Spectacular Lincoln Loud
Capítulo 29 Somebody that I used to Know (Gotye)
"Now and then I think of when we were together"
Nada iba a volver a ser como era antes, claramente para ella todo se sentía extraño y difuso. Lo primero que escuchó fue el constante bip del monitor junto a ella y coinsidencialmente también vio la raya del monitor. Subiendo y bajando constantemente. El hedor extraño parecía invadir sus fosas nasales, definitivamente muy distinto al de un hospital y la escasa iluminación solo confirmaba que el lugar era oscuro, encerrado y sucio.
—¿Dónde?—fueron sus primeras palabras.
—Sam.—escuchó una voz desde las sombras.
En una esquina de la habitación aparecieron unos ojos celestes eléctricos los cuales la tenían en su mira. La chica se sintió acechada por un depredador, su corazón aceleró provocando que la máquina comenzara a mostrar mayores picos.
—¿Quién eres?
Su voz temblaba tanto sino más que su cuerpo. Desde las sombras apareció una figura encapuchada de ojos celestes que cargaba en sus manos un arma parecida a un lanzallamas pero con una corriente fría saliendo de la punta en vez de humo. Su piel era pálida como si estuviera viendo nieve en el suelo reflejada por un rayo de sol.
—Soy yo.—dijo bajando su cubrebocas y quitando su capucha.
Se sintió completamente confundida, porque frente a ella se encontraba Luna Loud, su Luna Loud, con su corto cabello completamente desacomodado, ojeras marcadas y en los labios mostrando una sonrisa sincera.
—¿Luna?—preguntó sin entender—¿Qué te paso? ¿Dónde estamos?
—Oh Sam, hay tanto… Que deberíamos hablar.—dijo Luna tímidamente dando unos pasos al frente.
Pero rápidamente Sam retrocedió en la cama, claramente confundida no quería acercarse a ella, no era la Luna que había visto hace unas horas atrás.
—¿Qué te paso?
—Oh…—dijo Luna viendo sus manos como si se diera cuenta nuevamente de su aspecto—¿Qué es lo último que recuerdas?
Eso era un buen comienzo para Sam. Se permitió bajar sus defensas y solo mirar fijamente a la chica a quien creía amar.
—Estábamos en el Centro Comercial, esa niña Escorpiona intentaba matarte cuando yo… Te empuje y… Y después todo mi cuerpo ardía, casi como si quisiera explotar.—dijo ella viendo que tenía marcas de manchas y costras por todo el cuerpo—¿Cuánto tiempo ha pasado?
—Unos… Cinco meses.
La noticia prácticamente provocó que casi se volviera a desmayar, ¿Estaba escuchando correctamente? ¿Había pasado tanto tiempo inconsciente? ¿Había cumplido diecisiete durante un coma? ¿Estaba Luna jugandole una cruel broma? ¿Dónde estaban sus padres?
—Mira Sam, sé que es mucho para procesar, pero quería ver que estuvieras bien.—dijo Luna tocando el borde de la cama.
Sam intentó tomarla de la mano, pero al hacerlo notó que la piel de Luna estaba particularmente fría. Retiró la mano, ese no era el tacto de su novia, era más parecido a un cadáver en vida. Sin un alma para calentar la cubierta.
—¿Morí?—dijo presintiendo lo peor.
—Algo así.—confesó Luna—Ya habrá tiempo para los detalles, por el momento, toma tu comida.—dijo dejando una charola de plástico en la mesita de noche—Es mayormente líquidos en lo que tu sistema se vuelve a acostumbrar.
—Ahm… ¿Gracias?—dijo confundida sin saber que hacer o decir—Al menos puedo saber ¿Qué te paso?
—¿Esto? Oh… Bueno es una larga historia, pero… Me ayudó a conseguir una forma de salvarte.—dijo con firmeza.
—¿Te volviste una Inhumana con poderes por mi?—dijo Sam completamente extrañada.
—Sí, bueno no, es… Complicado.—dijo Luna intentando calmarse—Lo sabrás todo en su momento, pero por ahora intenta comer algo, saldré con mis hermanas a hacer algo urgente, pero cuando vuelva, nada nos separará.
Se le quedó mirando como si escanease de arriba abajo en busca de un engaño o truco, pero claramente no lo había, Luna ocultaba por algún motivo qué era lo que pasaba, y eso no le gustaba.
La Luna que ella había conocido le contaba todo, le decía sus problemas y Sam también podía decir los suyos. Era una completa desconocida en el cuerpo del amor de su vida. Podía adjudicarle la culpa a los meses de coma, pero sabía que no era todo, tanto por las miradas incomodas, la elección de palabras, todo parecía… Ensayado.
Se sintió atrapada estando cerca de Luna Loud. Algo que nunca le hubiera pasado por la cabeza tiempo atrás.
"Like when you said you felt so happy you could die"
Apareció la Escorpiona con un cuerpo en sus manos, solo sabía que no podía significar nada bueno porque inmediatamente lo colocó en la única cama libre con delicadeza. Volteó a verla con sus ojos cubiertos tras una lámina acuática lista para atacar debido a la posición de su aguijón.
—¡Tú!—gritó con los ojos brillando de morado—¡Tú lo salvarás!
Martha no entendía qué más querían de ella, ya había pasado por demasiado tanto ella como Curt, seguir exigiéndoles era criminal.
—¡Ya basta!—gritó furiosa—¡Hice todo lo que me pidieron! ¡Me niego a seguir!
—¡Si Peter muere yo misma te mataré a ti y a tu esposo!—gritó fuera de sí la chica latina.
Pero Martha no pareció sorprendida, prácticamente esperaba esa amenaza, ya nada le importaba, no quería seguir siendo la que hiciera el trabajo sucio de Octopus, no de nuevo.
—¿Peter?—escucharon una voz detrás de ambas—¿Peter Parker?
Después de tanto tiempo callado aquellas fueron las primeras palabras de Curt Connors. Martha volteó a verlo confundida, no parecía apenas consiente, tuvo que agacharse para volver a escucharlo.
—Ayúdalo cariño.—dijo el debilitado Connors—Por Bill…
Enserio que Martha no quería hacerlo, no sabía como Peter Parker había terminado ahí entre todos los lugares del mundo, pero tenía que admitir que sí había logrado apreciarlo por su inteligencia y bondad.
Fue entonces que Martha vio al herido, le habían hecho una venda mal puesta en el estómago y otra rojiza en el brazo mientras parecía estar pálido.
—¿Qué le hicieron?—dijo horrorizada.
—¡Cúrelo!—le exigió Ronnie con su cola cada vez agitándose más.
—Necesito saber qué le hicieron para…—se detuvo porque sintió el aguijón de la Escorpiona tocando su hombro con rapidez.
—Y yo necesito a Peter vivo, ¿Lo harás o no?—dijo molesta la Escorpiona con la mirada firme.
Martha cerró los ojos y asintió, tenía algo atorado en la garganta que no le permitía hablar. Decidió que si iba a hacerlo debía ver a su paciente primero de cerca. Clara hemorragia externa y montones de moratones por todo el torso y brazos, y eso porque no podía ver la parte inferior al torso. No había traumatismo en la cabeza a primera vista por lo que al menos sabía que no iba a tener que darle prioridad.
—De acuerdo, pero al menos necesitaré detener las hemorragias, ¿Tienen gazas?—preguntó haciendo de lado sus conocimientos científicos o su vida en peligro.
No había ejercido medicina humana, pero sabía lo básico.
Lo primero que hizo fue tomar las heridas sangrantes de Peter, con un poco de agua oxigenada y un pañuelo comenzó a limpiar, siempre teniendo cuidado de no hacer daño en la zona rasgada. Inmediatamente utilizaba unos parches para asegurarse que hubiera presión en la herida. Finalmente rodeaba con una gaza tanto el brazo, como en los alrededores del estómago donde parecías estar herido por cuatro cuchillas idénticas. Tomando en cuenta la hendidura y la posición no se le dificultó imaginar a la doctora Octopus haciendo ese movimiento.
Para fortuna del muchacho había comenzado el tratamiento apenas a tiempo para que sus heridas no fueran infectadas. Pero eso no sanaría los problemas internos, sentía a la Escorpiona apuntando con su cola en todo momento:
—Necesita al menos una transfusión de sangre, debe ser de su mismo tipo y…—intentó decir con la mayor calma posible.
—¡¿Y cuál es ese tipo?! ¡Usted es la inteligente!—dijo claramente a punto de enloquecer.
—De verdad no puedo saberlo yo, se necesita de una anal….—se detuvo al ver que la Escorpiona seguía apuntando sin moverse—Esas máquinas donde metes el tubo de sangre y lo revuelven.
—¡Consiga una!—gritó Ronnie furiosa.
—¿En las alcantarillas?—le dijo Connors seria—Si quieres salvar la vida de ese niño tienes que conseguir la información de su grupo sanguíneo o un familiar compatible de lo contrario morirá en una hora.
—¡No diga eso!—le gritó la Escorpiona empezando a temblar—¡Él no morirá!
—Entonces has algo para evitar que pase.—le dijo cruelmente Martha Connors.
La Escorpiona se quedó sin palabras, las piernas le temblaban, no podía perder a Peter, no por su culpa, no tras todo lo que hizo.
—Oh, May.—dijo decidida saliendo de la habitación.
Martha escuchó como cerraba con llave desde el exterior al mismo tiempo que se alejaba corriendo. Se acercó rápidamente de vuelta a con su esposo, el cual la miraba con una sonrisa apenas visible.
—Curt.—dijo ella acariciando su mejilla—¿Cómo estás?
—Martha.—fue la respuesta del hombre al mismo tiempo que tosía—No has cambiado ni un poco…
Eso la hirió, sabía perfectamente que era una mentira, después de todo durante el tiempo que él había perdido su cabeza ella transmutó de científica jefe de una investigación a super villana. Lo que más odiaba de todo eso era admitir que en el fondo le había gustado.
Al ver hacia los ojos de Curt se vio reflejada, durante un momento aparecieron los destellos eléctricos de los cuales tanto había rehuido durante los últimos meses. Era una persona completamente distinta.
Pero Curt estaba tan contento, casi como si fuera mejor dejarlo en esa dulce ignorancia, una donde no la juzgara por toda la mierda que tuvo que hacer para salvarlo. Como volver a usar la piel de la vieja Martha, una que ya no era ella.
"Told myself that you were right for me"
Abrió los ojos impactado y sintiendo un frio invernal rodeándolo en cada centímetro de su cuerpo.
Intentó moverse, pero lo único que logró fue notar como sus manos estaban retenidas por grilletes hechos de arena endurecida. Quiso hacer fuerza para romperlos, pero lo único que logró fue hacer que se ajustaran con mayor fuerza.
—Has despertado.—dijo una figura proveniente desde la parte oscura del cuarto.
Su corazón dio un giro de ciento ochenta grados al darse cuenta de que no tenía su máscara puesta. Su mayor temor de todos, finalmente materializado. Intentó aunque sea levantarse, pero en el cuello también tenía esas cadenas de arena provocando que su cabeza rebotase contra la pared tras insistir. Por la textura pudo notar que no estaba en una mesa o cama, sino en un material parecido al hielo.
No había escapatoria alguna.
No había esperanza alguna.
—Oh vamos, ¿Eso es todo lo que vas a hacer para liberarte?—dijo una voz repetida muchas veces con un eco distorsionado.
Cerró los ojos esperando que fuera una pesadilla, debía de serlo.
—Patético.—esa voz cargada de resentimiento y odio también la conocía.
—Una decepción.—escuchó a su padre acercándose mientras podía imaginar su rostro casi tan bien como en los días que tanto lo había extrañado.
—Vamos bro, dijiste que tendríamos que esforzarnos más.—dijo burlonamente una voz fría y apagada.
—Atrás.—fue finalmente la orden de una voz casi metálica y despiadada.
Finalmente, el pequeño cuerpo de una niña a punto de cumplir los seis años con cabello revuelto y lentes de aviador, así como bata de laboratorio se acercó a él. Su traje verde solo hacía remarcar aún más sus fríos y metálicos brazos adicionales que cargaba a su espalda. Con uno de estos es que tomó a Lincoln del rostro sin tacto alguno, podía sentir el tacto del frio metal en sus mejillas y mentón y no podía moverse para defenderse.
—Enserio esperaba más de ti, Lincoln.—dijo Octopus rodando los ojos hasta finalmente acercarse y tocar su rostro—Tras todos los problemas que no has causado.
