Spectacular Spider-Kid
Capítulo 25 Echo ( Crusher P=)
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"The clockstopped ticking forever ago"
Después de todo por lo que habían pasado era común para las Loud estar en el hospital, pero aun así era injusto para todas las hermanas ver a la mayor de ellas aun recostada.
Aun así, ninguna sabía verdaderamente el dolor de lo que aquello representaba, solamente Leni Loud, la única que entendía cómo fue posible que su hermanito de apenas trece años pudiera hacerle eso a una chica de diecinueve. La razón era muy simple y al mismo tiempo muy compleja, su hermano no era otro que el engrandecido SpiderKid.
Al ver en la televisión del cuarto donde estaba hospitalizada Lori pudo encontrarse precisamente con un reportaje del niño, habiendo enviado al hospital a dos hombres que intentaron robar un banco. Desde que Lincoln había cambiado al traje negro, sus peleas se habían vuelto más violentas, y Leni no lograba entender por qué, era solo su hermanito.
Ella sabía perfectamente lo que el niño sentía respecto a su identidad, pero eran tonterías, Lincoln no era un monstruo… Sin embargo, esa fatídica noche del viernes antepasado, vio algo en sus ojos que nunca esperó encontrar, odio hacia ella.
Ciertamente reveló de manera parcial el secreto de su hermano, pero no se sentía merecedora de los gritos que le dedicó, de los insultos… De las mentiras.
Apagó la televisión no queriendo ver como la reportera comenzaba a cuestionar si el nuevo SpiderKid con ese traje negro realmente inspiraba confianza en la ciudad o temor ante los criminales.
¿Qué más daba lo que inspirase?
La policía había vuelto a intentar capturarlo, y solo podía pensar en cómo su hermanito debería estar tan confundido en aquel instante, con todo el mundo en su contra cuando decidió tomar el camino más "noble". Pero que fuese noble no significa que no fuera tonto, incluso para los estándares de Leni, la idea de ser una heroína de tiempo completo era solo una fantasía.
Miró hacia la ventana notando que una copiosa lluvia se estrellaba contra el cristal, cada gota le hacía revivir los recuerdos de la fatídica noche. Tragó en seco y se mantuvo firme, ella se encontraba ahí cuidando a Lori, no lamentándose de lo que pasaba, y si pudo hacerle frente a Electro, cuidar a su hermana iba a ser pan comido.
Debía ser sencillo, pero no lo era.
—Tú puedes Leni…—dijo en voz baja para darse ánimo.
Y de repente fue como si se diera cuenta, era la primera muestra de afecto que había tenido en varias semanas… Si eso era así para ella, solo pudo imaginar cómo debía estar para el resto de su familia, no solo Lincoln, todos. Su padre huyendo de la justicia, su madre teniendo que soportar el peso de la familia entera. Sus hermanas perdiendo a sus seres queridos o siendo secuestradas constantemente debido a las relaciones que tenía su familia con figuras criminales, claro eso sin contar ser constantemente vigiladas por los policías.
Si ella no se hubiera dicho esas palabras de ánimo, ¿Alguien lo hubiera hecho? Tal vez ella debía hacerlo más seguido… Aunque costase mucho con sus ánimos actuales, cerró su puño y volteó a ver a Lori, si no podía hacerlo con su hermana en ese estado, entonces no podría hacerlo:
—Prometo que seré mejor para todas ustedes, por nuestra familia.—dijo con una sonrisa en su rostro.
Un trueno se escuchó a la distancia, pero estaba bien, dentro de esas paredes ella iba a darlo todo para mantener a su familia unida, no importaba la oscuridad grisácea del cielo.
"How LONG have I been UP?! I DON'T know"
—¿Estás seguro que debemos de hacer esto Steve?—preguntó Agus mientras cargaba otra de las maletas a la camioneta—Dicen que SpiderKid casi mató a Aleksei…
—Rhyno era descuidado e inmaduro.—declaró Steve terminando su cigarrillo y lanzándolo al suelo aun encendido—Además es una orden directa del Rey, si quieres contradecirlo, la puerta está abierta.
Aplastó la colilla del cigarrillo con su bota y luego extendió su brazo para invitar a su compañero a salir, mientras con la otra mano sujetaba su pistola sin seguro y con el dedo en el gatillo.
—Solo confirmaba si estabas seguro camarada.—dijo rodando los ojos—Vamos.
Los dos subieron a un camión conducido por su compañero Max, los tres criminales habían sido participes en primera fila de los eventos del Gran Apagón y debido a que fueron los primeros en "fallar" disparando a Norman Osborn el Kingpin los tenía a prueba para medir su lealtad y utilidad.
En aquella ocasión el Rey les había ordenado la misión de matar sin miramientos a Rita Loud, la madre de la temible Doctora Octopus, con tal de hacerla salir de sus escondites. Si bien Agus sabía perfectamente que Kingpin estaba furioso por lo ocurrido con Vanessa, no le convencía del todo matar a una mujer inocente, era un ladrón, no un monstruo.
Además, él fue quien debió disparar con el francotirador mientras sus otros compañeros fungían como testigos de la horrible escena, sin embargo, todos los planes habían salido arruinados. Los tres recibían el castigo por igual y ahora solo les quedaba demostrar su valor.
Conocía muy poco sobre la familia Loud, solo que eran una familia de muchas niñas y dos padres, las cuales a lo largo del último año habían sido objetos en las noticias por estar envueltas en líos con supervillanos. No fue sino hasta que se supo que una de las niñas era la propia Doctora Octopus que todo comenzó a encajar, una familia de potenciales criminales que cada vez le era más difícil ocultar su lado oscuro.
Era normal que el Rey quisiera mandar el mensaje para que parasen cuanto antes, además de una venganza por lo sucedido con su esposa, pero no le hacía gracia la idea de estar entre los objetivos de la Doctora Octopus, él recordaba perfectamente cuando despertó del control mental, en una cripta rodeado de desconocidos tan aterrados como él.
¿Qué clase de monstruo es capaz de hacerle eso no solo a sus rivales sino también a mucha gente inocente? Y, sobre todo, si eso hacía la doctora Octopus cuando la fastidiabas indirectamente, ¿Qué sería capaz si directamente la hieres?
Agus sabía de sobra que SpiderKid fue el que logró frenarla y "salvar" el día, entre todos los Defenders, casi de manera poética el único que pudo contra la chica Loud fue el mismo que meses antes había deshabilitado al famoso Buitre, el padre de familia de villanos, y que también estaba en la lista negra del Rey.
Si lo que ellos estaban haciendo era peligroso, el que SpiderKid estuviera constantemente en el ojo público era como una carta de suicidio, y lo único que le calmaba lo suficiente para aceptar las ordenes impuestas era que, si el descuidado niño araña era capaz de burlar a la doctora Octopus, ellos no tendrían mayor problema.
O eso le gustaba pensar a Agus.
"I can't gEt a gRip, bUt I C4N'T LeT GOOO"
¿Cuánto tiempo había pasado?
¿Horas?
¿Días?
¿Semanas?
¿Años?
Cada que volvía a mirar sus manos parecía casi irreal la situación, intentaba luchar para librarse del agarre, pero una nueva ola de pensamientos negativos lo inundaban:
—¡Lastimaste a tu familia!
—¡Heriste a tus amigos!
—¡La policía te detesta!
—¡Mentiste a todo el mundo!
Era su propia voz la que venía de vuelta, no había nada más en aquel espacio, ni siquiera podía intentar cubrir sus oídos, parecía como si estuviera encadenado por hilos invisibles que cual marioneta solo le daban un rango pequeño de movimiento.
No podía determinar si aquellos eran sus pensamientos o los del simbionte, lo único que sabía es que todo era verdad y las lágrimas amenazaban con volver. Sabía que tenía que ser fuerte, pero vividos recuerdos de aquellas experiencias pasadas lo inundaban en su cabeza, forzándolo a cerrar los ojos y apretar con fuerza para que salieran gotas de sus ojos lentamente. Por más que intentaba apartar esas ideas de su mente lo único que lograba era hacerse daño ya que solo estaba buscando evadir las consecuencias de nuevo.
Tanto tiempo corriendo hacia adelante, sin medir del todo el peso de sus acciones para terminar ahí, en la más profunda oscuridad arrepintiéndose de sus acciones, pero incapaz de poder hacer nada para corregir sus errores.
—¡SILENCIO!
Gritó intentando revelarse a las aplastadoras voces que intentaban consumirlo, pero solo logró hacer que el torrente de imágenes pasase más rápido:
—Eres /—¡No /—Sí /—Era tu /es mi culpa /—Deja de /todo /un monstruo. /llorar y /lo malo que /lo es. /pasa! /responsabilidad. /acéptalo.
Las voces se arremolinaban para decir todo al mismo tiempo mientras él luchaba por gritar y hacerse escuchar por encima, pero era inútil, dentro de aquel espacio todas las voces tenían el mismo volumen y sus pensamientos solo eran uno más entre la marea de negatividad que lo rodeaba.
Intentó soltarse del agarre retorciendo su cuerpo, pero dolía demasiado, como si mientras más lo hiciese se estuviera destruyendo y su personalidad se fragmentase en pedazos desiguales, pero todos del mismo tono oscuro.
Dejó de luchar y todo se calmó. No había voces, no había imágenes violentas pasando frente a sus ojos, lo único que había era la estática de la televisión rodeando sus pensamientos intentando rodear una mota descolorida en un océano oscuro sin apenas nada en toda su extensión.
Era tan fácil simplemente sucumbir, tan tentador, pero mientras más relajado se sentía más lágrimas salían de sus ojos, como si toda su esencia le estuviera siendo robada, hasta dejar un cascaron vacío donde antes había un chico.
Luchar era el equivalente a vivir como condenado en el infierno, pero tampoco quería rendirse, aspiró fuerte y se resistió, provocando que las voces volvieran a arremolinarse en su interior, pero tenía que ser fuerte, tenía que aguantar… De lo contrario…
Lincoln Loud moriría.
"ThErE wasN't anything to Hold on to, thOugh"
Para el señor Loud aquella llamada le había interesado, ¿Cómo era posible que lo hubiesen rastreado en un teléfono público? Ya era el tercer o cuarto teléfono público que cuando él se acercaba comenzaban a sonar, era un patrón inusual, pero la quinta vez ya era algo que no quería permitir.
—¿Hola?—respondió mientras entraba a la cabina para cubrirse de la lluvia copiosa—¿Quién es?
—Hola padre.—dijo una voz que reconoció instantáneamente a pesar de estar distorsionada.
—Lisa…Tu… ¿Estás bien?—dijo el hombre abandonando cualquier tipo de tono hostil, debajo de aquella fachada, todavía quedaba ese hombre preocupado por su familia.
—Ahora solo es Doctora Octopus.—le corrigió la voz distorsionada—No tenemos mucho tiempo, extraño a mi abuelo encuéntrate conmigo ya sabes donde.—dijo ella contundentemente.
—Albert…—dijo el señor Loud antes de escuchar como la llamada era cortada y el sonido de marcado sonaba de manera acelerada.
Colgó el teléfono, era evidente que la llamada iba a ser rastreada, Lisa precisamente fue corta para que se les dificultara rastrearla. Lo primero que se le vino a la cabeza fue el cementerio, la tumba de su suegro que no había ido a ver desde hace más de un año.
Pero aquella era demasiado evidente, además, él conocía a su hija, ella ni siquiera pudo conocer a su abuelo, murió cuando aún tenía dos años… Entonces fue como si lo recordase con claridad, un restaurante de corte de carnes… El castor rabioso o algo parecido, con área de juegos. Pero al que fueron cuando ocurrió el incidente había cerrado y quedó como un edificio abandonado…
Era un lugar ideal, en lo que los agentes del FBI, Shield, la CIA o quien sea que intentase detenerlos seguiría primero la pista del cementerio antes que ir ahí. Tomó aire con fuerza y se alejó de la cabina telefónica mientras la lluvia continuaba oscureciendo el día.
Era posible que todo fuera una trampa, pero estaba dispuesto a encontrarse de vuelta con su hija. Si se apresuraba y tomaba el metro no tardaría más que pocos minutos en llegar.
"Wh1t3 T0X1N"
Saltaron por diferentes edificios para finalmente llegar al lugar de descanso, habían tenido una jornada de casi veinte horas continuas como SpiderKid, notaron que en la puerta de entrada había un cuerpo humano viéndolos.
—Hola.
Pero ya lo esperaban, eran ellos mismos en el cuerpo de Armostrong Jameson, o como sea que se llamase, finalmente habían tomado control.
—¿Qué paso con nuestros otros yo?
—Volverán, cuando los militares no encuentren nada raro en ellos.
Sonrió la figura del capitán Jameson mientras seguía al SpiderKid Oscuro hacía la casa de aluminio. Dentro había una cama completamente tendida, una radio policiaca alterada y una silla frente a una mesa.
—Este planeta es útil.—fue la declaración de SpiderKid mientras retiraba parte del simbionte de su rostro y comenzaba a comer una rata muerta que había estado dentro de su traje hasta ese momento.
—Van directo a la exterminación total mutua.—dijo secamente el Capitán Jameson mientras se sentaba en la cama—¿Cómo lo haremos? Piensan individualmente, si intentamos uno a la vez tomaría mucho tiempo.
SpiderKid llevó una mano a su mentón mientras rascaba su cabello blanquecino:
—Contaminaremos el suministro de agua de la ciudad, cuando haya suficientes infectados pasaremos a la fase dos.
—Nos gusta cómo piensan.
Ambos simbiontes sonrieron mientras se veían a los ojos, no había nada más que oscuridad en las corneas. El corazón del niño entonces se aceleró:
—Ayúdenme…
Dijo SpiderKid en un susurro mientras le entraba un espasmo y sus ojos volvían a tener vida, pero, así como aquella señal tenue llegó de golpe se desvaneció, dejando ese cuerpo nuevamente como una carcasa vacía.
—Deben de controlarlo, es solo un niño.—ordenaron el Capitán Jameson.
—No volverá a pasar.—aseguraron SpiderKid.
No había mucho tiempo que perder, debían llevar a cabo sus planes, por lo que primero se dirigieron a un refugio de animales callejeros. Iban vestidos como padre e hijo, pero con un set casi exclusivamente negro y gafas de sol, las figuras que controlaban al niño usaban una gorra para ocultar su cabello blanquecino, mientras que las del astronauta un cubrebocas.
Aquello no era lo más notorio, sino que todos los animales del lugar, sin importar su raza, genero, especie o tamaño se encontraban mostrando sus dientes, ladrando o directamente ocultándose de esos dos "humanos". Llegó la encargada de la tienda impactada de aquella muestra de agresividad repentina, y saludó:
—Oh hola.—dijo la mujer servicial, pero levantando mucho una ceja, como si los escanease de arriba abajo—Buenas tardes, ¿Cómo puedo ayudarlos?
—Queremos adoptar.—dijo la figura del niño viendo como uno de los perros mordía los barrotes de su jaula para intentar morderle un dedo.
—Por supuesto, siempre es un placer tener gene interesada en los animales, ¿Saben? La mayoría prefiere comprar en lugar de adoptar.—dijo ella comenzando a teclear algo detrás de una computadora—¿Y qué clase de animal estaban pensando adoptar?
—Todos.—respondió el hombre.
—¿Disculpe?—la mujer se extrañó mientras dejaba de teclear y miraba a su alrededor—¿Es este un reto de TikTok?
Pero no había cámara oculta, y por la expresión de esos dos, parecía que iban bastante enserio.
—Todos.—dijo con menor paciencia mientras se acercaba al mostrador.
—Ehmm… ¿No querrá decir que cualquiera de entre todos estará bien? Digo, hay una gata que necesita mucha ayuda para…
—Todos.—dijo el niño también comenzando a acercarse.
La muchacha aun se encontraba detrás del mostrador y sin si quiera titubear apretó el botón de la alarma para la policía mientras se alejaba lo más que podía de ambos.
—Todos.—dijeron a la vez antes de que el hombre comenzara a perseguirla por el pasillo de la registradora.
La chica no tardó en darse cuenta de lo que estaba pasando así que dio media vuelta y saltó el mostrador con el impulso de una de sus manos para después intentar ir directamente a la puerta de entrada. Pero en su camino se interpuso el niño de gorra negra.
La mujer no le importaba esa mirada que le estaban dedicando, o que ambos parecían peores que los animales callejeros, como depredadores a punto de saltar sobre una liebre. Iba a empujar al niño cuando súbitamente notó que este ya la tenía agarrada de ambos brazos, con una fuerza insoportable.
