"SOMOS LA PRUEBA DE QUE EXISTE AMOR A PRIMERA VISTA"
-MORAT

Un grupo de amigos salían de un bar de Tokio bastante borrachos, se encontraban celebrando el cumpleaños de uno de ellos. Mas específicamente de Shikamaru Nara. Todos habían estado en la universidad juntos y aunque habían estudiado diferentes carreras, se las arreglaban para poder divertirse.

-Y de aquí a dónde? – pregunto Kiba bastante animado, pasando su mirada por todos los presentes. -

Naruto quien mantenía la mano sobre su vientre, trataba de mantener la vista enfocada en el grupo, pero ahora todos comenzaban a dar vueltas.

-yo.. -quiso decir algo, pero rápidamente se alejó, devolviendo todo lo que había tomado en uno de los callejones cercanos.

-En definitiva, no importa cuánto tiempo pase, no puedes soportar el alcohol pequeño idiota. -comentaba Sasuke burlándose del Uzumaki mientras le detenía el saco. -

Shikamaru quien miraba la escena, rio entre dientes. Naruto jamás había sido buen tomador, pues desde sus años como universitarios jamás había podido tomar más de cuatro tragos sin caer como tronco. Sintiendo como su celular vibraba en su pantalón, lo saco mirando el mensaje de su esposa Temari.

-Lo lamento chicos, pero tengo que irme. Temari me matara si no llego antes de las dos. -comento abriendo la aplicación en su celular, pidiendo un auto. -

-ahh vamos! -se quejó Kiba quien se había alejado un poco para hablar con unas chicas, tratando de encontrar algún lugar a donde pudieran ir a seguir la fiesta.

Neji movió la cabeza en negativa, mirando la hora en su reloj. Aunque era fin de semana, Tenten también lo asesinaría si llegaba tarde a casa. Después de todo ambos estaban esperando a su primer hijo.

-Te acompaño – palmeo la espalda del Nara quien encendía un cigarrillo, dándole una calada honda. - parecemos viejos. -susurro. -

-viejos los cerros! -Exclamo el Inuzuka. - dicen que hay un bar llena de gente joven a unas cuadras, quien viene? -el chico paso los brazos por la espalda de Shikamaru y Neji quienes lo miraban con una ceja alzada. -

-paso- respondió Shikamaru- gracias por mostrarme que es la libertad, pero ahora necesito volver a mi vida de casado. – respondió con falsa tristeza. Aventando la colilla del cigarro al suelo, pisándola al final-

-Bueno, a veces no se puede tener todo en la vida. -comento Neji divertido. -

Naruto recargo la frente en la pared del callejón tratando de encontrar las fuerzas para ir a casa miro a Sasuke.

-Llámale a mi padre y dile que morí en un callejón. -susurro el Uzumaki soltando una risita. -

Sasuke se rio entre dientes. -Es lo más estúpido que te eh escuchado decir y mira que tú siempre dices puras tonterías. -gruño, pasándose un brazo del Uzumaki por atrás de su cabeza cargándolo casi en peso. - pesas demasiado. -susurro acercándose a su grupo de amigos. -

-Naruto cerro los ojos, pero volvió a abrirlos cuando sintió que volvería a vomitar. - ya quisieras bastardo! -gruño mirando al Uchiha, pero luego apareció otro. - gemelos? -susurro confundido-

-Ya lo perdimos. -comento Kiba riéndose a carcajadas y luego sus ojos se fueron directo a Sasuke- vienes? -pregunto esperando a que se animara-

El Uchiha miro unos segundos al Inosuka, no quería volver a casa pues seguramente Sakura comenzaría a sermonearlo sobre su responsabilidad marital y el por qué debería de seguir la guía del matrimonio perfecto.

-claro. -respondió reforzando el agarre que tenía sobre el Uzumaki, quien ahora sonreía tontamente-

-Sakura-chan te golpeara. -susurro picándole las mejillas al azabache quien rápidamente le golpeo la mano. -

-cállate ..-gruño, sintiendo la mirada de sus amigos sobre el pero realmente le importaba un comino. Nadie le diría como llevar su matrimonio. -

Atrás de ellos un auto se estacionaba, dejando ver a un hombre de cabellos rojos.

