Capítulo 2: Un día normal
Silencio, eso era lo que había en el campo de entrenamiento 3S, un silencio anormal que indicaba que pasaba algo extraño.
Sin ningún tipo de aviso, más que el del aire siendo separado, el combate inicio.
Estirando su pierna izquierda hacia el frente, y su pierna derecha hacia atrás, dejo que la gravedad empujara su cuerpo hacia el suelo, logrando así esquivar el kunai que paso por encima de su cabeza.
Inmediatamente, movió su cabeza unos centímetros a un lado, esquivando un segundo kunai dirigido nuevamente a su cabeza.
Sus dos manos no se quedaron esperando a la llegada del tercer ataque, y estos ya estaban juntos realizando los sellos del Kawarimi no Jutsu, remplazándose con un tronco que el mismo había escondido detrás de uno de los arbustos del campo de entrenamiento, logrando así salvarse de múltiples shurikens que llegaron a su antigua posición desde todas las direcciones.
Justo después de realizar la sustitución, levanto su brazo derecho bloqueando un golpe dirigido a su cara, seguido de eso ataco con una patada dirigida a la cabeza de su enemigo, pero este había previsto que haría algo así, y bloque su patada con sus dos brazos para después agarrar su pierna y lanzarlo al centro del campo de entrenamiento.
Pero mientras su cuerpo estaba en el aire, realizo los sellos del jutsu de viento "Futon toppa" llenando sus pulmones de aire, y disparando una corriente de aire a su enemigo.
El desconocido que estaba corriendo en su dirección para continuar el ataque, no se esperó que Naruto atacara con un Jutsu Futon en medio del aire, y no pudo reaccionar lo suficientemente rápido para esquivar la corriente de aire que impacto contra su cuerpo, empujándolo unos metros hacia atrás, y deteniendo así su avance.
"Punto para mí, Ebisu Sensei" Dijo Naruto, mientras una sonrisa pícara se dibujaba en sus labios.
"Excelente, pero el combate aún no termina" Dijo Ebisu, mientras tensaba sus músculos, para un segundo asalto.
"Déjame disfrutar un poco…" Decía Naruto, pero fue interrumpido, ya que tuvo que levantar sus dos brazos formando una "X" bloqueando una patada bastante potente de su maestro, el cual había usado el Shunshin para moverse a altas velocidades y realizar un ataque sorpresa.
Aprovechando la cercanía actual de los dos, Naruto saco dos kunais ocultos de sus mangas, y decidido atacar a su maestro en un combate cuerpo a cuerpo.
Respondiendo al ataque, Ebisu saco dos Kunais al igual que su alumno, y empezó a desviar los ataques de su alumno.
Sin detenerse, Naruto siguió atacando con mucha más intensidad a su maestro, logrando hacerlo retroceder varios pasos.
Aprovechando las aberturas en la defensa de Naruto debido a sus ataques agresivos, Ebisu logro encajar una patada muy potente en el estómago de su alumno, logrando empujarlo varios metros atrás.
Sin esperar a que Naruto se recompusiera, dejo caer los dos kunais que tenía en mano para lanzar varios shurikens, y realizo los sellos del jutsu "Housenka Tsumabeni" disparando pequeñas bolas de fuego a los shurikens e imbuyéndolos en fuego para aumentar su letalidad.
Al ver los shurikens acercándose, Naruto salto rápidamente hacia un lado, intentando esquivar el ataque, pero lamentablemente, no fue lo suficientemente rápido y varios de los shurikens impactaron con su cuerpo.
"Poof"
El cuerpo de Naruto había explotado en humo, indicando que este era un Kage Bunshin y no el Naruto real, pero Ebisu no reacciono sorprendido, y rápidamente saco un nuevo kunai y giro su cuerpo unos 180 grados mientras realizaba un ataque horizontal con el kunai en mano a un Naruto que había usado el Shunshin para acercarse a Ebisu rápidamente.
Pero Naruto, previendo las acciones de su maestro, agacho su cuerpo y realizo una patada dirigida a las piernas.
Reaccionando rápidamente, Ebisu dio un ligero salto, esquivando la patada de Naruto, pero lo que no se esperaba, es que después de esquivar el ataque de su alumno, Naruto continuar el ataque girando su cuerpo unos 360 grados para realizar una segunda patada con su otra pierna.
Al no esperar un ataque como ese, la patada de Naruto logro impactar con las piernas de Ebisu, logrando suspender el cuerpo de este boca abajo en medio del aire, incapacitándolo para defenderse de cualquier otro ataque.