La chica frenó de golpe e intentó empujar al niño, pero se encontró con una muralla de piedra. Luego comenzó a luchar para librarse mientras las ropas del niño comenzaban a transformarse y salían tentáculos negros que parecían estar oliendo alrededor para finalmente apresarla.
Estaba a punto de llorar, pero fue entonces que el niño comenzó a convulsionar y cayó al suelo mientras gritaba:
—¡No le hagas nada!
Aprovechando esa oportunidad ella se liberó del agarre y salió corriendo entre llantos hacia la oscuridad de la noche. Jameson veían con desprecio a la figura en el piso que estaba retorciéndose mientras intentaba recuperar el control. Era una batalla que ninguna de las dos especies estaba dispuesta a perder.
A Jameson no les importó, esa parte suya debían aprender a controlar las voces internas hasta extinguirlas. Mientras esta se retorcía en el suelo el capitán tomó la jaula de un gato que comenzó a lanzar chillidos amenazantes, cosa que no les inmutó. Incluso cuando el gato rasguñó su mano derecha simplemente lo tomó del cuello y comenzó a extender aquel liquido negruzco que recubría su cuerpo en el animal que gemía lastimosamente por su vida.
Cuando finalmente fue cubierto completamente de negro, Jameson lo soltó y la figura del gato cayó de golpe al suelo. Varios animales encerrados comenzaron a alterarse mientras Jameson iba a la siguiente jaula con pasibilidad.
"Why CAN'T I see?ALLth3 colors… tHat Y0u See?"
Dentro de aquel espacio las lianas que retorcían a Lincoln para sofocarlo se apartaron de él, dándole un segundo para respirar justo antes que enfrente suyo se generase una nueva figura humanoide.
El chico ya no estaba seguro si aquello era solo un producto de su imaginación o una especie de ángel/demonio que viniese por él.
—Eres terco.—dijeron cientos de voces al mismo tiempo desde todos los lados imaginables provocando que el color negro del cielo y mar se volviese rojo.
—¡TÚ!—gritó el chico intentando salir de su agarre mostrando una rabia inmaculada hacia aquel objeto casi humano.
Era como verse de nuevo en ese espejo, con la señal de televisión parpadeando y cubriendo un rostro que sonreía maliciosamente y en lugar de piernas se arrastraba con tentáculos que parecían salir del suelo, lo único cercano a humanidad que remanecía en esa figura era un cabello idéntico al suyo, pero completamente oscuro.
—Libérame.—ordenó Lincoln.
—¿Por qué te resistes? Ya no tienes nada o a nadie por lo cual volver.—esa era su voz, solo que desinteresada y fría.
Le había robado hasta su maldita voz para comunicarse, aquel ente era un parasito perfecto, queriendo apoderarse del cuerpo una vez que lo eliminase.
—¡No voy a rendirme jamás!—dijo el chico intentando soportar un inmenso dolor en sus muñecas y tobillos debido al agarre.
—Solo prolongarás tu sufrimiento, no hay nada que hacer Lincoln, descansa, tu propósito de vida fue completado. SpiderKid prevalecerá.
A pesar de que esas palabras venían de él y parecían tentadoras de escuchar el chico estaba decidido a no dejarse engatusar, aquel ente había mostrado lo peor de él. ¡No iba a dejar que se saliese con la suya!
—¿Mi propósito de vida? ¡¿Acaso crees que toda mi vida giraba en ser SpiderKid?!—dijo indignado y dejando su rostro de un color idéntico al cielo enrojecido.
—No lo creemos, lo sabemos y en el fondo lo sabes también.
Dicho esto, la cabeza del Lincoln simbionte se volvió cuadrada y comenzó a transmitir imágenes de varios recuerdos:
—Oh vamos Lincoln, te he invitado a veinte fiestas de té, siempre estás ocupado.—esa era la voz de Lola.
—¡No! Es mi turno de jugar con Lincoln…—y esa la de Lana, dulce e inocente.
—Ya habrá tiempo para jugar todos juntos, lo prometo…—y esa era su voz, pero distante, casi como si sonase bajo el agua, difusa.
—¡Siempre lo prometes!—dijeron ambas entre llantos.
Sin siquiera darle tiempo a pensar con un movimiento de estática pasaron al siguiente recuerdo.
—SpiderKid se ve mejor de negro.—dijo su hermana Lucy mostrándole un dibujo que a principio debía ser inocente, pero que se transformó en un monstruo lleno de tentáculos y estática.
—¡¿Por qué lo hiciste?!—gritó furioso mientras apuntaba con un dedo desde dentro de las imágenes.
—¡NOOOOOO! ¡Es un buen hombre!—era la voz lastimera de Lori—¡Ayúdalo! ¡Debe ser un mal entendido!
—¡No me importa!—claro que le importaba—¡Muévete!
El Lincoln de las imágenes tomó a su padre del cuello y lo levantó hasta estrellarlo en contra de unos casilleros.
—¡Te lo advertí Parker!—gritó enfurecido mientras preparaba un puño.
—¡Lincoln!—intentó hacerlo entrar en razón Clyde.
—¡Tu papá está en el hospital! ¡El mío en algún maldito callejón posiblemente muerto o peor! ¡Cállate McBride!
—¡Eres un bruto!—le reclamó Gwen desde su espalda intentando obligarlo a que soltase a Parker.
—¡Peter se aprovechó de tu amistad para hackear los sistemas de la policía!
Aquella revelación había destrozado a Gwen, quien cerró los ojos y dijo:
—Solo eres alguien a quien solía conocer…—estaba completamente indignada.
Volvió a centrarse en el agarre a Parker, lo estrelló contra la exhibición de cristales de escorpiones mientras reía sádicamente.
—¡Para!—gritó Ronnie asustada mientras era picada por uno de esos animales hasta que se transformó en un monstruo igual que él—¡TE ODIO LOUD!—dijo antes de darle un puñetazo en el rostro.
Hubo una explosión mientras Mysterio comenzaba a reír a la distancia, el chico sin pensarlo le dio un golpe en el estómago, pero al parpadear perdió el brillo verde de los ojos, notando que había lastimado al Capitán Stacy en la parte superior del edificio Oscorp.
El chico ni siquiera intentó ver si estaba bien, buscó a Mysterio entre la neblina lanzándole telarañas, pero al dar en el blanco notó que había dejado enredada a su hermana Luan.
—¡Linky!—gritaba aterrada.
Durante un momento quiso acercarse a ayudar, pero las telarañas se volvieron arena que la llevó directamente a las alcantarillas sin importar cuanto gritasen las dos chicas.
Bajó de golpe y en la parte inferior Marcus se encontraba a punto de matar a su hermana Lana y a Megan, sin dudarlo, saltó para salvar a una Lana que se volvió fragmentos en sus brazos. Al voltear atrás pudo ver como Megan le pedía ayuda mientras era absorbida por una aspiradora de una cámara de vacío.
Volteó de vuelta al frente, teniendo a una moribunda Luna como Elemental que veía destrozada al amor de su vida, hasta que se le declaró muerta. En el funeral de Bobby veía a la Escorpiona derrumbarse frente al cuerpo del pequeño Billy.
Decidió golpearla, solo para derribarla y que varios agentes de policía arrestaran al Lagarto, a su espalda escuchó los gritos de Martha Connors:
—¡Se llevan a mi esposo! ¡Has algo SpiderKid!
—¡NO PUEDO!
—Claro, me necesitas para ser SpiderKid, ¿No es así?—dijo Peter presumido causando que la ira de Lincoln volviera a acumularse.
Odiaba tanto que tuviera la razón, odiaba tanto que Leni se enfocase en exponerlo frente a las demás.
—¿ACASO ERES ESTÚPIDA?—gritó furioso antes de darle un puñetazo en el estómago.
Al verla a los ojos notó que Lisa vomitó sangre y cayó al suelo, todas lo vieron como el MONSTRUO que era finalmente mientras Lori en el suelo quedaba recostada y con un hilo de sangre saliendo de su boca.
Debía encontrar una forma de compensarlas, por lo que besó a Lynn en la boca, provocando que ella comenzase a llorar por la soledad y que el chico vomitase encima del cadáver del Rhyno que dejó destrozado tras lanzar del edificio.
Paró durante un momento y vio el cadáver del señor Parker con sus manos manchadas de sangre, intentó moverse, pero se quedó quieto cuando su abuelo más lo necesitaba. Cerró los ojos y lloró a montones mientras remolinos de telarañas se acercaban a él.
Se volvieron rápidamente diversa variedad de puños de todos tipos y colores que terminaban golpeándolo o rasguñándolo por todo el cuerpo, desde la Escorpiona por la espalda, el Lagarto en el rostro, los tentáculos de Octopus en el pecho, la escarcha de Elemental congelando su rostro, la electricidad de Electro recorriendo su cuerpo, inhalando el gas de Mysterio, siendo impactado en el brazo por la estampida de Rhyno, ahorcado del cuello por la arena de Sandman y detenido del resto del cuerpo por Sandgirl, solo para que el Kingpin lo tomara del cabello y le disparase a quemarropa, no sin que Hawk Arrow clavase una de sus flechas en sus manos, o que el Punisher comenzase a dispararle en la cabeza con una ametralladora, se le unió Kraven dándole en la espalda con un rifle, fue transportado por uno de los portales de la Mancha para terminar siendo apuñalado en la espalda por el Duende Verde y terminase con una patada en el estómago por parte del Buitre.
Intentó mirar arriba por algo de piedad, pero no había rostro en aquellas figuras, solo la misma estática de televisión que rápidamente se volvieron palabras que se repetían sin parar y lo rodeaban:
AMIGOS
INMADURO
DEBER
SECRETOS
INUTIL
RESPONSABILIDAD
FRÍO
PATERNIDAD
FAMILIA
SOLO
HEROE
MIEDO
DEMONIO
DESESPERANZA
MONSTRUO
ANGEL
HERMANAS
LOCURA
INCERTIDUMBRE
LUCHA
MENTIRAS
EGO
VENENO
CONTROL
IDENTIDAD
La figura simbionte logró ver cómo el chico volvía a un estado catatónico mientras el mundo pasaba de rojo a oscuro nuevamente. Enfrente del Lincoln en el espejo había una estática que lo mantenía rebobinando una y otra vez aquellas pesadillas que lo torturaban internamente, cada vez más detalladas, tarde o temprano iba a sucumbir y volverse parte del resto de la mente, debía hacerlo, no querían más errores en el plan.
"Please MAY I LEAVE?!"
Rita intentó dormir después de haber estado toda la noche al pendiente junto a la cama de su hija Lori, solo para terminar aquella mañana en el despacho del señor Nelson, para que Matt le dijera que, si no encontraban manera de recuperar a su esposo en la prisión, todos los beneficios que había tenido antes como contacto con su familia una vez al mes o una celda en el área de menor gravedad serían completamente removidos.
Cerró los ojos e hizo ejercicios de respiración ya en el asiento del conductor, pero no pudo puesto que apenas empezaba a relajarse. Era como si unas ganas terribles de llorar le entrasen y tenía que forzarse a respirar de manera acelerada para despertar y no sucumbir. Ella debía de ser fuerte por sus hijas que quedaban… Después de todo, era el único soporte que tenían.
Pudo escuchar a los lejos una camioneta entrar al estacionamiento subterráneo, no le dio importancia, solo se centró en limpiarse el rostro de lágrimas para comenzar a conducir, mirando por el espejo retrovisor para usar una toallita humeda. Se dio un susto porque su teléfono empezó a sonar violentamente, llevó una mano a su corazón acelerado y contestó rápidamente, era Matt:
—¿Matt? ¿Paso algo?—preguntó la señora Loud.
—Sí, jaja, olvidó algunos documentos, el señor Foggy me pidió que los llevara a su auto, pero ehm… No sabría en que parte del estacionamiento está jaja.—dijo el joven apenado intentando no sonar nervioso.
Por supuesto que Matt sabía dónde estaba la señora Loud, literalmente estaba justo en la vuelta de la esquina, pero no quería parecer sospechoso o que le hiciera preguntas sobre cómo la había encontrado si no podía ver.
—Oh claro, estoy en…—dijo la señora Loud antes de voltear de nuevo por el espejo retrovisor.
La camioneta que había entrado antes de golpe ahora se encontraba bloqueando su salida perpendicularmente. Se quedó paralizada al ver como una de las puertas era abierta y de esta salía un matón armado con un fusil de asalto.
—¡¿Señora Loud?!—dijo Matt preocupado desde el teléfono.
Pero ella no le pudo prestar atención, solo podía ver cómo le apuntaban con esa arma mientras ella soltaba lágrimas. Un extraño sentimiento de tranquilidad la azotó, forzándola a no moverse, aceptando su destino y diciéndole en la parte más profunda de su cabeza "Está bien, tal vez no sea tan malo". Pero su mirada de absoluto terror demostraba que claramente eso no era lo que pensaba.
Cerró los ojos, esperando el momento fatal.
Desde la esquina de la hilera donde ella se encontraba Matt arrojó sus lentes de ciego lejos y salió de su escondite en silencio mientras corría a la mayor velocidad posible directamente a los atacantes.
No había tiempo para máscaras o para identidades secretas, se vería más sospechoso si por el contrario intentaba cubrirse el rostro, así que a sabiendas que debía parecer un hombre normal abrió los ojos y golpeó directamente a uno de los sujetos que sujetaba el fusil de corto alcance, provocando que los disparos de este se desviaran y dieran en el carro de al lado de la señora Loud.
Escuchó a su espalda otro de esos tipos apuntándole con una pistola de menor calibre, por lo que lo más inteligente que hizo fue voltear la cabeza y darle una patada en el mentón provocando que el arma saliera disparada hacia el aire. El conductor de la camioneta claramente estaba molesto (Su respiración era agitada y violenta) por lo que salió con su propia ametralladora del vehículo mientras apuntaba al abogado.
Matt supo que tenía que hacer algo rápido por lo que cerró sus ojos y logró escuchar el sonido del arma de fuego que le quitó al anterior ladrón, movió su brazo hacia atrás en lo que escuchaba las primeras balas que lo rozaron y destruyeron los vidrios traseros de la camioneta Loud.
No teniendo tiempo Matt portó el arma de fuego y apuntó al ladrón, soltó todo el aire que pudiese tener en ese momento y disparó hacia la parte baja.
—¡Mi pierna!—oyó el grito del hombre que le estaba disparando, y se sintió aliviado, no lo había matado.
Rápidamente escuchó al primero de los matones levantándose de la estampida por lo que corrió para darle una patada en el mentón y dejarlo inconsciente en el suelo. Se detuvo a escuchar a la señora Loud, la cual se encontraba aferrada al volante, esperando en cualquier momento recibir alguno de los disparos. Podía escuchar el latido acelerado de la mujer, así como las lágrimas recorriendo su rostro. No podía dejarla sola, pero al mismo tiempo, tenía que llevar a esos criminales a la cárcel, tomó su teléfono inteligente y lo desbloqueó con su pulgar.
Normalmente hubiera fingido no saber usar el teclado que tenía, pero aquello era de carácter urgente "Señora Loud, estacionamiento D, disparos, policía, ya" mandó el mensaje a su jefe el señor Nelson esperando que este comprendiera. Escuchó levemente como la sangre del conductor comenzaba a desparramarse por el suelo así que a regañadientes añadió "Y una ambulancia". Ni siquiera se molestó en mirar la respuesta, podía escribir en un celular, no leer.
Volvió a escuchar a la señora Loud, estaba completamente sana, fuera del latido acelerado, se encontraba sin ningún rasguño.
Tomó a los dos ladrones inconscientes y los ató con una cuerda que tenían en la propia camioneta para que no pudieran moverse, acto seguido fue con el conductor, que parecía estarse casi desmayando, le puso una bolsa en la cabeza y luego hizo un torniquete básico.
Sabía perfectamente que le habían visto el rostro, pero no su ceguera, por lo que, aunque el Kingpin le estuviera rastreando activamente tardaría bastante en deducir su identidad y quería permanecer en el anonimato cuanto pudiese.
Escuchó los sollozos de la señora Loud mientras esta abría los ojos, sin entender por qué o cómo seguía viva. Se ocultó detrás de la camioneta de los lacayos del Kingpin y escuchó como ella comenzaba a llorar a todo pulmón mientras las sirenas de policía se escuchaban dentro de la primera planta.
