¡Hola!
Nuevo capitulo, esta short story es una locura, advertencia: LEMON/ empieza a ponerse caliente.
—Hola Goku— saludo relajada la joven peliazul.
Goten inmediatamente la intercepto con el rostro algo sorprendido. —¡Papá! ¿En que momento llegaste? —
La expresión del pelinegro fue de real desconcierto. —Nunca me fui, solo estaba durmiendo—respondió Goku viendo a aquella ojiazul, quien desde que abrió la puerta no le quito la mirada de encima.
—Ah, pensé que no estabas— respondió el joven, quien para su asombro se tuvo que hacer a un lado cuando Goku ingreso a su habitación y vio a los dos de arriba abajo.
—Solo estábamos conversando— menciono Bra con una sonrisa en sus labios.
—Así es, Bra vino a visitarme y nos íbamos a poner a ver una película— respondió algo nervioso el joven saiyajin al interpretar la mirada seria de su progenitor, seguramente por el histórico antes mencionado por Vegeta.
—¿Quisieras ver una película con nosotros? — le pregunto aquella joven quien lo confronto con una mirada picaresca mientras trataba de contener la risa.
—¿Tus papás saben que estas acá?— menciono Goku respondiéndole con la mirada fija en sus ojos celestes.
La peliazul presa de cierto impulso, se atrevió a acercarse más de la cuenta… —Si claro, saben que vine a visitar a Goten—
Goten noto el ambiente tenso entre ellos dos, lo cual lo hizo pensar que tal vez a su papá después de los comentarios de Vegeta sobre él, no lo veía prudente. —¡Perdón! Bra, ¿deseas algo de tomar? —
—Si, quiero agua por favor— respondió con una sonrisa despreocupada.
—Goten— se dirigió Goku —¿Por qué no vas y pescas algo? así comemos juntos—
—¿quieres que vaya a pescar? — pregunto confundido el joven, llamando también la atención de la ojiazul.
—así es, así invitamos a comer a Bra— le respondió nuevamente con el gesto esta vez animado. Logrando que Goten estire sus brazos, totalmente rendido.
—Esta bien, no demoro— menciono algo desanimado aquel joven saiyajin mientras observaba a la peliazul y esta daba una señal de aprobación.
Cuando por fin Goku escucho aquella puerta cerrarse y el ki de Goten alejarse, cambio su expresión, miro directamente a Bra, quien estaba esperando su reacción con los brazos cruzados.
—¿Realmente estas aquí para ver películas con Goten? — pregunto Goku con suspicacia, esperando que realmente su intención sea esa.
Bra miro a todos lados mientras una sonrisa se formaba en su dulce rostro. —Si, ya que no puedo tener al padre, me conformaré con el hijo—
La expresión de espanto al escuchar sus palabras fue tal que sintió como sus manos empezaron a temblar con tal afirmación. —¡Qué! ¿qu-que quieres decir con eso? —
Bra alzo una ceja… —Tu hijo es idéntico a ti, realmente es como si fueras tu al menos cuando no dice nada, podria conformarme con eso—
—Eso no estaría bien— respondió por impulso.
—¿Por qué? simplemente haría que lo que tú no te atreves a hacer— le dijo mientras empezó a caminar alrededor de él.
—No entiendo lo que dices, explícate— le dijo aquel en una mezcla de confusión con estupefacción.
—¡Deja de hacerte el inocente! A ti te gusta mi madre, ¿crees que eso es sano? —
—Yo jamás le he insinuado nada y tampoco me atrevería a hacerlo— respondió tajante el saiyajin.
—Lo sé, porque a pesar de que yo que soy muy parecida a ella no me utilizas para saciar ese impulso de saber que sería estar con ella— dijo con sus brazos hacia atrás con un semblante tranquilo como si lo que decía no era fuera de sí.
—Yo no sería capaz de hacer algo así— respondió Goku sorprendido por la malicia de la joven.
