Spectacular Lincoln Loud

Capítulo 22 Octopus's Garden (The Beatles)

FINAL

"I'd like to be. Under the sea."

Entrar en su casa fue demasiado sencillo, prácticamente toda la manzana estaba a oscuras, a pesar de que algunas zonas de la ciudad ya habían recuperado electricidad parecía que los barrios residenciales como Queens o Broklyn estaban a la merced de los criminales que habían escapado de todas las prisiones.

Criminales como el señor Loud, invasor de su propio hogar. Todo era tan diferente a como la había dejado aquel fatídico 31 de octubre del año pasado, pero no porque hubiera cambiado estructuralmente, sino porque la casa estaba abandonada y parcialmente saqueada. Se veían vidrios rotos donde antes había ventanas seguras. El mueble donde se recargaba la vieja televisión ahora se encontraba sin su acompañante, además de encontrar todos los cajones abiertos. Al subir las escaleras notó que las habitaciones de sus hijas continuaban relativamente intactas, pero fuera de restos de arena para gatos regada en el suelo y algunos golpes en el techo nada parecía dejar un indicio de donde estaba su familia.

Claro, ellas no iban a estar durante una semana entera en pleno corazón del apagón, probablemente su esposa Rita las había llevado lejos de ahí, tal vez habían sido parte de la gente afortunada que había logrado escapar de la ciudad antes de que la prisión Rykers fuera destruida, provocando que Nueva York quedara a su suerte del resto del país.

Debió haberse quedado en Inglaterra donde vivía el resto de su familia, o en Royal Woods cuando su esposa quiso ir a vivir a su pueblo natal donde todo era más tranquilo, lejos de la gran urbe y con una casa de mayor tamaño con patio trasero probablemente de haberse mudado jamás habría encontrado la propuesta de la Comadreja y no se hubiera convertido en el Buitre.

Notó que en la habitación de su hijo Lincoln la puerta estaba completamente abierta, a diferencia del resto que estaban cerradas. Al entrar notó que ya habían entrado a rebuscar cosas en su habitación, pero no tenía sentido, la laptop personal del niño seguía en su mesita de noche, con una fina capa de polvo encima de esta.

Lo único que parecía que habían tocado era la ropa de su hijo, no parecían haberse llevado nada de importancia, por lo que se le hizo bastante aterradora la idea de algún perturbado mental que hubiera aprovechado la casa vacía para robar la ropa de interior de su campeón. Se estremeció de tan solo imaginarlo, no tenía la fuerza necesaria para corroborar si pasaba lo mismo en el resto de las habitaciones de sus hijas, por lo que iba a cerrar la puerta, cuando notó algo en la cama.

Era una máscara chamuscada en la mitad del rostro, bastante destrozada pero lo suficientemente intacta para reconocerla, era claramente una imitación de mala calidad de la máscara de SpiderKid. Algo dentro de él cayó en su estómago y lo hizo casi vomitar, esa estúpida máscara fue lo último que vio antes de que la policía llegara a la escena del crimen.

Lo odiaba, lo odiaba demasiado, ese engendro endemoniado era la razón por la cual se sentía como extraño en su propia casa, era la causa principal de que su familia fuera fragmentada y que él pasara el resto de sus días huyendo de la justicia, capaz sin nunca volver a ver a sus hijas. O al menos ese era el plan, era mejor a quedarse sentado esperando en la prisión sin guardias.

Tomó la máscara de imitación y la partió en dos con ímpetu, después en cuatro y luego en ocho y después tomó los trozos más grandes y volvió a romperlos. Cuando se hartó los tiró al suelo y comenzó a pisotear los trece fragmentos de la máscara en el suelo hasta que finalmente lanzó un escupitajo. Comenzó a controlar su respiración, recordaba que la máscara era del disfraz de Halloween que había usado su hijo. Aun así, la odiaba, era demasiado parecida a la que portaba aquel otro niño que detestaba.

Con la casa destruida y sola, se le ocurrió que la mejor idea era ir a su habitación y tomar algunas camisetas, pantalones y ropa interior, encontraría la manera de sostener a su familia, y si el estúpido de SpiderKid lo había condenado a siempre ser un ladrón volador, iba a ser el mejor con tal de que su familia no se quedara sin nada.

"He'd let us in. Knows Where we've been"

Dentro de la guarida subterránea se encontraban las Loud encerradas sin la menor idea de cómo escapar de aquel complejo y cada vez más preocupadas debido a los constantes ruidos de maquinaria cerca de sus paredes.

Lynn no le importaba tener los puños llenos de hematomas se encontraba de nuevo golpeando la enorme puerta mecánica pensando que de alguna manera aquello iba a ser útil.

—Lynn, para.—le ordenó su mamá mientras daba de comer con una cuchara a su hija bebe Lily.

—Es el quinto día que estamos aquí, ¡Voy a enloquecer!—dijo Lynn golpeando nuevamente la puerta metálica como si eso fuera a cambiar algo.

—Extraño a Lincoln, Leni, Luna y Lisa…—dijo repentinamente Lana provocando que todas voltearan a verla, llevaba casi toda la mañana en silencio, mirando las rejillas de ventilación como si su vida dependiera de aquello.

—No estaríamos metidas en todo este problema si tan solo Lincoln no se desapareciera…—dijo desde la cama de al lado Lori la cual miraba al techo contando las rayas del metal—Setenta y dos…

—Esta vez fueron él y Peter, para mí que se fueron a besar a otro lugar y justo con el apagón terminaron perdidos.—dijo Lola mirando sus uñas fingiendo que las estaba pintando, aunque no tenía nada.

—Si Lincoln en verdad está con Peter me tranquiliza, al menos no está solo en medio de todo el caos.—dijo la madre de todas llevando una mano al corazón—La señora Parker buscaría por toda la ciudad a su sobrino, por lo que puede que esté a salvo.

—Y mientras tanto nosotras aquí.—dijo irónicamente Luan para tomar una calceta limpia y meter su mano—¿Tu qué dices sir calcetín?

—Digo que ese niño nos debe muchas explicaciones.—imitó lo mejor que pudo Luan, extrañaba su marioneta que había dejado en su casa.

—¿Y creen que Luna seguirá en las calles buscándonos?—preguntó desde su cama Lucy quien en aquel momento se encontraba debajo de su manta.

—Lo más seguro, ella y Lisa deben estarnos buscando a nosotras y a Lincoln.—dijo con honestidad Lola—Lisa debe tener una supercomputadora donde teclea cosas y puede encontrar a las personas por cámaras de seguridad.—después volteó de uno a otro lado para levantarse en la cama y levantar un puño—¡¿Lo oyeron?! ¡Mis hermanas son heroínas!

Pero al ver como nuevamente sus intentos de amenaza fueron ignorados no solo por su captor de arena, sino también por su familia, se sentó de nuevo en su cama y preguntó:

—¿Y Leni? ¿Qué creen que esté haciendo?

—Probablemente llorando por el apagón.—dijo Luan secamente.

—¡Luan!—le reclamó Rita a su hija.

—Oye, sabes que es verdad, la quiero, pero es Leni se pierde muchas veces dentro del centro comercial, probablemente Lisa y Luna están cuidando de ella.—dijo la chica como si fuera lo que todas estuvieran pensando.

Su madre iba a regañarla antes de notar como tanto su hija Lori, la pequeña Lola e incluso Lucy asentían ante aquella afirmación.

—Tienen muy poca fe en Leni.—les dijo Lana molesta provocando que el silencio incomodo volviera a reinar la habitación.

Una alarma sonó y un par de tentáculos bajaron del techo, llevaban las bandejas de la comida, igual que cada día, en aquella ocasión parecía ser pollo empanizado con pure de papa. Las Loud comieron en silencio mientras los tentáculos se retraían de vuelta al techo.

Luan no paraba de pensar para sus adentros, que sentía cierta envidia por su hermana Leni, probablemente ella sería ignorante a todo lo que estaba pasando. Dulce ignorancia envidiable en aquel momento de crisis.

"I'd ask my my friends, to come and see, an octopus' garden with me"

Leni en aquel momento se encontraba sentada justo en medio de Lincoln y la Gata Carol. En frente de ella Peter y el abogado Matt Murdoc se encontraban discutiendo sobre la logística de lo que tendrían que hacer, principalmente porque Peter Parker quería entrar a la batalla. Tenían un mapa donde habían intentado colocar fichas de distintos colores para representarlos.

—Es un no.—intervino su hermano Lincoln—Peter eres extremadamente valioso para esta operación, pero no puedes esquivar balas.

—No quiero quedarme sentado detrás de una computadora otra vez.—decía el chico molesto—Si ustedes van yo iré.

—Esa es la actitud.—lo felicitó la Gata.

—Es un niño, ni siquiera tiene poderes.—dijo Matt dando un golpe en la mesa—A duras penas escapamos nosotros y Lincoln casi muere.

—Casi.—remarcó Peter—No quiero ir y enfrentar a Rhyno, quiero ir para liberar al resto de los Defenders, mientras ustedes atacan al frente yo puedo entrar de manera sigilosa.

La discusión pareció solo empeorar hasta que finalmente comenzaron los gritos dentro del apartamento, cada uno de los bandos exponiendo porque Peter debía quedarse o ayudarlos, cuando repentinamente Leni notó que su hermano lanzó una telaraña tanto a la boca de Peter como la de Matt.

—Basta, esto solo nos hace perder tiempo, hagámoslo por votación, ¿Quién está a favor que Peter vaya a la batalla?

Tanto el chico mencionado como Carol levantaron la mano.

—¿Y quién está en contra?—continuó hablando Lincoln.

Tanto su hermano como Matt levantaron la mano, dando como resultado dos contra dos. Fue entonces que todos voltearon a verla a ella.

—Leni.—intentó hablarle Lincoln.

—Loud.—intentó convencerla Peter.

—Yo eh…—la chica llevó una mano a la parte trasera de su nuca mientras su rostro se sentía caliente—Voto por…

Todos la invitaron a seguir provocando que ella sintiera el aplastante peso de sus miradas.

—Voto que todos tenemos que ir.—dijo entonces Leni cruzándose de brazos.

—Es muy peligroso.—la detuvo Lincoln aquel tren de pensamiento—Leni esta no es una misión para buscar un cambio de ropa en la casa, estamos hablando que esa gente quiere matarnos y lo harán sin dudarlo… No importa que seamos familia.

—Lo sé, pero ¿Y si ustedes los derrotan entonces que nos tocará hacer a mí y a Peter? ¿Escapar? ¿Dejarlos atrás?—dijo la chica molesta.

—Sí, no es algo que puedas pelear Loud.—le dijo Matt remarcando el punto—Entiendo que se sienten inútiles, pero si nos capturan o matan a nosotros tres ustedes podrán idear algo…

—Mattie, si nos atrapan a nosotros, estás dejando la responsabilidad de todo esto a una niña de quince y otro de diez.

—Tengo doce.

—No soy una niña.

Hablaron a la vez tanto Leni como Peter, esta notó que el chico tenía ambas manos puestas en la mesa.

—Tengo unos lanzatelarañas propios y sé defenderme, además podré atacar los sistemas de seguridad de Lisa mucho más rápido si estoy ahí, que Leni sea mi escolta, nos cubriremos espaldas.

—¡¿Y qué van a hacer si se les aparece Electro o Sandman?!—le reclamó Lincoln—Las telarañas no sirven contra esos dos.

—Vale la pena intentarlo.—dijo Leni aun de brazos cruzados.

—Chicos, no tenemos tiempo.—dijo claramente la Gata—O luchamos con todos nuestros recursos o nos dejamos vencer de una vez, pero tenemos que tomar la decisión, cada minuto que pasa ellas también se están preparando para nosotros y no dudarán en hacer cualquier tipo de ataque.

Leni pudo notar como su hermano se cruzó de brazos y que el abogado masajeaba sus sienes, finalmente SpiderKid dijo:

—De acuerdo, pero van a ir solamente a hackear el sistema y liberar a los otros Defensores del control mental, nada de luchar.

—Tampoco estoy loco.—le recriminó Peter—Pero no puedo traspasar sus defensas sin entrar directamente en el sistema a duras penas pude localizarlos.

—Entonces está decidido.—dijo la Gata—Lincoln, Mattie y yo pelearemos contra algunos de los villanos más peligrosos de frente mientras ustedes se escabullen para liberar al resto por la espalda, no suena a suicidio en absoluto.

Todos se quedaron viéndola, antes de finalmente quedar inmóviles en sus posiciones, no es que tuvieran alternativa, estaban ellos solos contra básicamente Electro, Sandman, el robot con el logo de SpiderKid y quien sabe cuántos más.

—¿Están listos?—preguntó SpiderKid mirando de uno a otro lado y tragando en seco un nudo que tenía en la garganta.

Nadie respondió, pero sabían que tenían que actuar. El futuro de la ciudad dependía de los últimos cinco Defensores detener a la mayor villana que Nueva York haya visto, oculta en algún lugar del cementerio St. Mitchells.

"I'd like to be, under the sea. In an Octopus' Garden in the shade"

Miraba por el cristal la figura de la chica joven como si temiera volver a alejarse de ella. Si bien Megan no volteaba a verlo y prefería mirar a una esquina de la habitación con todas sus fuerzas, no podía evitar escucharlo por el micrófono:

—Te extrañe.

—¡Ahhh!—gritaba ella para sobreponerse al ruido de las palabras de su asqueroso padre—¡Ahhhhhh!

Desde fuera Sandman veía claramente la boca abierta para gritar en su máximo esplendor, pero ni el más mínimo ruido salía de la habitación, no importaba cuanto tiempo Megan quisiera evadirlo, él la tenía donde quería. Por fin podía recomponer esos años que habían perdido y ambos era las únicas personas de arena en el mundo entero, por lo que podían entenderse mejor que nadie.

—¿Sabes que te amo?

—Te odio, te odio, te odio, te odio…—repetía una y otra vez Megan mientras lágrimas de arena se formaban en sus ojos, deformándolos en cristales.

—De no ser por mí la jefa te hubiera puesto uno de esos cascos hipnóticos.—pudo notar como la chica continuó ignorándole, aquello le hizo fruncir el ceño—Te estoy hablando Megan.

Pero no tuvo efecto alguno en lo que vio al otro lado del cristal.

A la sala entró la figura de Electro, quien llevaba una bata de laboratorio por encima del traje de combate, y su máscara en forma de estrella estaba completamente desaparecida, era la primera vez que Marcus veía su rostro y cabello afro de manera tan clara.

—¿Ocurre algo?—preguntó el hombre presionando un botón para silenciar el micrófono con el cual se estaba comunicando con su hija.

—Sí, te toca defender la parte superior.—dijo la mujer con autoridad.

—Tenemos decenas de personas controladas mentalmente.—dijo Marcus molesto.

—¿No te he explicado ya tres veces que el proceso de control mental hace que los individuos solo den el cuarenta y cinco por ciento de sus habilidades?—dijo la doctora Connors cruzándose de brazos.

—Sí, pero no hablo nerd.—le tocó el turno a Sandman de hacerse el rudo.

—Son ordenes de la jefa, si quieres hacerla enojar, adelante, no me interpondré en tu camino.—dijo Connors sonriendo de medio lado y luego con media vuelta se retiró de la habitación.

