Saludos lectores; aquí les dejo la segunda parte del capítulo. Ya estoy trabajando con el siguiente capítulo y estoy emocionada por las cosas que tengo planeadas para los personajes. Gracias por su paciencia y gracias por leerme.
Advertencia: Lenguaje soez, ansiedad y uso de sustancias.
Capítulo 4-2
Esto debía ser un castigo divino. Definitivamente estaba siendo castigada por algo que hizo.
Por ser una decepción de hija quizás, más aún, un fracaso de heredera, por no visitar más la tumba de su madre y su tío, o por no compartir con más frecuencia su almuerzo con Kiba. Quizás era por la vez que las muchachas la invitaron al lago en verano y como no quería que la vieran con un bañador les dijo que estaba indispuesta; fue deshonesto de su parte.
No sabía que había hecho, pero algo hizo mal para merecerse esto.
Estaba con su equipo en el local donde se reunían a comer y beber algo; cuando querían compartir fuera de misiones. Desde que se dedicó al cien por ciento a su trabajo, era difícil encontrar espacios libres en su rutina, así que hace tiempo no salían así.
Era un local pequeño, de techo extrañamente bajo, algo oscuro como para poder comer cómodamente pero muy iluminado para considerarlo un antro nocturno, la música se tocaba de manera constante pero no tan alta como para hacer ambiente de fiesta, la barra solo sabía servir 3 tragos diferentes y ninguno sabía siempre igual, el menú consistía en lo que estuviera disponible ese día, el piso estaba siempre pegajoso por sustancias misteriosas, las paredes tenían decoraciones viejas y polvorientas, olía a humedad y algunas mesas ni sillas tenían.
Sin embargo, para ella y su equipo, era el lugar perfecto. A Shino no le hacían salir si veían sus insectos caminando sobre él, Kiba podía entrar con Akamaru y para ella era un santuario lejos de la pulcritud que era el resto de su vida. Solo quería pasar un momento despreocupado con sus compañeros, sin pensar en misiones fracasadas, rigores del clan o en Sasuke.
Su lugar perfecto para escapar o eso creía.
Casi infarta cuando lo vio en el local.
Podría jurarle a cualquiera, hace segundos atrás, que era un espacio que nunca frecuentaría el vengador; era extremadamente antisocial y reclusivo. Así que fue una completa sorpresa llegar y verlo en una esquina con los brazos cruzados, junto a Naruto.
Quería correr.
Nunca se encontraba con él. Era como si no existiera en la aldea; un fantasma, una sombra. No lo veía en el mercado, en los campos de entrenamiento, en las oficinas de la torre Hokage, menos en reuniones, fiestas o antros.
Quitó sus ojos con rapidez de la mesa donde estaban los dos muchachos y se enfocó en una de las tantas manchas del piso. Trataba inútilmente de comprender qué era lo que ocurría; no tenía explicación para la presencia inesperada del Uchiha ahí. Sus ojos la traicionaron viendo de nuevo a la dirección de él. No había notado antes que Sasuke era un poco más alto que Naruto.
¿Pero qué haces Hinata? Este no es el momento para admirar la altura de nadie.
Removió su visión a otra parte de nuevo, mirando unas máscaras kabuki que muy probablemente no habían sido desempolvadas desde que se colocaron en la pared.
¿Y si fingía no sentirse bien y se iba? Pero sus compañeros se preocuparían, eso era si los lograba engañar, que con su récord, las probabilidades eran bastante escasas.
"¿Hinata que sucede? Estás muy pálida." Le decía Kiba, mirándola con preocupación, mientras ondeaba su mano de un lado a otro al frente de su cara.
Trato de guardar la compostura, podía hacer esto. Era solo un muchacho; no era como si fuera Naruto o algo así. Trató de enfocar su atención en Kiba pero sus ojos se desviaron en dirección de su tormento como si estuvieran magnetizados a esa área.
Ya no estaba ahí. De la nada Sasuke desapareció y solo estaba Naruto.
"Nnno, no es nada." Suspiro un poco aliviada. No quería mentirles pero le aterraba la idea de que Kiba o Shino supieran la verdad.
Kiba miró a donde ella miraba.
"Ah tenía que ser Naruto, por lo menos hay cosas que no cambian en este mundo. Pero era mejor cuando te ponías toda roja, pareces enferma, Hinata." La acercó a él y le puso una mano en la frente.
Desvió su mirada a sus sandalias, con miedo que viera lo que estaba ocurriendo dentro de ella. "Es solo ah fue la sorpresa, nada más." Se preguntaba si Sasuke se fue y no regresaría; si ella era la causa de su partida.
