Draco Malfoy y el castillo de Nurmengard
Capítulo 7: Duchas
Estos sueños comienzan a repetirse cada vez más seguido, todo parece como si estuviera en medio del cielo, pero esta sobre algo, luego todo cambiaria abruptamente y ojos lo verían en lo que parecían todas direcciones.
A veces era algo enrome.
A veces era algo pequeño.
Pero algo estaba ahí observándolo.
—¿Por qué te sientes triste? —preguntaría en ocasiones, pero Draco no sabría cómo explicar su situación.
—Perdí a mi mejor amigo, mi madre está lejos, nada parece funcionar, nunca soy fuerte—habla con lo que sea que este ahí, observándolo con ojos curioso.
—Tienes que ser fuerte, si estaremos unidos, no acepto niños débiles—
—¿Unidos? —
—Fuerte, tienes que estar fuerte, una vez Orion fue fuerte, tienes que ser fuerte nuevamente Draco Malfoy—
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Los sueños parecen seguir su trayecto hacía él, incluso evitando de forma activa la habitación y entrando solo para cambiarse, ha comenzado a dormitar en la sala de estar para molestia de sus amigos; nadie puede obligarlo a entrar a su habitación y como tienen tanta tarea, tampoco es que ellos lo visiten mucho. A tan solo una semana de iniciadas las clases, no tienen mucho tiempo que perder si quieren pasar el año con notas decentes. Ser un prefecto es aburrido cuando tienes que hacer rondas, a pesar de su primer discurso y ser conocido como la persona que más quita puntos en el colegio, los niños de primer año de Ravenclaw (y de otras casas) parecen tomarlo como alguien en quien confiar y siempre se encuentra llevando alguno de esos niños perdidos a clases.
Flitwick tiene una larga charla con Draco el primer día, pero Draco dejo claro que si alguien habla sobre Michael pagara y si alguien no le molesta que vaya con Dumbledore.
Lo cual sucede, pero sigue siendo prefecto.
Ese director planea cosas, lo sabe, está jugando su juego y aunque hace lo que quiere, tiene las defensas en alto.
—Prefecto Draco Malfoy, el terror de los estudiantes—bromea Megumi temprano ese sábado, había tenido curiosidad por conocer a Hagrid y había decidido ir con él para visitarlo.
Megumi había tomado la elección ese tercer año de Hogwarts de llevar la clase de cuidado de criaturas mágicas, para sorpresa de Draco y Michael, nadie había decidido tomar el Éxtasis de cuidado de criaturas excepto por ellos. Había ido corriendo a Flitwick suplicando que dejara a sus otros amigos unirse a pesar de no haber tomado los TIMOs, solamente para hacer un grupo mayor; había sido un caos y aunque era probable que no pudieran tomar los EXTASIS, al menos que hicieran un curso intensivo, al menos las clases serian con un mayor número de personas.
Padma, Terry, Blaise y Pansy habían lucido amargos cuando Draco prácticamente les suplico por ayuda.
Todos ocupados con sus propias tareas, pero luego de aceptar a regañadientes revisarles los ensayos de pociones durante todo el año, habían aceptado.
Hagrid había llorado cuando llegaron a la segunda clase con más de dos estudiantes.
Había invitado a Draco a tomar té para hablar con él, Megumi quien lo vio por los pasillos rápidamente se unió casi de forma poco cortés; pero era bueno que Hagrid tuviera más amigos.
La niña caminaba con orgullo en su porte y mirada confiada, Draco recuerda el año pasado cuando hablo con los recuerdos de su primera vida, comentando que la niña era la viva imagen de Esmeralda; pero los ojos de Harry eran los de la mujer que había amado tanto en su primera vida. En respuesta ninguno de ellos era Esmeralda, porque su alma estaba atada en el interior de Draco en la lagrima de la sirena que lo ha mantenido con vida por los pelos.
¿Qué eran Harry y Megumi?
Tal vez eran retazos de su presencia, de alguna forma podrían haber obtenido parte de la sangre de esta por la endogamia en el mundo mágico, algo de ellos sin duda le pertenecía a Esmeralda.
Bueno, al menos entiende ahora porque la primera vez que vio a Megumi le parecía algo familiar o porque termino enamorado de Harry; pero a diferencia de Harry, no siente un enamoramiento por Megumi, pero si curiosidad.
La niña era buena en la magia, especialmente la magia de agua algo que podría heredar de Esmeralda.
Harry por otro lado era terco y con un gran núcleo mágico.
Interesante.
—Draco me alegra verte, veo que traes compañía—habla Hagrid emocionado al abrir la puerta, Megumi se presenta de forma demasiado formal y casi se tambalea cuando Hagrid le palmea el brazo.
Antes de saberlo están todos sentados tomando té, Hagrid contando emocionado sobre Norberta y hablando como Draco había estado encantado con esta; Megumi lo ve incrédula de que cuidara de un dragón y luego todos hablan del torneo de los tres magos. No la parte donde Viktor muere, si no la parte de la primera prueba donde Hagrid había estado encantado al igual que Megumi.
Dragones.
El tema seguro en este lugar, siempre es algo bueno que aportar.
—Mi padre es un mago famoso en oriente, pero realmente me gustan las criaturas mágicas, me encantaría estudiarlas más—acepta Megumi con mirada brillante, a lo cual Hagrid ríe comentando sobre lo mucho que ama las criaturas mágicas.
Draco asiente, antes de tomar su té acariciando distraídamente a Fang.
Dragones.
Su tema favorito, aunque algo dentro de su sueño le hace sentir inquieto, como si esta fuera una pieza clave de alguna forma, pero sin poder entenderla totalmente.
Hay una charla un poco más sobre dragones que todos aportan, antes que Draco gimotee porque llega tarde a la torre Ravenclaw donde ha quedado con Terry para el trabajo de pociones, probablemente Blaise este ahí también con Pansy; se despiden apresuradamente, Hagrid le agradece por apuntarse a sus clases y Draco siente lo conmovido del semigigante.
Somos similares, piensa distraídamente cuando se despide, Hagrid tiene descendencia de criatura mágica y Draco también pero más diluida.
—Has algo interesante para la siguiente clase profesor Hagrid—bromea al irse casi corriendo y escucha las risas de este incluso cuando se alejan.
Megumi tararea de forma curiosa y antes de poder evitarlo Draco pregunta:
—¿Hay sangre de criatura en tu familia? —pregunta con curiosidad, la familia de Megumi es una familia ancestral de sangre pura casi tanto como la Black; se pregunta si solo serán ellos.
O si alguien más rompió el trato.
Megumi detiene sus pasos viéndolo casi impactada y puede que ser directo no fuera la mejor opción.