A sabiendas que no había tiempo que perder Matt se apresuró a volver corriendo hasta unas escaleras de emergencia, si lo encontraban cerca podían sospechar. Pero mientras las subía para colarse por alguna de las ventanas de la parte superior del complejo de abogados se dijo para sus adentros "Tengo que hablar con Lincoln, su familia no está a salvo." No le importaba que el chico estuviera en una fase rebelde, Matt estaba seguro de que no podía ser tan grave como para dejar de lado a su familia.
"PLeASECaN I be … c0l0rfullORFREEEEEEE!?"
Los simbiontes se encontraban en aquel momento viendo como todos los animales ya se habían fundido rápidamente con la mente colmena, así era como recordaban sus previos intentos en otros planetas, incluso el astronauta que los había llevado a ese nuevo mundo ya se había dado por vencido y unido a ellos, pero ese niño de cabellos blancos seguía en el fondo de la cabeza de SpiderKid. De igual manera no había nada de qué preocuparse, ya se habían encargado de hacerlo revivir sus pesadillas tarde o temprano sucumbiría.
—Ahora solo falta encontrar la fuente de agua más cercana.—dijeron complacidos SpiderKid.
La tormentosa lluvia parecía estarse apoderando de las calles de Nueva York, por lo que sus actividades pasaban completamente desapercibidas. Utilizaron un mapa en que se encontraba en la parte trasera del centro de adopción y encerraron diferentes plantas de tratamiento, debía de haber al menos unas quince en el estado, estando en el centro de Queens sus objetivos eran claros, primero la Spring Creek o el Wastewater, tan solo a cuarenta minutos caminando, o diez balanceándose.
—No tenemos tiempo que perder.—dijeron secamente el Capitán Jameson.
—Sí, lo mismo pensábamos, vayan a la Wastewater, nosotros iremos a la otra.
Dicho esto, la mitad exacta de los animales formaron una fila india detrás de cada uno de los humanos mientras sus miradas se encontraban perdidas y sus expresiones de horror continuaban marcadas, pero ahora sin posibilidad de cambiarlas, ya que requeriría demasiado gasto de energía.
Salieron de la tienda y ambos humanos comenzaron a columpiarse mientras eran rodeados por el líquido negro, formando dos héroes con el símbolo de la araña, pero sin nada más, como si solo lo usasen para burlarse del anterior héroe.
Saltaron a gran velocidad hasta que se tuvieron que separar, yendo Jameson más al noreste, mientras que SpiderKid se dirigieron al sureste. El brillo en sus ojos casi se había consumado hasta que notó las luces de la patrulla de policía, normalmente lo hubieran ignorado, eran problemas banales, pero notó que en medio de ambulancias y reporteros se encontraba una mujer que conocían bastante bien.
No porque quisieran, pero más que nada por ser la madre del cuerpo que usaban, aquello les causo curiosidad, y un deseo profundo por verificar qué pasaba. Sabían perfectamente que solo era esa toxina blanca muy en el fondo de su mente que continuaba deseando saber más sobre ellas, esas entidades que conocía como familia.
Entraron con sigilo en el estacionamiento y pudieron escuchar cómo se le tomaba la declaración a la mujer: "Me tenían rodeada y de repente… No sé qué pasó… Estaban en el suelo."
La figura arácnida siguió arrastrándose por el techo hasta que escuchó repentinamente un suspiro bajo suya, al voltear la mirada notó a otra conocida, metida en una patrulla de policía que estaba alejada de todo el bullicio, Gwen Stacy, quien dijo confundida:
—¿SpiderKid?
—Calla.—ordenaron.
—¿Qué haces aquí? Todo el mundo cree que eres un criminal…—dijo la chica desde dentro del automóvil.
—Lo soy.—dijo sin importarle la mirada acusadora.
—Yo no lo creo.—respondió Gwen—No después de esas veces que me has salvado a mí y a mis amigos.
—No sabes nada.—fue la respuesta simple y cortante mientras intentaban arrastrarse hacia otro lado, pero permanecieron pegados en la pared a pesar de hacer esfuerzos para moverse.
—¡No sé quién eres pero sé que no eres malo!—dijo decidida Gwen—Sé que debes escucharlo todo los días, pero quiero que sepas, que de no ser por ti, jamás podría ver a mi papá, así que… Gracias.
Una lágrima genuinamente estaba saliendo de ellos, pero no sentían nada por esas declaraciones, sabían que eran palabras que escuchaba la toxina blanca desde dentro, la cual parecía querer tener más control. Gwen notó el silencio y lo interpretó como que el chico estaba conmovido:
—Soy Gwen, Gwen Stacy.—dijo ella primero insegura mientras acariciaba el cinturón de seguridad que tenía puesto, pero luego tomando aire y diciendo con voz firme, aunque gentil—Me imagino que debes estar pasando por un momento difícil, pero créeme, la gente de a pie, todos nosotros te apoyamos, sabemos que saldrás de esta con tu nombre limpio.
—No.—dijeron al mismo tiempo varias voces antes de que SpiderKid se llevase ambas manos a la cabeza—¡GWEN HUYE!
Ella al principio no entendió cómo era posible que el chico cambiase tan rápido de voces, pero pensaba seguir el consejo, intentó salir por una de las puertas, pero esta fue cerrada por un SpiderKid que parecía estar especialmente molesto.
—¿Qué pasa? ¿SpiderKid?—dijo ella confundida intentando abrir la puerta, viendo que estaba atascada.
—Casi haces que él vuelva.—dijeron furiosas todas esas voces.
El chico rompió el candado de la puerta, dejándola trabada, para luego saltar al otro lado repitiendo el mismo proceso. La chica sintió miedo genuino, antes de que SpiderKid tomara completamente del capo del vehículo con ambas manos y empujara con fuerza, causando que este saliera disparado hasta chocar contra uno de los bordes del cuarto piso.
Ella no salió volando simplemente por el agarre del cinturón, pero pudo escuchar los cristales del auto rompiéndose a su alrededor. La chica respiraba entrecortadamente entre alaridos y aferrándose al cinturón de seguridad puesto que la mitad del auto se encontraba colgando del precipicio y así se hubiera quedado, pero vio como SpiderKid salía del complejo de edificios entre las sombras y decía con sus voces demoniacas:
—¡¿Esto es lo que haría un héroe?!
Dicho esto, generó una telaraña que lanzó como proyectil provocando que la parte trasera del vehículo finalmente cediera y entre gritos tanto de Gwen como de toda la gente que estaba en la escena del crimen, reporteros incluidos, presenciaron incrédulos la patrulla de policía cayendo a toda velocidad. Entre todos los presentes, hubo un hombre que al ver ese evento no pudo más que caer de rodillas mientras levantaba una mano inútilmente y sus ojos se llenaban de lágrimas. Si ella moría era su culpa, debió haber buscado donde dejarla antes que llevarla con él.
Un estruendo ensordecedor inundó el cielo, provocando que el negro traje de SpiderKid mostrase su verdadera figura durante un momento, un ente de pura oscuridad con pequeños tentáculos negros saliendo de todo el cuerpo mientras una sonrisa de tiburón veía cómo Gwen se precipitaba al vacío.
Durante una fracción de segundo el tiempo se detuvo, con SpiderKid oscuro intentando reír, mientras que Gwen veía hacia arriba con una mezcla de terror y confusión intentando rogar por su vida levantando una mano para que le ayudasen.
En menos de una fracción de segundo ocurrieron demasiadas cosas, pero no en el mundo real, sino dentro, muy dentro de un mar oscuro.
—¡NOOOOOOOOOooooooooooooooooooooooooo!—era el grito del chico al mismo tiempo que aplicaba todas sus fuerzas para librarse de las cadenas.
"What the hell's going on?!"
Por segunda vez la figura del simbionte se vio forzada a regresar al espacio mental que habían construido donde todas las ramificaciones de distintas mentes alienígenas se encontraban en el suelo. En medio del desastre una figura de blancos cabellos continuaba luchando a pesar de que había perdido todo tacto con la realidad y simplemente dando puñetazos al aire.
La figura humanoide del simbionte se deshizo en el mar negro y llegó hasta intentar tomar al niño por la espalda, pero aquello fue un error. Precisamente cuando tomó al chico de las muñecas para volverlo a colgarlo este aplicó fuerza para atraer las sombras hacía él.
—¡NO LASTIMARÁS A NADIE MÁS!—gritó Lincoln Loud al mismo tiempo que miraba con rabia a la figura acercándose a toda velocidad.
El simbionte no pudo hacer nada mientras ambas figuras chocaban a toda velocidad y formaron una figura circular donde tanto la oscuridad como la luz intentaban luchar por dominar, generando ciclones dentro de la mente y derrumbando la estructura donde antes había dominado al muchacho y haciendo desaparecer el mar de desesperación.
La oscuridad estaba comenzando a ser limpiada con una luz que ardía con pasión.
"Can someone tell me, please…"
Aquello fue apenas en un suspiro para el chico, aun así, la patrulla ya había recorrido la mitad del recorrido. Había visto muy en el fondo aquellas acciones como si fueran suyas pasando como remolinos en su mente, pero sin perder el tiempo y con la cabeza dándole vueltas se impulsó con dos telarañas para llegar a toda velocidad al automóvil.
Cruzó de una patada por el vidrio y encontró a una Gwen Stacy gritando y con lágrimas en los ojos, intentando comprender cómo era posible que todo pasase tan rápido. El chico la arrancó del asiento y saltó en el último momento antes de que el auto llegase al suelo, escuchando como el metal era doblado cual plastilina.
La chica no se atrevía a ver directamente a la figura que le había rescatado, pero Lincoln no tardó en dejarla en el suelo mientras los pensamientos oscuros en su cabeza parecían querer volver a gobernarlo causando que caminara erráticamente, pero ya sin la chica en sus brazos.
—¡VETE! No puedo controlarlo.—se llevó ambas manos a la cabeza mientras hacía un esfuerzo tremendo para mantenerse consiente.
Pero era como sentir que una mano invisible lo estuviera arrancando a la fuerza de su cuerpo para regresarlo nuevamente a aquel lugar oscuro.
—Sabía que algo te había pasado…—dijo la chica comenzando a arrastrarse hacia atrás—¿Pero qué es?
—¡Las voces! ¡El traje negro!—luchaba por mantenerse cuerdo para decirle todo cuanto antes, pero su cabeza giraba tan rápido—¡Parker sabe!
Cerró los ojos para soportar el dolor…
"WHY I'm sWitChinG fa5terth4n theChannels oN TV?!"
Al abrirlos de vuelta se encontró en aquel negro paramo donde todo el mundo que lo rodeaba parecía estar muerto por lianas oscuras y con la textura de tentáculos. Apenas dio un paso fue suficiente para que miles de enredaderas se acercaran al mismo tiempo hacia él, sobrecargando su sentido araña y haciéndolo actuar erráticamente.
Intentó golpear a los primeros que se acercaron, pero no era tan veloz para cubrir todos y cada uno de los distintos ángulos de su cuerpo, por lo que rápidamente fue rodeado, pero ahora no como antes de las muñecas y tobillos, sino que ahora fue envuelto en una red de telarañas que parecían provenir de varios planetas, todos enredados por una fina red negra que parecía unirlos.
Durante un momento vio a la figura negruzca volver a aparecer frente suya, pero esta vez con la estática cubriendo casi todo su cuerpo, menos un ojo completamente negro que no paraba de mirarlo con odio.
"I'm black…"
—No te entiendo, iré por ayuda, vas a volver a estar bien.—dijo Gwen confundida al ver como el traje negro comenzaba a deformarse y volverse como pequeños gusanos que sobresalían de todas las partes del cuerpo del chico—¿SpiderKid?
Pero ni siquiera se molestaron en dirigirle la palabra, directamente intentaron atacarla con puño en alto y con el dolor en la cabeza. Gwen a duras penas pudo hacerse atrás del susto, esquivando por pura suerte el golpe y tropezándose en el suelo.
—¡SÉ QUE ERES BUENO! ¡LUCHA!—dijo la chica creyendo en él.
A pesar de todo lo que se había dicho de él, de todo lo que él mismo le había demostrado, de que posiblemente su padre la tendría vigilada veinticuatro siete después de esas palabras y de que ella tenía todo el derecho de odiarlo. Ahí estaba, creyendo en él a pesar de su derrota, era evidente para Lincoln que su lucha tenía sentido.
"… then I'm White!"
Aspiró profundamente una vez pudo volver a sentir el mundo apareciendo a su alrededor, asintió con su cabeza, demostrándole de cierta manera que la había escuchado y lanzando una telaraña a la distancia para alejarse lo antes posible no solo de Gwen y la policía, sino también de más personas que pudieran salir lastimadas.
Pudo resistir por veinte segundos antes de caer en una piscina dentro de un motel cercano, tenía ambas manos sujetando su cabeza mientras su espalda se curvaba para ponerse en posición fetal y sentir como lentamente distintas partes de su cuerpo dejaban de responder a sus llamados.
Intentó por un momento terminar con todo ese dolor tragando agua con cloro antes de que su cuerpo se sacudiera y de un salto saliera de la piscina.
"No! Something isn't right!"
El cuerpo de SpiderKid pareció intentar retorcerse de nuevo, pero dentro de su ser era otra historia: no cadenas, sino que directamente manos mantuvieron quietos los pensamientos de SpiderKid, quien continuaba luchando por gobernar su propio cuerpo. Estas eran incluso más poderosas que los tentáculos que había enfrentado hasta ese momento.
—¡Deja de ocultarte! ¡Pelea!—dijo directamente a la dirección de las manos que lo mantenían sujeto, pero solo encontró más estática—¡No volveré a caer en eso!
Lincoln volteó la cabeza hacia otro lado, evadiendo siempre cualquier tentación para mirar directamente a esa estática que parecía ser la verdadera forma del simbionte, sabía que de alguna manera su mente lo interpretaba como una televisión, pero fallaba en entender por qué y francamente no le importaba, solo quería volver al mundo real, salir de aquella pesadilla.
—¿Por qué no rendirse? Es más simple.—dijo aquella estática con cientos de voces saliendo al mismo tiempo—Nosotros lo hicimos y la unión fue pacífica.
—¡No me importa! ¡Eres un parasito! ¡Solo necesitas mi cuerpo para infectar a otros! ¡¿Crees que te lo permitiré, maldita plaga?!
—¿Un parasito? No lo entendemos, solo queremos ayudar.—dijeron todas esas voces en una coordinación aterradora—¿Sabes lo que sí es una plaga?
Durante un momento Lincoln se atrevió a ver directamente de frente a la estática en la televisión, encontrándose no solo a sí mismo, sino una red negra que recorría un extremo a otro la galaxia. Pudo ver cientos de mundos y miles de especies alienígenas en un fondo lleno de estrellas descoloridas, todas cubiertas por esa sustancia negra antes de que sus cuerpos se deshicieran y volvieran parte de una masa negra mucho mayor.
—Tu idealismo es una plaga.—fueron las palabras del simbionte—Hemos viajado por miles de planetas, viendo todo tipo de formas de vida, desde las más básicas unicelulares hasta las inteligentes pluricelulares. Todo mucho antes de que en tu patético planeta o estrella siquiera existieran. Y, sin embargo, tu tenacidad es algo nuevo para nosotros. Hemos visto en tus recuerdos y en los del capitán Jameson y el teniente McGann, su planeta está siendo destruido por ustedes mismos, miles de especies exóticas desapareciendo y todo ¿Para qué? Ideales de vidas felices que todos saben que son falsas, tu especie está al borde de la extinción y lo están negando, nosotros no somos la plaga, somos la cura ante sus ideas infundamentadas.
El chico intentó hablar, pero los cientos de voces que antes habían estado combinadas comenzaron a hablar en distintos tiempos formando un cataclismo de palabras inundando su cerebro al mismo tiempo.
De nuevo toda esa estática que antes lo había entristecido lo rodeó para dejarlo encerrado dentro del mar de nuevo mientras las manos negras lo llevaban directo al punto de fusión, lo sentía cada vez más cerca. Aunque esta vez no cerró los ojos, sino que se quedó viendo directamente a la estática con toda la fuerza que podía, a pesar de estar siendo arrastrado contra marea, viento y voces.
"My enemy is invisible! I don't know how to fight! … THE ECHO IN THE MIRROR!"
Ya no molestaría esa toxina que aun guardaban. La figura miró atentamente a su alrededor, habían permanecido quietos en la orilla de la piscina durante varios minutos. Diferentes personas les veían desde sus habitaciones del motel con miedo a cuales serían sus siguientes actos.
Ese miedo que tenían a SpiderKid era la prueba definitiva que necesitaban mostrarle a ese niñato, no importaba cuanto bien hiciese, en el fondo, siempre le tendrían miedo por ser distinto.