No quería verlo en estos momentos pero la idea de que él la repudiara tanto, que de solo verla, se fue del local, le revolcaba el estómago.
"Espero que el tarado de Naruto no te coiba Hinata, porque hoy venimos a beber y bailar. Toda. La. Noche." Resalto lo último haciendo unos movimientos bruscos de caderas en una forma de baile estrafalario.
"Jajaja ah, sabes que no bailo Kiba-kun." Salió de sus pensamientos por la grata distracción que era Kiba haciendo tonterías. Tenía muy pocas cosas en común con sus compañeros de equipo pero con ellos aprendió que tener cosas en común no hacía lazos entre las personas sino el afecto entre las almas.
"Claro que bailas; todos lo hacen." Señalo a una esquina donde Lee bailaba de una manera peculiar. Ellos no eran los únicos que encontraban el pintoresco lugar agradable; había otras caras conocidas en el lugar. "Si eso se llama bailar, cualquier cosa que tu hagas lo va a ser. Así que empecemos ya." La jalo por un brazo y comenzó a aparentar que bailaban un vals de manera teatral.
"¿Ves? Bailas sin ningún problema." No le dio tiempo de escapar del agarre y desistió de salir de este, tenía miedo de caerse con la voltereta. Era de dos pies izquierdos para el baile y no quería enredarse con su propia falda.
"Kiba déjala quieta, siempre te amotinas y eso que aún no has bebido." Shino la jalo de el brazo de Kiba para tomarla por los hombros y estabilizarla, estaba mareada por las vueltas. "Hinata va a dejar de venir si sigues fastidiando."
"¡Ahg pero es que ustedes siempre son tan aguafiestas! Sacaría a cualquiera de las muchachas de la barra a bailar…" dijo mirando a una que lo veía sugerentemente. "Pero estoy con ustedes hoy, anda. ¿Dónde está el sentido de hermandad y compañerismo de ustedes dos?" Kiba la abrazo con un brazo y con el otro abrazo a Shino.
"Lo gasté todo cuando tuve que pagar tu almuerzo porque convenientemente dejaste de nuevo tu billetera." Shino lo empujo. "Si Hinata siempre te dice que no; ¿por qué la insistencia?"
"Esta bien, esta bien pero…" Jalo a Shino en pose de vals de nuevo." baila tu conmigo entonces." Shino le dio un manotazo.
"Pero ¿por qué te pones tan pesado Kiba? Voy por tragos, antes de que me arrepienta de venir. Ustedes busquen una mesa." Shino se fue a la barra sin preguntar que beberían; no importaba lo que dijeran, en la barra le servirán cualquier cosa.
"¿Qué tal está?" señaló Kiba una mesa. Una al lado de la de Naruto.
"No se, mmm, que tal la de allá." Señaló cualquiera lejos de sus nuevos problemas, el encontrarse con Sasuke sería un mayor inconveniente. No estaba lista para aparentar que no pasó lo que pasó al frente de sus compañeros. Lo sabrían de inmediato. La única razón que aún no sabían es que técnicamente no les mintió. Les menciono que fue envenenada, cosa que Neji certifico, y que cualquier cosa rara que vieran en ella eran los efectos secundarios del antídoto. Cero mentiras, solo omitió pequeños detalles, nada más.
"¿Segura? No te gusta estar cerca de la barra, te gusta más cerca de la entrada. Espera; ¿Esto es por Naruto? ¿Qué es lo que pasa Hinata? No eres de reunir a Naruto ni cuando éramos más niños." La miro confundido y con algo de seriedad. Tenía que buscar una buena excusa, Kiba podía saber atar cabos con una facilidad que a veces la asombraba.
"No, nnno es eso Kiba, es solo que, ah dijiste que querías celebrar ¿no? Pues, pues vamos cerca de la barra, ¿no lo crees?" Trató de esconder, como mejor pudo, su nerviosismo y le dio una pequeña sonrisa empujando con sus dedos su hombro.
Kiba la miró en silencio con el ceño fruncido por unos segundos.
De repente la jalo por un brazo hacia la mesa escogida. "¡Uju! De esto es de lo que estoy hablando. Esta es la actitud Hinata, emborracharse hasta perder la conciencia. Vamos, que Shino es capaz de comprarnos agüita."
Hinata no solía beber, en ocasiones tomaba un poco por cortesía pero eso era todo.
Hoy…
…no podía beber ni una gota más.
