Draco Malfoy y el castillo de Nurmengard
Capítulo 9: Celos.
Había sido una tortura lograr mantener en un mismo espacio a Terry y Michael desde que este último se dio cuenta que Parvati (y una cantidad considerable de otras niñas) encontraban atractivo a Terry. Pero a mediados de octubre al fin llego la salida de Hogsmeade y por lo tanto Draco esperaba que cualquier charla con Remus aliviara a Michael. Terry había lucido claramente herido por el asunto de su mejor amigo, pero lograba mantener una fachada y pasaba mayor tiempo con Padma o Luna, lo cual hacía que Michael se sintiera peor y Draco solamente quería meterlos a ambos en un aula vacía para que solucionar cualquier cosa entre ellos. Con más de un mes en Hogwarts logro por fin una especie de equilibrio entre todas sus clases, ser prefecto y mantener notas bastante altas.
Y tener un novio.
Harry realmente demandaba más atención de la que recordaba.
Slughorn había comenzado a rondarlo con curiosidad, si bien Harry lograba destacar más con el libro que había encontrado desde el primer día, estaba claro que Draco tenía también talento que Slughorn comenzaba a identificar y eso le hizo escalofriarse.
No molesto a Harry por el libro del príncipe mestizo, incluso cuando Hermione había aparecido para que hiciera algo, Draco seria hipócrita si intentaba hacer algo, especialmente cuando pensaba en el propio libro de Orion Blake en su posesión.
La mayoría de estudiantes de primer año ya no se perdían, excepto por Ethan y su mal sentido de ubicación, pero seguía encontrándose casi todos los días con algún estudiante de años inferiores que pedía ayuda para alguna tarea.
También habían aprendido a punta de quitar puntos a no hablar de Michael en su presencia o de sus amigos, lo cual hizo que luego de un mes fuera aburrido no tener a nadie a quien quitarle puntos.
Esa mañana pensó en desayunar con los Slytherin, había tomado la idea del desayuno tomarlo en una mesa diferente de su casa porque después de todo si quería la estúpida unión de casas. Había aborrecido como la primera vez que tomo asiento al lado de Blaise, desde la mesa de profesores tanto Dumbledore como Severus parecían satisfechos; pero realmente disfrutaba de comer con Pansy y sus amigos. Otras veces Megumi lo arrastraría a la mesa de Hufflepuff y generalmente disfrutaba de ser arrastrado por un celoso Harry que indicaba que no quería compartirlo tanto con otros.
Los almuerzos usualmente serian con sus amigos fuera del comedor, en algún lugar de estudio que era la cámara de los secretos ocasionalmente o su torre, Dobby era amable de llevarles la comida. La cena variaría entre su mesa de casa, con algunas adiciones como Harry u en ocasiones algún otro Gryffindor que había tomado sus costumbres de inundar la mesa Ravenclaw.
Se sorprendió cuando esa mañana una mancha roja estaba en la mesa Hufflepuff, Dennis estaba sentado al lado de Megumi para su curiosidad (ya que no había visto eso antes) ambos hablando emocionados sobre algo que no entendía. Hannah estaba al lado de ellos comentando cosas con Ernie, pero ambos claramente apoyando al niño Gryffindor.
Curioso.
Pensó en que ese día nuevamente debería ir a Slytherin, pero su camino se interrumpió al ver la mesa Gryffindor donde Harry y Hermione parecían estar discutiendo. Parpadeo con duda recordando lo desilusionado que estaba Harry cuando comento que no podrían tener una cita y decidió que mañana podría comer con Pansy y Blaise.
Llego justo cuando Ginny le entrego una nota a Harry, probablemente sobre Dumbledore, antes que la chica guiñara un ojo en su dirección y fuera donde Luna en la mesa Ravenclaw, no sin antes arrastrar a Neville que apenas si estaba por sentarse en su propia mesa.
Parpadeo sorprendido, antes de sentarse al lado de Harry, que seguía gruñendo a Hermione, que mantenía el mentón en alto.
—¿El príncipe mestizo? —cuestiono Draco tomando una manzana verde, a lo cual Ron asintió cansado, claramente sin querer intervenir.
Hermione y Harry giraron a verle mal, pero Draco se encogió de hombros comentando a Parvati por bajo sobre la salida de ese día; la hermana de Padma aseguro que distraería en lo mejor posible a Terry con ayuda de Padma, luciendo claramente emocionada por su tarea.
Si.
Michael no estaría feliz, pero Michael ocupa hablar con Remus, así que Parvati (su aparente archienemiga) pasaría tiempo con Terry y Padma; esperaba así se diera cuenta que Terry no quería a nadie. Luna había dicho emocionada que saldría con Ginny y Neville, lo cual no pareció hacer mucha gracia a Dean, el actual novio de Ginny que aparentemente se tendría que unir a ellos tres.
Era el primer viaje de Megumi, pondría un oído en la chica por aquello.
—Bien, lo que sea, terminemos aquí para ir pronto—gruño Harry casi demasiado irritado, logrando que Hermione bufara antes de meter su cabeza casi en su plato.
Movió su mano para sujetar la muñeca de Harry bajo la mesa, este lucio aun tenso sin verlo, pero cuando este movió su mano de forma instintiva hacía la muñeca de Draco, pareció relajarse al sentir la pulsera que hace tanto tiempo le había regalado. Al igual que Draco se extasiaba siempre que le quitaba la camisa de Harry para ver el collar que le había dado en primer año, parecía que el sentir a Draco usar esa vieja pulsera funcionaba como una manera de calmar a Harry.
Este le lanzo una mirada agradecida, Draco solamente se encogió de hombros.
El paseo hasta Hogsmeade no fue nada placentero. Draco se tapó la nariz con la bufanda (la misma de Gryffindor que había robado hace años a Harry), pero la parte de la cara expuesta al aire no tardó en entumecérsele. El camino que llevaba al pueblo estaba lleno de alumnos que se doblaban por la cintura para resistir el fuerte viento. En más de una ocasión, Draco se preguntó si no hubiera sido mejor quedarse en la caliente sala común, cuando por fin llegaron a Hogsmeade y vieron que la tienda de artículos de broma Zonko estaba cerrada con tablones, lo interpretó como una confirmación de que esa excursión no estaba destinada a ser divertida. Con una mano enfundada en un grueso guante Ron señaló hacia Honeydukes, que afortunadamente estaba abierta, y los otros lo siguieron tambaleándose hasta la abarrotada tienda.
Michel parecía tan horrorizado como ellos, luciendo claramente incomodo cuando comento que todo olía demasiado mal.
No es como si pudiera oler sentimientos, pero parecía que todos estaban preocupados.
—¡Menos mal! —dijo Ron, tiritando, al verse acogido por un caldeado ambiente que olía a tofe—. Quedémonos toda la tarde aquí—
—¡Harry, amigo mío! —bramó una voz a sus espaldas.
—¡Oh, no! —masculló Harry.
Los cinco amigos se dieron la vuelta y vieron al profesor Slughorn, que llevaba un grotesco sombrero de piel y un abrigo con cuello de piel a juego. Sostenía en la mano una gran bolsa de piña confitada y ocupaba al menos una cuarta parte de la tienda.
