¡Hola!
Estoy demente con este short, espero les esté gustando, estoy tratando de actualizar rápido ya que esta historia me tiene atrapada.
¿Qué les parece esta pareja? ¿Les gusta cómo va quedando la trama? Jajaja!
Ahora si pasen y lean!
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—Aquí vamos— diciéndose eso toco la puerta de aquella casa, pero no hubo respuesta, insistió y cuando por un momento pensó que mejor se iba, esa puerta se abrió.
Ambos abrieron sus ojos con real sorpresa, Goku no esperaba ver de nuevo aquel rostro así supiera que pertenecía a aquella joven y ella no esperaba tener ante sus ojos al padre de su amigo solo con una toalla cubriendo su zona baja.
—Hola Bra, ¿Sucedió algo? — pregunto Goku como si nada, inherente al hecho de encontrarse semi desnudo.
Aquella joven no pudo contenerse de mirar su torso, sus pectorales, su abdomen y ese cabello húmedo que le daba un aire aun más interesante. Él lo noto.
—Perdón, vine a buscar a Goten— comentó algo avergonzada mientras trataba de mirar hacia otro lado.
—Ah, entiendo, él no está, pero si gustas esperarlo, creo que vendrá pronto— respondió con naturalidad sin ninguna intensión diferente en sus pensamientos, más que el hecho de ser cortes.
En ese momento aquella saiyajin no supo que hacer, simplemente sintió una tensión en su abdomen y cierto calor empezó a llenar su rostro, mientras tanto recordaba las palabras de su madre sobre su prudencia y lo sensato era decir gracias, volveré otro día, o dígale que me llame, o cualquier otra cosa, pero no, ella simplemente siguió adelante, escuchando como la puerta se cerraba, con ella dentro de esa casa, sintiendo que sus mejillas querían explotar y no quería entender por qué desde que lo vio por primera vez su presencia le generaba eso.
—Gracias— menciono en un tono de voz diferente, totalmente diferente al que solía ser.
—Bien iré a cambiarme, si deseas tomar algo—
—Si, ¿me podrías servir un vaso de agua? — se apresuro a pedir mientras él sonreía he iba a la cocina por uno de esos, por otro lado, recordó que siempre a las personas de la edad de su padre nunca los tuteaba, pero a él, no entendía si es que su apariencia ayudaba, pero no podía evitarlo.
Goku camino de regreso, en eso vio a la joven de pie en la sala moviendo sus manos con cierto nerviosismo, algo que le extraño.
—Toma— le alcanzo él vaso mientras ella lo recibía con una sonrisa de agradecimiento, sin poder evitarlo de repente él se le quedo viendo, observo su rostro, sus facciones y era tan parecida, casi idéntica a su madre, aquellos ojos, aquel cabello, aquellos labios gruesos y esas pecas que se reflejaban en su blanco rostro alrededor de sus mejillas, era sorprendente... sin percatarse de pronto tenia los ojos de ella sobre él haciéndolo reaccionar en el acto.
—Bueno, iré a cambiarme, puedes esperarlo aquí, toma asiento —le dijo él mientras subía las escaleras.
Bra vio como el desaparecía dirigiéndose al segundo piso, de pronto se acomodó sobre el sofá, sus manos estaban algo sudorosas producto de aquella sensación, no quería aceptarlo, ya que era muy pronto y desubicado de su parte, pero no podía negarlo, se sentía muy atraída por aquel saiyajin amigo de su padre, aquel hombre que aparentaba ser joven pero por la expresión de su mirada denotaba sus años, cerro los ojos sorprendida, y a la vez sintiéndose perdida... él era aquello que simplemente se podía admirar sin darse el lujo de tener.
Los minutos pasaban y al parecer seguiría sola y aburrida en aquella sala, sin rastros de su amigo, demonios debí preguntarle si estaría, pensó, aunque al recrear sus verdaderas intenciones, ella estaba ahí, por el simple hecho de volverlo a ver, y así lo había conseguido... tal vez ya era hora de irse...
—Parece que va a demorar— dijo Goku bajando de las escaleras para gusto de aquella joven.
—Ya veo— menciono aun sintiéndose estúpidamente nerviosa. —Entonces...— no quería decirlo, no quería proponerlo, pero seguramente no tenia de otra.
—¿Deseas esperarlo? —pregunto Goku, aquellas palabras sacaron una sonrisa inesperada en la joven.
