Spectacular Lincoln Loud
Capítulo 21 Another Ones Bites The Dust (Queen)
"Uhh uhhh uh uh durum bum bum bum bump"
Aquello era bastante arriesgado, después de todo, dudaba que Lana pudiera perdonarlo después de todo el daño que le hizo, pero valía la pena intentarlo, su hija había muerto y su esposa también, además las Loud no tenían un padre que las protegiese en unos momentos tan oscuros. Ni siquiera le importaba si sus jefas lo aprobasen o no. Al menos tenía que intentarlo.
Tomó aire nervioso, ¿Qué iba a decirles? "Las secuestre por su bien" No, aquello iba a espantarlas… Él era un monstruo ahora, no era una persona, además, ¿Cómo convencerlas? Todo era más fácil con su familia… Y gracias a eso fue por lo que ambas terminaron muertas.
Abrió una de las rendijas del bunker subterráneo y dejó que todo su cuerpo comenzara a filtrarse, desintegrándose por medio de un hilo conductor hasta volver a formarse en la parte baja.
Estaban todas dormidas, y la única chica que le interesaba estaba prácticamente abrazada por la mitad de las personas en la habitación. Lana temblaba, pero no de frio, tal vez inconscientemente supiera que él estaba ahí. O tenía pesadillas con lo que ocurrió hace un par de meses.
Intentó tocar los mechones de cabello de la chica, pero retrocedió lentamente, ¿Valía la pena siquiera intentarlo? Ya había cometido demasiados errores, cargaba con el asesinato de su propia hija después de una racha letal. Tomó aire y se retiró de la habitación igual de silenciosamente a como entró. No tenía sentido seguir haciendo sufrir a Lana, la última vez que intentó ser feliz solo terminó más lastimado.
El Hombre de Arena anduvo por las instalaciones subterráneas hasta llegar a la habitación que le fue asignada por Electro y la Doctora Loud, esa niña cada vez que le veía le causaba escalofríos.
—Marcus, ¿Qué haces despierto a esta hora?—escuchó la voz de Electro justo a sus espaldas.
—Fui a comprobar que las Loud estuvieran bien.—dijo el hombre sabiendo que no tenía sentido ocultar la verdad.
—Ellas estarán bien, están monitoreadas.—le regañó Electro desactivando su distorsionador eléctrico de voz, mostrando una voz firme pero mucho más suave—Además nuestras asociadas no quieren que te acerques a ellas.
—Solo… Extraño hablar con Lana…. Me recuerda a mi hija…
Pudo notar como su jefa Electro levantó mucho una ceja, como si acabase de recordar algo que tenía guardado en su interior.
—¿Tu hija es rubia de como un metro sesenta y de unos veinte y pocos?
—Sí…—dijo Marcus sin entender como sabía ella eso.
—Ah, debí suponerlo, pensé que te habías infiltrado como chica en el lado de los héroes.—dijo la mujer levantando mucho una ceja.
—¿A qué te refieres?—dijo molesto el hombre.
—Pelee contra una chica de arena.—dijo ella antes de mostrar un holograma de la escena, generado por un proyector en el centro de la habitación—Era bastante molesta.
Ahí fue donde el Hombre de Arena pudo ver a su jefa en medio de unas ruinas al mismo tiempo que lo atacaba el estorbo de SpiderKid, el diablo de Hell's Kitchen con varios moretones, una tipa de pelo negro que él definitivamente no conocía, pero que parecía muy lastimada, y ahí, en el fondo del holograma, se encontraba aquel rostro que había perdido hace tanto tiempo.
—Megan…—dijo perdiendo el aliento.
—¿Ese es su nombre?—dijo la mujer viendo decepcionada aquel holograma mientras la batalla se desarrollaba—Debí haber prevenido que iban a venir varios en equipo, esto era algo muy grande.
—Megan…—pero el hombre de arena tenía más en claro lo que le importaba.
—Parece que tiene la capacidad de aislarme eléctricamente.—dijo fríamente la mujer cerrando el holograma—Debes estar, ¿Orgulloso?—dijo antes de detenerse a pensarlo—Digo… Públicamente ella será conocida como una heroína.
—Heroína.—repitió la palabra Marcus incrédulo, su pequeña no podía volverse una figura pública.
—Espero que esto no te distraiga de tus labores mañana.—dijo Electro molesta mientras apagaba el holograma—Sé la frecuencia con la cual podrías dejar de existir Marcus, no lo olvides.
—Creo que es difícil de olvidar.—dijo el hombre frustrado.
—Y no más visitas sorpresas a las Loud, enserio, si te descubre la doctora vas a lamentarlo seriamente.—dijo ella ya habiendo visto a esa pequeña mujer vil.
Marcus asintió y volvió a su habitación, Electro se le quedó viendo cruzada de brazos antes de voltear al suelo. Realmente ella estaba aterrorizada de ese hombre, pero tenía que mantenerse firme si querían mantenerlo como mascota un poco más, al menos ahora tenían como chantajearlo.
"Uhh uhhh uh uh durum bum bum bum bump"
Durante la noche, aunque todos pretendían dormir en sus respectivos lugares, Jessica en el baño, la Gata en su propia habitación, Daredevil y el Arquero en esquinas opuestas del comedor y tanto SpiderKid como Peter en la habitación de invitados en el suelo, ya que la cama la ocupaban Leni y Elemental. Pero solamente parecían querer dormir, ya que claramente Matt podía escuchar las respiraciones de todos y ninguna estaba lo suficientemente relajada, además de que no había apenas ruido en ningún lugar dentro de la casa.
En cambio, por fuera, la ciudad era un caos, a la distancia escuchaba claramente como sobrevolaban aviones y helicópteros llevando personas fuera de la pesadilla que eran las calles, después de todo, llevaban ya casi 3 días sin electricidad, con varios criminales peligrosos liberados y convirtiendo cada esquina en una potencial zona de guerra.
Ya todos habían cumplido con su deber de proteger la ciudad, aunque no era suficiente, faltaban aun muchos villanos sueltos, y todos y cada uno de los héroes sentía que era su culpa.
Si Lincoln hubiera dejado atrás a Peter o a los Defenders pudiese haber frenado a la doctora Connors. Si Daredevil hubiera seguido investigando por su cuenta hubiera dado con la ubicación de Electro antes. SI el Arquero no se hubiera detenido a ayudar a gente al azar en las calles hubiera podido detener a Electro y convencer a Norman de cancelar esa ridícula guerra que se estaba gestando. Si la Gata no hubiera contestado la llamada del Kingpin hace tantos meses podría tener toda la confianza de estos héroes. Si Jessica no hubiera puesto al corriente a SpiderKid hubiera entrado a Oscorp sola y salvado a todos. Si Luna hubiera prohibido a Leni venir con ella… No tendría que sentirse tan mal.
Aunque Leni y Peter ahí no tenían poderes sus familias no dejaban de pasar por su cabeza, Peter temiendo por su tía May, la cual no se había comunicado en todo el día, haciéndole creer que él estaba seguro. Y Leni pensando en que sus hermanas no contestaban sus celulares y el pobre Lincoln, escapando con su amigo Peter en su cumpleaños, solo para que ese mismo día un apagón ocurriese y ella no tuviera la menor idea de cómo estaba. Se prometió ser fuerte, pero era demasiado de noche, nadie tenía un super oído para escucharla.
Se permitió abrazar a Luna y comenzar a llorar en su hombro, su hermana ni siquiera fingió estar dormida, solamente paso su brazo por encima de la cabeza de Leni para acariciarla. Desde el suelo tanto Lincoln como Peter intercambiaron miradas.
—Todo saldrá el bien.—dijo SpiderKid intentando infundir paz.
—Quiero a mi mamá…—dijo Leni hundiéndose más en la espalda de Luna, con su rostro enrojecido y lágrimas goteando—Quiero a mis hermanas… A mi hermanito… A mi papá…
Durante un segundo Lincoln quiso quitarse la máscara, decir "Estoy aquí" y calmarla, era su hermana por un demonio, verla así de destrozada era lo que más le lastimaba, por encima de los golpes y las balas.
—Estás a salvo con nosotros.—continuó hablando SpiderKid con un nudo en la garganta, fingiendo que era tos para que no sospecharan.
—No quiero estar a salvo… ¡Quiero a mi familia!
Para Lincoln era como hablar con una niña pequeña, estaba asustada, sola, probablemente llorando en los hombros de Luna porque no conocía a los demás.
—Yo también.—fue lo que dijo SpiderKid lanzando un suspiro al final y dejando una pausa extendida antes de continuar—Alejé a todos quienes me importaban por este trabajo que nunca pedí, pero del cual ahora soy responsable.—añadió viendo que Peter se le quedó mirando, tal vez estaba revelando demasiado—Tu familia estará bien.
—¿Cómo puedes saberlo?—dijo Leni ya molesta levantándose de la cama y apuntando con un dedo índice al chico—¡Tu estúpido trabajo hizo que mi papá fuera a la cárcel!—se detuvo a media frase porque le faltaba aire para respirar y cayó de rodillas al suelo.
Ya todos en la habitación, y fuera de esta, habían parado de fingir dormir y esperaban el siguiente movimiento. Lincoln no tenía la suficiente fuerza de voluntad para seguir mintiendo:
—Leni yo…
—No es culpa de SpiderKid, solo hace lo correcto.—le interrumpió Peter.
—No era lo correcto para mi…—dijo Leni finalmente deshecha.
Lincoln debía tener los ojos enrojecidos en aquel momento, tenía algo atorado en la garganta que dolía, nadie se atrevía a hablar, incluso Jessica escuchaba desde la bañera con atención cada palabra. Leni pareció darse cuenta de que estaba incomodando a todos por lo que intento limpiar sus lágrimas mientras se recargaba contra una pared y se hundía bajo su propio peso.
—Yo… Lo siento… Soy demasiado tonta.—dijo Leni abrazando sus rodillas y ocultando su rostro detrás de estas.
—No lo eres.—le contradijo Peter—Mira, SpiderKid y yo no pudimos convencer al resto de luchar codo a codo contra las mafias, sin embargo tu no tuviste problemas en animarles.—dijo el chico su opinión—No te conozco, pero reconozco el talento cuando lo veo.
Leni suspiro hondo antes de voltear a ver de vuelta a Luna, desde el suelo se sentía tan pequeña e indefensa, abriéndose con un montón de desconocidos. Sin mediar palabras Luna se levantó y la llevó de vuelta a la cama donde Leni continuó llorando de la manera más silenciosa que podía, tapando con ambas manos su boca.
—Mi intención nunca ha sido hacerle daño a nadie.—dijo Lincoln desecho y casi sin forzar su voz—Lo lamento si les he causado daño.
Elemental se le quedó mirando extendidamente con los ojos entrecerrados y los dientes apretados.
—Es enserio, lo siento.—dijo como si aquello arreglara algo—Mañana puedo ayudar a buscar a tu hermano, ¿Lincoln verdad?
—¿Lo prometes?—dijo Leni parando durante un momento.
—Sí, terminando lo que sea que quieran hacer el Kingpin y la Comadreja, si Elemental lo acepta, puedo apoyarlas.—dijo SpiderKid tratando de conservar su mejor voz.
—Lo pensaremos.—dijo Elemental cortante y recostándose.
Todos volvieron a fingir estar dormidos, pero esta vez era distinto, la tensión en esa habitación podía sentirse a punto de ser cortada.
Cuando amaneció fue un alivio, aunque sabían que se estaban dirigiendo directamente al matadero, al menos ahí tenían otros enemigos.
"Let's Go! "
—Contesta… Contesta… ¡Por un demonio!—gritó Norman tirando su celular último modelo contra la pared.
Llevó ambas manos a su cabello intentando acomodarlo y luego estirándolo para finalmente tomar una botella de lujo donde solía tomar su licor más caro, la tiro a la chimenea viendo a las llamas alzarse debido al alcohol. No había excusa alguna para que Weasley no le contestase. Después de todo lo que pasaron no tenía sentido que se acobardara en el último momento, no era digno de él.
Tampoco respondía a sus comunicados la señorita Loud, algo que tenía más sentido, ella se debía encontrar profundamente dormida, sin la menor idea de lo que estaba a punto de pasar. Casi que la envidiaba, pero tenía que resolver sus problemas primero.
Escuchó el timbre de su pent—house siendo activado. Corrió hacia la puerta, encontrándose con cuatro visitantes, a tres de ellos ya los conocía, eran su hijo, el policía bueno para nada y su nieto. Pero a la cuarta integrante nunca la había visto, una niña rubia de lentes.
—¿Quién es ella?
—Es la hija de mi jefe.—respondió rápidamente el oficial McBride—Él está en un operativo, así que la dejó con nosotros por la noche, se llama Gwen.
—¿Es de confianza?—dijo Norman preocupado mirando de uno a otro lado del pasillo.
—Confío más en ella que en ti.—le dijo su hijo molesto—¿Era necesario que llegásemos a esta hora papá?
—Prefiero que estén conmigo en esta fortaleza que en su casucha.—dijo Norman continuando viendo de uno a otro lado de la entrada de la puerta.
—Normalmente te diría que es mentira, pero la ciudad es un desastre.—dijo su hijo dedicándole una sonrisa desde hace tantos años.
Tanto la niña como Clyde se encontraban somnolientos, mal dormidos y necesitados de una cama. Los dejo pasar no sin dejar de voltear de uno a otro lado del corredor para finalmente cerrar la puerta, ahora su familia estaba a salvo si cualquier cosa pasaba. Aunque no podía evitar sentirse vigilado, Norman ignoró la sensación y se acercó a Howard, pidiéndole un momento mientras Harold llevaba a los niños a la habitación de invitados.
—Clyde, que tu abuelo sea el alcalde es increíble.—escuchó decir a la niña.
—Sí… Increíble.—dijo Clyde en un tono que pretendía ser confidencial.
Una vez salieron del salón principal y llegaron a una habitación separada fue cuando Norman puso seguro:
—Howard, te necesito.—dijo con un tono adulador—Eres la única persona en el mundo en quien puedo confiar.
—¿Yo?—dijo su hijo incrédulo—Oh no… Dime por favor que no es…—se llevó ambas manos al rostro y ponerse a susurrar—¿Por qué? Ya eres alcalde, ya no lo necesitas, ganaste.
A pesar de que debió de gritar no podía permitirse que su esposo lo escuchara.
—El Kingpin cree que esto fue una estrategia para acorralarlo.—dijo sin ocultar ningún dato—Solo una última vez y ya nunca más.
—Eso dijiste la última vez, contigo nunca hay una última vez.—dijo su hijo escuchando detrás de la puerta que nadie se acercara—¿No aprendiste nada de la "última" última vez?
—Fue solo un error en la dosis.—dijo Norman molesto de que le recordasen una falla, podía vivir con traiciones y enojos, pero no con equivocaciones.
—Y casi te mata.—dijo molesto su hijo.
—No lo entiendes, Weasley desapareció, la policía está demasiado ocupada con el apagón, se me agotan las opciones.—dijo casi suplicando con una lágrima en su costado—Desde que subí a la alcaldía ha buscado solo una excusa para eliminarme, primero el atentado, luego asesinatos de varias de mis personas para terminar con este apagón.
No importaba cuanto odiaba la vida que su padre le hizo sufrir cuando era joven, y que cada vez se extendía más a su vida adulta debido a que lo dejó volver a pesar de las quejas de su marido. Seguía siendo su padre, y decir que no era algo bastante complicado.
—Prometí que no te dejaría volver a hacerlo, que Dios me perdone.—dijo su hijo dándole un abrazo a Norman—Por favor, que sea la última vez.
—Lo será hijo, lo será.—dijo Norman aceptando el abrazo y conteniendo la risa que claramente estaba dibujada en su rostro oscurecido por la noche.
"Steve walks warily down the Street, with his brim pulled way down low"
—Steve, Max, ¿Están en sus posiciones?—preguntó una persona desde la radio.
—Así es Agus.—respondió el que tenía de nombre Steve.
Ambos matones andaban con un perfil bajo, fingiendo que caminaban tranquilamente calle abajo por Barton Boulevard, casi eran las nueve de la mañana y ni un solo auto pasaba de un extremo a otro de la calle.
A Steve no le gustaba lo silencioso del ambiente, pero estaba obligado a seguir junto a su compañero. Claro que Agus tenía más puntería, por lo que se quedaba en un edificio cercano, pero ¿Eso donde lo dejaba a él y a Max? Expuestos ahí a media calle, esperando que la olla a presión estallase, fingiendo ser un viandante.
—No creo que la Comadreja aparezca.—dijo su amigo Max mientras miraba hacia atrás, asegurándose de que nadie los siguiese.
—Calla.—le ordenó Steve escuchando como se acercaba una limusina por esos parajes casi desérticos—Es la Comadreja.
Para su sorpresa no iba sola, detrás y enfrente tenía al menos dos vehículos de seguridad que rodeaban a esa limusina, la Comadreja no iba a hacer las cosas tan simples cuando estaba más que claro la intención de ataque. Steve fingió sentarse en una de las bancas para revisar su celular mientras Max continuaba andando calle abajo para contar el número de vehículos, aquí era el momento definitivo. Tomó su celular y mandó mensaje a Agus para que estuviera listo.
Claro que Steve solo lo hacia por protocolo, confiaba de sobra en su amigo Agus para este tipo de trabajos, no era la primera vez que competían contra un rival comercial del Rey, pero definitivamente era la primera vez que su rival era el alcalde de la ciudad.
No ayudaba mucho al ambiente que la electricidad escasease, algunos sectores se habían recobrado a medias, pero a efectos prácticos la ciudad seguía con el apagón. Personas como Osborn o el mismo rey estaban en un punto de considerable estrés que solo aumentaba con todos esos héroes de pacotillas andando por las calles debido a la fuga de Rykers. Había tanto caos en el ambiente que aquel era el mejor momento para atacar o ser atacado.
Pudo ver como del auto salía una persona de pelo rojizo cenizo, la Comadreja, mejor conocida como Norman Osborn, el alcalde Nueva York, y uno de sus mayores criminales. Iba acompañado de una niña y un hombre pelirrojo, aunque estos dos eran diferentes a sus reportes, la niña por ejemplo llevaba un gorro de lana rosado en lugar de una bata de laboratorio y el otro pelirrojo no estaba en silla de ruedas. Cerca de ellos había dos guardaespaldas cubriéndolos de cada costado.