—Es una falta de respeto preguntar eso Draco—dice con algo de frialdad que lo hace encogerse, a pesar que es mayor que la niña, pero esta lo mira con algo de curiosidad—pero, hay algo de cierto en que muchas familias ancestrales tienen en algún momento algo de criatura mágica en ellas; es de esa forma que se mantiene la fuerza de la sangre…aunque en el pasado se dice que era un tabú mezclar sangre humana con sangre de criaturas—
Si eso no es nuevo, ya lo descubrió el año pasado, pero hay algo en la forma que habla y sus ojos que le hace detenerse a su alrededor para verla curioso.
Hay algo ahí.
—Mi familia tiene sangre de criatura mágica—revela Draco como si fuera una apuesta, porque esto puede ser perder o puede ser ganar.
La sonrisa de Megumi es bastante curiosa para una niña de su edad, sus ojos brillan ahora interesados antes de juntar sus manos frente a ella casi como si estuviera rezando, pero parece solo una postura para contener su emoción.
—También la familia Fujiwara, pero no puedo decirte la criatura…aunque si logras adivinar, no podría negarlo—expone ella con mirada brillante.
Algo nace en su nuca, emocionado por un reto, incluso con la cantidad de trabajo que tiene por delante en sus estudios, como prefecto y sobre Orion que aún sigue descubriendo; esto es un reto para ver quién de los dos podría encontrar el secreto del otro.
No sería difícil rebelar que tiene sangre de dragón, pero hay algo que lo detiene, porque la niña parece emocionada por explorar.
¿Podría descubrir algo?
—Tal vez yo tampoco lo negaría si lo descubres—habla con una sonrisa, que hace que la de Megumi incremente de emoción.
Le ofrece una mano como si cerraran un trato, que la niña no tarda en sujetar y dar un apretón lista para investigar; sin duda debió ser un Ravenclaw, Draco quiere quejarse con el sombrero seleccionador por no darles esta niña.
Va agregar algo, cuando unas manos rápidamente sostienen su cintura y es apartado del apretón de manos para chocar contra un pecho. El aroma de amortentia es casi indiscutible, pero lejos de ser una pocion dentro del salón de pociones, es solamente Harry Potter que lo ha abrazado de forma codiciosa contra él. Le da una mala mirada, pero el chico solamente sigue viendo a Megumi que ladea la cabeza curiosa, antes de sonreír y despedirse de ambos sin parecer en lo mínimo afectada.
A pesar de que esta se marcha, Draco sigue siendo abrazado con fuerza.
—¿Celoso de una niña Potter? —
—Estuviste con ella todo este tiempo—
—Como es que…el mapa, jodido acosador—
—No te he visto más que un saludo en toda esta semana, pero pasas tiempo con ella—
—Bueno alguien tiene que hablar con Hagrid, quien estaba deprimido porque nadie tomo la clase con él, lo cual yo corregí; sabes que, suéltame, no tengo ganas de estar contigo—
—No te vayas, quise estar contigo, pero siempre estabas estudiando todos estos días—
—Bueno cerebro de quidditch, estaba adelantando todo el trabajo para tener el domingo libre y pasarlo con mi novio, pero creo que no lo merece—
Draco espera que siga discutiendo, porque hay muchas respuestas ingeniosas que tiene aun en la punta de su lengua, pero este se detiene ante su ultimo comentario. Vale que no le dijo nada, realmente no había estado pensando eso hasta que el día de ayer Michael comento que parecía apresurado con adelantar el trabajo cuando aún tenían el fin de semana.
Harry era el capitán del equipo de quidditch, que si bien aún no hizo las pruebas lo haría la próxima semana, usualmente los sábados eran los días que entrenaban. Puede que no tuviera todos los domingos libres y a veces la carga escolar fuera demasiada, pero pensó que, si lograba hacer un ritmo y horario constante, podría tener al menos la mayoría de domingos libres para pasarlo con su novio.
Ahora lo duda.
Su novio parece tambaleado a su lado por sus palabras, antes de asentir y en lugar de decir algo que continuara la discusión, se lanza para darle un beso.
Idiota.
Enojado como esta quisiera apartarlo, pero si alguien sabe la mayor debilidad de Draco Malfoy, era sin duda Harry Potter y sus estúpidos besos. Están en medio de un pasillo que por suerte no parece tener a nadie presente, pero eso podría cambiar en cualquier momento y lo ignora para atraerlo por el cuello de su camisa más cerca de él.
El año pasado aun parecía confundido cuando besaba, más que todo era emoción y sin ninguna experiencia que era simplemente adorable.
Ahora no.
Sus labios se mueven demandantes sobre Draco, a veces incluso para él es difícil seguirle el ritmo cuando esta particularmente emocionado como ahora. Sabe cómo dejarlo con las piernas temblorosas, donde y como tocar para dejarlo jadeante esperando por más de esto. El chico muerde descaradamente su labio inferior, no tan fuerte para sacarle sangre, pero si para que sujete con más fuerza el cuello de su camisa cuando su lengua traviesa ingresa a su boca como si fuera su propiedad.
Idiota.
Un grandísimo idiota.
Idiota que besa bien.
Debe sujetar su cabello con fuerza para alejarlo, pero el muy imbécil suelta un gemido que no es necesariamente de dolor cuando lo separa de él; el cual hace algo dentro de él quemarse lentamente. Lo fulmina con la mirada, pero este sonríe con las pupilas bien dilatadas como si hubiera hecho un gran trabajo.
—Entonces—dice casi sin aire, sujetando su cadera contra él haciendo que gruña cuando siente su emoción—¿tenemos una cita mañana? —
Quiere decirle que no, solo para borrar esa sonrisa arrogante en su rostro.
Debería decirle que no por idiota.
—Solo si ya terminaste toda tu tarea Potter—
—Suenas como Hermione, Malfoy—
Sujeta sus mejillas para estirarlas y esta vez cuando gimotea es de dolor, lo cual hace sonreír a Draco que se congela cuando escucha un carraspeo en su espalda. Ambos voltean a ver, quedando igualmente horrorizados cuando Severus Snape está ahí viéndolos a ambos, con una expresión casi de asco con horror. Mira primero a Harry con odio poco contenido, antes de verlo a él, casi como si realmente quisiera que le dijera que todo es una mentira o alucinación.
Suelta el rostro de Harry y da un paso para alejarse de él, pero el muy idiota que tiene por novio sujeta su muñeca para atraerlo a él, luego serpentea rápidamente un brazo para sujetarlo por la cintura contra él.
Lo ve horrorizado, pero este mira a Snape casi con el mentón en alto.
Incorrecto como siempre que se trata de su profesor.
Algo debe haber pasado por la mente de Severus, un recuerdo probablemente, un recuerdo que no es grato por como su rostro se vuelve amargo. Le da una mirada cansada a Harry, pero este no lo ve a él, aunque por la forma en como sujeta su cintura es solamente de un bárbaro idiota que le gusta presumir a quien no debe.
