Spectacular Lincoln Kid

SAGA V Venom — Veneno

Capítulo 23 Paint it Black (The Rolling Stones)

"I see a red door and I want it Painted Black"

—¿Puedes creerlo?—preguntó Gwen molesta mientras ignoraba completamente a Peter y Lincoln—Siguen peleados después de un mes.

—Estuvieron juntos en el Gran Apagón, tal vez simplemente se pelearon en un momento particularmente malo, recuerda que la familia de Lincoln… Bueno.—dijo Clyde mirando al suelo—Mi papá aún no se recupera y ellas estuvieron ahí encerradas más tiempo…

—Lo sé, lo sé.—dijo Gwen cerrando su casillero y volteando a ver por los pasillos de la escuela—Pero todo es tan… Diferente.—dijo para luego separarse de su amigo e ir directamente a la clase de gimnasia que compartía con Lincoln.

Una vez ahí intentó acercarse al chico, pero no parecía tener resultado alguno, era como si Lincoln estuviera perdido en sus pensamientos.

—¿Linky?—intentó hablarle poniendo una mano frente a sus ojos abiertos.

El chico comenzó a parpadear sorprendido de que le estuviera hablando alguien tras todo lo que había pasado, mostrando una sonrisa que era demasiado claro no era genuina:

—Hola Gwen.—dijo Lincoln finalmente notando su presencia.

—Hola.—se acomodó el cabello detrás de su oreja y lanzó una sonrisa genuina esperando encontrar a su amigo—¿Cómo has estado? Hace tiempo que no hablamos.

—Bien.—dijo simplemente el chico antes de voltear a ver al entrenador y retirar la sonrisa de su rostro, tenía la misma expresión de tristeza que había tenido desde que volvieron a verse en la escuela.

—¿Cómo ha estado tu familia?—preguntó ella sabiendo que tal vez así iba a tocarle alguna fibra sensible, pero que tal vez era lo que el chico necesitaba.

—La mitad huyendo de la ley, la otra mitad constantemente siendo interrogadas por agentes federales.—dijo el chico llevando una mano a su cabeza, aun sin mirar a Gwen—Podría ser peor, tomando en cuenta que el maldito Buitre escapó.

—¡Lincoln! Es tu papá…—dijo ofendida ella de que el chico se refiriera así a su figura paterna.

—¿Tiene derecho a serlo? Con todo el daño que le hizo a la familia, tendrá suerte si alguna vez las chicas vuelven a abrazarlo.—dijo el chico no sin empezar a notarse como su voz temblaba, claramente había un conflicto interno, pero la chica solo tenía trece años, no era psicóloga—¿Cómo has estado tú?

Aquella pregunta fue tan repentina y con un cambio tan abrupto, de vuelta a la sonrisa falsa inicial que Gwen tuvo que agitar un poco su cabeza para no entrar en sorpresa.

—Ahh… Bien, de hecho, he estado pensando, Clyde, Peter y yo hicimos un proyecto final para la clase de…

—No me interesa entrar en su equipo.—por primera vez el chico mostró molestia en la voz y le dio completamente la espalda a Gwen a la vez que el entrenador comenzaba a decidir parejas de la clase.

—Oye, has pasado por mucho, si te unes al equipo entonces podrás…

—No lo entiendes, prefiero reprobar a hablar con el idiota de …

—…Lincoln Loud, y no intentes de convencerme de lo contrario Clyde.—dijo Peter desde la clase de ciencias donde tanto él como Clyde y Liam hacían un compuesto químico.

Realmente Peter hacía todo el trabajo y los otros dos solo miraban, pero el chico terminó temblando debido a la afirmación de Clyde.

—Ahhh…—frustrado soltó los precipitados en la mesa y aun con las manos temblando—Liam, ¿Puedes?

—Supongo.—dijo el chico levantando mucho una ceja mientras miraba a Clyde, claramente diciendo que no debía quedarse callado.

—Sé que Lincoln no es el más participativo…—dijo Clyde a la defensiva.

—Es un parasito, es lo que es.—dijo a la definitiva Peter mirando como Liam mezclaba incorrectamente el sustrato—Espera no…

Una explosión de dolor fue la que sintió Gwen al hacer abdominales, su dieta en base de pizza los viernes no ayuda en mucho para la clase que estaba, incluso aunque su amigo de cabellos blancos la estaba sujetando de las rodillas sin mucho interés. Cuando le tocó al chico hacer los abdominales hizo una serie completa de quince en menos de veinte segundos, Gwen apenas tuvo que poner fuerza contra la cual se movieran las rodillas.

—Vas a reprobar si no entregas nada.—dijo Gwen a la defensiva cuando Lincoln terminó sus abdominales antes que el resto.

—¿Y?—respondió como si fuera lo más natural.

—¿No te importa en lo más mínimo?

Pareció durante un segundo que Lincoln iba a responder algo molesto, pero simplemente lanzó un largo suspiro antes de decir:

—Lo que pasa entre Lincoln y yo, no debería importarle chicos, él sabe perfectamente lo que hizo.—dijo Peter finalmente respirando con tranquilidad y mezclando de nuevo los componentes químicos para restaurar su trabajo de clase después de la pequeña explosión—Además, estaré demasiado ocupado hoy y mañana para andar pensando en esto, el hijo de mi jefe vuelve de la misión Zeus.

—¿La misión Zeus?—dijo Liam sin entender.

—Espera, ¿La misión Zeus? La misión de verdad, ¿Verdad?—dijo Clyde incrédulo—¿Por qué no nos lo habías dicho antes?

—Ahm… Ha pasado demasiado este año, con lo de Ronnie, Lincoln, mi tío.—se trató de excusar Peter, pero ciertamente había pasado por tantas cosas los últimos meses que seguir de cerca la exploración espacial del hijo de su jefe no estaba por encima de ser secuestrado por un lagarto—Aunque admito que ser los primeros en pisar un asteroide que viene fuera del cinturón de Kepler debió sorprenderme más, oye, normalmente llevaba a Lincoln a esta clase de excursiones, pero… Ehm, ¿Qué opinas Clyde? ¿Vienes?

—AHHHHHH.—la voz de Clyde por un momento pareció ser distorsionada a la de una niña pequeña gritando al ver al integrante de la banda juvenil más famosa del momento.

Mientras tanto Gwen y el chico de blancos cabellos daban veinte vueltas al campo.

—El entrenador Evans es demasiado exigente…—dijo Gwen entre suspiros—¿No crees Linky?

A su lado el chico parecía más estar caminando sin ninguna sola gota de sudor mientras el resto de los compañeros de clase se encontraban jadeando.

—¿Por qué quieres seguir hablando conmigo?—preguntó el niño antes de fingir que se detenía a tomar aire a su lado.

—Eres nuestro amigo…—dijo Gwen con miedo a las siguientes palabras.

Pero el chico solo continuó corriendo, ignorando completamente sus palabras y quedándose con una mueca de disgusto por el resto de la clase y del día.

Al acabar la escuela se dirigió caminando a su casa, la cual tenía al menos tres candados y barandales en cada ventana, aunque la suya se había pasado los últimos días modificándolas para él poder pasar sin ser notado como SpiderKid. Era más parecido a entrar en una prisión, sobre todo desde que habían mandado una patrulla a vigilar los horarios de su familia constantemente, aquel día parecía que le tocaba la vigilancia al señor McBride.

—Buenas tardes Lincoln.—lo saludó el hombre anotando algo en una libreta que tenía en sus rodillas mientras terminaba de comer una dona.

—Señor McBride…—se intentó acercar el chico, pero fue interrumpido— ¿Cómo ha estado su esposo?—preguntó el chico recordando el estado en el cual su hermana dejó al doctor McBride.

—Ha mejorado…—fue la respuesta del oficial antes de mirar de uno a otro lado—No le digas a Clyde, pero esto puede tomar meses…

—Lamento lo que mi hermana hizo.—dijo el chico agachando la mirada.

—Nadie podía saberlo.—dijo el oficial para tranquilizarlo—No los culpo a ustedes si eso te sirve de algo, lo digo de verdad.—sonrió de medio lado mientras el chico entraba a la casa y cerraba la puerta.

Era verdad, nadie podía saber lo de Lisa, excepto SpiderKid, y como tal no hizo nada hasta que era demasiado tarde, cada día que se levantaba era solo un recordatorio de su fracaso. Cerró la puerta para ir a encerrarse en su habitación, no había punto en vestirse como SpiderKid y salir por algún lugar complicado con excusas y mentiras, ya no tenía telarañas y sin Peter tenía que hacer las tareas de los exámenes finales cada vez más cercanos.

"No colors anymore, I want them to turn black"

—Entonces… ¿Eras periodista en el daily buggle?—preguntó Lori levantando mucho una ceja—Y además maestro de ciencias, ¿Hay algo que no hagas Eddie Brock?

Lanzó una risotada mientras miraba enfrente suya la figura del joven, quien en aquel momento llevaba una chaqueta de cuero negra y comía un filete cubierto con mucha salsa barbecue. La chica notó como a pesar de estar comiendo no paraba de lanzarle una mirada perdida que intentaba chocar con la suya, pero Lori se sonrojaba cada que chocaban miradas.

—Bueno, si lo dices así suena más emocionante de lo que fue realmente.—dijo Eddie sonriendo después de terminar su plato y sin dejar de intentar cruzar miradas—No era periodista como tal, tomaba fotos por outsourcing hasta que Jameson exigió fotos de SpiderKid…

—¿SpiderKid?—dijo sin entender Lori.

—Ese hombre odia a los enmascarados.—dijo Eddie como si fuera lo más natural—Me remplazaron por un profesional, Peter Parker.

—¿Parker?—dijo Lori ahora en tono de burla—No, no, Peter es un niño, tiene como doce… Tal vez trece, lo conozco.

—¿Me remplazaron por un niño?—dijo Eddie incrédulo—El libre mercado funcionando de nuevo señoras y señores.

Ambos comenzaron a reír mientras en las mesas vecinas parecía que varias personas mayores de edad les lanzaban miradas que los juzgaban para que callasen, aquello no le importó en lo más mínimo a los jóvenes.

—Cuéntame de ti Lori, ¿Ya decidiste que carrera vas a tomar?—preguntó Eddie mientras fingía jugar con su tenedor, pero en realidad intentaba seguir haciendo contacto visual con la chica.

—No sé, tal vez me quede solo con el bachillerato, mi familia… Me necesita.—dijo la chica cambiando su sonrisa que había tenido toda la noche por una expresión más melancólica—No tenemos dinero para una universidad…

—Oh… No debí preguntar eso.—dijo el chico llevándose una mano a la nuca y mirando al suelo con el rostro enrojecido.

—Está bien, está bien, así es mi familia, literalmente no la cambiaría… Excepto tal vez a las que… Bueno…

Claro que Eddie sabía sobre la popularidad que se ganó la Doctora Octopus y su cómplice Elemental en los eventos del Gran Apagón del mes pasado, pero tenía que encontrar una manera de desviar la conversación.

—Bueno, la verdad no me importa lo de las fotografías, solo era para un dinero extra, nada serio, mi pasión siempre fue enseñar, sobre todo a los niños que han tenido unas vidas tan difíciles.—dijo antes de asegurarse que la chica lo estuviese siguiendo en la conversación—Los migrantes son tratados como… Como gente de segunda clase cuando la mayoría ni siquiera sabe lo que tuvieron que pasar.

—¿También eres migrante?—dijo Lori incrédula.

—Algo así, mis papás eran de Argentina, pero vinieron a Estados Unidos después del Corralito.—dijo antes de sacar su cartera y mostrar una fotografía que tenía doblada donde dos personas blancas parecían estar en medio de una ciudad llena de palabras en español, definitivamente no era México, Lori conocía demasiado bien la arquitectura por su anterior novio—He vivido toda mi vida aquí en Brooklyn, pero de corazón soy Argentino.

—¿Corralito?—dijo Lori no conociendo la palabra.

—No preguntes, pero hasta donde sé fue horrible, igual yo tendría tal vez dos o tres años.—dijo el chico alzando su mirada—Crecí aquí, y quiero que al menos los chicos que van a tener que pasar por lo mismo tengan un buen maestro.

Lori sonrió y tomó de la mano a Eddie, aquello era demasiado noble y la hizo sentir más cómoda con él, lo suficiente como para sostenerle la mirada después de varias citas. Sus cabezas se acercaron lentamente, casi como si dudaran hasta que sus labios se encontraron cuando cerraron los ojos. Sonrojados continuaron hablando para conocerse un poco más.

"I see the girls walk by dressed in their summer clothes."

El comandante Jameson miraba la fotografía de su prometida mientras esperaba la orden de la estación para poder abrir la escotilla, había pasado meses en el espacio simplemente para aterrizar en aquella roca no mayor al tamaño de un par de canchas de futbol, pero que parecía provenir de fuera del sistema solar.

—Aquí Houston, permitido comandante.—escuchó por el comunicador al mismo tiempo que su compañero le mostraba un pulgar a manera de aprobación—Está siendo grabado, esto quedará para la historia.

El hombre abrió la escotilla y miró al exterior antes de siquiera responder a esa orden, igual tardarían un par de minutos en la tierra para recibir su respuesta, estar ahí en el medio del espacio caminando en una roca completamente alienígena iba a dejarlo en la historia como alguien importante, junto a Neil Armstrong.

—¿Vas a decir algo John?—preguntó su compañero.