—Mi voto no fue para usted.—susurró Steve para sus adentros mientras esperaba el tiro de gracia de Agus, nada ocurrió.
Al ver como Norman caminaba con tranquilidad hacia el edificio era preocupante, su amigo Agus jamás habría fallado un tiro tan sencillo. Mandó un mensaje de texto "¡¿Agus?!" el cual fue visto pero no respondido.
Norman Osborn finalmente entró en la empresa suya y sabían que tenían que aplicar el plan D, sentía pena por Agus, era hombre muerto apenas el Kingpin se enterara que no disparó. Se dirigió con su otro compañero mientras miraba su celular, fingía navegar en redes sociales, pero verdaderamente miraba con la cámara frontal que nadie lo estuviera siguiendo.
Finalmente se posicionó en el punto donde Max y él iban a aplicar el siguiente paso, pero no encontró a su compañero. Miró de uno a otro lado con el semblante de mayor calma en su rostro, no debía causar sospechas hasta que dieran el ataque. Pero su compañero no estaba en el lugar marcado, un basurero verde con tapa negra que se escondía del ángulo de visión de las cámaras de Oscorp.
—¿Max?—comenzó a preguntar al fondo del callejón, pero no escuchó nada más que un resoplido—¿Qué mierda estás haciendo?
Al no encontrar respuesta alguna se adentró en el callejón y detrás del bote de basura comenzó a marcar el número de su amigo, aquello no podía ser cierto, él mismo vio como Max se dirigía ahí atrás. No podía estar en ningún otro lugar, ni tenía porqué, debía seguir las órdenes del Kingpin o de lo contrario estaban fuera del negocio.
Cual fue sino su sorpresa que al momento de escuchar el primer tono de marcado provocó que el celular de Max se accionara, pero estaba demasiado cerca. Steve volteó de uno a otro lado pensando que Max se estaba acercando a su posición, el callejón seguía vacío, sin embargo, el celular seguía sonando. Fue entonces que cayó en cuenta, que el sonido estaba por encima de su cabeza. Con miedo a descubrir qué era lo que pasaba comenzó a mover lentamente sus ojos hasta que se encontró con la cabeza totalmente levantada.
Y claro, ahí estaba, Max se encontraba envuelto en telarañas que no le permitían moverse ni un solo milímetro, hasta su boca tenía telaraña. De hecho, se encontraba mirándolo con los ojos completamente abiertos, prácticamente rogándole que escapase.
Aquello lo entendió de inmediato, no podía quedarse ahí, así que colgó la llamada y trató de dirigirse a la salida del callejón, pero enfrente suya se encontraba un sujeto con armadura roja que reconoció rápidamente por sus cuernitos en el casco, era el diablo de Hell's Kitchen.
—Diablos…—dijo el hombre dando dos pasos hacia atrás.
Pudo ver como Daredevil tomaba un arma japonesa, de la cual Steve desconocía completamente el nombre, pero que básicamente eran dos palos de madera gruesos, juntos por una cadena que le permitía que mientras sujetase un extremo el otro pudiera moverse en círculos.
Se veía particularmente doloroso, y no pensaba quedarse parado como si no tuviera opciones, dio un salto hacia atrás al mismo tiempo que sacaba su arma y apuntaba. Pudo ver como el diablo rojizo se detuvo en seco.
—Ya no eres tan valiente ehh…—se mofó Steve hasta que sintió algo pegajoso en su espalda—¿Qué?
Fue lo último que pudo decir, puesto que al voltear el diablo alcanzó su pistola de un salto y la arrebató con soltura, pero no pudo oponerse puesto que una fuerza mucho mayor a la suya lo levantó en el aire. Estaba tan impactado que no pudo apenas gritar, pero al ver como se aceleraba hacia arriba supo que iba o a ser atrapado o a morir.
Sintió una telaraña pegarse en su boca antes de que pudiera lanzar un grito, seguido de varias que rápidamente lo rodearon y dejaron pegado ya no en la pared como a Steve, pero en la azotea del edificio.
Steve solo podía ver hacia el frente, y ahí estaba una de las máscaras que más odiaba de todas.
—Sorpresa.—dijo burlonamente un niño con máscara de araña.
—Mphhh.—intentó hablar Steve, pero era inútil, apenas salía nada de su boca y no podía mover sus músculos.
—Bueno, eso quita la primera fila de enemigos del Rey.—dijo Daredevil una vez en la parte superior.
—Hawk y Elemental detuvieron a los francotiradores.—confirmó una voz desde un walkie talkie, era casi parecida a la de SpiderKid, pero lo suficientemente distinta para no confundir a uno con otro.
—Gracias Oráculo.—respondió SpiderKid mirando hacia los lados—Avísales que vuelvan a estar preparados, mi sentido arácnido no para de vibrar.
—¿Eso que significa?—dijo Daredevil extrañado.
—Bueno, es como llamo a…
Pero se detuvo a media frase puesto que escucharon una explosión venir desde la calle, directamente provocando que la limusina de Osborn explotase, o eso supuso Steve puesto que pudo ver fragmentos de carro negro saliendo hacia la terraza. Steve comenzó a escuchar disparos y se tranquilizó, finalmente iba a ser la caída de la Comadreja, lo quisieran esos héroes de pacotilla o no.
"Ain't no sound but the sound of his feet. Machine guns ready to go"
Claro que Lincoln no estaba listo, se habían estado preparando casi toda la noche para ese mismo momento, pero era casi irrealista, una guerra entre la Comadreja y el Kingpin, dos enemigos de los cuales había frustrado sus operaciones varias veces, pero que ahora se mostraban como una bala imparable chocando contra un objeto inamovible. Además, su hermana Luna estaba separada de él, después de todo pidió estar del lado con Hawk Arrow y Jessica porque confiaba más en el arquero debido a que le salvó la vida con lo de la Escorpiona.
Los disparos provenían de todos lados, su sentido arácnido no era que estuviese vibrando, sino que parecía como si estuviera en medio de un terremoto. Lincoln respiró rápidamente antes de voltear hacia el piso, bajo de su farola dos criminales con unos subfusiles lanzaban disparos directamente a las ventanas de Oscorp. Sin perder el tiempo creo un lazo de telaraña y los envolvió a ambos para después apretar las ataduras y lanzarlos hacia arriba, dejándolos atados en el mismo poste de luz. Algunos de los guardias de Norman intentaron apuntar a esos objetivos colgantes, pero fueron detenidos por una ráfaga de escarcha fría que les impidió apuntar.
A la distancia veía venir algunas motocicletas y automóviles modificados con armas en los costados se acercaban a toda velocidad para entrar a Oscorp, pero desde dentro parecía que estaban ofreciendo resistencia regresando con una cantidad similar de balas. Sintió mucho terror al pensar que posiblemente su hermana Lisa se encontrase ahí dentro, pero rápidamente ignoró ese pensamiento, reconoció a la chica del gorrito rosado como Megan, definitivamente no era Lisa, ella debía estar segura al igual que el resto de su familia, exceptuando claro a él y Luna, ambos metidos en medio del caos en Barton Boulevard.
Apuntó hacia la calle con su telaraña creando una cuerda a un metro de altura, contra la cual chocaron los primeros tres motociclistas, tensando demasiado la cuerda y frenando de golpe, con un zip zap pudo enviar otras ráfagas de telaraña que capturaron en el aire a los tipos que salieron volando.
Notó que Daredevil había llegado al suelo donde intentaba detener a dos idiotas del Kingpin que tenían molotov listos para arrojar al edificio que le tocaba cubrir a Lincoln. Tomó ambos cocteles y los ocultó en la parte superior del edificio donde se encontraba. Ya no era ninguna sorpresa que todo era un caos sin control, podía ver a los matones de Kingpin disparar a los guardaespaldas de Norman sin control y todo mientras ambos lideres criminales continuaban sin dar el rostro. Varios de estos tipos ya sabían de su presencia y comenzaron a disparar hacia su edificio con todo tipo de calibres, veía fragmentos de piedra estallando como pequeñas explosiones a su alrededor.
El chico, sabiendo que no le quedaba mucho tiempo salió por una de las ventanas y arrebató de las manos de varios de los criminales sus armas con una sola cuerda de telaraña. Con su otra mano apuntó al rostro de varios de esos criminales provocando que ahora tuvieran máscaras igualitas a la de él. Solo que blanca, sin capacidad de ver y si intentaban quitársela era muy seguro que iban a terminar arrancándose parte del rostro. Era de cierta manera sádico, pero Lincoln estaba ahí para detener toda esa locura, mientras más gente dejase fuera de combate mejor.
Aun así, varios de los criminales del Kingpin volvieron a apuntar a él, casi como si su último movimiento no hubiera hecho ninguna diferencia.
—¡Síganme si pueden apestosos!—gritó esquivando varios disparos a duras penas y entrando al edificio por una de las ventanas.
Cayeron directos en la trampa porque al menos media docena de ellos se encontraban subiendo las escaleras de la recepción. Cosa perfecta porque Lincoln presionó un botón y casi al momento pudo sentir como la temperatura del lugar comenzaba a descender de forma violenta.
Al abrir la puerta donde se encontraba pudo ver que había varias estatuas de hielo cubriendo las escaleras de emergencia, Lisa se había lucido dándole esa trampa a Luna, Peter había alucinado con el nivel tecnológico de la trampa de hielo. No tuvo tiempo para decir algún chiste sobre como aquel año la marmota había anunciado el final del invierno un poco más tarde cuando repentinamente su sentido le hizo ver como un pequeño objeto metálico entraba por su ventana.
Era una granada, probablemente para forzarlo a salir del edificio, la tomó en el aire y lanzó hacia afuera antes siquiera de tocar el suelo, provocando que esta explotase en medio del aire en la parte externa del edificio. SpiderKid reconoció que no podía hacer mucho más ahí, así que volvió a dirigirse a las escaleras de emergencia y disparó una telaraña al techo, saliendo impulsado a toda velocidad. Rompiendo el concreto del techo y llegando a la parte de arriba nuevamente.
Ahí pudo ver como otro de los edificios vecinos se encontraba Alias derribando a un escuadrón de hombres que la estaban esperando en la terraza, ella se estaba encargando primordialmente de los del lado de Norman. Le hubiera ido a ayudar, pero tenía sus propios problemas puesto que un helicóptero se había alzado con metralletas y apuntaba directamente hacia él.
—¡Esto es por hacerme volver de Europa!—escuchó una voz desconocida.
—¿Montana?—dijo sorprendido Daredevil por el comunicador.
—¿Lo conoces?—dijo Lincoln molesto mientras escuchaba las armas del helicóptero siendo cargada.
—Es Shocker.—dijo Daredevil antes de tirar una patada voladora a un sujeto con machete.
—¿El nombre del Shocker es Montana?—dijo SpiderKid a punto de hacer alguna broma relacionada a Texas.
Pero las metralletas del helicóptero lo sacaron de aquel descanso y provocaron que comenzara a esquivar dando volteretas hacia atrás. El truco era que cada vez quedaba menos espacio de azotea, por lo que apuntó a la parte baja del helicóptero y se columpió para atravesar el edificio mientras las balas lo seguían de cerca. Una vez lo hizo volvió a apuntar, pero esta vez a la hélice, ralentizando el movimiento de esta.
Tomó su comunicador y gritó:
—¡Hawk helicóptero en el edificio verde!
Aunque le tomó unos segundos una flecha salió disparada hacia las hélices, provocando una explosión que hizo que el helicóptero cayera. Lincoln sabía que dentro de aquel armatoste volador quedaba un hombre así que de un salto rompió los cristales y tomó a Montana del pecho, no llevaba ningún traje de supervillano, solo un sombrero vaquero demasiado estereotípico.
—Creo que no nos hemos presentado, soy SpiderKid, tu amigable vecino añraña.—dijo el chico apuntando con su telaraña a la boca del hombre—Si quieres que te suelte intenta golpearme.
Lanzó dos telarañas al piso del helicóptero y una tercera al edificio de donde había saltado, uniéndolas las tres y provocando que la cuerda se tensara, atrayendo el helicóptero hacia atrás. Lincoln lanzó a Montana directamente hacia la avanzada de Kingpin con una bomba telaraña que explotó en el aire y suavizó la caída del hombre conocido como Shocker y otra horda de soldados del Kingpin que estaban en la avanzada.
Tomando impulso de una nueva telaraña se acercó rápidamente a la pared del helicóptero que iba a chocar contra el edificio y se puso intermedio para él recibir el golpe en lugar del edificio. Pudo a duras penas soportar el ardor de sus pies cuando todo el peso del impulso del helicóptero se posicionó detrás suya.
Lincoln estaba agotado.
Pero no tuvo tiempo para descansar, puesto que la coraza del helicóptero estaba recibiendo balas de alto calibre, todos sabían que él estaba ahí. Él solo había derrotado a muchos criminales y aun así parecían salir casi como cucarachas, cuando acabas con una es porque hay más esperando desde las sombras.
"Are you ready? Hey! Are you ready for this?"
El arquero se encontraba en aquel momento atando a uno de los matones francotiradores que intentó ayudar a Agus, el primer sujeto que detuvo con sigilo cuando todo el caos no se había apoderado del mundo.
—¿Por qué vienen a salvarte niño? ¿Es que eres importante para el Rey?—preguntó al tal Agus mientras terminaba el nudo del otro secuas.
—¿Por qué me salvaste la vida? Tu mataste a mi novio.—dijo el chico molesto mientras miraba con odio al Arquero y su compañera de hielo.
Rápidamente Hawk pudo notar como Elemental levantaba una ceja muy grande en su dirección, claro que él ya no quería matar gente, pero su pasado tenía que perseguirlo.
—Hice muchas cosas en el pasado, pero hoy no morirá nadie si puedo evitarlo.—dijo molesto Hawk antes de escuchar una explosión particularmente fuerte.
Pudo ver el edificio de SpiderKid resquebrajado mientras varias armas disparaban a todas las ventanas. Aprovechando su posición de ventaja junto a Elemental comenzaron a disparar a los hombres del Kingpin, quienes al estar más cerca de SpiderKid eran los que intentaban atacarlo.
—¡Hawk helicóptero en el edificio verde!—escuchó del comunicador provocando que se diera cuenta de aquel voluminoso aparato a la distancia.
Tensó la cuerda, pero era demasiada la distancia que los separaba, incluso para sus flechas más certeras. Elemental notó con facilidad la expresión en su rostro:
—¿Necesitas acercarte?—dijo Elemental mirando que uno de los edificios cercanos estaba relativamente cerca—¡Pues acompáñame!
Dicho esto, con una mano tomó al arquero, con la otra congelo al francotirador y después apuntó a sus pies para generar un puente de hielo en el aire, el cual se iba generando frente a ella y el arquero. Más que un puente parecía una resbaladilla cuesta abajo que ambos montaban con cierta inestabilidad, puesto que ese hielo era fino, pero que les permitió llegar a uno de los edificios cercanos.
—¿Mejor?
—No tenías porque congelar al chico de arriba.—dijo el arquero intentando volver en si.
Y casi sin apuntar lanzó una flecha explosiva que dio justo encima de las hélices, podía contar como un fallo, de no ser que el propio arquero había calculado para que las hélices fallaran, sin necesidad de que el resto de la maquinaria afectase al piloto.
—Así no tenemos que ocuparnos de él luego.—dijo Luna como si fuera lo más natural—Bien, hora de separarnos, ya saben que estás aquí, suerte.
Pudo ver como la Elemental se alejaba de la escena mientras que una de las partes del helicóptero colgando de una pared era disparada por varias armas al mismo tiempo. No era muy difícil imaginar que ahí estaba SpiderKid, así que tomó una flecha que lanzó hacia el cielo y aterrizó justo enfrente de toda esa gente disparando. Al presionar un botón lanzó una onda eléctrica que mandó a volar a todos los maleantes que estaban rodeando la pieza arrancada del helicóptero.
—Araña, ¿Estás bien?—preguntó por el comunicador.
—Depende, ¿Cuántos huesos puedo tener rotos antes de retirarme?—dijo antes de lanzar una risotada que fue acompañada por el Oráculo.
—Yo te cubro, siempre quise hacer equipo con el diablo.—dijo emocionado.
—Nunca acepté eso.—dijo molesto Daredevil.
—Demasiado tarde diablito.—dijo Hawk Arrow dando un salto hasta el suelo y en la parte baja apuntando a una ventana donde un francotirador intentó disparar al interior de Oscorp—El niño acaba de detener un helicóptero, dale un respiro.
Por una de las aceras se acercaban varias patrullas de policía claramente atraídas por las balas y explosiones que se podían escuchar posiblemente por toda la isla. El arquero no le gustaba la idea de tener a un cuarto bando metido en toda esta pelea, así que lanzó una flecha a la calle por la cual se acercaba la policía y al presionar otro de los botones del arco generó una explosión que cortó el acceso de la policía, al menos no sin dar un rodeo largo por una avenida que estaba bloqueada por muchos automoviles.
Sabiendo que cada vez tenían menos tiempo Hawk comenzó a lanzar flechas a diestra y siniestra a los matones de Kingpin hasta que frente a él se comenzó a formar una nube de polvo.
—Demonios, no tengo visión.—dijo molesto para luego rodar en el suelo, se detuvo en una cobertura justo antes de que los disparos comenzaran a rodearlo—¿Cuánta gente puede tener este tipejo?
Dicho esto, tomó una flecha que había alterado junto a Elemental y la lanzó hacia la ráfaga de disparos, esta vez sin arco, simplemente con su mano. No esperó a saber del impacto, simplemente accionó el arma y un montón de estacas de hielo salieron disparadas en todas direcciones.
Una de estas golpeó al diablo de Hell's Kitchen mientras desarmaba a un guardaespaldas de Oscorp dentro de uno de los edificios.
—Hawk avisa cuando dispares una bomba.—lo regañó Daredevil provocando que el arquero sonriera—¿Todo bien en tu lado Alias?