-Auto para Nara, Shikamaru. -anuncio-

Shikamaru al escuchar el nombre rápidamente alzo la mano.

-quien vendrá? -pregunto subiéndose al auto, seguido de Neji. -

Naruto al ver como sus dos amigos subían al automóvil, miro a su amigo Sasuke para tomar la puerta. Tratando de sostenerse y mantener el equilibrio.

-Bastardo! Recuerda que mañana tendremos la cena para presentarles a Hinata. -tomo el brazo del Uchiha. – Y nada de que no podrás ir, es importante. -le recordó. -

El Uchiha alzo una ceja interrogante, hacia meses Naruto había estado hablando sobre una chica que había conocido y con la que llevaba saliendo de entonces. Aun no la conocía porque aun cursaba la universidad. No entendía porque no disfrutaba su libertad en vez de estarse preocupando por una mujer cuando podía tener a la que fuera. Rodo los ojos, en definitiva, era un idiota.

-te odio. -susurro con una sonrisa de medio lado- ahí estaré. -gruño empujándolo al auto, escuchando los quejidos del Nara y el Hyuga. Riendo entre dientes por la situación al igual que el por el alcohol que tenía encima. Se dio la vuelta para mirar al Inozuka una vez que el auto partió de ahí.

-Donde está el bar? -pregunto, haciendo que a Kiba se le iluminaran los ojos. -

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No tardaron mucho en llegar, pues como había dicho el Inozuka estaba lleno de gente joven y no es que ellos fueran viejos. Pero si comparabas el hecho de que todo su grupo de amigos rondaban casi por los treinta con los del bar que no llegaban ni a los veinticinco, entonces si había una diferencia marcada. Sasuke se formó junto a Kiba, esperando a que el cadenero les diera el paso.

-Cuando dije que habría gente joven, pensé que jóvenes como nosotros. -comento el Inozuka divertido. -

Sasuke alzo una ceja, formando una pequeña sonrisa de medio lado.

- ¿Estamos casados, crees que vamos a ser jóvenes? -comento mirando a dos chicos que parecían de preparatoria ser sacados por quererse colar al bar.

-bah! Ya estas como Shikamaru y Neji y yo que pensé que tu, Naruto, ¡y yo éramos los mas en onda! – Kiba se recargo en el hombro del Uchiha. - Aunque Naruto sea el único soltero. -susurro-

Sasuke lo miro, dando un suspiro. Era cierto, el Uzumaki era el único que había disfrutado de su juventud y no es que el Uchiha ni los otros lo hubieran hecho pues sus años como universitarios habían probado las mieles de la vida. Pero una vez que se habían graduado y conseguido trabajos formales, todos parecían haber caído en las garras del matrimonio.

Un ejemplo de ellos era el Inozuka a quien tenía recargado en su hombro, pues dos meses después de salir de la universidad ya se había comprometido con Ino y rápidamente después de la boda, había concebido a su primer hijo. O Neji y Shikamaru quienes parecían haberlo seguido a ese hoyo profundo cuando un año después habían conocido a sus ahora mujeres.

En sus ojos, su historia era algo diferente pues Sakura había pasado de ser solo una buena amiga de años a esposa. No sabía si se había sentido presionado por ver a sus amigos cruzar el puente de matrimonio. Pero en ese momento había sentido que estaba en el lugar adecuado, pero pronto el velo de la verdad había sido más fuerte. La Haruno no era una mala mujer, de hecho, todo lo contrario. Era complaciente en todos los sentidos, era sumisa y se dejaba controlar. Y no es que eso fuera malo, pero si contaba que su verdadera personalidad no era así tal vez cualquiera estuviera en su lugar ahora mismo. Llegándose a preguntar si su mujer aguantaría tantos años siendo la persona que no era solo por el. Ahora años después y con su primera hija en camino, se sentía ahogado. Hubiera deseado mantenerse soltero como el Uzumaki, pero seguramente este también acabaría casándose con la tal Hinata.

-cuantos son? -pregunto el cadenero mirando a los dos hombres con traje formal que estaban frente a él.

