Aclaración: Los personajes no me pertenecen, son de la genialidad y creatividad de Rumiko Takahashi. La historia es mía y uso los personajes para saciar mi mente de escritora frustrada.

"Si hay silencio, éste se vuelve mensaje"

El secreto de la isla

Capítulo 18: Objeto identificado

-Dame el reporte.

-Sí, líder, gracias al bueno clima hemos podido identificar por medio de los drones un objeto acercándose, aún faltan horas para que llegue-Le anunció el soldado mostrando el monitor del computador.

-Perfecto-Naraku se inclinó observando la pantalla con apreciación.

-Líder, creemos que es n°2-Dijo tragando despacio.

-Espero que sea él-Se volteó rápidamente tomando de la garganta al soldado-Porque si no lo es, te mataré-El hombre sintió como sus pies dejaban de tocar el suelo y los pulmones colapsaban al no poder respirar-¿Entendiste?-El soldado intentó asentir en la desesperación-¡No te escucho!-El soldado se esforzó por lograr asentir mientras su visión se volvía borrosa-Perfecto-El viejo líder se giró para salir del lugar como si nada hubiese ocurrido, el hombre se quedó tirado en el suelo tomando bocanadas de aire pensando en lo único que podía salvar su vida, capturar a n°2.

Naraku se dirigió a su oficina con paso apresurado, los hombres que se encontraban en el pasillo le rendían reverencia cuando pasaba, se inclinaban con los brazos firmes a cada costado, solo se enderezaban cuando les daba la espalda. Ingreso en su despacho sintiendo la sangre hervirle de excitación y adrenalina, al fin, su favorito estaba regresando. Por supuesto, él lo estaba esperando con los brazos abiertos, a todos les había dado el trato digno que merecían, pero con su favorito siempre fue explorando más allá, impresionantemente InuYasha siempre resistía a cada ocurrencia perversa que tenía.

-Extrañaba esta sensación-Se dijo para si cuando sintió algo similar a mariposas revolotear en su estómago, escuchó una respiración débil detrás de su escritorio-Oh, lo había olvidado-Avanzó unos pasos para mirarla, tirada en el piso, amarrada de manos y semidesnuda yacía Shiori, sus ojos violetas vagamente hicieron contacto visual con él-N°2 está regresando-Captó como los ojos de ella se agrandaron, como si revivieran dejando salir una ilusión-Oh, esa expresión deseaba ver, la esperanza…

Naraku se hincó frente a Shiori, extendiendo su mano para acariciar sus platinados cabellos ensuciados con sangre seca, ella apretó fuerte los parpados por el asco que le generaba su contacto. InuYasha le había prometido que volvería con ayuda, si estaba retornando era porque lo había conseguido, pensó que estaba muerto o los había abandonado, pero estaba regresando para ayudarlos. Quería gritar de felicidad, lastimosamente no tenía fuerzas para ello. Desde que InuYasha se había marchado, Naraku se habían ensañado con ella sacándola de su jaula más veces durante la semana para divertirse, la noche anterior había jugado con su cuerpo por largas horas, no recordaba cuantas veces perdió la consciencia.

-N°3 quiero contarte que he estado preparando algo muy especial para recibir a n°2, tú eres parte de eso… como estoy de buen humor te diré de que forma celebraremos su regreso-La tomó entre sus brazos para sentarla con una desagradable amabilidad sobre su escritorio, dejó sus manos sobre los muslos acariciándolos con los pulgares en movimientos circulares, Shiori sentía tanta repulsión pero nada podía hacer, además de estar débil, la medicación que le entregaban para que fuera obediente aún estaba activa en su sistema- Te llevarán a la máquina de curación, luego que tu cuerpo haya sanado, que eso no tomará más de una hora, te entregaremos un regalo muy especial que he estado elaborando desde que n°2 me traicionó y se marchó, algo más poderoso que las pastillas de la obediencia, como sabes, tienen este problema que dejan de surtir efecto después de unas horas… pero he mejorado eso con este chip-De su mano sacó un pequeñísimo plástico-Lo insertaremos tras tu nuca, entonces todo tu sistema me obedecerá por tanto tiempo yo lo desee…