—¡Ya te has perdido tres de mis cenas, Harry! —rezongó Slughorn, y le dio unos golpecitos amistosos en el pecho—. ¡Pero no te vas a librar, amigo mío, porque me he propuesto tenerte en mi club! A la señorita Granger le encantan nuestras reuniones, ¿no es así? —
—Sí —asintió Hermione, obligada—. Son muy…—
—¿Por qué no vienes nunca, Harry? —inquirió Slughorn.
—Es que he tenido entrenamientos de quidditch, profesor —se excusó.
Y era verdad: programaba entrenamiento cada vez que recibía una invitación de Slughorn adornada con una cinta violeta. Gracias a esa estrategia, Ron no se sentía excluido, y los dos amigos podían reírse con Ginny imaginándose a Hermione sola con McLaggen y Zabini.
—¡Espero que ganes tu primer partido después de tanto esfuerzo! Pero un poco de esparcimiento no le viene mal a nadie. ¿Qué tal el lunes por la noche? No me dirás que vais a entrenar con este tiempo…—
El hombre había sido un Slytherin, pero claramente tiene preferencias, pensó Draco mientras veía el intercambio con fascinación al lado de Michael.
Porque Harry estaba demasiado incomodo y era adorable verlo intentar huir.
—No puedo, profesor. El lunes por la noche tengo… una cita con el profesor Dumbledore—
—¡Nada, no hay manera! —se lamentó Slughorn con gesto teatral—¡Está bien, Harry, pero no creas que podrás eludirme eternamente! —
El profesor les dedicó un afectado ademán de despedida y salió de la tienda andando como un pato, sin fijarse en Ron, como si éste fuera un expositor de cucuruchos de cucarachas.
—No puedo creer que le hayas dado esquinazo otra vez —comentó Hermione—. Esas reuniones no están tan mal. A veces hasta son divertidas—
—Lo dudo—musito Draco en voz baja para Michael, quien soltó una leve risa que hizo que Hermione los viera mal.
Pero entonces se fijó en la expresión de Ron y dijo—: ¡Mirad, tienen plumas de azúcar de lujo! ¡Deben de durar horas! —
Harry parecía contento de que Hermione cambiase de tema, mostró más interés por las nuevas plumas de azúcar de tamaño especial del que habría demostrado en circunstancias normales, pero Ron siguió con aire taciturno y se limitó a encogerse de hombros cuando Hermione le preguntó adónde quería ir.
Para frustración de Michael y Draco, este no había intentado nada por mucho que lo hubieran impulsado en ocasiones.
Michael le dijo que era similar a ver a Draco tontear con Harry durante 5 años.
Casi lo golpea por ese comentario.
—Vamos a Las Tres Escobas —propuso Harry—. Allí no pasaremos frío—
Volvieron a taparse con las bufandas y salieron de la tienda de golosinas.
El frío viento les lastimaba la cara después del dulce calor de Honeydukes. No había mucha gente en la calle; nadie se entretenía para charlar y todos iban derecho a sus destinos. La excepción eran dos individuos plantados un poco más allá, delante de Las Tres Escobas. Habían llegado mucho más temprano de lo esperado, pero Remus destacaba con su ropa que, si bien era ligera, mostraba que un hombre lobo pocas veces tenía frio en realidad.
Sirius por otro lado parecía envuelto de pies a cabeza como el mismo Draco.
Harry se animó ante el hombre, corrió casi hasta taclearlo con un abrazo, que hizo a Sirius reír mientras lo giraba en círculos. Remus saludo mucho más tranquilo, Michael parecía haberse animado de pronto caminando hacía el hombre con una gran sonrisa estrechando su mano.
Su nariz parecía dilatada.
Michael decía que Remus olía a chocolate, a mentor, a persona de confianza.
—Vamos a dentro niños, me muero de frio—gruñe Sirius luego de despeinar a Harry, para luego voltearse y darle un mortal abrazo a Draco que acepta de forma encantada.
Sirius es familia, si bien Andrómeda es su tutora legal, Sirius era demasiado importante para él, no solamente por su aventura en tercer año, era una persona en la cual puede apoyarse.
Recuerda la charla antes de iniciar el año, sobre Anthony, parece que Sirius recuerda porque su mirada se vuelve comprensiva antes de empujarlos.
Hace menos frio dentro, Harry se apodera de su lado derecho y Sirius queda delegado al izquierdo con Remus contra él, luego Michael casi salta al lado de Remus; Hermione al lado de Harry solamente suspira.
—Buena idea hace menos frio—susurró Hermione, aliviada como Draco—¿Qué miras, Ron? —
—Nada —contestó éste desviando rápidamente la vista de la barra, pero Draco se dio cuenta de que intentaba localizar a la curvilínea y atractiva camarera, la señora Rosmerta, por quien Ron sentía debilidad desde hacía tiempo.
Sirius pareció pensar igual por la sonrisa maliciosa que le dio.
—Creo que «nada» ha ido a la parte de atrás a buscar más whisky de fuego —ironizó Hermione.
Ron ignoró la pulla y se puso a mover sus manos inquietas. Hermione tamborileaba con los dedos en la mesa y su mirada iba de la barra a Ron una y otra vez. Draco miro a Harry con cierto grado de diversión, quien se encogió de hombros, Michael parecía emocionado al lado de Remus y todo pudo ir bien.
Sirius comentaba sobre las actualizaciones de ellos, ignorando cualquier pregunta contra la orden o que pasaba con Voldemort, el hombre tenía el carisma de desviar las conversaciones y cuando Harry comenzó a intentar indagar sobre que hace Dumbledore debido a que lleva un tiempo desapareciendo, decidió soltar una bomba que claramente lo distraería.
A todos en realidad.
—¿Se van a casar? —pregunta Ron por todos, mientras Draco se encuentra tomado bastante desprevenido ante la mirada de total fanfarronería de Sirius.
Voltean a ver a Remus en busca de respuestas, quien solamente suspira restregando su rostro cansado.
—Me pidió matrimonio y acepte—
Silencio incomodo, que Draco rompe con una tos mucho más incomoda antes de hablar.
—Podría hacer mejor—
—Draco—
—Con todo respeto tío Sirius, no hablaba de ti—
Se oculta detrás de Harry esquivando la servilleta de Sirius en su dirección, la charla estalla luego con Michael completamente emocionado sobre el tema de que un hombre lobo técnicamente bajo la ley puede contraer matrimonio, Hermione parece tener dudas por la época que viven, Ron junto con Harry hablan emocionados y por último Draco se mantiene al margen viendo todo pasar.
Remus habla divertido sobre que Sirius fue un idiota al proponerlo durante una discusión de ambos, como usualmente suceden en este tiempo y antes de saberlo había aceptado.
Draco apuesta que hubo sexo de por medio, pero nadie dice nada y se mantiene en silencio.
Matrimonio.
Piensa en la otra línea del tiempo, en la historia que vio en su vida anterior y que apenas recuerda ahora, solo que sabe que en ese entonces Sirius estuvo muerto y Remus estaba con Dora, su prima que parece encantada con este movimiento de eventos y que según su carta sigue coqueteando descaradamente con Colette cuando va a terapia sobre su pierna perdida.
Cambios.
Muchos cambios que tal vez sean positivos, tal vez sean negativos.
Cambios que hicieron que personas como Sirius y Cedric estuvieran vivos.
Cambios que hicieron que Viktor y Anthony estuvieran muertos.