—Los pasillos no son lugares para muestras de amor adolescente, no olvide su detención señor Potter, estaré encantado de pasar la tarde con usted—habla Severus con molestia poco contenida.
Harry iba a decir algo, pero Draco lo silencia con un codo en sus costillas que lo hace alejarse con menos aire.
—Claro que no lo olvidara profesor, yo mismo lo llevare ahí si es necesario—
—Deberías estar estudiando Malfoy, no perder el tiempo con alguien como él—
—No se preocupe profesor, soy alguien demasiado genial que puede hacerlo todo al mismo tiempo, hay que cuidar de los que necesitan ayuda—
Severus sigue sin parecer alegre por su respuesta o por su relación con Potter, así que solo suspira antes de irse, pareciendo de mejor humor por como trato a su novio, que ahora tiene el descaro de verlo como si fuera un traidor.
No se ve afectado.
—Debes tener cuidado y dejar de molestarlo siempre—intenta aconsejar, pero Harry solo se coloca derecho, aunque con una ligera mueca de dolor por su costado.
—Estabas de su lado—reprocha este con molestia, Draco rueda los ojos.
—No estoy del lado de nadie, solamente quiero evitar discusiones—
—Discutiste todo el año pasado con Umbridge—
Draco toma aire que deja salir de forma ruidosa antes de sujetarse el puente de la nariz exasperado.
—Bien nueva técnica—dice en voz baja para él antes de ver a Harry de brazos cruzados, quien levanta la barbilla como el adolescente altanero que era—si te comportas en tu castigo, el día de mañana te daré un premio en nuestra cita—ahora eso parece llamar la atención del chico, que deja de lucir molesto para levantar una ceja con claro interés.
Le da una mirada un poco incrédula de que ahora este interesado, pero supone que podría aumentar la apuesta y ver en la misma que es más fuerte, su odio por Snape o interés por lo que puede darle Draco.
Sonríe, Harry ahora entrecierra los ojos.
—¿Un premio? —pregunta Harry con interés poco disimulado.
Draco ve el lugar por donde Severus desapareció, si bien nadie más ha venido, tampoco es que pueda hacer mucho material para todo público si ambos se quedan aquí a solas.
—Estaba pensando que ya que aún no empiezan las prácticas de quidditch podríamos ir a volar juntos al campo—habla con una sonrisa, el rostro de Harry ahora se ilumina y algo le hace preguntarse qué tanto el chico había querido eso; parece que le han prometido el cielo y las estrellas por como asiente encantado—luego podríamos ir a las duchas…no habría nadie, para pasar un buen rato—añade con descaro provocando que Harry se congele en su lugar un momento con los ojos bien abiertos.
Este abre la boca, antes de cerrarla, toser un poco mientras su rostro claramente se ha vuelto de color rojo.
—Puedo comportarme bien hoy—dice con voz de pito, que hace a Draco sonreír divertido y darle una palmadita en la mejilla.
—Pero mira que buen chico eres—
Su novio le da una mala mirada por su palabra condescendientes, antes que deba irse corriendo luego de darle un rápido beso en la mejilla.
Idiota.
Pero sin duda, su idiota.
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El Castillo de Nurmengard era un gran edificio ubicado en algún lugar de los Alpes en Austria, y que funcionó como un cuartel general para la Alianza, y más tarde como una prisión mágica para sus oponentes. Fue construido originalmente por Gellert Grindelwald para encarcelar a sus oponentes, pero al final sirvió para aprisionar al mismo Grindelwald luego de su derrota en 1945.
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Entre las cosas que esperaba encontrar el domingo durante su desayuno no era una nota escrita a mano de forma atroz que tuviera este contenido. Le enseño la nota a Padma, pero luego de que Terry hiciera un hechizo sobre esta que no parecía revelar nada, los cinco Ravenclaw miraron el papel como si fuera a saltar en algún momento y explicar cómo había llegado ahí. La lechuza utilizada tampoco era de la escuela o alguna que conociera, tampoco tenía información que no fuera de conocimiento público, pero eso no hizo que no entrecerrara menos los ojos sobre el papel.
Parecía demasiado…conveniente por decir menos.
Una parte de él no entiende que pasa, otra parte le recuerda que así fue como inicio exactamente su obsesión en primer año y como todo parece un círculo que solo repite desgracias.
—Creo que deberíamos ignorarlo—demanda Padma rápidamente y Draco sabe que es la mejor idea, pero tristemente no es la que quiere.
Curiosidad.
Algo de curiosidad le ha dejado la nota y eso podría ser el principio de todos los males, como de costumbre.
—Es extraño, aparte de la ayuda ocasional que se ha topado Draco en persona, nunca hemos recibido una nota; aunque está el libro del año pasado—murmura Michael eso ultimo y Draco se eriza.
Ese había sido Theo, no quería ayudarlo, solamente lo quería distraer, actuar como si fueran amigos para luego…
¿Traicionarlo?
No quería pensar en eso definitivamente.
—¿Por qué Grindelwald? —pregunta Terry sacando la curiosidad que el mismo Draco tiene y lo agradece por dentro, ya que, si fuera él probablemente Padma lo patearía del comedor.
Luna toma el papel con curiosidad.
—Nurmengard esta hacía el este—musita Luna pensativa, lo cual hace que Draco sienta un cosquilleo en la planta de los pies hasta la columna.
El este, siempre era el puto este.
Grindelwald era conocido por ser un mago oscuro, sin recuerdos casi de su vida pasada, tiene destellos de que también había una película al respecto; pero si vio pocas veces Harry Potter, la película que contaba la historia de Grindelwald era sin duda una que nunca había observado ni de reojo. Era un mago oscuro más importante desde antes de Voldemort, así que tendría que tener versado su talento en magia oscura y haber hecho varios crímenes para tomar ese logro.
Estaba en los libros de historia.
Tal vez debería estudiar sobre este un poco más.
—No es algo que debería importarnos, si mal no recuerdo la última vez que estudiamos un mago oscuro terminamos malditos—expresa Padma con ira poco controlada, Draco aprieta los puños intentando con todas sus fuerzas controlarse.
Pensar que Padma tiene razón, que sería la situación más lógica y precavida que pueden tomar, ignorar las notas de un desconocido antes que entren en otro problema mayor. Sabe que no fue con culpa, pero la insinuación de que fue algo similar lo que inicio todo esto, que están malditos por algo que es su culpa, logra hacer que algo dentro de él hierva.
Es verdad.
Es lo peor, no hay nadie más que Draco que tenga la culpa y puede que eso lo ponga defensivo. Siente que comprende un poco mejor porque Harry estaba tan molesto el año pasado, a veces es casi imposible controlar el enojo y solamente sale de la peor forma.
—Anthony lo hubiera hecho—dice con voz controlada, pero con amargura que congela a todos a su alrededor.