Shiori tragó lentamente sintiendo su corazón palpitar acelerado comenzando a entender lo terrible que estaba por ocurrir, perdería completamente toda voluntad y siguiendo la mente perversa de Naraku sabía que eso significaría que la haría luchar con InuYasha. No era como si no los hubiese obligado a pelear antes, pero tenía el presentimiento que esta vez sería diferente. Lo notaba desesperado, agarrándose de lo último que le quedaba de su poder, parecía querer poder disfrutar al máximo lo poco que tenía y que todos se hundieran con él.

-¿Soy un genio, cierto señorita?-Le susurró en su oído, depositando un beso en su mejilla. La joven sintió como se expandía por su cuerpo el asco.

InuYasha, por favor no nos falles…

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-N°4, el líder exige tu presencia-Le dijo el soldado abriendo con un botón los pesados barrotes de acero. Kouga se levantó de su dura cama en calma, desde hace horas observaba que los soldados corrían de un lado a otro inquietos preparando algo. Ese alboroto solo podía ser una cosa, que el idiota de InuYasha había regresado en vez de huir para siempre. La sola idea le produjo contradicción, porque se mezcló la rabia con la esperanza.

El día que n°2 se marchó inmediatamente Naraku lo había llamado exigiéndole que contara la información que tenía, él se vio obligado por la medicación a describir que lo había visto en la ventilación, lo siguiente que ocurrió fue que se ganó la peor tortura desde que había llegado por no haber detenido a InuYasha. La rabia se mezclaba en su interior con la esperanza, porque si había regresado era porque traía un plan para rescatarlos, de no ser así era mejor que ni siquiera se dignara a mostrar su cara, aún podía recordar los gritos de Shiori durante las largas semanas que habían transcurrido tras la huida de él, Naraku se había obsesionado con n°3 para liberar su frustración.

Kouga fue acompañado por los soldados en todo momento, si lo pensaba desde otra perspectiva, realmente no eran soldados, eran simples personas que pertenecían a una secta, intentando sobrevivir al líder y aferrarse a ello para lidiar con todo lo horrible que Naraku les había obligado a hacer. La mayoría había envejecido al igual que Naraku, quien solo por consumir drogas que nadie más podía había logrado mantenerse en buen estado físico, incluso dudaba que eso fuese necesario, todos le tenían tanto miedo que era imposible que alguien lo contradijera aun cuando les abrieran la puerta para irse, al igual como un elefante de pequeño es amarrado a una estaca para que no huya, cuando crece y puede escapar no lo hace, porque el dominio del otro es tal que no existe la posibilidad, de esa misma forma actuaban los seguidores de Naraku, Kouga tristemente aceptó que él también.

En su mente emergió la idea de que no fue lo suficientemente valiente para ese día haber escapado con InuYasha, tampoco había dejado de consumir la pastilla de la obediencia por temor. Era frustrante admitirlo pero había entregado su destino a Naraku sin luchar. Sin embargo, podía ser que este fuese su momento de cambiar, de hacer algo distinto y por primera vez desde que era niño tomar una decisión por él mismo para liberarse de Naraku.

Toda esa idea fue derrumbada cuando ingresó a la zona de laboratorio donde lo esperaba Naraku, su sola presencia lo inmovilizó, tampoco podía hacer mucho estando medicado, Naraku habló algo de un chip que le quitaría toda voluntad.