—¡Si! bueno... si pero, me podrías acompañar, se hace muy aburrido hacerlo sola— menciono por fin sacando de ella esa personalidad tan particular y arriesgada. Goku ante su proposición se le quedo viendo unos segundos para después aceptar con un movimiento de cabeza, acercándose al sillón que daba frente al sofá.
Ambos guardaron silencio unos instantes si saber que conversación generar o que decir... por la razón que él ya conocía, el tener a Bra delante de él, le generaba una serie de sensaciones extrañas, ya que el parecido con Bulma era tal, que incluso ese color rojo en los labios que llevaba puesto, le recordaba aquella vez en que vio a la peliazul con ese color en aquel reencuentro y también que justo en ese tiempo fue que le tuvo que decir adios para siempre...
—¿Cómo te sientes? — rompió el silencio aquella joven
—Ah, perdón que dijiste— le volvió a preguntar aquel al estar perdido en sus pensamientos.
—¿Cómo estas? Me entere lo de tu esposa— dijo ella
—Bien, ya me siento mejor— respondió él sin darle más detalle.
Bra lo observo desde su asiento, se veía tan atractivo que le apenaba seguir con aquellos monólogos, mientras él miraba a todos lados menos a ella, era como si su presencia lo incomodara... por instinto como si algo más fuerte que ella la estuviera manejando en ese momento, cruzo sus hermosas piernas, haciendo un pequeño sonido con sus zapatos captando la atención de aquel hombre, quien giro a verla y no pudo evitar darse cuenta de aquel cruce de piernas en aquella pequeña falda.
La mirada de él se posó en sus piernas y luego en sus ojos... ella lo había visto recorrer sus muslos para luego fijar su vista en sus ojos... aquella mirada que se dieron demostraba cierta tensión en el ambiente, y esa tensión que percibió en él de repente ella glorifico, sin poder evitarlo mordió su labio inferior mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro mientras agachaba la mirada.
—iré por un vaso de agua— menciono él levantándose intempestivamente del sillón. Luego de unos minutos se acerco a la sala la vio de pie, viendo hacia la ventana. —Creo que va a demorar, tal vez ya se te esta haciendo tarde—menciono él amistosamente.
Bra sintió como cierta decepción se le acumulaba en el estómago, no, no podía permitirlo, sus impulsos iban más allá, le empezaron a quemar por dentro. —No tengo prisa, o... ¿tienes otros planes? —
Goku la miro extrañado por su pregunta.
La ojiazul sostuvo sus cabellos y los echo hacia atrás con cierta presunción mientras no le bajaba la mirada de encima, Goku ante eso empezó a analizar su comportamiento desde otra perspectiva, empezando interpretar sus intenciones.
—Me refiero, si no tienes algo más que hacer, tal vez podríamos...—
—¿Podríamos? — cuestiono algo confuso.
—Si, hacer algo... tu y yo— menciono ella por fin, sintiendo que ahora si era ella, sentía su corazón latir a mil y su estomago quemar por los nervios pero si no lo intentaba se moriría de la frustración, al menos deseaba intentarlo así sea algo muy precipitado, aunque en sus pensamientos como saiyajin, no le interesaba en perder el tiempo en cursilerías ni juegos de miradas, él le gustaba... y ella sabia que él ya se había dado cuenta...
Goku giro su mirada hacia un costado, después de mucho tiempo no experimentaba momentos tan tensos como lo que sintió con Bulma y ahora con ella... el vivo retrato de ella.
—Si claro, ¿Qué te gustaría hacer? — cuestiono tratando de omitir sus deducciones, sentándose como si nada en el sofá, ella se sentó a su costado pero de frente mirándolo directamente con una sonrisa que a él lo confundía más.
—No creo que pueda hacer eso— menciono al aire con una sonrisa algo apenaba, nuevamente los nervios la invadían aquella condición humana, a veces prevalecía en sus reacciones.
Goku sintió curiosidad ante lo dicho. —¿A que te refieres? ¿Qué no puedes hacer? —
Bra sonrío y movió la cabeza hacia ambos lados... —No puedo decirlo, no estoy demente para hacerlo— diciendo eso rio con gracia, contagiando su risa al saiyajin.
A la mente de Goku le gustaba las respuestas y no quería quedarse sin ellas. —Bra, ¿Qué es lo que quieres hacer? Dímelo ya— sin darse cuenta aquel juego de preguntabas lo empezó a relajar y a entrar en confianza con la chica.