Padma voltea a verlo como si le hubiera dado una bofetada, es un buen momento para disculparse, probablemente el único que tenga.
No lo hace.
Mira abajo su plato de comida sin ánimos, porque no ha dicho una mentira y aunque es un golpe bajo, es demasiado orgulloso para intentar enmendar algo.
Su amiga lo ve con molestia y claramente dolor, antes de asentir casi furiosa y ponerse de pie ante la mirada de todos.
—Voy a la biblioteca—gruñe antes de irse, claramente queriendo estar a solas, pero Luan rápidamente la sigue llamando su nombre.
Hay algunas miradas curiosas de otros alumnos, que hacen que Draco gimotee metiendo su rostro entre sus manos ante la mirada de sus otros dos amigos restantes; ambos parecen algo preocupados por lo que acaban de ver, pero solamente lo admiran en silencio.
Se arrepiente por supuesto, pero no piensa dar su brazo a torcer.
Terco Malfoy deberían decirle.
Se parece a su padre.
Odia ese pensamiento.
—Bueno, técnicamente si es algo que Anthony hubiera hecho—habla Terry luego de un largo silencio incomodo, ganando una mirada poco impresionada de Draco y una cansada de Michael.
Michael empuja a Terry que se encoge de hombros.
—Bueno dejando de lado eso, es verdad, creo que Anthony hubiera entrado de golpe a esta aventura; nunca se perdonó por lo sucedido en tercer año y siempre pensó en apoyarte en todo. Creo que es buena idea investigar un poco al menos para estar seguros—comenta ahora Michael con voz un poco más comprensiva que su amigo.
Si.
Es algo que hubiera hecho Anthony.
Una locura solo porque se lo pide.
—No debí mencionarlo, aun duele—
Terry y Michael comparten una mirada frente a él, que dice cosas que solo ellos entienden y una parte de él le recuerda como solía ser así con Anthony; duele por dentro, pero sabe que las miradas de sus amigos frente a él también tienen otro significado.
O eso quiere creer.
Al final Terry mueve la barbilla hacía Michael quien asiente.
—Duele, creo que siempre dolerá…pero me gustaría hablar de Anthony, puede que ya no esté aquí, pero es algo que significo para todos y sería malo tampoco hablar de él—es lo único que dice Michael bajando la mirada.
Draco asiente distraídamente, recuerda a Anthony en el otro lado y aunque sabe que es egoísta, no puede más que querer que estuviera aquí con ellos.
Porque va una semana sin él y Draco sin duda es un desastre sin su mejor amigo.
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La cita es, una buena distracción. Ignorando el desastre de la mañana, Harry lo espera en la puerta que guía al patio trasero del castillo, este parece dudoso como si notara que hay algo mal pero no presiona cuando ve su negativa de charlar al respecto. Es extraño estar en una escoba como lo era estar en la madriguera, sus sueños parecen querer aparecer en ocasiones en su mente, pero cuando intenta dejarse llevar parece diferente, aunque similar. Al principio solamente están sobre sus escobas, Harry parece bastante feliz de volver a volar un poco y Draco supone que es de las pocas veces que podrán hacerlo ya que la siguiente semana serán las pruebas para el equipo de quidditch y su novio no tendrá tiempo libre para esto.
Está bien.
Draco tampoco tendrá mucho tiempo libre si lo piensa.
Al final Draco le siguiere un partido de buscadores a Harry, quien, aunque tiene una vaga idea que en algún momento fue buscador con sus amigos, parece sorprendido de sus habilidades. No es que pueda ganarle siempre con una saeta de fuego en contra de su Nimbus, pero por la sonrisa salvaje de emoción de su novio sabe que lo hace sudar cada gota para no dejarse ganar.
Disfrutaba más ser golpeador como su madre.
Pero ha mejorado muchos sus reflejos y su vista siempre ha sido bastante buena, así que cuando captura la Snitch justo frente a su novio, este parece verlo un poco en shock.
Sonríe.
Todo está bien.
—Creo que deberías probar para el equipo este año, sin duda serias todo un reto a pesar que no has practicado mucho como buscador—comenta Harry cuando luego de unas tres horas de estar sobre escobas y con algo de barro en su cabeza.
Draco no se encuentra en una mejor situación, mueve su hombro sintiéndole algo tenso, desde el asunto del ministerio no había estado haciendo ningún ejercicio o magia; debería retomar viejas costumbres si quiere sobrevivir el siguiente año.
Con Severus como su profesor de defensa debería sacarle provecho, si no es que no lo odia demasiado por el asunto de salir con un Potter.
—Tengo suficientes cosas este año como para pensar en quidditch, pero siempre que quieras estoy listo para darte una paliza—bromea eso ultimo moviendo sus cejas, pero este solamente lo empuja de forma juguetona.
Es temprano.
Está claro que ya ha pasado el mediodía, pero aún tienen algunas horas antes de tener que irse a sus dormitorios y Draco está muy interesado en no ir a la torre Ravenclaw. Se pregunta si podrá convencer a sus amigos de dormir nuevamente en un nido de mantas en una esquina en lugar de como siempre, ya que la habitación aun parece dolorosa.
Es el lugar más doloroso de todo el castillo para su consternación.
Solo una semana.
¿Qué pasara cuando termine el año?
Esta emocionado y aterrado por la perspectiva, porque dejar este lugar, significa que cuando vuelva hay una posibilidad que vuelva para la guerra; tal vez Draco se quede el siguiente año o tal vez no lo haga, todo depende de cómo termine este.
Harry se apresura dentro de los vestidores, como nadie ha entrenado el día de hoy todo está vacío, tampoco nadie los había ido a ver jugar; se pregunta de forma tardía si Harry tendría algo que ver con eso. Duda que su novio sea tan planificador, pero se ha sorprendido en el pasado cuando Harry utiliza sus poderes para que las cosas funcionen a su conveniencia.
Lo sabe cuándo antes que termine de quitarse la camisa, unas manos pasan por su vientre y lo abrazan por su espalda; voltea a ver levemente curioso al chico. Harry tiene una mirada brillante, pero lejos de ser la misma mirada que observaba con admiración como atrapo por tercera vez seguida la Snitch (aun así, perdiendo 5 a 3) ahora su mirada tenía otro brillo diferente.
Su mente estuvo algo distraída por los eventos de la mañana, antes de recordar brevemente la charla del día anterior.
La mano de Harry se movió suavemente debajo de la camisa, acariciando parte de su piel expuesta en el vientre, casi sin ningún bello; en esto era mucho más lampiño que Potter.
No pudo contener ese escalofrió aunque quisiera.
—¿Desesperado? —pregunta con algo de malicia, solo para que Harry haga un puchero.
—Me porte muy bien ayer, ni siquiera maldije a Snape como quería hacerlo, creo que merezco un premio—lo peor era el tono que utilizaba, como si dijera alguna verdad absoluta.