—Lo siento, lo siento.—el hombre tuvo que saltar a su espalda debido a un ráfaga de disparos de uno de los guardaespaldas de Norman—¡Idiota estoy con ustedes!
Pero la ráfaga de disparos no se detuvo, provocando que el arquero saliera de su cobertura y estuviera atrapado entre fuego cruzado tanto de un lado por el otro, como si ambos bandos hubieran llegado al acuerdo de detener a los héroes antes de continuar debido a que pudo escuchar como Alias saltaba desde el edificio que debía mantener a raya el musculo de la Comadreja, pero era acribillada a balas de ambos lados, a pesar de ella no estar ni siquiera en el mismo punto que él.
—Necesitamos una nueva estrategia.—dijo el arquero por el comunicador tomando una tapa de alcantarilla de una patada y usarla de escudo ante una nueva ráfaga de balas.
—¡Necesitamos agruparnos!—dijo Alias desde el comunicador respirando entrecortadamente, era claro que no estaba acostumbrada a las peleas largas.
—No, hasta que la Gata de la señal.—dijo SpiderKid volviendo a la batalla creando un lazo telaraña con el cual atrapó a Hawk y lo lanzó hasta la cima de un edificio.
A duras penas podían contener a los matones de ambos bandos, pero en cada momento se encontraban más cerca.
"Are you hanging on the edge of your seat?"
—¡Señor! ¡Están por todos lados!—gritaba aterrado uno de los que dirigían el ataque.
—¡No me interesa si tienen mejor armamento!—dijo molesto el Kingpin, estaban tardando más de lo normal.
—¿Qué? ¡No! ¡Tuvimos que unir fuerzas con los de la Comadreja!—dijo aquella persona desde el comunicador—SpiderKid, Daredevil, el Arquero Asesino, Elemental y una heroína desconocida están deteniendo nuestra avanzada y la de la Comadreja.
—¡¿Qué?!—gritó molesto el Kingpin.
Pero la transmisión fue interrumpida después de que su hombre lanzara un grito y una explosión destrozara el aparato de comunicación. El hombre se quedó viendo tanto a la Gata como a Aleksei.
—Ya saben que hacer.—dijo molesto antes de intentar llamar a cualquier otro de sus personas de confianza en el lugar.
La Gata veía toda esa escena temerosa, nunca se imaginó que Kingpin estuviera tan desesperado para mandarlos antes de que si quiera derrumbaran la primera avanzada de guardaespaldas. De cierta manera era bueno que estuviera tan desesperado, porque sus amigos Defensores estaban haciendo todo para frenar las fuerzas de ambos bandos.
El Kingpin se iba a quedar ahí armado mientras esos dos iban directamente al matadero. La Gata se sintió nerviosa ir codo a codo con Aleksei, miró la armadura del ruso y no pudo evitar decir:
—¿El cuerno alargado es para compensar?—ella no se llevaba bien con él, pero si a SpiderKid le funcionaba el humor, tenía que intentar.
—Cariño, si no estuviésemos a punto de luchar del mismo bando estarías muerta.—le respondió Aleksei cerrando su casco e inyectando en sus venas adrenalina—¡Ahhhh!
—Ni se les ocurra fallar.—ordenó Kingpin satisfecho cerrando la puerta del almacén una vez ambos salieron.
—¡AHHHH!—utilizó su armadura Aleksei para avanzar en estampida.
Definitivamente tuvo que haber avisado a sus compañeros acerca del hombre con armadura ayer en la noche, pero muy en el fondo sabía que, si Kingpin estaba tan desesperado para usarlos a ambos, ¿Cuál sería la respuesta de Osborn?
"Out of the doorway the bullets rip. To the sound of the beath yeah"
Norman veía todo desde sus cámaras de seguridad, mientras daba ordenes a sus soldados de parar el fuego con el arquero, después de todo era su único super humano en el campo de batalla, para su desgracia las comunicaciones en su edificio eran deficientes debido a la destrucción externa.
—¡Demonios!—gritó molesto Norman—Cada vez gana más terreno, si siguen así no nos dará tiempo…
Se quedó mirando a la niña de habitación.
—¿Qué quiere de mí?—dijo Megan con los ojos entrecerrados.
—Eres inmune a las balas.—le dijo Norman—Vamos, solo necesito que retengas a los idiotas del Kingpin en lo que terminamos esto.
—No soy muy buena peleando.—dijo Megan llevándose una mano al codo—La última vez perdí horriblemente, además soy su único escudo en estos momentos.
—Y no podrás tu sola contra cientos de ellos.—le dijo de manera comprensiva Howard McBride—Anda, ve, yo protegeré a mi viejo.
Durante un momento Megan pareció debatirse sobre si ir afuera o quedarse dentro para proteger de cerca a Norman, pero ya tenía sus ordenes dadas, no había mucho que hacer, muto a una forma de arena no definida y salió flotando por debajo de la puerta del laboratorio.
—Espero que sepas lo que haces.—dijo Howard molesto—Ya casi está listo.
—Tenemos que traerlo de vuelta cuanto antes, es el único que dará fin a esta locura.—dijo Norman viendo los tubos de ensayo.
—¿Pero a qué costo?—dijo su hijo nada convencido fusionando ambas sustancias en un solo precipitado, dándole el característico tono verde a la sustancia.
"Another One Bites the Dust"
Para Jessica fue un alivio que la Elemental entrara en sus apartamentos y congelara en menos de un segundo a dos fortachones que prácticamente podían soportar algunos de sus golpes. Se sentía tonta el estar ahí solo con su capucha y una bufanda deteniendo una pelea entre el rey del crimen y el alcalde, pero a eso le había llevado su último caso. La siguiente que tuviera un caso raro debía recordarse beber mucho alcohol para no seguir al conejo por el agujero.
—Te tengo cubierta, tomate cinco minutos.—dijo Elemental en tono confidencial mientras apuntaba a las escalaras y creaba una rampa de hielo que dificultaría a sus atacantes subir.
—Gracias.—dijo Jessica bajando su bufanda morada y dando una calada a una botella de wiski que siempre cargaba con ella.
El liquido quemaba al contacto con su garganta, pero ella continuó tomando sin importarle que su voz se volviera ronca. Simplemente necesitaba que su mente todo fuera más despacio.
—¡AHHHH!—escucharon desde la parte externa un mastodonte corriendo en dirección de su edificio, provocando que ambas se prepararan para pelear.
Pero para su sorpresa ellas no fueron el objetivo, sino varios de los guardaespaldas del alcalde, los cuales salieron disparados en todas direcciones. Jessica sabiendo que debían evitar que esta gente se matase se acercó a la escalera que ahora era más una rampa y comenzó a deslizarse como si de una pendiente se tratase. A su lado llegó Elemental flotando gracias a la escarcha que liberaba de sus manos.
En el medio del vestíbulo, demasiado grande como para no darse cuenta de su existencia, se encontraba una figura del doble de tamaño de cualquier hombre y con un recubrimiento metálico grisáceo que protegía prácticamente todas sus zonas débiles. Además de que sus ojos brillaban de blanco y enfrente de su nariz tenía un cuerno.
Ninguna de ellas había escuchado hablar de aquella amenaza antes, pero por el tamaño de aquel mastodonte metálico debía ser alguien demasiado fuerte.
—Grandulón, solo estamos aquí para detener la pelea.—dijo Jessica subiendo ambas manos en son de paz.
—¿Detener? ¿Tu crees poder detener al Kingpin?—el hombre lanzó una risotada mientras varias balas rebotaban contra su armadura.
Elemental levantó un escudo de hielo para detener las balas en su dirección, mientras que los atacantes se vieron acribillados por las mismas balas que habían lanzado, cayendo al suelo muertos. Jessica desvió la mirada y se enfocó en el hombre rinoceronte.
—¡Rhyno está aquí para matar a la escoria de Oscorp! ¡Si ustedes se interponen en mi camino, terminarán como ellos!—dijo el hombre apuntándoles con su dedo índice.
Ya harta de la actitud de ese patético hombre en armadura Jessica tronó su cuello y nudillos mientras daba pasos seguros hacia la figura del hombre.
—Jajajaja cariño, no eres nadie.—dijo el hombre burlándose y tomando un pedazo de cemento del suelo el cual lanzó contra Jessica.
La mujer solo lanzó un puñetazo para destrozar aquello, provocando que el Rhyno entendiera el poder de ella, acto seguido Jessica comenzó a correr. El Rhyno intentó lanzar un derechazo, pero recibió una patada potente en sus costillas provocando que el polvo se levantara a su alrededor.
Sabiendo que aquello debió haber roto la armadura Jessica abrió los ojos, encontrándose con que su pie estaba estancado en una estructura metálica a duras penas abollada por su patada. Los ojos del Rhyno se volvieron rojos antes de que la tomara de la pierna y estrellara contra el piso como si fuera un trapo.
—¡Alias!—iba a atacar Luna al mastodonte cuando escuchó algo en su segundo comunicador—¿Ahora?—pareció que del otro lado estaba gritando algo—No, no está bien.
Y sin siquiera voltear a ver a Alias dio media vuelta y se dirigió hacia el edificio de Oscorp. Durante un momento Jessica esperó la asistencia de su compañera, pero encontró que estaba completamente abandonada antes de ser lanzada contra la entrada de cristal del edificio a una velocidad casi sónica, provocando que los cristales prácticamente la siguieran en su camino rodando por el cemento hasta quedar en medio de la calle.
"Another One Bites the Dust"
—¡Alias!—gritó SpiderKid desde su edificio tomando al matón que había detenido y pegándole una telaraña en sus ojos para impedir su movimiento.
Se lanzó en picada desde el tejado hasta llegar al suelo donde Daredevil se le unió saliendo de las sombras y el Arquero desde la parte superior generó una distracción estallando una granada cegadora encima de los presentes avisando a duras penas por el comunicador debido a que lo estaban intentando acribillar a balazos. Lincoln cerró los ojos, mientras que Matt solo esperaba el impacto en los oídos.
Un brillo blanco provocó que todos los que estuvieran apuntando a los héroes terminaran con ardor en los ojos al mismo tiempo que entre SpiderKid y Daredevil llevaron a su compañera dentro de un edificio aprovechando la falta de visión en el campo de batalla.
—Alias, Alias.—hablaba Lincoln preocupado—¿Quién te hizo esto?
—Rhyno…—dijo Jessica apuntando hacia el edificio que ella estaba protegiendo.
Los tres pudieron ver que de las cristaleras salía un mastodonte robotizado caminando bípedamente con demasiada soltura mientras las balas de ametralladora rebotaban en ambos lados de su traje metálico y formaban un camino de destrucción al andar, aun así no paraba de recibir cartuchos de balas.
—¡¿Qué pasó Princesa?!—gritó la figura del Rhyno al edificio donde estaban los tres héroes—¿Fui demasiado para ti?
Tanto Daredevil como SpiderKid voltearon a verse sabiendo que necesitaban pararlo.
—Iré yo.—dijeron a la vez—Tu quédate, deja de imitarme.
Desde el comunicador Oráculo comenzó a reír ligeramente, la situación parecía grave, pero ambos peleaban por quien era el más valiente.
—Araña, deja al diablo esto, tu saliste muy herido de…—intentó hablar por el comunicador el arquero desde la parte de arriba.
—Okey.—dijo Lincoln molesto provocando que los otros dos se tranquilizaran.
—Mira, toma a Alias y llévala a…—Daredevil levantó de los hombros a Jessica antes de sentir la telaraña del niño en sus manos provocando que estuviera pegado a la mujer—¿Qué estás haciendo?
—Lo siento, pero tengo demasiada experiencia con estos tipos, sino lo detengo rápido lastimará a todos.—dijo Lincoln con su voz regular antes de saltar fuera del alcance de Daredevil y saliendo del edificio, esquivando balas de ambos bandos—¡Oye Rhyno! ¡Conocí a un cazador hace un tiempo! ¿Crees que si le llevo tu cuerno valdrá algo? ¿O tu armadura es de la misma calidad que tu actitud?
SpiderKid cortó la comunicación dejando solo abierto el canal que tenía con Peter, si los involucraba iban a terminar lastimados, ya había pasado cuando Jessica enfrentó al Duende Verde, la Gata al Hombre de Arena, Daredevil a Mysterio además de Hawk Arrow y Elemental a la Escorpiona. Ellos no estaban acostumbrados a amenazas poderosas listas para acabar con su vida con una capacidad de fuerza que los superara. Ellos peleaban contra bandidos, contra gente ordinaria, él era el que detenía a los más desquiciados.
—¡SpiderKid!—gritó el Rhyno sorprendido—¿No deberías estar en la escuela en lugar de estorbar?
—¿Por qué todos asumen que voy a la escuela?—dijo dando un salto a una farola para evitar una granada que le lanzaron a pocos metros de distancia—Puedo fácilmente estar en un programa de genios especiales para estudiar cuando quiera desde casa, a diferencia de los tontos como tú que creen que van a ganar solo por tener un juguete costoso.
—No puedes ser un genio.—dijo el Rhyno sonriendo—Eres lo suficientemente estúpido para venir.
—Ohhhh FINALMENTE, alguien con sentido del humor, desde el Duende Verde faltaba alguien así, creo que nuestra enemistad será una muy fructífera.—dijo SpiderKid lanzando telaraña a los ojos brillantes del Rhyno.
—Lastima que será corta.—dijo el hombre con armadura de rinoceronte antes de saltar tres metros en el aire y le diera un puñetazo a la farola mandando a volar a SpiderKid hasta chocar contra un edificio.
Desde la parte interna del edificio Lincoln maldijo el no haber previsto que algo así podía pasar, después de todo la más fuerte del grupo era Jessica y este mastodonte la derrotó en apenas un momento. Eso no le evitó sentir un escalofrío en todo su cuerpo, casi como si su sentido arác…
Lanzó una telaraña al techo de la habitación donde se encontraba y esquivó a duras penas la estampida del Rhyno quien atravesó ambas paredes del edificio como si se tratase de papel mache. Estaba siendo impulsado por unos cohetes que estaban en la parte trasera de su armadura.
—No es justo, se supone que los grandulones son lentos.—dijo SpiderKid desprendiéndose del techo y volviendo hacia la calle principal donde tanto Daredevil como Hawk Arrow estaban siendo rodeados por las fuerzas de Kingpin y la Comadreja. Se asustó al no ver por ningún lado a su hermana, debía estar con Jessica, por lo que supuso que debió luchar contra ese animal.
Pudo sentir como la punzada en todo su cuerpo al mismo tiempo que de manera inconsciente giraba a la derecha con una voltereta para evitar otra de las estampidas del Rhyno. Se quedó mirando directamente a aquel hombre, molesto, era su culpa que Luna ya no estuviera.
Esquivó a duras penas una nueva ración de balas por parte de Oscorp que tuvieron que ser frenadas por el Arquero, parecía que la treta de ser héroes independientes se acabó una vez todos salieron a la ayuda de Jessica. Lincoln terminó la voltereta solo para darse cuenta de que volvía a tener la necesidad de esquivar, pero esta vez al suelo. Al hacerlo pudo sentir como si un ferrocarril pasara encima suyo. El cuerno de Rhyno pasó justo en donde antes hubiera estado su cabeza.
—¿Es lo mejor que tienes?—dijo confiado SpiderKid.
—Por lo que Hawk describe solo quedan pocas unidades de Kingpin y Oscorp, apenas terminen volverán contigo SpiderKid.—informó Oráculo.
—Es mi deber acabar con esta bestia.—le dijo Lincoln molesto.
—No, tu quisiste acabar con Rhyno, es distinto.—también Peter le recriminaba sus acciones, aquello no era divertido—¿Cuál es tu problema?
—Mi problema es…
Se interrumpió a media frase para lanzar una telaraña a una tapa de alcantarilla que utilizó como escudo contra uno de los puños del Rhyno.
—¡¿Por qué no mueres?!—dijo molesto el villano intentando darle una patada, pero esta vez Lincoln pudo evitarla fácilmente.
Se dio cuenta que solo podía dar estampidas rápidas, mientras que el resto de sus golpes aun necesitaban de la robótica del traje, por lo que eran lentos. Solo debía encontrar un lugar donde el Rhyno no pudiera hacer estampidas. Y la tapa de alcantarilla en sus manos le había dado la respuesta que necesitaba.
—¿Sabes qué? Me aburres, tus chistes no son ni siquiera divertidos.—dijo Lincoln dándole un golpe con la tapa de alcantarilla en uno de sus ojos, provocando que la luz comenzara a parpadear—Hasta la vista baby.
Se tiró completamente en picado a los sucios drenajes hasta llegar a las aguas residuales, ya había terminado ahí varias veces como SpiderKid, pero aun así nunca dejaba de ser asqueroso.
—¡Vuelve aquí!—gritó el Rhyno increíblemente molesto pateando el suelo de la alcantarilla creando una grieta lo suficientemente grande para entrar—¡No te escondas!
Desde el techo Lincoln veía como con sus luces, una parpadeando, iluminaba toda esa parte de abajo.
—No me voy a esconder.—dijo finalmente el chico—Estaba esperando más bien hacer una entrada dramática.
El Rhyno sin embargo quería acabar con él así que lanzó una estampida con sus cohetes traseros, chocando contra una de las paredes de la parte inferior de la ciudad, siendo este muro lo suficientemente resistente como para no ser roto. ¿Acaso aquel niño acababa de engañarlo para que diera una estampida contra ese muro? Antes de siquiera tener respuesta el chico araña lo saludó desde otra de las paredes a varios metros de distancia, intentando lanzarle telarañas en sus ojos, como si eso fuera a afectarle.
No le importaba si SpiderKid le estaba tendiendo una trampa, no había manera que tuviera algo preparado ahí abajo. Se lanzó de vuelta, esta vez con el cuerno enfrente listo para atravesar el corazón del niño. Pero este respondió saltando al techo y dejando que el Rhyno chocara de nuevo con otra de las paredes del drenaje, esta vez quedando su cuerno atascado.
Ya sin mucha alternativa el Rhyno intentó desatascar su cuerno con los propulsores en su espalda, no queriendo gastar ni un segundo para enfrentar a aquel endiablado niño al cual vio por el rabillo del ojo tomando una tubería de una de las paredes y arrancándola.
