seguro, ahora sí se permitió sentir dolor mientras escuchaba a los policías entrar y apuntar en todas direcciones, su coartada estaba cubierta.
"He's gotta be strong, and he's gotta be fast, and he's gotta be fresh from the fight"
En aquel momento Lana seguía usando los filtros para buscar a la hija de Marcus, pero nada parecía dar resultado, ni cambiando el nombre de Megan a Meg, o M3g4n, todo en mayúscula, todo en minúscula. Incluso intentaron buscando por el apellido Flint, pero solo había seis personas en Nueva York, y entre ellas Marcus.
—Es imposible, ¿Estás seguro que eres de aquí amigo?—preguntó Lana molesta viendo la aplicación.
—Sí, Megan ser pequeña…
Lana lanzó un suspiro largo… Decidió apagar el filtro de la edad, dejando ver a las Megans de todas las edades en Nueva York, ninguna de ellas se apellidaba Flint, así que Lana dedujo que, si esa chica llamada Megan existía, debía de estar usando el apellido de su madre o un nombre totalmente distinto y Megan solo sea la forma cariñosa en que Marcus le llamaba.
Pensó en la idea de que Megan nunca hubiera existido y se estuviera inventando todo solo para que ella le diera refugio, pero aquello era ridículo, Lana solo escuchaba ese nombre de parte de su amigo diferente, el cual intentaba distraerla para que hiciera castillos de arena o figuras distintas como sirenas y bigotes. Lana le dolía la cabeza pensar que este ser antes fue un hombre, trabajando para mantener una familia, y ahora era un mutante… ¿O inhumano? Porque claramente Marcus antes tenía una vida, el inconveniente de ser hecho de arena no le hubiera dejado tener una hija.
Ella había escuchado el termino Inhumano para los que tenían los poderes de formas externas al algo x de los mutantes y… Aquello no era importante, sino ver si Megan Fraudman o Megan Baker eran los parientes de Marcus Flint.
—¡Esa!—dijo Marcus convencido al ver el rostro inocente de su niñita.
—Megan Hartnell.—leyó Lana el nombre y abrió el perfil—Vive relativamente cerca de aquí Marcus, si esperas la siguiente semana podemos ir a visitarla… ¿Marcus?
La arena permaneció quieta, para terminar, formando solo un pulgar afirmativo, Lana suspiró aliviada.
—Bien, le contaré a mi hermana que necesito ir ahí para un proyecto de la escuela, te llevaré a escondida y podrás volver a encontrarte con tu hija.—dijo Lana emocionada—Solo a la otra no mientas, ella tiene veintidós…
No quiso añadir que se parecía un poco a ella y Lola, rubia, pero con los mechones delanteros tintados de rosado. Cara pálida y delineador negro. Aquella chica no era para nada lo que Marcus recordaba… Y Lana comenzó a preguntarse qué tanto esta Megan, de veintidós y con apellido de su madre querría realmente encontrarse con Marcus.
Pero al menos su misión estaba hecha.
Sin saber que en el fondo del arenero Marcus pensaba cómo llegar hasta ahí cuanto antes, sin importar a quién o qué deba lastimar en el camino, había cometido un error no tratando bien a su hija doce años en el pasado, iba a recuperar el tiempo perdido.
"I Need a Hero!"
Continuara…
´Notas: Sé que introduje primero a Daredevil, pero no pude resistir poner a Jessica Jones, además de que va a ayudar a Ronnie a descubrir esta identidad secreta, ¿O no lo hará? Vimos un poco de la paternidad tóxica y lo que ocasiona en las personas, sobre todo en Norman, Howard, Liam, Gwen y Sandman. Pero todo lo que comienza, termina.
El siguiente capítulo es el final de la Saga 2, prometo que será algo bastante diferente a lo que hemos visto hasta el momento, preparen sus palomitas porque se vienen los giro de guión fuertes uwu.
Por cierto, ¿Les interesaría un capítulo Spin off centrado en Jessica Jones? solamente algo cortito que subiría como one shot, dejen saber.