Yo puedo cambiar eso.
Fueron los pensamientos que mandó al mismo tiempo que con una telaraña salía impulsado a un techo y se marchaba. Pudo sentir como varios de sus contrapartes ya habían llegado a la fuente de agua a escondidas, no había sido tan complicado, así que solo tuvo que dar una orden y todos saltaron a la corriente.
No podían verlo de manera directa, pero sabían perfectamente que los huéspedes morirían en menos de cinco minutos y tendrían una ciudad contaminada antes de que tuvieran tiempo de darse cuenta.
Por más que SpiderKid había luchado, todo había sido para nada, su victoria estaba asegurada, solo tenían que esperar a ver los resultados.
"ECHO0oO0oO0oO0oooO0OOOOo0o0"
A pesar de todo lo que ocurría en las plantas de agua de la ciudad, la mayoría de los neoyorquinos ignoraban el peligro y continuaban maldiciendo a la lluvia torrencial que azotaba cada pequeño punto de la isla, si todo seguía así podrían esperar inundaciones en distintas calles.
Para suerte del señor Loud esto significaba que el movimiento para la policía era menor, por lo que cuando llegó al local abandonado no le tomó demasiado tiempo encontrar una figura pequeña con una bata de laboratorio cubierta de agua.
—Lisa…—dijo el hombre preocupado—Deberías abrigarte más, no es…
Pero fue interrumpido cuando al lado de la niña pudo notar que, lo que había creído era una columna, se movió repentinamente y lo tomó del pecho de la camiseta para comenzar a escanearlo con un rayo azul. El señor Loud intentó soltarse al agarre del mastodonte, pero era demasiado fuerte.
—No te preocupes padre, solo es para asegurarme que no tengas algo con lo que te estén rastreando.—dijo la niña mientras daba media vuelta.
No podía distanciarse más de la niña a la que había criado durante tantos años a pesar de que físicamente solo era un poco más alta. Su cabello ya no es que pareciese solo revuelto, sino que también sucio debido a que debía estar ocultándose en algún lugar donde la higiene no fuera la prioridad. Sus ropas antes impecables estaban llenas de manchas de suciedad, claramente hacía mucho tiempo que no las cambiaba. Sus lentes sobre todo parecían estar rotos de un lado, y ella no parecía ni siquiera importarle aquello. Notó que en el estómago tenía vendajes los cuales rápidamente ocultó cerrando su bata de laboratorio. Estaba claro que no comía o dormía demasiado, eso lo delataban sus ojeras grandes y sus mejillas las cuales estaban comenzando a pegarse al hueso de su rostro.
—¿Estás bien?—dijo intentando sonar firme, pero su voz estaba quebrada.
—Sí.—dijo ella sin darle importancia, para luego suspirar y decir—Mi estado físico no es óptimo, pero es suficiente como para volver a caminar.
El señor Loud intentó hablar, pero no encontraba palabras, evidentemente si hubiera una mínima chanza la hubiera llevado a un hospital, aunque cuando el robot lo soltó pensó que si tan siquiera sugería la idea él iba a terminar en una camilla de emergencia. Sabía perfectamente que Lisa no le dejaría, y aunque ella no pudiese contra él, ese mastodonte ya le había demostrado la fuerza bruta que ella tenía a su control. Al ver directamente a los ojos casi como de mosca, pero morados del robot notó que reconocía las facciones:
—¿Weasley?
— Ahora responde a Smythe, es mi primer prototipo para la serie de androides Spider Slayers.—dijo ella como si fuera solo un experimento más—Te dije que la Comadreja iba a pagar por lo que te hizo.
La realización de aquellas acciones primero aterrorizó al señor Loud, ¿Cómo era posible que su hija le hizo aquello a uno de los jefes de la mafia? ¿Pudo verdaderamente darse cuenta de quienes estaban detrás de los hilos del Buitre sin tener una pista de él? ¿Había mencionado prototipo? ¿Había más de esas cosas?
—¿Qué le hicis…?—se detuvo a media oración.
Por otra parte, ese imbécil fue el que le dio el traje del Buitre, llevándolo directamente a la cárcel y separándolo de su familia por tantos meses. Si ese era el destino del hijo de puta, que se pudriera, no pudo evitar sonreír ligeramente… ¿Aquello era orgullo tras todo?
No podía evitarlo, era más que evidente que Lisa había cruzado esa línea que él mismo se había sentido en la obligación de hacerlo. Una vez que se estaba del otro lado, no había vuelta atrás, no después de todo lo que vivió. Demasiado tarde como para fingir que esa no era una sonrisa de orgullo le acarició el cabello grasiento a su hija.
—¿Tu sola lo lograste?
Si su yo de hace tan solo un año atrás lo hubiera visto en ese momento sentiría asco de sí mismo, pero realmente, no le importaba el bien o el mal, lo único que le daba alegría era saber que su hija y él estaban en el mismo barco. Después de tanto tiempo alejado de todas ellas, en un mundo completamente diferente, la primera con la que reconectó fue su hija más distante de todas, casi como si la ironía hubiera tocado a su puerta.
—No es por presumir, pero el muy idiota me dio el presupuesto sin saberlo.—dijo ella con una sonrisa idéntica a la de su padre—Estas limpio, ven conmigo.
—¿A dónde?
—Eres demasiado fácil de rastrear, si te vuelven a arrestar perderás todos tus beneficios que tenías antes.—dijo ella como si fuera lo más natural mientras veía un reloj—Nos ocultaremos.
—¿Tu, la Comadre… Digo, el Smythe y yo?—preguntó el señor Loud sin entender.
—Sí, y también Luna.—dijo Lisa volviendo a mirar el reloj.
—¿Luna? ¿Qué paso con ella? ¿No era una heroína?—dijo sin entender el hombre.
—No hay tiempo para esto, en cualquier momento los de Shield vendrán a verificar este lugar y sabrán que estuvimos aquí, ven, te diré todo por el camino padre.—dijo ella con una sonrisa de medio lado.
—¿Todo?—dijo el señor Loud comenzando a seguir los pasos de su hija.
—Sí, desde lo que paso tras tu encierro a detalle, quién era la verdadera cabecilla tras la comadreja y el Kingpin, mi cruzada personal contra el crimen y claro… Mis futuros planes.
—¿Futuros planes?—dijo el señor Loud sin entender.
—Con siniestras implicaciones para un enemigo en común.—dijo ella con los ojos cerrados—SpiderKid.
Ni siquiera tuvo que voltear, supo de sobra que su padre volvió a sonreír orgulloso, por supuesto que odiaba al niño tanto o más que ella.
"01010111 01101000 01100001 01110100 00100000 01110100 01101000 01100101 00100000 01101000 01100101 01101100 01101100 01110011 00100000 01100111 01101111 01101001 01101110 01100111 00100000 01101111 01101110 00100000 0001010, 01100011 01100001 01101110 00100000 01110011 01101111 01101101 01100101 01101111 01101110 01100101 00100000 01110100 01100101 01101100 01101100 00100000 01101101 01100101 00100000 01110000 01101100 01100101 01100001 01110011 01100101 0001010, 01110111 01101000 01111001 00100000 01101001 01101101 00100000 01110011 01110111 01101001 01110100 01100011 01101000 01101001 01101110 01100111 00100000 01100110 01100001 01110011 01110100 01100101 01110010 00100000 01110100 01101000 01100001 01101110 00100000 01110100 01101000 01100101 00100000 01100011 01101000 01100001 01101110 01101110 01100101 01101100 01110011 00100000 01101111 01101110 00100000 01010100 01010110, 01001001 01001101 00100000 01000010 01001100 01000001 01000011 01001011 00100000,01110100 01101000 01100101 01101110 00100000 01101001 01101101 00100000 01110111 01101000 01101001 01110100 01100101,01001110 01101111 00100000 01110011 01101111 01101101 01100101 01110100 01101000 01101001 01101110 01100111 00100000 01101001 01110011 01101110 01110100 00100000 01110010 01101001 01100111 01101000 01110100,01101101 01111001 00100000 01100101 01101110 01100101 01101101 01111001 00100000 01101001 01110011 00100000 01101001 01101110 01110110 01101001 01110011 01101001 01100010 01101100 01100101 00100000 01001001 00100000 01100100 01101111 01101110 01110100 00100000 01101011 01101110 01101111 01110111 00100000 01101000 01101111 01110111 00100000 01110100 01101111 00100000 01100110 01101001 01100111 01101000 01110100"
Todo estaba contaminado, sus amistades, sus hermanas, su vida heroica, su cuerpo, su mente. Aquella sustancia no solo se había pegado a su traje, sino que lo había cubierto con una capa que lo privaba del mundo exterior mientras que dentro cientos de voces se comunicaban al mismo tiempo.
No podía hacer nada para frenarlas, ni siquiera era dueño de sus pensamientos, el más mínimo intento de lucha solo significaba incrementar el ruido proveniente de todos lados, llamar de vuelta los recuerdos que tanto se había esforzado en enterrar.
Dejarse vencer no era una opción, pero tampoco parecía poder hacer algo para evitarlo, se lamentaba, luchaba, lloraba, tenía valor y volvía a caer, cada momento dentro de ahí era una eternidad que jamás sería recuperada. Su vida había terminado a pesar de que podía escuchar el latido de su corazón acelerando y claramente el ruido de fondo de aquel océano negruzco.
Las manos que lo rodeaban tenían un agarre firme y por más que se resistía al dulce llamado a la rendición, sabía que no tenía sentido hacerlo. Él no era parte de esas voces, a pesar de estar al mismo volumen que las demás, la suya era la que luchaba contra corriente.
¿Cómo es que había resistido tanto?
Ni siquiera él estaba seguro, solo sabía que no podía frenar, si dejaba que ellos ganasen todo estaría contaminado aún más, no solo lo que él conocía, sino un montón de desconocidos.
Todo dependía de él, de una fuerza que lo había abandonado mucho tiempo atrás, volvió a soltar lágrimas mientras las manos lo hundían más en esa baba oscura eterna.
¿Por qué lloraba?
Claramente no había nada qué hacer, él no podía pelear contra un enemigo invisible, ni tampoco entender el funcionamiento de esa mente colmena sin antes haberse fundido con esta por lo que no sabía cuál era su destino…
¿Era acaso su instinto de supervivencia? ¿Su individualidad a punto de ser aplastada? ¿Su impotencia por haber sido derrotado como basura?
No, Lincoln carecía de sentido de supervivencia, de lo contrario no se hubiera arriesgado tantas veces para luchar, su individualidad fue algo que él mismo sacrificó cuando decidió dividirse en dos entidades completamente distintas una de la otra para luchar contra el crimen.
Pudo haber sido completamente diferente si tan solo hubiera aceptado desde un primer momento sus habilidades especiales en vez de intentar seguir ideales sacados de historias ficticias creadas hace más de cuarenta años por un hombre que ya ni siquiera estaba vivo.
Entonces eso debía ser, la impotencia de ser derrotado…
Siempre perdía contra los villanos, para lo único que debería ser bueno, por lo cual sacrificaba todo lo demás y era constantemente vapuleado. Y cada que tenía una victoria tenía que sacrificar algo, ya sea su cuerpo, su familia o su propia humanidad.
Aquello no era posible, si no era ninguna de esas tres cosas debía haber un motivo por el cual llorar, y no querer ser parte de la colmena que llamaba con dulce voz de sirena. Algo que le costaba admitir muy en lo profundo de su ser.
Otra lágrima surcó su rostro, navegando la pálida piel, cruzando sus pecas hasta llegar a su boca y hundirse en sus labios.
Aun con los ojos abiertos comenzó a forzar la vista, pasando por encima de las manos que intentaban hundirlo, pudo ver el rio de pensamientos que había sido su mente, muchos recuerdos moviéndose de un lado a otro mientras él continuaba aferrándose a la vida contra todo pronóstico.
Y fue entonces que entre esa marea de recuerdos lo encontró:
Una foto familiar con trece integrantes, todos sonriendo a la cámara mientras decían "Queso". Antes de la picadura de la araña o de que si quiera se le metieran esas anticuadas ideas a la cabeza, mucho antes de siquiera conocer la desesperación y red de mentiras en la que se hundió él solo.
Ya no era una lágrima, sino que muchas salían a chorros de sus ojos mientras él intentaba controlar la respiración. Por primera vez pudo ver aquellas manos con mayor claridad, el simbionte siempre había usado tentáculos, estas eran distintas ya que las manos tenían múltiples colores, tomó una de estas y la estiró con todas sus fuerzas hasta que la figura de Leni Loud salió del charco negro.
No era su hermana como tal, lo sabía perfectamente que solo era la idea que él tenía de su hermana, pero que le sonreía al mismo tiempo que era libre y se alejaba flotando por el espacio negruzco.
Y entonces lo entendió.
El simbionte ya se lo había dicho antes, esas barreras, ese mar de oscuridad, no las había creado el simbionte, era su propia creación. Tomó otra de las manos y la estiró saliendo su madre desde aquel charco oscuro. Continuó el proceso una por una, ahí estaban Lori, Luna, Luan, Lynn, Lucy, Lola, Lana, Lily e incluso Lisa y su padre, todas figuras de sus recuerdos, intercambiando distintos atuendos y edades dependiendo de lo que pasase por su mente.
Ese traje de Lucy era de un Halloween en el que ambos decidieron asustar al resto de las chicas desde la ventilación, o esa camiseta de Lily fue de su primer día en la guardería, claramente las ropas de Luna fueron cuando les presentó a su novia o cuando Lana volvió a sonreír, aquel momento en el que Lisa aun le daba abrazos.
—Intenté ocultarlas en lo más profundo de mi ser para no pensar en el daño que les estaba haciendo…—dijo con su propia voz mientras estas figuras etéreas subían a acompañar a Leni por encima de la cabeza de Lincoln, alejándose de la oscuridad.
El chico quería unírseles, pero aún faltaban manos por levantar, tomó otra de entre le montón y de esta salió Peter Parker provocando que el chico retrocediera impactado pero la sonrisa del chico le hizo finalmente apreciar que a pesar de todo Peter estuvo ahí para él en situaciones que nadie más se hubiera arriesgado… Era un completo idiota por haberlo tratado mal, de otra mano salió Clyde, Gwen, Liam, Ronnie, el Capitán Stacy, los McBride, la tía May, Sam, todos esos amigos que había hecho a lo largo de su camino, incluso el presumido de Chandler estaba ahí hundido.
Cada vez había menos brazos y fue entonces que pudo ver con claridad que uno de estos era de arena, al sacarlo pudo ver a Megan sonriéndole a pesar de todo, unas garras que sacaron a La Gata de sus recuerdos, el Arquero, la Doctora Martha y Kurt Connors, Daredevil, el Doctor Strange, Jessica Jones, el señor Fantástico, todos esos aliados poderosos que se ganó en base a su esfuerzo, y aunque algunos como Martha se desvanecían rápidamente, otros prevalecían a pesar de que los dejó de lado para continuar por su cuenta o directamente lo odiaban, él no los odiaba, e iban junto a su familia y amigos para alumbrar la oscuridad dentro de su mente.
No sabía qué era lo que le esperaba con la siguiente tanda, así que aspiró y levantó con mucha fuerza unos brazos casi transparentes, ahí se encontraba Bobby frente a él, con una sonrisa de medio lado, le dio un abrazo mientras Lincoln repetía "Lo siento, perdóname" y notaba como un peso se liberaba de su pecho mientras Bobby se alejaba por encima de su cabeza con el resto. Al ver otro par de manos, esta vez levantó dos de una sola vez, encontrándose tanto a su abuelo como al señor Parker. Notó que ambos hombres lo veían con calma, habían estado tanto tiempo enterrados en lo más profundo de su mente, esperando a que él tuviera que lidiar con sus sentimientos.
—Es mi culpa…—les dijo a ambos entre lágrimas.
—No, no lo es, y lo sabes.—contestó.
Se asustó, hasta ese momento solo había tenido figuras etéreas que lo veían claramente con distintas miradas, pero que a final de cuentas no respondían a sus estímulos, aquello era diferente.
—¿Pop-Pop?—dijo el chico conmovido—¿En verdad eres tú?
—No.
Y la figura de su abuelo salió volando junto a la del señor Parker quien se limitó a sonreírle y asentir con la cabeza, validando que su promesa continuaba en pie. Ambos fueron con el resto, no se había dado cuenta hasta ese momento, pero todos sus seres queridos además de alumbrar el mar de oscuridad se encontraban formando un escudo alrededor de él, un domo donde solo se podía escuchar su voz y alejando al simbionte de esa media esfera, pero aún estaba incompleta.