-Todos vamos a recibir con mucha alegría a n°2-Dijo Naraku colocándose los guantes-Siéntate-Kouga obedeció inmediatamente sentándose en la camilla, aun cuando en su mente deseaba pegarle y arrancarle la cabeza-Esto será rápido, mi querido n°4, pero antes déjame contarte una historia de la biblia, más bien una parábola… quizás se las leí cuando eran niños-Comentó pensativo-Se llama el hijo pródigo, es la historia de un padre que tenía dos hijos, uno un día le pide su parte de la herencia al padre, este se la entrega y él se va malgastando todo, después regresa arrepentido y el padre lo acepta gustoso perdonando sus pecados, siento que se parece tanto a n°2, yo seré un buen padre, tal como el padre de la biblia, lo recibiré con los brazos abiertos-Naraku depositó una mano sobre el hombro de Kouga con extraño afecto-Ustedes son mis creaciones y mis más amados hijos, si yo desaparezco, ustedes también…

Naraku terminó su frase devolviendo su atención a algo similar a una jeringa pero más gruesa que debía colocar en Kouga.

¿Por qué este mundo que he conocido es tan cruel?

¿Por qué nadie allá fuera pudo hacer algo por nosotros?

¿Por qué no he sido capaz de intentar acabar con mi vida?

¿Cómo es que esta persona me ha dominado de esta forma?

Mierda… no quiero obedecerle más, mierda…

El chip tras su nuca atravesó su piel.

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La emoción de ver a su amiga había sido mayor si no fuera porque InuYasha se había marchado directo al peligro, Kagome salió de la cueva tomada de la mano de Sango, comprendiendo que el ruido fuerte que había escuchado era un helicóptero de Miroku, el cual estaba sobrevolando la playa.

-Realmente vinieron-Dijo sintiéndose aliviada por un momento, el helicóptero descendió con cuidado sobre la arena, Miroku se bajó de la zona del piloto corriendo hacia su amiga.

-¡Kagome!-El hombre la abrazó fuertemente-Estaba confundido, no sabía si seguir el gps que se introdujo en el mar o este, me alegro haber elegido bien-Kagome correspondió el abrazo, estaba tan agradecida de tener amigos como ellos.

-Perdón por preocuparlos-Les dijo inclinándose frente a ambos-Lamento mucho todo el dolor que pude haberles causado tras irme-Sus cabellos tapaban su rostro, ella sintió la mano cálida de su amiga sobre su espalda.

-Está bien, Kagome, hiciste lo que necesitabas en ese momento, y creo que justamente esa decisión ayudará a que lo terrible que ocurre en este lugar se detenga-Kagome se enderezó lentamente para contemplar el rostro sereno de Sango. Su confianza regresó, ahora tenía a sus amigos con ella y un equipo preparado que había traído Miroku.

-InuYasha regreso a la isla, estaba preocupado de que Naraku fuera capaz de hacerme daño, prefirió ir a enfrentarlo solo, tenemos que ir tras él, solo no podrá…

-Bien, con los drones hemos observado toda la isla y también el lugar oculto gracias a los satélites, tenemos la suerte que acompaña buen clima, iremos en las avionetas silenciosas que traje.

-¿Tu padre sabe todo?

-Mi padre tuvo conocimiento cuando ocurrió el primer intento de terminar con esto, pero luego muchos empresarios poderosos que habían inyectado dinero en la idea descabellada de Naraku lo taparon todo, creyó que realmente había acabado con la supuesta explosión. Él me confió el éxito de esta misión, el equipo que me acompaña son las personas más cercanas y leales que tenemos… ¡Equipo, vamos a terminar con esto hoy!

Continuará…

Buen día, buena tarde o noche, espero que estén muy bien.

Debo decir que me ha gustado mucho escribir este capítulo, entre lo oscuro que comienza, me agrada la esperanza que la llegada de los amigos le genera a Kagome y hasta a mí mientras lo escribía. La sensación de que ya no tienes que lidiar con todo solo. El consejo de este capítulo es, siempre busca ayuda, no tienes que poder con todo siempre.

Gracias por sus reviews y palabras amorosas por mi gatito, me dan mucho ánimo.

Fecha en la que terminé de escribir el capítulo: 18-03-2023.

Pd: Un breve recordatorio, yo solo escribo en fanfiction, si llegas a ver alguna de mis historias en otras plataformas te agradecería me avisara para tomar las medidas correspondientes.