Quisiera pensar en las cosas felices, pero algo dentro de él sigue aplastando la culpa con fuerza, para que no salga ahora y arruine el ambiente. Aunque un momento la charla comienza a tomar mucho más interés, cuando Sirius comenta algo que lo deja un poco congelado, salta en su lugar atrayendo la atención de todos cuando le pide que repita lo que dijo.
Todos parecen confundidos.
—Solo dije que Remus siempre me gusto, pero no fue hasta que cumplí 15 años que realmente pensé que quería pasar el resto de mi vida con él—habla confundido, pero Draco frunce el ceño pensando en el contenido de la carta de su madre el año pasado.
En la maldición de los Black.
15 años.
No puede ser una coincidencia.
Draco que había siempre sentido afinidad por Harry, no fue hasta los 15 años que fue insoportable el no estar con él y había terminado cediendo, aunque supo que todo podría ser complicado. Fue en el baile de cuarto año que había descubierto sus sentimientos, pero como si algo hubiera sido soltado en su interior en su quinto año y sinceramente se había vuelto un poco patético.
Feliz.
Pero patético.
¿Su madre y tía Andrómeda pasaron por eso?
Dora se había vuelto un poco torpe con Colette, pero, aunque era mayor, pudiera ser que era porque no la había conocido hasta ahora, o incluso puede que no fuera Colette su interés.
—¿Antes de eso no te gustaba tanto? —pregunto con curiosa seriedad, Michael lo vio confundido, pero Harry entrecerró sus ojos hacía él.
Lo ignoro.
Sirius se detuvo con una mano en su mentón pensativa.
—Sirius era un coqueto de primera, cuando el padre de Harry decía que quería casarse con Lily desde segundo año, Sirius siempre bromearía conmigo al respecto; pero creo que no fue hasta que estuvimos en quinto año que parecía serio al respecto—Remus fue quien hablo viendo a Sirius con una media sonrisa, que hizo a este parecer brillante antes de asentir.
—James era un idiota—
—Tú también—
—Si, pero ahora soy tu idiota prometido—
Remus pareció exasperado al respecto, antes de negar con una sonrisa para volver a verlos y seguir hablando de viejos tiempos, lo cual distrajo al trio dorado. Pudo sentir la mirada de Michael sobre él un rato, antes que se desviara para preguntar algo.
Hermione comento algo sobre visitar la librería antes de irse, Ron y Harry se pusieron de pie para seguirla, pero Harry volteo a verlo cuando no se puso de pie; comento sobre querer hablar con Sirius sobre el tema y se fue porque Hermione comenzó arrastrarlo. Michael salto para hablar con Remus, quien pacientemente asintió antes de guiarlo fuera del establecimiento.
Sirius tomaba whisky de fuego viéndolo atentamente, Draco apretó las manos sobre la mesa antes de tomar aire.
Bien.
—La sangre Black esta maldita—Sirius no parecía muy impresionado de sus palabras, pero levanto una ceja indicándole que siguiera hablando—investigue un poco sobre el pasado de nuestra familia, descubrí algunas cosas que no puedo decir, pero hay una maldición que parece ser como la imprimación de un dragón; un dragón solamente puede encontrar una pareja de por vida, parece ser que pasa lo mismo con la familia Black, sus miembros solamente pueden enamorarse de una persona…aparentemente la condición se activa luego de los 15 años—toma un trago de la cerveza de mantequilla, deseando que fuera el whisky de fuego en la mano de su tío.
Este se queda congelado un momento, antes de lucir un poco meditabundo.
Sus dedos largos se mueven sobre la mesa casi de forma coordinada de una melodía, después de todo Sirius debió haber sufrido de algún estudio de música clásica cuando era niño, de forma distraída pensó que si había algún instrumento que aun tocara.
—Tendría un retorcido sentido, Andy se obsesiono con Ted a esa edad y tu madre parecía demasiado interesada en Lucius, siempre pensé que el padre de esta dejo que cambiaran el matrimonio de Bellatrix por eso—musito a nadie en específico viendo a la distancia.
Draco por otro lado se erizo en su lugar.
—Según investigue podría ser desde sus fundadores, en la familia Black hay…mala fama sobre elegir siempre a la persona correcta—
—Toujours Pur—habla Sirius con una gran cantidad de frialdad, de la cual Draco esta agradecida no fuera contra él.
Asiente tenso.
—Pero, aunque no suele salir de la familia, sé que ambos sabemos lo que son capaces de hacer los miembros de la familia, tal vez esto sea el motivo—añade con incomodidad a lo cual Sirius suelta una risa casi incomoda.
—Si hablas sobre nuestros antepasados que forzaron algunas jovencitas en matrimonio o los psicópatas que torturaron a otras familias para obligar a ciertas personas a alianzas matrimoniales, podría ser. A parte de nuestra generación, fuimos más sutiles en elegir una pareja en lugar de asesinar o torturar…sin ignorar las violaciones—Draco arruga la nariz pensando en esa parte de la familia Black que realmente no le gusta pensar—una maldición suena algo exagerado, pero tiene sentido, siempre hemos sabido que la familia esta maldita hasta cierto punto—
Los puños de Draco se apretaron mientras asentía.
—¿No es eso aterrador? —pregunto a lo cual Sirius lucio casi consternado, sin saber de qué hablaba y eso lo hizo apretar sus labios en una línea antes de hablar—la persona que elegimos puede amar a quien sea, incluso desecharnos, pero nosotros solo estamos destinados a amar a una persona, incluso si no está destinada a amarnos de regreso—hay algo que debe haber dicho mal, porque la mirada de Sirius pasa de sorpresa a una casi divertida.
Toma un trago de su bebida, y sus hombros se han aflojado, parece mucho más cómodo que momentos antes y Draco frunce el ceño al respecto.
Aun se siente muy incómodo.
—Tienes miedo de amar—directo y rápido como una flecha, Draco salta un poco sobre su lugar luciendo igual que si alguien le hubiera abofeteado.
Una charla similar con Harry hace tiempo llega a su memoria, sobre este diciendo que amar no era aterrador, que amar era maravilloso.
Sus puños parpadean frente a él en un tic irregular antes de negar con la cabeza.
—No—dice, pero suena inseguro para sus oídos y no se imagina como sonaría para Sirius—es estúpido no tener miedo, amar es aterrador, es poderoso en ambos sentidos y puede ser usado en un arma en tu contra—
Sirius asiente de forma no acusadora antes de beber su bebida por completo y pedir otra, Draco sigue con su estúpida cerveza de mantequilla.
—Puede que suene como maldición y supongo que es en alguna forma, pero tampoco es lo peor, amar no es aterrador…es el mejor sentimiento del mundo, si no le tienes miedo; es como tener miedo y luego aprender a nadar—
—Eso no tiene sentido—
—Lo tuyo tampoco mocoso, puede que nuestra familia no fuera lo mejor, pero esto no es lo peor, incluso si Remus despertara mañana decidiendo no amarme, no puedo negar que este sentimiento es importante para mí y haría cualquier cosa por hacerlo feliz—
Si.
Entiende la última parte.
Draco en realidad ha hecho locura tras locura, año tras año buscando la felicidad de Harry de alguna forma, se siente cansado y viejo a este punto, pero no arrepentido de la mayoría de sus elecciones. Claro que le gustaría cambiar algunas, unas oportunidades donde Viktor y Anthony vivieran, una donde su madre no fuera un mortifago, pero no está totalmente arrepentido de todo lo que hizo.