—Te dije que no puedo, es que es algo que no puedo hacer, solo quedaría en una fantasía— ahí estaba Bra Brief, haciendo de las suyas jugando con la mente de un saiyajin que como ella, sabía que le gustaría llegar al final de ese acertijo, haciéndolo divagar en sus pensamientos mientras con una ápice de picardía y coquetería le mostraba a la par el movimiento de su cabello suelto, su sonrisa pícara, el cruce de sus piernas que cada vez las movía más queriendo captar toda su atención. Hasta tenerlo como ese momento, mirándola con una sonrisa reciproca mientras le insistía que le diga aquello que tanto ella quería.
—Ok, te lo diré, pero que pasa si... al final no puedo hacerlo— menciono ladeando su cabeza hacia un lado mientras con su mano tocaba el brazo del saiyajin debes en cuando, haciéndolo más seguido mientras las risas de ellos se intensificaban.
Goku se quedo pensando antes de darle una respuesta, el verla sonreírle con esa naturalidad, con cierta picardía que el lograba identificar, la hacían verse muy simpática, era evidente que era pretenciosa, lo notaba por sus movimientos corporales, pero su compañía le estaba resultando muy agradable. —No sé — fue lo único que respondió antes de empezar a reír con la peliazul por su pequeña respuesta.
—No me das valor para hacerlo Goku— dijo Bra sintiéndose de lo mejor, la compañía de él, su mirada, su sonrisa, su olor, era todo... ella se sentía en las nubes en ese momento.
—Vamos, no seas cobarde, dímelo—
—Está bien, te lo diré— dispuesta a hacerlo, Goku se acomodo en el asiento preso de la gran curiosidad que le daba aquella confesión. Sin embargo, aquel momento, cuando ella estaba lista para decir lo que tenía en la mente, la puerta se abrió sorpresivamente, causando sorpresa en ambos.
Aquel joven de cabellos negros y tes super blanca, aparecía en ese momento abriendo la puerta, se quedo un momento en silencio al reconocer la presencia de aquella joven peliazul, quien al verlo si bien sintió gusto, sintió que su momento de dos, se desaparecía en el acto.
—Hola Papá— saludo mientras terminaba de cerrar la puerta. —¿Bra? — pronuncio su nombre con sorpresa, pero como entusiasmo. Aquella peliazul se ponía de pie para sentir el abrazo del recién llegado.
Goku observo la mirada que le dedico la joven mientras abrazaba a su hijo, esa mirada lo sorprendió, sinceramente él no se la esperaba, era una mezcla de pesar con sorpresa y lo descuadro, ya que pensó que ella se sentiría feliz de ver al recién llegado pero su expresión le dijo lo contrario.
—¿Quieres que vayamos a cenar? — le pregunto el chico a la joven peliazul quien sonrío en respuesta no sabiendo que más decir, lo que menos deseaba era terminar esa noche con otra persona.
—¡Bien! Entonces vámonos— diciendo eso se retiro la mochila —Solo espérame un momento— diciendo eso subió las escaleras corriendo.
—Bueno, me gusto esta tarde, estuvo divertida— menciono la peliazul mirando directamente a Goku.
—Claro que sí, yo también me divertí— pronuncio él en respuesta mientras le devolvía la sonrisa.
En eso Goten bajaba con una nueva chaqueta. —¡Vámonos, nos vemos luego pa! —
Goku sonrío como si nada, como si el momento transcurrido no hubiera sido más que un buen rato y ante eso, ella antes de salir de la casa, al verlo cambiar de dirección, sostuvo su muñeca sorpresivamente y le dio un beso en la mejilla.
—Nos vemos luego Goku— menciono con una sonrisa de lado, cerrando por fin aquella puerta.
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Semanas después, Bulma estaba en todos los ajetreos de los preparativos de su fiesta, se acercaba su celebración y como era costumbre deseaba que estén todos, había mandado las invitaciones anticipadas y ese día por fin había llegado, solo le quedaba la duda, si aquel se dignaría a presentarse, aunque no tenia muchas expectativas.