—Yo no...—intentó hablar, pero fue interrumpido porque uno de los tentáculos lo golpeó en el estómago hasta dejarlo sin aire.
—¿Te di permiso para hablar?—dijo Lisa con simpleza—Ni te molestes en seguir peleando, sé quién eres, quienes son tus amigos, tu grupo sanguíneo y hasta tu trayectoria como SpiderKid, la cual finiquita a partir de ahora.—dijo ella comenzando a mostrar ira no solo en su voz, sino también en que las garras metálicas cada vez apretaban más fuerte—Yo gané.
—Si sabes todo lo que hice, entonces sabes que no me detendré hasta frenarlas a todas y cada una de ustedes.—dijo con una sonrisa de medio lado.
Lisa se limitó a apretar con mayor fuerza con su garra metálica hasta que atravesó la piel y vio sangre recorriendo sus mejillas.
—No lo entiendo.—dijo finalmente Sandgirl desde su espalda—¿Por qué finges amenazarnos? Se acabó, perdiste.
—Protegeré a todos de los villanos que…—nuevamente sintió un golpe en el estómago por parte de Lisa.
—¿Villanos?—dijo Luna negando con la cabeza—¿Así es como nos ves? ¿Tras todos esos años como familia?
—Yo… no… las… forcé a…—nuevamente otro puñetazo en el estómago le impidió hablar.
—Basta de mentiras charlatanas Lincoln.—fue directa al grano Lisa—No me interesa si crees que somos buenas o malas, solo quiero saber una cosa, ¿Qué te llevó a creer que podías lastimarnos y te saldrías con la tuya?
—¿Qué?—dijo el chico confundido.
—Responde la pregunta.—ordenó el Buitre con dureza.
—Papá…
Pero en lugar de emblandecer aquella mirada firme y dura solo logró acentuarla más, la furia parecía incontenible.
—Ustedes… hicieron… cosas malas… Yo… los detuve…—dijo aun intentando recuperar el aire y comenzando a sentir lágrimas recorriendo su costado.
—¿Es enserio Loud?—dijo molesta la Escorpiona—¿Todo por lo que nos hiciste pasar solo por un absurdo código moral? ¡Pase meses encerrada sin contacto con otro ser humano que no fuera un guardia!
Se notaba el resentimiento en la voz, así como sus ojos invadidos por un brillo morado. Pero de entre todos los reclamos le sorprendió ver hasta atrás de todas, aun en la oscuridad, al simbionte quien parecía estar saboreando el ambiente con su eterna sonrisa de tiburón.
—Entonces, ¿Me abandonaste a merced de mi padre solo porque hice cosas malas?—dijo desde atrás la chica de arena—Porque hasta donde recuerdo te estuve ayudando en tu jueguito de resistencia.
Volvió a sentir que la cadena en su cuello era ajustada.
—Me encantaría escuchar más de tus excusas Lincoln, pero no soporto tu exasperante voz.—dijo Lisa volviendo a darle otro puñetazo en el estómago y sintiendo como sangre salía de su boca—Pensaste que podías burlarte de nosotras, de dañarnos sin consecuencias, pero tus resultados son risibles.
—No se saldrán con la suya…—dijo el chico aun sin aire y con los ojos cerrados.
—Oh, pero Lincoln, ya ganamos.—dijo Lisa dándole otros dos puñetazos en el estómago hasta ver como volvía a quedar inconsciente.
—¿Cuándo revelaremos su identidad?—preguntó Megan hastiada.
—Liberaremos a mi familia, lo exponemos al mundo tras que tomemos la alcaldía y entonces todo habrá acabado.—dijo Lisa como si fuera lo más simple.
—Osborn debe tener más protección que nunca.—dijo con certeza Luna.
—¿Y qué? Morirán todos los que se interpongan en mi camino.—dijo Lisa mirando el rostro de Lincoln de reojo—¿Escuchaste bien "hermanito"? Todos.
—En nuestro camino.—dijo Ronnie arqueando su ceja.
Pero Lisa no respondió, se limitó a salir de la sala dejando al resto de las Siniestras ahí. Primero salió de la habitación Ronnie quien tenía que seguir vigilando a Peter, seguidamente Venom quien debía continuar dándole la información a Eddie apenas Lisa se lo ordenase.
—¿Qué hice mal?—dijo el señor Loud viendo directamente el rostro de un Lincoln apenas consiente.
Luna intentó animarlo tomándolo del hombro, pero rápidamente habló Megan.
—Nada.—confesó.
—¿Eh?—preguntó confundido el hombre.
—El chico es un idealista y ha cometido muchas estupideces, pero no es malo como tal, cree que está haciendo lo correcto porque es demasiado inmaduro.—dijo ella viendo nuevamente su reflejo en el espejo—Solo es demasiado estúpido como para entender que todos tenemos motivos para hacer lo que hacemos, aun cree en el bien y el mal… Pero si me lo preguntas, no es tu culpa Lynn, es solo un niño.
—Antes admiraba demasiado a los super héroes y sus historietas, en retrospectiva es hasta evidente que tenía estas ideas metidas en la cabeza.—dijo Luna chasqueando la lengua—Pero no entiendo por qué nos lo ocultó, somos su familia.
—Ya no lo somos.—dijo el señor Loud cerrando sus puños—No tras lo que nos ha hecho.
Luna miró al suelo y luego al chico, estaba molesta con él, demasiado, pero en el fondo no podía dejar de ver a su hermanito ahora que esa máscara estúpida estaba fuera. Ese niño que vivía en su mundo de fantasía donde podía mandar a su familia a la cárcel y creer que iba a salir impune. Le costaba entender cómo es que Lincoln había llegado a esas conclusiones, pero ya no importaba, el chico estaba finalmente vencido, ella tenía a Sam y apenas salvaran a su familia lo iba a tener todo.
—Eres una buena chica.—dijo finalmente el señor Loud a Megan como agradecimiento—Tu padre debió verte por quién eres y no lo que fuiste…
—A veces la familia es una mierda.—coincidió Megan—Pero comprobé de primera mano que es más dañino aferrarse a los lazos de sangre cuando te lastiman a simplemente dejarlos atrás.
—¿Dices que hacemos lo correcto?—preguntó Luna incrédula.
—Digo que, antes de tenerlo aquí retenido toda su familia estaba desintegrada y rota, ahora que no puede hacer nada, todos ustedes se unieron, y cuando el resto de las chicas lleguen estoy seguro que los entenderán ¿No?—dijo ella con simpleza—Vamonos, esa arena es más dura que el acero a este punto de presión.
Salieron de la habitación dejando al chico inconsciente, listos para hacer su movimiento final.
"But felt so lonely in your company"
—Por favor despierta…—lo tenía tomado de la mano la señora Parker al mismo tiempo que Martha introducía con cuidado la sangre.
—Todo depende de su cuerpo.—dijo finalmente Martha sentándose al lado de la mujer—Lamento lo que le pasó, es un buen chico.
—Es la segunda vez que lo intentas salvar, no sé cómo agradecerte…—dijo May intentando levantar los brazos, pero tiró de las esposas que la tenían quieta en la cama—Por Dios, esta ciudad es una locura… Tanto ha pasado.
—Lo sé, Curt y yo queríamos irnos de aquí apenas se recuperara.—dijo Martha mirando el monitor con las señales de Peter.
—No suena tan mal, alejarse de todos estos héroes, villanos…—dijo con añoranza.
—No tiene idea lo desesperados que estamos Curt y yo para librarnos de lo mismo, una solo quiere seguir con su vida, y aquí está, en el laboratorio de una científica criminal peligrosa.
—¿Qué le pasó a tu esposo para terminar así? ¿Lo dañó el Lagarto?
Pero Martha no quería hablar de eso, aun recordaba con mucho dolor esa noche cuando Curt terminó encarcelado. Volvió a ver el monitor de señales y dijo:
—Gracias a tu sangre se estabiliza.
—Es lo que quería escuchar.—dijo una voz a espalda de ambas.
Al voltear pudieron ver a la Escorpiona de brazos cruzados y con una mirada inquisitiva a la doctora Connors.
—Eres una hija de…—iba a decir May Parker, pero Martha la detuvo.
—Por favor señora Parker, yo soy solo el producto de los experimentos genéticos que esta tipa y su esposo demente estaban haciendo.—dijo Ronnie apuntando a los Connors—El Lagarto y Electro, que pareja…
—¿Qué?—dijo May sin entender.
—¿No se lo has dicho Connors?—dijo sorprendida la Escorpiona—No confié en nadie aquí abajo May, esta mujer puede parecer una científica forzada a trabajar, pero en el fondo la tipa se hizo una armadura eléctrica para liberar a su esposo el Lagarto de la prisión durante el Gran Apagón.
—Eso no es…—iba a decir May antes de ver el rostro de su compañera—¿Martha?
—Por eso me quería ir.—dijo con simpleza Martha.
—¿Tu esposo es el Lagarto que secuestro a mi Pit?—dijo la tía May horrorizada.
—Sí.—dijo con pésame Martha—Hasta que lo curé de su enfermedad.
—Eso es una cosa interesante doc.—dijo Ronnie tomando una silla y sentándose al lado de Peter, viéndole el rostro pálido con ese lunar en la mejilla que se le hacía tan tierno—¿Por qué puedo conservar mi apariencia, pero el doc se transformó en un reptiliano?
Martha se rehusaba a hablar con la chica, pero Ronnie se limitó a arquear la ceja y mover su cola amenazadoramente, no tenía tiempo que perder en intentarle caer bien. Después de un largo suspiro Martha dijo con los ojos cerrados:
—Tú fuiste picada por un escorpión, fue una dosis indirecta, Curt tuvo un incidente con un vial de laboratorio, ¿Satisfecha?
—Mhh… ¿Y nunca se dieron cuenta que estaban creando algo como los super soldados durante todos sus años de experimentos malignos?
Martha se sintió ofendida, pero ya no queriendo provocarla dijo forzando los dientes:
—No es ético experimentar en humanos, si hubiera sabido los horrores que traería al mundo hubiera destruido todo rastro de la investigación.
Apenas podía hablar, temblaba de la rabia y lloraba impotente por no poder hacer nada.
—¿Sabes lo que creo Martha?—dijo con un brillo morado en sus ojos—Yo creo que sí lo sabían y que Peter iba a acusarlos, por eso intentaron silenciarlo…
—Cállate.—dijo rápidamente la mujer—Peter es uno de los chicos más dulces que conocimos.
Aunque Ronnie aquella interrupción ni siquiera la había notado, porque era más importante seguir con su teoría.
—Pero les salió de maravilla la noche, en lugar de envenenar a Peter el manco se hirió a sí mismo, por eso tuviste que ponerte ese traje eléctrico para liberar a Curt de la prisión de máxima seguridad…
—Yo no…
—Y ahora intentas hacerte la digna, no has hecho nada mejor de lo que nosotras hemos hecho, eres la séptima siniestra y en el fondo lo sabes.—dijo Ronnie complacida.
—Las odio.
—Como dije antes May, cuídese las espaldas, esta mujer es tan peligrosa como yo, o incluso más, cuando volvamos con la cabeza de Osborn espero que su estado como mínimo siga estable doc.—dijo antes de alejarse, ya era la hora de terminar todo.
Con una sonrisa de medio lado se alejó, las dos mujeres se quedaron viendo durante un momento, donde antes había un vínculo de unidad ahora solo era una fría barrera de hielo que parecía interponerse en un intercambio de palabras. Ronnie no le gustaba la idea de que se pusieran comidas, no quería que se organizaran para escapar, era mejor tenerlas juntas y separadas al mismo tiempo.
"But that was love, and it's an ache I still remember"
Sam no sabía que creer, esa no era Luna, pero no estaba ni siquiera segura si era ella misma, ya desde el momento en que escapó de su habitación supo que solo era un cascaron de su antigua persona.
Apenas podía sentir sus piernas, pero sabía perfectamente que si no se levantaba de esa cama no iba a saber ni siquiera dónde estaba. Con esfuerzo se sujetó las piernas hasta forzarlas a salir directamente al piso húmedo. Casi que quiso volver a la cama al primer tacto con el suelo, pero se armó de valor y con todas sus fuerzas dio el primer paso.
Su cuerpo se sentía entumecido por lo que no podía doblar las rodillas o codos, pero era capaz de andar de a pasos muy desacelerados en la habitación oscura. Para su suerte no era un lugar muy grande apenas unos cinco a seis metros de un extremo a otro, solo que toda la luz estaba centrada en su cama. Pudo sentir otra cama parecida a la suya en esa parte, logró seguir una mesita de noche para encender una lampara y quedó impactada.