Un mocoso mimado, eso era.
¿Por qué lucia tan encantador para Draco?
Soltó un suspiro mientras sentía el calor normal que siente al lado de Harry, en su interior como si fuera un calentador portátil que estaba en su vientre. Emociones diferentes pasan por su mente, pero como siempre, casi todo queda olvidado cuando esta con Harry; especialmente los pensamientos negativos. Puede que eso fuera lo más adictivo de estar con Harry, como verlo de alguna forma hace que todo lo demás pierda importancia y es tanto bueno como aterrador.
Amar es aterrador.
Pero es como caer al vacío sin poder sujetarse de nada, es casi inevitable.
¿Así habría sido el Draco original?
Esa persona que no existe y que solamente vive en sus memorias vagamente, pero al mismo tiempo que es él, porque él es Draco Malfoy.
Se voltea para besar bien a Harry, el chico suelta un suspiro de placer cuando regresa el beso algo lento y perezoso de su parte; no hay prisa, solamente es un beso en medio de las duchas.
En retrospectiva, Draco debió pensar que eso no terminaría así pronto.
Porque el beso lento y perezoso, se volvió en rápido y desperado, la ropa pareció comenzar a incomodar y cuando nadie está presente, no es fácil controlarse. Cuando dejas de prestar atención a su alrededor y solamente puede pensar en las sensaciones de Harry contra él, es muy difícil controlarse. Lo peor es que el idiota que tiene por novio parece encantado con que pierda el control de sus acciones, como ahora que lo tiene contra la pared al lado de los casilleros; ambos sin camisa y con los pantalones levemente desabrochados.
Tocar a Harry es encantador, cada sonido que hace ante cualquier caricia es adictivo, porque solamente quieres escucharlo una y otra vez.
—Deberíamos estar tomando una ducha—gruñe mientras sigue sujetando el trasero del chico, que ha ignorado por completo el suelo y tiene sus piernas sujetas en sus caderas.
Gracias a la pared es que no se cae, porque el movimiento pecaminoso de Potter con sus caderas contra las suyas lo está llevando al borde.
No es la primera vez que se correrían en la ropa, no es la primera vez que llegan a este punto, pero debe tener cuidado de que limite esta por ceder hoy.
Aquí.
Joder.
Era difícil pensar mientras besaba el hombro de Harry que tiene un leve sabor salado debido al sudor, lo cual en cualquier otra persona seria sumamente asqueroso y desagradable, tiene ahora todo un contexto diferente que le hace sentirse sediento.
De formas diferentes.
—No me molesta llevar esto a la ducha, con menos ropa—habla Harry jadeando mientras su mano se mueve para sujetar su cabeza entre su cabellera, a veces apretándose ligeramente, pero sin apartarlo.
Más bien incitándolo a continuar sus labores, todo su cuerpo esta entre tenso y relajado, dependiendo el movimiento que haga, pero está claro que no quiere que se detenga.
Draco por otro lado.
Se aparta un poco para verlo con duda, seguir a la ducha sin ropa, sin duda llevara a que todo aumente de nivel otra vez y mentiría si dijera que no quiere eso. Son un poco mayores que el año pasado, escucha a los demás hablar y sabe que en esta edad no serían los únicos que tienen este tipo de relación; ha escuchado a estudiantes tanto mayores como un poco menores que ya han pasado este límite o han tonteado mucho más lejos que ellos.
Ha visto esta semana como prefecto que los estudiantes realmente no tienen control, especialmente en las rondas nocturnas.
Aun así.
—Yo…—duda, probablemente Harry ver su duda porque lo sujeta por ambos lados de la quijada para que lo vea, sus ojos brillantes.
Demasiado brillantes.
Un verde hermoso.
—Por favor Draco, si es necesario suplicar no me molesta, realmente quiero esto—su voz suena casi como una demanda silenciosa, como si fuera a morir si no hace lo que le pide y eso hace que su resolución de ir más lento comience a flaquear.
Este año no deberían pasar muchas cosas malas, Dumbledore y la orden del Fénix deberían ubicar los Horrocrux, si bien nada es seguro, el mayor peso debió haber sido quitado de Harry…espera. Su novio aún tiene esas clases secretas con Dumbledore, pero con suerte no sea para lo que teme, aun así, no debería tranquilizarse tanto este año.
Cualquier momento podría cambiar algo.
Pero esto es algo de ambos, algo que originalmente no debió existir y como lo manejen es solo por ellos.
Harry quiere hacer algo.
Draco no puede mentir que no quiere algo.
—Una cama—musita confundido, porque se supone que eso pasa en las historias románticas, en momentos donde dos personajes se gustan.
Es muy cómodo tener sexo en una cama.
Harry merecería estar cómodo si intentan algo.
El chico en cuestión lo ve incrédulo, antes de bufar por bajo y en lugar de decir algo comenzar a besarlo nuevamente desesperado.
¿Esto está bien?
¿Es correcto?
Ambos lo quieren, nadie está forzando a nadie, Draco simplemente le cuesta aceptar las cosas porque… ¿qué hará si las pierde?. Ha comenzado a tener ese miedo, de cuando realmente quiere algo y en algún punto se le es negado. Besa a Harry, porque besarlo es mejor que pensar en su madre o Anthony, es mejor que pensar en Viktor, es mejor que pensar en su padre, es mejor que pensar en ese día en el cementerio o su locura en el ministerio.
Es como volar en un dragón, besar a Harry se siente como estar en el aire y al mismo tiempo caer.
Harry parece emocionado cuando se quitan los pantalones y entran en la ducha, le ha dado una mirada descarada que no parece calzar con la imagen que tiene del adorable Harry de primer año sonrojándose al verlo. Es un largo camino el que han caminado hasta este momento y Draco sigue con la duda sobre si un vestidor de Quidditch es la mejor forma para hacer esto, pero Harry parece dispuesto y tal vez no deban llegar al final, pero puedan ir por alguna parte más delante de la acostumbrada.
No procesa sobre la desnudez de Harry hasta que el agua cae sobre él, jodidamente fría y le da una mala mirada al chico que sigue riéndose de eso.
Sigue duro, a pesar del frio, maldita sea.
La piel de Harry es un poco morena, casi bronceada al lado de la suya y si bien todo es tan, explosivo, al mismo tiempo es suave. Draco se encuentra tan confundido como encantado, es difícil cuando dos emociones siempre contradictorias parecen luchar entre si para ver que dominan; ver a Harry sonreír mientras lo abraza para atraerlo contra él para besarlo es así.
Inocente y pecaminoso.
Pero se siente bien, sentir el cuerpo del chico sin ninguna prenda de por medio se siente demasiado bien, y Draco solo es alguien egoísta que aprende a tomar los momentos buenos que le da la vida. El temor de perder esto sigue ahí en su cabeza, pero lo aparta con fuerza para mantenerse aquí, porque no piensa ir en ninguna parte.
