My Hero Academia, pertenece a Kōhei Horikoshi.

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N/A: Este Fanfic está basado en el Fic: The Undead Schoolgirl: Dead Pulse, de Wickerbot de quien tenemos permiso.

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Cuerpo de zombi corazón de heroína.

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14: Entrenamiento de Héroes.

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Finalmente, llegó el día de la práctica. Aizawa estaba delante de sus alumnos. —Todos tienen sus trajes, ¿verdad? Obviamente vestirlos en público está prohibido y no los pierdan.

~Entendidoooo ~canturreó una muy emocionada Mina, levantando el maletín de su traje, por encima de su cabeza.

—No alargues tus palabras, Ashidō —gruñó Aizawa, desanimando a la pelirrosada — ¡Y mantengan sus modales, ¿Ok? ¡Vamos!

—Iida-Kun... —dijo Ochako, acercándose a su amigo de cabello azul y muy alto.

Solamente escuché, lo que le pasó al hermano de Iida-San. —pensó Inōe, mirando con preocupación, la espalda del velocista y sin saber qué decir, ni como decirlo —Atacado por un villano, mientras perseguía a otro criminal. Aquel que ha matado a 17 héroes y dejado malheridos a otros 23... Stain: El Asesino de Héroes. Si necesitas hablar con alguien, por favor... quiero que sepas, que puedes contar conmigo y Ochako-Chan. —la castaña asintió varias veces con la cabeza, tan preocupada como su amiga zombi.

Iida se giró hacía ellas, enseñándoles una sonrisa. —Gracias chicas. Al comienzo, quería ir con un héroe de Hosu. Pero ahora, voy a ir con un héroe llamado Gold Racer, quien también es un velocista.

Inōe y Ochako, se miraron preocupadas. Pero ambas tuvieron que ir a sus propios trenes, para ir a sus... para ir a su centro de entrenamiento. El mismo tren que tomó Kyōka, bajándose en la misma estación, caminando por la misma acera, volteando en la misma esquina y parándose las tres chicas de 1-A, frente al Dōjō de Gunhead.

Inōe sonreía y tocó gentilmente los hombros de sus amigas, quienes la miraron. Lo entendieron con solo la mirada que se posó sobre ellas, la chica castaña y la pelivioleta asintieron, haciéndose a un lado, siendo Inōe quien tocó el timbre que estaba adherido a un citofono con cámara. Cuando el portero la vio y la reconoció, la puerta se abrió. Las tres chicas entraron, aunque Ochako y Kyōka, caminaban como personas normales, Inōe saltaba sobre un pie, con una sonrisa plasmada en los labios.

Desde el Dōjō del fondo, se abrió una puerta y cuando la zombi peliverde lo vio, corrió hacía él, inconscientemente. Gunhead era un hombre musculoso y pelo puntiagudo, gris verde pálido. Su máscara blanca con cuatro hoyos, descansaba sobre su rostro. Llevaba sus típicas almohadillas de color gris oscuro que cubren su cuello a los hombros, sobre su chaleco negro sin camisa debajo. También lleva pantalones marrones, botas negras y sus abrazaderas de acero de firma. El héroe se agachó un poco y abrazó a la niña. —Me alegro de volverte a ver, Inōe-Chan.

— ¿Por qué no nos dijiste, que se conocían, Inōe-Chan? —preguntaron sus amigas, impactadas.

—Porque Sensei prefiere dar una buena impresión. —contestó la Zombi de cabello verde jade. Solo para darse cuenta de la escena que habían montado ellos dos, sonrojándose —Y creo que acabo de arruinarlo. —sus amigas asintieron en afirmación de eso.

—Bien niñas: —dijo el héroe, atrayendo la atención de las tres —el día de hoy, entrenaremos algunas posturas y golpes básicos. También, les daré los fundamentos de como desarmar a un atacante y eso vamos a hacerlo mañana.

Inōe no se cansaba fácilmente, por ser una zombi: Si un humano se fatigaba al correr una maratón, ella todavía podía correr una segunda maratón, antes de agotarse.

Y por eso mismo, no importaba cuanto entrenara, porque solo ganaba experiencia y recargaba sus energías, gracias a la comida. Después era cosa de descansar.

Ella no podía, ni necesitaba dormir. Se mantenía consciente en las noches, pero su cuerpo y su mente sí descansaban cuando ella cerraba los ojos, solo que no contaba con las fases REM, que es aquello a lo que todos llaman plenamente "Dormir".

