Spectacular Lincoln Loud
Capítulo 26 Seasons in the Sun (Terry Jacks)
FINAL
"Goodbye to you my trusted friend, we've known each other since we were nine or ten."
Despertó en una cama acolchonada con una tela azul cubriéndolo de pies a cabeza y con el sonido del agua golpeando la ventana con cada vez menos fuerza puesto que también pudo sentir los rayos del sol. El chico intentó quitarse aquello de la cabeza, pero rápidamente fue detenido por una mano.
—SpiderKid, despertaste… Soy Peter.—dijo fingiendo lo mejor posible no mostrarse molesto, a pesar de todo seguía enojado con Lincoln—No te quites ese suéter, es lo único que protege tu identidad.
Lincoln desistió de su intento por recuperar la visión al mismo tiempo que se recostaba.
—Así que… ¿SpiderKid?—dijo molesta Gwen desde la distancia—Se siente tan raro Peter, ¿Estás seguro que el exorcismo funcionó?
—Exor ¿Qué?—dijo SpiderKid sin entender.
—Larga historia.—confesó Peter—Pero ehm… Daredevil nos ayudó con tu traje negro…—dijo cuidando bastante las palabras—¿Te acuerdas de mí?
—Eso creo, todo da vueltas en mi cabeza.—contestó desde debajo de las sábanas Lincoln, realmente no ver nada le estaba estresando.
—¿Y te acuerdas de mí?—dijo Gwen desafiante—¿Te acuerdas como me dejaste caer desde el cuarto piso del estacionamiento?
—Perdón…—fue lo único que supo decir—No era yo, literalmente.
—Casi me… Y solo…—dijo ella y pudo imaginarla con el rostro enrojecido y con los dedos de las manos contraídos—Ahhhh…
Pudo escuchar a Gwen susurrando algo ante un Peter que también le respondió confidencialmente. La chica claramente no se sentía cómoda, tal vez si le mostraba quien era en realidad todo iba a ser diferente y de esa manera tendría sentido su actitud, su secretismo, su… Escuchó como se cerró la puerta de golpe al mismo tiempo que Peter activaba una pantalla electrónica.
—Okey… Está en la sala, ya no nos escucha.—dijo el chico como si estuviera mirando a un punto fijo.
Lincoln se quitó lo que cubría su rostro y pudo ver por primera vez algo que reconoció de buenas a primera, la habitación de Peter Parker, con su cama individual, el closet donde debía ocultar parte de sus experimentos de SpiderKid, una mesa de trabajo llena de cachivaches electrónicos, y por supuesto la pared enyesada aun sin pintar de cuando el Lagarto lo secuestró, aunque para ocultar la falta de pintura había varios cuadros del chico con sus tíos y amigos, en algunas de esas fotos incluso estaba Lincoln. Se encontraba este recostado en la cama de Peter y no pudo evitar sonreír al ver la luz del sol cruzar la ventana.
El chico referido se encontraba viendo su portátil, donde en varias pequeñas pestañas se mostraban cámaras de video en una de estas se apreciaba a Gwen y una mujer rubia en la sala de estar, viendo una película de Disney.
—¿Lincoln Loud?—dijo Peter mientras apuntaba con un lanzatelarañas temblando.
—Sí.—contestó con la garganta reseca el chico—Hola Pit…
—¿En verdad eres tú?—preguntó Peter aun inseguro mientras daba dos pasos hacia atrás.
—Sí, el único y original Lincoln Loud, sin Simbionte, ni SpiderKid, solo… Yo…—no pudo evitar sonreír ante esa idea, finalmente podía volver a ser él.
Peter reconoció esa sonrisa sin mucho esfuerzo, claro que la había visto antes muchas veces, pero sentía que habían pasado meses desde que la vio en ese rostro. Bajo los lanzadores y le ofreció la mano a Lincoln.
Durante un segundo pudo ver como el chico miraba con temor esa mano, como si esperase que Peter se transformase en un monstruo que lo atacara, pero después de que parpadease un par de veces le dio la mano y dieron un apretón.
—Entonces… ¿El simbionte? ¿Ese es su nombre?—dijo Peter dando media vuelta y abriendo varias fotografías de SpiderKid con ese traje en Google, pero no volteando a verlo directamente—Creo que eso explicaría cómo podías producir telarañas sintéticas.
—Peter yo…
—Por otro lado, también explicaría los cambios en el comportamiento tuyo y de Jameson, pero fallo en entender cómo era posible que…
—Peter.—lo interrumpió Lincoln—Lo siento.
El chico de lentes solo se quedó mirando hacia la pantalla de la computadora para ver si Gwen y Lorina seguían en la sala de estar mientras continuaba tecleando, aunque realmente no estaba escribiendo, solo distrayendo los dedos. Se rehusaba a voltear a verlo, a final de cuentas había vuelto Lincoln, pero no sabía si eso le hacía sentir bien o mal. Odiaba a Lincoln Loud después de lo que le hizo, pero ¿Cuánto podía culparlo a él después de haber visto lo que el traje le hizo?
—Mientras el simbionte me tenía atrapado, intentó mostrarme mis peores recuerdos…
—No, Lincoln, no tienes que pasar por eso ahora mismo, has soportado demasiado.—dijo Peter rápidamente sabiendo que el chico buscaría una excusa.
No quería escuchar excusas por parte de Lincoln, pero tampoco podía forzarlo a tener una conversación seria tras lo que sea que tuvo que pasar. Lincoln entendió entonces perfectamente qué era todo eso, Peter era un alma noble, aun después de todo lo que había hecho, intentaba hacerlo sentir bien:
—Pero quiero contártelo.—dijo Lincoln decidido comenzando a sentarse en la cama.
Peter entonces solo volteó de uno a otro lado intentando buscar otra distracción, pero lanzó un suspiro frustrado y cerró la pantalla de su portátil para prestarle atención a Lincoln.
—Soy todo oídos…—dijo Peter tragando en seco.
—No sé si lo que te dije esos días fue obra mía o del Simbionte.—confesó el chico—Es demasiado confuso saber cuándo era yo y cuándo eran ellos.
—¿Ellos?
—No es un ente como tal, es una combinación de varias inteligencias alienígenas a las que antes ya había conquistado.—dijo Lincoln haciendo memoria del montón de formas espantosas que había en su cerebro.
—Entonces, ¿Esa cosa líquida estaba viva y consiente?—dijo Peter confundido—¿Lo obtuviste en el transbordador?
—Eso creo, pero...—dijo Lincoln rápidamente—Lo que quiero decir es que, lo siento, ¿Okey?—dijo mientras su garganta se quebraba—Jamás te hubiera dicho lo de que dije en esa azotea y…
Hubo un silencio incomodo porque Lincoln no sabía como continuar aquella oración, quería ser honesto, pero dolía serlo.
—¿Tu en verdad pensabas eso? ¿Qué solo sentías pena por lo de mi tío Ben?—dijo molesto Peter apretando los puños—¿Qué no me necesitas?
—No lo sé.—confesó Lincoln y al ver la reacción en el rostro del chico continuó hablando—Y eso es la verdad, durante esas semanas tras el apagón sí tenía pensamientos negativos sobre ti. Pero eran más cercanos a que no entendías el riesgo que podías correr si te llevaba conmigo a pelear contra Lisa, especialmente después de que apalizó al resto de los Defensores hasta casi matarlos. Creí que una nube se te había subido a la cabeza… Y… El único con la cabeza metida en su propio trasero era yo…—confesó provocando que Peter se sorprendiera—Mira, entiendo si no me quieres volver a hablar, después de lo que dije e hice, pero al menos tenía que decirte la verdad, no quiero que sientas lastima de mí... No soy un santo… Hice muchas cosas mal… Tal vez en el fondo merecía que me pasase esto.
—Primero que nada, no sé qué pasó, pero te vi retorciéndote de dolor contra esa cosa para ganar el control de tu cuerpo, no importa lo que hayas hecho Lincoln, no merecías sufrir de esa manera.—dijo primero decidido para luego llevarse una mano a la frente—Agradezco tu honestidad, pero sinceramente, no me hace sentir mejor saber que pensabas eso de mi.—dijo Peter dando vueltas en la silla giratoria—Por otro lado, también estuve enojado contigo desde la discusión en la cafetería, y pensé que solo eras un engreído y egoísta…
—Auch… Pero justo.—dijo Lincoln sonriendo de medio lado—Independientemente lo que pase, gracias por rescatarme de esa cosa… Fue… Fue…
Tuvo que contenerse para no volver a llorar, el solo recordar la estática en la televisión le hizo querer vomitar del miedo. Pero se contuvo a tiempo, a pesar de que Peter intentó acercarle una cubeta, este la rechazo, estaba bien.
—¿Ayudarte en la iglesia? No fue nada.—dijo Peter intentando calmarlo ante esa reacción tan extraña— Daredevil hizo casi todo y nos dejó aquí de pasada, no te olvides de agradecerle, además fue divertido volver al tema heroico.—dijo Peter guiñando un ojo—¿Cuándo crees que volverá SpiderKid?
—Cuando me recupere y si estás dispuesto a trabajar conmigo de vuelta…—dijo Lincoln tímido y solo vio que Peter sonreía mientras asentía lentamente—Entonces, volveremos pronto… Solo tengo una pregunta.
—Adelante.
—¿Estoy vestido como un sacerdote?—preguntó Lincoln confundido viendo sus ropas.
—Ahhh… Técnicamente creo que se llaman acólitos, son más como asistentes.—dijo Peter al mismo tiempo que ambos reían.
Lograron conseguirle un cambio de ropa con una camiseta sin mangas vieja de Peter y unos shorts, ocultaron el atuendo de acólito para que no hubiera sospecha alguna que los relacionara a ellos y SpiderKid. En ese proceso Lincoln empezó a mostrar mejoras repentinas de su estado tanto de ánimo como físico, al grado que en menos de media hora Peter abrió la ventana e hizo un gesto militar.
—¿Qué vas a hacer?—preguntó Peter.
—Hacer lo que siempre debía hacer… Me busca la policía, ¿No?—dijo Lincoln mientras daba un salto para bajar varios pisos de golpe—Y mi familia siempre paga con el mismo abogado.
Guiñó el ojo antes de saltar al edificio de al lado y pegarse sin mayor problema. Peter lo veía desde su ventana sonriendo, finalmente Lincoln estaba de vuelta, y sea por lo que estuviera pasando, podía sentirlo distinto… Y al mismo tiempo, purificado.
Era un nuevo inicio.
"Goodbye my friend, is hard to die, when all the birds are singing in the sky"
—No sé cuántas veces tengo que repetirlo.—dijo Eddie molesto mientras se llevaba ambas manos a los ojos y lanzaba un largo bostezo—Ya he dicho la misma historia al menos cuatro veces. Incluso me rehusé a llamar a un abogado para que vieran que soy inocente.
Estaba en una sala de interrogatorio frente a dos policías, uno de ellos era Madison y el otro Holiday, había una mesa en medio de ambas partes y Eddie estaba esposado sin oportunidad de mover muchos sus brazos, por lo que sus posibilidades de hacer nada eran bajas.
—Al contrario señor Brock.—le dijo Madison mirando el archivo—Eso es un comportamiento muy sospechoso.
—¿Porqué? ¡Estoy diciendo la verdad!—dijo Eddie enfadado.
—Según usted SpiderKid fue exorcizado por Daredevil y un chico de doce años con lentes.—leyó Holiday—Y que estaba en la iglesia porque…
—Estaba buscando a Lincoln Loud, llevo haciéndolo varios días.—confirmó de nuevo Eddie.
—Sí, el niño desaparecido, lo sabemos… Lo siento, pero es que no hay correlación.—dijo finalmente Madison.
—Oh Dios mío, entonces ¿Qué? ¿Están diciendo que yo entré a la iglesia tiré toda el agua bendita, lancé las biblias de sus asientos y robé un traje de la bodega pero que no tenía rastros de nada cuando me encontraron?
—Pudiste haberlos ocultado en otro lado.—dijo Holiday a la defensiva.
—Comienzo a entender porque SpiderKid hace mejor el trabajo que la policía.—dijo Eddie dejándose caer—Bueno, si es tan sospechoso no hablar a un abogado, quiero un abogado.
—Eso es incluso más sospechoso.—apuntó con un dedo índice el segundo policía.
—Pero tampoco podemos ir en contra de sus derechos.—dijo finalmente Madison—Andando Holiday, ¿Tiene algún abogado que quiera que contactemos?
—No realmente…—confesó Brock.
—Entonces le asignaremos uno de oficio.
Abrieron la puerta y tanto ellos como Brock se quedaron impactados, sentado y esposado frente a la puerta de la sala de interrogatorios se encontraba Lincoln Loud y a su lado el abogado ciego que había defendido al Buitre.
—¿No es el niño desaparecido?—dijo Holiday confundido.
—¡Tu ahorcas gatitos niño malnacido!—gritó entonces Brock levantándose de la silla, pero aun atado a las esposas.
Todos voltearon a verlo y luego de vuelta a Lincoln, el chico estaba completamente confundido. Pero Eddie estaba molesto, finalmente, seguir la pista de SpiderKid lo había llevado hasta Lincoln Loud, pero no de la manera que esperaba.
—¿Quién es él?—preguntó a los oficiales el niño.
—Información confidencial.—dijo Madison cerrando la puerta y dejando a Eddie sin ninguna vista al exterior.
Eddie comenzó a hacer ejercicios de respiración hasta que finalmente cayó rendido en el asiento. No supo cuánto tiempo pasó, si horas, días o incluso semanas, solo que la puerta fue abierta por una chica, no mayor que él y eso era decir mucho, que llevaba cargando varias carpetas demasiado pesadas para ella. Su estatura apenas era una cabeza y media mayor a la del propio Lincoln en opinión de Eddie.
—H-h-hola…—dijo la mujer timidamente acomodando sus lentes y temblando de pies a cabeza—S-s-soy Jennifer Walters, s-s-su abogada de oficio, ¿Señor Bruce?
—Brock.—corrigió el tipo.
—P-p-por supuesto… Señor Brock.—dijo ella y varios papeles cayeron al suelo.
Iba a ser una larga tarde en la comisaria.
"Now that the spring is in the air, pretty girls are everywhere. Think of me and I'll be there."
—Capitán Stacy…
—¿Lincoln? ¿Cómo?
—Es una larga historia.
Lincoln le comentó a Stacy acerca de cómo después de lo que hizo a Lori su hermana Lisa lo rastreó y encarceló. Matt confesó que el señor Nelson lo había visto deambulando medio desnudo por las calles en medio de las lloviznas acercándose a su local, reconociéndolo al instante por el cabello blanco. Mintió que lo atendieron en las oficinas de abogacía antes de traerlo a la comisaría.
—Eso podría considerarse un delito.—dijo el Capitán Stacy al abogado antes de darle una vista de arriba abajo al chico de blancos cabellos.
Este se encontraba demacrado, parecía como si no hubiera comido en días, y como si ojeras estuvieran formadas en sus ojos. Pero sobre todo Stacy pudo notar la mirada casi muerta en el rostro del chico, una que solo veía en gente después de volver de una experiencia particularmente horrible.
—¿Tu propia hermana?—dijo el Capitán Stacy mirando al suelo, incapaz de seguir sosteniendo la mirada de Lincoln—Supongo que tiene sentido… Ya lo hizo antes.
Lincoln continuó contando que a lo largo de las últimas semanas intentó buscar maneras de escapar, pero ese tonto robot SpiderSlayer lo tenía bastante vigilado. Le mostró incluso "marcas" de cómo Lisa lo tomaba con los "tentáculos", aunque claramente no mencionó que los tentáculos habían sido los del simbionte. Finalmente, dijo que logró escapar en medio de la tormenta debido a que Lisa había salido, Lincoln dijo fingir no saber a por qué su hermana había abandonado el refugio, pero precisamente Peter ya le había informado sobre los rumores de que el Buitre y Octopus estaban juntos.
