¿!Eh¡ tú peliroja que me miras?
Shoko ya había entrado al café, cosa rara porque ni siquiera sintió cuando llegó. Al escuchar que alguien a quien no conocía la llamaba; lo cual la hizo sorprenderse y despertar del trance en el que se encontraba. Milo si que calaba hasta sus huesos y ahora mucho más al saber que ese joven entusiasta y dinámico, estaba interesado en otra chica. ¡OTRA CHICA, QUE NO ERA ELLA Y POR PETICIÓN SUYA, HABÍA IDO EN SU BÚSQUEDA!- D...d... disculpa yo estoy ... Buscando a la Señorita Shaina...- dijo tartamudeando, la mesera se sorprendió al escuchar su nombre en boca de aquella mocosa. Aprovecharía, jugaría un rato con esa niñita.
- Aquí no trabaja ninguna chica llamada Shaina - le dijo con una sonrisa malisiosa.
(¡Clic! ¡Perfecto no está aquí vuelvo con Milo y le digo ! ... ¡Oh mi amor, no existe la tal Shaina, cásate conmigo y vámonos a una isla lejana!) Sin duda la imaginación es el peor aliado en este tipo de situaciones; así como espectacular, Shoko pudo haberse hido, pero no lo hizo pues sabía que Milo sería feliz si le llegaba con esa ... Mujer.- Disculpa pero mi jefe me ha enviado a por ella es una oferta de trabajo - Shaina arqueo una ceja, que ella recordara no había conocido a ningún ejecutivo, ni mucho menos enviado solicitud de empleo a ninguna empresa, su trabajo como mesera era suficiente para comprar lo necesario y pagar su universidad. Dispuesta a negarse estaba cuando...
- ¡Shaina!¡Pero si eres tú!¡Ella es Shaina!- Marín, Marín por qué demonios tubo que llegar y arruinar su insana diversión.
Shoko quedó sorprendida esa chica era realmente...molesta- ah...oh bien... Encantada... Señorita...¿?
- Marín, Marín Aguiro.- se presentó
- Gracias Marín.- dijo la peliverde con una mirada furica.- Dile a tu jefe que no estoy interesada. Gracias. Puedes retirarte.- Su tono fue sarcástico lleno de molestia para con su amiga y no digamos con la pobre Shoko que sentía que su existencia peligraba , con solo la mirada asecina que poseía la de cabellos verdes era más que suficiente para querer salir corriendo de ahí.
- Pero... Ni siquiera ha escuchado la oferta del hijo del dueño de Scorpión Secret's...
- No me interesa. Gracias, Sayonara, good bye!.-
Solamente porque sería muy feo darle una patada en el trasero para sacarla de ahí no lo hizo, pero si pudiera con todo gusto lo hubiese hecho, esa niña no le inspiraba confianza...nada de confianza.
- Pero señorita, Shaina ni siquiera ha escuchado lo que tengo que tengo que decirle, no me iré hasta que me...¡Hay mi brazo, me lastima!-
-¡Que parte de -NO-ME-IN-TE-RE-SA- no entiendes!¡ No he solicitado empleo a nadie estoy bien con el que tengo!-
- pero...pero -
- nada de peros... Largo shuu!- Y la chica de cabellos rojos cortos, quedó fuera del establecimiento. Sus ojos se abrieron de par en par al verse afuera y sin su objetivo principal. La susodicha mesera del café Artemislate. No le quedó más que resignarse, con sus brazos a ambos costados y con la cabeza baja, regreso sobre sus pasos. ¿Cómo le diría a Milo que "su nueva meta" era una mujer totalmente difícil de tratar?
¿Cómo la definiria, para que la dejara en paz? Pensaba mientras caminaba . Loca, sería el inicio perfecto, agresiva, malhumorada, caprichosa,y...muy...bonita...
Con buenas curvas. Una imagen de la mesera se recreo en su mente. Cara de ángel, pero con un carácter del demonio, su figura era bien formada a pesar de estar en su uniforme de trabajo, se podía notar como era y con ese tipo de encantos era más que difícil que Milo, la dejará en paz. Un suspiro triste salió de sus labios y continúo con su camino.
¿Cómo le diría que prácticamente la había sacado a patadas del café?¿ Su trabajo estába en riesgo?
Miles de dudas torturaban a la chica .
Mientras tanto en el café...
- Demonios Marín¿ Cómo carajos se te ocurre decirle mi nombre a una completa desconocida?- replicaba una furiosa Shaina, que tenía los brazos cruzados y una mirada que ubiese vuelto cenizas a cualquiera que no la conociera; por el miedo que iradiaba.
- Hay Shaina no se porque te enojas, ni siquiera sabes que clase de trabajo te iban a ofrecer, te negaste rotundamente, que tal si era un buen puesto en una prestigiosa empresa. Y que tal si ...
- ¡Ya Marín! Estoy bien aquí, este empleo es suficiente para mí, y mi Universidad. Y me alcanza para ayudarte a ti y a tu Hermano. No me gustaría que solo tú cargues con los gastos del departamento, tus estudios y los de Touma. Ustedes son mi única familia, Marín. Así que basta de discusiones. Y me voy retirando, mi turno ya ha terminado y tengo una exposición a la cual no pienso llegar tarde. Adiós, nos vemos en la noche.-
- Pero, Shai...na- Habían veces en las que Marín no sabía cómo era que su amiga hacía para desaparecer, normalmente siempre la dejaba con la palabra en la boca- ¡Eres imposible!- pero esa actitud era clave para ellas desde que se hicieron amigas ambas se protegían, en ocasiones peleaban, en otras parecían dos hermanitas dispuestas a todo la una por la otra. Amigas eso eran desde hace algunos años, pero en ocasiones sentían que se conocían desde vidas pasadas.
En otra parte de la ciudad...
Shaina caminaba tranquilamente por la acera, con la carpeta que contenía su trabajo, la llevaba pegada a su pecho; pensando en las líneas que había estudiado para la exposición, los términos que logró definir, para aumentar su puntuación, inmersa en su mundo estaba cuando...
Un auto paso a toda velocidad cerca de ella, y por cuestiones del destino había un inmenso charco, al hacer contacto con el vehículo la salpicó y mancho su trabajo.
- ¡Óyeme pedazo de imbécil!- el conductor se bajó del auto e intento ayudarla, pero el copiloto lo llamó con urgencia y ya no pudo ayudarla...
¿Coincidencia o destino?
El Universo es demasiado pequeño en verdad.
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Continuará...
Agradezco mucho a todas aquellas personas que han seguido está historia, créame que eso me emociona mucho y me hace querer seguir escribiendo.
¡A otra Dimensión!..