Culpable sin duda.
No arrepentido.
—Esta es tu forma de decir que estas enamorado de mi ahijado y quieres hacer bebés con él, le di lubricante y una charla—comenta Sirius intentando aligerar el ambiente, Draco se hunde en su silla sintiéndose miserable.
—No quiero hablar de esto ahora mismo, menos contigo—
—Mojigato—
—Pero no mientes en la parte de decir que esta maldición o lo que sea en mi eligió a Harry—exclama casi aburrido, porque a estas alturas era mejor ser sincero con Sirius, quien sonríe de oreja a oreja ante su comentario.
Espera que Harry reaccionara igual si le dijera, pero no quiere decirle, no quiere darle esa carga de pensar que Draco no podrá enamorarse de nadie más y que este si es libre; siempre quiere darle la oportunidad de elegir. Probablemente sus pensamientos fueron demasiado claros en su rostro, porque Sirius solamente lo mira como si fuera un pobre idiota y esa mirada no le gusta.
—No pienses cosas estúpidas—
—No lo hago—
—Deberías decirle a Harry, lo harías feliz—
—No quiero cargarlo con esto—
—¡Pff! ¿Carga?, el chico estaría deleitado, lleva años enamorado de ti y si tiene algo de James aparte de su apariencia, esto es para siempre—
Draco patea a Sirius debajo de la mesa, quien comienza a quejarse del dolor, ambos gruñen como perros y gatos antes que Draco decida irse con un malhumorado Sirius detrás de él. No es difícil encontrar a Remus charlando con Michael, quien parece pensativo cuando se despiden de la pareja mayor. Draco pregunta sobre que charlaron pero Michael no parece escucharlo, encuentran primero a Luna con Neville antes del trio dorado y por eso piensa que los verán en el castillo.
Lo hacen hasta la cena, donde Harry saluda efusivamente desde el otro lado del comedor.
Si.
Espera que las palabras de Sirius fueran ciertas, porque ser el único enamorado sería una mierda.
.
.
Nadie había tomado el éxtasis de cuidado de criaturas mágicas de séptimo año y de sexto año solo había 6 estudiantes, aunque Luna estaba en quinto y Megumi era fiel en su tercer año con otros estudiantes. No eran tan malas las criaturas que veían y aunque los Fwooper tenían un canto que volvería loco a cualquiera, Hagrid parecía bastante feliz dando clases. No podía esperar para volver a ver a los Thestral, ya que Luna había comentado sobre un nuevo potrillo del cual Draco quería conocer. Todos habían estado algo habladores esa mañana con Hagrid, especialmente porque parecía demasiado extasiado con sí mismo y luego de un rato con esos pájaros de colores dio la noticia que tanto parecía haber estado esperando.
—Logre hablar con Dumbledore sobre una gira con los sexto año, será en semana santa y formara parte de un proyecto escolar—lucia bastante satisfecho al hablar, mientras que todos sus amigos giraron a verlo con miradas de asesinato porque eso probablemente significaba.
No vacaciones.
Si estudio.
Draco trago saliva mientras Hagrid repartía las hojas, por un momento al leer su contenido, Draco piensa que esta drogado y leyendo cosas que no existen; tal vez es la falta de sueño.
Tal vez entro en otro mundo paralelo.
Tal vez está muerto.
No puede ser real, simplemente esta alucinando con alguna pocion creada con Padma.
Pansy para su suerte hablo en lugar de los demás.
—¿Reserva de Dragones en Rumania? —cuestiona la chica con una ceja levantada, a lo cual Hagrid asiente emocionado.
—Se que no está dentro del plan de estudio de sexto año e incluso en séptimo solamente se ve muy vagamente, así que pensé que un viaje programado y controlado, podría ayudar a vivir mejor la experiencia—acepta el hombre gigante con una sonrisa bonachona y emocionada.
Pansy no parece emocionada, como si hubiera querido que Hagrid le dijera que fue un error.
Draco por otro lado hace un sonido muy poco digno de emoción, que atrae la atención de todos. Da pequeños saltitos en su lugar, antes de calmarse para no atorarse con su propia respiración.
—Ayudare en cualquier cosa que se necesite para obtener esos permisos—habla solemnemente, provocando un gemido de cansancio entre todos menos Hagrid, quien suelta una enorme carcajada antes de palmear su hombro.
Duele, casi lo hunde contra el suelo, pero Draco se siente tan emocionado que apenas si se nota.
—Es algo que he estado hablando con Dumbledore desde el año pasado, ya están todos los papeles al día e incluso tenemos dos aurores que nos acompañaran, aunque tienen que llenar el formulario y entregarlo a sus padres; esperamos que uno o dos tutores de ustedes nos acompañen en el viaje—comenta Hagrid emocionado, lo cual es lago preocupante.
Ya saben.
Hacer un viaje con Voldemort por ahí suelto suena como una terrible idea, pero Draco realmente no puede pensar en nada malo.
Solo hay algo en su mente.
Dragones.
Vera dragones otra vez.
Dragones que con suerte no quieren asesinarlo como en su cuarto año.
Hagrid indica discreción ante los demás estudiantes, para que no se haga un problema mayor y que no se den cuenta que pasara para su mejor protección; de hecho, todos los presentes tienen que tomar una runa especial que se creó para controlar la salida de información. Según lo creo McGonagall con Severus, solamente podrían hablar del tema con los involucrados y Draco vio eso con codicia.
Debería crear la suya.
Seguramente Snape le encantaría ayudarle.
Cuando llegaron al almuerzo, saludo a su novio de reojo, antes de guiar a todos sus Ravenclaw a la mesa de Slytherin para hablar del tema, todos alejados y con algunos hechizos de privacidad, Draco no dejo de saltar sobre su asiento esperando las vacaciones de semana santa.
Tiene tanto que ordenar.
Elegir cuidado de criaturas mágicas fue la mejor idea de este año, sus amigos por otro lado, parecían más preocupados que emocionados.
En fin.
.
.
A primera hora del día siguiente, Draco tuvo clase de Herbología. Durante el desayuno no pudo contarle a Luna sobre el viaje de sexto año, lo que la puso de mal humor y aunque le explicaron que no pudieron hablar del tema por seguridad, la niña no parecía emocionada; se alegró cuando le ayudaron con sus ensayos ya que este quinto año era tan malo para ella como lo fue para los demás. Caminaron juntos para Herbología antes que Luna corriera a perseguir a Ginny, Draco tomo asiento con Padma que estaba moviendo sus manos inquietas.
Este era un Extasis que la chica quería conseguir a toda costa y Draco estaría ahí para ayudarle, por eso dejo que Neville tomara asiento con ellos. Terry y Michael se sentaron detrás se ellos, Michael había bajado la tensión que había desde el asunto de: "Terry es atractivo y le gusta a las chicas", para actuar como si nada hubiera pasado entre ambos.
Si Terry sospecho que algo paso o no, parecía bastante tranquilo sin sacar el tema a relucir.
Para suerte del grupo.
El fuerte viento del fin de semana había dejado de soplar por fin, aunque se había instalado de nuevo aquella extraña neblina, de modo que tardaron un poco más de lo habitual en dar con el invernadero que buscaban.