Su cabeza daba vueltas y aunque tenía una extraña tolerancia al alcohol, a pesar de no estar acostumbrada al exceso, tenía miedo que hoy descubriera su límite. No ayudaba que, cada vez que se terminaba un vaso, Kiba la jalaba para bailar cualquier cosa. Ella no hacía mucho la verdad, solo seguía cualquier movimiento y para ser sinceros, estaba teniendo un excelente momento. Hace meses que no disfrutaba con su equipo y ya ni pensaba en Sasuke. Bueno, quizás eso era una exageración pero se sentía mejor que antes y no era tanto el alcohol sino más bien el escuchar las tonterias de Kiba, ver como Shino discutía con él por cualquier cosa, aunque incluso su serio compañero también estaba riendo de las bobadas de Kiba.
No sabía donde estaba Sasuke, pero no importaba porque estaba todo bien; los tragos igual de horribles que siempre, la comida fría y aceitosa, el piso asquerosamente pegajoso…
...sus ojos inconscientemente se dirigieron por centésima vez en la noche a la mesa que sabía no debía estar viendo.
Ahora estaban otras personas, Naruto tampoco estaba ya ahí. Rió algo aliviada y Kiba rió con ella, para darle otra vuelta. Se tropezó un poco pero su compañero garantizo que no cayera al piso.
Todo estaba fantástico; solo tenía el pequeño inconveniente de que el mundo a su alrededor daba vueltas sin parar pero el resto; de maravilla.
"Shino ¿ahora quien es el pesado? Ven a bailar también; Hinata se me está quedando sin baterías." Decía Kiba, entre risas, sosteniéndola por la cintura.
"Jajajaja" ¿era tan gracioso el comentario tonto de Kiba para justificar el ataque de risa que tenía ahora? No; pero en éste momento todo parecía gracioso.
Tan gracioso, todo era gracioso, ¿por qué había estado tan tensa y preocupada por alguien que ni conocía, por un cobarde?
Porque muy probablemente se fue por cobarde. ¡Si! ¡ya! ¡por fin podía admitirlo! Ahora que lo pensaba mejor, obviando que estaba borracha, pero ese no era el punto aquí, el punto era que ¡Sasuke era un cobarde! Si, eso. Claro que le salvó la vida, claro que la trató con una decencia que no creería de muchos pero luego; ¡luego! ¡agh! ¡La trato como mierda! ¿Por qué era tan horrible con ella? ¡Lo que le pasó no fue su culpa y ella no lo obligo a nada! Ella también estaba en una situación incómoda, ¡no tenía que ser tan patán!
De repente dejó de reír; ya nada era tan gracioso y una tristeza profunda empañó todo en ella. Kiba tenía razón ya se estaba gastando y esto se estaba manifestando con un retorcijón en su estómago y visión nublada.
"Ah" apretó fuertemente a Kiba en sus pectorales, este se detuvo de inmediato preocupado.
"Hinata ¿Estás bien? Creo que es mejor que paremos por ahora." Kiba le buscaba la cara preocupado; también dejó de reír.
"Si, quiero un poco de… de, debo sentarme." Sus pensamientos estaban nublados por el alcohol y sus palabras no eran claras ni para ella misma.
Había un pensamiento que retumbaba una y otra vez dentro de ella como un alarido incesante que no dejaba claridad ni espacio para nada más. Le dolía mucho más de lo que creía que Sasuke repudiará tanto lo que hizo por ella, al punto de desaparecer de solo estar su mera presencia. No cabía en ella la idea de coincidencia al momento.
"Si claro. Shino, búscale agua a Hinata, agua de verdad." Kiba la ayudaba con lentitud a sentarse en la mesa que habían seleccionado y el olor a licor de los vasos la trajeron a la realidad nauseabunda que estaba presentándose poco a poco en su cuerpo.
Sus dos compañeros estaban acuchillados mirándola a la cara; uno tenía una mano en su frente y el otro le abría sus ojos, examinando sus reflejos. Trato de remover las manos, no queria preocuparlos más pero no hablo porque tenía miedo de que si abría su boca no solo palabras saldrían de ella.
"Te dije que estaba bebiendo mucho, Kiba. Ella nunca bebe así." Escucho la voz de Shino; trato de mirarlo pero todo se mezclaba al frente de ella.
"Shino no es el momento de criticar, ve y buscale agua."
Distinguió que una de las siluetas; que entendía era Shino, se marchó de inmediato.
Kiba la tomó de la cara. "Hey preciosa, ¿Me escuchas?" Hinata asintió suavemente. Sabía que no se debía ver bien porque Kiba solo la llamaba así cuando estaba muy preocupado por ella. "Quiero que respires suavemente; como haces cuando te dan ataques de pánico por ver al tonto de Naruto. ¿entiendes?"