Inmediatamente, Naruto envió un puño dirigido al estómago de Ebisu.
Si este fuera un combate real, y no un entrenamiento, habría un kunai en la mano de Naruto dirigido al corazón de su Sensei, pero como esto fue un simple entrenamiento, un solo golpe marcaría su victoria.
Pero cuando su puño se encontraba a centímetros de golpear el cuerpo de Ebisu, este había desaparecido, y su puño impacto contra un tronco de madera con varios shurikens incrustados en él.
La sorpresa lo invadió por un segundo al darse cuenta de que este tronco era el mismo que uso al principio de la pelea, tiempo suficiente para que luego sintiera un golpe en la nuca.
"Carajo" Fue lo último que llego a decir antes que su mundo se volviera oscuridad.
Al abrir sus ojos, su visión se encontró con una imagen a la que ya estaba muy acostumbrado. Un cielo nocturno adornado con miles de estrellas que iluminaban la inmensa oscuridad del universo.
"Buen combate" Dijo una voz a unos metros de él.
"Perdí… otra vez" Dijo, mientras continuaba observando el cielo, ya que no hacía falta mirar a la otra persona para saber que era Ebisu quien le hablaba.
"Como dije antes, fue un buen combate, casi lo tienes en ese último ataque"
"Tan positivo como siempre, Sensei" Dando un suspiro, empezó a sentarse lentamente.
Cuando su mirada se posó en lo que tenía frete a él, se encontró con Ebisu, sentado frente a una fogata, cocinando unos cuantos pescados que seguramente atrapo en el río cercano al campo de entrenamiento, mientras él se encontraba inconsciente.
"Que te parece si lo consideramos como un empate, después de todo, ese tronco con el que te reemplazaste al final, era el que yo use al principio" Decía Naruto, con una cara seria, como si lo que estaba diciendo no fuera una total estupidez.
"¿Y eso qué? Yo solo aproveché un objeto del terreno a mi favor" Decía Ebisu, imitando la seriedad de Naruto.
"Ese era mi tronco" Replico Naruto.
"Yo no vi tu nombre en él" Decía Ebisu, burlándose de su alumno.
Naruto solo pudo cruzar sus brazos, y replicar en voz baja de lo injusto que era la vida.
"Por cierto, Sensei ¿cómo fue que me atacaste tan rápido? Ya sabes, justo después de que me sustituí al principio de la pelea. Pensé que al esconder ese tronco y sustituirme, me perderías de vista" pregunto Naruto, intrigado por la rapidez con la que actuó su maestro.
"¿Ah, eso? Simplemente te vi esconder ese tronco, y cuando te sustituiste sabía que estarías detrás de esos arbustos" Dijo Ebisu, como si estuviera contando algo obvio.
…
…
"¿Qué?" Dijo Naruto con una cara de completa incredulidad.
"¿Qué te pasa? No es como si hubiera hecho algo extraordinario"
"Escondí ese tronco hace tres semanas… en medio de la noche ¿¡Que hacías espiándome a mitad de la noche!?" Replico Naruto levantando la voz, mientras su cara demostraba su completa incredulidad.
"He sido tu maestro desde que eras un renacuajo, en serio crees que no me daría cuenta de tu pequeño plan" Dijo Ebisu con una voz burlona.
…
…
…
Después de un largo silencio en donde solo se escuchaba el sonido de las llamas de su fogata, tanto Naruto como Ebisu empezaron a reír a carcajadas.
"Si mis padres escucharan que estábamos discutiendo por un simple tronco, seguramente pensarían que estoy loco" Decía Naruto, intentando calmar sus risas.
Ebisu solo pudo asentir, ya que al igual que Naruto, también intentaba calmarse.
Así era como los dos interactuaban entre sí, con una total confianza que el tiempo había forjado lentamente, desde aquel día en que los dos se conocieron.
Ya habían pasado casi seis años desde aquel día, podía recordar como su padre le dijo esa misma mañana que tendría que presentarse en este mismo campo de entrenamiento ante su nuevo maestro personal.
Estaba muerto de miedo, si bien vivía en una aldea shinobi, en aquel momento apenas había tenido contacto con el mundo shinobi.
Era un niño de 6 años que vivía como un niño de 6 años, nada de kunai, ni shurikens, ni técnicas ninjas. Solo tenía un enorme cofre lleno de juguetes, con los que pasaba todo el día jugando junto a sus hermanos.
