Spectacular Lincoln Loud

Capítulo 30 My demons (Starset)

FINAL

Nota: Lamento la tardanza, es que morí, pero ya me puse mejor, disfruten.

"Mayday, Mayday. The ship is only sinking."

—Aquí está... Casi había olvidado que existías viejo amigo.—dijo el chico viendo el lanza telarañas que Peter había hecho hace casi un año.

—Toma este traje.—le dijo Gwen tomando un pijama debajo de una tabla de madera dentro del armario.

Aun conservaba su máscara lo suficientemente intacta como para usarla, por otro lado, el traje tuvo que cambiarlo por el pijama con la araña negra en el pecho de la misma. No había mucho tiempo para detenerse a pensar sobre lo que estaba a punto de ocurrir, cada momento que gastaba era ventaja que las siniestras tenían. Lo único que estaba seguro era que necesitaría de todas sus fuerzas para volver a hacer la locura que pensaba.

Seis contra uno. Algunas de sus más grandes rivales a las cuales a duras penas logró contener en un pasado, ahora colaborando en equipo para acabar con la jerarquía de la ciudad. Y él… Él era SpiderKid.

—Si muero…—comenzó a decir.

—No morirás.—lo interrumpió Gwen.

—Pero si algo me pasa…

—No, no digas eso, porque todos en esta ciudad tienen su fe puesta en ti.—dijo la chica tomándolo un momento de la mano—Y aunque no sea así, yo creo en ti.

Su corazón se detuvo un momento mientras sentía el cálido tacto. Se limitó a tomar una bolsa con bombas telarañas y una recarga del fluido en caso de que se quedase sin este a media batalla, había soñado con tomar de la mano a Gwen desde hace tanto tiempo, pero ahora que estaba en esa situación solo podía sentir como si su estómago se revolviera, no podía pensar en ella de esa manera, no quería que corriera peligro.

—¿Segura que quieres venir?—preguntó.

—Es lo mínimo que puedo hacer tras todo el daño que hice.—respondió Gwen antes de sonreír y ponerse la capucha encima para no ser reconocida, además tomó una bufanda blanca la cual envolvió hasta quedar cubierta del rostro—¿Listo?

—No.—confesó Lincoln antes de llegar al borde de la ventana y con Gwen a su espalda comenzó a balancearse, a la distancia podía ver la torre Oscorp imponente como siempre—Pero no tengo alternativa.

No tardó en llegar al Buggle donde usualmente dejaba a Peter, ahí se encontraba la silla reclinable que habían dejado atada se encontraba llena de tierra y mojada de tanto tiempo que habían pasado sin usar el lugar. Gwen no paraba de sujetarse del suelo creyendo que iba a caer en cualquier momento.

—Ahí hay un cable ethernet que Peter usa para infiltrarse en distintas redes.—explicó Lincoln—Algo sobre códigos de seguridad no rastreables…

—Ohhh, así lo hacían.—dijo Gwen viendo el cable—Mhhh, bien, creo que podría aprovechar este cableado para hacer al menos un cerrado completo del edificio que no se pueda anular sin antes ser descifrado, ¿Qué tanto crees que sepa Lisa sobre criptografía?

Ni siquiera necesitaba quitarse la máscara para que Gwen pudiera ver su boca completamente abierta.

—Lisa es muy buena en casi todo lo que es códigos y matemáticas…—dijo Lincoln confundido.

—Okey, pero si se rige por códigos matemáticos… Entonces no deberá saber acerca de códigos literarios, di una palabra al azar de cinco letras.—pidió Gwen.

—¿Limón?—dijo Lincoln sin entender.

—Bien, si todo sale bien nadie podrá salir de ahí hasta que yo lo pida o descifren el código literario, como puede ser alfanumérico, podría intentarlo con millones de combinaciones antes de si quiera dar con el correcto.—dijo Gwen con fuego en los ojos.

—Bien.—dijo Lincoln asintiendo con sus pulgares antes de voltear y decir—Buenas suerte Gwen.

—Suerte es la que necesitas tú Lincoln…—dijo la chica tomando su celular—Estaré contigo en todo momento.

El chico quiso decir algo más, pero su garganta parecía estar bloqueada, verdaderamente se sentía a punto de saltar a la boca del lobo. No había tiempo que perder, pero cada momento que perdía era ventaja que le daba a las Siniestras.

Lincoln saltó del techo del edifico de espaldas y abriendo los brazos dejando a una Gwen completamente sumergida en el mundo computacional, llevaba mucho tiempo sin columpiarse desde ese edificio en particular, pero aun recordaba cuantos segundos eran antes de tocar el piso, por lo que aun con los ojos cerrados lanzó la telaraña y comenzó a tomar impulso de péndulo.

Durante un segundo sus pies tocaron el techo de un vehículo y pudo ver como el conductor activaba la bocina, pero no importaba porque rápidamente se alejó lanzando otra telaraña al siguiente edificio, y al siguiente. No quería abrir los ojos porque muy en el fondo quería que todo aquello fuera una fantasía, que no tuviera que hacer de nuevo la locura que se estaba adentrando.

Pero Lincoln sabía que, si él no lo hacía, nadie más lo haría. Y muy pocos tenían las habilidades necesarias como para siquiera intentarlo. Peter dio lo mejor de sí, y casi lo mataban.

Era su responsabilidad hacer que esta locura acabase de una vez por todas y sabía que iba a tener que usar todo su poder y fuerza de voluntad para lograrlo.

Abrió los ojos y con la siguiente telaraña tomó impulso y aceleró su balanceo aplicando fuerza en el punto bajo de la curva. No tardó en estar cerca del edificio, esperando el menor indicio de que todo había iniciado. Y para su mala suerte al ver una camioneta alzándose entre los edificios supo que ya no había más momentos para reflexionar o pensárselo.

No después de haber visto a sus hermanas por entre los vidrios de los asientos, y sobre todo a quien llevaba la camioneta agarrada.

Lanzó su telaraña a un edificio cercano y se impulsó.

"They think I'm crazy, but they don't know the feeling."

El señor Loud no quería escuchar los llantos de sus hijas, lo hacía por el bien de ellas. Era igual como cuando las reñía, no le gustaba escuchar esas dulces voces atemorizadas, rogando, pero a veces no quedaba alternativa que tener una garra firme. Demasiado tarde como para arrepentirse.

Su hija Luna se encontraba a su lado volando gracias a los chorros de aire frio que lanzaba de sus mangas. La camioneta que flotaba a mitad del centro de la ciudad llamaba lo suficiente la atención como para poder alejar a los policías del resto de las Siniestras gracias al tráfico.

—Hicimos lo correcto, ¿No?—preguntó Luna mientras lanzaba un rayo de hielo a un dron militar que se acercaba a toda velocidad—¿Pa?

—Hicimos lo que debíamos hacer por el bien de la familia.—dijo definitivamente el señor Loud.

—¡ESTAN LOCOS!—gritaba Lynn desde dentro de la camioneta aferrándose tanto a ella como a Lucy a un asiento.

El parabrisas de la camioneta se encontraba roto y todas las niñas se aferraban a sus asientos para evitar caer, normalmente el señor Loud intentaría repararlo, pero sabía que no tenía tiempo, cada segundo era valioso y…

Su tren de pensamiento fue roto en el momento que sintió una patada en su costado que lo desestabilizó, desde dentro se podían escuchar los gritos de las niñas que podían sentir la inercia del vehículo moverse violentamente. Su hija Luna lanzó un grito de sorpresa y apuntó hacia la camioneta con su pistola de hielo.

—¡¿Qué pasó?!—dijo el Buitre confundido intentando recuperarse en el aire.

Pero su hija disparó a la camioneta, forzándolo a girar todo su cuerpo para que no afectase a sus hijas menores, el grito era palpable debido a que las Loud pendían de las garras y un metal que debido a ese brusco movimiento empezó a resquebrajarse.

—¡Casi le das a tus hermanas!—le intentó reñir el señor Loud.

—¡Cuidado es…!—iba a gritar Luna, pero una telaraña cubrió su boca.

—¿Lincoln?—dijo el hombre confundido en voz baja.

Pero antes de poder voltear de uno a otro lado sus ojos se llenaron de telarañas provocando que no pudiera ver nada. Fue entonces que pudo sentir como se arrastraba aquel cuerpo encima de la camioneta.

—¡¿Qué demonios creen que estaban haciendo?!—gritó el niño araña finalmente—¡Ellas son su familia!

—Ahora sí te importa la familia.—dijo el señor Loud intentando con sus manos librarse de la telaraña en el rostro.

—¡Los está persiguiendo la policía de cerca y listos para dispararles! ¡Las ponen en riesgo en cada momento que están cerca de ustedes!—gritó el chico abriendo la puerta de atrás con suavidad—¿Están todas bien?

—¡SpiderKid detrás de ti!—gritó Lola aterrorizada.

El chico recibió una patada con espinas de hielo de una silenciosa Elemental provocando que el señor Loud se sintiera frustrado ya que apenas podía ver nada y no tenía manera de ayudar, pero bien que podía sentir como la patada hacia chillar el metal con el cual estaba sujetando la camioneta.

Sabiendo que Luna podía volar, pero su hijo no decidió tomar una medida desesperada para perderlo y rápidamente descendió en línea recta con todos dentro y fuera del vehículo sujetándose. Faltaban algunas decenas de metros para llegar al suelo cuando frenó en seco con sus cohetes y provocó que tanto SpiderKid como Elemental salieran disparados en direcciones contrarias.

Pero al mismo tiempo el metal de la camioneta que sujetaban sus garras, finalmente cedió y pudo ver como la camioneta con sus hijas dentro caía a toda velocidad entre los edificios.

Intentando salvar a sus hijas las había condenado.

"They're all around me, circling like vultures."

No podía estar tan loco, claramente esa camioneta estaba cayendo sin ningún control. Se impulsó con todas sus fuerzas de un edificio cercano y columpió para salvarlas. Estaban en plena avenida principal y no solo perdería a sus hermanas, sino que mucha gente podría morir o quedar lastimada debido a todos los autos detenidos en el fondo.

No tenía tiempo apenas para reaccionar, tomó una bomba telaraña y la dejo en el techo de la parte exterior. De una voltereta en una ventana pudo entrar a la parte interna donde todas sus hermanas se esforzaban por aferrarse a sus asientos.

Sin siquiera pensárselo dos veces lanzó telarañas a todas y cada una de ellas para frenar el golpe lo más posible cuando repentinamente se detuvieron en el aire debido a que la bomba telaraña explotó y se pegó entere los edificios de alrededor, quedando tan solo a 10 metros del suelo.

Mientras que la mayoría de las chicas al haber sido cubiertas en telarañas fuera de agitarse no sintieron gran dolor fue Lincoln el más afectado pues no tenía nada que lo sujetara y se había dado un fuerte golpe en la cabeza al sentir la fuerza del impulso elevándolo contra el techo del vehículo a toda velocidad.

Durante un momento perdió el conocimiento dándole un descanso fugaz entre ese mar de emociones que estaba navegando. Al abrir los ojos el peso de la realidad y el dolor en la parte trasera de su cabeza eran palpables. Pero no le importaba su estado físico, sus ojos se desviaron casi de inmediato a sus hermanas.

Ahí estaban las gemelas Lola y Lana respirando, Lucy y Lynn abrazadas entre llantos y tanto Leni como Luan aferradas en sus asientos con los ojos bien abiertos.

—¿Están bien?—preguntó el chico mientras se levantaba y notaba como su brazo izquierdo estaba torcido en un ángulo que debía ser imposible, Leni lanzó un suspiro asustada—Oh… No es nada…

Mintió, claro que su cerebro estaba gritando debido al dolor, pero se apoyó con uno de los asientos y acomodó de vuelta el hueso del hombro con fuerza, no era perfecto, pero tenía suficiente firmeza como para continuar un poco más.

—Tengo que sacarlas de aquí antes de que…

—¡CASI HACES QUE SE MUERAN!—escuchó un grito acercándose a toda velocidad y chocando contra la camioneta causando que todas las cabezas se movieran violentamente.

Pudo escuchar los cohetes propulsores del Buitre rodeando la camioneta, esperando que su presa diera la cara porque no podía atacar ahí dentro.

—No se muevan.—exigió el chico mientras se arrastraba por el techo hasta llegar a la ventana trasera—Yo las protegeré, es mi deber.

Lo había prometido y pensaba cumplir sus promesas.

Una vez fuera notó como toda la avenida a unos metros bajo suya se había detenido y aplaudieron al ver como SpiderKid salía del vehículo mientras se ponía en posición de pelea para su segunda ronda contra el Buitre y la Elemental.

—¡Animal!—gritó el Buitre fuera de sí intentando darle una patada directamente en el pecho.

Había soñado aquello tantas veces que se limitó a agacharse y sentir como el Buitre no podía frenar a su velocidad por lo que lo pasó de lado. Antes de poder festejar la Elemental empezó a lanzar rayos de hielo directamente donde él estaba e intentó esquivar dando un salto entre edificios, pero Luna acertó a dar a la telaraña que usó para columpiarse. Mientras que su padre era un hombre normal, Luna tenía sus sentidos avanzados gracias a Lisa, no podía darse el lujo de columpiarse por periodos extendidos de tiempo.

Además aún debía detener a Octopus… Mientras caía frenó con otra telaraña y estiró con fuerza para subir, de haber seguido cayendo un par de segundos más Luna le hubiera dado un rayo de hielo directamente en su cabeza, ya habría tiempo para pensar en Lisa luego.

"They wanna break me and wash away my colors! WASH AWAY MY COLORS!"

A tan solo unas calles de distancia el pánico había inundado a los empleados del edificio Oscorp en donde súbitamente Lisa entró caminando con sus manos en la espalda, pero los tentáculos levantados. Afuera claramente se escuchaban las patrullas de policía y los megáfonos activos, pero ella estaba por encima de lo que el resto conocía como leyes como para si quiera fingir que iba a seguirlas. En cambio, se limitó a caminar por el lobby con la mirada atemorizada y confundida de los empleados en la recepción.

A su lado venían la Escorpiona, Venom y Sandgirl. Tres villanas terribles que parecían tener cara de poca amabilidad. Solamente la doctora Octopus sonreía mientras la alarma iluminaba todo el ambiente de rojo.

Salieron soldados en ambos lados de los pasillos preparados para las Seis Siniestras con armas de alto calibre apuntando a sus cabezas. Lisa simplemente acomodó sus lentes y las armas especiales, así como monitores y medios de comunicación quedaron inutilizados en segundos gracias a un pulso electromagnético.

—Traigan al alcalde y nadie tendrá que salir lastimado.—dio sus órdenes la super villana.

—¡Sobre mi cadáver!—gritaron varios empleados tomando armas de fuego tradicionales y empezando a disparar.

Los tentáculos de Lisa rápidamente crearon una barrera de piedra que la protegió de la primera ráfaga al mismo tiempo que lanzaban fuego para hacer que se retiraran aquellos hombres y pulsos electromagnéticos para inutilizar cualquier aparato a menos de cincuenta metros alrededor de las villanas.

Estaban tan centrados en Lisa que la mayoría no se dio cuenta cuando la chica de arena comenzó a bloquear sus golpes y lanzarlos de vuelta con su cuerpo provocando heridas desde la espalda de sus atacantes. Del lado contrario Venom esquivaba los disparos, pero mientras lo hacía lanzaba telarañas oscuras, encerrando a los empleados sin mayor problema en redes complejas que les impedía moverse y veían como se les pasaba por encima. Como si fuera poco los soldados más alejados eran interceptados por la Escorpiona quien simplemente lanzaba su veneno hacia los más lejanos provocando que tuvieran que retirarse.

Apenas y se movían algunos metros por minuto debido a la cantidad constante de soldados y policías que daban lo mejor contra ellas, pero las Siniestras eran todo lo que necesitaban para hacer la vida imposible a todos en la corporación. Lisa volteó a ver una de las cámaras de monitoreo, sabiendo que Norman la estaría viendo, cada minúsculo avance.

—¿Por qué sonríe?—dijo la señora Loud asustada mientras Clyde se ofrecía a cargar a Lily—¿Qué le paso a mi niña?

—Se fue.—dijo con simpleza Osborn.

Sudaba a mares y parecía que apenas había podido dormir, se encontraba en uno de los pisos más altos, con una armada, mercenarios y guarda espaldas. La daga debajo de su escritorio a mano para amenazar ya sea a la mujer o la bebe, aunque viendo como Lisa disfrutaba haciendo todas esas atrocidades supo que le había enviado un mensaje claro y fuerte:

—¿Esto es lo mejor que tienes?

Ella no tenía nada que perder y él estaba a punto de perderlo todo.

—Tenemos que movernos a otro sitio.—dijo asustado el oficial McBride—Tal vez un helicóptero o…

—No están ni el Buitre, ni la Elemental.—dijo Norman cortante—Está esperando que haga eso para atraparme más fácilmente.

Respiraba violentamente, parecía que en cualquier momento le iba a dar un ataque, aquel lugar era su fortaleza donde nadie debería ser capaz de tocarlo, ni siquiera la alcaldía le provocaba tanta seguridad. Y lo iba a perder gracias a Lisa y los Loud.

Pero aún no estaba derrotado.

No había que perder la máscara hasta que no hubiera ninguna otra alternativa.

Si estaba acorralado a luchar, sabía que el coste iba a ser grande. Pasase lo que pasase iba a perder algo, humanidad a su familia o su mayor secreto…

"Take me high and I'll sing"

… Y no estaba dispuesto a perderlo todo, no cuando había luchado tanto para superar el mayor reto que jamás había tenido frente suya.

Al esquivar otro de los rayos de Luna lanzó una telaraña directamente al rostro de su hermana y comenzó a columpiarse en el aire hasta que ella perdió la mascarilla de su rostro, estaba a punto de perder el impulso cuando cortó la primera telaraña y apuntó una segunda a las piernas del Buitre.

Aprovechando el impulso hacia el suelo logró esquivar un golpe con las alas cortantes y dar una vuelta entera con la telaraña antes de soltarse mientras giraba en el aire. Su sentido arácnido le hizo evadir uno de los rayos de escarcha que Elemental lanzaba mientras caía.

Llegó al suelo sin mayores complicaciones y apuntó con sus telarañas hacia dos edificios alejados antes de tensar la cuerda, ya lo había hecho antes, por lo que no tuvo mayor inconveniente cuando aprovechó la tensión para salir disparado en el aire.

Tanto su hermana como su padre lo siguieron mientras le disparaban ráfagas de hielo y cuchillos. Podía ver como por las ventanas de los edificios las personas admiraban la batalla mientras él flotaba en el aire. Apuntó ahora un nuevo set de telarañas hacia el casco del Buitre y con ambas manos tomó la telaraña para hacer que este saliera disparado en dirección a Elemental.

