Aviso
Primero lo primero, saludos a todos los que estén leyendo esto, quiero empezar advirtiendo que este es mi primer Fanfic, así que seguramente este fanfic tenga varios errores ortográficos, intentare no cometer muchos.
Solo quiero aclarar que esto, es solo un pasatiempo que de repente quise hacer, así que no te lo tomes muy enserio, y espero que la pases bien :D
Capitulo 1: Un libro interesante
Realmente, este era un lugar horroroso. Este era el pensamiento que rondaba por su mente, ¿y como no?
El lugar en donde estaba, fue un campo de batalla hace unas pocas horas. El lodo mezclado con la sangre de los cuerpos, el olor a sangre y lodo, la gran cantidad de cuerpo desperdigados por todo el lugar, sumado a la neblina que se había formado, hacía que este sitio fuera el lugar perfecto para narrar una pesadilla, aunque también agradecía a la niebla, ya que esta hacia un intento por tapar los horrores de este lugar.
Realmente, este era un lugar horroroso, pero él era un shinobi, él estaba acostumbrado, todos los shinobis lo estaban, pero los civiles no, ellos veían esto y veían el infierno en la tierra, no podía culparlos, y mucho menos cuanto este infierno era antes su pequeña aldea donde vivían.
Dando un suspiro de cansancio empezó a caminar por la zona. Solo veía cadáveres por doquier, cadáveres y personas llorando a sus seres queridos. Esto no tenía que haber ocurrido, esta zona era segura, este pueblo nunca había pasado por algo así en toda su historia, este pueblo no representaba ninguna ventaja a ningún bando, ni económicamente ni estratégicamente, este pueblo solo existía.
La batalla solo empezó porque él y su equipo se habían encontrado con otro grupo de shinobis enemigos en medio de la calle, un comentario de más, un comentario de menos y la batalla había empezado. Y después… estos eran los resultados de todo.
"Eran buenos chicos, sabes"
Parando su caminata, giro la cabeza y miro al hombre que le empezó a hablar, se veía como un hombre cualquiera, por su ropa, definitivamente este hombre vivía en este pueblo, o lo que sea que fuera este sitio ahora, pero, por alguna razón, este hombre lo ponía nervioso, no sabía el porqué, talvez porque era parte de este pueblo que él había indirectamente destruido o talvez era porque la tela que tenía el hombre en la cabeza, más la neblina en el aire, no le dejaban ver el rostro del hombre
"A qué te refieres" dijo de manera confusa.
"Hablo de ustedes, de todos ustedes, Shinobi" dijo el desconocido mientras su mirada estaba posada en un cadáver con un Hitai-ate enemigo en la frente.
"¿Qué?, disculpa no entiendo" lo decía bastante confundido por las palabras del hombre.
"Tu grupo y también el otro grupo, eran buenos chicos, cuanto ustedes llegaron al pueblo, nos trataron con respeto, con amabilidad, no fueron bruscos ni arrogantes, tenían sus defectos, claro, pero quién no los tiene" La voz del hombre parecía expresar felicidad al hablar.
"El otro grupo de shinobis eran igual a ustedes, ellos estaban en este pueblo ya hace unos días, y nunca nos causaron problemas, pero…"
La voz del hombre se volvió más seria de golpe e instintivamente sus sentidos de shinobi se activaron.
Él no lo demostró, pero estaba bastante nervioso, pero ¿cómo? Este era un simple hombre que claramente no tenían ninguna intención de atacarlo, este hombre solo estaba hablando, pero su presencia lo puso nervioso.
"Cuando ustedes se encontraron, todo cambio, sus miradas amables pasaron a ser las de animales salvajes que solo siguen sus instintos más básicos, de repente todos actuaron tan arrogantes y amenazantes, ¿qué demonios les paso?" Dijo el desconocido con un tono que expresaba su frustración.
"Eran enemigos, no podíamos relajarnos" Dijo con un tono que mostraba dudas en sus propias palabras.
"que tiene que ver actuar como animales arrogantes y descerebrados, con relajarse, ustedes cambiaron, como si un demonio los poseyera" Dijo el desconocido con mucha seguridad.
"no teníamos otra opción"
Mientras las palabras del hombre se tornaban con un tono más fuerte, las suyas se escuchaban más bajas y más inseguras.
"¿Por qué son así?, que es lo que te llevo a ser esto chico"
"Es nuestro deber, solo hacemos esto por nuestro pueblo y familias, nosotros tampoco queremos esto"
"¿Por un sentido del deber, por tu pueblo? ¡MALDITA SEA CHICO SOLO MÍRATE!, te vi como un chico amable y educado, luego te vi como una bestia arrogante y salvaje, y ahora te veo como un maldito conejo aterrado de un simple hombre"
Qué, ¿acaso él estaba aterrado? No, no, esto no podía estar pasando, él solo estaba hablando con un simple civil, no tenía que estar aterrado, pero…
Este hombre al cual ni siquiera podía ver el maldito rostro lo estaba asustando.
"mencionaste a tu familia, chico, es esto lo que tu familia quiere para ti, ¿es esto lo que te mereces?"
"Que tratas de decir" dijo con un tono confuso e inseguro.
"Es esto lo que quieres"
Varios sentimientos lo invadieron como si una ola gigante hubiera chocado contra él. Impotencia, frustración, desdén, decepción, esas eran las emociones que recorrían su cuerpo.