Solo faltaba un último par de brazos, pero no se le ocurría quién podía ser, ya no quedaba nadie de su pasado o presente a quién estuviese enterrando, era un brazo pálido, por lo que era el que más tiempo llevaba enterrado, quizás el mismo tiempo o más aun que su propio abuelo.
Al levantarlo notó que esa figura era un niño, de blancos cabellos, pecas en las mejillas, camiseta naranja y jeans. Una copia suya, pero varios centímetros más bajo. No tardó en reconocer esas ropas, era las que usaba el día de la picadura de la araña….
—¿Lincoln?
Aquella figura abrió los ojos y lo miró de pies a cabeza aterrado mientras intentaba desvanecerse de vuelta a ser enterrado, ese era el antiguo Lincoln definitivamente, cobarde, incapaz de enfrentarse a los bravucones, dependiente de sus hermanas y débil. Aquella figura asintió mientras lloraba y continuaba intentando flotar al hoyo.
—¡No! ¡Yo soy Lincoln!
Pero al ver aquella entidad en el fondo de su mente se dio cuenta que el miedo reflejado en ese rostro tan cercano no era al mundo, sino a su persona.
—Intenté ocultarte tan dentro de mi… Intenté borrar todo rastro de quién era… Porque pensé que era lo correcto… ¡PORQUE ERA UN HEROE!
¡NO!
¡SOY UN HEROE!
Las lágrimas volvieron.
¡EL VIEJO YO ERA UN INÚTIL! ¡TENÍA QUE SER ALGUIEN NUEVO! ¡ALGUIEN MEJOR!
Y no paraban de caer por su rostro.
¡TU NO HUBIERAS DURADO NI UNA SEMANA CON EL TRAJE! ¡YO SOY LO QUE NECESITABAMOS!
Y fue entonces que Lincoln vio sus propias manos y se dio cuenta que eran negras… Soltó a su otro yo menor de edad mientras se llevaba ambas manos a la cabeza.
¡ES DIFERENTE! ¡YO NO LE ROBE LA VIDA A NADIE! ¡YO FUI UNA DECISIÓN! ¡NO SOY UN PARASITO! ¡YO SOY EL VERDADERO LINCOLN LOUD!
Pero sabía que se estaba mintiendo, y ya no había más voces a su alrededor para decirle si estaba o no en lo correcto. Se quedó mirando al viejo Lincoln mientras en el exterior la estática del simbionte parecía volver a toda velocidad.
Comenzó a hiperventilar intentando entender aquella figura frente a él y con miedo a que las voces volvieran.
—Yo soy Lincoln Loud.—dijo su voz joven tímidamente al mismo tiempo que lo miraba a los ojos, tenía lágrimas recorriendo su rostro también.
"I'm g000nNa BURN my h0us3 dowwwn inTo a-n ugugugly black"
—¿Gwen? ¿Señor Stacy?¿Qué hacen a esta hora?—dijo sin entender Peter a la vez que veía el reloj y escuchaba los torrentes de agua desde la parte externa del departamento.
—Buenas noches Parker.—respondió el oficial Stacy—¿Está tu tía en la casa?
Peter negó rápidamente.
—Salió con unas amigas a Florida por el fin de semana, estoy con mi prima.—dijo avergonzado pero sabiendo que no debería mentir.
—¿Tu prima?
—Su niñera.—dijo desde el fondo de la cocina una mujer joven, no mayor de veinticinco años y con una nariz puntiaguda, rubia y usando una chaqueta celeste con jeans blancos—¿Es la policía Pity? No me digas que te metiste en problemas.
—Peter.—corrigió el chico—Sí, ehmm Lorina, es el Capitán Stacy, señor, mi prima, Lorina Dodson.—dijo el chico haciendo las presentaciones.
—Durante un momento pensé que ibas a decir Lorina Loud.—ironizó el capitán Stacy.
—¿Hablo muy alto señor?—dijo la mujer súbitamente asustada.
—¿Qué? No, es…—el hombre se llevó una mano a sus sienes—Señorita Dodson, lamento molestarla, pensé que May estaría aquí.
—Si quiere le podemos dar el mensaje, ¿Está ella en problemas?—dijo la mujer mientras se acercaba a la puerta y hacia a un lado a Peter.
—¿Qué? No, en absoluto, es que a veces la señorita Parker me ayuda cuidando a mi hija cuando tengo turnos nocturnos y… Debí llamar, que imprudente de mi parte, discúlpeme.
—No, por supuesto que no Capitán.—dijo Lorina con una sonrisa de medio lado—No por nada me dejaron a cargo de Pity, soy niñera los fines de semana en Jersey.—dijo ella con orgullo.
—¿No sería mucha molestia? Le pagaré, evidentemente.—dijo el hombre completamente apenado.
—Jaja, no es necesario, ya me están pagando hospedaje aquí, ¿Qué es una niña más? Solo… Deme su número.—dijo eso último en tono confidencial y guiñando un ojo.
—Señorita Dodson…—se indignó el capitán sin poder evitar ponerse colorado.
—En caso de que algo pase tengo que contactarlo, ¿O no?—dijo ella volviendo a un tono más afable.
—Oh…—se avergonzó incluso más el Capitán—Por supuesto.
Después de un intercambio básico de información todo estaba arreglado, Gwen pasaría la noche en el apartamento Parker, lo que le sorprendió a la chica fue que apenas su padre se fue tanto Peter como Lorina tomaron caminos diferentes. La mujer se dedicó a reproducir en la televisión la película de Alicia en el País de las Maravillas, mientras el chico se fue a su habitación, antes de cerrar la puerta volteó a verla, hizo un signo con los dedos para que guardase silencio y la invitó a seguirlo.
Gwen estaba de brazos cruzados y con los ojos entrecerrados, pero aceptó la invitación, después de todo tenía que averiguar el significado de esas palabras. Llegó hasta la puerta de Parker y se quedó en el pasillo, mirando con enojo al chico dentro de la habitación.
—¿Qué haces aquí?—dijo Peter extrañado—Pensé que ya no querías hablarme.
La mirada de Gwen parecía suficiente como para afirmar ese detalle, pero ella comenzó a hacer ejercicios respiratorios para calmarse.
—Yo… Lo siento… ¿Okey? Lo que hicimos… Hice… No tiene perdón y…—dijo el chico mirando al suelo.
—Tu y Lincoln me utilizaron.—dijo Gwen claramente a punto de llorar, pero limpiando las lágrimas—Y aun así, los extraño…
Se tomó de los bordes de las mangas del suéter y mordió su labio inferior mientras intentaba encontrar la manera de decir la causa por la cual quiso venir.
—¿No prefieres ir con los McBride?—preguntó Peter con genuino interés—Clyde últimamente ha…
—No, mi papá me quería llevar con ellos, pero no, vine contigo.—dijo ella con seguridad antes de volver a retener el aliento—SpiderKid me manda.
—¿Qué?—dijo sin entender el chico.
—Escúchame.—dijo Gwen entrando finalmente a la habitación con pasos firmes y cerrando la puerta tras de ella—Nadie tiene que saberlo Parker.
—¿SpiderKid habló contigo?—dijo impactado Peter—¿Qué te dijo ese presumido?
En el fondo pensaba que Lincoln debía estar comenzando a arrepentirse de lo que les hizo en la cafetería y todas esas palabras hirientes que no paraba de mencionar. De cierta manera eso le hizo sentirse aliviado, lo extrañaba, pero para su sorpresa las palabras de Gwen no confirmaron sus sospechas.
La chica sacó una hoja de papel donde había cuatro puntos marcando frases:
-No puedo controlarlo.
-Las voces.
-El traje negro.
-Parker sabe.
Peter evidente no entendió el significado de las primeras tres, pero al ver la última no pudo evitar ponerse pálido, si Lincoln estuvo a punto de revelarle el secreto a Gwen, es porque algo muy grave estaba pasando:
—¿Cómo…?—dijo apuntando a ella y luego a la hoja.
—Casi me mata.—fue la respuesta de Gwen mirando al piso—Pero eso solo lo sabremos tú, yo y él; para el resto, en especial mi papá, el freno de la patrulla de policía falló y estuve a punto de morir cayendo desde el cuarto o quinto piso de un estacionamiento, de no ser porque SpiderKid estaba ahí…
—¿Qué?—dijo Peter con los ojos abiertos como platos—¿Estás bien?
—No.—dijo ella molesta y negando vívidamente con la cabeza—¡SpiderKid intentó matarme lanzándome dentro de una patrulla!
Peter no podía creerlo, conocía a Lincoln, él no era capaz de hacer algo ni siquiera cercano a aquello, ni en sus peores pesadillas. Si bien sabía perfectamente que tras la pelea que tuvieron en la escuela después escapó de su casa para finalmente cortar lazos con todos sus seres queridos, lastimando accidentalmente a una de sus hermanas. Pero un accidente era completamente distinto a lo que le estaba contando Gwen.
—Creo que enloqueció.—dijo Gwen llevándose ambas manos a la cabeza e imitando los movimientos de SpiderKid—Se la pasaba haciendo esto mientras cambiaba de voces.
—¿Cambiaba de voces?—dijo sin entender Peter.
—Sí, tenía una voz… Fría… Con la cual intentó intimidarme, pero después parecía arrepentido, pero al mismo tiempo dijo cosas raras como que casi lo libero.
—¿Lo liberas? ¿A quién?—dijo Peter completamente intrigado.
—No lo sé, y al final te mencionó, ¿Por qué te mencionaría a ti?—dijo ella sin entender—¿Lo conoces?
—Yo… Sí… Después de… ¡Lo del Lagarto!, digamos que pude hablar con él…—dijo Peter pensando la mejor excusa, pero claramente nervioso.
—Parker.—dijo ofendida Gwen.
—El traje negro.—sin embargo Peter rápidamente comenzó a conectar puntos—Las voces… No puedo controlarlo…
—¡OH! ¡Sí lo entiendes!—dijo molesta Gwen.
—¡CLARO!—dijo Peter saltando de su asiento y corriendo a por su mochila, esta no tenía los lanzatelarañas y se sintió agradecido, no tenía que explicarle a Gwen de la existencia de estos—Sabía que no había motivo por el cambio repentino de actitud, y justo cuando comienza a usarlo… OH.—se dio un golpe en la frente—¡Jameson!
—¿Qué?—dijo Gwen sin entender.
—El hijo de mi jefe, el Capitán del Proyecto Zeus, su papá lleva toda la semana diciendo que su hijo saltó desde la ventana del décimo piso del hospital y de alguna manera sobrevivió.
—Peter Parker, explícame ahora mismo ¿Qué…?-pero fue interrumpida.
—¿Y si Jameson estaba diciendo la verdad? Todos en la oficina lo creyeron loco… Pero… Él dijo claramente algo de una sustancia negra.—dijo él antes de tomar su celular y buscar en la sección de noticias—¡Y tuvieron contacto el día del transbordador! ¡Gwen!
—¡Peter!—gritó la chica molesta.
—¡CALLENSE!—gritó la niñera desde la sala mientras subía el volumen de su película.
—Solo dime qué pasa.—dijo molesta mientras se cruzaba de brazos.
—¿Confías en mi?—dijo Peter cerrando los ojos.
—No.—respondió ella tajantemente.
—Okey es justo, voy a ser honesto, pero no puedo decírtelo todo.—dijo el chico decidido.
—¿Por qué?
—Lincoln y yo conocemos a SpiderKid, no va con nosotros a la escuela.—dijo Peter rápidamente—Y… a veces lo ayudábamos…
Durante un momento Gwen se le quedó mirando de pies a cabeza antes de que comenzara a reírse profundamente, llevando ambos brazos a su estómago debido a que dolía demasiado, casi que estaba llorando de la risa. Peter en cambio estaba tan avergonzado que su rostro se encontraba completamente rojizo.
—Oh por Dios, Peter… Esa… Esa…—fue entonces que Gwen vio su rostro que continuaba serio—No pretendes que te crea.
—Es por eso que no lo contamos.—dijo Peter cruzándose de brazos, cerrando los ojos y tragando en seco, tenía que encontrar una excusa sin delatar a Lincoln—Y pues… Lincoln ha estado increíblemente molesto con SpiderKid porque… Porque SpiderKid está persiguiendo cualquier actividad sospechosa de su familia.
—¿Qué?—dijo Gwen ahora completamente confundida—Oh Dios mío, no estás mintiendo.
—¿Ah no? Digo… Por supuesto que no.—dijo el chico intentando sonar seguro.
—Bueno… Estábamos ahí porque la señora Loud fue atacada por una banda criminal…—dijo Gwen conectando los puntos—Por eso SpiderKid estaba ahí… Oh por Dios…
—¿Está bien la señora Loud?—preguntó genuinamente preocupado.
—Sí, mi papá me contó que debían estar borrachos porque dispararon a todo alrededor, menos a la camioneta de la señora Loud.—dijo Gwen recordando que en un inicio ella también estaba preocupada—¿En que ayudan exactamente a SpiderKid?
—Yo… Con lo de la policía y la radio… Lincoln… Con… Bueno, le arregla los trajes y cosas por el estilo, el muy tonto es bueno para coser.—dijo Peter fingiendo que continuaba molesto con Lincoln—Vaya… Esas palabras que me dijiste de SpiderKid me hicieron entender todo.
—¿Cómo?—dijo Gwen aun confundida.
—SpiderKid quiere detener a las Loud desde que Lisa se volvió enemiga pública de la ciudad, y Lincoln a SpiderKid, por eso debió cambiar el traje… ¿Y si aprovechó para meter un chip en el traje negro y por eso actúa raro?—dijo rápidamente Peter.
—Peter no soy idiota, ¿Por qué SpiderKid estaría corriendo de Lincoln?—dijo sin entender Gwen—Dudo que el traje tenga que ver aunque Lincoln se lo haya hecho y no entiendo a qué te refieres con un chip.
—¡LISA LOUD!—dijo rápidamente Peter—Gwen, ¿Recuerdas lo que le hizo Lisa a toda esa gente en el cementerio?—dijo rápidamente Peter.
—Mi papá me contó de… Ohhhhh…—fue como si Gwen entendiera.
—¿Qué tal si Lisa de alguna manera se enteró de la amistad entre Lincoln y SpiderKid y ahora lo está manipulando para rastrearlo y controlarlo?—dijo rápidamente Peter—Es complejo… Pero tenemos que ayudar a SpiderKid y a Lincoln…
—¿Tenemos?—dijo la chica sin entender—Peter solo somos niños.
—Y posiblemente de nosotros dependa salvar toda la situación.—dijo decidido Parker cargando la mochila en su hombro y abriendo la puerta—¿Vienes?
—¿Tu prima no se va a enojar que estemos saliendo tan tarde?—dijo Gwen incrédula.
—Mhhhh… ¿Qué tan bien sabes fingir?—preguntó Peter a lo que Gwen levantó mucho una de sus cejas.
Peter y Gwen iban abrazados de la cintura, tenían sus camisetas desacomodadas y parecían caminar como si estuvieran emborrachados, apenas pudiendo seguir una línea recta, a pesar de la cara de vergüenza de Gwen esta hundió su rostro en el pecho de Peter y llegaron a la puerta del apartamento.
—¿A dónde crees que…?—lo intentó detener la mujer—¡Yiuh! ¡Parker!
—Jejeje, ¿Qué puedo decir Lorina?—dijo Peter en tono presumido—Gwen y yo teníamos planes para esta noche…
—Oh Dios, son solo unos…—dijo la mujer a punto de vomitar—Si van a hacer sus cochinadas, háganlo afuera…
—¿No se lo dirás a May?—dijo Peter suspicaz.
—Me mataría si descubre que lo hicieron en su casa.—dijo Lorina decepcionada—Solo… No vuelvan hasta darse una ducha.
—Oh… Eso haremos.—dijo Gwen con un tono que pretendía ser seductor, pero que sonaba demasiado fingido causando que Peter riera.
—AHHHHHH.—gritó la mujer antes de dar media vuelta y subir incluso más el volumen de la película.
Ambos chicos salieron del apartamento Parker, una vez con la puerta cerrada Gwen le dio una cachetada a lo que Peter se limitó a murmurar algo como "Es justo" y corrieron a toda velocidad al elevador mientras Peter buscaba entre los contactos de su teléfono:
—¿A quién intentas hablarle?
—A alguien que conoce más a SpiderKid que nosotros.—dijo Peter llegando al número que buscaba.
Su celular sonó cinco veces antes de que fuera contestado:
—Oficina de Nelson Association, al habla Matt, ¿En qué puedo ayudarle?—preguntó un joven al teléfono.