Obviamente, tenía una pequeña idea de lo que era ser un shinobi, incluso sus padres le dieron una pequeña charla de lo que se encontraría de ahí en adelante, fue una charla muy superficial, donde se centraron en no traumatizarlo con la realidad shinobi.
Pero esa pequeña charla, no fue de ninguna ayuda cuando tuvo que salir de su zona de confort, y presentarse ante un completo desconocido.
Al menos en la academia, no era el único mocoso que tenía miedo de cortarse la mano con un kunai, y también podía reconfortarse con el hecho de que todos sus compañeros eran igual de inexpertos que él.
Pero aquella situación era diferente, ahí estaba solo, ante un total desconocido, con el que tendría que entrenar casi todos los días de la semana, donde el único punto de mira sería el mismo.
Quería llorar del miedo, sumado a la tristeza de que sus dos padres entrenarían a Menma y Akane, pero no a él. Le explicaron las razones, lo consolaron, lo mimaron, le dijeron que su madre cocinaría su comida favorita por el resto de la semana, y le regalarían él jugué más caro del momento, pero él no quería nada de eso, él quería a sus padres, él quería que lo entrenaran junto a sus hermanos.
La paso mal esos primeros días, pero no podía culparlos. Cuando pudo razonar las cosas con más detenimiento, pudo ver que las decisiones de sus padres fueron tomadas en beneficio de él y sus hermanos.
No querían entrenarlo junto a sus hermanos, porque hacerlo supondría un gran riesgo para su vida, en caso de que sus hermanos se descontrolaran a la hora de usar el Chakra del kyubi, y considerando que sus hermanos usarían ese Chakra en muchas ocasiones, entrenar junto a ellos sería un gran riesgo que sus padres no estaban dispuestos a aceptar.
Después de todo, el más simple ataque de un Jinchuriki descontrolado, contenía un poder que podría matar hasta un anbu, y ni que decir de un niño de la academia.
Si bien sus padres eran parte de la elite shinobi, no hacía falta más que un solo descuido para que algo malo pasara.
Por esa misma razón fue que escogieron un maestro privado para entrenarlo.
Si bien Ebisu no era un shinobi de elite, ya que la verdadera elite tenía que estar en el campo, cumpliendo misiones de suma importancia, y no en la aldea entrenando a un mocoso, al final Ebisu resulto ser un excelente maestro.
Era gracioso, al principio se quejaba de que su Sensei era un don nadie, y quería a alguien como su tío Kakashi para entrenarlo… pero ahora no cambiaría a su Sensei por nadie en el mundo, ni siquiera por la oportunidad de entrenar de ahora en adelante con sus propios padres.
No por algún tipo de resentimiento, simplemente el vínculo que tenían los dos, le parecía irremplazable.
Pero volviendo al presente.
"Sabes, supongo que tienes razón, este fue un buen combate" Dijo Naruto con una leve sonrisa en los labios, ya calmado de su ataque de risa anterior.
Al escuchar las palabras de su alumno, Ebisu dejo que una ligera sonrisa se formara en sus labios
"Me alegra que logres ver el lado positivo, tu jutsu de viento y tu patada final me sorprendieron verdaderamente. Hablo en serio cuando digo que un día serás unos de los mejores shinobis de la aldea" Decía Ebisu con una voz segura, mientras se aseguraba que el pesado no se quemara.
"Es gracioso cuando dices algo así mientras cocinas un pescado"
Ignorando las palabras de su alumno, Ebisu siguió hablando
"¿El Futon Toppa que usaste antes, estaba a su máxima capacidad?" Pregunto Ebisu
"No, no, diría que lo use a la mitad de su capacidad máxima" Dijo Naruto mientras agitaba su mano de un lado a otro.
"¿Y se podría saber por qué?"
"Hubiera sido un desperdicio de chakra. Si hubiera usado el jutsu al cien por ciento, lo único que habría conseguido, sería que tu cuerpo chocara contra algún árbol, pero sin la suficiente fuerza para causar un daño verdadero. Como dije antes, hubiera sido un desperdicio de chakra" Decía Naruto, apoyando su mejilla en una mano, pareciendo aburrido de explicar algo que seguramente su Sensei ya sabía.
"Me resulta extraño escuchar a un Usumaki hablar sobre el desperdicio de chakra, considerando que los de tu clan son tanques de chakra, incluido tú" Decía Ebisu, pareciendo un poco celoso de la genética Usumaki.