Marcus Flint formó una maza de arena en uno de sus brazos y le dio un golpe a la pared más cercana, provocando que varios circuitos transmitieran electricidad y que parte de la arena del puño cayera al suelo inerte. De alguna manera era el universo diciéndole que Electro podía acabar con él fácilmente, así que se despidió de Megan y dirigió hacia las escaleras en forma de caracol que daban a la puerta principal del bunker.

Por todos lados guardias con cascos morados patrullaban con armas de fuego, pudo reconocer a varios ladrones por sus años de cárcel, algunos de ellos trabajaban para el rey, otros para la comadreja, pero ahora tenían esos aparatos en sus cabezas que los obligaban a seguir ciegamente cada orden de la doctora Loud. Eran cabezas robóticas que cubrían los ojos de las personas, dejando un solo ojo de color morado, las mandíbulas estaban prácticamente abiertas debido a que no podían ni siquiera controlar involuntariamente sus músculos para cerrarla.

Finalmente terminó de cruzar el pasillo, dejando de lado todas esas figuras, cuando fue interrumpido por aquel robot que antes solía ser la Comadreja quien lo detuvo antes de salir:

—La Doctora recomienda que lleve con usted algún sirviente de la siguiente lista en caso de que los Defensores restantes decidan atacar.—dijo con su antigua voz pero en un tono monótono, como si solo fuera una máquina dictando a un humano qué decir, sin ningún tipo de tono.

Marcus revisó que el catálogo digital solo contenía cuatro opciones, siendo una de estas el propio Comadreja, pero no se sentía cómodo teniéndolo cerca, era casi como si fuera un cadáver andante.

—Okay, ¿Qué tal ésta? Tiene buen cuerpo.—dijo tomando una de las controladas con el casco que tenía chaqueta de cuero.

La referida llegó caminando casi de manera militar en menos de un minuto y la puerta fue abierta, dejando que ambos pasaran, Marcus no perdió el tiempo y sabiendo que esa mujer debía estar completamente inconsciente caminó al lado de ella llevando su mano izquierda al bolsillo trasero de los jeans que usaba esa sirviente, claramente no hubo ninguna reacción. Si lo iban a obligar a estar arriba, ¿Por qué no divertirse?

Se encaminó por los pasillos terrosos, mirando de uno a otro lado las paredes hechas de calaveras, nunca podía evitar sentirse vigilado por esas cabezas humanas muertas y colocadas en ese pasillo hace décadas.

Finalmente llegó a su destino, unas puertas dobles de piedra, las cuales no tuvo problemas en abrir y volver a cerrar una vez tanto él como la mujer con el casco morado cruzaron, estaba apenas oscureciendo, causando que la oscuridad invitase a los invasores de tumbas, pero no debía quedar casi nadie en la isla después de tantos días de apagones y la desaparición repentina del alcalde.

Ni siquiera pudo notar como una sombra rojiza se deslizaba de una tumba a otra, siguiendo de cerca sus movimientos.

Mirando hacia la luna llena se preguntó cómo iba a hacer para escapar de los tentáculos de su nueva jefa, sabiendo que esta buscaría cualquier excusa para matarle si decía sus intenciones. Necesitaba un milagro o un héroe para fingir ser vencido y escapar tanto con Megan… Y tal vez Lana, después de todo, odiaba verla encerrada como un animal sin opciones a merced de la doctora.

—¿Pensaste que podrías escapar de mi?—escuchó a su espalda antes de sentir una patada que pulverizó su cabeza en miles de pedazos de arena—Marcus, te has oxidado.

Mientras su cabeza se volvía a formar pudo generar sus ojos para ver directamente a la figura en la oscuridad. Era él, pero aquello era imposible, claramente estaba herido de muerte la última vez que lo vio.

—¿Qué pasa? ¿Te comió la cabeza la araña?—dijo para luego llevarse una mano a la cabeza—¿O eran las mantis religiosas las que comían las cabezas de los machos?

—SpiderKid…—dijo molesto el Hombre de Arena al mismo tiempo que comenzaba a accionarse su sirvienta.

—Bueno las mantis y las arañas son de la misma familia de insectos, ¿No?—intentó decir el chico antes de que una punzada le hiciera dar una voltereta hacia atrás.

Al mirar de vuelta a Marcus este continuaba inmóvil en su posición, pero en frente suya tenía a una mujer treintañera con chaqueta de cuero y jeans, además de una velocidad sobrehumana y un cabello negro suelto inconfundible.

—¿Alias?

El chico esperaba muchas cosas, pero aquello, definitivamente estaba fuera de los límites. Pudo ver a la mujer directamente al ojo metálico enganchado en su cabeza, nada le devolvía la mirada, como ver a un robot sin alma.

—Soy yo, tu amigable vecino Spi…—fue interrumpido por un nuevo puñetazo que si bien hubiera sido rápido para una persona normal para el nivel que tenían tanto él como ella era como darlo a cámara lenta—Me agradabas más sin morado, no es un color que te quede particularmente bi…—nuevamente fue interrumpido porque el Hombre de Arena se lanzó en su dirección como una avalancha, enterrándolo en una pequeña montaña de arena que después fue pateada por Jessica hasta llegar a estar veinte metros en el aire.

El chico intentó usar su telaraña para aferrarse a algo, pero era un cementerio, nada era particularmente alto, así que cuando sintió el agarre de la arena de Marcus en su cintura y un estirón hacia abajo solo supo decir:

—Esto va a doler.

Cerró los ojos y pudo sentir como si alguno de los huesos de su espalda quisiera acomodarse en donde no deberían poder encontrarse, para su suerte el dolor del agarre de Sandman paró, puesto que la arena estaba distribuida por varios metros a la redonda, aun así no tuvo tiempo a hacer nada debido a que Jessica lo tomó del cuello de su traje y lo elevó en el aire para intentar ahorcarlo.

—Tú puedes pelear Jessica…—dijo SpiderKid en un susurro mientras intentaba forzar la mano de la mujer para poder soltarse.

Pudo notar a la mujer comenzando a temblar de pies a cabeza mientras él se forzaba por respirar.

"We would be warm, below the storm"

—Jessica, ¿Por qué no simplemente tuerces su cuello y terminas el trabajo? Se te da muy bien hacerlo.

Desde su espalda se acercaba cual tiburón acechando a su presa un hombre alto, con fuerte acento escoses, traje y pantalones elegantes a juego con el color de sus ojos, así como unos zapatos negros manchados de un líquido rojo en la suela. Pero lo que le aterraba a ella no eran esas características sino las de su rostro, su asquerosamente bella barba, sus repulsivos y ásperos labios carnosos, sus atemorizantes e hipnóticos ojos morados. Todo aquello maquillado con una sonrisa ladeada de una boca la cual escurría sangre.

Era como si el infierno viniera a apoderarse del profundo silencio el que había estado los últimos días.

—Mátalo.—ordenó mirándola directamente a los ojos, pero aquella no era su podrida y afrodisiaca voz.

Aquella era la voz de la arena carraspeando contra la parte trasera de su mente, no era real y sin embargo sería tan embriagadoramente irresistible obedecer.

—No…—peleaba ella en su interior.

No lo importaba si lo ordenaba Kilgrave, el chip que rozaba su nuca o el mismísimo Jesús, por algo vivía emborrachada, para desaparecer aquel sujeto de su mente y que se perdiera con el resto de los demonios que parecían querer consumirla.

Soltó al niño y volteó a ver al hombre de morado, sabía lo que tenía que decir:

—No eres real.—dijo para darse un golpe en la cabeza, tal vez si se daba una contusión a sí misma iba a eliminarlo.

—Oh nena, sabes que yo soy lo que tu desees y el mayor horror que has conocido.—dijo sonriendo mientras su cabeza daba un giro de ciento ochenta grados y su cuerpo caía al suelo—Soy real, tan real, soy tu realidad, me alimento del miedo que ocultas…

Era esa voz otra vez, queriendo apoderarse de ella, hacer que obedeciera contra su voluntad, no iba a ganar, no de nuevo.

—Soy real…

Encontró una pared, la tomó de ambas manos y estiró su cabeza hasta atrás para luego golpearse fuertemente contra el concreto, sintió como si toda la oscuridad desapareciese para solamente volver a caer:

—Tan real…

De nuevo golpeó su cabeza contra la pared provocando que la realidad a su alrededor se agrietara, pero la figura ahora putrefacta del hombre morado seguía ahí en el suelo, viéndola con los ojos brillantes, queriendo obligarla a obedecer.

No le iba a dar la oportunidad, dio un nuevo golpe que finalmente provocó que aquel mundo blanco y negro se transformarse de vuelta en un cementerio. Frente a ella podía ver un muro de cemento derrumbado debido a un golpe particularmente fuerte. Su cabeza ardía como mil demonios y podía sentir diversos aparatos mecánicos rodeando su cabello, cosa que no tardó nada en deshacer. A la distancia podía ver que SpiderKid se encontraba en el suelo intentando respirar, mientras el Hombre de Arena luchaba por volver a formar un cuerpo solido, sabiendo que tenía que ganar tiempo Jessica se acercó corriendo al montón de arena y lo pateo con todas sus fuerzas. Lo estaba logrando, estaba de vuelta en el juego.

—Soy real…—escuchó al viento silbar aquellas palabras así que revisó sus bolsillos y encontró su botella de wiski, aún tenía líquido, ni siquiera le importó si era wiski o gasolina, lo ingirió de un solo trago, callando de una vez por todas esa voz.

"In our little hideaway, beneath the waves"

La alarma dentro del refugio se activó provocando que Lisa dejara de lado sus análisis en una computadora, en el suelo se encontraban tanto el doctor McBride como Vanessa encadenados y con heridas de quemaduras o moratones en distintas partes del cuerpo, ambos inconscientes e indiferentes a la alarma que resonaba con eco por toda la base.

Pudo ver por medio de unas cámaras la parte superior con un renovado SpiderKid y una liberada Alias destruyendo al Hombre de Arena antes de que tuviera tiempo a recomponerse.

—Parece que tus compañeros nos encontraron.—dijo Lisa molesta mirando hacia su guardaespaldas—Ve por ellos Larry, mátalos, y lleva a los otros dos contigo.

Dicho esto, vio al referido y a dos figuras robóticas saliendo al pasillo para dirigirse cuanto antes hacia arriba. Lisa sonreía de medio lado mientras se dirigía hacia una de las habitaciones cercanas, ahí se encontraba Martha Connors mirando de uno a otro lado confundida, detrás de ella se encontraba un hombre rubio encerrado en un tubo cristalino con un brazo de reptil.

—Estoy haciendo progresos, no puedo interrumpir ahora la experimentación.—dijo la doctora con seriedad sin dejar de mirar las pantallas.

—Dijiste que SpiderKid estaba moribundo, que no nos molestaría.—dijo molesta Lisa mientras sus tentáculos la elevaban del suelo y la hacían parecer el doble de grande.

—Estaba moribundo.—dijo la doctora tomando su casco y reproduciendo en un holograma al chico apenas pudiendo caminar con la ayuda de la Gata—Si está ahí arriba o tiene regeneración increíble o solo es cuestión de tiempo antes de que se desmorone.

—Ve y termina tu parte del trato.—exigió Lisa acercándose cada vez más.

—Mi parte fue cumplida, cuando cure ese maldito brazo yo me voy.—dijo la doctora Connors levantando sus brazos y mostrando que tenía cargas eléctricas.

Pero Lisa rápidamente la tomó con sus tentáculos y la levantó en el aire para azotarla contra el suelo. Martha intentó ponerse en pie, pero un tercer tentáculo se posó en su cabeza como si de un pie se tratase.

—Entonces date prisa, porque cuando acabe yo misma con esa basura eliminaré a los parásitos de mi bunker.—dijo Lisa tomando desde la mesa un par de dispositivos eléctricos que Electro usaba en su traje—Voy a acoplarlas a mis tentáculos.—dijo Lisa comenzando a sonreír de nuevo soltando la cabeza de Connors contra el suelo.

Electro miró a la pequeña figura ensombrecida por las luces parpadeando dentro de la base de operaciones, sus ojos brillaban de un rojo mucho más intenso al de las alarmas.

Solo sabía una cosa ahí tirada desde el suelo, no quería ser el desgraciado que se enfrentase a esa niña.

"Resting our heads, on the seabed"

—¿Jessica?—preguntó SpiderKid confundido—¿Enserio eres tú?

—No digas mi nombre o yo diré el tuyo.—dijo la mujer una vez terminó su botella de wiski y volteó de un lado a otro—¿Qué hacemos en este cementerio? ¿Así se siente la muerte?

—No estamos muertos, creo.—dijo Lincoln corriendo a destrozar otro montón de arena que se estaba acumulando—¿No recuerdas que tenías un casco de control mental?

—¿Casco de qué?—dijo Jessica como si aquello fuera lo más raro que había escuchado en mucho tiempo.

—No importa, tenemos que averiguar la entrada a la guarida de los villanos antes de que…

Fue interrumpido cuando desde una de las capillas las puertas de piedra pesada salieron volando en su dirección, apenas pudiendo esquivar tirándose al suelo. Jessica de su lado solo se cubrió con su antebrazo, sintiendo el peso de la roca rompiéndose en su codo.

Una nube de escombros se levantó provocando que solo unas luces moradas se vieran desde el interior de la cripta. Como si la aparición de un fantasma se tratase vieron que la figura que lideraba a una pequeña armada de personas con cascos morados no era nada más ni nada menos que el Arquero.

—Oh mier…—iba a decir Lincoln hasta que tuvo que girar en el suelo para evadir una flecha con clara intención de atravesar su cabeza.

Jessica comenzó a correr hasta detrás de una tumba sintiendo como otra de las flechas se incrustaba en la parte de piedra y provocaba una explosión que la mandó a volar.

Como si aquello no fuera suficiente desde la parte trasera un par de docenas de personas cargadas con armas salieron de la cripta casi como si un pelotón del ejército se tratase.

—Por favor dime que yo no estaba usando ese casco ridículo.—dijo Jessica desde el suelo al ver todo el panorama.

Desde su derecha un puño de arena gigante se acercó para golpearla, ella apenas pudiendo levantarse para comenzar a correr, el puño pulverizó la gruesa tumba de piedra como si de cristal se tratase.

Ahora Jessica al haber salido de su escondite podía ser víctima de toda la gente armada, vio como todos apuntaban en su dirección y comenzaban a disparar a discreción, no sabía cómo demonios había pasado desde la calle frente al edificio de Osborn a un cementerio, pero dio un salto en el aire hasta llegar a casi veinte metros de altura, desde ahí hizo su puño hacia atrás y apuntó directamente al epicentro del círculo.

Todas las armas apuntaron hacia arriba, provocando que SpiderKid tuviera tiempo para lanzar telarañas a esos ojos morados, dejando a los zombis entrar en pánico y comenzar a golpear a su alrededor, moviendo a otros de los suyos.

El niño finalmente lanzó una de sus telarañas al Arquero, quien en lugar de quedarse quieto la tomó con su mano derecha y estiró de la misma haciendo que Lincoln se dirigiera hacia él a toda velocidad. Con su mano izquierda tomó un cuchillo e intentó golpear al niño, pero Jessica cayó a unos metros, causando que una nube de polvo se elevara.