—Pero yo sí, Goten es un chico atractivo, aunque el no me interese de verdad podría imaginarme que estoy contigo cuando lo bese a él— menciono con una risa ladina a sabiendas de la provocación que estaba generando.
Goku escucho sus palabras con el descaro que lo decía y no podia imaginarse dejarse llevar por algo así, sin escrúpulos, solo con el fin de saciarse… en eso ver la expresión de sus ojos tan parecida a aquella peliazul lo perturbo mientras las palabras de la joven empezaron a impactar en su mente…
—Imagínate besarme, como si la besaras a ella— dijo mientras la mirada de él se posaba en la de ella. Bra sabía lo que estaba haciendo, pero su inconsciencia era tal que solo el afán de saciar su capricho la impulsaba a jugar su ultima carta. En realidad, no tenía ningún interés de seguir ese plan con Goten.
Goku coloco sus manos en su frente al tratar de procesar sus palabras mientras desordenaba más sus cabellos… —Mejor me voy de aquí— menciono sintiéndose la tensión en su ánimo.
Sin esperar más salió de la habitación, bajo las escaleras mientras buscaba sus zapatos en la sala, ya que estaba con un look casual lejos de su habitual dogui. Bra bajaba las escaleras lentamente, mientras apoyaba su cuerpo a la pared con cierto desgano.
El saiyajin levanto su vista y vio a la joven apoyada contra la pared con los brazos cruzados con la mirada algo perdida mirando hacia el suelo. Lo cual lo hizo sentirse responsable.
—Bra, yo-yo solo seria una perdida de tiempo para ti, seria insano y la verdad que no sirvo para eso— dijo a sabiendas de lo mal que lo paso Milk en su relación afectiva, aunque después se maldijo por darle explicaciones.
—Bien, entiendo, ¿me podrías dar solo un abrazo? — pregunto ella sin mostrar otra intención.
Goku no era de tener ese tipo de contacto con nadie y abrazar era algo que tampoco solía hacer… aun así, camino hacia ella, se detuvo al ras de la escalera y sin saber como empezar solo se quedó quieto esperando a que ella tome la iniciativa. Bra sonrió al respecto y sin perder tiempo cruzo sus brazos alrededor de su cuello, juntando sus cuerpos, el olor de aquella joven fue agradable para el saiyajin, quien por un momento se relajo en sus brazos y le devolvió el gesto envolviendo los suyos alrededor de la cintura.
La joven sintió el calor de sus manos en su cuerpo, cerro sus ojos mientras escuchaba su respiración y podia sentir el corazón acelerado del saiyajin, lo pensó, dudo, pero al fin entendió que si dejaba pasar esa oportunidad se lo reprocharía el resto de su vida, así que alejo su rostro y al estar frente a frente a él gracias a esos escalones, viéndolo por segundos nuevamente a los ojos, estampo sus labios contra los suyos mientras sus pequeñas manos lo sujetaban con fuerza del cabello.…
Goku abrió grandemente los ojos, pero nada puso hacer cuando ella esta vez presiono con más fuerza sus cuerpos, sujetando su cabeza y moviendo con sensualidad su boca, ella sabia que tal vez seria la ultima vez que podia permitirse eso antes de que él la aparte y nunca más se vuelvan a ver, pero las cosas cambiaron repentinamente, cuando aquel la sujeto con mayor fuerza y presiono su cuerpo contra la pared cargándola, haciendo que las piernas de la joven se enreden en él, abrió su boca y le dio total acceso, devolviéndole el beso con destreza y habilidad, Bra no podia creer que por fin estaba siendo correspondida, por fin sentía la presión de él sobre ella, eso le produjo sensaciones completamente nuevas, que jamás había experimentado.
Sin embargo, en una acción repentina aquel beso se cortó abruptamente, separándose de ella con sutileza hasta que sus pies toquen el piso nuevamente.