Ambos chocaron en el aire frenando al mismo tiempo que el chico giraba para esquivar otro ataque. Comenzó a caer en picada lanzando montones de telarañas para que tanto padre e hija no pudieran moverse y estando cerca de ellos lanzó una última particularmente gruesa que sujetó con ambas manos para empezar a dar vuelta sobre ambos.

—¡SUFICIENTE!—escuchó el grito enfadado de Elemental—¡No puedo fallar!

Sin importarle que su padre estaba junto a ella dejó que una explosión de escarcha congelara a su alrededor y dejara las capas de telaraña que la tenían rodeada completamente frágiles que pudo romperlas solo moviendo sus brazos.

Por otro lado, el Buitre sintió aquella onda de frio incluso por debajo de la armadura, durante un momento no pudiendo controlarse por el frio mientras su cuerpo comenzaba a caer en picada. Quería moverse, pero solo podía sentir una fina capa de hielo rodeándolo mientras veía como aceleraba al concreto.

"Oh you make everything Okey Okey Okey (Okey Okey Okey)"

Tuvo el tiempo suficiente como para pensar, y durante lo que en realidad fue una fracción de segundo pudo verlo: Desde sus años de infancia, sus noviazgos, su boda con la mujer más fuerte que jamás hubiera conocido en su vida, su primera hija, y su segunda y así una tras otra, jurando que las protegería y que haría todo por ellas. Poniéndolas por delante de todo, incluso de su moral y de su propia vida.

Aun recordó la primera vez que usó el traje, para proteger a sus hijas que tanto iban a necesitar debido a su injusta situación financiera. No quería tener que verlas siendo infelices. Y mientras el concreto se acercaba cada vez más supo que había dos de sus hijos con quien no tuvo presente durante su transformación.

Tanto a Lisa como Lincoln los quería, pero ambos habían resultado ser insondables a primera vista. Claro que solo los conocía de segunda mano como la máscara en la que se ocultaban detrás de su verdadera persona. Mientras que Lisa se abrió para darle una oportunidad mostrando un ser lleno de oscuridad. Su pequeño Lincoln nunca se sintió tan real hasta que fue desenmascarado.

Odiaba tanto todo lo que Lincoln representaba.

Su insulso idealismo pensando en el bien y el mal, como si él hubiera tenido opción alguna en todo lo que había pasado. Como mientras le arrebataban todo de sus alas protectoras su hijo obtenía el aprecio no solo de todo el mundo sino también de sus propias hijas. Como se podía permitir ser distante con su familia, mintiendo descaradamente para encubrirse mientras que él no podía soportar que pensaran mal de él por lo que se declaró culpable al instante. Lo odiaba no solo porque pasó meses queriendo matarlo mientras estaba siendo torturado en la cárcel, lejos de todo lo que alguna vez amó. Lo odiaba porque odiaba amarlo.

Estaba molesto por todo lo que le quitó, pero no quería perderlo, de alguna manera solo quería que volviera a ser el Lincoln que alguna vez conoció, el que alguna vez pensó que era. Aun con todo y siendo distante, autosuficiente y problemático. Pero todas esas facetas eran la base de lo que precisamente después le arrebatarían todo de sus manos.

Su conflicto era tan grande que apenas se daba cuenta de que estaba a punto de chocar contra el suelo… Aunque no tenía importancia alguna, tampoco es como que pudiera moverse.

Todo se sentía tan natural. Un día él iba dejar este mundo atrás, lo único que quería era que ellas vivieran una vida que valiera la pena ser recordada. Y si aquellos eran sus últimos momentos, al menos estaba feliz de que ya no iba a lastimar más a su familia.

"We are one and the same!"

Pudo verlo cayendo a toda velocidad, nunca creyó que Luna sería capaz de hacer algo con su padre enfrente, pero si él estaba dispuesto a hacer todo para triunfar debió esperar que lo mismo fuera correspondido.

No teniendo apenas tiempo debido a la altura se lanzó a toda velocidad hacia el hombre que lo crio y con una telaraña logró alcanzar la armadura fría abrazándola y dándole algo de calor. No se despegó mientras caían a toda velocidad y el chico con una mano sujetándolo y con la otra en su telaraña se columpiaba entre los edificios hasta terminar en la azotea de una oficina de tres o cuatro pisos. Rodaron en el suelo padre e hijo hasta que el cuerpo del Buitre terminó encima suya.

Sintió alivio al ver como la capa de hielo que rodeaba al Buitre empezaba a derretirse, pero su corazón volvió a acelerarse cuando uno de sus pies fue congelado por la escarcha de Elemental quien había bajado rápidamente apuntando con sus manos y formando una espada de hielo en cada brazo.

—¡Deja de interferir!—gritó ella lanzando un corte horizontal que Lincoln cubrió con sus brazos rompiendo el hielo en mil pedazos, pero Luna en lugar de rendirse reforzó su otro brazo con más hielo—¡Ni siquiera le importas a Lisa!¡Ella solo quiere vengarse de Oscorp y tú te pones en medio una y otra vez!

—¡Voy a detenerla antes de que dañe a más gente inocente!—dijo el chico irradiando fuego con sus palabras, tenía varios cortes en la máscara y el traje, pero no pensaba rendirse.

—¡¿Por qué?! ¡¿Por qué no puedes ser un buen hermano y apoyarnos por una vez en tu maldita vida?!—gritaba derrotada mientras lanzaba un nuevo espadazo.

Pero Lincoln supo que aquel era el momento ideal, lanzó con su pierna sin congelar el cuerpo del Buitre directamente a la Elemental. Ella tuvo que retroceder con la espada en alto y el chico lanzó una embestida logrando montar encima de ambos, sabía que era peligroso, pero no le importaba, le gritó a Luna:

—¡Nunca quise que nada de esto pasara!—dijo casi sin voz en sus pulmones—Intenté protegerlas, pero aun así terminamos así…

Luna tomó la máscara del chico y la quitó, lágrimas recorrían por sus mejillas. Sintió como también sus ojos lastimados previamente volvían a abrir heridas por nuevos montones de hielo que salían de sus parpados.

Ninguno de los dos quería pelear, pero no tenían alternativa. Ambos tenían que proteger sus ideales. Y solo podía vencer uno porque el otro se interponía directamente en su victoria.

Luna ignoró las lágrimas y lanzó una nueva explosión de escarcha lanzando tanto al Buitre como a SpiderKid contra el piso. El chico apenas y podía moverse mientras temblaba de frio y su rostro estaba pálido, pero su hermana se levantaba lista para luchar con su brazo—espada defensivo.

—Ya no me importa lo que daba hacerte, voy a protegerla de ti.

"Oh, you take all of the pain Away Away Away (Away Away Away)"

Ella lo hacía por Sam y sabía que si llegaba a perderla era como perderse a ella misma.

Él lo hacía por sus hermanas porque no podía parar de amarlas y deseaba fervientemente protegerlas.

Ya sin máscaras que ocultasen sus sentimientos lanzaron un grito mientras la chica empuñaba su espada de hielo y el chico aun con su pie congelado se lanzaba con su brazo en alto. Luna logró que la espada le diera a la pierna del chico, pero este apuntó su telaraña al rostro de la Elemental y una vez vio que había dado efecto su telaraña la atrajo hacia él para darle un puñetazo en el rostro y una patada en el estómago.

Ambos salieron hacia atrás adoloridos mientras en el suelo el Buitre comenzaba a recobrarse de la congelación, pero Luna no le importó, solo atacó con su espada con fuerza y respirando exasperadamente mientras Lincoln se limitaba a esquivar.

—¡¿Por qué nos das la espalda?!—gritó entre jadeos para acertar un golpe—¡¿Por qué nos odias tanto?!

—¡Al contrario!—dijo el chico con una telaraña apuntando a su máscara y arrebatándola de las manos de su hermana con rapidez—¡Las amo tanto que soy el único que va a detenerlas!

—¡¿Por qué?!

—¡Se están lastimando solas!—gritó el chico furioso—¡Sé que duele perder a quien amas, pero eso jamás justificará que lastimes a los demás! ¡Mientras más gente continúen lastimando más difícil lo tiene el resto de las chicas!

—¡Lo perdimos todo por tu culpa!—gritó Luna mientras SpiderKid en vez de esquivar tomaba la espada del filo con ambas manos—¡Si no existieras Sam estaría bien! ¡Papá no estaría en la cárcel! ¡Mis hermanas no me odiarían!

—No, lo perdiste todo por tus propias acciones.—dijo el chico con las manos sangrando devolviendo la espada con todas sus fuerzas y viendo como Luna caía al suelo agotada—Huyes de la justicia por todo lo que hiciste, y ellas te tienen miedo por quién eres ahora…

—No… No es cierto.—dijo ella ofendida creando a su alrededor una bola de hielo, era su última protección.

Había hecho demasiado en un muy poco tiempo, desde la avanzada por el puente de Brooklyn con el resto de las Siniestras, la pelea con SpiderKid, sus últimas conversaciones con Sam, su eventual traición y parar decenas de balas con muros de hielo.

De un puñetazo SpiderKid entró en su prisión de cristal y lanzó telarañas a sus manos y piernas para dejarla inmóvil.

—Si tanto me odias ¿Porque no me matas?—dijo ya rendida dentro de su prisión—Al menos así tardaré menos en ver a Sam…

Estaba a punto de darle el golpe para dejarla quieta hasta que la policía llegase cuando se detuvo mientras una voz le recordaba:

"Save me, if I become… My Demons!"

Perdónalas, puedes ser compasivo, siempre lo fuiste, ¿No?

Era la voz de Leni en su cabeza. Detuvo su puño a medio recorrido y mejor tomó su máscara para ponérsela encima a pesar de que Luna lo veía extrañado.

—¿Qué haces?

—Lo siento.—dijo finalmente con la máscara en su lugar—Es cierto, somos familia… Queramos o no. Pero no puedo dejar que maten a Osborn y fragmenten aún más al resto de nuestra familia o a la ciudad.—dijo con honestidad mientras se sentaba en el suelo—Sé que Sam está viva…

—Sí.—dijo finalmente Luna mostrándose vulnerable tras tanto tiempo de que la hubiera visto solo con una expresión constante de enojo.

—Lleva contigo a papá y sácala de donde quiera que esté…

—¿Qué?

—El motivo por el cual lo detuve en primer lugar fue porque quería evitar esto… Quería que no estuviera en algún lugar oculto, peleando contra criminales y arriesgando su vida...—dijo con sinceridad—Creí que estaría más seguro en la prisión donde lo ayudarían… Me equivoqué. Solo logré que me odiara e hiciera todo lo necesario para detenerme…

Luna se quedó pasmada al escuchar aquellas palabras.

—No cometeré el mismo error dos veces, míralo como una segunda oportunidad, pero también como una última.—dijo ofreciéndole su mano—Ambos sabemos que Lisa solo hace esto porque se siente herida de que la utilizaron y se dirige sin freno a un pozo de oscuridad sin fondo, pero ¿Hasta qué punto estás dispuesta a que te arrastre ahí?

Esa elección de palabras, daban precisamente en el clavo tomando en cuenta lo que le había dicho Sam horas atrás.

—No voy a dejar que la encarceles…—dijo Luna intentando volver a la lucha.

—Ha hecho demasiado daño.—dijo Lincoln honesto.

—¡YO TAMBIÉN TONTO! ¡Soy un monstruo irreconocible!—gritó Luna molesta provocando que la temperatura bajase—No podía perderla e hice lo que debía…

—No tienes porqué perderla.—dijo el chico sin dejar de extender la mano.

—Pero Lisa es mi hermana…

—Yo también soy tu hermano.

Durante un momento sus ojos se iluminaron, como si la neblina de odio que tanto tiempo la había cegado finalmente le hiciera volver a ver a su hermanito debajo de la máscara.

Aceptó su oferta y con la cálida mano de ayuda de SpiderKid la Elemental rompió las cadenas de su pequeña prisión de hielo cristalizado.

Durante un segundo cuando salió sintió que se iban a dar un abrazo, pero solo pudieron verse uno al otro de pies a cabeza. Había calidez, pero ese cariño fraternal no iba a volver. Al menos no tan rápido.

—Podría solo esconderlos y atacarte por la espalda… ¿Por qué me ayudas?—dijo sin entender Luna con su voz normal y su piel cada vez menos pálida.

—Sé que no lo harás.—dijo finalmente Lincoln levantándose y caminando de espaldas—Sé que salvarás a los que quieres, porque en el fondo… Aun creo en ti.

—Estoy orgulloso...—escucharon la débil voz de su padre aun incapaz de moverse, pero comenzando a descongelarse del ataque de hielo—Eres todo un hombre…

Lincoln no sabía qué decir.

—Los dos son tan… Jóvenes… yo estoy acabado… Pffff…—no podía parar de temblar—Pero has aprendido tanto… Sin mi…—dijo claramente herido—Tal vez… Tuvieras razón con lo de encerrarme…

Lincoln quiso decir algo, pero su garganta estaba bloqueada.

—Yo también fui idealista… Sé que no es f—fácil… Pero…. Debí saber que lo mejor para ustedes era alejarme… Luna… Ve por Sam… Yo… Yo me quedaré aquí…

—Pero…—intentó decir Luna.

—Aun puedes seguir tu sueño… Aun puedes ser feliz… Yo ya no lo merezco…Y Lincoln… Estoy… Orgulloso de ti… Lo siento por todo el daño que te hice… Lo siento… Lo…—dijo para finalmente cerrar los ojos y quedar inconsciente.

Ambos voltearon a verse escuchando a la distancia las sirenas policiacas.

—Estarán aquí en cualquier momento… Yo aun debo detener a Lisa…

—No la lastimes.—dijo ya no como exigencia, sino como suplica.

—Es lo último que quisiera.

Dicho esto saltó del tejado a toda velocidad columpiándose de vuelta al edificio Oscorp viendo como las patrullas de policía comenzaban a rodear el edificio donde había dado lugar la pelea.

Iban dos sombras Siniestras que dejaba atrás con rasguños por todo su cuerpo. Antes de continuar su camino pasó por donde había dejado a sus hermanas y notó como un equipo de bomberos estaba en pleno proceso de rescate con algunas de ellas en el suelo.

Este las saludó con una mano y notó que varias de ellas le devolvieron el saludo. Por primera vez en mucho tiempo sentía que hacía lo correcto por su familia.

"I cannot stop this sickness taking over"

Odiaba que esa niña se sintiera con el poder de mandar a todos, si fuera por ella hace mucho que hubieran dejado de estar en todo ese enrollo, su única meta era matar a SpiderKid… Vengarse de Lori… Ya tenía lo que quería, Norman Osborn le era indiferente.

Pero ahí se encontraba avanzando contra oleadas tras oleadas de leales trabajadores a Osborn. Sentía pena por esa gente, sobre todo a los que su veneno alcanzaba, después de todo los estaba dejando con heridas que les dejaría marcas por semanas o meses con ese pus asqueroso saliendo de su piel.

Ella era el ángel de la muerte, caído desde el cielo para hacer su venganza sobre los demás. En aquel punto ya no cabía duda, ahora aplicaba violencia sin un propósito mayor a no interponerse a Octopus.

Pronto la primera planta fue despejada lo suficiente como para que Lisa moviera por primera vez sus manos y tomase el picaporte para las escaleras de emergencia, pasando con tranquilidad.

Después de todo, sabía que Norman seguía en el edificio.

Rápidamente le siguió Venom, pero unos tentáculos empujaron a las dos chicas restantes hacia atrás.

—Necesito que mantengan limpia la salida, una vez arriba usaremos un túnel que de servicio en esta planta que conecta con las alcantarillas, estará sellado, pero lo obligaremos a abrirlo.—dijo con simpleza Lisa—¿Entendido?

Tanto la Escorpiona como Sandgirl se miraron un momento antes de asentir, creyendo que ese plan no tenía mucho sentido, pero escucharon a la distancia patrullas policiacas acercándose.

—Suerte.—dijo sin ninguna emoción Octopus.

Rápidamente la Escorpiona volvió a sentir el odio que la carcomía en sus venas para volver a lanzar veneno, esta vez no era odio hacia Lori, o hacia Bobby, o hacia nadie. Se odiaba a ella misma por haber caído tan bajo como para ser un peón dentro del juego de mesa de una niña.

Pero ya no había vuelta atrás, esa niña decía la verdad, ese ducto debía ser su única salida. Y hasta que se probara lo contrario, no estaba dispuesta a dejar de luchar.

"It takes CONTROL and drags me into nowhere."

Ya habían avanzado diez pisos subiendo escaleras cuando Venom preguntó:

¿Por qué no escapamos saltando entre edificios como la otra vez?

—Así nos libramos de ellas.—dijo con simpleza Lisa.

—¿Qué?—claramente no estaba enterada de aquello.

—No te preocupes, no las matarán, después de todo, las necesitarán para encontrarnos a nosotras.—dijo Lisa sin parar de sonreír.

Lori estaba indignada, siempre supo que todo su plan para escapar de la prisión había hecho enojar a Lisa, pero aquello era indignante, no había luchado tan duro para liberar a Ronnie Anne como para que Lisa intentase deshacerse de todos sus esfuerzos.

Sigue a Lisa.

Era otra vez esa voz proveniente de su propia mente, pero al mismo tiempo ajena y casi como si fuera un eco milenario. Claro que esa voz quería seguir a Lisa, tenía sus propias motivaciones después de todo, pero ella no estaba dispuesta a ser una marioneta.

Sin embargo, cuando intentó quedarse quieta notó como su pierna no le respondía. Lori intentó forzarse mentalmente, pero era inútil, seguía avanzando cerca de Lisa.

Mientras más luchaba más se daba cuenta que estaba atrapada en un celular de tamaño humano con las cuatro paredes selladas y rodeada de múltiples celulares con las pantallas apagadas. Ella era el único celular encendido a varios metros a su redonda. Podía ver un ente con cabeza de televisión muy al fondo apagando las luces de otros celulares, para imponer la oscuridad.

Esto era lo que ella había deseado, dar su cuerpo para que una entidad la liderara a una victoria asegurada. Se había vuelto un monstruo sin siquiera darse cuenta de su transición y ni siquiera una temporada bajo el sol podría exponer toda la oscuridad que guardaba en su interior.

Si seguía así su mente iba a volverse solo un eco más en las vastas voces del simbionte.

"I need your help; I can't fight this forever."

—¡Ahhh!—gritó la Escorpiona mientras sacaba de una patada a tres guardias de seguridad con equipamiento de Rykers—¡Ahora Sandgirl!

Dicho esto, a los tres sujetos se les acercó una masa amorfa de arena la cual terminó de golpearlos hasta que quedaron inconscientes en el suelo. Pero veían como desde las ventanas y las puertas de la primera planta seguían entrando en tropel a detenerlas.

Megan podía detener las balas, pero cada vez eran disparos más y más potentes, como si en primera instancia no hubieran querido matarlas, pero ahora estaban dispuestos a todo debido a la urgencia de la situación.

Ambas chicas apenas y se conocían, pero tenían bastante sinergia, no solo porque sus situaciones fueran similares, invadidas por la locura debido a un familiar muerto. Así como también su misión de venganza contra SpiderKid y la sociedad en general por darles la espalda.