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Pasadas las horas, todos ya habían llegado, todos los guerreros z como era costumbre tenían una mesa especial junto a ella, quien disfrutaba de su compañía y sus comentarios, por otro lado estaban también los jóvenes, quienes disfrutaban también de aquellos relatos donde claramente ellos tenían participación, Gohan y Goten por fin se hacían presentes para agrado de Trunks quien los recibió con entusiasmo, es que a pesar de ser jóvenes, las fiestas de Bulma, eran espectaculares, tenían todo el lujo que podían imaginar sin contar con las invitadas de ellas, que eran humanas hermosas, hijas también de sus amistades y sin poder esperar Bulma alzo la vista, vio a los Son llegar pero no vio a nadie más, entendió perfectamente que seria un año más sin su presencia, ella se veía hermosa, deslumbrante, tanto que todos le decían que admiraban su belleza a pesar de los años, pero sin su amigo ocultaba cierta nostalgia que su ausencia incentivaba, hasta que por fin después de unas horas, hacia acto de presencial aquel príncipe saiyajin, quien se quedaba al costado de ella toda la noche, disfrutando del vino y de la buena música.
—¿Cómo estas Bra? — le pregunto Goten acercándose por detrás.
—Muy bien, el ambiente está super bueno... me gusta la banda que trajo mi mamá ¿y Tu papá? — pregunto haciéndose la indiferente.
—Iba a venir, juro que si, aunque nadie me cree, pero de pronto se desanimo y dijo que vaya avanzando— menciono él levantando los hombros.
—Ya veo, ¿se quedó en tu casa? — volvió a cuestionar la joven.
—Si, parece que no le gusta mucho las fiestas— comento —Aunque quien sabe, tal vez decida irse al otro mundo, siempre lo hace—
—¿Tu crees que lo haga hoy? Quiero decir... mi mamá lo está esperando—
—Sinceramente no lo sé, mi padre es un poco impredecible sabes, a veces ni yo lo entendió—hablo con sinceridad mientras prestaba atención a los ademanes de Trunks por presentarle unas chicas. —Bra, Trunks me está llamando— menciono entusiasmado.
—Claro, ve— dijo aquella ojiazul al notar las intenciones hormonales del joven simplemente cruzo sus brazos y suspiro. Verlos detrás de una u otra chica era algo tan natural, sus instintos saiyajin eran super fuertes, así como los de ella, solo que en esta ocasión al interesarse en uno de su misma raza, hacia más fuerte esa conexión, o era simplemente que se sentía prendida de él, cada día sin verlo sus ansias crecían más, necesitaba verlo y ese era el momento perfecto.
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Aquel vestido de fiesta no fue un impedimento para simplemente aparecerse delante de aquella casa otra vez, a excepción de los zapatos que se los tuvo que quitar para evitar que se hundan en el pasto, su respiración estaba agitada, ¿cuál sería ahora su excusa?, pues tenia una perfecta, así que se armo de valor y toco la puerta. A excepción de la otra oportunidad, esta vez no tuvo que esperar mucho, ya que la puerta se abrió mostrando a sus ojos lo que tanto ansiaba volver a ver.
—¿Bra? — Fue su corta palabra llena de sorpresa al no comprender su presencia, sin embargo ella no demostró eso, simplemente sonrío al verlo aunque no pudo evitar observar más el panorama, toda la casa estaba a oscuras y aquel se encontraba vestido elegantemente, aunque sin saco, un pantalón de vestir y una camisa blanca, se le veía tan bien, aunque era evidente que cualquier intento de formalismo se había deshecho, ya que el cuello estaba semi abierto como si una corbata puesta haya sido arrebatada toscamente.
—¿Listo para la fiesta de mi mamá? — pregunto la joven inherente a los pensamientos de aquel saiyajin, quien horas antes decidido a salir, se desmorono su idea al imaginarse a Bulma disfrutar de aquella fiesta en los brazos de Vegeta, solo con un simple saludo afectuoso hacia él para después desbordar toda su sensualidad o felicidad con su esposo, siendo el mismo solo un simple espectador. No podría con esa asquerosa escena, por eso simplemente o llegaba tarde o simplemente nunca se presentaba.
—No iré a ninguna fiesta —dijo él. Esta vez sonando no tan amigable como siempre.
—Qué pena— pronuncio ella, esa fue la respuesta perfecta para aquella peliazul, quien se encontraba aun en el marco de la puerta con sus zapatos en las manos, hasta que empezó a llover sorpresivamente.