—Oh hola, soy Peter Parker… Digamos que necesito ayuda legal para nuestro amigo en común.—fue lo que dijo a sabiendas que la línea podía no ser segura.
—Ohhhh, cierto, el amigo de Lincoln.—dijo el hombre al mismo tiempo que escuchaba cualquier ruido en toda la oficina—¿Ocupas a Matt o al tipo grande?
—A Matt.—dijo tajantemente Peter—Creo que mi amigo necesita mucha, mucha ayuda, tiene una situación que parece muy negra.
Si bien Gwen no pareció entender era evidente que la persona al otro lado de la línea había captado qué pasaba y pudo escuchar:
—Encontrémonos en la iglesia El Cielo, es mi lugar favorito para discutir de este tipo de asuntos legales, búsquenla en Google.—dijo Matt levantándose de su asiento.
—Ahí estaremos.—dijo Peter sonriendo de medio lado y colgando.
"I'M g0nn4 rUn aWay noW and N-n-ne:ever loOk baCk"
Eddie se detuvo aquella noche, ya había demasiada lluvia como para que fuera sano seguir buscando, se había dedicado las últimas semanas a buscar al niño Loud en tantos lugares, ni siquiera había pensado en si debía o no continuar con su carrera de maestro, se sentía en la obligación de recuperarlo para que al menos Lori pudiera tener justicia.
Decidió refugiarse en un centro para personas sin hogar de la zona bastante conocido a pesar de ser abierto a inicios de año, el cual estaba a reventar debido a las atronadoras lluvias que parecían no querer darle descanso a la ciudad.
Tenía departamento, pero no la suficiente fuerza de voluntad como para moverse en medio de todas las calles necesarias con aquella hecatombe de clima, por lo que decidió que descansar ahí era lo mejor, se acercó a la puerta donde fue recibido por una niña no mayor de quince años la cual llevaba una camiseta amarilla y un cabello castaño con forma de cola de caballo con un moño azul bastante notorio, lo cual le hizo recordar a sus alumnos:
—Buenas noches, bienvenido a FEAST, soy Jordan, ¿Podría saber su nombre señor?—dijo la chica tomando un sujetapapeles demasiado grande para ella.
—Ahhh… Si, Eduard Stone.—dijo Eddie sacándose su chaqueta de cuero y tirando el agua en la calle de afuera—¿No eres muy joven para atender esto?
—Lo siento, normalmente yo ayudo en las cocinas, pero justamente la señorita Parker se fue de vacaciones y tenemos que registrar a todos los que entran sí o sí.—dijo la niña anotando el nombre—¿No tiene donde ir señor Stone?
—Bueno… Sí…—confesó el hombre—Mi novia me echó de nuestro departamento…—dijo para sonar convincente—Entiendo si están llenos y…
—Si no le molesta dormir en el suelo podemos llevarlo en aquella esquina.—dijo apuntando al fondo—No es mucho, pero al menos estará seco.
—Sería… Muy bueno.—dijo Eddie llevándose su chaqueta de cuero mojada al hombro y siguiendo a la niña entre pasillos sobrepoblados de vagabundos que parecían encontrar hogar en ese pequeño lugar—¿Siempre están tan llenos?
—Jajaja, hoy estamos vacíos realmente mucha gente sin hogar no puede cruzar por las calles inundadas.—dijo la muchacha terminando de llevar al hombre al rincón—Lamento lo que pasó con su novia señor Stone y espero no se enoje pero ya servimos la cena y se acabó toda, mañana a las ocho daremos sopa.
—No te preocupes niña… Gracias.—dijo Eddie sonriendo de medio lado y poniéndose su chaqueta mientras se recargaba en una de las paredes.
No tardó en notar como las luces en el refugio se apagaban y solamente quedaban las luces de los celulares de decenas de vagabundos que continuaban teniéndolos. Además de varias personas lanzando lamentos y sollozos entre pesadillas. No era el mejor lugar para estar, pero a eso lo había orillado su búsqueda.
Decidió ver las noticias en su celular y encontró que en el Daily Buggle volvían a mencionar el apellido Loud:
-SPIDERKID SALVA A HIJA DEL CAPITÁN DE POLICÍA-
"Vaya sensacionalistas" pensó para sus adentros Eddie antes de continuar leyendo:
-A pesar de que el extraño caso de la conocida como Rita Loud, esposa del temible Buitre, se encontraba en plena investigación, con interrogación de la testigo (más en pag. 20), una serie de eventos desafortunados que podrían ser resumidos como el descuido del Capitán de policía George Stacy casi logran que la pequeña Gwendolyn Stacy se precipitará contra el vacío. La niña estuvo a punto de morir de no ser por la intrépida entrada del Espectacular SpiderKid quien no dudó ni un momento, según los presentes, en saltar al rescate de Gwendolyn y…-
Eddie tuvo que parar, normalmente el Daily eran más objetivos cuando hablaban de SpiderKid, retratándolo como la rata presumida que era, pero desde que ese niño salvó al hijo del editor en jefe del incidente del transbordador espacial, era como si las opiniones negativas hubieran desaparecido mágicamente.
Decidió mejor leer la noticia de la señora Loud, no entendía cómo una cosa estaba relacionada con la otra, así que bajó por la aplicación, notó que en la página quince los carteles de desaparecidos contenían fotos del hijo del editor jefe casi ocupando la mitad de la página. En una esquina también se encontraba Lincoln Loud, se preguntó durante cuánto tiempo su familia seguiría pagando intentado buscarlo antes de que aceptaran que era un chico terrible por haberles gritado. Casi ríe en voz alta por esos pensamientos, puesto que él lo estaba buscando solo para vengar a Lori.
Dejó de lado sus hostilidades y leyó la nota de la página veinte:
-RITA LOUD, ¿MADRE O MUTANTE?-
-Se informa que aproximadamente a las tres de la tarde, en el estacionamiento de la West 38th St. se infringió un ataque a mano armada contra la mujer conocida como Rita Loud, supuestamente los tres atacantes que provenían de una camioneta blindada se encontraban en estado de ebriedad y debido a esto no lograron dar ningún disparo a la Mujer Letal, esposa del Buitre y madre de las temibles Doctora Octopus y Elemental. Pero fuentes externas aseguran que los bandidos se encontraban atados de pies y manos antes de que la policía llegara al lugar, no se puede evitar hacerse la pregunta, ¿Está Rita Loud verdaderamente diciendo lo que aconteció? ¿O está ocultando algo la Mujer Letal? Uno de los asistentes de la ambulancia mencionó notar un "aura oscura" mientras se encontraban en el estacionamiento, ¿Será esto un presentimiento de unos poderes mutantes ocultos? Como pequeño adelanto para nuestros lectores más leales, se sabe de fuentes muy confiables que la Doctora Octopus y el Buitre han vuelto a unirse en las narices de la policía de Queens, como una linda familia a punto de provocar caos y destrucción. Si a esto se suma la desaparición desde hace dos semanas del hijo "Lincoln Philip Loud" y la hospitalización misteriosa de la hermana mayor "Lori Loud" parece más que evidente para esta gaceta que estamos a punto de recibir un nuevo golpe por parte de la familia Loud. ¿Será acaso que el Capitán Stacy finalmente entrará en razón y los mandará a todos a la cárcel? ¿O tendremos que esperar a que vuelvan a atacar como en los eventos del Gran Apagón?-
—Mentiras.—dijo Eddie molesto y guardando su celular.
—¿Disculpa?—un vagabundo que estaba junto a él se despertó—¿A quién llamas mentiroso?
—¿Qué? No a usted señor, una disculpa, el noticiero del Daily Buggle está diciendo que…
—Ohhh yo los leía todos los días sin falta cuando aún eran solo un periódico.—dijo el hombre molesto y medio dormido—Antes de que se volvieran unos lamebotas.
—¿Lamebotas?—dijo Eddie sin entender.
—Sí, de todos esos héroes a los que no les importamos, ¿Sabes que hablaban bien de los Cuatro Fantásticos a pesar de que esa gente de fantástica no tiene nada?—dijo molesto el hombre, parecía borracho—Si fueran así, entonces serían como Martin y ayudarían a fundar sitios como este con todo ese dinero que ganan… Sitios donde la gente de verdad tiene problemas reales…
—Oh…Sí.—dijo Eddie sintiéndose culpable de estar en ese lugar siendo que él no estaba realmente desahuciado, a pesar de que afuera se escuchase el estruendo de varios relámpagos.
—¿Qué sigue? ¿También adorarán a los estúpidos héroes?—dijo molesto el hombre volviéndose a dormir.
—Un poco sí, le están dedicando varios artículos positivos a SpiderKid…
—¿SpiderKid?—dijo el vagabundo molesto—Ohhhh ni siquiera lo menciones a ese malnacido…
—¿Lo conoce?—preguntó Eddie extrañado, ya que era precisamente la misma impresión que él tenía.
—¿Conocerlo? No realmente, solo lo vi de lejos ayer…. ¿Hoy? No sé, lo vi en un callejón con su traje negro y ese niño de cabellos blancos…—dijo el hombre ya casi dormido.
—¿Qué cosa?
—Sí… El gran héroe solo se quedó mirando mientras el niño raro estrangulaba a un gatito…—dijo con cada vez menos energía—Se veían como unos sádicos…
—¿Qué cosa? ¿Aquí en Brooklyn?—dijo Eddie incrédulo.
—Sí….—fue la respuesta del hombre antes de caer profundamente dormido.
Eddie no sabía si creer o no en aquel testimonio, pero al menos ahora sabía dónde estaba SpideKid, y le sorprendió lo de niño de blancos cabellos… No se quiso hacer ilusiones pero… ¿Y si Lincoln estaba con SpiderKid y era por eso que no lo encontraba?
El hombre a su lado se encontraba durmiendo profundamente, por lo que no pudo continuar con sus preguntas, se quedó recostado contra la pared, esperando a que en la mañana el tiempo se calmase.
Miró al reloj… Aun faltaba tiempo… Pero no podía dormir estando tan cerca de encontrar a Lincoln… Se debatía internamente si era buena idea despertar o no al hombre a su lado.
"Im gonna burn Im my gonna house burn down IMmy into GONNA house an BURN down ugly MYinto black HOUSE"
¡Las voces volvían a atacar aquel escudo que logró hacer el chico! Y eran fuertes, pero ¿Lo suficientemente fuertes?
El miedo que antes había sentido parecía querer volver, no importaba cuanto se esforzara, no era nada comparado al simbionte, un ente alienígena de millones de años de antigüedad que solo lo veía como un estorbo.
Sintió que sus piernas temblaban y se derrumbó, el único que se encontraba en aquel momento junto a él, era él mismo de joven, que lo miraba entre lágrimas y queriendo alejarse de vuelta a la oscuridad al mismo tiempo que las voces volvían a inundarlo.
—Yo…
No tenía palabras que decirle a su viejo yo, lo intentó borrar y ahora estaba pagando las consecuencias, se encontraba fragmentado mientras que el simbionte/ Después de tanto batallar por las calles nocturnas y en medio de la tormenta llegaron ambos chicos a la iglesia donde el contacto de Peter les había dicho. No esperando que desde la parte superior se encontrase nada más y nada menos que/ Pero Eddie no podía dormir, por más que lo intentaba solo se imaginaba encontrando tanto a Lincoln como SpiderKid y finalmente hacerse escuchar sobre el eco de la lluvia.
—Señor.—dijo comenzando a agitar el hombre mayor—/ ¡Yo no debí dejarte Lincoln! ¡Lo siento!
—Es demasiado tarde.—decía el pequeño mientras le daba la espalda e intentaba volver al agujero donde pertenecía, lejos de aquel mundo oscuro y desesperante.
—Soy un idiota, ¿Okey? No debí hacer eso… SOLO TENÍA MIEDO.—confesó finalmente—/¿Peter es ese Daredevil?
Efectivamente por encima de sus cabezas se encontraba el hombre sin miedo caminando por una de las cornisas de la iglesia hasta bajar junto a los dos chicos, Peter se encontraba nervioso, pero sabía que no había tiempo que perder.
—Veo que Matt sí pudo contactarte, gracias a Dios.—dijo para que Gwen no sospechase—Señor Daredevil, necesitamos sa/Ber donde viste a ese niño de cabello blanco.
—¿Qué? ¿Por qué?—decía el hombre cansado.
Eddie había pensado ya la excusa para no darle detalles.
—Es un chico desaparecido, mira en el Daily…—dijo volviendo a la página quince—¿Es este el chico que viste?
—Mhhh s/í, lo admito, me equivoqué, creí que lo mejor era dejar de lado quien era y volverme más fuerte así… Pero solo logré volverme alguien más débil al negarme a mí mismo… —dijo ahora que las voces volvían a rodearlo y miles de estas pasaban por su cabeza al mismo tiempo—¡NO PUEDO SOPORTARLO MÁS! ¡POR FAVOR! ¡PARA!
PARA
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Las voces querían consumirlo de nuevo, pero esta vez Lincoln protegió a su anterior yo, evitando que fuera consumido por la oscuridad ingresando a su domo mental. El simbionte no tardó en infectar a todos sus seres queridos y amigos, volviéndolos nuevamente sombras oscuras de ojos blancos que lo miraban desde sus posiciones, juzgándolo y a sus acciones.
El simbionte la iba a mostrar nuevamente porqué había caído ahí en primer lugar en el círculo más profundo de su mente, pero Lincoln se aferró a proteger a su yo original.
—¿Sabes? Eres verdaderamente molesto. No hay nada por lo que pelear, todas esas personas, tú las alejaste de tu vida, no te queda nada.—dijeron molestos el simbionte.
—Te equivocas…—abrazó con más fuerza a su otro yo—Sí, los alejé, pero aun quedo yo.
—Tú no eres nadie.—dijo molesto la figura estática atacando con tentáculos al chico.
—Yo soy yo.—le contradijo Lincoln permaneciendo firme a pesar de haber recibido el golpe, aún seguía protegiendo a su otro yo—Me estuve negando a mí mismo durante tanto tiempo… Y pensé que el camino de la fuerza y la soledad era lo mejor para protegerlos a todos… Pero ese no es quien soy en verdad…
Por primera vez Lincoln notó que sus brazos dejaron esa tonalidad rojiza que y volvían a retornar a su color habitual.
—Y no protegí a nadie al separarme de ellos, ni siquiera a mi mismo.—dijo finalmente antes de dar un paso hacia el simbionte.
—TU NO ERES NADA SIN NOSOTROS, NOS NECESITAS.
—YO SOY LINCOLN LOUD Y ES MÁS QUE SUFICIENTE.
Ambos dijeron al mismo tiempo, el simbionte con sus cientos de voces, pero el chico oponiéndose contra la corriente, firme y seguro después de tanto tiempo.
Al fin tenía la respuesta de porqué seguía luchando, no era por su integridad, su individualidad o por creer que iba a morir, era por sus seres queridos, todas esas personas le daban la fuerza de seguir adelante y recuperar sus colores a medida que continuaba resistiendo el ataque del simbionte. Fue entonces que el Lincoln más joven desapareció, finalmente aceptándose dentro de él mismo.
El simbionte sabían perfectamente que si continuaban con el mismo ataque solo lograrían perder el control de ese cuerpo que era tan útil, no se iban a rendir tan fácilmente.
"WHAT THE HELL'S GOING ON?!"
En el medio de una calle de Brooklyn se encontraba tirado el cuerpo de SpiderKid, parecía sin vida, de no ser por que ocasionalmente su pecho subía y bajaba. Un taxista lo había visto entre la lluvia justo mientras buscaba por gente queriendo ir a algún destino. El hombre no tardó en hablar a la policía y las patrullas llegaron en menos de quince minutos, cerrando la avenida por ambos extremos.
—Es él, es SpiderKid.—dijo el capitán Stacy llevándose una mano al mentón—¿Por qué no hay una ambulancia?
—No vendrán.—dijo tajante Holiday—Llamé al equipo de Rykers.
—¿Qué?—dijo indignado Stacy—¿Bajo qué autorización?
—Bajo la de que un mutante está alterando el orden público.—dijo molesto el oficial Holiday.
—Por Dios Holiday, el chico nos ha ayudado durante meses.—le regañó el capitán.