—Goten viene hacia acá— dijo mientras trataba de controlar su respiración. —Iré por un vaso de agua— menciono desapareciendo de la sala.
—¡Ya regresé! — grito el joven abriendo abruptamente la puerta de la sala, dando su vista directa a aquella peliazul que se encontraba mirándolo estupefacta. —¿Sucede algo? —le pregunto al verla con el semblante algo enrojecido.
—¿Mi papá? ¿se fue? — dijo el chico al notar que no se encontraba en la casa.
Bra entendió perfectamente que aquel se había ido. —Si, al parecer se aburrió de estar con nosotros—
—Ya veo— menciono el joven sin saber que hacer con el pescado.
—¡Pediré comida! —respondió aquella peliazul sintiéndose entusiasmada.
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Goku sobrevolaba por los cielos con sus pensamientos perdidos, en ese momento estaba en una batalla existencial, mientras sus puños se cerraban con fuerza, se sentía una basura al haberse permitido tal acto, a sabiendas de que Bra era solo una jovencita, hija de sus amigos y en especial de Bulma… como es que se dejo llevar por el simple hecho de ser tan parecida… a ella, sin poder con su consciencia decidió ver a aquella peliazul directamente, de cierta forma apaciguar sus pensamientos, al menos una solo vez más… sintió su energía que la conocía de memoria, a pesar de ser tan diminuta entre tanta gente… y sin más desapareció.
Goku vio a su alrededor y observo que se encontraba en la corporación, afueras de su laboratorio, cierta expectativa lo gobernó, cualquier excusa bastaba, pero sus pasos se detuvieron en el acto al escuchar ruidos provenientes de aquel espacio, eran una mezcla de sonidos roncos, agitados y embriagados de gemidos, su respiración se detuvo por la consternación de lo que eso podría significar… era ella, de eso no había duda, sin medir el tiempo se quedó ahí con los ojos abiertos, la respiración detenida y la consternación que revolvía su estómago, todo frente a esa puerta cerrada.
Después de varios minutos ella salió de ahi, con una bata semi abierta quedándose en shock al ver a aquel saiyajin frente a la puerta… —Goku… —
Goku la observo de arriba abajo, la bata no cubría casi nada, evidenciando su desnudes, escucho desde su posición su pulso acelerado mientras el olor a sexo embriagaba sus fosas nasales, y el su sudor de su cuerpo junto con el color de sus mejillas le produjo algo que siempre evito… celos… pudo oler aquella mezcla de flujos en su cuerpo y sin poder evitarlo delante de ella vomito…
Vegeta al escuchar el quejido de Bulma salió en el acto y se sorprendió al ver a su rival delante de su mujer, apoyando una mano sobre la pared mientras devolvía el estómago…
—¡Que demonios! — refuto el príncipe quien estaba a punto de darse una ducha, solo cubierto para entonces con una toalla.
—¡Goku! Tranquilo, tranquilo— pronuncio una preocupada Bulma mientras lo sostenía al verlo en mal estado.
Vegeta se aparto de ellos en el acto consternado al ser muy asquiento. —¡Bulma desaparécelo!—
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—Perdón— dijo Goku por fin después de reponerse de aquella impresión.
—No, tranquilo, ¿Ya te sientes mejor? — respondió la peliazul quien ya se había cambiado.
—Perdóname Bulma, debo irme, no quise interrumpirlos— dijo a sabiendas de lo que había presenciado, sintiendo frustración y celos reprimidos.
—Goku— lo llamo mientras tocaba su brazo, pero él rechazo tal contacto al alejarse súbitamente, causando impresión en ella.
—Sigue divirtiéndote, se ve que la pasan bien— aquellas palabras salieron de su boca con cierto aire de reproche, y sin decir más desapareció, sin permitirle responder a aquella mujer que cada vez le era más incomprensible su comportamiento.