—Y cuando salí de las alcantarillas reconocí que estaba cerca del estudio de abogados del señor Nelson.—admitió Lincoln—En Hell's Kitchen… Creo… Todo es tan borroso.—llevó una mano a su cabeza, realmente tenía jaqueca.
—¿Podrías decirnos donde estaba la Doctora Octopus?—dijo el Capitán Stacy perspicaz.
—Si pudiera lo haría.—mintió Lincoln—Estaba en el alcantarillado, no sé por cuanto caminé hasta salir, pero fue bastante tiempo.
—Bueno si ese es el caso… No te importará que te mantengamos aquí.
—¡¿Qué?!—dijo el chico sorprendido—Ya dije todo lo que sé capitán, por favor, solo quiero volver a ver a mi familia.
—Debería considerar, Capitán Stacy, que Lincoln Loud acaba de pasar por una terrible experiencia como víctima de la Doctora Octopus.—dijo Matt aceleradamente.
—Lo sé, por eso necesitamos toda la información que tenga de ella.—dijo claramente el Capitán sin mostrar emociones—Además si quiere ver a su familia, están en el hospital, cuidando a la chica que él lastimó.
—No levantaron cargos.—dijo Matt rápidamente.
—Pero en un caso de violencia de genero la policía está obligada a actuar, además el chico tiene información de una de las personas más buscadas por el gobierno de Nueva York actualmente.—dijo con seriedad antes de abrir la segunda sala de interrogatorios.
Lincoln dejo de escuchar, era como si un pitido inundara sus orejas, claramente el Capitán continuaba con ese rostro inmutable y decidido a que iba a sacar toda la información posible de la doctora Octopus, mientras que Matt indignado hacía ejercicios de respiración.
Había escapado del simbionte, pero aún no de las consecuencias de sus propios actos. Cerró los ojos y caminó mientras el oficial lo guiaba, ni siquiera opuso resistencia al momento que lo esposaron a la mesa, sabía que en cualquier momento podía escapar, pero no se sentía capaz de revelar su secreto, no sin antes haber limpiado su nombre.
Matt le había comentado que aquella situación era posible, por lo que ya tenía instrucciones, pero en aquel momento era como si estuviera mareado y la cabeza le diera vueltas tanto así que no se dio cuenta cuando el capitán Stacy se retiró, ni tampoco cuando llegó ese sujeto con traje formal y corbata hablando de una manera tan amable que parecía falsa, en la placa del pecho se veía claramente que era del gobierno, por lo que no le sorprendió que apenas se mostró confundido y poco cooperativo comenzaron las acusaciones por un agente del FBI que se negaba a decir su nombre:
—¿Cómo sabemos que no estás dando información a la Doctora Octopus? ¿Por qué te niegas a decirnos donde está el escondite? Repite la parte del alcantarillado.
—No sé cuántas veces lo he dicho…—dijo frustrado, pero Matt lo detuvo.
—Recuerde que está hablando con un niño, con representantes legales que no han sido comunicados de que él está en esta habitación.—le dijo Matt directo al grano—¿Tiene algo sustancial contra él o no? Porque en lo que a mí respecta, Lincoln ya les explicó toda la situación a ustedes y la policía local.
—Esto va más allá de lo que pueda ver usted abogado.—dijo el agente sin pestañar, y provocando una reacción de enfado para Lincoln—Este niño estuvo con una de las criminales más buscadas de los Estados Unidos de América y pretende que creamos que escapó solo porque hubo una lluvia, cuando durante esa misma lluvia sabemos que se comunicó con el Buitre, no suena razonable.
—Lincoln estuvo como una víctima bajo el secuestro de la Doctora Octopus desde aproximadamente el doce de abril hasta el tres de mayo en la noche cuando lo encontramos.—dijo Matt vehemente.
—Difícil de creer que sea una víctima cuando hay relación fraternal de por medio y cuando fuera de algunas marcas no hay ninguna señal visible de maltrato.—dijo rápidamente el agente del FBI.
—No tan difícil cuando la Doctora Octopus tiene antecedentes de este tipo de comportamientos.—dijo el abogado mostrando que no iba a ceder.
Notó que el corazón del sujeto del FBI se aceleraba, no quería soltar a una presa tan fácil, y en el fondo Matt sabía porque, realmente Lincoln no importaba en el gran esquema de las cosas, lo importante era Lisa Loud.
—Mi cliente ya les dibujó un mapa de donde podría estar la Doctora Octopus y ha pasado por demasiado, oficial, si no tiene nada que añadir, creo que este niño merece reencontrarse con su familia.—dijo Matt cruzándose de brazos.
Pero aquel fue un muy largo día, a pesar de la insistencia de Matt por hacer que Lincoln contactase de vuelta con su familia, la policía se dedicó con todo su ser a que no se pudiera, hasta se negaron a regresarle a Matt su propio celular cuando dijo que se iba a ir aproximadamente a las diez de la noche. Incluso a Eddie Brock lo liberaron mucho antes tras de que la abogada defensora solicitó saber bajo qué cargos lo estaban manteniendo retenido o cuales eran las pruebas necesarias.
Ambos héroes pasaron durante toda la madrugada contestando preguntas acerca de la naturaleza de la Doctora Octopus para verificar su historia. Matt a este punto ya se las sabía de memoria. Cuando finalmente pasaron unas tortuosas y largas cuarenta y ocho horas se extrajo que Lincoln no era aliado de la Doctora Octopus.
—Yo lo llevaré al hospital.—dijo Matt molesto—Y me aseguraré de levantar las denuncias necesarias por prohibir a un menor de edad el contacto con su familia…—dijo mientras salían de la comisaria—Lo hiciste bien Lincoln.
—Gracias señor Murdoc.—fingió Lincoln al mismo tiempo que bajaban a la estación del subterráneo e iban al último de los vagones—Y también gracias por lo otro...
—No tienes por qué agradecerme, sino a Peter, él fue quien habló conmigo.—dijo el abogado mientras ambos se sentaban—Pero hay cosas que debes saber antes de que veas a tu familia…
—¿Me odian?—dijo Lincoln mirando al piso.
—Bueno…—evidentemente Matt no quería decirle todo—Ellas han estado preocupadas por tu hermana Lori.
—¿Sigue mal?
—Ha estado en coma desde que ocurrió ese incidente…—dijo Matt mientras se mecía al ritmo del metro y bajaba la voz—Además, a tu mamá la intentaron acribillar a balazos unos matones del Kingpin.
—Oh, de eso sí recuerdo.—dijo Lincoln llevándose una mano a la cabeza—Matt, fue horrible…
—¿Esa cosa negra?
—El simbionte.—le dijo rápidamente Lincoln en apenas un susurro.
No pudo dar más detalles debido a que estaban cada vez más rodeados de los pasajeros del metro, Lincoln miro al suelo desilusionado y molesto, solo con Peter había hablado del tema, pero realmente no había soltado todo lo que quería decir, y no era extraño para el diablo entender esos manierismos del chico.
—Si te sirve de consuelo, es bueno tenerte de vuelta niño.—dijo dándole unas palmadas en la espalda.
Llegaron finalmente al hospital donde habían movido a Lori, el chico estaba increíblemente nervioso, sus hermanas y madre aún no habían sido notificadas que él había vuelto, por lo que aquel iba a ser la primera toma de contacto tras varias semanas, el chico se sentía avergonzado, incluso aunque Matt iba a su lado, no se sentía del todo preparado para hablar con ellas de nuevo, no después de lo que les hizo.
Aun recordaba los gritos, ese sentimiento de rabia e impotencia ante la idea de que prefería perderlas antes que afrontar la realidad. Era como un eco distante del pasado que ya no estaba dentro de él, pero que lo continuaba torturando.
Llegaron al piso destino y no tardaron en doblar la esquina del pasillo mientras ahora le tocaba a Lincoln hacer ejercicios con su respiración, encontrándose con la sala de espera antes de poder darse cuenta. Mientras que Matt avanzó unos pasos Lincoln se quedó paralizado en la entrada a la habitación del hospital.
Finalmente las había visto, a todas ellas, al menos las que no huían de la ley, dejo de lado esos pensamientos al mismo tiempo que intentaba hablar, pero su garganta estaba atorada con algo pesado impidiéndole pasar. Sentía áspero detrás de la lengua y como si algo muy pesado cayera en picado hasta su estómago.
Ni siquiera se dio cuenta cuando empezó a llorar, pero cuando varias de ellas le devolvieron la mirada se sintió indigno, no merecía verlas a los ojos, no era justo para ellas tener que seguir soportándolo… Y, sin embargo, era lo que más quería en todo el mundo. ¿Era egoísta estar frente a ellas? ¿O era el mejor curso de acción? ¿Lo odiaban? ¿Podrían perdonarlo después de lo que hizo?
No se necesitaron palabras.
Lo primero que sintió fueron dos brazos de Lynn apretando firmemente mientras le daban un abrazo cálido. Se dio cuenta que era la primera vez que recibía uno en semanas y la súbita respuesta fue querer abrazar con fuerza, pero se quedó quieto, no solo porque sus brazos no respondían, sino porque también sabía que podía lastimarla si regresaba el abrazo con fuerza.
No tardó en sentir otro par de brazos, esos claramente debían ser de su hermana Lana, y luego otro par, y otros. Finalmente fue derrumbado porque varios pares de brazos se le unieron al abrazo, esta vez en lugar de arrastrarlo a la oscuridad le estaban dando aquello que no sabía que necesitaba tanto, cariño.
Cuando abrió los ojos pudo ver que ellas también estaban llorando mientras le decían varias cosas al mismo tiempo:
—¿Dónde habías estado?
—¡No vuelvas a alejarte de nosotras!
—¿Te lastimaste?
—¿Por qué te ves como si no hubieras dormido?
—¡Te extrañamos tanto!
Estas eran voces hablando al mismo tiempo, pero no le importó, sino que solo le hicieron sentir calidez de vuelta, no se sentía digno, pero tampoco quería terminar ese momento.
Matt estaba parado justo al lado de aquella escena a mitad del pasillo del hospital y se limitó a sentarse junto a la única mujer de la familia Loud que no se había levantado de su asiento.
—¿Dónde estaba?—decía ella sin saber qué hacer.
—Lo encontraron en las alcantarillas, parece que lo secuestró Lisa después de lo que hizo con Lori.—comenzó a describir el abogado—El FBI lo interrogó muy duro, ha pasado por mucho… Le informé también de lo que pasó en el estacionamiento.
Matt pudo notar como la mujer hacía una mueca, claramente no quería que sus bebes supieran sobre lo que tuvo que pasar, pero tampoco quería iniciar una pelea con Matt, el único hombre que les había ayudado en mucho tiempo.
—¿Es seguro que esté cerca de las niñas?—dijo ella con miedo llevándose una mano al corazón.
—Rita, no sé lo que pasó en su casa aquella noche, solo sé que ese niño ha ido y vuelto del infierno.—le afirmó Matt.
—Mi bebe…—dijo ella aun sin saber qué hacer.
—Hablaremos del pago después, por ahora, disfrútelo mientras pueda, creo que la policía va a estarlos vigilando de nuevo.—dijo Matt levantándose en silencio para no interrumpir aquella escena.
Y se fue golpeando con su bastón frente a él para guiar su camino.
"Goodbye Papa, please pray for me"
Por supuesto que estaba molesto, no, incluso más, se encontraba furioso al saber la verdad, en un inicio no conectó los puntos, pero tras escuchar la explicación de Lisa no pudo evitar sentirse dolido.
—Todo esto porque no te deje ir a trabajar mientras estabas enferma…—dijo Lynn Loud senior apretando los puños y dientes, tenía que golpear algo.
Y al ver a la Comadreja al lado suya ni siquiera lo dudó, dio un puñetazo contra el metal, haciendo una pequeña abolladura mientras su mano sangraba. Respiraba agitadamente y aunque sabía que aquello fue inútil no le parecía suficiente, quería destrozarlo pieza por pieza con sus manos salvajes.
—Sí, y mientras nosotras nos derrumbábamos, Osborn se volvió alcalde de la ciudad.—dijo Lisa molesta mientras comía una sopa enlatada con sus manos y de la propia lata.
—Ese hombre merece sufrir…—dijo el señor Loud apretando los puños demasiado.
—Lo intenté, pero ese estúpido de SpiderKid me detuvo.—dijo Lisa tomando con uno de sus tentáculos la lata vacía y aplastándola con facilidad—Y ahora estoy demasiado débil como para hacer algo… Y Luna, bueno…
Ambos voltearon a ver, Luna finalmente había salido de la cámara criogénica, pero ahora se encontraba dormida profundamente en una camilla mientras que ambos la observaban con atención, Lisa aún conservaba el traje de la Elemental, así como su pistola de hielo y el reloj.
—¿Por qué no mandas al robot? No hay mejor venganza que su mayor aliado lo traicione.—dijo el señor Loud cegado completamente por la ira—Y si este desgraciado lo detiene SpiderKid, un problema menos.
—Estos robots solo pueden actuar hasta cierto porcentaje de su verdadera capacidad por el tipo de control mental.—dijo Lisa rodando los ojos—Pero… Por otro lado… Puede crear una distracción.
—¿Una distracción?—dijo el señor Loud sin entender.
—Padre, ¿No quisieras volver a ser el Buitre?—preguntó Lisa sonriendo de medio lado.
El señor Loud se quedó quieto mirándola fijamente para asegurarse que no fuera una trampa y después dijo:
—Si eso significa estar contigo hasta las últimas consecuencias, cuenta conmigo hija.—dijo con un tono afable, pero apagado.
Lisa entonces mostró una sonrisa demasiado grande como para que no se la estuviera conteniendo de antes, dio media vuelta y tomó unos planos de Oscorp al mismo tiempo que decía:
—Sé dónde tienen tu traje resguardado, Oscorp aprovechó su ascenso en la política para retenerlo en Oscorp y si robamos algunos materiales podría incluso hacerle unas mejoras necesarias a tu traje, al de Luna y a mis tentáculos.—dijo ella apuntando a una entrada trasera.
El señor Loud se quedó viendo aquel papel y notó como la sonrisa en el rostro de su hija permanecía, suspiró pesadamente y dijo:
—Hagámoslo.
"I was the black sheep of the family"
—Lo siento… Lori yo…—dijo pero no hubo respuesta.
—Está bien…—intentó calmarlo su madre.
—No, no está bien.—dijo él tomando la mano de Lori con delicadeza y acariciando sus dedos—No está nada bien.
Con su otra mano la llevó al cabello de ella y comenzó a apretar, esas mismas manos que hace un par de semanas habían dejado a su hermana golpeada en el pecho y cabeza, ahora la estaban volviendo a tocar como si de una figura de porcelana se tratase.
—Yo hice esto…—llevó ambas manos a su rostro y se dejó caer al suelo.
Mientras luchaba contra el simbionte era fácil decir las palabras que él necesitaba escuchar, pero una vez fuera en el mundo real, se sentía abrumado de las consecuencias de sus actos, pero se hizo la promesa de no guardarse nada, por lo que aspiró fuertemente y se sentó en la silla al lado de la cama de Lori mientras todas sus hermanas estaban paradas en su semicírculo alrededor de la habitación. Después de volver a levantarse notó que su mamá estaba cerca de él:
—Lincoln todas queremos saber, ¿Qué te paso?—fue lo que preguntó su madre.
—Lisa, no sé por qué, pero me mantuvo encerrado junto al robot ese…—dijo alargando sus ojos—Creo que… Lo llama Smythe…
—No llegamos a conocerlo personalmente, pero sí, sabemos cual.—dijo Luan intentando sonar optimista—¿Te hizo algo?
—No… Realmente.—contestó Lincoln evasivo.
—Entonces ¿Por qué luces tan mal Linky?—preguntó Lola preocupada.
—Me hizo recordar cosas… Cosas desagradables de mi.—dijo Lincoln intentando tantear la verdad.
—¿Lisa te hizo esto?—dijo confundida Lynn.