Comenzó a respirar pausado y profundo. Hace tiempo no le daban esos ataques. Nunca creyó tener posibilidades con Naruto pero desde que Sakura y el héroe de la aldea oficializaron su romance, se cerró cualquier oportunidad para ella de manera permanente y finita. Agradeció a los dioses que su corazón entendió esto, dándole tregua. Sería de mal gusto estar desmayándose por el novio de otra.
El mareo y la desorientación disminuyeron. Sintió alivio cuando comenzó a sentirse mejor y a tener sus sentidos con más claridad y orden.
Se concentró en el ejercicio.
De repente escuchó una conmoción, abrió sus ojos. Vio a lo lejos lo que parecía ser Lee dando golpes por doquier. Hinata sabía que Lee estaba solo. Neji estaba en una misión con otro grupo y Tenten estaba molesta con él hace días porque tenían un desacuerdo, que en estos momentos su mente no podía recordar, o quizás nunca supo los detalles.
"¡Ay No, no, no! ¿Por qué dejaron beber a Lee? Puede lastimar gravemente a un civil, ¿Dónde está su equipo? ¡Maldición!" Kiba miraba a todas partes. Buscaba cualquier ninja que interviniera pero no parecía haber alguno. Akamaru comenzó a aullar preocupado también.
"No ellos… no están, Neji no…. Está de misión y Tenten… quizás está aquí solo… Tenten está molesta con él. No recuerdo. Tienes que ayudarlo… necesitarás a Akamaru." Se sentía algo mejor y Kiba tenía razón; era una situación extremadamente peligrosa. Una vez vio a Rock Lee partir un árbol centenario por la mitad con una leve patada luego de algunos tragos.
"No quiero dejarte sola, Hinata." Kiba la miraba preocupado cuando, terminando de pronunciar sus palabras, sus ojos se dirigieron de nuevo a donde estaba Lee, este rompió una mesa con una patada y dos o tres personas salieron despavoridas.
"Ve… tienes que… yo voy a estar bien." Le dio una pequeña sonrisa y lo empujó con un poco de fuerza en el hombro para que viera que aún conservaba su vitalidad. "Voy a estar bien Akamaru." el perro la miraba también preocupado.
"Esta bien. Tengo que dejarte pero será solo por un momento. No te muevas de aquí, Shino o yo regresaremos pronto." Le alboroto el cabello como siempre lo hacía y hubo algo de duda pero cuando escucho otra cosa romperse comenzó a correr gritando. "No te muevas por favor."
"Si… si entiendo, ve rápido." continuaba respirando profundo y lento.
Ahora que no estaba Kiba o Shino, para distraerse, tenía miedo de que los ejercicios de respiración no fueran suficientes.
Cerró sus ojos y trató de recordar cosas que la hacían sentir bien. Agua fresca en sus pies luego de una larga misión, una taza de té verde en una mañana fría, su byakugan enfocado en una madriguera de conejos a lo lejos, el sol entrando por la ventana de su habitación, el regazo tibio de Sasuke…
… no. No podía pensar en Sasuke, eso la devolvería de nuevo al laberinto de sentimientos contradictorios que en el estado que se encontraba sería contraproducente.
¿Pero qué es lo que le desagrada tanto de mí?
Sabía que fue algo forzado para él pero ¿por qué el mal trato y huir como si ella fuera una de sus fanáticas?
Dio un leve golpe en su rodilla mortificada.
"Agh pero que patán." Dijo en voz alta recordando de nuevo la sonrisa suave de Sasuke, que tenía plasmada en su memoria. ¿Qué se creía? Hasta jugó con sus pechos como le vino en gana y sabía que le había gustado hacerlo porque su mano no se despegó de ellos como si la vida de él dependiera de tocarlos y no la de ella.
De repente sintió como si la silla no pudiera sostenerla. Envuelta en su interminable tortura mental de cuestionarse a Sasuke, dejó sus ejercicios de respiración. Volvió a respirar profundo pero ya no era suficiente.
Todo le daba vueltas y sintió arcadas; eran horrendas. Agarró la mesa con fuerza, buscando sostenerse. No podía quedarse ahí, vomitaría todo a su alrededor si se quedaba.
Miro a la barra, había mucha gente, no parecía que Shino regresaría pronto con su agua. Kiba y Akamaru parecían que por fin habían dado con Lee pero este estaba dando tremenda pelea para quedarse quieto.