SpiderKid cortó la telaraña desde su muñequera y se aferró al suelo para no acercarse más al arquero, mientras la tierra lo cubría a su alrededor, era como estar ciego, por lo que cerró los ojos y puso atención a sus oídos, se preguntó cómo debía ser para Matt aquello.

Desde su lado derecho escuchó un cuchillo rozando el aire acercándose peligrosamente a su espalda, se agachó y dio una patada giratoria, acertando al tipo en su espalda. Al abrir los ojos y voltear supo que era el arquero:

—Alias pudo librarse, sé que tú también.—dijo provocando que varios de los zombis dispararan hacia su voz, las balas lo rodeaban sin siquiera llegar rozarlo, esa gente ayer había dado más pelea.

—Matar.—escuchó la voz del arquero casi de manera robótica.

—No otra vez…—susurró el chico lanzando una telaraña al ojo robótico del hombre y comenzando a golpear a varios de los tipos con armas.

Llevó una mano a su costado, aún tenía inflamada la parte donde Luna lo atravesó y tantos movimientos rápidos estaban provocando mayor dolor.

"In an Octopus' Garden. Near a cave."

Una vez se aseguraron de que todos habían salido de los túneles tanto la Gata como Daredevil se escabulleron por los túneles de entrada, fue demasiado fácil derrumbar a los soldados, Carol pudo reconocer solo por sus vestimentas a varios de los hombres de Kingpin y de la Comadreja.

En el interior de la grieta al principio pareció ser unas escaleras directas, pero lo único que encontraron fue una habitación con múltiples bifurcaciones de las cuales ellos no tenían ninguna información.

—Silencio.—pidió Daredevil acercándose al suelo y escuchando el ruido directamente desde el suelo—No estamos solos…

—¿Qué?—dijo la Gata sin entender mirando de uno a otro lado—No hay nadie aquí diablo.

Pero el hombre decidió ignorarla, hacerla a un lado y lanzar una piedra directamente a la dirección donde provenían los ruidos mecánicos, saliendo de las tinieblas se encontraba el Smythe que tantos problemas les dio en su escape la vez pasada, pero como si aquello no fuera suficiente desde uno de los pasillos continuos se acercaba también la figura de una armadura con cabeza de rinoceronte.

—Aleksei…—intentó hablar Carol, encontrando solo la mirada del Rhyno con un brillo intrínsicamente morado—Esos ojos deberían ser blancos.

—Está controlándolos igual que al Smythe.—dijo Daredevil levantándose del suelo y tomando sus nunchankus—Esto va a ser divertido.

Y dicho eso Daredevil comenzó a atacar ferozmente al Smythe mostrando que en esta ocasión no estaba agotado, sino todo lo contrario, provocando que pudiera dar una combinación de golpes y patadas que hacían al robot arrastrarse lentamente.

Desde su lado Carol se enfrentaba al Rhyno nuevamente, aunque esta vez no tenía ninguna frase que decir, simplemente atacaba en su dirección con una estampida, lo más seguro queriendo así extraerle el corazón por medio del pincho que mostraba en su estampida a toda velocidad.

Solo que con cada estampida que daba terminaba maltratando más las paredes, agrietando toda la superficie debajo de la tierra e incluso provocando que hubiera un peligro bastante real de derrumbe.

—Si sigue así este túnel va a ser nuestra tumba real.—informó la Gata acercándose al Rhyno en medio de una estampida, esperando ver que la reacción cambiase.

Pero solo sintió el peso de la maquinaría lanzándola en dirección contraria con todas sus fuerzas. Sintió a Daredevil tomándola en pleno salto mientras ambos rodaban en el suelo y se detenían en medio de la habitación circular, justo al lado de ellos se encontraba una pequeña estatua de Jesucristo que parecía mirarlos directamente a ellos como si los conociese de toda la vida.

—Alias se libró de su control mental.—dijo Daredevil silenciando los ruidos metálicos y concentrándose en señales de comunicación—Creo que sé dónde está el de Rhyno, pero tendrás que confiar en mí.

—No estoy segura sí…

Pero antes de que pudiera terminar de hablar Matt se levantó y lanzó la estatua cristiana directamente al Smythe dándole en el pecho y provocando que retrocediera por el sonido del metal siendo doblado. Matt vio como el Rhyno iba a aprovechar para estampar su cuerno contra su pecho, así que comenzó a correr de un lado a otro de la habitación, asegurándose que el mastodonte tuviera tiempo de virar.

—¡Ven conmigo!—el hombre se acercó a la Gata y sin tiempo apenas para levantarla la tomó del brazo forzándola a seguir su patrón de movimiento—Cuando diga ya nos teletransportas…

—¿Estás loco? A duras penas puedo con niños y…

Pero ella pudo ver al Rhyno cada vez más cerca a sus espaldas y decidió seguir aquel plan que parecía no llevar a ningún lado, Daredevil entonces dio un giro de noventa grados dirigiéndose hacia el Smythe de frente. La Gata se estremeció, no sabía si iba a ser lo suficientemente rápida para…

—¡YA!

Desaparecieron un segundo antes de que el metal chocase contra placas reforzadas de titanio, cuando la Gata abrió los ojos notó que los había teletransportado hasta unas de las cavernas que tenían aquellas catacumbas. Pudo ver por el rabillo del ojo el cuerno del Rhyno estancado en el pecho del robot contra SpiderKid.

—Tenemos una oportunidad.—dijo entonces Daredevil a su lado corriendo como si la oscuridad del lugar no fuera un impedimento.

—Oh…

Exclamó Carol al recordar que claro que no iba a ser un problema. Mientras tanto Matt no se detuvo ante ningún obstáculo hasta llegar de nuevo a la sala central y de un salto se posicionó en la espalda del Rhyno comenzando a escuchar los ruidos metálicos, claramente aquel ruido a la derecha era el aceite del brazo que estaba moviéndose en su dirección.

En el centro de la columna metálica se movía un líquido a presión alta, en la parte de la cabeza había un casco de protección. Tocó los ojos y comenzó a seguir un cable que sobresalía de ambos aparatos hasta llegar a un mismo punto en común situado justo en el cuello de la víctima, aquel líquido que había sentido antes ahí se encontraba una bomba hidráulica. De un golpe directamente proporcionado con fuerza Matt rompió aquel deposito liberando un montón de líquido en todas direcciones. Cerró ojos y boca no queriendo estar hipnotizado ni por un momento.

El Rhyno comenzó a retorcerse mientras llevaba ambas manos a su cabeza y se desprendía del Smythe, pero ahora ignorando al diablo.

—Uno me…—iba a decir Matt antes de que fuera empujado por una mano que se teletransportó a su lado.

Justo a tiempo puesto que de no haberse movido hubiera sido golpeado por una de las cuchillas del Smythe. El Rhyno cayó al suelo con las luces moradas parpadeando y el líquido morado saliendo de su cuello a galones.

Los dos Defensores se prepararon para luchar contra este monstruo con ojos en forma de mosca, Carol bastante agotada por el teletransporte de un hombre adulto y Matt sabiendo que este estaba mucho más contaminado que el Rhyno.

Se lanzaron sin miedo contra el enemigo.

"We would sing and dance around"

—SpiderKid, el cuello, la debilidad es el cuello.—dijo por el comunicador Daredevil mientras sonaba que evadía varios ataques de cuchillas.

—Copiado.—dijo el chico lanzando otra telaraña entre dos tumbas, provocando que dos de los matones tropezaran antes de siquiera poder hacer una broma—Cielos, ustedes sí que perdieron el toque…

—Matar.—a dura penas pudo esquivar otra flecha que quería atravesarle el cráneo, esta vez la flecha se incrustó en el suelo y provocó una pequeña explosión que lo lanzó en el aire.

Aterrizó en medio de dos tumbas, una de estas se encontraba tan desgastada con el tiempo que el nombre era ilegible, entrecerró los ojos y pudo leer claramente como si fuera el agua "Lincoln P. Loud, tu amigable vecino SpiderKid" abrió y cerró los ojos agitando su cabeza y aquellas palabras volvieron a estar ilegibles.

—Tengo que darme prisa.—dijo el chico llevando una mano a su estómago—Pero no me puedo acercar al Arquero…

A la distancia Jessica se enfrentaba a varios matones a la vez lanzándolos de uno a otro lado, esquivando balas y dando patadas cada que tenía la oportunidad. Tuvo una idea arriesgada, pero necesaria.

—¡Alias!—gritó SpiderKid corriendo entre ráfagas de disparos—Sé cómo liberar a Hawk.

—Ya era hora.—dijo Jessica lanzando a uno de los matones contra otra de las tumbas con una sola patada—Di tu plan…

Rápidamente el chico le contó su idea, provocando que Jessica asintiera. Para sorpresa de las fuerzas armadas con cascos morados la siguiente acción que siguieron fue que SpiderKid le disparó en ambas manos a la mujer con chaqueta de cuero. Esta levantó una de sus manos lo más que pudo mientras que la otra la bajo a nivel de su cintura. SpiderKid a un par de filas de distancia hizo lo mismo, ambos entonces comenzaron a correr en dirección de las balas tratando de moverse lo menos posible.

Varios de los controlados mentalmente no tenían la orden de esquivar por lo que terminaron enganchado entre las telarañas, el único que tenía mayor reflejo que todos ellos era el propio arquero, quien casi como si fuera un concurso de Limbo se agachó y esquivó por poco aquellas redes.

Llegando al final de la hilera de tumbas tanto SpiderKid como Jessica soltaron las telarañas y estas se pegaron en la pared del cementerio, reduciendo aquel ejército en gran número. Algunos de los controlados mentalmente seguían intentando dispararles, aunque no contaban con ningún arma, casi como si todos sus instintos hubieran desaparecido y solo quedase las ordenes que se les impusieron de disparar a los Defensores.

El Arquero volvió a disparar a matar a sus compañeros, pero esta vez Lincoln disparó una de sus telarañas y después de girar con ella unos momentos la mandó de vuelta al receptor. El Arquero no tuvo tiempo para evadir su propia flecha explosiva que al caer en sus pies lo hizo saltar varios metros en el aire.

Hubiera caído como muñeco de trapo de no ser porque Jessica lo alcanzó de un salto y de un manotazo arrancó del casco morado una parte conectada directamente al cuello y que al sacarla expulsó un líquido morado. Durante unos segundos el arquero intentó ahorcar a Jessica Jones, pero después de retorcerse comenzó a convulsionar y cuando ambos llegaron al suelo este terminó desmayado.

Ambos Defensores habían triunfado contra su compañero, chocaron los cinco casi de manera inconsciente. Voltearon de uno a otro lado y notaron que los pocos sirvientes del mal que quedaban se habían agotado sus balas y solo accionaban los gatillos sin hacer nada.

—Casi demasiado fácil…—dijo Lincoln haciendo memoria y mirando de uno a otro lado—¿Y el Hombre de Arena?

—Debió haber escapado al ver que no lo íbamos a dejar regenerarse.—dijo Jessica tomando al arquero en sus brazos y llevándolo directamente a la cripta de donde habían salido—Esta debe ser la entrada que estaban usando…

—¿No recuerdas nada del control mental?—preguntó Lincoln incrédulo.

—No.—dijo Jessica tajante y dando una patada a un guardia que se había quedado rezagado.

A Lincoln no le gustaba la idea de dejar libre al Hombre de Arena, pero ciertamente el destino de la ciudad dependía de que todo el plan saliese bien.

Bajaron con sigilo las escaleras mientras escuchaban en el fondo ruidos metálicos como cuchillas cortando el aire. Tanto Jessica como SpiderKid se acercaron viendo que la Gata y Daredevil luchaban contra un robot que ambos reconocieron. El pecho con forma de araña se encontraba destrozado gracias al cuerno de un mastodonte que ya estaba eliminado.

Los Defensores nuevamente unidos se juntaron con sus compañeros y tanto Jessica como Lincoln se pusieron en primera fila para atacar a la bestia, Jessica dando un golpe bajo en las pantorrillas, mientras el niño disparaba telarañas a los ojos en forma de mosca.

—SpiderKid detectado, modo Spider Slayer activado.—dijo robóticamente con su voz humana al mismo tiempo que el niño le daba una patada en la cabeza—¡Exterminar!

—¡Al cuello!—dijo el chico en el techo dándole una patada en la parte superior de la cabeza dejando expuesta toda la maquinaria trasera.

La Gata teletransportó una de sus garras ahí y de una tajada cortó varios cables provocando que los ojos antes morados comenzasen a parpadear entre morado y rojo a una velocidad vertiginosa. Después de varios segundos solo escucharon un suspiro de alivio antes de que el robot cayese al suelo con todas las luces apagadas.

Contra todo pronóstico los Defenders habían pasado la primera barrera, y estaban listos para enfrentar a lo que sea que se les pusiera delante. O al menos eso pensaban antes de que por uno de los pasillos se comenzase a escuchar ruidos metálicos acercándose, pero esta vez no con velocidad, sino con una calma espectral. Al ver la fuente del origen Lincoln tuvo que voltear a otro lado, no quería creerlo, pero en aquel momento era innegable.

Los cuatro vieron directamente a una pequeña niña con bata de laboratorio acercándose a su posición, llevaba puesto debajo de la bata un traje antiestático de color verde y unas gafas amarillas que aumentaban el tamaño de sus ojos llenos de malicia. Sonreía como si fuera un día de lo más tranquilo, y no tardaron en descubrir porqué, a su espalda casi como si fueran sus ángeles guardianes le seguían cuatro brazos que triplicaban el tamaño de la chica, cada uno de los brazos tenían una pequeña boca con la cual parecían mirar a cada uno de los Defensores, mientras que los ojos de la niña se enfocaban en la habitación.

—Buenas noches, "Defensores".—dijo la chica remarcando las comillas mientras hacía una cara de asco—Que nombre tan equivocado.

—Doctora Loud.—dijo Jessica sorprendida para luego voltear a ver a SpiderKid y sus otros compañeros, parecía que todos de alguna manera ya la estaban esperando ver—Por eso los chips que cortaron la energía de la ciudad eran de Osborn…

—Tienes que parar esta locura niña.—dijo la Gata esperando en cualquier momento un ataque sorpresa.

—O enfrentarás las consecuencias.—añadió Daredevil dando un paso al frente, eran cuatro contra una pequeña niña.

—No nos obligues a detenerte por las malas.—casi que rezaba SpiderKid en voz alta.

La atención de Lisa se desvió de todos esos patéticos héroes y derivó exclusivamente en el chico al cual no le dedicó ni una misera sonrisa.

—Estorbos, esa sería una palabra más apropiada para un montón de inútiles que metieron sus narices en algo que no les importaba.—dijo Lisa con los ojos entrecerrados—Pero no se preocupen, no soy un monstruo, los dejaré irse si me dan algo que quiero a cambio.

—¿Qué cosa?—dijo sin entender Matt, eran cuatro contra una y todavía les estaba amenazando.

—La cabeza de SpiderKid.—dijo Lisa sonriendo de medio lado—Decidan, ¿La cabeza del patético niño o se enfrentaran a mi ira?—dicho esto los tentáculos comenzaron a moverse de un lado a otro.

Pero no era al azar, sino que cada uno mostraba unas garras que generaban diversos elementos en medio de esto, uno de los superiores parecía estar congelado por un frio invernal, mientras que el otro lanzaba chispazos eléctricos, un tercero parecía generar fuego y el último de los inferiores que al tocar atrajo tierra desde la pared cercana y la acomodó en sus garras como si tuviera completo control en la materia.