—No… La soledad, las voces dentro de mi.—dijo finalmente Lincoln—No podía parar de pensar y llorar por lo que les hice ese viernes, sino también todo lo del apagón, cuando terminé en el hospital, mis escapadas ocasionales, todo.—dijo él recargándose hasta el fondo de la silla derrotado—Soy un pésimo hijo y un peor hermano…
—No… No es cierto.—dijo Leni desde el otro lado de la cama de Lori.
—Lori está aquí por mi culpa, y ustedes me están intentando animar cuando deberían gritarme… Tienen todo el derecho a odiarme y aun así me muestran cariño…—dijo esperando que una avalancha de ira lloviera contra él, pero solo hubo silencio—No lo merezco.
—Mira, no lo malinterpretes Lincoln.—empezó su hermana Lynn tras casi un minuto de genuino silencio—Sí, nos heriste ese día, y creo que hablo por todas, que es algo que difícilmente vamos a olvidar.
El chico agachó la cabeza mientras asentía, merecía todos los gritos, pero su hermana Lynn continuó hablando:
—Y, sin embargo, eres nuestro hermano, tonto, te extrañamos desde el primer momento, a pesar de todo lo que pasó.—dijo ella mirándolo directamente a los ojos brillosos—Perdonamos a papá por lo que hizo, a Luna por mentirnos y hasta defendimos a Lisa de SpiderKid aun después de secuestrarnos.
—Y no estamos seguras si Lisa se arrepiente del todo.—dijo Luan antes de reír por lo bajo y luego decir—Perdón…
—El punto es, que no sé por qué enloqueciste esa noche, pero ¿Huir de nosotras? Niño, somos tu familia, te queremos incondicionalmente.
Dicho esto, todas asintieron y le mostraron sonrisas iguales a Lincoln. El chico les devolvió una tímida mientras seguía acariciando las manos de Lori:
—Llegué tarde esa noche por la pelea que tuve con mis amigos…—confesó el chico—Me sentía muy molesto, a pesar de que fui yo el que les gritó…
Todas se quedaron calladas mientras veían atentamente, no sabiendo qué esperar.
—Puede que hiciese algunas cosas de las que no estoy orgulloso…—dijo para no dar más detalles, luego miró a Leni, está le devolvió la mirada—Y dije cosas que no eran ciertas…
—Linky yo…
—No eres tonta Leni, eres la chica más madura que he conocido.—dijo aun incapaz de mirarla a los ojos—El único idiota fui yo por no apreciarlo…
—¿Y por qué no nos contaste todo esto antes?—preguntó su madre quien tenía una mano en el corazón, como si un gran peso saliera de ella.
—Pensé que podía solucionarlo solo, que, si nos les decía mis problemas, iba a ser mejor para ustedes, para no preocuparlas…—dijo avergonzado de admitirlo finalmente—Suena estúpido cuando lo digo en voz alta.
—No Lincoln, suena como alguien muy confundido.—le corrigió Luan rápidamente.
—Sí, como un alma que ha pasado por muchas penurias y no quiere propagarlas, así que deja que su alma sea absorbida en la oscuridad, sin darse cuenta que haciendo eso daña incluso más a los que busca proteger.—dijo Lucy mirándolo directamente.
A Lincoln le asombró lo precisamente correcta que estaba su hermana menor con respecto a los acontecimientos, casi que dudando sobre si en realidad Lucy sabía en el fondo lo de SpiderKid o no.
—Supongo que al guardar mis problemas dentro de mi… Solo hice que todo explotara…No las merezco chicas…—dijo aun incapaz de levantar la mirada.
—Tal vez sea cierto Linky, pero nos tienes, y no nos vas a perder por nada del mundo.—dijo Lola desde el suelo donde estaba acostada—Hace mucho que no estábamos todas juntas…
—No estamos todas.—remarcó Lana triste.
—Las que podemos estar juntas.—dijo Lola rápidamente—Yo digo que el mundo nos ha tratado muy injustamente Linky… Pero que no podemos rendirnos, ni tu tampoco, sé que estás pasando por mucho, pero a la próxima que estes pasando por problemas no nos olvides hermanito, por favor.
—Créeme, jamás lo haré.—dijo Lincoln con calma.
—Igual estás tremendamente castigado.—dijo su madre mientras sonreía ligeramente.
—Merecido.—confesó Lincoln quien también sonrió.
Se mantuvo respondiendo las preguntas de sus hermanas, contó la historia que tanto él como Matt habían acordado, el chico había terminado muy mal cuando escapó durante las lluvias de la prisión de Lisa y terminó en las calles cerca de la oficina de abogacía Nelson. Y de como este lo reconoció cuando iba por las calles gracias a su cabello blanquecino.
No le importaba que ya casi era de noche, o que definitivamente iba a tener reprimendas por lo que pasó, solo quería permanecer en ese momento del tiempo, con sus hermanas hablándole alegremente durante horas.
Sin ser SpiderKid de por medio.
"You tried to teach me right from wrong"
Norman se recostó en su vieja oficina, había pasado un tiempo desde que no se dedicaba directamente a Oscorp, nunca pensó que ser alcalde consumiría todos sus días y noches. Al inicio no era tan difícil, puesto que tenía a Weasley y… El solo hecho de recordar ese horrible rostro le hacía que su estómago se revolviese. Y peor aún, su hijo, aunque ya había salido del hospital seguía en terapia de recuperación, por lo que por primera vez desde que salió de la universidad aceptó uno de sus cheques que mandaba mensualmente.
Si al menos algo agradecía de los últimos meses era volver a tener a su hijo completamente en su vida de nuevo, pero no podía evitar admitir que ahora todo era más complicado, ni siquiera su nuevo asistente podía seguirle el ritmo:
—Mike, ¿Tienes los marcadores de Oscorp en las patentes de los militares?—preguntó al joven en el escritorio unos metros frente a él.
Era un joven pelirrojo, bastante pálido aunque con unas pecas en el rostro, vistiendo traje formal y unos lentes verdes que le hacían destacar mucho en las juntas de accionistas. Era casi como si los de Recursos Humanos quisieran avergonzarlo, pero tenían razón, era el vigésimo sexto en menos de 2 meses, no podían permitirse seguir contratando gente para tener que iniciar el proceso de contratación en menos de dos días.
—Por supuesto señor Osborn.—dijo el hombre cerrando unas tablas de Excel en la computadora e imprimiendo una hoja para inmediatamente correr media habitación y entregársela.
—Bien.—dijo Osborn con los ojos entrecerrados.
Weasley hubiera tenido los papeles impresos antes de que si quiera él tuviera que preguntar. Pero el solo pensar lo que le había pasado a su colega era demasiado humillante, por lo que se limitó a leer la documentación necesaria, aunque precisamente en ese momento fue cuando una nube oscureció la habitación.
Molesto debido a que las lluvias habían finalizado hace ya varios días volteó hacia la ventana y pudo ver una figura metálica en su cristalera a su espalda con dos ojos de mosca del tamaño de llantas mirándolo directamente a los ojos. Apreció con horror el mentón refinado y parte del pelo naranja apagado y canoso del hombre que alguna vez fue:
—¿Weasley?—dijo Norman en un suspiro.
—¡Señor Osborn!—gritó Mike comenzando a correr para salvarlo, pero las ventanas reventaron antes de que si quiera pudiera avanzar media habitación.
Las alarmas sonaron por todo el edificio provocando que en la recepción varios mastodontes comenzaran a subir tanto por los elevadores como por las escaleras, algunos incluso ya armados con metralletas. La alarma sonó en todos lados e incluso activó automáticamente el sistema de globulina con presura.
Pero mientras estos guardias subían y la globulina se mezclaba en el laboratorio Norman se encontraba entre escombros de vidrio, metal y cemento regados por el suelo, el hombre intentó levantarse, pero solo logró que su mano se lastimara con varios pedazos de vidrio. Aquello no podía ser correcto, la ventana era resistente a balas. Mientras él continuaba impresionado Weasley caminaba con seguridad directamente hacia él y apuntando con uno de sus brazos que se había deformado hasta convertirse en una espada.
—SpiderSlayer, designación, torturar a Norman Osborn.—dijo con voz robótica su antiguo colega.
El hombre ni siquiera podía hablar del impacto, cuando repentinamente fue estirado hacia atrás, logrando que el brazo espada en lugar de atravesarlo por el pecho simplemente diera contra el suelo. Al voltear atrás Norman notó al joven Mike y llegó a la súbita realización:
—Recuérdame darte un aumento.
—¡Señor tenemos que irnos!—dijo Mike tomándolo de uno de sus brazos y ayudándolo a levantarse.
Escucharon como la figura mecánica detrás de ellos comenzaba a blandir nuevamente la espada y varios resortes mecánicos se liberaban por lo que comenzaron a correr Mike sosteniendo a Osborn. El chico joven pudo escuchar como la hoja de la espada se dirigía sin duda alguna hacia la dirección de ambos a toda velocidad, por lo que a sabiendas que no tenía alternativa tomó con fuerza a Norman y los lanzó a ambos de pecho provocando que esquivaran el golpe apenas por milímetros y rodando ambos en el suelo hasta llegar al escritorio del joven. De todas maneras, Mike perdió sus lentes verdes y solo pudo ver como el robot los aplastaba al acercarse incesante hasta ellos. Ya se podían escuchar las sirenas de la policía a la distancia, pero ambos hombres sabían que no llegaría a tiempo su salvación.
Rápidamente comenzaron a arrastrarse en el suelo intentando levantarse, pero aquello fue detenido cuando el robot tomó a Mike de la pierna y lo lanzó hacia una de las columnas, dejando inconsciente al joven asistente. Mientras tanto Norman continuaba luchando por llegar, aunque sea a la puerta.
—Weasley por favor…—decía entre jadeos mientras se arrastraba solo con un brazo—Sé que en el fondo aun me recuerdas.
Pero la maquina ni siquiera estaba respondiendo a ningún comando, solo obedecía su programación, y Norman se dio cuenta que no iba a lograr nada así, por lo que continuó avanzando hasta finalmente ser detenido por uno de los pies del robot.
Norman miró hacia arriba esperando que un milagro ocurriese, pero solo podía enfocar la vista en esa espada apuntando directamente a su pecho a toda velocidad.
Cerró los ojos y a pesar del miedo que sentía permaneció sereno, no se había alterado en su vida, no iba a empezar ese día.
"Too much wine and too much song"
Ya habían pasado varios días desde que sus contribuciones al sistema acuífero de Nueva York habían ocurrido, sin embargo, no eran capaces de sentir algún otro humano infectado, para ese momento en otros planetas ya estarían planeando como propagarse por distintos rincones del lugar con al menos una mini armada.
Por la radio de policía escucharon el ataque a unos edificios Oscorp, pero aquello les importaba muy poco, buscaban alguna manera de cumplir con su infiltración, cuando repentinamente la puerta de la caseta fue abierta.
—Finalmente vuelven a…—se detuvieron al ver que aquel no era SpiderKid, pero podía sentir la misma esencia—¿Cambiaron de huésped?
—SpiderKid logró separarse de nosotros, aun no entendemos cómo, pero este huésped contiene odio y resentimiento en grandes cantidades.—confesaron aquella nueva víctima de los simbiontes.
—SpiderKid era nuestra única ventaja estratégica, su fuerza y agilidad eran sorpresivas.
—Aparentemente también sus capacidades mentales.—confesaron aquella mente con cientos de voces aun intentando escapar.
—O tal vez ustedes sean defectuosos.—dijeron rápidamente Jameson al ver como aun no podía conectar con esta nueva figura humana a la cual habían retenido.
—Subestimamos a SpiderKid, tenemos que matarlo antes de que propague la información, pero carecemos de la fuerza.—dijeron las voces al mismo tiempo que mostraban una sonrisa más cercana a la de un tiburón.
—Desintegren el cuerpo y vuélvanse biomasa con nosotros.—dijeron Jameson no gustándole el plan.
—Ustedes tienen un cuerpo de mayor masa muscular, su biomasa nos hará mucho más fuertes, además este cuerpo aún se resiste ligeramente.—dijeron el simbionte al mismo tiempo que revelaba su identidad—Pero, tenemos la manera perfecta de infiltrarnos…
Ambos simbiontes voltearon a ver a la radio de policía después de que esta anunciara que se habían registrado explosiones en los pisos bajos y algunos afirmaban haber visto al Buitre y la Doctora Octopus.
—Es ahora o nunca.
Finalmente, Jameson aceptaron aquello debido a que posiblemente tenían una muy buena oportunidad, asintieron y dieron dos pasos hacia atrás mientras EL simbionte tomaba el celular de la víctima y empezaba a grabar.
—¿Por qué graban?
—Nos ayudará muy pronto.—su sonrisa con dientes de tiburón no parecía desaparecer, estaban lastimados de manera bastante personal por SpiderKid.
Confiando en que sus otros yos supieran que hacían el cuerpo del Capitán John Jameson comenzó a ser cubierto por aquella sustancia negruzca de nuevo, pero en esta ocasión cuando todo su cuerpo quedó oscurecido en lugar de mostrar de nuevo su rostro o cualquier parte de la piel esta masa negra se agitó y el color cambio durante un momento a rojizo al mismo tiempo que desde la parte de abajo huesos humanos completamente limpios de carne o sustancias orgánicas no procesables como grasa comenzaron a salir. El tamaño de aquel simbionte iba disminuyendo hasta finalmente solo ser una masa completamente rojiza de pura energía encerrada en una fina capa de simbionte.
Rápidamente la figura humanoide con traje de SpiderKid pisaron aquella biomasa y fue como si hubieran ganado súbitamente musculatura y energía de la cual antes carecían. Los dientes de tiburón se afilaron, los músculos de piernas y brazos se ensancharon, así como una araña grande y de patas alargadas hasta la cintura, muy distinta a la de SpiderKid se formaba en el pecho.
Lanzó un rugido atronador que se pudo escuchar a varias cuadras de distancia, no sin antes apagar la grabación, tomar la radio y comenzar a moverse erráticamente, preparados para esperar el momento ideal y matar a SpiderKid.
"Wonder how I got along"
—Objetivo completado.—leyó Lisa en voz alta mientras ella continuaba tomando con sus tentáculos material de su viejo laboratorio—Padre nos queda poco tiempo antes de que se den cuenta que estamos aquí.
—Tendré que acostumbrarme en nuestro escape.—dijo el Buitre desde las alturas mientras agitaba sus alas.
—Si sabes que eso no afecta en nada porque vuelas con propulsores ¿Verdad?—dijo Lisa con los ojos entrecerrados.
—Lo siento hija, solo intento… Acostumbrarme, se siente natural.—dijo el hombre al mismo tiempo que con las garras de los pies tomaba las piezas más pesadas que exigía Lisa del laboratorio—¿Lista?
Dicho esto, tomo el arma de hielo y la mantuvo apuntando mientras avanzaban ambos con materiales extremadamente peligrosos por los pasillos en los cuales la alarma seguía sonando.
Subieron con prisa forzando la entrada del elevador, Lisa ya había hackeado el panel en su camino de descenso, por lo que solo con meterse en el pozo fue suficiente para que comenzaran a trepar de vuelta a la superficie.
—Creo que llegamos al nivel de calle.—dijo Lisa golpeando una de las paredes con sus tentáculos y presionando un botón en sus lentes que activó una visión de rayos X—Definitivamente esta es la planta baja, ahí sirven beagles.
—¿Podemos robar uno?—preguntó el Buitre mientras fingía no llevarse una mano a su estómago.
—¿Por qué querr…?—dijo confundida Lisa antes de voltear a ver como los ojos de su padre estaban brillando, aquello debía ser como devolverlo a la vida tras meses de completo arrepentimiento—Sí, ¿Por qué no?
La chica con todas sus fuerzas aplicadas en su guante con fuerza aumentada logró hacer un agujero lo suficientemente grande para que ambos salieran. Lisa caminaba a toda velocidad mientras que con los dos tentáculos de enfrente apartaba a dos guardias armados que entraron al final del pasillo a uno lo electrocutó, mientras el otro quedó congelado.
