Memorias del Viento

"Parte 3"

-Patio de la Mansión Crepúsculo - 2 semanas después-

(Veamos... cuando vamos a tiempo presente y encuentran a Ais hasta que despierta va 1 semana, más los 2 días que pasaron para que Aria despierte son 9 días. Sumamos las 5 semanas de depresión y 3 de linda amistad son 8 semanas que sumados nos da 2 meses y 9 días. Agregamos 1 semana y 5 días de trabajo con 1 día más, nos da 2 meses y 15 días, sumamos estas 2 semanas y tenemos... 3 meses y 1 día. Como vuela el tiempo...)

Vemos como Ais se encuentra intentando golpear a Finn con la espada que tiene pero esto la evita con suma facilidad.

El capitán de la Familia Loki le estaba ayudando a entrenar a la niña a mejorar su técnica de combate para no depender mucho de su habilidad.

¡FWOOSH! ¡WHOOSH! ¡FWOOSH!

-Hah~ Hah~ Hah~

La pequeña poli dorada jadea con cansancio mientras sostiene su arma.

-Muy bien, es todo por ahora.

-Hah~ Todavía... Hah~ puedo seguir... Hah~

Ais se ponía en guardia para seguir con el entrenamiento.

-Ya llevamos un buen tiempo y tienes otras cosas que hacer, cómo desayunar y estudiar antes de ir a la Mazmorra.

Finn le habló con su sonrisa de siempre.

Gruh~

El estómago de Ais apoyaba la idea de desayunar. Por lo que asiente y dan por terminado el entrenamiento para ir al comedor.

Desde el alba llevan cerca de tres horas entrenando por lo que necesitan comer antes de que ella vaya a entrar en la Mazmorra.

La parte de estudiar es algo que no le emociona mucho pero aceptó con tal de poder hacerse más fuerte.

Algo curioso es la Habilidad que tiene desde que recibió su Falna, Challenger, aumenta la fuerza de ataque del usuario al pelear contra monstruos y más contra monstruos tipo dragón. La Habilidad se fortalece según la determinación del usuario.

Sin el Dragón Negro ella ya no tiene deseos de venganza, sino de demostrarle a esa dos Familias el error que cometieron al rechazarla. Y también está que desea ser fuerte para el lindo niño que conoció.

-Hum...

Mira un segundo al cielo mientras siente una brisa de viento acariciando su rostro.

-Oka-san...

Recuerda a su madre. Le da tristeza no volver a verla, pero sin el Dragón no tiene de donde puede estar, cree que ella ahora está con su padre por lo que eso le da cierta tranquilidad.

Ella ahora debe estar cuidándola desde el Tenkai.

.

-Magna Grecia-

Mientras tanto dicha madre se encontraba...

-Abre la boca y di 'Ah~'

...dándole de comer a un niño que lleva una pijama de conejo que tiene una capucha con orejas integradas.

Bell estaba vistiendo un pijama que su madre le compró.

-Ah... Hum~

Di un bocado al desayuno que le daba Aria.

-Buen niño.

Lo felicito.

El estar conviviendo con Bell la hace feliz. Si bien él no era como Ais, tampoco tiene que serlo para que le tenga afecto. Puede ver que es un niño muy tranquilo y bien educado, no causa muchos problemas. Le daban ganas de querer un hijo así.

-Aria está mimando mucho a Bell.

Comentó Hipólita.

-¿Y la puedes culpar? Bell es toda una ternura.

Dijo Joan.

-Sin duda sacó las mejores cualidades de sus padres en apariencia física.

Comentó Merlina.

Todas ven como Bell sonríe radiante y con el pijama de conejo que viste solo puede pensar en algo.

-"Kawaii~"

Era de esperarse esa reacción.

A quien no le hacía mucha gracia esto es a Alfia, aun con los ojos cerrados su aura de amenaza estaba presente. La razón, Aria estaba acaparando a Bell.

Ya le molestaba que la peli dorada se hiciera amiga de su hermana pero no podía consentir que se acerque a su querido sobrino. La hubiera matado junto a su cuñado en el momento que lo beso, así no tendría que soportar esto.

-Aquí tienes.

Silver le sirvió una rebanada de tarta de arándanos, frambuesas rojas y crema blanca.

Viendo esto ella empezó a comerla.

-Sabe igual que la anterior.

-Entonces, no la quieres.

El azabache trató de tomar el plato pero su cuñada lo tomó posesivamente y le dio otro bocado a la tarta.

Sabe que ella por su orgullo no dirá que su comida es una delicia, pero viendo que es su tercera rebanada de la mañana la deja pasar.

-¿Puedo comer otra rebanada tarta de fresa?

Pregunto Metería mientras muestra su plato vacío.

-Sí pero recuerda que debes guardar para más tardes y no comértelas todas o tendremos que llevarte con el dentista.

Le advirtió Silver mientras le sirve dicho postre a su esposa

-Hai. Hai.

A la peliblanca no le importaba tener que revisarse los dientes con tal de comer los postres de su esposo, no se arrepiente de nada.

El azabache también le sirvió una tarta de fresa a la peli dorada.

-Gracias.

Aria agarró una cucharilla para tomar un trozo de la tarta y comerla.

-Hmm~

Degusto su sabor.

-"Las fresas fueron bien seleccionadas y cuidadas. La crema está en su punto y la masa no es ni muy dura ni muy blanda, está perfecta. Y el dulce es exquisito..."

Fueron los pensamientos de Aria al comer la tarta hasta terminarla.

-Muchas gracias por la comida.

Se levantó de la mesa e hizo una pequeña reverencia.

-Y también les agradezco por permitirme comer con ustedes.

-Agradécele a Metería, ella insistió.

Comentó Hera, ella normalmente no permitiría que una sirvienta comiera con su Familia en la misma mesa pero fue persuadida por su hija junto a una carita de nieto para que la dejara.

-Voy a limpiar la mesa en cuanto terminen.

-Sí quieres puedo ayudarte con ello.

-Gracias Silver, pero incluso tú tienes tus deberes que cumplir y no puedes desperdiciar tiempo limpiando platos. Voy a estar bien.

-¿Segura?

-Sí. No te preocupes.

Ella le sonríe aunque este no se ve convencido.

Una vez que terminó el desayuno y todos se retiraron, Aria empezó a recoger las cosas. Aunque había algo que la perturbaba.

-Otra vez, rechace su ayuda...

Se dijo en voz baja mientras sus mejillas se tiñen de rojo.

Así ha sido desde hace dos semanas.

Si bien habían logrado aclarar las cosas con el azabache y ya no hay problemas, de hecho llevan las cosas de una buena manera y son cordiales.

Pero no sabe por qué su corazón late fuerte al estar cerca de él.

-Tal vez es por qué me recuerda a Albert...

Eso era algo plausible, puesto que ambos son bastante parecidos físicamente pero tienen sus diferencias.

Algo que también es notorio en el comportamiento, Albert era más serio y caballeroso, Silver es más relajado y alegre.

-Pero no creo que sea eso...

Lo descarto rápido, no quiere comparar a uno con el otro haciendo las cosas incómodas.

-Tal vez sólo siento gratitud. Sí, debe ser eso.

Se dijo a sí misma, convencida de que debe ser eso.

Silver la había salvado del Dragón Negro y se siente agradecía por ello, por lo que debe hacer algo para demostrárselo.

Así puede calmar a su corazón.

-Y sé cómo hacerlo.

.

-Horas de la noche-

Tras llegar la hora de cenar Silver se estaba estirando un poco para relajar sus músculos luego de estar entrenando con Maxim y Zald en la Mansión Creta.

El azabache tenía como meta hacerse más fuerte ya que presentía de que su hijo lo tomaría como modelo a seguir, por lo se propuso a ser un Nivel 7 para estar tanto a la par de sus compañeros como ser un héroe para su Bell.

-Estoy tan cansado como hambriento.

Se dijo a sí mismo mientras iba a la cocina, sabía que debía preparar la cena para todos en Magna Grecia por lo que se apresura.

-Bienvenido.

-¿Ah?

Silver se sorprende de que Aria lo recibió en la cocina con una mesa y un platillo preparado.

El platillo era una ensalada de lechuga, zanahoria y papas cortadas en cuadritos con mayonesa, crotones de pan, y una carne de ternera bien cocida con salsa barbacoa.

-Te prepare la cena.

Le dijo la peli dorada con una sonrisa.

-...Gracias.

No se esperaba para nada esto.

-Toma asiento.

Lo tomó de su brazo derecho y lo llevó a sentarse en la única silla que había.

Silver tuvo que sentarse mientras Aria le sirve algo de beber.

Ante todo esto el azabache se extrañó pero como su estómago demanda comida no se lo piensa mucho y empieza a comer.

-Esto está muy bueno.

-Gracias.

Aria sonrió complacida al ver cómo Silver disfrutaba de la comida.

-Por cierto. ¿Dónde están Metería, Bell y Alfia? De hecho ¿Donde está toda la Familia Hera?

-Ya que lo preguntas, Hera-sama llevó a todos a cenar a un restaurante.

-Por qué no me sorprende.

El oji rojo ya sabía cómo era la diosa de su esposa, está aprovecha cada vez que entrena para llevar a los demás a cenar mientras él se queda solo en la sede preparando su comida.

-¿Y por qué no fuiste con ellas?

-Tenía algunas tareas pendientes por lo que me quedé aquí.

-Ya veo.

-Metería-san también quería quedarse para recibirte pero Alfia-san y Hera-sama fueron muy insistentes en que fuera.

-Me lo imagino.