—¿Les gustan mis tentáculos mecánicos? Llevo perfeccionándolos un año.—dijo Lisa mirando su reloj de mano—Hagamos esto rápido inútiles.

—No te tenemos miedo.—dijo SpiderKid dando otro paso al frente—Hemos enfrentado mucho para llegar hasta aquí, doctora Loud tiene que parar con toda esta masacre.

—¡CALLA!—dijo enfurecida lanzando un rayo de electricidad contra el niño fallando por apenas milésimas—Ustedes no tienen derecho a llamarme por mi nombre real, si van a enfrentarme será como otras patéticas víctimas de la Doctora Octopus.

Y así era como Lincoln supo que su hermanita estaba perdida, ahora tenía una nueva enemiga contra la cual luchar, la Doctora Octopus, su querida hermana menor y por algún motivo, no sintió ninguna sorpresa desde su interior, era como si ya lo estuviera esperando, pero deseaba que no fuera tan pronto.

"Because we know we can't be found"

Juntos lograron burlar la seguridad de los guardias ya desmayados y no tardaron en detectar una ventana localizada en el suelo, por órdenes del chico entraron sin dudarlo y al abrir la puerta se encontraron con un sistema de cavernas subterráneo, reforzado por metal bastante oxidado.

Siguieron por los pasillos hasta encontrar una puerta reforzada que era demasiado nueva para haber sido construida al mismo tiempo que el resto de los metales.

—No te tenemos miedo.—escucharon a la distancia a la vez que entraban en los laboratorios secretos y cerraban la puerta.

Bajaron por unas escaleras metálicas inclinadas, evitando por poco unos guardias con unos cascos morados que vigilaban un pasillo estrecho lleno de varias estancias. Basado en la señal de la red que recibía Peter fue en la tercera habitación donde encontraron el computador, y cerraron la puerta para luego atascar un escritorio, no debían ser interrumpidos.

Claramente era en aquel momento o nunca, no dudo ni un segundo en presionar el botón que comenzó a introducir un troyano en el sistema de la doctora Loud, su pequeña laptop estaba al límite, en menos de media hora su batería iba a morir. Pero para Oráculo era mucho más importante infiltrarse en los archivos de la chica que puso en jaque a toda la ciudad, llevaba su sudadera azul marino con una máscara de lana negra que cubría su rostro para no poder ser identificado, aunque sus lentes por encima de la máscara eran bastante delatantes. Detrás suya se encontraba la hermana de Lincoln, quien tenía el cabello recogido en una sola trenza y con unos lentes de sol en forma de corazón que combinaban con una bufanda que cubría la parte inferior de su rostro, esta era una rosada con forma de corazones. Y finalmente vestía un traje de secretaria de oficina, no había nada más cerca del apartamento de Daredevil para hacerle un mejor traje.

Ella tenía un lazo de tela rojiza que eran sobras del propio traje del diablo y que junto a su lanzatelarañas se convertía en una de sus armas de defensa. En todo el tiempo que había ayudado a Lincoln en esta loca cruzada contra los criminales de Nueva York jamás se había sentido tan inseguro, sobre todo porque se encontraba en una sala de vigilancia del cementerio, conectado a la red de Lisa por medio de un engaño al ICMP.

—Por Dios, ¿Por qué Lisa escogería un cementerio?—dijo Leni mientras miraba por las cámaras de seguridad como los Defensores peleaban contra una chica con tentáculos mecánicos—Tengo escalofríos.

—Hay gente controlada mentalmente, personas mutantes, gente con armaduras y una mujer que controla la electricidad y estamos metidos en una base secreta, ¿Pero lo que te aterra es el cementerio?—dijo la broma Peter demasiado acostumbrado a hablar con Lincoln, encontrándose con que la chica no encontró el comentario gracioso—Digo, es un lugar poco vigilado y durante la manía del ataque nuclear de los sesenta se construyeron varios refugios antibombas nucleares en varios lugares públicos, me imagino que Lisa encontró este refugio y lo remodeló.

—¿Cómo sabes tanto?—dijo Leni mirándolo incrédula.

—Es conocimiento público…—se escudó Peter sin dejar de ver el proceso de hackeo en su pantalla—Y me gusta aprender.

Su conversación no pudo continuar debido a que estaba en aquel momento mostrándose una vulnerabilidad en el software de Lisa y toda la concentración de Peter pasó directamente a su portátil. Comenzó a intentar ingresar en la consola, pero por supuesto que estaba cifrada, en la pantalla las operaciones no tenían nombres convencionales, sino números y letras al azar.

—¿Qué es B4nw9?—preguntó Leni sin entender.

—Sigue vigilando, no soy el mejor criptógrafo, pero puedo hacer algo rápido.—comenzó a teclear Peter en el pequeño ordenador unas ordenes en el panel de comandos, pero por supuesto que estaba bloqueado con contraseña.

Leni se quedó mirando el pasillo, pero quería que Peter acabase cuanto antes para poder salir de ahí cuanto antes, fue entonces que notó que en una de las cámaras de seguridad estaba su familia completa recostada en una pequeña habitación circular.

—Son las chicas…—dijo en un susurro.

Ambos estaban tan concentrados en lo suyo que ni siquiera se dieron cuenta como una figura eléctrica se acercaba por el pasillo.

"I'd like to be under the sea. In an Octopus' Garden in the shade"

Durante un momento todos se quedaron viendo mutuamente, los Defensores tenían ahí en frente a la niña que había puesto en jaque a toda una ciudad desde las sombras y que había mantenido secuestrados a todas las personas de la pelea entre la Comadreja y el Kingpin.

No había nada que decir, el futuro de toda la ciudad dependía completamente en que ellos parasen de una vez por todo a esa moleta niña. Y el primero que atacó no fue otro sino que SpiderKid, quien no estaba molesto por la ciudad, sino porque sabía perfectamente quien era ella, pero no iba a dejarse gobernar de nuevo por sus sentimientos, Lisa convirtió a Luna en un monstruo, mantuvo a la ciudad sin energía y no era difícil imaginar que fue la que contactó con la doctora Connors para volverla Electro, causo el secuestro de su familia con el Hombre de Arena y quien sabe cuántas vidas se perdieron solo por su hermanita.

Lanzó una telaraña al techo para columpiarse mostrando una de sus piernas y darle directo en la cara, uno de los tentáculos con escarcha se interpuso en su camino y lo tomó del pecho con esas metálicas y frías garras, disparándole una ráfaga de hielo desde el centro del tentáculo para después empujarlo hasta dejarlo tirado en el suelo.

Otro de los tentáculos superiores le apuntó a su pecho y sintió como si un rayo de energía eléctrica lo carbonizaba. En ese momento la Gata intercedió transportando una de sus manos al tentáculo eléctrico para moverlo y que este apuntara a Lisa, solo logrando que un rayo de electricidad recorriera la habitación y le diera a una de las columnas de madera. Jessica ajustó sus guantes para atacar a uno de los tentáculos inferiores y detenerlo con presteza, el tentáculo lanzaba fuego a todo aquello que se acercaba, ella solo puso su mano como escudo mientras se acercaba a aquellas garras. Daredevil iba a tomar control del último de los tentáculos el cual se hundió en el suelo, pudo sentir como algo se movía en sus pies así que dio un salto y se aferró a unas vigas en el techo, pudo escuchar cómo donde antes habían estado sus pies ahora había estacas de piedra que habían salido del suelo, este se agachó y tomó uno de los picos para arrojarlo directamente al pecho de Lisa.

Un rayo de hielo detuvo el movimiento de aquel proyectil al mismo tiempo que el tentáculo superior eléctrico generaba una onda de energía que provocó que la Gata gritase adolorida y transportase sus manos chamuscadas de vuelta a ella. En menos de un parpadeo la chica solo miró como Jessica había alcanzado su tentáculo lanzallamas y apuntó con un rayo de electricidad a la mujer, esta retrocedió un poco, pero no lo suficiente, así que con el tentáculo de tierra generó en la pared una mano que atrapó a la mujer fuerte y la encerró dentro de la tierra.

—¿Qué?—todo había pasado mientras Lincoln se intentaba levantar del suelo.

Pero no había tiempo para pensar en qué pasaba porque uno de los tentáculos de Lisa con rastros de hielo comenzó a moverse cual motosierra dirigiéndose peligrosamente a su cuello. Logró girar en el suelo y vio como un montón de tierra inerte se elevaba y la cuchilla giratoria del tentáculo comenzaba a forzar de la fuerza, este fue retirado, pero Lisa desde su mano derecha lanzó al chico una telaraña fina.

—¡Eso es copia mía!—dijo sorprendido.

Lisa ni siquiera habló, pero cerró su mano con la telaraña y empujó a SpiderKid desde la telaraña para acercarlo con toda velocidad, preparó su puño en la mano izquierda y para sorpresa del niño sintió como si mil demonios lo hubieran golpeado porque salió disparado hasta chocar contra una pared de tierra a toda velocidad.

—Fuerza de reptil.—dijo la chica guiñando un ojo antes de voltear con su misma sonrisa confiada a los únicos dos que seguían de pie.

—Pare doctora Loud, piense en su familia.—intentó hacerla entrar en razón la Gata.

Pero Lisa ni siquiera se molestó en decir nada, simplemente generó debajo de la Gata una trampa de piedras que subió a toda velocidad, causando que la chica fuera golpeada en distintas partes por piedras provenientes del suelo. Una vez caída le lanzó un chorro de hielo con su tentáculo superior, pero el rayo fue interceptado por un nunchaku.

—¿Interfieres con mis ataques diablo?—dijo Lisa moviendo su tentáculo de fuego directamente al hombre.

Matt pudo escuchar las flamas acercándose a toda velocidad, así que tomó un Kusarigama y comenzó a hacer que diera vueltas frente a él, generando con la fuerza del giro un escudo contra el fuego de la doctora Octopus.

Pudo sentir algo siendo formado en sus pies, sin pensarlo demasiado saltó a un lado, escapando del fuego y de unas piedras que salieron a atacarlo apenas por centímetros. Al ser el espacio tan reducido terminó chocando contra la armadura de Rhyno. Lo cual provocó que la armadura se volviera a accionar, esta vez con el brillo blanco en los ojos, pero él no tenía manera de saber si esta vez era aliado o enemigo.

El diablo no tuvo tiempo de verificar una pregunta al Rhyno porque un rayo eléctrico se acercó a toda velocidad, si no hubiera girado en el suelo hubiera sido golpeado. Algo ligero y rápido cruzó a su lado momentos antes de que una ráfaga de escarcha se acercase a él y volviera a defenderse con el arma en forma de oz.

—¡No nos vencerás!—dijo el hombre mostrando sus dientes para intentar intimidarla.

Pero durante un segundo lo único que pudo escuchar fue un ruido mecánico acercándose rápidamente, intentó correr, pero el suelo donde estaba parado se volvió frágil y sus pies quedaron enterrados en la tierra. Antes de poder reaccionar notó como su rostro era golpeado por el puño izquierdo de la Doctora Octopus, quien había lanzado una telaraña a una pared y la había usado de impulso hasta que lo mandó a volar de vuelta a la armadura de Rhyno con un golpe que casi le provoca una contusión interna y que terminó abollando parte del metal trasero.

—Me están haciendo perder el tiempo, matarlos sería más simple.—dijo Lisa analizando todo con frialdad y formando a sus cuatro tentáculos como sierras giratorias para partir en pedacitos al diablo.

Iba a servir como ejemplo, pero fue entonces que desde la pared a su lado un puño atravesó la pared como si un zombi saliese de su tumba y antes de que sus tentáculos pudieran reaccionar tuvo frente a ella una Jessica Jones cubierta de tierra que intentó darle un puñetazo directo en el rostro, de no ser porque Lisa levantó su puño izquierdo hubiera muerto ahí, pero sus reflejos la salvaron causando que tanto su golpe como el de Jessica las mandaran a volar a ambas en diferentes direcciones.

La niña pudo sentir como una telaraña le dio en los lentes, aquella molestia provenía del propio SpiderKid quien estaba volviendo a levantarse. Ella generó una mano de tierra que intentó hundirlo en el suelo, pero el niño esquivo dando un salto al techo. Desde ese punto Lisa disparó un rayo de electricidad que acertó en la espalda del arácnido.

Matt recuperó sus sentidos y pudo notar que dentro de la armadura del Rhyno había un leve movimiento mientras una escotilla se abría.

—¿Rhyno?

La escotilla se cerró de golpe mientras alguien parecía moverse hacia el interior, Matt pudo escuchar como Jessica era electrificada desde su posición y la Gata rasgaba por la espalda a la doctora.

—Escúchame, tú fuiste controlado mentalmente por esa pequeña niña, no importa si estás del lado de Kingpin o la Comadreja, en este momento necesitamos toda la ayuda posible…

—No haré un trato con el diablo.—dijo el Rhyno consiente y con la armadura aun chorreando liquido morado.

—Entonces escapa, porque si ella nos derrota va a buscarte para volver a tenerte controlado.—dijo el hombre para volver a la pelea.

Dos de sus armas estaban completamente dañadas gracias a la doctora Octopus tomó sus tonfas que eran la última arma que le quedaba y comenzó a correr a toda velocidad hacia la niña, era humillante que una niña pudiese hacer todo eso a tanta gente con superpoderes, pero al mismo tiempo si Lincoln decía la verdad, ella era el monstruo detrás del Hombre de Arena, Elemental o Electro.

Mientras Daredevil esquivaba una oleada de fuego que la doctora lanzaba con fuerza fue el turno de la Gata para transportar una de sus piernas como una patada directamente al mentón de Lisa. La chica recibió el daño el tiempo suficiente para que Jessica pudiera tomar el tentáculo de hielo que estaba lanzando hielo y lo apuntase al eléctrico dejándolo congelado. Lisa intentó darle otro golpe con su mano izquierda, pero fue detenida por una telaraña de Lincoln.

—¡Suficiente!—gritó la doctora Octopus hundiendo el tentáculo de tierra en el suelo y generando estalactitas a su alrededor, alejando de un golpe tanto a Jessica y Matt. La única que pudo evitar el golpe fue la Gata. Mientras que SpiderKid iba por el techo lanzando más telarañas.

Pero la doctora Octopus no perdió el tiempo y con su puño izquierdo golpeó el suelo levantando una nube de polvo.

—¡Quiere escapar!—gritó la Gata, antes de ver un tentáculo frente a su rostro que la mandó a volar varios metros en la propia cueva.

—¡Gata!—gritó Matt quien claramente había escuchado el ataque, pero entonces otro tentáculo en su pie lo levantó en el aire dejando sus sentidos desorientados.

Jessica comenzó a dar varios golpes al aire esperando algún ataque, cuando repentinamente de su espalda un nuevo tentáculo se enredó en su cuello.

Desde las tinieblas Lincoln respiraba entrecortadamente, sus costillas dolían como mil demonios, y hacer tantos movimientos solo provocó que su sistema estuviera agotado.

