Novela juvenil… así que no es para niños, solo para adultos, adolescentes que lo pueden leer con la compañía de un adulto, lleva temática fuerte, toco temas como drogadicción, abandono, embarazos no deseados, violación. problemas alimenticios como anorexia o bulimia, problemas de los adolescentes, solo que, en diferente tiempo, por lo tanto, no es tan liberal y en otro país era más liberal como ahora, pero estoy diciendo bien claro que no es una historia suave… nada que ver con la famosa Telenovela. El titulo nomas se llama así.
Quinceañera
Capítulo Uno.
Año 1990
Ciudad México.
Candy, es una joven de condición social baja, vive en una pequeña vecindad, esta familia sufría de carencias económicas, pero eran muy nobles de corazon, humilde, trabajadora.
Albert preocupado por ser una gran fiesta a su hija, quería ser la quinceañera que Candy siempre deseo su inocente hija, pero sabia que eso estaba fuera de su posición económica.
Elena, su esposa era una mujer de noble corazon, pero, no quería que su hija tuviera una quinceañera sencilla, ella quería desearle la mejor quinceañera, ya que Candy se lo merecía, porque era una gran alumna, la mejor alumna, entonces deseaban cumplir su sueño a su hija.
Albert perdió su trabajo, su esposa Elena, preocupada le presiona a su esposo que busque un buen trabajo.
_Ya mujer no me presiones.
_Mi Niña, tiene que tener la quinceañera que merece, no puede tener una quinceañera pequeña
_Yo creo que debemos ser realistas, creo que lo mejor es que hagamos una pequeña comida.
_De ninguna manera, Candy es una gran hija, tiene que tener la quinceañera que merece, así que ni se entere que perdiste el trabajo, ¿Por qué somos tan desgraciados?
_Cálmate mujer, estoy segura que Candy comprenderá que no podemos hacerle su fiesta de quince años.
_No, mi hija merece lo mejor, es una buena hija, una buena alumna, cariñosa, amorosa, tierna, ella merece una recompensa por sus buenas acciones.
_Pero sin dinero, por lo menos para ser una fiesta se necesita un montón de dinero.
_No lo se te consigues préstamo, lo que sea, pero vamos hacerle la fiesta que mi hija se merece.
_Mamá, mamá, mamá, dice una niña traviesa de ocho años- tengo que comprar unos libros nuevos para el colegio.
_Ahora no, lo importante es ahorrar para la fiesta de tu hermana.
_Pero que terca eres mujer, hay prioridades en los gastos, si no compramos los libros de Perlita como va estudiar.
_Con los libros que su hermana uso, cuando era niña, felizmente estudian en el mismo colegio.
_Mis amigas se van reír mamá. Siempre me mandas con libros usados, cuadernos viejos, abecés tengo que ir con una bolsa tejida por la abuelita Pony, ni mochila tengo y tu pensando en la fiesta de quince años.
_No es necesario que hagan mi fiesta, yo los amo a mi familia, madre soy feliz con ustedes, seré la hija que siempre soy- dijo Candy sonriendo- ahora me voy al colegio.
_Pero Candy, con tantas cosas que haces por nosotros, mereces una recompensa.
_Mi recompensa es verlos felices, familia, vamos hermanita al colegio y con esa platita que ganan compran los útiles a Perlita, mi sueño es lo de menos- dijo algo triste. Los amo. Buenos días.
Candy y su hermanita se van a la escuela.
…
_Aique ser realistas, hija, para esa fiesta se necesita un montón de dinero, mejor le haremos algo sencillo
_Mientras Annie, la mejor amiga de mi hija, va tener la quinceañera que merece, las demás compañeras de mi hija son de buena posición económica, todos han tenido las quinceañeras que se merecen, mi hija es la mejor alumna, por lo menos merece un premio.
_Tu misma lo dijiste, son de clase alta, si nuestras hijas estudian en ese colegio, es porque no pagamos, por su inteligencia y su coeficiente intelectual es alta, por eso tiene beca en la escuela, si no ni estudiaran allí, debemos ser realistas mujer, no vamos a poder ser la quinceañera que nuestra hija se merece.
_Yo no me doy por vencida, hablare con Archie.
_ ¿Vas a meter en problemas a nuestro sobrino?
_Si, quiero que todo lo que gane, lo ahorre para la fiesta de quince años de nuestra hija.
_Ese muchacho, tiene una madre enferma, mi hermana tiene cáncer, todo lo que gana sera para su madre, por favor mujer, debemos ser realistas, lo que si prometo es hacer todo lo posible de buscar un buen empleo, además ya estoy viejo, difícil que me acepten en una empresa, pero hare todo lo posible por conseguir un buen empleo.
Elena triste besa a su esposo, le dice: Esta bien mi amor, no te presionare.
_Lo importante es que estemos juntos hija.