De reojo vio a Harry entrar con sus amigos y en su charla sobre, cosas, probablemente tenga sus propias aventuras a pesar de lo que Draco ha intentado cuidarlo; el chico saludo de reojo antes de volver a la charla de sus amigos mientras se sentaban alrededor de una de las retorcidas cepas de snargaluff, el objeto de estudio de ese trimestre, y se enfundaban los guantes protectores.
—¿Podrías dejar de verlo cinco minutos? —molesto Padma con una sonrisa casi divertida, logrando que se sonrojara al escuchar la risa poco discreta de Neville.
Pateo a la chica, quien solamente lo esquivo.
—Tendrías que olerlo, siempre que aparece Harry su olor se vuelve más dulce—musita Michael de forma muy chismosa acercándose a ellos.
—¿Por qué son mis amigos? —gruñe bastante abochornado.
—Nadie más te soporta—es la respuesta rápida de Terry como si no lo hubiera pensado y probablemente eso lo hace peor.
La charla inicial del trio dorado apenas si se escuchó, pero luego fue mucho más audible, claramente llegando a un tema que no parecía molestarles.
—¿Qué tal estuvo la última fiesta de Slughorn? —le preguntó Harry con voz pastosa.
Le pareció una voz linda.
Padma lo miro con asco como si pudiera leer sus pensamientos y volteo el rostro abochornado.
—¡Ah, pues muy divertida! —contestó Hermione mientras se ponía las gafas protectoras—. Hombre, se pasa un poco hablándonos de ex alumnos famosos y le hace un montón la pelota a McLaggen porque conoce a mucha gente influyente, pero nos ofreció una comida deliciosa y nos presentó a Gwenog Jones—
Volteo a ver de reojo a Terry, que hizo una mueca porque había estado infeliz cuando no pudo escaparse de esa fiesta la última vez; el chico había llegado arrastrando los pies y con su batería social en -1000, quejándose sobre no querer volver a ir solo.
Fue divertido molestarlo al respecto.
—¿Gwenog Jones? —preguntó Ron abriendo mucho los ojos tras sus gafas—. ¿La famosa Gwenog Jones? ¿La capitana del Holyhead Harpies? —
—Exacto. Personalmente, la encontré un poco creída, pero…—
—¡Basta de cháchara! —los reprendió la profesora Sprout, que se había acercado y los miraba con gesto adusto—. Os estáis retrasando. Vuestros compañeros ya han empezado y Neville ha conseguido extraer la primera vaina—
Los tres amigos miraron en dirección de ellos. Era verdad: Neville, con un labio ensangrentado y varios arañazos en la mejilla, aferraba un objeto verde del tamaño de un pomelo que latía de forma repugnante.
Todo eso mientras Padma y Draco aplaudían claramente impresionados, además bastante inseguros se si poder hacerlo, aunque Neville sonrió diciendo que los ayudaría.
—¡Sí, profesora, ahora mismo comenzamos! —dijo Ron, y cuando la profesora se dio la vuelta, añadió en voz baja—: Tendrías que haber utilizado el muffliato, Harry—
No en una voz suficientemente baja.
Draco dio un paso atrás cuando Neville ayudo a Padma a extraer su primera vaina, ya tenía un corte en la mejilla y Draco pensó que preferiría un dragón a esto.
—¡De eso nada! —saltó Hermione y puso cara de enfado—¡Vamos, vamos! Pongámonos a trabajar… —y torció el gesto, aprensiva.
Draco decidido ignorarlos antes de respirar hondo y se abalanzarse sobre la retorcida cepa con que le había tocado lidiar con la instrucción de Neville. La cepa cobró vida al instante y de su parte superior brotaron unos tallos largos y espinosos como de zarza. Entonces se abrió un agujero en medio de las ramas con aspecto de tentáculos. Neville le dio la instrucción y Draco metió un brazo en el agujero, que se cerró como una trampa y se lo aprisionó hasta el codo. Neville junto con Padma tiraron de los tallos y los retorcieron, obligando al agujero a abrirse otra vez, de modo que Draco logró sacar una vaina igual que la de Neville y Padma. De inmediato los espinosos tallos volvieron a replegarse y la nudosa cepa se quedó quieta como si fuera un inocente trozo de madera muerta.
—Mira lo hice—comento Michael de forma emocionada, quien su fuerza monstruosa de hombre lobo pareció ayudarlo.
Terry aplaudió claramente impresionado, haciendo que el chico se sonrojara de forma estúpida.
Fue doloroso de ver a Michael y Terry cerca.
Muy incómodo.
—¿Podemos encerrarlos en un armario? —
—No lo hicimos con Harry y contigo, no lo haremos con ellos—
—Padma eres muy aburrida—
Comenzó a estrujar la vaina porque esa fue la indicación de Sprout y su profesora daba miedo enojada. Estaba riendo cuando Michael le lanzo un poco de tierra, cuando la conversación del trio dorado volvió a ser bastante ruidosa frente a ellos.
Por algo Sprout estaba siempre silenciándolos, pero al verlos trabajar, parecía mucho más tranquila e hizo caso omiso a sus charlas.
—En fin —dijo Hermione, retomando el hilo de la interrumpida conversación— Slughorn va a organizar una fiesta de Navidad, y de ésa no conseguirás escaquearte, porque me pidió que averiguara qué noches tienes libres. Quiere asegurarse de celebrarla un día en que puedas asistir—
Harry dejó escapar un quejido. Y Ron, que estaba intentando exprimir la vaina en el cuenco a base de retorcerla con todas sus fuerzas, espetó con enfado:
—Y esa fiesta también será sólo para los preferidos de Slughorn, ¿no? —
—Sí, sólo para los miembros del Club de las Eminencias —confirmó Hermione.
La vaina se escurrió entre las manos de Ron y, tras rebotar en la pared de cristal del invernadero, fue a dar contra la cabeza de la profesora Sprout, arrancándole el viejo y remendado sombrero. Harry se apresuró a recuperar la vaina; cuando volvió junto a sus amigos, Hermione estaba diciendo:
—Mira, eso del Club de las Eminencias no me lo he inventado yo…—
—Club de las Eminencias —repitió Ron con una sonrisa burlona—¡Qué patético! Bueno, espero que te lo pases muy bien en esa fiesta. ¿Por qué no intentas ligar con Mc…? — la charla de Ron murió cuando totalmente deliberado Draco había logrado juntar un poco de barro que lanzo sin piedad al rostro del chico deteniendo a todos en el salón de clases.
Incluso Sprout tenía una ceja arriba.
Pero Draco estaba horrorizado.
Ron estaba a punto de hacer la peor estupidez que pudo hacer y si bien era un idiota, era el amigo idiota de Draco, así que tendría que ayudarlo. Rápidamente se limpió las manos en su traje de invernadero antes de apresurarse al lado de Ron, usando un pequeño trapo para limpiar el rostro del chico con un poco de fuerza que si alguien noto.
No comentaron nada.
—Lo siento tanto Ron, se me resbalo de la mano—musito con fingido pesar restregando con fuerza el rostro del chico que se quejaba de dolor—solamente que ya sabes, es mejor disculparse antes de decir algo sumamente estúpido de lo cual podría arrepentirse después—añade con doble sentido que espera llegue a la cabeza dura del chico pelirrojo.
Este lo ve pestañeando confundido, su rostro sigue café, pero al menos puede ver sus ojos.
