Arco de Reclutamiento II.
...
"Resurgir de las cenizas como el Ave Fénix" es una frase que oyes una y mil veces.
El Ave Fénix es uno de los máximos símbolos de una cualidad muy mencionada en todo el mundo.
La resiliencia.
La resiliencia es la capacidad de aceptar, enfrentar, manejar y recuperarse de eventos negativos, y se trata de una capacidad que puede aprenderse.
El Ave Fénix es un símbolo universal de inmortalidad, y de muerte y renacimiento por medio del fuego. Pero esta ave muere por autoinmolación.
Es reconocida universalmente como un símbolo del sol; es un 'ave de fuego'. De hecho, su representación más frecuente lleva alas de color escarlata y cuerpo dorado.
Cada cierto tiempo (100, 500 o más de 12,000 años), el ave se extingue y permanece muerta durante un tiempo -tres días, estimado- para luego resurgir de sus restos.
Dado que algunos de los significados del fuego son purificación, nobleza, realeza y singularidad divina, el ave tiene esas características.
El elemento fuego tiene dos polaridades: destrucción y creación.
La pasión, el fuego, puede provocar fatalidades y escenarios irrevocables, pero también eleva al hombre más allá de sus límites.
Por ello, el Ave Fénix es uno de los arquetipos (patrones universales) más poderosos del ser humano; un arquetipo de transformación.
En el mundo se dice que las lágrimas del Fénix son curativas y que cuentan con una enorme fuerza física y una sabiduría infinita. Esto último como resultado de la acumulación de experiencias y saberes en cada uno de sus ciclos de vida.
Se decía que para morir y cumplir su ciclo, el Fénix buscaba un lugar donde construir su nido. Una vez elegido el sitio, fabricaba su aposento con hierbas y maderas aromáticas. Al concluir, cantaba una bella melodía y luego dejaba que las llamas del fuego lo consumieran por completo.
Tres días más tarde renacía y se elevaba en el cielo, llevando consigo las cenizas de su nido para depositarlas en el Templo del Sol.
Este proceso es similar al de la resiliencia.
Nosotros buscamos esos elementos mágicos con los cuales construir un nido bien resistente donde juntar fortalezas en momentos de adversidad.
Luego, la persona termina por desplegar nuevamente sus alas para volar, pero esta vez con mayor sabiduría, con mayor fuerza y mayor balance. No sin antes tomar sus cenizas, su pasado, que ya no volverá, pero será parte de su vida y de su fortaleza.
…...
Naruto abrió nuevamente sus ojos. Miró el lugar donde se encontraba, y lo recordó al instante.
Su mente.
Sin embargo, aún en el punto muerto entre los 3 pasillos, podía notar como todo se destruía poco a poco.
Volvió a caminar por el pasillo sin ninguna cresta familiar encima, oyendo a lo lejos un gruñido mezclado con un chillido, como si dos animales estuviesen peleando.
Una vez la luz se posó sobre el, los sonidos animales se detuvieron.
"¡Mocoso estúpido de mierda! ¿¡Acaso te hace falta volverte hombre de verdad para hacerte entender que no deberías confiarte ante nadie!? ¡Un mero ataque del Poder de la Destrucción lo habría hecho papilla atómica!"
"Como chilla la perra".
"¡No es tiempo de bromas! ¡Este niño sobre desarrollado está muriendo y nosotros con el!"
Naruto gruñó, sabiendo que eso era verdad. Una cruda verdad.
Se había confiado y quiso jugarle de igual a igual, siguiendo su básico instinto, como un animal. Podría haber usado el Poder de la Destrucción y lo habría eliminado al primer puñetazo, incluso un rose en la piel ya habría sido suficiente.
Sin embargo, no era propio de el hacer eso. Se le hacía aburrido usar ese poder para todo.
La única razón por la que usaría ese poder es el caso de pelear contra alguien que deje en un punto inferior sus habilidades fuera de la sangre Bael.
"Esa especie de daga... Anuló mi regeneración, deteniendo mi uso de Energía demoníaca. ¿Acaso será algún tipo de Sacred Gear?"
"No se sentía como una, no del todo al menos. Hay armas poderosas en todo el vasto universo, no solo las Sacred Gear. Ahora no es momento de hablar de eso, debes despertar y acabar con ese tipo".
Naruto miró a la oscuridad, donde venía la voz más profunda y masculina. La otra que se había burlado del mismo era menos temerosa y profunda, pero más sabía.