Candy estaba caminando con su hermanita directo a la escuela, hasta que Neal, su vecino le dice_
_Hermosa cásate conmigo, hermosa. Le dice agarrando la cintura- me gustas
_A mí me respetas, tú crees que me voy a casar con un vago, como tú, respétame.
-Me gustas niña, hare todo lo posible, para que te entregues a mí, como todas las mujeres lo hacen, así que me gustas- Neal estaba a punto de besar a Candy, ella lo empujaba, pero él no se retiraba, hasta que su primo Archie mira esa situación le da una golpiza.
_Con mi prima no te metas vago, envés de molestar chicas, vete a trabajar, ocioso, idiota, no te acerques a ella.
_Vas a ser mía Candy, a las buenas o las malas, pero vas hacer mía, de eso te lo aseguro.
_Cállate, lárgate imbécil, porque te rompo todo idiota, envés de molestar chicas y vender drogas, vete a trabajar (Neal se retira)
_Gracias primito, saludos a la tía Ada, te amo primo.
_Cuídate hermosa.
_Te quiero primito lindo. - dijo Perlita, te amo, chao.
..
Por otro lado, Annie, la mejor amiga de Candy, pertenecía a una familia de alcurnia, pero muy desunidos, todos los días la pareja Grandchester, Richard Grandchester, era un hombre que no amaba a su esposa, le hacia infiel, porque se cansaba de la actitud horrible de su mujer.
_Ya basta mujer.
_ ¿Basta yo?
_Tu basta, eres un miserable, nunca tienes tiempo para mí.
_Mejor luego hablamos, estoy harta de nuestras discusiones. Vete al diablo mujer, tengo que ver a mi bebita.
En la mesa Grandchester,
_Mis padres, siempre van a pelear horrible.
_Lamentablemente vivimos en una familia de locos, hermana.
_Cállate, mejor me voy.
_Tu te llevas bien con papá porque eres la engreída, yo no me llevo con ningunos, solo me divierto con las mujeres y eso deberías hacer tú, para calmar esta situación cómprate un poco de cocaína así te calmas esa situación tan horrible.
_Cállate, yo no voy a consumir una droga, nunca en mi vida, eso es dañino.
_Claro mientras tanto soportando esa vida miserable, yo no me llevo con mi amada madrastra, porque tu madre es una bruja, que no me quiere, mi padre ni me aguanta.
_Lo que debes hacer, es dejar de estupideces hermanito, buscar ayuda profesional, las drogas te van a matar, chao hermano, esa no es la solución de las cosas.
_ ¿Qué pasa? ¿Por qué pelean como niños?
_Porque tu nieto necesita ayuda, ¿Quieres que le cuente a la abuela lo que haces todos los días?
_ ¿Qué pasa con Terry?
_Nada abuelita, no le hagas coso a esa loca, sabes que soy tu nieto favorito, tu engreído, la única que me quiere de esta casa, me voy linda abuelita, Eliza me espera.
_Por favor no tomes mucho hijito, te quiero, cuando vienes le diré a Dorothi, que te cocine tu comida favorita.
_Claro que sí. (Terry se retira)
Abuela Martha resondra a Annie.
_ ¿Cuántas veces te tengo que decir que no seas dura con tu hermano?
_Si realmente quisieras a Terry, dejarías de engreírlo tanto, mi hermano tiene problemas, es drogadicto, todos los días consume cocaína.
_Estas mintiendo, porque lo odias.
_No abuela. Mi niño Terry, es bueno, el no consume drogas, eres una mentirosa, soy la única que la quiero.
_No abuelita. No estoy mintiendo, yo misma lo comprobé, consumiendo cocaína, tu ¿Crees que te mentiría?, yo lo quiero abuela, es mi hermano, necesita ayuda profesional, no se quien los vende, pero mi hermano consume cocaína, bueno abuelita, me voy.
_Chao hijita, besos, que te vaya bien en el colegio.
_Si abuelita.
Martha, no podía creer que su nieta Annie, esta diciendo la verdad, ella no lo creía, que su nieto consentido era drogadicto, por eso no le buscaba ayuda profesional, para ella su nieto estaba sano.
En la escuela.
Candy y Annie, siempre se sentaban juntas, la maestra repartía los exámenes, Candy siempre sacaba la nota mas alta.
_Felicidades Candy, eres una excelente alumna.
_Gracias maestra Margaret, si no fuera por esas notas nunca estudiaría en este colegio tan caro.
-pobretonas… pobretona. pobretona- le decían sus compañeras.
_Cállense, no la molesten, es un ejemplo para este colegio, a pesar de las carencias que vive no se da por vencida para demostrar ser la mejor alumna. Candy sera pobre, pero tiene el mejor promedio de la secundaria, felicidades. (Candy se retira)
_Annie tu examen... – llamo la maestra Margaret.