—Me pregunto qué pasaría si unos cohetes chocaran contra una tubería de gas.—dijo Lincoln tomando con ambas manos aquello.
—No lo harías.—dijo el Rhyno sabiendo lo que podía tener el efecto de una explosión tan cercana.
—Pongámoslo a prueba, ¿Quieres?—dijo el chico molesto, solo capaz de pensar lo que aquel monstruo le habrá hecho a su hermanita Luna.
Lo único que pudieron ver los Defensores y mafiosos fue un geiser de fuego salir del agujero donde el Rhyno y SpiderKid se habían metido alcanzar una altura de varios metros por encima del suelo. Sus compañeros de batalla gritaron al unísono:
—¡SpiderKid!
Mientras que desde el otro lado de la ciudad Peter, escuchando las palabras de su mejor amigo grito:
—¡LINCOLN!
Inmediatamente se tapó la boca y vio que Leni a su lado lo miraba boquiabierta.
"And another one gone, and another one gone, Another One Bites the Dust."
En la parte superior Daredevil, el cual llegó con dificultad para reunirse con su compañero, y Hawk apenas tuvieron tiempo de intentar algo puesto que fueron acribillados a balazos, el diablo sentía que no podía permitirse ir por el niño sin antes terminar con estos miserables:
—Tu los de la derecha y yo los de la otra derecha.—dijo el arquero a su lado provocando que Daredevil asintiera.
A la derecha suya se encontraban los matones de Norman a los cuales tenían trajes de telas que sonaban bastante caras, el sonido de las balas le permitió esquivar las primeras que intentaron darle en la cabeza, si hubiera tardado un microsegundo más en dar un salto hubiera muerto. Ya en el aire Matt se limitó a dirigirse hacia la última fuente de sonido, dándole una patada en las manos. El guardaespaldas soltó su ametralladora tirándola al suelo, Matt pudo escuchar sangre proveniente de la nariz del tipo, por lo que con una patada giratoria lo dejó derrumbado. Después de eso continuó acercándose a los matones que le disparaban desde todas las direcciones.
Esquivó todo rodando en el suelo y soltando un puñetazo a otro de los atacantes, cada vez eran menos, podía sentir los latidos de los corazones de esos tipos, acelerados y algunos incluso disparando mientras temblaban y no precisamente del retroceso.
—¡Es solo una persona!—gritó uno de ellos provocando que Matt lanzara un puñetazo a su dirección.
Justo en el pecho, provocando que el tipo rodara al caer. Escuchó un arma cargando a su dirección forzándolo a dar otra voltereta que terminó con una patada en el rostro de un guardaespaldas. El fuego claramente estaba comenzando a hundir el ambiente con una espesa humarada negra que Matt pudo sentir, provocando que los disparos antes coordinados comenzaran a ser disparos al aire. Al igual que esos criminales que no esperaban los ataques desde la oscuridad más profunda, esta vez su habilidad era el mayor don.
Pero antes de poder algo más escuchó un estruendo eléctrico acercándose a gran velocidad no hacia él, sino a los guardaespaldas. Sin tiempo para ayudarlos pudo escuchar como varios de estos se desplomaban después de recibir una potente descarga.
—Hola amigo.—dijo en un susurro unos labios al lado suyo.
Aquello le hizo dar un salto del susto, cuando tiró una patada en esa dirección no encontró nada, Matt comenzó a respirar exasperadamente fuerte.
—¿Acaso no lo viste venir cariño?—le dijo con mofa la Gata, Matt se tranquilizó, habían ensayado esta parte, pero no pensó que la Gata la usaría tan pronto.
Le intentó primero dar de unos golpes en las costillas a la chica, pero fue fácilmente detenido por la Gata, quien a pesar de ser una defensora no tenía superfuerza.
La Gata "aprovechó" aquel momento para darle un rasguño en el rostro a Daredevil, cosa que solo provocó un rayón en el traje porque no llegó a rozar la carne, pero que debido a la fricción del material generó unas pequeñas chispas que le dieron veracidad al golpe.
Pelaron dándose golpes y esquivando a grandes velocidades, habían ensayado incluso que la Gata diera un salto cuando Daredevil intentara derribarla con una patada giratoria baja. Esperaron hasta que Hawk Arrow dio una flecha sin punta en la espalda de la Gata, enterrándose en su traje de cuero solo por la velocidad pero sin herirla.
La chica lanzó un grito de dolor, aquella era la señal, Daredevil le dio una patada en una rodilla que desapareció momentos antes de que él acercara su pie. La Gata se arrodilló "adolorida" provocando que Matt la tomara del cabello y sus caras estuvieran cerca. Matt respiraba entrecortadamente, no quería hacer el siguiente paso, pero tenía que hacerlo, la propia Gata se lo pidió.
—Lo siento…—movió los labios sin emitir un ruido antes de azotar el rostro de la Gata contra el suelo con la suficiente fuerza para hacerla sangrar de la nariz.
La Gata dejó de sostenerlo, Matt temió haberla hecho desmayar, pero una vez en el suelo ella susurró:
—Está bien…—aunque adolorida, era evidente que no le guardaría rencor.
Rápidamente Matt pudo sentir que en una pequeña caja transparente que tenía en el pecho dos pequeñas pelotas comenzaron a rodar de uno a otro lado hasta que fueron detenidos cuando dos pedazos de carne llegaron a esa caja apenas visible.
—Me siento usado…—dijo Daredevil dando media vuelta fingiendo amarrar a la Gata y volviendo a la pelea.
A bastante distancia de él, desde la punta del edificio que debía resguardar Jessica, y bastante herido se levantó un guardaespaldas del alcalde con un arma bastante potente, tal vez un lanzacohetes, Matt no tenía manera rápida de detenerlo y por lo que oía el arquero estaba ocupado.
—Edificio noroeste, un loco con lanzacohetes.—dijo Daredevil deteniéndose junto a un maleante que parecía estar particularmente furioso mientras empuñaba una especie de machete.
Mientras que él golpeaba al criminal su oído captó que en el otro edificio el loco del lanzacohetes terminó derrumbado por una fuerza invisible. Matt aun no entendía del todo el poder de Carol, pero no importaba, teletransportar sus manos a lugares que para ellos les costaría más trabajo era bastante útil.
Daredevil ya casi había terminado con su parte cuando escuchó que el arquero ahora peleaba cuerpo a cuerpo contra tres personas a la vez, siendo lastimado casi en todas las interacciones, se movía ágilmente, pero le faltaba experiencia para golpes directos, ni siquiera tenía posturas solidas.
—Hawk está en problemas.—dijo a los ojos y orejas de la Gata que tenía en el pecho.
Detrás de uno de los matones que enfrentaba Arrow se aparecieron dos garras que rasgaron la espalda del hombre y lo dejaron descubierto para que Hawk le pudiera dar una patada que lo derrumbó. Acto seguido Daredevil se unió tomando una barra metálica y lanzándola directo al pecho de otro guardaespaldas que estaba a punto de golpear a Arrow.
—Gracias diablito.—dijo el hombre sin flechas mientras ambos se daban las espaldas.
Pudo entonces Daredevil escuchar desde el crepitar del fuego unos pasos abriéndose camino, no fue el único puesto que Arrow gritó:
—¡Araña!—mientras se acercaba al fuego con urgencia, dejando a Daredevil para luchar solo contra otro de los maleantes con metralleta—¡Niño!
Pero rápidamente esos pequeños pasos se volvieron poderosos y metálicos para el oído de Matt, este intentó avisar, pero tuvo que esquivar una ráfaga de balas rodando en el suelo. Aun así, pudo escuchar como el Arquero se detenía frente a la pila de fuego y su corazón se sobresaltaba. Matt tuvo que dar un puñetazo a la vez que escuchaba como el arquero esquivaba a duras penas un golpe cubierto de fuego.
Hubo un chirrido metálico que lastimó los oídos de todos, dejando a Matt inmóvil por su fuerza y seguido a este el grito de ira de un hombre el cual cargó directamente contra el Arquero Asesino. Antes de que este pudiera reaccionar su brazo derecho fue atravesado por un cuerno metálico prácticamente fundido por el calor. El Rhyno movió su cabeza de uno a otro lado, provocando que Larry saliera disparado hacia la pared de un edificio cercano y varios ladrillos cayeran sobre su cuerpo.
Solo quedaba Daredevil contra varios de los esbirros de Kingpin, el alcalde y el Rhyno. Sabía que la Gata lo apoyaría, pero tampoco podía hacer magia. Y la Elemental seguía sin aparecer.
—¡Diablo!—gritó Rhyno provocando que todas las armas de fuego dejaran de apuntar a Matt y las personas normales buscaron refugio lo más lejos posible de aquel monstruo.
Daredevil, con algo de sangre saliendo de sus oídos y boca, así como con una respiración agitada volteó a la dirección del Rhyno, no podía escuchar nada que no fuera los sonidos metálicos que hacia al moverse, ni el ritmo de su corazón, ni la velocidad de su respiración. Estaba a ciegas contra aquella bestia que derrotó a héroes mucho más fuertes que él.
—¡Ustedes no debieron meterse en lo que no les importaba!—gritó el Rhyno mientras unos cohetes comenzaron a cargarse a su espalda—¡Muere!
Aquel monstruo de la naturaleza se movía prácticamente a la velocidad del sonido, porque en el momento que Matt sintió el impacto de la carga del Rhyno fue milisegundos antes de poder escucharlo con claridad, naturalmente que ninguno de sus compañeros Defensores pudiera derrotarlo… Pero Matt seguía quieto en su posición de pelea a pesar del claro sonido del impacto.
—¿Están ustedes locos?—dijo enfrente suya la voz que reconoció como la de Megan—No pudimos contra una villana eléctrica y quieren enfrentar a este rinoceronte.
—¿Meg…?
—Creo que iré con el nombre Sandgirl por un tiempo.—dijo la pared frente a él desde la parte de en medio, no le costó mucho trabajo imaginar la pared de arena con el rostro de una chica volteando a su dirección—Mira, no quiero ponerte presión, pero este imbécil no me puede lastimar a mí, ve y detén a esos tarados de allá.
Matt al inicio dudo, pero al escuchar que el Rhyno se liberó de la muralla de arena y comenzó a darle varios golpes a la estructura que había formado Megan, sin que él pudiera escuchar nada fuera de los mecanismos decidió que lo mejor era dejarle esto a esa chica de arena, no sin antes ocultar al arquero detrás de unas piedras que rompió un tanque.
La policía estaba cada vez más cerca, podía escuchar las sirenas rodeando las destrozadas calles y aun faltaban al menos diez o quince tiradores escondidos entre los edificios, el diablo tenía que sacarlos de sus escondrijos.
"Hey, I'm gonna get you too. Another One Bites the Dust"
—¿A qué te referías con Lincoln?—dijo Leni mientras se levantaba y llevaba una mano al corazón, comenzó a sudar mientras su rostro se volvía más colorado y su respiración subía y bajaba sin parar.
—¿Lincoln? ¿Qué Lincoln? Estaba hablando con SpiderKid.—dijo Oráculo comenzando a respirar agitado, pero no por los mismos motivos.
—Y le dijiste Lincoln.—le recriminó Leni—¿SpiderKid es…?
—¡No es tu hermano!—gritó Peter a la desesperada.
Leni se quedó tiesa en medio de la sala de la Gata, llevó ambas manos a su cabeza mientras trataba de recordar todas las desapariciones de Lincoln, y como concordaban los hechos:
—No…—dijo Leni mientras llevaba ambas manos a su cabello y comenzaba a estirarlo—No él…
—Señorita Loud.—fingió lo mejor que pudo su voz Peter antes de cortar la comunicación con los Defensores, el resto no tenía que saber esto—Creo que escuchó mal.
—Pero todo encaja.—dijo Leni desilusionada—Sus desapariciones, que se alejara de nosotras, que vuelva golpeado de la calle sin darnos una explicación…—recitaba Leni los hábitos de su hermano mientras sonreía lo cual no concordaba con sus ojos llorosos o sus cejas molestas—¿Todo este tiempo fue SpiderKid? ¿Mi hermanito?
—No.—dijo Peter con un tic creciéndole en el ojo.
—Y tu debes ser Clyde, su mejor amigo.—dijo Leni mirando el cabello de Oráculo—Clyde no tiene el cabello marrón, ¿Es una peluca?
—No sé quién es Clyde.—mintió Peter intentando sonar lo más convincente, pero sudaba a mares.
—Mentiroso.—dijo Leni al mismo tiempo que buscaba en su celular en la galería de fotos la de la fiesta de cumpleaños de Lincoln—¿Peter?
El chico se le volcó el corazón en dos, no solo la hermana de Lincoln lo había descubierto por ser descuidado, sino que también ahora se expuso a él mismo, sentía como si todo su castillo de mentiras se hubiera construido con naipes en lugar de cemento.
—Tú y Lincoln desaparecieron antes del apagón…—conectó los puntos Leni con mucho esfuerzo.
—Señorita Loud, por más que me gustaría tratar de entenderla, es importante volver a la batalla con el resto de los Defensores, tenemos que vigilar que no se acerquen más amenazas como el Rhyno.
—Tu voz se parece a la de Peter.—lo ignoró Leni—¿Por qué te dijo a ti? ¿Por qué no a nosotras? ¡Somos su familia! Familia… Familia… Oh por Dios…
Recordó que el captor del Buitre había sido precisamente SpiderKid y algo pesado pareció querer salir de su estómago, una mezcla de bilis, indignación y odio iba a salir de su boca.
—Señorita Loud, enserio no sé de lo que usted está…—dijo Peter dándole una mano para que ella volviese a la mesa de trabajo, pero fue un grave error, puesto que Leni lo sujeto de la muñeca con una mano y con la otra quitó su gorro que ocultaba gran parte de su rostro.
Tuvo que acomodar sus lentes y cerrar los ojos para no afrontar las consecuencias de sus actos. Al abrir la mirada encontró el rostro desconcertado de Leni Loud, casi como si esperase estar equivocada en sus intuiciones, pero tratando de asimilar lo que pasó.
—¿Peter?
—Yo…
—Wow.—fue lo único que pudo decir antes de sentarse en el sofá de la Gata—¿Alguien más lo sabe?
Peter no sabía que hacer, por un lado, quería volver con Lincoln, saber si estaba bien o si al menos respondía después de la estupidez que hizo, pero por el otro lado, no sabía las consecuencias que podía tener esto.
—Alias es la única que lo sabe, contactó a Lincoln en su fiesta de cumpleaños por una serie de asesinatos en plantas de energía.—confesó Peter—Ella es una investigadora privada, y la Gata también sabe de Lincoln, ella fue la que lo llevó al hospital tras la pelea contra el Hombre de Arena.
—¿Nadie más?—preguntó Leni llevando una mano al corazón.
—Mi tío Ben… Antes de morir Lincoln intentó detener al ladrón con sus poderes, pero no pudo salvarlo.—confesó Peter ya todo el pastel.
—¿Nunca se lo contó a las demás?—dijo herida Leni.
—¿Después de lo que hizo con… El Buitre?—dijo Peter a la defensiva de su amigo.
—Fue SpiderKid durante mucho tiempo antes del Buitre.—le contradijo Leni cerrando los puños—Nunca confío en nosotras, en verdad nos odiaba.
—¿Odiarlas?—dijo ofendido Peter—Mira, Leni, enserio lamento que te hayas enterado por mi, pero escúchame, tu hermano sale cada día a luchar para defender la ciudad con el único propósito de mantenerlas a ustedes a salvo.—dijo Peter sin titubear—Se ha equivocado, sí, y ha pagado por sus errores muy caro, lo he visto sufrir infiernos que romperían a muchas otras personas y salir victorioso.
—Lincoln es SpiderKid… Mi Linky…—dijo Leni comenzando a llorar—Mi pobrecito Linky, es solo un niño…
—Tomate tu tiempo, yo seguiré con los Defensores, pero recuerda, tu hermano es… No es normal, es un chido espectacular.—dijo Peter Parker llevando una mano a la cabeza—Es el Espectacular SpiderKid.
"You took me for everything that I had and kicked me out on my own."
Con bastante dolor en la cabeza Jessica comenzó a voltear de uno a otro lado, estaba segura de estar aun en el campo de batalla, pero debajo de un escritorio de madera dentro de una habitación oscura. Podía escuchar desde la parte externa el sonido de la arena contra algo metálico.
Al asomarse por una ventana pudo ver al autoproclamado Rhyno peleándose contra una masa de arena que esperaba por todos los medios que fuese Megan. Aunque en este punto ella esperaba ya cualquier cosa.
Ella hizo unos estiramientos en los cuales terminó torciendo sus huesos, especialmente los de la espalda baja, hasta que hicieron un crujido bastante familiar para ella que le hizo sentir mucho alivio. Seguía adolorida por la batalla, pero no podía darse el lujo de solo irse, no sin antes asegurarse de terminar con los matones de Kingpin y del alcalde Norman.
Tomó el comunicador en su oreja y comenzó a escuchar en la línea a el diablo de Hell's Kitchen respirando demasiado agotado, era como si el resto no estuvieran ahí para ayudarlo. Rompió la ventana del edificio y consiente de que no era inmune a las alturas dio un super salto que la puso de vuelta a la calle Barton Boulevard con cierta dificultad, aun le dolía el rostro por la paliza del Rhyno, pero podía ver como Megan lo distraía creando armas de arena que intentaban atravesar la armadura del mastodonte.
La piel era demasiado dura como para que alguna de esas armas de arena sirviese, necesitaban o a SpiderKid o a la Elemental. Pero no podía verlos por ningún lado, dedujo que trataron de enfrentarse contra el Rhyno y terminaron igual que ella, así que de otro salto llegó junto a Daredevil, notó rápidamente la caja transparente con unos ojos y oídos humanos, los poderes de la Gata eran extraños.
—Volviste.—dijo el Diablo pegando la espalda un segundo con Alias para empujarlos a ambos lejos del ataque de un idiota con francotirador.
Mientras estos dos terminaban con los pocos rivales restantes en la parte baja Megan era destrozada nuevamente por los puños del Rhyno que tenían una fuerza descomunal, pero que para su fortuna ella no tenía un cuerpo al cual le pudieran hacer daño, la arena solo se deshacía en el suelo y ella volvía a surgir cual ave fénix de las cenizas.