-Somo dos mi buen amigo -Kiba sonrió nervioso, palmeándole la espalda al Uchiha que parecía ido en sus pensamientos. -

El hombre los miro unos segundos, ese antro era para jóvenes universitarios, pero al ver sus rostros supo que no pasaban de los 25. Así que retiro la cadena, dándoles el pase. -

Sasuke no salió de sus pensamientos hasta que sintió el jalón por parte del Inozuka sobre su brazo. Mirando las luces neón a su alrededor una vez que entraron por un largo pasillo y la música a todo volumen. Ambos hombres buscaron el bar entre toda la gente en la pista de baile para sentarse a tomar unos tragos antes de ponerse a bailar. El Uchiha ordeno un wiski y Kiba pidió cerveza.

-Que buen ambiente! -grito Kiba en el oído de Sasuke, recibiendo solo un asentimiento por parte de este.

El Uchiha miraba alrededor, había chicas bastante bellas en la pista. Todas demasiados jóvenes a su parecer con cuerpos delgados y se movían al ritmo de la música de forma sensual. Le dio un trago a su wiski hasta terminárselo, mirando a su lado con la intensión de decirle algo a Kiba cuando solo pudo ver como una rubia de ojos verdes lo arrastraba a la pista.

Sasuke solo le deseo suerte al chico, volviendo sus ojos a la pista. Cuando entre todas las chicas pudo ver a una que llamo su atención. El no era el tipo que iba a buscar mujeres a los bares o antros pues no creía en la posibilidad de que su tipo de mujer existiera. Pero al verla a ella, sintió como si el tiempo se hubiera detenido.

La hermosa mujer en la pista no superaba los veinticinco, tenía rasgos finos y una larga melena negra que caía como cascada sobre su espalda. Contrastando perfectamente con esa piel color leche. Bajando un poco más la mirada se encontró un fino cuello, seguido de dos grandes senos que amenazaban con salir del pequeño vestido color durazno. Una pequeña cintura, seguido de voluminosas caderas y muslos de infarto. Sin mencionar el redondo trasero que iba perfectamente con su cuerpo

Sin pensarlo el Uchiha se adentró a la pista de baile, sintiendo como varias chicas lo jalaban para poder bailar con él. Pero su vista ya estaba fija en la morena frente a él, era como si no quisiera parpadear para poder grabarse esa sensual imagen que tenía frente a sus ojos.

Una vez que estuvo lo suficientemente cerca, ella le tomo la mano y el Uchiha de inmediato rodeo su pequeña cintura para atraerla más a su cuerpo. Sintiendo el calor que en esos momentos la mujer misteriosa le brindaba. Sasuke bajo la mirada, encontrando dos grandes ojos perla junto a unos carnosos labios rojos que le sonreían. Con forme la música sonaba, el olor de la chica se impregnaba en sus sentidos. Pudiendo identificar un olor como a rosas, provocando que se apretara más a su cuerpo. Dejando que sintiera la excitación entre sus piernas.

Sasuke podía sentir como las manos de la de ojos perla acariciaban su pecho hasta llegar a su cuello, era tan sensual cada uno de sus movimientos que se dejo llevar. Hasta juntar sus labios en un beso profundo, dejando que su lengua atrapara la contraria. Era como si la música se hubiera detenido por unos segundos. El Uchiha no podía creer que el sabor de sus labios fuera tan dulce. Estaba tan borracho que apenas podía distinguir la realidad de lo que pensaba era un sueño húmedo.

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Cuando Sasuke Uchiha volvió a tomar conciencia, aun se sentía borracho. Se encontraba en un lujoso hotel y la chica con la que bailaba lo que pensaba eran segundos antes. Ahora se encontraba montando su miembro con salvajismo. El placer que en esos momentos sentía eran tan grande que no pudo más que atraerla a sus labios para besarla. Nadie nunca lo había hecho sentir de esa forma antes, pues su piel se erizaba con cada estocada, las mariposas en su estómago amenazaban con salir y el aroma de la chica en cuestión era embriagante.

-vamos...-gruño el Sasuke sintiéndose muy cerca del orgasmo mientras tomaba la cadera de la pelinegra hasta llegar a su trasero para poder entrar más profundamente en ella.