"Naruto"
Quería hacer algo, quería golpear algo, quería cambiar algo, ¿pero el qué?, esto era realmente frustrante.
"Oye Naruto"
Porque las cosas no podrían ser diferente, porque tenían que ser así, ¿o es que acaso era el egoísta?
"¿Me estás escuchando?"
Talvez era egoísta, pero acaso estaba mal serlo, él era solo una persona, él solo quería…
"NARUTO"
¡Eh! Qué paso, quien lo llamaba, quien…
Dejo el libro que estaba leyendo, y miro hacia arriba.
"Por fin escuchas"
"Akane, Menma qué hacen aquí?" Dijo de manera confusa.
"Vaya alegría con la que nos recibes, hermano" dijo Akane con un tono sarcástico.
"¿Aún más importante, que te tenía tan concentrado para que no escucharas que te estábamos hablando?" Dijo Menma bastante intrigado.
"¡ah!, esto" dijo levantando el libro que tenía en sus manos.
"Si eso, ¿qué tenía ese libro de interesante?" Dijo Menma.
"Solo es un libro que encontré en la biblioteca de papa" dijo Naruto de manera despreocupada.
"¿Es un libro de técnicas shinobi?"
"No"
"¿Es un libro de consejos de combate?"
"No"
"¿Es un libro de acción?"
"No"
"¡ENTONCES DE QUE TRATA!" Gritaron Menma y Akane al mismo tiempo.
"Bueno, es un libro sobre la Tercera Guerra Shinobi, por lo poco que leí estos días, es una especie de crítica al mundo shinobi. Creo que fue escrita por un shinobi retirado que manifiesta sus pensamientos en sus libros, ya sabes, cosas en contra de los shinobis y las guerras que provocan"
"Okay, ¿y por qué lees eso?" Dijo Menma con un tono de disgusto, no por él, sino por el libro.
"Porque es interesante" Dijo Naruto con un tono inseguro, tanto que parecía que estaba haciendo una pregunta.
"Interesante, ¿eso?, no me hagas reír Naruto. Interesante son las sesiones de entrenamiento o los pergaminos de técnicas shinobi" dijo Akane con un tono emocionado
"Solo tenemos gustos diferentes, a cada uno le interesan otras cosas" dijo Naruto.
"Si tú lo dices" dijo Menma, mientras cruzaba los brazos y rodaba los ojos.
"Y volviendo a mi pregunta del principio, ¿qué hacen aquí?, no deberían de estar entrenando"
"ah, sí, claro, al ser este día, nos dieron el día libre después de la escuela y como tú también estás aquí, veo que también te dieron el día libre" dijo Akane.
"¡AH MIERDA!, nos olvidamos de avisarte que…" Decía Menma alarmado, pero antes de terminar de hablar alguien más grito.
"¡NIÑOS, LES DIJE QUE VINIERAN AL COMEDOR!" Grito una voz diferente que venía del piso de abajo.
"Eh, qué diablos. ¿¡Porque no me dijeron que teníamos que bajar!?" Dijo de manera exasperada.
"Lo siento, nos olvidamos por completo de eso cuando empezamos a hablar" dijo Akane de manera nerviosa, mientras su figura se hacía más pequeña
"Vamos de una vez, antes de que se moleste realmente" dijo Naruto.
Dejando el libro en su escritorio, empezó a bajar con sus hermanos, sin darse cuenta de que, al dejar el libro de manera apresurada, este se había deslizado por detrás de su escritorio.
En otro momento continuaría con el libro, quería seguir con él, y mucho más, después de lo que sintió antes de que sus hermanos lo interrumpieran. Pero hoy eran un día especial, él dejaría de pensar en eso por el momento, ya tendría tiempo para leer con más tranquilidad, y también para pensar con claridad.
Mientras él y sus hermanos bajaban, no podía evitar pensar en lo descuidados que eran sus hermanos, cada cierto tiempo, siempre pasaba algo similar por culpa de ellos, pero su frustración no duraba más de unos pocos minutos, al final, ellos eran sus hermanos y los quería tal cual como eran.
Cuando llegaron al comedor lo que los esperaba era una imagen muy preciosa, que dejaría atónito a cualquiera. Sus padres, amigos de la escuela, amigos de sus padres, todos los seres queridos de la familia se encontraban ahí, pero él solo prestó atención a un lugar en específico, unas tres sillas vacías reservadas para él y sus hermanos, mientras que, a los lados, estaban su padre, Minato Namikase, y su madre, Kushina Uzumaki, y por último en frente de las tres sillas se encontraba un gran pastel, que obviamente estaba dedicado para él y sus hermanos.
Ya que el día de hoy era el diez de octubre, su cumpleaños, específicamente el cumpleaños número doce de los tres hijos Namikase.
Como era de esperarse, Akane y Menma corrieron a los brazos de sus padres, con unas sonrisas que iluminarían la noche más oscura, por el contrario, el camino lentamente detrás de ellos, con una sonrisa más ligera que la de sus hermanos, pero que, de igual forma, mostraba una inmensa alegría. Sus padres, conociéndolos, juntaron a toda la familia en un gran abrazo grupal, que él, con mucho gusto, acepto y devolvió.
Era indudable de que los cinco eran una familia.
