Nieto de Amaterasu Pt3
El retumbe suave de las olas, el ligero ruido del vuelo de las gaviotas junto un hermoso atardecer naranja fosforescente era el ambiente que acompañaba a los tres jovencitos ninja que se encontraban escuchando atentamente el dulce sonido del instrumento musical que el muchacho apuesto castaño llevaba tocando en esos momentos, marcando el preludio de un acto que representaría una romántica dulce escena.
-¡Vaya si que toca bien ttebayo!
-Shh Naruto...- reclamó Sakura.
- Estás aquí...- ensayó la muchacha.- no...no deberías. Es a mi hermana a quien debes escoger. Ya lo sabes.- la muchacha se apoyó en un mástil acompañada de su libreto en mano leía sus líneas.- El muchacho continuó entonces entonando esa melodía triste.
-Te lo estoy implorando, no hagas esto más difícil.-Dice la muchacha antes de dar dos pasos para seguir su camino.
- No te vayas...- dijo entonces el muchacho dejando de tocar.- Hablaré con tu padre. Nada puede separarnos nunca.
- Por favor, no insistas.
- No lo acepto...- y en un impulso el muchacho salta hasta ponerse a su lado, Toma de la cintura a la chica y suave y delicadamente la abraza por la espalda.
-Princesa mía, es mi deseo tenerte siempre. Camina a mi lado, Konoha, acompaña mis días y mis noches por toda la eternidad.
-Yo... no no puedo, sabes bien qué pasaría si te quedas conmigo tú...- la muchacha se soltó de sus brazos lentamente girando para encararlo con una expresión de tristeza.
- nunca podrás regresar... - volvió a dar otra leída.- No, yo no puedo hacerte eso.
-Eso ya no me importa.- El muchacho la miró fijamente tomando su mano firme acercándola a su rostro.
Los presentes quedaron anonadados por la forma de actuar de los artistas. En especial Sakura que no podía evitar sonreír emocionada tomando sus propias mejillas.
Estaba encantada con tal historia. Sasuke a su lado permanecía desinteresado en lo que veía. Nunca fue partidario de historias de ese tipo, así que algo aburrido e incómodo, decidió dar un leve vistazo a sus compañeros, sin mover su cabeza y oh vaya sorpresa. Ambos, Naruto y Sakura se encontraban encantados con el numerito de en frente del tipo ese.
El muchacho en cuestión dijo saliendose de su personaje. -Y en esta parte viene una canción. Es una de mis favoritas.
- Ah si, sigan, ¡está muy bien hecho de veras!
- Gracias.- dijo el muchacho con una sonrisita que hizo brillar sus dientes.
-Oh Amaterasu, Tú la que ilumina todo, como el poderoso sol escucha...esta es la melodía que retumba en mi corazón.
Ni mil versos aprendidos en los recintos del firmamento tocaron a este desterrado, ni las ninfas en sus yukatas celestes, ningún premio ni predio, ni mil vidas... solo este sentimiento.
En el juego del romance quedó atrapado un Dios. Ella, a la ninfa de la playa, que no ha de envidiar a las más bellas diosas del firmamento. Cabellos no de oro, más como el color de una flor singular. Belleza natural, corazón de doncella, jugamos, nos divertimos, a mi corazón de guerrero, fuiste a cautivar.
Konoha mi amada...con esta melodía romántica a tí, Konohana mi vida...
Es a quien escojo sobre mi inmortalidad...
-¡Ninigi!- exclamó la muchacha en su último intento.
El muchacho entonces entonó una melodía dulce y suave acompañado con la flauta de madera. Naruto y Sakura sonrieron dejándose llevar por el sonido agradable que brindaba a sus corazones, una suave sensación de calidez.
Sasuke por su parte tuvo sentimientos encontrados. Esa melodía suave y cálida porque, si, era agradable.
Pero, al mismo tiempo, lo incomodaba. Sí, más que el numerito ese que hacían. Esa melodía, él la conocía. Cerró los ojos.
Porque mientras el tipo ese seguía y seguía tocando aquella melodía risueña, cándida, recuerdos casi lejanos, que aunque quisiera enterrar en el olvido volvían a inundar su mente.
Si, pensar en su familia dolía. Pero de vez en cuando...él.
Añoraba...
...
-¿¡Ah!?...Kaa-san no sabía que tocabas la flauta?-Sasuke de 7 años de edad se había llevado una gran sorpresa al encontrar a su madre en el jardín.