Había una niña de lentes, sudadera rosa y rubia de cabello revuelto atada en la cama como si de un manicomio se tratase, así como con un trapo atado en la boca. Durante un momento le pareció dormida hasta que entonces abrió los ojos y volteó a verla.
Claramente hacía señas de súplica porque sus ojos azules brillaron en aquella oscuridad gracias al resplandor de la lampara de la mesita. Hizo el amán de un grito suave, era una niña, probablemente doce o trece años, en la misma habitación que ella.
Rápidamente tomó el extremo de la tela en la boca y desenredó el nudo, no era tan complicado, pero debía de tener cuidado para no apretar de más a la pobre niña.
Finalmente la liberó y pudo escuchar como respiraba con dificultad al mismo tiempo que repetía "Gracias, gracias" muy débilmente.
—¿Quién eres niña?—preguntó Sam extrañada.
—Gwen, soy Gwen Stacy.—dijo la chica con una voz debilitada—Gracias.
—¿Por qué estás así? ¿Te lo hizo Luna?—preguntó horrorizada ante la posibilidad.
—No, yo misma provoqué todo esto.—dijo Gwen cerrando los ojos para recargarse mientras miraba al techo oscuro—Es mi culpa que ellas estén libres.
—¿Ellas?—dijo sin entender Sam.
—Yo les llevé al simbionte, ahora lo saben todo, perdóname Lincoln.—dijo intentando disculparse de una figura a la cual claramente Sam no podía ver en la habitación, pero a quien creía conocer.
—¿Lincoln Loud?
—Sí.—dijo Gwen casi en automático.
—Es el hermano de Luna.—dijo ella haciendo memoria—¿Qué le pasó?
—Lo que sea que le pase a él y su familia será mi culpa, solo mía.—dijo Gwen cerrando los ojos mientras soltaba unas lágrimas—Por favor, libérame, tenemos que detenerlas.
—¿A quienes?—dijo sin entender.
—A las Seis Siniestras.—dijo Gwen nerviosa.
No estaba del todo segura si haberle quitado la mordaza a la niña había sido tan buena idea, ahora no solo estaba asustada por lo que Luna le ocultaba, sino que también por los sinsentidos que decía la niña.
—Espera un momento, te pareces a…—dijo Gwen como si se acordase de algo bastante antiguo—Pero no tiene sentido, tu moriste, ¿Estoy alucinando? … No, no puedo, la Elemental habló contigo antes, estoy segura que no lo imaginé...
—¿Yo qué?—dijo extrañada.
—Sí, Lincoln me lo contó todo, Luna no pudo ir a tu funeral porque tu familia la odiaba, pero fue a dejarte rosas y todo… Antes de…
—¿Antes de qué?—dijo cada vez más angustiada Sam.
Pudo ver como la niña la miraba con una ceja muy levantada.
—¿Cómo sigues viva? Te mató el veneno de la Escorpiona, por eso la condenaron.—dijo Gwen extrañada.
—¿El veneno?—dijo confundida Sam—Sí recuerdo que lancé a Luna y su hermana para que no les diera una ráfaga de… Ohh.
En el último segundo le salvó la vida a Luna y la hermana mayor de Luna, pero el costo fue haber recibido de lleno el veneno de la Escorpiona. Recordaba levemente que los síntomas incluían hinchazón en la piel hasta formar bultos de pus venenosa y repentinamente las marcas en sus brazos comenzaban a tener sentido.
—¿Es lo último que recuerdas?—preguntó Gwen tras casi treinta segundos de silencio.
—Si.
—Ay Dios, ha pasado tanto desde entonces.—dijo Gwen soltando un largo suspiro—Te lo podría explicar, pero primero desátame, por favor, debo enmendar mis errores.
—¿Cómo sé que eres de fiar?—dijo Sam con miedo.
—Luna no te ha contado todo, yo sí puedo.—dijo Gwen recordando en el mar oscuro lo que vio—Le dolió mucho cuando te fuiste, intentó vengarte volviéndose una heroína.
Sam seguía sin creerlo, era tan ajeno a cuando la conoció. Claramente Gwen pudo verlo en su rostro porque no tardó en añadir:
—Pero Lisa Loud la manipuló. Y la utilizó durante el Gran Apagón para intentar matar a SpiderKid.
—¿Qué?—dijo Sam completamente confundida—¡La Luna que conozco jamás haría algo así!
Aunque Luna verdaderamente odiaba al niño araña por lo que hizo al señor Loud.
—Debe ser los últimos días de mayo, o inicios de junio, no sé cuánto tiempo llevo aquí, pero han pasado meses desde lo del centro comercial, Sam.—dijo Gwen intentando forzar los amarres—La hermana menor de Lincoln, Lisa, se volvió demente, se hizo llamar Octopus, tiene unos brazos mecánicos con los cuales hizo cosas horribles, horribles, es un monstruo.
—¿Una niña de cinco años?
Pero Gwen estaba cada vez más desesperada.
—¿Por qué crees que estás en una alcantarilla y no en una habitación de hospital? ¡Luna se volvió mala!
—No.—dijo Sam directamente—Luna nunca sería… Ella jamás…
—Ella cambió.—dijo Gwen triste—Todos lo hicimos.
Tal vez lo más difícil de procesar para Sam era que todo el mundo había seguido girando con ella muerta, para ella aún era febrero y estaba lista para las vacaciones de primavera… Pero ahora estaba muerta y salía con una heroína o villana.
No quería creerle a esa chica, pero al mismo tiempo tenía bastante razón con lo del alcantarillado. Había notado ese mal olor desde que despertó, pero no fue hasta que Gwen mencionó las alcantarillas que pudo definir el olor a orines penetrante.
Si Luna fuera una heroína, ¿Por qué se ocultaría en las alcantarillas? ¿Por qué tendría en una habitación junto a ella a una niña amordazada? Y Luna era distinta definitivamente, pudo sentirlo al tacto, ahora era fría, eso sin contar su apariencia.
Todo tenía sentido lógico, pero no en su corazón, Luna no podía ser mala. No lo era cuando la conoció, ni cuando se enamoró de ella, ni cuando la defendió de sus padres.
—Lo siento.—escuchó la voz de Gwen—Pero mucha gente fue y está siendo lastimada, libérame y yo ayudaré por mi cuenta, provoqué todo esto, yo lo corregiré.
—¿Cómo? ¿Qué es todo esto?—dijo Sam sin entender.
—Las Seis Siniestras.—dijo Gwen arrepentida—Digamos que quise vengarme de SpiderKid…
—Entonces tú eres una villana.—dijo Sam retrocediendo ya sin saber qué pensar.
Gwen suspiró pesadamente, se veía genuinamente arrepentida.
—Sí, al menos durante unos días me dejé llevar y lastimé a un buen amigo…—dijo con los ojos cerrados—Pero el que me manipulo decidió que yo no tenía ningún valor si no iba a odiar con toda mi alma a SpiderKid… Estaba enojada, pero nunca sentí odio.
—¿Y si Luna es tan mala por qué te tienen encerrada aquí entonces? ¿Por qué estabas atada? ¿No debió haberte matado?
—Conozco sus identidades y podría decir dónde están.—dijo con sinceridad—Eso y que… Un rehén siempre es útil, especialmente si tiene conexiones con la policía.
—¿Eres una agente también?—dijo Sam cada vez más incrédula.
—Mi papá es el Capitán Stacy, si me tienen de rehén pueden lograr que la policía retroceda.—dijo Gwen negando—Mira, yo soy solo una niña que cometió un error… Y quiero corregirlo.
—No te termino de creer.—dijo Sam levantando mucho su ceja—Pero no parece que estés mintiendo.
Rápidamente soltó las manos de la chica, provocando que Gwen se sentara en la cama y deshiciera los nudos de los pies con rapidez. Se levantó casi de un salto y miró a Sam de arriba abajo antes de cerrar los ojos y abrir sus brazos. La rodeó con sus manos y le dio un abrazo sincero.
—Gracias, gracias, eres un ángel.—dijo casi entre llantos.
—Solo necesito saber una cosa.—dijo Sam incomoda por el abrazo—¿Luna es mala en verdad?
Se quedó callada un momento antes de asentir lentamente mientras se alejaba de la chica.
—No te creo, pero has lo que debas hacer, yo estaré aquí.—dijo Sam apagando la luz de la linterna de noche del lado de Gwen y volviendo hacia su cama aun caminando sin poder doblar su rodilla del todo.
Vio como Gwen salía de la habitación, ni siquiera había puerta, solo era una cortina colgada de dos clavos en extremos de paredes paralelas.
Luna era buena.
Confiaba en eso porque inmediatamente se acercó a su cama y se recostó pudo sentir el sueño recobrando su fuerza.
"You can get addicted to a certain kind of sadness, like resignation to the end, always the end"
Era su culpa.
Si tan solo hubiera… Si no fuera tan… Si…
Siempre pensaba en posibilidades, en lo que quisiera que hubiera pasado, pero ahora todos esos escenarios se habían borrado de su mente.
Estaba en la pesadilla que tanto había luchado por evadir. Su familia entera lo creía un mentiroso maleducado. Gwen lo odiaba y estaba dispuesta a lastimarlo. Peter estaba herido posiblemente desangrándose mientras él no podía moverse. Su padre lo veía como una oveja negra de la familia. Hasta la ciudad entera debía estar decepcionada porque no pudo hacerle frente a las Seis Siniestras.
Era una burla, un farsante, un chico que pretendía ser un héroe solo porque creía que iba a ser divertido y bueno, pero sin tomar en cuenta todo lo que hizo para llegar a donde estaba.
Lo peor de todo es que no era la primera vez que llegaba a esa misma conclusión, era evidente que tarde o temprano volvía a caer en las mismas dudas, siempre dándose respuestas para salir airoso del problema. Pero ahora ya no había un plan B, un respaldo, alguna segunda esperanza.
Había perdido como nunca antes.
Todo por lo que luchó, por el bien y el mal, por su familia, por su ciudad. Todo tirado a la basura ahora que sus mayores enemigos sabían quien era, y no solo eso, saber su identidad no les había detenido a dañarlo.
Pues claro, les hizo un daño irreparable a varias de ellas. Separandolas de sus familias, metas en la vida o incluso de su libertad. Engañandolas, mintiendo y manipulándolas cuando era necesario.
Aun recordaba las palabras de Leni, sobre perdonarlas por el daño que le hicieron, cosa que técnicamente hizo en aquel baño de la alcaldía, pero ¿Verdaderamente tenía que perdonar él a ellas? ¿O tenía que perdonar las acciones que hizo para detenerlas en el pasado?
¿Por qué tenía que ser su responsabilidad? Él solo iba a detener a ladrones y matones en el patio de la escuela. Luego al Duende Verde, después a gente armada y de ahí solo intentó rescatar a su hermanita de un super villano. ¿Cómo había todo terminado en él ahí atrapado en algún lugar de las alcantarillas y amordazado para que no pudiera moverse en lo más mínimo?
—Al menos esta vez sí me atrapó Lisa en sus instalaciones…—dijo antes de reír por lo bajo.
Era irónico, la mentira con la cual se libró de que no lo descubrieran en la policía con todo el asunto del simbionte ahora volvía para morderlo de vuelta. Se intentó imaginar a Matt diciéndole que a la siguiente debía mejor elegir que escapó a Florida con un viaje todo pagado. Volvió a sonreír.
Pero su sonrisa se invirtió rápidamente. Al menos para variar esta vez su mente en lugar de darle escenarios fatalistas intentaba animarlo.
—Vaya… Así de jodido estoy.—dijo admitiendo su derrota y volviendo a sonreír.
Aun recordaba como Luan le enseñó a superar cada que tuviera miedo con un chiste, siempre relajaba la situación, aunque estuviera aterrado. Lincoln había vivido atemorizado desde el primer momento que se puso la máscara y los lanzatelarañas.
Un símbolo de fuerza para la ciudad y las personas de a pie.
Una pesadilla para su familia.
"But you didn't have to cut me off!"
Pudo ver como por el pasillo de entrada se acercaba una figura con una chamarra rosada y su cabellera rubia revuelta. Su corazón se detuvo en seco, lo habían escuchado reír y ahora habían mandado de vuelta a Venom para torturarlo.
La figura se intentaba ocultar en la oscuridad, pero no con su confianza habitual como cuando usaba el traje, sino casi con respeto y temor. No le importaba lo que pretendía, simplemente quería dejar atrás toda esta situación cuanto antes.