Megan formó una barrera para detener a un tipo que parecía tener una armadura que lanzaba láseres, pero para su sorpresa en vez de eso atacó con una onda sónica que hizo que la chica de arena saliera disparada en todas direcciones.

—¡Megan!—gritó la Escorpiona preocupada antes de que el de las ondas sónicas apuntara a ella.

La chica lanzó con su cola un disparo de veneno el cual fue interceptado por las ondas de sonido. Sintió el impacto de su propio disparo junto a las ondas sónicas como si quisieran atravesar su pecho hasta lanzarla contra la pared del edificio y crear un hueco. La policía estaba dispuesta a acabar con ellas de verdad, y Lisa esperaba que ellas dieran la talla ante la misión de defender el primer piso y así escapar.

Pero para la Escorpiona todo esa misión ya no tenía sentido, sabía que por siempre pensaría en Bobby sin importar cuantas veces tuviera éxito en su camino vengativo y no había nada más en su cabeza que las voces de todos diciéndole que la odiaban. Ahora que su venganza se había cumplido era su momento más miserable. Pero en medio del tiroteo no era buen lugar para continuar pensando en su hermano, ese pequeño lado suyo que luchaba por sobrevivir se levantó antes de que le dieran otro golpe sónico, solo para darse cuenta de que el hombre en la armadura parecía estar atado de todas sus extremidades por finas cadenas. No tuvo que acercarse mucho para ver que esas cadenas eran de arena.

Sabiendo que no había mucho tiempo Ronnie se apresuró y tomó la pistola sónica para después ver con una sonrisa al guardia enmascarado, le apuntó con su propia arma y pudo ver como toda la arena endurecida se alejaba de la escena. Ya sin peligro de lastimar a su amiga disparó y mandó volando al policía contra la ventana de vidrio rompiéndola en miles de pedazos y que luego su cuerpo rodara por el suelo.

Vio como varios uniformados pensaban aprovechar ese momento para entrar, pero disparó al techo de la entrada y dejó caer un candelabro que les cortó el paso a los policías. Rápidamente la chica de arena se formó a su lado y tomó el arma sin dejar de apuntar a la entrada:

—Bien hecho, revisa que no nos rodeen.—dijo Megan aun terminando de acomodar varios granos de arena que estaban en diferentes sitios de su cuerpo.

La Escorpiona fue a la parte trasera con su cola en alto, pero a medio camino una nueva alarma comenzó a sonar por todos lados provocando que lentamente de las puertas y ventanas comenzaran a bajar paredes metálicas, los policías estaban igual de confundidos que ellas. Pero varios de estos no tardaron en entrar antes de que se cerraran los caminos completamente.

Ninguna de las dos estaba segura de qué esperar, pero ciertamente no hubo tiempo para prevenir que Ronnie iba a salir disparada varios metros en el aire gracias a un puñetazo de SpiderKid quien parecía bastante lastimado con rasguños gracias a una feroz batalla, pero dispuesto a luchar con todo y heridas.

—¡¿Tu nos encerraste?¡ ¡¿Qué hiciste idiota?!—gritó Megan apuntando con un garrote de arena al chico.

—Agradécelo a Ghost Spider.—dijo el chico llevándose una mano a su oído—Sí… Hablaremos de esto despu… ¡Ahhh!—pero no tuvo tiempo para continuar con la conversación porque rápidamente le comenzaron a disparar varios de los cuerpos armados que seguían en el vestíbulo—¡¿Qué les pasa?! ¡Estoy de su lado!

—¡Atrapen a todos los mutantes!—gritó claramente la voz del oficial Holiday quien había logrado entrar antes de que el lugar se sellara, lo había escuchado demasiadas veces como para no reconocerlo.

Las puertas y ventanas se mostraban firmemente cerradas provocando que todo el vestíbulo de Oscorp quedara en silencio solo iluminado por las luces rojas de la primera alarma. SpiderKid tenía a dos villanas y toda la policía contra suya, así como una visión limitada. La iluminación había muerto, solo quedaban los actores y actrices de la farsa heroica. Y aunque estaba ya herido por su batalla anterior sabía que habría esperanza mientras siguiera respirando, no podía rendirse habiendo llegado tan lejos.

Las luces finalmente se apagaron provocando que todo no solo estuviera en silencio, sino que también en la más profunda de las oscuridades donde el corazón de todos latía a máxima velocidad.

Megan supo entonces que había vuelto al negro pozo del que tanto le había costado salir, tenía su oportunidad perfecta para vengarse de SpiderKid y la policía, pero sabía que el coste de aquello podía ser su propia moral. Algo que no pudo controlar la última vez que se liberó.

Uno de los oficiales creyó ver una sombra moverse y los disparos de rifle de asalto iluminaron por momentos la habitación revelando la ubicación no solo de los mutantes, sino también de la policía en pequeños fragmentos de luz que salían de los cañones de las armas de fuego.

"I know you're watching…"

Venom y Octopus en cambio habían llegado a un piso superior el cual no tenía puerta para salida de emergencia, simplemente era una pared blanca. Lisa supo que habían llegado a su destino y con sus tentáculos preparó un ataque para cruzar la pared, viendo que a pesar de aplicar gran parte de su fuerza no logró mover mucho los resistentes ladrillos.

Dio un par de intentos más antes de que las luces de todo el lugar se volvieran una fracción del rojo electromagnético que dejaba al descubierto sus verdaderas intenciones y las de su rival. Comenzó a sonar una alarma por lo que en cualquier momento Venom y ella estarían luchando contra un ejército. Lisa entonces sonrió a la cámara que aun parecía estar grabando.

—¿Enserio Norman? ¿Este es tú último intento de defensa? Patético.—dijo complacida ajustándose su guante.

Sabiendo que tenía a Osborn acorralado era en aquel momento cuando más probable que utilizara todas sus cartas, por lo que aprovechando que las cámaras se apagaron Lisa dio un puñetazo con su guante especial a la pared derrumbándola y mostrando un pasillo apenas iluminado por las luces de emergencia.

Lisa continuó andando, sabiendo que finalmente iba a obtener lo que tanto había querido, lo que le fue arrebatado por su estúpido, ingenuo e inútil hermano. Sabía que Norman la estaba vigilando de alguna u otra manera, pero eso solo hacía todo más emocionante, casi como si fuera una cacería.

Y ella era el depredador alfa.

"I can feel you out there."

Matt pudo escuchar una voz a la distancia, inmediatamente se preparó para más malas noticias, pero lo único que escuchó fue una discusión de la cual carecía contexto. Con un silbido hizo que todos voltearan a verlo al mismo tiempo que repetía lo más silenciosamente posible la conversación.

—¿Estás seguro?

—Sí, solo asegúrate de no exagerar.—dijo el hombre mientras se escuchaba como forcejaba para deslizar un objeto pesado—Queremos que despierten en un par de horas…

Todos rápidamente giraron sus cabezas al ver como dos sombras se acercaban a la puerta.

—Ahí están.—dijo Luna mientras ayudaba a su padre a caminar y dejaban un cubo de hielo grande en el pasillo—Los Defensores.

—Las Siniestras.—respondió el Arquero sarcástico y al notar las heridas de ambos añadió—Por lo que veo SpiderKid sí les dio pelea, ese niño me llena de orgullo.

—Está en la torre Oscorp cerca de Queens, vayan por él.—dijo Luna como si no escuchara al mismo tiempo que tomaba su arma y apuntaba primero a la Gata—Quédate quieta y no dolerá.

—¡¿Qué?! ¡Aleja esa cosa de mí! ¡Deja de apuntarme! ¡NOO!—gritó Carol antes de sentir el frio invernal cubriéndola.

El propio Matt pudo sentir como se formaba una barrera entre los latidos de corazón de la Gata con el mundo exterior al mismo tiempo que sus gritos dejaban de ser audibles.

—¡Maldita sea!—gritó Jessica cuando fue su turno.

Escuchó exactamente lo mismo, como la cubrían con esa escarcha, pero en aquella ocasión una vez Jessica estuvo completamente encerrada rompieron las cadenas… Osease los estaban liberando.

El arquero se limitó a cerrar los ojos mientras Matt ya ni siquiera necesitaba escuchar la escarcha, podía sentir el frio cerca de él. Con su rostro inmutable y los ojos cerrados esperó su turno, lo cual no tardó mucho sino hasta que rompieron las cadenas que sujetaban al arquero.

Mientras podía escuchar como apuntaban y el señor Loud murmuraba algo como "Gracias por todo Matt" sintió en su pecho y el rayo de nieve que comenzaba a rodearlo para cubrirlo completamente. Matt entonces lanzó un suspiro y se concentró profundamente.

Debía olvidar su sentido del tacto, del gusto y hasta su olfato, solo podía confiar en su oído y su mente para este proceso. Podía escuchar como la escarcha lo rodeaba y sentía que su conciencia quería desvanecerse debido al dolor como pequeños pinchos de hielo contra su cuerpo.

Pero mantuvo la respiración en calma mientras Luna y el señor Loud se acercaban a sus cadenas y las rompían. Fue entonces que liberó su aliento moviendo sus labios para tenerlos abiertos lastimándolos por la escarcha, una ola de aire caliente lo suficientemente como para darle energía con la cual rompió la prisión de hielo en la que lo encerraron.

Escuchó a la distancia el grito de la Elemental, pero sin perder el tiempo se tiró encima del Buitre y se posicionó a la espalda de este al mismo tiempo que sus sentidos continuaban recuperándose.

—¡Basta!—gritó el Buitre quien estaba sujetado del cuello por su abogado defensor.

—¡Suéltalo ahora mismo y no te mataré!—gritó la Elemental con el arma temblando tanto como su voz.

Claramente no estaba en buenas condiciones, podía sentir su pulso acelerado y sus rodillas temblando.

—¡Déjame!—gritó el señor Loud a su hija—¡Salva a Sam!

—¿Qué?—dijo Luna con el corazón roto—¡No! ¡No te dejaré atrás!

El Buitre forcejeó para que Matt no le cubriera la boca y gritó:

—¡Si perdemos ambos aquí nunca la volverás a ver!—gritó el hombre sabiendo que tenía que decir adiós a su vida de fugitivo—¡Yo estaré en donde te di tu regalo de cumpleaños!

La situación se puso desesperada cuando notó con sus sentidos que Luna asintió con la cabeza entre lágrimas.

—¡¿Por qué nos liberaron?! ¡¿Qué planean?!—demandó saber el hombre sin miedo.

Pero padre e hija lo ignoraron.

—Adiós.—dijo el Buitre antes de que sus alas se activaran causando que los brazos de Daredevil lo soltaran.

Escuchó como Luna escapaba por la puerta que habían entrado y se alejaba a toda velocidad llevando la pesada carga de hielo arrastrando. Pero no tuvo tiempo a escuchar la dirección puesto que el Buitre intento atacarlo con las cuchillas de sus alas.

Matt rápidamente retrocedió y dio un giro sobre su propio eje antes de mandarle una patada. No tenía más alternativa que luchar contra el Buitre estando en sus pésimas condiciones, pero sabía perfectamente que era lo correcto, si SpiderKid seguía luchando entonces él también podía. Era el diablo de Hell's Kitchen y un Defensor de Nueva York después de todo, iba a luchar por su ciudad.

"Take me high and I'll sing!"

Una vez el oficial que estaba disparando fue derrumbado los ojos de Megan tuvieron que volver a acoplarse a la oscuridad, uno de estos intentó encender una linterna, pero rápidamente recibió un disparo de veneno por parte de la Escorpiona causando que nadie siguiera su ejemplo.

—¡Salgan de aquí!—gritó SpiderKid fútilmente.

La chica supuso que se lo gritaba a los policías para protegerlos de ellas, pero el efecto fue que varios cañones de armas giraron a la dirección del sonido y comenzaron a disparar iluminando la habitación en pequeños lapsos debido a las detonaciones. Se podía ver entre los flashes que la Escorpiona se encontraba cerca de los oficiales mientras que Megan estaba del otro lado de la habitación y SpiderKid parecía estar cubriéndose de los disparos tras un mostrador.

Esas pequeñas ventanas de luz fueron cortadas cuando tuvieron que recargar, entonces se escuchó un grito en la oscuridad seguido de una ráfaga de disparos sin control, era un policía levantado del cuello por la cola de la Escorpiona.

Megan corrió hacia el origen y se convirtió en un montón de arena hasta que notó como tomaba a un par de piernas tirando a otro de esos policías. Pudo sentir como el hombre se golpeaba la cabeza mientras gritaba sorprendido y nuevas ráfagas de balas escapaban de su arma accionada en pánico haciendo una línea vertical hacia el techo.

—¡Deténganse!—gritó el chico ahora desde el techo causando que una nueva ráfaga de disparos comenzaran a iluminar pequeños momentos la habitación.

Era como si a los oficiales apenas les interesase capturar a las chicas y estuvieran más centrados en acabar con SpiderKid.

—¡No necesitamos ayuda de un asqueroso anormal!—gritó Holiday claramente moviéndose provocando que el disparo de veneno de la Escorpiona no le diera—¡Todos ustedes deberían estar en la cárcel!

—Ya estuve ahí, te mostraré la misma piedad que me mostraron, ¡Ahora quédate quieto!—gritó la Escorpiona comenzando a rasgar el aire hiriendo a un oficial que estaba justo al lado de Holiday.

El hombre aterrado de escuchar cómo su compañero fue abatido de un golpe en plena oscuridad, no dudó ni un solo momento al apretar el gatillo y escuchar como una ráfaga de esos disparos daban en el pecho de la Escorpiona. Pudo ver durante los fogonazos directamente a los ojos morados de la chica, los cuales mostraron un odio intenso a su figura oculta en la oscuridad. Holiday ni siquiera se lo pensó antes de saltar al suelo y esquivar la cola o el brazo de la Escorpiona.

—¡¿Oh por Dios Ronnie estás bien?!—se intentó acercar SpiderKid, pero la chica ignoró sus heridas en el pecho y saltó para tomarlo en el aire y derrumbarlo.

"Oh, you make everything Okay! (Okay, Okay, Okay)"

A pesar de que estaba sangrando la chica se tomó la molestia de buscarlo en la profunda oscuridad y de lastimarlo al tomarlo con la cola fuertemente hasta derrumbarlo junto a ella, en el suelo, donde no quería que se volviera a levantar.

—Debí matarte cuando tuve la oportunidad.—dijo enfurecida la chica mientras lo tomaba de la cabeza con ambas manos y sacaba sus garras contra la piel del chico.

—Nunca lo hubieras hecho…—dijo el chico intentando liberarse, pero sin mucho éxito—Sé que en el fondo mi amiga sigue ahí.

—A tu amiga la mataste cuando dejaste que el Lagarto la atacara.—dijo la Escorpiona satisfecha porque su sed de sangre se iba a cumplir—Puedo cortarte la yugular y le diría a Lisa que fue un accidente…

—¿Pero por qué? ¿Qué vas a ganar si muero?—dijo el chico entre espasmos, claramente la cola de la Escorpiona estaba liberando veneno sobre él y este entraba a su cuerpo por las heridas de la batalla previa.

—Ya no busco ganar nada.—dijo ella con una sinceridad que no esperaba—¡Los odio a todos! ¡Los odio a todos y cada uno de ustedes! ¡TODOS ME ODIAN!

—¿Qué? Yo jamás te od…

No pudo decir más porque las garras de la Escorpiona se hundieron en su pecho justo donde la araña hubiera estado y lo lanzaron varios metros en el aire. Las luces de emergencia se encendieron mostrando que todos los policías habían caído al suelo gracias a la chica de arena y que ahora solo estaban los tres consientes en esa habitación.

Lincoln pudo ver como en su pecho parecía salir sangre de tres marcas de garras casi como si fuera una fuente, el símbolo que tanto tiempo lo había representado en sus pijamas se encontraba partido debido a las mismas garras, Ronnie atacaba lo que él simbolizaba… ¿Había acaso alguna forma de hacerla entrar en razón? Como mínimo debía intentarlo. Al caer al suelo tras esa reflexión rodó durante un momento en escombros y casquillos de balas, Ronnie tenía una herida igual de fea, pero el brillo morado de sus ojos mostraba que no le afectaba.

Sin embargo, la Escorpiona se llevó una mano a la cabeza mientras retrocedía y negaba con fuerza, sabía perfectamente lo que había escuchado de SpiderKid antes de interrumpirlo, pero el veneno dentro de ella no quería escucharlo, solo quería acabar con el dolor opresivo que no abandonaba su pecho desde la muerte de su hermano. No importa cuánto pasase, siempre iba a pensar en él.

El chico se levantó dispuesto a hablar, pero se encontró con un muro de arena enfrente suyo lleno de pinchos y que intentó aplastarlo. Esquivó haciéndose a un lado solo para que parte de la arena intentase tomarlo como si fueran látigos para detenerlo.

—Ya ríndete niño, solo nos haces perder el tiempo.—dijo Megan volviendo a formarse como una humana de arena que sujetaba a un malherido SpiderKid—Estás demasiado herido, aun si te pudieras liberarte, no tienes oportunidad contra nosotras.

—Eso jamás importó.—dijo el chico dando una patada al rostro de arena e intentando librarse de las cadenas que lo rodeaban—Voy a detener toda esta locura... Cueste lo que cueste…

Pero la chica de arena lo lanzó contra una de las paredes provocando que ésta casi se rompiera a pesar de tener múltiples capas protectoras de metal.

—¡Es muy tarde para recibir ayuda estúpido mocoso!—gritó ella hecha furia—¡Tuviste tu oportunidad y la desaprovechaste!

Lincoln se sentía mal, pero no solo por sus heridas, sino por lo que estaba a punto de hacer. A pesar de que todo su cuerpo le gritaba para que parase y detuviera ese carnaval del dolor, empujó con fuerza la mano de arena que intentaba encadenarlo y lanzó una telaraña al techo.

Sandgirl comenzó a extender su cuerpo para llegar a con el chico, cuando de repente escuchó:

—Diré que escapaste…—dijo el chico antes de tomar una tubería y arrancarla de golpe, activando el sistema antincendios—Te aconsejo que lo hagas.

Rápidamente del techo comenzaron a caer litros de agua constantes que endurecieron la piel de la chica y la obligaron a retroceder a su forma humana.

—¡¿Vas a intentar matarme?!—gritó la chica cubriéndose la cabeza y alejándose del epicentro del agua.

Una vez en una posición segura se dio cuenta que el chico básicamente la había dejado inutilizada hasta que el agua del sistema antincendios se acabase, comenzó a reír por la ironía, aun después de todo lo que hizo, estaba nuevamente encerrada en ese pequeño espacio donde el agua no pudiera tocar sus granos de arena. Otra cárcel en la cual se había metido y ahora era completamente su culpa.