A espalda de ambos escucharon una ráfaga de disparos que intentó darle de lleno, pero las balas rebotaron en el traje del Buitre, quien molesto movió una de sus alas lanzando cuchillas a toda velocidad hasta que dieron en la pierna de aquellos que se habían atrevido a dispararles.
Lisa sonrió por ver a su padre así, cada vez más útil para lo que pensaba hacer.
Entraron golpeando las puertas del comedor y asustando a los pocos empleados que aun seguían ahí. Salieron corriendo, no sin antes que el señor Loud tomase con una de sus manos libres un panecillo de una canasta.
—¡Se roban un beagle!—gritó una de las cocineras mientras más hombres armados entraban por todos los lados del comedor.
—¡Hora de crear nuestra propia salida Octopus!—dijo su padre extendiendo sus alas a prueba de balas y creando un domo donde cabían tanto ella como él.
La chica no perdió el tiempo y aun estando abrazada a su padre dio un puñetazo a la pared derrumbándola y permitiendo que ambos cruzaran.
—Detrás de mi cariño.—dijo el señor Loud al mismo tiempo que con el arma de hielo apuntaba a aquella entrada y al accionarla sellaba la pared que antes habían destrozado.
Terminaron en un nuevo pasillo donde todos los empleados salían corriendo aterrados. Lisa con uno de sus tentáculos lanzó una llamarada de fuego al techo encendiendo la alarma antincendios. Su padre se elevó en el aire y ella solo teniendo contacto al suelo con los tentáculos inferiores.
Fue entonces que la policía entró por ambos lados de aquel pasillo, apuntando con armas directamente a ambos Loud elevados en el aire:
—Hasta que finalmente la policía aparece.—dijo Lisa lanzando un bostezo—Pero no tenemos tiempo para legalidades.
Dicho esto, mandó una corriente eléctrica con sus tentáculos al suelo que continuaba siendo mojado por el sistema antincendios dejando completamente paralizado a la mayoría de los policías y a los empleados que intentaban escapar aturdidos directamente en el suelo. Salieron golpeando otra de las paredes, esta vez a la calle donde se encontraban incluso más policías y varios de los matones de Oscorp.
Si cualquiera hubiera visto en aquella situación se imaginaría como su fin. Pero no para Lisa, quien con tan solo mover un dedo logró que delante suya saltase el Smythe con su espada insertada en sangre.
—Acaba con ellos.—dijo Lisa para después mirarse sus propias uñas e intentar limpiar una que tenía algo de mugre.
Mientras que la mayoría de los ataques fueron dirigidos a la niña, esta fue protegida por las alas de su padre y ambos se alejaron por un callejón. Cuando las personas más cercanas intentaron seguirlos se vieron imposibilitados debido a que el Smythe no solo bloqueó el camino, sino que también con un movimiento de su brazo espada logró herir a varios mastodontes y policías, dejándolos en el piso sangrando.
Lisa se encontraba lanzando carcajadas, aquello había salido exactamente como lo había planeado, de un golpe levantó la tapa del alcantarillado y estuvo a punto de ingresar cuando tanto ella como el señor Loud escucharon una risa estridente por encima de ellos.
Ni siquiera tuvieron que voltear porque rápidamente dos pequeñas calabazas metálicas cayeron a sus pies. Escucharon esa risa estridente de nuevo, pero ahora metálica y proveniente de las calabazas acto seguido sintieron como una onda expansiva los lanzaba a ambos en direcciones opuestas hasta que terminaron rodando en el suelo.
—Vaya, vaya, vaya.—escucharon una voz que casi parecía estar jugando a la vez que apretaba los dientes—Con que la Doctora Octopus…Y el Buitre, que encantador.
—¿Duende Verde?—fue la respuesta de una confundida Lisa.
"Goodbye Papa it's hard to die"
Se encontraban ambos chicos en la sala de espera del hospital, Peter había pasado como todos los días a dar una vuelta a Clyde, pero no pudo evitar pasar por la planta de Lincoln primero:
—¿Puedo acompañar a Peter a ver a Clyde y el señor McBride?—preguntó Lincoln a su mamá.
Llevaba puesto simplemente su camiseta naranja, pero de mangas largas, y unos jeans que estaba sujetado por una chamarra rojiza, aunque su cabello aun continuaba alargado y revuelto debido a que no habían tenido tiempo de ir a cortarlo.
—¿El señor McBride estaba en este hospital?—dijo Rita llevándose una mano al corazón—Por supuesto y diles que le mandamos saludos…
—Lo haré.—dijo Lincoln sonriendo de medio lado y yendo junto a Peter por las escaleras.
Necesitaban privacidad por lo que subieron por las escaleras de emergencia. Se decidió de una vez por todas contar su versión de lo que vivió con el simbionte, ya habían pasado días desde que se liberó, pero aun así no podía evitar sudar mientras recordaba aquellos eventos que ni siquiera pasaron físicamente.
—¿Te atacaba con una cabeza de electricidad estática?—preguntó Peter intrigado.
—No lo entiendes Peter, era como… Como si estuviera atrapado en la estática de la televisión, con cientos de voces cruzando al mismo tiempo.
—¿Estática de la televisión? ¿El ruido blanco?
—Sí, esa cosa gris que salía cuando la señal fallaba en las televisiones viejas.—dijo Lincoln describiéndolo lo mejor posible.
—El Fondo Cósmico de Microondas.—respondió rápidamente Peter—Lincoln, esa es la radiación de los rincones más antiguos del universo.
—¿Qué?
—Antes de que existiera la luz como la conocemos hoy, el universo trabajaba de una manera distinta y los rayos de luz no recorrían rutas lineales, se lo conoce como la edad oscura del universo.
—¿Lo que significa?
—Si tu cerebro lo interpretó así debe ser porque el simbionte es algo de los años oscuros del universo, una entidad que ha vivido por tanto tiempo que su rastro electromagnético es demasiado tenue…—dijo Peter y al ver que Lincoln lo miraba completamente confundido explicó—El origen del simbionte debe ser de los orígenes del universo, y lo detuvimos antes de graduarnos de secundaria, hey juntos podemos lograr cosas increíbles ¿No?
—Definitivamente.—dijo Lincoln sonriendo justo antes de que comenzara a escuchar gente murmurando por los pasillo del hospital—Conozco ese tono, algo acaba de pasar.
Efectivamente, una enfermera salió corriendo de una habitación mientras miraba su celular y rápidamente fue a la televisión de la sala de espera de traumatismo y subió el volumen al máximo. Si bien antes la sala se encontraba llena y completamente repleta de ruido, apenas las noticias comenzaron a visualizarse la atención de medio mundo fue a parar al canal CNN. Ni siquiera Lincoln o Peter notaron como Clyde se encontraba cerca de ellos intentando saludarlos por encima de la marea de personas, pero no podía pasar.
—El Buitre y la Doctora Octopus están atacando Oscorp por lo que nos informan fuentes fiables…—dijo el presentador—Y ¡Esperen! ¡No se les ocurra cambiar de canal porque tenemos imágenes exclusivas de lo que está ocurriendo en vivo… Un fotógrafo independiente… que desea permanecer anónimo, se encuentra en una transmisión en directo, pasen las imágenes.
—No sé por cuánto más se vayan a mantener así.—dijo aquel sujeto cuya voz se le hizo familiar a Lincoln, aunque bastante serena para lo que estaba viviendo desde el otro lado de la cámara.
Él no salía en directo, sino que se encontraba grabando la acción a la distancia desde el tejado de uno de los edificios cercanos, desde su ángulo se podía ver claramente a un robot con ojos de mosca gigantes atacando a los oficiales de policía mientras que en un callejón cercano se veían explosiones.
—¿Podrías enfocar en ese callejón que está pasando?—preguntó el presentador.
—Por supuesto Patrick.—dijo aquel hombre al mismo tiempo que se movía hasta el borde del edificio y salía un poco de este.
Fue entonces que la cámara enfocó a una figura verde con ropa morada, que al enfocar se distinguió como el Duende Verde y en el suelo tanto el Buitre como la Doctora Octopus.
—Bueno sabía que traer esta mochila a todos lados iba a ser útil—dijo Peter para luego rebuscar en los bolsillos traseros—Construí unos nuevos lanzatelarañas que…
—No… Creo que paso.—dijo Lincoln aun sin abrir los ojos—Estoy aquí con mi familia, SpiderKid tendrá sus horarios…
—Lincoln, no quiero sonar demasiado pesimista, pero es el primer rastro que tienes de tu padre y Lisa desde hace mucho tiempo, podría ser la oportunidad perfecta para hacer las paces…O de salvarlos del Duende…
Lincoln finalmente abrió los ojos y apretó mucho los dientes, maldijo por lo bajo al mismo tiempo que pensaba que Peter decía precisamente lo que pasó por su cabeza.
Ambos llegaron a las escaleras de emergencia de nuevo donde Peter le dio a Lincoln un par de lanzatelarañas prácticamente nuevos:
—Pero ¿Y tú traje?—dijo confundido.
Fue entonces que Lincoln se quitó los jeans mostrando que debajo tenía la malla rojiza con azul y aquella chamarra cinturón era el resto del traje que se puso encima de su camiseta. Finalmente, antes de cerrar el traje tomó la máscara que estaba ocultando debajo de su camiseta.
—Con que SpiderKid tendrá sus horarios.—dijo Peter riendo por la ironía.
—No me puedes culpar Pit, extrañaba el rojo y el azul.—dijo Lincoln viendo hacia abajo su símbolo de la araña dibujado en su pecho y sonrió.
De alguna manera, era como que ahora estaba más cómodo al usar el traje, tal vez solo porque sabía que esta vez podía quitárselo cuando quisiera.
—Perdí el comunicador.—admitió Lincoln nervioso.
—Conseguiremos otro en Amazon, por el momento sal ahí, y Lincoln… Suerte.—dijo Peter dándole unas palmadas y Lincoln dio una voltereta hacia atrás cayendo en picado por el agujero de en medio de las escaleras de emergencia.
Una vez en la parte baja Peter pudo notar a su amigo como una diminuta araña a la distancia y extendió su pulgar para mostrar la aprobación al mismo tiempo que Peter daba media vuelta para buscar un ascensor.
Pero al abrir la puerta se encontró con la figura de Clyde McBride frente a él con los brazos cruzados:
—¿No me vieron cuando intentaba hablarles?—dijo Clyde casi reclamando—Espera, ¿Y Lincoln?
—Fue… Con su familia.—dijo Peter diciendo la primera excusa que pensó—Le hablaron tras lo que pasó en las noticias.
—Oh… ¿Por las escaleras de emergencia?—dijo Clyde extrañado—¿Por qué no usan el elevador?
—De hecho, yo iba a usarlo.—dijo Peter—Pero yo iba a…¿Mi casa?
—Oh… Pensé que venían a ver cómo estaba mejorando mi papá…—dijo Clyde dolido.
—Okey amigo, mereces que sea honesto contigo, en realidad iba a ir contigo, pero vi las noticias y Lincoln y yo llegamos al acuerdo de ir a fotografiar la escena del crimen…
—¡Peter! ¡Por culpa de eso no se hablan desde hace semanas!—dijo molesto Clyde—Me alegra que se reconciliaran, pero…
—Lo sé, lo sé, pero necesito el dinero para ayudar a mi tía a pagar las facturas.—dijo esta vez una verdad a medias, enserio necesitaba dinero—Y Lincoln va muy atrasado en la escuela.
—Está bien supongo que no puedo culparlos, ¿Puedo ir contigo?—dijo Clyde triste.
—¿No estás con tu papá?
—No realmente, un doctor me dijo que lo dejaron salir con mi papá hace unas dos o tres horas.—dijo Clyde confundido.
—¿Cómo? ¿Cuándo?
—Parece que vino mi papá a recogerlo en una patrulla de policía, pero no tengo mensajes, debe de estar acomodándolo en su cuarto.—dijo Clyde confundido.
—¿Y te dejaron atrás?
—Eso creo…
Peter se lo pensó durante un momento, realmente Clyde no iba a aportar mucho, pero tampoco quería parecer un imbécil, además Lincoln de todas maneras no iba a poder comunicarse con él, por lo que Clyde iba a ser un buen distractor.
—De acuerdo, vamos, normalmente yo me acercó a la escena del crimen en caso de que Lincoln ocupe refuerzos.—dijo Peter diciendo la verdad a medias—Necesito que seas sigiloso.
—¡Como una piedra capitán!—gritó Clyde—A partir de ahora…—susurró dándose cuenta de su error.
"When all the birds are singing in the sky"
—Finalmente tengo el placer de conocer a la familia criminal Loud.—dijo el Duende al mismo tiempo que bajaba de un salto de su tabla voladora metálica—Pensé que los rumores en el Daily eran falsos.
—¿Qué quieres?—dijo el señor Loud molesto y apuntándole con el arma de hielo.
—Ah ah ah.—dijo el Duende burlón al mismo tiempo que mostraba que los dedos de sus manos estaba sujetando argollas de granadas—Dispárenme y todos morimos.
Lisa se sintió humillada y molesta, aquel idiota arruinó su plan perfecto y para colmo algunos de los dispositivos que llevaba en las manos habían resultado dañados, nada irreparable, pero esa onda expansiva le iba a costar varios días de trabajo. De todas maneras, la chica conocía la fama del Duende, por lo que continuó apuntando con sus tentáculos, pero bajó sus manos de una pose de pelea. Su padre bajó el arma sin soltarla al ver que Lisa hacía ese gesto.
—Ese traje de Buitre te queda muy bien Loud, pequeños ladrones, sabía que robar en Oscorp era el primer paso que iban a intentar cuando estuvieran juntos.—dijo el Duende entre risas mientras llevaba sus manos cargadas con granadas a su estómago para contenerse—Tu estúpido apagón retrasó mis planes.—dijo el Duende fingiendo estar triste, pero con un dedo acusador a Lisa—¿Qué tal si te regreso el favor?
—¿Qué tal si te pudres?—dijo el señor Loud acercándose a toda velocidad y dándole una patada al Duende que lo lanzó volando varios metros en el aire gracias al poder metálico de la armadura—¡Cariño huye!
Mientras que Lisa continuó andando con tranquilidad hasta la tapa de alcantarilla y entró sin mayor remordimiento llevándose los materiales que hasta hace poco su padre estaba cargando, el señor Loud intentó darle un ataque congelante al Duende Verde, pero fue sorprendido porque aquella plancha metálica que antes había estado usando para volar el villano detuvo su caída, provocando que el disparo del señor Loud errase.
—¡Eso dolió!—gritó el Duende desde la tabla y mostrando una gran sonrisa—¡Ahora es tu turno ladrón!
Dicho esto, mostró que su deslizador tenía en el frente unas garras metálicas que se acercaban a toda velocidad hacia el traje del Buitre.
No hubo mucho tiempo de respuesta, pero el Buitre tomó las riendas de la bestia impulsándose hacia arriba con sus alas, y mientras el deslizador pasaba debajo suya aceleró a toda velocidad por la pared del edificio, llevándose tanto a la tabla voladora como al Duende Verde.
Ambos terminaron en la azotea de la torre Osborn, el señor Loud molesto, pero contento que su hija al menos estaría a salvo.
—No tenía nada en contra tuya, excusa de hombre, pero voy matarte si es necesario.—dijo entre siniestras risas el duende y tomando un vial de liquido verde el cual llevó a su boca—¡AHHHHHHHHHH!
Aquellos gritos se podían escuchar hasta en el primer piso, donde los oficiales de policía seguían siendo apalizados por el SpiderSlayer. No importaba que cosa le lanzaran, aquel metal lograba reflejar sus balas, e incluso les provocaba daños no letales, pero lo suficientemente fuertes como para inmovilizarlos, mostrando lo que la Doctora Octopus era capaz de hacer.
Ni siquiera se dieron cuenta de cómo en la parte superior el Duende de un solo salto alcanzó al Buitre que intentaba huir en dirección contraria al camino por el cual habían ido por las alcantarillas, pero el Duende entre gritos salvajes lo tomó de su pie, apretó y lo lanzó hacia el suelo a toda velocidad.
