¡Saludos, queridos lectores!
Antes que nada deseo que hayan tenido unas lindas fiestas decembrinas, sea cual sea que festejen, y también les deseo un muy hermoso año nuevo. Que este 2024 sea mejor que el año anterior, y les agradezco mucho el apoyo que me han dado, especialmente a las personas que dan like, votan y especialmente las que se toman la molestia de dejar algún comentario, de verdad me animan a seguir escribiendo. Las historias para este 2024 seguirán. Un abrazo a todos n.n
Debido al año nuevo, no pude subir las historias del fin de mes, sin embargo, hoy me he dado el tiempo para hacerlo n.n
Sin hacer más larga la introducción, los dejo con la actualización de esta historia n.n
Al abrir el clóset, Karin pudo ver a Sasuke sentado en el fondo del armario como cada vez que iba a despertarlo, pero él enseguida levantó la vista y en esta ocasión, se abalanzó hacia ella.
—¡Detente! —exclamó Karin usando sus poderes para paralizarlo. Estaba lista para ese escenario.
Era doloroso notar en su mirada que él ya estaba más abandonado al ansia que del lado de la razón, pero ella aún guardaba esperanzas en el plan que había diseñado para ayudar a Sasuke. Si no funcionaba, sabía que tendría que tomar la decisión que había estado tratando de aplazar en cada ocasión.
Aun con la parálisis, Sasuke emitía algunos gruñidos, pero uno particularmente fuerte, la sacó de sus pensamientos.
Respiró hondo antes de hablar.
—Escucha, Sasuke. Estuve buscando alternativas para buscar una forma de devolverte la razón, pero aun mi antepasada que estudió a los vampiros, no tenía ni idea de qué hacer en estos casos —hablaba la pelirroja tratando de razonar con él— Se me ocurrió una idea mientras me retacaba de comida para recuperar fuerzas y vomité cuando ya no me cupo más. Sé que tu cuerpo muerto ya no funciona como cuando estabas vivo, pero aún así, tengo la teoría de que debes tener un límite de consumo —comenzó a susurrar— Debo conseguir primero mis poderes de bruja, así que te dejaré paralizado hasta que el momento llegue. Después, probaré una nueva formulación que hice y probaremos mi teoría. Si funciona, podremos hacer el pacto y…
—¡Ey! ¡Niña Uzumaki! ¿Tomaste una decisión? —la voz del brujo afuera de la casa la interrumpió.
—Pensé que vendrían un poco más tarde —dijo Karin para sí misma y volteó a ver a Sasuke, al que podía intuir no sólo por los gruñidos, que estaba como loco tratando de ir en contra del brujo y su hermano— La barrera de la casa ya está activada, así que no entrarán.
—Admito que estoy sorprendido de que sigas con vida, ya te daba por muerta —volvía a oírse la voz de Kisame— Pero también puedo percibir que no pasaste tu prueba, lo cual es una lástima.
—Aguanta, Sasuke.
—¿Qué hiciste para sobrevivir? Porque estoy seguro que tu juguete ya no tiene control de sí mismo —preguntó Kisame curioso, pues él había quedado más que asombrado cuando por el día, después de haberla dado por muerta, seguía con vida.
—Los echaré. No pueden hacernos daño —Karin le susurró a Sasuke al sentir la inquietud de este através de la parálisis causada por su magia, y luego se dirigió a la puerta para abrirla, pues sin importar el estado de la puerta, la barrera seguiría activa— ¿Crees que voy a revelarte mis secretos?
—Estoy seguro que usaste la lágrima de la Diosa. De lo contrario, no habrías podido manejarlo —señaló Kisame arrepentido de no haberse quedado a vigilar más tiempo, aunque según lo dicho por Itachi que se había quedado después de que él se fue, pero no lo suficiente para ver cómo se liberó, no pudo ver lo que ella había hecho para salvarse— Lo que no entiendo, es por qué no la usaste para convertirte en bruja.
—Para tu información, no usé la joya y ya me convertí en bruja —respondió Karin orgullosa.