—Sé que eres tú, Gwen.—dijo Lincoln con la voz rasposa—¿Viniste a burlarte de mí?
—Lincoln…—intentó hablar, pero era como si las palabras se perdieran.
—Sí, me descubriste.—dijo el chico con hastío y cerrando los ojos fuertemente—¿Qué vas a hacerme?
—Liberarte, eres el único que puede detener toda esta locura.—dijo Gwen comenzando a buscar por toda la habitación un objeto.
—¡Ustedes seis pueden detenerse antes de que dañen a más personas!—gritó lleno de ira.
—Sé lo que parece, enserio lo sé, pero créeme cuando te digo que no soy Venom, ya no, el traje…—dijo ella antes de que un frio recorriera por su espalda—El simbionte me hizo hacer cosas horribles.
—No te obliga, solo te motiva a hacer lo que ya querías hacer desde antes.—dijo Lincoln sin molestarse en abrir los ojos.
—¡No soy un monstruo!—gritó ella dejando de buscar durante un momento.
—Demuéstralo.
Sin mediar más palabras Gwen se acercó para ver las cadenas y grilletes con los cuales habían detenido al chico, pudo notar como la chica revisaba que todo estaba bien ajustado antes de tomar un guante que estaba debajo de muchos papeles de la mesa.
—Lisa tenía un guante para super fuerza y otro para hacer telarañas…—dijo en un susurro.
—¿No te bastó con robarte mi traje? ¿Ahora también le robas a Lisa?—dijo el chico mientras chasqueaba la lengua—Te creí mejor que eso.
Pero la chica no respondió, se limitó a dar un golpe contra una pared agrietándola gracias a la fuerza del guante. Ella sonrió y luego volteó a Lincoln.
—No te muevas.
—¿Qué?
—¡AHHH!
Con un grito potente la chica golpeó una de las cadenas de arena seca que sujetaba sus brazos y cuello, para después con otro arranque de ira soltar un segundo golpe que destrozaba las cadenas de los pies. Lincoln cayó al suelo de golpe sin apenas tiempo de reaccionar y pudo ver a la chica con el guante puesto sin quitarle la mirada.
—¡Lincoln!—dijo ella sonriendo ya sin el guante puesto antes de juntar sus manos nerviosas y retroceder.
—¿Qué clase de juego mental estás tratando de hacer?—dijo el chico en el suelo—¿Quieres que pelee? ¿Eso quieres?
—No.—ella simplemente lanzó un suspiro frustrada—Yo… Lo siento tanto… No… No sé qué decir…
—¡Empieza por decir dónde está Lori!
Rápidamente de un salto tomó a la chica de ambos brazos y la tiró al suelo para con su rodilla bloquear cualquier movimiento que intentase hacer con sus piernas.
—¡Lincoln!
—¡¿Dónde está?!
—¡No lo sé!—gritó ella antes de hiperventilar y empezar a llorar, estaba aterrada.
Lincoln no entendía qué pasaba. Hasta donde él sabía ella era una secuestradora que intentó matar a Peter, Clyde y a ese reportero molesto. Todo gracias al simbionte mostrándole la peor faceta de él y todos sus errores. Pero también era cierto que el simbionte solía manifestarse con ropa negra, Gwen no tenía una sola vestimenta de ese color.
—Lo siento.—dijo finalmente el chico—Pensé que tenías al simbionte.
Hubo un silencio casi sepulcral en el cual Gwen intentaba recuperar el aliento, realmente no la había dañado puesto que estaba intacta físicamente, pero a nivel emocional todo debía ser un caos. Había lágrimas recorriendo su rostro mientras temblaba y no paraba de ver el suelo.
—Yo también lo siento.—dijo finalmente tras casi un minuto de estar así—Lo siento.
Ahí estaban los dos, liberados de sus ataduras y sin saber qué hacer. Solo viéndose mutuamente antes de que cedieran en un abrazo firme y de soporte, ni siquiera sabían del todo lo que pasaba. Solo sabían que algo malo estaba ocurriendo y ellos estaban en el centro de la tormenta, el ojo del huracán en un pequeño momento de paz que podía acabar en cualquier segundo.
—No debí tratarte así.—dijo Lincoln después de aspirar fuertemente—No me estabas atacando.
—No te culpo, me odias por lo que hice, no te puedo culpar.—dijo ella mientras apretaba con más fuerza el abrazo—Puedo recordarlo, cada momento, pero era como ver desde los ojos de otra persona, no era yo… Lo juro.
Esas palabras calaron demasiado en el chico.
—¿Cómo lo lograste…?—se encontraba impactado.
A él le había tomado semanas librarse del simbionte, así como de ayuda externa y una fuerza de voluntad extrema.
Gwen le contó lo que vio:
"Make out like it never happen and that we were nothing!"
Pudo ver tras la estática de televisión como el Duende Verde salvaba la vida de su amigo Clyde en el último momento tras que Lincoln fallase en salvar a los tres. Sintió alivio mientras que toda la zona mental temblaba, extremadamente parecida a su habitación.
—TRAMPOSO.
Era el grito de las voces del simbionte, todas de acuerdo en ir y matar a SpiderKid ahí mismo con sus garras. Fue como si despertase de un sueño profundo, ¿Matar a Lincoln? Claramente el chico no era perfecto, pero no merecía morir, no por ella.
Fue como si despertase de un sueño profundo al ver tanto a sus amigos con el reportero ahí tirados en el suelo gracias a ella, sino también a un Clyde perdiéndose en el horizonte.
¿Cómo era posible que el simbionte la hubiera convencido de hacer tal atrocidad?
A menos que Lincoln hubiera dicho la verdad.
—¡NO!—gritó furiosa en contra de la marea negra.
Pudo sentir como si taladraran dentro de su cráneo al mismo tiempo que llevaba ambas manos a su cabeza. La televisión estática que antes estaba en una pared de ese lugar se encontraba rodeándola como si estuviera atrapada en un cubo de estática.
Cerró los ojos para forzarse a despertar, pero alrededor todo oscurecía mostrando el aspecto pútrido y podrido a su alrededor. Donde antes había estado su cama ahora se encontraban una serie de tentáculos oscuros que tenían su forma y varios de estos reptaban hasta adherirse a ella. Estaba cubierta de un liquido negro que impedía ver su piel y solamente hacia que todo fuera pegajoso. Intentó librarse, pero en las paredes apareció una figura femenina.
—Gwendolyn, detente.
Era la voz de ella, sintió un vuelco en el corazón porque apenas y recordaba esa voz que la había abandonado hace tanto tiempo.
—Vuelve a tu cama y estaremos juntas aquí dentro, muy pronto Lincoln se arrepentirá de lo que nos hizo.
Durante un momento escuchó aquella voz casi hipnótica, pero esa última frase no era algo que su madre jamás diría. Como si hubieran tomado su cuerpo y voz. De toda la podredumbre su cama había vuelto a aparecer, pero los tentáculos estaban aun debajo de las sábanas.
—No, no, no, no quiero matar, no soy así, ¿Qué me hiciste hacer?—dijo molesta intentando rechazar la oferta.
Pero rápidamente varios tentáculos se aferraron a ella y entonces volvió a ver en las pantallas momentos cuando Lincoln le gritaba, cuando su padre la regañaba, cuando sus amigos la abandonaban y dejaban sola o peor aún, del funeral.
—Nosotros te podemos ayudar a que esas emociones se vayan…
Pero la chica rápidamente se esforzó en recordar cuando su padre se quedó jugando con ella aquel nuevo juego de carreras. Cuando compartió con Lincoln una bebida en el centro comercial entre risas y rodeada de sus amigos. De los abrazos que su madre le daba.
Los lazos que antes la sujetaban se quemaron y soltaron provocando que comenzara a caer por un precipicio de oscuridad llena de pensamientos destructivos.
Pero pudo escuchar claramente uno de estos: Busquemos un remplazo.
La había utilizado solamente para su venganza y luego desecharla, como si fuera nada, no iba a rendirse a esa conciencia que la manipuló.
"But you treat me like a stranger and that feels so rough."
—Y es lo último que recuerdo… Cuando volví a despertar estaba atada y las Siniestras me preguntaban por ti…
—¿Tú se los dijiste?—dijo herido Lincoln.
—Sí.—dijo finalmente Gwen—Pero ya lo sabían, solo me utilizaron para confirmarlo.
—¿Me vendiste?—el chico llevó una mano a su corazón apretando su camiseta medio rota.
—Estaba rodeada, amordazada y tenía mucho miedo, lo siento, lo siento.—intentó hundirse en el pecho del chico.
Pero rápidamente Lincoln la apartó, tenía el rostro rojizo, especialmente en las mejillas.
—Dijiste que ya lo sabían, ¿Por qué?—se limitó a decir—¿Quién se los dijo antes?
—El simbionte.—dijo Gwen con sus puños cerrados—Encontró un remplazo.
Lincoln retrocedió impactado, se cubrió los oídos esperando no tener que escucharlo, como si aquello evitase que el pasado ocurriera.
—Lincoln, el simbionte tiene a Lori…
Maldecía a los sentidos desarrollados, no importaba que tenía las orejas completamente dobladas hacia adentro, había escuchado de todas maneras y era como si le hubieran echado una cubeta de agua fría.
Por supuesto que el simbionte iba a tratar de lastimarlo el mayor tiempo posible, lo odiaba tanto o más de lo que él había odiado al simbionte. Pero a diferencia de él, aquella mente colmena no se iba a detener ante nada o nadie.
No tenía pruebas fuera de la palabra de Gwen, y sin embargo, todo finalmente encajaba, ahora tenía sentido porque las Siniestras habían aceptado a Venom a pesar de haber secuestrado a Lori, o cuando Ronnie gritó "Tu mataste a mi hermano, yo mataré al tuyo". Era claro que si ella creía que Lincoln fue el asesino hubiera dicho algo como "yo te mataré".
Todo el tiempo había estado frente a él la dolorosa realidad, cada que derrotase al simbionte este podía simplemente cambiar de huésped e intentar destrozarlo de una nueva manera.
—Gracias…—dijo el chico finalmente.
—¿Eh?—no entendió Gwen.
—Si me hubiera enterado en medio del caos… No sé… No sé qué hubiera hecho.—dijo el chico derrotado cayendo al suelo con los brazos extendidos—Soy el peor hermano de todos los tiempos.
Gwen se recostó junto a él y ambos miraron al techo cabeza con cabeza.
"No, you didn't have to stoop so low!"
—No lo creo…—dijo la chica con una voz apagada—El simbionte solo la escogió a ella para lastimarte, así como lo hizo conmigo. Me mostró tus recuerdos, distorcionandolos para hacerte parecer como un monstruo sin corazón, que estúpida fui por creerle.
—Tal vez sea cierto…
—No lo es.—dijo Gwen decidida.
—A todo el mundo le parece tan fácil decir, oh tu eres bueno Lincoln, haces el bien, lo correcto y eso es lo que deberías seguir haciendo Lincoln.—soltó un bramido frustrado mientras llevaba ambas manos a su rostro—Pero hay un motivo por el cual mi familia sigue cayendo una y otra vez en el mismo patrón.
Gwen se quedó en silencio.
—Que mi padre se volviera el Buitre no tiene nada que ver con Lisa, y lo de Lisa es completamente distinto a Luna y ahora ni siquiera sé por qué Lori está haciendo lo que hace. Lo único que tienen en común es que todas terminaron odiándome a mi o SpiderKid, o ambos. Mi sola existencia provoca que sean miserables.
—Lincoln…
—¡Sabes que es cierto!—gritó dejando salir lo que llevaba dentro—Tal vez… Tal vez todo sería mejor si yo no existiera…
Inmediatamente Gwen se arrodilló frente a él y le dio una bofetada mirándolo directamente a los ojos.
—No eres el centro del universo Lincoln.—le dijo molesta—Mi vida no se hizo peor por conocerte y conozco suficiente a tus hermanas como para saber que ellas jamás pensarían algo así.
—Pero…
—Sí, nos han pasado muchas cosas horribles, pero no es porque existes, a tu padre lo despidieron y eso lo llevó a ser el Buitre ¿No?, ¿Cómo pudiste si quiera tener la culpa en eso?
—Pude haber…
—Lisa ya tenía los tentáculos construidos desde que te conocí, y trabajó con Norman Osborn durante las votaciones, antes de que se volviera loca y quisiera atacarlo a él con el apagón.—dijo Gwen recordando los detalles del caso.
—Si hubiera estado presenta tal vez…
—Tu hermana Luna, todos saben que Lisa la utilizó durante el apagón a la Elemental por los cientos de reportajes que salieron, pero todos creen que fue porque eran hermanas, creí lo mismo hasta que vi porqué Lisa tiene a Luna a raya, en otra habitación tienen a Sam, Sam Sharp la curaron a escondidas…
—¿No estaba muerta?—el chico se sintió extrañado.
—No, está allá, en otra habitación… ¿Pasillo de alcantarillas?—dijo la chica mirando a su alrededor—Eso no es lo importante, lo que quiero decir Lincoln es que, tu no provocaste que hicieran todos esos actos criminales.
—Pero me odian.
—Porque tu fuiste el único que las detuvo.—dijo Gwen tomándolo de los hombros—Piensa en Ronnie, ¿No me dijiste que odiaba a Lori sobre todas tus hermanas?
—Si la hubiera salvado del vene…
—Lincoln, ese odio ya existía desde antes.—dijo Gwen cerrando los ojos—Cuando fuimos al hospital a verla nos corrió de su habitación.
—Pero Megan…
—¿La chica de arena?
—Es mi culpa que ella matara a su padre y…—dijo el chico antes de detenerse a media frase.
—Lincoln, vi tus recuerdos, no lo olvides, tal vez no todos, pero te vi en tus peores momentos, ¿Realmente abandonaste a la chica de arena porque te parecía divertido? Si mal no recuerdo, parecías estar corriendo…
—Lisa estaba ahorcando a Leni en la habitación de al lado…—dijo el chico recordando y llevándose ambas manos a la cabeza.
—No eres perfecto Lincoln Loud, pero haces lo mejor que puedes con lo que sabes.—dijo ella tomándolo de la cabeza y acariciando su cabello.
"I guess that I don't need those thoughts"
Durante un momento el chico se quedó quieto simplemente recordando todos los eventos sin aquella nube difusa de los recuerdos que tanto lo habían cegado. Recordó cómo su padre le dio un abrazo en la primera visita a la prisión, para tiempo después que Luna le preguntara un autógrafo suyo como SpiderKid para regalárselo a sí mismo porque ella pensaba en él de manera positiva. De como Lisa cuando les dijo que se había escapado a ver a Gwen abandonó sus máscaras de indiferencia y lanzó un grito de emoción por lo feliz que estaba por él. Recordó como Ronnie a pesar de tener su nombre como SpiderKid se negó a creerlo debido a la confianza que le tenía. Como a pesar de lo que gritó en su casa fue Lori la que lo detuvo porque lo amaba lo suficiente como para hacer lo correcto por él. Recordó como a pesar de lo que le hizo a Lori sus hermanas lo volvieron a aceptar y sus amigos hicieron lo mismo porque a pesar de que desapareció de sus vidas, lo querían.
Varios de estos ni siquiera eran recuerdos felices, pero si los volvía a pensar con esta nueva perspectiva, tal vez no eran del todo negativos, tal vez el amor no tenía por qué ser siempre demostrado de una manera que le gustara, a veces se hacían cosas que le dolían por su propio bien y manteniendo esos recuerdos hirientes solo como cosas que olvidar entonces también olvidaría las cosas buenas.
Tal vez era cierto, el simbionte veía la oscuridad en las personas y por eso varias de sus palabras habían calado tan fuerte en él, pero fallaba completamente en ver que no lo era todo, donde había dolor también recordaba alegrías. Pequeñas victorias que le daban la fuerza de seguir adelante, entregar su tarea a tiempo, derrocar una mafia criminal, salvar el universo de un loco con portales, apoyar y defender a sus hermanas de los peligros que rodeaban cada esquina.
La ciudad entera apoyándolo en su lucha contra las seis siniestras, viéndolo dar hasta lo último de él. Pero viéndolo en una lucha llena de rabia, intentó apagar esa ira vengativa con ira vengativa por lo que hicieron tanto a su familia como a Peter.
Ahora entendía mejor a Leni, perdonar a las Siniestras de los daños que han hecho para poder ver la situación con más claridad, y no cegado por la ira.
Eso le hizo dar un abrazo a Gwen al mismo tiempo que se levantaba y ayudaba a Gwen a hacerlo.
—Gracias.—dijo el chico abrazándola más fuerte.
—A ti, por escuchar.—dijo la chica regresando el abrazo—Wow…
—¿Qué?—dijo el chico viéndola de arriba abajo.
—Lincoln, has cambiado tanto desde que te conocí.—dijo mirándolo a los ojos—No puedo ni imaginar por todo lo que tuviste que sufrir, pero agradezco que confiaras en mí.
—Tal vez… Tal vez el cambio sea bueno.—dijo el chico regresando la mirada iluminada por la luz artificial de las linterna.
Fue casi impulsividad.
Solo un momento con sus labios chocando tras el cual ambos se separaron, ansiando volver a hacerlo. Pero Gwen tomó de la mesa una tela rojiza y la puso en el pecho de Lincoln:
—Antes, creo que debemos detener lo que está pasando.
—¿Debemos?—dijo Lincoln confundido, pero alegre.
—No deberías afrontar todo tú solo.—dijo ella tomando de nuevo el guante de Lisa con fuerza—Ellas se unieron para derrotarte, hagamos lo mismo para equilibrar la balanza.
Lincoln no quería admitirlo en voz alta, pero Gwen también se notaba distinta, esa chica nerd e insegura ahora estaba lista para actuar y corregir sus errores.
Eran dos personas distintas tras aquellas revelaciones, lo podía sentir ardiendo en el fondo de su corazón, pero sabía que eran mejores personas. Y tal vez eso era lo que necesitaban para acabar con las Siniestras, ser mejores para ayudarlas.
"Now you are just somebody that I used to know!"
Caminaron tomados de la mano sin ninguna luz iluminando su camino, solo las habilidades de Lincoln quien cojeaba de su pierna izquierda, pero con su máscara puesta mientras Gwen le ayudaba a andar.
—¿Dónde están las Siniestras?—preguntó a su compañera.
—Escuché a Luna decir que iba a salir con sus hermanas, pero no sé cuánto tiempo, ni a donde.—dijo Gwen recordando como había escuchado esa conversación.
—Probablemente a Oscorp, Lisa quiere matar a Norman también.
—Pero hay tres edificios y varias sub-bodegas deberíamos de…
Antes de que pudieran continuar Lincoln con su oído logró distinguir un eco de un bip a la distancia. Una simple pulsación seguida de otra, y una nueva, era un sonido simple y ligero, pero que gracias al lugar donde se encontraban rebotaba en una pared y otra hasta llegar a su oído desarrollado.
—¿Qué ocurre?—preguntó Gwen.
—Escucho una máquina, como las de los hospitales que hacen el sonido del corazón.—dijo Lincoln describiendo el sonido mientras intentaba buscar su origen en los oscuros pasillos.
—¿Un osciloscopio cardiaco? ¿Aquí abajo?—dijo Gwen sin entender.
—Está por ese pasillo.—dijo el chico con los ojos cerrados y andando.
Sabiendo que no tenían muchas alternativas fuera de perderse en la red de túneles o ese sonido siguieron esa corazonada. Cada vez el ruido era más claro, al grado que hasta Gwen pudo escucharlo a la distancia.
Llegaron hasta una cortinilla que separaba otro de los pasillos secundarios del refugio y SpiderKid le pidió a Gwen un momento al mismo tiempo que asomaba lentamente por la tela hasta que uno de sus ojos blancos pudo ver la situación.
—¡Parker!—dijo de súbito el chico.
Todos en la habitación voltearon a ver como desde la entrada un chico con la máscara de SpiderKid, una camiseta roja rasgada y unos jeans entraba ignorando todo a su alrededor y poniéndose al lado del chico herido.
—¿SpiderKid?—dijo confundida May.
Pero Lincoln solo tenía ojos para el herido Peter Parker quien estaba demacrado debido a la golpiza que recibió de las Siniestras siendo tan solo un humano. Claro que Peter iba a intentar detenerlas, sobre todo si él no estaba ahí para ayudar, así de comprometido estaba a la causa. Si sobrevivían debía de recordar darle todos los halagos posibles.
No se le tardó en unir Gwen también ignorando todo el ambiente científico.
—¿Gwen?—dijo confundida Martha.
—Por Dios, Peter, Pit…—dijo la chica tocando su mejilla.
SpiderKid sabía que si seguía viéndolo iba a resultar sospechoso como si lo conociera, así que fingió haber estado checando sus signos vitales tocando su cuello.
—No es necesario que midas su pulso con la máquina conectada.—escuchó una voz conocida.
Volteó hacia los pies de la cama y se encontró con:
—Electro.
Pero Martha en lugar de mostrarse agresiva solo se llevó sus dedos a la sien de su frente y retomó su asiento junto a la cama.
—Supongo que jamás podré deshacer lo que hice.—dijo intentando sonreír, pero fallando—Sí, SpiderKid, soy yo…Electro…
Lo dijo agotada, no parecía que el desprecio lo estuviera dirigiendo a él.
—Lo lamento doctora Connors, fue el impacto…—dijo el chico fingiendo lo más posible la voz para que no lo reconociera.
—Lo entiendo, hice cosas de las que no estoy orgullosa.—dijo con sinceridad la mujer—Y desde entonces he pagado cada momento de mi vida por esos errores.
Volteó a ver a la otra adulta.
—Señora… ¿Parker?—dijo fingiendo que no se acordaba, llevando una mano a su mentón.
—Sí, ¿Aun me recuerdas después de tanto tiempo?—dijo la mujer mayor impresionada.
—Tengo buena memoria.—mintió el chico—Además, jamás olvidaría a Peter Parker, el chico estuvo con el Lagarto y la Escorpiona… Y ahora aquí…—dijo mostrándose decepcionado antes de ver al fondo de la habitación—¿Hay alguien más con nosotros?
—Por favor, no le hagas nada… Es mi marido…
—El Lagarto…
—No, no, él ya no es el Lagarto, es Curt, Curt Connors.—dijo Martha comenzando a retomar el tono de voz que tenía como Electro.
El chico vio de reojo al hombre dormitando en una cama bastante maltratada.
—Sí, no tiene escamas.—admitió el chico—De acuerdo, ¿Alguien más que deba rescatar?
—¿Te mandaron a salvarnos?—preguntó la tía May ilusionada.
—Sí… No… ¿Realmente importa?—dijo el chico incomodo apuntando a los grilletes y esposas que tenían ambas mujeres—Fueron secuestradas por las Siniestras y yo pienso detenerlas, una parte importante es quitarles prisioneros.
—Que observador.—dijo Electro disgustada por tenerlo enfrente antes de suspirar largamente—Peter necesita atención médica inmediatamente.
—¿Qué le pasó?—preguntó Gwen horrorizada.
—Le dieron una paliza, y tomando en cuenta que lo trajo la Escorpiona, creo que no es difícil imaginar como obtuvo los golpes.—dijo Martha cruzada de brazos.
—¿Y el doctor Connors también necesita trato hospitalario?—preguntó SpiderKid.
—Yo lo llevaré por mí cuenta, concéntrate en Peter.—dijo decidida la doctora Connors.
—Entonces andando.—dijo Lincoln forzando las ataduras y liberando a ambas mujeres.
—Niño.—lo detuvo May Parker—Antes de hacer nada, quiero que sepas, que cuando necesites lo que sea, tienes mi puerta abierta. Lo que estás haciendo por nosotros, no tengo palabras para…—dijo dándole un abrazo al chico—Gracias, muchas, muchas gracias.
—Gracias a usted por sus amables palabras señorita.—dijo el chico sonrojado debajo de la máscara—Lo tendré en cuenta.
De alguna manera Peter se las había arreglado para ayudarlo incluso en aquel momento tan oscuro de su carrera arácnida. La doctora Connors no le tomó mucho tiempo quitarle a Peter los instrumentos, así como Gwen se encargó de May Parker. Martha finalmente logró apoyar a su marido para que se levantara y SpiderKid con Peter en brazos comenzó a dirigir el escape de la oscuridad.
Iba a poner a todos a salvo.
"Now and then I think of all the times you screwed me over"
Ya nada se interponía en su camino.
Su hermano estaba atado, el equipo de patéticos héroes que intentaron hacerle frente antes se encontraba controlado, e incluso había logrado hacer una distracción en el distrito de Hell's Kitchen para que creyeran que estaban allá, volvía a toda velocidad al punto de encuentro con el resto de Las Siniestras.
Había consumado su revancha contra el Kingpin, sus internos le decían como el hombre había tomado precauciones apenas apareció. Nadie lo había puesto en jaque, y mucho menos se había atrevido a tocar a su esposa Vanesa Fisk.
Nadie excepto ella.
El solo recordarlo mientras se desplazaba por las alcantarillas le provocaba una sonrisa, esa mujer nunca iba a recuperarse de lo que le hizo, Kingpin había perdido lo que tanto quería, así como ella.
Pero Osborn era distinto, no bastaba con quitarle a su hijo, el cual seguía sin entender cómo es que se mantuvo cuerdo tras lo que hizo. Tampoco con perder a Weasley, ella supo de la cantidad de asistentes que había vuelto a contratar solo para remplazarlo.
No, de no haber sido por SpiderKid ella hubiera hecho que Oscorp perdiera todo, no solo su familia, sus colegas, debía perder lo más importante de todo, su orgullo.
O morir en el intento.
Norman apenas supo de su movimiento a la prisión logró conseguir tener a su familia restante en rehenes dentro de un retorcido juego donde podía seguir fingiendo que era el bueno.
Pero Osborn estaba lejos de ser el bueno.
En sus investigaciones encontró no solo que la Comadreja contrató a su padre, sino que también el despido del señor Loud había sido por orden directa de un superior. Aquello al principio no tuvo sentido, pero decidió ver las alianzas de la empresa, y tras llegar a un par de callejones sin salida, encontró que dentro de una de las afiliadas tenía una estancia en Oscorp.
La habían manipulado para depender de ellos, para hacer que fuera leal ciegamente a Oscorp, pero ahora no estaba cegada por un jefe manipulador, ni retenida por una familia que la intentaba frenar en su persecución del poder, el estatus, el reconocimiento, dejar una marca en el mundo que fuera dificil de ser borrada. Su legado.
Y lo hubiera logrado antes de no haber sido interrumpida por el estúpido de su hermano, realmente lo odiaba, tras todo lo que hizo por su familia, él muy idiota sabiendo su identidad se dispuso a detenerla, ¿Y todo para qué? Dividir a la familia aun más de lo que ya estaba.
Pero el chico ya tenía su castigo merecido, herido y humillado bajo el suelo en una intricada red de alcantarillas en las cuales si intentaba escapar podía perderse. E incluso si por algún motivo intentase escapar, podía simplemente revelar su identidad a través del nuevo novio de Lori.
Nada la iba a frenar de tener la cabeza de Oscorp.
Sus tentáculos continuaron andando entre las poco pudientes aguas turbias donde ahora se movía, cargándola por encima del agua, lista para liderar el cambio.
"But had me believing it was always something that I'd done"
Su hermana le había ordenado permanecer en el punto de encuentro bajo Brooklyn, pero Lori quería celebrarlo, habían ganado, no había nada más que temer, su padre intentó detenerla inútilmente, pero no pudo evitarlo.
Fue hasta el centro para personas sin hogar FEAST y caminó entre los desafortunados mientras se le quedaban viendo, con su chaqueta de cuero y leggins parecía más lista para una fiesta que una chica que debería estar en ese sitio. Pero a Lori no le importaba esas miradas, ella solo tenía ojos para uno de los chicos apartado en una esquina.
—Hola.—dijo ella sentándose en su catre con una sonrisa tan resplandeciente.
—¿Lori? ¿Qué haces aquí?—dijo el tipo quitándose la almohada de periódicos que tenía en la cabeza y tratando de acomodarse en el pequeño espacio que tenía.
—Pasaba por aquí cerca, y sentí que tenía que verte.—dijo la chica entusiasmada—¿Lo viste?
—¿A las Siniestras?—preguntó el chico—Sí… Mi grabación la están pasando por todos los canales, pero aun no recibo el pago, quiero volver a mi apartamento… O al menos algo barato…
—Podrías venir conmigo.—dijo ella antes de que una voz en su cabeza le dijera que era una pésima idea.
—No, tienes una familia grande de la cual preocuparte, no quiero ser un estorbo.—dijo el tipo antes de tomarla de la mano—No te preocupes, estoy saliendo adelante, pero gracias.
Ambos se quedaron embobados mirándose a los ojos antes de que Lori acercase su cabeza a su oreja y susurrara:
—Ve a la torre Osborn en Brooklyn, pero no entres.
—¿Eh?
—¿Cuándo te he fallado?—dijo ella con una sonrisa de medio lado.
El chico apretó su agarre en la mano y asintió dándole un beso rápido antes de levantarse y empezar a tomar sus pocas pertenencias que le quedaban.
—Cuídate mucho Lori.—dijo el tipo listo para emprender el viaje a pie.
—Y tú Eddie, pronto todo acabará, estoy convencida.—dijo ella sin parar de sonreír.
Se encaminó hacia la salida mientras el chico continuaba recogiendo sus objetos cuando repentinamente sintió un dolor punzante en la cabeza y después escuchó una voz distorsionada hablándole:
Deja de darle pistas, nos descubrirá.
—¿Y qué importa si lo hace?—pensó mientras salía y la niña en la entrada se le quedaba viendo—Ya me voy Jordán.
—Por supuesto.—dijo la chica de la entrada buscando en su portapapeles el nombre—Loud, ¿Verdad? Vaya, que coincidencia, yo en la escuela primaria tuve un amigo con apellido igualito.
—¿Enserio? ¿Cabello blanco?—preguntó Lori a la chica.
—¡SÍ! Oh él tenía muchas hermanas, siempre hablaba de ellas, ¿Es tu hermano?—dijo entusiasmada.
—Lincoln Loud… Sí, lo es.—dijo fingiendo que estaba contenta, pero sintiendo asco en la boca.
—Ohhhh, si lo ves salúdalo de mi parte, desde que me mude a Brooklyn no supe nada de él.—dijo ella entusiasmada.
—No te preocupes, se lo diré.—dijo para intentar terminar cuanto antes aquella conversación—Buen día.
—Igualmente.—dijo la chica antes de que girara a buscar a otra persona para registrarla en el registro de entrada.
Admitir que Lincoln era su hermano era tan extraño para Lori, casi como si en los últimos días no hubiera pensado en él como una figura familiar, sino como una fuerza externa que había venido a corromper a su familia para separarlas…
De no ser por él, todavía estaría Bobby, no necesitaba el hospital como SpiderKid, fingió para mentirles y no tener que decir quién era. Debido a eso Bobby intentó buscarlo. Y Bobby murió.
Cerró sus puños mientras veía el agujero abierto del alcantarillado, abajo estaba su familia y Ronnie reunidos para un último ataque al alcalde Osborn, con Lisa al cargo de la ciudad desde las sombras nada más les faltaría, todos los que habían lastimado a su familia, se irían.
Por el otro lado podía volver con Eddie, ser una mera espectadora del evento y fingir inocencia… Pero eso haría que Lisa la considerara una traidora. Habían confiado las unas en las otras para acabar con las amenazas.
Si Lisa pierde nuestra familia se quedará más sola.
Aquello también era cierto, Lisa necesitaba toda la ayuda posible. No podía retroceder, no después de todo lo que hizo.
Estaremos mejor con Lisa.
El simbionte no decía mentiras, cuando ocurrió el apagón, prácticamente todas ellas estuvieron unos días aburridas mientras en las calles se vivía un pandemónium. Lisa había pensado en ellas antes de si quiera hacer su movimiento para afectarlas lo menos posible.
Sin embargo, esta vez todo había ocurrido tan rápido que ni siquiera les pasó por su cabeza proteger al resto de sus hermanas. Ahora tenía poderes, pero parecía que solo los estaba dedicando a…
Cumplir sus objetivos.
Vio frente a ella un televisor en medio del callejón, uno de los antiguos que aun tenían la estática blanca cuando no recibía señal. No había estado antes ahí, solo desde apenas unos momentos atrás.
La estática desapareció y encontró ahí el recuerdo de aquella noche en la cual Lincoln volvió a casa cansado y empezó a gritarles. Pudo ver su arrogancia nuevamente, su desinterés por hablar con ella, el completo desprecio que mostraba a las niñas y la furia que sintió al momento que lo detuvo para que escuchara.
Pudo sentir nuevamente el golpe en el estómago y como todo se volvía negro.
No era momento de dudar, era momento de actuar, de mantener a salvo a su familia para que eso jamás se repitiese.
Lincoln no iba a volver a lastimarlas de nuevo, y con Lisa al mando todo iba a mejorar para ellas.
Se transformó nuevamente en Venom, permitiendo que el traje negro se ocupase de sus pensamientos mientras veía casi como en un estado comatoso su avance de vuelta a las alcantarillas.
"And I don't wanna live that way"
No creía que esa tal Venom fuera tan tonta como para desobedecer a Octopus, pero no había mentido del todo, puesto que llegó antes de que la líder volviera. Se sentía extraña estando rodeada de todas estas personas, las conocía ligeramente por titulares de noticias y cosas por el estilo, pero era tan ajena a toda la situación que no sabía ni porqué continuar ayudando.
Ya había tenido su venganza contra SpiderKid y…
No sintió nada.
Obtuvo lo que tanto había añorado desde que se vengó de su padre, pero el vacío seguía ahí. El daño no se podía deshacer con el daño que hizo, no había retribución, solo había logrado hundirse más en esta estratagema.
Ahora ya no podía simplemente salir sin temer que Octopus la buscara por todos lados con su capacidad de entrar a cualquier sistema de cámaras o policiaco, era una amenaza para cualquier persona decente o indecente.
Además, prácticamente no ser aliado de Lisa era una condena para sufrir las consecuencias negativas de sus acciones, al menos estar junto a ella le daba cierta seguridad.
Finalmente llegó la hora acordada cuando Octopus apareció con sus tentáculos por uno de los ductos dirección Oeste.
—Ahora pensarán que estamos en Hell's Kitchen, movilizaran a Norman al punto más alejado de ahí dentro de la ciudad.—dijo confiada la chica antes de acercarse al computador que había en medio del alcantarillado y poner una contraseña.
—¿Qué haces cariño?—preguntó el Buitre.
—Solo me aseguro que todo esté en orden.—dijo ella revisando como el monitor se encendía y apagaba como una alarma provocando que su ceño se frunciera, era la primera vez que Megan la veía haciendo eso—Lo supuse, el muy idiota activó la alarma.
—¿Qué?—preguntó Elemental confundida.
—Escaparon.—dijo Lisa con los ojos entrecerrados.
—¿Qué?—preguntó Ronnie sin entender—¿No tienes cámaras ahí?
—¿Para qué nos puedan rastrear al menor descuido? ¡No seas idiota!—dijo Lisa molesta—Tenemos una hora para que movilicen a Osborn, tú te quedas aquí, no te quiero ver.
Le lanzó una tableta la cual Ronnie no entendió porque se la daba.
—El código de acceso está anotado en este papel, no pierdas el rastro del punto rojo, nos mandas una alerta presionando el botón uno apenas el punto esté a seis cuadras del edificio.
—¿Segura?—preguntó la Escorpiona confundida.
—Activa esa alarma en caso de que SpiderKid se librara de una sola de sus cadenas donde lo teníamos, si no vamos ahora va a escapar.—dijo Lisa sabiendo que no quedaba tiempo y comenzando a andar—Si quieren quedarse aquí no me importa, pero hay que detenerlo y tenemos que ir YA.
A Megan no le gustaba la idea de que SpiderKid hubiera podido escapar se suponía que lo habían dejado atrapado para que no las molestara. Corrieron por el alcantarillado siguiendo a Octopus, hasta llegar de vuelta a la entrada del refugio.
Pudieron ver la tela movida, pero sin huellas en el suelo. Lisa activó en sus lentes una visión especial para ver el techo, pero no encontró nada. Corrieron primero a la habitación donde habían dejado a los Connors, encontrándola desprovista de personas. Lisa corrió directamente a la de SpiderKid, mientras que el señor Loud había ido directamente a con los Defensores. Elemental a su novia y Lori volvía a la entrada para ver si podía encontrar un rastro.
Siguió de cerca a Octopus, viendo como recogía del suelo un guante de fuerza.
—¿No es tuyo?—preguntó Megan extrañada.
—Es solo uno de los de remplazo…—dijo ella antes de revisar y ver que los papeles en la mesa estaban revueltos y varios cajones abiertos—No se liberó solo, lo ayudaron.
—¿Los Defensores?—se le ocurrió preguntar.
—Unidad paterna.—dijo comunicándose por medio de un audífono inalámbrico—¿Están todos esos aun con sus cadenas e inhibidores?
—Sí, Lisa.—pudo escuchar del otro lado de la línea.
—Descartados…
—¿Por qué es importante? Ataquemos y podemos vencerlo después de nuevo.—preguntó Sandgirl.
—Nadie sabe la identidad de Lori, ni nuestra posición exacta, si están libres, comenzaran a seguir los hilos.—dijo finalmente Lisa molesta—Pero no tiene sentido, todos los que eran una amenaza estaban atados, encadenados o…—se detuvo un segundo a pensar.
Rápidamente sus tentáculos se movieron a la salida de esa habitación y corrió directamente a con la Elemental.
—Solo pudo ser ella.—dijo Lisa viendo la recamara donde tenían a esa chica rubia con mechón celeste.
Megan se quedó en la entrada tapándola, nadie más iba a salir de esa habitación, pero hasta ahí quedaba a sus ojos la infalible Octopus, casi como si tan cerca de la cumbre todo su plan empezara a fracturarse.
"Reading into every word you say"
Luna volteó a la puerta con un sobresalto al ver la figura tanto de su hermana como de Sandgirl juzgándola desde la puerta, se puso en medio de ambas y su amada.
—¿Quiénes son? ¿Luna?—dijo una Sam que parecía verdaderamente confundida.
—Creo que nunca nos presentamos, Doctora Lisa Loud.—dijo Lisa andando por la habitación hasta llegar a la cama de Gwen y encender la lámpara mostrando que todas las cuerdas estaban desatadas, volteó a ver directamente a Sam con los ojos entrecerrados—Lastima que sea en estas circunstancias, porque cuando me enojo me conocen como Doctora Octopus.
—¿Circunstancias?—dijo sin entender Sam antes de que uno de los tentáculos de Lisa apuntara a ella—¿Qué está pasando?
—¡Lis! ¡Ella estaba dormida cuando llegué!—le gritó Elemental.
Sam no era una traicionera.
—Apártate de mi camino.—dijo Lisa dejando de apuntar los tentáculos a Sam y ahora haciéndolo directamente a Luna.
—¡Ella no lo hizo!—gritó Luna desesperada.
—¡Es la única que pudo hacerlo idiota!—le gritó Lisa con sus tentáculos activados.
Luna sudaba frío, no quería atacar a Lisa, pero tampoco podía dejar indefensa a su novia. Pudo sentir como un tentáculo la tomaba del cuello y otros dos de sus brazos enredándolos a su espalda para que no pudiera moverlos.
—¡Ya basta!—gritó Sam levantándose—Luna detente, yo sí liberé a esa niña.
Fue como si todo se congelara en ese preciso instante para Luna, su novia, su confidente, aquella por la que había hecho todo había admitido abiertamente haber hecho aquello de lo que Lisa la acusaba.
—Sam… ¿Por qué?—dijo con el poco aire que le quedaba.
—¡Porque tiene sentido lo que decía! ¡Eres una de esas mutantes que abusan de su poder para conseguir lo que quieres! ¡Y me dijo que Octopus era un monstruo! —dijo Sam provocando que Lisa soltara del cuello a Luna y ambas se le quedaran viendo—¡Por eso estamos en una alcantarilla! ¡¿Qué le hiciste Luna?!
—No… Yo no…—intentaba decir una Luna tremendamente impactada—Todo lo hice por ti…
—Idiota descerebrada.—dijo Lisa tomando a Sam de la cintura y acercándola a su rostro—Te salvé la vida y puedo quitártela aquí y ahora.—mostró uno de sus tentáculos al mismo tiempo que la punta de este giraba formando una cuchilla.
—Ya estoy muerta, ¿No?—dijo Sam desafiante—Me quitaron todo lo que tenía… No eres diferente a mis padres…
Aquello solo hizo que Luna retrocediera entre llantos e incapaz de levantarse del suelo. Pero aquello solo hizo enfurecer más a Lisa quien sin pensarlo una segunda vez preparó su ataque, apuntó y…
La alarma de la Escorpiona sonó.
Luna durante un segundo sintió que su amada se había salvado, pero entonces Lisa volteó a verla.
—Te dije que la ataras, me desobedeciste por última vez.—dijo cruelmente.
—Ella no es una…—intentó decir Luna, pero después volteó a ver a Sam y cerró los ojos, se sentía traicionada.
—Congélala aquí y ahora, o las mato a ambas.—dijo la chica con un rostro demoniaco lanzando a Luna al frente de Sam—Prueba que al menos puedes seguir órdenes.
Luna tenía el arma en sus manos y a Sam frente suya, pudo escuchar como ella le dijo:
—No eres mala Luna, creo en ti… Pero si la sigues a ella, te alejas de ser la chica a la que amé…
Mientras que a su espalda Lisa estaba preparando sus tentáculos metálicos para matarlas, no tenía dudas de aquello, su hermana no hacía bromas de sus regaños y la había visto hacer cosas horribles. Pero Lisa no haría eso, no sería capaz a su propia familia, ella… Ella… Tragó en seco y fijo su vista en Sam.
Era su musa, su mundo, su razón de ser. Era aquella que más amaba. No podía dispararle, no debía dispararle, era como matar una parte de si misma. Y hasta cierto punto prefería morir antes que vivir en un mundo sin Sam Sharp. Ya había vivido mucho tiempo en esa realidad y la odiaba, cada segundo.
Pero si escogía morir egoístamente dejaba a Sam a tener el mismo destino que ella, era injusto, Sam no pidió quedar en coma, ella merecía ser una chica normal, creciendo hasta graduarse de la preparatoria, tal vez siguiendo su pasión musical o viviendo al día con un trabajo digno. No merecía la pesadilla donde la estaba metiendo.
Tenía que salvarla a toda costa para que Sam tuviera la vida que merecía, ¡No sacrificó toda su persona para perder a Sam así! Pero tampoco tenía tiempo de pensar en una manera de escapar, no la había, la única salida la cubría Lisa y escuchaba como el tentáculo paraba de temblar mecánicamente.
Había agotado la paciencia de Lisa.
Estuvo a punto de bajar el arma y rendirse a su muerte cuando cerró los ojos, aspiró fuertemente y presionó el gatillo.
Cuando los abrió pudo ver a una Sam impactada, pero completamente congelada mientras lágrimas de cristal destrozaban sus ojos haciendo que sangre saliera de estos.
—Bien.—dijo Lisa bajando sus tentáculos—Hablaremos de esto cuando volvamos, ahora mismo tenemos que volver al punto de encuentro, si SpiderKid alerta a las autoridades antes de que lleguemos, perderemos la oportunidad y el elemento sorpresa.
Hablaba con ese mismo tono robótico de siempre, frío, calculador, provocaba que sintiera repulsión total, pero había logrado exactamente lo que quería.
Tenía más tiempo.
Tal vez el suficiente para pensar una manera de salir de todo este embrollo.
"You said that you could let it go"
La chica había logrado entender cómo funcionaba la tableta, pero se sentía inútil esperando mientras las demás iban a revisar cómo estaban los prisioneros. Ella quería saber cómo se encontraba Peter, era lo único que le importaba.
El punto rojo cruzaba las avenidas a toda velocidad mientras que ella seguía viendo el perímetro por el cual Lisa le ordenó mandar la señal.
Sintió entonces nostalgia por uno de los puntos donde pasó aquel objetivo, conocía la calle, ahí había un parque de patinetas, uno donde su hermano le había enseñado a montar hace tantos años. Cuando aun se caía de las patinetas y provocaba que todos se rieran, solo para que Bobby se tropezara con ella y las burlas se trasladaran al chico.
Ese simple recuerdo le hizo querer volver a aquella época, donde aun tuviera a su hermano. Lo echaba tanto de menos, aunque sabía perfectamente que si él la viera en aquel estado se horrorizaría de tan solo pensar lo que había hecho. No solo por lo que le hizo a Lori y Lincoln, sino también por el daño que provocaba para obtener lo que quería.
Él jamás lo hubiera aceptado y de cierta manera agradecía que no pudiera verla así para que no sintiera vergüenza de ella.
Pensó que vengándose de Lori y Lincoln su rabia iba a desaparecer, pero ahora notaba como seguía ahí, esperando cualquier excusa para resurgir. Había conseguido su venganza, y ahora no le quedaba nada por lo que seguir, ya Jessica había recibido lo que merecía. Jameson fue tratado de la misma manera en la que le trataron. Gwen y su padre estaban fragmentados gracias a ella. Hasta SpiderKid quien tanto luchó para detenerla había sido detenido.
Pero no podía simplemente volver a la escuela al día siguiente y esperar que todo fuese igual con Peter… Realmente lo había arruinado todo gracias a su desesperación.
Estaba tan perdida en sus recuerdos que apenas pudo reaccionar cuando el punto rojo entró al perímetro, mandó una señal para que regresasen cuanto antes, sintiendo que Lisa iba a matarla si se enteraba que tardó casi veinte segundos en avisarle.
Tardaron cinco minutos en volver, al frente venían Octopus y Sandgirl, mientras que tanto Venom como el Buitre llevaban a una Elemental que parecía tener heridas en el rostro.
—¿Qué paso ahí abajo?
—Todos escaparon.
—¡Tenemos que volver a capturarlos!—dijo rápidamente Ronnie.
—No seas estúpida, no tenemos tiempo, si ellos avisan a la policía lo que estamos haciendo, toda nuestra ventaja se pierde.—dijo Lisa acelerada.
—Podemos abrirnos con fuerza bruta, como la otra vez.—sugirió la Escorpiona.
—¡No hay otra vez! El riesgo es cada vez mayor porque estarán más dispuesto a hacer lo que sea necesario para detenernos, o matamos a Osborn hoy y mostramos quienes son las que en verdad dan las ordenes o se acabó.—dijo Lisa decidida y mostrando sus tentáculos amenazando a Ronnie—¡Ahora cierra la boca y sigue las instrucciones que te di!
Todas se quedaron mirando a Lisa, aterradas ante la posibilidad de qué podía hacerles.
—Sé cómo me ven, pero no llegué hasta este punto comiendo enlatado, perdiendo contacto con familia, colegas y amigos, sacrificándome día y noche para que lo arruinen todo, no quiero ningún solo error, ¿Entendido?
Se miraron extrañadas unas a otras, Luna asentía mientras intentaba parar su llanto de cristal. El Buitre accedió levantando mucho su ceja. Venom parecía no querer ver esa faceta enojada porque aceptó casi sin dudarlo. Sandgirl también asintió, aunque no la veía del todo convencida.
Solo falta ella, la Escorpiona, para que el plan final de las Seis Siniestras diera comienzo. Bobby le hubiera dicho que no, que huyera de ahí porque eso la convertiría en una persona que ella nunca fue… Pero su lado de Escorpiona sabía qué hace mucho que Ronnie Anne había dejado de ser Ronnie Anne.
—Hagámoslo.
"And I wouldn't catch you hanging by somebody that you used to know"
Eres patético.
Escuchaba una y otra vez las voces de los Defensores después de ir a revisar que estuvieran en sus posiciones, encadenados y con grilletes, lo estaban. Pero también tenían el espíritu de lucha más activo, querían salir y detenerlos.
Aquello ni siquiera le hubiera importado tanto de no ser porque cuando Lisa le dio la orden de irse pudo ver como detrás de ella venía Luna llorando mientras Lori intentaba consolarla. Antes de enterarse pudo ver como habían vuelto al punto donde Lisa los quería, gritándoles para que obedecieran de una vez por todas.
No tuvo que ser muy listo para deducir que había pasado entre sus hijas. Si bien antes hubiera intentado intervenir para que sus hijas parasen… Ahora aquello no era ni siquiera una posibilidad, ambas tenían habilidades que lo sobrepasaban.
Después de todo, él era solo un tipo con una armadura que le permitía volar entre mutaciones de arena, gente escorpión, con poderes de hielo, alienígenas o super genios. No tenía fuerza o inteligencia, lo único que tenía era un gran amor por su familia.
Y era por eso que tanto él como Luna tenían que ejecutar la primera parte del plan, para su suerte, Luna no tuvo inconveniente en ir con él volando por las alcantarillas hasta llegar al punto que Lisa le había dicho.
Habían llegado dos minutos antes de lo esperado, por lo que decidió hablar con su hija viendo constantemente el reloj.
—¿Qué te hizo Lisa cariño?
Pero Luna solo se le quedó viendo antes de negar y volver a agachar la cabeza, tenía miedo de hablar, como si esperase una reprimenda horrible.
