Capítulo 1

Una noche lluviosa azotaba un pequeño pueblo a las afueras de Tokio, dando un aire deprimente y oscuro a todo el lugar.

Pero, en cierta casa alejada de las demás, las cosas eran diferentes, cuerpos mutilados y quemados se esparcen por toda la casa, mientras que, en una esquina oscura, se encontraba una figura arrastrándose.

Renegado: M-Maldito… (Habló con temor y con un intenso odio hacia una figura que se acercaba lentamente a él)

Al momento que la figura llegó frente al renegado, un hilo de luz que provenía de una de las ventanas, reveló la identidad de la figura, quien era un Issei más adulto, el cual, miraba con enojo al renegado frente a él.

Este se mantenía mirando seriamente al renegado, el cual lo miraba aterrado, para seguidamente un guantelete carmesí junto a gemas esmeraldas apareciera en la mano y antebrazo izquierdos del castaño, desde el cual, de los nudillos emergió una espada, la cual brillaba en energía dorada

Esto aterró aún más al renegado, el cual intentó inútilmente huir, solo para que su cabeza terminara rodando por el suelo, mientras que poco a poco su cuerpo se desintegraba, junto a los demás cuerpos que estaban tirados en toda la casa.

Momentos después, podemos ver al castaño, frente a tres montículos de tierra, mientras que, a sus espaldas, la casa comenzaba a ser consumida por llamas carmesí.

Issei: lamento no haber llegado a tiempo… (Habló en un tono triste, mientras apretaba fuertemente sus puños, ignorando totalmente la lluvia y lo empapado que estaba)

Draig: [No es tienes que culparte compañero, no podrías saber que ellos atacarían hoy…] (Habló en un tono calmado, manifestándose en una gema esmeralda sobre el dorso de la mano izquierda del castaño)

Como respuesta, el castaño solo guardó silencio, para seguidamente hacer una pequeña oración frente a los entierros.

Después de esto, el castaño comenzó a caminar hacia el pequeño pueblo, pero, la aparición de un círculo de comunicación en su oído derecho lo detuvo, escuchando atentamente lo que decían a través de él.

Issei: Entiendo, estaré ahí, Lord Michel… (Habló en un tono educado, mientras se detenía, ignorando nuevamente la lluvia)

Después de esto, el círculo de comunicación desapareció, dejando al castaño quieto en su lugar, este guardó silencio por unos momentos, para seguidamente una risa sin gracia saliera de su boca.

Issei: nuestros caminos nuevamente se cruzarán, mi querida gota de agua… (Habló en un tono roto y sin gracia, mientras que una lágrima solitaria caía por su mejilla, la cual se perdió entre las gotas de lluvia)

Pasados unos momentos, el castaño retomó su camino hacia el pequeño pueblo, mientras que, a sus espaldas, la casa desaparecía en llamas.

Al mismo tiempo, Academia Kuoh, sala del consejo estudiantil.

El famoso consejo estudiantil, conocido principalmente por su presidenta y vicepresidenta, quienes comúnmente eran conocidas como las reinas de hielo, al igual que, eran consideradas como parte de las cuatro bellezas de Kuoh.

Ambas se encontraban revisando unos cuantos documentos que les había dado el director, quien, sabiendo de la responsabilidad de ambas, las dejó a cargo de cerrar la academia.

Ambas chicas se mantenían en un cómodo silencio, el cual fue roto por la aparición de un círculo mágico frente a ellas, del cual salía un holograma, dejando ver a dos personas, de las cuales, una habló con una actitud alegremente burbujeante.

Serafall: ¡Hola Sou-tan…! (Habló en un tono alegre y burbujeante, mientras daba un ligero salto hacia adelante)

Sona: Onee-sama… (Habló en un tono nervioso, el cual, seguidamente cambió a uno serio, al ver al hombre pelirrojo parado a un lado de su hermana) Sirzechs-sama, ¿a que se debe su visita…? (Habló de forma seria, ignorando totalmente a su hermana, quien estaba haciendo un puchero, cosa que le sacaba una sonrisa al pelirrojo)

Sirzechs: Disculpa las molestias Sona, pero queríamos avisarles que los ángeles confirmaron su participación para firmar la alianza… (Habló en un tono calmado, mientras que, a su lado, Serafall gritaba que esos ángeles no le pondrían ni un dedo encima a su Sou-tan)

Sona: entiendo, por nuestra parte ya tenemos todo listo para la reunión… (Habló en un tono serio, ignorando totalmente los gritos de su hermana)

Después de esto, el pelirrojo le dio unas cuantas indicaciones, para seguidamente terminar su transmisión, mientras que la otra pelinegra dejaba sus gritos para pasar a su actitud alegre, despidiéndose de su hermana, para seguidamente cortar su transmisión.