—Pensaba que al menos conocías lo básico debido al ritual de cambio de elemento que estabas haciendo, pero al parecer, sólo gozas de buena suerte —respondió el brujo— Cualquier aprendiz… al menos cualquiera que tenga un buen entrenamiento, sabe que a primera vista, se puede saber cuándo alguien es un humano ordinario, o algo más —Karin permaneció callada porque no esperaba que ni siquiera su aura hubiese cambiado— Puedo ver qué tú poder ha aumentado, lo que sería sorprendente de una aprendiz joven, pero a tu edad y sin poder convertirte en bruja…
—Ya verás cuando consiga mis poderes de bruja. Te voy a hacer callar esa gran boca que tienes —replicó Karin gritando muy enojada por la forma en que la estaba ofendiendo.
—No creo que insultarla la haga salir —señaló Itachi creyendo que todo aquello era demasiado inútil— ¿Cuál es tu plan?
Kisame le hizo una señal con la mano para pedirle que esperara. Obviamente tenía un plan en mente.
—He visto cómo te comportas con ese niño Uchiha, así que puedo intuir que usaste la joya para controlarlo, pero con tanto poder, no pudiste asimilar el suficiente para controlarlo a él y después volverte bruja —habló el brujo— Sin embargo, el control fue temporal. Fue porque no pudiste asimilar suficiente poder. Habría sido más inteligente de tu parte convertirte en bruja y con esos poderes controlarlo. Así no estarías batallando.
—¡No soy tan débil y estúpida como crees! —gritó Karin exasperada. Era evidente para ella, que ese hombre intentaba manipularla al subestimaba e insultaba primero, y después la elogiaba. Además, aunque ella no se diera cuenta de sus planes, a ella no le interesaba ser elogiada por alguien quien no le importaba en absoluto.
—Has demostrado lo contrario —respondió Kisame burlón— Y sinceramente me has decepcionado. Esperaba más de una Uzumaki que dice haber creado tal ritual de cambio de elemento —suspiró— Pero admito que has tenido una buena idea.
—¡Yo no…!
—Escucha, reconozco tu talento para las formulaciones, si es que no fue un golpe de suerte. Si no lo fue, creo que podríamos hacer un buen equipo. ¿Por qué mejor no te unes a nosotros y me das la joya? —propuso Kisame— Sé que el legado de tu familia no es precisamente tu prioridad, dado que has dejado vivo a un vampiro, y si aceptas mi propuesta, no sólo te ayudaré a convertirte en bruja, sino que dejaré que te quedes con tu juguete.
—¡En primer lugar, no fue un golpe de suerte! —exclamó Karin muy enojada— En segundo lugar… ¡Sí me importa el legado de mi familia! ¡Y mucho! —recalcó, pues era verdad, pero sabía que estaba faltando a ello al ayudar a Sasuke. Enseguida, ella se sonrojó antes de seguir hablando— ¡Y en tercer lugar, él no es mi "juguete"!
—Y si no aceptas mi trato, ¿qué planeas hacer? —preguntó Kisame en un tono que era difícil describir si era un planteamiento o un reto— No tienes el poder para enfrentarte a nosotros y si sigues alimentando a ese vampiro desquiciado, tus probabilidades de sobrevivir son nulas —señaló el hombre— Puedes quedarte encerrada detrás de esa barrera hasta que él te mate cuando no puedas seguir paralizándolo y nosotros sólo tendremos que esperar sentados a que ocurra —dijo sentándose en el suelo— Sabes lo que pasará con la barrera cuando mueras. ¿Verdad?
—Haz lo que quieras, pero yo no voy a caer en tus provocaciones —aseguró Karin dispuesta a cerrar la puerta.
—¿Y cómo vas a protegerte por el día? —preguntó Kisame deteniendo a Karin.
Sí, la casa podía refugiarla a ella y a Sasuke, y por el día, no tendría que preocuparse de que el hermano mayor de Sasuke la atacara por sorpresa aún si parecía no querer hacerlo, pero por el día, cuando ella tuviera que ir a buscar agua y comida, el brujo podría atacarla.
Claro, lo anterior podría angustiarla si fuese únicamente una aprendiz, pero el brujo no sabía que ella obtendría sus poderes muy pronto y ella se dió cuenta que sería mejor seguir fingiendo que seguía siendo una aprendiz porque necesitaba ganar tiempo para ver si su plan funcionaba. Si las cosas salían bien, entonces en su próximo encuentro, ella no sólo sería una bruja, sino que ya habría pactado con Sasuke.
—Tengo suficiente agua y comida en casa. Tú, por otro lado también necesitarás moverte a buscar víveres en algún momento.