Akane, habiendo heredado el color de cabello rojo de su madre, junto con su cabello lacio, una cara más puntiaguda como la de su padre, con los ojos azules de su padre, sumado a la actitud enérgica de su madre, le daba una apariencia ruda, pero alegre.
Menma, habiendo heredado el color de cabello de su padre, junto con el cabello puntiagudo de su padre, su cara más redondeada como la de su madre, con los ojos azules de su padre, sumado a la actitud enérgica de su madre, le daba una apariencia más suave y alegre.
Y, por último, el mismo, teniendo el color de cabello de su madre, un cabello que era el punto medio entre el lacio de su madre y el puntiagudo de su padre, un rostro más puntiagudo, con los ojos violetas de su madre, sumado a su actitud más pasiva, le daba una apariencia más relajada y tranquila.
Ellos eran la familia Namikase, y disfrutarían este día de la manera adecuada.
Varias horas después Naruto por fin podía volver a su habitación, habiendo finalizado la fiesta.
No es que la haya pasado mal en su propio cumpleaños, simplemente estaba cansado después de varias horas de hablar con todos los invitados.
Varios de los invitados, eran sus amigos, pero también estaban figuras importantes, como los jefes de los clanes Uchiha, Hyuga, Nara, por mencionar a algunos de estos. Y le gustará, o no, tenía que actuar de acuerdo a la etiqueta adecuada, frente a estas personas importantes, y hacer eso, lo agoto bastante.
Probablemente, muchas de estas figuras importantes, ni siquiera habrían deseado venir a la fiesta de unos tres mocosos, pero lamentablemente para ellos, estos tres mocosos eran los hijos del Hokage, y como buenas figuras políticas que eran, tenían que mostrar una apariencia de cordialidad entre ellos y la figura máxima que era el Hokage.
Algunas de estas personas se llevaban genuinamente bien con su familia, pero eso no quitaba el hecho, de que estos señores preferirían hacer otra cosa más interesante, que asistir a una fiesta de cumpleaños.
A ellos no les gustaba esto, tampoco a él, pero no tenían otra opción más que tolerarse los unos a los otros, o al menos eso determinaba la etiqueta. Aunque a sus hermanos no les importo mucho mostrar modales frente a estas personas, probablemente su madre los regañaría en otro momento.
El solo imaginarlo lo divirtió bastante.
A pesar de lo agotador que fue mantener la etiqueta casi toda la fiesta, él lo disfrutó bastante. Pudo pasar más tiempo de lo normal con su familia, hablo bastante con sus amigos, incluso el pastel estaba bastante bueno, y por supuesto, recibió varios regalos, al igual que sus hermanos. Y de entre todos los regalos que recibió, el que más le llamo la atención, fue un libro.
"La Historia de un Shinobi Absolutamente Audaz" pronuncio en voz alta.
Ese era el título del libro, que le había regalado su padrino Jiraiya. No le dijo sobre que trataba, solo menciono que, este era el primer libro escrito por él, y que, conociendo su gusto por la lectura, este libro sería interesante de leer. Nunca escucho nada sobre este libro, pero al ser un regalo de su padrino le daría una oportunidad.
Ah, claro, también le dio una colección entera de otros libros de tapa naranja, que según lo dicho por Jiraiya, esta colección tenía las versiones premium de todos los volúmenes de esta saga.
No sabía de qué trataban, pero los leería en otro momento, aunque era sospechoso que se los diera a escondidas, y también le dejo muy en claro, que esto, no lo tenían que sabes sus padres, pero bueno, él supuso que solo eran las excentricidades de su padrino.
Al acostarse en su cama, sintió que todo el cansancio del día lo abrumaba de golpe, quería leer este nuevo libro, y también tenía la sensación de que se olvidaba de algo, pero en este estado no podía pensar con claridad.
Dando un último bostezo, reposo su cabeza en su almohada, y se fue al mundo de los sueños con la idea de que cualquier cosa que haya olvidado, lo resolvería mañana. Pero lamentablemente para Naruto, pasaría mucho tiempo antes de que lograra recordar lo que había olvidado.
Habían pasado varios días desde el día de su cumpleaños, y ahora se encontraba sentado en uno de los escritorios de su clase.
Mientras esperaba que la clase empezara, estaba leyendo la obra escrita por Jiraiya, ya casi había terminado el libro, solo le falta una cuarta parte por terminar y con solo eso, él ya tenía una opinión de lo que pensaba del libro, y la mejor palabra para describir esta obra era "simple".
No le sorprendió que este libro no fuera muy conocido, y tampoco podía culpar a Jiraiya, esta fue su primera obra, y al ser así, como cualquier novato, cometido muchos fallos, estaba seguro de que esta obra solo le podría gustar a personas que no habían leído muchos libros, o a las personas que se sintieran identificadas con el mensaje que quería transmitir esta obra.
Pero, a pesar de todos sus fallos, este libro le estaba gustando mucho, fue sorprendente saber que de esta obra venía su nombre "Naruto", aunque eso no resolvía su duda, del porqué de todos los nombres existentes, este tenía que ser pastel de pescado.
Dando un suspiro de cansancio, guardo el libro en su mochila.
"Pareces un poco frustrado, ¿qué te paso?" Pregunto una voz detrás de Naruto.
Al voltear la cabeza para ver quién le habla, una sonrisa llego a sus labios y respondió.