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Esta vez el panorama de sus pensamientos e intensiones daba un giro radical, el hecho de verse tan estúpido evitando a toda costa liberar sus instintos, tropezar entre el hilo de lo que estaba bien o mal, pensar en la privación de sus impulsos constantemente, solo con el fin de mantener algo de esperanza, siquiera alguna misera oportunidad, que era sin duda alguna inexistente, el no existía para ella… la rabia lo embargo al recordar como disfrutaba y gemía del placer que le daba el otro saiyajin… en eso su mirada se endureció, había algo en el factor error que nunca se imaginó, fue que su cuerpo joven y activo le jugaría en contra de sus maduras decisiones, mandaría al diablo aquello y por fin actuaria como alguien de su edad biológica…
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Bra se encontraba saliendo de la ducha, frotando su cuerpo con la toalla, se colocó ropa interior y salió a su dormitorio, se coloco un bata encima y estaba a punto de alisarse el cabello cuando aquel saiyajin apareció en su habitación.
Ella lo vio desde el espejo, giro rápidamente y se quedó detenida viéndolo con una expresión dura en su rostro, nada habitual en él.
—Bra, tenemos que hablar— aquellas palabras sonaron frías y secas.
Ella se levanto lentamente de su asiento, no pudiendo evitar sentir su cuerpo escarapelarse por esa mirada intensa y dura que tenía… —Esta bien, pero debo cambiarme—
Nada más pudo hacer al sentir las manos de Goku alrededor de su cintura mientras que con la transportación aquel espacio se desintegraba y aparecían en uno desconocido para ella. Era la habitación de aquel guerrero. Bra lo miro expectante.
—Goten no está, estamos solos, este es mi cuarto— pronuncio Goku sin quitarle los ojos de encima.
Bra por alguna razón empezó a sentir como la expectativa de aquella inesperada situación crecía en el ella, sin dejar de sentir a la vez miedo por el rechazo.
—¿Qué quieres decirme? — le preguntó aquella ojiazul.
—He estado pensando, me gusto lo que hicimos— dijo él apoyándose contra su cómoda. —pero eres muy joven Bra— Empezó Goku el hilo de la conversación con claras intenciones.
—No lo soy, ya tengo diecinueve años— respondió con seguridad no sintiéndose una chiquilla.
—Eres muy joven, para un hombre como yo— dijo tratando de el mismo entrar en razón.
—No lo aparentas y eso es lo que importa— contesto ella sentándose sobre la cama cruzando sus piernas por inercia.
En ese momento Goku había decidido mandar al diablo cualquier índole de moral y satisfacer por fin lo que tanto se había negado. —Seré sincero contigo, lo único que me llevaría a hacer esto es tu gran parecido a ella… no pienso mentirte, sino fuera eso, esto jamás me lo permitiría—
—Nunca te había escuchado hablar así, suenas diferente— menciono ella sintiéndose extraña, jamás nadie le había dicho algo así, en ese momento ciertas palabras de su padre llegaron a su mente, cuestionando si ella debería por su simple capricho permitir aquello, sin poder evitarlo cierto molestar empezó a enojarla.
—Eres hermosa Bra, eres la mejor versión de tu madre, podrías estar seguramente con quien quisieras, pero yo siempre he sido un imbécil en estas cosas, no sirvo para esto, solo quiero ser sincero y que sepas en que te estarías metiendo —
Ella lo miro abriendo completamente los ojos, mirando hacia todos lados no sabiendo si seguir con eso o en definitiva darse su lugar y mandarlo al diablo.
—No sé que hacer, me confundes— dijo ella esta vez perdida en sus decisiones, sin saber si tomar esa oportunidad o alejarse definitivamente.
Goku la observaba por primera vez sintiéndose ansioso, no podia permitirse aquello sin ser sincero, si ella lo rechazaba tenía toda la razón de hacerlo, pero si no… demonios no tenia idea de que hacer después de eso. Se toco la frente con pesar, solo estaba actuando por impulso, productos de los celos, no era justo para ella, iba a reaccionar cuando en eso, sintió la mano de ella tocar la suya.