Aquellas palabras iban a quedar inmortalizadas para la eternidad, como "Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad", había practicado todo un discurso motivacional en su mente, pero ahora que era el momento de la verdad estaba bloqueado, así que se limitó a soltar lo que llevaba dentro:

—En esta roca ¿Las serpientes podrán devorar elefantes o también serán sombreros?—notó como su compañero lanzó una risa seca mientras negaba con la cabeza al mismo tiempo que lo enfocaba con una cámara de video equipada para trabajar en condiciones extremas—Hoy treinta de abril James Jameson y Paul McGann descenderán a tener contacto con el primer objeto externo al sistema solar, mañana, cualquiera puede ser el siguiente.

Se imaginó diciendo esas palabras a un hipotético hijo, para después aclarar su garganta y bajar casi de un salto desde la escotilla, su compañero no dejó de apuntar con la cámara hasta que también le tocó bajar.

El comandante Jameson tomó con ambas manos la bandera de los Estados Unidos y buscando una superficie suave de roca enterró la barandilla de un golpe donde el suelo era negruzco y tenía una textura más parecida al lodo, probablemente material derretido por el acercamiento del cometa al sol y ajustó la bandera, al no haber aire esta se quedaba completamente quieta sin ondular.

—Bien, ahora las muestras.—dijo John al mismo tiempo que la bandera caía al suelo—¿Eh?

—Jameson, ¿La ajustaste firmemente?—preguntó el teniente McGann.

—Paul sé cómo clavar una bandera.—dijo Jameson ofendido levantándola del suelo y viendo que aquel material negruzco había desaparecido—Debió ser un material parecido al D30, déjame….—buscó con su pie derecho una zona llena de polvo y volvió a clavar la estaca, esta vez más profundo, pero con mayor dificultad—¿Volviste a grabar?

Pero nadie le respondió.

—¿Paul?

El hecho de que a su alrededor hubiera solo un páramo de polvo de cometa y algunas cuantas piedras con material muerto solo lo hizo entrecerrar los ojos, su amigo jamás le haría una broma de esa magnitud.

—¿Teniente?

Pero no encontró nada, instintivamente buscó en el cielo del cometa, su amigo pudo haber tropezado y terminase separándose de la superficie para flotar en el espacio, pero aquello no parecía ser el caso, simplemente había desaparecido. Aquello contaba como una emergencia, y no era él quien tenía el comunicador con la Tierra, sino que le tenía asignada esa misión a McGann, así que tomó aire y se dirigió de vuelta a la nave recogiendo todo el equipo de recolección cuanto antes, más valía una misión sin materiales de recolección que con la muerte de ambos.

Al subir por la escalera pudo notar por encima del traje espacial como parecía estar húmeda, lo cual no debería ser posible, estaba a unos diez grados por encima del cero absoluto térmico, nada que conociese podía mantenerse en estado líquido, pero sea lo que fuesa aquella sensación de humedad definitivamente era de algo que había subido a la nave.

Adentro estaban todas las comunicaciones, pero tenía su respiración muy entrecortada. Pudo escuchar a la distancia el sistema de alarmas de la nave al mismo tiempo que los cohetes propulsores se activaban, él aún estaba fuera de la compuerta, así que entró a toda prisa, Paul podría hacer muchas cosas, pero su amigo jamás activaría el sistema de despegar sin él en la cabina, así que ignoró completamente todas las piedras que estaban al lado de la esclusa y se dirigió a la cabina al mismo tiempo que el cohete aceleraba por el espacio, pero no con dirección a la estación espacial internacional, sino con una trayectoria desviada treinta y seis grados, lo que sea que hubiese activado su nave estaba dispuesto a dirigirse a la tierra cuanto antes.

Al abrir la puerta de la cabina deseó no haberlo hecho, en el interior se encontraba el teniente Paul McGann en el asiento del capitán, con la mirada perdida y lleno de un líquido negro parecido a la brea por todo el cuerpo encima del traje.

—¿Paul?—preguntó John intentando acercar su mano, pero su amigo lo ignoró.

En cambio, como si se tratase de un animal vivo una de las extremidades del líquido negro se pegó en su brazo, el corazón del capitán Jameson se detuvo cuando notó que aquel misterioso liquido se encontraba subiendo por su traje como si se tratase de venas por encima de su piel. Comenzó a hiperventilar mientras intentaba alejarse, pero al hacerlo notó que no solo ese liquido estaba alrededor de su teniente, sino que toda la cabina estaba siendo invadida por un líquido negruzco. Su propio amigo tenía su traje de astronauta negro en lugar del blanco que habían estado usando, y mientras más de ese liquido subía por su brazo podía notar como él mismo se fundía con el color que estaba ganando la cabina.

De manera casi instintiva John intentó alejarse flotando lejos de la cabina, pero como si de una pesadilla se tratase al momento de alejarse en lugar de separarse del líquido este se expandió por toda la extensión del módulo sin soltarlo en lo más mínimo. Cuando John llegó al fondo y notó que aquello le llegaba hasta el cuello fue cuando finalmente entendió que eso era todo, que nunca vería a su prometida de nuevo, que su padre jamás sabría nada sobre él, que su sueño de ser astronauta había terminado convirtiéndose en una pesadilla.

—Johnnnnn…—escuchó una voz proveniente desde su cabeza.

—¿Paul?—intentó luchar el hombre.

—Ven con nosotros John.—escuchó claramente la voz de algo que no era humano, ningún ser vivo que conociese podía hablar y sonar como si fuese un eco perdido en el interior de su mente.

—¡Maldito! ¡Regrésame a Paul!

—Pero Paul se está divirtiendo con nosotrosssss.—dijo aquella voz arrastrando cada una de las palabras, aunque esta vez notó que su amigo se levantó del asiento del conductor.

Durante un segundo pudo ver el rostro del teniente con la boca abierta en un trance donde el cuerpo no parecía estar consiente, pero después de parpadear un par de veces los ojos de su amigo cambiaron de color a uno negruzco junto a una sonrisa maliciosa que le dedicó.

Paul levantó la mano para apuntar con su dedo índice directamente a él y su corazón comenzó a latir rápidamente mientras su pecho comenzaba a ser cubierto por el líquido negro y la voz en su cabeza se volvía más y más fuerte:

—Uno de nosotros, uno de nosotros, uno de…

Solo necesitó Paul hacer una seña para entonces sentir como una fuerza sobrehumana lo estiraba a toda velocidad hacia la cabina en menos de un segundo, directamente a donde estaba todo ese liquido negro.

John cerró los ojos y solo pudo ver…

Oscuridad.

"I have to turn my head until my darkness goes"

—Megan, por favor.—pidió el hombre de arena mientras hablaba con un tubo de plástico duro—Quiero volver a verte, ¿Qué tengo que hacer para que me perdones?

Pero no recibió respuesta alguna.

—¡Respóndeme soy tu padre!

Pero la amenaza le fue indiferente al tubo de plástico, así que lo agitó fuertemente, dentro se escuchaba arena yendo de uno a otro lado.

—No dejaré que vuelvas a escapar de mí, eres todo lo que me queda…—dijo el hombre abrazando el tubo después de que su ira se disipó—¡¿Qué es lo que necesitas para salir?!

De nuevo agitó el tubo, pero como ya venía estando acostumbrado aquello no afectó en nada a las arenas en el interior, se imaginó que su hija debía estar extremadamente enojada para hacerle caso, pero no podía hacer nada más, era la única persona que le quedaba en el planeta.

—Eres una pésima hija, así no tratas a tus mayores.—dijo como si regañase a una niña, pero continuaba sosteniendo un tubo de plástico silencioso—¡Háblame maldita sea!

Su desesperación fue tal que ni siquiera notó que en la habitación del hotel que estaban invadiendo anunciaban la noticia de un cohete dirigiéndose a la tierra a toda velocidad.

—Tantos años sin verte para que termines así… Al menos Lana sí me respetaba…

Fue entonces que el bote comenzó a agitarse, casi como si se le hubiera escapado intentar proteger a una inocente de las garras de su padre, era la primera muestra de vida que daba desde la semana pasada.

—Ya veo, la chica Loud, no quieres que me acerque a ella…—dijo el Hombre de Arena con una sonrisa de medio lado—Entonces habla.

Pero solo siguió con aquel tubo completamente en silencio, se levantó y apagó la televisión. A él no le importaba nada acerca de ese proyecto Zeus, él iba a conseguir que su hija hablase costase lo que costase, no planeaba rendirse en conseguir que fueran una familia.

"I see a line of cars and they're all painted black"

Todos en las oficinas del Buggle se encontraban viendo las noticias con caras grandes de preocupación, Becky se mordía las uñas mientras que su jefe parecía estar más pálido que un fantasma. Todos veían como las cámaras de la estación espacial internacional captaban a un vehículo identificado como la nave del proyecto Zeus dirigiéndose a la tierra a toda velocidad. Cuando su cohete no estaba equipado con los materiales necesarios para hacer un aterrizaje seguro.

—Las proyecciones estimadas indican que podría estrellarse en alguna parte de la costa noreste de Estados Unidos y de hacerlo parte de su combustible con antimateria podría liberar una explosión diez veces más potente que la bomba H, desde la torre Baxter Sue Storm informa que los cuatro fantástico y los Vengadores se están organizando para estar repartidos en distintos puntos posibles donde deberían caer.—dijo el presentador de las noticias mientras acomodaba su corbata y luego miraba a los ojos a los espectadores—No parecen decidir donde aterrizará con precisión, pero se expandirán todo lo posible, en tiempos como estos solo queda rezar junto a nuestros seres queridos.

Todos voltearon a ver a Jameson, si sus gritos antes eran monstruosos, aquel día debían ser una tortura, pero solo encontraron a un hombre casi anciano diciendo con voz apagada:

—Estaré en mi oficina, infórmenme si… Algo pasa…—dijo apenas pudiendo contenerse y encendiendo un cigarro, su voz estaba quebrada pero sus ojos aún se resistían a soltar lágrimas.

Clyde se encontraba en medio de las oficinas dando vuelta de un lado a otro mientras repetía una y otra vez:

—Bomba H, bomba H, bomba H…

—¿Clyde?—intentó hacerlo entrar en razón Peter.

—Si esa cosa estalla destruirá toda la vida en cientos de kilómetros a la redonda…—dijo el chico mientras temblaba de las piernas para finalmente caer al suelo y comenzar a ser atendido por Becky.

Para Peter aquel había pasado de ser un día emocionante para terminar siendo una pesadilla y Clyde no ayudaba. No conocía al comandante Jameson, pero sabía perfectamente que aquello no era normal, buscó en su celular las coordenadas espaciales del cohete y la velocidad estimada, sus cálculos mentales dieron un resultado muy distinto a lo que mostraban las pantallas de las noticias, mostraban que el cohete podría caer en Nueva York, en algún lugar cercano al Central Park… Estaba apenas a unas cuadras de distancia, pero él no tenía super fuerza, solo telarañas que fabricaba con poca regularidad.

—No lo necesitas…—se dijo antes de ver a su teléfono y comenzar a buscar en su lista de contactos, encontró la letra "L"—Es un idiota…

Pudo escuchar como en las noticias informaban que el accidente podía ocurrir en menos de una hora, si los cálculos de Peter eran correctos, apenas tenían quince minutos.

—Contesta…

Esperó hasta el cuarto tono antes de notar como la llamada fue aceptada desde el otro lado.

—¿Qué quieres? —dijo SpiderKid increíblemente cansado y hasta lanzando un bostezo.

Aquella no era su rutina, pero debió imaginar a Lincoln con una montaña de tareas encima increíblemente ignorante del mundo que lo rodeaba.

—Mira, sé que estamos enojados, pero ocurrió una emergencia.—dijo con sinceridad—Un cohete puede caer en Central Park…

—¿Y?

—Informaron que usaron antimateria para alimentarlo, si explota será como diez bombas de hidrogeno…—explicó Peter antes de suspirar sabiendo que Lincoln no iba a saber del tema—Puede acabar con la vida en toda la costa este.

—Espera, espera, espera.—escuchó desde el otro lado al chico levantándose asustado—Es un cohete, ¿Qué esperas que haga yo?—dijo molesto—¿Tirarle telarañas?

—Precisamente.—dijo Peter con una sonrisa de medio lado—Tengo dos lanzatelarañas en el tejado del Buggle.

—¿Cuánto tiempo tenemos?—pudo escuchar cómo se ponía el traje encima de sus ropas.

—Menos de quince minutos.—admitió Peter mientras abría la puerta a las escaleras de emergencia.

Desde el fondo del pasillo Clyde pudo verlo sin que este se diera cuenta:

—Peter, ¿A dónde vas?—preguntó el chico afroamericano mientras la chica pelirroja que lo atendía se retiraba hacia la oficina del hombre bigotón.

Debido a los nervios no pudo levantarse, pero sintió que era una pena, si iba a morir al menos quería pasar esos últimos momentos con un amigo y no rodeado de desconocidos.

"With flowers and my love, both never to comeback"

Si bien SpiderKid había pensado en ignorar la llamada de Peter sintió como su sentido araña contestó la llamada por él, y dejó de sentirlo activo cuando salió de su casa por la ventana especial y saltaba entre los tejados hasta llegar a donde tenía su traje de SpiderKid, aún no había colgado para cuando ya estaba completamente vestido como héroe y salió corriendo entre los tejados directamente al edificio del Buggle.

Tardó casi diez minutos en llegar debido a su carencia de telarañas. En el tejado pudo encontrarse a Peter Parker sujetándose de un tubo metálico en el techo mientras miraba al cielo esperando ver en cualquier momento una nave espacial rompiendo el celeste monótono.