—Draco que mierd…—
—Profesora Ron puede venir un momento a mi mesa, tengo una idea para aconsejarlo con Neville, Ron necesita toda la ayuda posible—sin esperar a su profesora rápidamente arrastro a Ron a su mesa donde quedo apretujado.
Sprout parecía cansada, como si lidiar con ellos fuera demasiado difícil y tal vez lo era, pero fue su culpa por elegir ser profesora.
Neville rápidamente intento ayudarles, pero Draco a diferencia del trio dorado, si sabe hablar en voz baja; y usa un hechizo silenciador rapidamente.
—Estuviste a punto de decir algo estúpido—gruñe en voz baja, logrando que Padma levante una mirada curiosa, antes de suspirar y levantarse sin decir nada.
Camino hacía Hermione y Harry, que parecían ver hacía ambos con expresión dudosa, pero escucho como Padma decía algo sobre no darle mucha importancia y volver a su trabajo. Se disculpo con Neville por no estar trabajando, a lo cual el chico los vio con duda, antes de encogerse de hombros y seguir con su trabajo; odiaba hacerlo trabajar solo, pero al menos sabría que en pociones el año pasado siempre lo ayudo y eran un gran equipo que mantenía las debilidades del otro.
—Estabas escuchando—chillo avergonzado, lo hizo bajar la voz cuando otros voltearon a ver.
—Todos escuchamos, ahora baja la voz—Ron gruño ante sus palabras, pero hizo caso esta vez—Hermione dijo que el chico McLaggen no le gusta y tu sacándolo en cara, está bien estar celoso, no está bien ser un estúpido—
—Ella lo menciono primero—musito Ron algo rojo.
Draco lo vio con asco.
—Para decir que era molesto—
—Y que tiene, si van juntos así Slughorn podría nombraros rey y reina de las eminencias…—
—Cierra la boca, me das dolor de cabeza, no sabes con quien ira Hermione y puede que tenga un novio, pero sé que cualquier chica estaría molesta por ese comentario—
Ron pareció ahora abochornado.
—Podrías ir con ella, podrías decirle que pueden ir como amigos—salta Michael quien llego al mismo lugar con ellos, su audición de hombre lobo era increíble, pero Ron parecía solo abochornado al respecto, muy avergonzado y como si quisiera estar en cualquier otro lado.
—Ella no quería ir conmigo—
—No con esa actitud—musita Terry uniéndose a la charla, haciendo que Neville suspire, bien supone que tendrá que poner un plan de acción para evitar una posible guerra.
—Tengo una idea—anuncia Draco, ganando una mirada preocupada de los demás.
Durante el resto de la clase no volvió a mencionarse la fiesta de Slughorn.
Así que mientras seguían trabajando, Draco fue planeando algo que se cocinaría poco a poco y apenas termino la clase pensó que era el momento perfecto de ponerlo en acción. Ron miraba de forma incomoda a Hermione, que tenía las defensas en alto y por lo tanto tendría que ir con cuidado. Harry parecía ver entre ambos luciendo miserable y por eso rápidamente se acercó a él, paso un brazo por sus hombros y este rápidamente cambio su expresión preocupada para una sonrisa.
Tan lindo.
Igual que un cachorrito.
—No pude evitar escuchar sobre la reunión de Slughorn, ¿Cuándo mi novio planeaba invitarme a ir con él? —pregunto maliciosamente, trayendo de regreso el tema de discordia en medio de un pasillo del castillo.
Harry pareció desconcertado.
Padma por otro lado lo miro con ojos brillantes de interes.
—Bueno, no me entere hasta hoy que había una fiesta, no pensé que quisieras ir—dice el chico luciendo algo perdido, pero por suerte Draco es un gran actor y le da una mirada que exige que le siga la corriente.
Harry le da una larga mirada, antes de asentir muy sutilmente aun con dudas en su rostro.
—No soy gran fan, pero sabes que me gusta el drama, además será mejor ir con amigos o pareja, ya que Hermione y Terry también están obligados a ir—dice moviendo su mano restándole importancia, pero ahora Terry también lo mira curioso, como si supiera que hay algo ahí que pudiera funcionar para trabajar.
Padma aplaude atrayendo la atención de los demás.
—Eso es una gran idea Draco, creo que Terry podría invitar alguno del grupo para que todo sea mejor, probablemente Michael que es su mejor amigo estaría encantado—declara Padma rápidamente, provocando que Terry ladee el rostro curioso ya que este probablemente no quería ir a una fiesta más.
Michael por otra parte, patéticamente se estampa contra una pared y es ignorado casi por todos, Draco le da una leve sonrisa burlona.
Terry mira a Padma que le da una mirada larga, antes que este asienta.
—Claro, seria genial ir con Michael, ir como amigos, ¿mejores amigos? —parece una pregunta al final en la voz de Terry, pero Padma siente mientras Michael chilla un sonido de forma algo animal.
Todos voltearon a ver a Michael, que seguía con el rostro algo rojo del impacto contra la pared, luciendo como si fuera un venado frente a los faros de un coche. Draco se aclaró la garganta, haciendo que Michael saliera de su sorpresa.
—Si yo, claro, me encantaría ir, será divertido—habla con voz algo aguda, pero es suficiente para su plan doble que había formado en su mente.
Uno menos, falta otro.
Alejándose de Harry para desconcierto de este sujeta los brazos de Ron para colocarlo de forma firme ante Hermione, que parece algo perdida, pero le da una mirada que indica que sabe que algo trama. Pero Draco solamente le da una sonrisa inocente.
—Mira Hermione, sé que Ron tiene problemas y es un idiota—el chico se queja, pero es ahogado por Draco—pero seguramente será bueno ir con un amigo a la fiesta, sin duda no tiene talento para las palabras, pero todos necesitamos un bufón—la mirada de traición absoluta de Ron se apaga cuando descaradamente le da un pellizco.
Hermione lo ve con duda, antes de que su mirada se vuelva algo insegura al ver a Ron.
—Él dijo que la fiesta era patética—la cantidad de tristeza y voz levemente herida hace que se estremezca, de haber sabido que Ron metería el pie tan dentro de su boca lo habría detenido desde antes.
Pero la fiesta en realidad lo tomo por sorpresa.
—Claro que no tiene el don de las palabras, pero te aseguro que quiere ir contigo, ¿verdad Ron? —dice eso ultimo dándole una mirada de advertencia sobre que si dice lo contrario, bueno, Draco era el mejor duelista de su año que no pensaba en escatimar en venganza por todo este drama que estaba creando.
Ron parece tener dificultades para tragar, viendo de reojo a Hermione, que ahora lo mira expectante y aunque tiene claramente toda la intención de negarse, parece que algo del maldito orgullo Gryffindor hace que saque la cabeza de su trasero en el último minuto.
—Yo, sí, me gustaría ir contigo Hermione—dice con voz tensa, probablemente por la cantidad de fuerza de Draco sobre sus brazos, que se afloja cuando el rostro de Hermione pasa de expectativo a iluminarse brevemente.
Casi con cariño en su mirada y Draco levanta los puños con victoria en su mente.
—Bien, entonces iremos juntos—es lo único que dice antes de continuar su camino a su siguiente clase, antes de que Padma le siga con una sonrisa divertida guiñándole un ojo a Draco.
Michael se apresura a seguirles el paso con Terry a una forma más tranquila, Ron por otro lado ocupa ser empujado por Draco para que se mueva, luciendo un rostro inusualmente tímido y torpe. Harry camina al lado de Draco dándole una mirada que parece saber que todo ha sido su plan, que por suerte, logro salir mejor de lo que esperaba.