SpiderKid aterrizó en medio de la habitación mirando directamente a la chica de arena con esa enigmática máscara mostrando un semblante apacible, pero su respiración demostraba que no tenía ese temple que quería dar a entender, no se le daba tan natural tener un corazón frio como una piedra.

A diferencia de ella… Tal vez, después de todo, había heredado algunas cosas de su padre. Por más que odiase admitirlo.

"We are one and the same, oh you, take all of the pain away (away, away, away)"

—Lo siento…—fue lo único que supo decir el chico—Dejarte atrás cuando necesitabas ayuda, fue el peor error que he cometido, y he pasado por muchos.—dijo con sinceridad el chico.

—¿Y eso que afecta ahora?—dijo ella con ansías asesinas—¡Mi vida está arruinada por tu culpa! Unas disculpas no van a hacer la diferencia…

—Lo sé, pero esto sí.—dijo con seguridad Lincoln apuntando al techo—Los ductos de ventilación dan al exterior, vete.

—¿Me estás dejando escapar?—dijo incrédula Megan—¿Tú?

—O quédate aquí, no me interesa, debo detener a las que quedan antes de que cometan el mayor error de sus vidas.—dijo con sinceridad Lincoln—Ya sabes que no hay vuelta atrás una vez que el odio te consume… No quiero… Y te vi en la plaza frente a la alcaldía, intentabas no lastimar a más inocentes… No creo que quieras seguir a Lisa, creo que en el fondo, solo tienes miedo a lo que te pueda hacer.

Ella se sintió atacada personalmente, pero sabía que el chico solo estaba dando el discurso que tenía que decir. Pero al mismo tiempo esos ductos le daban una ventana para escapar lejos de superhéroes, villanos, policías y espías industriales.

Pero si se iba, no obtendría la venganza que su cuerpo tanto ansiaba. Fue entonces que vio como la Escorpiona se posicionó en frente de SpiderKid y de una patada en las rodillas lo tiró al suelo.

—¡Maldita sea!—gritó la Escorpiona fuera de sí—¡Tú no irás a ninguna parte patético y miserable insecto!—gritó fuera de sí con una rabia que la hacía temblar de furia.

Apuntó con su cola directamente al rostro de SpiderKid y comenzó a generar veneno, sin dispararlo, pero dejando que escurriera por su cola al suelo, cerca de SpiderKid.

—Ronnie, por favor, para. Esta no eres tú.—dijo SpiderKid intentando mantener la calma—Sé lo que sientes…

—¡No lo sabes!

—Sientes que dentro de ti hay dos personas, una horrorizada por tus acciones y otra que quiere ir cada vez más lejos para sentirse liberada.—dijo el chico sintiendo su pulso acelerar pues el agujón de la Escorpiona estaba peligrosamente cerca de sus ojos.

Pudo ver como la chica no cambió su expresión en la boca, continuaba apretando los dientes de manera intimidante, pero sus ojos parecían perder ese tono morado que tanto odiaba en ese rostro.

—No eres solo la Escorpiona, eres mucho más que tus instintos, eres una gran chica que ha sufrido demasiado y…

Fue interrumpido cuando la Escorpiona lanzó un chorro de veneno a su rostro e intentó apuñalarlo en uno de sus ojos. Lanzó gritos de dolor, no solo porque sus ojos, nariz y boca ardían como si un ejército de hormigas rojas estuviera mordiéndolo e hinchando su piel. Sino también porque sabía que Ronnie estaba fuera del razonamiento, consumida completamente por sus emociones negativas.

Lo había intentado, pero no podía seguir siendo lastimado por alguien a quien solía conocer, Ronnie ya no era un ángel perdido en las tinieblas, su pozo de odio la había transformado en un ángel de la muerte, incapaz de pensar en nada más que un ciclo de odio y venganza sin fin. La Escorpiona triunfaba sobre Ronnie Anne, algo que sabía perfectamente como se sentía gracias a SpiderKid.

Casi en una fracción de segundo tomó varias de las bombas telaraña que le quedaban y las accionó en el pecho de la Escorpiona quien intentaba ahorcarlo en ese momento con sus manos y garras, pero en menos de tres segundos salió la chica disparada al techo a toda velocidad envuelta en varias redes de telarañas que la dejaron pegada e inmóvil, estaba tan enredada que a pesar de que intentó mover sus garras, no podía debido a la fuerza de los hilos.

Solo sus ojos habían quedado lo suficientemente libres de telaraña para transmitir lo que ella sentía, y era el más puro odio que una persona pudiera mostrar a otro ser humano. Intentó liberarse por la fuerza nuevamente, pero no se podía apenas ni mover, por lo que con aquel acto había acabado con la mitad de las seis siniestras.

Lamentablemente el haber lanzado tantas telarañas al techo provocó que el agua dejase de caer a caudales y que la chica de arena saliera de su escondite con una maza con pinchos preparada como mano izquierda.

El chico retrocedió un par de pasos, antes de que ella comenzara a negar con la cabeza:

—Odio admitirlo… Pero tienes razón en algo.—dijo volteando arriba, viendo como la Escorpiona con su mirada le estaba gritando para que hiciera algo por lastimar a SpiderKid—Te odio, te detesto, si fuera por mi desearía que estuvieras muerto.

—Lo sé.—dijo el chico agachando la cabeza.

Se lo merecía después de todo.

—Pero si sigo desperdiciando mi tiempo en detenerte… ¿Terminaré así? ¿O aún peor?—dijo volteando al techo.

Pero no a la Escorpiona, ambos sabían perfectamente que se refería a la doctora Octopus y a Venom, Lincoln no era tonto. Megan cerró los ojos adolorida y su mano con pinchos se transformó en una simple mano de una mujer.

Ya no era un monstruo de arena, Megan era ahora una verdadera chica de arena, quien no paraba de mirar a SpiderKid.

—Lisa está loca.—dijo sin mucha emoción Megan—Pero no es una idiota.

—Lo sé.

—Una gran parte de mi quiere que ambos mueran, pero otro lado de mi, sabe que si Lisa gana, cosas horribles podrían pasar.—admitió Megan viendo nuevamente el techo, ignorando los ojos enfurecidos de la Escorpiona.

—Tengo que detenerla.—dijo Lincoln comenzando a acercarse a un ascensor y forzando la puerta, mostrando que solo había un hueco enorme—Yo enserio…

—No digas lo siento.—dijo finalmente Megan—No te atrevas.

Lincoln quería disculparse, pero no tenía tiempo de hacer sentir mejor a Megan, su hermana tenía tanta ventaja que en cualquier momento podría perderlo todo. Con una telaraña salió disparado por el hueco del elevador a toda velocidad al techo.

Megan quedó en medio del recibidor, rodeada de cuerpos, agua y muchas partes del suelo y paredes destrozados, así como el techo repleto de telarañas. Pero aquello ya no le importaba, por primera vez desde que su padre la había secuestrado de su apartamento era libre.

Al ver el agujero del ascensor solo pudo pensar una cosa del chico: La ciudad necesitaba un héroe, uno que fuera fuerte y veloz. No a una torpe chica de arena, comenzó a buscar por el hueco para escapar de toda esa pesadilla en la que ella misma se metió.

"Save me if I become, MY DEMONS!"

No podía apenas seguir, sus músculos le exigían parar, había hecho tanto por la ciudad en un solo día, tomando decisiones difíciles constantemente. Escuchó en su oído la única aliada que le quedaba.

—Lincoln, ¿Estás bien?—preguntó la chica.

—Sí, algo dolido, pero bien.

Mentía.

Por supuesto que estaba mal, sus ojos estaban entrecerrados y casi completamente sumidos en la oscuridad porque sus parpados se hincharon por el veneno de la Escorpiona, su pecho y brazo ardían como mil demonios por los ataques de Ronnie y del Buitre. Apenas podía sentir su cuello debido a los golpes con látigos de Sandgirl, y eso sin contar las heridas de hielo que no paraban de sangrar de Elemental.

Estaba hecho un desastre, incluso si encontraba a Venom y Octopus, estaba acabado, era imposible que lograse detenerlas, no él solo…

—Yo creo en ti, Lincoln.

Le era difícil de asimilar, pero ya no estaba solo, finalmente Gwen lo acompañaba y apoyaba ante toda adversidad, no sabía cómo, pero el latir de sus corazones era el único sonido que importaba. Y sabía que estaban sincronizados por primera vez desde que comenzó a sentir algo por ella, sin nada que ocultar el uno del otro, solo sintiendo algo tan puro como el apoyo de ella en su momento más bajo era lo que le daba valor.

Algo que no había sentido jamás fuera de sus hermanas.

Se permitió sonreír a pesar de que una de sus costillas claramente estaba comenzando a enterrarse en algún órgano interno, pero no importaba, aún tenía el resto de su cuerpo para luchar hasta desfallecer. Para evitar que Lisa volviera a sumir a toda la ciudad en su oscuridad. Deseaba con todo su corazón imaginar cualquier otro resultado, pero la vida enserio no era un juego de Nintendo, no podía simplemente rendirse y volver revitalizado a la lucha, si se rendía ahí, entonces todos sus sacrificios morales, éticos y físicos no iban a significar nada.

Debía seguir, aunque sus piernas temblaran, aunque uno de sus brazos apenas y pudiera sentirlo, aunque le costase respirar por las heridas y no pudiera apenas abrir sus ojos hinchados en veneno. No había llegado tan lejos para detenerse estando tan cerca de su final feliz, iba a luchar por encontrar el modo, aceptaría sus sentimientos para alcanzar su victoria soñada.

Nada iba a detenerlo.

Seguía subiendo, confiando solo en su oído, si Matt Murdoc se había formado una carrera heroica completamente dependiente de su oído, ¿Por qué él no?

"Take me over, the walls bellow."

Algunos pisos arriba Lisa finalmente había llegado a su destino, había un par de matones en la entrada apuntando justo donde ella estaba y viéndola entrar a su rango de visión desde las tinieblas.

—Caballeros, ¿Qué creen que hacen?—dijo ella confiada.

Pero no contestaron, solo pudo escuchar como dentro de la habitación una mujer, seguramente su madre, y una bebe gritaban horrorizadas.

—Bien, esa es mi llamada, con su permiso.—dijo Lisa avanzando sin importarle que las armas apuntaban directamente a ella.

Pero ambos matones rápidamente fueron arrebatados de sus armas debido a unas telarañas oscuras que salieron de las tinieblas.

—Venom, si alguien, quien sea, se acerca, tienes mi permiso de hacer lo que sea necesario.—dijo Lisa abriendo la puerta con una sonrisa cómplice mientras los dos matones intentaron huir lejos de ellas.

Pero ambos fueron atrapados por las redes oscuras mientras una especie de cucaracha negra raptó por el techo para acercarse con la lengua alargada de fuera y sus ojos brillantes con unos dientes afilados como tiburón acercándose a toda velocidad.

Pero Lisa no cerró la puerta completamente, permitiendo que se oyeran los gritos de horror, pero que nadie en el interior pudiera ver lo que estaba ocurriendo fuera. Dentro solamente había tres personas, como había imaginado, su madre, hermana menor y Norman Osborn sosteniendo un cuchillo en el cuello de la mujer que le había dado a luz.

A pesar de la situación Lisa continuó sonriendo mientras daba tres pasos dentro de la gran habitación, la conocía perfectamente, Norman le había permitido entrar desde antes que sus tentáculos se volvieran tan poderosos a su oficina principal.

—Lisa, por favor…—le rogó Rita Loud—Detente…

Pero hubiera sido igual de útil que hablase con una pared, ella continuó avanzando por la habitación hasta que Norman asustado retrocedió e hizo que el cuchillo tocase la piel sensible de Rita.

—¡Un paso más y juro por mil demonios que lo haré!—gritó Norman enfadado.

—No lo harás, porque sabes que de no ser por ella, estarías muerto.—dijo Lisa sentándose enfrente del escritorio de Norman y subiendo los pies encima de este mientras se recargaba con sus brazos infantiles, pero los metálicos continuaban amenazadoramente apuntando a la esquina—Te creí más inteligente Norman.

—¿Qué?—dijo el hombre notando que el ritmo de su corazón se aceleraba.

—Esperaba al Duende Verde, a Mysterio, a Weasley, alguno de tus patéticos peones manipulables.—dijo con sinceridad Lisa.

—¿Qué?—dijo sorprendido Norman.

—¿Enserio creíste por un momento que no iba a investigar todos los archivos de la empresa antes de revelar mis intenciones?—dijo Lisa como si fuera lo más natural—¿Cómo es posible que alguna vez te llegué a admirar?

Se levantó del asiento y comenzó a caminar con sus brazos metidos en su bata de laboratorio, hablando con un tono robótico, provocando que su hermana Lily llorase aun en los brazos de su madre. Norman se puso detrás de la señora Loud sin mover el cuchillo de la piel de esta, aunque cada vez le costaba más dejar de temblar.

—Lo sé toooodo sobre ti Norman, o mejor dicho Comadreja, es más apropiado para animales como tú, ¿No es así?—dijo Lisa estando ya frente a su madre con los tentáculos en alto—¿Acaso crees que no las lastimaré con tal de llegar hasta ti? ¿Tan ingenuo eres?

—No… Tú…—dijo Norman incrédulo antes de mostrar una sonrisa y que dejara de temblar—Así que ya lo sabes todo cerebrito.

La señora Loud sintió un frio recorrer su espalda, la voz de Norman había cambiado, era casi como si fuera una persona completamente distinta quien había ducho la última frase.

—Si.—contestó Lisa sin inmutarse.

—Entonces sabes que las mataré a todas y cada una de ellas de la forma más lenta para que su sufrimiento se prolongue indefinidamente.—dijo sádicamente esa voz desde el cuerpo de Norman.

—Era evidente, ya fueron rescatadas por el Buitre y la Elemental.—dijo con simpleza Lisa sin apartar su mirada de Norman—Y sé que tu familia está detrás de la puerta en la que te estás recargando, por favor Norman, ¿Enserio vas a fingir sacrificarte por ellos?

—¡Si eres tan inteligente como dices los dejarás fuera de esto!—gritó Norman fuera de sí causando que Lily fuera incapaz de levantar la mirada del suelo.

—¿Dejarlos fuera? Tu y todos ellos morirán hoy, no me importa quien más se interponga.—dijo ella comenzando a sonar igual de desquiciada que Norman.

Fue entonces que ambos comenzaron a reír, sus risas eran frías, capaces de hacer que la columna vertebral de Rita se enfriara completamente. Era como si dos bestias finalmente hubieran revelado sus verdaderos rostros de frente y ahora la sed de sangre de ambos estaba a punto de desatarse, y ella estaba en medio de aquellos monstruos.

En contra de toda su voluntad movió su cabeza y cuerpo violentamente hacia atrás, derrumbando a Norman y haciendo que el cuchillo saliera alejado. Ella y Lily cayeron al suelo junto al hombre hasta que ella giró para ocultarse debajo del escritorio.

Pudo escuchar como los tentáculos de Lisa intentaron tomar a Osborn, pero este con la daga estilizada logró hacerle daño a una de las extremidades. Lily lloraba adolorida, pero la señora Loud debía enfocarse en encontrar ese botón que había presionado el hombre para abrir la habitación trasera, sabía que era su única oportunidad de huir de lo que fuera a pasar en esa habitación.

Podía escuchar los gritos de ambas partes, pero no le podía importar menos, si Lisa salía lastimada, ya no podía hacer nada para evitarlo, ella debía proteger a su bebe Lily, debía estar bien para sus otras hijas, y tambien para su hijo, después de todo ese era su trabajo como madre y aunque parecía que la luz se extinguía en su vida, y entraba la oscura noche en cada rincón, no iba a darse por vencida, no tras las palabras de apoyo que tuvo de Lori y Luna tiempo atrás. Su familia era lo más importante para ella.

"Fly forever, don't let me go!"

Ella sentía como cada vez su cuerpo era más difícil de mover, al menos a su voluntad, casi como si el simbionte quisiera hacer todas las actividades ahora que estaba libre de ataduras… Pero si el simbionte controlaba el cuerpo, entonces, ¿Qué era ella? ¿Era el simbionte del simbionte?

No, no tenía sentido, aquel era su cuerpo, y no importaba que cientos de voces le dijeran que daba igual, ella estaba segura de quien era, y lo que quería.

Venganza…

Murmuró en un pasillo oscuro, en el fondo esperaba que la Escorpiona y Sandgirl fallasen para tener a ese niño araña ahí frente suya y quemarlo vivo, hacer que su biomasa se fusionase para que le diera energías renovadas y así poder dejar que ella se encargase de todos los problemas de la familia, y el más importante era ese niño insolente y patético.

"I need a savior to heal my pain."

A pesar de su estado físico deplorable el chico logró escuchar a la distancia los gritos de un sujeto al que no reconoció, posiblemente uno de los matones de Norman, y supo que había llegado justo a tiempo.

De una patada dobló el metal del ascensor y se detuvo a mitad de un pasillo oscuro, estaba bastante seguro de que había escuchado los gritos, pero ahora todo se encontraba completamente en silencio. Y no de una manera natural, era casi como si lo hubieran orquestado.

Dio dos pasos hacia atrás, hasta que su cuerpo chocó contra una masa pegajosa y ni siquiera tuvo que voltear para saber que era negra y más alta que él. De todas maneras, intentó verlo directamente al rostro, pero con sus garras afiladas la figura musculosa lo tomó de la cabeza y levantó con fuerza.

Aquello hizo que su corazón se acelerará, después de todo, su cuerpo debió de haber sentido el ataque proveniente de esa amenaza, pero fue repentino, algo que no estaba habituado, su sentido araña no podía estar fallando.

¿Por qué estaba teniendo esos pensamientos negativos tan repentinamente? Fue entonces que notó los tentáculos que bajaban por sus ojos provenientes de la terminación de las garras. Su corazón dejó de latir antes de que él lanzara una patada para alejar al monstruo de manera instintiva.

Venom salió disparado hasta el final del pasillo rodando, pero nunca perdiendo la sonrisa que parecía estar hecha para darle pesadillas.

—¡Nunca volverás a estar dentro de mi!—gritó con todos los pelos de sus brazos y nuca erizados.

Fue entonces que escuchó la risa de su hermana Lori, pero esta no era la tierna voz que conocía, sino que una voz distorsionada que parecía estar fusionada con muchas voces distintas que le hacían eco casi demoniaco y despertaban recuerdos que le hacían temblar sus piernas.

Hola Lincoln.—dijo aquella voz utilizando un tono dulce al mismo tiempo que lanzaba dos telarañas al techo con tanta velocidad que rompieron los vidrios de las lámparas para que cayeran sobre él—¿Acaso vienes a detenernos?

—¡Lori, por favor! ¡Pelea!—exigió el chico retrocediendo en la oscuridad a pesar de sentir los cristales cortando sus pies y con ambos puños levantados defensivamente—¡Soy tu hermano!

Oh, no importa, así será mejor, porque primero te romperé física y mentalmente, no me importa quien seas.—dijo ya no Lori, sino el simbionte completamente liberado.