Fue entonces que su sentido arácnido se activó, desde la oscuridad un tentáculo intentó golpearlo directamente en sus manos para destrozar los lanzatelarañas, pero Lincoln esquivó dando una voltereta y pegándose al techo, su sentido volvió a activarse y lanzando una telaraña se impulsó hacia un lado porque del techo salieron varias estalagmitas de golpe. Una vez columpiado el chico aterrizó justo enfrente de una figura que estaba recostada en medio de todo el caso.

—¿Hawk?—dijo al ver que su amigo el arquero seguía inconsciente.

Una telaraña estuvo a punto de darle en el rostro, pero inclinó su cabeza rápidamente y pudo evitarlo, ya sabiendo la dirección de donde había salido le tocó a él lanzar una telaraña mientras esquivaba una bola de fuego.

—¿Qué tienes? ¿Visión infrarroja?—dijo intentando adivinar y lanzando más telaraña.

Su sentido volvió a activarse, esquivó, pero en ese mismo instante volvió a sentir la punzada recorriendo todo su cuerpo. El aturdimiento duró el tiempo suficiente para recibir un rayo de hielo que lo dejó tirado en el suelo.

—SpiderKid, se acabaron los juegos.—escuchó la voz enfurecida de su hermana.

Y con un solo movimiento de los tentáculos que hizo la pequeña Lisa todo el polvo que se había juntado comenzó a despejarse hasta que la claridad volvió al lugar.

Aun con la poca luz Lincoln notó que el panorama era desolador, todos los Defensores se encontraban colgando desde los tentáculos, tanto Jessica como Daredevil y la Gata se encontraban intentando librarse del agarre mecánico, mientras que él estaba ahí justo al lado del inconsciente arquero y un Smythe totalmente apagado.

Su cuerpo le exigía escapar, parecía estar a punto de reventar, pero tenía que permanecer firme, no podía permitir que Lisa se saliera con la suya, así que tomó posición de pelea preparado para lo que sea que su hermana trajese cuando para su sorpresa ella simplemente se cruzó de brazos.

—¡No nos rendiremos! ¡No me importa si muero aquí! ¡Tu devolverás la energía a la ciudad y liberarás a todos de ese enfermizo control mental!

—¿Todos?—dijo Lisa chasqueando la lengua—¿Tú crees que arriba pelearon contra todos?

—¿Qué?

Desde todos los pasillos que conectaban aquella cripta comenzaron a salir brillos de morado que se acercaban lentamente a su dirección en el epicentro. Si arriba había peleado contra dos docenas de personas, ahí parecía que debía haber al menos otros cincuenta o sesenta, no solo los matones de Kingpin y la Comadreja, había también ciudadanos o gente con ropas de Amazon del establecimiento de al lado, incluso por ahí había niños y policías.

—¿Lisa? ¿T-tú hiciste est-to?—dijo con una brisa fría recorriendo su interior.

Pero no encontró respuesta de su hermana, solo esa tétrica sonrisa confiada, —como si todo esto fuera solo parte de sus retorcidos planes.

—¡Basta!—se escuchó la voz robótica del Rhyno quien se levantó y lanzó un grito de guerra—¡Tu pequeña escoria! ¿Te atreviste a controlarme?

Lisa ni siquiera se dignó a mirarlo:

—Mátenlos a todos.—dijo la chica con simpleza dando media vuelta.

Fue en ese momento que una flecha cruzó en el aire para intentar golpear a la chica, siendo detenida por el único tentáculo que seguía siendo útil, el eléctrico. La chica volteó de nuevo molesta y vio desde el suelo como el Arquero Asesino seguía recostado habiéndosela lanzado desde el suelo y con la fuerza de su mano.

—Siempre le dije a la Comadreja que me dabas mala espina…—confesó el Arquero finalmente poniéndose de pie y mostrando una sonrisa llena de moretones.

Suspiró molesta, de alguna manera el niño iba a ser capaz de darle un segundo round gracias a esos dos estorbos, pero solo por la satisfacción de que viera como todos sus esfuerzos eran inútiles se quedó quieta con los brazos cruzados y una sonrisa cínica en su rostro.

"We would shout and swim about: The coral that lies beneath the waves"

En la sala de control Peter seguía descifrando los códigos cuando repentinamente escucharon como la perilla de la puerta comenzaba a girar. Sintieron como si sus corazones estuvieran a punto de parar.

—¿Lisa? ¿Luna?—escucharon una voz femenina que Peter reconoció como la de Martha Connors.

Era alguien que conocía y que había llegado a generar aprecio y admiración, ahora convertida en una amenaza de la cual debía ocultarse. La mujer empujó la puerta para abrirla, encontrando que estaba atascada por el bloqueo con el escritorio que habían puesto antes.

—¡Abran la puerta!—gritó molesta la doctora Connors causando que Peter teclease con más fuerza y rapidez, no servía de nada puesto que solo tenía identificadas las letras a, o, m, c y también la p. No había forma de encontrar los archivos con tanta codificación, pero no le quedaba otra alternativa. Mientras escuchaba como la puerta recibía una descarga eléctrica hizo de memoria un ejercicio para contar silabas en una oración.

—Oráculo date prisa…—dijo Leni viendo como la puerta fue medio abierta.

—¡¿Quiénes son ustedes?!—escuchó el grito estridente mientras Electro empujaba con todas sus fuerzas.

—En eso estoy once de corazones.—dijo Peter sin despegar ni un momento la vista del monitor—Creo que lo tengo… Necesito solo un minuto más…

—¡No tenemos un minuto!—gritó Leni a la vez que Electro con un rayo terminaba de empujar la puerta y el escritorio.

—No volveré a repetirlo, ¿Quiénes son ustedes?—dijo antes de que su rostro fuera cubierto por una máscara de electricidad con forma de estrella.

—S-s-su reino d-d-de terror…—decía Leni temblando de pies a cabeza y Peter seguía sin voltear, rezando internamente para no morir de una descarga eléctrica.

—Ohhh, ¿Oráculo? ¿Leni?—dijo provocando que durante un segundo Peter volteara a verla, solo para que su corazón latiera más rápido y volver a estar enfrascado en su proceso—Sí, Luna nos contó sobre todos ustedes y en este momento no puedo permitir que paren con el sistema de la doctora Loud o mi esposo nunca volverá a ser normal.

Apuntó con una de sus manos directamente a Peter quien seguía ignorándola deliberadamente, si iba a morir no planeaba hacerlo sin haber hecho todo lo que podía.

—Sé que no tienen poderes, si reciben una descarga de mi morirán, apártense del computador.—dijo con autoridad provocando que su voz finalmente se distorsionara.

—¡No!—gritó Leni apuntando con un lazo de tela rojiza—¡No van a lastimar a nadie más!

Pero la doctora Connors no los vio moverse así que comenzó a contar:

—Uno…

El corazón de Peter latía al máximo, cuatro de los Defensores no habían podido triunfar contra ella, ni él ni Leni iban a frenarla.

—Dos…

Aunque Leni no vio directamente la masacre que provocó Electro sabía perfectamente que ella no tenía nada que hacer, sin embargo, eso en lugar de inmovilizarla la hizo dar un paso adelante para interponerse entre Electro y Peter apuntando con su lazo directamente a Electro, como si eso amenazara.

—Tres.—dijo simplemente antes de cerrar los ojos y lanzar un disparo que lastimara a ambos.

Contó un par de segundos esperando escuchar los dos cuerpos cayendo al suelo, pero para su sorpresa su rayo no dejó de vibrar. Al abrir los ojos pudo notar que Leni había movido en círculos su lazo y que esta tela había recibido el impacto eléctrico desviando su ataque hasta unos metros frente a ella.

—¿De qué está hecha esa tela?—dijo Electro molesta elevándose en el aire.

—¡No te lo diré porque ni yo lo recuerdo!—dijo Leni mostrando más valentía ahora que veía lo que pasaba.

Peter sabía perfectamente lo que pasaba, la tela del traje de Matt era resistente a la electricidad y la desviaba en lugar de conducirla. Estaba tan cerca de terminar con todo cuando escuchó que Electro lanzó un nuevo ataque y Leni giró su listón provocando que el rayo de energía saliera disparado en todas direcciones contrario a donde apuntaba Leni. La pantalla de su computadora comenzó a parpadear y sabía que si se apagaba no iba a poder jaquear la de Lisa. Sin más remedio volteó directamente a una Electro que lanzaba un rayo de energía con una mano mientras con la otra se mantenía flotando, inalcanzable para que ellos le dieran un golpe.

Pero lo que no esperó la mujer fue que Peter le lanzó unas telarañas directamente a su rostro, provocando que su ataque se detuviera de golpe. Leni dejó de agitar el lazo que tenía viendo que estaba chamuscado y prácticamente inutilizado, mientras que Electro se quitaba las telarañas con facilidad.

—¡Mocosos malcriados!—generó una bola de energía Electro lista para atacarlos de manera directa cuando su Electricidad comenzó a desaparecer de sus manos—¿Qué?

—¿Qué hiciste Oráculo?—dijo incrédula Leni.

—No he hecho nada.—dijo Peter sin entender antes de voltear a ver que alrededor de la sala se estaban formando montículos de arena—Por favor que sea Megan…—susurró esperanzado—Por favor que sea…

—¡Consideren esto como mi carta de renuncia!—escuchó la voz del hombre que más odiaba.

Durante varios segundos Peter se quedó paralizado claramente el Hombre de Arena estaba atacando a Electro, lo que les estaba dando ventaja, pero al mismo tiempo estaba luchando con sus ganas de matar a ese imbécil.

—¡Oráculo!—le dio una cacheta Leni al ver como este levantaba su lanzatelarañas.

—Él… Mató… a…—decía entre lágrimas y con el brazo temblando.

—Primero lo primero.—le dijo Leni sonriendo, a pesar de todo lo que estaban viviendo ella quería mantenerse fuerte con una sonrisa en su rostro.

De cierta manera le recordó a como Lincoln jamás se daba por vencido aunque estuviera contra las cuerdas y pudo ver donde estaban los valores familiares de los Loud. Bajó su brazo no sin que sus dedos temblaran dubitativos sobre si disparar o no.

En la parte superior Electro se encontraba rodeada de partículas de arena que estaban aislándola del cable corriente que permitía el paso de la electricidad a su traje, era como estarse asfixiando en un ambiente sin oxígeno.

—¡Marcus idiota!—gritó molesta viendo como descendía porque cada vez tenía menos energía eléctrica.

—Lo aprendí de mi hija.—dijo el Hombre de Arena provocando que su cara se formase entre una pared del torbellino de arena—¡No sé quiénes sean ustedes pero detengan esta locura!

Peter estuvo a punto de gritar una grosería, pero continuó con el proceso gracias a que Leni lo tomó del hombro para relajarlo, ella no sabía lo que pasaba al chico, solo lo veía extremadamente molesto.

—Y si anulo la orden de liberación del litio debería… BOOM.—dijo el chico emocionado viendo por medio de las cámaras como varias personas caían al suelo rendidas y con liquido morado saliendo de sus cascos.

—¿Lo lograste?—preguntó Leni conmovida.

Pero fue entonces que escucharon el estallido de rabia de Electro quien utilizó toda la energía que tenía de reserva para destruir la barrera de Marcus y hacer que el Hombre de Arena se dispersara por toda la habitación.

—Ustedes dos…—dijo la mujer completamente molesta, ni siquiera tenía la máscara eléctrica de tanta energía que había usado—¡Si algo le pasa a Curt no me importa quienes sean los mataré!

—Mátanos si quieres, ya todos están libres del control mental y el resto de funciones de la base seguirán cayendo.—dijo Peter apuntando con su lanzatelaraña.

—¿Aún no cae la red?—dijo Electro sonriendo para entonces lanzar un disparo a la laptop de Peter Parker chamuscándola—Solo para asegurarme que no sigas con el proceso.

Dicho esto, dio media vuelta sabiendo que no tenía tiempo que perder, sino se daba prisa el sistema iba a caer y Curt Connors se iba a quedar como un mutante Lagarto el resto de su vida.

Tanto Peter como Leni se quedaron viendo sin entender del todo qué pasaba:

—¿Hemos ganado?—dijo Leni incrédula—¿De verdad?

—Sí, lo lograron.—dijo desde el suelo el Hombre de Arena mientras se estaba volviendo a formar—Pero les recomiendo correr, la doctora Octopus los matará.

—¡No me iré sin mi familia! ¡Las vi por el sistema de cámaras!—dijo Leni dando dos pasos hacia el hombre de arena.

Durante un segundo Marcus la vio de arriba abajo luego lanzó una risotada ligera y buscó en una bata:

—Ustedes destrozaron estas instalaciones, me liberaron, lo mínimo que les debo es esto, pero si ves a Lana, dile que lo hice para protegerla, al fondo del pasillo a la izquierda están las Loud, la chica de hielo a la derecha.—dijo cerrando los ojos y desapareciendo por una rendija.

—Hijo de…—iba a decir Peter aun con lágrimas en los ojos—Solo… Vamos por tu familia Once de Corazones.

Habían triunfado, el Oráculo, la Once de Corazones y el Hombre de Arena habían desmantelado las instalaciones de la doctora Octopus.

"Oh what joy for every girl and boy."

Pero momentos antes de esa increíble hazaña se encontraba Lincoln junto a dos criminales bajo sus estándares listos para pelear contra la gente controlada mentalmente.

—Rhyno… Por favor no lastimes a estas personas, no saben lo que…—iba a pedir SpiderKid, pero era demasiado tarde la armadura ya estaba corriendo de un lado a otro acelerado por sus cohetes y con varias personas subiéndose encima de él para buscar puntos débiles—Okey, Hawk solo no mates…Dale directo en la cajita metálica del cuello.

—Le quitas la diversión a todo.—dijo el Arquero rodando los ojos—Pero de acuerdo, hagámoslo araña.

Rápidamente se intentaron tirar encima de ambos dos matones trajeados, estos debían ser definitivamente de Oscorp, se alejaron el uno del otro saltando en distintas direcciones, SpiderKid por su parte esquivó un ataque de una mujer que quería partirlo en dos con una cuchilla, lanzó una bomba telaraña en medio de un montón de matones que estaban sacando armas de fuego y luego se colgó de una telaraña en el techo y cual Tarzán con sus dos piernas delante pateó a toda la gente con casco morado.

El Arquero en cambio comenzó a apuntar en todas direcciones satisfecho que su plan diera frutos, sabía que podía confiar en las habilidades de sus compañeros, tomó de su carcaj tres flechas y comenzó a apuntar directamente a los cuellos de tres personas de espaldas que rápidamente comenzaron a brotar liquido morado. Contó con sus dedos un aproximado al número total de flechas que tenía y con cuidado tomó una que tenía el suficiente filo para romper metal para clavarla en la parte trasera del casco de otra víctima del control mental.

Fue entonces que Hawk sintió el movimiento de un rayo eléctrico a punto golpearlo, notó como este provenía de un tentáculo metálico que cruzaba a toda velocidad la habitación. El hombre dejó la flecha cuerpo a cuerpo y tomó otra de su carcaj, está siendo una de hielo, con la cual apuntó y disparó en una fracción de segundo, dando justo en el blanco, pero el tentáculo no detuvo su andada, sino que continuo hasta que el brazo metálico congelado lo golpeó en el estómago.

—Truco sucio…—se quejó el Arquero llevando ambas manos a su estómago y luego dando una voltereta hacia atrás—¡Permíteme devolverte el favor!