La pelinegra gemía hasta inundar la habitación con los sensuales sonidos, dejando que sus uñas rasguñaran el pecho de Sasuke. Ella también podía sentir como rasguñaba el cielo del placer que el hombre le estaba dando y cuando estuvo cerca de su clímax. Acerco sus redondos pechos a la boca del azabache para que los probara.

Sasuke sin pensarlo se llevó a la boca esos impresionantes duraznos y rodándose, dejo a la chica bajo su cuerpo. Atacando el cuello con dulces besos mientras ambos llegaban al orgasmo.

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La mañana llegaba, Sasuke se estiraba abriendo lentamente los ojos ya que el sol estaba golpeando su rostro directamente. Llevándose las manos a la cabeza, sobo sus cienes ante el dolor de cabeza que avecinaba una cruda segura. Pero algo no estaba bien, se incorporó de golpe reconociendo su estudio. ¿Como diablos había llegado a su casa? Y entonces los recuerdos de la noche anterior le vinieron a la cabeza. Dándose cuenta de varias cosas, una era que no le había preguntado el nombre a la chica. Dos, como había llegado a su casa y tres; ¿dónde estaba Kiba?
Rápidamente busco su teléfono, encontrando varias llamadas y mensajes perdidos del Inozuka.

-Mierda. -susurro el Uchiha cerrando los ojos por la jaqueca-

Sakura en esos momentos abría la puerta, mirando a su esposo sentado en el sofá de la oficina. Traía un vaso de agua y dos pastillas. Acercándose tomo asiento a un lado de Sasuke.

-parece que la fiesta se extendió. -comento en un tono bajo, mirando como el Uchiha se incorporaba para verla a los ojos. -

-Algo así...-gruño tomando las pasillas y llevándose el vaso a los labios, tomo toda el agua. Recargándose luego en el sofá.

-Ve a la ducha, que son las dos de la tarde y Naruto nos espera en su casa. -Sakura se puso de pie, dándole una mirada a su esposo con reprobación.

La peli rosa no se había dado cuenta la hora en que Sasuke había llegado a casa, pero al comprobarlo con sus amigas. Casi todos habían partido del bar antes de las dos de la mañana con excepción de Kiba y Sasuke. No entendía las razones del porque ahora actuaba de esta forma, pero si tenía una aventura. No se preocuparía pues la esposa, la que llevaba el apellido Uchiha, era ella y no alguna mujerzuela.

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Sasuke se metió bajo el agua fría de la ducha, sus músculos se tensaron inmediatamente por la temperatura. Pero solo así podría relajarse. Cerrando los ojos, pego la frente sobre el azulejo. Recordando todo lo que había pasado la noche anterior o mejor dicho hacia unas horas. Se sorprendió al sentirse nuevamente excitado ante los flashbacks que venían a su mente. Seguramente no tendría oportunidad de volverla a encontrar, pues guardaba recuerdos de la cara de la chica algo borrosos. Junto al color de sus ojos. Tal vez pudiera identificar el aroma a rosas de su perfume, pero corría el riesgo que no fuera a quien buscaba. Una de sus manos viajo hasta su pecho, sintiendo el ardor de los rasguños. Haciéndolo soltar un jadeo.

-Diablos...-gruño roncamente dejando que su mano libre envolviera su miembro, estimulándolo de forma brusca.

Sus pensamientos viajaron hasta sus más profundos recuerdos, su piel, su sabor, su interior, las mordidas, y los rasguños que ambos se habían infringido. Estaba tan cerca del orgasmo que no escucho como la puerta se abría.

Sakura ante los jadeos se llevó la mano a los labios.

-Sasuke? -pregunto dejando la ropa sobre uno de los percheros. -

El Uchiha abrió la boca sintiendo las cosquillas bajo su vientre, estaba a punto de probar el paraíso, pero ante la voz de su esposa. Se quedo quieto y con la respiración agitada. Llenó de frustración ante la interrupción.

-que quieres? -siseo lleno de ira. -

-Nada, solo venía a dejarte la ropa. – susurro Sakura saliendo del cuarto de baño. Sintiendo como el corazón se le quería salir del pecho. Sasuke no era ese tipo de persona, pues rara vez la buscaba para tener intimidad.

-hm..-fue la única respuesta del Uchiha, quien volteaba hacia abajo dándose cuenta de que su excitación se había esfumado. Resignado continuo su baño normalmente.