Annie nerviosa se acerca a la maestra.
_Estas aprobada, tienes buena nota.
_Gracias maestra, estudie mucho.
Y así repartieron todos los exámenes, había algunas chicas desaprobadas, que tenían que estudiar para las demás unidades.
_Pueden ir al recreo.
Candy y Annie como siempre andaban juntas...
Candy triste le dice que siempre anhelo una fiesta de quince años.
_Me encantaría tener una hermosa fiesta, pero no creo que lo tenga, mis padres son pobres, que no podrán hacerlo, pero voy a ser una reunión con mis amigas de la vecindad. En cambió tu con el dinero que tienes te podrán hacer la quinceañera que tanto sueñas con el dinero que tiene tus padres.
Annie solo estaba pensativa.
_Amiga. Te estoy hablando.
_ ¿Qué me decías Candy? No te escuche.
-Te estaba hablando de la fiesta que desearía tener, en cambio tu si vas a tener tu fiesta, con la plata que tienen tus padres. ¿Cómo desearías que sea tu fiesta?
_Amiga, solo desearía que mi familia encontrara paz, ser millonaria, no compra la felicidad, tu tienes una familia unida, llena de amor, de ternura, siempre se apoyan, mi familia es muy problemática, mis padres se llevan de lo peor, estoy harta de escuchar insultos, gritos, mi hermano tiene problemas, que me da vergüenza decirlo, hay Candy, tener dinero no es ser feliz.
_No digas eso amiga, ¿Por qué hoy no salimos juntas al cine?
-Me buscas a mi casa, ahora que aprobamos los exámenes salimos las dos al cine.
_Esta bien.
Las dos amigas planean ir al cine.
…
En el departamento de Terrence:
_la cocina es rica, me encanta las drogas... le dice consumiendo drogas…
_Yo prefiero las Tachas… es mejor que la ridícula cocaína, que bueno que nuestro amigo Neal, vende esas ricas pastillas, que nos relaja de nuestros problemas, Terrencito.
-Ahora brindamos por la hermosa pasión que llevamos los dos...
_Recuerda que somos el uno al otro, ¿Me amas Terrence?
_ ¿Amarte?, que ridícula eres Eliza, solo me divierto contigo, como con todas las mujeres, casi todas las compañeras de tu colegio han estado conmigo, solo que son aburridas, tú eres la única que me conviene, porque la frentona de Susi, es ridícula con sus estúpidas normas, se parece a Annie, mi hermanita es una anticuada.
_Divertida, porque la amiga que tiene es una pobretona.
_Para que seguir hablando de chicas ridículas, mas bien brindamos con vino y un poco de cocaína.
_Yo prefiero las tachas, besos para ti- dijo consumiendo las drogas.
Los dos bailaron, consumieron drogas... Terry llevo una mano a la cadera de la pelirroja para acercarla al tiempo que él se adentrada al cielo que se abría en medio de las piernas de ella y con la otra mano le jalo los cabellos, logrando arrancarle casi un grito, solo quería desahogar las ganas y que a Elisa no le quedaran ganas de buscarlo nunca más, seria contundente, imprimiría fuerza y rapidez, solo pensando en su propio placer, no tenía ganas de complacerla, ni mucho menos demostrar sentimientos a quien no los merecía por eso no la besaría, ni le diría palabras cariñosas, ni tiernas, solo se la cogería y nada más, encontrando en esto una especie de venganza. - Sin arrepentimientos. – Le dijo al oído al tiempo que entraba en ella con empuje, colmándola hasta donde era posible recibirlo, nublándole el límite de la razón escuchando con un jadeo envuelto en frenesí se ahogaba en su oído. - No voy a arrepentirme. – La voz de la chica demostraba la lujuria que la recorría y llevo sus manos a los glúteos masculinos sintiendo como estos se tensaban ante cada empuje que la lastimaban pero que también le ofrecían un placer único, aferrándose con sus dientes a uno de los hombros del chico, quien al sentir la presión, maldijo en silencio porque Susana le vería la marca del mordisco y una vez más jalo los cabellos rojos con ímpetu, alejándola, soltó las hebras y la tomo por el cuello pegándola a la peinadora. Elisa sentía los dedos de él enterrarse en su cadera sabía que marcaría las manos y que los hematomas le recordarían este momento desenfrenado que la conducía al mismo cielo, el paso del oxígeno cada vez era menos, pero descubría como las sensaciones en su centro aumentaba al no poder respirar, como su centro se contaría con brutalidad, succionando a Terry. Las pupilas dilatadas de él se abrían como un abismo sin fondo ese en el cual ella se perdería, al cual se lanzaría sin importar que le esperaba en el fondo. Terry a pesar de la excitación y de bombear en la pelirroja sin pausa y con prisa se percató del sonrojo furioso en el rostro de ella y solo quería sacarse la ira que llevaba dentro, no matarla, por