Disclaimer Naruto no me pertenece le pertenece a Masashi Kishimoto. La historia si es de mi completa imaginación.
Capitulo #3
«Mierda» fue el primer pensamiento que asalto la mente de Sakura al verse en semejante situación. Ella no pensó que las cosas escarlarian de ese modo. En sus veinticinco años de vida, jamás espero ser la presa de un vampiro. Pero la razón por la que estaba en una habitación normal y no en una de juguetes...la alivio.
Si hubiera despertado con alguno de esos dos tipos sobre ella. Habría gritado. Aunque posiblemente no hubiese logrado nada más que cansarse. Debía ser racional y pensar que haría. Debía encontrar un modo de escapar de esa casa y llegar con su abuela.
Cómo la mierda que era mejor estar en brazos de Madara que en los de dos vampiros lunáticos que quien sabe lo que planeaban para ella. Se levantó de la cama. Bueno, eso es lo que habría deseado hacer. Se percató bien tarde que tenía un par de esposas que poseían una cadena que la anclaba a la cama con una dura sujeción.
No sé lastimó gracias a qué tenía unas vendas cubriendo sus muñecas. Por tanto, podía intuir que posiblemente no deseaban hacerle daño...por lo menos, no con otros elementos. Sus caninos decían absolutamente lo contrario a eso.
La puerta se abrió tarde en la noche. Sakura ya estaba absolutamente dormida para ese momento, por tanto, no sabía que había siete hombres mirándola dormir. Cada uno con un pensamiento diferente sobre la preciosa fémina. Cuál víctima al matadero que aún desconocía su futuro.
Todos se miraron y salieron de la habitación para una vez en la sala, tomar asiento en diferentes lugares pero con la misma mirada clavada los unos en los otros.
—¿Qué creen?—preguntó Madara observando a todos sus hermanos. Ninguno hablaba pero se veían totalmente concentrados en las siguientes acciones que tomarían.
El hombre había reconocido a la dama que había descrito Indra, por ende, tenía una completa idea sobre que era la que se suponía sería su futura esposa. El hecho de que el borrar los recuerdos de la mujer no hubiera funcionado, significaba que no podían dejarla a su libre albedrío a partir de ese momento.
Incluso antes de la boda.
—Olía muy bien.—fueron las escuetas palabras de uno de ellos. Madara observó a su hermano que casi nunca daba una palabra más que la cruda realidad. Su hermano menor Sasuke observaba la situación críticamente tras sus ojos negros. Ojos que siempre fueron los encargados cuando creció de transmitir todas sus emociones.
Siempre había que prestar atención a sus ojos.
Muy por encima de sus palabras.
—Si. Estoy de acuerdo con Sasuke. Olía tan bien que casi quise encajarle los colmillos en cuanto la ví. ¡Joder! Estoy seguro que me la cogería si se me diera la oportunidad.—miró a su hermano de sangre que se veía emocionado con respecto a la mujer. Izuna estaba demasiado emocionado con la situación. —...aunque...—les dio a todos una mirada nerviosa. —Yo la vi la noche pasada en un bar y nos besamos un poco...quería chupar su sangre pero me tope con el mismo inconveniente...—tragó saliva. —Se me escapó antes de que pudiera traerla.—se disculpó mirando al suelo y luego observando a Madara. Aunque todos se consideraban hermanos, no lo eran totalmente.
Eran más bien parientes.
El mayor entre todos era Indra. El primero de todos. El había dado origen a su clan, entonces, eran en si, descendientes de este.Los siguiente en la lista eran Madara e Izuna eran hermanos de sangre, hijos del matrimonio de Tajima con una mujer que desapareció en cuanto dio a luz. Sus otros hermanos, al ser cinco, habían fallecido hacia largos años.
Obito y Shisui no tenían ningún vínculo consanguíneo con ninguno de ellos, pero formaban parte de la familia por algunos eventos ocurridos. Shisui tenía en particular el afecto de Izuna. Sus motivos guardados como una caja de Pandora que nadie había podido liberar jamás.