"Solo temas familiares, no creo que te interese demasiado Shikamaru"
"Mientras no sea problemático, está bien" dijo Shikamaru con un tono cansado.
"Hoy estás raro Shika, tú nunca empiezas una conversación"
"Soy alguien antisocial, pero incluso alguien como yo necesita relacionarse con la gente de vez en cuando"
"si tú lo dices, y porciento, hola Choji, no me olvide de ti" levanto la mano, dando un saludo a Choji que está sentado al lado de Shikamaru.
"Qué tal, ¿quieres un poco?" Dijo Choji extendiendo una bolsa de papas fritas que tenía en la mano.
"Muchas gracias" dijo Naruto con una pequeña sonrisa mientras, tomaba una papa de los aperitivos de Choji.
Si le preguntaran a Naruto quienes eran sus amigos, las primeras personas que le vendrían a la mente, serían este dúo.
Eso no significaba que no tuviera más amigos, los tenía, pero…
Con Shikamaru y Choji era con los que se sentía más cómodo.
Shikamaru, era un tipo con un cuerpo delgado, pero que, dentro de la ropa, podrías ver el resultado de horas de entrenamiento, era una persona muy vaga, y con una actitud, que lo hacía ver como alguien amargado, apenas tenía energía para mantenerse despierto durante las clases, pero al final de todo, él iba a ser un shinobi, y un shinobi no podía descuidar su cuerpo. Podía imaginarse a Shikamaru maldiciendo su existencia, mientras se veía obligado a realizar una rutina ejercicios
Y con Choji…
Choji era casi todo lo contrario a Shikamaru, alguien con mucha más grasa corporal que la gente normal, tenía una actitud que mostraba que era una persona bastante amigable, no era una bomba de energía, de hecho, era bastante tranquilo, aunque cuando el tema de conversación tenía que ver con comida, él era mucho más enérgico. Una de las pocas cosas en las que Shikamaru y Choji se parecían era en el tema de los músculos ocultos, solo que los de Choji estaban ocultos de una manera distinta.
Todo shinobi, o aspirante a ser uno, estaba en forma, ya sea hombre, mujer, niño o niña, y el shinobi que no lo estaba, era un shinobi muerto, o lo estaría dentro de poco. Las misiones son duras y exigentes para el cuerpo, alguien con un físico descuidado sería presa fácil para el enemigo. Eso era lo que les decían sus padres, también los maestros y cualquier otro shinobi, esa era la realidad.
"Tus hermanos aún no llegan, ¿paso algo?" Pregunto Choji.
"No te preocupes, al parecer el entrenamiento que tuvieron ayer fue bastante intenso, al verlos tan cansados, mis padres decidieron que no estaría tan mal dejarlos dormir un poco más de la cuenta"
"¿Eso no contaría como privilegios de ser hijos del Hokage?" Pregunto una nueva voz.
"Escuchar una conversación privada es de mala educación Kiba" respondió Shikamaru.
"El día a día de un shinobi también incluye escuchar conversaciones privadas, solo me preparo para cuando sea uno" dijo Kiba con una sonrisa desvergonzada.
"Él tiene un punto" dijo Choji, mientras se lleva una papa a la boca.
Kiba, otro de sus amigos, no tan cercano como el dúo anterior, pero disfrutaba de su presencia, junto con su actitud arrogante, era algo refrescante tener alguien así, cuando él, Shikamaru y Choji eran personas más relajadas
Y claro, no podía olvidarse del pequeño amigo que acompañaba a Kiba en todo momento. Akamaru, un Ninken "Perro Shinobi", ahora era muy pequeño, pero él había visto carias veces a otros Ninkens del Clan Inuzuka, y con solo eso, era bastante obvio de que Akamaru crecería hasta convertirse en una gran bestia.
"Respondiendo a tu pregunta Kiba, no, eso no podría contarse como un privilegio, lamentablemente para ellos, claro" dijo Naruto con una sonrisa en los labios.
"Eh, ¿a qué te refieres?" Pregunto Kiba.
"Me refiero a que después de las clases de hoy, ellos tendrán que estudiar mis apuntes para que no descuiden sus estudios, bueno… esa fue la orden de mi madre" Dijo Naruto con un tono ligeramente burlón.
"Suenas como mi hermana burlándose de mí, cuando mi madre me ordena limpiar el baño de los perros" Dijo Kiba de forma nerviosa.
"Es deber del hermano mayor burlarse de los hermanos menores, Kiba" dijo Naruto ya más calmado.
"Pero hay algo que no entiendo" Dijo Kiba.
"¿Y eso es?" Pregunto Naruto.
"Si tus hermanos están tan cansados como dices, ¿por qué no lo estás tú también?, quiero decir, he visto varias veces a tus hermanos cansados, pero tú siempre pareces estar con más energías"
"Creí que ya lo sabían todos, o solo eres tú el único que no se dio cuenta" Dijo Naruto molestando un poco a Kiba.
"Responde la pregunta, no a todos les interesa tu vida personal" Respondió Kiba de forma un poco molesta mientras fruncía en ceño.
"Solo bromeaba, tranquilo" dijo Naruto de forma divertida.