—Tengo un compañero que puede encargarse de eso. ¿Recuerdas? —con la barbilla señaló a Itachi— Aunque sólo se pueda mover en la noche, puede conseguirme suministros.
—Afuera no vas a aguantar el clima. En cualquier momento empezarán las lluvias si es que no las provoco yo —dijo ella tartamudeando, fingiendo que intentaba verse tranquila.
—Yo si soy un brujo. Puedo resistir y sobrevivir más fácilmente de lo que sobreviviría un humano a la interperie —sonrió burlón y Karin, ahora sin fingir demasiado, dudó en qué responder.
—¡No vas a aguantar más que yo! —exclamó Karin desesperada y azotó la puerta.
—Puedes acceder a mi trato, morir allí dentro en manos de tu juguete, o en mis manos intentando conseguir agua y comida. Tú decides —Kisame le gritó para ser escuchado.
—¡Maldición! —dijo entre dientes pensativa, pues aún cuando su plan era esperar a conseguir sus poderes y después, intentar ayudar a Sasuke con el ansia para hacer el pacto, no contaba con que esos dos se quedarían afuera esperando, y tan cerca como para darse cuenta de lo que ella haría.
Sí, mientras su plan surtiera efecto, podría parecer que no importaba si ellos se quedaban esperando afuera o no, pero lo cierto es que, además de querer enfrentarlos tomándolos por sorpresa con sus poderes de bruja para tener una mejor ventaja, a ella le preocupaban dos cosas que podrían ocurrir si no era lo suficientemente cuidadosa:
La primera, era que ese brujo descubriera sus nuevas formulaciones, y las usara en su contra, pues se veía muy interesado en ellas, y la segunda, pero más importante, es que aún si lograba ayudar a Sasuke con el ansia, la naturaleza vampírica dependía de las emociones, y mientras su hermano y ese brujo estuviesen fuera de la casa, Karin sabía que lo estarían alterando, especialmente si ellos seguían hablando y amenazando.
Mientras los pactos no se hicieran adecuadamente, como por ejemplo, aceptarlos sin ser conscientes de las consecuencias, podrían ser contraproducentes y en lugar de ayudarlos con el poder, podría ocurrir lo contrario.
—Sasuke, por favor trata de tranquilizarte. Cada vez que sabías que tú hermano estaba cerca recuperabas algo de lucidez —ella se acercó a él, colocó sus manos en las mejillas del chico y desbloqueó los músculos suficientes para que él pudiera responderle.
—¡Tengo sed! —exclamó el chico al mismo tiempo que gruñía en dirección de lo que Karin pensaba, acertadamente, estaba Itachi.
Sintiéndose algo culpable, Karin volvió a congelar por completo a Sasuke, porque sabía que en cualquier momento podría ponerse a gritar, lo que sin duda le provocaría malestar y con ese malestar, distracción.
Ese no era un buen momento para distraerse.
—Necesito otro plan —murmuró mientras se dirigía a los grimorios buscando ideas apresuradamente, porque fuera lo que fuera a hacer, necesitaba hacerlo antes de conseguir sus poderes de bruja para que Kisame e Itachi no descubrieran que lo había podido conseguir.
Después de un rato de búsqueda, y sintiendo que estaba muy cerca de conseguir sus poderes, se le ocurrió una idea que sabía que podría ser arriesgada si el brujo o su compañero sospechaban aunque fuera un poco. Sin embargo, esa era la única forma que se le ocurría para poder ganar tiempo, aunque no estaba muy segura de cuánto podría conseguir, pues cuando se trataba de hechizos, era fácil tener un cálculo de su duración o efectos, pero cuando se hablaba de brebajes y pociones…
Cada ser tenía un aguante diferente y cada ingrediente que conformaba alguna poción, podía tener mayor o menor efecto según algunas características y el proceso en que se hacía. Por ejemplo, en algunas pociones las plantas más frescas podían tener un mayor efecto, pero en otras, se requerían plantas que hubiesen sido puestas a secar al menos un mes.
Por desgracia, estando encerrada en su casa, no podría ir a buscar las plantas más adecuadas, así que sólo podía contar con las que tenía en casa y tampoco podría hacer mucho si necesitaba dejar alguna reposar algún tiempo. Sólo esperaba tener las plantas y hierbas necesarias para crear la poción que necesitaba y que estas pudieran hacer efecto, pues con los humanos no era necesario preocuparse, pero en este caso, se estaba enfrentando a un brujo y a un vampiro que tenían un pacto.