Ni siquiera Madara.
Itachi y Sasuke habían sido los últimos convertidos en vampiros, hijos de Fugaku y Mikoto, ambos fallecidos muchos años atrás. Eran unidos. Tal cual una familia. Pero a pesar de que Indra se notaba como el mayor en edad, el que dirigía a la familia era Madara.
—Ella será mi esposa. Pero saben perfectamente lo que eso significaba para nosotros.—el asentimiento grupal lo hizo sonreír. No negaba que le gustaban las chicas vírgenes, tal como la mujer que le había ofrecido Kaguya. Pero sabía que sus hermanos podían lanzarse demasiado rápido sobre la joven y desflorarla.
No es que le molestará.
Ella tendría que aprender con el tiempo.
—Bueno, supongo que le explicaremos la situación más adelante.—todos asintieron.
—Me gustaría tomarla primero.—la propuesta de Itachi dejó a todos quietos por un segundo mirándolo fijamente.
—¿Estás seguro, Itachi?—por un instante, lo vio vacilar para luego asentir.
—Creo que no es lo más ideal. Ella podría enojarse y despellejarte hasta las bolas para luego jugar ping pong con estas.—comentó Shisui con una sonrisa en los labios burlándose de su hermano. El silencio se extendió ante la mención de la mujer que no debería de ser nombrada.
Por lo menos, no frente a Itachi.
—Cambiando de tema, ¿Cómo están nuestros conflictos con los hombres lobo?—Sasuke como siempre, tratando de aligerar la situación cuando el tema principal era su hermano. Ambos se adoraban tanto que era casi imposible separarlos.
—Estables. No hemos tenido ningún conflicto en particular por el momento. Me gustaría que las cosas se mantuvieran de ese modo pero...—cruzando sus brazos sobre su pecho, Obito se veía con una expresión concentrada. Sabía perfectamente que no tardarían en moverse y no eran nada agradables cuando saltaban sobre la yugular de alguno de ellos.
—Ciertamente. Debemos estar atentos. Nuestros hombres ya están avisados de que cualquier aparición de estos debe ser tratado con máxima prioridad.—Indra habló por primera vez. Sus ojos analizando a cada uno de los miembros de su familia.
Varios pasos se escucharon descender por el pasillo hasta que una figura femenina dio a conocer su aparición. Sus ojos se posaron sobre las siete figuras masculinas que estaban reunidos allí. El alma se le fue a los pies en cuanto reconoció al chico de la otra noche junto a Madara y el llamado Indra.
Que decir en el instante en que vió al que portaba una cicatriz en el rostro, junto al mujeriego que había visto en la fiesta. El de cabellos largos y de postura agraciada no lo reconoció de haberlo visto en otro lado, pero el hombre que se encontraba a su derecha era el que había visto al lado del rubio risueño y accesible.
Estaba muerta.
Madara estaba incluído en el paquete de vampiros.
«Y yo que pensaba que mi vida no podía ponerse peor.» el pensamiento se disparó por su cabeza tan pronto como llegó. Si escapar de dos vampiros había sido difícil e imposible. Que podía esperar de tratar de escapar de siete vampiros...
Aunque si miraba el lado bueno.
Los siete hombres, error, vampiros, allí reunidos eran inmensamente atractivos. Cabellos negros y ojos en la misma sintonía. Un aire de misterio, peligro y calor. La perfección de sus cuerpos altos y duros. No pudo evitar sentirse atraída. Eran demasiado calientes. Nunca había visto tanta testosterona acumulada de tan magnífica forma.
Sacudió la cabeza sabiendo que sería malo dejarse llevar por cada uno de esos exóticos y hermosos especímenes. Se acercó poco a poco hasta quedar lo más cerca de todos ellos. Estaba nerviosa y segura, absolutamente segura de que ellos podían escuchar el fuerte retumbar de su corazón contra su pecho.
—¿Por qué me secuestraron?—preguntó. Aunque la pregunta iba específicamente hacia el hombre de la cara marcada por una cicatriz, también estaba dirigida a todos los demás integrantes en la habitación.