El Buitre no tenía reflejos heroicos por lo que tardó casi cinco segundos en accionar de nuevo las alas, provocando que estuviera a menos de cincuenta metros del suelo. Y aun así escuchaba desde las alturas como el Duende se acercaba ferozmente para golpearlo, el Buitre dio media vuelta en el aire y con la pistola de hielo disparó a la figura que se acercaba vorazmente.
Accionó el arma con una mano y con la otra movió el traje hacia la derecha en el último momento, esquivando por poco el ataque del Duende Salvaje y dándole un disparo a quemarropa. Escuchó el grito, pero no quería quedarse a verificar el daño que hizo, por lo que accionó todas las turbinas del traje y aceleró volando entre los edificios, dejo de lado bastantes de ellos y mantuvo un perfil bajo, buscando una alcantarilla donde pudiera ocultarse.
No fue hasta que después de cruzar una avenida principal, dio media vuelta para ir por otro lado que notó como detrás suya venía el Duende Verde a toda velocidad, con la mitad del rostro congelada y la otra mitad ardiendo en una ira incontrolable.
El Duende Verde lo tenía en la mira, y no importaba cuanto acelerase, podía escucharlo cada vez más y más cerca mientras dejaba una estala de agua con el hielo que se derretía de su rostro.
"Now that the spring is in the air. Little children everywhere. When you see Them, I'll be there."
Yendo por la ciudad a gran velocidad lanzando sus telarañas con vigor y sintiendo el aire fresco por primera vez después de tanto tiempo encerrado iba Lincoln Loud como SpiderKid. No podía evitar sentirse alegre de volver al juego, a pesar de que claro, su padre y hermana habían vuelto, sintió que era oportuno. No había nadie con quien quisiera hablar más en aquel momento.
Y ya no tenía miedo de decir quién era, todo iba a terminar bien si tan solo aclaraba las cosas y…
Fue sorprendido por un ardor repentino en el estómago, Lisa lo odiaría, no importaba bajo qué circunstancia se lo dijera, él la lastimó. Y muy fuerte. Por no decir que le quitó toda su vida a su papá… Tal vez si fuera Luna otra historia sería, pero ellos dos…
Agitó la cabeza rápidamente, no debía tener esos sentimientos de nuevo, fueron lo que lo arrastraron al pozo sin fondo en primer lugar, debía ser mejor de lo que fue antes.
Miró en la calle a las patrullas de policía siendo lanzadas de un lado a otro por el Smythe y supo que había llegado. Una de las pistolas que aún seguía accionándose era precisamente la del Capitán Stacy quien retrocedía disparando debido a que el Smythe parecía levantar una espada para acabar con su vida o herirlo.
Sin dudarlo un solo momento SpiderKid se balanceó con ambos pies puestos en frente y dándole un ataque lateral a toda velocidad al Spider Slayer, mandándolo a volar por varios metros en el aire, girando en el suelo y siendo detenido cuando dio contra un poste.
SpiderKid estaba de vuelta.
Incluso pudo notar como Stacy le apuntaba con el arma por la espalda.
—Oh nada como volver a la rutina.—dijo el chico poniendo sus manos en la cintura—Un placer verlo de vuelta Capitán.
—¡Estas bajo arresto!—dijo el hombre con su pistola temblando—¡No puedes seguir cambiando de traje y que pretendas que olvidemos lo que hiciste con el equipo de la capitana Watanabe!
—Solo hay un único y original SpiderKid, Capitán Stacy.—dijo el chico con sinceridad dando media vuelta con las manos levantadas.
Ambos voltearon a ver como el Spider Slayer se levantaba lentamente mientras sus ojos morados comenzaban a brillar de rojo, ahora finalmente parecía una mosca. Lincoln sabía que no tenía tiempo, por lo que fue brutalmente honesto:
—El traje negro era un alienígena que me controlaba para tener un huésped con el cual infectar a la población general.—dijo el chico de manera acelerada para aprovechar que Stacy estaba distraído y tomar su arma de fuego.
—¿Qué?—dijo primero confundido para luego intentar retomar su arma, pero fue inútil, el chico aplastó el cañón—¡Estás atacando a un oficial!—dijo Stacy molesto.
—Señor, tendremos mucho tiempo para hablar cuando acabe con esto.—dijo Lincoln con sinceridad para después lanzar una telaraña a los ojos del Spider Slayer—¡Hey tú! ¡Llévame con tu líder!
—¡SpiderKid!—dijo Stacy completamente enrojecido del rostro.
—Prometo que se lo compensaré.—dijo Lincoln saltando hacia el monstruo metálico.
El Spider Slayer había tomado el poste con el cual había chocado y lo rompió de un golpe con el concreto para después lanzarlo directamente al chico. Este esquivó el golpe, lanzó sus telarañas a la madera y dio una voltereta para regresarle el ataque al robot.
Smythe se hizo a un lado en cuestión de microsegundos, Lincoln supo que si quería lograr algo tenía que ser cerca. Por lo que aun sabiendo de lo que era capaz, intentó darle un puñetazo al robot con forma insectoide. Este esquivó, pero no pudo detectar cuando SpiderKid movió su pierna para darle una patada en el pecho, justo en el símbolo de la araña.
Lincoln sabiendo que no tenía tiempo que perder rodó en el suelo y en el primer momento que pudo incorporarse lanzó una bomba telaraña a los pies del Spider Slayer. Ésta explotó dejando al Smythe completamente rodeado de telarañas en la parte inferior de su cuerpo. Uno de sus brazos se volvió una cuchilla y comenzó a cortar las telarañas a sus pies, un truco que Lincoln conocía perfectamente, por lo que mientras el robot se movía velozmente para salir de aquella pegajosa situación el chico se limitó a moverse a toda velocidad y tomar la cuchilla con otra telaraña, redirigiendo el ataque para que en lugar de ir a la parte baja intentase cortar algunos de los cables del Spider Slayer.
El robot intentó oponerse, pero el chico saltó en el aire y se acercó a toda velocidad hasta el otro lado para estirar con fuerza, provocando que el robot perdiera la coordinación por un momento y su plan tuviera éxito.
Rápidamente, Lincoln se acercó al robot completamente detenido y con su dedo índice lo empujó, provocando que este robot cayera por el peso de su propio peso. Normalmente ahí hubiera acabado su labor, y se iría a buscar a Lisa y su padre. Pero no, tenía que ser mejor, debía ayudar a el que estaba dentro.
Se acercó a los ojos en forma de mosca y comenzó a arrancarlos a pesar de que estaban bastante reforzados. Finalmente notó que casi todo el casco estaba hecho de un metal bastante resistente, incluso para su super fuerza.
Finalmente pudo ver el rostro de un hombre que llevaba semanas sin rasurarse, se notaba en su barba grisácea y poblada, a pesar de que el resto de sus facciones lo hacían parecer menor de cuarenta años. Su cabello pelirrojo y cubierto de varias canas caía hasta por encima del hombro con un aspecto grasiento y lleno de polvo y en su nariz y boca tenía unos cables que estaban directamente conectados a unos sensores pegados en sus ojos. No queriendo arrancar nada dentro del cuerpo liberó el resto de las extremidades y desconectó los cables de las computadoras. Pudo notar que las piernas parecían débiles, como si no se hubieran usado en mucho tiempo. Así como que las uñas de manos y pies se encontraban alargadas y con un aspecto amarillento, algunas parecían haberse estado rompiendo más por los movimientos bruscos del robot que por cuidado.
El hedor que desprendía aquel hombre bastante descuidado era como el de un hospital, pudo notar que en el interior había todo un equipo médico que parecía mantenerlo apenas consiente, lo suficiente como para poder seguir manteniendo en operaciones la armadura robótica.
—¡Necesita un médico!—dijo SpiderKid al Capitán Stacy quien se acercaba impactado.
—¿Cómo le hiciste eso?—dijo el hombre llevándose una mano a la boca.
—No lo hice, fue la doctora Loud.—dijo el chico dejando recostado al hombre demacrado en el suelo—Llévelo lejos oficial, por favor, necesita atención médica inmediata.
—¿Y tú qué crees que harás?
—Buscar y detener al Buitre y la Doctora Octopus.—dijo el chico decidido levantándose del suelo.
El Capitán pareció voltear de un lado a otro antes de llevarse ambas manos a la cabeza:
—Niño, no sé a qué juegas, y no quiero que digas más chistes acerca de alienígenas negros en forma de ropa.—dijo francamente molesto—¿Cómo puedo confiar en ti? ¡Eres genuinamente peligroso! Aun si creyera tu ridícula historia, ¿Cómo sé que no vas a lastimar a nadie más en un arrebato de ira?
—¿Cuántas veces vamos a tener la misma conversación?—dijo SpiderKid dando dos pasos hacia atrás—Está bien, lo sé, me equivoqué, no soy perfecto, pero intento mejorar…
—¡Esto no es un examen! ¡Ni tampoco un estúpido videojuego!—dijo molesto el Capitán—Estamos hablando de la vida de la gente, tu intervención ayuda muchas veces y te dejo pasar muchas cosas, pero lo que vi en ese video…
—No era yo…—dijo SpiderKid intentando tragar en seco.
Le había dicho al simbionte que iba a aceptar las consecuencias de lo que vivió… Pero una vez ahí afuera, no era tan simple como decir unas palabras bonitas, tenía que ver como el Capitán intentaba luchar para no arrestarlo debido al respeto que le había tenido.
—Tu pretendes jugar a ser un héroe, a que haya alabanzas y que aceptemos tus errores, pero cada que cometes uno la gente sale lastimada.—dijo molesto el hombre—Algunos de los hombres de Yuri aún siguen en el hospital…
—Yo…
—No importa si dices que te controlaban o no, tienes un poder estúpidamente enorme niño.—dijo haciendo sentir a Lincoln una carga en su estómago—¿Cuándo te harás responsable de tus errores? ¡Cada que yo me equivoco hay un sistema que actuará acorde a mi comportamiento!
Lincoln no podía responder, solo miraba al suelo, indeciso de qué decir, el hombre decía la verdad, esas palabras no venían del resentimiento, lo podía sentir el conflicto que le causaba decir esas palabras.
—Lo que más me molesta es, ¿Por qué siempre apareces cuando hay supervillanos? ¿No es siempre demasiada coincidencia? ¿Cómo sé que no tienes nada que ver con ellos y todo esto es una especie de enfermiza publicidad?
—Porque es mi trabajo detenerlos oficial, cuando los vea destruyendo todo, yo estaré ahí para frenarlos.—dijo SpiderKid solemne y con sinceridad, para al final declarar —No puedo ser perfecto, ni prometer que no tendré errores. Solo puedo prometer que lo intentaré.
—Lo sé, pero tus imperfecciones hacen que la gente muera.—dijo Stacy molesto tirando las esposas al suelo—Ni siquiera sé por qué te digo esto, no tengo armas, ni superfuerza, si tu quisieras podrías irte sin que pueda hacer nada, así que dejemos de fingir que te estoy reteniendo, vete, ¡Largo!
—Pero…
—¿No que es tu deber? ¡Ya le diste mucha ventaja al Buitre!—dijo tomando su sombrero de policía y tirándolo al suelo.
—Capitán yo…
Pero no hubo respuesta, el hombre le dio la espalda y decidió ya no hacerle caso, fue mejor a atender a sus compañeros caídos.
Sin una despedida más apropiada el chico se columpió siguiendo el ruido a la lejanía de la ciudad. Pudo voltear un segundo atrás, el Capitán lo miraba directamente a pesar de estar atendiendo a un compañero tendido en el suelo, veía una expresión de total impotencia. No era la intención de Lincoln hacerlo sentir así.
Sentía su corazón subir y bajar de su pecho fuertemente, no era su intención, pero estaba antagonizando nuevamente a la policía, aunque esta vez sentía que no había manera de reparar las acciones que hizo, solo debía vivir con las consecuencias de sus acciones.
"We had joy. We had fun. We had Seasons in the Sun"
Mientras todo eso pasaba el Duende y el Buitre se encontraban luchando en medio de una de las avenidas principales de Nueva York, pero desde el aire, provocando que hubiera muchos automóviles que se detenían para señalarlos.
Aprecia claramente como el Duende tenía medio rostro marcado por el disparo de hielo y que el Buitre lanzaba disparos que intentaban finalizar el trabajo que había iniciado su arma, pero que rápidamente terminaban dando en las ventanas de distintos edificios. No podían creerlo todas las personas en el tráfico, si aquello salía bien el Buitre podría ser considerado un héroe, pero rápidamente la gente que había comenzado a bramar su nombre salió aterrada cuando el Duende inteligentemente se posicionó varios metros casi rozando el suelo y obligó al Buitre a dispararle hacía abajo, congelando varios vehículos que se encontraban en la calle.
Rápidamente todos los conductores que había cerca de esos autos congelados giraron los volantes, chocando unos con otros y generando una carambola. El Duende Verde lanzó una risotada, si él tenía que sufrir los efectos de la congelación, no iba a ser el único sufriendo.
Aunque la alegría no le duró mucho, puesto que escuchó proveniente desde el fondo de la calle como una creciente ola de distintas alabanzas y aplausos que lanzaban los ciudadanos al mismo tiempo que del fondo de la avenida salía SpiderKid de vuelta en el traje rojo. Escuchaba rugidos de alegría y se sintió indignado.
Ese patético niño siempre llegaba en momentos inoportunos, siempre con su moralismo barato pretendía ayudar a todos, haciendo que la situación se complicara incluso más. La furia en su sangre hizo hervir la globulina adicional que recorría en esta.
—¡¿Duende?!—dijo sin entender el chico—Pensé que habías muerto, o desaparecido
—¡SpiderKid!—dijo el Duende antes de lanzar un rugido.
—Oh no, no otra vez…—dijo el chico reconociendo esa actitud del centro comercial e intentando detener su balanceo para redirigirlo en pleno aire, pero no pudo y el Duende de un salto lo tomó del pie para lanzarlo directamente al suelo.
El chico no tuvo apenas tiempo de reaccionar, pero aun así logró lanzar telarañas a los edificios cercanos, rozando a duras penas las cabezas de los ciudadanos atrapados en el tráfico.
—¡Corran!—dijo intentando volver a impulsarse hacia arriba.
—¡¿Por qué no mueres?!—dijo el señor Loud también lanzándole un rayo de hielo que esquivó por poco y dio contra una farola.
—¡Paren!—intentó hablar.
Quería hacer razonar a Lisa y a su padre, el Duende Verde no entendía que pintaba en toda esa situación, fuera de incomodar una ya de por si horrible situación. Pero al instante supo que este lo rechazaría, para cuando pudo voltear ambos continuaban luchando, ignorándolo a él.
Le sorprendió lo bien que su padre estaba aguantando los golpes, como si la armadura esta vez lo protegiese más de los ataques con super fuerza, o el Duende Verde no fuera tan fuerte como la vez pasada en el centro comercial.
Quiso hacer una broma de cómo se sentía una eternidad sin haber tenido que ver su fea y verde carota, pero realmente no podía hablar, como si algo se hubiera atorado en su garganta. Ambos eran de los primeros villanos de verdad a los que tuvo que enfrentarse, ya les había ganado, pero tenerlos ahí, era como traerle varios recuerdos funestos.
Escuchó entonces los gritos de la gente, ninguno era "Duende, Duende, Duende" o "Buitre, Buitre, Buitre" todos cantaban a coro "SpiderKid, SpiderKid, SpiderKid, vamos niño, párteles la cara, SpiderKid". Y, a pesar de que ya lo sabía, pudo ver a todos esos ciudadanos en el momento de la verdad apoyándolo moralmente, queriendo ver cómo los salvaba de esa situación. Confiando en él.
Las palabras de Stacy pegaron fuerte "Cada que fallas, gente muere". No podía derrumbarse, ni dejar que sus sentimientos nublaran lo que era correcto y lo que no, era claro que tenía que detenerlos, así que suspiró, cerro los ojos y lanzó un grito de guerra.