—Estoy a favor de Holiday.—lo interrumpió el oficial Madison—George, todos vimos el video de la capitana Yuri…
—Dos contra uno.—dijo Holiday satisfecho cruzándose de brazos—En Rykers lo curarán a ese negraco…—se detuvo a media frase porque tanto Stacy como Madison levantaron mucho la ceja—¿Qué? Es el color de su nuevo traje yo…
Pero no tuvieron tiempo para reñirle puesto que escucharon disparos provenientes de la escena del crimen, era McBride quien disparaba a tentáculos que salían del cuerpo de SpiderKid e intentaban aferrarse a diferentes paredes.
—¡Fuego!—gritó el capitán reconociendo que aquello podía ser peligroso.
Los tres oficiales tomaron sus armas de fuego y las levantaron para comenzar a disparar a los tentáculos que sobresalían del cuerpo de SpiderKid, esas figuras se acercaban a precipitada velocidad a los policías, por lo que comenzaron a disparar, pero fueron detenidos en el acto debido a que fueron golpeados por dos palos unidos por una cadena en sus cabezas.
Stacy solo pudo ver como al derrumbarse podía ver por encima del hombro al diablo de Hell's Kitchen y sintió furia. Pero eso no le importaba a Matt, quien podía escuchar todo el fiasco, tomó su bastón extensible y lo usó para darle otro golpe al último policía que quedaba cerca del chico. Derrumbándolo sin la menor intención de comunicar que estaba ahí.
Podía escuchar claramente como el cuerpo de SpiderKid estaba repleto de esos tentáculos, por lo que tomó al chico de la pierna, sintiendo esa sustancia pegajosa intentando subir por su brazo. Matt rápidamente tomó un Saiz de su espalda y cortó el tentáculo que intentaba rodear su brazo.
Se llevó arrastrando al niño, sin importarle que los helicópteros de Ryker iban a toda velocidad para encerrarlos a pesar de la tormenta. Tenía el lugar perfecto para refugiarse ya que lo conocía como la palma de su mano y solo tenía que aguantar esos tentáculos que parecían querer aferrarse a todas las paredes.
Estaba tan concentrado en aquello que ni siquiera se dio cuenta que a la distancia un sujeto con chamarra de cuero se encontraba viendo lo que hizo y cómo arrastraba a SpiderKid lejos de aquel lugar, la lluvia era demasiada intensa como para escuchar los silenciosos pasos de aquel hombre.
Pero Eddie ahora sabía que SpiderKid definitivamente estaba cerca, por lo tanto, tenía que seguirlo si quería encontrar a Lincoln de una vez por todas.
"Can someone tell me please, Why I'm switching faster than the channels of TV?!"
La estatica en la cabeza del simbionte movió el océano creando olas de recuerdos negativos que iban directamente a atacar a Lincoln, el chico recibió el primer impacto viéndose forzado a revivir el momento:
—Oh hola.—dijo Lincoln desde el recuerdo forzado a reír ligeramente.
—Once de la noche, Lincoln, de casualidad, ¿A esa hora es "antes del atardecer"?
Ese no era su padre, era el simbionte encima del hombre a quien tanto admiraba, lo sabía perfectamente, pero aun así sus palabras no concordaban con lo que pensaba:
—¡Lola y Lana!—se llevó ambas manos a la cabeza al mismo tiempo que sus hermanas menores venían.
Ellas estaban completamente cubiertas de esa baba negra, apenas siendo distinguibles por la tiara de la princesa y la gorra roja de la segunda.
—Creo que no tengo que decir lo decepcionado que estoy contigo, lo decepcionada que está tu madre también…
—¡Eres el peor hermano!—le gritó aquella figura de Lana.
—¡Mentiroso! ¡Mentiroso!—decía Lola mientras continuaban contaminando su recuerdo.
—Eso no es lo que dirían ellas…—dijo Lincoln soportando la fuerza de la corriente y limpiando el rostro de ambas chicas de aquel liquido negruzco.
—¡¿Cómo es posible que hayas terminado en detención tantas veces?! ¡Eres un horrible hijo, te odio!
—¡Papá nunca diría eso!—dijo con firmeza.
Y el recuerdo se desvaneció de vuelta al océano mientras el siguiente atacaba sin darle tiempo de respirar:
—No eres mi padre amigo, de hecho quítate ese tonto casco.—por mera inercia tomó el casco del Buitre.
Al mirar hacia la figura iluminada por el farol de la calle se encontró con aquel hombre aun molesto por sus palabras.
—¡Tengo una promesa que cumplir! ¡Alejate!—le gritó al mismo tiempo que volaba directamente a su dirección y le daba una patada en el pecho.
Ambos cayeron en picada mientras se daban golpes.
—¡Solo quieres destruir a esta familia!—le gritó su padre intetando atacarlo con las alas para cortar su cabeza.
—¡Lo hiciste por nosotros! ¡Pero fuiste TÚ el que condenó a la familia al momento de decidir ponerse ese traje!
Dijo Lincoln aun sabiendo que era el simbionte y terminando de caer, su padre estaba bajo un candelabro, los tentáculos del simbionte intentaban quitárselo de encima, pero era demasiado pesado.
—Mi papá sabía que estuvo mal.
Aquel escenario desapareció mientras el simbionte aun continuaba bajo el candelabro:
—Hijo yo, no espero que puedas perdonarme aún.—dijo su verdadero padre agachando la cabeza—No creo que puedas entender que lo que hice fue para ver a salvo y con bienestar a todas…—dijo él limpiando una lágrima que recorría en su mejilla.
—Te entiendo mejor de lo que crees, con todo y errores.
—Protegelas por mí…—se lo pidió con una sonrisa de medio lado—Yo solo quiero saber que tú las cuidarás, a todas, son todo lo que me queda en esta vida.
—Lo sé, y lo haré.
Y sabía perfectamente que había cumplido la promesa lo mejor que pudo a pesar de todas las dificultades por lo que agregó:
—Te quiero papá.
—Yo también te quiero Lincoln.
NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOooooooooooooooooooooooooooooooo.
Aquella habitación blanca se deshizo para Lincoln volver a estar en medio del océano de recuerdos negros, podía ver como el remolino del simbionte lo hacía acercarse cada vez más a la unidad de la mente colmena, pero esta vez saltó del agua con una telaraña que la tomó el recuerdo del Buitre para hacerlo volar. Iba a darle una patada al simbionte, pero este levantó con un movimiento de su brazo mareas y juntos volvieron a hundirse.
Fueron envueltos en una neblina verde mientras que escuchaban el ruido de una risa fingida y mal actuada. Lincoln reconoció el techo de aquel hospital y a Mysterio completamente cubierto por la sustancia negra, él estaba agotado, pero aun así dispuesto a luchar:
—Solo eres un hombre asustado de su padre, nunca pudiste enfrentarlo y por eso atacas a los demás…
—¡No papá! ¡Para!—decía el Mysterio simbionte llevándose ambas manos a su cabeza y cayendo por el borde del precipicio en la neblina.
Al ver por el borde Lincoln notó que al fondo había aquel océano negro levantando el cuerpo sin vida de Bobby, con el rostro desfigurado y lleno de tierra al mismo tiempo que sus brazos en posiciones imposibles de doblar. Aun llevaba el casco de la motocicleta, el simbionte no cubría su cuerpo porque sabía que aquello dolía incluso más.
—¡Tú me mataste! ¡Por tu culpa mi hermana se volvió ese Monstruo! ¿Por qué no mueres como yo? ¡Así dejarías de dañar a los demás!
—Fuiste quien sacó a Lori de la depresión cuando nadie más pudo, te lloré tanto porque… ¡Porque fuiste el hermano que nunca tuve!
—Cuida a Ronnie y a Lori, ellas cargaron mucha tristeza…—dijo el verdadero Bobby.
—Aunque cueste lo haré.
El cuerpo de Bobby iba recuperando sus facciones hasta volver a parecer vivo y un par de manos lo arrastraron de vuelta al océano de oscuridad, pero Lincoln no dejó de ver como todo daba vueltas y él terminó quieto y restringido de cualquier movimiento.
Frente suya su abuelo contaminado por esa sustancia negra se encontraba intentando detener a esa mutante loca:
—¡Lincoln muévete! ¡Vas a hacer que nos maten! ¡Eres…!
—Ese no era mi abuelo.
El abuelo estaba sentado frente a él en una mesa de un restaurante de comida rápida:
—Vienen tiempos difíciles y tu abuelo no se siente tan bien como antes, quisiera saber que vas a cuidar a tus hermanas y hacer lo correcto cuando seas grande.
—Lo prometo, es lo que intenté.
—Entonces fallaste.—dijeron al mismo tiempo Luna y Lisa acercándose como Elemental y la Doctora Octopus, listas para atacarlo.
—¡Si les hubiera dicho todo hubiera sido distinto! ¡Como cuando les dije que tuve una cita con Gwen!
Inmediatamente ambas se libraron de aquella sustancia oscura y pudo escuchar chillidos de emoción al mismo tiempo que corrían para abrazarlo, aun tenían los trajes villanescos puestos, pero aquello no le importaba, les devolvió el abrazo entre risas de los tres.
-¡¿De qué ries Loud?! ¡Por tu culpa y tu puta hermana quedé así!-gritó desde su espalda la Escorpiona tomándolo con su cola y apunto de inyectarle el veneno.
-No es cierto, no supe ver la ira que tenías guardada a pesar de que éramos amigos… Me equivoque y deje que te perdieras en el mar negro que casi me consume… Pero tu no eres así, tu eras genial, relajada, despreocupada.
La Escorpiona empezó a llorar al mismo tiempo que el traje verde se iba deshaciendo y en su lugar una chamarra morada comenzaba a devolverle sus colores a Ronnie tal cual Lincoln la recordaba. Ella sonrió de vuelta no sin que el chico fuera envuelto en montones de arena.
-¡TU DEJASTE QUE ME SECUESTRAN! ¡MALDITO HIPOCRITA! ¡MATE A MI PADRE CUANDO TU ERAS EL PROBLEMA!
Aquel era el grito de Megan quien estaba completamente transformada en un monstruo de arena, sin apenas nada reconocible de la chica que conoció:
-No debí hacerlo… ¡Pero también te liberé! ¡Y todo paso demasiado rápido! ¡Intenté volver por ti! Y aun intentaré curarte…
De nuevo el recuerdo negativo fue roto mientras el monstruo de arena sonreía, y el simbionte finalmente entendió que mientras más intentaba hundirlo con esa estrategia más terreno estaba perdiendo, ¿Cómo era posible que un simple humano pudiese contra toda esa marea de pensamientos? No lo entendía, ni importaba, sabía que tenía que darle un golpe bajo.
Una nueva marea de aquel océano antes tranquilo y ahora agitado azotó a ambas entidades:
Esta vez sintió un chorro de sangre cayendo directamente en sus manos, en el traje de SpiderKid, y pudo notar como levantaba el puño para volver a darle el golpe a esa niña cubierta por la sustancia negra, apenas distinguible por sus tentáculos… NO, por sus lentes que siempre llevaba puestos.
—¡SPIDERKID!—le gritaron varias de sus hermanas e incluso su madre interponiéndose entre él y la sustancia negra, siendo contaminadas por la misma.
—¡DAÑASTE A MI BEBÉ!
—¡DEJA EN PAZ A MI HERMANA!
—Ella… Las estaba… Yo… No…Yo…
Incluso tras todo lo que estaba pasando Lincoln aún estaba dolido por sus acciones esa noche, y buscaba la fuerza emocional para dar la noticia mientras lentamente el simbionte volvía a apoderarse del avance que estaba logrando.
"I'M BLACK"
Ya de vuelta en la iglesia El Cielo se encontraba Daredevil cortando todos los tentáculos que continuaban creciendo del cuerpo de SpiderKid, cada vez más agresivos y fuertes. Tanto Gwen como Peter se acercaron para ver al chico:
—¡Oh por Dios! ¡¿Qué le hizo Lincoln?!—gritó Gwen aterrada.
Eddie no entendía a qué se refería esa niña con eso, ni porque Daredevil estaba en Brooklyn, solo sabía que tenía que mantener su respiración calmada para que no lo descubrieran.
—¿Lo reconocen?—preguntó Daredevil alejando a los niños del cuerpo.
—Sí.—afirmó Peter—Debió contagiarse desde la nave espacial.
—¿Peter?—dijo Gwen confundida—Tengo miedo.
—¡Traigan agua bendita y hagan sonar las campanadas!—determinó Daredevil—Si algo pasa sabrán que estamos en la iglesia.
—¿Qué va a pasar?
—Vamos a exorcizarlo.—dijo Daredevil decidido y pudo sentir el cambio en la respiración de Peter así que volteó a verlo—Aunque no lo creas, los sentimientos son la energía del alma y son una fuerza de cambio en las personas que pueden transformarnos en alguien completamente distinto si los negamos o los escuchamos demasiado, ¿Tienes otra idea?
—No, y tampoco parece que tengamos tiempo.—dijo Peter tragando en seco.
Los dos chicos obedecieron corriendo en distintas direcciones, Peter salió a lo de la campana mientras Gwen llevaba el agua bendita. El chico lo activó presionando una serie de botones un sistema de poleas que hacía el sonido de la campana al mismo tiempo que en el interior de la iglesia el cuerpo de Lincoln comenzaba a agitarse violentamente y hasta Daredevil tenía que alejarse para no ser atravesado por los tentáculos.
—Está funcionando…—dijo incrédulo Peter al ver la reacción de su amigo.
—Estamos contigo SpiderKid, lucha, ¡LUCHA!—dijo Daredevil tomando una cruz y poniéndola en el pecho del chico con el traje negro en contra de todos esos tentáculos.
"THEN I'M WHITE, NO, SOMETHING ISN'T RIGHT. MY ENEMY IS INVISIBLE I DON'T KNOW HOW TO FIGHT"
—¡ES CIERTO!—gritó Lincoln a las figuras cubiertas por la baba negra—Cometí errores y por eso me odian… No puedo cambiar el pasado, solo intentar ser alguien mejor a futuro.
El progreso que el simbionte había borrado estaba comenzando a luchar de vuelta y cada vez era más difícil cubrirlo de negro.
—¡ESTÁ FUE LA ÚLTIMA VEZ QUE ESTUVE CON TODAS USTEDES JUNTAS! ¡PERO HAY MÁS! ¡SOMOS UNA FAMILIA!
Dicho esto, forzó su mente para que una nueva ola atacara a las figuras en el océano, pero esta no era negra, sino que resplandecía una luz brillante y cálida que los cubrió:
—¡IHHHHHH!—chilló Lola contagiando que todas las hermanas se acercasen al mismo tiempo para abrazar a Lincoln y a Luna dentro de Vanzilla, la camioneta familiar.
El chico pudo verlas a todas abrazadas y poniéndose contentas porque Luna finalmente les había dicho que tenía pareja, incluso Bobby y Ronnie Anne en la parte de enfrente sonreían. Podía ver la esencia del simbionte queriendo ingresar a esa camioneta para destruir el recuerdo feliz, pero lo atesoró dentro de él.
Acto seguido se encontraba sentado en el sofá de su casa:
—¡Sorpresa!—gritaron todas las voces a su alrededor.
—¿Buenos días?
—Cariño. Feliz cumpleaños.—dijo su madre entregándole un regalo.
Volvió a sentirse conmovido, mientras que él había olvidado completamente su propio cumpleaños su familia se lo celebró, incluso después de que estuvieran enojadas con él. Conservó el regalo para abrazarlo, de este comenzó a salir una sustancia negruzca, pero Lincoln no iba a dejar que infectara más memorias por lo que se centró nuevamente en otro recuerdo.
—Reunión de hermanas.
Se sentaron en un semicírculo las Loud:
—Vamos familia, somos las Loud, nada nos ha detenido.—dijo Luan haciendo sentir mejor a todas con su carisma, incluso animándolo a él.
—Mientras estemos juntos, todo estará bien, ¿No?—preguntó comenzando a dudar.
—Sí.—afirmó Luan—Nunca nos vamos a separar, pase lo que pase, ¿Promesa?
—Sí, lo prometo.
Ahora él podía ver la sustancia negra en la parte de afuera, no bastaba con defenderse, tenía que atacar si quería ganar de vuelta su mente y cuerpo. Pudo sentir como algo cálido lo tomaba del pecho y abrió la puerta del motel de una patada.
—¡Solo te dicen eso porque son hermanas! ¡En realidad te odian por lo que has hecho!
Le mostró a todas las chicas molestas con SpiderKid tras lo del arresto de su papá, pero ese recuerdo rápidamente se desvaneció.
—No, sé que ellas me quieren y que, a pesar de todo, yo las amo con mi alma, pero no solo ellas me quieren también tengo amigos.