Con ello terminó de comer y agradeció la comida por lo que se retiró a tomar un baño mientras Aria limpia todo.

Ya en el baño privado de su cuarto se relajo dentro de la bañera con agua.

-Por lo menos Metería no va estar preocupada de que me sienta solo en la sede.

Se dijo así mismo.

Sabe que su esposa le traerá algo de comida del restaurante al que fue con su Familia a cenar, aunque tendrá extrañas marcas de mordida.

Igual así la ama y compartirá esa comida con ella.

Lo bueno es que mientras espera Aria puede hacer compañía.

-Silver-san.

La voz de la espíritu se escuchó del otro lado de la puerta.

-¿Qué pasa Aria?

-¿Necesitas que te talle la espalda?

-¡¿Ahh?!

Esto lo tomo con la guardia baja pero debía componerse.

-¡N-No es necesario! ¡Puedo hacerlo solo!

Dijo tratando de sonar calmado.

A quien solo le permite entrar a tallarle la espalda es a Metería... y tomar un baño juntos.

Por lo que espera que la peli dorada entienda el mensaje y se vaya.

-¿Seguro?

-Sí...

-...Está bien.

Se retira y Silver suspira tranquilo.

-Eso estuvo cerca.

Ahora si podía relajarse.

Mientras tanto Aria estaba por el pasillo cerca del cuarto de los Cranel.

-Mow~ No me deja ayudarle como quiero...

Se desanimó al ver que su plan no funcionó como esperaba.

-Pero pensándolo un poco...

Fue en ese momento que se dio cuenta de un detalle en su plan.

-¡Casi lo veo desnudo!

Se sonroja al darse cuenta de ello y tuvo suerte de que Silver declinara su ofrecimiento, de ser otro hombre quien sabe.

Y convengamos que ella desconoce que este ya la vio desnuda y la tuvo muy cerca.

-Ah... Tal vez sea mejor que mantenga un límite de que tanto puedo acercarme a él.

Se dijo a sí misma mientras trataba de calmar su acelerado corazón.

Al terminar de bañarse y vestirse con ropa limpia, Silver fue al living a seguir leyendo un libro que empezó recientemente.

Se acomoda en el sofá para continuar por donde iba.

Aunque se da cuenta de que alguien se sentó a su lado y al girar a su derecha ve que es Aria.

-Hola.

Saludo la peli dorada.

-Disculpa lo de antes, espero no haber sido muy inoportuna.

-Bueno... Me tomaste por sorpresa, pero creo que solo querías ayudarme y lo agradezco.

-Me alegro por eso.

Ella sonríe y eso hace que el azabache también sonría antes de volver a su lectura.

Justo cuando estaba por empezar a leer Aria se fue acercando para ver lo que leía.

-¿Qué estás leyendo?

Preguntó la espíritu vestida de sirvienta.

-Es una historia sobre una mujer que debe enfrentar a su clan para salvar la vida de su familia.

-Se ve como una historia interesante.

-Lo es. Puedo prestarte el libro una vez que lo termine.

-Me parece bien.

Ella acepta mientras ve curiosa el libro.

-"Está muy cerca."

Fue lo que pensó Silver al sentir como la peli dorada se le pegaba al brazo para ver lo que estaba leyendo.

También estaba que al girarse un poco el azabache podía sentir algo muy suave y redondo contra su brazo.

Aria no se había dado cuenta de la posición en la que estaba, incluso apoyaba su cabeza sobre el hombro de Silver.

Claramente no se daba de la posición en la que estaba.

-Ah... Aria...

-¿Sí?

Ella lo mira.

-Estas muy cerca...

-¿Hum?

Inclina su cabeza hacia un lado como si no entendiera.

-¡Ah! Gomene. No lo sabía solo quería ver lo que estabas leyendo.

Se alejó una vez captó lo que el azabache le decía.

-Descuida.

Silver tranquilo retomó su lectura tranquilamente, pero no pasó ni un minuto cuando Aria se puso detrás del sofá y posó su cabeza sobre el hombro izquierdo del azabache para seguir viendo el libro.

Claro que esto puso nervioso a Silver.

-Estas muy cerca otra vez.

-Oh. Perdón.

Se retira.

Ahora pensando si podría leer tranquilo es que lo consigue...

-¿Hum?

...Por lo menos por unos segundos hasta que se dio cuenta de algo.

Bajando un poco la vista hacia sus piernas se encuentra con Aria recostada estas mientras ve el libro.

Esto ya era un nuevo nivel de acercamiento.

Y antes de que tan siquiera pudiera hablarle, alguien llegó a la sala y no era nada amigable.

-...

Su oscura presencia no se hizo esperar consiguiendo la atención de uno de los que estaban presentes en el lugar.

-¿Con que disfrutando mientras no estamos? ¿Ah?

Fue la pregunta que hizo Alfia al ver como estaban su cuñado y la peli dorada.

-¡Alfia!

-No te preocupes. Tu ataúd va a ser cerrado.

La peli plateada se estaba preparando para masacrar al azabache, quien ya podía vislumbrar las intenciones de su cuñada y debía idear su plan de escape.

-¡Silver, traje comida del restaurante!

Metería llegó al lugar con una sonrisa mientras mostraba una cesta con comida.

-¿Qué sucede aquí?

-Encontré al imbécil siéndote infiel con tú "mejor amiga".

Alfia le dijo a su hermana lo que estaba pasando o más bien lo que ella cree que está pasando.

-Alfia-nee. Deja de inventar cosas.

La peliblanca no le daba crédito a lo que decía su hermana.

-¡Pero es la verdad!

-Aria estaba muy absorta viendo el libro que anata está leyendo.

Y ella decía la verdad, la espíritu estaba más interesada en el libro que no le dio importancia a la acusación de la mayor de la Hikari.

Viendo que su amiga no se había movido de donde estaba fue que se le acercó y la tocó un poco para llamar su atención.

-¿Hum?

-Aria-san. Estás muy cerca de Silver.

Cuando dice eso la peli dorada mira a su alrededor hasta encontrarse con un muy nervioso Silver y ver donde estaba.

-¡EEEK! ¡Gomenasai!

La espíritu rápidamente se apartó del hombre y se fue toda avergonzada, dejando a los demás en el living.

-Gracias Metería.

-De nada.

Silver le agradeció a su esposa.

Si bien el asunto se aclaró y ahora deben ver que Aria este bien, todavía había alguien con dudas.

-"¿En serio esa tonta es un gran espíritu?"

Fue el cuestionamiento de Alfia al ver el comportamiento de la peli dorada.

Aún le cuesta creer que sea la misma Aria de la historia, su mejor suposición es que el escriba o el sobreviviente que contó la historia quisieron retratarla de una forma distinta a como es realmente. Lo cual es plausible.

Esa noche Silver y Metería fueron a hablar con Aria para calmarla, cosa que lograron antes de comer lo que la peli blanca trajo del restaurante al que fue con su Familia, solo para descubrir mordidas en la comida pero igual disfrutaron de esta.

Respecto a Bell estaba cansado y se fue a dormir como buen niño que es.

.

.

-Biblioteca de Magna Grecia - Dos meses después-

(5 meses y 1 día)

Las cosas iban con normalidad para todos en la sede de la Familia Hera, aunque para Aria eran un poco diferente.

Tras su gesto de agradecimiento ya no rechazaba la ayuda que Silver le daba, lo cual es un avance en su relación con este.

Pero con ello vienen nuevos retos y una que otra cosa que falta por resolver.

-Hum~ hum~ hum-hum~

Aria estaba limpiando los estantes con el saca polvo y para alcanzar la parte más alta se sube a la escalera que había en el lugar.

Ella trata de alcanzar la parte más alta de un estante pero.

-Ah... ¡Ahhh!

Pierde el equilibrio y se cae.

¡Caught!

-¿Ah?

Pero no llega a golpear el piso.

-¿Estás bien?

Preguntó Silver quien la cargaba en sus brazos como a una princesa.

El azabache había llegado a la biblioteca cuando vio cómo la peli dorada estaba limpiando uno de los estantes hasta que pierde el equilibrio, al ver como iba a caer reaccionó rápido para atraparla y evitar que se lastime.

-Eh... Lo estoy. Gracias por salvarme.

Aria estaba sorprendida de ver como estaba.

-Alegro de ello.

Silver sonrió de forma amistosa mientras la dejaba de pie en el piso.

Hubo un silencio un tanto incómodo para ambos.

-¿Y... venias a buscar algo?

-Ya que lo preguntas, viene a buscar un libro de recetas. Hera-sama quiere comer algo "verdaderamente fino" para su paladar.

Hace énfasis en la descripción de la diosa como si fuera alguien de la alta sociedad de forma burlona.

-Fu fu.~ Me lo imagino.

La peli dorada se ríe de aquella interpretación del azabache.

Había visto como la diosa constantemente lo criticaba y no se atrevía a decir algo positivo sobre este, era la suegra que mucho tienen.

Aun así Silver se lo deja pasar pues no se ve que sea alguien que guarde odio por mucho tiempo.

-¿Quieres que te ayude a buscar el libro?

-¿No es mucha molestia?

-Para nada. Es lo menos que puede hacer luego de que me volviste a salvar.

Dijo Aria mientras empezaba a buscar el libro que Silver necesitaba.

Estuvieron viendo durante un minuto hasta que la oji dorada lo encontró y se lo entregó a oji rojo.

Este le agradeció al tomar el libro roza las manos de la peli dorada antes de irse, dejándola a esta sola en la biblioteca.

-El es un buen hombre...