Con una bomba telaraña interceptó otro de los ataques del Buitre que iban a terminar dando contra la pared de un edificio y pegó su telaraña a la parte baja del deslizador del Duende, columpiándose mientras estos volaban a toda velocidad en el aire.
Las tres figuras volaban en el aire como si fuera temporada de huracán, de un lado a otro, en círculos, pero intentando lastimarse para herirse y caer derrumbados cuanto antes. El Buitre lanzó un ataque de cuchillas directamente al deslizador del Duende, pero este esquivó, la telaraña de SpiderKid fue cortada de golpe y el chico perdió impulso, por lo que después de esquivar ese ataque de cuchillas lanzó una telaraña a un edificio cercano y se columpió a toda velocidad.
SpiderKid no se iba a permitir perderlos.
"But the hills that we climbed, were just seasons out of time."
—Esa fue buena.—dijo Peter mirando igual que el resto de televidentes el ataque por medio de su celular.
—¡Están a tan solo unas calles!—dijo Clyde mientras salían del subterráneo.
El servicio bajo tierra se encontraba clausurado debido a la batalla que se estaba dando frente a ellos, muchas personas salían en dirección de la destrucción, mientras que una masa de personas salía corriendo en pánico. El tráfico estaba completamente detenido en el centro urbano y no era para menos, no solo SpiderKid en su traje rojo había vuelto después de semanas con el otro, también el Duende Verde que llevaba meses sin mostrarse y el mismísimo Buitre que debía estar en prisión.
Clyde temblaba de pies a cabeza mientras Peter no despegaba la vista de su celular completamente emocionado viendo como el reportero independiente transmitía la batalla, se sintió ligeramente inspirado, como si se viera en algún futuro haciendo ese tipo de contenido.
—Oye, ese reportero está por esa avenida.—dijo Peter viendo su celular y reconociendo el local de videojuegos—Tal vez si seguimos su ruta podamos ver mejor la acción.
—P-p-pero dijiste que solo veníamos de refuerzo.—dijo Clyde con los ojos abiertos.
—Oh vamos, no le está pasando nada a él, menos a nosotros.—dijo Peter dándole unas palmadas y comenzando a correr en la dirección correcta.
—Comienzo a entender por qué ustedes dos siempre se peleaban.—dijo Clyde preocupado—¿Dónde crees que esté Lincoln?
—Si nosotros estamos aquí, él sabe moverse, debe estar justo en el mejor punto.—dijo Peter fingiendo que tomaba una foto.
Continuaron andando hasta que finalmente notaron a la distancia como el Buitre era pateado por el Duende Verde y SpiderKid lo ayudaba a que no cayera de golpe al suelo enredándolo con telarañas. Pero en la parte de arriba el Duende intentó acuchillar al chico y el Buitre liberarse de las telarañas. Clyde revivió los peores momentos de su vida mientras que Peter esperaba que Lincoln pudiera controlar cuanto antes la situación, a pesar de saber que eran dos enemigos de los grandes, Lincoln apenas podía uno contra uno.
Ambos chicos estaban tan distraídos que no se dieron cuenta cuando chocaron contra una figura adulta que estaba parada en medio de la calle, los tres cayeron al suelo y la cámara de mano del periodista salió volando hasta que se estampó contra el asfalto.
—¡Maldita sea!—gritó el hombre en chaqueta de cuero—No me van a querer pagar.
—Lo sentimos mucho…—dijo Clyde arrepentido, pero Peter se le quedó viendo.
Recordaba haberlo visto entre el reporte de personal de Jameson, como el que estaba antes que él para fotógrafo de actos heroicos.
—¿Eddie Brock?
El hombre volteó a verlos de reojo, al principio no reconoció al chico afroamericano, pero a ese niño blanco de grandes lentes y cabello castaño rápidamente supo quién era, sobre todo después de que Lori le dijo que era un niño.
—Peter Parker.
—¿Se conocen?—dijo Clyde sin entender al mismo tiempo que una granada del Duende explotaba cerca de ellos—¡Peter no tendríamos que estar aquí!
—¿Vienes a robar mi exclusiva de nuevo?—dijo el hombre molesto—Por Dios, sabía que jugabas sucio, no pensé que tanto.
Realmente no estaba molesto por eso, sabía que, debido a esa interrupción, a pesar de justificada, iba a provocar que la cadena no le diera el dinero necesario para continuar pagando su apartamento. Lo único que faltaba era que Lincoln Loud se apareciera e iba a tener al trio de mocosos molestos que le arruinaban la existencia, Lincoln, Peter y SpiderKid, todos juntos en un mismo y asqueroso lugar.
Sin importarle lo que Peter tuviera que decir saltó de vuelta a su cámara y la tomó para verificar que estuviera bien, la lente estaba rota, pero parecía que aún era capaz de grabar. Por supuesto que el directo se había interrumpido así que rápidamente volvió a configurarla mientras Peter comenzaba a tomar fotos y alejarse del lugar.
Clyde hubiera dicho algo de no ser porque repentinamente vieron como la pelea se desviaba a su dirección, así que tanto él como Peter comenzaron a correr a toda velocidad en búsqueda de un refugio tras la marea de autos.
"We had Joy, We had Fun, We had Seasons in the Sun"
A pesar de que el Duende le dio un puñetazo que pudo romper una pared el chico no se dio por vencido y se levantó de entre los escombros para volver a la batalla, se sentía mareado y como si un camión lo hubiera atravesado, pero se reincorporó. Lanzó una telaraña al visor del Buitre para quitárselo, solo logrando que su telaraña fuera cortada por las alas de su padre.
—¡No tienen por qué hacer esto!—gritó Lincoln intentando detenerlos lanzándole a ambos telarañas, pero esquivaron a tiempo.
—¡Esto no te incumbe SpiderKid!—dijo el Buitre lanzándole una nueva oleada de cuchillas desde sus alas.
Lincoln por instinto araña las evadió girando a la derecha, pero al voltear donde iban a caer notó a un hombre de chaqueta de cuero intentando arreglar una cámara de video de mano.
—Demonios…
Dejó que el Duende atacase al Buitre con el planeador mientras él avanzaba su brazo hacia el hombre con la cámara, la velocidad de aquellas cuchillas parecía ser mayor a sus reflejos, pero sabía que no era cierto, él evadía balas. Presionó en su muñeca y una telaraña salió disparada a toda velocidad dando directamente en la chaqueta de cuero. Estiró y vio como las cuchillas pasaron de largo al hombre hasta quedar atascadas en el suelo.
—¡¿Está bien señor?!—dijo Lincoln alterado acercándose a Eddie.
El estirón que dio para que Eddie no saliera lastimado fue tan fuerte que estrelló a Eddie con uno de los carros, abollándolo. Para suerte de Lincoln el hombre parecía haber amortiguado el golpe porque seguía consiente.
—¿Tú me atacaste? Mi… Mi cámara…
Lincoln no entendió, lo único que pudo ver fue que la cámara de mano se encontraba en el suelo partida en dos a varios metros de distancia.
—Lo siento, lo siento mucho, pero si no lo hacía usted hubiera…—tragó en seco, no era su intención lastimarlo, pero lo reconoció como el hombre que le gritó en la comisaria.
—Eres un monstruo…—dijo Eddie viéndolo de cerca.
—No lo quiero admitir, pero es una posibilidad… ¡Ustedes!—dijo apuntando a Peter y Clyde fingiendo que no los conocía—No es seguro que se queden aquí, pero estoy agradecido que estén, llévenlo rápidamente a una ambulancia…
—¿SpiderKid?—dijo impactado Clyde por que un héroe le estuviera hablando.
—¡Todo por un héroe!—dijo Peter con una sonrisa de medio lado y tomando a Brock de un brazo—Vamos Eddie…
—No…—dijo el hombre intentando recomponerse, pero claramente el golpe lo había dejado herido—Te odio… SpiderKid…
Clyde lo apoyó del otro lado y junto a Peter comenzaron a llevarlo a rastras, cuanto antes consiguieran asistencia médica mejor iba a estar. Lincoln negó con la cabeza antes de tomar la videocámara y correr para dársela de vuelta al hombre cuando repentinamente sintió como si debiera evitar un golpe.
Dio un salto hacia atrás, esquivando por poco al Buitre que lo atacaba con ira con ambas manos. El hombre se echó a volar de vuelta al aire, pero vio como detrás de él iba el deslizador del Duende dejando un rastro de bombas calabazas que hicieron explotar varios carros y mandando a volar a Lincoln, la videocámara de Eddie estaba completamente perdida.
Lincoln saltó de vuelta al combate listo para acabar de una vez por todas con el peligro que representaban tanto su padre como el Duende.
Ni siquiera volteó a ver que tanto Clyde como Peter detuvieron su andar debido a que los pies de Eddie se pegaron al suelo.
—Señor Brock, sé que tenemos un pasado, pero le juro que no era mi intención lo de la cámara.—intentó decir Peter—Tenemos que alejarlo de aquí o…
—Saldrán lastimados…
Esa voz, era como si una corriente de aire frio recorriera la espalda de Peter, aunque en realidad no era aire, sino una especie de líquido con forma de telaraña que lo estaba enredando desde la espalda. Al principio pensó que se lo imaginó, pero al ver que Clyde también se detuvo y que el rostro de Eddie fuera rodeado por ese liquido negro fue entonces que supo que estaba metido en problemas.
Quiso gritar, pero una telaraña negra líquida cubrió su boca como tantas veces Lincoln había cubierto la de sus enemigos.
—Esperaba atacar por la espalda a SpiderKid, pero ustedes, oh ustedes llegaron en el mejor momento.
"But the wine and the song, like the seasons have all gone"
SpiderKid lanzó un puñetazo que dio en la cabeza del Duende provocando que este girara en el aire para intentar frenar, pero terminó chocando con una farola y salió lanzado al suelo girando y retorciéndose hasta ser frenado por una hilera de carros.
Lincoln verdaderamente había sobrepasado esos límites que tenía antes, ya no era el mismo que cuando peleaba con el Duende, finalmente iba a encerrarlo, de no ser porque fue tomado por la espalda gracias a las garras en los pies del Buitre, clavándose en sus hombros al mismo tiempo que se elevaban en el aire. Intentó darle golpes en las pantorrillas, pero ese metal era el mismo material que el de la armadura del Smythe.
—¡Por favor no tienes por qué hacer esto!—dijo SpiderKid intentando hacer razonar a su padre, ni siquiera fingiendo la voz.
—¡Cállate!—le gritó enterrando más las garras, incapaz de escuchar—¡Me separaste de mi familia!
Fue como si un balde de agua fría cayera en su cabeza, si bien en un inicio su padre había reconocido que había cometido errores, en aquel momento que se había vuelto a liberar era exactamente lo que el simbionte había dicho que reaccionaría.
NO.
Respiró profundamente, no por el dolor físico de esas garras metálicas atravesando su piel, o ver como estaban acercándose a toda velocidad a un edificio para estrellarlo contra los cristales, sino porque no iba a permitir que el simbionte tuviera la razón, que ese fuera el destino de su padre, que estuviera sellado únicamente al crimen.
—¡Tú eras un buen hombre!—dijo al mismo tiempo que acomodaba sus piernas para golpear con estas el cristal y provocando que ambos entraran dentro del edificio, rodando a toda velocidad.
Cuando las garras salieron de su piel fue como sentir ríos de sangre saliendo de sus hombros, provocando que cada pequeño movimiento en sus brazos ardiera como mil demonios.
—¡Tú no sabes nada sobre mí!—dijo el señor Loud mientras se levantaba y lanzaba un escritorio con fuerza hacia el chico.
Pudo escuchar el pistón moviéndose a toda velocidad para darle más fuerza a su padre, y sintió que aquel traje había sido muy diferente la última vez que habían peleado.
—¡AHHH!—gritó el Buitre tomando una de las cuchillas de su ala y apunto de atacar a SpiderKid cuando escucharon una risa estridente.
Ambos voltearon por la ventana rota y vieron flotando en medio del aire a un Duende Verde con un puñado de granadas calabaza, su expresión de alegría retorcida solo era comparada a la que hizo cuando soltó casi una docena de granadas en la dirección de ambos.
Ninguna fue de efecto inmediato, pero definitivamente una llamarada de escombros salió del edificio provocando que todos en la ciudad tuvieran recuerdos vagos y terroríficos de aquel trágico septiembre hace veinte años.
SpiderKid solo pudo sentir su rostro después de ver que el Duende Verde se acercaba hacia él con una sonrisa triunfante y un puñal afilado.
—Pensaste enserio que ese golpe iba a derrumbarme, ¡¿No?!—dijo complacido el Duende—SpiderKid, me alegra ver que sigas siendo tan ingenuo como siempre.
—Me gustaba más cuando eras un bruto y no hablabas…—dijo el chico intentando moverse, pero hasta sonreír dolía.
—No te preocupes, pronto no escucharás nada más.—dijo el Duende tomando el puñal y acercándolo al cuello del chico—Lamentablemente tampoco podrás hacer más chistes, nada de valor se perderá.
El cuchillo estaba tan cerca que incluso pudo sentir como empezaba a romper su traje arácnido, pero rápidamente una telaraña oscura tomó la mano asesina del Duende y lo hizo alejarse a toda velocidad del niño araña.
—¡ES NUESTRO!
Fue como si el corazón de Lincoln se detuviera, aquello no podía estar pasando, no de nuevo, esas voces intentando hablar al mismo tiempo, pero ahora escuchadas desde fuera. Sintió como si algo frío recorriese su espalda y vio como un monstruo musculoso y de textura viscosa oscura con ojos blancos y una araña alargada en el pecho entraba. Aquel monstruo oscuro y musculoso tenía dientes de tiburón y una altura mucho mayor a la de Lincoln.
Pudo sentir que el Duende en lugar de molestarse, al ver aquel ente empezó a reír histéricamente, tal vez creyendo que estaba alucinando. El chico dejó de respirar por un momento del impacto y pudo ver directamente al monstruo que había sido… En frente suya.
—¡NO! ¡Yo me deshice de ti!—gritó no pudiendo creerlo—¡No estoy en mi cabeza!
El Duende se quedó viendo aquello interesado mientras no podía parar de reír e intentaba quitarse esa telaraña negra de la mano.
—¿En verdad creíste que ibas a escapar de nosotros solo por decir unas palabras bonitas? Tú mismo lo dijiste SpiderKid, somos veneno y como tal no pararemos hasta destruir todo lo que eres, lo que representas y sobre todo lo que más quieres, no nos importa nada más, somos tu peor pesadilla, tu sombra que acecha en cada esquina, ¡SOMOS VENOM!
Lanzó un rugido parecido al de un león al mismo tiempo que una lengua alargada salía de la boca de tiburón y varios tentáculos diminutos salían por toda la piel como si tuvieran vida independiente y fueran pequeños brazos.
El chico intentó moverse, pero no sentía sus brazos debido a que estos aun sangraban por las garras del Buitre. Su corazón latía a mil por horas y sintió como si la estática de la televisión volviera a invadir la habitación.
—Jajaja, ¿Así que esto fue lo que le pasó a tu traje negro? Niño estúpido siempre supe que te ibas a destruir tu solo, pero esto es poético, hasta la ropa de odia, jajajaja…—reía el Duende como si fuera lo más natural.
—Calla.—dicho esto lanzó una telaraña oscura a la boca del Duende—Nunca nada nos había rechazado, eres el primero, un antecedente peligroso que no debe propagarse.
Las lágrimas volvieron a invadir a Lincoln, no podía creerlo, ahí estaba de vuelta esa figura, pero su impacto fue aún mayor cuando este dijo:
—Nosotros sabemos tus sucios secretos SpiderKid. Observa, oh Duende, ¿Nunca quisiste saber el nombre real de SpiderKid?
La telaraña negra y viscosa se quitó de la boca del Duende Verde y comenzó a arrastrarse por el suelo como liquido hasta volver con su creador.