—Si no se duermen con esto, no podré ir a buscar la joya —murmuró mientras preparaba algo en el caldero de la cocina.
Afuera de la casa, Kisame permanecía sentado en el suelo, mirando la cabaña, e Itachi hacía lo mismo, pero estando de pie a un lado de él. De repente, el brujo esbozó una sonrisa ladina.
—¿Oíste eso? —Kisame le preguntó a su compañero por lo bajo, pues aunque el oído fino era algo de la naturaleza de los vampiros, el brujo había aumentado sus sentidos con su magia.
—Finalmente irá por la joya como planeabas —contestó Itachi igualmente en un murmullo y sin expresar ninguna emoción concreta.
—Si tu hermano no estuviese vuelto loco, podría advertirle que nosotros ya nos dimos cuenta del plan de su novia y la alertaría. Realmente los dos son un par de novatos ingenuos —se burló el brujo.
—¿Cómo se supone que evitemos su hechizo? —preguntó Itachi que sabía que por su olfato fino, podría ser propenso a ciertas cosas, aunque como vampiro, quizá podría ser inmune a otras.
—Yo me encargaré de ello, así que cualquier cosa que nos ofrezca, tómalo o cómelo. En brujos, las pociones sólo sirven cuando la víctima no sabe el efecto del brebaje —respondió confiado— O a menos que el brujo quiera por voluntad propia que el brebaje surta efecto en su cuerpo. Esa es una gran diferencia entre los vampiros y los brujos —miró de reojo a su compañero— Que los vampiros, para obtener más poder, tienen que abandonarse a los instintos, pero los brujos sólo podemos obtener poder, cuando dominamos cada aspecto de nuestro cuerpo.
Itachi asintió y tanto él como Kisame, permanecieron sentados esperando, creyendo que quizá la chica saldría a ofrecerles comida o bebida para poder embrujarlos. Sin embargo, después de unos minutos, vieron cómo una neblina que llegaba de detrás de la casa de la pelirroja comenzaba a extenderse por el área.
—Aparentemente esa niña sólo es idiota cuando se distrae con tu hermano —sonrió Kisame— Su plan habría funcionado bien si no fuera porque ya lo sabíamos.
—Eso…
—Vamos a fingir que caemos en su trampa. Cuando nos crea dormidos, seguro sale a buscar la joya —interrumpió Kisame e Itachi asintió.
La neblina se extendió rápidamente y cuando ésta llegó hasta el par de hombres, fingieron caer dormidos al poco de haber inhalado la neblina que contenía la poción del sueño.
Con sus poderes, Kisame evitó no sólo el efecto del sueño en su cuerpo, sino también en su compañero, y después de unos minutos, vieron a la chica salir de su casa a hurtadillas y adentrarse en el bosque.
—Sigámosla, pero mantengámonos a distancia para que no se de cuenta —dijo Kisame cuando oyó los pasos de la chica lo suficientemente lejos, pero aún dentro de su radio auditivo.
—¿Qué hacemos si ella toma la joya antes de que la alcancemos? —preguntó Itachi que también se levantaba del piso.
—Nada. Ella es sólo una aprendiz. Si toca la joya, es muy probable que sea consumida por ese poder. Si no puede obtener el poder de una bruja, el fragmento del poder de una diosa sería como poner a una hormiga a cargar una casa.
—Entonces no había forma de que ella se convirtiera en bruja asimilando poder de la joya —comentó Itachi que junto a Kisame, ya seguían a distancia a la chica.
—No necesariamente. Nos convertimos en brujos porque somos aprobados por algún elemento, la aprobación viene de entender cómo manipular la naturaleza respetando las limitante que nos ponen —explicaba Kisame— Entre más manipulamos la naturaleza, más poder tenemos, pero si tenemos el poder de una Diosa, seremos más fuertes que la naturaleza y por tanto, podríamos manipularla —explicó el hombre— Ella podría convertirse en bruja si pudiera asimilar suficiente poder para forzar a la naturaleza, pero con ese cuerpo escuálido, no creo que lo consiga, mucho menos estando debilitada por tu hermano.