Tenía que ir al baño ahora. El licor que tenía en su estómago no estaría en él por más tiempo. Se paró. Se sentía muy extraña, como si fuera más alta de lo que solía ser. Por lo menos tenía todavía suficiente sentido de orientación y balance para poder dirigirse a donde quería. Cuando llegó al baño se encontró con una fila interminable de personas.
No podía creerlo; a nadie le gustaba venir aquí. Maldijo la aparente nueva popularidad de su lugar seguro. Después se sintió horrible por sus pensamientos negativos y mentalmente se disculpó docenas de veces; después de todo no quería que quebraran.
Miro a todas partes sintiendo como el mar de gente la sofocaba; podía sentir como subía todo el contenido de su estómago y solo pura voluntad hizo que permaneciera dentro de ella.
Sin pensarlo más fue corriendo a la salida de empleados, la puerta más cerca que tenía, ni se detuvo para disculparse con la persona que chocó en su carrera contra el reloj. Su vista borrosa dio con un arbusto y corrió a este. Por fin se deshizo de todo el alcohol que estaba en su estómago y quizás una que otra cosa grasosa insípida que comió.
Tenía a alguien atrás de ella pero estaba tan acumpujida que ni se mortifico en ver quien era. Cualquier persona que decidiera tomar ventaja de una mujer vomitando las pagaría en esta vida y en la siguiente o por lo menos ella se aseguraría de hacerlo pagar tan pronto terminara su desagradable labor.
Su cabello fue recogido suavemente cuando sus propios intentos fueron en vano. La persona la sujeto por éste de manera firme. Quizás era Shino que la vio correr hacia afuera. Continuó hasta que no había más nada saliendo de dentro de ella. Para su alivio se sentía mucho mejor. Aun un poco mareada y desorientada pero esas náuseas torturantes se detuvieron por completo.
A los segundos la persona misteriosa soltó su cabello y un pañuelo estaba a su vista junto a una botella de agua. Bebió de la botella, se limpió la boca con lo que quedaba y el resto se lo encargó al pañuelo…
…pañuelo, esto no era Shino. Shino no cargaba ese tipo de cosas. Se volteó de repente.
Ojos negros, como un eterno abismo, la miraban de manera impávida.
"¿Por qué bebes como una desquiciada si no lo toleras? ¿Así tomás siempre Hyuga? Que asco."
"Gracias… gracias por… ayudarme..." Le iba a dar el pañuelo rápidamente pero estaba sucio, se quedó con él algo apenada. "...pero no es de su incumbencia lo que hago con mi tiempo libre."
Esto era lo que la hacía enfadar. Quizás enfadar era un descriptivo exagerado para explicar lo que sentía cuando Sasuke Uchiha era incapaz de sutileza o amabilidad. Pero el problema real era que; primero le sujetó el cabello para que no se ensuciará, le dio su pañuelo y lo que parecía su botella de agua, algo muy personal si alguien le preguntaba su opinión, para luego ser extremadamente grosero. Le creaba emociones conflictivas.
"Si lo es cuando tengo que presenciar todo tu contenido estomacal y asistirte para que no parezcas poseída." Este se cruzó de brazos. Parecía que la miraba de manera desaprobatoria; era difícil leer su rostro.
Se le apretó el pecho por la crudeza del comentario. "Disculpe el inconveniente. Gracias de nuevo." Se movió pero todo le daba vueltas aún.
Sasuke la sujetó rápidamente. No quería hablar con él, ni ahora ni nunca; menos tenerlo tan cerca. Pensar en él sujetando su cabello provocaba escalofríos en su nuca, saber que compartió su botella y que minutos antes su boca era la que estuvo pegada a esta, sentir sus manos fuertes en su cintura, manos que la tenían despierta noches enteras recordando lo que hicieron en ella.
"Apestas a vómito." Se inclinó un poco en su cabello para olfatear. "Y a perro."
Trató de despegarse de él, humillada, pero Sasuke no la soltó; sino que la sujetó con más fuerza.
"¡Buah! Y…y tú… y tu apestas a… a sábanas qu-que no se han lavado e-e-en dos días." No era cierto; olía fantástico. A madera oscura, tierra húmeda, el humo de una fogata. Ahora que lo tenía cerca podía recordar ese olor mezclado con la transpiración de él. "Suélteme, por favor." Tenía que salir de sus brazos antes de exponer todas las cosas que la hacía sentir tenerlo pegado a su cuerpo.
Lo escucho reír.
Lo miró pasmada; olvidando cualquier línea de pensamiento. No creía haberlo escuchado nunca reir.