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Naruto se encontraba nervioso, de un momento a otro sus amigos con sus esposas y toda su familia vendría a su casa. Era un día muy especial porque le pediría matrimonio a su novia de tan solo tres meses. El sabía que era muy apresurado, pero sentía que Hinata era el amor de su vida. La había conocido en la facultad, como maestro le había dado varios cursos. Enterándose luego que era la prima mejor de Neji. Y ahora que la Hyuga estaba a punto de graduarse, que mejor momento para unir sus vidas.

El sonido de la puerta tomo por sorpresa al Uzumaki, quien abrió alegremente. Encontrando a sus padres, Minato y Kushina. Ambos lo abrazaron amorosamente.

-Hijo estas seguro que esto es lo que quieres hacer? -pregunto la peli roja mientras le acariciaba la mejilla a Naruto.

-Cariño – intervino Minato – Naruto siempre ha sido muy decidido y ha mostrado buen juicio. -tomo los hombros de Kushina tratando de calmarla-

-Es verdad mama. – rio el Uzumaki un tanto nervioso. - mejor pónganse cómodos en lo que reviso si la comida esta lista. -

Minato y Kushina sonrieron, tomando finalmente asiento en uno de los sofás de la sala. Uno a uno fue llegando sus invitados, para este punto solo Sasuke, Sakura, y Hinata faltaban de llegar a la reunión. Todos se encontraba muy animados, brindándole la mejor de las suertes a su amigo.

-¿Y el Uchiha? -pregunto Shikamaru, dándole un trago a su bebida-

Kiba miro su reloj, desde anoche en el antro no había sabido nada de él. Pues lo había visto bailar con alguien bastante animado y de un momento a otro se había esfumado. Algo que tampoco les contaría a los demás, sabiendo que sus esposas eran muy amigas de Sakura. Ino también, pero ambas tenían una rivalidad desde niñas que solo les permitía saludarse.

-No lo se, tal vez este retrasado. – susurro tomando todo el trago de un solo. Haciendo luego una mueca por el alcohol. -

-Pensé que ambos estaban juntos cuando nos fuimos. -comento Neji mirando a su alrededor-

-pero no dormimos juntos tarado. -se defendió el Inozuka con una sonrisa. - mejor iré a ver a Naruto. -se alejó de ellos, temiendo que pudieran preguntar algo más. -

Shikamaru se acercó al Hyuga, mirándolo de reojo.

-No te parece muy sospechoso. -susurro casi en su oído. Llevándose un asentimiento por parte de Neji. -

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Sakura bajo del auto, ayudada por su esposo ya que por lo avanzado de su embarazo no podía moverse muy bien. El doctor le había recomendado reposo absoluto, pero dadas las circunstancias. Debía acompañar a su amigo Naruto, después de todo. No todos los días alguien decidía pedir matrimonio o si? Le tomo el brazo al Uchiha para ayudarse a caminar mientras la otra la mantenía sosteniendo su pesado vientre.

-Tranquila Sarada. -susurro amorosamente la peli rosa. -

Sasuke le acaricio el abultado vientre sintiendo como su hija se movía bajo su mano. Haciéndolo sonreír de medio lado.

-Te apuesto que será una niña de papa- comento divertida Sakura. -

-Eso parece. – Sasuke admitio mientras apretaba el número del ascensor. Haciendo que las puertas se cerraran-

Hinata miraba las puertas cerrarse del ascensor para suspirar con derrota. Ahora tendría que esperar y estaba tarde para la cena con su novio.

-Tranquila Hina, ya tomaremos el otro. -se acercaba Hanabi a su hermana quien parecía frustrada-

Hiashi quien iba llegando a donde se encontraban sus hijas rio ante la ironía. Tal vez esta era una prueba. Naruto, el novio de Hinata había hablado con el un mes atrás para informarle de lo que haría. Y aunque él no estaba del todo convencido, le había propuesto que después del compromiso. Podrían esperar un año para casarse. Haciendo que el Uzumaki aceptara.

Hinata miro a su padre, dándole una sonrisa.

-lo siento padre, es que le dije a Naruto-kun que llegaríamos temprano y mira la hora. -se disculpó. -

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la puerta volvió a sonar y esta vez Kiba abría la puerta. Sonriendo de alivio al ver al Uchiha junto a Sakura.