lo que la soltó y con sus manos retiro las de ellas que se encontraban aferradas a sus glúteos, sosteniéndola por las muñecas las elevo y las pego a la pared, acercándose con esto aún más, sintiendo el aliento de Elisa estrellarse contra sus labios, juraba que podía ver la sangre circular rápidamente en los labios de Elisa tentándolos a que se los devorara, pero cerro los ojos y erradicar ese deseo antes que besarla. Ella elevo sus piernas apoyando la planta de los pies en la peinadora brindándole a él más terreno, desbocándose al igual que él y marcándole ella la danza de su vientre, la manera en que deseaba los movimientos de él, quien rápidamente se acoplo a ellos. - Si Terry… así, mas… por favor más, no te detengas… si… si – Bramaba la chica a las puertas del orgasmo y él se sorprendió al darse cuenta que solo quería complacerla, obedecer cada palabra que salía de esa boca, tal vez porque él lo necesitaba, anhelaba cada suplica para alcanzar el orgasmo. Un ronco gemido anuncio la corriente que germino en la planta de sus pies y subió con la rapidez de una centella por todo su cuerpo, nublándole la razón, espasmos lo sacudían y lo hacían hundirse aún más en la pelirroja, quien aprovecho a Terry jadeante y atrapo el labio inferior masculino jalándolo entre sus dientes y dependía de él. Correspondía al beso o ella se llevaría como premio un maravilloso orgasmo y un labio. Terry poseía la destreza y fortaleza para liberarse de los dientes de Elisa, pero encontró en esto un placer distinto, un alucinógeno que lo envolvió por completo, razón por la cual se dejó besar descubriendo la destreza con que la pelirroja movía su boca y utilizaba su lengua, mientras los cuerpos se bañaban en sudor y la humedad en el ambiente los enloquecía, el olor a sexo solo les estimulaba los sentidos incitándolos a seguir, a que no terminara la noche. Terry le libero las muñecas y bajo las manos al cuello femenino sin dejar de besarla un solo instante, sintiendo como la boca de ella en cuestión de segundos creaba en él una adicción y se arrepintió por no haber permitido que lo besara antes. Elisa al sentirse liberada coloco las manos en el pecho de Terry y lo alejo interrumpiendo el beso y dejándolo con ganas de más, él dio dos pasos hacia atrás y subió la malla que estaba enrollada en los muslos, la pelirroja de un brinco bajo de la peinadora, logrando con esto que su vestido cayera pesadamente, se agacho y agarro su panty que también se encontraba enrollada y tirada en el suelo, sin pedir permiso se la coloco a Terry en la cabeza como turbante. –
Adiós. – Le dijo elevando la comisura con sensualidad y se encamino, él la retuvo por la mano, ella volvió medio cuerpo. – ¿Quieres que me quede? – Pregunto con ese tono de voz que a Terry empezaba a enloquecer.
_No lárgate, necesito estar solo, mejor vete a la escuela, no quiero que salgas reprobada por mi culpa.
_Mis padres, me dejan hacer lo que me da la gana, divierte con tu cocaína, a mi dame las tachas.
Terry, le avienta las drogas para darle a Eliza, ella se va, dejando a Terry.
El se queda solo, se pone a llorar, recordando su horrible infancia, ver como su madre le abandono apenas tenía tres meses, para seguir su trabajo de actriz y vedet, sin importar que tenia un hijo, una madre que ni conocía, pero su padre le hablaba cosas feas de ella, que era una vedet que se vendía a los hombres y que por eso no amaba a su hijo.
Al ser un chico que un pasado oscuro, se dejo llevar al cariño de su abuela, una abuela que le malcriaba y que no le ponía normas, era buena, pero mal educaba a su nieto, le permitía todo lo que hacía, le dejaba hacer de todo cuando era niño, sin control, su padre ni atención le daba, la madrastra no la quería por su carácter incomprendido, por eso la tenía ese carácter rebelde y la única manera de aliviar el abandono de su madre, dolor que le causo desde su infancia, a penas su mejor amigo "El terco", Benjamín le llevo ese camino, Neal vendía drogas...
Se hizo amigo de ese chico llamado Benjamín que le decía "El Terco", así Terry empezó a conocer el mundo de las drogas, era su forma de vivir.
Continuará
Gracias por sus comentarios, respondiendo a ellos, esta es una historia de los adolescentes con múltiples problemas, la palabra Quinceañera me adapté a una novela, pero la historia es diferente, lo hice más modernos toco el año 1990, la ciudad es Nueva York, la única costumbre que adapto del país latino son los sueños de las niñas que cuando quieren ser señoritas celebran su fiesta de Quince años.
Un Abrazo a la Distancia Maggie Grand.