—¡Entra, te vas a mojar! —le dijo por impulso el saiyajin quien se movió hacia un costado permitiendo que aquella joven ingrese, en eso ella se acordó de algo y giro rápidamente, en eso Goku estaba por cerrar la puerta, pero en ese cruce de movimientos, ella salió quedando a milímetros de distancia de aquel saiyajin, logrando sentir su respiración muy cerca.
La reacción de él ante lo sucedido fue natural, simplemente con cierta delicadeza la alejo de él —Cerraré la puerta—menciono mientras prendía la luz.
Bra avanzo hacia la sala, sintiéndose algo nerviosa, sentir sus manos sobre sus brazos y oler su exquisito olor la empezó a inquietar, en eso giro a ver a Goku una vez las luces estaban encendidas y no pudo evitar sentirse halagada al notar como el observaba su vestido, era un rojo carmesi, hasta las pantorrillas, totalmente ceñido al cuerpo, con un escote predominante.
—¿Te gusta lo que ves? — se atrevió a decir a viva voz aquella chica sintiéndose libre de poder expresarse, sabiendo que solo eran ellos dos... era como si el hecho de evidenciar más de la cuenta sus intenciones ya no le importaba.
—Te ves muy bonita Bra— le dijo Goku sin mostrar mayor intención. —¿Qué paso? ¿buscabas a Goten? Pensé que ya había llegado a la fiesta— menciono estirando sus brazos mientras los colocaba detrás de su cabeza.
—Si, lo vi en la fiesta, llego con Gohan y Videl, pero yo... vine a buscarte a ti— dijo mientras se apoyaba al filo del sofa, viéndolo fijamente con una sonrisa nerviosa.
Goku se quedó en silencio pensando aquellas palabras... —¿A mi? —
—Si— respondió sin poderse quitar la sonrisa de boba de encima. —Pensé que te vería, eres el amigo de mi mamá y me sorprendió no verte—
—¿Bulma pregunto por mí? — Sin poder evitarlo aquella respuesta le genero expectativa.
Bra noto el cambio en su mirada por aquella respuesta —No, pero si note que le apeno que no fueras—
—Entiendo— menciono cambiando su expresión a una relajado desapareciendo cualquier expectativa en su rostro —Entonces... ¿viniste a pedirme que vaya?— dedujo sus palabras mientras la observo fijamente y se apoyaba al respaldar del sofá y cruzaba sus brazos.
Bra en ese momento sintió como sus mejillas empezaron a arder, no pudo con su mirada ni con su forma de decir las cosas sin malicia... —Puedo tomar agua— diciendo eso se alejo de la sala intempestivamente para sorpresa del saiyajin.
—¿Bra? —
Escucho su voz a una distancia detrás de ella, se sentía en ese momento mal por sus propias intenciones al ver que él no mostraba ningún interés, simplemente dejo el vaso sobre la mesa del comedor mientras se quedó inmóvil... —Si, Goku—
—¿Alguien sabe que viniste? ¿Bulma o Vegeta?— no entendía por qué le preguntaba eso pero la situación le parecía tan extraña que quiso saber.
La ojiazul con esa pregunta se sintió en una emboscada, cerro sus ojos mientras suspiraba...
—No, nadie sabe que vine a buscarte—
Los ojos de Goku se abrieron en par en par, quiso deducir algunas cosas, pero, realmente prefirió no hacerlo. —La distancia de regreso es larga, te puedes perder la fiesta —
—La fiesta no estaba tan entretenida... creo que podría pasarla mejor aquí— respondió ella atreviéndose a girar nuevamente para verlo mientras apoyaba ambas manos al filo de la mesa.
Goku escucho sus palabras y se quedó casi con la sensación de que en definitiva no entendía lo que estaba sucediendo, o en sí, es que no quería comprender más de la cuenta, la edad mental que ya tenía, en definitiva lo hacía deducir muchas cosas y sobre todo darse cuenta de las circunstancia, pero referente a mujeres, aun las cosas le resultaban algo confusas sobre todo al percibir desde su sitio aquellas feromonas que estaban completamente liberadas de aquella peliazul, las podía oler, podía sentir su pulso más acelerado cuando lo veía o cruzaban palabra, y notar cierto nerviosismo en su cuerpo —¿Aquí? ¿y Goten? Seguro va a buscarte—
—¿Goten? Él ahora esta con sus hormonas descontroladas con todas las chicas de esa fiesta, igual que el idiota de mi hermano, seguramente se están acostando con varias— menciono con total libertad olvidándose que con quien hablaba era con un adulto y no un chico de su edad, dándose cuenta de ello al ver su expresión de asombro por sus palabras.