Sin molestarse en ocultar una sonrisa descarada, Naruto hablo.
"Nunca está de más ser precavido, Sensei"
"Sí… así es" Decía Ebisu, intentando desechar sus celos.
Dando un largo suspiro, Ebisu continúo hablando.
"También noté que usaste tus Jutsus bastante más rápido, ¿Lograste reducir la cantidad de sellos necesarios?"
"Muy observador Sensei, y sí, logre reducir unos cuantos sellos de todos los Jutsus de mi repertorio, impresionante verdad" Decía Naruto de formas bastante engreída.
"La verdad no, era cuestión de tiempo que lograras algo así, considerando que usas esos jutsus constantemente" Dijo Ebisu mientras daba la vuelta a los pescados que aún se estaban cocinando.
"Tu sí que sabes cómo dañar mi orgullo, verdad Sensei" Decía Naruto, mientras su sonrisa engreída desaparecía.
Dando una carcajada Ebisu continuo
"Solo bromeo, por supuesto que es impresionante, y aún más si consideramos que tienes solo doce años. Como dije antes Naruto, un día serás uno de los mejores shinobis de este pueblo."
"Eso ya lo veremos" Dijo Naruto, pareciendo desinteresado sobre ese tema.
…
…
"Por cierto… Seguramente ya sabes esto, pero si continúas entrenado tu control de chakra, pronto podrás usar el Futon Daitoppa" Decía Ebisu, pero esta vez con un tono más serio, pero intranquilo, alejado de la confianza con la que hablaba antes.
"Futon Daitoppa… mi primer Jutsu clase A" decía Naruto, cruzando sus brazos, considerando el poder devastador de un Jutsu como ese.
"Sí… no te supondrá mucho problema en aprender ese Jutsu, ya que es prácticamente lo mismo que el Futon Toppa… pero con mucha más potencia" decía Ebisu, mientras su piel perdía un poco su color.
"Tanta potencia, como si un muro de piedra chocara contra una persona a una gran velocidad" Añadió Naruto de forma indiferente.
Los nervios de Ebisu no fueron por el jutsu en sí, sino más bien, por el gran poder que tendría su alumno a tan corta edad.
Otros maestros se alegrarían de que sus estudiantes tuvieran un jutsu así en su repertorio, pero él no. El uso de este jutsu era devastador, y poner un jutsu como esté en las manos de un niño de doce años lo ponía nervioso, desearía que Naruto aprendiera ente jutsu cuando fuera más mayor y un carácter más formado, pero tampoco podía retrasar su avance.
Dando un suspiro de cansancio Ebisu continuo.
"Eres inteligente Naruto, te he entrenado desde que tenías 6 años, sé que usaras un jutsu como ese, cuanto sea verdaderamente necesario"
"Somos shinobis Sensei, probablemente usaré ese Jutsu en cada misión que se me asigne" Decía Naruto, un poco reacio a esa idea.
"Nunca hablamos de esto porque no lo considere necesario… Pero ahora es el momento, dime Naruto, ¿temes matar?"
"No Sensei, no es eso, admito que muy probablemente vomitaré cuando llegue el momento en el que mate por primera vez, pero estoy preparado, o eso creo… Solo que la idea de que mi vida, gire en torno a la muerte, es… agotador" Dijo Naruto, pareciendo más cansado de lo normal.
Después de un momento de silencio en el que Ebisu intento encontrar algo que decir, dijo.
"De verdad que quiero ayudarte Naruto, pero aquí no sé cómo hacerlo. Eres mi primer estudiante, y la verdad es que nunca fui bueno para tratar con este tipo de problemas" Dijo Ebisu, pareciendo frustrado por no poder ayudar a su alumno.
"No necesitas ser un sabio, no busco eso de ti. Talvez simplemente tengo que aceptar que no todo en la vida será color de rosas" Dijo Naruto, pareciendo resignado al futuro que le esperaba.
Cansado de esta conversación, agito levemente su cabeza intentando despejar su cabeza de sus pensamientos depresivos y fijo su vista en uno de los pescados que se estaban cocinando.
"Sensei…"
"Los pescados están quemados…" Dijo Naruto de forma estoica
…
…
…
"No me pagan lo suficiente" Replico Ebisu en voz baja.
"¿Qué hora será?" Se preguntaba Naruto, mientras observaba el cielo oscuro.
Ahora se encontraba caminando de vuelta a su casa, después de la charla que tuvo con Ebisu.