"No se como despertar. No he practicado eso".
De repente, el fuego se agitó en todo el lugar, rodeándolo en un círculo amarillo anaranjado que brillaba con un importante calor.
"Los Fénix son símbolo de Resiliencia. Símbolo de la capacidad de aceptar, enfrentar, manejar y recuperarse de eventos negativos. También son símbolo de la inmortalidad, la muerte y el renacimiento por medio del fuego, a causa de la autoinmolación. Al renacer, luego de 3 días, el ave tiene mayor fuerza, mayor balance y mayor sabiduría".
"Las cenizas, que forman el pasado que no volverá, se toman ya que serán parte de su vida y fortaleza".
"Esas cenizas no se las llevará el viento, al contrario. Formarán parte de nosotros mismos para dar forma a un ser que renace del fuego mucho más fuerte, más grande, más sabio… Alguien que tal vez sirva de inspiración a los demás pero que, ante todo, nos permitirá seguir adelante con el rostro bien alto y las alas bien abiertas"
Los ojos de Naruto se abrieron cuando el mismo fuego brilló en su iris azul.
…..
Toji no sabía como sentirse al respecto.
Los mocosos diablos que había sido enviado a asesinar por un buen pago habían sido más de lo esperado.
Aunque había derrotado al rubio Phoenix, no sintió que el mismo niño haya usado todo su poder. Había caído en el orgullo típico de su raza tonta, guiada por nada más que las emociones antes que el sentido común y la lógica.
Los Phoenix que había enfrentado en su momento eran igual. Dejaban que su regeneración haga todo, pero al notar que no podían regenerarse tras el uso de la Lanza Invertida del Cielo, o huían como cobardes, o se quedaban para atacar por pura desesperación antes de morir.
Este solo cayó al suelo sin más, aunque eso solo le dio una motivación más a la chica para asesinarlo.
Y eso lo estaba molestando.
Llevaba 3 días que le había roto un brazo, le había roto algunas costillas, e incluso pudo dislocarle una rodilla, pero ella siguió peleando como si nada.
Se promovió de rango y siguió dando pelea, incluso estando con solo un brazo y una pierna funcional.
Cuando intentaba alejarse un poco, ella usaba ese extraño movimiento lleno de energía, por lo que simplemente se dignó a esquivar todos los ataques de la peligris, hasta que ella caiga.
Él solo tenía algunas heridas superficiales, y nada más.
Era más fuerte y poderoso que la niña, después de todo.
Stelle no tenía vida en sus ojos. Se movía rápidamente, usando solo su pierna derecha y funcional para moverse, y su brazo izquierdo para maniobrar el bate en busca de arrancarle la cabeza al hombre que se atrevió a quitarle a su amigo.
Su cuerpo se movía únicamente por el deseo de matar. Matar y luego descansar por días enteros para recuperarse.
Nada le devolvería la vida a su amigo, pero al menos se sentiría mejor al saber que el causante estaba en las profundidades del averno.
El bate, brillante y poderoso, pasó sobre la cabeza del hombre pelinegro, que se agachó bajó el mismo antes de lanzar un puñetazo al abdomen de la chica, que salió disparada hacía atrás, teniendo que maniobrar para no herirse la columna.
Usando por un leve segundo su pierna herida contra un árbol, se impulsó hacía adelante, ignorando totalmente el profundo dolor causado al forzar su dislocada rodilla.
Toji se agachó y pasó debajo de cada movimiento de Stelle, que estaba usando sus alas para flotar sin necesidad de tocar el suelo.
Cuando el hombre planeaba finalmente terminar todo y retirarse, un potente rayo hecho de fuego cayó sobre el bosque y, al instante, se formó un tornado del mismo.
"¡CAAAAAAA!"
Un fuerte chillido resonó en la mitad de Estados Unidos, haciendo vibrar los tímpanos de Toji, que se tuvo que mantener en pie ante el repentino golpe que le hizo crujir la mandíbula, producto del Bate.
Alejó de un puñetazo en el estómago a Stelle, antes de reacomodarse y sacar a la Nube Juguetona de su Espíritu Maldito, preparándose para volver a pelear.
A una velocidad que Toji pudo ver pero no reaccionar, una fuerte cabeza se chocó contra su rostro, partiéndole algunos dientes y aflojando finalmente su mandíbula, además de quemarle la piel hasta la posibilidad de una quemadura de tercer grado.
Recobrando la postura en el aíre con una voltereta rusa, Toji miró con una ceja alzada la figura del niño Phoenix, levantado y como nuevo.