Goku ante sus palabras abrió grandemente sus ojos y giro la vista hacia otro lado, entendió perfectamente sus palabras, pero no estaba acostumbrado a expresar aquello de esa manera y menos delante de una chica tan joven.
—Perdón no quise sonar vulgar... solo quería que entiendas, oh discúlpame, soy una imprudente a veces me olvido de que eres el padre de Goten— Bra se sintió como una tonta.
El pelinegro solo atino a reír nervioso en respuesta al notar que estaba apenada. —Bra, no te disculpes, solo eres muy directa, en realidad no sabía que Goten... bueno ¿oye por qué no regresaras a la fiesta?— pregunto cambiando el hilo de la conversación por presión aliviando la expresión de vergüenza de la joven.
—La ultima vez, quedo algo pendiente en nuestra conversación... ¿Te acuerdas? —le pregunto esta vez yendo con el hacia la sala.
Goku se toco su barbilla tratando de recordar... —Es cierto, quedaste en decirme que es lo que querias hacer pero que no podias—
Bra al escuchar sus palabras se imagino volver al juego de esa conversación generando más confianza con él y eso le genero la adrenalina, provocando que sus impulsos se disparen y sin controlar su comportamiento se apoyo contra el respaldar del sofá, simulando acomodar un cojin, en realidad no tenía sentido hacer eso, solo el propósito de deslumbrar su formado cuerpo en cierta pose sugerente, ¿dónde había aprendido eso?, no tenia idea, solo sabia que le encantaba sentir su mirada encima.
Goku no pudo evitar retroceder ante aquel espectáculo, giro su mirada con cierta tensión, prácticamente aquella joven había expuesto sus formados glúteos sobre aquel sofá, hasta que logro sentarse. Esa acción fue suficiente para el saiyajin quien hasta entonces intento no mal interpretar sus intenciones, las tenga claras y su gesto se frunce..
—Bra— esta vez llamo a su nombre con una expresión más seria —¿Por qué querías venir aquí? Si sabias que solo estaba yo—
La ojiazul levanto la mirada y lo vio con una expresión de dudas, confundido y a la espera de una respuesta, efectivamente para cualquier persona seria absurdo salir de una buena fiesta en la ciudad para ir a una casa lejana en una montaña lejos de toda civilización.
—Porque quería verte— le dijo por fin aquella chica mirando hacia otra dirección.
—¿Verme? ¿para qué? — pregunto sin relajar su gesto.
La respiración de ella se aceleró, lo miro a los ojos sin comprender como es que no se había dado cuenta, o al fin de cuentas como era que no disfrutara de su compañía, era una chica hermosa en todo ángulo.
—¡Es que acaso no te has dado cuenta! — el enojo la gobernó, él le gustaba, era evidente...
—No, no se de que me hablas— le respondió Goku con el gesto algo fruncido y fastidiado. —Simplemente dímelo—
Bra sintió que sus mejillas estaban ardiendo, sus orejas también de lo rojas que seguramente se encontraban pero aun así a pesar de la sensación algo incomoda de ese momento, la adrenalina de poder conseguir algo pesaba más que todo ese enredo.
—Me gustas— solo atinó a decir mirándolo fijamente a los ojos sintiendo que su corazón se paralizaba.
El saiyajin guardo silencio unos segundos. —¿Y eso que tiene? tú también me gustas— pronuncio relajando el ceño.
Bra abrió los ojos con real sorpresa. —¿Yo te gusto? — escuchar esas palabras la dejaron en un estado de apertura increíble, la emoción se estaba acumulando en ella hasta que...
—Eres una chica bonita, a todos le puedes gustar, es algo natural— pronuncio cruzando los brazos —Pero no entiendo que tiene que ver eso con que estes acá—
Bra alzo una ceja realmente confundida, ella al no conocer del todo al saiyajin más que solo saber de sus proezas en combate, desconocía ese lado intimo humano, que en realidad el no manejaba mucho, ni comprendía, con él ella tenia que ser explicita, pero eso no lo sabía.