Ella lo miro a los ojos directamente. —Se que mi padre me mataría por aceptar esto, diría que no soy digna de ser su hija, pero hay algo más fuerte que yo en estos momentos—
El pelinegro abrió sus ojos con real asombro ante sus palabras, entendiendo perfectamente las implicancias y sintiéndose culpable. —Bra…—
Pero antes de que replique algo acaricio su mejilla y sin darle más vueltas, lo beso en los labios, Goku sintió como la sensación de escalofrió recorría su cuerpo, como si la presión se le bajara por el remordimiento, pero los besos que siguieron de ella reconfortaron en parte sus pensamientos haciéndole sentir placer… correspondiéndole al instante, tocando su cintura, permitiendo incluso que ella se apoye en él, e intensifique sus movimientos, sin poder controlarse aquella peliazul movió las manos del guerrero hasta sus caderas…
—¿Hasta dónde quieres llegar Bra? — le pregunto cortando sutilmente ese beso, viendo como las mejillas de la joven se ruborizaban instantáneamente.
El calor en sus mejillas empezó a avergonzarla, jamás se había puesto a pensar en eso, porque creyó como una tonta que tal vez podia seguir el juego de los besos … pero un hombre como él no estaba pensando solo en besos… —No lo sé—
Goku resoplo producto de su respuesta mientras la alejaba sutilmente. —¡Que bueno! — respondió sintiéndose aliviado.
—¿Qué bueno? — pregunto ella confundida.
Goku ante su pregunta se sintió nervioso de repente, sostuvo sus cabellos y camino de un lado al otro, ella lo noto.
—¿Sucede algo? — pregunto extrañada al verlo actuar así. —¿Estas nervioso? —
—Si— respondió Goku con esa sinceridad que lo caracteriza. —Siento tu miedo, y eso me pone así—
Bra no supo que decir, pero era cierto, sentía miedo, no sabia que más hacer, ya que nunca había estado con un hombre, solo era una descarada coqueta, nada más, nunca llego a nada que no fuera besos, incluso podría considerarse una experta en eso, pero otra situación la ponía muy nerviosa. —Goku…yo— no sabia como empezar, como decírselo.
Goku la miro expectante sin entender sus palabras. —Bra—pronuncio por fin, mirándola fijamente mientras sentía como los nervios llegaban a su columna. —¡Te llevare a tu casa! — pronuncio inesperadamente.
Bra abrió sus ojos grandemente, pensó que le diría algo totalmente diferente no entendía su comportamiento, se veía nervioso, como si aquella situación no la supiera manejar.
—No espera— le insistió la joven, quien a pesar de sentirse nerviosa, no quería alejarse de él, que acabe tan fácil ese acercamiento, pero nada pudo hacer cuando Goku esta vez con casi nada de contacto toco su hombro y desaparecieron.
Bra miro su alrededor bastante desencajada y decepcionada. —¿Por qué? pensé que—
Goku la miro sorprendido al ver su expresión de disgusto, ella no sabía, pero el no tenia idea de que hacer al respecto, con Milk desde que se convirtió en niño nunca más volvió a tener un acercamiento y en realidad lo que tuvieron en su etapa marital fueron tan escasos y aburridos que prácticamente nunca supo ni le importo como comportarse al respecto, pero si tenia conocimiento de como debían ser esos encuentros o al menos una idea, gracias a los videos pornográficos que el maestro Rochi los obligaba a ver de niños, pero sabiendo la personalidad de Milk se imaginó que nunca podría llegar a hacer algo así y nunca lo intento, pero ahora delante de esa joven, cuyos ojos azules combinaban perfectamente con esas mejillas rosadas, en esa actitud intensa y esos besos que nunca recibió antes pero al ser buen aprendiz tan solo en segundos le basto para entender el ritmo y repetirlo, se encontraba en esa crucial situación de no saber comportarse.