"Todos saben lo que mis hermanos guardan en su interior" al decir esas palabras, el ambiente alegre en el que los cuatro se encontraban, cambio a uno mucho más serio
"Ellos y yo entrenamos por separado, mi entrenamiento es diferente al de ellos, y a veces ese factor extra que tienen los dos, hace de que ciertos entrenamientos suyos, sean más agotadores que otros"
Tras responder la pregunta, nadie se atrevió a hablar, y no le sorprendía, temas como estos eran bastante tabú, para cualquiera.
Después de un largo silencio, la persona que se atrevió a hablar fue Kiba.
"Lo siento, no quería…" decía Kiba, mientras miraba el suelo, sin atreverse a levantar la mirada, pero antes de terminar, lo interrumpieron.
"No te preocupes, sé que no lo hacías con malicia" dijo Naruto de forma tranquilizadora.
Después de otro largo silencio Shikamaru fue el que hablo.
"Debe ser muy difícil llevar esa carga, tienes mucha suerte Naruto" dijo con un tono sombrío, mientras miraba fijamente a Naruto.
Sin querer hablar más, solo asintió con la cabeza, con una sonrisa en los labios, y los ojos cerrados, que ocultaban otras emociones.
Así eran las cosas, estos eran los resultados de ese fatídico día en el que Konoha casi fue aniquilada por el mismísimo Kyubi no Yoko, ese día era el diez de octubre, el mismo día en que él y sus hermanos nacieron, el mismo día en el que sus dos hermanos se convirtieron en jinchurikis.
"Muy bien chicos, es hora de iniciar la clase" Iruka su maestro había llegado y pronunciado esas palabras.
Ya habían pasado varias horas desde que inicio las clases, sus hermanos habían llegado a la hora de la segunda clase, respirando entrecortadamente, como si hubieran corrido todo el camino, desde la su casa, hasta la escuela, luego todo trascurrió con normalidad hasta el fin de clases.
Ahora se encontraba caminando hacia un campo de entrenamiento privado que tenían sus padres, ventajas de ser hijo del Hokage, y de que su familia fuera prácticamente millonaria.
Esta era la rutina de todos los días, "despierta, clases, entrenamiento, unas cuantas horas para el mismo y a dormir" no se quejaba.
Pero mientras caminaba hacia el campo de entrenamiento, no podía evitar pensar en la conversación que tuvo esta mañana con sus amigos.
Era extraño, pensar que hace unos días estaba celebrando su cumpleaños en la misma fecha en la que su pueblo fue casi fue aniquilado, pero fueron sus padres los que se esforzaron en alejar ese tiempo de pensamientos, habían logrado que sus hermanos dejaran ese tema de lado, pero lamentablemente para ellos, no lo lograron con él, simplemente era diferente a sus dos hermanos.
Y cuando Naruto pensaba en este tema, más entraba en conciencia de que verdaderamente su familia y el pueblo, tuvo mucha suerte.
Si las cosas hubieran ocurrido de diferente manera, talvez Konoha ya no existiría, talvez sus padres habrían muerto, o peor aún, talvez toda su familia estaría muerta, incluido el mismo.
Aún existía muchas incógnitas sobre ese día, mucha información que no fue revelada, información que los altos mandos de la aldea, consideraron que no debería salir a la luz.
Muchos se quejaron, la mayoría civiles, gritaron de que el pueblo se merecía saber la verdad, gritaron de que era injusto que les ocultaran las cosas, pero los altos mandos hicieron caso omiso a todas esas quejas, y con el tiempo, todo volvió a la normalidad, los gritos y las quejas cesaron, y toda esa gente que exigía respuestas, cansados de que él los altos mandos no lo les prestara ni la más mínima atención, decidieron centrarse en reconstruir sus hogares y lloras a sus muertos.
Cuando él pensaba en todo lo que sucedió en el pueblo, no podía evitar estar de acuerdo con la decisión de los altos mandos.
Esa gente no era idiota, era consciente de que, en los altos mandos, estaban personas verdaderamente inteligentes, y ellos no podía permitirse tomar decisiones a la ligera, si ellos pensaron que lo mejor era no revelar los datos de ese día, entonces tenían una buena razón para no hacerlo.
Pero eso no lo detuvo de hacer su propia investigación, recordaba esos días, o mejor dicho esos meses, en los que usaba todo su tiempo libre para investigar todo lo que pudiera sobre aquella noche. Paso por un montón de bibliotecas, presto atención a cualquier tipo de conversación de los civiles referida a aquel día, pregunto a muchas personas lo que podían contarle, incluso hablo con sus padres y otros seres queridos, con la esperanza de que pudiera sacarles algún tipo de información. Cualquier documento, cualquier rumor, cualquier tipo de información, por más insignificante que fuera sobre ese día, él lo archivaba en su cerebro, intentando saber lo que paso aquel día.
Seguramente sus padres no estaban felices con sus actividades, incluso se negaron a contarle muchas cosas, pero al ser un simple niño seguramente pensaron que abandonaría su investigación tarde o temprano, cosa que no sucedió.
Lo único que se vieron obligados a contarle a él y a sus hermanos, era el, por qué no lo convirtieron en un jinchuriki al igual que a sus hermanos, ya que este tipo de información estaba extremadamente ligada a los tres, decidieron contarles eso.
La razón lo decepciono bastante, no porque quisiera ser un jinchuriki, sino porque la razón era muy simple.
Compasión, esa era la razón, sus padres tuvieron compasión de él. Al parecer, querían que al menos uno de sus hijos tuviera una viva más normal, no pensaron que talvez, esa era una decisión injusta para los otros dos que sería los Jinchurikis, no sabía si recriminarles esa decisión, pero intento excusarlos al pensar que, al tener el tiempo tan limitado al momento del sellado, no pensaron demasiado las cosas.
Tenían la suerte de que, a sus dos hermanos no le afectara este hecho, incluso esos dos, se lo tomaron como si ellos hubieran sido los afortunados, ya que según ellos esto los volvería más poderosos en un futuro.
No podía entenderlos, como era posible que se tomaran algo así, como buena suerte. Al final simplemente decidido dejar de lado ese tema, pero aún no era suficiente, aún había muchas cosas por saber, tenía que seguir.
No sabía por qué se molestó tanto en saber esto, podría haber terminado una montaña de libros con todo ese tiempo que se la paso investigando y preguntando, pero no, él se la pasó todos esos meses investigando sin parar.
Talvez lo hizo por simple curiosidad, talvez fue porque no le gusto que le ocultaran cosas, o talvez fue por el simple hecho de que cada vez que pensaba en ese día, lo invadía un terror absoluto al saber que su vida se pudo irse al infierno, de mil y un maneras diferentes, mientras él permanecía ciego al porqué de todo.
Afortunadamente, para él, su esfuerzo fue recompensado, y con ello, ese miedo que antes lo invadía, ahora era remplazado por la simple satisfacción de conocer su historia, y el porqué de toda su vida.
Todos esos datos insignificantes que estaban dispersor en su mente, como si fuera un rompecabezas, formaron una imagen bastante clara, cuando se organizaron adecuadamente, y cuanto noto la importancia de una solo pieza, puedo ver la belleza en ese rompecabezas.
Esa pieza era una persona, esa pieza era Shizune, la estudiante de la Sannin Tsunade Senju.
La pieza estaba ahí desde el principio, recordaba como su madre les contó a él y a sus hermanos que meses antes del día del parto, ella salió de la aldea en busca de Tsunade, con la intención de pedirle que cuando el noveno mes del embarazo estuviera cerca, Ella se alojara unas semanas en Konoha, para que fuera la que se encargara del parto. Obviamente, Tsunade recibiría un pago por sus servicios, pero al parecer, el odio que tenía por Konoha, y su fobia por la sangre, eran tal, que estaba dispuesta a rechazar un gran monto de dinero, aun cuanto se sabía que Tsunade debía mucho de este.
Ahí fue cuando esa pieza del rompecabezas se hizo presente.
Si Tsunade no estaba dispuesta a venir a la aldea, talvez su aprendiz sí. Cuando su madre le pregunto a Shinuze si podía ser la que se encargara del parto, ella aceptó. Shizune era diferente a Tsunade, ella no tenía ningún tipo de odio por su aldea, ni tampoco tenía algún trauma que no la dejara realizar sus labores médicas, ella era amable, ella era bondadosa, ella era y es un rayo de luz, y para rematar, esa era la oportunidad perfecta para que Shizune pudiera volver a ver su aldea, después de muchos años de vivir huyendo constantemente de cobradores que venían por su maestra.
Pero lo que nunca se esperó, es que la sola presencia de Shizune en Konoha, fue una pieza clave para que esta aldea, sea lo que es hoy en día, y más importante aún, ella fue una pieza clave, para que él viviera la vida que tiene ahora.
Aún había piezas faltantes en el rompecabezas, pero las que había recolectado encajaba tan bien, que estaba un ochenta por ciento seguro de que sus conclusiones eran ciertas.
Empezando por la liberación del Kyubi.
Él veía casi imposible que el kyubi se liberara durante el parto de su madre, según lo que su padre le dijo, el momento donde el sello de un jinchuriki es más frágil, es cuando, el recipiente es una mujer y está en trabajo de parto, pero su padre era un maestro del sellado, uno incluso mejor que su propia madre que tenía el apellido Uzumaki, le resultaba imposible de imaginar que su padre descuidara el sello de su madre.
Este solo hecho lo llevo a teorizar que, talvez, hubo una presencia extranjera no deseada aquel día.
Otro dato muy importante, era que ocurrió una gran explosión de humo en el centro de la aldea, de donde salió el Kyubi cuando inicio el ataque. Eso era simplemente ridículo, su padre no era un estúpido, para que pensara que el mejor lugar para que su madre diera a luz, fuera en el centro de la aldea, conociendo todos los riesgos que conllevaba el parto.
Aparte de eso, la explosión de humo indicaba que fue una invocación lo que ocurrió. Era bien sabido entre los shinobis, que cuando se invocaba una bestia como un sapo, una babosa o una serpiente, por mencionar algunos, aparecían con una explosión de humo.
Este hecho, solo confirmo que alguien había provocado la liberación de la Kyubi, y lo había invocado en el centro de la aldea.
Y si esto no fuera suficiente para demostrar la presencia de un enemigo, también estaba la gran incógnita que había quedado entre todo lo que paso aquel día.
Esa incógnita era "¿dónde estaba el Hokage?"
La historia contaba que el kyubi ataco la aldea de sorpresa, que la bestia disparo un ataque conocido como "Bijuu dama" al monumento Hokage, pero antes de que impactara el Cuarto intervino, teletransportando el ataque a las afueras del pueblo, contaba que todos los shinobis, hicieron hasta lo imposible, para defender la aldea y expulsar a la bestia a las afueras de los muros, esto último logrado con gran rapidez y eficiencia gracias al trabajo conjunto entre el shinobi regular, el tercer Hokage y la ayuda de Tsunade del Sannin, pero, donde demonios estaba el Cuarto después del primer ataque del Kyubi.
Pasaron varios minutos en los que las fuerzas shinobi lidiaban con el kyubi, para que después el Cuarto volviera al combate, con la invocación del jefe sapo Gamabunda.
¿Pero dónde estaba su padre en el lapso de tiempo en el que se lidiaba con el Kyubi?
Esta incógnita acabó olvidándose, porque la gente estaba más ocupada lidiando con los problemas y las penas posteriores al ataque.
Este hecho lo hizo pensar que mientras el shinobi regular se enfrentaba al Kyubi, su padre seguramente estaba ocupado con el principal causante de todo ese suceso.
Cada vez que este pensamiento navegaba por su mente, podía sentir como los pelos de su cuerpo se erizaban ante el recordatorio de que su vida estaba rodeada de peligros, desde el momento en que llego a este mundo, y que, muy probablemente, lo estaría hasta el día de su muerte.
Pero había una cosa más en su mente, un hecho que aún no lograba entender, y que nunca tuvo el valor de preguntarle a su padre o madre. Era una gran incongruencia en los hechos de ese día. Esta incongruencia era ¿cómo es posible que ninguno de sus padres estuviera muerto?
Una pregunta completamente desagradable, el mismo era consciente de eso, pero, por muy degradable que fuera la pregunta, esta misma tenía su razón.
Al ser un Uzumaki, tenía acceso a una montaña de archivos sobre su clan. Su historia, sus sellos, sus jutsus, todo eso y más, recopilado en una gran biblioteca dentro de su casa, protegida por cientos de sellos que matarían a cualquiera que intensase robar algo de esta biblioteca.
Obviamente, los archivos más importantes, como jutsus prohibidos o similares, aún estaban fuera de su alcance por ser un niño. Pero incluso estando limitado a gran parte de la biblioteca, seguía teniendo pilas y pilas de otros archivos que podía leer. De entre esos archivos, encontró información muy importante.
Específicamente, encontró información sobre los rituales de sellado que se utilizaban contra entidades de gran poder, un ejemplo perfecto eran los bijuus, y algo que todos esos archivos tenían en común, era que mencionaban que estos rituales eran extremadamente largos, que necesitaban de varias personas para realizarse y que estos se planificaban con semanas o meses de antelación, para evitar cualquier evento inesperado durante el ritual.
Todo esto no encajaba de ninguna manera con lo sucedido el día del ataque del Kyubi, parecía que estaba caminando por un laberinto de información, que solo lo confundía más y más.
Hasta que, encontró la salida a este laberinto en un solo archivo.
Shiki Fujin "El Sello Consumidor del Demonio de la Muerte" un jutsu rango S que invocaba a la mismísima muerte.
Obviamente, no era las instrucciones del jutsu lo que encontró, sino un archivo que mencionaba de lo que era capaz de hacer, junto con las consecuencias de usarlo. Un jutsu que podría definirse como una obra maestra del fuinjutsu, capaz de dividir y sellar cualquier tipo de alma, pero al costo de tu propia alma.
Era esto, estaba seguro de que era este jutsu lo que se usó con el Kyubi, no había más opciones, nada encajaba tan bien en los hechos de ese día, como lo hacía el uso de este jutsu, ¡PERO COMO DEMONIOS, ESTO EXPLICABA QUE SUS DOS PADRES ESTUVIERAN VIVOS!
Busco, busco y busco algo más, otro jutsu, otro dato, otro suceso que había pasado por alto, algo que encajara con que sus dos padres estuvieran vivos, pero no había nada.
Era ridículo, el uso del Shiki Fujin, venía con el costo de un alma, pero todos los que podrían haber tenido conocimiento del jutsu, estaban vivos. El Tercer Hokage estaba vivo, su padre estaba vivo, su madre estaba viva, Jiraiya ni siquiera estaba presente ese día.
Acaso la Parca vino, y dijo "como estoy de buen humor, hoy no me llevaré ningún alma hahaha" no me jodas.
Incluso si alguien más que no conocía uso el jutsu, no existía mención de esa persona, en ninguna parte de la historia, ninguna estatua, ningún reconocimiento, no había nada.
Parecía que había vuelto a ese laberinto del que pensó que escapo.
Era bastante deprimente, tanto esfuerzo por completar ese rompecabezas y cuando casi lo termina, esa maldita pieza no encajaba. Intento formar otra teoría, reorganizar las piezas del rompecabezas, pero nada encajaba. Al final simplemente llego a la conclusión de que había algo más que no sabía, faltaban más piezas por descubrir, un dato que seguramente su padre conocía, pero considerando las cosas, estaba seguro de que no se lo diría, al menos no ahora, que seguía siendo un niño.
Afortunadamente, para él, descubrió la importancia de una pieza del rompecabezas, esta pieza en específico, no tenía nada que ver con los secretos que guardaban los altos mandos, pero si tenía que ver con su viva, está sola pieza le daba sentido a su vida, podía sentir como la frustración y la duda que le generaba el rompecabezas se desvanecían con el solo pensamiento de esta pieza en su vida.