—Pit…—dijo SpiderKid con una sonrisa incomoda, agradeció que la máscara ocultaba sus reacciones, podía fingir seguir enojado cuando en realidad estaba igual o más aterrado que el chico.

—Mira, toma.—dijo lanzándole los dos lanzatelarañas y apuntando a un punto especifico del cielo—Si estoy en lo correcto caerá por ahí.

—¿Y cómo estás tan seguro?

—Confía en mí, si me equivoco, literalmente los vengadores están repartidos por toda la costa Este.

SpiderKid asintió y se alejó a toda velocidad, si era cierto lo de Central Park, tenía que irse acercando al lugar y cuando se puso los lanzatelarañas volvió a sentir lo que era columpiarse por la ciudad, algo que había olvidado semanas atrás.

El chico cruzó rápidamente mientras marcaba a Peter en su teléfono para que mantuvieran el contacto como en los viejos tiempos, pero no recibió respuesta, las líneas de toda la ciudad parecían estar saturadas, no debía de sorprenderse, después de todo la gente pensaba que iba a morir en cuestión de minutos… SpiderKid se imaginó estando con su familia en lugar de en esa aventura sin sentido, aunque el cohete cayera en su dirección, él no tenía esa fuerza, y las telarañas tenían límites.

Se detuvo justo en un edificio frente al Central Park, a la distancia pudo ver distribuidos por varios puntos de la ciudad distintos tipos de héroes, todos volteando al cielo. Pudo imaginarse de nuevo a todos los Defenders unidos para acabar con la amenaza, pero aquello era irrealista, hacia semanas que tanto Carol como el Arquero desaparecieron. Matt se había comunicado con los Loud para informarles sobre el escape de la prisión del Buitre, mientras que Jessica ni siquiera había llamado una sola vez. Por otro lado, Megan seguía desaparecida y posiblemente capturada por Marcus gracias a que Lincoln no intentó liberarla.

Toda su vida pasó ante sus ojos mientras el tiempo pasaba y su sentido arácnido incrementaba, finalmente, pudo ver un destello negro acercándose a toda velocidad, recubierto por una capa de fuego provocado por el ingreso a la atmosfera. Dentro de ese pequeño compartimento debían estar dos astronautas si recordaba lo suficiente de la misión por las noticias.

Sintió como si algo pesado cayera en su garganta cuando finalmente comprobó la trayectoria con su vista, se dirigía sin piedad alguna hacia él. No tenía tiempo de esperar a que alguien más reaccionase, era su responsabilidad salvar millones de vidas a como diera lugar:

Con dedicación disparó dos telarañas a sus lados y se hizo hacia atrás hasta que las cuerdas estuvieron tensas y se soltó, saliendo disparado a toda velocidad directamente al cohete. Casi lo pasó de largo, pero una nueva telaraña lanzada a una de las ventanas provocó que el chico diera media vuelta en el aire y aterrizara en la superficie blanca, la cual estaba ardiendo mientras el viento corría a toda velocidad en su contra y el suelo se acercaba vertiginosamente.

Sin tiempo para pensar si aquello funcionaría Lincoln disparó catorce telarañas a distintos puntos del cohete y junto ambas manos para comenzar a empujar todas las telarañas en dirección hacia arriba, aquello no generó mucha diferencia, por lo que cuando comenzó a ver la punta de los edificios pasando a su lado en un acto de desesperación comenzó a disparar con su mano izquierda telarañas en todas direcciones hacia el frente para generar paredes protectoras que frenaran el avance del cohete y con la derecha intentaba volver a guiar el mastodonte de cuerdas que tenía frente a él.

Todo parecía inútil, casi podía sentir sus pies siendo quemados al rojo vivo debido al metal ardiendo, mientras las telarañas continuaban siendo rotas por el bólido cuando todo dio un giro de tuerca.

Frente a él apareció un portal de energía naranja por donde tanto él como el cohete pasaron y debajo suya ya no tenía la ciudad, sino que estaba en medio del océano donde ya no había personas alrededor solo un puerto.

—Conozco esos portales…—dijo el chico emocionándose y volviendo a tomar con ambas manos el cohete para intentar desviarlo de nuevo hacia arriba.

No se equivocó, rápidamente varias agrupaciones de personas con superpoderes se unieron en el vuelo alrededor del cohete para frenar con distintos tipos de técnicas, desde magia, hasta literalmente pegarse contra el casco. Fue entonces que Lincoln supo que todo había terminado bien y se sentó en la superficie ardiendo debido al cansancio que tenía en piernas y brazos, pero no soltó con la derecha sus telarañas y lanzó un grito de victoria "Yihaaaah".

Ese era un grito vaquero, pero en aquel momento el niño, no podía pensar claramente. Ni siquiera sintió cuando finalmente el cohete tocó el agua provocando que siguieran hundiéndose por unos segundos hasta que finalmente salieron a flote.

Aquel chapuzón hizo que el chico volviera a despertar y entender que estaba en un lugar importante frente a un montón de héroes, podía ver las figuras acercándose a toda velocidad, y ahí estaba él acostado como si hubiera hecho todo el trabajo, sintió que debía compensar toda esa ayuda haciendo algo más, miró que estaba cerca de la escotilla y la abrió rápidamente, iba a verificar que los pasajeros siguieran vivos.

Durante un momento descendió por la cavidad circular del potente calor a un ambiente tan gélido que casi lo hace quedarse quieto en el acto, el interior estaba demasiado aislado del exterior. Cosa que le sorprendió pero que no tuvo tiempo de apreciar debido a que pudo notar que la puerta roja de la cabina estaba medio abierta y en el interior parecía haber una sustancia negruzca que cubría ambos astronautas.

—¿Están bien? ¿Están vivos?—preguntó el chico con delicadeza temiendo haber vuelto a entrar a un vehículo con todos los conductores muertos.

Pero fue entonces cuando el hombre sentado en el asiento de copiloto despertó, tenía los ojos cubiertos de una sustancia blanca y movió su mano rápidamente hasta tener a SpiderKid completamente aferrado de su mano derecha, cuando el chico intentó soltarse notó como ese brazo estaba aún bastante malherido. Miró durante un segundo al hombre a los ojos, pudo reconocerlo como el capitán John Jameson, pero no sabía distinguir si estaba vivo o muerto.

—Nuestro salvador…—dijo con una voz que parecía estarse haciendo eco a sí misma.

Y entonces, aquella sustancia viscosa y negra comenzó a trepar por su brazo a toda velocidad provocando que su corazón se detuviera y todos los pelos de su brazo se erizaran.

—¿Qué?—dijo no pudiendo contener un grito e intentando alejarse pero al hacerlo solo terminó chocando con la pared donde se encontraba más de aquel liquido negruzco—¡Ahhh!

Su grito sintió que pudo ser escuchado hasta la costa Oeste, pero igual que el interior del cohete estaba aún a temperaturas cercanas a las espaciales por estar aislado del exterior, nadie escuchó su grito.

Cuando el chico abrió los ojos toda esa sustancia negruzca había desaparecido de la cabina y de su cuerpo, puesto que al ver en todas direcciones no encontró nada, su corazón se permitió volver a latir.

—Lo imaginé…Sí… Eso…

Pero no tuvo tiempo para hacer conclusiones porque una cabeza se asomó por la escotilla al mismo tiempo que hablaba con una voz profunda y calmada:

—¿Capitán Jameson? ¿Teniente McGann? ¿Están bien señores?—dijo una cabeza entrando por la escotilla al mismo tiempo que el cuello donde se sostenía comenzaba a alargarse y acercarse a la cabina.

Finalmente, todo había acabado, SpiderKid fingió estar tomando el pulso al piloto al mismo tiempo que la puerta era abierta.

—¿Eh?—dijo sin entender la cabeza elongada—Yo te conozco…

—Su amigable vecino SpiderKid.—dijo el chico con más confianza de la que debería tener puesto que conocía de sobra a quien tenía enfrente—¿Reed Richards?

—Sí, así es, vaya entonces Stephen decía la verdad, tu casi detuviste el cohete.—dijo el hombre impresionado—¿Cuántos años tienes? ¿Cómo pudiste calcular el punto exacto donde caería?

—¿No cree que deberíamos primero poner a salvo a los civiles?—interrumpió SpiderKid midiendo el pulso en el cuello del piloto.

Realmente no sabía hacerlo, pero escuchó como si dentro de él una voz le dijera "Mueve los dedos más arriba" y al hacerlo notó pequeñas pulsaciones débiles, ni siquiera se preguntó como sabía aquello, simplemente se puso contento, aquel hombre estaba vivo:

—Tiene un pulso estable, pero está delicado.—dijo de manera casi robótica.

—Parece que el capitán está en el mismo estado.—dijo el hombre elástico a la vez que el resto de su cuerpo se acercaba a él y terminaba de hacer las mediciones—SpiderKid, tus cálculos de la caída del cohete acaban de salvar no solo millones de vidas, sino también a estos dos astronautas, gracias verdaderamente eres un héroe.

—Yo eh… No fue na…Bueno…—verdaderamente agradecía estar usando una máscara porque su rostro se había puesto completamente rojizo.

Dicho esto, ambos cuerpos fueron transportados en portales naranjas. El chico dio media vuelta y notó a una cara conocida acercándose.

—SpiderKid, nos volvemos a ver.—dijo el hombre mientras levitaba con una capa demasiado estilizada y acariciando su barba refinada.

—Doctor Strange, ¡Ya sabía yo que los portales eran cosa suya!—dijo el chico emocionado intentando saludar al hombre levantando su mano, pero el doctor solo levantó la ceja—Está bien, entiendo, los mayores no chocan la mano.—dijo el chico terminando la acción con su otra mano.

—Oh ya se conocían, excelente, menos presentaciones innecesarias.—dijo el científico Reed Richards casi sin interés mientras se ponía unos lentes especiales con los cuales analizaba todo el interior de la cabina—Algo debió haberlos atacado…

—¿Por qué lo dices Reed?—preguntó el doctor Strange volteando de uno a otro lado—Oh… Ya veo…

—¿Qué ven?—preguntó Lincoln sin entender.

—Primero que nada, signos de lucha.—dijo Stephen como si fuera lo más natural mostrando marcas de dedos en los asientos.

—Eso y que casi todo en el interior tiene un tacto como si hubiera estado sumergido en liquido hace poco, cosa que es imposible.—dijo Reed Richards.

—¿Por qué? El cohete se sumergió bajo el agua antes de volver a flotar.—dijo sin entender SpiderKid.

—En el espacio no pueden existir los líquidos sin una atmosfera, es casi… Imposible y si hubiera sido del océano, el agua se estaría filtrando, pero no lo hace, este cohete está sellado.—dijo Stephen para después mirar de reojo a SpiderKid—Niño, ¿Viste algo más en la cabina antes de que llegásemos nosotros?

—Yo eh… No.—respondió y aunque quiso corregirse y decir la verdad, decidió que si contaba sobre ese liquido negruzco que desapareció mágicamente iban a tomarlo por loco.

Sí… Era esa la razón, no quería tener más problemas, no después de aquellos meses tan complicados.

Se permitió relajarse y esperar afuera mientras los adultos trabajaban. Sus brazos seguían doliendo como un infierno y sus piernas apenas podían mantenerlo firme. Al subir por la escotilla en forma circular era como volver de otro mundo… O así se sentía por dentro.

"I've seen people turn their heads and quickly look away"

—Y el día de hoy me complace anunciar que gracias a los esfuerzos coordinados de nuestro gobierno, junto a las asociaciones de los Cuatro Fantásticos, los Vengadores y los Defensores a las catorce horas quince minutos se evitó un accidente fatal.—dijo el alcalde de la ciudad con una sonrisa de medio lado al mismo tiempo que aplaudía.

Desde una puerta que estaba al lado llena de guardias se encontraban los tres héroes junto a sus acompañantes, Reed por un lado hablaba con una mujer rubia que tenía un traje azul celeste similar al que el hombre usaba. Mientras que el doctor Strange hablaba con una chica de aproximadamente la edad del chico vestida con una túnica roja y tenía un flequillo de su cabello cubriéndole su ojo izquierdo que parecía indiferente a lo que acaba de pasar puesto que tenía una expresión demasiado similar a su hermana Lucy. El chico estaba esperando que le dieran el permiso de subir al escenario, así que se acercó a saludar:

—Doctor…—intentó entrar sin interrumpir la conversación.

—Hola SpiderKid, oh cierto, Haiku, te presento a SpiderKid.—dijo el doctor dándole una mirada que claramente era de aprobación para darse las manos—¿Qué dices Susan? ¿Algo de los niños?—fingió que le estaban hablando desde el otro lado—Oh bueno, espérenme aquí niños.

—Vaya, es peor que yo para inventarse excusas.—dijo SpiderKid sorprendido viendo que aún no había soltado la mano de la chica—así que… ¿Haiku? ¿Ese es tu nombre de superheroína?

—¿Super qué?—dijo sin entender la chica sonrojada—En el Sanctum Santorium no entrenamos para tener trajes ajustados y mallas, defendemos la realidad.—dijo ella para entonces crear un escudo rojo, tenía los ojos cerrados pero ocasionalmente los abría para ver si el chico la seguía observando.