—¿A todos? a mí no me interesa gustarles a todos—
Goku analizó sus palabras y empezó a sentirse tenso, esos temas los desconocía y tenía poco interés en ellos, así que simplemente dijo lo primero que pensó. —A todos nos gustan las chicas bonitas—
—¿Eso quiere decir que te puede gustar cualquiera? — le pregunto sintiendo la ira acumularse, deduciendo sus palabras equivocadamente.
Goku le llamo la atención como el ki de esa joven empezaba a crecer, aun así le respondió —Si es bonita, sí, pero no entiendo...—
—¡Eres un idiota Goku! —le dijo interrumpiéndolo mientras la rabia la acompañaba por sus palabras, sintiendo algo que jamás había experimentado en su vida... celos.
Goku se sorprendió por su insulto y al ver como ella se dirigía rumbo a la puerta sintió el impulso de tranquilizarla, la sostuvo de su muñeca, pero esta lo empujo y debido a la fuerza que empleo al ser un hibrido saiyajin logro realmente que retroceda varios pasos, algo que lo sorprendió en gran manera, Bra después su posición lo observo con ira.
—Que te gusten todas, es ridículo, ¡ya que ninguna es como yo! —diciendo eso salió de ahí tirando la puerta.
Goku se quedó sin palabras, aun así rápidamente reacciono colocando sus dedos en la frente, en segundos a apareció delante de Bra, quien se encontraba a punto de volar, pero se asustó al verlo aparecer lo cual la hizo retroceder unos pasos...
—¿Qué te sucede Bra? ¿por qué me has insultado? — le dijo mientras mantenía una mirada imperturbable, pero prestando real atención.
Bra lo miro detenida, su respiración era agitada...
—¿Dije algo que te ofendió? — volvió a preguntar con cierta preocupación.
Entendió entonces que para aquel sus intereses estaban en otro plano, que realmente era un ser distinto con expectativas diferentes o que tal vez era tan reservado que se encargaba perfectamente de ocultarlas, así que dejo de mirarlo con el gesto fruncido para decidir complacerse así misma, así sea la única vez que se lo permita.
—Goku, tal vez esta sea la última vez que estemos a solas, por eso... haré lo que te dije que no podía hacer—
En eso a una velocidad perceptible para el saiyajin pero no para un humano normal, el pelinegro se quedo detenido, simplemente espectador de aquel movimiento, cuando la vio delante de él, sintiendo como su cuerpo demostraba que no quedaba espacio entre ellos, sintió sus manos tocar su rostro y jalarlo hacia ella con intensidad hasta sentir la humedad de sus labios.
Bra lo jalo hacia ella, cerro los ojos y no supo más, simplemente movio su boca por encima de la de él y en la primera oportunidad metió su lengua, el no hizo ningún movimiento, ni siquiera sintió que le correspondió, pero ella se encargó en esos cortos segundos mover su lengua lo suficientemente hábil, para sentirlo, para que la sienta, moviéndola seductoramente mientras su saliva lubricaba su boca, como un depredador lamiendo a su presa. Sutilmente se separó, mirándolo fijamente a los ojos, observando la expresión de asombro de aquel saiyajin quien seguramente jamás se imaginó que ella haría algo así.
—Esto era lo que quería hacer— le susurro aquellas palabras como si quisiera guardarlas en secreto, mientras observaba como la expresión de él cambiaba drásticamente.
Simplemente se perdió en sus pensamientos, en esos ojos azules, es esa sonrisa casi idéntica, observando esos labios semi abiertos, todo en conjunto lo hizo sentir sumamente ansioso, como si aquella chica de cabellos azules fuera la misma mujer que tanto lo inspiraba, que tanto le atraía, pero su estupefacción lo dejo inmóvil.
Bra se alejó de él levitando en los aires, lo miro desde su posición con una sonrisa ladina, creyendo o dando por cierto que ese sería su último encuentro, pero feliz de haber hecho lo que quiso. —Solo no se lo digas a mis padres, por favor— diciendo eso emprendió el vuelo a velocidad sin mirar atrás.
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—¿Todo bien Vegeta? — pronuncio la bella peliazul sentándose sobre sus piernas con una copa de vino en la mano.
Vegeta en ese momento tenia la expresión algo tensa, como si sus pensamientos se hubieran transportado a deducciones poco gratas para él.
—Tu hija... es una imprudente—menciono con hastió.
Bulma alzo una ceja ante su comentario. —¿Qué ha hecho? —
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Bien hasta aquí avanzamos, espero te haya gustado.
Nos vemos AMAPOL 💜