Esto dejó nuevamente en silencio a ambas pelinegras, silencio que duró unos momentos, para seguidamente, Sona soltara un suspiro irritado.

Tsubaki: Serafall-sama no oculta su descontento con que los ángeles se le acerquen… (Habló en un tono una tanto nervioso, recibiendo una mirada cansada de parte de Sona)

Sona: Ella siempre hace lo mismo… (Habló en un tono cansado e irritado, mientras se tomaba el puente de la nariz)

Después de esto, ambas volvieron a revisar los documentos, hasta que, uno en especial, llamó la atención de Sona, el cual era sobre solicitudes de algunos alumnos de secundaria, siendo el nombre de esta la que causó que Sona se congelara en su lugar.

Esto fue notado por Tsubaki, quien dejó sus papeles y dirigió su mirada hacia Sona, quien miraba fijamente el papel en sus manos, al igual que temblaba levemente.

Tsubaki: Presidenta, ¿Se encuentra bien…? (Preguntó en un tono preocupado, el cual aumentó al ver como de los ojos de Sona comenzaron a caer lágrimas, al ver esto, Tsubaki se levantó rápidamente de su lugar, para seguidamente tomar del hombro a Sona) ¡Presidenta…! (Habló preocupada, mientras movía levemente a la chica, quien inmediatamente la miró fijamente) ¿Se encuentra bien…? ¿Qué ocurre…?

Sona: Discúlpame Tsubaki, solo recordé algo… (Habló en un tono dolido, mientras se sacaba sus lentes y limpiaba sus lágrimas)

Esto confundió un poco a Tsubaki, la cual estaba por preguntar, pero al ver el nombre de la secundaria en esos documentos, todo comenzó a calzar en su mente.

Tsubaki: ¿Le recordó a él, verdad…? (Preguntó en un tono triste, regresando su mirada hacia Sona, quien solo soltó una carcajada sin gracia)

Sona: soy muy hipócrita al estar llorando por algo que yo misma hice… (Habló en un tono neutro, mientras un par de lágrimas volvían a caer pos sus mejillas) Fui una idiota, mi rivalidad con Rias me llevo a herir a alguien tan dulce y agradable como el… (Habló en un tono dolido, mientras que en su mente se decía a sí misma, "Además de que termine enamorándome de él")

Esto causó que en Tsubaki apareciera una expresión triste, mientras pensaba en alguna forma de animar a su rey y amiga.

Tsubaki: Recuerdo que en una ocasión me contaste que él podría ser portador de una Sacred Gear… (Habló en un tono calmado, atrayendo la mirada de Sona) Si de verdad él es un portador de alguna Sacred Gear, existe la posibilidad de que puedan volver a encontrarse… (Habló intentando animar a la pelinegra, quien solo sonrió con tristeza)

Sona: Tanto tú como yo, sabemos que es muy difícil que un humano normal pueda despertar su Sacred Gear… (Habló con tristeza, sin mirar a Tsubaki, quien solo pudo mirarla con tristeza) Aunque agradezco que intentaras animarme… (Habló dándole una media sonrisa a Tsubaki, quien se la devolvió)

Seguido de esto, y de qué Sona le dijera a Tsubaki que no se preocupara, volvieron a revisar los documentos, mientras volvían a su cómodo silencio, pero, un pensamiento se mantenía en la mente de Sona.

Sona: "Espero que te encuentres bien, mi llama de fuego…" (Pensaba un tanto triste, mientras ordenaba los documentos que ya avía revisado)

Time skip, tarde-noche del día siguiente.

Después de pasar un día sin nada que destacar, Issei se preparaba para la misión que le había encomendado uno de sus líderes, dejando de lado sus pensamientos sobre cierta pelinegra de ojos violetas.

Pero, tuvo que salir de sus pensamientos al ver como una cruz dorada aparecía en medio de su sala de estar, de la cual salieron dos personas rubias, las cuales eran un hombre y una mujer.

Issei: Lord Michael, señorita Griselda, bienvenidos… (Habló en un tono educado, mientras daba una ligera reverencia a los recién llegados)

Michael: Es bueno volver a verte Issei… (Habló en un tono calmado, mientras daba una media sonrisa)

Griselda: Espero que no hayas dejado tu entrenamiento de lado, Issei… (Habló en un tono calmado, tensando visiblemente al castaño, cosa que le saco una sonrisa a la mujer) Y recuerda que puedes llamarme Griselda solamente… (Habló mientras se acercaba al castaño, para seguidamente darle un golpecito en el hombro)

Al ver la interacción de ambos Brave Saints, una sonrisa apareció en las facciones de Michael, pero viendo que les comenzaba a faltar el tiempo, decidió interrumpir su interacción.

Michael: Lamento interrumpirlos, pero ya tenemos que partir… (Habló de forma calmada, mientras veía como ambos detenían su conversación para mirarlo, para seguidamente asentir y pararse a un lado de él) Y otra cosa, Issei-kun, lamento que tengas que volver así, pero si quieres quedarte, lo entenderé… (Habló en su típico tono calmado, mientras veía con cierta preocupación al castaño, quien solo le dio una mirada calmada)

Issei: No se preocupe, Lord Michael, además, ya es hora de confrontar mi pasado… (Habló en un tono calmado, para seguidamente darle una sonrisa que ambos ángeles notaron inmediatamente que era falsa)

Ante esto, el ángel sólo le dio una media sonrisa, para seguidamente todos desaparecieran de la sala de estar en una cruz dorada.

Al mismo tiempo, Academia Kuoh, sala del consejo estudiantil.

Mientras esperaban que los demás invitados llegarán para iniciar la reunión, Sona junto a su nobleza mantenían vigilados los alrededores, junto con la barrera que rodeaba toda la academia, pero, la aparición de Rias, causó que la oji violeta frunciera el ceño.

Sona: ¿Qué te trae por aquí, Rias…? (Preguntó en un tono serio, mientras le daba una mirada penetrante a la pelirroja, quien le dio una mirada arrogante)

Rias: Sólo quería visitar a mi mejor amiga… (Habló en un tono arrogante, a la vez que una sonrisa de superioridad aparecía en sus rasgos)

Sona: Di lo que quieres Rias, estoy ocupada… (Habló en un tono irritado, mientras le daba una mirada penetrante a la pelirroja, quien solo le dio una sonrisa)

Rias: El otro día, vi a un chico de cabello castaño, me recordó a Issei… (Habló en un tono burlón, causando que Sona se tensara, cosa que trajo una sonrisa en el rostro de Rias) También me recordó lo que le hiciste, fue cruel, no crees, jugar con su corazón de esa forma, pero lo más cruel debo decir, es que tú te terminaste enamorando de él, aun sabiendo que lo dañarías todavía más… (Habló con veneno y burla en su voz, pero una fuerte presencia la silencio, presencia que venía de parte de Sona, quien, a pesar de mantener un rostro neutro, su mirada advertía peligro para la pelirroja, quien se tensó bajo el poder mágico de la pelinegra)

Sona: Rias, será mejor que te retires, antes que olvide que algunas vez fuimos amigas… (Habló en un tono frío, mientras elevaba aún más su poder mágico, asustando a Rias, la cual logró ver detrás de la pelinegra, un gran dragón de agua, el cual le daba una mirada de muerte)

Ante esto, la pelirroja decidió fingir una sonrisa arrogante, para seguidamente irse de forma apresurada dejando a Sona con una gran ira reprimida.

Sona: Maldita Rias… (Gruño en un susurro irritado, mientras volvía su mirada hacia la barrera, la cual seguía firme en su lugar, pero seguidamente, la aparición de Tsubaki la sacó de sus pensamientos)

Tsubaki: Presidenta, la reunión está por comenzar, Sirzechs-sama nos llama… (Habló en un tono serio, recibiendo un asentimiento de parte de su rey, quien seguidamente les envió un mensaje a los demás de su nobleza)

Actualidad, sala del consejo estudiantil.

Ahora podemos ver reunidos a dos de los líderes de los demonios, Sirzechs lucifer y Serafall Leviatán, acompañados por las noblezas Gremory y Sitri respectivamente, a su lado, se encontraba el actual dirigente de los ángeles caídos, Azasel, acompañado por Vali, el actual dragón emperador blanco.

Estos se encontraban esperando a los ángeles, los cuales eran los únicos que faltaban, mientras esperaban, Sirzechs y Azasel mantenían una conversación un tanto animada, mientras que Serafall solo miraba con el ceño fruncido al caído, pero, de la nada, una cruz dorada los interrumpió, de la cual salieron los representantes del cielo.

Michael: Lamentamos llegar tarde… (Habló en un tono calmado, mientras avanzaba hacia la mesa, donde tomó haciendo a un lado de Azazel y frente a Sirzechs y Serafall)

Sirzechs: No te preocupes, todavía están a tiempo… (Habló en un tono tranquilo, recibiendo un asentimiento de parte del rubio)

Mientras que con Issei y Griselda, las reacciones fueron diferentes, mientras que nadie reconoció al castaño, exceptuando a Sona, quien lo notaba extrañamente familiar.

Pero la reacción que sorprendió a todos, fue la de Xenovia, quien, al ver a Griselda, palideció exageradamente, al igual que comenzaba a sudar notablemente.

Esto causó un poco de gracia en el castaño, quien reprimió una sonrisa, la cual rápidamente murió al ver a Sona, causando un sinfín de emociones dentro de él, lo que causaba que su corazón latiera vigorosamente en su pecho, pero, decidió dejar todo eso de lado, para seguidamente pararse a unos pasos detrás de Michael.