—Es una magia muy bonita no lo niego, pero tengo curiosidad ¿Haiku es tu nombre real?—dijo SpiderKid confundido—No soy un experto, pero si puse atención en artes, son un tipo de poemas…

—Sí, es mi nombre, Haiku Maximoff, los hechiceros no tenemos sobrenombres… Excepto Stephen, se hace llamar hechicero supremo, pero es solo porque derrotó a Dormamu en tres ocasiones.—dijo ella deshaciendo el escudo y guiñando un ojo mientras negaba con la cabeza—Pero no puedo negarlo un haiku es un estilo de poesía japones, en versos pequeños.—dijo ella viendo directamente a los ojos blancos de SpiderKid—Aunque… Bueno… Stephen sí me dio un nombre como su asistente…

—¿Enserio?—dijo SpiderKid antes de darle una palmada en la espalda—Anda, no te voy a juzgar…

—Okey…Pero créeme que si me entero de que alguien en Nueva York sabe de este nombre voy a ir a buscarte hasta llevarte a una dimensión espejo donde sufras por toda la eternidad. —dijo haciendo que el chico definitivamente le recordase a su hermana Lucy, la chica le hizo una seña para que se acerca más hasta que tuvo su oreja prácticamente pegada a la boca de Haiku—Bruja Escarlata…—dijo ella rápido y apenas en un susurro que el chico de no haber tenido poderes no hubiera podido escuchar—Es ridículo, pero es por el color de mi magia.

—Jajaja, no te preocupes Haiku, evitaré usarlo.—dijo el chico guiñando el ojo.

Pero como estaba usando su máscara el guiño desde el exterior se vio como SpiderKid moviendo la cabeza de manera exagerada.

—Okey…

—Siempre olvido que no sé cómo guiñar con la máscara puesta.—dijo el chico riendo por lo bajo.

Ambos comenzaron a reír antes de que un guardaespaldas musculoso le llamara tanto a él, como el doctor Strange y míster Fantástico al escenario. El chico no pudo evitar reconocerlo claramente como uno que durante los eventos del Gran Apagón intentó dispararle en múltiples ocasiones. Incluso aun tenía una bandita en su el cuello en el mismo lugar donde Daredevil le había dado un golpe para dejarlo inconsciente. Cuando el guardia se dio cuenta que el chico definitivamente había notado su bandita curativa lo tomó con fuerza y empujó aun más.

—Sin los esfuerzos de estos tres héroes, yo ya no sería su alcalde, y toda la costa éste sería un mar radioactivo.

En aquel momento Norman Osborn relucía una sonrisa de par en par, cosa que asustó más a SpiderKid de lo que debería, pero rápidamente al escuchar los clamores del público no tuvo ninguna duda que aquello era el aventón de popularidad que necesitaba Osborn para ganarse el cariño del pueblo, como siempre, de alguna manera u otra manipulaba todo a su favor. Pudo ver a los distintos medios de comunicación apuntando hacia su lado mientras hacían distintos tipos de preguntas.

Casi sintió la necesidad de taparse la cara para cubrir que estaba avergonzado, pero ya tenía la máscara encima, por lo que solo logró el efecto contrario causando varias carcajadas por parte de la prensa, cosa que lo hizo sonrojarse aún más.

—Ay dios mío…

—¿Primera vez?—preguntó Reed Richards viendo hacia atrás—Te acostumbras con el tiempo niño.

—Pasen, pasen.—dijo Norman Osborn dándole la mano tanto al doctor como a Míster Fantástico, pero cuando llegó el turno de SpiderKid se le quedó viendo confundido unos segundos—Oh, nos volvemos a ver después de tantos meses…

—Sí.—dijo el chico fingiendo lo mejor su voz, enserio no quería estar frente a Osborn en aquel momento—Un placer.

Tomó asiento junto a los otros dos hombres que se mantenían completamente firmes en sus miradas. En aquel momento estaban afuera de la alcaldía sentados en unas sillas de plástico elegantes mientras el alcalde mostraba a todos grabaciones de cómo el cohete entraba en la atmosfera.

—Estos tres héroes demostraron hoy que Nueva York se mantiene como la ciudad más fuerte en el planeta, capaces de detener el mejor arsenal del hombre y al mismo tiempo salvar todas las vidas posibles.—dijo para después mostrar en el proyector a su espalda la estrategia de las telarañas de Lincoln, el uso del portal por parte del Doctor Strange y como Reed Richards detuvo el impulso apareciendo frente al cohete tras que este se hubiese sumergido en el agua y estirando su brazo en ambas direcciones mientras la maquinaria avanzaba cada vez más lento, estirándolo aún más, para después ser acompañado por otros héroes que llegaron a destiempo.

—Oh no, por favor dime que no se grabó eso.—susurró el chico antes de ver cómo era proyectado su grito vaquero en todos los medios de la ciudad, provocando que más personas en la prensa volvieran a reír—Rayos…

—Así que, por sus heroicas hazañas, y en nombre de los Estados Unidos de América les daré a estos tres héroes una medalla al honor por sus servicios.—dijo tomando tres cajas que se abrían a la mitad y dentro tenían material parecido al terciopelo.

Personalmente Norman entregó los primeros dos, pero al llegar al tercero se quedó unos segundos con los ojos entrecerrados:

—¿Te estoy viendo a los ojos niño? No estoy seguro, tienes la máscara puesta.—dijo volviendo enfatizando aún más los ojos—Tal vez… Si te la quitaras…

—Sí, lo estoy viendo directamente alcalde.—dijo el chico tragando en seco justo antes de recibir la pequeña caja de madera.

Al abrirla el interior estaba lleno de terciopelo como las otras dos y en el medio había una protuberancia con forma similar a un palo terminando en esfera lleno de felpa, el cual sostenía la medalla. Pudo escuchar el rugido de personas agradecidas frente a él y por primera vez tuvo el instinto de mostrar su medalla antes que esconderla, finalmente estaba siendo reconocido, después de todo lo que pasó.

—De no ser por él, yo no hubiera podido transportar el cohete al océano. —dijo el Doctor Strange levantando al chico por los hombros—¡Es un genio!

Aquellos ánimos fueron contagiados al resto de la ciudad que rápidamente comenzó a lanzar gritos de emoción, incluso Norman Osborn tuvo que fingir estar emocionado, aunque claramente en su semblante se veía la ira reflejada. Pero es no le importaba al niño, no mientras podía escuchar las porras no para excluirlo, sino para aceptarlo tal cual era "SpiderKid, SpiderKid, SpiderKid". Y aquello le hizo soltar una lágrima de felicidad.

"I look inside myself and see my heart is black"

El chico se dirigió a toda velocidad de vuelta a su hogar, para aquel momento ya casi eran las ocho de la noche, había pasado toda la tarde conviviendo con el doctor Strange y la Bruja Escarlata, además de haber recibido una beca para estar con los Cuatro Fantásticos, pero la rechazó inmediatamente porque tenía que poner su nombre para que esta tuviera efecto. Aquello no era importante, sino como su familia se tomaría la noticia que escapó de casa, de nuevo, justo en un día tan peligroso debía hacerlo mientras se quitase el traje, había planeado una mentira con la cual fue a un arcade y entonces… Fue a ver a SpiderKid en la entrega de las medallas.

—¿Hola?—el chico se detuvo completamente en el tejado antes de voltear a todos lados, no quería tener a un fisgón, pero definitivamente aquella vez había escuchado algo.

—Oh, llegaste.—escuchó de vuelta mientras Peter Parker salía detrás de una pared en el tejado donde siempre se encontraban—Pensé que estabas muy ocupado en la ceremonia de premiación.

—¿Tu fuiste el que ha…? —intentó preguntar Lincoln antes de agitar su cabeza—Espera, ¿A qué te refieres con que estaba ocupado? Claro que sí, conocí a mucha gente, le di prestigio a la marca SpiderKid.

—¿Le diste?—dijo Peter levantando mucho una ceja—Pensé que yo fui el que te dijo dónde iba a caer el cohete y te dio los lanzatelarañas.—dijo molesto.

—Espera, espera, espera, ¿Tienes celos?—dijo burlón mientras genuinamente reía en alto sin importarle que alguien le escuchase—¿Y qué pretendías que hiciera? ¿Qué le diga a todos tu nombre, dirección y escuela en la que estudias?—dijo ironizando—Peter eres un genio, pero no eres muy…

—¡Pudiste usar un nombre en clave!—dijo molesto—¿No había quedado Oráculo?

—Es… Diferente.—dijo SpiderKid llevando una mano a su espalda—¿Por qué de repente te importa tanto? Yo fui el que estuvo ahí y quien se puso en peligro mientras intentaba detener el cohete.

—Ni siquiera sabías que iba a pasar ahí de no ser por mi.—dijo Peter entrecerrando los ojos molesto y apuntando con un dedo acusador—Al menos admítelo, me necesitas.

Durante un segundo SpiderKid estuvo a punto de decir "De cierta manera tienes razón" pero algo en su interior le hizo quedarse callado y su expresión pasó de una risueña a una seria, se quitó la máscara y vio directamente a los ojos a Peter:

No te necesito, nunca te necesité, solo sentía pena por lo de tu tío muerto.

Después de haber dicho esas palabras que tanto tiempo llevaba guardando se sintió feliz, lanzó una risa burlona mientras se quitaba los brazaletes lanzatelarañas y los tiraba al suelo rompiéndolos en mil pedazos:

—¿Acaso crees que no paso por cosas lo suficientemente complicadas para tener que soportarte? ¿Nunca se te paso por la cabeza que tengo un limite?—dijo ya sabiendo que no había vuelta atrás—Fuiste útil Pity Porker, pero si vas a ser una carga…

No se atrevió a decir las siguientes palabras, en su interior era como si finalmente hubiera vuelto en sí después de desmayarse, se llevó ambas manos a la cabeza mientras su cabello era desacomodado y sintió como si algo pesado dejara sus ojos. Al ver al frente notó como Parker tenía los ojos abiertos de par en par mientras intentaba contener unas lágrimas y daba pasos hacia atrás.

—Yo… Eh… No…—intentó disculparse, pero sabía que no había vuelta atrás, realmente había dicho eso.

—¡No me hables!—dijo Peter Parker cerrando los ojos y puños al mismo tiempo que daba media vuelta y se iba corriendo sin mirar atrás.

Durante un momento Lincoln pretendió ir con él, disculparse, explicarle que estaba bajo demasiada presión y simplemente explotó sin querer, era una excusa mala y patética, pero verdaderamente no sentía que… Peter mereciera tanto esfuerzo de su parte, no valía simplemente la pena.

Llevo nuevamente ambas manos a su cabeza y la agitó antes de ver que finalmente Peter había desaparecido de la calle, no quería seguirlo, no tenía la fuerza para soportarlo.

Sin siquiera quitarse el traje y dejarlo en la tubería de siempre, continuó andando a su casa hasta que trepó por la ventana especial de su habitación, no tenía la máscara puesta, por lo que primero se asomó y al verla vacía entró de golpe para que nadie lo viera, se acomodó en la cama e intentó pensar en cualquier cosa fuera de la discusión que acababa de tener.

¡¿Por qué Peter tenía que arruinar su día?! Todo lo que hizo fue salvar millones de vidas y así era como reaccionaba Parker, con envidia, tal vez dejarlo de lado era lo mejor, ya no habría más telarañas, pero tampoco enojos o intentar salvarlo debido a que se metió en peligro para que el malagradecido le reclamase.

Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando la puerta de su habitación fue abierta, pudo notar a su hermana Lori volteando hacia atrás abrir la puerta:

—Ya hemos buscado varias veces en su habitación, no est…—la chica se detuvo en seco al verlo—¿Lincoln?

—¿A quién más esperabas?—dijo el chico lanzando una risa forzada.

—¿Dónde habías…? ¿Cómo lleg…?—intentaba decir Lori asombrada, pero después notó que el chico tenía un pijama de SpiderKid—¿Dónde conseguiste esa pijama?

—Internet y no es una pijama, es un traje de imitación con máscara y todo.—fue la respuesta simple del chico—Decidí usar mi traje para ir a la ceremonia que hicieron en la alcaldía, lo hubieras visto fue…

—¿Sin avisarnos?—dijo confundida Lori interrumpiendolo—¿Por qué?

—Supuse que no querrían que fuera, así que… No sé… Salí.—dijo el chico sin si quiera sudar.

No estaba seguro cómo, pero había perdido todo el miedo a las mentiras, probablemente después de todo lo que tuvo que pasar.

—¿Linky?—se acercó su hermana Leni para después lanzar un suspiro al ver su traje—¿Qué paso?

—Fui a la ceremonia para ver de cerca a SpiderKid.—le dijo para después parpadear un par de veces, asegurándose que su hermana entendiera el mensaje.

—Ahhh…—dijo ella confundida—Entonces como que todo está bien.—dijo fingiendo sonar alegre.

—¿Todo qué?—dijo Lori sin entender—Lincoln, ni siquiera nos has explicado ¿Por qué hiciste eso?

—Porque quise.—dijo con sinceridad el chico.

—Te estuvimos buscando por toda la tarde, te marcamos varias veces a tu número, nos comunicamos a la policía para que vieran por ti, nos tuviste preocupadas por horas y todo ¿Solo porque quisiste?—dijo ofendida Lori.

—Lo haces sonar muy mal.—dijo SpiderKid antes de reír un poco—Mira, ya estoy aquí, dejémoslo así.

—Yo… No se debe quedar así Lincoln.—dijo molesta intentando dar un paso al frente.

No eres papá Lori.—dijo para después girar los ojos y acostarse, estaba esperando los gritos desmedidos de su hermana, pero le sorprendió lo silencioso que se puso el ambiente.

—¿Qué mosca te pico?—dijo la chica ofendida antes de retirarse.

Leni se quedó en la puerta mirando a su hermano, claramente sabía lo que pasaba:

—Si les contases la…

—Ahora no Leni.—dijo esta vez sin nada de agresividad—Enserio, fue un día muy pesado.—dijo antes de darle la espalda quedándose dormido completamente de lado—Pero estoy bien, no se preocupen.