-Mmm.- la hermosa mujer de largo cabello azabache con ligeros tonos azules, asintió firme. -Si, ya sabes que me gustan las artes. Pero no soy muy buena. Esta es la única que me sé.- suspiró.-Creo que me gusta más porque habla de una promesa de amor.
-¿Ah?, pues a mi tambien me gusta la música.- el niño asintió apoyándose en sus bracitos en la mesa. Pero me gusta más las que van dedicadas a los combates.
La matriarca Uchiha rió por la respuesta de su retoño.- Ay Sasuke. - le dio una sonrisa removiendo los cabellos de su niño.
-Si...Pero aunque se trate de esas cosas.- cruzó sus bracitos. Suena... bastante bien. Tal vez porque eres tú quien toca, Kaa-san.- hizo un puchero.
-Ah, gracias Sasuke. Pero creo que es porque adoro lo romántico.- dijo risueña la mujer tomando con elegancia el instrumento.
- Pues yo creo que tal como dice niisan, los romances son cosas para quienes quieran quedarse atrapados oh- el niño perdió ilación de lo que quería decir.- ah...era algo más o menos así... Izumi es demasiado rara, siempre lo queda mirando toda boba.Y nii-san muchas veces no me lleva porque Izumi trae dangos que prepara en su casa.
La dulce mujer se acercó al pequeño y con la flauta topó su cabeza suavemente.- Sasuke, en verdad te pareces mucho a tu padre.
A escuchar eso, al pequeño le brillaron los ojos "¡Ah... en verdad lo crees kaa-san!"- exclamó sumamente feliz. Pero no tardó mucho en cambiar su semblante a uno triste.-"Pero oto-san, quiere estar más con Nii-san... Él."
...
Sasuke abrió abruptamente los ojos. Afortunadamente, el tipo ya había terminado de tocar.
Y Sasuke no pudo evitar soltar un suspiro entre una mezcla de alivio y melancolía. Era mejor no pensar... No recordar.
- Oye, ¡ya cambia esa cara!- pero nunca mejor que Naruto para empeorar su situación.
- ¿Ah?, Sasuke-kun...¿Estás bien?- y Sakura al fin volteaba hacia él. En todo ese numerito no había parpadeado ni una sola vez, ni dejado de sonreír por todo lo que hacía ese tipo. Sasuke frunció el ceño.
Nuevamente le sucedía algo que no sabía bien qué.
"¿Te traes algo con Sakura-san?"
"¿Qué...?"- qué bobadas se le venían a la cabeza ahora. ¿En verdad esa tonada lo había afectado tanto?
- Iré donde está Kakashi.- dijo sin más antes de retirarse.
- Pero...- Sakura quiso insistir. ¿Qué estaba pasando con él?¿Por qué la miró así?, como si estuviera enojado con ella.
-Bah, y ahora qué le pasa?- murmuró Naruto.
- No lo se.-¿será esa marca?- Sakura se dijo antes que nuevamente esa horrible sensación amenazara con invadir su corazón.
- Etto, ¿dijiste algo Sakura-chan?
- Ah... Nada.
Pero una vez más, quienes estaban realizando su ensayo volvieron a llevarse la atención.
-Sakuya... mi bella Konoha, estos días rebosante de júbilo conocí tu bondad. Tu me enseñaste la dicha, la felicidad.
Tadaima, quiero decirte. Okaeri quiero solo de tus labios escuchar.
Tú serás mi hogar desde hoy. Serás mi siempre amada a quien juro lealtad.
Acepta esto como alianza y que los dioses nos tomen mortales.
- Y aquí dice: entrega el medallón colocándolo alrededor del cuello de la muchacha- Y esa fue la escena n.6. Gracias público presente.
Los dos jóvenes se detienen y hacen una leve reverencia hacia Sakura y Naruto que no evitan aplaudir. Aunque Sakura había perdido gran parte de su entusiasmo inicial.
-¡Bravo bravo, qué bueno estuvo de veras!- gritó el rubio emocionado.
- Oh Naruto-san, gracias.- la muchacha le dedicó una dulce sonrisa.
-Si, en verdad son talentosos.- Sakura estaba también complacida por la demostración. Pero como no podía evitar estar preocupada por Sasuke no se encontraba tan animada como al principio. De todos modos sería una descortesía si no dijese nada.- La segunda canción que tocaste, es muy bonita, me gustó mucho.- se animó a decir.
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-Ah si. - dijo el castaño extrañándose de que Sasuke se haya retirado. Ahora el muchacho se dirigió hacia ella y extendiendo su mano.- Entonces. ¿Quisieras ahora ensayar conmigo, Sakura-san?
-¿Eh?...Pero yo...- un leve sonrojo cubrió sus mejillas. Seguía preocupada por Sasuke pero esto la tomó desprevenida.
Dirigió su mirada a Kaori quien ahora conversaba animadamente con Naruto.
- Ya deja de molestarla...- reclamó la muchacha al notar el nerviosismo de la kunoichi. -Sakura, no lo tomes en serio. A él le gusta siempre bromear con cada chica bonita que se cruza en su camino.
- ¿En serio?
- Ah... Kaori, siempre me arruinas todo. Tu siempre tan envidiosa. ¡No se como puedo soportarte!- señaló el muchacho perdiendo automáticamente ese aire cool.
-Ah... ¡Habla por ti mismo!
- Etoo Sakura-chan ¿viste eso?- dijo el rubio a su amiga al oído sorprendido. -Ellos no son nada como nos acaban de mostrar hace un momento.
- Ah... Son actores, es por eso.
- Si pero al menos pensé que se llevaban bien. ¿Tú no?
- Si. Es una pena en cierto modo. "Tan bonito que estaban actuando, vaya manera de romper un hilo romántico y dulce."- La Haruno suspiró decepcionada.
-Etoo Kaori-san. Se acercó a ambos. Yo quisiera...
- ¿Qué se te ofrece Sakura?-respondió amablemente la muchacha.
- Quería pedirle si me podría prestar su libreto un momento.
- Yo te lo presto.- inmediatamente el muchacho se adelantó y se lo entregó a la joven ninja.
-¡ Me lo pidió a mi!- respondió bruscamente la actriz.
- ¡Ay no, de veras!
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-¿Por qué no estás con los demás muchachos. Sasuke?, la noche es joven.- las palabras de su sensei terminaron por sorprenderlo de repente.
- Hmp.- solo cerró los ojos mientras se apoyaba en la baranda del barco.
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-Y ahí está Shikoku.- señaló el capitán del barco hacia una isla donde desde lejos se podía ver aún la cantidad de árboles frondosos del lugar. Era ya el fin del atardecer, con el sol haciendo un halo de luz reflejado en el agua. Una vista realmente bella.
Shikoku, la Isla de las leyendas les daba la bienvenida.
-También es considerada como uno de los lugares más románticos del mundo.- señaló la joven actriz.
-¿En serio?- preguntó con curiosidad Naruto.
-Asi es amiguito.- señaló el capitán.-mirando hacia el frente.-La isla de Shikoku tiene un encanto misterioso y mágico. Se dice que quienes la visitan, uno o dos personas siempre terminan por enamorarse. También muchas parejas vienen de diferentes naciones para casarse aquí.
- Pues sí está bonito el lugar.- el rubio sonrió de manera graciosa. Entonces, en un momento le dedicó una mirada a su compañera, acercándose a ella hasta sonrojarse y rascando su cabeza.- Eeeto...Sakura-chan.- canturreó.- jejeje.
- ¿Qué?- preguntó la Haruno bien concentrada leyendo el libreto. Al final fue el muchacho quien se lo prestó alegando que a la novata de su compañera le hacía más falta el suyo para estar lista que él, quien ya se sabía todo. Y la muchacha casi lo lanzó por la borda.
El rubio la miraba bien sonriente.
-¿O podría ser Kaori-sama?- Naruto apretó los puños sin borrar su sonrisa.
-Un segundo. ¿Qué tal si las dos terminan por enamorarse de mí?- Ahora terminó con la boca abierta y con sus manos en ambas mejillas- Su imaginación había volado lejos.
- Oye dobe.
-Ahh Sasuke...estás arruinando mis fantasías.
-¿Y qué soñabas?, con ser hokage.
Todos rieron.
-Ah... muy gracioso Sasuke.
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Continuará...
Hola a todos.
Me pregunto a los que leen si ya se habrán dado cuenta a qué llevará esta corta pero no tan breve historia.
Y si, es la leyenda de "Ninigi no Mikoto". Por favor, esperen hasta próximo capítulo. Habrá más sobre los recuerdos que atormentan a Sasuke pero que atesora aún en su dolor. Pobrecito, pero a veces aunque nos duela recordar algo, por haberlo perdido. Nos dejamos llevar igual. Aunque sea un instante.
Si, y más sasusaku, les digo o no les digo a qué va a llevar esto. ¿A qué ya adivinaron o no?
Ahora si, el siguiente capítulo será el final del relato N-3:"Servicio a la comunidad".
Saludos.