La piel de Harry es suave, pasar sus manos por sus brazos y que este gimotee entre besos mientras sujeta con demasiada fuerza su espalda; habrá marcas piensa con una extraña sensación de emoción en su interior. No había experimentado nada así antes, siempre era un trato, algo simple que llevar a cabo, pero esto era diferente. Quiere decirle a Harry la verdad, quiere decirle como él es diferente a cualquier cosa que hubiera conocido en toda su vida o vidas pasadas.
No puede.
No mientras la maldición de Orion este ahí presente, pero quiere hacerlo.
Nunca sintió la necesidad de decirle a nadie, siempre fue como un accidente, como algo que se desborda cuando le dijo a sus Ravenclaw.
Deja de morder la clavícula del chico para besarlo en los labios, casi queriendo demostrarle lo desesperado que estaba por decirle algo que no sabe; Harry parece ignorante al tema que le preocupa, pero eso no evita que lo reciba con gusto mientras comienza a flotarse contra él.
Y oh.
Ve estrellas, porque todo parece brillar, todo parece arder, algo lo está quemando por dentro y sabe que nunca podrá sentir esto con nadie.
Que no quiere sentirlo con nadie más que con Harry.
El agua en su espalda no importa cuando empuja nuevamente a Harry contra la pared de la ducha, este dejándole hacer lo que quiera con él y eso es una mala idea. Quiere correrse de forma desesperada, sobre el chico por alguna parte instintiva y primitiva, quiere verlo con todo su semen sobre él, aunque fuera unos momentos antes que tuvieran que limpiarse.
También quiere tanto follarlo que duele.
No aquí, en otro lugar, una cama, otro…
—Vamos Draco, tócame—la voz de Harry lo hace salir de sus pensamientos un poco, aunque eran pensamientos intrusivos sin orden y voltea a verlo confundido.
Lo ve un momento.
Harry parece un poco irritado a su falta de respuesta.
—¿Te estoy tocando? —expresa ladeando la cabeza, mientras aprieta parte del muslo derecho del chico para dejar su punto claro.
Este se escalofría un poco, pero su rostro sigue luciendo serio. Hay un momento donde parece pedirle con la mirada que entienda lo que quiere decir, pero Draco lo ve un poco confundido y hace que este suspire casi con frustración.
Pero no puede hablar, así que solamente toma su mano para guiarlo por su trasero y…oh. Se congela cuando siente dentro de sus nalgas parte de la piel fruncida de su ano, levanta la mirada para verlo incrédulo, pero este parece sonrojado del bochorno.
Bueno.
¿Qué más podría esperar Draco?
Recuerdos de la charla en la torre Gryffindor en lo que parece una eternidad pasan por su cabeza, Harry había dicho que no le importaba que parte tomaría en una relación, así que no debería sorprenderse que quiera probar fondo…aunque no era muy normal entrar de lleno a eso. Draco había imaginado tener sexo antes con Harry, había soñado teniendo sexo con este y siempre lo hizo pensando que sería la parte superior; pero se preparó para que si llegara el momento no tener miedo sobre la situación.
Darle tranquilidad a Harry, hacer lo que sintiera más cómodo incluso si tocaba fondo en su lugar y…
No pensó en esta situación.
—Espera yo pensé…bueno…que tu querrías ir arriba—bien Draco, era tan elocuente cuando sonaba casi nervioso al hablar y Harry lo ve exasperado que no estuviera haciendo.
Cosas.
—Tu dijiste que te gustaba ir arriba el año pasado—al menos sus pensamientos no están tan alejados, aunque si se han desviado un poco.
Si.
Le gustaba ir arriba.
Le gustaba la idea de destrozar a Harry ahora mismo y de la imagen que se estaba colando en su mente.
Aun así…
—Si me gusta—
—¿Qué mierda estas esperando? —
—Yo, bueno, lubricante para intentar algo, seria doloroso de otra manera—
Harry lo ve fijamente casi con enojo, antes de gruñir y separarse de él, es desconcertante como eso lo desanima y alivia por partes iguales; tal vez era mejor dar un poco de tiempo, aunque Draco se está golpeando ahora mentalmente por no intentar al menos hacer algo.
El tiempo había sido tan corto.
Mira como Harry va a su ropa, pero en lugar de colocarla parece buscar algo y Draco mira fijamente su trasero descaradamente; porque Harry parecía dispuesto a que hiciera cosas con él y ahora no puede dejar de pensar en eso, aunque se diga varias veces que no debería pensar en eso. El trasero lo tiene formado, probablemente por jugar tanto quidditch y casi desde ahí puede ver su ano.
Intenta moverse un poco para verlo mejor, pero se coloca firme cuando este se levanta con algo en sus manos y camina hacía la ducha nuevamente.
Un desperdicio de agua, piensa antes de cerrarla solamente para hacer algo con sus manos inquietas.
Harry le pone algo en la mano, Draco baja la vista para ver un pequeño frasco de cristal que tiene un líquido en este y lo entiende.
—¿Cómo lo conseguiste? —pregunto levemente incrédulo, Harry tiene la decencia de sonrojarse antes de decir de forma humillante.
—Sirius—levanta ambas cejas incrédulo, pero Harry parece más humillado—antes de regresar este año a Hogwarts, me dio una charla larga y varios…frascos de lubricante…además de hechizos—musita lo último como si hubiera sido obligado ante tortura a decirlo.
No sabe si besar o matar a Sirius, probablemente ambas, si, definitivamente ambas.
Asiente viendo el frasco en sus manos, antes de suspirar por bajo.
Bien.
—No vamos a tener sexo hoy—dice rápidamente, a lo cual Harry parece listo para quejarse, pero lo detiene continuando su charla—no se si has jugado contigo antes, pero no siempre es placentero y no te voy a follar hasta que sepa que disfrutas cualquier cosa anal; así que hoy solo experimentamos—habla con voz que no acepta ninguna otra orden de por medio.
Harry se desinfla algo desilusionado, aun así, cuando le pide que se ponga de cara contra la pared del baño y separe las piernas, la maldita descarada parece emocionada.
Adolescentes cachondos.
Bueno.
Draco también era un adolescente cachondo.
Intenta tranquilizar a Harry todo lo posible, aunque lejos de pareces aterrorizado, el chico parece bastante dispuesto cuando comienza a jugar con su entrada y acariciar su costado al mismo tiempo. Draco no ha jugado mucho con él en este mundo, no niega que en ocasiones en la ducha aparte de masturbarse ha intentado jugar con su próstata, pero generalmente una buena paja es suficiente para dejarlo tranquilo.
Espera que Harry lo disfrute.