Durante unos segundos pudo escucharla ahí, parada enfrente de la puerta abierta de su habitación, como si estuviese buscando algo para decir, pero completamente anonadada:

—Yo sí me preocupo Linky… Y todas también.—dijo la chica antes de cerrar la puerta.

Finalmente estaba solo, llevo ambas manos a sus ojos y los talló, no tenía lágrimas, pero en verdad los sentía increíblemente pesados. Era como si un sueño profundo se estuviera apoderando de él, tantas cosas habían pasado ese día… Pero mañana…

Mañana sería otro día.

"I see my red door; I must have it painted black"

Si bien nadie volvió a interrumpirlo en la noche pudo escuchar claramente como su mamá se mostraba molesta después de que Lori le contó donde había estado, pero Leni lo defendió diciendo que ya estaba durmiendo, eran las dos de la mañana y aún no había terminado de dormirse, estaba prácticamente en un estado donde podía ver a su alrededor, pero no moverse, su cuerpo estaba completamente quieto, como si estuviera en una etapa profunda del sueño, incluso podía sentir los latidos de su corazón mientras una migraña parecía invadirlo de nuevo.

Cuando era niño había pasado por algo similar, su papá le había contado de las parálisis del sueño, pero volver a sentir una después de tantos años era increíblemente raro, además, en aquella ocasión no había un demonio vigilándolo desde la oscuridad.

O eso pensaba, puesto que lentamente y desde debajo de sus ropas sintió algo húmedo salir desde sus botas, llenando cada centímetro del traje rojizo y azul de ese liquido negro que parecía tener vida por la forma en la que se movía, Lincoln notó ese aroma de la astronave nuevamente y volteó abajo, solo podía mover sus ojos, por lo que su corazón se aceleró. Intentó gritar, pero sus músculos no reaccionaron… Claramente aquello era una pesadilla, eso era todo, mientras ese liquido continuaba cubriendo su pecho era lo único que podía pensar. Pero entonces llegó a la parte de su cuello donde él no tenía nada del traje cubriéndolo, causando que ese liquido frio tuviera contacto con su piel.

Sus venas quedaron marcadas debido a la tensión que estaba sufriendo y su respiración aceleró repentinamente, durante un segundo pensó que se podía defender, pero entonces sintió el líquido llegando a sus labios, intentó cerrar la boca pero pudo sentir como invadía su espacio interior, no tenía un sabor definido o que pudiera describir con algo cercano, pero definitivamente podía sentir ese cuerpo liquido explorando en el interior de su boca mientras más del líquido seguía subiendo hasta su nariz y la bloqueaba.

Aunque no podía verlo, claramente sentía como su cabello era cubierto por esa sustancia negruzca que parecía estar atrapándolo en su totalidad. Incapaz de poder hacer nada miró hacia el frente donde tenía un retrato de su familia, los trece integrantes en una foto hecha el año pasado, cuando aún eran una familia feliz. Su visión comenzó a volverse borrosa hasta que finalmente el líquido negro alcanzó sus ojos y lo último que pudo ver fue a sí mismo en la fotografía, sonriendo a los once años, antes de la picadura, cuando aún usaba su camiseta naranja y con toda su familia unida.

"Maybe then I'll fade away and not have to face the facts"

Era ya de mañana en la casa Loud, todas las hermanas estaban preparándose para ir a la escuela ignorando completamente la habitación de Lincoln, hasta nuevo aviso era lugar prohibido porque su mamá tenía que hablar muy seriamente con él.

En el interior Lana y Lola fueron las primeras en estar completamente listas para ir a la escuela.

—Lana, ni siquiera te bañaste.—dijo su gemela a manera de queja.

—Lo sé.—dijo ella retomando un poco de su sonrisa.

Durante un momento Lola quiso decirle algo para hacerla sentir mal y que volviera adentro, pero esa actitud, era la vieja Lana que tanto había extrañado por meses, así que dejó pasar aquello y la tomó orgullosamente de la mano a su gemela mientras juntas iban a la parada del autobús, adelantándose al resto de sus hermanas.

—Normalmente me quedaría a ver cómo Lincoln es castigado, pero siendo sincera, prefiero ir a la escuela contigo.—dijo contenta mientras se despedían del oficial que custodiaba la casa y daban la vuelta hasta llegar a la parada del camión completamente vacía.

Desde detrás de unos arbustos se encontraba un hombre viéndolas directamente a ambas, aquella figura entonces se agachó y tomó un tubo de plástico:

—Última oportunidad Megan, habla con papá o esa niña te remplazará.—dijo molesto al mismo tiempo que nada se movía en el interior—Bien, espero que te sientas orgullosa de lo que provocaste.

Sin siquiera pensarlo un segundo estiró su brazo de un solo golpe tomó a la niña encerrada en arena para después atraerla y comenzar a correr. Escuchó un grito ensordecedor de la otra niña, pero no le importó a Marcus Flint, iba a tener de vuelta a su hija de una forma u otra, incluso podía ver cómo se agitaba ese tubo por primera vez en todo el día, ahora que era demasiado tarde.

La niña que quedó en la parada del autobús no permaneció quieta, sino que entre llantos y gritos volvió corriendo a su hogar.

"It's not easy facing up when your whole world is black"

Lo despertó el sonido de las patrullas de policía conduciendo a toda velocidad y los gritos en la casa Loud. Lo primero que hizo fue abrir sus blanquecinos ojos, debió haberse olvidado de quitarse la máscara cuando se quedó dormido… Se talló los ojos con su piel viscosa mientras lanzaba un bostezo enorme, toda su visión se encontraba borrosa, pero era normal, acababa de despertar.

Se levantó de la cama de un salto como era habitual y entonces pudo ver a la figura oscura frente a él. Dio un paso hacia atrás y lanzó una de sus telarañas para después lanzar una patada giratoria a los pies y derrumbarlo, pero lo único que logró fue romper su espejo.

—¡¿Lincoln?!—escuchó desde el otro lado del pasillo.

Rápidamente entraron todas sus hermanas a la habitación, no podían verlo con la máscara y el traje, era idéntico a las… Pero al ver abajo no tenía el traje, solo una camiseta negra y unos shorts para dormir del mismo color.

—Podía jurar que…—dijo el chico antes de que la puerta fuera abierta de golpe.

—¡Linky!—entraron todas las hermanas viendo a su hermano en el suelo junto a un montón de pedazos de cristal.

—¿Estás bien?—dijo Leni preocupada.

—Si, sí, me desperté asustado por las patrullas.—dijo el chico una excusa rápida—¿Qué paso? ¿Están todas bien?

—No.—dijo rápidamente su hermana Lynn—Vístete lo más rápido que puedas, Lola fue capturada por el Hombre de Arena…

—¿Lola qué?—dijo Lincoln sin entender.

—Lo que oíste.—le cortó el espectáculo Lori—No te cortes con el cristal, lo limpiaremos después, nos vamos a separar, tu busca en el norte con Luan.

—Que venga mejor Leni, es más alta para distinguir su tiara entre las cabezas.—propuso Lincoln.

—Literalmente no hay tiempo para esto Luan tu con Lucy, todas muévanse, ya, ya.—dijo Lori haciendo sonar un silbato y cerrando la puerta del chico para que se vistiese rápido.

—Debo ponerme mi…

Escuchó como si algo en su cuerpo se moviera, para cuando volteó abajo tenía puesto unos jeans, una camiseta naranja de tirantes y por encima una chaqueta de cuero negra, definitivamente Lincoln no estaba vestido así antes, pero no era el momento de pensar en eso, tenía cosas más importantes, como ¿Por qué Marcus querría secuestrar a su hermana Lola? ¿No tenía el afecto a Lana? Definitivamente el hombre sabía dónde vivían, pero ¿Cómo burló la seguridad?

Todas esas preguntas se las hizo mientras bajaba las escalares sorprendiendo a todas sus hermanas:

—¿Estuviste un minuto solo arriba y lograste ponerte todo eso?—dijo sin comprender Luan debido a que todas ellas estaban en pijamas y mal vestidas—Me gusta tu actitud Flash, ¡Vamos!

Se dividieron en grupos de dos, Lori y Lynn hacia el sur, mientras que Luan y Lucy se dirigieron al Este, por su lado la señora Loud, la bebe Lily y una traumatizada Lana se dirigían al Oeste, por su parte Lincoln y Leni iban en dirección norte, la cual era la zona con más urbanización, pero ambos intercambiaron una mirada cómplice, por supuesto que eso no iba a ser un problema.

Una vez estuvieron lo suficientemente alejados se ocultaron en un callejón y Lincoln comenzó a trepar, Leni le dio un antifaz al mismo tiempo que ella se ponía el suyo.

—¿No tienes tu traje?—dijo viendo el cabello del chico el cual logró cubrir con la chaqueta de cuero y ella con su blusa del pijama, quedando apenas con una camiseta que llevaba debajo del pijama.

—No hay tiempo para ir a buscarlo, vamos.—dijo lanzando una telaraña al techo del edificio y estirando con todas sus fuerzas.

Para sorpresa tanto suya como de Leni salieron disparados en el aire bastantes metros hasta prácticamente estar a la altura de un edificio.

—¡Lincoln no es un juego!—gritó Leni aterrada sujetando su blusa para que esta no saliera volando debido al viento excesivo.

—Ahhh no fue a propósito, debí emocionarme.—dijo mientras caía como si fuera lo más natural, pero su hermana estaba temblando del miedo—¡Mira!

Desde aquella caída en picada pudieron ver como en el techo de unos edificios departamentales se encontraba el hombre de arena intentando moverse con sigilo, llamando completamente la atención de ambos. Descendieron a toda velocidad a pesar de que Leni verdaderamente no se sentía bien y que Lincoln no iba a poder frenar gentilmente intentó hacer el esfuerzo por…

Al llegar al suelo sintió como si este estuviera hecho de una sustancia suave que absorbió toda la fuerza de impacto, dejándolo intacto, al voltear abajo tenía claramente sus pies en concreto. Ignoró aquello y notó como el Hombre de Arena se había detenido un segundo a ver cómo su camino era interrumpido porque en el edificio se encontraba ese niño.

—¡Sandman!—se bajó parte de la chaqueta para cubrir todo menos su mandíbula el montículo de arena pareció volver a la vida y comenzó a moverse más frenéticamente—Quédate aquí Leni, dile a las demás que lo encontramos se dirigen al norte a los… Edificios departamentales donde vivía Megan, ¿Recuerdas lo de Diciembre?

—Sí.

—Diles.—sin perder más tiempo comenzó a movilizarse.

—Ten cuidado Linky.—dijo ella mientras veía como su hermano avanzaba por entre los techos—¿Cómo bajo de aquí?

Mientras tanto Lincoln se columpiaba a toda velocidad sin importarle si quiera preguntas básicas como, ¿Cómo era posible que tuviese telarañas si las rompió frente a Peter? ¿O porqué de repente ya no sentía las vestimentas que se puso en la mañana y parecía como si volviese a tener el traje?

Salva a Lola.

En verdad tenía que dejar de pensar tanto cuando era tan evidente lo que tenía que hacer en aquel momento, en su camino pudo notar como desde el suelo varias personas apuntaban a los tejados y lo señalaban atónitos, acostumbrado ya a los halagos continuó saltando hasta que finalmente dio un salto para chocar contra una de las cristaleras del edificio donde solía vivir Megan y al hacerlo pudo notar en el reflejo que sí llevaba su traje de SpiderKid.

Pero este era completamente distinto al suyo, si bien la araña continuaba en el pecho, esta había cambiado a un color blanquecino y cubría casi todo el pecho en lugar de una pequeña porción, además del pequeño e insignificante detalle que todo el traje era de un color completamente negro y con una textura parecida a algo gelatinoso. Adiós a los característicos colores rojo y azul, lo único blanco era su araña en el pecho y los ojos.

A pesar de la sorpresa pudo escuchar como Marcus irrumpía en el edificio unos pisos más arriba. Con dedicación subió a toda velocidad y entró por una de las ventanas rotas que había dejado el Hombre de Arena, de ahí el resto fue lo suficientemente fácil como seguir el rastro de arena hasta una puerta derrumbada.

Era todo o nada, no iba a permitir que Marcus continuara atormentando a su familia.

"No more will my green sea go turn a deeper blue"

Para Marcus todo el sacrificio estaba a punto de valer la pena, por supuesto que no iba a lograr que su hija volviese a él si no demostraba primero que aun podía ser un buen padre, ¿Y quién mejor para demostrar su punto que la misma Lana Loud?

Al dejar a la chica en una silla y crear unas cadenas de arena a su alrededor se sintió satisfecho, tomó el tubo de plástico y se regeneró en su forma humana, sin siquiera notar que en la puerta de entrada una sombra oscura se estaba acercando.

—Lana, lamento que nos volvamos a encontrar…

—¡¿Qué?!—dijo sin entender la niña rubia.

—No quise volver a tu vida, pero eres la única que me entiende.—dijo el mastodonte mientras lentamente la oscuridad se apoderaba de la habitación—Verás, ¿Recuerdas a Megan?

—¡Regrésame con mi familia maldito psicópata!—gritó Lola en puro terror, ya su hermana le había contado la experiencia, pero tener a ese hombre poderoso hablándole en ese tono dulce era un contraste total a lo que había escuchado—¡Por favor! ¡Yo no soy Lana!