Aunque no era el niño en si, sino un ave de fuego de unos cuatro metros. Las alas en su espalda estaban abiertas, altas y poderosas en el color escarlata que emanaban, mientras el resto de su cuerpo es de un color dorado potente, brillante como si fuese el mismo sol.
Los ojos de lo que el supuso era el único Fénix que vería en su vida parecían atravesar su alma con una mezcla de serenidad y orgullo.
Stelle se quedó estática al ver al Fénix frente a ella, cubriendo su cuerpo con sus alas de forma protectora, brindándole una calidez que no sintió nunca.
"¿Naruto…?"
El ave no respondió. Su única respuesta fue moverse como un cohete hacía Toji, que movió rápida y ágilmente la Nube Juguetona, buscando derribar al Fénix cuanto antes.
Sin embargo, el Fénix disparó una bola de fuego desde su boca, que obligó a Toji a saltar lejos del alcance del ataque de esa bola de fuego, que estalló para terminar avanzando como una ola hacía el resto del bosque que quedaba en frente.
Toji movió la Nube Juguetona rápidamente cuando entró en el rango del ave, golpeando con toda su fuerza posible la cabeza del Fénix en un intento por separarla.
Aunque el golpe resonó en tres kilómetros a la redonda, lo único que obtuvo como resultado es mover de lado la cabeza del ave, que tomó en su pico uno de los tres bastones de la Nube Juguetona, antes de mover su cabeza a más de 100 mach para enviar volando al pelinegro varios kilómetros lejos.
Toji ni siquiera pudo reaccionar a tal movimiento.
Solo pudo ponerse de pie y empezar a dar mortales hacía atrás, esquivando como podía las bolas de fuego que estallaban al mínimo contacto, y se expandían varios metros, prendiendo en fuego el bosque en cuestión de unos pocos minutos de ese juego.
Stelle miró a la distancia, recostada contra un árbol para descansar de sus heridas, como el Fénix abrumaba con fuego al mercenario.
Su cuerpo no pudo más, y se rindió al cansancio y el dolor de sus heridas. Sus ojos se cerraron lentamente, y ella no se resistió.
El fénix, lanzando 10 bolas de fuego en dirección aleatoria, a simple vista, aprovechó y se lanzó rápidamente hacía Toji.
El mercenario gruñó cuando fue tomado a una velocidad que lo superó en el hocico del ave, e intento golpearlo para sacárselo de encima, pero el fénix lo redirigió en el viaje contra las bolas de fuego, quemándolo a temperaturas a las que no se había adaptado en todo su tiempo de vida.
Después de estrellarse contra las 10 bolas de fuego, Toji fue estampado violentamente contra el suelo, haciendo temblar su columna.
Un gruñido lleno de dolor salió de su boca, antes de que sienta como no podía mover un solo músculo o articulación. Apenas podía mover la boca.
"¿Eh?"
El ave Fénix dio un fuerte chillido, expandiendo sus alas con un poco de fuego siendo liberado, antes de empezar a perder tamaño.
20 segundos después, la figura de Naruto sin ropa, con solo unos shorts hechos de fuego cubriendo sus caderas y la mitad de sus piernas.
Naruto estiró su mano, formando una pequeña esfera de Poder de la Destrucción. Toji lo miró con serenidad, no afectado ante la probable causa de su muerte a menos de dos metros de el.
Aunque estaba algo curioso por ver un Phoenix con el poder de los Bael.
"Eres más fuerte, pero no más poderoso. No siento magia o energía alguna viniendo de ti, pero… Tus herramientas, tu fuerza y tu habilidad son algo que prefiero tener a mi lado. Te ofrezco convertirte en un diablo".
Toji no respondió, aún viéndolo con estoicismo. Naruto sintió que necesitaba algo más para convencerlo, más que solo hacerle esa oferta.
"Aunque estés atado a mi, cualquier trabajo que tengas que hacer será con un buen pago. Si quieres dinero o algo más por convertirte en miembro de mi grupo, pide lo que quieras".
La buena avaricia, es algo que Naruto podía ver en los ojos del hombre al oír eso.
Para Naruto, el dinero no era un problema. Su familia paterna era la más rica de todo el Inframundo, e incluso deja como niños ahorrando monedas a los multimillonarios del mundo humano.
"El precio por mi cabeza es de 1 billón en el Mundo Sobrenatural, y 5 billones en el Mundo Humano".