—Yo no quería venir tan pronto— refuto la peliazul nuevamente.
—Bra, ¡ya debo irme! — dijo él sintiendo cierto estrés por la situación, dispuesto a irse sin dar mayor explicación, pero ella no se lo permitió, lo jalo fuertemente de su camiseta y lo acerco a ella con intención y volvió a estamparle otro beso, esta vez más decidida, más ferviente
esta vez cediendo con más ímpetu, dejándose llevar hasta avanzar paso a paso hasta chocar con el filo de la cama, el corazón de ella estaba acelerado y presa de la excitación que le producía su olor, sus besos, se echo en la cama delante de él, quien seguía de pie observándola.
Goku la observo a detalle, aquella bata se había abierto sutilmente permitiéndole apreciar sus hermosas piernas, su diminuta cintura y ligeramente el color blanco de su ropa interior, aquella imagen le hizo rememorar como vio a la peliazul salir de ese laboratorio y como si sus instintos fueran lo que actuaran únicamente, se retiró el polo de encima descubriendo su torso para después posicionar su rodilla en la cama entre las piernas de la joven quien empezó a sentirse nerviosa pero con mucha expectativa, como la sangre saiyajin corría por sus venas era natural que le atraiga esa osadía, quebró su espalda al sentir como el con olfateaba su cuello así que se permitió darle acceso.
Bra y Goku se empezaron a besar con seducción, él empezó a tomar la batuta, el con el torso descubierto y ella con la bata semi abierta, abrió sus piernas para darle acceso, él se posiciono sobre ella por instinto, logrando que su respiración se agite producto de los espasmos de placer que le generaban sentirlo encima de ella, Goku sentía como la lengua de ella exploraba toda su boca sin darle tregua, lo cual hacia que se detenga cada cierto momento para respirar y continuar, hasta que el saiyajin empezó a sentir como su ansias subían y sin darse cuenta en qué momento, empezó a moverse encima de ella, encima de su ropa, Bra empezó a jadear, al sentir el miembro duro de Goku sobre ella, aunque solo era una fricción sobre la ropa, era la primera vez que aquella joven experimentaba algo así.
—Bra querida ¿está ahí? —
Aquella voz era inconfundible, Bulma se encontraba afuera del cuarto de su hija, Goku se detuvo en seco mientras miraba fijamente a la chica que se encontraba debajo de él. Bra lamento que se detuviera, a pesar de la introducción sentía como su cuerpo ardía, así que abrió más sus piernas con clara indicación de que siguiera.
—¿Bra? — insistió la peliazul.
Ella lo miró fijamente, viendo si la expresión de él cambiaba y así lo hizo su voz lo desconcentro, odio a su madre en ese momento por hacerle eso, sostuvo con sus manos las mejillas de Goku y lo obligo a mirarla.
—Si mamá, ¡dime! —pronuncio ella algo agitada mientras movía sus caderas induciéndolo a continuar, Goku la miro con detenimiento y para sorpresa de la joven pronuncio una sonrisa poco habitual en él, una que juraría tenía malicia…
—Bra, ábreme o sino escucha hoy vamos…— Bulma empezó a decirle cosas a su hija que poco a nada presto atención al ver como aquel saiyajin sin reparo alguno se bajaba el pantalón y se desnudaba delante de ella, sin ningún pudor, mostrándole aquello que causo que su quijada se abriera más de la cuenta producto de la impresión.
—¡Bra! Me estas escuchando, ábreme la puerta—refuto la peliazul.