-Hasta que llegas! -El Inozuka le palmeo el hombro al Sasuke juguetonamente, mirándolo fijamente. -

El Uchiha le dio su típica sonrisa de medio lado. Pero cuando le iba a responder sintió un apretón sobre su brazo por parte de Sakura.

-Sentimos el retraso, pero Sarada es muy caprichosa. -comento la peli rosa con una sonrisa, haciendo que Sasuke mirara a su amigo mientras alzaba los hombros. Kiba copio el gesto del Uchiha, soltando una risita.

-lo bueno es que ya llegaron, Hinata aun no llega, pero estoy seguro de que no tardara. -comento el Inozuka acercándose a su grupo de amigos seguido por Sasuke. Mientras tanto Sakura tomaba asiento junto a Temari, Tenten, e Ino.

Naruto al ver a Sasuke llegar, se unió al grupo de amigos. Dándole un trago a la tacita de sake.

-y yo pensé que aun seguías en el callejón -El Uzumaki bromeo mirando al Uchiha, haciendo Shikamaru, Neji y Kiba se rieran-

-Eso quisieras, verdad zopenco? -gruño Sasuke quitándole la botella de sake para darle un trago directamente de la botella, pasándosela luego al Hyuga quien hacia lo mismo.-

Una vez más los cinco amigos se sumergían en una de sus tantas platicas existenciales, volviéndose a escuchar el timbre minutos después.

Shikamaru miro al Uzumaki temblar para tomarle los hombros, mirándolo fijamente.

-Tu puedes! -le dio ánimos, empujándolo un poco para que abriera la puerta.

Naruto por su parte tomo aire hasta llenar sus pulmones, sacándolo luego. Tomo la perilla de la puerta, abriéndola suavemente y ahí de frente junto a su familia, se encontraba su bella novia. Rápidamente hizo una reverencia, invitándolos luego a pasar.

Sasuke quien estaba de espaldas a la puerta, llevándose un nuevo trago de sake a la boca. Se dio cuenta de que todos estaban atentos a la puerta y haciendo lo mismo se congelo. Era la misma chica de anoche. Trastabillo un poco, teniendo el impulso de salir corriendo de ahí. ¿Podría ser su gemela? Miro a la otra chica, pero era tan delgada que por obvias razones no podía ser la misma.

Hinata se adentró al departamento, saludando a todos alegremente. Cuando sintió como su novio le tomaba la mano hasta jalarla a un grupo de chicos.

-Chicos -Anuncio el Uzumaki. - ella es mi novia Hinata. -presento a la Hyuga con una gran sonrisa. -

La Hyuga reconoció a su primo entre ellos, dándole una cálida sonrisa a todos ellos hasta encontrarse con unos ojos negros que la miraban fijamente. Hinata los reconoció al instante, sintiendo como un escalofrió recorría su espalda. Era el hombre con el que había pasado la noche, un enorme sonrojo aprecio en sus mejillas. Ella siempre había sido fiel a Naruto, pero la noche anterior había perdido todo su autocontrol. Su plan era solo bailar con el atractivo pelinegro, pero todo en él era irresistible. Que de un momento a otro ya estaban besándose hasta pasar toda la noche juntos. Cuando había despertado, el ya no estaba. Se sentía tan avergonzada de todo aquello que pensó todo quedaría atrás, pero ahora veía que no era asi. La voz del Uzumaki se escuchaba tan lejana mientras seguía perdida en esos obscuros ojos.

-y él se llama Sasuke – el Uzumaki se alarmo de ver el semblante de Hinata, llamándola varias veces- Estas bien? -pregunto tomándola por la barbilla para que pudiera verlo a los ojos.-

-Eh si, lo siento Naruto-kun..-susurro, volviendo la vista a esos atrayentes ojos que no paraban de mirarla.-

-Mucho gusto..-susurro el Uchiha, sintiendo como su cuerpo temblaba ante el deseo que sentía por ahora Hinata Hyuga.-

Sasuke se encontraba tan aturdido como Hinata que rápidamente tomo asiento en uno de los sofás de la sala. Sintiendo la mirada preocupada de su esposa, alzo la suya para dejarle saber que estaba bien. Pero no era verdad, por obvias razones no le diría a nadie lo que había hecho la noche anterior con Hinata. La pregunta ahora era como se contendría al saber quién era.