"What the hell's going on? Can someone tell me, please (tell me, please), Why I'm switching faster than the channels on TV?! (channels on TV)"
—¡Spectacular! ¡Spectacular SpiderKid!—gritaba Luna por el micrófono mientras Lincoln escuchaba como ella grababa la música en el garaje, sabía que ese ritmo después se convertiría en su alarma para despertar.
—Esto no…—pero antes de poder decir nada más el escenario se transformó en el techo de la escuela.
—Mientras tú estabas con él en su lecho de muerte, yo lo insultaba mentalmente por no darse prisa…—dijo Peter entre lágrimas—No necesito que me cuides, pero es importante para mí todo esto, ¿Cumplirás tu promesa?
—Sabes que sí, amigo, son promesas que no se rompen.
—Gracias Lincoln, siempre puedo confiar en ti.—dijo Peter volviendo a sonreír.
De repente tanto el simbionte como Lincoln estaban sentados en un salón de clases de arte:
—Señor Loud, que reflejos. Tienen diez ambos.—a su lado se sentaba Liam—Y, si me permite añadir, intenté ayudar al joven Kasady, ha pasado por mucho.—dijo el maestro en tono confidencial.
Lincoln asintió contento y acercó a Liam primero a la mesa de la escuela, lentamente integrándolo en los viernes cuando jugaba partidas ranked con sus amigos, incluso después llevarlo al centro comercial y hasta tenerlo riendo y jugando con pistolas de laser tag. El rostro de Liam pasó de uno retraído hasta que una sonrisa volvió a dibujarse por la influencia de Lincoln.
El simbionte luchó por contaminar esa sonrisa volviendo a levantar la marea negra:
—¿Lincoln? ¿Qué haces aquí?—reclamó Clyde desde su habitación mientras continuaba vistiéndose para la cena de acción de gracias.
—Vine para pasarla con mi buen amigo.
—Entonces ve con Peter, has cambiado Lincoln.
—Sí cambié, y te dejé de lado, pero sabes que siempre serás mi amigo, ¡Fuiste tú el que tuvo el valor de intentar volver a juntarnos cuando nos separábamos! ¡Y YO FUI UN TERRIBLE AMIGO! ¡TE RECLAMÉ EN LUGAR DE AGRADECERTE!
La sustancia negra que cubría ese recuerdo de Clyde fue borrada al mismo tiempo que la ruleta de los recuerdos volvía a atacar:
—Tal vez todas odian a SpiderKid, pero las escuché llorar por ver a Lincoln Loud, ¿No les debes aunque sea ir a verlas?—preguntó Leni al chico sentado en la azotea.
—Sí, ellas van a volver a ver a Lincoln.
Entonces volvió a estar en los pasillos de la escuela, tomando del hombro a su hermana Lynn para hacerla sentir mejor.
—Gracias Linc, puedo contar contigo,¿Vas a llegar tarde hoy también?
—Sí, vamos a ir otra vez con los doctores Connors, ciencia wuhu…—todos esos rastros de tentáculos y liquido negros que estaban intentando cubrir a su hermana desaparecieron.
—Nunca te vi como un científico hermano, pero me alegra que estás haciendo algo con tu vida…
Su hermana desapareció y una computadora apareció frente a él, tomó los audífonos y comenzó a hablar:
—Pido Support, Clyde, ¿Aun eres AD Carry?—preguntó emocionado aunque la pantalla seguía apagada.
—La pregunta ofende, la línea dúo de Clincoln McLoud vuelve…
Lincoln sonrió, por primera vez en semanas, y su sonrisa solo se hizo mayor cuando vio a su hermana Leni materializarse en medio de una sala de estar:
—Ustedes a pesar de todas sus diferencias van a unirse para salvar a la ciudad, tal vez no sean los más poderosos o conocidos, pero definitivamente se están esforzando para defendernos a todos de estos tiempos tan difíciles… ¡Defensores!
Lincoln escribió una nota en una pequeña hoja de papel y la pegó en el pecho de Daredevil "Soy tu fan, debemos vernos más seguido". Acto seguido Jessica, Peter y él en una cafetería se encontraban charlando y haciendo sobrenombres graciosos. El Arquero en el techo de una bodega apuntaba a un hombre mientras su mano temblaba:
—No tienes porqué hacerlo.—le recordó SpiderKid.
—Tal vez… Tengas razón, matar no lo es todo.—reconoció Hawk dándole un abrazo al niño.
La Gata se le acercó en medio del laboratorio del Hombre de Arena y le dijo:
—Sé que puedes lograrlo…—al mismo tiempo que ayudaba a rescatar a los rehenes.
—Niño, si yo hubiera tenido que hacer lo que tú has hecho a esta edad, no lo hubiera soportado, no dejes que tus tropiezos te definan, eres más que eso.—dijo Matt Murdoc sin el traje.
Lincoln sonrió y se limpió las lágrimas que aun caían por su rostro.
—Es verdad simbionte, me equivoco, cometo errores y me tropiezo una y otra vez…—hablaba con la garganta destrozada y sudando del cansancio—Pero, ¿Sabes por qué sigo aquí? Porque siempre que me tropiezo me vuelvo a levantar, porque soy Lincoln Loud y soy SpiderKid. Me ayudaste a verlo con más claridad, no son dos entes, soy uno solo, no mejoro para ser un mejor héroe, hermano o estudiante, mejoro para ser una mejor persona.
—Tu no mejorarás…—decían débilmente aquellas voces en el fondo de su mente—Siempre volverás a tropezar y tarde o temprano no te quedará nada.
—Tal vez tengas razón, pero para eso existe la vida, para vivirla, no me importa si tengo que pagar las consecuencias de lo que hice de la peor manera, o si todos me odian, voy a seguir viviendo MI VIDA porque por siempre apreciaré esos recuerdos felices que guardo dentro de mí y ni tú, ni nadie me los quitará jamás.
Volteó a ver al pequeño simbionte, una mancha negra en un océano blanquecino.
—¡Y no pienso volver a enterrar mis demonios!
Incluso la puerta roja por la cual había entrado hace tanto tiempo en su mente se encontraba cambiando de colores y flotando en medio del océano oscuro, ahora iluminado por los recuerdos positivos que se sobreponían a los negativos:
—¡Nadie había logrado algo así!
—¡Entonces seré el primero!—gritó Lincoln saltando hacia la puerta, pero siendo retenido por el simbionte que quería aferrarlo de vuelta a la parte de abajo, contaminarlo nuevamente.
—¡Vuelve!
—La vida al otro lado del espejo no hubiera sido auténtica.—afirmó el chico luchando con todas sus fuerzas por abrir la puerta—Tienes tantas mentes dentro de ti, que ni siquiera tienes una identidad, solo eres veneno….
Lincoln continuaba aferrándose a la puerta mientras el simbionte estiraba con mayor fuerza, pero rápidamente diversos grupos de manos se acercaron para tomar la puerta y empezar a estirar. Alrededor suyo estaban todos, su familia, sus amigos, sus aliados, incluso los ciudadanos que salvaba.
—Y ellos son la verdadera cura.
Dicho esto, la puerta roja fue abierta y Lincoln la cruzó sin dudarlo un segundo.
"I'M WHITE"
SpiderKid soltó un grito después del contacto de la madera contra su piel y comenzó a hiperventilar mientras pedazos negros de tentáculos seguían formándose a su alrededor.
—¡El agua bendita!—exigió Daredevil a los niños.
Gwen aterrada de la imagen de que de la piel salieran tantos tentáculos soltó la cubeta que tenía y salió corriendo hacia la parte interna de la iglesia, incapaz de continuar viendo aquello. Por su parte Peter apenas estaba entrando de vuelta de las campanadas, por lo que al escuchar el grito fue corriendo directamente por la cubeta.
—¡No queda!—gritó Peter preocupado viendo como estaba regada en el suelo, se quitó su suéter azul y lo lanzó contra el piso para que parte del agua fuera tomada por la tela—¡Toma!
Lanzó la tela al diablo, quien, en contra de sus creencias, pero a falta de una mejor alternativa exprimió el suéter del chico y lanzó el chorro de agua directamente en el rostro negro de SpiderKid mientras rezaba en voz alta.
Desde la puerta de entrada Eddie seguía sin creer lo que estaba pasando, tal vez aquel no era el mejor momento para interrogar por Lincoln… Tragó en seco y se alejó hacia el interior de la iglesia, no quería tener nada que ver con aquella escena, pero tampoco quería mojarse aún más.
Daredevil exprimió la tela una segunda e incluso una tercera vez donde casi rompía el suéter de Peter por la fuerza que estaba aplicando.
Fue hasta entonces que el rostro de SpiderKid comenzó a mostrar unas pecas y unos dientes de conejo sobresaliendo. Peter sonrió al ver el cabello blanco despegándose de aquella sustancia negruzca pegajosa.
Los ojos de Lincoln finalmente se abrieron.
Fue como si toda la parte negruzca del cuerpo tomara vida por cuenta propia porque lanzó una telaraña al techo, con la cabeza de un Lincoln aun bastante adormilado.
"THEN I'M BLACK! NO! I HAVE TO GO BACK!"
Desde la parte superior de la iglesia el simbionte intentó volver a cubrir el rostro de Lincoln para tenerlo de vuelta, pero sus movimientos fueron detenidos debido a que Peter Parker tomó unas biblias que había entre los asientos y las lanzó directamente a su cuerpo, SpiderKid las bloqueaba por mero instinto y eso hacía que la sustancia negra cayera con mayor rapidez, se sintió contento de finalmente ver ese rostro que no pudo evitar decir:
—¡Está funcionando!
—AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH.
Escucharon el grito proveniente del chico de cabellos blancos mientras todo el traje se agitaba y su cabeza continuaba negando para no tener pegada más esa sustancia incluso comenzó a vomitar el líquido negro en grandes cantidades combinado con sus jugos intestinales. Finalmente, parte del pecho cayó mostrando que no llevaba ropa y con los brazos extendidos y los pies juntos.
La sustancia negra dejaba de ser viscosa y se derretía hasta caer como liquido por los costados. Lincoln cayó al suelo tras que todo el líquido lo abandonó, temblaba de frío y parecía estar sudando.
—¡Oh por Dios! Lincoln…—dijo Peter tomando el suéter que había prestado antes a Matt y cubriendo a Lincoln—¿Lincoln?
El chico miró hacia arriba encontrando tanto a Peter como a Daredevil de rodillas junto a él mientras no paraba de temblar y su mano parecía quedarse quieta como si estuviera paralizada, el chico entonces comenzó a llorar, pero esta vez no de tristeza, sino de genuina felicidad mientras le daba un abrazo a Peter.
Sollozó mientras intentaba aun moverse, pero su cuerpo estaba demasiado debilitado y aunque sentía mucho frio, aunque la tormenta de fuera se encontrase aun fuerte y a pesar de que probablemente todos lo odiaban, él no pudo evitar sentirse abrumado de felicidad.
Tanto Peter como Matt lo consolaban tomándolo de las manos mientras Lincoln tocaba su rostro para convencerse de que todo era real y dijo entre llantos:
—Estoy aquí… Lo siento… Lo siento… Lo siento… Perdón… Volví…
No lo entendían del todo, pero no dudaron ni un segundo en continuar abrazándolo mientras el chico lentamente se recuperaba, ni siquiera se dieron cuenta que aquel liquido negro se alejaba de ellos lentamente hacia la parte oscura de la iglesia.
"MY FRIENDS ARE NOT THE ENEMY AND I KNOW HOT TO ATACK!"
Se encontraba dentro de la iglesia, lamentándose de su actuar, pero aún seguía sintiendo el impacto de aquella escena, ¿Qué era lo que había sucedido con SpiderKid? Parecía casi irreal, una pesadilla para la cual no se había apuntado en un inicio.
Tomó aire antes de notar que por la puerta comenzaba a chorrear agua, pensó que era debido a que la tormenta finalmente se estaba colando, se acercó solo para notar que esa agua no era de lluvia, debía de ser de cañería por su aspecto negruzco. A pesar de que no olía para nada mal.
Tocó esa agua con la punta del pie y rápidamente se arrepintió puesto que como si de una pesadilla persecutoria se tratase sintió como si cuatro pequeñas fibras viscosas se pegaran a su ropa y luego a su piel mientras el líquido ascendía sobre su cuerpo.
Intentó alejarse, pero el líquido era más fuerte, provocando su tropiezo y que la sustancia negra la tuviera más fácil para subir por sus manos. Ya en el suelo comenzó a llorar mientras veía como el líquido subía hasta su cuello y comenzaba a entrar por su boca, sintiendo como la sustancia sin sabor se movía intentando entrar a su interior.
Para cuando llegó a su cabeza era demasiado tarde, ya no había resistencia.
—Con que… Veneno… ¿Eh?
Las voces dijeron al mismo tiempo mientras comenzaban a reír en la oscuridad de su nuevo hogar. Pero rápidamente el cuerpo humano donde estaba comenzó a convulsionar, y tuvo que hacer un esfuerzo para no salir. No iban a poder controlarle directamente, no después de haber sido tan debilitadas por ese niño de cabellos blancos.
Y esa nueva voz en el mar, era el caballo de troya perfecto, solo tenía que fingir el tiempo suficiente… Devolvieron el control del cuerpo mientras se levantaba en la oscuridad y no podía evitar sonreír.
"The trembling fear is more than I can take. When I'm up against the ECHO in the mirror"
Después de lo que parecieron horas por las ventanas aparecieron las luces de varias sirenas de policía, en aquel momento ya le habían conseguido a Lincoln ropas de acólito que encontraron en un almacén y con el suéter de Peter le cubrieron el rostro y cabello para ayudarlo a caminar fuera de la iglesia El Cielo.
—Conozco una salida trasera.—dijo Daredevil dirigiéndolos hacia una parte oscura justo antes de que entraran los oficiales—Date prisa Parker.
—Eso intento…—dijo el chico antes de sentir que chocó contra algo en la oscuridad—¿Eh?
—¿Peter?—dijo la voz de Gwen quien estaba ahí en medio del pasillo, parecía completamente desorientada.
—Gwen, si no quieres que te descubra la policía síguenos.—dijo Peter tomándola de la mano—Estás helada…
—Hace frio…—dijo ella con un tono tímido, pero Peter podía notar que la expresión en su rostro era distinta—Perdón… Tuve miedo…
—No debí traerte, fue mi error.—dijo Peter al mismo tiempo que los cuatro salían por la puerta—Hagas lo que hagas, no le descubras la cabeza a SpiderKid, él aprecia demasiado su privacidad…
—Okey.—dijo ella secamente mientras seguía a las dos figuras por la puerta trasera.
Desde el otro lado la policía entró en el lugar, varios agentes de menor rango iban a la delantera, mientras en la parte de atrás el capitán Stacy caminaba con una bolsa de hielo en la cabeza, parecía bastante molesto.
—¿Desde hace cuánto que suenan las campanadas?
—Como diez minutos señor.—contestó uno de los subordinados.
—Apáguenlas, despertarán al vecindario.
La iglesia era un desastre, evidentemente habían intentado entrar a robar porque lo que parecía ser el almacén estaba abierto de par en par. Y varias biblias se encontraban regadas por el piso, así como bastante agua, pero no veían goteras por ningún lado.
—Señor, encontré a alguien.—anunció Holiday apuntando con una pistola—¡Manos en alto!
—Oh… Oficial, es solo un error.—dijo con tranquilidad un sujeto con chaqueta de cuero negra.
—¡Dije manos arriba!—remarcó Holiday apuntando—Identifíquese.
—Eddie Brock.—dijo el hombre acercándose lentamente desde la oscuridad directamente a la luz—Soy testigo de lo que pasó aquí…
—Eso o el principal sospechoso.—dijo desde su posición el Capitán Stacy acercándose—¿Tienes algo que decir a tu defensa?
—Sí… SpiderKid estuvo aquí…
Los cuatro oficiales que antes habían sido derrumbados por el chico parecieron entender las implicaciones por su previo encuentro en horas más tempranas mientras que Eddie sonreía de medio lado y se acercaba pacíficamente a los policías.
"The trembling fear is what I had to tame… When I was against the ECHO in the mirror!"
Continuara…
Notas-Wow, si lo están leyendo desde FFnet o Wattpad, se están perdiendo algunas cosas estéticas que están liberadas en un PDF que mencioné al inicio del capítulo, fuera de eso, wow… No puedo decir nada más, personalmente fue el capítulo que más amé escribir, pero no significa que sea el último de la saga, igual lo considero el más importante del fic. Si disfrutaron este capítulo (o lo odiaron) por favor digan que yo con gusto puedo continuar experimentando. :D:
