- Debe ser mi día de suerte – El ser muestra su dentadura afilada y Nebula recuerda de manera poco oportuna el comentario inoportuno que había hecho Drax sobre ese detalle al ver la foto del esclavista – Dos guardianes cayendo en mi trampa, y uno de ellos es la infame hija de Thanos.

Su vida siempre irá de la mano con el nombre de Thanos; cualquier aliado o enemigo la reconocerá primero como la cruel asesina que ayudó al titán a arrasar miles de vidas.

Al principio no le daba importancia, la merecida lógica de que esa fama la persiguiera se imponía ante ese hecho pero a medida que contribuía junto a los guardianes a arreglar el daño que había causado, el deseo de ser reconocida por sí misma se retorcía dentro de ella, luchando por salir y gritar a los cuatro vientos que ya no era esa persona.

La mayoría solían observar con miedo sus añadidos robóticos pero el ser frente a ella los observaba con fascinación mientras extendía sus dedos amarillentos y recorría con delicadeza el metal en el lateral de su cabeza antes de que Nebula apartara su rostro con desagrado.

- Algo me dice que tienes un problema con los límites, amigo – Cierra los ojos y baja la cabeza un momento cuando escucha la voz de Peter. No está dispuesta a admitir que la adoración con la que ese maldito observa y toca la causa de tanto sufrimiento le revuelve el estómago pero lo prefiere a que se centre en Peter.

- Starlord – Le da la espalda cuando se gira hacia él. Nebula nota que el interés en su tono no se pierde pero es diferente de cuando se dirige hacia ella – He escuchado que tienes una lengua hábil para incordiar; es probable que pueda venderte por un buen precio si te la corto antes.

Nebula trata de centrarse, de reunir fuerzas para soltar sus manos ya que aquel material no es rival para su fuerza pero la debilidad persiste y con ello su impotencia aumenta.

Peter Quill era ágil, ingenioso y manejaba la estrategia con muchísimo más crédito del que le había dado cuando lo conoció pero ahora estaba a centímetros del enemigo, atado y con la intención de provocarlo con el único fin de alejarlo de ella. Lo conoce lo suficiente para saber que el ver a ese bastardo tocarla le había perturbado y enfurecido a partes iguales.

"¡Maldito necio!" Quiere gritarle "¡Solo eres un humano!"

- Deberías reconsiderarlo – Sonríe Peter – Solo lo que podría contar esta lengua valdría miles de unidades, por no hablar de lo bien que se me da cantar. Sería una pérdida para la galaxia.

La criatura lo agarra abruptamente de la mandíbula, apretando sus dedos a cada lado de ésta con fuerza, aparentemente molesto por su burla. Nebula se mueve hacia delante en cuanto lo ve pero es limitada por las cadenas que la mantienen en el lugar.

- Malditos guardianes – Murmura con desdén – No tenéis ni idea de cómo me habéis complicado la vida últimamente, entrometiéndoos y arrasando con cualquier negocio jugoso que tuviera entre manos.

- Suéltalo – Le exige Nébula con voz helada.

Lo matará, no quedará nada de ese ser si se atreve a dañar a su compañero.

El esclavista muestra que la escucha al tensar su cuerpo pero no se gira y Peter tampoco aparta la vista de él mientras su piel sigue siendo presionada sin tacto. Nebula desea con desesperación que la mire para que pueda transmitirle con la mirada que aquello no es necesario, que ella puede aguantar cualquier tipo de dolor con una posibilidad infinitamente mayor de salir viva que él.

- No vais a salir de aquí – Hace alusión a la frase que había escuchado por parte de Peter al llegar – Me vais a recompensar todas las pérdidas que me habéis ocasionado.

Lo suelta con un brusco empujón de su mano que gira la cabeza de Peter hacia un lado y Nebula puede vislumbrar la marca rojiza de los dedos sobre la piel que no está cubierta por la barba.

- De ti me encargaré más tarde. Guardarás silencio mientras me encargo de ella – Señala a Peter antes de volver a observar a Nebula y sus ojos brillan – Voy a retirar cada pieza de metal de tu cuerpo, hija de Thanos. Me quedaré cada una de ellas para mí.

Pocas cosas tienen el poder de petrificarla pero los recuerdos de todas las veces que Thanos había arrancado partes de ella y las había reemplazado por mejoras cibernéticas seguían teniendo ese efecto en ella.

Cada pelea perdida con Gamora que terminaba en lágrimas de rabia y agonía cuando perdía pedazos de su identidad entre gritos de intenso dolor, logrando que gradualmente fuera sintiéndose incapaz de mirarse en un espejo o reflejo por miedo a lo que se encontraría.

Y dentro de eso, lo peor de esos recuerdos seguía siendo ver a Gamora cerniéndose de pie sobre ella, con una postura recta y la mirada imperturbable dirigida hacia Thanos; en sus ojos perceptible su petición de permiso para retirarse una vez cumplido su cometido.

Nebula sabe que dentro de esa niña solo había un miedo atroz que la llevaba a luchar con uñas y dientes con el único fin de sobrevivir, tal y como había hecho ella.

Pero en el fondo también sabe que jamás podrá perdonarla.

Cuando escucha al esclavista pronunciar esa frase es como si todo ese caos volviera a ella y le impactara como un puñetazo en pleno estómago; vuelve a ser esa cría indefensa tendida en el suelo frente a su hermana suplicando que no le hagan más daño.

- No tengas miedo – Es consciente de que su expresión está revelando de más cuando lo escucha – Te prometo que si me obedeces y permaneces quieta, acabaré antes.

Su corazón se acelera cuando lo ve acercarse y cierra sus puños intentando una vez más despertar su fuerza pero solo escucha el ruido de las cadenas mientras su cuerpo se balancea ligeramente por el movimiento.

- No te aconsejo que hagas eso – Dice la criatura cuando prevé que va a intentar golpearlo con sus piernas pese a su debilidad – Te he drogado para tenerte así, a mi merced. No puedes defenderte, tus mejoras no pueden hacer nada contra mí ahora. ¿Cómo se siente eso?

Ni siquiera puede describir cómo se siente. Hacía tiempo que no se sentía desprotegida; pese al enorme trauma que había supuesto en su vida, sus mejoras la ayudaban a defenderse y a proteger lo que quería. ¿Cómo iba a salir de ésta? ¿Cómo iba a ayudar a Peter?

- Ey – La voz de Peter se siente lejana para su mente caótica pero le genera un súbito sentimiento de consuelo – Hijo de perra.

El ser rueda los ojos con impaciencia y lentamente gira su rostro para observarlo.

- El resto de guardianes siguen ahí fuera y estarán buscándonos – El tono de Peter ha perdido su toque burlón – No somos de los que matan pero si la tocas… Si la tocas te puedo asegurar que serás tú al que despedacemos.

- ¿Me estás amenazando, Starlord?

- Eres perspicaz, sin duda.

La criatura se ríe y el sonido de su voz le provoca náuseas. Nebula trata de enfocarse en el presente y alejarse de las zarpas de su pasado que intentan arrastrarla de nuevo hacia el abismo.

- Quill – Murmura Nebula y por primera vez desde que están acompañados, capta su mirada directa – Basta ya. Si quiere estas malditas piezas, que trate de arrancarlas – "No lo provoques más. Rocket no tardará en encontrarnos, puedo aguantar el dolor hasta entonces" trata de expresarle con sus ojos pese al temor que la recorre.

Hace un tiempo no habría creído que sería capaz de hacerse entender sin verbalizar a través de amenazas o monosílabos cortantes, pero con Peter y Rocket había logrado que muchas veces ni siquiera hicieran falta palabras.

- No – Dice Peter sin más mientras aparta la mirada de ella y por un momento Nebula se pregunta si ha escuchado bien.

El muy testarudo ha llegado a conocerla lo suficientemente bien como para ver con claridad lo que aquella situación está despertando en ella pero no puede ser tan obtuso; debería actuar como Gamora, salvaguardarse y vivir para contarlo un día más, no continuar atrayéndolo hacia él solo para que no le haga daño.

- Soy el líder de los Guardianes – Nebula visualiza al instante la expresión de Rocket al oír eso – Puede que creas que soy un simple humano, pero soy más valioso de lo que crees.

- ¿Ah, sí?

- Ellos seguirán mis órdenes. A cambio de que la sueltes, haremos la vista gorda con tus negocios; podrás hacer lo que te plazca.

- No te creo, Starlord – Lleva la mano amarillenta a la empuñadura del cuchillo que yace dentro de la funda pegada a su cadera y lo saca con lentitud; Nebula puede sentir ya el dolor solo con vislumbrar la punta afilada.

- ¿Por cuánto venderás esas piezas? Te daré el triple, todas las unidades que desees.

- Debes creer que soy un absoluto imbécil si crees que tomaré en serio tu palabra.

- Solo déjala en paz. Por favor. Haré lo que sea, lo que quieras.

A Nebula se le forma un nudo en la garganta cuando lo escucha y el sentimiento con respecto a Peter que ha mantenido encerrado a cal y canto dentro de ella, vapuleado e ignorado con esfuerzo, explota y recorre cada ínfima parte de su interior, obligándola por fin a reconocerlo de forma abrupta y sin apenas darle tregua.

"No" Se dice a sí misma con desesperación ante la abrumadora sensación "No es el momento. No puedo lidiar con esto ahora"

- Por mucho que te resistas a creerlo, Starlord – Vuelve a acercarse a ella – Sí eres un simple humano. No tienes nada que ofrecerme.

Su mirada recorre todo su cuerpo en una promesa de que encontrará cada parte que no le pertenece escondida bajo la ropa y la extraerá con sumo gusto. La pieza lateral de su cabeza que había acariciado antes parece ser la elegida para ser la primera en sacar y alza el cuchillo.

Nebula se niega a suplicar y se pone por encima de su miedo observándolo con desafío. Lo soportaría; lo que aquel sádico pretendía hacerle no superaría la carga que llevaba a cuestas por lo que utilizaría el recuerdo de Thanos como su fortaleza y no como su debilidad.

El conocido dolor no tarda en abarcar sus sentidos cuando la punta afilada entra en contacto con su piel para hacer palanca y presionar la pieza hacia fuera; no sabe cuánto tiempo pasa pero ya no es capaz de escuchar con claridad la voz de la maldita criatura ni las súplicas de Peter.

Thanos había logrado que se mantuviera despierta en cada una de sus torturas y Nebula habría dado lo que fuera por tener al menos unos minutos de inconsciencia pero ahora lucha por permanecer despierta pese a que el borde de su visión empieza a oscurecerse.

Quizás si aguantase lo suficiente despierta daría tiempo a su cuerpo a superar la droga y significaría que no dejaría a Peter a merced de ese sádico.

No es capaz de asimilar qué está ocurriendo delante de ella; solo sabe que el intenso dolor ha desaparecido pero aún queda el resquicio que éste ha dejado atrás y es incapaz de concentrarse. Lo último que percibe antes de perder el conocimiento es un halo de luz dorada.

Cuando vuelve a abrir los ojos lo primero que viene a su mente es el dolor y se incorpora con rapidez por puro instinto. Al momento hay unas manos agarrando sus brazos por lo que Nebula sostiene una de esas muñecas y aprieta con fuerza para que la suelte.

Afloja al instante cuando reconoce el quejido particular de dolor y su mirada se centra en el rostro de Peter frente a ella. Tarda unos segundos en asimilar que están en la nave, concretamente en la enfermería.

- ¿Cómo? – Lo mira, aliviada de verlo en perfecto estado.

- Warlock. Vino de su misión en solitario en cuanto Rocket contactó con él para encontrarnos – Le explica Peter dejando escapar una sonrisa y Nebula, como tantas otras veces, tiene la tentación de apartar la mirada – Ese tipo puede recorrer distancias que al resto nos llevaría meses en unos minutos. Cada vez tengo que hacer un esfuerzo mayor en ocultar mi envidia.

- ¿Cómo nos encontró? – Pregunta a pesar de suponer la respuesta - ¿Rastreadores?

- Estamos hablando de Rocket, ¿recuerdas? – Se aleja y Nebula vislumbra sus nudillos magullados cuando aparta sus manos de ella – Nuestro derecho a la privacidad es inexistente para él pero está claro que tiene sus ventajas. Ese cabrón está en manos de Rocket ahora así que…

- Peter– Su seriedad al hablar y mirarlo hace que no continúe hablando y su sonrisa vacile. Debe extrañarle que use su nombre ya que siempre trata de hacer el esfuerzo de usar "Quill" y en menor medida, su apodo.