Su conversación se tornó más deprimente en los últimos momentos, pero al menos termino entre risas, después de ver que la comida de ambos, había quedado completamente carbonizada.
Se sentía afortunado de tener un maestro como Ebisu, talvez no era uno de los shinobis más poderosos de la aldea, pero era uno de los maestros más dedicado que aldea.
Literalmente, casi todas las habilidades que él poseía eran gracias a Ebisu.
Definitivamente, una vez que él se convirtiera en un shinobi en toda regla, sería considerado un prodigio. Después de todo, ser capaz de caminar por los árboles, caminar por el agua, y tener en su arsenal varios jutsus elementales y otros jutsus especiales, a la edad de doce años era suficiente para ser llamado prodigio. Talvez no al nivel de Itachi Uchiha, Shisui Uchiha o Kakashi Hatake, pero que un recién graduado de la academia fuera la mitad de bueno que cualquiera de los antes mencionados cuando ellos tenían doce años, sería considerado un logro, aunque aún le faltaban unos meses para graduarse.
Era un prodigio, de eso no tenía ninguna duda, muchos lo considerarían arrogancia, pero pensar que era arrogancia lo que guiaba sus pensamientos era de ser un idiota. Sabía que no era invencible, sabía que no era el más hábil, sabía que no era el más poderoso, sabía que no era el más inteligente, y sabía que aparte de él, había otros cinco prodigios más de su generación, cinco prodigios más que podrían rivalizar contra él.
Los más hábiles eran dos, curiosamente ambos Uchihas, uno de ellos, el más conocido "Sasuke Uchiha" uno de los hijos del jefe del clan y hermano de Itachi Uchiha. El otro, o mejor dicho, la otra "Reiko Uchiha" una chica de una familia normal, que sorprendentemente se abrió paso ella sola, para llegar a ser reconocida como una de las mejores de esta generación. Y a pesar de
que ella y Sasuke no tenían mucha relación, ni de amistad, ni familiar, ya que esta era solo una prima lejana de Sasuke, ambos tenían varias cosas en común, como su actitud callada, un leve orgullo, y por sobre todo, una gran habilidad a la hora de usar cada apartado de su arsenal.
No tenía mucha relación con Reiko, el punto máximo al cual llegaron era el decirse "buen día" pero con Sasuke…
No eran amigos, pero tampoco se llevaban mal, si tuviera que describirlo de alguna manera, diría que ambos se tenían un mutuo respeto. Varias veces se habían hablado en las típicas reuniones que organizaban los jefes de clan, reuniones que le provocaban ganas de golpearse la cabeza contra un muro de lo aburridas que eran, pero las conversaciones que tuvo con Sasuke solo llegaban a eso, conversaciones donde el fin era intentar entretenerse hasta que estas reuniones terminaran.
Luego estaban los dos prodigios más poderosos, donde obviamente estaban sus dos hermanos.
Si él era una Batería gigante de chakra, ellos eran dos bombas de chakra andantes. La genética Uzumaki hizo su parte, pero eso sumado al chakra del Kyubi, el cual ellos ya podían usar hasta la segunda cola sin volverse locos, los convirtió en lo que dijo antes "dos bombas de chakra andantes" con un gran interés por el combate y las técnicas shinobis.
Y por último, el prodigio más inteligente de esta generación, uno de sus mejores amigos, incluso diría que su mejor amigo "Shikamaru Nara"
No había mucho que decir de él, nada más que era un maldito genio.
Seguramente alguien que lo conociera superficialmente diría que es solo un vago, los que los conocían un poco más dirían que era inteligente, pero nada más que eso.
Pero él lo conocía mejor, fueron amigos durante casi toda la academia shinobi, tiempo suficiente para poder conocerlo y comprenderlo. Shikamaru en definitiva era un genio que muy probablemente superaría a su padre en un futuro cercano.
Todos y cada uno de ellos eran mejor que él en un aspecto, ya sea en poder, habilidad o inteligencia, pero ahí estaba el punto por el cual se veía a sí mismo como un prodigio, autodenominándose como un shinobi perfectamente equilibrado.
Donde a los dos Uchiha les sobraba habilidad, también les faltaba poder e inteligencia.
Donde a sus hermanos les sobraba poder, también les faltaba habilidad e inteligencia.
Y donde a Shikamaru le sobraba inteligencia, también le faltaba poder y habilidad.
Él lo tenía todo, no en gran abundancia, pero sí de manera moderada, y al final, en el trabajo shinobi, eso era lo más importante.