—¡Mamá estoy desnuda pintándome las uñas!... des-pués voy a tu habitación— aquella forma de expresarse llamo su atención, sin embargo, al conocer su carácter trato de pasar desapercibo su actitud, así que sin más se alejo de ahí, justo en el momento perfecto en que la hermosa joven no pudo evitar pronunciar un gemido al sentir el fornido miembro de él sobre sus bragas…
—Esto me estorba—dijo Goku refiriéndose a su ropa interior, pero ella no dijo nada al respecto, se sentía desvanecer, era la primera vez que sentía algo así, tan placentero, tan adictivo, él se movía con habilidad sobre ella, mientras ella estaba con la cabeza hacia atrás sintiendo la humedad de su zona intima mojar su trusa, Goku no tuvo el valor de desprenderle la ropa interior y penetrarla, no mientras ella no le muestre consentimiento, el simplemente actúo hasta donde ella le permitió, incluso ni le descubrió los senos, solo era esa fricción placentera de sus cuerpos… hasta que ella se mordió los labios producto de su propia liberación que estaba sintiendo.
Él a pesar de la excitación que sintió, se sentía nervioso, vio a detalle como ella apretaba las sábanas con sus manos mientras emitía el ultimo gemido de placer, el olor que emitía producto de los fluidos que salían de su cuerpo le parecía adictivo, él no se liberó, ya que necesitaba más que solo fricción para hacerlo, pero aun así esa sensación fue exquisita, dejándolo con esa sensación de querer más, ambos se quedaron tendidos en la cama mirando la pared.
El silencio se apodero de ellos largos minutos, ya que ninguno se atrevía a decir nada, una sensación de incredulidad acompañaba a aquel guerrero quien por fin complació a aquella joven peliazul, era la primera vez que se permitía algo así, actuar de esa manera tan impulsiva, haciendo esas cosas, debía aceptarlo que le gusto más de lo que esperaba, era como una experiencia diferente… muy placentera, acaso así era después de todo la intimidad entre dos personas, si fue así por qué se privó de eso tanto tiempo, aunque tuvo a Milk, nunca recordó haberse desenvuelto de esa manera. Esos pensamientos venían a su mente como cuestionamientos y deducciones.
—Es la primera vez que siento esto en mi vida… nunca había hecho algo así— murmuro Bra llamando la atención de él.
—¿Con nadie? — pregunto Goku al ver que la joven seguía con la misma expresión de satisfacción.
—Nunca he tenido algo así con un hombre Goku, bueno a excepción de esto— respondió ella mientras dirigía su mirada hacia él. —Nunca nadie había llegado tan lejos como tu—
Goku le devolvió la mirada con real atención. —Es extraño… pero siento gusto por lo que me has dicho—
Bra sonrió en respuesta…
—Ya debo irme, Vegeta acaba de llegar— menciono sorprendiendo a la joven quien se sentó rápidamente sobre la cama.
—Es cierto, me olvide por completo de ese detalle— menciono ella sin bajarla la mirada. —Me gustó mucho, nunca olvidare esta experiencia— dijo ella tratando de mostrar una sonrisa, sintiendo cierta presión en su pecho.
Goku sin querer levantó su muñeca y acaricio su mejilla, logrando que ella nuevamente se sonroje. —Yo tampoco— diciendo eso la miro por un tiempo más mientras pronunciaba una de sus sonrisas tan características.
Al final se levantó y se vistió. —Bra, debes bañarte, ya que hueles a mi—le dijo antes de desaparecer delante de ella.
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Pasaron las semanas, todo volvía a la normalidad en cuanto a las actividades del saiyajin y de aquella joven ojiazul, él iba a entrenar constantemente al otro mundo, debes en cuando a visitar a sus amigos a excepción de Bulma, el tema de ella quería enterrar a toda costa y ser el mismo que todos conocían, Bra desde entonces empezó a perfeccionar algunas técnicas en los momentos en que su padre se daba el tiempo, como también siguió su mundo social propio de su edad, pero ambos a pesar de intentar seguir con sus mismas rutinas de siempre, haciendo como si nunca existió aquella atracción forzada o convenida, siempre en algún momento del día se hacían la misma pregunta… que pasaría si…
Goku termino de cortar un poco de leña, quería colocar el ambiente de la casa un poco más cálido, así que ingreso con algunos troncos ya listos para la chimenea cuando vio a su hijo Goten bajar las escaleras rápidamente mientras se colocaba una chaqueta.