Este no dice si ha jugado o no con él mismo antes, pero parece un poco tenso cuando el dedo del medio comienza a forzar la entrada en su ano. Draco sabe que debe ir con cuidado, el lubricante hace que todo sea más fácil para Harry, pero no es que este acostumbrado a tener un dedo en el culo. Lo peor de todo es que Draco debe apartar con fuerza cualquier pensamiento de simplemente tomarlo ese momento, con su polla enterrada dentro de este, llenándolo en todos los lugares correctos.
Paso a paso, se repite como mantra mientras el dedo entra con lentitud, pero sin detenerse.
Harry gimotea de espaldas a él cuando se arquea un poco.
Hermoso.
—Lo estás haciendo muy bien—salen las palabras de su boca y puede ver cuando el chico casi se relaja con eso, el ceño de Draco se frunce un poco ante esa situación, pero lo deja pasar para mover su dedo en su interior.
No siempre es fácil encontrar la próstata con un dedo, así que mientras lo encuentra pasa su otra mano libre serpenteante por la espalda del chico hacía la cintura de este y bajando rápidamente para sujetar el pene de Harry entre sus manos.
Sigue duro.
Harry gime de forma casi silenciosa, pero su respiración parece demasiado acelerada y sin control, sus puños se aprietan contra la pared y puede ver su cuerpo tensarse. Su dedo sigue moviéndose en su interior, aunque debe sacarlo un poco mientras ajusta la postura.
—No lo saques—gimotea de forma desesperada Harry sorprendiéndolo, la forma en como lo mira sobre su hombro, provoca que Draco casi lo pierda.
Casi.
Porque está desesperado, suplicante y parece angustiado ante la idea de que no sigan en esta postura y.
Bien.
Draco tal vez si lo pierde.
Harry gimotea molesto cuando saca el dedo de su interior, pero no puede quejarse cuando lo voltea y tal vez con más fuerza de la necesaria lo estampa nuevamente contra la pared, toma el frasco olvidado del suelo para ahora cubrir parte de su dedo del medio y el índice; toma la pierna derecha de Harry por debajo de la rodilla para levantarlo y esta vez son dos dedos que ingresan dentro de este.
Debió ir con calma, solo un dedo hoy era más que suficiente, pero es un idiota y la forma en como gruñe Harry lo hace detenerse preocupado.
Traga saliva, sintiendo su amigo inferior totalmente duro.
—¿Duele? —pregunta casi sin voz, pero Harry, aunque parece un poco adolorido niega rápidamente con la cabeza, sujetándose de su espalda para atraerlo contra él.
Ambos penes están juntos ahora y se siente tan duro que quiere ver estrellas cuando intenta mover sus dedos como tijeras dentro de Harry, el chico gimotea un poco antes de mover su cadera y rápidamente entiende lo que quiere. Es curioso, follarse a Harry con dos dedos mientras este gruñe contra su hombro y luego intenta besarlo que es algo desordenado porque pasan muchas cosas al mismo tiempo.
Caliente.
Fuego.
Mio totalmente mío.
Entonces luego de un tiempo haciendo eso, de balancearse para sentir la fricción de ambos penes contra el otro y seguir follando a Harry con dos dedos, como nunca pensó que terminaría ese día, es cuando lo encuentra. Es la forma en como Harry se separa de él, como gimotea de forma tan obscena aun entre los sonidos que ya hicieron y sus ojos casi blancos; es la próstata.
Es pequeña casi imperceptible, pero Draco intenta memorizar bien su lugar antes de volver a empujar ambos dedos ahí, haciendo que Harry gruña alguna maldición.
—Está bien mon amour—dice Draco de forma sin aire, Harry gimotea como un cachorro ante sus palabras, el sudor de su frente debe ser un reflejo de su propia apariencia—estas tomando tan bien mis dedos, joder, te sientes tan caliente por dentro, perfecto y todo mío—continua casi sin poder soportarlo más, porque la piel que esta entre sus dedos parece contraerse un poco más.
Caliente.
Rojo.
Verde.
Mucho verde, brillante.
Su pecho se aprieta dolorosamente al sentir el interior de Harry, la forma como el lubricante escurridizo hace sentir todo. No ocupa fantasear con follarlo con su pene, porque ahora mismo con sus dos dedos, Draco podría morir en este momento y lo haría bastante satisfecho.
Con ojos vidriosos Harry voltea a verlo, con una sonrisa descarada ahora.
Verde.
Ojos verde brillantes y suyos.
—Mio—las palabras no salen de su boca, si no de la de Harry y toma un momento procesarlas—mi dragón, solo mío—añade con mirada divertida y Draco otra vez lo pierde.
Comienza a mover más rápido sus dedos, golpeando el punto dulce de Harry solo para verlo gimotear destrozado contra él, pero está disfrutando; la mirada de Harry es totalmente encantada cuando luego de varios golpes duros contra su próstata, termina corriéndose sin poder controlar más y Draco traga saliva.
Porque aquí esta.
Algo que había querido un tiempo atrás hasta ahora (y probablemente va seguir queriendo de ahora en adelante) Harry sujetándose a él porque acaba de recibir un orgasmo, apenas si logra mantenerse sobre sus pies y con el rostro más complacido que le ha visto desde que le chupo la polla el año pasado; ebrio, pero había sido bueno.
Este gira a verlo con una sonrisa cansada, pero Draco traga saliva.
Hermoso.
Mio.
Verde.
—¿Estas bien? —pregunta sin evitar sentirse algo torpe al respecto, pero la risa cantarina de Harry casi ahogada, parece ser su única respuesta mientras este intenta recuperar el aliento.
—Bastante bueno—
—Tu eres asombroso—
Draco vuelve a lucir pensativo por la forma en como Harry se ilumina ante los halagos, no había prestado mayor atención anteriormente, ya que usualmente entre ambos usaban insultos sin veneno para molestarse; aunque si pensaba más detalladamente puede recordar como el chico siempre parecía encantado cuando alababa sus dibujos, pero no pensó mucho en el tema hasta ahora.
Probablemente una torcedura de halagos, por todos los años con su familia de mierda.
Horrible.
Pero, podría usarlo a su favor.
—¿Qué estás haciendo? —pregunta cuando luego de que este recupero el aire, se había terminado arrodillando en el suelo de la ducha frente a él.
Harry voltea a verlo, Draco se siente tenso al verlo tan cerca de su polla, que sigue dolorosamente dura; había estado más preocupado por hacer correrse a Harry.
—Siempre quise saber que se sentiría chuparte la polla—
Solo es a pura fuerza de voluntad que no se corre de inmediato ante sus palabras y mirada tan sincera, pero puede que el chico sea inexperto, pero lo compensa con esmero y aunque intenta advertirle, este parece dispuesto a que se corra en su boca.
Lo alaba por eso cuando logra recuperar el aire luego de correrse, Harry se atraganto y escupió gran parte del semen de su boca, pero se vio sumamente complacido ante sus palabras.
Una muy buena cita, la mejor hasta ahora si puede decir.