Era gracioso, podía imaginarse a los altos mandos de la aldea salivando mientras observaban la nueva cosecha de shinobis que estaba por llegar, nuevas promesas que engrandecerían más la imagen de Konoha, nuevos escudos que protegerían a Konoha, nuevas armas que destruirían a los enemigos de Konoha.
Nunca diría esto en voz alta, pero estaba seguro de que era el mejor entre todos sus compañeros, aunque si eso fuera una realidad o simplemente fuera arrogancia, ya se vería una vez que todos sean verdaderos shinobis en todo su derecho. Pero por alguna razón, la idea de
ser el mejor shinobi de su generación no hacía nada más que llenarlo de un profundo cansancio. La verdad era que en el fondo de su corazón esperaba estar equivocado con sus conclusiones.
"¿Ser el mejor Shinobi de su generación?" esos pensamientos eran más del estilo de sus hermanos o incluso de Sasuke, él, al contrario, no tenía ningún tipo de interés en algo como eso.
Volviendo a la realidad, noto que se encontraba a unos minutos de su casa.
Desviándose del camino hacia su casa, corrió por las calles del pueblo oscuro, que solamente era iluminado por los postes de luz y los establecimientos nocturnos de la aldea, hasta llegar a una tienda de conveniencia.
Al entrar en la tienda, la campanilla de la puerta dio el aviso de que un cliente había llegado.
"¿Qué se le ofrece?" Dijo la voz de un hombre de mediana edad.
"Hola viejo, lo de siempre" Dijo Naruto, mientras sacaba unas monedas y las dejaba en el mostrador.
"Aquí tienes chico, dame las gracias de que guarde este último para ti" Dijo en señor con una sonrisa en los labios, mientras le entregaba a Naruto un rollo largo de papel.
"Muchas gracias viejo, pero… qué raro, normalmente siempre te sobran unos cuantos" Dijo Naruto mientras tomaba el rollo que le dio el anciano y lo miraba extrañado.
"Míralo y sabrás por qué" Dijo el señor.
"Seguro… ah sí y dale saludos a Sayuri de mi parte" Dijo Naruto levantando la mano en forma de despedida antes de salir de la tienda.
"Lárgate y deja a mi nieta en paz" Refunfuño el hombre, aunque se le vía una sonrisa divertida en los labios mientras se quejaba.
Al salir de la tienda se podía ver a Naruto con una sonrisa en los labios.
Era agradable hablar con esta familia, los conocían por medio de una antigua amiga de la academia shinobi "Sayuri"
Seguían siendo amigos, pero la chica había dejado la academia shinobis y prefirió la academia normal de civiles. Su explicación fue simple, "Lo shinobi no es lo mío" eso es lo que dijo.
Aún seguían viéndose alguna vez, normalmente cuando Naruto venía a comprar a esta tienda y era ella la que atendía el negocio, pero ya no era lo mismo.
Podía recordar como hablaban en los ratos libres que ofrecían en la academia, a veces se reunían en la azotea junto a Shikamaru y Choji y se podían a hablar de cualquier cosa interesante que tuvieran para contar, sentía que el tiempo pasaba volando cuando estaban todos juntos… especialmente cuando estaba junto a ella.
A veces se arrepentía de no haber pasado más tiempo con ella, lamentablemente, fue en esos tiempos en los que su investigación estaba en proceso.
Tan valiente, tan gentil, tan alegre, era una pena que dejara la academia, aunque si fuera sincero, se alegraba de que ella tomara esa decisión.
Algunas personas simplemente no estaban hechas para ser shinobi.
Observando el rollo en su mano, decidió abrirlo. Al hacerlo se podía notar con más claridad lo que era este rollo "un periódico" cuando leyó la portada de este, entendió perfectamente la razón por que estos se habían agotado.
"Kenji Tanaka ha fallecido"
"Carajo" Dijo en voz baja, llevándose una mano a cabeza en signo de frustración.
La muerte de este hombre traería varios cambios en el mundo de la política, y sí había mucha mala suerte, talvez incluso cambios en el mundo shinobi. Esperaba que esto último no fuera el caso.
¿Pero por qué la muerte de un solo hombre sería tan importante?
Simple, este hombre era el Daimyo de Kusa no Kuni "País de la Hierva", un aliado íntimo del Hi no Kuni "País del Fuego".
Por lógica, el hijo mayor de este hombre "Yuto Tanaka" sería el que heredaría el trono. Esto no sería ningún problema en un caso normal. El hijo heredaría el trono, habría algún que otro cambio en su forma de gobierno, pero nada que resalte.
El problema radicaba en que este heredero pensaba de manera distinta a su padre. Principalmente en que este hombre no tenía muy buenas opiniones sobre Hi no Kuni. Tenía la idea de que su país era visto como un simple escudo contra las fuerzas de Tsuchi no Kuni "País de la Tierra", y la verdad era que… tenía razón.
Kusa no Kuni servía como una barreara directa entre el Fuego y la Tierra, y era bien sabido que Kusa era un país satélite de Hi no Kuni.
No se podía culpar a este hombre por pensar de esa forma, su prioridad número uno era su país y su gente, pero lamentablemente las cosas no eran tan simples, y a pesar de que esto no beneficiaba a Konoha, esperaba no pasara nada malo en Kusa no Kuni, después de todo, él no tenía ninguna razón para desearles algo malo.
Pero de un modo u otro, en el momento en que este heredero tomara el trono, las cosas cambiarían.
Afortunadamente, la idea de una guerra quedaba descartada casi por completo, después de todo, Konoha era fuerte, muy fuerte, y los años venideros la harían aún más fuerte. Era ridículo pensar que Iwagakure se atrevería a ir a la guerra cuando Konoha estaba un momento muy próspero en su historia.
Tenían al Cuarto Hokage, al Tercer Hokage, Kakashi Hatake, Maito Gai, Itachi Uchiha, Shisui Uchiha, y para colmo, también tenían a los Tres Legendarios Sannins.
Definitivamente, era una época dorada para Konoha…
Cerrando el periódico, decidió leer el resto en su habitación, y empezó a correr nuevamente, pero esta vez en dirección de su casa. Esperaba poder llegar a tiempo a la cena, aún tenía hambre, y su descuido y él de Ebisu al carbonizar su anterior comida no ayudo en nada a calmar esta hambre.
Varios minutos después, cuando por fin llego a su hogar, abrió la puerta y anuncio su llegada.
"Estoy en casa" Dijo en voz alta.
"Naruto lávate las manos y ven aquí, ya estamos cenando" grito su madre desde el comedor.
Al parecer pudo llegar a tiempo a la cena.
Al observando el reloj del pasillo pudo notar que ya eran cerca de las 9 de la noche, era tarde, pero no tan tarde afortunadamente.
Después de lavarse las manos, llego al comedor y vio como su madre y sus hermanos estaban sentados comiendo… pero no vio a su padre.
"¿Y papa?" Pregunto, mientras tomaba asiento y empezaba a comer el tempura que cocino su madre.
"Un Ambu apareció frente a tu padre a mitad del entrenamiento de tus hermanos, al parecer le dijo algo urgente y tuvo que ir a una reunión importante, también dijo que llegaría muy tarde o talvez llegaría por la mañana, bueno ya sabes, cosas de Hokage" Dijo Kushina, despreocupadamente.
Y la verdad era que no había razón para preocuparse, esto ya había ocurrido muchas veces y era algo normal, que ciertos días algo urgente pasara, y su padre tuviera que dejar el entrenamiento de sus hermanos y trabajar hasta tarde, lamentablemente eso era algo común para el Hokage.
Pensándolo un poco, razono que la muerte de Daimyo de Kusa no Kuni fue la razón de que su padre tuviera que trabajar hasta tarde. Seguramente ahora mismo todo el consejo shinobi y civil debe de estar reunido hablando de cómo tratar con este problema.
La parte shinobi estaría preocupada en como serían las relaciones entre Kusagakure y Konoha de hoy en adelante. Y la parte civil estaría preocupada de cómo serán las relaciones comerciales entre ambas aldeas de hoy en adelante.
Algunos se preocupaban por la seguridad de la aldea y otros por el dinero, aunque tampoco era tan malo como sonaba, la existencia de parte civil en el consejo estaba ahí por una razón, si ellos no fueran más que un simple adorno, seguramente alguien ya los habría echado a patadas del consejo.
"Seguramente se deba por lo sucedido en Kusa" Dijo Naruto en voz alta.
Kushina solo miro a Naruto y levanto una ceja en signo de confusión.
"¿De qué estás hablando?" Pregunto su madre extrañada.
"Hablo de la muerte del Daimyo de Kusa no Kuni" Dijo Naruto un poco exasperado.
"¿Kusa?, Naruto, eso está a cientos de Kilómetros de aquí, y también, los nobles mueren todo el tiempo, no creo que la muerte de un viejo a cientos de kilómetros sea de mucha importancia aquí en Konoha" Dijo Kushina bastante segura de sus palabras.