—Pensé que realmente estabas considerando compartir el poder con esa Uzumaki.
—¿La quieres de nuestro lado?
—No tiene importancia, pero dijiste que tiene talento, pensé que querías sacar un beneficio de ella.
—Me encantaría aprender un poco más de ese conocimiento suyo para las formulaciones, pero eso sería darle tiempo y si se convierte en bruja, se convertirá en una amenaza —respondió Kisame— Por ahora sólo la he provocado para que nos conduzca a la joya, pero una vez que sepamos dónde está, debemos eliminarla. De lo contrario, te la dejaría como juguete ya que pareces estar muy interesado en ella.
—¿Qué hay del hechizo de seguridad? Dijiste que si matábamos a esa chica, la joya cambiaría de lugar.
—Eso sólo funciona si quien la mata, lo hace buscando la joya. Intento deshacerme de ella a través de tu hermano o si decide morir de hambre y sed —respondió el brujo— Si la amenazo con matarla, es para presionarla y orillarla a decirnos sobre la joya o a morir de otra manera que no sea por nuestras manos.
Itachi no se inmutó, ni con el plan del hombre de asesinar a la chica ni con la mención de su interés por ella y simplemente continúo siguiendo a la joven junto al brujo.
—¡Funcionó! —exclamó Karin en un murmullo acompañado de una gran sonrisa, y aunque aún tenía miedo de que el efecto no durara mucho, decidió salir del armario.
La joven todo el tiempo había estado consciente que con Itachi cerca y que no sabía si podía confiar en él, podría escuchar sus murmullos, así que cada cosa que había dicho, había sido con la intención de que ellos lo supieran.
Karin no sólo había hecho una poción de sueño que se dispersaba en una neblina, sino que la había combinado con algunas plantas alucinógenas, y dado que les había planteado cuál era su plan, había altas probabilidades de que la vieran salir de la casa y seguirían la ilusión alejándolos de la casa.
Porsupuesto, ella también necesitaba prevenirse, pues si el efecto no era tan bueno, el olfato y el oído del vampiro podrían detectarla, por ello se había escondido en el armario, porque al ser un mueble de paredes gruesas y con ropa de ella que tenía su aroma, podría ayudar a despistar al vampiro drogado, y para asegurarse de ello, también se puso un círculo de ceniza en la frente.
Gracias a que era con su poder que tenía paralizado a Sasuke, es que ella pudo saber cuándo ellos estaban lo suficientemente lejos de la casa como para ni oírla ni olerla, pues el pulso de Sasuke cambiaba respecto a ello.
—Sólo necesito unos minutos más. Ya casi me recupero por completo —siguió murmurando, aunque seguía ansiosa.
Había conseguido que ese par se alejara para que no percibieran que ella iba a convertirse en bruja, pero si se convertía y el efecto de los alucinógenos desaparecía pronto, ellos volverían y el brujo se daría cuenta de inmediato de su poder.
Mientras esperaba, Karin siguió leyendo y buscando en los grimorios alguna forma de esconder su poder. Si no existía una forma, esperaba que al menos se le ocurriera una forma de formular algo que se lo permitiera.
Buscando entre los grimorios y alternando esto con formulaciones para esconder su próximo poder, Karin sintió cuando su cuerpo al fin se había recuperado al ciento por ciento y con ello, su poder fue en aumento hasta que sí, finalmente se había transformado en una bruja.
—¡Lo logré! ¡Al fin lo conseguí! —exclamó emocionada, para luego cubrirse la boca temerosa de que alguno de sus enemigos la escuchara. Sin embargo, estaba muy entusiasmada por conseguir lo que había intentado obtener por años, y en su emoción, se acercó al vampiro que seguía paralizado dentro del armario— Sólo un poco más, Sasuke.
Lo abrazó y besó sus labios apenas con un roce, y con más energía y entusiasmo siguió buscando en los grimorios.
Casi al instante de regresar a la búsqueda, Karin encontró algo que si bien no era lo que buscaba, era muy útil: cómo usar la barrera que cubría todo el Ducado Uchiha como un radar. Es decir, la barrera ya actuaba como un, pero sólo detectaba a los vampiros que se transformaban dentro de la barrera, sin embargo, con el pacto que el brujo y el vampiro tenían, se anulaba esa detección.