Shizune, tan discreta, tan ingenua, tan insignificante en el panorama global, pero aun así su sola existencia fue clave en su vida.
Si ella estaba en un lugar, Tsunade estaría con ella, si ella estaba en Konoha, Tsunade estaría con ella, si ella estaba en el fin del mundo, Tsunade estaría con ella. Así era la relación entre ellas, un vínculo que el tiempo entre ellas había formado, como si fueran una madre y una hija.
Si Shizune no hubiera estado en Konoha ese día, Tsunade tampoco lo estaría, si Tsunade no hubiera estado en Konoha ese día, el Kyubi hubiera causado más estragos, si el Kyubi hubiera causado más estragos, el odio y tristeza de la aldea hubieran sido mucho más intenso, y todos esos sentimientos hubiera tenido que dirigirse hacia un lugar, estaba totalmente seguro que esos sentimientos habrían sido dirigidos hacia su familia.
Era como una cadena de sucesos que se entrelazaban entre sí.
Incluso estaba seguro de que la vida de Shizune y Tsunade, estaba ligada a los sucesos de ese día, ya que escucho de muchas personas que la mismísima Tsunade había atendido a un centenar de heridos que quedaron después del ataque del Kyubi. Algo así no encajaba con la Tsunade con hematofobia y un desprecio hacia su propio pueblo, parecía una broma, pero incluso en la actualidad, Shizune y Tsunade se encontraban trabajando en el hospital del Konoha.
Tantos destinos cambiados con solo la presencia de una persona. No quería imaginarse como habría sido su vida, con el odio de la aldea tras sus espaldas, seguramente habría sido un infierno.
Shizune lo cambio todo, y aunque esa no fuera su intención al venir a Konoha, la realidad era esta, y él le debía todo, incluso si ella solo vino por simple gentileza hacia su madre, su gentileza cambio por completo el destino de su vida.
"¿Eh, donde estoy?" Llevo su mano a su cabeza y mirando hacia su alrededor empezó a notar que había llegado a su campo de entrenamiento.
Al parecer, los pensamientos del pasado lo distrajeron tanto, que ni siquiera noto el viaje que hizo desde la academia hasta el campo de entrenamiento.
Dando un suspiro, procedió a quitarse su pequeña mochila, y tirarla a la base del árbol más cercano.
"Bueno, ya que estamos aquí, empezamos con un calentamiento"
Fin del capítulo.
Hola, de nuevo, en esta última parte, que estará en todos los capítulos, pienso comentar algunas cosas sobre el cap.
Quiero empezar diciendo "Mis respetos para todos los creadores de Fanfics", joder, nunca en mi vida me imaginé que escribir un capítulo de una historia sería tan difícil, no me quiero ni imaginar lo difícil que debe ser crear una historia original, no un Fanfic.
Sin exagerar esto me tomo como un mes entero, y eso que quería subir este cap ayer, pero no pude terminar de corregir todos los errores que pude encontrar.
Obviamente, no me tome las 24 horas de día para escribir, muchos días no escribí nada, otros días escribía muy poco, y algunas veces no me venían ideas a la cabeza, y, por último, también tengo una vida.
No es por hacerme el ocupado, que sí lo estoy, ojo. Simplemente, así son las cosas.
Y otros días tengo poco tiempo libre y solo quiero jugar algún videojuego, o ver un capítulo de un anime, o ver una peli. La vida adulta apesta y casi no hay tiempo para nada.
También tuve que modificar muchas cosas que tenían en mente, para que la historia tuviera sentido, y espero no haberme olvidado de corregir ciertas partes del Fic.
Y claro, algo que habrás notado, es que hice varios cambios en la historia original, como ser:
- Elimine de la historia el sello de 8 trigramas, y medio que lo combine con el Shiki Fujin.
¿Por qué?
Simple, esa cosa me parecía muy rota, y tuve que quitarla, para que tuviera sentido el uso del Shiki Fujin, con el sacrificio de alguien.
Ojo, retomaré este tema más adelante.
- ¿La apariencia de Menma es la del Naruto original?
Si
¿Por qué?
Simplemente, alguien como el Menma de esta historia, me parecía que encajaba con la imagen del Naruto original.
- ¿Por qué Naruto tiene otra apariencia?
Escuche en otro fic una apariencia como la que Naruto tiene ahora, y me gustó mucho, solo eso.
- ¿Menma, akane, nos son nombres muy clichés en los fic?
Sí, solo que no encontré otros mejores Sorry
Ojo, sé que en este cap hubo mucho bla-bla-bla sobre el pasado, no es mi intención que los demás capítulos sean así, solo que este cap salió así, por ser una introducción de la historia.
Ya para terminar, solo quiero decir que intentaré subir un capítulo cada mes, como dije, no tengo mucho tiempo, y les aviso desde antes, que no pretendo abandonar este fic, a veces, talvez tarde más tiempo en actualizar, pero no lo abandonaré hasta terminarlo.
Pero Claro, si me tardo más de tres o cuatro meses sin subir nada, probablemente este muerto. La vida es muy frágil, amigos, nunca sabes cuándo puedes morir.
Con esto me despido, espero no haber cometido muchos errores en este fic, nos vemos en otra.