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Kushina, golpeo con una cuchara la copa que traía en las manos. Dejándole saber a los invitados que podían pasar a sentarse en el enorme comedor. Todos los nombres de los presentes se encontraban colocados estratégicamente en cada asiento.

Sasuke ayudo a Sakura a tomar asiento enseguida de él, dándose cuenta de que Hinata y Naruto quedarían frente a ellos. Maldijo por lo bajo, pues su intención era buscar una oportunidad para hablar con la Hyuga. Mirando como segundos después los dos antes mencionados decidían tomar asiento en sus lugares.

Hinata miro al Uchiha por unos segundos antes comenzar a comer, aun con las mejillas sonrojadas. Pues los recuerdos de la noche anterior aun rondaban sus pensamientos.

Toda la cena transcurrió tranquila hasta que Naruto decidido ponerse de pie, mirando a todos los presentes. Sasuke en ese momento sintió como un valde de agua helada le caía encima. Haciéndolo apretar los puños ante la frustración.

-Ya que están todos presentes. -tomo las manos de Hinata para mirarla fijamente a los ojos. - quisiera pedirte una cosa. -los labios del rubio temblaban ligeramente ante lo nervioso que se sentía. Y colocando una rodilla en el suelo, saco una cajita, abriéndola para mostrar un costoso anillo. - quieres casarte conmigo?

NO NO NO NO, todas las alarmas se habían encendido en la cabeza del Uchiha. Quería la felicidad para su mejor amigo, pero no con Hinata. Ella era suya.

Hinata evito la mirada de Sasuke, no sintiéndose segura de lo que haría. Naruto era tan bueno con ella y lo quería tanto que no dudo en contestar. - si. -susurro haciendo que el rubio le colocara el anillo para que ambos se unieran en un abrazo. Todos aplaudieron ante la felicidad de la pareja, menos uno.

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El ahora futuro matrimonio se encontraban platicando animadamente aun sentados en la mesa, recordando varias historias de juventud que solo hacían Hinata riera divertida ante las locuras de su futuro esposo. Disculpándose después de unos minutos para ir al tocador. Sasuke quien la había estado viendo desde otro grupo, se disculpó. Yendo hasta donde la Hyuga se encontraba y cuando apenas iba a entrar al cuarto de baño, la tomo por el brazo. Jalándola a la habitación del Uzumaki.

-No me dirás nada? -pregunto apretándola contra la pared y su cuerpo. -

-Sasuke. -susurro Hinata mirándolo fijamente a los ojos, la calidez de su cuerpo comenzaba a encenderla. Haciendo que sus manos recorrieran el pecho del mayor- no. -gimió cuando la boca del Uchiha ahora recorría su cuello con suma maestría. -

El Uchiha tomo esto como una señal, bajando sus manos hasta el corto vestido para apretar su trasero. Haciéndola sentir su hombría. Hinata volvió a gemir, pero al ver la habitación que tantas veces había compartido con el Uzumaki, se sintió culpable y se alejó del azabache quien la miraba confundido.

-lo que paso anoche fue una locura. yo no puedo. Ahora estoy comprometida. Lo siento. -susurro acariciándole la mejilla para tomar la perilla de la puerta con la intención de salir.

La Hyuga sintió como unos brazos le rodeaban la cintura, hasta hundir su rostro en su cuello. El olor de Sasuke era embriagador, la hacía sentir de una forma que jamás en su vida se había sentido. Ningún hombre había llegado a tocarla como el, de hacerla tocar el cielo con tan solo un beso. Hinata pego la frente en la puerta, dando un suspiro.

-Mañana, a las 12 en el hotel Tokio. - Hinata miro de reojo a Sasuke quien asentía y se alejaba rápidamente de ella. Salió de la habitación sin decir nada más, con la respiración agitada y con ganas de seguir envuelta en los brazos de Uchiha Sasuke.

El pelinegro por su parte se dejó caer en la cama del Uzumaki con una pequeña sonrisa en los labios.

FIN DEL ONE SHOT

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