.
.
Luego de un baño menos caliente, donde Draco obliga a Harry a usar acondicionador aun en contra de este, salen de los vestidores donde parece que se hace un poco tarde. Tiene la idea loca de ir a la sala de los menesteres para tocar el piano, pero se siente cansado y aunque quiere dormir, no quiere irse a su habitación; por lo cual no se niega cuando Harry lo invita a la torre Gryffindor. Se topan a Luna que estaba caminando con Neville y Ginny, incluso aunque los dos primeros no parecen notar nada raro, Ginny mira con los ojos entrecerrados entre ambos; durando un tiempo demasiado largo en el cuello marcado de Harry quien se sonroja ante el escudriño.
Draco se alegra que este usando ropa y una sudadera, porque así no vería las marcas en sus costados que Draco le dejo, y con la ropa de Draco tampoco ven los arañazos que sin duda sintió durante la ducha.
Harry había tardado un tiempo demasiado largo en su espalda, que estima debió ser porque el chico parece obsesionado con su tatuaje de dragón.
A pesar de haberle dado lubricante, su padrino no pareció aceptar su suplica de tatuaje, aunque supone que eso se debió a que Harry fue tan inocente de pedirlo frente a Remus que se negó.
Luna dice que cuando llegue a la torre le dirá a los demás que sigue con Harry y le indica que Padma parece mejor ahora, algo de haber investigado durante gran parte de la mañana y ahora debe estar estudiando con los chicos.
Ocupa hablar con ella mañana, probablemente durante el turno de vigilancia en los pasillos.
—¿Qué paso con Padma? —pregunta Harry cuando llegan a la torre Gryffindor, como imagino, sin casi nadie presente ya que todos estaban disfrutando del día libre fuera de la torre.
Aunque dos niños de segundo año lo saludaron emocionados, Draco responde el saludo incomodo sin entender porque están emocionados, pero Harry lo llevo a la habitación de los chicos sin darle tiempo de pensar mucho.
—Recibí una información que quería investigar, ella se enojó porque dijo que sería peligroso—acepta arrojándose sobre la cama de su novio, que huele como él y es tan suave.
Ama esta cama.
Harry toma asiento confundido.
—¿Sobre? —pregunta con un toque de nerviosismo y evidente preocupación.
—Grindelwald—
Bien no es la respuesta que esperaba Harry, ya que solamente se queda confundido y mientras Draco le explica que es un mago oscuro que sigue vivo y capturado en Nurmengard, Harry no entiende que tiene que ver eso con él y explica que es por eso que quería investigar del tema.
Harry termina arrojándose en la cama a su lado, ambos bastante cansados por el juego de quidditch y las siguientes actividades en la ducha.
—Dumbledore me está enseñando el pasado de Tom—probablemente eso debería ser información confidencial, pero la manera en cómo Harry parece despreocupado tumbado boca abajo a su lado, mientras Draco está viendo el techo de la habitación es divertido.
Casi, casual.
Deja de lado la sensación levemente domestica para verlo curioso, antes de cruzarse de brazos pensativo.
—Siempre es bueno conocer el pasado de tu enemigo, cada información es importante—
—Hablas como él—
—Retira eso—
Harry se ríe, Draco le pega en el rostro con la almohada y ambos terminan en una guerra estúpida de fuerza en la cama, antes que Draco se aburra y termine sobre el pecho de Harry. Este se encuentra ahora de espaldas, con Draco entre sus piernas y simplemente dormitando con el sonido del pecho de Harry en su oreja; su corazón late bastante apresuradamente, lo cual es estúpido.
Nervioso por esto cuando hace menos de una hora estaban haciendo todo tipo de cosas en los vestuarios.
Pero es esta tranquilidad, esta sensación cómoda de pertenencia, que lo hace ser sincero tanto como le es posible.
—No me gusta los dormitorios Ravenclaw, no me gusta ver la cama de Anthony vacía no he dormido ahí desde la primera noche cuando Terry y Michael hicieron un fuerte de mantas y almohadas para no estar solo—habla con los ojos cerrados, aun así, puede sentir la mirada de Harry sobre él, las caricias de este sobre su cabeza y espalda son tranquilizadoras.
—Puedes venir aquí siempre que quieras, mi cama siempre está disponible y si quieres dormir solo, dormiré con Ron—abre un ojo ante las palabras de Harry, para verlo casi divertido.
—Mi novio quiere irse a dormir con su mejor amigo, ¿debería preocuparme? —
Este bufa metiendo sus manos debajo de su camisa, navegando por su espalda y sisea cuando toca parte de la piel sensible que este dejo; aunque no lo vea, Draco puede sentir las manos de Harry delineando el tatuaje como si lo supiera de memoria.
Si fuera un gato estaría ronroneando en este momento.
—Por favor, si alguien tiene que preocuparse soy yo, todas las chicas están enamoradas de ti—
—Vamos Potter, ya casi son las pruebas de quidditch, tus seguidoras irán, estoy seguro—
—Eres popular señor derrote un dragón—
—Habla el niño que vivió—
—Bueno te quiero el día de las pruebas como porrista—
—Idiota—
Cierra los ojos un momento, solo para descansar la mirada mientras sigue disfrutando de las suaves caricias de Harry por su cuerpo; en algún punto debe haberse dormido.
Son despertados algunas horas cuando Ron ignorante de que tenía compañía abre las cortinas para hablar con Harry sobre alguna tontería de Finnigan y Thomas, soltando un chillido de niña cuando ve a Draco dormitando sobre su amigo. Se hace un caos cuando los otros chicos se acercan para ver, porque se supone que ya era hora de dormir y son la peor cotilla de Gryffindor.
Draco oculta su cabeza bajo una almohada, cuando Harry se levanta para escuchar a Ron, siempre con una mano sobre el cuerpo de Draco.
Ron se va poco después algo aturdido hablando sobre entrenar para las prácticas y Harry vuelve a acostarse a su lado abrazándolo.
Duermen toda la noche.
Sin sueños y pesadillas.
Draco podría acostumbrarse a esto.
Continuara…
El día de hoy es mi cumpleaños y por eso adelante el capitulo de mañana para celebrar con ustedes 3
Pensé mucho sobre escribir este capítulo o sobre si incluir lo que incluí, pero bueno, lo hecho ya está; espero disfruten de lo que escribí. Al final de cuentas supongo que hemos esperado mucho tiempo de esta relación para que cada avance que tengan, no lo ponga en la historia. No siempre escribiré lo que hacen, siento que entre muchos capítulos mis dos niños se han escabullido para hacer cositas, así que no siempre lo describiré y a veces solo será mencionado.
Claro que cuando tengan sexo por primera vez, con penetración es probable que si lo escriba y también si es la primera vez de Draco.
Pero bueno.
Son cosas que la historia ira mostrando por ahí :D