—Lana, basta, solo necesito que hagas que Megan me vuelva a hablar.—dijo Marcus con una sonrisa amable que claramente era falsa—Por favor…

—¿Qué? ¡No sé de lo que hablas!—dijo la chica alterada e intentando librarse de la arena, pero esta apretaba cada vez más—¡Ayuda!

—Por favor Lana, sé que pasamos por momentos difíciles, pero ayúdame con esto y todo acabará, no volverás a verme.—dijo el Hombre de Arena sonriendo y poniéndole el tubo de plástico inerte en el rostro—Aquí está Megan, dile lo buen padre que puedo ser… Dile que… Que cambie, que soy un buen hombre, incluso pague todos estos meses la renta en el departamento que ella tenía antes y…

—¡Eres un lunático!—gritaba Lola desesperada volteando de uno a otro lado—¡No soy Lana Loud!

—No me engañas niña, tienes la misma voz, vives en la misma casa y los mismos dos dientes delanteros caídos, basta.—dijo el hombre por primera vez volviendo su tono amenazante—¡Has lo que te pido! ¡¿Por qué es tan difícil tratar con niñas?!

—¡¿Por qué nosotras?! ¡Es tu hija! ¡No la conozco!—dijo molesta Lola mientras lágrimas recorrían su rostro—¡No soy Lana Loud! ¡No soy Lana! ¡Mamiiiii!

—Una…

—¡Por favor! ¡Alguien! ¡Ayuda!—gritaba desesperada la chica.

—Dos…

—Tres.—todos en la habitación escucharon esa nueva voz al mismo tiempo que una sombra negra aparecía detrás de Marcus y le daba una patada que desfiguró completamente su rostro de arena.

Antes de que el Hombre de Arena pudiera volver a formar su rostro este niño de un golpe destrozó la arena que mantenía atada a la chica Loud y se columpió del techo llevándola del brazo, posicionándola en la puerta:

—Corre y no voltees.—dijo SpiderKid a una aterrorizada Lola Loud que solo pudo dar unos pasos hacia atrás sorprendida por la velocidad de todo lo que había pasado.

Una vez estuvo fuera Marcus pudo ver como el niño entre negros hilos generaba una nueva especie de puerta con telarañas para que él no pudiera salir tan fácilmente.

—¿Por qué siempre molestas? ¡No le estoy haciendo daño a nadie!—dijo el hombre haciendo que su brazo izquierdo se volviera una espada de arena.

—Eso no tiene filo.—dijo SpiderKid quedándose quieto y recibiendo el golpe del Hombre de Arena, para su sorpresa no sintió apenas el golpe—¿Eso es todo?

—¿Qué?—dijo Marcus claramente sorprendido—¿Cómo? ¡No eras tan fuerte la vez pasada!

—Veo que no has cambiado ni un poco.—dijo SpiderKid provocando que su voz sonara con un ligero eco—Ya me estoy cansando de que basura como tú siempre vuelva Flint.

Pudo escuchar como las formas de arena de Marcus se transformaban en estacas que salían disparadas a su dirección sin piedad alguna, pero fácilmente esquivó los proyectiles dando vueltas en el aire y lanzando una patada hacia el Hombre de Arena, aquello provocó que todo el rostro y parte del pecho de Marcus quedaran esparcidos como polvo en toda la habitación.

—¿Qué tienes ahí?—dijo SpiderKid lanzando una telaraña negruzca al tubo de plástico y estirando con fuerza, provocando que Marcus no pudiera sujetarlo.

—¡DEJALA!—escuchó la voz proveniente desde el montículo de arena sin que hubiera una boca en aquel cuerpo.

El chico se quedó impactado cuando su sentido araña quedó completamente activo, pero al intentar evadir el ataque no logró hacer nada más que activar aún más sus instintos primitivos, antes de siquiera intentar esquivar a otra dirección fue encerrado por un montículo de arena con forma de brazo que lo encerró completamente dejando solo su cabeza y brazos libres. Intentó hacer fuerza para romper el bloque, pero la arena solo se volvió más resistente.

—¡No dañarás a mi bebe!

—¿Tu qué?—dijo SpiderKid volteando a ver como aun sujetaba el tubo de plástico reforzado con una mano—¡Megan!

Dicho esto, sin importarle que Marcus estaba prácticamente intentando decapitarlo, decidió redimirse de una vez por todas y en lugar de esquivar el golpe de el hacha de arena utilizó todas sus fuerzas para aplastar con su mano el tubo de plástico, al principio pareció que estaba logrando algo, pero se detuvo al recibir el golpe en su cuello directamente por parte de Marcus.

Su cabeza seguía en su lugar, el golpe había sido amortiguado casi al completo, como si le hubieran pegado con una especie de gelatina viscosa.

—¿Qué?—dijo sin entender Marcus volviendo a transformar uno de sus brazos en un hacha—¡¿Por qué no mueres de una vez?!

—Lo mismo podría preguntarte…—dijo SpiderKid antes de aspirar profundamente y con todas sus fuerzas intentar moverse para escapar, pero la arena era demasiado dura.

Iba a recibir el hachazo en su cabeza… Ambos brazos suyos fueron liberados con un impulso de fuerza que no tenía antes y rápidamente puso de escudo el tubo de plástico, el cual recibió el golpe de Marcus como si de cosquillas se tratasen.

—¡¿Ves lo que me haces hacer?!—gritó el hombre molesto—¡Todo esto no estaría pasando si no existieras!—intentó golpearlo con dos puños de arena al mismo tiempo.

Pero SpiderKid ya tenía movilidad en ambos brazos y con todas sus fuerzas aplastó el tubo de plástico resistente hasta generar una abolladura y un pequeño hueco al interior.

Esta vez recibió el golpe de Marcus en el rostro sin la capacidad de poder evitarlo, para inmediatamente recibir otro, y un tercero que provocó que el chico sintiera verdadero dolor por la fuerza increíble con la que estaba recibiendo los golpes. No pudo sostener más aquel tubo y al soltarlo pudo ver como rodaba en el suelo lejos de él.

—¡Megan!—intentó alcanzar el objeto su padre antes de notar como del pequeño orificio que había creado SpiderKid salían millones de granos de arena a la fuerza.

Rápidamente como si se tratase de una neblina la habitación se llenó de una oscuridad aun mayor que el traje del chico.

—¿Qué pasa Marcus? ¿Ya no te gusta cuando los demás se meten en tus asuntos familiares?—dijo el chico bromista aun sin poder moverse, pero intentándolo.

—¿Megan?—preguntó el Hombre de Arena.

—¡AHHHHHHHHHH!—escucharon el grito proviniendo de todos los lados donde se generaba la neblina.

Rápidamente todos los granos de arena que habían salido del tubo se juntaron en un solo punto mientras el grito aún permanecía activo y de esa pequeña bolita comenzaron a salir ramas de arena como si se tratase de árboles que se clavaron a las paredes, al suelo, al techo, una de estas al hombro de SpiderKid, pero ninguna sola se acercó a Marcus.

"I could not foresee this thing happening to you"

—Te odio, te odio, te odio…

Frente a ellos volvió a formarse la figura de una mujer rubia con el pelo tintado en un rosado apagado, con un gorro de lana rosa, una chaqueta de mezclilla y pantalones negros que se materializó antes de las facciones de su rostro, o sus expresiones faciales, lo único que podían entender eran esas palabras claras como el agua.

—¡LOS ODIO!

Rápidamente SpiderKid pudo sentir como esa rama de arena que tenía en su hombro intentaba clavarse más a fondo en su interior y veía como sangre salía de la herida mientras él luchaba para respirar.

El Hombre de Arena en cambio solo dio un par de pasos hacia atrás, sin entender nada, esa mujer no era su niñita indefensa… No como la recordaba, pero aun así no pudo evitar sentir orgullo.

Por otro lado, la chica liberada finalmente abrió los ojos y vio que se encontraba en la esquina de su viejo apartamento, cosa que le trajo los recuerdos de su prometido Ray antes de ser asesinado por su padre. Cerró nuevamente los ojos mientras nuevas imágenes inundaban su mente, como cuando llevó a casa su primer diploma, pero luego como su padre le decía "La escuela no sirve para la gente de verdad", justo antes de que desapareciera para siempre, también pudo como ver cuando peleó con SpiderKid contra una mujer eléctrica, pero después de eso pudo ver al chico dejándola de lado mientras su padre la secuestraba.

Podía sentir los torrentes de arena que habían estado encerrados en ese espacio tubular por tanto tiempo sintiéndose finalmente libres y llenos de energía. Finalmente era libre después de todo ese tiempo encerrada.

—¿Megan?—preguntó el Hombre de Arena claramente encantado de volver a verla intentando acercar una de sus manos a ella.

Pero fue detenido por una barrera de arena que se interpuso para que él ni siquiera pudiera verla.

—Tú.—dijo la chica volteando a SpiderKid—Me liberaste…

—Ehh… Sí.—dijo el chico no sabiendo qué tanto podía tantear el terreno e intentando no mirarla a los ojos—Megan yo…

—Es tu culpa que ese imbécil me encerrara.—dijo ella molesta generando unas espadas de arena que rápidamente se acercaron al cuello del chico, quedándose a solo centímetros de cortarle la yugular—Dame cualquier otro motivo para no matarte.

—Ah… Soy… ¿De los buenos?—dijo el chico por primera vez dudando de esa afirmación, después de todo lo que había provocado recientemente no podía considerarse como una buena persona.

Pudo notar como los ojos de Megan lo analizaron de arriba abajo como si escanearan el nivel de la amenaza. Pero rápidamente ella dio media vuelta con el ceño fruncido.

—Estás atrapado…—dijo ella viendo la pared de arena casi tan fuerte como el concreto a la cual no podía escapar—Vete o si no terminarás igual.

—¿Igual? ¿A qué te refieres?—dijo sin entender.

Pero Megan no le hizo caso solo se dio media vuelta y derrumbó el muro de arena que su padre había intentado tumbar a golpes pero que había fracasado en lograrlo.

—¡¿Por qué huyes de mí?!—dijo indignado el Hombre de Arena.

—Oh, ya no pienso huir.—dijo la chica mientras todo su cuerpo se convertía en arena de golpe—¡NO PIENSO VOLVER A OCULTARME!

Escapa.

El niño volteó de uno a otro lado para saber de dónde venía esa misteriosa voz, pero fue interrumpido cuando notó como la chica que había conocido antes se había transformado de una mujer de arena a una figura humanoide que tenía reminiscencia a un humano en la parte superior, pero que toda la parte baja era montículos de arena.

—Solo quería volver a hablar contigo…—dijo el Hombre de Arena intentando calmar las aguas.

Pero aquel rio hace mucho que había desbordado, y ahora estaba en el modo más violento, justo antes de una cascada, cuando la corriente ya no tiene una oportunidad de volver atrás.

Marcus dejó su forma de arena a un lado y mostró su rostro natural a su hija, dándole una sonrisa sincera, sintiendo que tal vez eso era todo lo que necesitaba ella para volver a aceptarlo.

Pero no, lo único que logró fue hacer que su hija enfureciera más, aquel era ese rostro infame que tanto le había costado: Su infancia, su madre, su novio, su dignidad, su propio cuerpo, el rumbo entero de su vida. Aquel no era el rostro de un padre, era el rostro de un asesino, de un monstruo carente de toda esencia humana y motivado por el más puro de los egoísmos.

—¡AHHHH!—gritó ella provocando que sus granos de arena se estremecieran por todo su cuerpo y dándole un golpe a su padre directamente al pecho.

El Hombre de Arena, verdaderamente herido dio dos pasos hacia atrás antes de volver a ponerse frente a su hija:

—Sé que no comenzamos de la mejor manera, pero…

—¡¿Qué?!—gritó ella volviendo sus dedos cuchillas y golpeando una y otra vez al hombre directamente en el rostro—¡Nunca fuiste mi padre! ¡Eres una basura! ¡Una mierda! ¡UN CRIMINAL! ¡UN ASESINO!

Cada golpe lo daba con más riña provocando que la arena de Sandman quedara esparcida por toda la habitación. SpiderKid podía ver como esta arena intentaba volver a su cuerpo, pero antes de lograrlo, era absorbida por el cuerpo de Megan, dejando que Marcus cada vez se volvía más pequeño.

—Eso no quita que soy tu…—iba a decir el hombre mirando extrañado cómo era posible que aún no hubiera regenerado la parte de su pecho que salió volando antes.

—¡¿Qué?! ¡¿Mi padre?! ¡ME DA ASCO SABERLO! ¡Nunca quise tener nada que ver contigo! ¡Jamás te intenté mandar una misera carta a la prisión! ¡Me quité tu estúpido apellido apenas tuve la oportunidad! ¡Cada que escapabas de la cárcel no podía dormir tranquila! ¡Y NO ESTABA EQUIVOCADA!

De nuevo daba golpes y golpes al demacrado Marcus, dejándolo con cada desgarrón con menos arena.

—¡Detente vas a matarlo!—gritó SpiderKid siendo completamente ignorado.

Eso era todo lo que iba a soportar, SpiderKid no podía permitir que la chica matase al Hombre de Arena, pero continuaba sin poder moverse, apenas tenía tiempo si quería evitar la muerte de aquel hombre.

Megan sin embargo no le importaba, seguía golpeando ese rostro de arena que tanto dolor y pesadillas le había causado:

—¡Pensé que me había librado de ti cuando volviste aparecer! ¡Y ME SECUESTRASTE! ¡ME OBLIGASTE A JUGAR TUS SUCIA FANTASÍA DE CREER QUE AUN PODEMOS SER UNA FAMILIA! ¡NO SOMOS NADA! ¡MENOS QUE NADA! —junto ambos puños golpeando la pierna derecha del Hombre de Arena y provocando que está ya no se pudiera regenerar.