"Mamá, todos sabemos que Naruto es el más inteligente entre nosotros… Claro, a excepción de papa, pero mi punto es que seguramente Naruto tenga algo de razón" Dijo Akane
"¿Qué estás insinuando?"
"¿Acaso dices que un mocoso de 12 es más listo que tu madre?" Dijo Kushina, mientras estrechaba los ojos.
"Ehhh, sí, eso mismo"
…
…
…
Después de un largo silencio, una carcajada de Menma fue lo que acabo con él.
"¡Mocosa descarada!" Grito Kushina, golpeado las palmas de sus manos contra la mesa.
"Solo digo la verdad" Decía Akane, con una sonrisa pícara en la cara.
Mientras tanto, Menma seguía riendo a carcajadas, hasta el punto en que se empezó a atragantarse con la comida.
Un puñetazo de Kushina en el estómago de Menma fue lo que lo salvo.
Después de eso fue Akane la que empezó a reírse a carcajadas.
Esto era surrealista.
Su madre roja de la vergüenza y de la ira, su hermana riendo a carcajadas, su hermano tirado en el suelo, tosiendo desesperadamente después del puñetazo de su madre… ya no podía aguantar más.
Empezó a reírse igual o más fuerte que su hermana.
Seguido de esto, fue kushina la que también empezó a reír, y luego su hermano, que aún estaba tirado en el suelo.
Esto era tan surrealista
Verdaderamente, amaba a esta familia.
Okeeeeeey…
Para empezar, lamento subir este capítulo después de tanto tiempo. Quería subir esto hace medio mes, pero literalmente, el tiempo es lo que más me falta en este momento.
Pero basta de chachara, empecemos con lo que dije en el anterior capítulo, la parte en la que comento algunas cosas sobre este cap.
1.- La actitud de Naruto: Sé que en el cap anterior dije que la actitud de Naruto era tranquila y pasiva y blablablá, perooo…
Gente, ser tranquilo, ser pasivo, ser calmado no significa ser un tipo amargado de la vida, ni tampoco que deba estar depre. Al menos a mi percepción de alguien calmado, es que puede ser carismático, un poco bromista talvez, pero sin ser exagerado… no sé cómo explicarlo bien, pero es algo así.
Pero bueno, eso ya lo verán ustedes a medida que avance la historia.
2.- ¿Quién es el herma mayor menor y de en medio?: No sé si comente esto antes, creo que lo olvide, pero bueno, igual lo digo por si acaso.
Mayor: Naruto
Del medio: Akane
Menor: Menma
3.- ¿Que habilidades tiene Naruto y los demás?: Lo diré más adelante, pero ya mencioné varias en este cap, aunque aún falta que diga otras más, Ojooooo, No quiero que este Naruto sea el típico prota super ultra hiper mega fuerte. NO, mi intención es que sea lo más realista posible… espero no cagarla en esto.
4.- Nombres en japonés o español: Habrás notado que escribo los nombre de las técnicas y países y talvez alguna otra cosa con sus nombres originales, mi intención es hacerlo así todo el tiempo, aunque en algún que otro momento diré algún nombre en español
¿Por qué?
Simplemente, porque me gusta hacerlo así, no hay una razón superprofunda.
5.- ¿Orochimaru aún está en la aldea?: puesssss
Si
¿Qué por qué?
Se explicará más adelante
¿Es bueno o malo?
Se verá más adelante
¿Hará algo en un futuro?
Si
¿Será algo bueno o malo?
Se verá más adelante…
Y listo.
Ahhhhhhhhh estoy cansado
Volviendo a lo que dije antes, tengo poco tiempo
En el anterior cap dije que tenía poco tiempo, ahora tengo menos tiempo y en unas semanas tendré aún menos tiempo…
Sé que parece chiste de mierda, pero ojalá fuera así
Tenía la intención de subir un cap por mes, pero viendo la situación, probablemente tarde más de un mes, talvez dos…
Me jode que sea así, pero no hay de otra
Solo diré que después de medio año tendré más tiempo, y por si acaso repito "No pienso abandonar este fic" dije antes que lo terminaría y eso haré, cueste lo que cueste, pero a su ritmo.
Creo que es todo, solo espero haber mejorado mi ortografía, al menos un poco.
Gente, espero que lo hayan disfrutado, nos vemos en otra, y que les vaya muy bien en la vida.