—Puedes confiar en mí, ¿Lo sabes?—dijo el señor Loud intentando volver a su tono paternal, dándose cuenta que lo había perdido de tanto tiempo sin usarlo.
—Ella… No…
El reloj mostraba que le quedaban tan solo veinte segundos, Luna decidió limpiar sus lágrimas y subir con su escarcha hasta hacer volar la tapa de alcantarilla. El señor Loud la siguió de cerca viendo como a tres carros de distancia estaba su objetivo.
—¡Te trataré de conseguir todo el tiempo que pueda!—gritó Luna viendo como de las camionetas de enfrente comenzaron a apuntarles con armas, cosa que ella pudo evitar creando una muralla de hielo.
El conductor de aquella camioneta negra intentó retroceder, chocando contra el carro trasero y sin embargo intentó alejarse sin importarle que seguía chocando. El Buitre mostró las garras de sus pies lanzando una patada al parabrisas, rompiéndolo de un solo golpe y revelando un guardia de seguridad como el conductor.
Ese hombre tomó una pistola y disparó a la figura aérea, cosa que ni siquiera le hizo rasguños a la armadura. El señor Loud se acercó, lo tomó del cuello de la camiseta y lo lanzó fuera de la camioneta, no sin antes tomar el arma y separar cargador y cuerpo lanzándolos a lados contrarios de la calle.
No tenía tiempo que perder, fue hacia la parte trasera y abrió las puertas dobles, encontrándose con una marea de gritos. Aquello se sintió raro, esperaba esos gritos, pero más como un apoyo.
—Niñas…—intentó hablar, pero aún tenía puesta la máscara, provocando que la bebe Lily llorara por escuchar su voz de Buitre robótica.
—¡AHHH!—gritaba su pequeña Lola y su amada Lana.
—¡AYUDA!—suplicaba su hija Luan abrazando a una atemorizada Lucy.
—¡No le hagas daño!—gritó Leni armándose de valor junto a su pequeña Lynn junior para detenerlo.
Apenas por acto reflejo cubrió su rostro y pudo sentir los golpes de ambas para alejarlo, cosa que lograron. Leni lo veía mientras aspiraba profundamente para mantener la calma, mientras que Lynn lo miraba con desprecio mientras lloraba, pero dispuesta a defenderlas.
Se quitó la máscara un momento:
—Soy yo, soy papá…—dijo pensando que iba a hacer una diferencia.
—¡Vete! ¡¿No has hecho suficiente daño?!—le reclamó Lynn junior amenazándolo con un bate de beisbol.
—¡Si quieres tocarlas tendrás que pasar por nosotras!—dijo su pequeña e inocente Leni completamente decidida y sin apartar la mirada, no tenía arma fuera de sus puños.
—No quiero hacerles daño…—intentó decir de buenas, pero notó como algunos disparos comenzaban a atravesar el muro de hielo que Luna creaba, no le quedaba tiempo—¡Deben venir con nosotros!
—¡NO!—gritaron casi todas.
Era como una cubeta de agua fría, él era Lynn Loud, el padre de todas ellas, aquel que tanto tiempo las había apoyado en todo, ¿Ahora le estaban dando la espalda?
No… No podía ser…
No tan cerca de su victoria soñada.
—¡ERES UN MONSTRUO!—le gritó su hija Lynn junior escupiendo a sus pies y respirando entrecortadamente.
Ella era su orgullo, aquella que cargaba su nombre para futuras generaciones, aquella que tanto había apoyado en sus metas deportivas, aquella a la que llamaba su pequeña campeona y que hasta hace menos de un año le miraba con completo orgullo.
Ahora lo veía como una amenaza a quien debía detener. Pudo ver en sus ojos el miedo que sentía en el fondo. No estaba injustificada.
—Todas han sufrido mucho, no van a seguir sufriendo si podemos evitarlo.—dijo Leni derramando una lágrima.
—Pero… No quiero lastimarlas…
—¡Ya lo hiciste!—le reclamó junior—¡Desde el primer día que usaste ese maldito traje!
—¡Lo hice por ustedes!—gritó desesperado, se notaba que su garganta estaba empezando a fallar—¡Pero sigo siendo el mismo hombre que las mantuvo durante tantos años!
—No eres ni la mitad del hombre que solías ser.—dijo fríamente junior—Me avergüenza compartir nombre con un asesino, ladrón, criminal.
—¡Soy tu padre!—era un grito desesperado al mismo tiempo que Luna retrocedía, no había tiempo ya.
—No lo eres, no como el Buitre.—le dijo Leni tomando a Lynn del hombro y haciéndola retroceder.
Leni había llorado unas noches antes de Halloween solo porque vio un perro muerto cerca de la escuela donde estudiaba, no entiendan como era posible que mantuviera la calma en un momento así.
—Si no vienen conmigo, morirán por el fuego cruzado.—dijo el hombre serio.
—Prefiero eso a tener que seguirte.—dijo Lynn secamente.
Rápidamente todas las chicas en el interior asintieron débilmente mientras abrazaban a una Luan que parecía dedicarle la misma mirada que sus dos hermanas fuera.
Luna estaba gritando para mantener la barrera de hielo. El tiempo se había agotado, no podía convencerla por las buenas.
Iba a hacerlo por las malas.
Volvió a ponerse el casco de Buitre y empujó con sus alas tanto a Lynn como Leni de un solo golpe, estaba seguro de que no iba a dejarles marcas porque solo les lanzó viento. Pero rápidamente tomó la camioneta del suelo de la parte trasera, elevándose en el aire.
—¡Ahora Luna!
Rápidamente la chica hizo una barrera en su cuerpo y destrozó la que tenía, mostrando que al suelo cayeron cientos de balas que habían recibido. Lanzó una ráfaga de hielo potente que salía como picos del suelo con tan solo levantar su mano logró mover no solo a los autos que tenía enfrente, sino que también destrozó a la avanzada militar.
Se elevó en el aire y corrió a volar de vuelta con su padre. Ahora ambos lloraban.
Mientras tanto en la camioneta que colgaba solo de las patas mecánicas del Buitre provocando que todas las Loud estuvieran sujetándose para no caer por el parabrisas roto de la camioneta.
Estaban nuevamente atrapadas.
Y Leni semiconsciente con la pierna atorada bajo un asiento solo podía pensar "Lincoln, ayúdanos, confío en ti".
(OHHH) "But you didn't have to cut me off, make out like it never happened an that we were nothing" (AHHH)
Continuara…
Notas—Sip, el siguiente capítulo es el final de esta saga, espero que estuviera a la altura, sé que el capitulo pasado se quedó tan alto como para volver a calmar un poco al inicio, pero no se preocupen, de aquí vamos parriba.
Sé que fui un poco (nada) sutil con la temática de volverse una persona distinta, pero adoro esta canción, y sí, la letra está alterada en algunas partes para que encaje más con lo que intenta decir la narrativa, sigue tratando de relaciones tóxicas, pero menos en un sentido de romance.
Oh bueno, una probadita del final no hace daño a nadie.
Epílogo
"I don't even need your love (ohh) But your love, but you treat me like a stranger and that feels so rough (Ahhh)"
Tras más de una hora de vueltas sin sentido de un lado a otro, a veces encontrando callejones sin salida, finalmente Lincoln visualizó lo que tanto había buscado, una salida de esa oscuridad. Tuvo que tomarse un minuto para volver a acostumbrarse a la luz del Sol.
Para su fortuna fue una cañería que salía directamente a un rio seco, por lo que solo cruzaron hasta llegar a la luz, conocía el lugar, estaba en Queens, cerca de la zona arboleada.
—Es casi como escapar de una pesadilla…—dijo Gwen admirando los alrededor—Hay que ir a un hospital, doctora Connors.—dijo emocionada puesto que ayudaba a Curt.
Pero la mujer se limitó a tomar al hombre del hombro y llevarlo prácticamente a rastras sobre su espalda antes de decir:
—Aquí se separan nuestros caminos SpiderKid… Gracias.—dijo molesta—No mereces que te arresten, sí te importan las personas, creo que eras alguien muy distinto a quien pensé que eras… Lo siento.
—¿Eh?—dijo confundido el chico.
—Ja… Nunca te lo dije directamente, wow, soy una pésima villana.—dijo sonriendo de medio lado, al menos se podía animar así.
—Venga con nosotros, la ayudaremos…—intentó decir Gwen.
—Gwen, enserio te aprecio, pero soy buscada por crímenes estatales, y Curt no es muy diferente, aunque él ni siquiera recuerda cuando era ese monstruo…—dijo suspirando como si soltara algo pesado de su interior—Solo les seremos una molestia, ayuden a Peter.
Lincoln se le quedó viendo, asintiendo lentamente, no tenía sentido decirle nada sobre la justicia, ya habían sufrido más que suficiente con todo lo que habían pasado.
—Si sirve de algo, agradezco lo que hiciste por mi sobrino.—dijo tía May.
Martha sonrió, después de todo sí había logrado a ayudar a un niño tras todos esos años. Pero aún tenía una última cosa que decir:
—SpiderKid, las siniestras planean atacar a Osborn, posiblemente la torre Oscorp, es la más cercana a la guarida de Lisa y francamente la que ella mejor conoce.—dijo Martha antes de voltear—Gwen, nunca te lo dije, pero sigue por el camino de la ciencia y serás una científica increíble, tal vez mejor que nosotros.
La chica se ruborizó.
—Buena suerte, a ambos, no dejen que se salgan con la suya.—dijo antes de finalmente voltear y alejarse en el horizonte mientras ellos caminaban hacia el lado contrario.
No tardaron mucho en llegar a un hospital donde rápidamente todos voltearon a verlo por la máscara y la ropa.
—¿SpiderKid? ¿Es el de verdad?—comenzaban a murmurar pues todos lo recordaban en las grabaciones de la batalla con esa misma exacta ropa—Seguro es un imitador.
El chico dejó a Peter en la recepción y no tardó un doctor en llegar, Lincoln no tardó en leer su gafete:
—Por favor doctor Patel, ayúdelo… Está grave…
—Niño, no tienes ni que pedirlo, le salvaste la vida a mi hija en la escuela cuando la atacó esa Alacrán.—dijo el hombre conmovido con un marcado acento indio—¿Cómo se llama?
—Peter Parker, es mi sobrino.—dijo rápidamente tía May finalmente tranquila.
—Entonces acompáñeme, SpiderKid, si eres el verdadero, fue un placer.—dijo el doctor tomándolo en una camilla y llevando lejos a Peter.
—¡No es el verdadero! ¡Imitador!—gritaban algunos y le interrumpían el paso—¡Ni siquiera ha usado telarañas!—le estaban bloqueando la salida.
—No tengo tiempo que perder, las Siniestras atacarán en cualquier momento, debo detenerlas.—dijo a la multitud del hospital público de Queens.
—¡Pero ya te vencieron antes! ¡No vayas! ¡Que no es el real!
Era como hablar con una pared, así que tomó a Gwen, la cual se había cubierto su cabeza con la capucha desde mucho antes y se limitó a cubrirse el rostro con sus manos a la vez que el chico de un salto llegó al techo y comenzó a caminar por el techo saliendo por una ventana.
—¡ES ÉL! ¡SÍ ES! ¡SPIDERKID! ¡SPIDERKID!
Escuchaba las porras, no estaba solo, aunque fuera de manera superficial, toda esa gente mostraba su apoyo, y sabía que eran como la gente en la alcaldía, espectadores que le daban su apoyo.
—¿Qué haremos?—preguntó Gwen cuando llegaron al tejado.
—Peter tenía en su casa remplazo de lanzatelarañas.—dijo el chico decidido—No está lejos de aquí, sujétate, y no te sueltes Gwen…—dijo tomándola de ambos brazos mientras se preparaba a hacer una carrerilla.
Avanzó con toda la velocidad que su cuerpo le permitía hasta llegar al borde, sin importarle el dolor en la pierna que en aquel punto era apenas una molestia, dio un salto con sus fuerzas y llegó al siguiente edificio con una Gwen aterrorizada de las alturas a su espalda.
Juntos eran la única esperanza de la ciudad para detener a las Siniestras.
"I guess that I don't need that though"
No sabían que Lisa ni siquiera sabía sobre el regreso de SpiderKid estaba satisfecha con que por fin había salido algo bien, el primer paso de su plan estaba dando frutos, era hora del segundo paso.
"Now you are just somebody that I used to know) SOMEBODY (I used to know) SOMEBODY (That I used to know) somebody… _ "