Dijo Aria en voz alta mientras acariciaba sus manos mientras pensaba en Silver y una sonrisa leve se forma en su rostro.

Tenía una sensación bastante agradable al pensar en él.

-¡Wahh! ¡¿Qué me está pasando?!

Se sonroja al darse cuenta de los pensamientos que tenía por el esposo de su amiga.

-¡N-No puedo pensar en él de otra forma que no sea un amigo!

Se reprende a sí misma.

-Moh.~ Tal vez me estoy enamorando de él porque me recuerda a Albert. ¡Sí, debe ser eso!

Con su mano derecha hecha puño golpea como martillo la palma de su mano izquierda.

-Pese a ser parecidos tiene sus diferencias, por lo que si veo algo de él que no me gusta dejaré de pensar en él de esa forma y todo estará bien.

Se dijo a sí misma sonando convencida.

Aunque como dicen, del dicho al hecho hay mucho trecho.

.

.

.

-Cocina de Magna Grecia - Horas de la tarde - 6 días después-

(5 meses y 1 semana)

-Muy lo siguiente es amasar la masa para sacarle todo el aire, pues si lo metiéramos así al horno eso sería desastroso.

Indicó Silver mientras él mismo amasaba la masa de pan.

-Hai.

Tanto Metería como Aria y Bell estaban también amasando las masas de pan que hicieron.

Todos estaban vestidos de chefs.

¿La razón? Estaban en clases de cocina.

Esta actividad empezó hace un año con Metería queriendo aprender a cocinar para hacerle comida a su hijo cuando su esposo no esté.

Y como Silver es un Masterchef pudo aprender varias recetas sencillas y unas más avanzadas.

Alfia también asistía pero cuando Bell aprendió a cocinar dejó de asistir, pues como su sobrino demostró tener talento para cocinar no vio caso el seguir con ello.

Imagínense lo jodida que va a estar si un día no están su hermana, su sobrino o su cuñado para cocinarle. Puede ir con Zald pero este no estará completamente jodida.

-¿Le daremos alguna forma al pan?

Preguntó Aria.

-Eso es algo podrías ver en la siguiente clase, por el momento les daremos forma de bollos.

Dijo Silver en respuesta.

-Aunque para darles más sabor les pondremos orégano y algo de queso parmesano rallado.

-Suena delicioso.

La espíritu no podía esperar a probar ese pan, de hecho ya se le hace agua la boca de solo pensarlo.

Pero al estar distraída en sus pensamientos...

-¡Cuidado!

Olvidó que tenía la masa de pan en sus manos y esta casi cae al piso, para su suerte es atrapada por Silver que fue rápido en reaccionar.

-Estuvo cerca.

Pone la masa devuelta en la mesa.

-¡Gomene! ¡Me distraje pensando en los panes que vamos a cocinar que no me fije en lo que hice!

Aria se inclina a modo de disculpa, estaba avergonzada.

-Descuida, es más mientras piensan en el resultado, esfuérzate por que salgan así.

El azabache le da una sonrisa amistosa.

-A-Ah...Está bien...

La peli dorada se sonroja un poco al ver su sonrisa.

Con ello vuelva a amasar la masa pero con un poco más de empeño pero iba muy rápido.

-Lo estas haciendo bien pero trata de ir a un ritmo más conciso.

-¿Comó?

-Deja que te ayude.

Le toma de las manos y le muestra cómo se hace, cosa que la pone algo sonrojada por los cerca que está de ella.

-"Es amable y con su apariencia de conejo es lindo... ¡Ah! ¡¿En qué estoy pensando?!"

Aquella línea de pensamiento la hizo ponerse más roja de lo que estaba.

-¿El horno está encendido?

Pregunto Bell de forma inocente.

-No. Todavía no.

Dijo Metería a su hijo con una pequeña sonrisa.

Tras terminar de amasar la masa para darle forma se colocaron el orégano como el queso rallado antes de meterlos al horno donde luego de una hora salen calientes y esponjosos.

-¡Munch! Humm... Delicioso~

Metería dio el primer bocado a uno de los panes, una vez estaban enfriados, le siguió Bell y luego Aria quienes también estaban encantados con los panes que hicieron.

A la peli dorada le hace recuerdo cuando Alberth y Ais solían hacer algo de comer en ciertas ocasiones, más que nada sus esposo cocinaba con algo de ayuda de su hija, quizás no eran grandes expertos pero siempre le preparaban sus comidas favoritas para ella. Le gustaba ese gesto.

-Eso sería todo por la clase de hoy, pueden ponerle a los panes lo que quieran para comer.

Comentó el azabache mientras guardaba los panes que comerían más tarde.

-¿Es posible ponerle mermelada de durazno?

-Sí.

Con ello Aria fue al refrigerador más cercano y sacó dicha mermelada que estaba en un frasco, pero no consiguió abrirlo por qué la tapa estaba dura.

-¡No sale!

La espíritu estaba luchando por abrirla hasta que Silver toma el frasco y consigue abrirlo.

-Aquí tienes.

Se lo entrega con una sonrisa.

-Lo había aflojado.

Aria voltea la mirada mientras sus mejillas se ponen rosadas.

Metería y Bell preguntaron si también podían usar un poco de la mermelada y la peli dorada les dijo que sí.

-"Ni siquiera le pedí su ayuda".

Era lo que pensaba Aria mientras comía su pan con mermelada, Albert solía ayudarla con los frascos sin siquiera preguntarle, cosa que la molestaba pues siendo ella el gran espíritu del viento se siente avergonzada de no poder con algo tan simple.

Su difunto marido solía hacer una que otra cosa que no era mucho de su agrado, pero ella tampoco puede decir que era la esposa perfecta.

Solía jugarle una que otra broma pesada a Albert ya sea usando su viento para que la bufanda de este se le enrede en su cabeza, hacer que su barco se voltee mientras cruzaba un río, hacer que una gran cantidad de hojas le caiga durante el otoño, hacer que caiga por un ladera o moverlo mientras duerme para que esté al lado de una dormida Celdia y que está lo golpee por estar muy cerca.

Y cuando Albert se enteraba que fue ella se molestaba y le hacía la ley del hielo por días hasta que se le pasaba.

-"Ahora que lo pienso Albert y yo era la definición de 'los que se pelean se aman'... Vaya".

Ella era alguien traviesa y su esposo era alguien serio por lo que paraban mucho discutiendo hasta que eventualmente casarse y tener a Ais.

Ya que pensaba en eso no pudo encontrarle muchos defectos a Silver con los cuales no pueda dejar de pensar en él, pero se convence de que es por que se parece a su difunto esposo.

-"¡Eso es!"

Fue cuando se le ocurrió otra idea.

.

.

.

-Patio de entrenamiento Magna Grecia - horas de la tarde - 3 días después-

Vemos Silver ocupando el campo de entrenamiento de Magna Grecia mientras Metería junto a Alfia fueron a la Mazmorra y Bell estaba pasando algo de tiempo con Zeus en la Mansión Creta.

-¡Hahh! ¡Huah!

El azabache estaba practicando las katas de karate para conseguir su siguiente cinturón.

Al estar en Arcadia aprendió las antiguas artes marciales de los Mustang, mejorando mucho su destreza en combate cuerpo a cuerpo.

Y como está muy concentrado no se percata de que alguien lo está observando.

-Está entrenado igual que Albert...

Dijo Aria escondida tras el marco de la puerta.

La peli dorada sonríe divertida al ver que esta era su oportunidad.

Cuando este se pone a patear una bolsa de arena de hierro y salta para dar una patada voladora.

¡Fwoosh!

-¡¿Eh?!

¡Bump!

-¡Uagh-!

¡Pumm!

Siente como un viento lo empuja por su espalda, haciendo que se estrelle contra la bolsa y caiga al suelo.

-Ay... ¿Cómo pasó eso?

Se preguntó mientras se levanta del suelo escucha una leve risa que le es familiar, por lo que al ver a la puerta alcanza a ver unos cabellos dorados que desaparecen tras el marco de la puerta.

-¿Acaso esa era...?

Por lo que siendo cauteloso y rápido se acerca a la puerta, al asomarse ve que Aria se iba corriendo por lo el pasillo por lo que se dispone a seguir.

La espíritu va por los pasillos de la mansión siendo seguida por el azabache hasta que la ve llegar a la cocina y muy cuidadosamente se acerca para verla, ocultándose tras el marco de la puerta.

-¡Ajajaja! ¡Me hubiera gustado ver su cara cuando se estrelló con la bolsa! ¡Jajajaja!

Aria se estaba riendo como si fuera una niña que acaba de hacer una travesura.

Verla reír así era algo nuevo para Silver, por lo que se la quedó observando en silencio hasta que ve cómo esta toma un vaso y camina hacia el grifo de la cocina. El salir corriendo y reírse le dieron un poco de sed.

Silver sonríe ante esto.

Apenas abre la llave del grifo.

¡Fwishhh!

-¡Iaah!

El agua sale a presión y le riega encima, quedando empapada de la cara.

Cierra el grifo rápidamente y ve por todos lados pero no encuentra a nadie, pero no cree que esto pudo pasar porque simplemente casualidad o algún desperfecto del grifo.

Alguien debió provocar esto.

-Hola Aria.

Silver entra a la cocina con una sonrisa "normal" y se sirve agua del grifo como si nada en un vaso antes de irse.

-¡¿Ahh?!

La espíritu no entendió lo que acaba de pasar pero haciendo uso de su mente se da cuenta de que Silver usando su velocidad pudo hacerle una broma con el grifo sin que lo detectara.

-¡Ese tramposo va a ver!

La peli dorada estaba decidida a no dejar esto así.

.

-Al día siguiente-

Silver estaba ocupado escribiendo una anotaciones cuando se le acabó la tinta, al ir por más a la gaveta donde guarda varios artilugios de oficina, saca un frasco de tinta y al abrirlo...

¡Splash!

La tinta le explota en la cara.

Aria había puesto una bomba pequeña que detona al abrirse y se estaba riendo desde la puerta.

-Con que esas tenemos. ¿Ah?

El azabache tampoco tenía pensado quedarse de brazos cruzados.

.

-Comedor - Al día siguiente del día siguiente-

Aria fue invitada a almorzar en la mesa con los demás y cuando se sentó en su silla.

¡PUUUFFF!

Un estrepitoso ruido salió de la nada desde la espíritu e hizo que varias de las presentes se rieran mientras Hera y Alfia se muestran indignadas.

La peli dorada registra su asiento y que escondido en este había un cojín ruidoso, siendo entonces que ve a Silver que tiene una sonrisa burlona.

-"¡Ya debes saber que esto significa la guerra!"

Aria no pretendía dejar que las cosas se queden de esta.

.

-Living privado de Magna Grecia - 2 días después-

(5 meses y 2 semanas)

La guerra de bromas entre Silver y Aria se extendió por dos días.

Aria llenó las botas del azabache con crema batida, Silver se vengo poniendo tinta verde para el cabello en el shampoo de la peli dorada, ella le puso laxante al café de este y este la dejó colgada de cabeza al tenderle una trampa con una tarta.

La cosa no terminó del todo bien cuando en la tarde Hera tenía a varias diosas invitadas como Demeter y Astraea, donde hablaría con estas de lo último que pasó en la ciudad además de presumirles a Bell.

-Es un conejito muy bonito.~

-Para ser un niño es muy puro.

Comentaron tanto la Diosa de la Agricultura y la Diosa de la Justicia.

-¿Verdad que es la cosita más adorable del mundo?

La Diosa del Matrimonio sonríe de forma altiva mientras tiene al niño de cinco años sentado en sus faldas.

Bell estaba bien vestido mientras acompañaba a su abuela con Alfia y Metería, las cuales no estaban muy cómodas de que su diosa presumiera del infante como si fuera una mascota, para eso están los conejos.

Pronto una sirvienta llegó empujando el carrito con postres y bocadillos para la tarde, pero lo más destacado era un pastel de merengue con durazno y fresas que estaba en la cima.

El pastel es una cortesía de Silver quien con ayuda de Aria hizo dos pasteles iguales, uno para las invitadas y el otro para los demás, pero este último era una broma pesada que al cortarlo explota, una idea que ambos tenían en mente por lo que discretamente colocaron el ingrediente necesario para eso.

Claro que al estar en guerra desconfían uno del otro.

-Este pastel es por nuestro trabajo duro. Aria ¿Te gustaría hacer los honores?

El azabache le pasa el cuchillo a la peli dorada.

-No podría, creo que tu debes ser quien lo haga eres el chef.

Ella le pasa el cuchillo.

-Insisto. Fuiste mucha de mucha ayuda y quiero recompensarte.

-Si quieres recompensarme, puedes contarme la primera rebanada.

Se pasan el cuchillo entre ellos mientras se insisten el uno al otro para cortar el pastel.

Era claro que cada quien no quería ser el que caiga en la broma, pues el ingrediente que pusieron reacciona de forma explosiva al entrar en contacto con un metal, en este caso el cuchillo de plata.

-¿Qué le pusiste al pastel?

-¿Qué le pusiste tú al pastel?

Silver y Aria se cuestionaron el uno al otro de forma acusadora sin darse cuenta que entre ambos sostenían el cuchillo que estaba a centímetros del pastel que tiene en la mesa.

Al verse de forma retadora como si esto fuera un duelo.

-¿No vas a cortar el pastel?

-No. ¿Qué hay de ti?

-Es un pastel muy bonito, no quiero arruinarlo.

-Tampoco yo.

Habían llegado a un punto muerto en esto.

-¿Y por qué no mejor lo cortan ambos y terminan con esta guerra?

La voz de Joan los saca de la tensión y ven a esta con Hipólita, Merlina y Europa viendo todo la escena con palomitas en las manos.

-¡¿Desde cuándo están aquí?!

-Hemos estado observando su pequeña guerra de bromas desde que empezó.

Respondió Merlina a la pregunta de Silver.

-Muy bien, pero ¿Por qué deberíamos cortarlo entre los dos?

-Es fácil, si lo cortan entre ambos será un empate y la guerra se termina. No habrá ganador ni perdedor.

Contestó Joan al cuestionamiento de Aria.

-Además ambos están sosteniendo el cuchillo solo les faltan las vestimentas de recién casados y listo.

-¡¿EHHH?!

Hipólita hizo un comentario burlón para avergonzar al par y lo consiguió.

-Es mejor que entre los dos corten el pastel para terminar con esto antes de que sus bromas se salgan de control y causen un gran desastre en la sede.

Europa usó su voz de mando, aunque a ella le divirtió todo el asunto podía ver que de seguir las cosas se pondrían feas.

-H-Hai.

Pesé a que se ven afectados por el comentario burlón de la amazona, tanto Silver como Aria acataron al orden de la mujer de gran estatura.

El azabache y la peli dorada bajan lentamente el cuchillo mientras se preparan para lo que sería la explosión del pastel

Chop...

El cuchillo corta el pastel hasta llegar a la base...

-Hu...

-¿Hu...?

...pero no pasó nada.

Chop...

Vuelven a hacer otro corte y no pasó nada.

Repiten esto varias veces hasta que el pastel queda dividido en varias rebanadas pero no hay explosión alguna.

-Esto es raro.

Comentó Silver mientras deja el cuchillo a un lado de la mesa y con Aria revisan el pastel.

Europa y las demás abrieron unos paraguas transparentes para proteger de la explosión pero estaban igual de desconcertadas que los otros dos.

-El pastel debió explotar apenas hicimos un corte pero nada. A lo mejor el polvo que agregue estaba malo.

Dijo la espíritu imaginando lo que pasó.

-Vaya estafa que me dio Hermes-sama.

Dijo Silver al ver que su plan no funcionó.

-¿No habían hecho dos pasteles?

La pregunta de Merlina hace que el par caiga en cuenta de algo.

¡Splat-oom!

El pastel explosivo fue llevado a la reunión de Hera.

-¡SILVEEEEER! ¡ARIAAAAA!

Ambos estaban en problemas.

-Living privado - Unos minutos después-

El dúo de el azabache y la peli dorada fueron reprendidos por Hera, que muy enojada los castigó por dos semanas y les ordenó limpiar todo el living a profundidad, algo que Astraea dijo que era justo lo que merecían.

Pesé a que a las diosas no les gustaba estar cubiertas de pastel esta fue la excusa de muchas para bañarse con el pequeño de Bell, poco importándoles que Alfia las viera feo.

La única que no estaba molesta de estar cubierta de pastel era Metería ya que le gusto como les había quedado.

Cuando quedaron solos con el equipo de limpieza que tenía vieron como el pastel llegó a regarse por toda la sala, cubriendo y manchando muebles así como pegándose en las paredes y el techo.

Les iba a tomar un buen rato limpiarlo todo.

-Será mejor empezar.

Dijo Silver con resignación.

Reconoce que llevó las cosas un poco lejos, pues su broma afecto a su familia, se disculpara con ellos una vez termine de limpiar el living.

Bell lo iba a perdonar fácilmente y Metería también pero estaba seguro que Hera y Alfia no lo harán, además de constantemente le recordarán este incidente para molestarlo hasta el cansancio, y francamente lo iba a aceptar.

-Silver.

-¿Qué pasa Aria?

-Lamento todo esto, nada de esto hubiera pasado si no hubiera empezado.

La voz de la peli dorada tenía un tono de culpa.

Ella esperaba que al hacerle una broma Silver se molestará y mostrará algún defecto que no le gustará para así diferenciarlo de Albert y que dejara de pensar en él, no espero que las cosas llegarán a esto.

-No eres la única. Yo decidí seguir con ello y así empezó la cosa. Ja ja... Es como dicen "ojo por ojo y el mundo se va quedando ciego".

-Fu fu.~ Supongo que eso es cierto.

El comentario de azabache la hace reír.

No se esperaba que este decidiera devolverle la broma pero debía aceptar que fue divertido, Silver si que era creativo a la hora de hacer bromas, aunque convengamos que este solo mejoró para gastarle este tipo de cosas a sus rivales.

-Deberían estar limpiando en lugar de hablar.

Se escuchó la voz de Alfia quien si bien todavía estaba cubierta con algo de pastel encima estaba usando una bata negra de baño que la cubría hasta los talones.

Al ver un plato con bocadillos que alguien dejó lo toma y deja caer los restos al suelo.

-Limpien eso.

Deja el plato en su lugar y se va.

-Qué malvada.

Dijo Aria algo molesta por tener que limpiar el desastre que hizo la peli plateada.

-Creo que es así por la forma en la criaron sus padres.

Comentó Silver la idea que tenía sobre porqué era así su cuñada.

-Lo cual se refleja en su gusto por la ropa gótica que usa.

-Aunque eso no le ayuda con lo de ser gruñona.

Hubo un par de segundos de silencio hasta que les ocurrió algo.

-Gótica Gruñona.

Dijeron los dos, cosa que los sorprendió a ambos antes de reírse.

Ahora tenían un apodo con el que podrán calumniar a Alfia a sus espaldas, lo cual les valdrá el odio de esta pero la define como es por mucho que no quiera. Incluso empezó a ser llamada de esa forma por el resto de la Familia Hera a sus espaldas para total disgusto de esta.

Un día le jugaron una broma a Alfia donde le pusieron tinta a su shampoo y cambiaron la ropa que iba a usar. Cuando esta se terminó de bañar y de vestir fue que se vio en el espejo donde pegó un gran grito al ver que su cabello ahora era rosa y su ropa era un lindo vestido de princesa.

Sabía quienes fueron responsables de esto por lo que los persiguió con total intenciones asesinas, solo para ser detenida por su hermana y ser obligada a jugar con Bell mientras todas sus compañeras la veían con caras de estar riéndose de ella. Se iba a vengar por esto.

.

.

.

-Calles de Orario - Horas de la noche - 2 semanas después-

(Vamos ya por 6 meses)

-Finalmente libre...

Silver estaba feliz de que su castigo y el de Aria habían terminado, por lo que quisieron salir a celebrar acompañados de Metería y Alfia, quien vino de colada.

El azabache sugirió ir a Soul of Silver, siendo apoyado por su esposa y su amiga pero no por su cuñada.

Al poco tiempo llegan al restaurante y bar de estilo tropical de los pueblos del sur.

-¿Este es el restaurante?

-Lo es, la comida y el ambiente son muy buenos.

Metería respondió la pregunta de Aria.

-Este lugar es un an-

Alfia iba a decir algo ofensivo pero al sentir la mirada de su hermana se callo.

-"Por lo visto Alfia-san le tiene miedo a Metería-san".

Pensó la peli dorada teniendo el presentimiento de que no debe hacerla enojar.

El grupo de cuatro entran al local donde había varios clientes disfrutando de la comida y de pasar un buen rato.

-¡Silver!

Rena al ver al azabache va a abrazarlo y este le devuelve el abrazo.

-Me alegra verte. ¿Cómo has estado?

-Estoy bien, ya termino mi castigo.

-Eso es bueno. Metería, hola.

-Hi Rena-san.

La peliblanca abraza a la mujer de cabello negro y la suelta para ver a la hermana de esta.

-Hola Alfia. Veo que te animaste a venir.

-No pienso dejar a mi hermana sola con el imbécil que es una mala influencia y contigo cerca es peor.

-Yo también te quiero.

Le dijo con una sonrisa para molestia de Silence.

-¿Y quien es la señorita de aquí?

Preguntó Rena al ver a Aria.

-Ella es Aria, es una amiga y trabaja de sirvienta en Magna Grecia.

Silver es quien la presenta.

-Mucho gusto. Yo soy Aria.

La peli dorada se presenta haciendo una pequeña venia.

-Mucho gusto me llamo Rena Cranel Martínez y soy la madre de Silver.

La pelinegra también se presentó.

-¡¿Eh?! ¡¿Es la madre de Silver?! ¡Pensé que era su hermana!

Aria estaba sorprendida de que una mujer bastante hermosa y joven pudiera ser mayor de lo que parecía.

-Ja ja. Solo por eso ya me caiste bien.

La pelinegra se ríe divertida.

De hay Rena los lleva a una mesa y le da a cada uno un menú para qué orden lo que quieran.

Ya cuando cada uno hace su orden y Rena se va a la cocina.

Aria pregunta por qué la madre del azabache dirige un restaurante y bar siendo que debería estar viviendo en un castillo, a lo que este le cuenta que esta no se había casado con su padre biológico, Antonio Mustang, ya que se conocieron una vez y no pudieron verse otra vez debido a que este falleció, pero sí se casó con su actual esposo, Adán Martínez y tienen dos hijos pequeños, un niño llamado René y una niña llamada Sachi.

Claro que Alfia agregó que Silver es un bastardo, cosa que si bien este no negó no fue del agrado de Metería y Aria.

La pelinegra regresó para entregarle a cada uno su respectiva orden, la comida así como el lugar tenía la temática de los pueblos cerca de los mares del sur.

Por lo general Silver era el único que pedía una bebida algo fuerte teniendo una botella personal y un vaso para servirse, pues su esposa y su cuñada no tienen resistencia alguna con el alcohol.

Aria pidió algunas cosas que le llamaron la atención.

-Ayer fuimos a pasear al parque, el que tiene esa gran fuente de agua. René tuvo la brillante idea de meterse en ella a buscar tesoros y Sachi lo siguió por lo que tuvimos que detenerlos para llevarlos al área de juegos, fui a comprar algo de comer y veo a la Diosa Deméter acercarse a mi esposo.

Relataba Rena, la cual se sentó un momento con ellos ya que quería hablar con su hijo y su yerna.

-Deméter-sama es alguien muy juguetona.

Comentó Metería al recordar a la hermana de Hera y como ésta quiso vestirla con distintas ropas cuando era una niña.

-No lo niego.

Silver recuerda cómo conoció a esa diosa y esta lo señaló como un lindo conejo asustadizo antes de abrazarlo para llevarlo a sus pechos.

-Lo sé pero desde hace tiempo como que tiene un interés en Adán.

La pelinegra no tiene nada contra la Diosa de la Agricultura solo que no la quiere cerca de su esposo.

Mientras Aria estaba tomando su bebida, como ella no conocía mucho de estas no se dio cuenta de que había elegido una bebida de las más fuertes en el menú.

-Hiccup...

Con ese ruido de hipo llama la atención de los presentes en la mesa que vieron cómo la mirada de la peli dorada se ensombreció.

-¿Aria-san?

Metería se preocupó por su amiga.

-Hiccup... Hiccup...

Ese hipo de ebria fue la única respuesta que recibió mientras el espíritu se balanceaba un poco de un lado a otro.

-Oye, tonta. ¿Acaso no resiste el alcohol? Y te tomaste claramente una bebida fuerte.

Alfia le hablo a Aria haciendo que esta la mire teniendo una mirada perdida y mejillas enrojecidas.

-...Gotita... ...Gruñona...

-¡¿Ah?!

La peli plateada frunció el ceño molesta por como la llamó, tanto que la peli dorada empezó a reír de la nada y nadie entendía porque.

Entre su risa de borracha Aria estiró su mano para tomar la botella de Silver y parecía que iba a tomarla.

-¡Alégrate!

-¿Qu- ¡Hugh-!

La peli dorada le mete la botella en la boca a la peli plateada de sorpresa y la fuerza a tomar.

Alfia trata de resistir pero por el contacto con la bebida hace que pierda fuerza.

-¡Alto!

-¡Las dos sepárense!

Metería y Silver deben separarla, con la peliblanca tomando a sus hermana mientras el azabache se ocupa de la peli dorada.

-Ahh... Me-chan... Mi linda hermanita...

Alfia estaba ebria y le pega a su hermana de una forma muy afectuosa.

-Ya perdimos a Alfia-nee.

Metería intenta mantener a su hermana apartada de ella.

-¡Te quiero mucho! ¡Te quiero mucho a ti! ¡No me dejes por ese estúpido imbécil!

La peli plateada se abraza más a la peli blanca quien trata de liberarse.

-Hmm...

-¿Ahmm?

Silver estaba algo nervioso ante la fija mirada de Aria.

-¿Ah? ¿Aria?

-Te pareshesh a Albert. Hiccup...

-Eso ya lo sé...

-Pero eshtash en mi cabezha como él shin sher él.

-¿Eh?

Esto lo descoloco.

-¡Shal de mi cabezha, deja en pazh a mi cerebro!

La peli dorada empezó a agitar al azabache quien trata de calmarla.

-"Humm. Esto si que es una sorpresa".

Pensó Rena mientras veía la situación en la que estaban metidos su hijo y la esposa de éste, aunque lo dicho por Aria le causó cierta curiosidad.

-"Luego tendré que preguntar qué clase de relación tiene con Silver".

Es algo que tendrá en mente.

No pasó mucho tiempo para que tanto Aria como Alfia cayeran dormidas, por lo que Silver y Metería tuvieron que llevarlas a casa luego de pagar lo que debían así como despedirse de Rena.

.

.

.

-Mercado de Orario - 2 semanas después-

Las cosas siguieron su curso luego de aquella noche, Aria trabajaba de sirvienta así como ayudar a cuidar a Bell mientras Metería mientras ella iba a la Mazmorra y asistir a las clases de cocina de Silver, las cuales ahora las daba en la Mansión Creta.

Esto lo hizo a modo de que su madre pueda asistir a sus clases ya que, por orden de Hera, tiene prohibido entrar a Magna Grecia. Gracias a esto pudo conocer tanto al marido de Rena como a sus hijos.

Adán era un marinero que quería tener su propio restaurante como el que tienen sus padres en su pueblo natal, René era algo más rebelde y prefería jugar a que era un aventurero mientras que Sachi se comporta mejor y estaba más interesada en aprender a cocinar.

Ver a esta última la hace recordar a Ais y eso le causa algo de tristeza, más debe seguir con su vida.

-¿Tenemos todo lo de la lista?

Preguntó Silver cargando las compras.

-Solo falta comprar unos tomates y algo de perejil antes de regresar a Magna Grecia.

Dijo Aria mientras revisaba lo que faltaba de la lista.

-Iré por el perejil a ese puesto, tu ve por los tomates por allí.

-Muy bien.

Los dos se separaron para ir por lo que buscaban.

Ella y Silver fueron a hacer las compras de la semana, no les tomó mucho tiempo hacerlas ya que había varios puestos que eran de familias Arcadianas.

La peli dorada se sorprendió como estos le mostraban su respeto al azabache ya que era su rey y la persona que llegó a salvarlos de quienes los gobernaban.

Había escuchado de cómo fue que Arcadia cayó bajo el dominio de Rakia por años luego de varias luchas internas y la traición de una familia de nobles luego de la muerte del rey Antonio.

Compartía la pena de estos por la pérdida de su rey así como muchos perdieron a sus familiares por intentar defenderse del enemigo que los conquistó, Silver resultó ser todo un salvador para su país así como para ella.

-"¿Por qué sigo pensando en él?"

Fue el pensamiento de Aria, ella creía que había superado su enamoramiento de Silver solo porque se parecía a su difunto esposo pensó que al ir conociendo y ver lo diferentes que son lo superaría pero no fue así.

¡Thump!

-¡Ah disculpe! ¡No me fijé por donde iba!

Por ir en su mente se tropezó con alguien.

-No te preocupes, ninguna de las dos se lastimó.

Dijo la voz que era de una mujer, que al ver esta cubierta por una túnica púrpura, la cual cubre su cabello salvo por unos mechones color plateado que salían y sus ojos purpuras. En conjunto con la túnica que cubre su cuerpo, llevaba guantes y zapatos oscuros.

Algo que la espíritu notó fue que la mujer desprende un aura divina.

-Oh... Usted es una diosa.

-Lo soy. Mi nombre es Freya.

La diosa la mira con curiosidad.

-¿Y quién eres tú?

-Mi nombre es Aria, Kami-Freya.

-Aria... ¿Como el espíritu que acompañó al Rey Mercenario?

-Em... ¿Sí?

La peli dorada no sabía como responder, ya que no quería que descubriera quien era.

La Diosa Nórdica por su lado usa sus Ojos de Discernimiento para ver el color del alma de la mujer que tiene enfrente.

-"Ara. Su alma es de un dorado muy brillante... es hermosa y libre como el viento... pero tiene algunas manchas grises como pequeñas nubes de lluvia".

Era la línea de pensamiento que tenía Freya en ese momento.

Gracias a su habilidad es que puede saber el estado de las personas y las dudas que tienen.

Por lo general la usa para conseguir a los mortales que le interesa o más bien aquellos con gran potencial, asegurándose de conseguirlos por cualquier medio.

Y Aria no era la excepción.

-"Su mirada me incomoda..."

Pensó la espíritu de cabellos dorados alterada por como Freya se le quedó mirando como si le estuviera viendo el alma.

-"Siento ganas de tomar un largo baño y limpiarme..."

No era una sensación agradable y quería alejarse de esa diosa de cabellos plateados cuanto antes.

-¡Aquí estás!

Para su suerte, Silver llegó en su rescate tras conseguir el perejil y justo a tiempo para ver a Freya muy cerca de Aria, por lo que no pensó mucho en intervenir.

-Vaya pero si es Silver Cranel.

La Diosa de la Belleza se sorprende al ver al hombre de cabello azabache llegar de esa forma.

-Diosa Freya. ¿Cómo le va? ¿Bien? Me alegro por usted. Bueno, nos vemos en otra ocasión. ¡Adiós!

Como si estuviera haciendo una graciosa huida, Silver lleva a Aria del brazo para alejarse de Freya antes de que tan siquiera esta pueda responder, dejando a la Diosa con varias dudas al respecto.

-Qué grosero... Y aun así me gusta cuando se hacen los difíciles.

Lejos de molestarse sonríe por lo divertido que iba a ser volver a Aria la próxima vez que se vean.

Ya lejos de la Diosa, Silver estaba más tranquilo.

-Uff... Eso estuvo cerca...

-Nee, Silver...

-¿Hai?

-¿Esa Diosa es mala?

El hombre nota como Aria se veía temerosa al hacer esa pregunta.

-Siendo honesto, es una diosa muy problemática que nunca mide las consecuencias de sus actos y cree que todo es juego. Por ende es mejor evitarla a toda costa.

Eso era lo que él pensaba de Freya, si le preguntaba a Hera te dirá que es una malvada bruja roba niños y eso se lo dice a Bell para que se aleje de ella cuando la vea.

Aun así era mejor no estar cerca de ella en la medida de lo posible.

-Ya veo...

Aria sin aviso alguno se le pega al pecho de Silver.

-¡¿A-Aria?!

El azabache se altera por la repentina acción de la peli dorada que se aferraba a él.

-... ¡Me sentí violada cuando ella me miró! ¡Wuuujuju~!

Al levantar su rostro Aria tenía lágrimas en su rostro al decir esa oración antes de ponerse a llorar en el pecho del marido de su amiga.

Silver ante ello solo paso a consolarla lo mejor que pudo hasta que se calmó, estaba asustada y lo mejor era llevarla a Magna Grecia para que esté segura.

Al regresar muchas se preocuparon por sus estado y preguntaron qué fue lo que pasó, con Alfia inquiriendo que Silver tiene la culpa pero apenas Aria dijo que se topó con Freya le dijeron que no necesitaba decir nada más, la llevaron a que tome un largo y relajante baño para que se olvide del mal encuentro que tuvo con esa diosa tan odiosa.

Después Silver regresaría al mercado por los tomates.

.

.

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-Anfitriona de la Fertilidad - 2 semanas después-

(Ya son 7 meses)

Era una noche como cualquier otra, con la particularidad de que Silver va al bar de Mía a cenar tras regresar de la Mazmorra.

-Vaya sorpresa. Pero si es su majestad en persona. ¿Qué lo trae por aquí?

-Vengo de cumplir una pequeña misión para la Familia Miach. Mi esposa me dijo que no me preocupara por cocinar porque ella, nuestro hijo y su amiga se harían cargo de la cocina por hoy.

Explicó los motivos de su presencia en el lugar.

Bien pudo terminar la misión mucho antes y regresar pero Metería lo convenció de tomarse su tiempo luego de estar trabajando duro últimamente, por lo que puede relajarse y disfrutar de una noche para él solo.

Algo que agradece es no ser quien cocine aunque hubiera preferido llegar a casa para disfrutar de la cena que hará su familia, pero su hambre no quiso esperar y lo trajo aquí.

-No se diga más. Ve a la barra y con mis chicas nos encargaremos de que tenga un festín que pueda gastar.

-Veo que tu hambre por el dinero no ha cambiado nada.

-Al igual que tu no dejaras de ser un flacuchento conejo.

El azabache conoce a la enana desde que llegó a la ciudad, pese a que era la capitana de la Familia Freya está siempre procuraba que la gente venga a comer y pasarla bien mientras gastan su dinero.

No permite peleas, aunque antes por cómo solían comportarse las Familias Hera y Zeus era muy difícil pero desde que Metería "hablo" con ambas Familias estos dejaron esas viejas prácticas.

Silver nota como la Familia Loki está cenando hay también en el lugar, pero no les presta atención y se sienta en la barra tan lejos para que no lo vean.

Solo para tener un buen servicio el azabache pidió un festín para uno, haciendo que la Enana mueva a algunas de sus empleadas a la cocina para hacer una comida que esté al nivel de un rey.

-Buen provecho.

Mia le entrega desde el especial del día, filete bien cocido en salsa, ensalada de huevo, arroz frito entre otras cosas.

-Muchas gracias.

Silver empezó a comer con gusto, hacía mucho que no probaba la comida del bar, era de sus favoritas, venía con Zald cuando era un novato a cenar luego de estar en la Mazmorra todo el día.

La cena fue muy tranquila sin muchas complicaciones y justo cuando empezaba a comer su pai de limón es que ocurre un incidente.

-¡Hiccup...!

¡FW-OOSH! ¡THROMP!

-¡AAahhh!

Desde la mesa de la Familia Loki empiezan a volar las cosas y hay gritos.

-¡Hiccup...!

¡WOO-SSH! ¡PUUM!

-¡¿Qué mier-

Silver se agachó bajo la barra para evitar que una silla voladora lo golpeara y se mantuvo allí hasta que las cosas se calmaran, claro que con sus manos tomó su pai de limón para seguir comiendo donde está.

No iba a desperdiciar su postre.

La cosa se hubiera puesto más alocada...

¡Thomp!

-¡Augh-!

...de no ser porque Mía golpeó a la responsable del caos con una charola de madera.

Cuando todo se calmó Silver salió de su escondite ya con el platillo terminado, por lo que en silencio dejó el dinero en la barra antes de salir.

-"Me pregunto quien era la que estaba lanzando las cosas".

Por mera curiosidad iba a ver quien había causado alboroto y por lo que escucho debía ser una niña que le dieron de beber, por su reacción al alcohol es como del mismo nivel de Metería, Alfia y Aria.

Justo cuando la estaba por ver...

-¡Cranel! ¡¿Qué haces aquí?!

...Riveria se interpone.

-Ah... Hola Alf. Solo estaba cenando por aquí y ya me iba.

No quería tener que encontrarse con ellos y la verdad no estaba de ánimos para discutir

Por cierto. ¿Tienen a una niña en tu Familia?

-¿Por qué te interesa?

-Nada en especifico, pero darle alcohol a un niño no es buena idea. Eso lo saben muy bien padre, Zald y los demás...

-¿Acaso permites que tu hijo beba alcohol?

-Para nada. Bell heredó la poca resistencia al alcohol de Metería y Alfia, pero llevado a otro nivel.

Hace poco más de un año, un Bell de cuatro años puso patas arriba la Mansión Creta luego de tomar un whisky creyendo que era jugo, muchas barbas se arruinaron, sus compañeros quedaron atrapados en distintas trampas, Zeus iba estaba siendo cocinado en un caldero con agua hirviendo mientras Bell todo ebrio estaba ropa interior con un taparrabos y pintura en el cuerpo hacía un baile ritual que hacen los indios caníbales alrededor del caldero.

Nunca pensó que fuera a ver a Hera y a Alfia reírse tan estrepitosamente por ver esa escena.

Y como olvidar cuando el mismo suceso ocurrió durante el viaje anual a Larkios, él salió a atender unos asuntos y al regresar todo el castillo estaba hecho un desastre, Bell estaba dormido nuevamente en ropa interior con un taparrabos, Hera tenía una pegada una peluca de payaso al cuero cabelludo, Zeus a le faltaba un dedo, Metería por alguna razón estaba disfrazada de pingüino y Alfia estaba disfrazada de mimo.

Le contaron lo que pasó y no sabía si debía o no reírse pero solo basto con ver la cara de su cuñada para no hacerlo.

-De cualquier forma me sorprende que dejaras que una menor bebiera estando a tu cuidado.

-¿Qué quieres decir?

La alta elfa entrecierra los ojos.

-Digo se supone que los elfos son muy estrictos con la crianza pero tú permitiste que una niña se emborrachara y armara un alboroto. Eso no habla muy bien de alguien con tu posición.

-Como si tu supieras algo sobre la crianza de los niños.

-¿Eeeeh? ¿Hola? Soy padre desde hace poco más de cinco años, por lo que tengo más experiencia con niños que tú.

Le dice con bastante seguridad ante la mirada de sus más hostil rival y antes de que ella le pueda responder ambos son levantados por Mia.

-¡Si van a empezar a pelear háganlo afuera!

¡THROW!

-¡GAHH!

-¡AHHH!

Silver y Riveria son tirados a la calle por la enana, sin que esta le importe que sean de la realeza pues ella es quien manda en su bar.

-Más te vale que me pagues por los daños.

-Sí, sí. Lo sé...

Loki se desanimó sabiendo que debe pagar por los daños en el establecimiento que provocó Ais, al menos no deberá pagar más por la pelea que Riveria tiene con Silver en estos momento afuera del local.

La cual termina con la alta elfa derrotada por el azabache por un suplex, con su trasero y las bragas expuestas al aire. Otra humillante derrota al registro.

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.

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-1er piso de Soul of Silver - 2 mes después-

El tiempo siguió pasando en la ciudad.

Ais estaba siendo noticia por boca de muchos, la apodaron Princess Doll por su aspecto y como siempre esta pelea en la Mazmorra con los monstruos.

Claro que estas noticias llegaban hasta las Familias más fuertes pero no le daban mucha importancia, pues como una vez les dijeron Hera y Zeus a Freya y a Loki en el Juego de Guerra de hace casi seis años 'No tienen nada que valga la pena quitarles'. En otras palabras, sus dependientes y todo lo que tienen las Diosas Nórdicas no son nada especiales en comparación a los que ya tienen, lo cual es una ofensa que muchos se tomaron.

Debido a ello y por querer que Bell no se entere, es que no se hablaba de Ais en Magna Grecia, lo que a su vez repercute en que Aria desconoce que su hija sigue viva. También está que la misma espíritu evita hablar con la gente en la calle, después de lo que le pasó con Freya, por orden de Hera, casi siempre está acompañada por alguien.

Aunque depende mucho de con quien este, pues si esta con Hera o alguna de las ejecutivas se mantiene cerca, si es con Alfia toma un poco más de distancia por el miedo que le tiene, si va con Metería se mantiene cerca para ir conversando, pero si esta con Silver a este lo toma del brazo.

Siendo esto último lo que causó ciertos problemas, con varios hombres sintiendo una gran envidia por verlo muy junto a tan hermosa mujer y los detractores usando esto para esparcir rumores de que el Cranel mayor estaba siéndole infiel a su esposa, pero esto fue completamente desmentido pues Silver no le hace nada a Aria y solo se limita a hablarle cuando es necesario, además de que cuando ella le tomó del brazo este se queda algo tieso y trata de pedirle que lo suelte, cosa que ella entendió al instante y con vergüenza.

¿Por qué lo hacía? Pues por su incidente con la Diosa de la Belleza y como el azabache la sacó de esa situación, es que se siente más segura sobre todo cuando algún hombre o dios se le acerca a hablarle. Si bien no es intencional no puede evitar reaccionar de esa forma.

Pero había algo que la estaba preocupando más.

-"¿Por qué no puedo dejar de pensar en Silver?"

Y esa era su preocupación.

No había podido quitárselo de la cabeza, por más que lo intenta y por más que trata de convencerse a ella misma de que es por qué se parece a Albert pero no puede.

No entiendo el por que de esto.

-¡Las traes!

-¡Ya verás!

Unas voces infantiles la sacan de sus pensamientos y ve como Bell está corriendo mientras un pequeño René y una pequeña Sachi lo persiguen, jugaban a las traes.

Por petición de Metería, Aria llevó a Bell para que juegue con los hijos de Rena, esto debido a que Hera le prohibió la entrada a Magna Grecia ya que no la quería por lo que hizo en el pasado.

Se sorprendió de escuchar la mala vida que tenía y lo que tuvo que hacer para que Silver no descubriera lo que estaba soportando por temor a que salga lastimado por intentar ayudarla. Lo bueno es que Silver consiguió salvarla, pudo rehacer su vida desde cero, casarse y formar una familia.

Ahora estaba sentada en un sillón del living tomando un té con Adán mientras veía a los niños jugar.

-¡No corran mucho, que en unos minutos más están las galletas!

Aviso Rena mientras estaba preparando las galletas.

-¡Galletas!

Los tres infantes fueron a la cocina al escuchar la golosina.

-Los niños tienen mucha energía.

Comentó Adán sonriendo un poco.

-Así son.

Dijo Aria algo divertida mientras ve como estos intentan ayudar a la pelinegra a preparar galletas, aunque esta insistía que podía sola.

La mira de la peli dorada se desvío notando un par de cuadros que había colgados en la pared del living.

Uno de ellos era el cuadro del rey Antonio, por lo que sabe Rena lo tiene como un regalo de sus empleados así como el cariño y agradecimiento que le tiene. Silver por su parte no se referiría a él como su padre ya que nunca lo conoció y no le interesa mucho, una pena si se lo preguntan.

Pero más le llamó la atención ver el retrato de Adán con otra mujer. El se veía más joven de lo que era y la mujer en cuestión era hermosa tenía piel bronceada con ojos color marrón tirando a anaranjado y cabello rizado de color marrón muy claro, vestía una camiseta naranja sin mangas short azules sostenidos por un cinturón café. Los dos estaban en un barco frente al mar, se veían muy felices juntos.

-Veo que te llama la atención el cuadro mío y de Sasha.

La voz del ex marinero llamó su atención.

-¿Sasha? ¿Así se llama la mujer con la que está?

-Su nombre era Sasha Giovana o Sasha Martínez cuando nos casamos.

-¡¿Eh?! ¿Se casó con ella?

-Si fue hace mucho tiempo atrás...

Al mencionarla no puede evitar que la tristeza surja, haciendo que la espíritu entienda lo que pasaba.

Adán le cuenta un poco cómo conoció a Sasha y se enamoró, al punto donde lograron convertirse en pareja y casarse. Lograron tener una vida juntos aun si no pudieron tener hijos, las cosas fueron buenas hasta que por enfrentarse a unos monstruos fue que la perdió.

-Las heridas que le causaron fueron tan severas que no le quedaban más de unos días de vida, por lo que los pase al lado de ella hasta que llegó la hora...

La mirada baja que puso al recordar como nunca la abandonó en ese tiempo mientras apretaba su puño al recordar a los causantes de su muerte.

Ella entiende su pérdida, al perder a Albert y a Ais, pero él al menos pudo estar con Sacha antes de su fallecimiento mientras que ella no pudo.

-Antes de fallecer Sasha me pidió que continuara con mi vida y que si llegaba a conocer a alguien que fuera feliz con esa persona. La verdad nunca pensé que eso fuera a pasar.

-¿Y qué hizo?

-Busque a los responsables por años hasta que conocí a Rena.

-¿De verdad?

Esto le causó curiosidad.

-Sí.

Él sonríe antes de contarle cómo conoció a su actual esposa.

Cuando pasaba por su pueblo natal para visitar la tumba de Sasha, sus padres lo convencieron de quedarse a descansar por lo menos dos meses.

El día que fue al cementerio conoció a Rena y pasó a hablar con ella sobre Sasha, estuvieron hablando hasta que anocheció y como Rena no tenía donde quedarse la dejó quedarse en la casa que tenía. Al día siguiente la pelinegra trabajaría en el restaurante de sus padres como mesera y con lo hermosa que es atrajo muchos clientes en especial hombre que querían salir con ella, por lo que tuvo que quedarse más tiempo para cuidarla. Esto los fue acercando y tras varios sucesos acabaron casándose, se mudaron a Orario donde empezaron su propio negocio así como tener a sus dos hijos.

Adán no tenía la intención de volver a enamorarse, y menos de la mejor amiga de su difunta esposa, pero eso sucedió y le alegra que eso pasará. Incluso cree que fue la misma Sasha quien los juntó a ambos.

-Gracias a Rena pude cumplir con la última voluntad de Sasha, pude seguir con mi vida y ahora tengo una familia que amo mucho.

Observa el cuadro donde está con Sasha.