—Le quitaría la gracia a nuestras peleas, pero si mato a su familia, tal vez recupere el buen humor.—dijo el Duende haciéndose el difícil y lanzando una carcajada al final.
Todo su ser entró en parálisis completa, no solamente estaba de vuelta en su pesadilla, sino que toda su vida y la de su familia estaba a punto de ser arruinada, de nuevo. Algo se encendió en su interior, como si ardiese un fuego.
—¡AHHHHHHH!—gritó SpiderKid.
No iba a permitir que ese inútil mastodonte arruinara todo por lo que había luchado, sin importar que todo su cuerpo ardiera comenzó a correr hasta tener frente a Venom y lanzarse en estampida. La figura negra no pudo hacer nada mientras ambos caían a toda velocidad del edificio.
Durante un segundo en el aire Lincoln pudo sentir la brisa, el calor del sol en su rostro y entonces lo supo, no estaba de vuelta en su mente, esto era real. Y sintió mucho asco, tanto que tomó al mastodonte frente suya y le dio una patada en el símbolo de la araña, sintiendo ese liquido negruzco de nuevo.
Ambos cayeron en picada hasta aterrizar en el tejado de uno de los edificios cercanos, levantando una nube de humo grande que tardó en disiparse, Lincoln perdió la noción solo un segundo, pero rápidamente Venom lo tomó del cuello y levantó para que estuvieran a la altura, poder verlo a los ojos mientras lo torturaba.
—Nunca te rindes, insolente.
—¡Jameson no escuches esas voces!—gritó Lincoln desesperado provocando una risa macaba por parte de Venom.
—¿Enserio crees que somos Jameson? Él ya está con el resto de las voces, él sí nos aceptó, no, no, es aún mejor.
"Goodbye, Michelle, my little one"
La sustancia viscosa comenzó a alejarse del rostro de su víctima mostrando un cabello rubio, piel blanca y ojos azules, a medida que más se iba revelando el chico más se horrorizaba, debido a que pudo ver su diadema rosada y sus lentes cuadrados que tantas veces lo habían visto desde el otro lado de la clase.
—No…
—¡Lincoln Loud!
Era el grito desgarrador de la voz de su amiga Gwen Stacy, quien lo miraba con el más profundo de los resentimientos mientras su cuerpo estaba completamente cubierto de esa sustancia tóxica.
—No… No ella…—dijo el chico sin aliento, intentando retroceder, pero notando que detrás suya estaba una caída de varios pisos.
—Intentaste matarme, eras mi amigo y me utilizaste durante meses, no puedo creer que me llegaste a gustar, das asco.
Lincoln sabía que esas no eran las palabras de Gwen, aquello tenía que estar mal, ella era su amiga, no un monstruo, el simbionte jamás podría corromper a ese punto a un alma tan buena como la de Gwen.
—Ohhh, puedo imaginarme tu estúpido rostro confundido y horrorizado debajo de esa máscara, y lo adoro.—dijo ella mostrando una sonrisa casi tan desquiciada como la del Duende.
—¡GWEN TIENES QUE LUCHAR ESTÁ NO ERES TÚ!
—Que gracioso porque que yo recuerde tú me gritaste en la escuela, me mentiste durante meses sobre quien eras mientras por mi espalda me usaron para tener información privada de la policía, haces que a mi padre lo critiquen en el trabajo constantemente por defenderte, intentaste matarme, me has lastimado de tantas maneras… ¡Le hiciste daño al simbionte cuando solo querían ayudarte a controlar tus tendencias violentas y tú estúpida red de mentiras! ¿Qué no soy yo? Entonces ¡¿Qué demonios eres tú?! ¡No eres el Lincoln que solía conocer!
—¡¿Ayudarme?! ¡Mira lo que te hicieron!—dijo Lincoln indignado—Ellos solo me envenenaron y están tratando de hacer lo mismo contigo, no caigas Gwen, yo creo en ti, por favor…
La chica azotó el cuerpo del chico en el suelo y tomó sus dos brazos musculosos de Venom para comenzar a estrangularlo en la orilla del techo al mismo tiempo que el líquido negruzco volvía a cubrir su rostro dejando solo esos ojos blancos. Una lágrima recorría por estos.
—Creo en ti…—dijo muy debilitado SpiderKid mientras intentaba apartarle las manos de su cuello, pero la fuerza no le alcanzaba.
—¿Matarlo?—escuchó por un momento la voz de Gwen entre el mareo de voces—No aun, primero quiero que sufra un poco, matarlo ahora sería demasiado fácil.—claramente entre las varias voces que hablaron al mismo tiempo se encontraba una que era la de Gwen aun intentando sobresalir.
Lincoln sabía que aun podía recuperarla, que aun luchaba por destacar entre esa marea de pensamiento oscuro. Solo tenía que buscar las palabras indicadas y ella lucharía de vuelta, lo sabía, lo esperaba.
—Mira, mira bien en frente.
Lincoln pudo notar que frente a él se encontraba en una crisálida negra el sujeto que le había gritado en la estación de policía y que además había ido ahí con una cámara, colgando desde casi cuarenta metros gracias a las telarañas. Venom le hizo voltear al otro lado, mostrándole que a dos edificios a la derecha se encontraba otra crisálida, pero claramente ese era su amigo Clyde e incluso estando a tanta distancia podía ver que se encontraba llorando. Y por último notó que a tres edificios a la izquierda se encontraba Peter Parker atado de pies y manos intentando zafarse por todos los medios del agarre de las telarañas. Venom aprovechó que dejo de resistirse para que con su mano forzar a SpiderKid hundir la cabeza en el cemento:
—Calculé la velocidad a la que te mueves y los puse de manera que puedas rescatar a uno, tal vez a dos si estás especialmente habilidoso.—dicho esto le torció el brazo mientras Lincoln gritaba por piedad, pero esa mente envenenada era como música para sus oídos hasta que escuchó un crack y el codo de Lincoln se dobló en contra de su voluntad en su espalda—Shhh, shhh ya nos aseguramos que no tengas ninguna ventaja, el punto es, salva a uno, el resto muere, pero será tu decisión y tu culpa, de nadie más.
Dicho esto, se acercó a su oído para hacerlo más personal, además de que SpiderKid estaba tan herido que parecía a punto de desmallarse.
—Escoge bien Lincoln Loud tu mejor amigo de la infancia, tu mejor amigo actual o uno de los civiles que juraste proteger, que irónico así era como me querías matar, ¿No?
Dicho esto, soltó a Lincoln para que cayera desde el tejado y comenzó a contar:
—Tres…
El chico no podía reaccionar aun, puesto que su brazo continuaba ardiendo como mil demonios y su cerebro seguía moviéndose a mil por hora, intentando pensar qué hacer.
—Dos…
Gwen y el simbionte hicieron cálculos en su cabeza, conociendo las telarañas que él usaba y su clásico balanceo, pero sabía que había cometido un error, uno tan simple que hasta él podía darse cuenta. Peter estaba más alejado que el resto por lo que el punto medio entre Peter y el sujeto de la comisaria le permitía un mayor rango de movimiento al caer de retroceso… No sabiendo si era mera coincidencia o si era parte de la resistencia de Gwen, el chico hizo lo que sintió más natural.
—¡Uno!
Los tentáculos que hasta ese momento habían sujetado las crisálidas se volvieron líquido en menos de un segundo y con una sincronía incapaz de conseguir de manera natural.
Con su mano buena pegó una telaraña en el segundo edificio a la derecha del centro y se lanzó en picada con sus dos piernas extendidas y el brazo dañado agitándose debido al movimiento del viento yendo siempre hacía atrás.
No le importó el dolor, solo sintió que debía estar ahí para los tres, así que con todas sus fuerzas restantes extendió el brazo que tenía doblado y en medio del aire lo agitó para sentir un dolor como si un látigo lo hubiera golpeado en la articulación. Pero al hacerlo notó como la movilidad en el brazo regresó, aunque estaba bastante dolido, sabía que no podía detenerse.
Con mucha habilidad tomó del brazo malo a Peter Parker quien apenas había caído un par de pisos, continuó andando en esa dirección hasta que movió sus caderas para empezar a dar media vuelta como un péndulo y juntar ambas piernas para mayor velocidad mientras descendía lanzando más del chorro de telaraña.
Rápidamente pudo ver el cuerpo de Eddie, pero estaba demasiado arriba como para atraparlo, así que cortó la telaraña y con su brazo bueno se agitó en medio del aire para caer en picada, tomando a Eddie cuando estaba ya a unos pisos de estamparse contra el suelo.
—¡CLYDE!
Se había equivocado, su teoría había fallado y podía ver claramente como se acercaba a toda velocidad al suelo mientras su amigo Clyde continuaba cayendo sin que nadie frenase su caída.
Lincoln hizo todo su esfuerzo para desviar la trayectoria de nuevo, pero tanto el peso de Peter como el de Eddie no le permitieron cambiar la dirección. Podía escuchar los latidos de su corazón desacelerándose para encontrar una solución, pero no había nada, ya faltaban menos de diez metros para tocar el suelo y estaba a más de sesenta de Clyde.
No podía fallarle, no, no…
Y entonces como si de un bólido se tratase, justo al lado suyo pasó una tabla en la cual iba un enloquecido Duende Verde. Lincoln pudo ver durante un momento, no tenía esa sonrisa que siempre lo caracterizaba, sino genuino horror mientras se movía a toda velocidad en dirección a Clyde. Pudo notar mientras estaba a cinco metros del suelo como los propulsores del Duende calcularon con precisión donde caer para tomar al niño.
Y aunque no sabía cómo o porqué, Lincoln entendió que ahora le tocaba a él frenar el golpe, faltando tan poco tiempo para golpear el suelo se limitó a poner sus dos pies por delante, provocando que al caer todo el impacto le diera en sus rodillas.
Sintió durante un momento el piso aplastándose y resquebrajándose bajo sus pies al mismo tiempo que tanto él como Peter y Eddie rodaban en el suelo. No podía sentir sus rodillas, pero al ver que ambos estaban bien se dejó caer.
—¡TRAMPOSO!
Era el grito de Venom, pero al mismo tiempo una de sus voces gritaba "Nooo" horrorizada por lo que acababa de hacer. Rápidamente los tentáculos alrededor del rostro comenzaron a agitarse mientras toda la piel del simbionte se volvía rojiza. Estaba siendo rechazado de nuevo, ahora por una niña humana sin poderes. Necesitaban ese odio que ella estaba dando para continuar su venganza, pero sentían como se resistía en contra de todo pronóstico.
Gwen llevó ambas manos a su cabeza y rugió al mismo tiempo que el simbionte, dos gritos muy distintos, uno de dolor y arrepentimiento, el otro de un cazador, listo para satisfacer la sed de sangre.
"You gave me love and helped me to find the sun"
Clyde continuaba gritando con los ojos cerrados, aunque claramente ya sentía unos brazos que lo habían salvado, la cosa era que al abrir los ojos notó una piel verdosa y una sonrisa amarillenta, así como un gorro morado.
—¡Por favor no me mate! ¡No me mate!—gritaba suplicando sabiendo que no estaba a salvo.
—Yo no te maté, torpe, de no ser por mi estarías muerto.—dijo el Duende llegando a una azotea vacía y dejando a Clyde en el suelo.
—Soy un niño bueno…—decía Clyde temblando mientras era incapaz de abrir los ojos y se hacía bolita en el suelo.
—Oh sí, es lo que dicen todos antes de que los mates, por lo que escucha con atención, si alguien te pregunta te intenté sacar información de la policía.—dijo el Duende con una sonrisa siniestra al mismo tiempo que hundía su mano con garras en el cabello de Clyde y lo revolvía suavemente.
—¿Qué?—dijo el chico confundido, sin parar de temblar pero abriendo los ojos.
—Si me entero que dices cualquier otra cosa, te mataré y a tus papás.—dijo el Duende antes de lanzar una risotada seca.
Subió al deslizador y se fue a toda velocidad lanzando risotadas dementes que hicieron que Clyde no pudiera evitar parar de temblar, al ver hacia abajo notó que se había orinado en el pantalón, pero entre confusión, miedo e ira que SpiderKid no lo hubiera salvado, así como un llanto constante que terminaba con moqueo comenzó a buscar una manera de salir de ese tejado.
"And every time that I was down, you would always come around"
En el suelo Lincoln sintió como su máscara estaba siendo forzada, rápidamente se sobresaltó y levantó de golpe, notando que solo le habían descubierto hasta el mentón, al ver al culpable notó a ese hombre adulto con chaqueta de cuero:
—¿Qué crees que haces?—dijo ofendido.
—Me quitaste mi trabajo, por tu culpa no me van a pagar el reportaje, pones en peligro a todos los que se te acercan.—dijo Eddie molesto—Tu eres un peligro y todos tienen el derecho a saber quién es el cobarde detrás de la máscara.
—Acabo de salvar tu vida, y la de ese niño, de nada.—dijo SpiderKid furioso volteando a ver al tejado donde había estado Venom mientras bajaba la tela de su máscara.
—¿Y la del niño afroamericano valía menos?—le reclamó Eddie—¡Te expondré como el boludo que eres aunque sea lo último que haga!
Dicho esto, le escupió en los pies. Durante un momento sintió el impulso de golpearlo, de intimidarlo y preguntar si en verdad tenía el valor de decirle todo eso de nuevo. Cerró su puño y sintió una emoción similar a la que el simbionte le forzaba a tener, su mano se abrió y lanzó un suspiro largo:
—Haga lo que más desee señor, pero la máscara se queda.—dijo tomando a Peter—Niño, ocupas un médico…
Dijo la primera cosa que se le ocurrió al mismo tiempo que echaba a Peter por encima del hombro y salía con sus telarañas hacia el tejado, dejando atrás los gritos de ira de Eddie Brock.
Una vez en la parte de arriba no se encontró con nada, pero sintió miedo de verdad recorriendo por su espalda. Por primera vez tenía tiempo para procesarlo, la dulce Gwen Stacy, más buena que nadie más que conociese se encontraba bajo los efectos del simbionte, se la imaginó intentando resistir esas mareas de ataques con los peores recuerdos y rápidamente supo que tenía que sacarla cuanto antes, pero al mismo tiempo él y Peter estaban tan malheridos que sabía que no lograría nada.
—Ella siempre había estado ahí para mí, a pesar de lo que hice…—dijo entre llantos—Por favor que no le pase nada, por favor…
SpiderKid volvió al hospital derrotado, sin enterarse de la sombra que lo perseguía. Cuando estuvieron cerca se limitó a quitarse el traje en una azotea y dejarlo debajo de una tubería, no quería que si su familia revisaba sus heridas encontrase por casualidad el traje o los lanzatelarañas. Peter seguía inconsciente por lo que tuvo que ser cuidadoso al bajar de aquel lugar tanto para que no lo vieran como para que Peter no saliera lastimado.
Al llegar a la puerta del lugar notó como en la recepción se encontraba toda la familia Loud junto al capitán Stacy y algunos policías en una esquina, que al ver a ambos chicos entrar heridos se mostraron sorprendidos.
—¿Lincoln?—dijo sin entender el Capitán.
—Nosotros… Lo… Lo siento.—dijo el chico avanzando aun arrastrando a Peter y cayendo en el pecho del Capitán—No pude… Gwen y Clyde… Yo intenté…
No podía hablar, ni encontrar la manera correcta de decir nada, solo sentía que debía soltar lo que llevaba dentro, pero no había nadie para hacerlo.
—¿Qué paso con Gwen?
—¿Qué paso con Clyde?
Ambos policías saltaron a hacer las preguntas mientras Lincoln intentaba organizar los pensamientos en su cabeza. Iba a ser un rato largo, pero al menos todo estaría bien mientras estuviera ahí, de vuelta con la gente que le importaba y las figuras del orden, el frágil castillo de naipes que había levantado para oponerse al simbionte aún no se derrumbaba.
Pero sabía que solo era cuestión de tiempo.