Uno de ellos dio un paso al frente y la miró fijamente.
—Tu cerebro parece estar flanqueado de alguna manera por un manto protector. No es la frase correcta pero lo explique de modo que lo entendieras. Eres un peligro para nosotros si hablas de más.—ella se le quedó mirando. Era el mismo hombre que había estado al lado del rubio. —Soy Sasuke. Veo que te lo estás preguntando.—miró a todos sus hermanos. —Madara e Indra ya los conoces. El de la cara marcada es Obito.—Sakura miraba a cada uno de los que señalaba. Y sí, tenía razón, a los dos primeros ya los conocía. —Ese es Izuna, y ese Shisui.—Izuna había sido el del bar, y Shisui el mujeriego de la noche. —y por último, Itachi.—el hombre que estaba a su lado le regaló una sonrisa agradable que disparó su corazón tanto como la vista de todos esos hombres.
—No es un grato placer porque obviamente me secuestraron.—espeto y se cruzó de brazos. Sus facciones molestas con lo que estaba ocurriendo. ¡Hasta hubiera preferido que le borrarán la memoria para estar en casa! No. Tampoco es algo que hubiera querido, pero hasta era mejor.
«¿Mejor que estar encerrada en una habitación con siete vampiros totalmente sensuales y perfectos?» aplastó el pensamiento en cuanto llegó a su cabeza. Ella no podía alucinar con semejantes bombones para si misma. Solo era una presa seguramente. Los vampiros según el folklore eran criaturas de la noche que se alimentaban de sangre y eran hijos de la oscuridad.
Similares a los demonios.
—¿Cómo se ven en su forma de vampiros?—la pregunta escapó por si sola de sus labios. Acabó mordiendo los para evitar que otra loca pregunta se escapara pero solo sintió como su cuerpo era golpeado contra una pared. Sus ojos se enfocaron rápidamente en la figura de Shisui. Sus ojos goteaban de rojo con un extraña forma. Podía sentir sus garras afiladas demasiado cerca de la piel de sus muñecas. Colmillos alargados. No sabía la medición exacta pero eran como dos agujas gruesas y largas.
Su respiración se aceleró. El miedo pulsaba por todo su cuerpo. Se quedó paralizada en cuanto vio que su cabeza descendía hacia su yugular. Sintió que todo pasaba en cámara lenta y solo cerró los ojos ante el miedo que le invadió.
—¿Te basta esa demostración?—la voz susurrante de Shisui contra su oído la dejó en un estado de no saber que hacer. Se había burlado de ella. La vena de la molestia que habitaba en ella se alebresto y sin pensar en las consecuencias le disparó su pierna contra la entrepierna de este. El gruñido de dolor que expulsaron sus labios además de la rápida sujeción a sus vienes familiares la hicieron sentir satisfecha.
«Como todo hombre son débiles ahí.» el pensamiento le sacó una sonrisa en los labios y todos los reunidos allí miraron a su hermano caído. Bueno. Debían de cuidarse. Ese pensamiento les surgió en conjunto con absoluta claridad.
—De todas formas, es cierto que serás mi esposa,Sakura...pero eso no es todo.—la Haruno frunció el ceño ante las palabras de Madara. Una sonrisa se extendió en los labios de varios de ellos.
—Lo que mi hermano quiere decir, es que tú nos perteneces a todos nosotros.—Izuna se acercó tanto que invadió su espacio personal. Su corazón latió más fuerte. Ella sería de todos ellos. El pensamiento se estrelló duro en su consciencia. Cuando logró asimilar lo que eso significaba...
Sus mejillas ardieron.
—Te llevaré a tu habitación para que descanses.—el grito de sorpresa atravesó el silencio en cuanto los brazos masculinos de Sasuke la cargaron como una princesa. Ella rodeo su cuello por miedo a caerse y una sonrisa apareció en los labios del hombre. Por lo menos, a Sakura le parecía una sonrisa, los demás hombres no lo habrían considerado así. Les habría parecido una mueca.