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Entrenaron como desarmar a un enemigo armado con un cuchillo, con una pistola, una escopeta... como enfrentarse a alguien de varios brazos, como esquivar y escapar de alguien que tenía brazos elásticos y que podía amarrarse a tu alrededor.

Entrenaron junto a otros compinches de Gunhead, manteniendo la guardia en alto y lanzando patadas al frente y patadas de medialuna, además de puñetazos (un puño al frente y el otro atrás, moviéndolos al mismo tiempo) y puños en medialuna; repitiendo el proceso.

Dos días después.

Las tres jóvenes heroínas, estaban en el Dōjō, entrenando lo que les habían enseñado, hasta el momento: Mantener la guardia en alto, lanzar patadas al frente y medialuna, puñetazos de dos golpes (al frente y golpe de codo) y puños en medialuna; repitiendo el proceso. — ¿Cuántas veces haremos esto? —preguntó Kyōka.

—Hasta que sus cuerpos se acostumbren. —dijo una voz femenina. Las tres adolescentes, miraron a la dueña se la voz: Se trataba de una heroína enfundada en un leotardo negro con varios patrones de líneas rojas, hasta llegar al torso donde todas las líneas hacían una espiral y la máscara sin ojos, ni boca o nariz, también hacían una espiral. La heroína misteriosa, levantó su mano derecha. — ¡Soy Hipnos, compañera de Gunhead y es un placer conocerlas!

—Soy Mi... Zombina —se presentó Inōe. Solo un por un segundo, estuvo a punto de darle su nombre de pila a la heroína hipnotista, pero reflexionó: Se encontraban entre héroes y ellas eran heroínas en entrenamiento.

—Soy Earphone Jack —dijo la pelivioleta, siguiendo el ejemplo de su amada chica zombi.

—Soy Uravity —se presentó Ochako, haciendo lo mismo que sus amigas. Sus miembros comenzaban a engarrotarse, hasta que escucharon un silbato y se detuvieron, suspirando de alegría y dirigiéndose a tomar agua... igual que todos los demás.

—Bienvenida, Hipnos —dijo Gunhead, acercándose a ella. — ¿Qué tienes para mí?

—Hawkes y yo estuvimos investigando el mismo caso. —dijo Hipnos y a Gunhead eso le pareció bien, pues Hawkes era conocido por unos pocos y por la Comisión de Heroísmo, como un espía eficiente —Hay desapariciones de criminales menores. De los típicos asaltantes de callejón oscuros y logramos ver algo extraño —sacando su celular, reprodujo el video: Se veía a dos criminales hablando y fumando Crack, pero se detienen y parecen que van a vomitar, se agarran la garganta y una masa negra sale de su boca. Aparece alguien trajeado a quien las sombras no permiten que se le vea la cara: «Bienvenidos a la Liga de Villanos, mis Nōmus.» La masa negra los envuelve y se va comprimiendo, hasta desaparecer. —Buscamos más casos y pudimos encontrar al sujeto aquel, quien se dirigió a otro callejón, logramos ponerle un rastreador a uno de sus secuestrados, pero pasó una semana, hasta que el rastreador respondió, lo cual nos llevó hasta un almacén en los muelles. Allí, encontramos un laboratorio y el sujeto era esta criatura. —Se veía a un monstruo de color azul claro con el cerebro expuesto. —Cómo puedes ver: Hay más de unos pocos Nōmus, pero desconocemos los planes de la Liga de Villanos.

Gunhead frunció el ceño bajo la máscara y miró a sus tres jóvenes alumnas. —Mañana iremos a patrullar, para que pongan en práctica su entrenamiento y Kōseis.

— ¡Sí señor! —dijeron las tres jovencitas.

—Las duchas están hacía allá —apuntó a la derecha —la cafetería está hacía allá apuntó hacía el frente —y dormirán en los dormitorios femeninos que están dos casas más allá —apuntó a la izquierda, sacándoles una gota tras la cabeza a las tres niñas, quienes solo asintieron, mientras intentaban recordarlo todo.

Me recuerda un poco a 13-Sensei... por alguna razón —pensaron las chicas, mientras comenzaban a caminar.

Fueron a buscar su ropa, se ducharon y luego buscaron la cafetería.

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No tenían idea alguna, de todo lo que ocurriría en el Patrullaje del día siguiente.