—¿Qué sucede Goten por qué tanta prisa? — pregunto el guerrero al verlo ensimismado buscando algo.
—Papá me olvide decirte, ¡tengo una fiesta! Trunks a organizado un privado diré una reunión y estoy buscando el estúpido perfume— dijo mientras movía los cojines del sofá buscándolo.
—Pensé que cenaríamos juntos— menciono el saiyajin quien aun sostenía en sus brazos aquellos troncos, su expresión jovial disimulaba o no demostraba que el hecho que su hijo casi siempre estuviera ausente realmente le apenaba.
—¡Lo siento! Es que… ya había hecho planes…— le dijo el muchacho viéndolo atentamente mientras se rascaba un poco la cabeza. —Papá realmente luces muy joven, pareces de mi edad, deberías… no sé también salir y tener planes—menciono el pelinegro al percatarse de ese detalle.
—Siempre salgo— respondió Goku por inercia al interpretar eso.
—No, no me refiero a ese tipo de salidas, sino tal vez, ir a tomar algo, salir a divertirte, deduzco que por tu edad debes tener toda esa energía— respondió Goten mirándolo de arriba abajo.
—Si la tengo, por eso mi rendimiento en las peleas es más elevado— volvió a responder con naturalidad.
—Papá no me refiero a eso, eres joven, deberías… salir con alguien, ¡Ya sé! con una chica, deberías hacerlo, eso es divertido— le dijo pensando que su madre seguramente lo hubiera matado por aconsejarle eso.
—¿Divertido? —
—¡Así es! ¡Piénsalo! ya debo irme— diciendo eso cerro la puerta de aquella casa y voló a velocidad, no quería llegar tarde a ese privado.
Goku vio como esa puerta se cerraba, la casa de pronto quedo en un profundo silencio, por inercia dejo caer de sus brazos aquellos troncos, como si el aburrimiento efectivamente empezaba a generar estragos y cada vez que ocurría eso, nuevamente venia a su mente una ola de nostálgicos recuerdos, con ciertas sensaciones frustradas y ahí, detenido, sus pensamientos fueron bombardeados por los últimos acontecimientos haciéndolo sentirse algo avergonzado de repente …
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Horas más tarde…
—¡Lo voy a matar! — decía furiosa la peliazul caminando de un lado al otro.
Vegeta estaba sentado sobre el sofá con las piernas cruzadas mientras saboreaba un delicioso vino.
—¡Es un imprudente! Lo peor es que no me dejarían ingresar para sacarlo de ahí ahora mismo— repetía Bulma con el celular en la mano. —¡Necesito que hagas algo Vegeta! —
—Está bien, iré y si no me dejan ingresar, los golpeares y destruiré aquel lugar— menciono sin ironía aquel príncipe.
—¿Qué? ¡No! Eso seria peor que el hecho de que llamen a avisarme que vieron a Trunks ingresar con mujeres que forman parte del comando de la patrulla roja a un privado, ¿Qué se supone que hace? Pueden involucrarlo en distintas cosas o incluso querer asesinarlo, ellos son mis enemigos…—
—Entonces que deseas hacer mujer… no me interesa complicarme, si no es por la fuerza entonces no cuentes conmigo— dijo tajante el saiyajin levantándose de su asiento.
—Goku…— pronuncio Bulma como si su privilegiada mente le hubiera dado la solución. —Goku aparenta de su edad, pasara desapercibido y lo dejaran ingresar y él los sacara de ahí—
Vegeta la quedo mirando con detenimiento colocando una cara de desagrado, hubiera deseado seguir tomando ese vino, le daría una paliza a su hijo una vez lo vea a la cara.
CONTINUARA…
Gracias por seguir esta historia, gracias por sus comentarios y bueno nos vemos en el siguiente…
Pronto actualizaré mis otras historias…