—¿Supongo que iras conmigo? —pregunta casi curioso, a lo cual Draco sonríe de manera brillante.
—Por supuesto, que sería tu vida sin mí—
Harry tiene le descaro de rodar los ojos, el muy ingrato.
.
.
Draco tiene la horrible sensación de que los profesores de Hogwarts se han unido en su contra, a pesar de su felicidad de la excusión en semana santa de la cual no ha hablado con nadie, Hagrid comento que hablaría con los padres de cada uno individualmente y no quiere saber qué hará cuando hable con los padres de Pansy o Blaise. Dejando de lado la maravillosa clase de criaturas mágicas, todos los demás profesores parecen vengarse del descuento masivo de Draco a otros estudiantes, lo sabe cuándo hasta Severus ha enviado a sus Slytherin de primero-segundo-tercer año detrás de Draco cuando tienen una dificultad.
Ni siquiera es tan bueno en defensa, claro que es un gran duelista y todo, pero cuando hay que hacer ensayos generalmente se pega a Harry; un puchero y su novio estaría ayudándolo para diversión de todos.
Así que como hizo el bastardo con Megumi y sus amigos, cuando llega un estudiante, Draco los guía a Harry que lo mira con traición. Funciona en su mayoría, pero cuando son Slytherin que lucen dudosos, Draco debe acompañarlos con Harry que no parece afectado por la casa que son. Harry es amable con los demás, dispuesto ayudar y aunque a veces parece cansado del quidditch ahora que es capitán, siempre tiene tiempo para ayudar.
Incluso si sus clases de defensa actuales están decayendo con Severus como profesor.
—Me odia—
—Vio en tu cabeza como te dabas el lote con su ahijado—
Harry voltearía a verlo mal, pero Draco solamente seguiría masticando un chocolate que envió Dora mientras caminan por los pasillos de Hogwarts a su lugar especial. No la sala de los menesteres, ese pasillo con un gran ventanal donde ambos tomarían asiento para que Harry pintara algo y Draco leyera algún libro, Steven se había quedado dormitando con Terry que se negaba a salir de la cama.
Había días.
Michael estaba con Padma y Hermione estudiando por ahí, cree que Luna estaría con Ginny.
Últimamente estaban mucho tiempo juntas, incluso aunque Ginny salía con Dean, para completo horror de Ron. Era divertido si no fuera porque Ron parece actuar tímidamente con Hermione, quien parece igual de encantada si ignoramos a Lavander siempre ver resentida hacía ellos.
Drama adolescente.
Tenían que llegar ahí en algún momento.
Mientras Harry parecía listo para dibujar, Draco decidió sacar el diario que estaba unido al de sus amigos con interés, con una idea en mente.
.
Draco: ¿Sería muy difícil hacer un traslador a Rumania?
Padma: Realmente no me sorprende a estas alturas una pregunta tan estúpida como esta.
Terry: Tomando en cuenta que logre enviarte el año pasado a Paris, no sería muy difícil, solamente sería el editar algunas coordinadas, después de todo el traslador de emergencia a la cámara de los secretos fue completado con éxito.
Michael: Terry no deberías seguirle las ideas.
Luna: El único problema con los trasladores es el tiempo de recarga, para volver a funcionar ocuparía de una semana al menos.
Draco: Luna tiene un punto importante ahí.
Terry: También depende cuantas personas quieres llevar, el cálculo fue programado para nosotros, pero no hemos intentado con más de 6 personas.
Michael: ¿No estas con Harry?, deberías estar besándote con tu novio, no haciendo planes malvados.
Padma: No conoces a Draco si piensas que se distraerá fácilmente, además, esa pregunta parece trampa, aunque amas Rumania por otras razones, dudo que no fuera tu objetivo.
Luna: Draco siempre tiene motivos ocultos.
Draco: Me duelen sus acusaciones.
Padma: Escúpelo.
Terry: Padma da mucho miedo.
Michael: x2
Luna: x3
Draco: x4
Padma: ¡Draco!
Draco: Bien, estaba pensando que Rumania no esta tan lejos del castillo de Nurmengard al menos si lo que Blaise investigo es verdad.
Terry: No pueden haber más de 1000 kilómetros, pero dejando eso de lado, estas confesando tu intención de ir a un castillo que funciona como prisión de uno de los magos oscuros más peligrosos de la historia.
Draco: Cuando lo dices así, suena tan mal.
Michael: renuncio, ocupo mejores amigos.
Padma: Draco eso es peligroso, estúpido y una locura.
Luna: Esto tiene que ver con el viaje de semana santa al cual no estoy involucrada.
Draco: Algo así, Luna lo sentimos, intente escribirlo, pero hay muchas dificultades, es un viaje de excursión, pero no podemos revelar mucha información.
Padma: Draco podrías intentar no morir por un año.
Terry: No entiendo, si ya estaremos ahí, ¿porque ocupas un traslador?.
Michael: No quiero saber la respuesta.
Luna: Conociendo a Draco probablemente quiera ir más veces.
Draco: Me conoces tan bien cariño.
Terry: Trabajare en los cálculos.
Michael: ¡Terry!
Padma: No tengo tiempo para lidiar con esto, ocupo una siesta.
Luna: Terry yo voy ayudar.
.
—¿Cuándo vamos a tener sexo? —la pregunta de Harry provoca que la pluma haga un rasguño en su papel, que probablemente es un garabato de las palabras que intento escribir.
Mira su atroz obra de arte, antes de tragar saliva sin levantar la mirada.
Han tenido, momentos.
¿Técnicamente eso no es sexo?
Pero sabe que eso no es de lo que Harry habla, luego de lo que paso en las duchas de los vestuarios habían tonteado un poco más, Draco intentando asegurarse de que no hiciera algo que Harry no quisiera. Contra todo pronóstico de su parte y probablemente poca sorpresa de los demás si supieran, Harry en realidad parecía bastante dispuesto y comenzaba a ponerse ansioso.
Quería más.
Quería llegar al final, era Draco quien lo posponía y ambos estaban cerca de colisionar, Draco comienza a sentirse inquieto por cuanto tiempo podría detenerlo antes que Harry piense que algo está mal con él. La mayoría de chicos actualmente se dividen entre quienes están experimentando con sus parejas, aquellos que no saben nada del tema y Draco que se siente en medio de todo.
Se siente atrapado.
—Odio que te enseñara sobre confrontar a las personas, deberías usar tus poderes del mal contra otros—
—Draco—
—Bien no me mires así, te hago un trato—a lo cual Harry levanto una ceja con interés poco disimulado, pero ya que pronto parece ser el plazo para tener sexo, bien Draco podría aprovecharse de la situación tanto como pudiera—si logras mantenerte tranquilo en clase de defensa y si, no me ruedes los ojos, si logras no meterte en problemas o en castigos, en vacaciones de navidad podemos tener sexo—eso serian casi dos meses a partir de ahora.
Suficiente tiempo para hacerse a la idea, suficiente tiempo para que Harry logre cumplir el plazo que parece ser bastante difícil para este.
Su mirara se ve preocupada, como si el mismo supiera que esto es algo mucho más allá de sus capacidades.
Lo cual es.