Podía escucharla en frente suya, por lo que fue una completa sorpresa cuando unas garras se clavaron en su espalda y lo tumbaron al suelo con violencia. Intentó dar una patada de vuelta, pero solo logró que su pie cruzara un espacio negro sin golpear nada.

Se sintió tan confundido que cuando de su derecha una patada lo mandó hasta el techo ni siquiera tuvo tiempo de procesar lo que había pasado

Oh, ¿Qué pasa? ¿El espectacular SpiderKid no puede ver de dónde vienen los golpes?

Lanzó una telaraña frente suya, pero solo logró dar contra el suelo porque rápidamente las garras de antes lo tomaron con fuerza desde su pie y lo hicieron chocar contra el suelo con fuerza. Sintió la sangre en su nariz después de recuperar el sentido del tacto, pero no tuvo tiempo para hacer nada cuando Venom lo arrastró en la oscuridad desde sus pies atados con telarañas oscuras y lo estampó contra una cristalera.

Sorpresivamente no estalló en cientos de pedazos debido a que era cristal antibalas, pero comenzaron a notarse rasguños por todo el cristal. Afuera la ciudad se encontraba iluminando vagamente la habitación. Permitiéndole presenciar por un segundo al monstruo de Venom en todo su esplendor.

Parecía respirar entrecortado, moviéndose erráticamente, sabía lo que aquello significaba, era Lori resistiéndose a ser absorbida, si no hacía nada entonces la perdería para siempre, lo sabía perfectamente lo convincente que podía ser el simbionte.

—Así que ahora utilizas a mi hermana…—dijo no sin antes escupir algo de sangre al suelo—Puedes cambiar a otra persona, ocultarte y ganar poder desde las sombras si quisieras, pero, sigues utilizando el mismo nombre que te di…

¡CALLATE!—gritó alzando las garras para destrozar el rostro de Lincoln.

El golpe fue tal que lo dejó en el suelo sin posibilidad de poder moverse, finalmente, ahí estaba, derrotado y listo para ser asimilado, sin capacidad de defenderse mientras la sangre brotaba de su rostro. En cambió la sonrisa ensombrecida de la criatura quedó completamente descubierto mostrando una su forma diabólica reflejada en los cristales fragmentados del suelo. Parecía casi desnutrida y en los huesos, así como que su cabellera rubia parecía descolorida hasta llegar a un color verdoso.

Lo único que parecía vivo de Lori Loud eran los ojos llenos de furia, e incluso así, Lincoln no sabía si eran los ojos de su hermana o del demonio que la había poseído. Solo sabía que no podía abrir su ojo derecho, aún tenía la máscara puesta, pero toda la parte derecha del rostro se encontraba destrozada dejando ver su ojo, parte de su labio y su mejilla.

Ambos hermanos se vieron a los ojos directamente, sin máscaras de ojos blancos que distorsionaran la realidad, solo el rostro al que tantos años habían amado. Fue entonces que la sonrisa sádica de Lori fue perturbada por una lágrima que bajó lentamente por su rostro mientras sus garras se preparaban para dar un golpe letal directo a la garganta.

—¿Por qué?—exigió Lori, no Venom—¿Por qué me mentiste?

Lincoln sabía que no servía de nada mentir, prácticamente estaba aceptando que, si iba a tener que morir a brazos de alguien, que fuera de una de sus hermanas.

—Para protegerlas…—dijo con dificultad debido a que sentía algo trabado en su garganta.

—Dañaste a todas… A todos… A nuestras hermanas, a mamá, a papá, a Bobby y a Ronnie… Dañaste todo lo que me importaba y luego me dañaste a mí.—dijo Lori teniendo problemas para respirar mientras las voces del traje le exigían la sangre del chico araña.

—Lo sé.—fue la respuesta de Lincoln—Y lo siento…

—Ya no importa, intentaste matarme, solo te regreso el favor.—dijo Lori ya decidida a dar el golpe y con esa furia aun presente en su mirada—No dañarás a nadie más.

—Lo siento…—repitió Lincoln cerrando los ojos—Porque para salvarlas voy a tener que hacer lo que más odio…

Aprovechando que Lori se distrajo debido a esa afirmación dio un puñetazo directamente al estómago de Venom que la mandó a volar hasta el techo del pasillo y provocó que Lori se golpeara en la cabeza antes de que el simbionte pudiera protegerla.

Seguía respirando, pero ya no era consiente, por lo que el simbionte si bien podía tener el control del cuerpo no iba a poder fusionarse hasta que su conciencia volviera, Lincoln sabía perfectamente aquello, después de todo, a pesar de que estuvo durante días enteros sin apenas saber lo que hacía, el simbionte nunca lo fusionó hasta que él entendía lo que estaba pasando.

El cuerpo de Venom cayó al suelo mientras comenzaban a salir tentáculos de la espalda que se aferraban a las paredes para levantar el cuerpo de Lori como una macabra marioneta. Uno de estos tentáculos intentó golpear a Lincoln en el pecho, pero el chico esquivó el ataque y comenzó a correr por el pasillo directamente hacia la dirección que había escuchado los gritos antes.

Pudo ver durante un momento la ciudad en todo su esplendor debido a que ahora la ventana no estaba sellada, casi como si el mundo le estuviera diciendo recuerda que luchas por mantener esto, por mantener a salvo tu hogar.

Se dispuso a avanzar, pero entonces sintió como la oscuridad que había dejado atrás rodeaba sus articulaciones y se forzaba por arrastrarlo de vuelta al abismo.

No has cambiado nada. Sigues siendo el mismo niño inmaduro…

Aquellos susurros de cientos de voces en su oído se le hizo familiar al mismo tiempo que escuchaba una explosión más adelante y los tentáculos lo forzaban a retroceder contra su voluntad.

Finalmente sintió como uno de estos lo rodeo del cuello y el chico tropezó, cayendo de vuelta a la oscuridad.

"When I become my worst enemy! THE ENEMY!"

El tacto era completamente frio, como si estuviera rodeado por cientos de dedos de cadáveres congelados que lo arrastrasen a una prisión mental. Pudo ver nuevamente frente a él entre tanta oscuridad aquel mar de pensamientos negativos que tanto le había costado escapar.

Comenzó a hiperventilar, sabía perfectamente lo que aquello significaba, pero se negaba a volver ahí dentro, intentó escalar por la montaña de manos de cadáveres, pero solo logró arrastrarse más fuerte al fondo del océano.

Una vez bajo la superficie le sorprendió que a donde quiera que voltease solo había oscuridad, excepto a su espalda, donde pudo ver una segunda sombra ahí hundida en ese océano.

Pudo reconocer la figura de su hermana Lori, pero con el rostro completamente cubierto por las sombras y sus brazos ni siquiera intentando moverse. La tomó de la mano e intentó llevarla a la superficie, pero inmediatamente sintió que una fuerza igual de poderosa la arrastraba de vuelta a las profundidades y lo llevaba también a él.

Pudo ver como a su alrededor el océano oscuro comenzaba a tener una iluminación siniestra, como si fuera ruido blanco cuando una televisión no tiene señal. Ese ruido se apoderó de toda la oscuridad hasta que finalmente cayó en la sala de su casa.

Detrás suyo estaban prácticamente todas sus hermanas y su madre horrorizadas viendo hacia la entrada una sombra oscura entraba interrumpiendo la preciada calma que alguna vez reino ahí.

Supo reconocerse a sí mismo en el traje negro caminando directamente hacia él, pero no tardó nada en notar que una vez estuvieron cara a cara, el traje era como una cabeza más bajo que él. Además en lugar de estar usando su traje de SpiderKid usaba una blusa celeste y pantaloncillos cafés.

—¿Qué está pasando?

Nada, no volverá a pasar…—era claramente su voz de vuelta, pero parecía como si hubiera pasado por un sintetizador y cientos de ecos con voces distintas le contestaban.

—¿Lincoln? ¿Soy yo?

No hubo respuesta de su figura de SpiderKid, solo se le quedó mirando con esos ojos blancos inexpresivos.

—¿Así me veía ella? ¿Es su recuerdo? ¡¿O lo estás manipulando?!—exigió saber a la figura frente suya, pero no hubo respuesta, excepto que los ojos inexpresivos comenzaron a desfigurarse para mostrarse molestos—¡Sé lo que intentas! ¡No va a funcionar, ya lo viví, ¡¿Por qué no paras de una maldita vez?!

¡¿ES QUE ACASO ERES IDIOTA?!

Las voces lo asaltaron de todos lados, cientos de voces gritando al mismo tiempo a su vez que el traje daba un golpe a la pared de la sala rompiéndola y mirándolo amenazadoramente. Lo que más dolió era que todas esas voces, las más fuertes eran las de las Seis Siniestras y la suya propia. Casi como si se estuvieran burlando de él.

No quería continuar en aquel recuerdo, pero sabía perfectamente como seguía.

—¡Ayuda! ¡Aléjate!—empujó a la sombra negativa de lo que era antes—¡Eso es todo lo que está mal en mí!

¡Yo solo quería ser libre! ¡Y gracias a este inútil estaré encerrado para siempre!

—¿Libre?

¡No entiendes UNA MIERDA!

El pecho de ambos subía y bajaba rápidamente, no quería decirlo en palabras, pero estaba seguro de algo, ese no era el simbionte, o al menos no del todo y con todo su dolor, tenía que confirmarlo.

Lo tomó de los hombros diciendo:

—Eres el yo que quiere ser solo SpiderKid, sin Lincoln Loud.—dijo apretando su agarre a la sombra.

Casi como con curiosidad la sombra movió su cabeza intrigada e intentando separarse.

Eres el yo que quiere ser Lincoln Loud, sin SpiderKid.

La sala de estar había desaparecido y ahora estaba en su habitación, frente a un espejo detrás del cual se encontraba la sombra, viéndolo con curiosidad. Mientras que su habitación estaba intacta tal cual la recordaba la del otro lado se encontraba abandonada y destrozada por una bestia al mismo tiempo que se notaba el tiempo del abandono con las enredaderas de moho en las paredes.

—No podemos seguir así.—afirmó al ECO del otro lado del espejo.

Déjame vivir, solo con el simbionte pude ser verdaderamente libre, lo tomaré de vuelta si es necesario.

Aquella contestación lo había dejado completamente helado, luchar contra ser SpiderKid era luchar contra sí mismo de cierta manera. Y claramente era de ahí donde el simbionte quería aferrarse para poder vivir en su piel.

—Tambien es mi vida, quiero a mis amigos, quiero a mi familia, a mi novia… Todo eso no puede significar nada.—dijo con sinceridad recordando a sus seres queridos—Nos esforzamos por hacer lo mejor para ellos.

Pero hay más personas además de ellos, tanta gente que necesita ayuda y yo se las puedo dar, pero siempre debo volver a ser esa forma inútil.

—La vida que formamos no es inútil, eres solo un sueño infantil que tuve y al que me aferré por más tiempo del que me gustaría admitir.

Te equivocas, soy tu mejor pesadilla, porque nunca tendrás miedo conmigo, porqué sé todos tus secretos y los mantendré alejados de ti, podrías ser feliz e ignorante de lo que pasó antes.

Claramente ahí había hablado el simbionte, Lincoln ni siquiera estaba del todo seguro que tan real era ese traje un reflejo o una versión suya que el simbionte creía que debía tener.

—¿Cómo puedo ser feliz sin aquellos a quienes amo?—dijo tomando el espejo para moverlo en la habitación.

La sombra se defendió tomándolo del cuello de su blusa de tirantes e intentando estirarlo, pero en vez de luchar Lincoln se acercó a la sombra y la abrazó.

—No estás solo… No estamos solos…—dijo finalmente provocando que la sombra recuperara un color rojizo.

Comenzaron a caer por un torbellino de figuras parecidas a sombras de sus seres queridos, desde Peter Parker hasta la propia Lily Loud, mirando con horror a ambas figuras en el ojo del huracán, la sombre pareció entender que si no seguía las órdenes del simbionte entonces eso le esperaba, un océano de torturas psicológicas.

—¿Cómo puedo confiar en ti? —preguntó la sombra.

—Porque yo soy tú, tu eres yo. —dijo Lincoln sin soltarlo del abrazo—Perdón si te he negado, pero no puedo seguir haciéndolo, mientras más pronto lo aceptemos, más pronto seremos libres. Juntos.

La sombra pareció estar sorprendida por ese razonamiento, y entre la tormenta de malas palabras que le llenaban el simbionte terminó optando por volver a con el chico en su tono rojizo.

Ahora Lincoln estaba solo en medio del torbellino. Excepto por una figura solitaria que se encontraba en el suelo y a la cual Lincoln intentó llegar con todas sus fuerzas en contra de la marea. A pesar de que le gritaban por todos lados que era un inútil, un idiota, un egoísta, no le importaban ya esas voces, solo quería salvar a la figura que se encontraba en el fondo.

Y al llegar ahí supo que fue lo correcto, porque pudo ver a su hermana Lori sujetada por el John Jameson momificado intentando arrastrarla al fondo, el rostro de Jameson estaba completamente consumido por las sombras debido a que no pudo salvarlo, pero Lori, parecía ir ahí en piloto automático, sin reaccionar a su entorno.

Estaba permitiendo que el simbionte la arrastrase hasta el fondo con tal de poder conseguir lo que quería. La volvió a tomar de la mano, pero esta vez estiró con fuerza, provocando que Jameson la soltara y que ambos salieran disparados hacia arriba.

"Take… Me… High and I'll sing"

Abrazó a su hermana al mismo tiempo que giraba en aquel mar de pensamientos, claramente ahora ya no era bienvenido, pero las aguas luchaban por arrastrarla a ella de vuelta en contra de los deseos de Lincoln. Chocó contra una televisión y pudo ver como frente suya se encontraba Bobby en un restaurante de hamburguesas.

—Es mi culpa, todo esto es mi culpa.—escuchó la voz de su hermana.

Escuchó la voz de Bobby con un tono siniestro la cual se diluyó entre otros cientos de voces, por lo que supo que el simbionte lo estaba usando para hundirla de vuelta a la oscuridad.

—¡NO! ¡No es tu culpa!—gritó y notó que ahora tenía la voz de Bobby, pero no aquella siniestra, sino la verdadera.

—¡Lo es!—gritó ella sin poder abrir los ojos, aun con el rostro consumido a medias por la oscuridad—De haber sabido lo de papá, Luna, Lisa o Lincoln hubiera podido… ¡SOY UN FRACASO COMO HERMANA MAYOR!

—Lori, eres una chica brillante y talentosa que quiere mucho a su familia, hay momentos difíciles en la vida, pero no es tu culpa, siempre cuidas a los que más te importan.

No era lo que él quería decir, sino más bien las palabras de ánimo que Lori recordaba de Bobby, por lo que estas cargaban un peso emocional incluso mayor de las que Lincoln hubiera podido decir.

Ambos fueron rodeados por estática al mismo tiempo que aparecía dentro de la camioneta familiar, ahí estaba su madre llorando mientras Lori y Luna la intentaban animar lo mejor que podían. Lincoln entonces recordó como Lori fue al hospital a verlo, a cuidarlo, y el recuerdo pasó fugazmente alrededor de ellos, sobrescribiendo la anterior escena.

—¡Lisa lo hizo para protegerlas porque aún las quiere!—gritó Lincoln a las cientos de voces y se hizo oír por encima de las mareas.

Aquello solo podía significar una cosa.

Podía volver a respirar. Estaba por encima de la superficie, sabía que el simbionte ya no podría aferrarse a él, pero al intentar estirar a Lori la vio chocar contra las corrientes, intentando salir, pero al momento de tocar los olajes era como si una pared invisible le impidiese moverse fuera de la superficie.

Solo sus dedos podían sobresalir de entre la marea, mientras que en el fondo las sombras se arremolinaban para arrastrarla de vuelta.

—Estoy aquí para ti Lori, estoy aquí para ti.—dijo el chico tomándola de los dedos y juntando sus manos aunque eso significase que parte de su mano volviera a hundirse en el mar de pensamientos negativos.

"You… make… everything okay"

Lori volteó a verlo directamente, podía notar las lágrimas en su rostro al mismo tiempo que una especie de repulsión por tenerlo frente a ella. Lo odiaba, eso ya lo sabía, por todo lo que le hizo pasar. Aunque sintió que los pensamientos suyos y de su hermana estuvieron conectados por un momento y entonces lo entendió.

—Solo déjame atrás, ya hice suficiente daño, déjame ir… No vale la pena salvarme… ¡Yo escogí esto!—gritó desesperada por volver abajo.

—Jamás, no puedo perderte de nuevo.—dijo Lincoln intentando levantarla.

Detrás de ella se formaba una oscuridad profunda que amenazaba con consumirla.

—¡Lori!—gritó haciendo todas sus fuerzas para sacarla de ahí.

—¡Déjame!

—¡Jamás!

—¡¿Porqué de repente te has vuelto el hermano que perdí hace tanto tiempo?!

—¡Porque una de ustedes me ayudó a encontrar el camino de vuelta!

Al mismo tiempo que gritaba alrededor de ellos se formó un nuevo recuerdo, esta vez de Lincoln, el cual se encontraba hablando con una herida Leni.

—Lo siento.—dijo el chico arrepentido.

—Tienes que decirles, Lincoln, se lo debes.—dijo Leni decidida.

—Pero solo las lastimaré.

—Las lastimarás más por ocultar la verdad.

Tanto Lincoln como aquella fantasmal Leni voltearon a ver a Lori, ofreciéndole sus manos, la chica tímida, pero decidida, tomó ambos brazos e hizo todos sus esfuerzos para salir de aquel pozo de miseria en el cual se encontraba hundida desde hace tanto tiempo.

Al hacerlo el océano comenzó a colapsar dentro de sí mismo, reduciendo su tamaño, sin su nutriente de sentimientos negativos no era nada más y nada menos que una mancha pegajosa negra en el suelo, moviendo sus tentáculos para tratar de aferrarse a algo.

Cerca de ella, pero tirados en el suelo se encontraban tanto Lincoln con su traje de SpiderKid como Lori solo con una camiseta blanca puesta y casi desnutrida por la larga exposición al simbionte.

Lincoln miró a esa mancha a unos metros de ellos.

"WE ARE ONE AND THE SAME"

—¿Saben? De cierta manera creo que los necesitaba.—dijo el chico formando con múltiples telarañas una bolsa—Sin ustedes jamás hubiera podido que ambas partes de mi dijeran lo que tenían que decir…

NOS NECESITAS…

Era algo parecido a una voz, pero completamente distinto a lo que estaba en su cabeza, en lugar de fría y poderosa, parecía patética y atemorizada.

—Pero ya no les necesito, han dañado a tanta gente… Merecen ser olvidados.—dijo Lincoln tomando aquella sustancia viscosa y metiéndola dentro de las telarañas para luego lanzar otras y sellar herméticamente la jaula del animal—Adiós, mis amigos, juntos pasamos por tanto, pero es hora de que el frio del invierno pase y ¡Estar una temporada bajo el sol!

Dicho esto, lanzó por la ventana con todas sus fuerzas la bolsa, pudo ver su trayectoria como salía disparada entre los edificios y terminaba cayendo en el mar, o al menos así parecía desde esa distancia.

Finalmente, era libre.

"You take all of the pain away"

A pesar de las insistencias de Lynn fue Leni la que se quedó de última para ser rescatada por los bomberos, ella permaneció apacible en todo momento, confiando que Lincoln sabría hacer lo correcto.

Cuando llegó su turno el bombero que la rescató intentó entablar una conversación para calmarla, pero era inútil, ella estaba tranquila y no parecía haber entrado en shock, algo bastante destacable tomando en cuenta la posición en la que estaban.

—El resto de tus hermanas me dijo que el Buitre, la Elemental y SpiderKid los dejaron así.—dijo para corroborar.

—SpiderKid nos salvó del Buitre y la Elemental.—dijo ella con resentimiento en la voz a la vez que le ayudaban a que su pie saliera de uno de los asientos.

—Tienen suerte de estar vivas, no sé si salvar sea la palabra correcta.—dijo el bombero.

—Mientras nosotros estamos aquí, SpiderKid está haciendo lo inhumanamente posible para salvarnos a todos…—dijo con certeza Leni.

—Claro, pero porque no es humano.—le respondió el bombero.

—Es mucho más que eso.—le respondió Leni mientras ambos bajaban por las escaleras, ella con dificultad—Yo creo en él.

Sus hermanas escucharon eso último y la rodearon mientras el hombre intentaba ver si Leni tenía fiebre o algo, toda la calle estaba bloqueada por ellas, probablemente el grupo de niñas más conocidas de la ciudad. El bombero entendió que no era bienvenido, pero no pudo evitar sonreír.

Por lo menos estaban unidas, su historia era conocida, la despreciable familia del Buitre y la doctora Octopus, super villanos temibles con múltiples asesinatos a sus espaldas. Y, aun así, cuando se abrazaron, el hombre solo podía ver apoyo por parte de todas.

Aun después de todo podía haber esperanza de un mañana mejor, si esa niña tan dañada estaba segura de que SpiderKid podría salvar la ciudad. Era porque el niño iba a salvar la ciudad.

Después de todo, solo se necesitaba un poco de fe para expandirse como la pólvora.

"TAKE ME HIGH AND I'LL SING!"

Desde la parte de arriba Gwen miraba ansiosa hacia su celular, queriendo llamar a Lincoln, pero respetando que él sabría qué hacer, no sabía cómo iba todo, pero confiaba en él. Por lo que miró a su computadora y se dio cuenta de algo, desde la calle donde se había dado la pelea con el Buitre y la Elemental mucha gente había grabado la acción.

Por redes sociales compartían el video junto a mensajes como "¡Animo SpiderKid!" o tambien "Ese niño es un verdadero héroe", entre las tendencias del día se encontraba "#WeAreSpiderKid", al entrar a ver esos comentarios pudo ver cómo testimonios de decenas, sino cientos de personas que fueron salvados por él de manera directa o indirecta, viendo como el niño enfrentaba solo a una amenaza que ya lo habían derrotado y volviendo a intentarlo a pesar de todo. Desde una asamblea de niños en una primaria para niños extranjeros, hasta los trabajadores de una pastelería famosa, todos mandaban a su manera apoyo moral.

Ella creía que tras el fiasco que fue el primer enfrentamiento contra las Siniestras toda la ciudad se pondría en su contra, pero era evidente que en verdad era todo lo contrario. Cientos, no, miles de mensajes de ánimo y apoyo para el chico, deseaba por un momento compartir aquello con Lincoln, hacerle entender que todo el mundo estaba de su lado, pero de alguna manera creía que ese apoyo colectivo mandaba sus fuerzas para que él siguiera, a pesar de ser completamente contrario a lo que la ciencia dijera, los corazones de toda una ciudad latían a un mismo ritmo, el de SpiderKid.

—Yo creo en ti, Lincoln.—dijo ella casi llorando de la felicidad—Todos creen en ti.

"OH, YOU, MAKE EVERYTHING OKAY!"

Se acercó a Lori con sumo cuidado y tocó su nariz, aun respiraba, pero estaba débil, no podía dejarla ahí abandonada, pero los gritos de agonía del final del pasillo le dejaban en claro que tampoco tenía tiempo para ponerla a salvo, se limitó a abrir de una patada la puerta más cercana y dejarla encima de una de las mesas directivas gigantes con cuidado de que su cabeza pudiera reposar correctamente.

Salió corriendo por los pasillos, queriendo llamar a Gwen para contarle lo que había logrado, pero entonces escuchó varios gritos a la lejanía, aceleró hasta finalmente llegar a una puerta derrumbada junto a un par de grandulones tendidos en el suelo.

Entró a la habitación prácticamente de un salto y encontró una escena que hacía parecer todo lo que había pasado hasta entonces como un escenario deseable. Enfrente suya tenía a Lily y a su madre arrojadas al suelo abrasándose la una a la otra, pero incapaces de moverse, más adelante se encontraban los tentáculos de Lisa sujetando del cuello a los señores McBride intentando asfixiarlos, mientras con un tercero parecía agitar la cabeza de Clyde de un lado a otro. Con el último la chica jugaba con un Norman Osborn que intentaba levantarse para ayudar a su familia luchando con una daga estilizada ferozmente, pero solo terminaba una y otra vez en el suelo casi como si fuera algo insignificante para Octopus. Finalmente, Lisa se encontraba casi distraída tecleando en una computadora mientras no le importaba el deplorable estado de todo el mundo, solo intentaba desencriptar los archivos.

—¡Octopus!—gritó desde la entrada.

—¿Eh?—pero Lisa pareció no prestarle atención—Excelente, SpiderKid, ven, por favor.

Lo dijo con tal naturalidad que parecía como si en lugar de una habitación cubierta de escombros y sangre, se encontrasen en el pasillo de su casa un sábado por la mañana.

—¡Los vas a matar!—dijo apuntando a los McBride.

—Sí, lo noté.—contestó fríamente Lisa—¿Vas a venir?

Lincoln apuntó con sus telarañas a todos los tentáculos y con un estirón logró juntarlos todos hasta que dejaron en paz a los presentes. A pesar de que los señores McBride se encontraban casi morados de la asfixia corrieron inmediatamente a por Clyde. Pero tal vez lo más atemorizante de esa situación era que Lisa continuaba sin inmutarse a lo lejos.

Lincoln se acercó con precaución, no sin antes darle la mano a su madre y Lily, pero estas estaban tan aterradas que no lo reconocieron y terminaron recluyéndose más la una en la otra mientras se arrastraban para alejarse del sitio. No pudo culparlas, estuvieron a punto de ver a Lisa matar a tres personas que además ellas conocían.

—¡ERES UN MONSTRUO!—gritó el alcalde como reclamo a Lisa, pero no se movía de su posición, como temiendo que de hacerlo haría explotar toda la habitación.

SpiderKid finalmente se puso al lado de Lisa, mirando la pantalla del computador, había tantas palabras y fórmulas matemáticas que era incapaz de entender todo, aunque tenía el presentimiento de haberlo visto antes.

—Hola, ¿Cómo has estado?—dijo con confianza la chica.

—¿No estás enojada?—dijo confundido Lincoln.

—Difícilmente, las emociones son una pérdida de tiempo.—confesó con frialdad la chica, aunque claro que parecía como si un tic le creciera en su ojo izquierdo debajo de las gafas de aviador.

—Ya no hay Seis Siniestras, se acabó, perdiste.—dijo SpiderKid severo intentando verla a los ojos, pero Lisa seguía viendo todos esos archivos, sin prestarle atención.

—Justo como lo tenía contemplado.—dijo la chica como si fuera lo más natural.

—¿Eh?

—Pffff, SpiderKid, ¿Enserio creíste por un segundo que para llegar hasta aquí necesitaba de ayuda?—dijo Lisa finalmente volteando a verlo—Por favor, solo necesitaba una excusa para que los encerraran en la cárcel de máxima seguridad y no pudieran hacerles daño con los reclusos normales, Venom me hizo contemplar a la Escorpiona y Sandgirl, pero fue solo su capricho, de ser por mí, te hubiéramos sido las Loud Siniestras.

—¿Qué?

—¿Aun no lo entiendes?—dijo la chica acomodándose uno de sus guantes—Lo dejaré en términos simples para que alguien de tan bajo intelecto pueda seguir el ritmo: Gracias.

El chico no podía entender esas palabras, era tan confuso.

—Vaya, eres más tonto de lo que creí.—dijo ella sonriendo satisfecha—¿Quién crees que ordenó a las Siniestras que se separasen en grupos reducidos? ¿Acaso crees que fue coincidencia que esa niña tonta con la que estabas encerrado encontrase uno de mis guantes de fuerza debajo de papeles en la mesa de la misma habitación que estabas tú encadenado? Honestamente pensé que te darías cuenta cuando vieras a Electro con tu Oráculo guiándote al lugar correcto, me aseguré que supieran donde iba a ir, pero hay más, ¿Sabes que Sandgirl traicionó al equipo porque todo el rato le hice ver que la iba a desintegrar apenas tuviera una oportunidad? Preparé al Buitre para desanimarlo moralmente y que quisiera volver a la cárcel cuanto antes, su lugar no son las calles, lo sabes, por lo que le hice hacer una tarea que le hiciese ver en lo que se había convertido, ¿O acaso crees que enserio le ganaste a la Elemental sin que YO la desestabilizara mentalmente antes de enfrentarte lo suficiente para que quisiera abandonarme? ¿Cómo crees que me aseguré de que la Escorpiona haría lo que le ordenase fielmente de no ser porque casi la deje matarte? ¿Crees que en algún momento confíe en esa cosa viscosa de Venom? Supuse que, si te dejaba un uno contra uno, estaría tan obsesionado contigo que intentaría volver, aunque debo admitir que me impresionas, pensé que te ibas a dejar ser consumido en tus pensamientos, felicidades, superaste mis expectativas.

—Espera… ¿Tu?

—¿Yo? Solo quería una cosa, UNA.—gritó molesta—Vengarme de este hijo de puta doble cara que todo el mundo llama alcalde.

—Pero… El resto de…

—Por favor, SpiderKid, mírate, estás destrozado, no pudiste ganarme cuando tenías a todos tus amigos Defecados, apenas y te puedes mantener en pie ahora mismo, no eres una amenaza, ergo, mi plan tuvo éxito.—dijo con simpleza Lisa—Desde que Venom fundó a las Seis Siniestras intenté buscar una forma de acabar con la organización desde dentro y de paso las utilicé para atemorizar a toda la ciudad y poner en jaque a los jefes criminales, ¿No es así alcalde?

—¿Porqué?

—Es racional, intenté tener a Luna como aliada durante el gran apagón, pero terminó enloqueciendo porque es una sentimentalista sin remedio, este estilo de vida no era para ella, después recluté a mi padre porque descubrí que escapó de la prisión mientras ocurría el gran apagón, lo cual fastidió todo mi plan de mostrar pruebas de su inocencia para sacarlo de ahí. Pero Venom lo interceptó antes que tú pudieras volver a detenerlo, y vino con esta loca idea de liberar a la Escorpiona y Sandgirl para derrotarte como si fuera muy inteligente, me sentí ofendida, esa cosa creía que solo porque no quería hacerle daño mientras la poseyera en sus garras entonces no intentaría sacarla de ese cuerpo para ponerlo en uno que no me importe golpear, uno como el tuyo.

Lo decía con tal naturalidad que el chico no pudo evitar que le temblaran las rodillas, todo comenzó a encajar en su cabeza, tenía sentido… Sí, pero no explicaba algo:

—Pero tu familia… Quedó muy lastimada…

—Sí, es verdad, lo aprendí de mi hermano mayor, quien siempre hace le hace lo mismo al resto, y lo perdonan, ¿Por qué conmigo sería diferente?—dijo ya no con calma, sino con malicia en la voz.

—¿Por qué el alcalde?—dijo SpiderKid confundido.

—¿Norman? Bueno, el tipo tiene este pequeño, minúsculo detalle, casi insignificante, donde tiene más de un nombre, formalmente es el respetable alcalde Norman Osborn, defendiendo a Nueva York de todas sus amenazas, que heroico, pero en las calles es en realidad algo mucho peor…

—¡Mentira!—gritó Norman antes de que uno de los tentáculos de Lisa destrozara la telaraña que lo tenía sujetado como si fuera nada y con rapidez fuera a tomarlo del cuello para azotarlo contra la pared.

—No recuerdo haberte dado permiso para hablar, ¿Quién te enseño modales Norman? O debería decir, Comadreja.

Lincoln dio dos pasos hacia adelante, cada vez más cerca de Lisa sin esos tentáculos en medio, antes de decir:

—Ya lo sabía, Arrow no los dijo.

—No esperaba menos de Larry.—dijo Lisa con una sonrisa de autosuficiencia—Pero hay algo más que él nunca supo, algo que solo sabía Norman, porque se aseguró de desaparecer a todos aquellos implicados.

Dicho esto, Lisa introdujo un comando en la computadora el cual hizo que se ejecutara un programa con forma de candado, el cual tras veinte segundo de ejecutarse se abrió. Al mismo tiempo que eso pasaba virtualmente en el centro de la habitación la alfombra pareció dividirse en dos y retraerse mientras se elevaba un tanque de un líquido verdoso.

Lincoln reconoció inmediatamente a quien estaba dentro del tanque, un hombre pelirrojo de aspecto demacrado que antes había sido controlado por Lisa para ser el Spider Slayer:

—¿Weasley?—dijo Lincoln sin entender.

—¡Howard tal vez quieras escuchar esto!—gritó Lisa a los McBride los cuales se limitaron a verla horrorizados mientras se abrazaban para protegerse—Bueno, da igual, sí SpiderKid, la persona que tienes frente a ti es Weasley, la inseparable mano derecha de Norman Osborn, comencé a tener sospechas inmensas cuando lo vi tan preocupado por él después de que recibiera el disparo en su lugar.

El chico pudo notar como el alcalde palideció al momento de escuchar esa explicación mientras que el señor McBride sin dejar de abrazar a su familia volteaba a ver aquella situación.

—¿No es natural? Después de todo… Hizo que evadiera un disparo…

—Norman es un monstruo, sin sentimientos, al menos en eso nos parecemos.—dijo Lisa con naturalidad viendo con desprecio al patético hombre que intentaba zafarse del agarre del tentáculo de Lisa—Pero, personas como nosotras, tenemos un punto débil, la familia.

—Pero el señor McBride es el hijo de Osborn… Todos saben eso.—se apresuró a añadir para que Norman no sospechase su identidad.

—Sí, su único hijo, legítimo.—dijo finalmente Lisa satisfecha.

—¿Qué?—pudieron escuchar como el doctor McBride comenzaba a levantarse de donde estaba.

A pesar de que Clyde y Harold le estaban rogando por quedarse en su lugar, el hombre parecía estar completamente distanciado de la realidad por las palabras que Lisa había usado.

—¿Cómo que legítimo?—demandó saber el doctor.

—Te dije que te iba a interesar.—dijo Lisa acercándose al tanque—Te presentó a tu hermano de otra madre, doctor.

Howard sintió como su corazón daba un giro de ciento ochenta grados. Ahora todo tenía sentido.

—Norman se encargó de la mamá de Weasley desapareciéndola tras tener al bebé para que no hubiera sospechas, pero su esposa comenzó a cuestionar porque Norman daba caridad a un orfanato en especifico.—dijo Lisa mostrando las transacciones monetarias, algunas fechadas de hasta 20 años antes de que naciera Lincoln—Ese niño cambió legalmente su nombre con el que lo conocemos hoy en día debido a los libros de Harry Potter, después de todo, ¿Qué niño no leería los libros si el protagonista tiene su mismo nombre? Además, ambos eran huérfanos, viviendo vigilados sin saberlo.

—¿Harry?—dijo SpiderKid sin entender—¿Harry Osborn?

—Oficialmente no, al menos no desde que cumplió mayoría de edad y pudo cambiar su nombre legalmente, no sé por qué decidió Weasley, pero algo era seguro, no le gustaba su nombre.

—Fue por esto, ¿Verdad?—dijo el señor McBride molesto como reclamo—¡¿Fue él la causa que mamá nos abandonara?!

Claramente Norman estaba horrorizado, incapaz de hablar, tan sorprendido como su propio hijo de las declaraciones.

—Todos estos años… Me hiciste creer que…—dijo ofendido el hombre antes de que Lisa con otro de sus tentáculos lo empujara para que volviera con su familia.

—Sí, Norman se aseguró de borrarlo del registro, eso sin contar a toda la gente que desapareció de maneras misteriosas todo con tal de mantener la fachada de llamarlo Weasley para luego ascenderlo dentro de su empresa, hacerlo su mano derecha para no perderlo de su vista.—dijo Lisa decepcionada—Bien, ¿Qué tienes que decir Norman? Ya lo sabe tu hijo, tu archienemiga y el niño araña, para cuando presione este botón lo sabrá todo el mundo, tu popularidad caerá por las nubes. ¿Creías que haciendo que mi papá fuera el Buitre ibas a controlarme? Tu mayor error fue meterte conmigo Osborn.

"WE ARE ONE AND THE SAME!"

—¡SpiderKid has algo!—gritó furioso el alcalde.

Lincoln volteó primero a Lisa, luego a Norman para dar dos pasos hacia atrás:

—¿Usted fue el que creo al Buitre?—dijo horrorizado el niño—Y al hombre de arena, al arquero… ¿Enserio es la Comadreja?

—¡Lo hice porque era lo correcto!—gritó Norman furioso.

Pero Lincoln entonces pudo ver lo que era llevar sus ideales al extremo, hacer que su red de mentiras creciera tanto que dañaba a todos los aspectos de su vida, una vez desenmascarado… No quedaba nada fuera de un patético cascarón incapaz de decir nada coherente con tal de mantener la fachada.

—Voy a detenerla.—dijo Lincoln casi sin fingir la voz mientras mantenía la vista al alcalde—Pero la ciudad merece saber quién los gobierna.

Dicho esto, Lisa accionó el botón entre los gritos furiosos de Norman, viendo como su red de mentiras se desplomaba con un solo movimiento. Lisa vio satisfecha como su víctima intentó correr para cortar la corriente de la habitación, pero era demasiado tarde, toda la información se encontraba expandiéndose por la web.

—¿Valió la pena Norman? Todos tus esfuerzos para llegar a la cima, por mantener tu imagen, son inútiles.—dijo Lisa sádicamente—El resto del mundo podrá ver la basura que siempre fuiste, oh, y ¿Recuerdas todos esos archivos del proyecto Hombre de Arena? Ahora están públicos en el internet para cualquier persona que quiera acceder a estos.

—¡¿Espera qué?! —dijo indignado SpiderKid.

Pero Norman se limitó a sentarse en la silla de su escritorio mientras miraba al frente, contemplando como todos sus esfuerzos por mantener el secreto de Weasley habían terminado, y con eso también su carrera política, así como posibles cargos por homicidio en primer grado. Además, su pequeño Howard lo volvía a odiar y su edificio Oscorp estaba casi destrozado por el ataque de las Siniestras.

Estaba solo, no había nadie para apoyarlo debido al camino que tomó, Lincoln pudo verse reflejado en ese hombre, así hubiera terminado él de seguir el camino que antes había intentado forzarse a seguir.

"OH, YOU TAKE ALL OF THE PAIN AWAY!"

—¿Hiciste todo esto solo para romperlo mentalmente?—dijo confundido SpiderKid—¡¿Y porqué liberaste esa información de Sandman?!

—Sí.—dijo Lisa con simpleza—¿No es hermoso verlo como todas sus cartas fueron derrumbadas y ahora está él solo en su miseria? —lanzó una risa macabra—En cuanto a ti…

Los tentáculos inferiores levantaron a Lisa en el aire para ponerla a la altura del chico mientras que los superiores se pusieron en forma ofensiva apuntando a la cabeza.

—No olvides que estoy enojada contigo, nadie, y repito NADIE, jamás pudo detenerme en mis planes.—dijo Lisa molesta—Pero una y otra vez logras ponerte en medio y ser una variable impredecible que logra alterar el resultado.

—Solo porque tú lastimas a muchas personas para obtener lo que quieres, siempre es lo mismo, te deje actuar para liberar esa información de Oscorp y en cambio liberaste información para crear super villanos.—dijo Lincoln como reclamo—¿No te das cuenta el daño colateral que haces? ¿Acaso crees que Norman fue el único que sufrió en el apagón? Lisa, gente murió gracias a ti.

—Indiferente, protegí a las que me importaban, el resultado no cambia tras la variable.—dijo ella comenzando a provocar que hubiera chispas en el ambiente.

Ambos estaban cara a cara, mostrándose molestos el uno con el otro, casi como si no hubieran sido hermanos hace tan solo un par de meses, Lincoln sabía que, si hacia un solo movimiento más en contra de Lisa ella jamás lo perdonaría, pero era cierto una cosa, Lisa debía pagar por todo lo que hizo.

—Te doy la oportunidad de salir ileso de mi furia SpiderKid, ayuda a esos civiles, llévalos a un lugar seguro, y yo, me iré.

—Traicionaste al resto de las Siniestras, me acabas de mentir en la cara hace ni siquiera dos minutos, tu palabra no tiene valor.—dijo el chico mirándola directamente a los ojos—Hoy casi matas a la familia de Osborn solo por una patética venganza personal, eres peligrosa.

La doctora Octopus suspiro cansada, estaba claro que no quería continuar con aquello, pero al abrir los ojos pudo notar la furia que tenía en estos, sintió un frío recorrer por su columna vertebral, solo una vez había visto así a su hermana, y fue cuando estaba desesperada en el cementerio.

Pero aquella vez Lisa estaba enfrentando a un grupo entero de héroes, y por poco salía victoriosa… Ahora solo eran él contra ella, y aparte él se encontraba demacrado. Su hermana lo superaba en fuerza e inteligencia, pero sabía algo, lo que estaba a punto de hacer era lo correcto.

—Lisa… Por favor… Para…—pidió su mamá desde el suelo.

Pero Lisa ni siquiera le importó, no era algo que tuviera en cuenta aquel momento para ella, o al menos no tanto como intimidar a su patético hermano mayor.

—Te lo digo de una vez SpiderKid, acércate solo un paso más a mí y te haré pasar un infierno.

Los tentáculos superiores apuntaron a su dirección al mismo tiempo que de uno de estos salía una pequeña flama y del otro algo de escarcha. Lincoln tragó en seco y dio un paso al frente.

"SAVE ME IF A BECOME MY DEMONS"

Sin mediar más palabras y claramente con intenciones homicidas Lisa intentó golpearlo en el pecho con las garras de sus tentáculos superiores, pero el sentido araña de Lincoln le hizo retroceder de un salto, apuntó con una telaraña y dio justo en el rostro de Lisa, pero en vez de cortar la telaraña la tomó con ambas manos y estiró con todas sus fuerzas.

La Doctora Octopus salió disparada hacia su dirección provocando que ambos chocaran contra una de las paredes de la oficina rompiéndola en múltiples pedazos debido a la fuerza de uno de los tentáculos de Lisa.

—¡¿Cómo te atreves a hacer eso?!—gritó enfurecida mientras estiraba las telarañas de su rostro para arrancarlas de golpe—¡Te haré sufrir!

El chico se limitó a lanzarle otra telaraña en el rostro a la vez que este comenzaba a correr en horizontal por la pared externa del edificio para llegar y darle una patada, Lisa rápidamente se recuperó y con uno de sus tentáculos intentó darle un nuevo golpe a Lincoln, pero este esquivó girando sobre sí mismo para evitar el ataque.

Lisa desesperada intentó atacarlo con otro de sus tentáculos, este también fue esquivado por Lincoln, pero en lugar de hacer que volviera a ella intentó enredarlo con el mismo.

Se encontraban intercambiando golpes cuerpo a cuerpo, esquivando y bloqueando, Lincoln con sus manos y telarañas, Lisa usando tres de sus tentáculos, mientras con el cuarto se aferraba a las imperfecciones del edificio para mantenerse en el aire, daba un golpe directo al rostro y SpiderKid esquivaba a la izquierda con alta velocidad, aprovechando que ella no estaba acostumbrada a luchar en la pared de un rascacielos.

—¡Suficiente!—gritó Lisa molesta dándole un golpe eléctrico a Lincoln directamente en el pecho, lo cual lo dejó quieto una milésima de segundo.

La chica entonces con su puño le dio un golpe en el mentón al chico, mandándolo a volar varios metros en el aire entre los edificios gracias a su guante de fuerza.

"Take me high and I'll sing."

Estaba en la cima del mundo, luchando por lo que era lo correcto, pero Lisa lo había lanzado hacia lo más alto provocando que pudiera ver la ciudad a sus pies.

Estando ahí arriba pudo tener un momento de paz, tras todo el día que había tenido, era como un rayo de luz en medio de la oscuridad. Lincoln sabía que tenía que volver al edificio, detener a Lisa y dejar que las autoridades le ayudasen a reformarse, después de todo, no podía permitir que ella siguiera en las calles dañando a todo el mundo solo por intereses personales.

Era su deber como hermano mayor y como protector de la ciudad detenerla antes de que hiciera más daño.

Apuntó con su telaraña de vuelta a Oscorp, pero entonces notó que a pesar de que sus ojos respondían perfectamente a lo que pensaba, sus brazos parecían completamente inmóviles. Ni siquiera podía mover los dedos mientras forzaba su mente.

Dejó de subir y comenzó a caer.

Sabiendo que aceleraría demasiado rápido a su perdición intentó concentrar todas las fuerzas de su cuerpo en mover, aunque sea el brazo izquierdo el cual no estaba tan herido como el derecho. Pero al intentar forzar los músculos notó que en el pecho tenía aun el daño de las garras de la Escorpiona y en su rostro la cicatriz del ataque de Venom, así como sus piernas dañadas por la Elemental, su cuello dolido por los golpes de Sandgirl y su mentón roto gracias al puño de Octopus. Emocional y físicamente estaba exhausto, pero debía continuar.

Supuestamente todo era parte del plan de Lisa, ¿Y si ella había planeado tambien esto para hacerlo parecer como un mártir y un icono de la ciudad? Morir durante su batalla más grande, dejarlo como el ícono que inspiraría al mundo. No tenía tiempo para pensarlo, pero aun así podía ver como su cuerpo demacrado se reflejaba en las ventanas de los edificios mientras se precipitaba cada vez más al suelo.

Si chocaba contra el suelo moriría. De eso no había duda, su cuerpo no era tan resistente, y aunque en el fondo estaba comenzando a aceptarlo, algo dentro de él le hizo recordar aquel momento que tanto añoraba:

Van a venir tiempos difíciles, tu abuelo no se siente tan bien como cuando era joven y quisiera saber que vas a cuidar a tus hermanas

—Yo…—dijo al mismo tiempo que algunos de sus dedos comenzaban a ganar movilidad.

—Siempre…

Uno de sus dedos comenzó a recorrer la palma de su mano intentando recordar donde se encontraba el botón de las telarañas, lo debía saber por memoria muscular, pero estaba enfocando todos sus esfuerzos tan solo en moverse.

—Cuido de mis hermanas.—dijo finalmente cuando una telaraña salió de su muñeca.

Sintió el estirón desde su brazo y con el otro se aferró para poder hacer fuerza y que hiciera un movimiento pendular. Durante una milésima pudo ver el piso a tan solo centímetros de sus pies, pero rápidamente comenzó a elevarse a toda velocidad de vuelta a su negocio.

Haberlo logrado le hizo sentir fuerzas renovadas que creía haber perdido por lo que con sus dedos cortó la vieja telaraña y utilizó nuevamente el aparato para lanzar una nueva más arriba.

Podía sentir el hilo de sangre saliendo de su boca debido a que posiblemente uno de sus dientes se había destrozado, pero no podía detenerse por aquello, aún tenía treinta dientes funcionando.

Una vez cerca de la parte superior notó como Lisa se acercaba lentamente al agujero del edificio con sus tentáculos para terminar el trabajo, pero con una nueva telaraña aceleró su andar y empujando con toda la fuerza de sus brazos saltó hasta encontrarse en la espalda de Lisa y provocar que ambos salieran disparados en el aire.

"Oh, you make everything okay, okay, okay (MY DEMONS)"

—¡Idiota!—gritó Octopus molesta mientras intentaba por todos los medios girarse para darle el golpe de gracia a SpiderKid.

Uno de los tentáculos mecánicos finalmente se dobló lo suficiente como para atacar al chico, este logró esquivar sujetándose a otro de los brazos para impulsar un salto. Debido a su trayectoria este tentáculo terminó golpeando contra uno de los circuitos en la espalda de Lisa.

—¡¿Qué has hecho?!—gritó Lisa al ver que SpiderKid se alejaba en el aire ahora estaba frente suya.

Rápidamente Lisa utilizó un poco de su liquido similar a la telaraña de SpiderKid para pegarse contra un edificio, afortunadamente los brazos mecánicos suavizaron el golpe que pudo darse. Pudiendo escuchar el balanceo de la telaraña supo que ese niño se acercaba a toda velocidad.

Por lo que Lisa verificó en sus lentes el estado del traje, notando que esa desviación de su ataque había dado directamente a la batería que tenían los tentáculos, drenando todos los sistemas lentamente.

Le quedaban cinco minutos antes de perder todo el poder.

Tragó en seco mientras sentía un frio recorrer su espalda… Lo había hecho de nuevo, su estúpido hermano mayor había logrado ponerla contra la espada y la pared tras todos sus esfuerzos, un pequeño desliz podría condenarla.

Norman estaba acabado, todo su poder se desvanecería con el pasar de los días, pero todo ese odio que sentía a Norman fue finalmente trasladado a ese niño que tanto se había interpuesto en su camino.

Cuatro minutos y cincuenta y ocho segundos restantes, ella no iba a perder justo en el tramo final de su plan, era un todo o nada, no importaba cuanto SpiderKid luchase, ella saldría victoriosa.

"We are One and the Same!"

Lincoln se acercó a toda velocidad, pero no esperó que sorpresivamente Lisa en lugar de intentar golpearlo lo primero que hizo fue con uno de sus tentáculos soltar escarcha en su dirección para levantar una humareda alrededor de los edificios todo se puso neblinoso.

Mientras que SpiderKid no podía ver, Lisa simplemente presionó un botón y sus lentes activaron una visión térmica, por lo que aun quedando cuatro minutos y treinta y siete segundos se abalanzó contra el chico araña con sus cuatro tentáculos inmovilizando sus manos y piernas.

Ambos terminaron cayendo en la azotea de uno de los edificios cercanos al mismo tiempo que Lisa daba un golpe en el pecho a su hermano con su guante de fuerza aumentada. Al hacerlo lo empujó de tal gravedad contra el suelo del tejado que todas las ventanas del último piso reventaron por la onda expansiva.

La cabeza de SpiderKid giraba, pero sabía que si se rendía todo su esfuerzo no tendría sentido, por lo que a la desesperada lanzó una de sus telarañas hacia arriba, esta al no llegar a nada volvió por su propio peso y terminó pegada en el cabello de Octopus. Al momento de estirar pudo escuchar los quejidos de la niña, no le gustaba oírla así, pero al mismo tiempo se alegró de que ese estirón le permitió liberarse del agarre de los tentáculos.

En medio de la neblina y con tan solo tres minutos y medio restantes Lisa intentó dar puñaladas directamente al cuello de SpiderKid, pero este simplemente movía su cabeza para esquivar los tentáculos y luego se movía rápidamente en dirección contraria.

Lisa notó con su visión de los lentes de aviador modificados una antena a la cual lanzó varios disparos de corriente eléctrica. Estos rayos de electricidad al llegar a la antena recorrían el cuerpo metálico y subían hasta terminar dividiéndose entre todos los pequeños tubos receptivos generando que de un solo rayo salieran como diez distintos.

SpiderKid esquivó con agilidad, pero Lisa lo tenía previsto su tipo de esquive ya que antes de que pudiera girar en dirección contraria generó una barrera de fuego y con un tercer tentáculo se defendía de los rayos de electricidad que llegaban a ella. Lincoln sin querer entrar a las llamas de fuego terminó recibiendo varios pinchazos eléctricos que provocaron que cuando Lisa le diera un golpe con uno de sus tentáculos la electricidad se transmitiera entre ambos y los mandara a volar varios metros de distancia el uno de la otra.

Un minuto veintidós segundos. La Doctora Octopus sabía una cosa, no iba a poder derrotar a ese niño escurridizo tan rápido de no hacer algo drástico. Así que con sus cuatro tentáculos atacó al mismo tiempo desde los cuatro puntos cardenales. A pesar de que Lincoln intentó esquivar uno de estos terminó sujetándolo del rostro y una vez confirmado el agarre sintió como las garras apretaron con toda su fuerza.

Lisa ya desesperada apretó con toda su fuerza en su control y después como si fuera un látigo lo estrelló contra el piso.

—¡Esto es por arruinar mis planes!

Pero no estaba lista, finalmente lo tenía donde quería, aun le quedaban muy buenos cincuenta y dos segundos, tiempo suficiente.

—¡Esto por ser un pésimo hermano!—gritó ella levantándolo y volviendo a sacudirlo violentamente contra el suelo agrietado.

Quedaba menos tiempo, pero el corazón de Lisa estaba latiendo a toda fuerza:

—¡Un pésimo hijo!

Aunque quedaban veinte segundos logró dar otro latigazo al suelo con el rostro de su hermano.

—¡TE ODIO SPIDERKID!

El golpe fue tal que el tentáculo y la cabeza de Lincoln atravesaron el suelo, seguidamente se pudo escuchar cómo se resquebrajaba el suelo. La doctora Octopus intentó irse del lugar antes de que el techo colapsara, pero fue entonces que vio como en la pantalla de sus anteojos aparecía una señal roja de poca batería.

—¡No!—gritó ella molesta—¡No ahora!

El suelo colapsó arrastrando a ambos hermanos.

"Oh, you take all of the pain (My demons) away, away, away."

Lincoln abrió los ojos con dificultad, podía sentir sabor metálico en su boca nuevamente, pero esta vez más potente, como si no solo saliera de su boca, sino también de su nariz. Notó que al intentar moverse su cabeza daba vueltas, su cerebro parecía estar desacomodado, no tenía sentido si lo pensaba, pero pensar era doloroso.

Pudo ver que arriba de él estaba el cielo nublado gracias a la escarcha de Lisa, podía verlo gracias a un agujero grande donde antes había estado el techo. Al intentar mover sus demacrados brazos notó como estaba lleno de escombros por todos lados.

—¡Tú!—gritó una voz que claramente cargaba mocos y había dejado de sonar firme—¡Te odio!—escuchó a la niña gritar mientras se levantaba adolorida.

No podía permitir que se saliera con la suya, asi que utilizó todas sus fuerzas para forzarse a levantarse. Lisa tenía moratones por todo el cuerpo gracias a la caída, y parecía estar atascada en la parte trasera de su espalda.

—No me voy a rendir.—dijo Lincoln comenzando a caminar ladeado debido a que enserio necesitaba recostarse, posiblemente tenía una contusión.

—¡Claro que no! ¡Eres solo un niño testarudo! ¡Tu terquedad ha arruinado mis planes, tarado!

—Te vengaste de Osborn…

—¡¿Crees enserio que iba a parar ahí?! ¡No podía permitir que se repitiese el ciclo! ¡El siguiente en la lista era el Kingpin, Hammer Head, los Sable y cada vez más escoria que sale de las alcantarillas!—gritaba furiosa Lisa—¡Soy la única lo suficientemente competente como para detener el estúpido crimen que por tu culpa incrementó! ¡Yo y solo yo!

Lincoln entonces lo entendió.

—¿Y cuánta gente iba a salir lastimada en tu cruzada?—dijo el chico molesto.

—¡La que sea necesaria para detener a esta gente!—gritaba Lisa furiosa—¡Osborn iba a ser el primero solo por lo que le hizo a nuestra familia! ¡¿Por qué siempre puedes encontrar la manera de arruinar mis planes?! ¡¿Tanto me odias?! ¡PORQUE YO TE ODIO! ¡TE ODIO! ¡ERES LA PERSONA QUE MÁS ODIO EN TODO EL MALDITO PLANETA! ¡ACABARÉ CONTIGO ANTES DE INTENTAR HACER NADA MÁS CON MI VIDA! ¡¿ME ESCUCHAS?! ¡ACABARÉ CONTIGO!

—Mientras que tú buscas ser la única que queda en pie, yo intento colaborar con todos para seguir adelante… Es por eso que yo salgo victorioso, no estoy solo.—dijo el chico con sinceridad recordando a su familia, amigos, colegas héroes y hasta los oficiales de policía—Sin todas esas personas yo no sería nada… Sería… Como tú.

—¡NO ME HAGAS REÍR! ¡ESTAS SOLO! ¡TODOS ESTAMOS SOLOS EN ESTE MUNDO DE MIERDA! ¡MADURA DE UNA MALDITA VEZ!

Podía ver como el rostro de su hermana pasaba a uno rojizo mientras que con todas sus fuerzas intentaba moverse de donde estaba, pero seguía estancada gracias a los tentáculos cubiertos de escombros. Demasiado pesados para ella.

—Al contrario… Siento pena por ti, tan joven y eres incapaz de formar lazos verdaderos con otras personas… Y aun así… Eres mi hermanita… Tiene sentido que no lo entiendas, porque yo tampoco lo entendí durante mucho tiempo.

—¡DEJA DE JUGAR Y DIME DE UNA PUTA VEZ COMO LO HACES O TE MATARÉ! ¡TE MATARÉ!