Apuntó directamente a Lisa sin ningún escrúpulo, pensando que así iba a acabar con la pesadilla. SpiderKid pudo ver aquello por el rabillo del ojo, y fue sujetado por tres sujetos que le impidieron moverse durante unos segundos. El tiempo suficiente para que Hawk Arrow soltara su flecha y esta atravesara de un momento a otro toda la habitación hasta que llegó frente a Lisa y terminó dándole en uno de sus lentes de protección amarillo. La chica se los quitó por un momento, mostrando sus verdaderas pupilas y también todo el odio que tenía acumulado puesto que tiró sus lentes al suelo y apuntó con su brazo derecho al arquero.

El hombre estaba preparado para un ataque, pero nada pasó, solo la niña completamente quieta con su mano apuntando al frente, fue entonces que desde su espalda escuchó un sonido metálico fuerte. Antes de poder siquiera pensar en evadir fue golpeado por la armadura de Smythe y fue arrastrado hasta quedar cerca de Lisa.

—¿Qué?—dijo incrédulo—Eres solo una niña.

—Soy la mujer más lista de Nueva York.—lo contradijo la Doctora Octopus apuntando su brazo derecho a la boca del arquero—Cállate Larry.

Fue entonces que sintió como si su boca fuera envuelta por unas telarañas increíblemente finas que al intentar retirarlas solo provocaron que sus dedos quedaran enredados. Dejándolo inutilizado debido a que sus pies estaban debajo del armatoste que antes había sido Weasley.

—Terminemos con esto.—dijo a la vez caminaba sin ninguna expresión visible en su rostro hasta estar frente a frente con Rhyno.

El hombre en la armadura la vio y sonrió incrédulo:

—¡Tienes el valor para…!

Fue interrumpido debido a que con su puño izquierdo Lisa lo golpeó en una de las rodillas provocando que el armatoste se desequilibrase y cayese al suelo.

—¿Qué?—dijo el Rhyno incrédulo.

—Patético.—dijo Lisa antes de apuntar con su tentáculo eléctrico directamente a la cabina del Rhyno.

El hombre se abrazó a sus pies dentro del reducido espacio mientras las computadoras en frente suyo comenzaban a explotar por la sobrecarga eléctrica y veía rayos de energía yendo de uno a otro lado dentro del pequeño espacio.

Lisa no se detuvo hasta que las luces en el traje se apagaron completamente y solo para asegurarse de que el hombre quedase humillado tomó el cuerno con el cual amenazaba tanto a todo el mundo y con su puño izquierdo lo dobló como si fuera mantequilla, dejándolo desfigurado y con el recubrimiento metálico roto.

Lisa ni siquiera cambió la expresión de su rostro, caminó tranquilamente entre las oscuras lápidas y sus esclavos con cascos morados directamente hasta el punto donde SpiderKid se encontraba luchando contra diez de ellos al mismo tiempo. A su espalda los Defensores como el Diablo, la Gata y la Detective se encontraban atrapados entre sus garras, el arquero inmóvil debajo del cuerpo de Weasley y Rhyno completamente destruido. Lo único que quedaba era ese estúpido niño araña que de alguna manera había logrado evadirla por tanto tiempo.

Y cuál fue su sorpresa cuando notó que entre catorce de sus súbditos fueron suficientes para detener al niño que tanto había arruinado su vida, todos sus sirvientes estaban tomando al niño desde diferentes posiciones con la fuerza que podían mientras SpiderKid solo era capaz de mover su cabeza de uno a otro lado.

Estaban frente a frente después de toda la semana de tortura, Lincoln con todos los controlados mentalmente inhabilitándolo y Lisa jugueteando con su tentáculo:

—Te crees tan bueno y noble yendo por ahí saltando de un lado a otro con tu patético disfraz y tus estúpidas telarañas.—dijo para darle una descarga eléctrica de golpe provocando que el chico gritase—Ni siquiera te das cuenta de las victimas que dejas detrás…

—¡Detén todo esto!—dijo Lincoln intentando liberarse pero recibiendo solo otra descarga eléctrica en su pecho expuesto que hizo que su carne comenzara a sacar humo.

—¿O qué? ¿Qué vas a hacer? ¿Golpearme?—dijo ella satisfecha tomando con el tentáculo el comienzo de la máscara—¿Es que acaso no sabes de ningún otro idioma? ¿Tan bajo de intelecto eres?

Lincoln notó que ella no se había detenido con ningún otro, simplemente los había derrumbado o atrapado, pero ahí estaba dándole a él unos segundos más, sintió su corazón acelerándose antes de que una nueva ola de electricidad atravesase su cuello y lo hiciera gritar del dolor.

—No entiendo como mi hermano es capaz de admirarte e imitarte, no eres más que basura.—dijo la chica mirándolo detenidamente—Te has interpuesto en cada paso que he dado, uniste a todos estos mentecatos con tal de no pelear tu solo e hiciste que varios de ellos se sacrificasen para que tu pudieras escapar, en lugar de afrontar las consecuencias de tus acciones.

—¿Mis acciones?—dijo ya ofendido—¡No te he hecho nada! ¡Yo he ayudado a la familia Loud!

—¡NO MIENTAS!—dijo molesta Lisa dándole un puñetazo con el puño izquierdo en sus piernas sintiendo como sus rodillas casi reventaban—¿Acaso nos ayudaste cuando arrestaste a nuestro papá?

—Él había…

—¿Cuándo dejaste que mi hermana Lana fuera traumatizada por un monstruo de arena?

—Yo no lo…

—¿O evitaste que las parejas de mis hermanas mayores murieran JUSTO cuando tu fingías ser un héroe y solo te la pasabas golpeando tarados?—dijo mientras le lanzaba nuevas descargas eléctricas para que ya no hablase—No has ayudado a la familia Loud, solo la has destrozado, cada vez que mi familia se cruza en tu camino de violencia y muerte termina en tragedia. Al principio lo acepté como daños colaterales, pero luego tu maldita fijación por siempre estar ahí, de siempre dejar que todo saliera mal antes de actuar.

—Yo nunca…

—¡CALLA!—le ordenó volviendo a disparar otro rayo eléctrico en el traje de Lincoln, su piel estaba de un color negruzco de la quemadura—Te di muchas oportunidades para que te apartaras de mi camino, cuando tu mueras solo volveré a controlar a todos estos inútiles y tus Defensores defenderán por primera vez una causa de verdad, cuando yo tome el control de la fortuna de Norman Osborn y Wilson Fisk, ellos van a servirme por el resto de sus patéticas existencias, lástima que no estarás aquí para verlo.

En ese exacto momento muchas cosas pasaron a la vez, primero el tentáculo de Lisa removió rápidamente la máscara de SpiderKid, pero antes de mostrar ningún rostro las luces se apagaron, quedando de iluminación solo las luces moradas de los cascos, los cuales comenzaron a temblar y gritar.

Los gritos resonaban por el eco de la cripta como almas en pena volviendo a sus cuerpos de los cuales fueron arrebatados y cayendo al suelo al unísono mientras el brillo morado desaparecía de la sala dejando el lugar completamente a oscuras. Cuando Lisa utilizó la electricidad de su tentáculo para alumbrar una telaraña surgió de las sombras y tomó la máscara para arrastrarla a una esquina.

Lanzó un rayo de energía para liquidar a ese estúpido niño con suerte, pero solo pudo ver una sombra que evadía en la oscuridad sus ataques a la vez que llevaba ambas manos a su cabeza. Cuando finalmente Lisa se molestó y las luces rojas de emergencia se encendieron el niño estaba nuevamente frente a ella y con la máscara puesta.

—Parece que no eres tan lista después de todo.—dijo SpiderKid contento, sabiendo que aquello era obra de Peter, aunque en el fondo diciendo que iba a matarlo si se enteraba que el chico había esperado a apagar las luces hasta que su secreto fuera revelado.

La Doctora Octopus se había hartado de tanta insubordinación, tiró al suelo a todos los Defensores que quedaban y con su tentáculo de tierra generó una cárcel de piedras la cual empujó con todas sus fuerzas hasta el fondo, lo mismo hizo con la armadura de Rhyno y Weasley con el Arquero. Todos tragados por la tierra en medio de las luces rojas.

—¡Nadie más te va a ayudar! ¡Somos tú y yo!—gritó ya fuera de sus casillas—¡Hoy vas a morir! ¡¿Me oyes?!

La luz rojiza iluminaba una mitad de su rostro, mientras que la otra mitad estaba completamente sumergida en la oscuridad, Lisa levantó sus cuatro tentáculos y sus puños a la vez que apretaba los dientes. Lincoln simplemente se puso en pose de pelea, listo para terminar de una vez por todas con esa farsa.

"Knowing they're happy and they're safe. (Happy and the're safe)"

Los dos llegaron hasta donde el Hombre de Arena les había dicho y aunque Peter continuaba enojado hizo su mayor esfuerzo para rebuscar entre las llaves algún rastro que pareciera a la cerradura cuando las luces finalmente se apagaron, no quedaba tiempo, Peter en pánico dejó caer las llaves y subió ambas manos a su cabeza.

A sabiendas que el chico estaba lleno de estrés Leni tomó las llaves y entonces comenzó a tocar el orificio de cerradura con una mano mientras con la otra sentía las formas de la llave. Cerró los ojos para mayor concentración, se imaginó por un momento como el propio Matt hacía esas cosas y antes de darse cuenta notó una llave que terminaba en forma circular, igual que el agujero.

La separó del resto y la insertó hasta que escuchó el clic de la cerradura encajando, giró la llave al mismo tiempo que Peter Parker se hacía a un lado sorprendido porque Leni Loud haya podido resolver aquello. Pero al abrir la puerta no escucharon absolutamente nada hasta que las luces rojas se activaron por toda la base, provocando que vieran como todas las hermanas Loud estaban abrazando a la madre en una cama al otro lado de la puerta.

Las únicas que estaban levantadas y listas para el ataque eran Lori y Lynn quienes mostraban sus almohadas como escudos, listas para lanzarse al ataque:

—Hola…—dijo Leni con un nudo en la garganta.

—¿Leni?—se detuvo a medio ataque Lori deteniendo a su hermana Lynn tomándola de la cabeza—¿Leni Loud?

—¿Quién más iba a salvarlas?—dijo ella haciendo el símbolo de amor y paz y llevar la mano a su frente a la vez que abría las piernas y se mostraba en una pose heroica.

Todas las hermanas voltearon rápidamente a ver al chico que estaba acompañando a Leni.

—Es verdad.—dijo Peter subiendo sus hombros como quien no quiere la cosa para hacer sentir bien a la chica mientras se acomodaba más para ocultar su identidad—Yo las dejaré, tengo que detener a otros criminales, Once de Corazones vigílalas y protégelas, confío en ti, nos veremos del otro lado.—dijo haciendo un saludo militar y al ver que Leni no le respondió comenzó a sudar nervioso y se retiró corriendo.

—¿Tu nos salvaste?—dijo Lola totalmente incrédula—¿Leni?

—Ha sido una semana muy loca…—dijo Leni ruborizada provocando que su piel y las luces del techo combinaran—También encontré a Lincoln…

—¿Qué?—en ese momento Luan saltó desde la cama donde había estado con su mamá completamente atónita—¿Te ayudo Lisa? ¿Luna?

—No… De hecho… Tenemos que hablar de eso, pero primero, vámonos.—dijo ella cerrando los ojos—Espera, Marcus dijo algo acerca de la habitación de al lado.

—¡No Leni!—gritaron todas mientras ella las ignoraba y volvía a repetir el procedimiento de abrir con la llave dependiendo del agujero, esta vez más rápido.

Al abrir la puerta pudo notar un frío intenso recorriendo su cuerpo. En el suelo había dos guardias con cascos derrumbados, además de dos hombres encadenados de sus muñecas y dos personas magulladas completamente derrumbadas en el suelo.

—Creo que me equivoque de habitación…—dijo antes de notar como al fondo de la habitación encontró finalmente lo que le había dicho Marcus.

Había dos figuras geométricas con forma de ataúd, una completamente cubierta y sellada, con solo una pequeña ventana donde se podía ver unos mechones de cabello rubio con algo de azul. El otro era un ataúd completamente cristalino con el cuerpo de su hermana Luna Loud almacenada en un líquido especial que parecía estarla curando ya que en su corazón se había formad unas montañas de hielo.

El resto de sus hermanas no tardó en entrar a la habitación, viendo horrorizadas aquel lugar, casi como si hubieran preferido quedarse encerradas.

—¿Señor McBride? ¿Señor Osborn?—reconoció rápidamente Lori a dos de los sujetos en la habitación, pero no obtuvo respuesta.

—Mi hija… ¿Qué haremos?—preguntó la señora Loud buscando alguien que pudiera mantenerse fuerte y viendo a Leni caminando con seguridad al tanque de Luna.

Lo que más le sorprendía a Leni no era que Luna estuviera herida, sino que ella específicamente sabía que Luna se había buscado esto con tal de matar a SpiderKid, su propio hermano. Dio media vuelta, cerró la puerta con seguro y tomó uno de los instrumentos que parecían de tortura, preparada para enfrentar a todo aquel que cruzase la puerta, el resto de sus hermanas parecieron verla incrédulas.

—Si alguien que no sea policía cruza esa puerta se las verá conmigo.—dijo lista para luchar, no había llegado tan lejos para dejar a su hermana Luna atrás, por más que la odiase.

Rápidamente Leni, Lynn y hasta su hermana Lola se acercaron a tomar un arma de las repartidas en el suelo, algunas de estas aun tenían sangre de las heridas que tenían todos los presentes en la sala.

—Mamá, Luan, ayuden a esta… Gente.—dijo Leni no queriendo involucrar más a su familia—Los torturaron…

—Como tu digas, hija.—dijo la señora Loud con solemnidad mostrando genuino alivio por primera vez en toda la semana.

Todas seguían impactadas, pero confiaban planamente en Leni que había llegado hasta ellas para rescatarlas.

"We would be so happy YOU and ME"

El lugar completamente lleno de luces rojizas era el último lugar donde Lincoln hubiera esperado tener que enfrentar a su hermana, rodeado de cuerpos de personas que habían sido controladas mentalmente por la niña, como si fueran cadáveres tirados después de que una cámara de gas hiciera su trabajo. Pero ellos seguían vivos, debían seguirlo.

Esta vez tenía todos los tentáculos de Lisa en contra, además de sus puños con esos guantes modificadores, era como pelear a seis villanos al mismo tiempo, algo que definitivamente sería imposible para él.

Lo primero que esquivó fue un rayo de electricidad que intentó volver a darle en el pecho dando un salto al techo y comenzando a raptar por las paredes, un nuevo ataque de fuego se acercó a toda velocidad al chico al mismo tiempo que este se tiraba al suelo. Sintió como si una punzada lo atacase directamente en los pies así que apuntó con ambas telarañas a un poste que sostenía el lugar y se impulsó evitando por poco ser atrapado por la tierra. Iba acercándose mientras una ráfaga de escarcha pretendía congelarlo en su trayectoria, pero Lincoln aceleró su columpiada y llegó a la viga con precisión justo cuando una ráfaga de fuego llegó a su misma posición.

