- ¿ Estás decidido?

- ¡ Lo está!

- Milo di algo. Tienes quince minutos estático ahí, muévete o di algo

- Milo, ¡REACCIONA!

Ya habían vuelto del café, pero el alma de Milo parecía haberse quedado en aquel lugar. Idiotizado así se sentía pues la hermosa belleza de la chica peliverde que los atendió cuando se hizo el cambio de meseras, forzoso lo dejo perplejo con sus hermosa curvas y ese hermoso brillo en sus ojos.

- Deeejen ... meee... no... me interrumpan-

Sentado aún sobre su silla, con los codos sobre la mesa, sus dedos entrelazados y su quijada descansando sobre ellas su mirada fija en el ventanal, pensativo deduciendo su siguiente movimiento.

- Milo me estás asustando- Aioria estaba molesto por la actitud tan huraña de su amigo.

- creo que estoy de acuerdo con Aioria, Milo, serías tan amable, ¡ en decirnos que demonios te sucede!

- ¡Shoko!

-¿ Shoko?- dijeron los otros al unísono

Milo oprimió el botón del teléfono de su oficina y rápidamente su secretaria Mii contesto- Dígame señor.

- Dile a Shoko que venga de inmediato, tengo una misión para ella

- ¿ Misión?...- dudativa preguntó - Está usted s...

- ¡Mii es urgente!

- ¡Enseguida!

Sus amigos lo observaron atentos a sus reacciones. Pero ya no le preguntarían esperarían hasta que el les dijera lo que le ocurría pero lo más seguro es que ya tuviesen una idea de lo que le pasaba a su amigo.

Shoko saco a todos de sus pensamientos pues entró sin previo aviso a la oficina, Milo al verla entrar los ojos se le iluminaron de alegría. Y el corazón de la chica salto de alegría, pues se imagino a ella y Milo corriendo tomados de las manos en un bello atardecer, fusionadose en un apasionado beso.

- ¡¿Shoko?! ¿ Todo bien?-

- ¡Y yo también te amo...!- Apunto de decir el nombre de su jefe inmediato estaba cuando de golpe reaccionó - este... jeje... bueno, ¡ Que desea señor Milo, señor! - dijo mas roja que un tomate bien maduro al resto de chicos les dio mucha risa la forma de actuar de la chica, pues a leguas se veia su enamoramiento por Milo.

- ¡Cuántas veces tengo que decirte que no soy un general, teniente o nada que se le parezca para que me hables de esa forma!¡ Por todas las estrellas de Scorpio!¡Solo falta que te me cuadres, al final de decir "Señor"! ¡Relajate Shoko!-

La chica rio nerviosa ella misma trataba de luchar con ella misma para no hecer el ridículo siempre que estaba ante ese hombre. - Mil disculpas,Milo

- Asi está mejor - dijo un poco mas relajado el peliceruleo - Quiero que acompañes, no mejor ve tu sola al café Artemislate y busca ahí a una linda chica de ojos verdes, grandes y expresivos, de cabellos verdes y figura única, quiero que le ofrescas un trabajo, como modelo para la próxima linea de ropa.

-¿Que? ¡ pero la compañía cuenta con modelos suficientes para el trabajo!¡ no necesitas más!

- Shoko cálmate, si necesitas a alguien nueva, para el trabajo y esa chica es perfecta

Shoko estaba en shock, Milo era de esos tipos que cuando quería algo lo tenía a como diera lugar, su intuición femenina le decía que esa chica significaba algo especial para él, su rostro descolocado, furica desde sus entrañas, hasta la carne que cubría sus huesos, le respondió resignada.

-vere que puedo hacer. ¿Dónde está el dichoso Café, Jefe?- lo dijo con tono casi sepulcral, pero Acrab ni siquiera lo noto.

- Está a tres cuadras de aquí, es súper elegante y la vez viejo, es excepcional, como ella, no te perderás.

Esto enfureció más a la chica que al escuchar las últimas palabras de Milo, se volteo sobre sus talones y salió de la oficina.

- Está pasando lo que creo que está pasando- Pregunto el castaño

Camus solo asintió


Mientras tanto... en los pasillos de la empresa...

- ¡Quierequeyo. ¡Yo! vayaaeselugaryhableconesa... mocosaestúpidaquepretende...- decía entre dientes Shoko mientras caminaba y humo parecía salir de sus orejas, caminaba dando grandes Zancadas, con los puños bien apretados y rojos de la cólera.

- ¡Shoko!¡Shoko!...aguarda,SHOKO!

-¡Que demonios quieres, Aioria!

- Mira te acompañaré al café- Ok esta vez si lo había asustado, esa chica cuando se enoja da miedo.

- ¡NO NECESITO QUE TU, ME ACOMPAÑES!- Alguien puede decirle que le está gritando a uno de los socios de su Jefe- NO SE...S...E...S...SE...SEÑOR... Aioria... ¡Ahhhhhhh! disculpemiincompetenciaseñorseloruegonomedespidaesque...- La chica fue silenciada Olímpicamente por Aioros

- eh SHOKO... cálmate... dime ¿Por qué te molesta tanto la orden de Milo, acaso el te gusta?- hay que admitirlo es experto en las bromas

-De...de...donde saca eso, señor.

- Tus actitudes hablan por si solas,niña.

- Usted está loco ¡Yo no siento nada por Milo! y si me disculpa iré a visitar a esa ... mujer

Y a pasos agigantados salió de la empresa, para encontrar a la hermosa joven que Milo le había mencionado

- ¡Ella es Shaina!¡ Es muy bonita!

- ¡ Hey! ¡ tu peliroja que me ves!

La situación para Shoko se puso difícil, pues tratar con esa hermosa peliverde no sería fácil, nada fácil


continuará...

Para lo que me siguen. Mil disculpas por ausentarme tanto, ya pronto volveré a publicar y quiero que sepan que traeré nuevas historias, terminaré las que tengo, actualizaré y demás, pero ahí estoy, no me he ido. Cuando inició en algo soy persistente hasta el final .

UェU