Todo este tiempo ha sido un desastre en esa clase y Draco se siente un poco cansado al respecto, porque antes era la clase que mejor se le daba a Harry y ahora era una tortura para todos; Severus diría algo, Harry le seria insolente, tendría varios castigos y todo se repite.
Es aburrido también.
Harry tarda un silencio demasiado largo antes de tomar aire y asentir.
—Trato—bueno parece que Draco había subestimado el deseo sexual de su pareja, bueno, ya verían que pasara en estos días.
.
.
Unos días antes de la primera prueba de Gryffindor contra Slytherin, Draco sonreía divertido ante la clara mueca de frustración de Harry durante defensa contra artes oscuras, Severus pasaba frente a Harry como si esperara que este hiciera una locura como de costumbre; pero igual que las ultimas clases, el chico se había controlado a duras penas. Hermione lo miraba con duda, pero Draco solamente se miraba las uñas ignorando la interrogativa de todos, que parecían atribuir cualquier contención de Harry a su persona; no se equivocaban por supuesto. El chico parecía verlo cada clase con resentimiento puro, que Draco solo respondía con un pulgar en alto que hizo reír a sus amigos.
Si sería una locura en vacaciones si lograba superar esto, pero bueno, Draco disfrutaba mucho este momento como para preocuparse por el futuro dentro de poco.
Severus lucia precavido, como si supiera que algo malo estaría por pasar.
Estaban viendo el tema de dementores, por el cual Harry parecía morderse el labio con fuerza cada que Severus hizo un comentario especialmente punzante hacía el niño que vivió que se volvió algo preocupante. Draco le lanzo una mirada molesta a su padrino por aprovecharse de la falta de lucha de Harry, que hizo a este verlo con un bufido y bajar un poco más el tono.
Alguien comento sobre patronus.
Severus a la defensiva no quiso enseñar al suyo, en su lugar hizo que todos en su clase intentaran crear un patronus de forma no verbal.
—Bien hecho Seamus—gruño Ron por bajo, provocando que el chico se sonrojara avergonzado.
Si.
Todo había ido de mal en peor.
Draco se encontró practicando con Padma, cuando sintió su mano temblar ante el primer intento sin frutos de ese día, lo que lo dejo confundido. Desde siempre la magia era fácil para Draco, tal vez demasiado fácil para alguien que ha rencarnado en este mundo; la magia no verbal fue un poco complicada, pero la había estado recogiendo bien desde casi primer año.
Había sido el profesor de DA.
Incluso este año estudiantes menores iban a pedir consejos como prefecto que era.
Era el mejor duelista de su generación y con el ego hasta el cielo, pensaba que de todos los estudiantes de Hogwarts. Había dominado el hechizo de patronus desde antes del inicio de su tercer año (aunque no fue hasta su inicio que logro hacerlo corpóreo), pensó que el hechizo sería tan fácil como todo hasta ahora.
Pero cuando la magia no funciono.
Se puso pálido.
Levanto la mirada para ver como Padma también parecía preocupada cuando ella misma intento usar el hechizo sin éxito, de reojo noto que algunos estudiantes como Terry que apenas si sacaba algo de humo blanco o Michael que ni siquiera parecía intentarlo; este último lucia casi nervioso de intentarlo.
¿Qué estaba pasando?
Los cuatro habían sido los mejores estudiantes de defensa el año pasado, suficiente para ayudar a otros en el DA.
Los otros estudiantes estaban fallando, pero eso era porque en general ya fallaban con magia no verbal, aunque Hermione como siempre parecía bastante cerca de lograrlo luego de varios intentos; Harry seguía luchando con no asesinar a Severus como para preocuparse de hacerlo bien.
Que nadie diga que no tiene prioridades.
—¿Sucede algo Draco? —pregunto Severus llegando a su lado, no parecía sonar preocupado, pero era claro que lo estaba cuando no le hizo esa pregunta a ningún otro estudiante.
Draco sintió su cuerpo temblar incontrolablemente, casi con pánico de que la magia no fuera fácil para él, que egocéntrico había sido.
Fallar siempre era duro en este caso.
Pero no era eso lo que le preocupaba.
—No puedo producir un patronus—dijo casi sin aire y sonriendo de forma tensa, provocando que Severus levantara la ceja y algunos curiosos voltearan a verlos.
—Si no me equivoco su patronus era un dragón, fue capaz de utilizarlo en su combate contra un dragón real en el torneo hace unos años—
Si.
No solo eso.
Cuando lo enseño en el DA, su dragón seguía siendo bastante brillante y reluciente, que todos habían admirado por completo; pero desde el incidente en el ministerio en realidad no lo había logrado y…oh.
Su rostro debe haberse vuelto pálido de golpe, porque siente que toda la energía se va de su cuerpo, al comprender algo que no pensó. La última vez que utilizo un patronus fue al lado de Anthony ese día, no solo eso, la mayoría de recuerdos que siempre utilizo para producir el patronus, eran de Anthony y sus Ravenclaw involucrados cuando era niño; había algunos recuerdos de Harry, pero eran aplacados ante el recuerdo de que Anthony fue el último en ver su patronus.
Temió decir el hechizo en voz alta.
Porque estaba seguro que nada saldría de eso.
—Profesor, ¿puedo ir a la enfermería?, no me siento bien—musito casi esto último sintiéndose débil, muy débil.
Severus asintió con duda y antes que Harry pudiera ofrecerse, Padma fue la que lo tomo del brazo antes de guiarlo. Con una gran destreza de magia no verbal, su amiga agito la varita para que todas sus pertenencias se guardaran en sus mochilas y les siguieran camino a la enfermería.
No fue hasta que estuvo acostado con Pomfrey luciendo preocupada de su expresión, que levanto la varita y musito el hechizo patronus en voz alta.
Nada sucedió.
Su rostro cayo.
La mano de Padma sujeto su mano sobre la camilla, levanto la mirada y noto la mirada totalmente destrozada de la chica, había notado como todo este tiempo siempre parecía serena y no pensó que estaba ocultando ese rostro a la vista de los demás.
—Yo lo intente apenas llegue a Hogwarts, nada salió cuando lo intente…no quería pensar que te pasaría a ti también—susurro la chica.
Draco abrazo con una de sus manos sus rodillas contra su pecho, mientras la otra mano sujeto la de Padma sin soltarla.
A veces era fácil no pensar en Anthony, pero otras veces como esta.
—Mis pensamientos felices siempre fueron de la feria ese segundo año, eso siempre hizo mi patronus brillar más fuerte—confeso entrelazando los dedos con su amiga que sonrió con tristeza.
—Esos recuerdos también eran los que Anthony usaba, fue él quien me lo comento cuando me frustraba de no hacerlo y luego…también fueron los míos para usar el patronus—susurro Padma y dentro de Draco se sintió un agujero terrible.
Si.
Se sintió solo y adolorido.
Maldición.
Continuara…
A veces me siento como Draco, tengo una vida relativamente normal y feliz, cuando de repente, pum golpe de recuerdos de personas que estaban antes en mi vida llegan de forma triste. Que increíble que tanto hemos avanzado la historia y técnicamente seguimos apenas en noviembre de este año escolar.
Han vuelto a usar los diarios más seguidos, aunque duele que no esté Anthony, son pequeños pasos que veo con alegría.
Harry hormonal Potter vuelve al ataque.
¿Quién más espera ese viaje loco a Rumania?