-Así como amo a Rena sigo amando a Sasha, ya que en mi corazón hay espacio para las dos, una al lado de la otra.

Al decir estas palabras la señora Martínez se sienta en el regazo de su esposo y lo abraza, haciendo que este la abrace y sonría.

-Y por ello es que te amo tal cual eres.

Chuu~

Luego de decir ello Rena beso a Adán en los labios y este le corresponde.

Al ver esto, Bell le tapó los ojos a René y a Sachi, los cuales les taparon los ojos al peliblanco cada uno con una mano. No eran muy fanático de ver a los adultos expresar su amor.

A Aria le pareció divertido como los niños se comportan y le parece muy lindo como los señores Martínez se dan afecto, aunque esto último la hace pensar en algo.

-"¿Será posible que yo también podré volver a amar a alguien después de Albert?"

Esa era la pregunta que rondaba su cabeza.

El resto de la tarde siguió con normalidad hasta que Aria y Bell tuvieron que irse cuando el sol empezó a esconderse, Rena les guardó unas galletas en una bolsa para que puedan llevárselas y su nieto pudiera compartirlas. El pequeño peliblanco se quedó dormido al igual que sus pequeños tíos de tanto jugar.

-Fue una linda tarde.

Comentó la espíritu mientras carga en sus brazos al niño que duerme y se acurruca en ella. Es tan lindo cuando duerme.

En el camino Aria empieza a sentirse muy observada por lo que se incomoda y trata de apresurarse para llegar a Magna Grecia a paso rápido pero apenas iba por un callejón.

-Hola Aria.

Del otro lado se encontró con Freya.

-¡Eh! ¡Kami-Freya!

Se asusta de ver la diosa que le causó mucha incomodidad hace más de dos meses, por lo que trata de retroceder pero al ver atrás se encuentra con un gigantesco hombre bestia jabalí que se ve muy intimidante y al mirar arriba se percata de que hay dos elfos, uno blanco y otro negro, cuatro pallums y un catman con claros problemas de ira.

Estaba rodeada.

-Descuida. Ellos no harán nada. Solo quiero hablar.

Dijo Freya con una sonrisa tranquila.

-¿Ha-Hablar? ¿De que?

Pregunto la peli dorada mientras se aseguraba de proteger al niño en sus brazos.

-Debo decir que la primera vez que te vi llamaste mi atención. Eres muy bella y gentil, como una suave brisa de viento en un día caluroso.

-Ah... ¿Gracias?

Esto la tomó con la guardia baja ya que no se lo esperaba.

-Pero veo que algo te tiene preocupada. ¿Qué es?

Preguntó la Diosa de la Belleza con genuina curiosidad.

Tiene cierta inquietud al hablarle pero al ver como los dependientes de esta se muestran impacientes es que decide responder.

-B-Bueno... Lo que pasa es que antes estaba casada, mi esposo falleció hace tiempo. Estuve muy deprimida al enterarme de ello, pero entonces conocí a buenas personas que me cuidaron todo este tiempo. Llegué a conocer a un hombre y al ir conociéndolo creo... que me... estoy... me estoy enamorando de él... pero no quiero olvidarme de mi esposo.

Confesó lo que le estaba pasando con algo de vergüenza, evitando dar nombres para no revelar su identidad así como la de los involucrados.

-Ya veo. De casualidad, ¿Ese hombre del que hablas es parecido a tu difunto esposo?

Preguntó Freya, aunque ella ya tenía una idea de quién era el hombre al que se refería.

-Físicamente es muy parecido con algunas diferencias, su personalidad y comportamiento son opuestas a las de mi esposo...

Responde con la mirada baja por pena.

La diosa la observa con curiosidad y de forma analítica antes de cerrar los ojos mientras se pone a pensar.

-¿Y eso es algo malo?

-¿Qué quiere decir?

-Digo, ¿Acaso está mal que ese hombre sea diferente a tu difunto esposo?

-No... No está mal que sea diferente a él.

Responde mientras levanta un poco la vista.

-Eso está bien, te estás abriendo a otra persona luego de una pérdida. Darte a ti misma la posibilidad de ser feliz es importante así como de estar con quien tu quieras.

Dijo la diosa con una sonrisa para sorpresa de la espíritu.

-¿Qué eso no sería algo egoísta?

-Puede ser pero sería más egoísta él trata de convertir a ese hombre en un reemplazo de tu difunto esposo. ¿No?

-¡¿Ah?! ¡No, no haría eso! ¡Me gusta como es, me divierto mucho y me gusta estar a su lado!

Aria se sonrojo al decir todo eso, era verdad y le disgustaba la idea de ver a Silver como un reemplazo de Albert, eso sería una completa falta de respeto a ambos.

-Pero...

-¿Pero?

-Pero... él ya es hombre de familia y lo que siento por él me hace sentir culpable.

Confesó avergonzada.

-Ya veo. Pero eso tiene solución.

-¿De verdad?

-Solo debes venir conmigo.

Freya estaba haciendo uso de su encanto en la potencia necesaria para poder convencer a una persona fácilmente.

-Solo debo ir contigo...

Aria parece estar cayendo bajo los efectos.

-...También puedes traer a Odr...

-...También puedo traer a Odr... ¿Odr? ¿Qué es Odr? ¿Algún tipo de raíz comestible?

Cuestionó la peli dorada como si nada.

-¿Eh?

Con hacer esas preguntas La Diosa de la Belleza se desconcentró, pero más le desconcierta que la peli dorada no estaba bajo su divino encanto.

Esto le había pasado muy pocas veces con mortales de voluntades muy fuertes como Mía, pero al ver bien a Aria nota que ella solo se ve como una humana ¿Acaso la mujer que tiene enfrente en realidad no es humana?

-"¡¿Acaso esta mujer es estúpida?!"

Fue lo que pensaron Allen, Hedin, Hogni y los Gulliver al escuchar como Aria hizo esas preguntas.

Su nivel de inteligencia debe rondar al nivel de Anya para no ser afecta tan fácilmente por el encanto de su diosa.

Ottar también estaba sorprendido pero a diferencia de sus compañeros que estaban en los tejados fue capaz de notar mejor el poder que Aria emana, por lo que no debía ser alguien muy débil como parece.

Pero antes de que pudiera decir algo alguien llega de improvisto.

¡WHOOSH! ¡TA-AP!

-¡Siento la demora!

-¡Silver!

El Cranel mayor había llegado cayendo desde el cielo entre la espíritu y la diosa.

-Vaya sorpresa. ¿Cómo llegaste hasta aquí?

Preguntó una sorprendida Freya.

-Creo que debería saberlo Freya-sama, su Familia estaba bloqueando las calles de esta área. Suerte que salí a buscar a Aria y a Bell para que no estuvieran solos caminando por las calles, pueden ser peligrosas de noche. Y tenía razón.

Le responde a la diosa de cabellos plateados mientras ve a los ejecutivos que estaban sorprendidos de verlo.

Como bien lo dijo el azabache, fue a buscar a su hijo y a la amiga de su esposa pero se encontró con los dependientes de la Diosa Nórdica bloqueando las calles por lo que tuvo sus sospechas, así que aprovechando su gran velocidad pudo evadirlos y llegar al lugar, aprovechando que los mismos ejecutivos estaban distraídos.

-Si no le molesta Freya-sama, me llevaré a mi hijo y a mi amiga a casa.

Dijo Silver mientras acercaba a Aria a él pero hacer eso hizo que esta se sonroje por tenerlo cerco.

-"Él es el hombre del que hablabas... Aria-chan que traviesa eres~ Fu fu~"

La suposición que tenía era cierta no hizo más que divertirla.

Un amor prohibido, más no imposible.

-"Tal vez pueda mover un poco las cosas".

Pensó antes de quitarse lentamente su guante derecho para deleite de los presentes.

Ottar y los demás ejecutivos estaban apuntando con sus armas a Silver que había irrumpido en los asuntos de su diosa e iban a encargarse de que pague por esta transgresión, pero al ver como Freya se quitaba su guante se distrajeron así como el azabache y la peli dorada.

-¿Qué está haciendo?

-No tengo idea.

Fue la respuesta de Silver a la pregunta de Aria.

Al terminar de sacarse la prenda de ropa su fina y bella mano derecha queda desnuda a la vista de todos ante de tomar el guante que la cubría...

Pfaff.

...Lanzárselo a Silver al pecho.

-Silver Cranel. Te reto a un duelo.

Declaro Freya con una sonrisa.

-¡¿Eh?!

Silver y Aria estaban sorprendidos.

¡¿AH?!

Allen y los demás ejecutivos estaban igual de sorprendidos por la acción tan repentina de su diosa.

-"¿Qué está pensando Freya-sama con esto?"

Pensó Ottar al ver que su diosa decidió hacer uno de sus caprichos.

-Hoaahh~ ¿Ya estamos en casa...?~

Preguntó un recién despertado Bell por el ruido que escuchó.

Sin saber que está por presenciar una batalla de lo más alucinante en su vida.


Y hasta aquí llega la segunda parte.

Tomo mucho tiempo pero aquí esta.

El desarrollo de la historia es que vemos a Aria en su nueva vida además de lidiar con los sentimientos que surgen desde que vio a Silver, también vemos un poco de la vida de Ais que no discrepa mucho de la canónica exceptuando que su Habilidad en vez de ser Avenger es Challenger (No me rompí mucho la cabeza con el nombre).

La próxima parte es el final de esta historia.

Si les gusto la historia pueden dejarme su review para que los lea y saber como les parece la historia.

Muchas gracias y hasta pronto.