"¿Eso se supone que es un insulto Hyuga? ¿Cada cuánto lavas tus sabanas?" Sus rostros estaban muy cerca, una media sonrisa decorando el de él. "No te puedo soltar; te vi perdiendo el balance." Su aliento era fresco, como alguien que recién se lavo los dientes.
Esto es injusto.
Bajo su cabeza, buscando esconder su propio mal aliento. "Eso no es el punto, lo que quería recalcar es que usted es un… es un amargado y pues las…"
"No eres buena en esto de insultar. Es vergonzoso escucharte." La tomó por la quijada, interrumpiendo sus palabras; parecía que examinaba sus ojos.
La iluminación era tenue detrás del local pero era suficiente para ver a la perfección los ojos negros de Sasuke. Su estado no manchó sus capacidades de admirar como la luz hacía que estos brillaran como obsidianas, las pestañas oscuras los delineaban dándole casi un aspecto felino, sus cejas se juntaban en el centro, pareciendo enfadado pero de alguna manera, aún así, hacía que su corazón latiera fuertemente.
"Bebe más agua." Dijo Sasuke; dejó de mirar sus ojos, no le soltó la cara. "Estas muy deshidratada."
"Dis-disculpe mmmi atrevimiento pero nadie le pidió su a-ayuda u opinión, Uchiha-san." Lo tomó por la muñeca para alejar la mano de su cara que no la dejaba pensar con claridad y lo empujó levemente. De repente se sentía extremadamente sobria y cualquier reacción anormal en su cuerpo no era consecuencia del licor sino de la cercanía.
Éste la soltó suavemente; ella puso lo más firme que pudo sus pies en el suelo. Tenía que demostrar que podía sostenerse ella misma. No aguantaría tenerlo así de cerca de nuevo; se desmayaría. La idea de desmayarse como lo hacía antes por Naruto le aterraba pero ahora estaba segura que era una posibilidad; su cuerpo cosquilleaba donde Sasuke puso sus manos.
"¿Hubieras preferido que no te ayudará?" Sasuke dijo serio.
No sabía de que ayuda estaba hablando; si la vez que fue envenenada o ahora, algo le decía que había doble sentido en la pregunta.
"Lo que hubiera preferido es que fueras capaz de ser otra cosa que no fuera solo grosero y descortés." Salió solo de su boca. No sabía si era el licor que le estaba dando el valor o que ya su paciencia estaba agotada. Quizás la primera porque era una mujer de paciencia casi infinita.
Sasuke levantó una ceja y sonrió un poco. "Ay Hyuga eso dolió. Creí que estaba siendo amable. Me retracto de lo dicho; eres muy capaz de insultar."
No sabía si estaba siendo sarcástico o eran sus herramientas rudimentarias sociales. No se quedaría a investigar.
"De todas formas, gracias de nuevo. Debo entrar; mis compañeros deben estar preocupados." Comenzó a caminar lentamente hacia el local; él la siguió.
"A sí claro. Los dos compañeros que te emborracharon y te dejaron tirada en una esquina a tu propia suerte." Sasuke caminaba a su lado con sus manos en sus bolsillos.
¿Por qué no me deja en paz? Había dicho que no quería saber nada de mi.
Sabía que debía irse pero la idea de que este patán creyera que podía insultar el honor de sus compañeros fue demasiado. Se giró a enfrentarlo. "A-a si no-no-no fue como ocurrió… usted… usted no entiende lo-lo…."
"No, no se nada. ¿sabes que no entiendo tampoco? ¿Qué carajos hacen dos supuestos compañeros de equipo bailando toda la noche como si fueran algo más? Ah, y si puedo añadir, haciendo el ridículo, porque bailas muy mal."
"¿Disculpé?" Estaba realmente pasmada con la intromisión del vengador. ¿De dónde podía venir tanto descaro? "¿Cómo se atreve?"
"Ah Entiendo, jajaja. Estabas haciendo eso para provocar." Sasuke la miraba con falso humor moviendo la cabeza de un lado a otro.
"¿Pero a quién estaría buscando provocar? Es totalmente absurdo y fuera de lugar su comentario, Uchiha-san." Estaba tan molesta que se pegó a él para decirle esto es su amargada cara.
Por alguna razón Sasuke tenía la respiración agitada, como alguien que se está reservando su coraje; como ella hacía justo ahora. Podía sentir su aliento cálido dándole en la cara a pesar de la distancia de dos pies.
"Pues no se, a los hombres del bar… a mi." Sasuke se acercó un poco más, su mandíbula estaba tensa.
