C. 23 Las cosas claras
"Me estás tomando el pelo? Tú? En Slytherin?"
Harry asiente, recostándose en el sofá.
"El sombrero me lo dijo, que en Slytherin podría alcanzar la gloria. Pero había escuchado tantas cosas en los días anteriores que si algo tenía claro era que no quería estar allí."
Draco suelta una carcajada.
"Llegas a venir a Slytherin después de haber rechazado mi mano y te aseguro que te habría hecho la vida imposible."
"Jajaja, no creo. Snape hubiese cuidado de mí también y no habrías sido su favorito. Al menos no tanto. Tarde o temprano hubiésemos terminado colaborando."
"¿Tú crees?" Pregunta Draco acercándose un poco más a él.
"No creo, lo sé." Afirma Harry con seguridad.
"Si que eres lo suficientemente prepotente para haber ido a Slytherin" dice acercándose sensualmente a sus labios.
Tenerle tan cerca pone a Harry muy tenso. Lleva ya unas semanas reprimiendo las ganas de hacerle de todo a ese rubio pretencioso, así que ahora que le tiene encima se deja llevar. Le pasa las manos por el cuello y la espalda, acercándole a él y le besa con ganas. Pero Draco detiene el beso y junta la frente con la suya. Parece inseguro.
"Draco, ¿a ti de verdad te gustan los hombres?" Pregunta Harry sin poder sujetar más la pregunta.
Draco se aparta. Se sienta en el sofá de nuevo y lo piensa. Le mira a los ojos y finalmente asiente.
"No puedo decir que tenga mucha experiencia pero esto no me resulta tan incómodo como esperaba."
"Espera, ¿experiencia? ¿Ya has estado con otro hombre antes?"
"Te sorprende?" Pregunta divertido. "Querías ser el primero?"
Harry sonríe por la respuesta inesperada.
"En parte me alivia que ya vengas preparado para lo que te espera." Acaricia su mano de manera insinuante e introduce un dedo en el hueco del pulgar hacia la palma.
Instintivamente Draco aprieta la mano.
"Siento decepcionarte, pero no he llegado a tanto. Solo fueron unos besos."
Harry levanta las cejas y se separa un poco de él.
"¡Por eso estabas tan tímido! Santo Merlín, Draco. ¿A qué esperabas para decírmelo?"
"Al momento apropiado. Pero…" Draco se sienta a horcajadas en sus piernas, desabrochandole la camisa. "Como tú si que eres experto espero que sepas tratarme como es debido."
¿Y ese pucherito?
Harry siente la presión dentro de su pantalón, y cuando Draco acerca los labios a su cuello solo puede cerrar los ojos y suspirar. Baja las manos hasta el final de la espalda y le clava las uñas en el trasero por encima del pantalón. No ve la hora de hacerle suyo. Draco llega a su boca de nuevo y esta vez ataca en serio, acariciándole los labios con la lengua.
Todo va bien hasta que su cabeza habla.
Solo está haciendo esto porque piensa que le has hecho un favor.
¿Qué tal si le dices la verdad antes de follártelo?
Quizá se moleste si se entera de todo después.
Quizá te abandone.
Y solo quizá quiera divorciarse del hombre que ha comprado su cuerpo aprovechándose de la enfermedad de su madre.
Harry aparta al rubio de su boca con suavidad y ve con tristeza cómo su confusión se convierte en frustración.
"¿Qué pasa? A ver si ahora resulta que el que no tiene las cosas claras eres tú" bromea.
Harry sonríe pero niega con la cabeza.
"Te aseguro que quiero esto más que nadie, pero…"
"¿Pero qué? Mira cómo estás, por Merlín!" Dice Malfoy señalando su pantalón húmedo.
Harry aprieta los labios.
"Necesito un poco más de tiempo, Draco. Ve a dormir, ya recojo yo."
Por la expresión de la cara del rubio diría que ha visto una banshee o un dementor. Pero no puede hacer más.
El dolor en su pecho le hace ver que está empezando a desear que Draco se quede a su lado, no va a estropearlo todo por un calentón a destiempo.