"Ang get my feet back in the ground"
—Figura paterna… Figura paterna…—decía por el comunicador una voz de una niña, pero que lograba sonar siniestra y al mismo tiempo preocupada.
—¿Qué?
Se levantó el señor Loud entre los escombros de aquella gran detonación, la armadura y propulsores apenas estaban dañados, pero tanto el casco como algunas de sus garras se encontraban abollados.
—Me alegra que despertarás.
—¿Lisa? No puede ser, ¿Cuánto tiempo ha pasado?
—No importa, en verdad.—confesó la chica desde el comunicador—Tengo una buena noticia.
—¿Una buena noticia?—dijo sin entender el señor Loud.
—Mi plan finalmente está completo.—dijo Lisa decidida—Pero, si lo llego a accionar la policía va a perseguirnos tanto a nosotros como a toda nuestra familia.—dijo ella como si fuera un inconveniente menor.
—¿Enserio? Yo… Necesito verlas antes de continuar con todo esto…
—No lo hagas, están vigiladas en un hospital bajo máxima seguridad.—dijo Lisa molesta y mostrando en el visor roto del casco un video con Lincoln hablando con la policía.
Parecía que Lisa le estaba transmitiendo varias cámaras del hospital, por lo que el señor Loud comenzó a buscar una manera de poder romper la regla e ir con ellas, hasta que llegó a la cámara que vigilaba la habitación de Lori.
—Ellas parecen estar en el lobby… Si todas están ahí… ¿Quién es ese en la recamara de Lori?
Rápidamente Lisa también cambió a la cámara y notaron una figura negra musculosa mirando directamente a Lori Loud.
—¿Lisa?
—¡Corre a por ella!—gritó Lisa cortando la comunicación con la cámara.
Pero mientras que el señor Loud no podía ver, claramente Lisa tenía en frente suya lo que pasaba, aunque odiaba que esas cámaras de pacotilla no tuvieran audio, su padre no estaba a más de cinco minutos volando, y esa figura negra estaba quieta…
"Goodbye Michelle it's hard to die, when all the birds are singing in the sky"
Ahí estaba la única persona que se le ocurría al simbionte que podía verdaderamente odiar tanto a SpiderKid como a Lincoln, solo necesitaban convencer a esa estúpida niña a ceder su biomasa para algo más grande. Pero mientras que con Jameson había sido casi instantáneo notó que la chica no solo se resistía, sino que también luchaba tan ferozmente como ese niño.
Los recuerdos de sus amigos, de su padre y madre luchaban por arremolinar los malos recuerdos que el simbionte era capaz de traer.
—No tenemos tiempo que perder.
Rápidamente, y sabiendo que en cualquier momento podían entrar ahí las Loud, arruinando cualquier posible elemento de sorpresa, comenzó a desprenderse voluntariamente de Gwen.
Toda la masa negruzca se volvió liquido al mismo tiempo que Gwen cayó rendida al suelo, seguía viva, pero apenas respirando. La masa negruzca y viscosa no le interesaba un huésped como ella, o como Lincoln, necesitaba emociones negativas, necesitaba odio, resentimiento y dolor, mucho dolor.
No solo era que esa chica emanase aquello como si de un manjar se tratase, sino que también su resistencia mental iba a ser débil gracias a su estado de salud, ya tenía suficiente con estas mentes individuales. Mientras el líquido subía por la cama notó el inicio de una de las extremidades de la chica, esos dedos finos se sentían como una invitación a subir con mayor rapidez por la mano.
Poco a poco comenzó a cubrir aquel cuerpo con el fluido negro, cada vez estirándose más y más, hasta finalmente llegar a la parte de la cabeza, donde se introdujo por la boca de Lori mientras otra parte del líquido cubría el cabello.
La chica pintada de negro abrió los ojos un segundo antes de que estos fueran cubiertos por la sustancia negruzca, Lori volvió a sentir conciencia tras varias semanas de hospitalización, y lo primero que vio fue a su hermanito dándole un golpe en las costillas para después escapar de la casa y columpiarse por los rascacielos.
Aquello no tenía sentido…
Fue entonces que Lori pudo ver por los ojos de Lincoln como este se acercaba a un espejo, siendo una figura rojiza con ojos blanquecinos y costados azules. Al ver al espejo notó que lo que veía su hermano en el espejo no era otra cosa que el reflejo de SpiderKid. Inmediatamente su visión cambió y rápidamente volvió a estar en su cita con Bobby en el restaurante elegante de Brooklyn, pero esta vez ella veía todo desde una nueva perspectiva.
—¡No me importa que seas mi padre!—gritó Lincoln.
—No…—dijo Lori intentando detenerlo, pero una fuerza estática le impidió moverse.
Tuvo que revivir el recuerdo de nuevo antes de que el ruido blanco de la televisión la cegara por un momento y se viera nuevamente frente al restaurante de hamburguesas rápidas con Bobby frente a ella:
—Prométeme que cuidarás a Ronnie si cualquier cosa me llega a pasar, por favor promételo…
—Lo prometo, Bobby, lo prometo…—dijo ella entre sollozos tomando las manos del chico y volviéndolas a sentir durante un momento, antes de que estas se desfiguraran tornándose de un color verdoso.
Frente a ella se encontraba el cadáver de su novio, que se negaba a soltarla y la miraba con ira pura, mientras sus ojos se volvían negruzcos y la estática eliminaba el restaurante:
—¡Mentirosa! ¡Fallaste! ¡No la protegiste y por tu culpa ahora está encerrada!
Los gritos de Bobby se comenzaron a fundir con los de varias de sus hermanas y amigas que la juzgaban desde lejos:
—Tan rápido y ya consiguió novio nuevo.
—Sis, ¿Crees que ella pueda soportar ser la líder de todas cuando ni siquiera puede soportar sus propias penas?
—Estoy segura de que ni siquiera quería a ese café ilegal.
—No me importa si lo que hago les lastima, es por el bien de todos y cualquiera que se me interponga lo lamentará.
—¡Te odio Loud! ¡Eres una zorra!
—Escuché que solo le gustan los viejos.
—Las secuestro para protegerlas del daño que voy a causar, ¿Es que eres tan tonta como para no verlo?
Eddie apareció frente a ella y sin más remedio corrió a sus brazos, el chico la abrazó con fuerza antes de que su chaqueta de cuero se volviera liquida y se moviera del cuerpo del chico al de ella.
—¡Soy un monstruo!
Gritó la cabeza flotante de su madre entre llantos y con una boca abierta que se extendía hasta el suelo en un grito desgarrador. Lori se cubrió, fue entonces que la chaqueta lanzó un ataque de líquido negruzco y esa cabeza desapareció.
—¡Loud!
Ahora Ronnie apareció intentando atacarla con sus disparos de veneno, pero Lori se cubrió con su brazo derecho al mismo tiempo que la chaqueta de cuero lo transformaba de un brazo normal en uno musculoso que no sentía ni siquiera los disparos de la Escorpiona. Al principio no quiso creerlo, pero lentamente fue acercándose a Ronnie hasta que finalmente teniéndola de frente se le lanzó encima con ambos brazos cubiertos por ese líquido oscuro y pudiendo darle un abrazo.
Pero la figura de Ronnie desapareció, al igual que la estática de la televisión a su alrededor solo había un mar de oscuridad infinita, y la chaqueta de cuero conectada al mismo invitándola a acercarse al centro.
—¿Qué es esto?
—Somos Venom, nuestro único propósito es detener la violencia de SpiderKid.—sonaban varias voces coordinadas desde distintos puntos de la habitación.
Rápidamente por toda la habitación comenzaron a pasar varias imágenes de las batallas a las cuales Lincoln había tenido, golpeando a la Escorpiona, ignorando a Bobby mientras luchaba contra Mysterio. Dejando abandonada a Megan y fallando en proteger a Lana, golpeando a Peter Parker contra unos casilleros. Haciendo chistes mientras el Duende Verde hacía explotar unos vehículos de pasajeros. Arrestando a su propio padre, hiriendo a Lisa hasta hacerla sangrar y dejar moribunda en el suelo a Luna.
—¡NO!
No podía ser cierto, esas eran las acciones de SpiderKid, no de su hermanito, él sería completamente incapaz de hacer algo remotamente similar, él amaba a su familia.
—¡Él las odia!
La llevó de nuevo a esa fatídica noche cuando Lincoln les gritó y luego la golpeó hasta dejarla inconsciente, eso era lo último que recordaba. Lo mostró sonriendo mientras estaba en la sala de espera antes de ver a su padre por el encarcelamiento. Mostró cómo mientras Lana sufría por el peso del monstruo de arena el chico miraba hastiado la situación.
—Debería abandonarlas para que dejen de molestarme.
Esa era la voz de su hermanito, pero se escuchaba como si estuviera bajo el agua, por lo que se vio obligada a dar más pasos hacia el fondo de ese mar oscuro.
—No importa que sea tu hermana, tienes que detenerla a todo coste.
No conocía a esa mujer, era de cabello negro y usaba chamarra de cuero, parecía tener el cabello desaliñado, pero caminaba junto a SpiderKid.
—Sí, lo haré Jessica.
Pudo ver como Lincoln golpeaba al Capitán Stacy, al señor Loud, a Luna y a Lisa nuevamente, esta vez sin la máscara, solo siendo su hermanito de blancos cabellos.
—¡Ese imbécil!—gritó Lori completamente furiosa—¡¿Por qué nos mintió?!
—Es lo único que sabe hacer, mentir y evadir las consecuencias, nosotros intentamos ayudarle a controlar su ira y…
Se detuvieron puesto que mostraron como un enfadado Lincoln atravesaba una puerta rojiza en un espacio mental muy similar, pero apuntando hacia su familia:
—¡Ustedes son veneno!
—¿Qué?—dijo Lori confundida viendo de nuevo en repetición a su hermano diciéndoles veneno cada vez volteando a una nueva hermana.
Oscureciéndolas en ese océano negruzco hasta que no quedó ninguna, entonces Lori se dio cuenta que su figura era ella misma, por lo que Lincoln la miró directamente y sin ningún miramiento le dijo:
—¡Ustedes son veneno!
Lori cayó por una espiral negruzca hasta estar hundida en medio del océano. Era real, Lincoln era SpiderKid, les había mentido a todas y rechazó cuando todos le intentaron ofrecer ayuda. Separó a toda la familia, provocó que Bobby muriera y que por lo tanto Ronnie las persiguiera. Mientras ellas sufrían secuestradas en el sótano de Lisa él se la pasaba haciendo el payaso con su grupo de patéticos héroes. Incluso pudo ver como Lincoln les gritaba a sus amigos, hermanas y finalmente como mataba a un sujeto en el techo de una escuela.
Lori abrazó la chaqueta de cuero.
—¿Qué quieren que haga? Es un monstruo… Yo solo soy… Soy…
Fue entonces que pudo ver a Gwen Stacy en el suelo, tanto del hospital, como en el fondo del océano negro.
—Ella intentó ayudarnos, pero no podíamos seguir con ella porque era pedirle demasiado, es solo una niña, tú en cambio, tienes la determinación de detenerlo.
—¿Se le puede detener?
En medio del océano negruzco se formó una brecha y en esta una sonrisa le devolvió la mirada.
—Si nos aceptas, podremos JUNTOS derrotar a SpiderKid de una vez por todas, exponer a Lincoln por lo que es y liberar a la familia Loud de todos los males que ha hecho, solo te pedimos que te unas a nosotros.
—¿Unirme?
—Vuélvete una con nosotros, nuestras voces te guiarán, nosotros tenemos los conocimientos, pero no el cuerpo.
Lori durante un momento dudó si tocar aquella masa negruzca en medio del océano hasta que finalmente metió su mano con fuerza, aceptando que no iba a poder frenarlo sola, que debía ser parte de algo más grande para tener una oportunidad, debía ser una con esa entidad misteriosa debía ser….
—¡VENOM!
Gritó lanzando un rugido que pudo ser escuchado por todo el hospital, llegando hasta la primera planta. Erizando la piel de Lincoln:
—¡¿Alguien se quedó con Lori?!
La nueva figura musculosa se levantó de la cama después de su nacimiento, sintiéndose completa con toda esa fuerza adicional que tenía, lista para finalmente dejar en su lugar a su estúpido hermanito.
—¿Qué hacemos con Gwen?
Que venga con nosotros. Podía escuchar la voz dentro de su cabeza, pero nada hablaba, así que siguió las instrucciones cargándola por la cintura y echándola sobre su hombro.
Iba apenas a voltear para saltar por la ventana cuando se encontró frente a frente con la figura paralizada del Buitre.
—Padre.—dijo mientras su rostro comenzaba a limpiarse de los tentáculos negruzcos.
—¿Lori?—dijo horrorizado el hombre al ver a su hija ahí.
Una sonrisa de tiburón se le formó al mismo tiempo que escuchaba como varios pares de piernas se acercaban a toda velocidad. Sin mediar más palabras saltó por la ventana y lanzó una telaraña al Buitre para arrastrarlo en su caída hasta el suelo.
Tenía mucho que decirle.
"Now that the spring is in the air… I wish that we both could be there."
Ni siquiera se quedó a ver como Lincoln fue el primero en llegar rompiendo la cerradura de la puerta y entrando de golpe, viendo con terror como lo único que había era el rastro oscuro de aquella sustancia pegajosa que dejaba como residuo. La cama de Lori estaba cubierta completamente por ese líquido y la ventana se encontraba rota.
—¡NO!—gritó con impotencia—¡NOOOO!—intentó ir directo hacia la ventana, pero rápidamente fue detenido por varios pares de brazos que lo retenían.
El miedo regresó a él, pero esta vez al voltear atrás eran sus hermanas, no un montón de figuras oscuras, el mundo real estaba de vuelta, y de nuevo le había arrebatado a otra de sus hermanas, esta vez gracias a su mejor amiga…
Comenzó a llorar, pero no estaba solo, rápidamente la policía entró al lugar viendo el desastre, y esa sustancia negruzca cubriendo tanto la cama como la ventana rota. No tardaron en formar preguntas para las cuales no tenía oídos, se sentía lastimado y dañado.
—¡Lincoln! ¿Quién hizo esto?—dijo el Capitán Stacy confundido tomándolo de los hombros y agitándolo para que reaccionara—¿Sabes qué es ese líquido negro?
—¡Gwen! ¡Gwen lo hizo!—dijo completamente enrojecido del rostro y con lágrimas recorriendo por los costados de la impotencia.
Claramente no le iban a creer, lo único que podía hacer en ese momento era llorar mientras los brazos de sus hermanas lo abrazaban para intentar impedir que siguiera una persecución.
Después de todo… Él solo era un niño.
Pero en el fondo sabía, que todo eso había sido su culpa.
Si tan solo se hubiera quedado con el simbionte, nada de eso hubiera pasado. Lincoln había escapado de esa cárcel mental, pero ¿A qué costo?
No le importaba si Gwen había sido o no su amiga, iba a detenerla, costase lo que costase, iba a recuperar a Lori, sin importar lo que tuviera que enfrentar. Pero en aquel momento, rodeado de policías y de su familia no podía hacer nada más que no fuera esperar.
Y esperó.
Sin tener idea de que aquel iba a ser el mayor de todos los errores que jamás podría cometer y que lo marcaría por el resto de su vida.
FIN SAGA 5
Notas-Finalmente ha llegado, después de tanto tiempo, de tanto sufrimiento, de tantas veces desvelándome hasta altas horas con tal de seguir un poco más y un poco más. Después de 370k de palabras, finalmente llegó el final de la saga Venom que tanto tiempo me costó construir (aun sigo emocionado por el capitulo pasado), aunque sé que había otra saga para la cual ya me estaban pidiendo desde hace rato, la saga 6, un número increíblemente importante para Spider-Man. Y uno que Lincoln no olvidará fácilmente. La penúltima saga del fic inicia, la cuenta regresiva para el gran final está cerca, Lincoln ha pasado por desafíos tremendos, ¿Pero estará listo para lo que viene?
Nos vemos dentro de muy pronto.