¿Cómo había mujeres que querían estar con semejante hombre? Era como querer comer cristales. Quería abofetearlo o por lo menos lanzarle la botella de agua.
"¿Provocarlo? ¿porque haría algo así? No sabía que usted estaba todavía aquí." Realmente no entendía lo que estaba ocurriendo. Lo miro a los ojos para ver si podía ver algo en ellos que la hiciera entender que estaba pasando por la mente de él; estaban fríos.
"Entonces sabías que estaba aquí." Una leve sonrisa se asomó en su boca y miró fugazmente a sus labios para volver a mirarla a los ojos.
El gesto la descolocó un poco, cortándole la respiración. Se mortifico con ella misma por reaccionar de esa manera. Tenía que recordarle a Sasuke que no estaban en buenos términos, gracias a él. Tenía que recordárselo a ella también. "Dejó claro que no le importaba nada de lo que hiciera, ni nada de lo que tuviera que ver conmigo. No entiendo sus reclamos irracionales, Uchiha-san."
Sasuke movió su cabeza de un lado a otro y miró hacia arriba como alguien que está perdiendo la paciencia. "Hinata. Deja la formalidad que me está poniendo de un humor de mierda." Paro de hablar dándose cuenta del tono de familiaridad. Miro a otra parte. "Es difícil ignorarlos cuando están haciendo un espectáculo."
"Kiba y yo solo estábamos celebrando que estoy mejorando en mi…"
"Estoy perdiendo la cabeza." Dijo Sasuke para él mismo. Comenzó a reír de repente, se separó de ella y se alboroto el cabello. "Tu primo tiene todas estas ridículas restricciones pero aquí estás tú; bailando con ese perro que no te ha soltado en toda la noche."
"Neji-niisan no-no-no tiene nada que decir por-por-que no estoy haciendo na-nada fuera de lugar. Kiba y yo somos como hermanos." El cambio de humor la desconcertó. No sabía si era porque bebió o que las palabras del Uchiha eran incoherentes pero no estaba haciendo sentido la conversación en su mente. Cómo una cosa llegaba de un punto a otro; estaba perdida.
"Los hermanos no bailan así entre sí Hinata." Casi corrió para pararse al frente de ella de nuevo y decir esto entre dientes.
Estaba cansada del comportamiento errático. No podía ya lidiar con esta persona. "Olvídelo, no le debo explicación alguna. No se ni como continuó perdiendo mi tiempo, permiso." Comenzó a caminar a la salida de empleados.
"Espera." La tomó del brazo sin ningún aviso. "¿Estás bien?"
"¿Qué?" Se giró mirando donde él la sujetaba, para mirarlo a la cara confundida.
"Hinata… Nunca te pregunté, ¿estás bien? Luego de… ¿has estado bien luego del veneno?" La soltó para pasar su mano por su propio cabello. Parecía más tranquilo, la miraba inexpresivo.
Lo estudió por unos minutos, en completa perplejidad. Muy probablemente tenía la boca abierta. ¿Qué era lo que estaba pasando? Primero la ayudaba, para insultarla, luego juzgarla, tener toda esta línea de quejas sin sentido y ahora le preguntaba cómo se encontraba.
Se fijó mejor en Sasuke; estaba más ojeroso de lo acostumbrado, parecía algo delgado y movía sus ojos sobre su rostro mientras mordía sin piedad su labio inferior. Algo le pasaba.
Bajo la cabeza al suelo y apretó el pañuelo que aún tenía en la mano. Ella sabía lo difícil que era no saber cómo comunicarse bien; lo había sufrido toda su vida. Claramente había pocas destrezas de comunicación de parte del último Uchiha. De repente se sintió culpable, recordó que le salvó la vida y qué eran dos o tres palabras rudas al lado de eso. Sus compañeros y familia la creían demasiado compasiva y confiada pero era difícil no sentir compasión al momento.
Recogió su cabello nerviosa detrás de sus orejas. "Yo… yo he estado bien." Dijo antes que volviera a recordar que le dijo apestosa, ridícula y no sabe ni que cosas más; si lo pensaba unos segundos más quizás se arrepentiría de tratarlo bien.
"Que bueno saberlo." Lo escucho decir con algo de alivio en su voz.
Subió su vista; Sasuke parecía que dudaba si extender su brazo para tocarla.
Nunca lo hizo.
"Sasuke…" Ella se acercó.
Antes de que terminara de hablar, él no estaba. Desapareció como un acto de magia.
Sus dos compañeros salían por la puerta. Metió el pañuelo rápido en su bolsillo.