Viendo que en la parte de arriba su hermana ya había lanzado un rayo eléctrico prediciendo su trayectoria, este cayó al suelo y apuntó con su telaraña a los pies de Lisa para estirar de un solo empujón a su hermana menor y hacerla rodar en el suelo.

La chica por primera vez en toda la noche había recibido un golpe y era por ningún otro que esa patética excusa de niño que intentaba detenerla. Aún más molesta que antes atacó con todos sus tentáculos a la vez lanzando hielo, fuego y electricidad donde estaba SpiderKid, intentando que piedras salieran de las paredes para golpearlo. Pero el chico simplemente daba volteretas, se clavaba al techo y a las paredes como si supiese de antemano sus movimientos.

Notó que SpiderKid le lanzó unas telarañas en ese pequeño instante que se detuvo a analizar la situación por lo que Lisa ya sin importarle las limitantes de sus tentáculos generó una pared de tierra que la cubrió de recibir el ataque. El niño araña se detuvo frente a ella y volvió a lanzar varias telarañas, todas siendo bloqueadas por murallas de piedra que una vez recibían el impacto se derrumbaban sobre su propio peso.

Dos manos de tierra intentaron aplastarlo desde su posición, pero de un salto hacia Lisa pudo evadir el golpe, lo cual lo puso en rango de un ataque encadenado con el tentáculo de fuego. Parte de su máscara recibió la quemadura aun cuando evadió el golpe, debido a que su sentido arácnido no era tan rápido. Intentó darle una patada a Lisa con su máscara aun incendiada, pero solo logró que la chica lo tomara con su mano izquierda del tobillo e intentase aplastarlo para romperlo.

Lincoln soportó el dolor durante un momento antes de apuntar directamente a los lentes de su hermana y cubrir su visión con telarañas, rápidamente el tentáculo de hielo y el eléctrico lo tomaron de sus manos y comenzaron a lanzar chorros de energía a quemarropa.

El grito de SpiderKid fue tal que las luces rojas y el montón de cadáveres junto al grito desesperado de dolor era como ver la caverna al infierno, al menos para el joven Peter Parker quien vio aquella clara derrota horrorizado. En menos de un minuto había pasado de estar con la familia Loud a ver como su amigo era torturado por su propia hermana.

Veía todo desde el pasillo que daba la entrada al refugio de Lisa, y miró en sus bolsillos, solo tenía una bomba telaraña, mientras Lincoln gritaba por piedad a un ente que definitivamente estaba gozando demasiado su sufrimiento. Quitó el seguro de la granada y la lanzó directamente a los pies de Lisa, la chica solo reaccionó volteando abajo antes de que chorros de telaraña fueran lanzados en todas direcciones y sus tentáculos quedaran pegados unos con otros formando una combinación de tentáculos de fuego y hielo, mientras que el otro par era de electricidad y tierra. Provocando que básicamente si usaba ataques a distancia el par del otro tentáculo quedara inutilizado.

La Doctora Octopus se quedó perpleja mirando de uno a otro lado por un responsable, pero no tuvo tiempo puesto que un puñetazo de SpiderKid llegó por la espalda, el chico había intentado destruir su mecanismo de los tentáculos, logrando solo hacerla volar por los aires. Lisa cayó sobre varios cuerpos de las personas que antes había controlado mentalmente y apretó los dientes, sintió algo recorriendo su labio, al saborearlo notó el sabor a la sangre.

Aquello era suficiente, no le importaba nada, ese niño estaba ¡MUERTO!

Sus tentáculos comenzaron a golpear violentamente de uno a otro lado para atacar a SpiderKid con golpes físicos, el niño se limitó al techo.

—¡VEN AQUÍ!—gritó Lisa apuntando con su mano derecha y lanzando una fina telaraña que se pegó al pecho del chico y la cual estiró con todas sus fuerzas.

SpiderKid sintió el estirón como un golpe y antes de poder recomponerse tuvo que esquivar el ataque del par de tentáculos que intentaron aplastar su cabeza, una nueva telaraña fina intentó pegarse en su traje, pero estaba harto, era todo o nada. Dio un giro en el suelo y comenzó a correr directamente en la dirección de la Doctora Octopus y dio un salto con su pie izquierdo de frente lanzando un grito de guerra. Lisa también corrió en la dirección del niño, cegada por la furia y utilizó su pierna izquierda en frente hasta que ambos chocaron en el aire, durante un segundo las luces rojas parpadearon porque ambos tenían impulso hasta que finalmente salieron volando, alejándose el uno de la otra por una onda expansiva.

SpiderKid terminó rodando por el suelo repleto de piedras y guijarros hasta terminar en una pared donde al azotarla con su peso una calavera humana terminó cayendo enfrente de él. Por el otro lado la Doctora Octopus terminó rodando en el suelo hasta llegar a sus anteriores súbditos y terminar en medio de la marea.

—I-i-imposible…—dijo entre jadeos la Doctora Octopus—T-t-tu eres solo un niño…

—P-p-para con est-tas ton-n-terías…—le exigió SpiderKid mientras llevaba una mano a sus costillas que parecían estar a punto de volver a abrirse—¡Esta no eres tú!

—¡No me conoces de nada!

Ambos comenzaron a ponerse en pie listos para continuar con la pesadilla, llenos de coraje por ser la antítesis el uno del otro. Mientras que Lincoln protegía a los demás por todas las tragedias que había pasado, Lisa quería vengarse de todos aquellos que le hicieron daño. Pero al mismo tiempo mientras que la Doctora Octopus quería tener el control de la ciudad para finalmente evitar más personas lastimadas ese inútil de SpiderKid solo buscaba mantener todo de la misma manera como todo había sido desde antes.

—Te conozco, sé que estás asustada, que detestas no tener el control de la situación y que de alguna manera crees que este retorcido plan es para un bien mayor, pero no estás viendo a todos los que has lastimado…—dijo SpiderKid finalmente poniéndose en pie.

—¿Y eso qué importa?—dijo Lisa también recuperándose con un ojo entrecerrado—Lo hago para que haya paz, para eliminar del poder no solo a las cabezas del crimen, sino también a sus esclavos.—dijo ella con los dientes entrecerrados—Lo que tú haces es inútil sino hay un cambio en el sistema, idiota…

—Tus métodos son lo que te transformaron en un monstruo…—dijo SpiderKid apuntando su lanzatelaraña, pero cayendo al suelo agotado.

—No un monstruo cualquiera, sino la que va a detener toda esta locura que tu eres lo suficientemente débil como para ni siquiera intentarlo…

También terminó cayendo al suelo, justo cuando las puertas de la cripta volvieron a ser abiertas, generando que la luz volviera a inundar la habitación llena de personas, provocando que las luces rojas se apagasen mientras unos policías armados hasta los dientes bajaban por las escaleras de piedra.

Sabiendo que todo se había acabado Lisa forzó sus tentáculos hasta que se liberaron de las telarañas y comenzaron a arrastrarla de vuelta al refugio. Ni siquiera se dio cuenta que el Oráculo estaba al lado suya a punto de lanzarle una telaraña, solo le importaba escapar en ese momento.

—¡Alto ahí!—gritó la policía alumbrando la habitación oscura con linternas y mostrando como unas patas robóticas arrastraban a una niña pequeña hacia una oscuridad más profunda, ya era imposible salvarla hasta para la ley.

Todas las linternas volvieron a enfocarse, esta vez en SpiderKid, quien tenía al lado suyo un chico con el rostro cubierto que atendía una herida en el suelo.

—¿Qué paso aquí?—dijo el Capitán Stacy sin entender al mismo tiempo que desde el suelo salieron varios pares de manos como si se tratase de una película de zombis.

—¡Ahhh!—gritaron varios oficiales retrocediendo antes de que esas manos terminaran de remover la tierra y mostraran el rostro del Arquero Asesino, provocando que más oficiales comenzaran a alejarse aterrados.

El único que tuvo el valor para acercarse fue Stacy quien le dio la mano y lo ayudó a salir del suelo. Para su sorpresa por todos lados de la cripta comenzaron a salir de debajo del suelo varios pares de manos.

—Así que estos son los famosos Defensores…—dijo Madison ayudando a una mujer treintañera—¿Alias Investigaciones?

—Hola Madison…—saludó desde debajo de la tierra la mujer haciendo un esfuerzo por respirar.

Al oficial Holiday le tocó desenterrar una armadura pesada, lo cual se sintió raro, no tenían ningún registro de este.

—Rhyno… Nos… Ayudó…—mintió SpiderKid ya con unas nuevas vendas puestas y no queriendo iniciar pelea—Oficiales, ayúdenlos, yo… Tengo que detener a la Doctora Octopus…

Hablaba entrecortado por las heridas, ya no pudiendo ni siquiera ver claramente por que tenía dolencias por todo el cuerpo y su presión sanguínea aumentaba.

—¿Estás loco SpiderKid? Con esas heridas tendrías que estar en un hospital.—se intentó acercar el oficial McBride quien tenía un escudo para defenderse de los ataques.

—Si no voy yo… entonces…—se detuvo antes de ver el pasillo donde estaba la puerta a la guarida de Lisa.

—Iremos junt…—iba a decir Oráculo antes de que Lincoln lo empujase al suelo y formase una barrera de telarañas entre él y el resto de las personas—¿SpiderKid?

—Estarás a salvo.—dijo el niño comenzando a correr sin dejar de tener una mano en su estómago.

Se alejó sin siquiera voltear atrás, bajó las escaleras metálicas y comenzó a correr en contra de los gritos de la policía, sus amigos Defensores e incluso los reclamos de Peter. Pero adentro de ese refugio se debía encontrar su familia, no iba a cometer el mismo error de entregar a Lisa a la policía, pero tampoco iba a dejar que escapase.

"No one there to tells us what to do"

Lisa llegó a su sala de operaciones, en la cual notó que hubo una pelea interna que destrozó todo el programa que tantos meses le había costado compilar. Todo su trabajo verdaderamente estaba arruinado, comenzó a teclear con todas sus fuerzas viendo como a policía iba a entrar de un momento a otro, pero al ver a la habitación de su familia se encontraba vacía, en cambio el lugar donde había dejado a los torturados junto a Luna y su novia se encontraba llena de sombras.

La chica corrió a toda velocidad viendo como a su lado pasaba Electro a punto de tomar el elevador que tenían como entrada principal directamente conectado a una de las bodegas de los almacenes que se encontraban al lado. Llevaba a rastras a un hombre rubio y desnudo que parecía estar entre un limbo de la vida y muerte.

—Martha…—iba a decir algo, pero solo encontró una mirada de odio mientras Electro levantaba su mano amenazadoramente.

—Aléjate de mí… De nosotros.—dijo ella tomando el elevador y apuntando siempre a Lisa para asegurarse que no hubiera trucos—Ahora tienes lo que querías…

A ella ni siquiera le importó, continuó andando por el pasillo, incluso cuando notó que Marcus se encontraba en aquel momento en su habitación vaciando con una aspiradora de arena a su hija, forzándola a entrar en un recipiente pequeño, ¿Qué importancia tenía aquello ahora?

Llegó al final del pasillo al mismo tiempo que SpiderKid terminaba de bajar las escaleras y entraba corriendo por el pasillo abriendo todas las puertas. Primero encontró una suerte de quirófano blanco lleno de diferentes tubos de precipitado con líquidos morados, celestes e incluso amarillo. La siguiente era la habitación de comunicaciones con varios monitores mostrando todas las habitaciones, en el centro parecía haber una mesa (ahora destrozada y quemada) donde había varios papeles incriminatorios. La siguiente habitación, parecía ser una especie de habitación de tortura con varias sillas y una cadena de producción de los cascos de control mental que parecía introducirlos por la fuerza en el huésped. Lleno de asco continuó a la siguiente habitación, donde encontró a la última persona que esperaba ver:

—¿SpiderKid?—vio al Hombre de Arena a la defensiva formando un mazo para golpear—Aléjate… Estos son asuntos familiares, jamás lo entenderías…

Tenía en aquel momento a una Megan aterrorizada siendo absorbida por una potente aspiradora que parecía tener el tanque al alcance de la mano del hombre que se hacía llamar a sí mismo padre.

—¡Auxilio! ¡SpiderKid!—suplicaba Megan luchando contra la succión, pero estaba indefensa detrás de un cristal blindado.

El chico iba a ayudar, pero fue en ese momento que escuchó otro grito proveniente de la siguiente habitación, y este lo reconoció, era el de Leni. Miró por un segundo a Sandman y Megan directamente para después voltear al fondo del pasillo.

—¡POR FAVOR!—pedía Megan por piedad, pero SpiderKid, sintiendo asco de sí mismo, decidió que en aquel momento lo único que importaba era su familia—¡NO! ¡NOOOOO!—gritaba Megan con lágrimas en los ojos mientras su padre seguía forzándola a entrar en el recipiente de metal reforzado.

—Nadie va a ayudarte.—dijo Marcus sonriendo ampliamente mientras veía al niño araña alejarse por el pasillo—Sé una niña buena y entra.

—¡NO! ¡POR FAVOR NO! ¡ALGUIEN! ¡QUIEN SEA!—lloraba, pero sus gritos fueron ignorados.

SpiderKid finalmente llegó a la habitación que se encontraba al final del corredor y abrió la puerta de golpe. Dentro se encontraba la figura de la Doctora Octopus ahorcando con sus tentáculos a su hermana mayor. ¿Cómo podía ir por ahí diciendo que quería defender a su familia cuando lo primero que hacía en la oscuridad de su cueva subterránea era ahorcar su hermana?

Con una telaraña la acercó a ellas y sus tentáculos, pudo sentir como varios de estos le intentaban dar golpes, pero se mantuvo firme con todas sus fuerzas restantes y le dio un puñetazo en el estómago a la Doctora Octopus para que parase.

La niña vomitó un chorro de sangre que cayó directamente en las manos de SpiderKid, el cual levantó su puño para golpearla nuevamente, ya sin siquiera importarle nada, ella no era su hermana, era un monstruo.

—¡SPIDERKID!—escuchó el grito de Leni y todas sus hermanas mientras se acervan para cubrir a la maltratada Lisa y recibir el golpe por ella.

Incluso Leni se encontraba frente a él aterrorizada, aun con las marcas en el cuello.

—Ella… Las… Estaba…—intentó justificarse.

—Eso no quita que sea nuestra hermana, ¡No la queremos muerta!—le gritó Lola desde el suelo.

—¡DAÑASTE A MI BEBÉ!—le reclamó Rita checando los signos vitales de Lisa.

—¡Deja en paz a mi hermana!—le gritó Lynn mientras abrazaba a Lisa.

—Yo… no…—iba a decir el chico, pero fue interrumpido.

—Ella estaba atacando a Leni, pero no la iba a matar, Lisa jamás…—dijo Lori viendo la clara confusión en la voz del chico—Es una niña… Por favor… Ya nos has hecho suficiente daño… Vete… Solo… Vete…—dijo antes de levantar sus brazos para protegerse de los golpes del chico, temblando.

—Yo…

Intentó levantar una de sus manos, pero al verlas notó que tenía aun restos de la sangre de Lisa del puñetazo que le había dado. Cerró sus puños apretándolos con fuerza, todo ese tiempo creyendo que su familia estaba siendo dividida por la mala suerte cuando la respuesta ahora estaba tan clara de carmesí en sus manos.