—¡Megan no!—gritó el chico.

Justo en ese momento el montículo de arena en el cual se había encontrado completamente atrapado desde hace minutos quedó convertido en piezas de arena sin ningún tipo de control, pero Marcus seguía vivo, aún quedaba parte de su cuerpo para rescatar tenía que pelear para… Mantenerse quieto y callado, después de todo, ¿Qué bien le traía Marcus Flint al mundo? Un problema menos del cual preocuparse.

—Yo te di tu vida… Solo… Quería que las cosas fueran como antes…—dijo el Hombre de Arena con una voz claramente débil que provocó que SpiderKid soltara una lágrima por alguien que odiaba en lo más profundo de su ser—Quería ser tu padre…

—¿Mi padre? ¡TU! ¡ARRUINASTE! ¡MI! ¡VIDA!—gritó haciendo énfasis en cada palabra y dando golpes que lograron destrozar todos los muebles alrededor e incluso partes del techo, la habitación apenas podía mantenerse.

—Yo…—dijo Marcus Flint en un susurro—Te amo…

—¡TE ODIO!—gritó la chica juntando ambos brazos y levantándolos con todas sus fuerzas.

En ambos rostros había lágrimas, en el de Marcus eran unas de genuino arrepentimiento mientras intentaba sonreír a su hija, mientras que en la chica solo se veía un rostro consumido por la ira y el odio. SpiderKid aun recostado e inmóvil en la arena volteó a ver su traje negro y cerró los ojos.

Un último golpe fue lo que se necesitó para que lo que sea que quedara de Marcus desapareciera completamente integrado completamente en el cuerpo de su hija. La chica respiraba entrecortadamente, el piso a su alrededor estaba lleno de marcas de garras y completamente destrozado. Su corazón latía a toda velocidad mientras su cuerpo reducía su tamaño hasta volver a su estatura normal. Al voltear a ver toda la arena que quedaba regada en la habitación logró controlarla solo con su pensamiento acercándola a su cuerpo.

Esta vez no iba a dejar que ni un solo grano escapase, comenzó a buscar con cientos de extremidades por toda la habitación, pero no encontró nada, ahí había una presencia de arena menos.

—Lo hice.—dijo ella antes de lanzar una risotada y arrodillarse—Lo hice…—golpeo el piso con todas sus fuerzas—¡Me libré de él!—gritó furiosa y volviendo a transformarse en un monstruo de arena—¡¿PORQUÉ NO ME SIENTO MEJOR?!

Con su figura endemoniada comenzó a buscar por toda la habitación hasta encontrarse nuevamente de reojo con SpiderKid quien aún veía incrédulo la situación, lo tomó del cuello con una cadena de arena y lo acercó a su rostro para gritarle:

—¿Es porque tu sigues con vida?—dijo apretando su agarre y viendo como el niño intentaba luchar para tener algo de aire.

—Matar… No… Logra nada…—dijo SpiderKid con el aire que le quedaba provocando que ella lo soltase ligeramente, no tenía tiempo para ahorcarlo—Solo conseguiste que el número de asesinos en el mundo se mantuviera igual…

—¿Qué?—dijo ella ofendida y dándole un golpe a SpiderKid en el estómago, mandándolo a volar y rompiendo la pared hasta que llegó al apartamento de al lado en una mesa de cristal—¡Este debería ser el mejor día de mi vida!

—Eres… Un monstruo…—dijo el chico levantándose y no pudiendo respirar muy bien debido al dolor en sus costillas.

—¿Yo? ¿El monstruo?—dijo ella al mismo tiempo que volvía su forma de arena—Oh Dios, eres un hipócrita, ¿Crees que no lo noté?

—¿Qué?—dijo el chico sin entender.

—Pudiste detenerme si tanto crees en tu estúpida regla de no matar, pudiste intentarlo, pero no… Mi padre se había debilitado mucho antes de que yo lo matase… Tu no hiciste nada.—dijo ella para luego comenzar a reír desquiciada—Yo no soy el único monstruo aquí…

—Estaba muy débil para hacer nada.—mintió descaradamente el niño mientras se levantaba lleno de cristales rotos.

—Dijiste que el número de monstruos se queda igual si solo mato a uno… ¿Qué pasa si bajamos el número a dos?—dijo antes de extender su brazo hacia el chico lleno de los mismos dedos que terminaban en cuchillas.

SpiderKid sin dudarlo un solo momento saltó hacia la ventana y decidió que lo mejor era alejarse cuanto antes de…

Pero fue detenido en medio del aire debido a que escuchó varias voces en la parte de abajo, eran los gritos de su familia que esperaban fuera del edificio junto a oficiales de policía. Apenas estaban llegando a rescatar a Lola, pero en aquel momento la figura de arena corrupta de Megan comenzaba a salir por la ventana.

—¿Qué? ¿Crees que vas a poder escapar de mi?—dijo molesta para luego también voltear abajo.

Ella rápidamente alzó la mirada y los ojos de ambos se quedaron fijos durante un momento antes de que la enloquecida Megan se dejara caer a toda velocidad. El chico ignoró todas las leyes de la física o si iba a aterrizar a salvo, juntó sus brazos y piernas y se dejó caer para llegar antes.

No iba a dejar que ella lastimase a su familia.

"If I look hard enough into the setting sun: My love will laugh with me before the morning comes"

—¡Lola! ¡Lola!—gritaba Lana intentando entrar a aquel edificio lleno de pesadillas, cualquier cosa con tal de recuperar a su hermana.

Para sorpresa de todos, unos oficiales se acercaron de vuelta a la puerta de entrada, iban de la mano con una niña pequeña, rubia y con un vestido rosa algo desgarrado, la niña parecía estar llorando mientras los hombres la encaminaban con su familia. Todas las hermanas celebraban de finalmente ver a la pequeña.

—¿Y Lincoln?—preguntó Lori confundida viendo de un lado a otro.

—La última vez que lo vi fue a conseguir ayuda.—lo excuso rápidamente Leni—Pero qué más da, mira a Lola, está bien, nuestra hermanita.

—Sí que lo está.—dijo Lori satisfecha de que finalmente todo hubiera acabado bien.

La chica rubia una vez salió del edificio soltó la mano de los oficiales y corrió con el resto de sus hermanas y madre, todas le devolvieron el abrazo con fuerza mientras intentaban no pensar en nada malo, volvían a estar unidas y eso era lo importante.

Durante un momento pareció que aquel era el final de ese nuevo incidente, las Loud a ese punto ya estaban preparando sus distintas versiones para hablar con la policía y dar sus excusas de cómo aquello no tenía nada que ver con ellas, pero fue entonces cuando en la entrada del edificio aterrizaron dos entes monstruosos que rompieron el suelo y con solo su estallido provocaron que las patrullas de policía se levantaran ligeramente antes de caer de golpe.

Una de las figuras era una especie de mujer de arena muy distinta a lo que era Marcus pero que toda la parte de la cintura para abajo se había convertido en un montículo de arena dura mientras que la parte superior parecía ser una mujer funcional. Por otro lado, enfrente de esa figura se encontraba un niño con un traje ajustado negro, pero con el símbolo de una araña en su pecho.

—¿SpiderKid?—dijo Leni confundida.

—Me gusta ese estilo.—dijo Lucy antes de lanzar un suspiro.

—Louds, aléjense de aquí, no sabemos que está pasando.—ordenó el capitán Stacy a la vez que sacaba su pistola y apuntaba a ambas figuras—¡Corran!

Todas las Loud comenzaron a correr pensando que la policía iba a salvarlas, pero lo único que paso fue que la chica de arena se hundió en el suelo y se expandió en su dirección hasta atrapar a todos los presentes en una trampa de arena. Los policías intentaron apuntar sus armas al suelo, pero el SpiderKid oscuro apuntó con sus telarañas a los cañones de las pistolas dejándolos inutilizados.

—¿Qué crees que haces?—dijo ofendido el oficial Holiday.

—Van a lastimarse si disparan al suelo.—dijo el niño acercándose con ambas manos levantadas—Déjenme esto a mí.

—¿Acaso crees que puedes darnos esa orden cada vez que un mutante se sale de control?—le dijo molesto el capitán Stacy.

—¡Escúchelo por un demonio!—gritó Leni ofendida mientras cerraba los ojos, claramente temblaba de miedo—¡Es un héroe!

—Quiero salvar vidas inocentes, déjame hacer mi trabajo George.—dijo SpiderKid presumido y con un ligero eco en su voz, casi como si dos personas hablasen al mismo tiempo.

El cuerpo de policía ya sin alternativas dejó de lado las armas mientras veían como la arena a sus pies comenzaba a hacer crecer picos puntiagudos directamente hacia sus cabezas. Las hermanas Loud intentaron mantenerse unidas pero esos picos de arena intentaban atravesarlas si se movían en lo más mínimo.

—Megan, Megan, estoy aquí, déjalos ir, esto es entre tú y yo, para con todo esto.—dijo el chico antes de que frente a él se formara la figura de la chica con el gorro de Lana con una sonrisa sádica en su rostro.

—¿Qué pasa SpiderKid? ¿Miedo? ¿Sabes que? Me alegra, fue precisamente lo que sentí cuando me abandonaste.—dijo ella ofendida antes de desintegrarse y volverse a formar detrás del oficial Stacy—Te demostraré que también eres el monstruo, hagamos un juego, después de todo para ti todo es una broma.—dijo antes de tomar al hombre de la cintura y empezar a elevarlo en el aire.

—¡Déjalo ir!—demandó el chico, pero fue ignorado cuando una nueva mano de arena levantó a Rita Loud en el aire y la posicionó al lado del Capitán.

Ambas manos de arena terminaron formando la figura de una Megan de casi cinco metros tomándolos a ambos como si de juguetes se tratasen.

—Te dejaré decidir, ¿A quién salvarás SpiderKid?—dijo ella antes de lanzar una risotada completamente enloquecida.

—¡Bájalos! ¡Son inocentes!

—¡YO TAMBIÉN ERA INOCENTE! ¡Si hubieras detenido a mi padre antes, nada de esto hubiera pasado! ¡Pero lo dejaste vivir y luego dejaste que me secuestrara! ¡Pues estoy harta de ser la que termine afectada por tus decisiones!—dijo antes de que sus brazos quedaran cruzados—Voy a lanzarlos a ambos a la vez, si salvas a la mamá Loud todas ellas se pueden ir y dañaré solo a los policías, salva al capitán gruñón y las Loud mueren.—dijo la chica fuera de sí—Y ni se te ocurra intentar un truco patético de salvarlos a ambos, ¡Porque entonces todos saldrán lastimados! ¡O TAL VEZ ESO ES LO QUE QUIERES DESPUÉS DE TODO!—gritó provocando que los picos antes formados se endurecieran y se acercaran a la piel de todos los presentes en sus arenas y lanzar ambas personas varios metros hacia arriba en el aire—¿Ya no es divertido cuando tu pierdes?

Durante un momento SpiderKid pensó que debía ir corriendo sin dudar para salvar a su mamá, pero inmediatamente se dio cuenta que eso podía ser una trampa, si seguía el juego de esa chica nada le aseguraba que cumpliría su parte del trato. Volteó al suelo y encontró algo que iba a ser de mucha ayuda, justo al lado de la calle.

—Creo que ya escogí.—dijo el chico lanzando telarañas a los dos extremos de la calle.

—¿Qué haces?—dijo sin entender la chica puesto que aquellas telarañas claramente no iban a detener la caída de sus víctimas.

—¿Cómo crees que vencí a tu papá la primera vez?—dijo el chico estirando con todas sus fuerzas.

Al hacerlo dos hidrantes de agua rojos se estrellaron en el cuerpo de la chica de arena provocando con su fuerza que el cuerpo entero se derrumbara y antes de que este pudiera volver a armarse chorros de agua a presión comenzaron a correr por todo el suelo en esa dirección provocando que la arena que no estuviera por encima del nivel del suelo quedase mojada y por lo tanto inutilizable.

—¡¿Qué?!—gritó la chica de arena viendo como todos sus rehenes quedaban liberados y ella misma comenzaba a hundirse en el agua.

—Suerte Megan.—dijo el chico impulsándose hacia arriba.

Apenas y tenía unos cuantos segundos, primero que nada, se impulsó para tomar a su mamá con ambas manos, la señora Loud gritaba como si hubiera visto un ángel de la muerte hasta que él la tomó con ambos brazos y con una telaraña se impulsó al otro lado, pudo ver al Capitán Stacy cayendo a toda velocidad mientras él se acercaba, estaba a diez metros del suelo.

Nueve.

Seis.

Cuatro.

Dos…

Finalmente, el chico atrapó al hombre antes de que este terminara su recorrido y abrazando a ambos civiles el recibió todo el golpe del impacto asegurándose de sujetar la cabeza de ambos mientras rodaban en el suelo. Cuando finalmente aterrizó se detuvo para observarlos a ambos:

—¿Están bien?—preguntó.

—Ve y detén a esa loca.—dijo el capitán Stacy claramente adolorido del cuello.

Por otro lado, su madre solamente lo miró con miedo, pero asintió con un movimiento de su cabeza. Los dejo a ambos en el suelo, asegurándose de tener especial cuidado y luego volteó de vuelta a donde debería estar Megan, encontrando que ella aun intentaba atacar a los policías que intentaban acercarse para capturarla, estaba completamente rodeada.