En la información que había encontrado, había una forma de redirigir la información de detección de la barrera, y gracias a que la implementó tan pronto como la encontró, la pelirroja se dió cuenta que brujo y vampiro iban de regreso.
Karin no podía estar segura que el efecto de la pócima había expirado o si los hombres seguían viendo cosas que los regresaban a la cabaña, pero cualquiera que fuera el motivo, ella debía buscar la forma de esconder su poder.
—Debe haber alguna forma —se repetía una y otras vez mientras su nuevo radar le decía que sus enemigos ya estaban muy cerca— ¿Alguna idea?
Intentó una vez más hacer que aquella voz le respondiera, pero de nuevo no hubo una respuesta.
Esa voz parecía divertirse jodiéndola cuando más desesperaba estaba, sin embargo, no había ninguna señal de ella y se preguntaba por qué.
Si lo pensaba, las ocasiones en que le había hablado, Sasuke estaba muy cerca de ella, y se le ocurrió meterse al armario y abrazar al joven esperando tener alguna respuesta.
Nada.
—De todas formas no es como que me hubiese ayudado —se dijo a sí misma, y en seguida, sintió que el brujo y su compañero ya estaban afuera de la cabaña.
—Admito que fuiste lista con lo que hiciste con esa niebla y sus agregados, pero me pregunto si realmente lograste algo alejándonos —se oyó la voz de Kisame— Porque si pensabas que el efecto de esa poción duraría hasta que amaneciera, delataría aún más tus pobres conocimientos sobre la magia.
—¡Yo no…! —Karin iba a gritar alejándose de Sasuke, pero algo que no sabía describir y que era parecido al instinto, le gritó permanecer abrazada a él y no soltarse.
—Te recuerdo, niña, que aunque mi compañero y tu juguete no pueden salir a la luz del sol, yo puedo encargarme de ti fácilmente sin importar la hora del día. ¿Qué puede hacer una débil aprendiz contra un brujo con experiencia?
¿Aprendiz? Se preguntó Karin, pues estando tan cerca, un brujo tan experimentado como Kisame, se habría dado cuenta de que ya era una bruja con mucha facilidad.
—Sabes que no tiene caso fingir que no estás en casa, ¿verdad? Aún si estás oculta y callada, mi compañero puede oír el latido de tu corazón.
Aquella sensación que le indicaba que debía permanecer pegada a Sasuke, se hacía muy fuerte cada vez que ella pensaba en separarse, por lo que decidió hacerle caso. Sin embargo, si algo estaba cubriendo su poder, ya fuera el propio Sasuke o algo más, no podía seguir permaneciendo callada o sus enemigos podrían tener la necesidad de hacer algo para demostrarle que lo que hacía no tenía sentido.
—¡Bien! ¡Lo admito, me descubrieron! Lo intenté —contestó la pelirroja— Pero no me harán salir por nada del mundo.
—Veamos si aguantas el hambre y la sed antes de ceder —Kisame se burló— Si es que tú juguete no te mata cuando se te acabe el poder.
¿Karin logrará hacer reaccionar a Sasuke para que consigan hacer el pacto? ¿Kisame se dará cuenta que Karin ya es una bruja antes de que ella haga un movimiento en su contra? ¿Itachi hará algo ahora que Karin está acorralada por Kisame? ¿Por qué la voz no ha vuelto a responderle a Karin? ¿Qué otras preguntas les han nacido al leer el capítulo?
Me encantará leer sus teorías y preguntas en los comentarios n.n
Espero que el capítulo les haya gustado, y así como el mes pasado, les dejaré aquí la lista de los fics que estaré actualizando el día de hoy:
*Apuesta XL
*Placeres compartidos
*Del amor al odio
*Inexperiencia
*La maldición de los Uchiha
*Un día como gato (Final)
De nuevo, deseo que tengan un grandioso año, y aunque mi carga de trabajo sigue igual, quiero anunciarles que este mes intentaré actualizar cada quince días para no hacerlos esperar demasiado. Probaré cómo va mi avance, y de ahí evaluaré si puedo hacer las actualizaciones en ese tiempo, de lo contrario, volveré a las actualizaciones mensuales.
Lamento mucho que no pueda hacerlo más seguido, pero haré lo mejor que pueda para que las esperas, valgan la pena n.n
Sin más por el momento, me despido n.n
¡Hasta la próxima actualización!