—¡Muere!—gritó el Rhyno intentando clavar su cuerno en el corazón de la chica, pero solo se encontró con más arena.
—¿Enserio esto es lo mejor que pudo crear Kingpin?—dijo Megan confiada a la vez que generaba unas cadenas en los pies del Rhyno—Me aburres.
Deshizo todo su cuerpo hasta caer al suelo y en la parte baja formó un puño gigante que dio en la entrepierna del Rhyno haciéndolo volar en el aire. No escuchó ni un grito de dolor hasta que la armadura cayó encima de una limusina ya quemada, la misma donde ella, Norman y Howie habían estado antes.
—Normalmente ese golpe nunca falla.—dijo ella confundida de que su rival soportase el golpe en la pantorrilla.
Pero solo escuchó los cohetes en la espalda del Rhyno siendo activados y ayudándolo a ponerse de nuevo en pie. No era un hombre de muchas luces, pero ciertamente era duro de roer.
—Mira Rhyno, podemos hacerlo de la manera fácil o de la…—pero fue sorprendida cuando el Rhyno cayó encima de ella dándole la espalda—¿Qué ganas con esto?
Pero no hubo tiempo para que ella reaccionara puesto que el Rhyno volvió a activar los cohetes comenzando a quemar la arena de ella, podía sentir como si estuviera perdiendo partes de su cuerpo demasiado rápido, así que ella soltó al Rhyno y volvió a reconstruirse frente a este monstruo, era aproximadamente una cabeza más baja.
—Mierda…—susurro la chica al mismo tiempo que el Rhyno sonreía y se acercaba de nuevo a las alcantarillas que aun seguían quemándose por las reservas de gas natural—¡Detente!
Pero, aunque pudo encadenar uno de sus pies el Rhyno se liberó y terminó de vuelta ahí abajo en el calor del infierno. Megan escuchó el sonido de los cohetes cargándose a toda velocidad, así que ella comenzó a correr en dirección contraria y aun así su brazo fue arrancado cuando una bola de fuego y metal caliente chocó contra ella, el brazo de arena chamuscado fue destruido en partes y fue irrecuperable. Ni siquiera era como el agua que una persona de arena podía deshacerse mientras unas partes de la arena siguieran secas se mantendrían con vida, esta vez ella había perdido todos los granos de arena de su mano derecha.
Ese monstruo podía matarla.
La chica vio oportunamente que estaba rodeada de armas de fuego de bandidos que los otros idiotas ya habían derrotado, tomo una de estas y apuntó:
—¿Crees que le tengo miedo a unas balas?—el Rhyno presumió corriendo en su dirección cual bólido del infierno.
Megan apuntó entonces a su verdadero objetivo un hidrante de incendio que estaba a media calle y logró que un chorro de concentrado del hidrante le diera en el rostro al Rhyno, provocando que varias partes metálicas comenzaran a chillar debido al cambio abrupto de temperaturas.
—¡No puedo acercarme! ¡Necesito que alguien lo golpee!—gritó la chica a los dos héroes que estaban terminando con las fuerzas de Norman y Kingpin.
El Rhyno puso uno de sus puños enfrente del rostro metalizado para que aquel chorro de agua dejase de impedir su visión y lanzó otro gruñido pretendiendo acabar con la chica de arena. Lo hubiera hecho, de no ser porque de su lado derecho una patada no solo abolló parte de su metal, sino que también dejo expuesto varios de sus cableados cuando estiraron de vuelta.
El Rhyno apenas pudo voltear a ver a un niño araña con una máscara mitad roja y mitad negra por las quemaduras que debió sufrir, pero que aun así le saludaba con su brazo derecho.
—¿Eres también inmune al agua? ¿Qué no hace esta armadura? ¿Se repara a si misma?—dijo el chico molesto al mismo tiempo que con un golpe de la palma de su mano arrancaba varios cables del sistema de Rhyno.
Se escuchó un grito metalizado al mismo tiempo que en el interior Aleksei veía todo el panel de control lleno de chispas y mandándole sacudidas eléctricas. El agua finalmente se estaba filtrando debido a la herida que creo SpiderKid y las aperturas que creo los cambios de temperatura.
Antes de darse cuenta la armadura se apagó y cayó al suelo sin siquiera permitirle abrir la compuerta.
—Otra victoria para el amigable vecino SpiderKid.—dijo triunfante el chico intentando levantar ambos brazos, pero bajó el que tenía parte del traje chamuscado, tenía varias ampollas de quemadura de todo el lado derecho de su cuerpo.
—¿SpiderKid?—dijo Megan confundida—Pensé que habías muerto.
—Los rumores de mi muerte fueron muy exagerados.—dijo el niño aun acariciando su brazo derecho del dolor—Me alegra ver que te uniste a los Defensores.
—¿Unirme? Cariño, yo solo estoy defendiendo al alcalde, si ustedes planean atacar a Norman Osborn yo misma los detendré y trituraré sus huesos sin dudarlo.
—Pensé que nos llevábamos bien.—dijo SpiderKid en tono bromista.
—Lo hacemos, pero trabajo es trabajo.—dijo ella como si fuera lo más natural—Y debido a mi padre ya no tengo otras opciones laborales…
—Oye, está bien, ya todo está a punto de acabar.—dijo Lincoln de buena manera—Vamos con los que están arriba.—apuntó con su lanzatelaraña—¡Auch!
—¿Te llevo?—se ofreció la chica de arena.
—No quería pedirlo, pero si insistes.—dijo el chico agradecido de tener otra aliada en quien confiar.
"Are you happy? Are you satisfied? How long can you stand the heat?"
En la parte superior Ryan intentó darle una patada a Daredevil, graso error porque su pierna terminó siendo doblada gracias al codo del diablo. Cayó al suelo viendo como el último de sus compañeros fue tomado del cuello por la mujer con chaqueta de cuero y bufanda; siendo arrojado a una pared dejándolo inconsciente.
—¡Diablo!
Ambos héroes voltearon a ver al niño, nadie se dio cuenta que los ojos y oreja de Carol volvieron a su cuerpo al mismo tiempo que ella vigilaba que nadie la viese y salía corriendo a toda velocidad.
—SpiderKid, pensé que estabas muerto.—dijo Daredevil mostrando por primera vez una emoción fuera de la ira, alivio.
—Me han intentado matar muchas veces, soy como las pestes, difíciles de matar.—dijo el chico con orgullo al mismo tiempo que Megan se formaba a su lado, apenas y siendo de su misma altura—¿Dónde están Hawk, Elemental y la Gata?—preguntó el chico viendo de uno a otro lado.
—Hawk está ocultó, Rhyno lo lastimó fuerte, la Gata esta en medio del campo de batalla, todo de acuerdo al plan.—dijo Daredevil con simpleza analizando el área de peligro—Y Elemental no la he visto desde que entró al edificio con Alias.
Jessica cerró los ojos e hizo memoria:
—Fuimos emboscadas por el Rhyno… Pero ella… No hizo nada, el Rhyno me atacó y ella simplemente desapareció.
—¿Entonces donde esta ella?—pregunto Lincoln preocupado por su hermana.
—Probablemente fue atacada después de que Jessica quedara inconsciente.—dijo con simpleza Daredevil—Vamos por Hawk y por ella.
—¿Al menos puedes avisarle a Oráculo que estoy bien? Mi comunicador quedo dañado debido a una explosión de la cual definitivamente yo no fui culpable cuando la policía pregunté.
Daredevil volvió a sonreír al mismo tiempo que presionaba un botón en su casco y comunicaba a un alegre Oráculo las buenas noticias.
Todos comenzaron a relajarse debido a que ya no había más criminales, tanto de ambos bandos habían sido derrumbados como el Rhyno y aunque Megan estaba del lado de Norman definitivamente no iba a atacarlos, solo debían esperar a la policía.
El sol les daba en el rostro a los cinco, puesto que Matt ayudaba al Arquero a estar en las escalares frente a Oscorp, Hawk se encontraba aun lastimado del brazo y sin sus confiables flechas a su disposición.
—La policía llegará aquí en unos minutos.—escuchaba Daredevil a la distancia mientras que revisaba su reloj para sordos notando que apenas iban a ser las diez de la mañana, todo el infierno que pasaron apenas fueron veinte minutos.
—Lo logramos…—comenzó a celebrar Hawk mientras se sentaba en un escalón para respirar—¿Y Elemental?
—Vamos en este preciso momento a por ella.—señalo Jessica el edificio.
Pero Elemental no estaba en ese edificio, ella se encontraba en aquel momento en el interior de las instalaciones de Oscorp abriendo varias de las puertas del lugar y apuntando con su pistola congeladora. Llevaba los últimos diez minutos buscando en cada una de las habitaciones del edificio, desesperada, tenia que capturar a Norman antes de que los Defensores tuvieran tiempo.
Para su sorpresa encontró solo a dos hombres adultos dentro de una habitación escondida del pasillo principal del piso trece que no era accesible por elevador, las únicas dos personas que había encontrado, ambos voltearon a verla mientras uno de ellos iba a inyectar al que estaba sentado con una sustancia verde.
—Hola alcalde, tiene una reunión importante con la Doctora Octopus.—dijo ella apuntando con su pistola de hielo y provocando que la inyección con liquido verde cayese y ambos hombres intentasen buscar un arma.
Pero era demasiado tarde ambos fueron congelados por la escarcha.
Al mismo tiempo en el almacén donde antes se encontraban todas las reservas del Kingpin se encontraba el hombre solo, rompiendo una mesa de un puñetazo para liberar la rabia que sentía. Todos sus recursos, todos esos años de esfuerzo, derrotado finalmente no por su mayor adversario, sino por una banda de anormales mutantes, jamás había sido tan humillado como en aquel momento en toda su historia. Pero tenia siempre su plan secundario, buscaba sus papeles y los de Vanessa para irse en un yate privado con destino a Florida.
—Que viva el Rey.—escucho a su espalda una voz conocida junto al seguro de un arma siendo desbloqueado.
—Gata, debes tener mucho valor para presentarte aquí tu sola.—dijo el hombre dando media vuelta y viendo que la chica le apuntaba con una nueve milímetros a cuatro metros de distancia.
—No pienso volver a seguir tus ordenes Wilson.—dijo la chica molesta.
—¿Acaso crees que no estoy preparado para estas eventualidades Carol? Se quien eres, quienes son tus padres, mátame y descubrirás que cometerás triple homicidio.—dijo el Rey complacido.
—¿Matarte? Sería lo más fácil para ti, sin afrontar las consecuencias.—dijo molesta la Gata dando un par de pasos hacia atrás para evitar estar en el rango del hombre—Te veré pudrirte en la cárcel.
Fue entonces que el Kingpin sonrió desde que había iniciado todo el desastre con los asesinatos en las plantas de energía:
—¿En verdad crees eso? Vaya, te consideré más lista, pero estar tanto tiempo con esos mutantes de pacotilla te hizo daño.—dijo media vuelta ignorándola—O disparas o no me hagas perder el tiempo cariño, tienes una hora para escapar de la ciudad o mataré a…
Una bala que dio contra la cerradura de la puerta que iba a usar le hizo detenerse y volver a voltear a la chica. Si tenía que ser por las malas no le importaba encargarse de los traidores, pero siendo esa niña tan joven, ni siquiera lo suficientemente mayor como para beber alcohol legalmente, le había provocado un paternalismo el cual desconocía que podía desarrollar. Pero ese sentimiento murió al mismo tiempo que la bala atravesó la puerta de madera.
—¿Crees que tu me intimidas?—dijo comenzando a caminar en dirección a Carol.
La chica solo retrocedió un par de pasos viendo por la mirilla de su arma y viendo que el cañón estaba temblando mientras su pulso se aceleraba. Dio un disparo que casi daba en los pies de Fisk, pero aquello no era suficiente para detener a aquel monstruo que caminaba sin dudarlo un solo segundo para atacarla.
Carol sabía perfectamente lo que se estaba jugando así que volvió a accionar su arma, pero temblaba tanto que falló los disparos dando otro en el piso y dos en la pared. Kingpin definitivamente no le gustaba la idea de ser amenazado así que intentó tomar el arma de la chica antes de que Carol sintiera ser arrastrada del cuello hacia el techo de la bodega.
Al ver hacia abajo notó que un lazo de arena la rodeaba y se sintió tranquila, la chica de arena iba a ayudarla cuando… Sintió un golpe en su cabeza, lo cual la dejó completamente inmóvil.
El Kingpin volteó de uno a otro lado para defenderse, pero rápidamente fue capturado por un puño de arena, ambos fueron atados por lazos de arena al mismo tiempo que la figura del Hombre de Arena se formaba frente suya.
—¿Qué haces tú aquí?—dijo Carol sorprendida.
Pero el hombre de arena se reusó a hablar, simplemente deshizo su forma humana y llevó a ambos prisioneros entre varias protestas de ambos que se veían restringidos en sus movimientos gracias a la arena.
"Another One Bites the Dust. Another One Bites the Dust. And Another One Gone , and Another One Gone. Another One Bites the Dust"
Tanto Jessica como SpiderKid salieron sorprendidos del edificio, no encontraron por ninguna parte a Elemental y eso les comenzó a preocupar, viendo como el chico estaba reaccionando frente a ella le tocó a Jessica tomarlo de los hombros y decirle unas palabras:
—Lincoln, sé que Elemental es una de tus hermanas.—le aseveró Jessica.
—¿Cómo lo…?—dijo Lincoln ofendido.
—No eres particularmente sutil, y estamos en un terreno donde es muy peligroso que sepan quienes son nuestros seres queridos.—dijo ella decidida—Vamos a buscarla como buscaríamos a una compañera de equipo.
—Pero…
—Si yo lo descubrí, el resto también lo harán, no son tontos.—dijo antes de mirar a Oscorp—Es muy extraño que el edificio esté tan callado…
—Todos salieron a luchar en nombre de Norman Osborn.—dedujo Lincoln mientras veía los múltiples pisos del lugar.
Jessica hubiera continuado con sus pensamientos de no ser porque repentinamente escucharon un ruido metálico acercándose a gran velocidad a ambos. SpiderKid apuntó con su lanza telarañas directamente al Rhyno, pero este se encontraba derrotado en la misma exacta posición que antes. Sin embargo, su sentido arácnido seguía activo.
El chico de un salto tomó a Jessica y juntos rodaron escaleras abajo mientras desde el cielo caía una nueva bestia robótica, era de nuevo una figura humanoide, pero esta tenía el símbolo arácnido de SpiderKid en su pecho y una armadura mecánica que no parecía tan fuerte como la de Rhyno, pero que le permitía tener más rango de movimiento, así como dos cuernos que terminaban en unos ojos morados sin pupila visible, sino más bien como visores más cercanos a los de una mosca. Aun así, podían ver la parte carnal de la armadura puesto que su boca estaba expuesta.
—¡Oye el símbolo de la araña tiene derechos de autor!—dijo SpiderKid ofendido mientras tanto él como Jessica se levantaban de la caída de quince escalones como si nada—Y resulta que conozco un muy buen abogado el cual estará satisfecho de meterte una demanda.
—Objetivo hostil, modelo número cuatro en ejecución.—dijo moviendo la boca pero sin ninguna emoción visible, casi como si en verdad fuera un robot y la parte humana fuera un cascaron.
—Amigo, esto no es un anime, esta es la vida real, la gente no va por ahí gritando sus planes y modelos a sus adversarios, les darías una ventaja sobre ti, así que…—se detuvo al ver que aquel hombre metálico volvió a lanzarse sobre ambos mostrando sus garras filosas que evitaron saltando en direcciones opuestas—Eso fue muy mal educado, estaba en medio de un chiste.
—Spider…—intentó acercarse Jessica, pero recibió una patada por parte del robot que la mandó a volar hacia la parte externa del edificio.
Pero rápidamente su sentido arácnido se activó porque aquel robot volvió a saltar para intentar atacarlo, pudiendo apenas evadirlo por centímetros. Lincoln iba a decir algo más, pero aquella figura volvió a saltar para acercarse a él, provocando que Lincoln volviera a esquivarlo y continuó haciéndolo durante tres ocasiones hasta que vio una estampida en su dirección y decidió que si el tipo no iba a dar el primer paso sería él quien diera el golpe de gracia, para su sorpresa el hombre simplemente pasó a su lado sin siquiera rozarlo. El chico sintió su sentido arácnido con mucha fuerza, pero de nuevo se quedó quieto y notó que aquel monstruo volvió a rozarlo:
—¿A qué juegas?—dijo Lincoln confundido antes de darse cuenta de una pequeña estela blanca que iba dejando aquel monstruo con cada salto.
Tocó aquella cuerda viendo que estaba siendo tensionada, era como tener una telaraña lo suficientemente fina como para no verla a simple vista. Intentó moverse para escapar, pero la figura humanoide detuvo sus saltos y estiró de su mano el hilo, rodeando a Lincoln rápidamente inmovilizando tanto sus brazos como sus piernas en cuestión de milisegundos, ni siquiera su sentido arácnido pudo ayudarlo a escapar.
—¿Quién eres?—dijo molesto Lincoln en el suelo estando completamente atado e incapaz de romper las telarañas de ese robot—Oh claro, y todos los mutantes a los que enfrento rompen las mías con facilidad…
Se hizo una nota mental de recordarle a Peter de mejorar la formula, pero rápidamente se dio cuenta que uno de los brazos de aquel monstruo metálico se transformó en una espada alargada, Lincoln no quería comprobar si era capaz de atravesar su piel resistente, así que giró en el suelo teniendo sus pies y manos ahí, se impulsó hasta llegar al techo del edificio y comenzó a arrastrase por ese medio mientras el robot intentaba darle golpes con la espada.
—¡¿Quién o qué eres?!—dijo molesto Lincoln antes de sentir que estaba a punto de ser golpeado por la hoja de la espada.
Tuvo una idea fugaz que rápidamente aplicó, Lincoln en lugar de esquivar dio media vuelta y colocó sus manos y pies atados donde antes debió haber estado su cabeza, provocando que esa espada cortara sus propias cuerdas como si fueran mantequilla. Lincoln aterrizó en el suelo dando una voltereta y saltando por la misma ventana que antes cayó Jessica.