Pero, al ver al acompañante de parte de los caídos, un gran sentimiento de muerte lo abrumó, ante lo cual, supo de inmediato la identidad del peli plata, el cual lo miraba con arrogancia.

Sirzechs: Bien, creo que es hora de iniciar la reunión… (Habló en un tono calmado, estando de acuerdo con los otros dos líderes)

Momentos después, los líderes comenzaron a hablar sobre los acuerdos que traerán consigo firmar la alianza entre las tres facciones, donde, repetidas veces Serafall le dio mala cara a Azazel, quien solo le devolvía una sonrisa despreocupada.

Serafall: no deberías tener esa sonrisa, por tu culpa Kokabiel casi comienza otra guerra… (Habló en un tono serio e irritado, apuntando acusatoriamente al caído, quien solo agrando su sonrisa)

Azazel: Preferí no interferir y sólo mantenerlo vigilado… (Habló en un tono desinteresado, irritando a Serafall, mientras que Sirzechs solo negaba)

Sirzechs: Y puedo ver que enviaste al actual dragón Emperador Blanco para detenerlo… (Habló mientras miraba al peliplata que estaba apoyado en la pared tras Azazel)

Azazel: le gusta pelear con personas fuertes, creí que sería una buena oportunidad para que se dejara ver… (Habló con su ya típico tono desinteresado, mientras que sus espaldas, Vali solo soltaba un gruñido entretenido)

Después de esto, volvieron a hablar sobre temas y acuerdos para ayudar a las relaciones que ayudarían a favorecer a la alianza, pero, de un momento a otro Sirzechs saco un tema que atrajo la atención de todos.

Sirzechs: bueno, con eso creo que ya tendríamos todo listo para firmar la alianza, aunque me gustaría hacerle una pregunta a uno de los seres que podría de una forma u otra, ser una amenaza para la paz… (Habló en un tono serio, mientras dirigía su mirada hacia Vali, quien le dio media sonrisa) Dragón Emperador Blanco, no, Hakuryuukou, actualmente no sabemos nada sobre el actual Sekiryuutei, pero, quiero que respondas mi pregunta con total sinceridad… (Habló en un tono serio, pero fue rápidamente interrumpido por Vali, quien se acercó un poco a la mesa de los líderes)

Vali: Por mi parte no me importa si hay paz o no, mientras pueda luchar con guerreros fuertes, no me importa… (Habló en un tono calmado, dándole una mirada igualmente calmada al pelirrojo, quien no se inmuto) Y sobre rojo, tengo entendido que su portador actual es el más débil comparado con los anteriores portadores, por lo que no sería un problema para mí… (Habló en un tono burlón, mientras miraba de reojo a Issei, quien estaba con un rostro neutro)

Estas palabras tensaron de cierta forma a Michael y a Griselda, quienes gracias a que conocían al castaño, podían ver como este retenía su ira y podían adivinar que Draig estaba por explotar.

Esto igualmente causó un gran silencio en los demás los cuales miraban sorprendidos la seguridad con la que el peliplata decía esas palabras, mientras que Sirzechs junto a Serafall solo miraban un tanto nerviosos a Vali, solo Azazel se mantenía tranquilo, a la vez que solo tenía una media sonrisa.

Pero, de la nada, el ambiente cambió a uno frío, al igual que todos comenzaban a congelarse, exceptuando a los líderes, junto a Issei, Griselda, Rias, Sona, Kiba, Xenovia e Irina, los cuales fueron salvados por sus respectivos poderes (Excepto Rias, quien solo no se congeló por estar a un lado de Xenovia)

Esto confundió a todos, excepto a los líderes, quienes reconocieron la barrera, por lo que se levantaron con los sentidos alerta.

Rias: ¿Qué ocurre…? (Preguntó confundida, mientras miraba al resto de su nobleza, quienes estaban congelados en su lugar)

Azazel: Una barrera, al parecer alguien está usando el poder del medio vampiro… (Habló mientras miraba de reojo a Rias, quien se tensó, para rápidamente cambiar su expresión a una que denotaba una gran ira)

Kiba: Tenemos que rescatarlo… (Habló en un tono serio, recibiendo un asentimiento de Rias y de Xenovia)

Katarea: lamentablemente no te dejaré hacer eso… (Habló mientras aparecía de entre las sombras, sorprendiendo a todos)

Pero, antes que alguno reaccionara, la mujer recién llegada lanzó un ataque al suelo, causando una gran explosión, llenando la habitación de humo y escombros.

Al parecer, firmar el tratado de paz no sería tan fácil.

Fin de capítulo 1

Del 1 al 10 cuánto le dan al capítulo.

Deja tu estrellita si te gusto.

Yo soy Horst y nos vemos en el siguiente capítulo…