—¿Por qué yo?—fue el susurró bajo de sus labios. Sasuke aspiró el dulce aroma de la joven y se sintió por un instante perder sus estribos. Ella era tan dulce y parecía delicada. Pero la muestra anterior de fuerza contradecía aquello. Y más porque podía sentir músculo duro y no flácido.
La mujer entrenaba.
—Eres la descendiente de Kaguya. La mujer tiene un gran poder en la sociedad humana. Nos servirá para mezclarnos y mantener las cosas en paz con los humanos.—los labios de Sakura se apretaron en una fina línea y se quedó mirándolo atentamente.
—Y si mi abuela no hubiera tenido ninguna descendiente para entregarles.—la pregunta pareció tomarlo por sorpresa. Pero bajo la cabeza hasta que rozó su nariz contra la de Sakura.
—Quien sabe. No puedo darte una respuesta ahora.—Sasuke aspiró el delicioso aroma a fresas que tenía su cuerpo sintiendo como se tensaba en sus pantalones y tragaba duro para evitar cometer una locura. —Pero las cosas sucedieron de este modo. Y tú eres nuestra Sakura.—la dejó en la habitación. El marco de la puerta los separaba. —No sabes cuánto quiero comerte ahora mismo. Pero yo no seré el primero.—los vellos del cuerpo se le erizaron ante su voz ronca. El corazón se le aceleró y sus ojos se abrieron de par en par cuando sintió el fuerte empuje y como caía contra la cama.
—¡¿Qué haces!?—chilló alarmada. El peso del cuerpo masculino se posó sobre ella. Sus brazos fueron atados con una sola de las manos de este sobre su cabeza. Sakura quiso pegarle en el instante que se colocó sobre ella. Pero la inmovilizo con sus propios muslos.
Sus cuerpos demasiado unidos. Sus respiraciones chocaban. Sakura podía sentir el aroma masculino de este tan cerca que la estaba haciendo perder la cabeza. Pero sus ojos se mantuvieron sobre los de ella. Ningún otro movimiento fue hecho por ninguno de los dos más que sus tristes intentos de respirar suavemente.
—No soy así. Me controló bastante bien cuando se trata de esto.—su cabeza bajó tensando todo su cuerpo. Respirar se volvió una tarea casi imposible. —Solo por esta vez...—escuchó el murmullo de sus labios y todo paso demasiado rápido.
El calor se expandió por su cuerpo como dinamita. La necesidad de que la tomará se hizo una en su cabeza. El placer que dejaban sus colmillos contra la piel de su cuello era como una droga que la animaba a dejarse llevar totalmente. Podía sentirse húmeda entre sus piernas y empezó a frotarse contra su entrepierna con necesidad.
No estaba pensando en nada.
Su cuerpo reaccionaba al placer que se le negaba.
Un gemido salió de sus labios y su cuerpo seguía retorciéndose. Necesitaba encontrar la liberación. Sasuke sabía a la perfección que cuando un vampiro se alimentaba de un ser humano, era como una droga de placer.
Un afrodisíaco.
Esa era una de las razones por las que se solía tener sexo y alimentarse a la vez.
Con su mano libre, descendió rozando cada parte del cuerpo de esta. No la tomaría. Itachi había declarado querer tomar la virginidad de la pelirrosa. Y él no se interpondría en ello. Pero quería probarla un poco. Disfrutar del pecado que ofrecía la humana.
Su mano se escurrió por dentro de las faldas del vestido de gala. Las bragas fueron apartadas hacia un lado. El dulce gemido de placer que escaparon de los labios de esta además de la exquisita forma en que sus paredes internas apretaron su dedo casi lo lanzaron al límite.
—Apretada y húmeda.—gruñó cuando por fin había liberado la tierna carne de su cuello y la complacia con sus dedos en un embiste de placer. Adentro y afuera. Rápido y duro. La maravillosa y encantadora forma en que su cuerpo sudaba por la forma en que se acoplaban no lo hacían más que sonreír.