"Aquí estás Hinata. ¡Qué susto nos diste! Creíamos que habías sido secuestrada por un pervertido." corría Kiba donde ella y Shino detrás con cuatro botellas de agua.
Kiba se le tiró encima. "Agh Hinata, ¿qué es ese olor?"
"Lo lamento, no pude retener el licor y lo devolví." Tomó una de las botellas que Shino le extendía y bebió recordando que Sasuke le dijo que estaba deshidratada.
¿Qué fue lo que ocurrió hace unos segundos con Sasuke? ¿Estaba frustrado por tener que ayudarla de nuevo? Parecía extremadamente mortificado pero a la vez vio la auténtica preocupación por ella.
"No, no es eso hueles a… no lo sé…" Kiba y Akamaru olfateaban al lado de ella.
"Para Kiba-kun. Estoy cansada. Vamos a tu casa que no puedo llegar así a la mía." Los empujó a ambos. La nariz de Kiba y Akamaru podrían ser un peligro.
"Si, si y ¿esa botella?" Kiba la miró con el ceño fruncido mirando la botella vacía que tenía en su mano.
Siguió caminando.
No sabía mentir y su cara tenía que ser todo un poema porque estaba más confundida que esta mañana. El salir con los muchachos resultó hacer más confusos sus emociones y cuestionamientos.
Apretó el pañuelo en su bolsillo.
Soñaría con Sasuke toda la noche. Pero quizás eso no era algo tan malo después de todo.
Yo no sé ustedes pero si yo fuera Hinata y me insultan de esa manera, ya Sasuke tendría su cara llena de dedos de la cachetada que le daría jajaja. Tengo una pequeña anécdota. No sé exactamente donde viven muchos de ustedes pero les cuento que este fin de semana estuve en una actividad de cómics, animes y fandom. La pase tremendo pero note algo; no había arte ni mercancía de pairings o shippings. Nada de nada, ni de los cannon ni de los crack como Sasuhina. Quiero que sepan que esto me hizo saber lo afortunada que soy y ser más agradecida con tenerlos ustedes para compartir el amor por shippear a personajes, compartir arte de estos y sobre todo tener un espacio para fangirling Sasuhina. Salir "al mundo real" jajaja y no ver ni un marcador de libros o calcomanía de tu shipping es un poquito triste pero ver que no había de ningún pairing fue un poco sorprendente porque no me lo esperaba. ¿El romance está muerto en los fandoms? ¿Qué creen ustedes? O es solo en mi país? Como siempre, y ahora más que nunca, mil gracias por estar aquí. Vale mucho. Gracias a los que comentaron; Daicy Hernandez, fran sanchez, LucyCat73, bonauditeur y compañía. Daicy Hernandez, Sasuke tiene siempre algún issue que lo hace actuar de alguna manera no tan favorable y la pobre Hinata paga las consecuencias. Pero sabemos que eso es fachada y que por dentro él no es así. Que bueno verte por aquí y que te lo estés disfrutando; gracias. fran sanchez, trato de hacer a Kiba gracioso porque así me lo imagino lol ademas tengo que darle un poco de color porque no se tu pero en el anime, su personalidad, es algo parecida a la de Naruto y tengo que buscar maneras de resaltar diferencias. Sobre el flechazo; definitivo. Uno primero, no escoge con quien es que uno se enamora y segundo, hay que reagruparse para ver que estrategias tomar jajaja. Porque cuando es inesperado uno no sabe ni qué hacer con uno mismo lol. LucyCat73, tranquilidad que no tengo planeado abandonar la historia. Quizás no pueda subir con la frecuencia que quisiera pero estoy escribiendo todos mis momentos libres, no los voy a abandonar. Shino y Kiba son como familia para Hinata y siempre trato de traerlos a la historia. Sobre las b… de Sasuke jajaja que se cuide que si continúa en este camino, digamos que Kiba y Shino no son fans del Sasuhina como tu y yo lol. Gracias por los cumplidos. Bonauditeur, gracias por la dedicación de traducir mi fanfic! Estoy halagada de que te tomes el tiempo para hacerlo. Fue frustrante para mi también escribir a Sasuke tratando mal a Hinata, y como ves, continúa haciéndolo en este capítulo. Sasuke si está un poco trastornado al punto de la locura pero creo que siempre es justificable sus momentos de insanidad y me gusta explicarlo para darle humanidad y que no quede unidimensional. Gracias por apreciar lo que trato de hacer con la personalidad de Sasuke. Ya no tienes que esperar más por Kiba y Hinata van a hacer. Jajaja Party time! Gracias de nuevo a todos ustedes y gracias por leerme.
Teresa Laurence