La chica entonces comenzó a mover su cinturón de un lado a otro hasta que dejó atrás sus tan preciados tentáculos, eran una obra maestra de la ingeniería, pero después de todo, ya no tenían utilidad si no podían moverse, eran solo peso muerto.

—Estuviste a punto de derrotarme, pero tu misma te saboteaste, solo porque no aguantabas hacer equipo con otras personas… Ja…

—¡CÁLLATE!

—Se acabó Lisa, perdiste.

—¡PARA!

—Yo y toda la ciudad somos los campeones…

Liberada de los tentáculos intentó dar un par de pasos, notando como sus rodillas le temblaban, se había golpeado muy fuerte al momento de caer.

—¡HAS CONDENADO A TODA ESTA ESTÚPIDA CIUDAD!—gritó furiosa Lisa—¡Y TAMBIEN A NUESTRA FAMILIA GRANDISIMO IMBÉCIL!

Ya no tenía los tentáculos, pero le quedaba su guante de super fuerza, por lo que a pesar de que SpiderKid intentó esquivarla ella se lanzó encima de él y con su guante lo empujó contra el suelo.

—Lisa para… Por favor…—pedía el chico por piedad.

Pero ya no había nada ahí, solo oscuridad, una incluso más profunda que la del simbionte, porque fue una que se cultivó dentro de su hermanita.

—¡AHHHHH!—gritó una furiosa niña juntando ambas manos para después intentar dar un golpe fuerte en el pecho.

Pero entonces sintió como una fuerza externa desviaba su golpe y en lugar de dar contra el pecho de su hermano terminó dando en el suelo. La chica fuera de sí volteó hacia arriba, solo para sentir como si una pesada roca cayera en sus entrañas.

Desde el agujero en la parte superior se encontraban tres figuras ensombrecidas viéndola con los brazos cruzados y una última levantando un arco apuntando directamente a ella.

—Oye, ese niño es un Defensor, si quieres matarlo, tendrás que intentarlo con nosotros también.—dijo el Hawk Arrow guiñando un ojo—¿Estás bien SpiderKid?

Lincoln intentó levantar su pulgar debido a que incluso respirar le estaba comenzando a costar trabajo.

La doctora Octopus sabía que estaba rodeada, que todo se había terminado, pero no podía dejarlo así, tenía que luchar, tenía que darlo todo. Se levantó y puso posición de pelea contra todos los de arriba.

Bajó Jessica Jones de un salto frente a la niña mientras que la Gata y Daredevil se dedicaron a comenzar a checar las heridas del chico.

—¡¿Creen que un montón de fenómenos como ustedes me asustan?!—dijo dando pasos hacia atrás para escapar del campo de visión del arquero aunque su voz ya no sonaba tan firme como antes—¡No son nada! ¡Nada! ¡Ya los vencí una vez!

Dio un puñetazo hacia el estómago de Jessica, y a pesar de que se escuchó el fuerte golpe, Jessica se limitó a cerrar los ojos, lanzar un suspiro y tomar el puño de Lisa, rápidamente tomó el otro antes de que ella pudiese cargar otro ataque y apretó hasta que de los guantes salieron chispas, dejándolos inutilizados.

Lisa vio como todo se había derrumbado, pero no teniendo alternativa comenzó a golpear a Jessica en su pierna y estómago con su propia fuerza… Consiguiendo absolutamente nada, a final de cuentas, sin sus tentáculos o sin sus aparatos... Era solo una niña.

—La gran Doctora Octopus.—dijo Jones irónica tomándola del cuello de la bata de laboratorio y cargándola contra su voluntad—No eres tan amenazante sin tus juguetitos.

Casi como si de un robot se tratase la chica dejó de luchar al darse cuenta de que no había nada que hacer, sus brazos y piernas cayeron como si de una muñeca de trapo se tratase.

—Oh vamos Alias, solo espósala.—dijo Daredevil volteando a la dirección de ambas y fingiendo que le estaba echando un ojo—Niño, ¿Cómo estás?

—Lisa… Te lo dije…—dijo Lincoln con una sonrisa de medio lado—Mis amigos… Están… Aquí…

Lincoln tenía apoyo mientras que Lisa finalmente se daba cuenta en contra de su voluntad que no tenía nada, que era el fin del camino para ella. El chico pudo notar como a pesar de tener su rostro completamente oculto por su cabello una única lágrima bajaba por la mejilla de Lisa y esa lágrima terminaba en el suelo entre los escombros.

—Vamos a casa, Linky.—dijo entonces la Gata tomándolo para cargarlo con sus brazos—Lo hiciste bien…

—Hice lo que debía hacer…—dijo el chico casi sin fuerzas.

—¡¿Bromeas?!—gritó el arquero eufórico— Puedo ver los titulares de mañana, ¡SpiderKid por su cuenta derrotó a las Seis Siniestras!

—Como un verdadero héroe.—dijo Jessica terminando de esposar a Lisa.

—Pero por hoy, basta de ser el héroe, estoy seguro que tu familia está preocupada.—dijo Daredevil ayudando a la Gata a subir con el chico en brazos.

—¿Mi familia?

—Sí, volverás con ellas.—dijo la Gata animada—Todas menos las Siniestras…

—Está bien…—dijo Lincoln triste, pero sabiendo que no se podía hacer nada más—¿Qué paso con ellas?

—El Buitre y la Elemental intentaron ayudarnos para no quedar encadenados.—admitió Daredevil—Tu papá se sacrificó para que Luna pudiera escapar, los policías ya lo tienen detenido...

—¿Y Luna?

—Escapó.—dijo la Gata con sinceridad—Encontramos en el lobby de Oscorp a la Escorpiona enfurecida y llena de telarañas… Creemos que Sandgirl logró escapar por los ductos de ventilación, pero cubrió muy bien su rastro.

—Y luego te encontramos a ti y a Lisa.—finalizó el arquero.

—Pero… ¿Y Lori?—dijo confundido e intentando moverse en dirección de su hermana mayor—La dejé en una mesa directiva de Oscorp…

—¿Lori?—dijo sin entender Carol—No lo sé, no te preocupes, si está en ese edificio la encontraremos…

Claramente la Gata no quería hablar de ella en aquel momento, pero estaba intentando transmitirle calma entre toda la tormenta de pensamientos que se arremolinaban en su mente. Ahora que podía permitirse respirar con tranquilidad podía sentir como varios huesos de su cuerpo estaban rotos o gravemente dañados, mover cualquier músculo parecía una tarea titánica.

Pero después de todos sus esfuerzos, sus reflexiones, sus luchas internas y externas con sus demonios personales y con las ideas radicales de sus enemigo, tras todas sus caídas y logros. Después de tantos días sufriendo y luchado con todo su ser en contra de mareas y torbellinos e incluso a veces en contra de sus deseos. Sacrificándolo todo, lo había logrado.

Al momento de salir de ese pasillo oscuro pudo ver que la neblina que Lisa había generado en el cielo de la ciudad ya no se encontraba y ahora solo tenía un anaranjado atardecer a la lejanía.

La ciudad estaba a salvo.

Gracias a él.

Por lo tanto, sus hermanas estaban a salvo.

Gracias a él.

Y Lincoln, pudo sonreír finalmente, una vez hecho esto cerró los ojos y dio un largo suspiro para tener su merecido descanso.

"Save me if I become…"

—Jones, tú y yo busquemos a la chica Loud, no sabemos qué tan peligrosa puede ser.—dijo Daredevil al mismo tiempo que la Gata bajaba por las escalares de mano para que nadie la viera—El niño estará bien, pero llévalo rápido al hospital que acordamos.

—¿Y yo?

—Vigila a la Doctora Octopus.—le ordenaron ambos.

El arquero tomó a la niña la cual parecía que seguía con la misma expresión de shock por haber sido derrotada y se sentó frente a ella en el tejado resquebrajado del edificio. Curioso, como tras haber defendido los ideales de Norman Osborn durante tantos meses, ahora resultaba que el tipo era un asesino y cometió adultero con un hijo ilegítimo. Ahora que era un héroe de verdad ya no se paraba en el edificio de Oscorp, sino en uno de sus edificios vecinos, aunque más bajo el lugar lo compensaba con que seguramente era más honesto.

Pudo escuchar las patrullas viniendo a toda velocidad, lo que verdaderamente lo dejo sorprendido fue que no solo estas se habían movilizado, sino que también se acercó un sujeto en armadura metálica desde el centro de la ciudad, el cual volaba por su cuenta y se puso frente al arquero antes de apuntar con un cañón laser a la Doctora Octopus.

—Buen trabajo eh… Tienes cara de Larry.—dijo el hombre con voz robótica—¿Te puedo llamar Larry?

—Hawk Arrow.—se presentó el hombre molesto—¿Iron Man supongo?

—Correctomondo, esta niña lleva varios días dando problemas a los sistemas de seguridad de toda la ciudad.—dijo molesto el hombre—Tú y SpiderKid han hecho un buen trabajo, pero deja a los profesionales a partir de aquí…

—¿Profesionales?—se burló el arquero—¡Ni siquiera hicieron nada mientras las Seis Siniestras destrozaron la ciudad!

—Lo sé, normalmente estas organizaciones criminales no suelen escalar a estos niveles… Pero ya estoy aquí y creo que te alegrará saber que esta niña, Lisa Loud, pasará tiempo en una prisión de máxima seguridad.

—¿Rykers?

—Oh no, Rykers es demasiado insegura, la llamamos la Bóveda, pero es todo lo que le puedo decir a un civil.—dijo el hombre de acero con simpleza.

—¡¿Civil?! ¿Sabes todo lo que tuvimos que hacer para detenerla?

—De hecho, sí, sé todo lo que hiciste, tu registro de asesinatos y conspiración durante los eventos del apagón la semana de pascuas te podrán redimir a los ojos del público, pero mi base de datos no olvida el rostro de un asesino. —hubo un momento incomodo de silencio antes de que se notase un largo suspiro por parte del hombre—No vine a arrestarte, vine por la niña.—dijo con simpleza Iron Man.

Unos policías con trajes especiales tomaron a Lisa de las esposas y la llevaron a rastras hasta una celda especial, casi como si temieran que fuera a liberar poderes mutantes extremos en cualquier momento.

—Ella no es mutante, solo es una nerd.—dijo con sinceridad el arquero.

—¿Enserio? Pensé que tenía esas cosas en la espalda…

—Sí, están abajo, eran tentáculos robóticos.—dijo como si fueran nada.

Dicho esto, Iron Man utilizó su armadura para descender por el hueco del tejado. El hombre de acero notó que entre los escombros del tejado se encontraba una delicada pieza metálica con forma de mochila la cual parecía extender cuatro extremidades metálicas.

—¿Qué tenemos aquí?—preguntó con curiosidad más para sí mismo mientras su traje comenzaba a escanear y hacer modelados 3D de los circuitos debajo de la coraza.

Sin que nadie lo mirara Tony simplemente tomó los tentáculos de Octopus y los echó en una bolsa negra, iba a estudiarlos más a fondo, en los laboratorios Stark.

—Oye chico.—dijo apuntando al arquero—¿Ustedes detuvieron toda esta locura pro su propia cuenta enserio?

—Sí.—dijo ofendido el arquero.

—Tienen talento.—dijo el hombre de acero—Mucho de hecho, uno que podría ser muy bien usado…

—¿Eh?

—¿Has escuchado acerca de los Vengadores?—vio como el arquero asentía con la cabeza—¿Quieres unirte?

"My demons!"

FIN SAGA 6

Notas ahora sí enserio: Este capítulo tiene referencia a prácticamente todas las canciones del fic, si las notaron, disfrútenlas, fueron intencionales. Este fue el final de lo que originalmente iba a ser SpiderKid, pero ha estado tanto tiempo en mi corazón y entre los fics activos, que creí que merecía una última saga de despedida, un último enemigo por derrotar, un verdadero Némesis.

Lamento si se sintió larga la espera, (Aunque tomando en cuenta que este es el capitulo más largo de todos siendo de 25 mil palabras, creo que lo estamos compensando) enserio he tenido unos primeros meses de 2023 horribles, no estoy mejor ahora, pero al menos pude darme el tiempo y las energías para acabar, espero que haya sido satisfactorio. Además ya solo queda capitulos, depende si divido o no el siguiente capítulo, pero ya no queda nada para el final.

Gracias a todos por estar aquí para el fic, ha sido un honor haber estado constantemente luchando para dar lo mejor y muchas veces casi lloré de alegría al ver como esta lucha tuvo tanto valor para muchas personas, enserio, gracias.

Aunque bueno… Una saga, no puede despedirse, sin epilogo.

Cosa extraña, ya no hay más canción de donde… ¿Eh? No.

No.

No.

¡NO PUEDES!

Epílogo.

"CHAOS CHAOS CHAOS CHAOS CHAOS CHAOS CHAOS CHAOS CHAOS"

Finalmente, tras todo su esfuerzo sus planes habían fallado, ya no tenía a Lisa frente suya, solo quedaba su familia completamente heridos debido a los maltratos que sufrieron. Weasley aun no del todo consiente era llevado por su hermano mientras que a él lo ayudaban McBride y su nieto. Iban por unos túneles que pasaban directamente debajo del edificio.

—¡No podemos seguir con esta farsa!—dijo molesto el oficial McBride—¡Usted debería pudrirse en la cárcel tras todo lo que hizo!

—McBride, siempre has sido un obsesionado con la ley, pero ¿No lo entiendes?—dijo molesto Norman—Si me arrestan, también lo harán con mi Howard…

—¿Qué?—dijo sin entender el hombre.

—Lisa solo liberó sus sucios secretos, pero aún hay otro.—tuvo que admitir el doctor McBride.

—¿Papá?—dijo Clyde asustado.

El doctor miró directamente a Norman, como preguntando si estaba listo para revelar la verdad.

—¿Porqué tendría que arrestar a mi esposo? ¡Él es solo un doctor!—gritó molesto el oficial McBride.

—Exactamente por eso.—dijo sonriendo Norman Osborn mientras continuaba andando sin ayuda de nadie.

—¿Howie? ¡¿De qué hablan?!

Pero el doctor McBride cerró los ojos y lanzó un largo suspiro al mismo tiempo que continuaba andando con Weasley a su lado.

—Te lo diré apenas lleguemos a un refugio… Pero si lo mandamos a la policía, estamos perdidos, ¿Okey?

—Howard…—dijo con el corazón hundido Harold McBride.

—Siempre te lo dije amor… Hay un motivo por el cual lo odio.—dijo viendo hacia el frente del pasillo a su padre—Es un monstruo…

—Pero…

—Ya lo sabrás, no lo ocultaré más, pero enserio necesitamos estar seguros.

Mientras los McBride continuaban teniendo una crisis familiar Norman se adelantó y con una llave especial comenzó a abrir las puertas del refugio.

Las luces se encendieron mientras la computadora principal se accionaba y aplicaba un programa hecho para destruir remotamente toda la posible evidencia, iniciando un incendio programado en los archivos de Oscorp y vaciando todas sus cuentas bancarias y acciones en empresas de las Islas Canarias para luego pasar por otra empresa privada que correría a una cuarta fantasma y así seguir, hasta que todo acabase en su cuenta oculta de la que nadie tenía constancia fuera de él mismo. Además, el programa mandaba todas las grabaciones de las cámaras de seguridad de Oscorp y la alcaldía antes de borrar los archivos originales.

Lo había perdido todo, el respeto de su familia, su ciudad y hasta su empresa, ahora iba a ser un criminal para toda su vida.

Y todo gracias a la estúpida de Octopus y al inútil de SpiderKid.

Estaba furioso, no, irascible, tantos años de progreso arruinado por dos estúpidos niños.

Iba a dedicar cada segundo restante de su vida a arruinarles la vida, sin importar cuanto tuviera que sacrificar, Lisa por lo que sabía, podía estar arrestada, así que, nadie iba a defender a su estúpida familia llena de descerebrados. Su buena para nada madre, el padre manipulable, las hermanas fragmentadas y el estúpido niño que…

¿El niño? Recordaba que el oficial Stacy le dijo que iba a ir por separado a Oscorp con ese tal Lincoln Loud antes de irse del ayuntamiento, pero nunca vio a ese niño salir de ahí, y las grabaciones mostraba a Stacy en ese mismo instante buscando evidencias dentro de su oficina.

¿Dónde había quedado ese Loud?

Era una pregunta estúpida, después de todo, solo era un adolescente rebelde del montón, no muy destacable, pero al mismo tiempo, le extrañaba como es que ya había pensado en maneras de hacer sufrir a todas esas niñas, pero no al niño, casi como si no lo hubiera podido estudiar. Como si se hubiera escabullido en sus narices.

Era un presentimiento, pero debía al menos intentarlo, así que retrocedió las cintas al día pasado justo antes del ataque de las Siniestras.

Al ver las cintas pudo escuchar esa conversación que Leni y Lincoln tuvieron en el piso del baño. Pero no, no podía ser posible, no tenía sentido lo que estaban diciendo esos dos buenos para nada.

Era una broma, de alguna manera, Lisa había esperado aquello y… Pero Lisa ni siquiera sabía de su escondite, ella no tenía manera de saber que él buscaría esa conversación entre el niño y la rubia.

Sin embargo, cuando comenzaron a sonar las alarmas y el chico sacó la máscara, derrumbando a un soldado de un golpe en la nuca veloz todo tuvo sentido.

—Lincoln Philip Loud.—dijo con lentitud, casi relamiendo sus labios—Ha…

Era una risa forzada, apenas audible para el oído no entrenado, pero tan tétrica y escalofriante al mismo tiempo. Tecleó en su computador el nombre y en tan solo segundos pudo ver toda su información, su familia, por supuesto, sus amigos, y notó tantas coincidencias que parecía casi irreal.

—Ha…—ahora se pudo escuchar, pero era una voz distante en medio de una habitación vacía, tan fría como el vaso de champagne que tenía entre sus manos.

El resto de los McBride entraron entre gritos y discusiones al refugio, pero quedaron callados al ver aquella escena, Norman retorciéndose en su propia silla frente a una pantalla de ordenador.

—¿Papá?

Después de todo, Lisa Loud no había sido la causa raíz de todos los problemas. Le habían quitado todo, por un carajo, y no iba a dejar ningún cabo suelto.

Ni uno.

—Hahahahahaha…—comenzó a destornillarse de la risa al mismo tiempo que su silueta se desfiguraba entre las sombras adquiriendo un brillo verdoso—¡HAHAHA HAHAHAHAHAHA HAHAHAHAHA!

Esa voz, riendo con tanta entonación, daba escalofríos entre los tres McBride quienes ya no podían seguir discutiendo con aquel desquiciado en frente, como si nada bueno pudiera salir de esa boca… Solamente una cosa…

"CHAOS CHAOS CHAOS CHAOS CHAOS CHAOS CHAOS CHAOS CHAOS CHAOS HAHAHAHAHAHA"