Ninguno de sus hermoso esperaría esa muestra de dominancia y calor por parte de él. Pero no podía parar. Jugar con esa parte tan carnosa de ella le estaba fascinado. Así que cuando introdujo dos dedos más haciendo una cuenta de tres. El delicado cuerpo de la joven se tenso por el dolor.
Pero no pedía que se retirará.
Su boca descendió sobre la de ella. Tragando todo gemido y gruñido que ambos podían proferir. Aunque estaba seguro que cualquiera de sus hermanos podría escucharlo. Su pulgar rozó su clítoris y fue cuando realmente acabo desencadenando a la bestia de Haruno. Le encantaba. La forma en que ese hombre la estaba haciendo retorcerse de placer y necesidad.
Al inicio habla sido doloroso. Pero era de esperar. Ella era virgen y sabía que ese dolor vendría. Pero los besos, la forma en que la tocaba. La estaba enviando a una montaña rusa de sensaciones y emociones que nunca había esperado sentir.
—Sa... sasuke-kun...—sus ojos se abrieron de par en par y todo su cuerpo se tenso como acordeón para luego relajarse cuando el clímax estalló en todo su cuerpo. Sus orbes jade desubicados pudieron captar a la perfección como los colmillos del Uchiha volvían a brillar largos y peligrosos. Cómo sus facciones se veían complacidas de su logró.
—Hermosa y perfecta.—su boca quedó cerca de su oreja para sentir como lamía. Otro pequeño gemido escapó por sus labios haciéndole gruñir. —No sabes lo que deseo introducir me en tu calor en estos momentos, Sakura. Quiero tomarte tan duro y llenarte con mi semen que tendrás a mis crías.—se alejó y besó su frente con un cariño desconocido y extraño para después de lo que le había hecho. —Pero no es el momento. Y no soy yo el elegido.—se levantó de la cama dejándola en una mezcla de complacencia, aturdida y satisfecha.
Lo último que escuchó, fue la puerta cerrándose.
Y la oscuridad de sus párpados al dormir.
Sasuke salió de la habitación lo más rápido que pudo. Quería, no, deseaba totalmente terminar lo que había comenzado. Pero sabía que no era correcto. Se lo debía a su hermano. Sacudió la cabeza para ir en dirección a su habitación cuando escuchó pasos detrás de él.
Sus ojos se posaron sobre Shisui. El hombre aspiró el aroma y gruñó en ese particular sonido que cualquier ser humano, sabría que provenía de una bestia peligrosa y sanguinarea.
—Que festín debiste de darte, Sasuke. Pero eso no es lo que quería decir.—sin cambiar sus facciones espero a lo que este deseaba comunicarle. —Ya llegó. Dijo que quería esperarte en tu cuarto hasta que llegarás.—los orbes negros se abrieron de par en par. Nunca aprendía. Por más que se lo repetía.
—Bien. Gracias, Shisui.—y con ello, desapareció en dirección a su cuarto.
Dejando a una dama totalmente complacida.
Y a varios hermanos con ganas.
Hola,¿Qué les pareció? Tenía la mitad del cap hecha desde el mes pasado, pero no fue hasta hoy que logré inspirarme y decidir como terminaba. Sasuke fue el primero en tomar ventaja de Sakura, jeje, a qué esa no se la esperaban.(* \\\ *) y bueno, ¿Quien será está persona que espera en la habitación de Sasuke? ¿Qué piensan de la reunión de los hermanos y en la boca de lobo que está Saku literalmente? De todas formas, espero que estén disfrutando la lectura y hasta la próxima actualización nwn
Respondiendo reviews:
Manu Teorías:sobre es shipp no creo que escriba,tengo pensado una de universos chocando pero aún es una idea.Me lo pensaré, pero no confirmo nada. Y esa idea se ve muy interesante.Supongo que Mashima nos sorprenderá. Eran shipps algo raros,lo sé, pero no pude evitarlo, y también lo creo,pero mi mente se fue por la locura en esos momentos. Ya la leí,pero me faltan algunas aún.Se lee muy interesante. Espero que este capítulo te haya gustado.
Hasta la próxima mis pequeños lectores nwn