Intuye por qué tiene los nudillos tan dañados y lo único que desea es aplacar lo que ese conocimiento le provoca.

- No vuelvas a arriesgarte así – Es consciente de que la ausencia de dolor y la leve sensación de somnolencia se deba a los analgésicos que le habrán administrado una vez han devuelto las piezas quitadas a su lugar – Puedo resistir mucho más de lo que he hecho hoy, créeme.

La vergüenza le quema por dentro ante el hecho que haya visto su vulnerabilidad de forma tan cruda. Quiere explicarlo, decir que solo había sido Thanos y la expresión vacía de Gamora cuando era vencedora de la batalla tomando control de su mente y dejándola debilitada y atemorizada ante ese ser pero que era más fuerte que eso.

- Lo sé. Te he visto resistir y recuperarte cientos de veces de golpes mortales para cualquier otro.

- Entonces deja de usarte de cebo para el enemigo. No soy ninguna dama en peligro a la que debas salvar – Recuerda sus palabras pidiendo desesperadamente que la dejara en paz, que haría lo que fuera y se le acelera el corazón. Era algo que jamás esperó escuchar de nadie.

- Nebs – Hay un toque de resignación en su voz, como si sus palabras sobre el mismo tema hubieran sido ignoradas una y otra vez – Sé de lo que eres capaz, y lo que puedes aguantar, pero si está en mi mano ahorrarte ese sufrimiento, lo voy a hacer.

Se sostienen la mirada en silencio y Nebula es consciente de que no tiene sentido fingir para sí misma ya; está enamorada de Peter Quill, y lleva estándolo más tiempo del que su conciencia e inexperiencia en el amor le permitía reconocer.

Contrario a lo que suele suceder, es él quien aparta la mirada primero y sonríe de una forma que a Nebula se le antoja ansiosa, nerviosa.

- Además, solo soy un simple humano, ¿no? – Murmura con ironía, tratando de esconder que esas palabras no le habían afectado y fracasando estrepitosamente – Deja que salga mi complejo de héroe de vez en cuando, me gusta sentirme útil.

- No eres un simple humano – Le dice Nebula sin poder detenerse y Peter la mira con ligera sorpresa ante la respuesta sin duda o burla. Si solo fuera capaz de atreverse a expresarle con palabras todas las cualidades que ha ido descubriendo de él mientras pasaba tiempo a su lado – Eres mucho más que eso.

"Perdóname, Gamora" Piensa irreflexivamente "He tratado de evitarlo, te aseguro que lo he intentado"

Él la observa fijamente sin que la sorpresa se retire aún de sus facciones y luego acentúa su sonrisa. Nebula cree que percibe algo en su mirada, una chispa, una intuición poderosa que la hace pensar que quizás no sea ella sola pero poco después Peter vuelve a apartar la mirada.

Hay una extraña tensión en el ambiente con la que no está del todo familiarizada.

- ¿Podríamos repetir esta conversación más adelante? – Peter se escuda tras su humor para aligerar lo que sea que esté pasando y Nebula exhala el aire lentamente al pisar territorio conocido – Necesito grabar lo que acabas de decir y ponérselo a Rocket.

- Jamás voy a admitir lo que acabo de decir – Ella hace lo propio escondiéndose tras un comentario borde.

Él se ríe y asiente un par de veces.

- Me conformaré con no olvidarlo, entonces – Él se aleja un par de pasos y Nebula resiste el impulso físico de sostener su mano para que no se vaya – Voy a avisar a los demás, querrán verte.

- De acuerdo – Vuelven a mirarse antes de que Peter se de la vuelta y abandone la estancia. Nebula siente la sensación casi tangible de que faltan palabras no dichas por ambas partes pero no lo detiene.

No puede hacer esto ahora, no se ve capacitada y el Peter que conocía antes de marcharse a la tierra seguía lidiando con su amor por Gamora; lanzarse y decirle lo que sentía la haría sentir pequeñita, no solo por la enorme posibilidad de ser rechazada, sino por el pasado demasiado presente entre ellos con el que aún Nebula no era capaz de lidiar. Se conformaría con permanecer a su lado mientras aprendía a entender y respetar lo que sentía por Peter Quill.

Al fin y al cabo, que un corazón tan maltratado como el suyo fuera capaz de latir de esa manera por alguien la hacía creer que aún había esperanza para ella.