C. 13 Pasado y presente
El suave toque de Harry va ayudando a que los cortes en la cara de Draco se curen. Mientras el baño se va llenando del vapor de la ducha. Ninguno dice nada. Ambos esperan a que el otro tome la iniciativa.
"¿Seguro que no tienes ninguna herida más?" Pregunta Harry sujetando la barbilla de Draco y mirando su rostro de nuevo.
"Estoy bien, Potter. Solo necesito ducharme y descansar un poco."
Sin soltarle la cara le hace una caricia con el pulgar que provoca un parpadeo pesado al rubio. Harry sonríe suavemente al notarlo.
"Te espero en el salón."
Draco se fija en cómo los pantalones le entallan los glúteos cuando se da la vuelta y es a él a quien se le dibuja ahora la sonrisa.
El agua caliente de la ducha le evoca recuerdos. Recuerdos de sentimientos que nunca vieron la luz.
Se llamaba Jack y era norteamericano.
Había ido a Londres a estudiar ocultismo y encontró en él un buen acompañante para su aventura europea.
Durante dos años estudiaron, comieron, viajaron y aprendieron juntos. Jack fue para Draco el hermano que nunca tuvo. Compartieron todos sus secretos, ambiciones y deseos.
Lo que no esperaba era que uno de los deseos de Jack fuese él mismo.
Lo descubrió la última noche que este pasó en la escuela, un día antes de que Jack volviera a su tierra. Aún recuerda el beso a oscuras que le dio en su propia cama mientras hablaban del futuro que les esperaba. Para su sorpresa Draco no le rechazó pero tampoco tocó el tema nunca más. A la mañana siguiente se abrazaron como siempre y no volvió a saber de él.
¿Desde cuándo se había sentido Jack atraído por él?
¿Qué hubiese podido pasar entre ellos si no se hubiese ido Jack?
¿Habría aceptado tener algo más con él?
Si tuviese un giratiempo volvería a esa noche y se quitaría la duda de hasta dónde podría haber llegado.
Ahora tiene otro Jack delante y resulta que está casado con él. No es su Jack pero es incluso mejor. Harry ha cambiado y empieza a verle con otros ojos. Sin embargo, ¿quién dará el primer paso? Al fin y al cabo él está ahí para un propósito y hoy ha fallado.
¿Está Potter empezando a hacer mella en él?
Maldita sea, eso no puede ser. Debe ponerse en serio y empezar a sacarle beneficio a ese matrimonio absurdo.
Sale de la habitación decidido. Harry está haciendo levitar con las manos desnudas unos trozos de pan por diversión.
"¿No te han enseñado que no se juega con la comida?" Le pregunta de buen humor.
"Sí, pero estoy en mi casa a solas con mi marido, ¿qué puede pasar?" dice con una sonrisa.
Estúpido Potter y su estúpida sonrisa seductora.
Buenas!
Solo deciros que la última noche con Jack está escrita, si queréis que la publique dejádmelo en los comentarios.
Un abrazo!