—Chicos, chicos parece que el Rhyno tenía…
Pero se detuvo al ver que los cinco Defenders que antes habían luchado junto a él se encontraban en el suelo junto al Kingpin, Norman y el doctor McBride. Todos se encontraban encerrados en una prisión hecha de pura electricidad y rodeados de cables eléctricos que los inmovilizaban, no le tomó mucho tiempo al chico ver que enfrente suya, flotando se encontraba Electro apuntando directamente a él.
—¡No!—escuchó el grito de la Elemental abriéndose paso entre los destrozos—¡Es mío!
—¿Qué?—dijo confundido Lincoln ya ni siquiera fingiendo la voz.
—No veo porque no, el Smythe que se lleve al Kingpin, yo iré por nuestro querido alcalde.—dijo como si fuera más natural la doctora Connors al mismo tiempo que volteaba de vuelta a la prisión que había creado—Congélalos a todos linda, nos serán útiles después.
Lincoln estaba tan confundido que dio varios pasos hacia atrás mientras la Elemental caminaba con toda calma en su dirección, apuntando de un lado a otro su arma congelante. SpiderKid comenzó a parpadear rápidamente mientras aun daba pasos atrás hasta topar con el cuerpo metálico del robot que antes lo había atacado. Pero esta vez lo ignoró en vez de eso caminó hacia la prisión eléctrica, tenía abierta una puerta a su medida justo enfrente de un inconsciente Kingpin, lo tomó y arrastró hasta que lo dejo frente a una camioneta que claramente estaba conducida por un no muy feliz Marcus. No pudo evitar sentirse como un inútil, había olvidado completamente al Hombre de Arena entre todos los eventos de los últimos días.
—Elemental, ¿Qué haces?—dijo el chico tragando en seco.
Electro simplemente entró en su cárcel sin inmutarse por los rayos de luz y tomó a un congelado Norman y lo sacó sin que el resto de los presentes pudiera hacer algo para detenerla, estaban demasiado agotados o golpeados.
—Pensé que éramos un equipo, que eras buena…—dijo el chico retrocediendo hasta caer de espaldas y darse un fuerte golpe en la cabeza contra el pavimento—¿Por qué ayudas a Electro?
—He esperado esto por tanto tiempo.—dijo molesta la chica mientras cargaba su arma—¿Crees que puedes ir por la vida destruyendo las familias de tantas personas buenas y salirte con la tuya?
—¿Qué? ¡No sé de lo que hablas!—era claramente una mentira porque sabía perfectamente a lo que Luna se refería con esas palabras que quemaban mucho más que el infierno—Somos un equipo, ¿Cómo pudiste?
Realmente no estaba indignado por ser parte de un equipo, sino porque ella era su hermana, una buena chica, no una villana. No podía estar pasando por esto, no de nuevo, su respiración comenzó a agitarse mientras intentaba cerrar los ojos con fuerzas, no estaba más que sufriendo una pesadilla, sí, eso era, una pesadilla.
—¿Equipo?—dijo antes de comenzar a reír ya peligrosamente cerca—Un equipo se forma cuando las personas confían unas en otras…—dijo Luna con lentitud, incluso sin fingir su voz, saboreando cada momento hasta que aplastó el pecho del chico con sus botas pesadas para evitar que se levantase—Pero tú, no eres una persona y jamás confiaría en basura como tú.
Algo dentro de Lincoln estaba a punto de romperse, no era real, no podía serlo, su hermana estaba siendo amenazada o algo por el estilo, no era real.
—¿Se te acabaron los chistes?—dijo Luna apuntando con su lanza escarcha directamente al rostro del chico—Nunca lo uso a quemarropa, ¿Qué crees que pase con tu rostro? ¿Se desfigurará?—dijo sonriendo mientras comenzaba a apretar el gatillo—Esto va por lo que le hiciste a Lynn Loud y por ser un fracasado que no pudo ayudar a Sam Sharp.
El tiempo se detuvo para Lincoln puesto que su sentido araña se activó nuevamente, pero en vez de intentar esquivar el golpe volteó a la jaula donde se encontraban todos los héroes y el doctor McBride restringidos de poder moverse mientras la camioneta con el resto de los villanos se alejaba rápidamente. Sintió las primeras brisas de frio apoderándose de su rostro, golpeando pequeños cristales que intentaban rasgar su piel.
Sabía perfectamente lo que tenía que hacer, pero ¿Valía la pena intentarlo? La última vez que lo hizo todo terminó mal para su familia. ¿Tenía el derecho de hacerles pasar por lo mismo?
Su sentido arácnido comenzó a agitarse mandando descargas eléctricas a todo su cuerpo para que hiciera algo, pero Lincoln se negaba a moverse. No fue sino hasta que vio el rostro de Luna ya de cerca, pálida, con ojeras y una mirada de odio que ningún familiar debía dedicarle a otro.
Elemental no era Luna, era un monstruo que estaba poseyendo a su hermanita gracias a la tecnología de… Y entonces cayó en cuenta, ¿Quién había estado lo suficientemente cerca de Osborn para saber que era la Comadreja? ¿Quién pudo haber planeado todos esos asesinatos de una manera tan eficiente? ¿Quién más podría ser lo suficientemente inteligente como para querer vengarse de todos a cualquier costo? Solo conocía una chica que pudiera hacer tanto daño, como si fuera una maestra del ajedrez, calculando cada movimiento.
Ni Luna ni Marcus se veían contentos, y definitivamente aquel Smythe no estaba actuando como un humano consiente, y la doctora Connors liberó a su esposo. Todos ellos solo eran victimas de una manipulación mucho más profunda. Elemental no era Luna, porque su hermana estaba atrapada dentro de la red de mentiras y manipulación que solo una persona pudo haber ocasionado.
Mientras sus labios se volvían morados y sus dientes tiritaban tomó acción y lanzó una patada que mandó a volar a la Elemental varios metros en el aire y la hizo apuntar de nuevo, esta vez sin ninguna intención de fallar.
A sabiendas que no tenía mucho tiempo el chico tomó varios fragmentos de cristal que se habían formado a su alrededor y los lanzó directamente al domo de electricidad provocando que varios chispazos salieran volando en direcciones distintas, una de estas directo a los utensilios metálicos de Luna.
Aprovechando que había una oportunidad el chico tomó varias piedras que comenzó a juntar con su telaraña, no le fue difícil juntar un conjunto de pequeños fragmentos casi tan grandes como su cabeza, pero dividido en decenas de telarañas. Juntó todas las cuerdas y comenzó a girar el arma para dirigirla directamente a la Elemental. Su hermana en lugar de detenerlo lanzó escarcha de su pistola congelando todas las pequeñas piedras del chico.
—¡Gracias!—dijo tomando con ambas manos las telarañas congeladas y estrellándolas contra la cárcel de Electro.
En menos de un momento toda la energía liberada antes comenzó a salir disparada en todas direcciones de manera violenta liberando a todos de la carga eléctrica que los había inmovilizados, exceptuando al señor McBride quien seguía congelado.
—¡Idiota!—gritó molesta Luna al mismo tiempo que generaba en su mano una espada de escarcha para directamente atacar a su hermano sin realmente importarle ya si lo mataba o no, solo quería hacer daño.
Todos se encontraban recuperándose, por lo que solo pudieron ver y escuchar como el corte de Elemental fue detenido con ambas manos por SpiderKid antes de empujarla lejos. Aquello hizo que Luna girara en su propio eje para intentar decapitarlo, su sentido araña le hizo tirarse al suelo y rodar hasta quedar fuera del alcance de esa espada.
Pero Luna no se iba a detener tomó impuso y dio un corte en horizontal a la cintura del chico, siendo este esquivado con un salto por encima de su cabeza, ella se elevó y trató de apuñalarlo con su espada de hielo como si fuera una estaca directo al corazón.
—¡No te he hecho nada!—dijo SpiderKid al esquivar lanzando sus telarañas a la espalda de la chica y comenzando a dar vueltas sobre si mismo hasta cortar los lazos y provocar que Luna se estrellara contra uno de los edificios cercanos.
—SpiderKid…—le dijo Jessica Jones impresionada por su dureza.
—Yo me encargo de ella, Electro volverá en cualquier momento, deben irse, yo los cubriré.—dijo el chico al mismo tiempo que notaba que sus piernas comenzaban a temblar, después de todo algunos de los golpes de Luna sí le habían afectado—No es nada.
Mientras ellos hablaban Luna intentaba volver a levantarse después de quedar tan herida por la última batalla que tuvo, no tenía la suficiente fuerza para matar a SpiderKid y eso la decepcionaba, se había vuelto en una villana solo para poder vengar a su papá y había fallado miserablemente, no tenía venganza, ni padre, ni tampoco a Sam. No tenía sentido vivir…
Vio tentadoramente el botón para administrarle más dosis, Lisa le había dicho que no lo hiciera de nuevo, pero ¿Qué importancia tenían las ordenes de Lisa si ya no quería vivir?
Presionó el botón en su reloj y sintió como sus venas eran rellenadas con esa sustancia celeste brillante, como el cabello de su amada, si iba a morir, iba a asegurarse llevarse con ella a cuentos Defenders pudiera.
Ya curada de todas sus heridas y de un salto rápido al tejado apuntó directamente con su mano a los héroes, lanzando una lluvia de granizo. Acto seguido se acercó a toda velocidad, dejando una estela celeste detrás suya y tomando su pistola para darle a la primera persona con la máxima potencia.
—¡Jones!—escuchó el grito de SpiderKid para después ver el cuerpo congelado de Alias en sus pies—¡Para! ¡Me quieres a mí!
—¿Está gente te importa?—dijo Luna con su voz natural, pero casi sonaba como si estuviera bajo el agua, consumida por la sustancia de Lisa mientras flotaba encima de todos ellos con una sonrisa enloquecida—We are Young…
Susurró para después tomar su pistola de hielo con ambas manos y apuntar mientras daba vueltas sobre su propio eje, lanzando disparos al azar que daban en diversas estructuras y congelaban todo a su paso.
—So let's set the world on fire…—continuó cantando Luna a la vez que soltaba su pistola y tomaba con ambas manos su escarcha, lanzándola directamente hacia SpiderKid—We can go brighter. Than the suuuuuuuuuuun!
—¡Niño!—gritó Megan lanzándolo lejos a SpiderKid justo antes de ser golpeada directamente por uno de los rayos de hielo, quedando completamente congelada sin ni siquiera poder cambiar de forma.
—¡Huyan!—ordenó SpiderKid a los Defensores restantes al mismo tiempo que intentaba detener a Elemental lanzándole telarañas en su rostro, pero estas caían cristalizadas antes de siquiera tocarla—¡Eso es injusto!
Se lanzó para darle una patada, logrando solamente recibir un puñetazo en el estómago tan fuerte que perdió toda la inercia, quedando inerte en el puño de su hermana. Lincoln intentó moverse, pero rápidamente Luna generó una espada en la mano donde había dado el puñetazo atravesando al niño y congelando sus entrañas.
—¡No!—gritó la Gata furiosa teletransportándose hasta la escena y tomando a Lincoln en el aire antes de transportarlo de vuelta a donde estaban tirado el Rhyno ya que no le daban sus poderes para más distancia—¡Mierda!
La cabeza de la Gata daba vueltas y la sangre que escurría del pequeño Lincoln no hacía más que marearla incluso de peor manera. El arquero viendo esto corrió a toda velocidad sintiendo su corazón latir al escuchar los sonidos del disparo de hielo, contra todo pronóstico logró quitar tanto a la Gata como al niño araña del camino congelante, aunque el Rhyno no tuvo la misma suerte quedando completamente encerrado en una prisión helada.
Sabiendo que no tenía tiempo que perder Daredevil tomó varias piedras y las lanzó hacia la Elemental, podía escuchar el sonido del corazón de la chica siendo acelerado, él sabía que algo se traía entre manos, pero jamás imaginó una traición directamente relacionada con los asesinatos de tantos inocentes. Una de las piedras dio contra la parte posterior del cráneo de la chica.
Incluso sin ver pudo sentir la mirada de odio que le dedicó la Elemental mientras escuchaba el aire alrededor de las manos de la chica cargar un nuevo disparo. Matt dio varias volteretas para esquivar el disparo y antes de llegar a una pared la uso de impulso para saltar en vertical, esquivando por poco convertirse también en una estatua de hielo más.
La Elemental cada vez respiraba más entrecortadamente debido a que era incapaz de mantener su pulso estable por la cantidad de liquido azul en su sangre y sus ataques en lugar de volverse más débiles crecían en intensidad. Era tanto el frio que a su alrededor se generaba un aura congelante que comenzó a consumir a varios metros de circunferencia. Ella llevó ambas manos a su cabeza mientras se forzaba por mantenerse estable, pero solo se movía por un motivo, odio. Y con todo el odio acumulado apuntó a SpiderKid, se forzó a lanzar el rayo de energía, pero lo único que logró fue sentir como si algo le oprimiese el pecho.
Intentó respirar, pero sus pulmones no le respondían.
Luna dejó de flotar a mitad del aire y cayó al suelo escuchándose un fuerte golpe contra el cemento casi cristalizado.
"Another One Bites the Dust. Another One Bites the Dust Ow. Another One Bites the Dust he he. Another One Bites the Dust heeee."
El Arquero era el menos herido de todos en esa batalla, así que rápidamente apoyó a la Gata y SpiderKid para salir cuanto antes de todo ese problema en el que estaban metidos, pero para su sorpresa el niño no solo seguía consiente, sino que intentaba que lo soltaran:
—Elemental… Tengo que…—no podía ni siquiera mantener el aire suficiente para terminar una oración, pero aun así quería llegar con la chica.
—Es una traidora, merece morir.—dijo el arquero sin entender porque el interés.
La Gata le lanzó una mirada asesina, pero estando tan agotada por haber teletransportado tanta masa ni siquiera se atrevió a levantarle la mano.
—Lamento estar de acuerdo con Arrow, pero tenemos que…—intentó decir Daredevil.
Pero fue interrumpido debido a que una descarga eléctrica le dio en el pecho sorpresivamente y lo hizo arrodillarse mientras su cuerpo convulsionaba.
—¡Diablo!—gritó el arquero antes de voltear al cielo, viendo a la figura de Electro flotando por encima de ellos.
—¿Qué le hicieron a la niña?—dijo viendo el estado de la Elemental y genuinamente preocupada debido a lo que la doctora Loud podría hacerle.
—Ayúdela…—dijo Lincoln ya con su voz destrozada—Doctora Connors… Ayúdela…
Aquello pudo escucharlo Electro a pesar de la distancia, y si bien pudo notar la nobleza del chico, eso no evitaba que la doctora Loud lo quería también a él atrapado y empaquetado junto a la Comadreja y al Kingpin.
No podía perder el tiempo peleando contra esos héroes tan malheridos por la batalla, así que volteó al suelo y apuntó a la unidad Smythe con su dedo índice:
—Encárgate de todos los héroes y captura a SpiderKid.—dijo antes de acercarse a toda velocidad a Elemental.
Los tres héroes adultos miraron hacia los ojos insectiles robóticos al mismo tiempo que SpiderKid bajaba la mirada. Carol lo acercaba para protegerlo mientras que Daredevil y el Arquero se interponían frente a ambos.
—Déjenme, no vale la pena… Salven a… Las otras…
Pero no era la intención de ellos dejar de lado a ninguno, aquel tipo solo era otro grandulón con armadura.
El primero en acercarse fue Matt quien intentó darle una patada en la espalda al robot, provocando que este diera un cabezazo en su dirección, cosa que aprovechó el arquero para atacarle con un puñetazo en el lado izquierdo. El robot asimiló aquello y estiró sus brazos para atrapar la patada y el puño de ambos:
—Objetivos capturados.
—¿Eh?—el arquero sintió un frio recorrer su espalda a la vez que abría mucho los ojos.
No hubo tiempo de decir nada puesto que los mandó a volar casi veinte metros en el aire a ambos mientras giraban en direcciones contrarias. El robot sin inmutarse comenzó a andar hacia su objetivo. La sustancia morada en sus ojos brilló de verde al mismo tiempo que daba un salto directamente para decapitar a Carol. La chica cerró los ojos y su cabeza rodó en el suelo al mismo tiempo que su cuerpo comenzaba a correr. Al abrir sus ojos de nuevo su cabeza volvía a estar en su posición, tenía aun energías para transportar partes de su cuerpo, pero definitivamente no para hacer un escape.
El robot giró para esta vez no fallar el golpe, pero la chica entró dentro del edificio donde antes SpiderKid había lanzado una bomba de hielo, aprovechando el deslizamiento de un salto logró llegar al primer descanso de las escaleras, no sin chocar fuertemente contra la pared. En cambio, el robot se quedó en la puerta:
—Modo de andar automatizado.—dijo a la vez que en sus pies se formaban pinchos para hundir en el hielo de aquel lugar.
Carol corría escaleras arriba luchando para mantenerse en pie con una mano y con la otra sujetando a Lincoln mientras a su espalda aquel robot con ojos morados los perseguía sin inmutarse ni cambiar su trayectoria.
Una vez en la parte superior Carol notó la destrucción que habían dejado desde que había comenzado aquella batalla de Barton Boulevard, prácticamente la calle destrozada, con varios edificios llenos de huecos y algunos con claros indicios de explosiones, personas heridas por todo el suelo, varios con un rastro de sangre tras de ellos, así como un helicóptero colgando de varias telarañas a mitad de la calle. Y ni siquiera quera podía imaginar la cantidad de cartuchos de bala repartidos en un espacio no mayor a una calle. El propio tejado donde se encontraban estaba resquebrajado ya por bastantes ataques recibidos, en cualquier momento podía caer.
Sabiendo que no tenía muchas alternativas corrió a la orilla del helicóptero, no tenía un plan claro, pero podía en caso de emergencia saltar junto al niño y esperar quedar enganchados.
Para su sorpresa el Smythe llegó antes de lo previsto, dándole apenas tiempo de girar la cabeza cuando ya estaba a punto de saltar.