Pero SpiderKid estaba harto rápidamente formó un lazo de telaraña con el cual tomó de vuelta uno de los hidrantes y comenzó a dar varios golpes a la chica de arena, forzando a que toda esta cayese al agua y quedase inutilizada, el agua liberada cada vez era menos fuerte, pero los golpes de él eran duros y constantes mientras daba pasos firmes.

Hubiera continuado haciendo aquello, hasta que se dio cuenta que no valía la pena… Si continuaba golpeándola iba a matarla.

—Lamento que hayas terminado así Megan.—dijo el chico al montículo atemorizado de arena que aun no estaba mojado.

El resto de las fuerzas armadas se apresuraron a rodearla con escudos para que no pudiese escapar. Pero aquello ya no era de interés del chico, había logrado salvar a su hermana, pero a un costo alto.

—Oficial McBride. —saludó viendo como la policía que no estaba rodeando a la chica de arena intentaba desatascar sus armas descargadas de la telaraña negra que él había puesto.

—Oh, SpiderKid.—dijo el hombre afroamericano no muy animado—Supongo que otra victoria en tu extensa lista de villanos, perdí la cuenta, ¿Doce?

—Diecinueve en realidad, si cuenta al cazador como un supervillano.—dijo el chico tranquilo mientras veía como un equipo de extracción encerraba en una caja de contención de Rykers a la chica de arena—Pero ella… No era mala…

—Niño, sé que tratas de ver el lado bueno de todas las personas, pero a veces hay un lado "oscuro" el cual nos consume y es difícil salir de ese pozo.—dijo el hombre antes de lanzar una risotada.

El niño primero se sintió extrañado que remarcase esa palabra, hasta voltear de vuelta a su traje y comenzar a reír incomodo.

—¿Qué le hiciste a tu viejo traje?—dijo el oficial mirándolo de pies a cabeza.

—En la tintorería…—mintió demasiado mal el chico.

—¿Enserio?

—No.—dijo el chico antes de agitar la cabeza para guiñar un ojo.

—¿Por qué agitaste la cabeza?—dijo el hombre sin entender.

—No se entiende que guiño el ojo con la máscara, gajes del oficio.—dijo el chico justificándose.

—SpiderKid… Yo vi cuando guiñaste el ojo.—dijo sin entender el hombre.

El chico dio media vuelta y salió corriendo a una ventana del edificio departamental, al hacerlo cerró solo uno de sus ojos y pudo ver como aquel nuevo traje se adaptaba y cerraba el ojo, hizo lo mismo con el ojo contrario y sorpresivamente también funcionó.

—¿No sabías que tu traje hacía eso?—dijo extrañado el oficial McBride.

—Me lo prestó un amigo…—dijo el chico viendo completamente a detalle en el espejo.

Mientras apreciaba como varias de las líneas de su viejo traje aún estaban remarcadas en sutiles tonos de negro a lo largo del traje, pudo ver por el reflejo como la chica de arena era llevada en un helicóptero directamente a la prisión. Eso le hizo que un pensamiento pasase por su cabeza, un solo error como mutante y eso era todo, sin importar tus acciones heroicas del pasado, a la cárcel.

Iba a acercarse a la familia Loud pero era mejor si primero se escabullía de vuelta en el edificio y fingía ser ese niño otra vez.

Volteó de uno a otro lado, el señor McBride había vuelto a su misión de retirar la telaraña, mientras que el resto de los oficiales ya habían avanzado un poco, Holiday era el que llevaba mayor avance.

"I see a red door and I want it painted black. No colors anymore I want them to turn BLACK"

Se retiró sin decir más y logró pasar sin que nadie lo viera dentro de una ventana abierta del edificio, una vez ahí se dirigió hacia las escaleras de emergencia, cerró la puerta detrás suya y comenzó a suspirar rápidamente.

—¿Qué eres?—dijo confundido.

No dio crédito a lo que pasó después, en apenas dos segundos su traje de SpiderKid completamente negro se transformó de vuelta en unos jeans, su camiseta naranja de tirantes y la chaqueta de cuero. Abrió y cerró los ojos varias veces incrédulo.

—¿Tu eres esa voz que he estado escuchando en mi cabeza?

Sí.

—Oh Dios mio, oh Díos mio, oh Dios mio ¿Qué eres?—preguntó aunque debía parecer un lunático, nadie le había respondido realmente, solo sabía de alguna manera que esa era la respuesta.

Un amigo.

—Sé que puedes decir frases más complicadas, no quiero repetirlo todo el día, ¿Qué eres?—dijo el chico molesto.

Venimos de las estrellas SpiderKid, no nos queda mucha energía, pero podemos ayudarte en tu misión.

—Eres el líquido que estaba en la cabina de los astronautas, ¿No?—dijo el chico mientras comenzaba a bajar las escaleras y volteaba a todos lados para asegurarse que nadie lo vigilara.

Sí, el choque fue un accidente, aun no entendíamos del todo a su especie.

—Oh Dios… No estamos solos en el universo.—dijo el chico antes de entrecerrar los ojos—Bueno tampoco es algo nuevo, aun nos enseñan sobre la infiltración Skrull en la escuela.—dijo el chico despreocupado antes de parpadear rápidamente—Dijiste que apoyas mi misión, ¿También quieres salvar vidas?

Sí, queremos.

—¿Y para qué necesitas mi cuerpo?—dijo sin entender el chico.

Es nuestra forma de adaptarnos a nuevos planetas, solo queremos ayudarte.

—¿Cómo sé que puedo confiar en ti… Perdón, en ustedes?—preguntó el chico llegando a la base del edificio sintiéndose sorpresivamente cómodo con la idea de ser el anfitrión de una especie invasLUABLE.

Puedes confiar en nosotros, desde que te conocimos te hemos protegido y ayudado, dándote disfraces, telarañas y mayor fuerza sin pedir nada a cambio. Podemos analizar tus recuerdos, y eso no es algo común en tu especie.

—No… No hagan eso por favor.—dijo completamente intimidado—En la Tierra eso de leer mentes sin el permiso de la persona es un insulto… ¿Creo? Dios, me estoy volviendo loco…¿Qué estoy diciendo?

Confía en nosotros y te volveremos la mejor versión de SpiderKid que exista.

Pero aquella fuerza hablaba cada vez con menos energía, el corazón de SpiderKid latía con rapidez, y no tuvo tiempo de responder antes de sentir que aquel ente quedó dormido, pudo notar como con tan solo cerrar los ojos a pensamiento pudo cambiar su vestuario de SpiderKid Oscuro a Lincoln con chaqueta de cuero a solo shorts negros sin camisa a un traje de dinosaurio inflable de color negro.

—Bueno… No se ve como algo amenazante…—dijo pensando en su interior que tal vez la experiencia no fuera tan mala—No sé si alteraste mi mente o si es genuino, pero está bien, si aceptar tu ayuda significa que no necesitaré a Peter nunca más, tendré traje nuevo y no pierdo nada, Dios, enserio, después de tantas cosas horribles necesitaba a alguien como ustedes.

No obtuvo respuesta alguna, pudo suponer que aquel ente había usado bastante energía para comunicarse con él porque ahora sentía suficiente hambre como para terminar con un bufete. Aun así, salió por la puerta de entrada para dirigirse a su familia, las cuales corrieron a abrazarlo.

—¡Nos tenías preocupados!—dijo Lori dándole un coscorrón—¿Dónde estabas?

—Intenté ir a rescatar a Lola, pero cuando llegué al apartamento estaba bloqueado por estas telarañas ¿Negras?—dijo fingiendo estar completamente confundido.

—¿No lo viste?—dijo su hermana Lynn alzando los ojos—Eres muy fácil de distraerte hermanito, SpiderKid ahora tiene un estilo negro.

—Eso suena racista.—dijo Lincoln antes de comenzar a reír—Nah, ya enserio, ¿Negro?

—Sí, con telarañas del mismo color y todo.—dijo Lucy no pudiendo ocultar cierta emoción en su voz.

—Bueno, ya habrá tiempo para ver los detalles, Lola, ¿Estás bien?—dijo acercándose a su hermana menor.

La niña volteó a verlo de pies a cabeza, pero lo único que alcanzó a hacer fue darle un abrazo y comenzar a llorar en su hombro, de alguna manera la niña había pasado de parecer lo suficientemente firma para reír a estar llorando en su hombro, tal vez porque el chico había ido a salvarla de verdad o porque en el fondo Lola había pasado por algo muy duro, pero a final de cuentas, ella iba a estar segura finalmente, ahora que un SpiderKid más fuerte podía protegerlas de verdad.

"Mhhh mhh mhhh mhh I wanna see it painted… Painted black"

Continuara…

Notas.—Dios mio, no sabía que tenía tantas ganas, enserio, normalmente los capítulos así de largos toman una semana, este fueron dos o tres días. Bueno, llegamos a la parte que toda historia de Spider—Man que se aprecie no puede dejar de lado, ¿Qué simbionte estoy adaptando? No es de la película de 2018, ni el de Espectacular, es algo… Distinto, espero que les guste, personalmente no quería que hablase, pero iba a ser demasiado molesto que todo el rato el simbionte se comunicase de maneras raras. Igual espero que les haya gustado el capítulo, se viene una saga que llevo años planeando. También informo, a partir del siguiente capítulo vamos en la cuenta final, solo faltan 10 capitulos para acabar este fic, de verdad. Y la lista entera de los 19 villanos incluye los que han salido en los one shots.

Pero no se preocupen, por el momento disfruten de la oscuridad mhh mhh.

Epilogo

"Black as night, black as coal, I wanna see the sun blotted out from the sky"

—¿Están viendo?—dijo Clyde impactado mientras apuntaba a su celular.

Tanto Gwen como Liam parecían igual de sorprendidos por aquello, Peter dejó los libros en su casillero y se acercó a ellos con una ceja levantada.

—¿Qué paso chicos?—dijo intrigado.

—¿No te has enterado?—dijo Clyde confundido—Normalmente tú y Lincoln siempre revisan las noticias…

—¡No lo menciones! —gritó antes de darse cuenta que sus amigos se asustaron por esa reacción, así que calmó su respiración y continuó hablando—Desde que no hablamos checar las noticias es algo que prefiero evitar, demasiado estrés.—dijo Peter a la defensiva—¿Qué paso?

—Parece que SpiderKid nos apoya.—dijo Clyde emocionado.

—¿Nos apoya?—dijo Peter sin entender.

—No te ofendas Peter, no a ustedes a mi gente… Ay Dios mío suena muy tonto cuando lo digo en voz alta, pero tu entiendes.—dijo hecho un manojo de nervios.

—Claramente no entiendo.—dijo Peter ahora sí completamente confundido.

Sin más discusión Clyde volteó la pantalla de su celular y le mostró el video de SpiderKid Oscuro luchando contra una especie de mutación de arena que bien podía ser Megan… De no ser porque el video era de tan baja calidad Peter hubiera podido saberlo. Igual eso no era lo importante, sino que claramente Lincoln estaba usando un traje completamente negro y…

—¡¿Qué?!—dijo completamente indignado.

—Lo sé, usar chorros de agua a presión para arruinar esa trampa de arena, brillante.—dijo Gwen felicitando a SpiderKid.

—¡¿Cómo está usando telarañas?!—dijo Peter quitándole el celular a Clyde sin medir sus acciones—¡No tiene sentido!

Todos se quedaron durante un momento quietos, casi anonadados de aquella afirmación, fue Liam el que tuvo que acercarse y darle un par de palmadas:

—Peter, SpiderKid usa telarañas para atacar a sus enemigos desde siempre.—dijo el chico con un acento sureño cada vez más lejano de su tímido ser al inicio de año.

—Digo…Es que… Son negras.—se excusó rápidamente mostrando ese pequeño detalle.

—¿Y?—no entendió el punto Gwen.

—Por un motivo las anteriores eran blancas, ¿No? ¿Cómo logró cambiarlas de color sin alterar sus propiedades aditivas?—dijo intentando sonar inteligente, pero realmente solo logró que sus amigos levantasen mucho sus cejas—Okay, tal vez me deje llevar por la emoción.

Todos suspiraron aliviados de que Peter no había enloquecido mientras lanzaban una risotada. Evidentemente apenas tuvo tiempo el chico revisó su celular la noticia, notando que la familia Loud informaba acerca del secuestro de una de las niñas por parte de un monstruo de arena, también había preguntas demasiado descaradas a cómo era posible que volviera a pasar el mismo error con los robots del alcalde y al final una entrada doble para hablar del nuevo traje de SpiderKid. Incluso había un comentario que decía "Evidentemente todo esto es parte de la conspiración de la Doctora Octopus para mantener a la familia Loud en las noticias y que sus enemigos no vayan a atacarlos, después de todo ella diseñó a los robots de arena." Odiaba admitir que si él no supiera nada de lo que en realidad eran Marcus y Megan hubiera estado de acuerdo con ese comentario.

Peter pudo ver una fotografía y notó que en esta SpiderKid tenía uno de los ojos cerrados frente a un cristal que reflejaba su silueta… Lincoln jamás hubiera podido haber hecho eso con una tela. Levantó la cabeza de su celular y volteó a ver hacia el casillero de su examigo. Claro que no iba a asistir ese día a la escuela, iba a pasarlo con su familia, pero tenía muchas preguntas qué hacerle.

Lanzó un suspiro frustrado, en parte no quería hacerlo, ese imbécil le dijo cosas demasiado hirientes la noche pasada, pero ese video… Algo le olía bastante mal de toda esa situación.

Todo pintaba a un futuro oscuro.

"I wanna see it painted, painted, Painted Black, yeah, mhhh mhhh mhhh mh"