—Okey, okey…—dijo llevándose ambas manos a la cabeza y embarrando su máscara de sangre.

—SpiderKid…—escuchó la voz casi extinta de Leni quien parecía necesitar un hospital—Solo… Dilo…

Lincoln miró a los ojos a su hermana, luego a sus manos y finalmente a la masacrada Lisa Loud que dejó en el suelo… No importaba las atrocidades que haya cometido… Seguía siendo su hermana. De alguna manera sabía que quitarse la máscara era lo más valiente, lo que finalmente dejaría todo en claro, y Leni también lo sabía… Pero no así, no cuando todos lo odiaban a muerte.

Dio la espalda y volvió por el pasillo caminando lentamente provocando que Leni suspirara sorprendida e indignada, definitivamente confundida de lo que hacía su hermano.

Para cuando volvió a la habitación de Marcus tanto él como Megan y aquella aspiradora habían desaparecido.

Su descenso a la guarida de la doctora Octopus solo había traído tragedia. Buscó un asiento y esperó a que la policía entrase para rodearlo y esposarlo. Pero antes de que pudieran hacer nada se escucharon unos nuevos gritos desde la habitación donde estaban sus hermanas. Se levantó, empujó a varios policías y corrió por las paredes hasta llegar al punto. Ahí se encontraban todas sus hermanas en el suelo mientras que desde una pared humeante salía el Smythe que había sido enterrado en el suelo previamente, aún tenía un brillo morado en sus ojos, mostrando que fallaron en liberarlo y esta armadura tomó rápidamente los dos tanques criogénicos de la habitación al mismo tiempo que Lisa se aferraba a este con sus tentáculos y escapaban haciendo un agujero en la pared con unos cohetes propulsores del Smythe a toda velocidad.

—No…—dijo al mismo tiempo que la policía llegaba y veían la habitación con un agujero que llegaba hasta el nivel del suelo y con su culpable escapando lejos de ellos.

Iba a ser un largo interrogatorio, pero al mismo tiempo pudo ver por el agujero que habían hecho como la ciudad finalmente recuperaba la luz de la cual había sido retenida por tanto tiempo.

"I'd like to be, Under the Sea, In an Octopus' Garden with you"

Durante los siguientes dos días muchas cosas raras pasaron, toda la mañana del sábado se la pasó declarando sobre los eventos ocurridos en el cementerio, simplificados y sin detallar nada que tuviese que ver con su identidad. A su lado se encontraba un callado Oráculo quien se limitaba a asentir con la versión de SpiderKid debido a que los policías no lograron hacerlo hablar, y no le quitaron la máscara por respeto, todos los tan llamados Defensores eran héroes y habían ganado prestigió.

Se enteró que todo el mundo en redes sociales ya hablaba de ellos para la tarde, el Diablo de Hell's Ktichen, la detective de Alias Investigations, la Gata con el historial más limpio de robos de la ciudad, el Arquero Asesino redimido tras su serie de asesinatos el año pasado, el amigable vecino SpiderKid, su asombroso asistente Oráculo niño genio como pocos, la amable Once de Corazones y finalmente, pero no menos importante, el poderoso Rhyno, quien al haber ayudado a detener a la doctora Octopus, y para evitar más pelea, decidieron los héroes fingir que era de los buenos.

Aun recordaba como el hombre reía de lo lindo mientras Carol le amenazaba a que lo iban a meter a la cárcel al primer delito que supieran que él cometiera.

En ese mismo día Norman Osborn y Wilson Fisk hicieron una declaración televisada de sus camas de hospital, Lincoln la vio en una repetición el martes siguiente, pero en su mayor parte se resumía en que habían sido víctimas de secuestro de la Doctora Octopus por sus grandes fortunas, y a pesar de que se odiaban de muerte, nadie podía negar que eran genuinos actores, sobre todo Norman, quien parecía no estar ni mínimamente arrepentido.

Se enteró hasta bastante tiempo después sobre que Lisa torturo físicamente al doctor McBride, quitándole el dedo con el cual cargaba su anillo de boda, rompiendo el anillo en mil pedazos. Todo parecía pasar tan rápido que era como si una bruma lo consumiera. Para antes de finalizar el día, los Defensores fueron libres, la policía no presentó cargos a pesar de los daños en el cementerio y en los edificios de Osborn.

Llegaron a un edificio cercano y comenzaron a trepar por este para llegar hasta la cima, Leni y Peter recibieron ayuda de Lincoln, pero al llegar arriba, ninguno de ellos dio las gracias. Se juntaron en circulo y miraron unos a otros, esperanzados de tener algo que decir, pero solo reinaba el silencio.

—Bueno… Definitivamente juntos logramos algo que no hubiésemos podido por separado…—admitió el Arquero.

—Pero también nos derrotaron con mucha facilidad en múltiples ocasiones.—dijo Jessica como si fuera lo más natural—Casi muero como tres o cuatro veces…

—¿Solo tres o cuatro?—bromeó SpiderKid y varios en el circulo comenzaron a reír.

—¿Cuándo creen que dejen salir a mis hermanas?—preguntó Leni mientras rascaba un collarín que le habían puesto en la comisaría.

—No tienen nada en contra de ellas, fueron rehenes de la doctora Octopus.—dijo Jessica sabiamente—Unas cuantas horas más hasta que se den cuenta que todas las versiones coinciden.

Hubo una brisa que recorrió el aire de una renacida Nueva York, con la electricidad de vuelta y segura en todas las oficinas y casas.

—Tendríamos que juntarnos más seguido…—sugirió SpiderKid.

—¿Disculpa?—dijo sin entender Daredevil.

—Sí, tener una base, como los Vengadores….—comenzó a decir emocionado, pero todos se quedaron viendo unos a otros.

—SpiderKid… Esto fue algo de una vez, para salvar a la ciudad y eso.—dijo Jessica Jones decidida.

—Sí, nos dieron el perdón a nuestros crímenes pasados, pero es temporal antes de que nos vuelvan a perseguir.—dijo la Gata y el Arquero asintió.

—Además, yo trabajo solo.—confesó Daredevil.

—Y yo solo soy una chica de dieciséis.—dijo Leni antes de que todos asintieran—Además eso implicaría que tenemos que explicar por qué Rhyno no está con nosotros…

—Digamos que Kraven el cazador le cortó el cuerno.—dijo el Arquero provocando que todos menos Lincoln rieran.

—Entonces… ¿Después de hoy será de vuelta a la soledad?

—Es lo mejor para todos niño, tu protege Queens, el resto nos ocuparemos de nuestros trozos.—dijo satisfecho y mostrando un poco esa actitud de Matt Murdoc que perdía cada que se ponía la máscara.

Lincoln disfrutó de ese atardecer, mientras que la primera que se fue no era otra más que la Gata, afirmando algo sobre buscar una mansión mutante:

—Espera, ¿Estás hablando de la que está en Nueva Jersey?—preguntó el Arquero.

—Sí.—dijo la Gata—Pensé que no eras mutante.

—No… Pero tengo cuentas pendientes con un mutante llamado Scott…—dijo sonrojado el Arquero—Y tal vez quiera ver si llegó sano y salvo, además de claro, aprender cómo logras pasar desapercibida ante tantos robos.

Ambos se despidieron y salieron al mismo tiempo saltando desde el edificio, sujetándose de una sola cuerda y cabalgando por la ciudad, al ver que ya estaban lejos Lincoln se quitó la máscara, sorprendiendo a Jessica, pero al ver que nadie se impactó dedujo lo obvio.

—Ah, veo que ya lo confesaste.—dijo la mujer antes de girar los ojos en sus cuencas—Lincoln, no retiro lo que dije, eres muy valiente, pero enserio, quiero volver a mi vida, esto de héroes, trajes especiales, identidades secretas, no es lo mío.—confesó antes de voltear a ver a Daredevil y escanearlo de pies a cabeza—¿Eres ciego?

—Ehhh no.—dijo el hombre confundido.

—Mhhh, estoy perdiendo mi toque deductivo.—dijo la mujer decepcionada de sí misma—Suerte a todos.

Y de un salto bajó del edificio a toda velocidad, perdiéndose en el horizonte.

Estando así tanto Matt como Lincoln se sentaron al borde y vieron al horizonte, reflexionando sobre todo lo que había pasado.

—Niño, si yo hubiera tenido que hacer lo que tú has hecho a esta edad, no lo hubiera soportado, no dejes que tus tropiezos te definan.—dio un consejo Matt con el traje puesto—Si necesitas ayuda, sabes dónde encontrarme, ¡Eso también va para ustedes Leni, Peter!

Estrecharon manos y el diablo bajó del edificio utilizando las escaleras de emergencia, dejando solo a los tres niños.

Peter seguía callado, pero finalmente lanzó un largo suspiro:

—Le diré a todo el mundo la historia que te inventaste acerca de estar de refugiados en Central Park y que escapamos de tu fiesta para tomarle fotos a Daredevil porque pensamos que eso nos daría dinero, pero… No me vuelvas a hablar hasta que estés dispuesto a aceptar que estamos juntos en esto, no eres SpiderKid sin mi…—dijo molesto y con lágrimas en los ojos, dio media vuelta y entró al edificio para bajar por el elevador.

Lincoln solo miró al suelo antes de abrazar sus piernas y quedarse mirando el horizonte, por supuesto que le faltaba liquido en el lanzatelarañas, apenas tenía lo suficiente para veinte o cuarenta disparos si economizaba. Su hermana Leni se acercó y lo tocó del hombro, causando que él volteara a verla con los ojos aun fruncidos.

—Lincoln, ¿Por qué no dices la verdad a nuestras hermanas?—preguntó claramente confundida—Tenías la oportunidad perfecta…

—No, no era la oportunidad perfecta, Leni, ellas me ven como un monstruo… Y tal vez lo soy… Tal vez todo este tiempo es todo lo que he sido…—dijo finalmente ya no pudiendo contener las lágrimas—Yo… Yo lastime a Lisa, provoqué que Luna quedara congelada… Y no solo eso… Hice muchas cosas mal…

Hablaba con los dientes entrecerrados y los ojos repletos de lágrimas, Leni intentó abrazarlo, pero él la alejó, provocando que ella se le quedara mirando con una ceja muy levantada.

—Lo siento… Lo siento…—dijo mirando sus manos como preguntándose porqué esa reacción y luego limpiándose las lágrimas—¿Sabes qué es la peor parte? Que yo sí quise lastimar a Lisa… Lincoln jamás lo hubiera hecho.

—Lincoln…—iba a volver a hablar Leni.

—Te equivocaste, yo maté a Lincoln Loud… Y tal vez… Tal vez sea lo mejor que no siga fingiendo serlo.—las lágrimas estaban corriendo como caudales—No soy tu hermano… Soy solo… Un monstruo…

Leni estaba ya sin palabras, por un lado, no quería que su hermanito siguiera torturándose por esa ridícula creencia, pero por el otro, ella fue de las pocas que lo vieron completamente desatado cuando atacó a Lisa.

—Sabes que estás mal.—dijo Leni decidida dando media vuelta y dirigiéndose a la salida—Cuando estés listo ven a la estación de policía, tal vez todas odian a SpiderKid, pero las escuché llorar por ver a Lincoln Loud, ¿No les debes aunque sea ir a verlas?

El chico miró al horizonte y su lanzatelaraña escaso, por un lado, la libertad de ser un héroe, perder finalmente su identidad y dejarse consumir igual que la Escorpiona, por el otro, ponerse la máscara de Lincoln P. Loud y continuar viviendo entre una red compleja de mentiras. Cerró los ojos y tomó la mano de Leni:

—Les debo aunque sea que vuelvan a ver a Lincoln.—dijo el chico sonriendo de medio lado a la vez que su hermana hacía lo mismo.

Después de un cambio de ropa ambos fueron tomados de la mano hasta el elevador, el chico de nuevo con su chaqueta naranja y sonriendo de medio lado, aunque en el interior quería vomitar por esa fachada tan falsa que estaba mostrando, pero si su máscara de SpiderKid era eficiente al ocultar su identidad secreta, entonces su máscara de Lincoln Loud iba a ocultar el dolor que guardaba en su interior.

Y se iba a necesitar una fuerza de otro planeta para hacerle mostrar sus verdaderos colores, o eso era lo que pensó mientras bajaba por el elevador, listo para volver a mentir y manipular.

FIN SAGA 4

Notas—Otro capítulo largo, pero creo que cumple en el sentido araña, BADABUMTSSS okno, pero personalmente llevaba AÑOS queriendo escribir algunas de estas escenas, ha sido todo un honor y creo que de hecho la saga justificó bastante bien a los Defensores, lo cual me dio bastante miedo, porque el equipo tuvo diferentes formaciones a lo largo de solo 4 capitulos jajajaja. Por cierto, ¿Quién más se dio cuenta que Octopus Garden era por el cementerio? Jaja ay dios soy pésimo. Bueno, aún quedan sagas por desarrollar, este no es el fin… Aunque estamos cerca del final realmente solo quedan pocas sagas y aún hay tanto que contar, creo que la siguiente saga es una que todos van a amar sobre todo porque es la saga … V …

Epilogo

"In an Octopus' Garden with you"

—No puedo creer que ese estúpido niño araña haya podido contra mis brazos robóticos, ¿Cómo se atreve?—refunfuñaba Lisa mientras el Smythe continuaba atendiéndola en una sala oculta y lejos de la ciudad—Smythe, ¿Cuál es el estado de Luna y Sam?

—Estables, Luna parece estar mejorando.—escuchó la voz robótica de Weasley, al menos había tenido su victoria contra Osborn y Fisk.

—De acuerdo, ve a vigilarlas.—dijo Lisa molesta y acomodándose en la cama—Hijo de…

Revisó en diferentes páginas web hasta que consiguió el navegador Tor, después de entrar en una red privada y burlar un par de proxys accedió a los archivos de la policía, buscando la palabra Loud.

Pudo ver primero que nada su fotografía con alías Doctora Octopus, junto a un cartel de "Se busca" y una nada despreciable cifra de dinero. Pero eso no era lo importante, sino que la siguiente imagen era la de su padre con alías Buitre, su estado era "Escapó durante el Gran Apagón de Primavera".

Así era como la gente iba a recordar sus acciones, no como la valiente doctora Octopus detuvo el crimen organizado de la ciudad con una estratagema brillante, sino como el Gran y Aburrido Apagón de Primavera. Sonrió de medio lado, sintiendo como su labio partido por la pelea volvía a sacar algo de sangre.

—SpiderKid… Si tu patética estrategia primitiva de juntar gente fue lo suficientemente buena como para derrotarme, tal vez te subestime… Tal vez debí aprender más de ti antes de matarte.

Dijo mientras se relamía la sangre y una sonrisa se reflejaba solo en la mitad de su rostro, porque en la otra mitad se veía una sombra.

—Pero no cometeré el mismo error de contratar gente, no, no, no, esta vez solo personas de confianza.—dijo complacida mientras miraba el tanque de Luna a la distancia y la foto de su padre libre de la cárcel—Ja… Jajajaja… jajajaja…

Comenzó a reír como desquiciada mientras la sangre aún salía de su boca y Smythe tuvo que retenerla para evitar que se lastimase más, pero a Lisa eso no le importaba, tenía muy en claro que tarde o temprano SpiderKid iba a pagar las consecuencias.