—SpiderKid.—dijo el robot de manera monótona comenzando a correr a su dirección.
Dio un salto, pero en lugar de ir hacia adelante, rodó hacia la derecha, esquivando por milímetros al robot y viendo como este se enredaba entre las múltiples telarañas que lo detuvieron junto al helicóptero.
—Defenders dos, robots y armaduras idiotas cero.—dijo la Gata tomando a Lincoln con ambas manos y comenzando a correr a la desesperada.
Pero apenas iba a volver al interior del edificio pudo escuchar las garras del robot rasgando algo duro y pesado, después escuchó como el helicóptero terminaba de caer al suelo, levantando una nube de polvo y escombros, de la cual sobresalía un brillo metálico acercándose a toda velocidad hacia ella.
Ya no tenía suficientes fuerzas para correr o esquivar, cerró los ojos esperando que el golpe la noqueara, pero se sorprendió que eso no solo no sucedió, sino que el robot terminó recibiendo un golpe de vuelta. Al abrir de vuelta los ojos notó que su salvador era Daredevil, quien había hecho de escudo humano mientras que Hawk Arrow golpeaba al robot.
Tanto ella como Matt estaban malheridos, pero sabían que tenían que seguir luchando, se prepararon para continuar cuando:
—¡Ustedes corran! ¡Yo los alcanzaré!—ordenó el Arquero.
—No te vamos a dejar atrás.—dijo Daredevil molesto.
El peso del tejado finalmente cedió y provocó que el robot cayera varias plantas debido a su propio peso, permitiendo que tuvieran un momento de respirar.
—En nuestro estado no podemos luchar contra este robot, Electro o el Hombre de Arena.—dijo el Arquero midiendo sus palabras—Yo lo distraeré y luego nos reuniremos, busquen una base lejos del apartamento de la Gata, Elemental sabe de ese lugar.
—No, ¿Qué hay de Megan o Alias?—reclamó la Gata.
—¡No hay tiempo! ¡Si nos atrapan a todos se acabó!—dijo el Arquero molesto tomando algo metálico y circular de su cinturón—Toma, diablo, se lo tienes que dar a Oráculo apenas lleguen a la nueva base.
—Yo me quedo, la Gata puede llevar a SpiderKid...—intentó pelear Daredevil.
—No, no es seguro y SpiderKid necesita ser atendido, alguien tiene que ayudar a Leni y al Oráculo.—dijo Arrow sabiendo que no tenían opciones—No pierdan tiempo, no sé cuanto podré retrasarlos.
Carol parecía a punto de llorar, mientras que Daredevil mantenía un temple calmado, aunque en el fondo no pudo evitar sentir una inmensa pena, sabía que claramente Hawk no iba a quedar libre si lo dejaban a su suerte, pero tampoco tenían muchas alternativas si querían escapar, con todo cubierto de polvo era el momento ideal para huir sin ser detectados, y tanto la Gata como él eran los más agiles.
—Okey, vámonos Gata.
—¡No podemos dejarlo!—dijo la Gata molesta.
—Si nos quedamos, todo esto habrá sido en vano.—dijo Daredevil escuchando como desde el fondo del edificio los restos metálicos volvían a escucharse—Vámonos.
La Gata no estaba en absoluto convencida, pero viendo que verdaderamente estaban contra una esquina tomó con fuerza a SpiderKid y dio media vuelta para comenzar a correr entre edificios, Daredevil la seguía de cerca, cuando finalmente doblaron la esquina el arquero dio media vuelta.
Ya podía ver entre los escombros al robot subiendo de manera compulsiva, por supuesto que lo conocía:
—Weasley, ¿Te hartaste de ser un peón de Norman?—dijo burlonamente tomando una piedra y lanzándola con toda su fuerza al ojo morado, logrando agrietarlo.
En el interior de aquel robot se encontraba Weasley, pero su mirada parecía más muerta que otra cosa, entendía que la boca abierta era porque varios cables se colaban tanto por la parte superior de su boca como por los orificios de la nariz y oreja. Aquello era antinatural, no conocía demasiado a su jefe, pero aquello no lo hizo Weasley a propósito.
Saltó directamente con su puño apuntando al otro ojo del robot, dando en el blanco y provocando que ambos cayeran a toda velocidad de vuelta al fondo, pudo sentir sus extremidades golpeándose contra varias capas de hormigón, a su lado el robot de Weasley no dejaba de girar en el aire debido a los golpes.
El impacto fue tal que sintió que estaba a punto de rendirse, pero aun no había dado todo de él, aun podía soportar. Se levantó violentamente viendo como el robot había terminado debajo de varios escombros, prácticamente inmovilizado.
—Gané… Ja, en tu…
Se maldijo a si mismo cuando Weasley volteó a verlo y sin inmutarse movió su único brazo libre en forma de cuchilla para intentar cortarlo por la mitad. El arquero sin arco estaba encerrado en un pequeño espacio con esa máquina dispuesta a matarlo sin si quiera dejarle el menor ápice de descanso.
Iba a levantarse cuando sintió una descarga eléctrica en todo su cuerpo recorriéndolo. Cayó al suelo no sin antes ver en la parte superior tres sombras oscuras, una era claramente Electro, la otra era un hombre grandulón y la última era una niña.
—¿No atrapó a SpiderKid?—creyó reconocer esa voz como la niña que siempre seguía a Osborn, una pequeña científica—Es por eso que odio usar este método, no es tan eficiente como tener aliados directos.
—Doctora…—intentó reclamarle Electro.
—Sí, sí, ya tendrás tu recompensa.—dijo esa niña molesta más que nada—Marcus, lleva a la base a todos los congelados.
—¿A todos?—preguntó Marcus sin entender.
—Todos los que sigan vivos, toma el arma congeladora, dale prioridad a los que parezcan que tengan superpoderes.
—¿Para qué los quieres?—dijo Electro por primera vez mostrando ante el arquero confusión.
—Aunque el control mental reduce las capacidades humanas a algo así como el cincuenta por ciento con mi dispositivo, siguen siendo masas de carne.—dijo satisfecha esa niña.
—Doctora Loud…—dijo desde el suelo.
—¿Tu disparo ni siquiera noqueó al arquero? Necesito hacer varias mejoras a todos.
Dicho esto, notó como algo parecido a un tentáculo apuntaba hacia él con un arma muy parecida a la de la Elemental, pero más grande, lo último que pudo sentir el arquero fue una onda de frio que lo dejó inmóvil.
Aun así, pudo escuchar una última frase:
—Todos ustedes van a serme útiles.
Para cuando la policía finalmente llegó a la escena del caos en Barton Boulevard y vieron todo el desastre, no quedaba nadie que no fueran cadáveres, una guerra había tenido lugar en pleno centro de la ciudad y a pesar de ver el rastro de destrucción los policías sabían que había algo peor escondido.
El Capitán Stacy maldijo por lo bajo mientras volvía al coche de policía, no se iba a rendir tan fácilmente, tenía que proteger su ciudad.
"Ohhh Shout Out. There are plenty ways that you can hurt man and bring him to the ground"
Ya habían pasado varias horas desde que volvió a la base de operaciones, Lisa estaba satisfecha de los resultados de aquel día, encendió las cámaras de seguridad con uno de sus tentáculos mientras con otro tomaba una taza que debía de ser de té, pero que en realidad tenía jugo de uva, su favorito. Si bien no pudo atrapar a SpiderKid y su hermana Luna quedó malherida, el resto salió a pedir de boca.
Se levantó de su trono y se dirigió al laboratorio, en el camino inspeccionó a su colega Connors aplicando el compuesto de células madre que ella le había dado para mezclarlo con parte del veneno que transformó a su esposo en el Lagarto. Pudo ver al reptil en un tubo cristalino flotando en medio del agua y con ambos ojos cerrados.
Otra victima más, si bien costó convencerla, Martha terminó siendo una aliada de mucha confianza, lo cual no coincidía con la persona en la siguiente habitación del fuerte, Marcus miraba con recelo a su hija, aun en el proceso de descongelamiento en una cámara presurizada, sin salidas.
—Fuiste eficiente Marcus, la has ganado.—dijo Lisa complacida de que al menos ese mastodonte lograra cumplir su objetivo de matar y recoger los cuerpos de aquellos que seguían vivos.
Terminó descendiendo por un pasillo donde su creación Smythe revisaba las conexiones neuronales no de uno, sino de decenas de humanos con cascos de un solo ojo morado. No tenía ni el tiempo, ni los recursos para hacer armaduras como la silla de Weasley, pero con poner el dispositivo de control mental en los hombres de Norman, lo de Kingpin e incluso esa ingenua gente que Luna congeló hace un par de semana en un pub.
Finalmente llegó a un pasillo con dos divisiones, de un lado estaba su familia, del otro se encontraba su hermana Luna. No quería hablar con ella, le había desobedecido, pero no tenía otra alternativa, entro por la puerta a un quirófano, mostrando a su hermana conectada a varias máquinas entre ellas una de soporte vital que le permitía respirar a pesar de que claramente ella no tenía fuerzas.
—Te dije que no presionaras dos veces el reloj.—le reclamó, pero por supuesto que su hermana no pudo responder nada—Confié en ti, y me traicionaste.—dijo molesta Lisa viendo que no lograba una reacción en su hermana inconsciente—Te encerraré con las demás apenas te recuperes.
Estaba bastante enojada con su familia, no solo Luna le desobedeció y ahora Leni estaba en quien sabe que lugar, puesto que ya había ido personalmente a ese refugio en el que estuvieron descansando esos patéticos Defensores la noche pasada y no encontró ni rastro de ella. Y tampoco sabía donde se encontraba Lincoln, era como si el chico hubiera desaparecido de la faz de la tierra el día de su cumpleaños, y aun después de casi cuatro días nadie lo había encontrado.
Eso no importaba, al menos las grabaciones del Smythe fueron claras, logró atravesar con una herida de muerte a SpiderKid, si el niño moría o no directamente en sus manos le era hasta cierto punto indiferente. Se dirigió de vuelta hacia la sala de operaciones, no sin antes doblar a la derecha al inicio del pasillo, encontrando una última habitación, en esta se encontraba en el centro la maquinaría que mantenía con vida a Sam Sharp, un derroche de recursos, si no fuera la novia de Luna ya la hubiera desconectado, pero entró a la habitación no para checar el estado vital de esa chica, sino por algo más importante.
En paredes opuestas de la habitación, quedando ambos muy alejados de la puerta, se encontraban esposados tanto la Comadreja como Kingpin, los dos grandes capos criminales de Nueva York, no tardó en haber reacciones:
—Doctora Loud, ¿Qué significa todo esto?—dijo molesto Norman esperando obtener una respuesta emocional, pero el rostro de Lisa permaneció inmóvil.
—¿Loud? ¡¿Loud?!—dijo entonces molesto el Kingpin intentando recordar ese nombre—¡¿Es la hija del lunático cuervo?! ¡Ese idiota me…!
Uno de los tentáculos de Lisa se acercó con rapidez al cuello del Kingpin comenzando a ejercer presión hasta dejarlo prácticamente con un rostro morado por la falta de aire, hasta entonces no detuvo su agarre permitiendo que el hombre pudiera respirar.
—Creyeron que podían salirse con la suya.—dijo molesta la chica—¿Ser el alcalde de la ciudad? ¿El respetable filántropo que da empleos con su riqueza?—dijo mientras reía ásperamente caminando con lentitud en la habitación, la mirada de ambos centrada en ella—Han destruido tantas vidas y familias que estoy segura que muchas ni siquiera están registradas, ¿No es así? ¿Kingpin? ¿Comadreja?
Ambos mostraron rostros de odio claramente, pero mientras que Wilson apretaba sus puños Norman respiraba fuertemente para mantener la calma.
—Pero los contaré algo, se metieron con la familia equivocada cuando metieron al Buitre en su patética guerra de control.—dijo ella molesta y remarcando la palabra Buitre.
Ninguno de ellos habló, no solo porque les remarcaran un error, sino también para no darle la satisfacción a la niña, podían ver a tantos idiotas antes de ella que cayeron bajo el peso de su propio ego.
—¿Les comió la lengua la Gata?—dijo ella contenta provocando más rabia al Rey—Entonces no será tan divertido la siguiente parte.
Dos de los humanos con cabezas robóticas de un solo ojo entraron a la habitación llevando a rastras a otras dos personas atadas y amordazadas para no poder decir nada. Tanto Kingpin como Comadreja dejaron sus miradas de indiferencia a un lado debido a lo que tenían frente a ellos, eran Vanesa Fisk y Howard McBride los que venían andando con lentitud y entre llantos.
—Ustedes les encantó destruir a mi familia cuando hicieron que mi padre terminara en la cárcel, ¿No es justo un poco de retribución?—dijo Lisa tomando un soplete con el cual lanzó chispas que se reflejaron en sus lentes, estaba fuera de control.
Norman y Fisk comenzaron a luchar contra las cadenas para acercarse a sus seres queridos, pero no podían hacer nada mientras los tentáculos de Lisa tomaban por el rostro tanto a Vanessa como a Howie. Había estado planeando durante tanto tiempo esa noche que no tenía prisa alguna por que acabase.
—¿Qué? ¿Ahora sí tienen sentimientos?—dijo la niña mientras se contenía de reír.
—¡Estás muerta!—dijeron ambos al mismo tiempo con un odio tan cargado que provocó por primera vez una reacción en Lisa.
Pero no era una de temor o de reto, sino que era una risa, como si aquel odio que le habían dedicado era precisamente lo que esperaba y lo estaba saboreando lentamente, no solo humillándolos, sino también amenazando a sus familias.
—No se preocupen, yo no soy un monstruo, a diferencia de ustedes.—dijo ella dándole un puñetazo en el rostro a Vanessa y una patada en el estómago a Howie—Pero para cuando termine con ellos van a desear que los haya matado.
Ambos hombres se quedaron paralizados, no había nada que pudieran hacer y por primera vez se encontraban en una situación donde no había un plan B, donde no tenían refuerzos, donde sus seres queridos estaban a punto de ser lastimados sin que ellos pudieran hacer nada. El Rey no pudo más y soltó una lágrima al ver a su esposa incapaz de moverse porque uno de esos peones ciclopes la sostenía para recibir otro puñetazo de la niña Loud. Ese hermoso rostro que tanto había protegido lleno de lágrimas, ella le lanzaba una mirada reclamándole que hiciera algo, pero no había nada que hacer. Pero no importaba cuantas veces Lisa llegó a golpear al Doctor McBride, no conseguía hacer nada que no fuese que este mirase al suelo con los puños apretados. Aun así, Norman estaba hecho furia. Los minutos parecían convertirse en horas antes de que nadie, fuera de la doctora Loud, desease.
Finalmente, se iba dignar a usar sus armas de tortura, no sin antes voltear a sus dos rivales y decir:
—Es una pena que SpiderKid no estuviese aquí, hubiera encontrado a su familia y hubiera hecho lo mismo, pero mi aliada lo dejo herido de muerte, con eso basta por ahora.—dijo ella complacida viendo como ambos hombres no paraban de intentar liberarse—Y si creen que voy a parar con esto, piénsenlo dos veces, porque con ustedes dos fuera de mi camino, nadie se interpondrá para que yo dirija la ciudad de la manera correcta.
"You can beat him. You can cheat him. You can treat him bad and leave him when his down"
—¡No!—gritó Lincoln intentando esquivar otro de los golpes del Rhyno solo para ser tomado del cuello por Luna—¡Déjenme!
—Lincoln…—escuchó una voz tranquilizante a lo lejos, pero él no era Lincoln, era SpiderKid.
—¡Yo los voy a detener!—gritaba cada vez más adolorido.
—Linky…—definitivamente esa voz la conocía.
Un Hombre de Arena estaba a punto de golpearlo cuando el chico simplemente se quedó quieto y comenzó a respirar controladamente, provocando que el puño de Sandman atravesase su cuerpo sin siquiera tocarlo. Comenzó a abrir los ojos, no sin antes sentir como si su cabeza estuviera dando vueltas.
Pudo ver el techo de una habitación bastante iluminada por luz artificial color rojo neón, intentó volver a cerrar los ojos, pero la mera acción de hacerlo le hizo sentir ardor, no estaba cansado, sino magullado.
—¿Despertaste?—escuchó la voz de Peter al lado suyo—Nos tenías preocupado amigo.
El chico ya ni siquiera estaba intentando fingir la voz, solo tomaba una toalla que Lincoln tenía en la frente para sumergirla en una cubeta que estaba fuera de su rango visual, pero que pudo escuchar claramente, cuando la toalla regresó a su cabeza sintió bastante alivio.
—¿Peter?—dijo confundido el chico—¿Ganamos?
Peter entonces dejo de sonreír y agachó su mirada, era demasiado evidente que estaba buscando la manera de suavizar la situación.
—¿Peter?—dijo aun malherido pero no pudiendo aguantar como su corazón latía acelerado.
—No Lincoln.—escuchó una voz al lado suya y su cuerpo se estremeció demasiado—Los Defensores perdieron.
Comenzó a girar los ojos a la dirección donde estaba esa voz, queriendo creer que era una mentira y, sin embargo, al voltear a su izquierda se encontraba su hermana Leni atendiendo una herida que tenía el chico en el estómago. Ella le dedicó una sonrisa incomoda mientras claramente se concentraba más en la herida que en él.
—¿Qué?—el chico comenzó a hiperventilar—¿Cómo?
—Lo siento, ya no había forma humana de atenderte sin decirlo.—admitió Peter claramente evadiendo su mirada—Por un momento creí que ibas a morir…
—He estado peor.—dijo Lincoln intentando lanzar una risotada, pero terminó hiriendo sus costillas incluso más.
—No vuelvas a hacer eso.—dijo molesta Leni.
El chico no sabía que sentir, jamás había visto a su hermana de esa manera, normalmente si él estuviera herido estaría con su mejor rostro intentando ponerle unas vendas en algún lugar que no tenía nada que ver con la herida, pero Leni evitaba cualquier contacto visual con él.
—No es broma.—escuchó la voz de Daredevil, pero más dulce y se encontró con algo que ya no le dio tanta sorpresa.