Naruto deshizo la esfera del Poder de la Destrucción, antes de sacar en un círculo mágico una pieza de Torre mutada.
Toji alzó una ceja. En todas las noblezas de diablos que había enfrentado en todos sus años como mercenario, ninguno tenía piezas mutadas.
Eso hablaba bien del poder del chico frente a el.
"Te doy 10 billones".
Con un asentimiento, más una sonrisa enloquecida al poder tener en sus manos tal dinero, incluso notando toda la sinceridad con la que hablaba el rubio, Toji aceptó su nuevo destino.
Iba a apostar como nunca.
La pieza de Naruto flotó hasta el pecho de Toji. Tras un leve cántico en Latín, como era la costumbre, la pieza se hundió en el pecho del mercenario, vinculándose con su alma y reaccionando a la misma.
"Toji Fushiguro".
"Naruto Phoenix… Bael".
Naruto agregó como una ocurrencia tardía, algo que Toji ignoró.
El rubio iba a hablar, pero empezó a tambalearse ante los ojos de Toji, que miró con una mirada hueca como Naruto caía de espaldas al suelo, levantando un poco de tierra.
"Se durmió…."
…...
Un día después.
Naruto abrió lentamente los ojos, sintiendo un peso sobre su cuerpo que no tenía nunca al dormir. Levantó un poco la cabeza y miró a Stelle, que estaba durmiendo mientras lo abrazaba con fuerza.
También estaba babeando su pectoral derecho.
El rubio acarició el cabello de la peligris, que apretó un poco más su agarre.
Naruto sabía que la portadora del Bate había sido afectada por su Estado de muerte temporal. Encontrarla en el estado en que estaba le había afectado un poco.
Al estar vinculado a Stelle de cierta forma, pudo sentir sus emociones.
Se giró, quedando encima de Stelle, y se soltó de ella rápidamente para salir de la cómoda cama en la que se encontraban.
Notó de reojo que ella estaba vestida con solo ropa interior, y el solo tenia puesto un pantalón corto.
Cerró los ojos y expandió sus sentidos, buscando la presencia de Toji mediante su conexión con la Evil Piece.
Sin embargo, salió de su estado y creó una rápida esfera de Poder de la Destrucción, apuntando con su mano en forma de pistola hacía una mujer de unos 30 años, de casi su misma altura, siendo apenas más alta la mujer.
A simple vista, podía decir que era una mujer alta, delgada y atractiva. Ojos dorados, tres marcas de belleza debajo de su ojo derecho, cabello negro algo largo, y labial rojo complementando su belleza natural.
En cuanto su vestimenta…
"¿No crees que estás muy desnuda para estar frente a un adolescente?"
La mujer solo tiene puesta una chaqueta muy reveladora y abierta con botones en forma de corazón, manga larga y dos pedazos de tela alargada en la parte posterior, el cuello alto forrado con piel, pantalones cortos con un corazón en él y las botas altas que llegan a los muslos.
"Oh, no es sorpresa que un joven diablo sea tan pervertido como para verme así. No eres el primero".
"Me importa menos que la vida de los ángeles que fantasees con ser vista de esa forma. Si fuiste tú la que me ayudó a mi y a mi compañera, además de mi nuevo compañero, te agradezco, pero tengo cosas que hacer".
Naruro deshizo la esfera de su mano y usó un círculo mágico para cambiarse a una camisa negra de manga larga con los primeros botones abiertos y las mangas arremangadas en los antebrazos, un pantalón de jean azul y zapatos blancos.
La mujer sonrió tranquilamente, viendo con un leve tinte de curiosidad que ese chico no la viera como amenaza.
"Me gustaría ayudarte un poco más".
"Hm. Puedo sentir tu magia. Es bastante grande y potente, como si tuviese un Dios frente a mi… Dime quién eres, y tal vez te escuche".
Naruto miró con seriedad como la mujer caminaba hasta estar frente a el y tomaba su rostro con sus manos, haciendo que ambos sigan viéndose fijamente mientras estaban cerca.
Muy cerca.
"Me conocen de muchas formas, pero tú, chico bonito, puedes decirme…"
Naruto entrecerró sus ojos.
"Merlín".
…….
Nobleza de Naruto.
Reina: Ravel.
Torre 1: Toji Fushiguro.
Peón 1: Kuroka.
Peón 2: Stelle.
Los siguientes capítulos serán la adición de los nuevos miembros. Ya se deben dar una idea de aquí en adelante.