Ahí estaba el diablo de Hell's Kitchen, con parte del rostro lleno de sangre y varias heridas en su traje, la mayoría por armas de fuego a quemarropa. Pero no tenía su distintivo casco, provocando que pudiera ver al rostro a Matt Murdoc, el abogado de su papá al cual siempre le estuvo agradecido por los sacrificios que hizo para ayudar a que los Loud mantuvieran la comunicación con él.
—Señor Murdoc.—dijo Lincoln más como saludo, realmente lo sabía desde la primera noche que fueron los Defensores gracias a la manía de la Gata por querer saber la identidad de ellos—¿Daredevil?
—Lincoln Loud, ¿SpiderKid?—respondió el abogado en un tono casi dulce, siendo completamente diferente al duro que mantenía como héroe, pero lo suficientemente serio como para no volverlo a ver como el abogado novato—Muchas cosas tienen sentido en retrospectiva, tu mamá quería que te consiguiera defensa legal en caso de que estuvieras metido en alguna adicción para reducir tu sentencia…
—Bueno, definitivamente estoy en una adicción que me destroza cada hueso del cuerpo.—dijo volteando a ver hacia abajo.
—No sé como lo haces, lo del Buitre…—se detuvo ahí porque vio a Leni comenzando a temblar solo con la mención de ese nombre—Eres… Demasiado fuerte Loud… Se siente raro hablar así en lugar de con los apodos, pero ¿Quién diría que entre todas las personas en la ciudad nuestros caminos se encontrarían así? Debí haberlo visto venir…
—Buena esa.—dijo una chica a la espalda de Matt poniendo una mano delante del hombre ciego y agitándola.
—Sabes que puedo escuchar como mueves tu mano frente a mi.—dijo de nuevo con el tono al que se acostumbró a escuchar de Daredevil.
—Matti…—la chica se acercó a su rango de visión, siendo esta la Gata sin antifaz y con el cabello revuelto, además de que su traje estaba bastante rasgado y la chica tenía un collarín—Hola Lincoln.
—Sigo sin saber quien eres.—dijo el chico intentando mover su cabeza, pero lo evitó al sentir el dolor.
—Es Carol, era la mejor amiga de Lori hasta que escapó por que se descubrió que era mutante.—dijo Leni estirando una de las vendas en la pierna derecha del chico para remplazarla, en el muslo tenía ampollas de quemaduras gracias a su pelea con el Rhyno.
—¿Carol? Sigo sin tener la menor idea.—dijo el chico intentando fingir que no estaba deprimido por la reacción de su hermana—Ya con eso solo me falta conocer el nombre de Hawk para saber el de todos ustedes.—dijo intentando ser bromista, pero todos lo vieron con un rostro claramente incomodo—¿Qué paso?
—Lincoln…—intentó hablar Peter, pero no encontraba las palabras—Hawk, Alias y Megan… No…
—¿Están muertos?—dijo el chico por primera vez sintiendo verdadero terror.
—No creo.—dijo rápidamente Matt llevando una de sus manos al mentón—Pero definitivamente fueron capturados, la policía solo reporto una veintena de personas muertas, había muchísimas más inconscientes.—dijo Matt molesto—Electro se los llevo.
—Yo le digo que es imposible, ¿Para qué iba a querer Electro a toda esa gente?—dijo Carol molesta.
—Lo importante es que todos ellos fueron capturados al igual que la Comadreja y el Kingpin.—dijo Peter los datos como si eso le diera algún tipo de alivio.
—¿Y por qué las máscaras fuera?—preguntó Lincoln viendo a todos.
—Teníamos heridas que atender.—dijo Matt como si fuera lo más natural—Debemos de confiar entre nosotros, somos lo único que queda.
Lincoln vio la situación, estaba un abogado ciego que durante la noche era un excelente luchador en artes marciales, una adolescente promedio que por las noches se convirtió al mundo del crimen, a un chico de doce años inteligente pero que nunca en su vida había peleado y a su hermana mayor enojada con él, también sin experiencia en combate.
Rápidamente silencio esa parte en su interior que intentaba analizar todo como SpiderKid y dejo que Lincoln Loud saliera, no tenía sentido hacer planes, estaban frente a algo que los superaba por mucho.
—¿Saben algo de Elemental?—dijo recordando lo último que pudo ver de su hermana.
—Le dio un paro cardiaco… ¿Era una amiga de la familia?—preguntó la Gata incomoda—¿O porqué estabas con ella Leni?
—Estábamos buscando a nuestro indefenso hermanito Lincoln en medio del apagón con el resto de la familia.—dijo Leni volteando a ver a Lincoln con los ojos entrecerrados—Lo encontramos SpiderKid, cumpliste tu estúpida promesa.
—Yo…
—No digas nada, ni siquiera estoy tan enojada contigo como lo estoy con Luna.—dijo Leni tomando la sabana de la cama y hundiendo ahí su cabeza para llorar a todo pulmón.
—¿Luna? ¿Luna Loud?—dijo sorprendida Carol—¿Cómo?
—Lisa.—dijo rápidamente Lincoln—Ella le dio poderes para que enfrentase a la Escorpiona cuando nos estaba persiguiendo, no tiene sentido… Ella y yo peleamos codo a codo el mes pasado.
—Nos engañaron, ambos… Ustedes… ¡Mentirosos!—dijo Leni sacando la cabeza de las sabanas y mostrando que su rostro estaba enrojecido—Si Luna hubiera sabido que tú eras SpiderKid caaz… Lo hubiera enten… Ella… ¡Ahhh!
Para Lincoln ver aquella escena era más devastadora que todas las heridas que tenía en ese momento.
—¿Puedo quedarme con Leni unos minutos?—dijo Lincoln reconociendo que no tenía sentido retrasar la conversación.
—Por supuesto, de igual manera tenía que checar algo que Daredevil me pidió.—dijo Peter tomando de la mesita de noche un aparato metálico redondo.
—De hecho fue el arquero quien le pidió que te diera esa cosa.—dijo Carol saliendo de la habitación junto a Peter.
—Pase lo que pase, escucharé todo, así que intenten no gritar mucho.—dijo el hombre comenzando a caminar a la salida—Las paredes son finas y los vecinos no saben que soy el diablo de Hell's Kitchen.
—¿Vecinos?—dijo Lincoln sin entender.
—Oh cierto, tuvimos que irnos del apartamento de la Gata porque la Elemental sabía que estábamos ahí… Así que mientras buscamos una base para los Defensores, sean bienvenidos a la casa Murdoc, si entente libre de pasar por aquí cuando todo esto acabe.—dijo el hombre joven mientras caminaba a la salida y cerraba la puerta con seguro.
—Es tan diferente a Daredevil que no lo puedes ver venir.—dijo Lincoln intentando romper el hielo—¿No es así Leni?
Pero su hermana solo lo veía con los ojos enrojecidos de tanto llorar, parecía a punto de derrumbarse si llegaba a decir una sola palabra incorrecta. Aquel silencio era demasiado incomodo para Lincoln, pero ¿Qué más podía esperar? Su hermana no solo había descubierto acerca de su identidad, sino ahora también sabía que Luna fue la misma que le hizo la herida que casi lo parte en dos.
—Es por eso que no quería decirles.—dijo Lincoln evitando ya ocultar nada, no tenía sentido seguir escondiendo la vendad o tejer una red de mentiras nuevas—Al menos al inicio, pensé que se iban a enojar si se los contaba y que papá y mamá no me iban a dejar salir, o que me iban a mandar a una prisión para mutantes, lo admito, fui egoísta.
Leni se le quedó mirando con una ceja levantada, cruzó ambos brazos y se quedó completamente inmóvil.
—Después paso lo del señor Parker, si una de ustedes hubiera estado conmigo esa noche…—dijo Lincoln recordando aquel incidente que ya parecía tan lejano—Peter aun llora, y yo aun a veces tengo pesadillas con eso.—se detuvo un segundo viendo que su hermana mantenía la misma postura—A veces me imaginaba que una de ustedes, o todas, eran el señor Parker, me decía a mi mismo que debía protegerlas de la verdad, que era un héroe al momento de mentir siempre y cuando estuvieran a salvo.
Tuvo que hacer una larga pausa para continuar:
—Me deje llevar, por eso las calificaciones en la escuela y mis salidas todos los fines de semana y pensaba que irme sin llamar la atención era lo mejor para que nadie hiciera preguntas.—dijo el chico extrañando demasiado esa época, cuando todo era más simple.
—Nos preocupaste, varias veces.—dijo Leni apenas pudiendo mantenerse firme por el nudo en su garganta.
—Cuando paso… Lo de papá…—se detuvo nuevamente porque en su estado actual no solo estaba herido físicamente, sino que mental y emocionalmente estaba a punto de caer—Por mi cabeza pasó que, si no lo detenía, él iba a terminar muerto.
—¿Por qué?—dijo Leni no muy convencida.
—No lo viste pelear… Él quería hacerlo por la familia.—dijo Lincoln haciendo memoria—Tampoco era muy bueno peleando, le detu… Bueno, eso… Sin siquiera quererlo.
—¿Y porqué no lo salvaste tú? ¿Por qué no le dijiste que eras SpiderKid cuando lo viste así? ¿Por qué a Peter y a tu familia no?—era claro que estaba a punto de volver a derrumbarse, pero Lincoln tenía mucho que desempaquetar—Lo de papá fue el año pasado, has tenido muchas oportunidades.
—La última voluntad del señor Parker fue que se lo contara a Peter, realmente si fuera por mí, nadie lo sabría.—admitió Lincoln—No fue fácil.
—¿Mentir?
—Sí, no lo fue, cada vez que ustedes lloraban por la condena y el proceso judicial quería soltarme a llorar…
—Pero no lo hiciste Lincoln, no lo hiciste.—le dijo Leni tomándolo de los hombros y mirándolo directamente a los ojos—¿Alguna vez nos lo hubieras dicho?
Pero Lincoln evadió la mirada.
—¿Y si hubieras muerto hoy? ¿Hubieras preferido que creyésemos que te secuestraron antes de contarnos esto?—estaba comenzado a apretar su agarre.
Lincoln se quedó en silencio.
—No lo entiendo, ¿Por qué? Eres mi hermanito, nunca nos habías ocultado nada y ahora…
—Ese es el punto.—admitió Lincoln tratando de contener sus lágrimas, tenía que decir lo siguiente sin sonar loco, lo cual no era fácil—¿Recuerdas que Ronnie se veía a sí misma como la Escorpiona y que Ronnie había muerto?
Pareció que Leni tuvo que hacer memoria, probablemente porque reprimía esos recuerdos muy en el fondo, pero al final asintió.
—El Lagarto, el que secuestró a Peter, era el doctor Connors, el doctor hizo experimento con escorpiones, lagartos y, hace un par de años, arañas.—dijo Lincoln provocando que Leni siguiera sin entender—Lo mismo que le paso al Lagarto y la Escorpiona me paso a mí, solo que hace mucho tiempo.
—Pero tu no enloqueciste.—dijo Leni sin entender—Tu sigues siendo Lincoln Philip Loud.
Hubo otro silencio que incomodó demasiado a Lincoln, ahí venía la parte que llevaba meses pensando pero que jamás logró sacar:
—No sé quién soy.—admitió el chico—No soy Lincoln y tampoco soy SpiderKid.—dijo viendo que solo confundió más a su hermana—Cuando descubrí mis poderes, sentí que cada que los usaba; ese niño que era yo, alegre, nerd, tímido, debilucho se escapaba de mi y nació alguien más, alguien que guarda secretos, que no es tímido, que no es un debilucho, aunque tengo que admitir, sigue siendo nerd.—dijo el chico finalmente—Durante mucho tiempo pensé que solo era porque tuve poderes, pero después de escuchar a Ronnie lo entendí, ella lo entendió más rápido que yo.
—¿Qué cosa?
—El día que la araña radioactiva mordió a Lincoln Loud yo nací y desde entonces he estado suplantándolo, tomando en cuenta que varios me han dicho que no me parezco al chico que conocían… Creo que falle…
Leni se quedó incrédula, con la boca bastante abierta ante esas declaraciones, para inmediatamente comenzar a negar.
—Lincoln, a eso se le llama crecer.—dijo Leni molesta—No sé lo que es tener poderes, pero se debe sentir muy diferente a ser normal, ¿No?
—Sí.—dijo el chico sin entender a donde quería llegar.
—Es como cuando yo era niña, solo pensaba en conseguir vestidos para mis muñecas y cuando crecí cambie, quería cosas para mi.—dijo ella haciendo un símil.
—No es lo mismo…
—¡Claro que no lo es tontito! ¡Cada quien es diferente!—dijo ella a punto de estallar—¿Nos quieres?
—Sí…
—¿Tienes de amigos a Peter, Clyde, Gwen?
—Sí.
—¿Te gustan los superhéroes?
—¿Sí?
—¿Aun ves las películas del señor de los anillos?
—No entiendo a donde quieres llegar.—admitió el chico—Pero sí.
—Eres Lincoln Loud, cabeza dura.—dijo la chica comenzando a reír—Pensé que te había perdido…
—¿Cómo estás tan segura?—dijo él herido por haberse expuesto y que le dijeran que estaba equivocado.
—Por como hablas, por esas cosas que te dices para seguir adelante, son cosas que Lincoln diría.—dijo ella sonriendo antes de recordar que estaba molesta—Por supuesto que has hecho muchas cosas que han dañado a la familia, tenías miedo de decirlo.
—No…Yo…
Se detuvo antes de continuar. En parte era verdad que tenía miedo de contarlo.
—Has pasado por tanto, no puedo ni imaginarlo y me da miedo pensarlo.—admitió ella—Por supuesto que vas a madurar tontito, eso no te hace otra persona, es simplemente quien terminaste siendo.
De alguna manera eso provocó que Lincoln dejara de sentir un peso duro en su estómago, lágrimas comenzaron a escapar de sus ojos y ninguna era por las múltiples heridas que tenía.
Leni entonces lo abrazó y pudo sentir el contacto de una de sus hermanas nuevamente, pero ahora de manera genuina, no pretendiendo que estaba herido, ni después de una mentira, finalmente había dicho la verdad.
Y por una vez, a pesar de estar en una de las peores situaciones en su vida, podía estar feliz.
"But I'm ready, yes, I'm ready for you. I'm standing on my own two feet. Out of doorway the bullets rip, repeating to the sound of the beat"
—Definitivamente este es un rastreador.—dijo Peter analizando el dispositivo y conectándolo por USB a la laptop de Matt.
—¿Cómo sabes?—dijo la Gata sin confiar.
—Pfff, el diseño fácil de ocultar por el recto…—dijo Peter antes de detenerse a media frase—Está recibiendo una señal entrecortada, si me dan unos minutos puedo triangular la ubicación.
—Me gusta como suena eso, triangular.—dijo Carol antes de darle un sorbo más al café y rascarse el collarín.
—Nos dio esta parte del rastreador porque sabía que iba a ser capturado.—dijo Matt molesto—Quería llevarnos directamente a la base del enemigo.
—Hombres, siempre queriendo sacrificarse.—dijo Carol cerrando los ojos molesta antes de lanzar una pequeña risa a la cual Peter y Matt se unieron—Como me gustaría ver televisión en lugar de buscar transmisiones en las radios.
—Aunque hubiese televisores de baterías, no hay señales provenientes de los distribuidores.—dijo Peter como si fuera lo más natural.
Era raro para todos ellos estar así, como civiles sabiendo claramente las capacidades que tenían. Al final Peter consiguió la ubicación donde se ocultaban los secuestradores.
—¿Y ahora qué?—dijo Carol dubitativa—Necesitaremos ayuda si queremos detener esta locura…
—No hay nadie más, solo nosotros.—dijo Matt volviendo a su tono de Daredevil—La última persona en la que confiamos no resultó ser de fiar.
—Debe haber algo que podamos hacer…—dijo Carol molesta.
—Por supuesto que lo hay.
La puerta del dormitorio de Matt fue abierta, con una Leni aun con los ojos llorosos caminando lentamente hacia ellos:
—Pero necesitamos estar todos juntos, nadie se queda atrás, es un todo o nada.—dijo ella mostrando una sonrisa de medio lado.
—¿Tienes un plan?—dijo Carol incrédula—¿Tú?
—Más bien yo, creo saber quien es la que está detrás de todo esto.—dijo Lincoln desde la cama.
—¿Quién?—dijo incrédulo Matt.
—Lisa.—confesó Leni.
—¿Una niña de cuatro años?—dijo sin entender Carol.
Matt volteó primero a Lincoln luego a Leni para al final admitir:
—Viniendo de esta familia y los antecedentes que tiene la doctora Loud, les creo... Eso no quita que sea una niña.
Peter terminó tomando su celular y tomando fotografías de la ubicación del arquero. Todos iban a ir a esa dirección, e iban a rescatar a la ciudad de Nueva York.
—Niña o no, ella tiene la inteligencia para manipular a Luna y la doctora Connors, Elemental y Electro.—comenzó el chico sin moverse—Además de que ella fue la que creo al Hombre de Arena, Marcus Flint.
—¿Tu hermana creo al Hombre de Arena que después secuestro a tu otra hermana?—dijo sin entender Carol.
—Es algo complicado, pero sí, cuando Jessica y yo fuimos al laboratorio antes del apagón encontré su diario de operaciones.—admitió Lincoln—Hasta ahora tiene sentido todo.
—Necesitarás explicárnoslo a nosotros.—tuvo que admitir Matt—Desde el principio Lincoln, sin prisa, ¿Qué podemos hacer?
No todo estaba perdido. Si la intuición de Lincoln era la correcta todo estaba a punto de acabar.
"Another One Bites the Dust"
Continuara…
Dios mio, esa escena sabía que era larga, pero no me esperaba tamaño colosal, a este ritmo esta saga a pesar de tener solo 4 capitulos será la más larga. Este es el capitulo más largo, y tuve que borrar algunas cosas para ya no alargarme más. Por favor, si están siguiendo esto, una disculpa, si me tomo 2 meses es porque básicamente este capitulo son 2 capitulos de spiderkid en uno y se nota.
Ya el siguiente capitulo es el final de la saga 4, se ve que tendremos un Octopus Garden. Cada vez más cerca del gran final.
